All language subtitles for Temptation.Island.ES_.S09E14.spanish

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Original subtitles

Cámbiate el tanga, que se te trasparenta, hija.

-Sí, sí, sí. -Míralo refregándose ahí, quilla,

y yo cortándome, vamos. Anda...

¡Pareces un besugo!

Otra vez llorando, quillo. ¿Puedo dejar de llorar? De verdad.

He llorado mucho por él y no me da la gana de llorar más.

-Esto no es real, esto no es real. -Estoy flipando.

-¡Su puta madre, tú!

-Vamos, que me gustas mucho.

-Está enamorado ya todo el mundo aquí.

Ay, qué raro está. Cómo me gusta verlo así.

-Está tímido a lo mejor, ¿no? -No, tía, está como rayado.

-Otra igual. -¡Que las vais a matar!

Que no sabéis hacer el paso de Rauw Alejandro.

Yo no es por ser egoísta, pero quiero verlo un poco sufrir.

-No te vayas.

-"No te vayas". ¿Será hijo de la grandísima perra?

¡Otra vez con el cojín! ¡Otra vez!

-¡Oh!

-¿Se lo ha dado?

-¡Darío, Darío, Darío!

¡Los cojines! Voy a mandar a que lo quitéis, ¿eh?

Eso no, no.

¡No, no, Darío, no! ¡Darío, no! ¡Darío, no!

¡No, tía, no!

(Sintonía de inicio)

Mayeli, estás expulsada de "La isla de las tentaciones".

Lo siento. -¡Cariño!

-Lo siento, lo siento.

"No me gusta Érika y me tiento con Érika".

-Para que veas que no me gusta. -Te gusta físicamente

porque la niña no es fea, te pone cachondo

porque eres un puto cerdo y esas son las imágenes.

¡Me la suda, me da igual mi comportamiento!

¿Lo entiendes? ¡Me la suda! ¡Me haces daño!

¡Te dije que con Érika no! Tú y Érika, el año que viene,

si quieres, aquí juntos. Utilizó mi ropa, mis bragas.

Le di todo lo poco que tenía, se lo di a esa puta niñata.

Di: "Me gusta Érika, es guapa, me pone cachondo".

-Mayeli y yo vamos a ser padres.

Mayeli, ¿estás embarazada? Eso es algo

que me corresponde decir a mí. Es mi cuerpo, y si quiero, lo digo,

y si no, no.

-¡No puede ser!

Habéis ocultado un embarazo. No tendría que haber venido aquí.

¿Me puedes decir por qué lo habéis hecho?

Porque yo se lo pedí.

La hoguera de las consecuencias acaba de terminar para vosotros.

Ahora mismo, estoy soltera. -Gracias, Sandra. Lo siento.

Mayeli, por favor. -Que no, Álvaro.

Ya está, tío, de verdad.

¿Tú crees que yo podría ser una tentación?

Bueno, bueno...

Eso es follar, ¿eh? -Al parchís no están jugando.

Chicos, bienvenidos a la hoguera.

¿Otro, quillo? ¿Otro? -¿Qué dices?

-¿Otro ahora?

No sé qué está pasando allí. ¿Tú qué crees?

Que no sabe para dónde tirar. Es que no sé.

-¿Qué estás haciendo? ¡Qué pesado eres tú!

No, quillo, que no, ¿eh? Que eso no pase, ¿eh?

Que no pase.

Ella ahí más a gusto que en brazos, también te lo digo.

-Aquí va a ser, tío, aquí va a ser.

Aquí va a ser, aquí va a ser.

Aquí va a ser, tío.

-¡Dios!

¡Ay, quillo!

-¡Me cago en su puta madre! ¡Oh!

Rodri, por favor.

Rodri, por favor. Rodri.

Siéntate, Darío.

(LLORA Y GRITA)

Es que lo sabía, tío.

¡Es que lo sabía, tío!

-Qué locura todo, quillo.

Rodri, por favor.

No veas, tú.

Rodri.

Rodri, escúchame.

¿Qué pasa? Lo he dado todo por ella, Sandra,

te lo juro. He dado todo por ella, tío.

Es que lo sabía, tío.

Habéis hecho lo mismo. Pero ella

está actuando por venganza, Sandra, te lo juro, tío.

O por dolor.

El chaval ha conectado con Olatz, ha conectado con ella.

-No tiene nada que ver. -Ha conectado de forma sentimental,

algo bonito, no eso.

Es que no puedo, tío, no puedo verla así con otro.

Que yo sé que he hecho lo mismo, pero es que no, tío, no.

Que he dado todo fuera por ella, he dado todo por ella, tío.

He dado todo por ella.

Que no me lo merezco, tío, no me lo merezco.

Y menos que me lo haga así, con un tío

que lo único que está haciendo es ponerla cachonda,

que es que es lo único, tío. Solo por eso y por venganza.

Estaba esperando a que yo hiciese algo

para quedar de buenecita. ¿Y tú por qué lo has hecho

con Olatz? Porque yo lo he sentido, Sandra.

¿Crees que ella no lo ha sentido? No lo ha sentido. La conozco.

Rodri, necesito que vuelvas a la hoguera.

Venga.

Arriba.

Cabeza fría. No puedo, Sandra.

Cabeza fría. No puedo verla así.

Ya lo sé que es muy difícil, pero...

Un abrazo, quillo.

Eres muy grande, quillo.

Estás sintiendo de verdad y eso es un calentón.

Se va a arrepentir igual que la mía.

De verdad se va a arrepentir.

-Se van a arrepentir las tres, tío. No nos merecemos esto, de verdad.

Y menos tú, tío.

-Tranquilo, quillo. -Venga, campeón.

-Tranquilo, ¿vale?

Es duro, es duro. -Gracias, chavales.

Chicos, voy a pedir, por favor, que recojáis el atril y la tablet.

Y que controléis vuestras emociones.

Lo sabía, tío, lo sabía.

Rodri, insistes en que Helena ha actuado por venganza.

Me gustaría saber en qué lo has notado.

Claro que ha actuado por venganza, Sandra. Si solo hay que verla.

¿Qué le está aportando Barranco que yo no le aporto?

Si la cuido más que nadie. Y un tío que solo le está diciendo

que está cachondo, que la quiere llevar a la cama,

que le quiere abrir las piernas. ¿Qué está encontrando ahí

que no encuentra en mí? A mí Olatz no me ha dicho:

"Te quiero llevar a la cama, te quiero follar".

Tendrás tiempo para hablar con ella.

Tendré que hablar con ella y que me explique si es un calentón

o es que realmente está sintiendo por Barranco. Si es así, pues hala.

Rodri, hay más imágenes para ti.

Vale.

Van a follar. Van a follar.

Van a follar, tío.

-Eso ya es otro día, bro.

-Ya todos los días, ya todos los días.

Ya le da igual, tío.

Está, vamos... -¿Cómo puede estar tan tranquila

comiéndose la boca? -Y yo rayado, tío, que es que no...

-¿Qué se está duchando, él en el cuarto?

-Se está duchando él en su...

¡No!

No habrás tenido cojones. No habrás tenido cojones.

Qué asco, Sandra, tío, te lo juro. Qué puto asco, tío.

Yo eso no lo he hecho, tío, yo eso no lo he hecho.

¿Por qué cojones, tío?

Qué puto asco, en calzoncillos ahí, tío, de verdad.

Madre mía, tío. Madre mía, tío.

Qué puto asco, tío. ¡No!

¡Me cago en la puta, tío!

Tío, yo eso no lo he hecho, no lo he hecho, tío.

Yo eso no lo he hecho, Sandra, te lo digo de corazón.

Yo eso no lo he hecho, tío, yo eso no lo he hecho.

Estaba esperando a que yo hiciese algo

para ya darle igual la relación, darle igual todo.

O sea, me da mucho asco. Y yo reprimiéndome aquí

porque la amo. Reprimiéndome con una chica

que estoy teniendo una conexión, que me gusta,

porque pienso en Helena todo el día.

Y ella mira cómo me lo paga. ¿Y qué vas a hacer ahora, Rodri?

Pues no lo sé, Sandra, no lo sé.

Olatz es una chica que me gusta, pero yo no voy a actuar por rencor,

no voy a actuar por venganza, te lo digo de corazón,

porque yo la quiero a ella.

Yo la sigo queriendo a ella, sigo pensando en ella,

sigo creyendo que es la mujer de mi vida, sigo...

Es que no...

Ya está, tío.

Rodri, ¿qué ocurre?

Que no quiero llorar, Sandra, no quiero llorar más por ella.

No quiero llorar. Es que no quiero llorar.

Estoy destrozado, Sandra, estoy destrozado.

Y aun así, dentro de mí,

la quiero perdonar, ¿sabes? Aun así, la quiero perdonar.

¿Serías capaz de perdonarla? Pues soy tan tonto, que sí,

porque ya lo he hecho.

Y la amo tanto y estoy tan ciego por ella,

que la perdonaría.

Rodri, no hay más imágenes para ti.

Chicos, sé que es doloroso lo que estáis viviendo, de verdad.

Me pongo en vuestro lugar en cada hoguera.

Pero tenéis que ser fuertes y también sinceros.

No esconded vuestras emociones.

No cubriros en quién lo hace antes y quién lo hace después.

Esto es una prueba de amor contra la tentación.

Y si queréis a vuestras parejas, tenéis que luchar por ellas.

Vale, Sandra. -Gracias, Sandra.

Yo creo que no me lo merezco porque he dado todo por ella,

la he tratado siempre como una reina

y me la está pagando así otra vez más;

entonces, me he llevado una decepción muy grande.

Chicos,

la hoguera no ha terminado todavía.

Quiero enseñaros algo.

Este es el collar del veto.

Con él, tenéis el poder de vetar a un soltero

para que abandone Villa Playa durante 24 horas

y no pueda tener ningún tipo de contacto

con vuestras novias.

Es un privilegio que tenéis que usar

de forma muy inteligente.

Es una forma de mandar un mensaje a vuestras novias

y os tenéis que poner de acuerdo.

Tenéis un minuto.

Chavales, yo de verdad os lo digo, que aquí cada uno

estamos por su lado al borde del abismo,

pero creo que visto lo de Rodri, a mí me ha reventado, tío.

-Yo creo que tu situación es difícil,

pero... -Todavía se puede solventar, tío.

-Exactamente. -Yo, obviamente,

se lo daría a Sandra. -Ya, claro.

-Pero... -No, pero no hay que ser egoísta.

-Es que el chaval está fatal, quillo.

Tú no estás teniendo... -Yo no quiero sentirme mal

por vosotros, pero lo necesito, tío.

-Yo lo sé, y por eso... -Es que estoy fatal, tío, fatal.

Es que necesita un toque de atención, te lo digo.

-A lo mejor así la trae a cuentas, tío. Ya está.

Chicos,

necesito que me digáis primero los motivos y luego el nombre

del soltero vetado. Darío. Entre todos hemos decidido

que la persona que más necesita poner ese collar

al soltero de su pareja es Rodri, porque al final, es el chaval

que está al borde del abismo. Es que está fatal.

Y creemos que es lo mejor.

Rodri, ¿cómo crees que va a reaccionar Helena

cuando vea que el soltero vetado es Barranco?

No lo sé, Sandra. A lo mejor se da cuenta

que la sigo queriendo y que estoy preocupado por ella

y cambia, no lo sé.

¿Qué mensaje querrías trasladarle a Helena?

Pues que después de todo, la sigo amando con locura,

que quiero salir de aquí con ella, que es la mujer de mi vida

y que la echo mucho de menos, sinceramente.

Así sí, Rodri.

Desde el rencor no se llega a ningún lado,

aunque te cueste.

Como acabáis de decidir, Barranco es el soltero vetado

y abandonará la villa durante 24 horas

sin poder tener ningún tipo de contacto

con vuestras chicas y, sobre todo, con Helena.

Chicos, cuidaros,

apoyaros

y, sobre todo, no saquéis conclusiones todavía.

La hoguera ha terminado. Podéis marcharos.

Gracias, Sandra. -Buenas noches.

-Buenas noches, Sandra. Buenas noches.

Venga, tranquilo. Ya está, ya está, ya está.

¿Cómo estás, quillo? -Mal.

-El collar al menos, tío, le dará un toque.

-Yo me he dado cuenta que estás pensando en ella.

Hemos decidido vetar a Barranco porque como mi compañero

lleva pasando unos días muy mal y ha visto lo que acaba de ver,

hemos pensado que ella quizás pueda ver un gesto ahí

de preocupación y sepa poner freno.

("La perla", Rosalía)

Me enfrento a esta hoguera con muchísimos nervios,

creo que más que nunca, porque la última vez

lo pasé supermal.

Tengo miedo de ver a un Darío que no reconozco

y echar por alto estos 11 años de relación.

-Quiero ver un Gilbert sincero consigo mismo.

Quiero que todo lo que tenga que hacer

y le nazca del corazón, lo haga.

Que haga todo lo que sienta y piense,

que se muestre como es y me haga ver

que tiene sentimientos.

-Estoy muy nerviosa por esta hoguera.

Creo que Rodri ha pasado todos los límites.

Lo que tengo claro es que lo que no quiero ver

de Rodri es una conexión, que me dolería mucho,

así que espero no ver eso.

-Creo que de Juan Pablo voy a ver lo que llevo diciendo

todos los días: un poco más de guarreo,

un poco más jugando, pero cada vez que digo eso,

me sorprende aún más y me entero de que me es infiel fuera,

de que se ríe de mí, se ríe de mi familia.

Entonces, por fin espero y deseo ver un guarreo

y que deje de reírse de mí.

Estoy nerviosa, la verdad, pero bueno, también mentalizada,

porque creo que Rodri va a seguir la línea

que está llevando.

-Yo no sé qué pensar.

Creo que él va a cruzar todos los límites,

lo que voy a ver.

-Voy con muchísimo miedo.

No sé, la otra hoguera fue heavy, porque vi...

Bueno, supuestamente hubo un beso, pero se tapó con el cojín,

cosa que me parece supercobarde, y siento, la verdad,

que voy a ver más besos sin cojín, o eso espero, que no se tape,

para que no se me olvide.

Tengo miedo, tío, mucho miedo de... No quiero ver a ese Darío, tío.

A ver qué nos encontramos. -Esta es una hoguera de respuestas.

-La hoguera de las respuestas.

-Muy buenas noches, Sandra. Buenas noches.

Buenas noches. Estás preciosa.

Chicas,

bienvenidas a la hoguera. (TODAS) Gracias, Sandra.

El despertar de la tentación continúa su conquista

mientras cruzáis el ecuador de esta experiencia.

Ahora, chicas,

es cuando esta prueba

pasa su fase más complicada,

porque el juego del amor, lo sabéis, es ingobernable,

y lo único que puede ayudaros son las verdades

que arroja esta hoguera.

Sandra, ¿cómo estás? Estoy más tranquila

que la anterior hoguera.

Creo que Juan Pablo se ha podido saltar

todos los límites, la verdad, más que nada por un comentario

que él hizo en la última hoguera, que dijo:

"Antes de que lo haga ella, lo hago yo".

Entonces, como me habrá visto besándome con Andrea,

ahora voy a verlo yo haciendo de todo, creo.

Helena,

¿cómo afrontas esta hoguera? Pues yo, Sandra,

estoy muy nerviosa, la verdad.

Pienso que Rodri ya se ha saltado todas las normas,

ya ha habido cama, creo, porque mi novio,

si se besa con una chica, creo que eso no le vale

y va a llegar hasta el final. A ver qué me encuentro, Sandra.

Estoy muy nerviosa, la verdad.

Almudena, tu última hoguera fue muy complicada.

¿Qué es lo que te da miedo ver esta noche?

Me da miedo que me esté faltando al respeto

con un simple beso o haya llegado más allá.

Siento que ha pasado algún límite más

y estoy ahora mismo entre decepcionada

y con muchos sentimientos a flor de piel.

Pronto lo descubrirás.

Claudia,

tuviste la oportunidad de ver a Gilbert hace poco.

Quiero saber cómo afrontas esta hoguera.

A ver, le he visto, creo que me ha cambiado

absolutamente todo.

Cuando le vi, sentí que le quería de la misma manera que siempre,

que le adoro.

Tengo mucho miedo, porque aunque por una parte

siento que después de habernos visto,

él habrá puesto freno como he hecho yo

en cuanto he llegado a la villa con Gerard,

pero creo que necesito también ver cómo ha sido su actitud,

si ha cambiado, si no, porque para mí

sí que ha cambiado todo y estoy deseando verlo.

Chicas, no hace falta que os diga, porque ya lo sabéis,

que cuando cruzáis esta hilera de antorchas,

llegáis a un lugar sagrado donde las emociones,

los sentimientos y las verdades tienen que aflorar.

No son noches fáciles.

La hoguera debe comenzar. ¿Estáis preparadas?

Sí. -Sí, Sandra.

Comenzamos.

Sandra, empiezo por ti.

En la última hoguera descubriste una infidelidad

de Juanpi que te rompió más un corazón que estaba herido

por la desconfianza.

Esta noche me has dicho que estás más tranquila,

porque esperas ver lo que estabas esperando:

que Juanpi haya cruzado todos los límites.

Es lo que me imaginaba que podía pasar

en "La isla de las tentaciones", que pudiéramos caer

en la tentación, pero no me imaginaba todo lo demás

que me está pasando de que me dé cuenta

de que quizás no estaba tan enamorara

como pensaba.

Y tampoco pensaba que me había sido infiel

y que, encima tonto de él, que va y lo cuenta aquí

sabiendo que me voy a enterar. Si no me lo contaste en su día,

cállate, porque lo voy a ver.

Sandra,

hay imágenes de Juanpi para ti.

¿Quieres verlas sola o con tus compañeras?

Con mis compañeras. Adelante.

A ver qué puyita suelta hoy. -A ver, amor.

-Fuerza. -No, fuerza no me des,

porque vamos.

¿Ves como bailan todos iguales? Nada más que saben dar puntazos.

Otra vez. No saben jugar a otra cosa.

-Me flipa todo, me flipa. Madre mía.

-Si es que no sabe, si es que...

-La ha reventado encima. -Dale, dale, hijo.

-Mira, mira. Pero que es él, ¿eh? -Sí, sí.

-No es ella, es él.

-Cámbiate el tanga, que se te transparenta, hija.

Un besito en la frente del abuelo. -¿Qué hace?

-Al final me voy a Cádiz de verdad.

-Mira qué cara de felicidad.

Cuando te des cuenta de lo que es, hija...

-¿Qué? ¿Qué? ¿Qué?

Yo voy a seguir conociéndote. -Hombre, yo claro que quiero.

-Claro, ¿no va a querer?

-A mí también me gusta ir despacio.

-"Me gusta ir despacio". Mentiroso.

-Si me interesa alguien de verdad, no voy rápido.

-Me gusta ir más lento. -No me sale, no puedo.

-He estado contigo abrazado y no estaba incómodo

en ningún momento.

-No lo entiendo, tía. -¿Que no lo entiendes cuando habla?

Normal. Parece que tiene una polla en la boca, vamos.

¿Le está tocando la teta? -Literal, sí.

Sí, sí, sí. Es la mano en toda la teta.

-No me esperaba que pudiera sentir cosas aquí dentro, ¿eh?

-Ay, Dios. Está enamorado ahora.

-¿A qué te refieres? -Que me guste una persona.

-Se ha enamorado. -Todos enamorados.

-Ya somos dos, mi amor.

-Viva el amor, tía.

Sandra. Según él, se está enamorando.

Pues ya está, pues enamórate.

¿Reconoces la mirada de Juanpi enamorado?

Bueno... No, porque si no estaba enamorado de mí,

no la puedo reconocer, pero esa chavala

le gusta a mi novio. Mara.

¿Al principio de vuestra relación se comportaba así?

Sí, y mejor. También ha dicho: "Yo al principio no voy rápido".

Mentira. Yo a las dos semanas estaba en su casa.

Si eso no es ir rápido, que venga Dios y me lo diga.

¿Qué ocurre, Sandra? Nada.

Ya hace un tiempo que nos conocemos

y...

tu cuerpo lo dice todo. Estás reteniendo lo que sientes.

Es que no sé qué siento, Sandra.

Es que es raro ver a tu novio diciendo que le gusta otra persona,

pero ¿qué hago, si yo he hecho lo mismo

y he dicho lo mismo? Si se ha dado cuenta

de que no está enamorado y le gusta otra, pues nada,

que se la lleve a Cádiz, que la chavala

está deseando ir para Cádiz. Parece que no conoce Cádiz, vamos.

Yo creo que está deseando llegar para comer pescado frito, pero...

Sandra,

hay más imágenes para ti.

Me puedo imaginar. -Va subiendo el calorcito.

-La trata como una novia. -Pues que le pida matrimonio.

Que se arrodille y le saque un pedrolo.

Que yo le dejo el mío, que ya no me hace falta.

Yo se lo regalo otra vez y que se lo dé a la otra,

porque ya te digo que uno nuevo no le va a comprar.

-Yo te conozco en la calle y estaría contigo a lo mejor.

-Lo entiendes, ¿no?

-Si no, no estaría contigo así como estoy,

que estoy todo el día buscándote, mirándote.

-Ya nos hemos dado cuenta. Nos dimos cuenta de que eres tú

el que la buscas.

-No me ha pasado esto en la vida, tío.

-La típica frase, es la típica frase que se dice.

-Que quiero dormir así, coño.

-¿Lo tengo que ver otra vez empalmado?

-¡Ay, ay, ay, ay! Ya está, ya está. -Verdad, hijo.

Mira su cara. Es que mira su cara qué asco me da.

-Se está besando, ¿no? -Todavía no. Ah, sí.

-Qué asco, quillo. Y míralo refregándose ahí.

Y yo cortándome, vamos. Anda...

Mira qué asco. ¡Pareces un besugo!

¡Feo, que estás muy feo, hijo, que estás muy feo!

Así.

-Se van a quedar sin oxígeno. -Dios de mi vida, qué asco, tío.

Qué asco, tío.

Hala, se terminó, venga. -Es ella la que le corta, ¿eh?

-Sí, acomódatela, hijo.

No vas a partir el pantalón, no te preocupes.

-Ah, que duermen juntos. Espérate, que duermen juntos.

-Ya estaría todo.

-Pues lávate los huevos antes, ¿eh? Lávate los huevos antes.

-Prepárate.

-No puede ser, no puede ser.

-No, qué va. Si es que...

-La está tocando.

-Abracito y a dormir. Ella abrazándolo a él para dormir.

-No han hecho nada, tía. -Espérate.

-No ha hecho nada. -Que aprenda a besarse,

porque cuando vea mis imágenes, le va a dar hasta envidia,

que parece un besugo, vamos. ¿No besa bien Juanpi?

Conmigo sí, pero en el vídeo no lo parece, la verdad.

¿No reconoces ese beso? No.

¿Y eso qué quiere decir? Que conmigo besaba mejor.

¿Cómo estás? Me da asco.

¿Solo? ¿Qué voy a sentir?

Me da asco, me da vergüenza tener un novio así.

Por una parte, me lo podía esperar todo.

Mi padre me lo dijo. Bendito sabio mi padre.

¿Qué te dijo tu padre? Que no me iba a respetar,

obviamente. ¿Y tú le has respetado aquí?

Pues no.

¿Qué hago, si es que estoy haciendo lo que siento?

¿Y él no está haciendo lo que siente?

Es que piensa un poco más con la polla, la verdad.

¿Tú has pensado desde el corazón? No.

Ahora mismo, no.

Es que me cuesta creérmelo, Sandra. Es lo que estoy viendo.

Es que lo que siento, Sandra...

Yo llegué aquí pensando que lo amaba,

pensando que lo quería todo con él, que íbamos a salir de aquí,

que íbamos a estar por donde sea y no iba a tener celos,

que íbamos a estar superbién, todo jijí, jajá,

pensaba que era una relación superperfecta

y pensaba que él era la persona perfecta para mí,

pero es que no lo es. Es que yo no puedo estar

con un niño. Es que no sé qué me ha pasado, Sandra,

pero es que aquí... Otra vez, llorando, quillo.

¿Puedo dejar de llorar? De verdad.

Pero ¿por qué reprimes tus emociones?

Porque no quiero llorar más por esas cosas tan asquerosas.

Porque no, porque he llorando mucho por él

y no me da la gana ya de llorar más.

No me da la gana.

Si es que no tiene sentimientos, Sandra, si es que no los tiene.

¿Ahora qué quiere que llore porque lo vea follando?

Ya lo vi y más me dolió.

Así que, cuando lo vea ahora follando,

no me va a doler, porque ya lo he visto,

y sin sábanas, ¿sabes? Tengo el trauma aquí.

Sandra,

aún hay más imágenes para ti.

Guau.

Yo no sé qué más vamos a ver. -Imagínate lo que vamos a ver.

-¿Te lo explico?

-Yo tengo mis dudas. -Yo creo que sí.

-Yo tengo mis dudas, tía.

-Espérate, que no veo. -Nada, tía, prepárate aquí.

-Le está metiendo mano, vamos.

-Tía. -Ay, quilla, ¿eso cómo...?

¡Ay, la madre que lo parió! -¡Oh!

-¡Ay, la puta madre!

¡Hostia puta! -¡Hala, hala, hala!

-Ay, mirad, mirad. -¿Es verdad esto?

-Qué pasada, tío, qué pasada. En primera plana. Hala, muy bien.

-Pues aprende a botar, hija, que lo haces muy mal.

-¡Tía, tía, tía, tía! -Qué as...

-¡Ay!

La madre que lo parió.

-¡Oh!

-Esto no es real, esto no es real. -Estoy flipando, estoy flipando.

-La puta madre, tú.

-Qué asco te tengo, qué asco te tengo.

-Míralo para que no se te olvide, hija.

-No puedo creerlo. -Qué asco, de verdad.

-¿Cuándo acaba?

-"Esto es una locura". -Ha sido intenso, ¿eh?

La madre que lo parió.

Sandra. Me da asco.

-¡Hostia, cómo se están pasando! -Asco, asco, asco y asco.

Cuando llegue a su casa, me echará de menos.

¿Y tú sabes qué le voy a hacer?

Para él. ¿Qué le dirías ahora mismo?

Que es un mentiroso, porque es lo único que es.

Que venía aquí a calentarme la oreja,

a hacer el papelón de su vida, porque lleva un mes

comiéndome la puta oreja.

¿Crees que Juanpi se ha olvidado de ti?

Hombre, a la vista está. Remordimiento ninguno, vamos.

¿Crees que se puede estar enamorando

de Mara? No. Ya te digo yo a ti que no.

¿Por qué? No la conozco a ella,

pero sus actitudes solo de buscarla,

de que le chupe aquí, que le chupe aquí;

entonces, o están pasando muchas cosas de amor ahí

y yo no veo ninguna... Pero el amor y el sexo

pueden ir unidos también. Sí.

Tanto que le encantaba el sexo conmigo,

pues te has olvidado muy rápido de lo que era el sexo conmigo.

Porque yo estoy en la cama con Andrea y es que no me nace.

No te nace. Me pone mucho,

pero no puedo dar el paso, porque tengo sentimientos,

porque tengo corazón,

porque quiero a otra persona,

porque no tengo el corazón de piedra como tú,

puto cerdo.

¿Y ese corazón cómo está ahora mismo?

Roto.

Me lo rompió el otro día, la verdad.

Sandra,

no hay más imágenes para ti. Menos mal.

Es que, qué gilipollas he sido, de verdad,

por haber estado con él.

Por hacerme ver que soy una puta loca

y por yo creérmelo, por eso.

Es que me duele en plan por mí.

Es que no me duele por él, me duele por mí.

Claudia, es tu turno.

Tras tus explosivos días con Gerard,

llegó una hoguera de confrontación con Gilbert donde os dijisteis

todo lo que necesitabais escuchar y decidisteis volver a las villas

y daros una nueva oportunidad.

¿En qué punto está tu relación con Gilbert ahora mismo?

Pues aunque suena un poco dispar, para mí, cuando le vi,

fue como que sentí que sí, había tenido unos días explosivos

con Gerard, aunque lo fácil para mí sería decirte:

"Sandra, lo he sentido, me he enamorado,

por eso lo he hecho", la realidad es que no es así.

Aunque suene feo, siento que con Gerard

necesito como desfogarme un montón. Ha sucedido, ha pasado.

Es un chico maravilloso, pero considero

que no había nada más.

Y al ver a mi novio, me di cuenta que, incluso con eso,

le seguía queriendo igual o más,

que vi actitudes de mi novio aquí que me gustaron más

que lo que yo pensaba que era mi novio.

Vi una persona que se expresaba, que me decía lo que pensaba,

que por primera vez en meses, le veía llorar por su madre.

Que me caiga bien o mal su madre, que no me cae bien,

al menos se estaba expresando, estaba mostrando sentimientos,

que es lo que yo he pedido toda la relación.

Y creo que a mí me gustó más esa parte, ese Gilbert,

esa verdad más suya que cualquier otra cosa.

¿Y cómo crees que estará Gilbert? ¡Ay!

Por una parte estoy como contenta, porque pienso

que él habrá sentido lo mismo.

También sé que, al hablar conmigo y mirarme,

sabe perfectamente, por cómo actué, por los vídeos que ha visto,

que él conoce a la Claudia que se interesa

por un chico de verdad y la Claudia

que solo quiere divertirse, y yo creo que eso lo vio,

entonces quiero creer y dentro de mi corazón

tengo la esperanza que, vea lo que vea,

espero que no sea algo sentimental.

Claudia,

no hay imágenes de Gilbert para ti.

Se estará comportando. -Sí.

-Ay, Sandra, no sé si estoy triste o contenta.

¿Por qué?

Porque yo hoy pensaba como tener respuestas.

Como saber cómo iba encaminado, si él había sentido lo mismo

que siento yo ahora, de decir: "Hostia, la ha cagado un montón,

pero le quiero". Y a lo mejor es muy difícil recuperar todo,

recuperar la confianza, pero no pienso que sea imposible.

Y quería ver de qué manera iba encaminado él.

Claudia,

hace poco que tuvisteis ocasión de ver a Gilbert

en una hoguera de confrontación y pedirle explicaciones,

así que consideramos que esta noche no debes ver imágenes de él,

concentrarte en lo que sientes

y confiar en él. Vale, Sandra.

¿De acuerdo? De acuerdo. Gracias.

No he visto imágenes, pero no me va a condicionar.

Creo que tengo claro lo que pienso y siento.

No pienso que el no ver imágenes cambie la idea que tengo.

Helena,

es tu turno.

En tu anterior hoguera, viste a Rodri

cayendo en la tentación con Olatz.

Inmediatamente, la decepción se apoderó de ti

hasta poder pensar que tu relación

estaba prácticamente en un punto muerto.

Sí, Sandra. Yo vine a "La isla de las tentaciones"

para demostrarle a él que podía confiar en mí

y me encuentro que me fallas tú. O sea, ¿cómo me como yo eso?

Y realmente, aquí tengo a alguien que me gusta

y es que no voy a estar llorando por las esquinas, Sandra.

Me ha salido también a mí conocerle.

Ya está, te estás dejando llevar, ¿por qué no lo voy a hacer yo?

¿Cómo está tu corazón? Yo, Sandra, le quiero muchísimo,

tenía muchos planes de futuro, te lo juro,

y a día de hoy sí que pienso que está enamorado de mí, pienso,

pero es que había muchas carencias también me he dado cuenta aquí

y he normalizado muchas cosas que no tendría que haber normalizado.

Helena,

hay imágenes de Rodri para ti.

¿Quieres verlas sola o con tus compañeras?

Con mis compañeras siempre. Adelante.

Fuerza, mi reina, que la vamos a necesitar.

-Qué guapa eres, hija. -Madre mía, tía.

No, es que me espero de todo. Me espero lo peor.

Me espero lo peor. Me espero lo peor.

Me espero lo peor.

Me espero lo peor, tía.

-No considero que la haya cagado, tío. Yo sí que he conectado, tío.

Si yo sí que he conectado.

Yo no estoy con Olatz, no llega la noche

y me pongo cachondo.

-Están enamorados. A ver, espera.

-Ya, es verdad.

-No, que me gustas mucho.

-Está enamorado ya todo el mundo aquí.

Villa del amor ahora.

Le veo más tranquilito a él, ¿eh? Ella le busca más.

¿Qué ha dicho?

-No le ha dicho nada, está hablándole con la mirada.

-¿A ver?

-¿Te vas a dormir?

-Ay, tía, ¿qué cojones?

Ah, que duermen juntos. Pensaba que estaba rayado.

Madre mía. -Otra cama. ¡Otra cama!

-A ver, espera, espera.

-Ahora ya sí. -Ahora sí.

-¿A ver?

-Yo estoy actuando contigo porque me sale ser así, tío.

Porque al final, he conectado y todo lo que he hecho

me ha salido. -Enamorado.

-Otro con conectado. Qué pesado.

-No lo hubiese hecho contigo si no lo hubiese sentido así.

-Es la ilusión del momento, tía, de verdad.

Es que están ahí que parece una burbuja imaginaria.

-¿Por qué hace las cosquillas tan mal?

-Sí, está nervioso, nervioso perdido, de verdad.

Tía, tiene un tic este hombre y yo me tengo que dar cuenta

en este vídeo que tiene un tic haciendo así.

-Todo el rato con conexión. Qué pesados.

-Qué pesado con la manita. -Eso se siente, no se dice.

¿Qué pasa, Helena? Que parece tonto así con la mano.

Parece que tiene un tic, que no me he dado cuenta

hasta este momento. ¿Está acariciando a Olatz?

Le he visto como nervioso, como rayado un poco, la verdad.

Pienso que tiene conexión y tal, la ilusión del momento

que a lo mejor puedo tener yo con Barranco,

pero te juro que pienso que está enamorado de mí, Sandra.

¿Por qué lo piensas? Es que le he visto rayado,

sinceramente. Creo que después de liarse con ella,

ha pensado un poco en mí, en cómo puedo gestionar yo esto,

sinceramente. Me ha gustado verle así,

aunque haya dicho que tiene conexión.

No sé, a lo mejor es contradictorio lo que estoy diciendo,

pero le he visto como más calmado. ¿Qué dice su mirada ahora?

Le he visto como embajonado. -Sí, ¿verdad?

-Sí, le he visto muy calmado. -Todo el rato como intentando

forzar la conexión. -Sí, sí.

Le he visto como más a ella como todo el rato yendo

y él como más... ¿Y eso cómo te hace sentir?

¿Te gusta? Sí. Es que, Sandra,

yo no es por ser egoísta, la verdad,

pero quiero verlo un poco sufrir, de verdad,

porque nada más que he visto guarreo, de verdad.

Y le he visto hasta un poco... Sus palabras decían otra cosa

que su cuerpo y su mirada, eso es lo que he sentido,

sinceramente. ¿Tú te has dejado llevar

con Barranco? Sí.

También te cambia la cara. Es que Barranco la verdad

que me está gustando, me estoy dejando llevar,

no por rencor, ojo, ¿eh? Porque considero

que si lo hubiera hecho por rencor, me hubiera liado con un chico

que no me gusta, pero desde el día uno

es un chico que me ha llamado la atención,

no he fluido hasta que he visto un beso de Rodri, porque...

Yo no lo hubiera hecho si no viera el beso que vi,

pero es que si veo que me gusta el chico

y tú estás haciendo por tu parte lo que te da la gana,

¿qué quieres que te demuestre?

Yo entré aquí que te tenía que demostrar.

Si te veo liándote con una chica, no me sale demostrarte,

no me da la gana. Veo un chico que me gusta,

¿y por qué no puedo hacer yo lo mismo, Sandra?

Helena. Hay más.

Hay más imágenes para ti.

A ver si sigue en la línea, porque me está gustando, la verdad.

-Veremos a ver.

-Ay, tía, estoy contenta, no sé. A lo mejor ahora me equivoco,

pero estoy contenta.

Está rayado.

Le veo diferente. Me encanta, me encanta.

Ay, le veo diferente.

-Todas chupan pingas ahí. -Nada, hija, ahí...

-Ahí chupan todas, hija, todas. -A ver, no voy a ser hipócrita.

Lo he hecho yo. Bueno, vale, me da igual.

-Vamos a tener que lavar a nuestros novios con amoniaco.

-Qué mal te queda la nariz, hijo, de verdad.

Pesa.

-Eres increíble, tía.

-Con el tic.

Ay, qué raro está. Cómo me gusta verlo así.

-Está tímido a lo mejor. -No, tía, está como rayado.

Está rayado.

-Siempre sonriendo. Es que me encanta eso.

Te lo juro. Es lo que más me gusta de ti.

-Le veo rarísimo, le veo rarísimo.

-Qué mono. -"Qué mono".

-A ver, sonríe.

-Tía, está como arre... Te lo juro. Está como arrepentido. Le conozco.

-Es que no se ha besado ni nada. -Tía, está agobiado.

-Otro igual. -Que las vais a matar.

Que no sabéis hacer el paso de Rauw Alejandro, coño.

-Lo que hace un tonto lo hacen los demás.

-Cuatro, cinco...

-Toma rayadera que tenía él.

-Dos, tres...

-No voy a ser hipócrita, lo he hecho.

No voy a ser hipócrita, no lo voy a ser.

-Pero ¿ese qué clase de juego es? -Pues el cerdo, tía.

Si son juegos de cerdos, ya está, es lo que hay, pero bueno.

Guau. Helena.

O sea...

Le veo rarísimo. Rarísimo.

Sí. Es como que el subidón a lo mejor de repente

de liarse con una chica, ahora ya se ha bajado entero,

porque dice: "La estoy cagando y estoy enamorado de esta persona".

De ti. Sí, sí, sí. Le veo como agobiado.

Y le conozco. Le veo agobiado. ¿Y a ti cómo te sienta

ver esas imágenes? ¿Sinceramente? Bien.

Y mira que he visto que se ha comido la boca otra vez

y juegos y tal, pero es que le he visto cambiado,

Sandra. Y esa actitud

que has visto en Rodri, ¿puede influir en ti?

¿Sinceramente? Sí.

Mira, Sandra, yo considero que en mi relación

hay muchas carencias, y quiero ya, si salimos juntos de aquí,

realmente que confíe en mí, que no me ponga esos límites,

que me intente cambiar tan drásticamente.

Yo creo que le ha podido lo que te he comentado antes,

ese miedo a perderme y esos celos, que no ha sabido gestionar.

¿Vas a poner freno con Barranco o vas a seguir dejándote llevar

para ver lo que sientes?

A mí me está gustando Barranco, sinceramente.

Es que como he estado tan triste estos últimos meses,

con él me río, me pica, que es a mí lo que me engancha en una relación.

¿Entonces? Es que ahora mismo

tengo sentimientos encontrados, porque sí que hoy en la villa

he comentado que a lo mejor no estoy tan enamorada

como pensaba, pero es que también le veo así

y me derrumbo, en plan de decir: "Joder, a lo mejor todavía existe

ese Rodri que yo quería". Y ahora me siento como mal, Sandra.

Es parte del proceso.

Helena. Hay más.

No hay más imágenes para ti.

Ay, tía. -Lo que no esperabas.

-Es que lo he dicho. No sé cómo me siento.

Creo que Rodri está arrepentido porque realmente

está enamorado de mí. Tengo que replantear muy bien

lo que siento, cómo gestiono ahora mi comportamiento con Barranco.

A lo mejor fluyo, a lo mejor no me sale fluir.

Tengo que ir viéndolo.

Almudena,

es tu turno.

Las imágenes de Darío en la pasada hoguera

te resultaron tan insoportables, que incluso pusiste en duda

tu continuidad en esta experiencia.

Pero pese a ello, conseguiste reponerte

y seguir poniendo a prueba tu relación.

¿Cómo está tu nivel de confianza en Darío?

Mi corazón dice que confíe en él, que me dijo: "Confía, confía".

Llevo 11 años con una persona a la que amo más que a nada

en este mundo. Considero que él me conoce

mejor que mi madre, incluso yo a él lo conozco

como si lo hubiera parido.

Y mi cabeza me dice que me va a fallar.

¿Por qué? Por lo que vi, por haberse tapado

y haber sido tan cobarde.

Almudena, hay imágenes de Darío para ti.

¿Quieres verlas sola o con tus compañeras?

Con mis compañeras, Sandra. Adelante.

Vamos gordi, fuerza.

-Espero que se comporte este niño, tía.

Compórtate, por favor, compórtate, Darío.

Que son 11 años, Dios de mi vida, son 11 putos años, tío.

No me falles, Darío, no me falles, no me falles.

Estoy temblando, tía. ¡Guau!

-Me encantan las cosquillas.

-Que le gustan las cosquillas, maldita sea.

-Yo creo que no pensaste encontrar una persona como yo aquí.

-Si lo tienes todo en tu casa, desgraciado.

-No sabes la reina que tienes, tío, es que no lo sabes.

-"¿De verdad?. Ay, qué tonta soy".

"Ay, ay, hija...". Otro soltero que está tentando.

-Es que eres muy mala. -Confía en mí.

-Pero no se escucha bien. ¿Qué haces, tío?

-Vamos, si no, me voy a dormir, ¿eh?

-No te vayas. -"No te vayas".

¿Será hijo de la grandísima perra?

-De verdad, lo que me ha pasado contigo

no fue...

-No escucho.

-Conexión. -¿Conexión?

Me cago en la puta madre, ¿conexión me vas a decir?

¿Conexión? No puedes con tu cara.

¿Tú estás viendo lo que tienes en tu casa, tonto?

-Me voy a poner boca abajo. -"Me voy a poner boca abajo mejor".

-¡Otra vez con el cojín, otra vez!

¿Conexión? ¿Eso es conexión? ¡Que venga aquí Dios y me lo diga!

-No juegues con fuego. -"No juegues con fuego",

le dice ella. -¿Qué ha dicho?

-No juegues con fuego. -No, por favor, Darío, no, tío.

Por favor.

-¿Se lo ha dado? -¿Es en la boca?

-¿Qué es eso?

-¿Qué hace, tío? ¿Qué está haciendo?

-Se ha quedado como paralizado, tía.

-Otro besugo más. -Tía, ¿qué cojones hacen?

-¿Esto cómo lo gestiono yo?

-Madre mía.

-Ese chaval no sabe lo que tiene en su casa.

Almudena. Madre mía.

Con lo reina que tú eres, tía. Qué fuerte.

-Voy a respirar, lo primero.

-Qué mierda tenías al lado.

Te lo juro, qué puta mierda tenías al lado.

-Lo peor es que la sigue teniendo. -Lo estás viendo ahora.

Necesito hablar con Almudena. Almudena, ¿qué ocurre?

Dímelo tú.

Qué pena, tío.

-Claro que no.

¿Qué has visto ahí en esas imágenes?

Pues él buscándola a ella.

¿Y por qué crees que lo está haciendo?

Habrá visto algo en ella que no tengo yo, no sé,

porque siento que desde el primer momento

me olvida, me ha olvidado, Sandra, desde el primer momento,

desde el primer día.

Es que, ¿cómo gestiono yo esto, tío?

Te juro que confío en él.

¿Qué te pasa por la cabeza? Que voy a ver algo

que no me va a gustar nada. Esto es solo el principio.

Todavía quedan muchos días, Sandra.

-Menos mal que has venido aquí.

Qué asco de tío. -Ahora te estás dando cuenta.

-Es que todo lo que no me ha pasado en 11 años me está pasando

en estos días que llevo.

Almudena, ¿crees que Darío puede estar sintiendo algo

por Cristina? Pues puede ser, Sandra.

Es que te juro, te lo juro, que no reconozco a ese Darío,

te lo juro. ¿Que le encantan las cosquillas?

En 11 años, lo siento, pero no lo sabía.

Pensaba que le conocía mejor, siento que estoy viendo un Darío

que no estoy conociendo, pero ni su mirada...

¿No reconoces la mirada?

¿Qué mirada tiene? Te diría como de...

de aquí te pillo, aquí te mato.

Siento que aquí va a pasar al final lo que yo no quiero que pase,

pero siento que se va a terminar esta experiencia

y que se va a arrepentir toda su puta vida,

porque lo que tiene conmigo, yo te lo digo siempre,

te lo he dicho muchas veces, lo que tiene conmigo

eso no lo va a tener con nadie más.

A día de hoy, no conozco una relación como la nuestra,

Sandra, te lo prometo.

No te voy a decir que sea la más bonita del mundo,

porque te mentiría. Hay rachas buenas, rachas malas,

pero siempre se arregla.

Y a día de hoy es: se rompe un coche, te compras otro.

Pues antiguamente no.

Antiguamente, se te rompía tu coche, lo arreglabas.

Ahora no, ahora otro nuevo, ¿sabes?

Y es lo que yo creo que nos caracteriza a nosotros.

Que habéis ido arreglando todas las cosas

en estos 11 años de relación que habéis tenido.

Y en esos arreglos, te voy a hacer una pregunta,

¿perdonarías una infidelidad?

No, y te lo digo rotundo, no.

Te lo juro.

Sería fallarme a mí y a mis principios, Sandra.

Almudena,

hay más imágenes para ti.

Todavía no he visto nada, Sandra.

(SUSPIRA)

No me falles, por Dios.

-Por eso te digo que eres una diablona.

-¿Por qué? -Porque yo lo digo.

-¿Una diablona ha dicho? -Una diablona.

-Otro que no sabe bailar. -Es que ninguno sabe bailar.

-Qué asco me estás dando, te lo juro,

qué puto asco me estás dando, Darío. ¿Qué haces, tío?

¿Qué coño haces, Darío?

Pero mira, pero mira, ¿qué hace?

Y se ríe. -Madre mía.

-Pero ¿por qué se arriman tanto para hablar?

-¿Por qué te arrimas?

¡Con mi pulsera, tonto!

-Estoy siempre buscándote. -Qué mentirosa eres, hija.

-Es que está deseando besarla. -Mira la cara que tiene.

No se quita, ¿eh?

-Mira, pero es que encima ella, la cara que tiene, Dios mío.

-Mira tu novio, ¿eh, Claudia?

-Ya, mira, mira, mira, mira. Mira qué persona, tío.

Qué patético. -El Gilbert.

-¿Qué pantalón llevaba? ¿El rosa? -No lo he visto, tía.

Ella llevaba un vestido azul.

-De verdad, Darío, qué bajo has caído.

No, Darío, por Dios. No, Darío. No, Darío.

Darío, Darío, Darío. ¡Darío!

¡Darío, por Dios, Darío!

¡Otra vez te tapas, otra vez!

-¿Qué hace, tía? Qué puto cobarde.

-Pero es que aunque no lo haga, nada más que así...

-Pero ¿por qué te tapas, desgraciado?

¿Por qué te tapas, tío?

¿Por qué te tapas, Dios mío?

¿Por qué se tapa?

¡Te juro que haga lo que haga, no me voy a tapar para que lo veas,

puto desgraciado!

Hijo de la grandísima, tío. -Es un cobarde de mierda.

-Qué pasada de tío, te lo juro. Qué pasada, te lo juro.

Qué desgraciado, Sandra. Es que no lo reconozco.

Es que no reconozco esa búsqueda, esos cariños,

eso que a mí no me lo da, tío. Que no me lo da.

Que se lo pido todos los días, Sandra, todos los días.

¿Ves a un Darío cariñoso? Supercariñoso, tío.

¿Tú sabes lo que me ha dicho Borja hoy?

Que tengo mucho cariño para dar, porque no lo he podido dar.

Yo era superdetallista, ¿vale? Nivel Dios, ¿vale?

¿Qué pasa? Que es una persona que no hace especial mi cumpleaños.

¿Darío no hace especial tu cumpleaños?

No hace especial mi cumpleaños, Sandra, no lo hace, y él lo sabe,

él lo sabe. Sandra, ni una mísera tarta,

ni unas velas. Si no es por mis padres

o por su madre, no hay velas. No, él nada:

"Tú sabes que te quiero, tú sabes que yo te quiero,

que te amo, no sé cuánto". ¿Y a ti eso te basta?

No me basta y él lo sabe.

¿Qué pasa? Que eso lo he normalizado.

Hasta que he llegado aquí, he empezado a hablar

con mis compañeras y no es normal. No es normal, tío, que una persona

no te haga especial tu puto cumpleaños, loco.

Es que no, Sandra, este último fue una mierda, Sandra.

Es una persona que ni siente ni padece, Sandra.

Pero aquí sí que siente y padece. Pues por eso mismo,

me está doliendo un montón.

Almudena, hay más imágenes para ti. Hay más imágenes para mí.

No, tía. No, chicas, no quiero.

(HABLA DE FORMA INCOMPRENSIBLE)

-Estás preparada para esto. -No estoy preparada.

-Sí, sí, te lo prometo. -No lo estoy.

-Cada día estás más fuerte. -Mira quién eres. Puedes con todo.

-No lo estoy, chicas. -Sí lo estás. Y lo sabes, amor.

-No, por favor. -Tía.

-No, por favor, Darío.

-¿Sabes lo que es el oro? Pues eso vales.

-No lo reconozco, tía.

-No te ha valorado nunca, de verdad.

Respira, tranquila, Almudena.

Madre mía. -Sandra, esto es muy duro.

Era una persona que creía que conocía.

-Aquí estoy gozando.

-No, por favor. Darío, no.

-Hombre, si te me pones aquí, ¿qué quieres?

-¡Los cojines! Voy a mandar que lo quitéis, ¿eh?

Eso no, no, no. No, de cojines te dejas.

No, no, no, no.

¿Es real lo que yo acabo de ver? -Sí.

-Entre yo y Darío hay muchísima tensión.

-¡Otra vez! -Tía, de verdad.

-Donde pueda vérsenos menos, donde la gente no mire.

Él, cuando yo le he tocado, se ha llegado a poner cachondo.

-¿Ha tocado? ¿Qué ha tocado? -La picha, ¿qué le va a tocar?

-No, por favor, Darío.

-Otro tocando teta. -Darío, por favor.

-Se está refregando. -Sí, se está restregando.

-No puedo, no puedo.

No puedo, Darío. ¡Ay, la Virgen! La madre que lo parió.

¡Ay, Darío! ¿Eso qué coño es? ¿Eso qué coño es?

-¿Qué es eso?

¡Con las manos en las tetas!

-¡No, no, no!

-Claro.

-¿Perdona? ¿Perdona? -¿Que le va a dejar...?

¿Que va a dormir con ella? -Pero ¿qué? ¿Qué?

¡No, no, Darío, no! ¡Darío, no! ¡Darío, no!

¡No, tía, no!

¡Darío, eso no! ¡Darío!

¡Darío, me cago en todas tus naciones enteras!

-Tía... -¡Eso te dije que no!

Darío, ¿por qué?

¡Te dije que no!

¡Me cago en la puta!

Ay, no, tío.

¡Le dije que eso no!

Qué...

-Tía, no te valora una puta mierda. No está enamorado de ti.

Qué asco de tío. Menos mal que has venido aquí,

menos mal.

Almudena. ¡Me cago en la puta, Sandra!

Sandra, le dije que eso no, Sandra.

Y dice: "Claro que puedes, chiquilla".

Qué fuerte, loco. Qué...

¿Por qué crees que ha dejado entrar a Cristina

en su habitación? Qué cabrón, tío, qué cabrón.

Qué persona, tío.

¡Sabes que me estás haciendo daño, Darío!

¡Lo sabes!

En el cuarto no, Sandra, el cuarto intocable.

¿Por qué? Porque no, porque no.

Lo demás lo puedo dejar pasar, pero eso no.

Sandra, no. ¿Por qué se le olvidan las cosas?

Pero ¿por qué el cuarto no? Porque no, porque me parece

una cosa muy íntima. Que no, hombre, que no,

que eso ya no es jugar. ¡Que no! Tú has dicho que lo conoces

como si lo hubieras parido. ¿Qué explicación te daría él?

¿Tú sabes? Te lo digo muy fácil.

"Gorda, es que me he dejado llevar. Gorda, es que lo he sentido".

Simplemente, como que le echaría las culpas,

como que se ha dejado llevar. ¿Y para ti es suficiente

esa explicación? No. No, no.

¿Qué explicación necesitarías? Pues que se arrepiente de todo,

que lo ha hecho por un simple calentón y ya está.

Que me ama, que quiere pasar el resto de su vida conmigo,

pero no siento que me vaya a decir eso.

Es que no lo siento. Es que es una persona

que es insípida, te lo juro.

Es una persona insípida, que no tiene sentimientos.

Si le está haciendo esto a una persona que lleva

11 años contigo, Sandra, ¿a quién no se lo va a hacer, tío?

Almudena, te voy a hacer dos preguntas.

Dos preguntas. Dime.

Una, si crees que el tiempo corre a favor del amor o en contra.

A favor siempre.

Porque me voy a dar cuenta aquí. Te juro, te juro que voy a salir

invencible, te lo prometo.

Te lo prometo.

Y la segunda,

¿crees que Darío está enamorado de ti?

¿Qué te digo?

Lo que crea tu corazón. Te voy a hablar desde el corazón.

Creo que sí.

Por cómo me ha tratado estos 11 años.

Almudena. No, tío...

-Espera, gordi. Espera, amor.

Aún hay más imágenes para ti.

¡Me cago en la hostia ya, tío!

¿No me puedo ir, tío? -No, amor.

-¿No me puedo ir, loco, y me lo contáis luego?

-No, gordi. Yo creo que lo tienes que ver.

Es tu decisión, pero creo que lo tienes que ver.

-Esto va a ser muy fuerte. Esto va a ser muy fuerte, chicas.

Necesito mucha fuerza. -La tienes toda, toda.

-La que reconoces la mirada eres tú.

-La tienes, amor. -Eres la única

que reconoces su mirada. -Es que no la estoy reconociendo.

Es que esto es surrealista, por favor.

No. No, por favor.

-Yo qué sé, tío. Es que, al final, tu relación es de muchos años.

-Pero el problema es cuando tú sientes de verdad,

que a lo mejor puedes caer, ¿sabes? Es que no sé si...

Puede ser lo que tú dices, que sea como costumbre.

Es que no lo sé. Hemos estado a punto de dejarlo

muchas veces, sobre todo, de este último año para acá.

-¡Ah! -No por ella, por la familia.

-Realmente estoy con mi novia por costumbre, porque llevamos

toda la vida juntos y porque no nos abrimos a dejarlo

y a probar cosas nuevas. No estoy enamorado al 100%.

Estoy con ella por estar y por miedo al cambio.

-¿Perdona?

Chicas, la hoguera aún no ha terminado.

¿Compañero nuevo? -Sí.

-Tiene toda la pinta, ¿no?

-Es muy ligón, le encanta gustar, es un caliente.

-Me jode que todavía tengas posibilidades de volver

con el papanatas de tu novio.

-¿Sabes qué siento? Que lo nuestro va a acabar aquí.

-Pero contigo no pensé: "Me lo quiero tirar", pensé...

-Me ves de novio, ¿no?

-Qué alta eres. Flipas.

-No me ha dicho ni hola el subnormal. Me estoy rayando ya.

-¿Y tú por qué tienes que decir que te molestaría

que se liara con Aitor?

-Me parece superhipócrita que digas si puedo o no

tentar a otra chica. Si te molesta, te tomas dos tilas,

¿qué quieres que te diga? -¿Me vas a hablar así?

-Exacto.

-Es el primer día que estoy aquí y no quiero ningún problema.

Es un tentador y yo vengo aquí a tentarme.

Si quiero hablar con él, lo voy a hacer.

-A veces te digo: "Pues soy superfuerte,

valgo un montón". Un día me lo creo, otro no.

No sé qué siento, no sé nada.

Chicas, antes de marcharme, tengo algo que anunciaros.

Hoy, una de vosotras, va a vivir un cara a cara

con la tentación favorita de su pareja.

¿Es real lo que acabo de ver? -Sí.

-¡No, no, no!

¡Darío, no! ¡No!

¡Te dije que no!

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