Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Y un cuerno, tío. ¿Me entiendes?
- ¿Me estás diciendo "Y un cuerno"? - Exactamente. No puedes decirlo en serio.
¿Me estás diciendo que no inventamos el béisbol?
Venga, tío, los negros inventasteis el pollo frito.
El béisbol lo inventamos los puertorriqueños y punto.
- Y tu madre. - Eso es. Al cuerno tu madre.
- Además, ahora dominamos. - No domináis nada.
En dos años, los negratas no tendréis nada que hacer,
salvo bailar claqué y conducir Cadillacs rosas.
- ¿Me estás vacilando? - ¿Por qué iba a vacilarte?
- Sí, tú serías capaz. - Sólo por pasta, Jack.
Los sudacas estáis aquí de paso.
Joder.
¿Sabes lo que pienso de tu gente?
No.
Preferiría jugar con un blanco que con uno de vosotros.
- Me estás vacilando, tío. - Tu madre.
¿Con los mayonesas, tío? Castro solito se bastaría...
para ser campeón del mundo con cuatro victorias seguidas.
No sabes lo que dices.
- ¡Claro que sí, amigo! - ¡Dios!
- No es mala idea, ¿verdad? - ¿Qué idea, tío?
Ya sabes, rellenar bates de aluminio con kilos de perico.
Hay que pensar en el público. ¿Qué pasaría que si te pillaran?
Eso podría dañar la imagen del béisbol.
Tengo que ir a hacer unas visitas. ¿Te parece si hablamos de negocios?
¿De qué clase de negocios quieres hablar?
- ¿Amigo? - Coca.
- Coca, amigo. - Aaah.
Eh.
De acuerdo, chicos y chicas, listos para empezar.
Busco un amigo de verdad, tío.
La amistad de los pueblos. ¿Tú que piensas?
- No es lo que yo piense. - ¿Abe?
Es lo que...
- ¿Quién coño es ese? - Un tío en una bici.
¡Abe! ¿Qué haces?
¿Es que estáis de vigilancia o algo así?
¡Rápido, rápido!
Joe Gower.
Héctor. Héctor Partido.
Es un verdadero placer, colega.
¿Verdad, Capitán Abe?
¿Qué estáis vigilando?
Venga, no me lo digas.
¿Va a haber tiros? Cuidado con mi bici.
Hasta luego, Abe. Encantado, Hector.
- Ha sido un placer. - No trabajes mucho.
No creo.
Cállate, escoria.
- No tenéis nada contra mí. - Lleváoslo de ahí.
Nos vemos en el campo de béisbol, Abe.
- ¡Nos ha fastidiado la redada! - ¿Quién diablos era ése, Abe?
Ése... era el Sr. Carne Muerta.
- ¿Qué tal estás hoy, Pud? - Las hemorroides me están matando.
Fibra, Pud. Tienes que tomar una dieta con más fibra.
¡Norm! ¿Cómo estás?
¿Que cómo estoy? ¿Has visto el periódico?
Esto no va a quedar así. No. Voy a hacer algo.
Hay dos cosas en este mundo que me encantan, Joey:
el sistema métrico decimal y la demolición con explosivos.
Y pienso usarlas juntas.
Empezaré enviando libros a las cadenas de televisión.
Material bueno: Ken Kesey, Dr. Seuss, Norman Mailer...
y cuando los abran, habrá una mina dentro.
Al abrirlos, harán ¡pum!
Tres o cuatro experiencias literarias así y aprenderán.
- ¿Aprenderán a que? - A no dejar de emitir mi serie favorita.
Ajá.
- ¿Te has traído almuerzo, Joey? - Ajá.
- Yo me he traído sopa. - Ajá.
Con carne.
- Buenos días. - Buenos días.
Buenos días, Norman.
Parece como si te hubieras sonado en la corbata, Alvin.
Pues es una corbata de diseño, Norman.
Y éstas son las iniciales del diseñador.
Anoche llamé a tus padres.
Saqué la cabeza por la ventana, apunté hacia Nueva Jersey...
y grité: "Mary Ellen Gruenwald, ¿dónde diablos te has metido?".
Llegué tarde a casa.
- Joe, necesito hablar contigo. - Abrimos, señoras y señores.
Buenos días.
¿Qué pasa?
¿Gower? ¿Podemos hablar, por favor?
- Nos... vemos para comer. - Es sobre el ascenso.
El Dr. Hock me ha pedido que te diga que no.
Ha decidido ascender a Kershaw.
¿Se lo has dicho?
Por cierto, Gower.
Mary Ellen se muda a mi casa esta noche.
Me debes una, Joey.
¿Cómo iba yo a saber que ese tío no era poli?
¿Eh?
- Ponlo en mi cuenta. - Pues se está poniendo bien gorda.
Hoy me han denegado un ascenso.
¿Otra vez?
Y encima, Mary Ellen me ha dejado.
¡Joey!
Abe...
¿Por qué siempre la cago?
- ¿Sabes qué es lo que te pasa? - ¿Qué?
- No sabes botar con la izquierda. - ¿Qué izquierda?
- Tu izquierda. - ¿Qué?
Abe, cariño, tengo hambre.
Ahora mismo te doy de comer.
- Cómete unos peces de colores. - Sé botar con la izquierda.
Si supiera botar con la izquierda, habríamos ganado el campeonato escolar.
Y ahora jugaríamos en los Knicks.
¿Me lo tienes que decir ahora?
Casi nunca pienso en ello.
- Créeme, sé botar con la izquierda. - No sabes botar con la izquierda.
- ¡Eh! - Perdón.
Perdón.
Quedan ocho segundos.
La bola la tiene Sam, se la pasa a Washington.
El entrenador Schultz se desgañita.
Washington se la da a Gower.
Saben que no es zurdo. Lo intenta por la derecha.
Lo marcan dos defensas. Dos segundos.
- Uno... - Va por ti, entrenador.
La bola está en el aire. La sirena.
¡Limpia!
Todo el mundo sabía que ibas a ir ala derecha...
porque no tienes mano izquierda.
- Sé botar con la izquierda. - Te habrías ido del marcador...
y habrías metido canasta.
Abe, cariño, tengo frío.
Ahora mismo estoy contigo, cielo.
¿Cuándo vas a hacer algo con tu vida, Joey?
Hagamos un pacto. Amagas a la derecha y te vas por la izquierda.
Te enfrentarás a los mejores sin tenerles ningún miedo,
y vas a empezar mañana, chaval, les vas a meter caña.
Dámela.
¡Así!
¡Esa mano!
¡Otra vez!
¡Otra vez! ¡Una más!
Mentiras. Creo que nunca he oído trolas tan increíbles.
Pasa, DeLuca.
Me conmueve que puedas estar con nosotros esta mañana.
Por favor, siéntate.
El año pasado fue el maratón de patinaje del día del trabajo.
Este año, según leo en esta nota,
es la "Noche Yanqui".
Parece que vas a estar metido en esto, DeLuca.
El departamento de policía va a interpretar una danza,
creada por un bailarín muy famoso...
- ¿Qué ha dicho? - Que nosequién va a bailar.
...que ha sacado a los chavales de las calles de Nueva York...
y les ha ofrecido la disciplina y el placer de la danza moderna.
Suena ideal para ti, DeLuca.
La concejala Scaffiddi, bendita sea, dice textualmente:
"Ésta es una oportunidad ideal para mostrar a los ciudadanos de Nueva York...
que nuestros agentes de policía son gente normal".
Y no un puñado de sádicos y pirados sedientos de sangre.
Han ordenado al inspector jefe...
que nombre a un agente de cada comisaría de nuestra gran ciudad...
¡DeLuca!
...para hacer una prueba esta misma tarde...
- ...para esta excitante ocasión. - Oh, no.
Necesito un voluntario.
¿A quién va a convencer para que haga algo así?
Washington.
Para entretenernos, a ver si puedes cumplir esta misión con éxito.
¿Está listo para aprender japonés?
Enriquezca su vida. Amplíe sus horizontes.
En diez lecciones fáciles, podrá pensar y hablar en japonés.
Escuche esta cinta y repita las palabras que oiga.
- Hola. - Konnichiwa.
- Adiós. - Sayonara.
- ¿Qué haces aquí? - Tienes que hacerme un favor.
¿Ah sí?
No me lo digas.
Katson no puede jugar esta noche al baloncesto...
y necesitas que te ayude a ser el rey de la YMCA.
No. Por culpa de tu cagada de ayer,
soy voluntario para un ballet de la policía.
¿Dónde y cuándo?
Centro Lincoln. Ocho semanas.
Lo que quiero decirte, Joey, es esto:
he apostado mucha pasta en este partido,
así que he decidido que, en las pruebas de hoy,
tú vas a ocupar mi puesto.
Creo que no te he oído bien.
- Me la debes. - No.
No pienso hacer ninguna prueba para ningún ballet de polis. Ni de coña.
Ni de coña.
¿No puedo llevar mi ropa si no estoy de servicio?
De paisano, no pareces un poli.
Con uniforme tampoco. Éste no es de mi talla.
No he podido hacer más.
Si te preguntan quién eres, ¿que tienes que decir?
Patrullero Abraham Washington, de la comisaría 22.
Nunca decimos la 22. Nosotros decimos la dos-dos.
- Eres de la dos-dos. - La dos-dos.
La "do-do" no. ¡La dos-dos!
Esto no va a salir bien. ¿Abraham Washington?
No es el típico nombre blanco.
Aquí pone "A. Washington".
Así que tu nombre es...
Alvin Washington. Es un nombre vacilón.
¿Alvin? Si nos pillan, Abe, estaremos en un buen lío.
Tú mantén la boca cerrada y cáete mucho al suelo.
En un par de horas saldrás y yo me libraré de la quema.
¿Y si alguien nota que no llevo pipa?
Vale, te daré un arma cargada.
Mira a esas bailarinas.
Estamos en paz, Joey.
¿Abe?
¿Va a bajar?
No, estoy de patrulla de ascensor.
Aún me quedan 15 minutos.
- ¿Qué haces después de clase? - Directa al loquero.
- Me duele todo. - ¿Por lo de ayer?
¿Has oído lo del novio de Kate?
Es un cerdo de primera.
Y tiene el pelo grasiento.
Creí que tú y yo teníamos algo.
Especial. Duradero. La gente como nosotros no...
Peter, fue una noche. Fue una equivocación.
Y yo tengo que aceptarlo, ¿no?
No, tienes que seguir insistiendo hasta que te mande a freír monas.
No me mandarás a ningún lado, Rachel.
Porque te mataré antes de que lo hagas.
Al cuerno el inspector jefe y la concejala.
- Además, la tía tiene bigote. - ¿Quieres tranquilizarte?
Vamos a cagarla tanto que tendrán que suspender todo el tinglado.
¿Quién vota por mandar todo esto a la mierda?
¡A la mierda!
Hola.
Earl Pelham, cuatro-nueve. Harry Wortheim, nueve-nueve.
Pete-Peterson, uno-uno-seis.
¿Qué tal?
A. Washington, de la dos-dos.
- ¿Qué tenemos aquí, ratones? - ¿Qué clase de chorrada es ésta?
Esto es lo peor que le ha pasado a la poli desde la Comisión Knapp.
¿Eso va por mí, Washington?
Tranquilo, Pete. Tranquilo, chico.
Listillo.
- Muy bien, Washington. - Joder, tío.
¿Estás bien?
Segunda brigada.
Especialista en casos con rehenes.
Pregúntale por ella a tu colega Peterson.
...cuatro, tres, dos, uno...
A ver, callaos un momento.
¡Silencio, por favor!
¡El jefe dice que os calléis!
- ¿Queréis callaros? - No tengo ganas de callarme.
Y no creo que nadie tenga ganas de callarse.
Perdón, agente. ¿Tienes algún problema?
- ¿Problema? - ¿Te molesta esto?
No, esto es genial. Me encanta.
Creo que piensas que la danza es para mujeres y maricones.
¿Por qué iba yo a pensar eso?
Todos los bailarines son gay, y todos los polis unos sádicos.
Espero que ese comentario no vaya por mí, amigo.
Tienes muchos músculos.
Eres fuerte. ¿Puedes hacer algo así?
¿Quién querría hacer algo así?
No lo sé. Tú.
O tú. O cualquiera de vosotros.
¿Cómo sabéis lo que es la danza si no la probáis?
Esto es voluntario. Si no queréis intentarlo, volved a la comisaría,
y decidle a vuestro oficial al mando que no habéis pasado la prueba.
Lo único que os digo es que lo intentéis.
Quizá veáis que cambiáis,
que os volvéis diferentes.
Es genial.
Marchaos si queréis.
Creo que me abro.
Gallina.
Pensándolo mejor, creo que me quedo.
- Larguémonos de aquí. - No, vamos a quedarnos.
Será divertido.
Uno, dos, tres, cuatro,
cinco, seis, siete y ocho.
Saltad uno, dos, tres y cuatro,
cinco, seis, siete y ala derecha.
¡Ala derecha! ¡Vamos!
¡Alto! ¡Alto!
¡No distinguís la derecha de la izquierda!
Uno, dos, tres, cuatro.
Arriba esos pies.
Más rápido.
Más rápido.
¡Más rápido! ¡Vamos, vamos! ¡Más!
¡Seguid el ritmo!
¡Pasos cruzados!
¡El doble de rápido!
¡Vamos! ¡Paso, paso, paso, paso!
¡Sí!
Ha sido tremendo, pero no podéis estar todos, así que hay una prueba.
Un paso al frente, por favor.
Saltas, das la vuelta en el aire y caes en el mismo sitio. Fíjate.
Excelente.
El récord está en 61 saltos seguidos.
Los que queden en pie, saldrá en el espectáculo.
Cuenta atrás.
61.
60.
¡59!
¡58!
- ¿Qué demonios estoy haciendo? - ¿Me dices a mí, Washington?
¡Seis!
¡Cinco!
¡No paréis! ¡Cuatro!
¡Tres!
¡Dos!
¡Uno!
¿Cómo has podido hacerlo?
¿Qué quieres que haga? No pienso salir en ese show.
- Claro que no. Saldré yo. - ¿Te has vuelto loco?
Me estás destrozando la cabeza.
Abe, tenías razón. Nunca iba hacia la izquierda.
Abe, esta noche lo he hecho.
¡He ido hacia la izquierda!
Préstame el uniforme. Quiero estar en ese show.
- Sé que te parecerá una locura. - ¡No! ¿En serio?
Venga, Abe.
Ay, Dios.
Te sentirás orgulloso de ser yo.
- ¿Una cervecita, Joey? - No puedo.
¿Quieres ver una película en la calle 42?
Me encantaría, Norman, pero hoy no puedo.
¿Adónde vas todas las noches?
Estás metido en algo, ¿eh?
A mí puedes contármelo, Joey. ¿En qué te has metido?
Magia, Norman. Magia.
Cinco, seis, siete, ocho.
Y uno, dos, tres y cuatro, cinco, seis, siete.
Otra vez.
Y uno, dos, tres y cuatro, cinco, seis, siete.
Bien.
Vamos a hacerlo despacio. Seguidme.
Y uno...
Dos, patada. Tres, arriba la pierna.
Dos, tres.
Cuatro, cambiamos.
Ahora...
Cinco, patada. Seis, abajo.
Cinco, seis.
Aquí viene. Siete, salto. ¡Siete!
¿Cómo te llamas?
Pete Peterson.
Pete, el movimiento se hace en siete partes.
Quédate quieto en el siete.
El siete, Pete. El que va después del seis.
¿Quieres pasarte de listo, Washington?
- ¿Insinúas que yo he dicho algo? - ¿Quieres pasarte de listo conmigo?
Lo he dicho yo, ¿vale, tío?
Vaya, qué emocionante.
- ¿Cómo te llamas? - A. Washington.
¿A? ¿La gente te llama A?
No, me llaman... Zeke.
Zeke, hazlo tú. Pete, fíjate.
- Espera, no quiero... - Adelante.
¿Preparado?
Sí.
Y uno, dos, tres y cuatro, cinco, seis, siete.
Bien hecho, Zeke.
¿Lo entiendes?
- ¿Lo entendéis? - Sí.
Cinco, seis, siete, ocho.
Uno, dos, tres y cuatro, cinco, seis, siete.
Por los pelos.
- Insultan su hombría. - Insultan su hombría.
Y luego este idiota habla de su pasado.
Si no le gusta que la gente le recuerde su pasado,
- ...no debió meterse en líos. - Pete es un buen policía.
Eso no tiene nada que ver. Tiene celos de Zeke.
- ¿De Washington? - Los celos son inevitables.
- Zeke no teme competir. - ¿Quién ha pedido kasha varnishka?
Yo. Si a alguien le da miedo un poco de competencia,
que tenga un trabajo en el que pase desapercibido. ¿No, Zeke?
Pasé cuatro años en la secreta.
Pasar desapercibido no es tan fantástico.
¿Narcóticos?
Creo que... cuanto menos diga, mejor.
Supongo que ese trabajo secreto no sería vigilar a otros policías, ¿no?
- ¿Por qué no lo dejas en paz? - ¿Por qué no te quedas preñada...
y te quedas en casa a hacer potitos?
Toma esto.
Es hora de irnos.
Os voy a contar mi historia...
- Rachel, ¿estás bien? - Sí.
Empiezo a sentirme protegido.
Seguro que sabes cuidarte solo.
¿Quieres algo más de beber...?
No. Tengo que irme.
¿Te llevo a casa?
- ¿Negocias con rehenes? - Eso me han dicho.
- Pete y yo aprendimos juntos. - Ah.
Sí. Ah.
¿Qué haces tú aquí?
- Buenas noches. - Voy a llevarlo a casa.
No.
- Puedo ir en metro. - Entra en el coche, Zeke.
- No entres, Zeke. - Entra.
- No entres. - Entra.
No entres.
Bien, quizá no este en mi mejor momento,
pero pasamos seis meses juntos en la academia.
Hablábamos, me copiaba de ti en los exámenes. Eramos un equipo.
Ay, Dios mío.
- Informa de un diez-veinte. - Ala mierda el diez-veinte.
- Vamos a hablar como adultos. - Zeke, informa tú.
- Hola. - ¿Hola?/
- Vale. Hola. - Lo siento.
Dímelo claramente. ¿Qué nos falta?
Amor.
- Es mejor que llaméis vosotros. - Que te den, Washington.
- ¿Crees que no puedo amarte? - ¡Estoy en plena persecución!
- ¿Es eso lo que quieres decir? - No pienso hablar ahora.
Ve por la maldita acera.
- ¡Te quiero! - ¡No me digas que vaya por la acera!
¿Hay otra persona? Si la hay, dímelo.
- ¡Un coche! - ¿Quién es?
No importa. Olvídalo. No es de mi incumbencia.
Pero si quieres decírmelo, dímelo. Te prometo que no le haré daño.
¡Lo mataré!
Rachel.
No quiero perderte.
Hola, sargento.
¡Charlie, colega! Choca esos cinco.
Siempre de aquí para allá, ¿verdad, Abe?
¿Cómo?
Departamento de policía de Nueva York, ¿qué tal?
La Comisión Knapp, ¿eh?
¿Cuidado con mi qué?
Washington, tengo otra misión para ti.
Eh, ¿qué crees que estás haciendo?
- ¿Cómo? - Te estaba mirando.
Los polis no bailan en el metro.
¿Sabes lo que tengo en el culo?
- ¿Pelo? - Ampollas de montar a caballo.
Tengo que ir a ensayar. ¿Qué me quieres decir?
Dicen que un tal A. Washington de la comisaría dos-dos
va por ahí hablando de polis que traicionan a otros polis.
- ¿Me sigues? - Es un pequeño malentendido.
- No te preocupes. - ¿Un pequeño malentendido?
Podría perder mi empleo. Mi pensión. Podríamos acabar los dos en prisión.
Lo tengo todo controlado. No te preocupes.
Lo tengo todo controlado.
Adelante. Uno, salto. Dos, paramos.
Nada de músculos. Esto no es halterofilia.
- Lo sabes muy bien. - ¿Algún problema?
- No. - Pues arriba.
Vamos.
Tal vez tengamos un problemilla.
Sólo quería ayudarte, como nos ha dicho.
Gracias, Pete.
Así no seremos un equipo.
A mí no me hables, y menos sobre trabajo en equipo.
- ¿Trabajo en equipo? - Sí, trabajo en equipo.
Le he contado a un amigo que aquí hay un poli...
que se dedica a ir traicionando a otros polis.
Y a un viejo amigo suyo le parece muy bien.
- Paso de esta mierda. - Un momento.
Rachel, espera. Zeke, ponte conmigo.
Dadle la mano derecha a vuestra pareja.
Es muy fácil. Uno imagina lo que la mujer necesita.
Y se lo da.
Hace falta sensibilidad.
Dale exactamente lo que necesita.
Así se hace, señoras y señores.
Amigo mío, estás mejorando.
- Eres un mierda. - Tú eres el experto en eso.
Vosotros dos, dejadlo ya.
Si queréis que sepa lo duros que sois los polis,
ya me hago a la idea.
Celestine, trabaja con Pete.
Rachel, con Zeke. Vamos todos. A bailar.
La mano derecha al compañero. Doblad las rodillas.
Como al saltar. ¿Listas, nenas?
Vamos a hacerlo bien. Con música, por favor.
Cinco, seis, siete, ocho.
¡Ahora! Uno. Dos, saltamos. Abrimos el pecho.
Eso es. Sonreíd. Perfecto.
¿Has estado en el 6-92 de la dos-dos?
- ¿Yo? - Sí.
Ah, sí.
En la mitad de los 6-92 que ocurren en la dos-dos dirán:
"No haremos nada a menos que esté Zeke Washington".
¿Quieres tirarte a unas cuantas policías?
¿Tirarme a policías?
Supongo que esa será la razón por la que estáis aquí la mayoría.
Venga, vamos. Así, por las buenas, seamos sinceros el uno con el otro.
Vale.
De acuerdo.
Ésa no es la razón por la que estoy en esto.
Pero, ya que estoy aquí, tengo que admitir que...
hay una mujer policía que me encantaría tirarme.
Pero me da mucho miedo.
No dejes que te asuste.
¿Tú crees que cenaría conmigo?
- Pregúntaselo. - ¿Te gustaría cenar conmigo?
Sí.
Sólo digo que, mujer o no, es policía.
Querrá salir con un policía, así que tengo que serlo,
y he de sentirme policía aunque no lo sea.
Por mucho que lo intento, siempre me quedo fuera de tus conversaciones.
Tienes que ayudarme. Necesito saber cosas.
- No. - Ayer fuimos a tomar café.
¿Sabes qué me dijo?
Que te parecías al tipo de la biblioteca.
Me preguntó si había estado en el 6-92 de la dos-dos.
- Dios. - ¿Qué es un 6-92?
- Un avisto de bomba. - Ah, eso es bueno.
- Escucha... - No mires. Es una sorpresa.
Abe, tienes que hacer que hable como un policía.
Dime números de la poli.
Un 3-65.
Genial. ¿Qué es eso?
Suplantar a un agente de policía. De tres a cinco años en prisión.
¿Qué te parece?
- Devuélveme ese uniforme ya. - Abe, sé que estás preocupado.
- Pero, créeme, lo tengo... - ¿Preocupado?
¿Ves esto? ¿Sabes lo que es esto?
Un eccema. ¿Sabes cuándo me sale? Cuando estoy más que preocupado.
Devuélveme el uniforme.
Abe, iré a alquilar uno.
¿Todo bien ahí dentro?
Oh, sí.
¿Usted quiere algo, agente?
Yo no bailo.
3-16...
3-16... ¿Qué es un 3-16?
3-16... Hurto mayor.
4-25. Resistencia a la policía.
2-33. Tentativa de corrupción.
3-13. Robo de automóvil.
Hola. ¿El carné y los papeles?
¡Quieto! ¡Manos arriba!
- Hola. - Hola.
Estás preciosa.
- Gracias. - Pasa.
¿Te apetece un vaso de vino?
Sí.
Vale.
No me imaginaba a un poli con un apartamento así.
- ¿Te has leído todos estos libros? - ¿Yo? No.
Es que... le alquilo una habitación a un tipo que trabaja en una biblioteca.
- ¿Los juguetes son de él? - No, son míos.
Mi padre quería que fuera contable.
Pero mi madre y su segundo marido querían que estudiase obras públicas.
La segunda mujer de mi padre quería que llevara la funeraria de su difunto marido.
Recuerdo que yo quería escribir libros para niños,
llenos de sabiduría muy útil sobre...
cómo evitar crecer y ser como los adultos que conocía.
Pero no lo conseguí,
así que pasé de un trabajo a otro.
Y...
se cumplió la profecía de mi entrenador de baloncesto,
que me aseguró que nunca llegaría a nada.
Hasta que me hice poli, claro.
¿Ahora te sientes realizado?
Ni idea.
¿Quieres bailar?
En serio.
- Buenas tardes. - Buenas tardes.
¿Quiere algo frío de beber?
- ¿Tiene Nutty Butty? - ¿Lleva gorro el papa?
Toma.
Venga ya. ¿Está de broma?
Muchas gracias.
¡Socorro! ¡Socorro! ¡Dame eso!
¡Eh! ¡Socorro!
¡Agente! ¡Ese hombre! ¡Me ha robado el bolso!
- ¡Va hacia la fuente! - ¿Qué clase de policía es usted?
¿Por qué se queda ahí parado?
¡Policía! ¡Alto!
¡Alto!
Éste es el LW-70.
- Ah. - Un lanzacohetes básico.
¿Lanzacohetes? ¿Para qué?
Para proteger la casa.
No, yo... vivo en un apartamento.
No hace falta licencia.
¿No tiene armas como las de la policía?
Claro.
Echemos un vistazo al especial de cañón estándar,
un calibre 38 de la policía.
Vaya.
- Esta pistola... - Este revolver.
Revolver.
Si le disparara a alguien con esto,
podría herirlo gravemente, supongo.
Si lo que pretende es vaporizar a alguien, llévese el LVV-70,
pero si se conforma con despedazarlo, con esto será feliz.
Sí.
Ésa es la clave de la tenencia de armas, ¿no?
¿El qué?
La felicidad.
Llegas tarde. Demasiado tarde.
Lo siento.
- Te comprometiste con el grupo. - Estaba de patrulla y...
- Lo siento. - Espera, espera.
Ven aquí.
He decidido modificar todo el número policial...
alrededor de Rachel... y tú.
- ¿Rachel y yo? - Sí. ¿Qué pasa?
¿No quieres ser una estrella? Serás primer bailarín.
Hay mucha gente que baila mejor que yo.
Sí, los hay que bailan mejor.
Pero ninguno se esfuerza más.
No vuelvas a llegar tarde a ensayar.
Quizá no seamos tan malos como creemos.
Sí.
¿Qué pasa?
- Ya lo sabes. - No, no lo sé. ¿Qué pasa?
- Nada... - Vamos, háblame.
No me hagas esto.
Conmigo no tienes por qué comportarte como un poli.
¿Que no me comporte como un poli?
No quiero que pienses que conmigo tienes que comportarte como un poli.
Así, no tendré que comportarme como una poli contigo.
Entonces, ¿te apetece venir a mi apartamento...
y dejar de comportarnos como polis?
Tengo que trabajar.
Será mejor que te vayas.
- ¿Te llevo? - No.
Tengo que irme.
- ¿Estás bien? - Sí.
Llámame.
Dame eso, tarado. ¿Ves? ¿Me estás mirando?
Sí.
Venga, vamos. Dímelo otra vez.
La mano dominante abajo, y la otra mano encima.
Miro con el ojo dominante pero dejo los dos abiertos.
Aprieto con cuidado el gatillo, como si fuera un pezón erecto.
Hazlo, soldado. Apenas me queda munición.
¡Eh! ¡Eh!
Le he dado.
Espero que ese hijoputa esté bien cerca, Joey.
¿Abe?
¡Abe!
¿Qué quieres? ¡Abe!
Espero que no me apuntaras a mí.
- Ha venido ala comisaría. - ¿Rachel?
¿Sabes lo que pasará si mi sargento se entera de lo que está ocurriendo?
Por una cosa así, acabaría en la calle.
¿Qué voy a hacer con los últimos 30 o 40 años de mi vida?
¿Trabajar en una biblioteca?
¡Cállate, ahora te doy de comer!
¿Cuándo es ese bailecito tuyo?
Dentro de diez días. Sólo diez días más.
- Será genial. Soy el primer bailarín. - ¿El primer bailarín?
¡Sólo espero, cebollino, que vivas para hacerlo!
Confía en mí...
Lo tengo todo controlado.
¡Joe!
¿Qué demonios pasa aquí?
Ahora eres un eunuco.
¿Qué haces con esa pistola, Gower?
Tranquilo, Neil. No está cargada.
Espero que tengas licencia para llevar eso, Gower.
Me la traeré mañana y jugaremos en la biblioteca.
Hazlo, por favor. Y si no te importa,
te pagamos para que trabajes, no para que juegues.
Por supuesto.
- Buenas noches, Pud. - ¡Joey!
Salvado con pasas. ¿Tiene bastante fibra?
Excelente, Pud. Tiene muchísima fibra.
Desde que lo como, me encuentro muy bien.
Así me gusta, que me informes.
Pensé que querrías saberlo.
¡Joe!
Mary Ellen Gruenwald. ¿Qué tal?
- Bueno... - ¡Norm!
Estás guapo, Joe. De verdad.
Gracias. Muy amable de tu parte.
- Llévate esto. - ¿Es pescado?
Llévatelo. No lo abras hasta que llegues a casa.
Joe...
¿Te apetecería salir a dar una vuelta en bici el domingo?
- Me gustaría hablar contigo. - Me gustaría, Mary Ellen,
pero ya tengo charla para el domingo.
Joe,
necesito hablar contigo.
Es el mejor regalo que me han hecho nunca.
Hola.
Detective Lou Wareham.
Zeke Washington.
Te conozco.
Ya estás aquí. Hola.
¡Bienvenido a la última comisaría!
Gradas.
Pasa.
Yo nunca olvido una cara.
Ya me acordaré.
Aunque Dios mismo cumpliera 30 años de servicio,
no cumpliría los requisitos de la Comisión Knapp.
¿Sabe lo que he reunido en 30 años?
- No, señor. - Muebles comprados por catálogo.
Y para colmo de estupideces, todos mis hijos siguen mi camino.
Por respeto a ti, papá.
¿Crees que me hacéis un favor convirtiendo esto en una tradición?
En este país, a nadie le importan una mierda las tradiciones.
Pásame el asado, ¿quieres, Junior?
Claro, papá.
Bueno, Zeke.
¿Cuál es el ingrediente secreto?
No sabía que lo tuviera.
La Biblioteca Pública de Nueva York.
- ¿Cómo dices? - La redada antidroga.
- ¿Redada antidroga? - Tú eras el tipo...
Que iba vestido de rabino.
- Eso es. - Tengo razón, ¿eh?
¡Eso es!
Este chico nunca olvida una cara.
Tu madre está comprobando si sabe fregar bien.
¿Tienes sed? Hay cerveza...
Y cerveza.
Bueno...
Ese chico te gusta mucho, ¿no?
Sí.
Es policía.
Esta noche no voy a subir.
¿Por qué no?
Me estoy enamorando de ti.
- Eso es bueno. - No es bueno. Es malo.
Me prometí hace mucho tiempo...
que no volvería a liarme con un poli.
Me lo prometí.
¿Y si yo no fuera policía?
¿Y si dimitiese?
¿A quién quieres engañar?
Los polis no dimiten.
Tengo que irme, ¿vale?
No, espera un momento.
¿Qué pasa si no vale?
Supongo que me quedaría.
Bueno, si...
Si tienes que irte, vete.
Me quedo.
Me quedo.
La respuesta en sencilla. Jamás le digas la verdad a una mujer.
Tendrá miedo de que, si soy poli, tal vez un día no vuelva a casa.
Miente, Joey. Confía en mí.
¿No podemos ir un poco más rápido?
Corremos en círculos. ¿Qué prisa tienes?
Además, si le dices la verdad, podría meterme en la cárcel.
Pero sé que lo tienes todo controlado.
- ¿Quieres ir mas despacio? - ¿Quieres acelerar?
Te digo que mientas. Te cansarás de ella antes de que te des cuenta.
No hables así de Rachel.
No te mencionaré a ti, pero voy a decirle la verdad.
¡Vamos, Celestine!
¡Zeke y Rachel!
¿Sabes lo que era antes de ser poli?
¿Qué?
Dependiente de una juguetería.
¿Y si abriéramos una juntos?
¡Zeke, Rachel! ¿Qué hacéis?
Nada, estamos bailando.
¿Quieres dejar tu empleo y ponerte a vender juguetes?
No, no he dicho que quiera dejarlo.
Más bien pensaba combinar las dos cosas.
¿Cómo? Vamos, Washington. ¿Qué es lo que quieres decirme?
Ven, quiero enseñarte una cosa.
Vamos.
¿Joe? Joe, ¿eres tú?
¡Eh, Joe!
¿A qué viene tanta carrera? ¿Qué pasa?
Me están siguiendo. ¡Taxi!
¡Eh, Joe! ¡Joe, espera! ¿Qué estás haciendo?
¿Qué haces con ese uniforme?
Ese tipo debe de estar loco. Piensa que soy un tal Joe.
Será porque antes eras de la policía secreta.
Sí, será de cuando era de la policía secreta.
Podías habérmelo dicho.
No.
Te lo voy a decir ahora.
- Parece que no hace falta. - He... abierto con mi antigua llave.
Lo siento, no sabía que traerías a una policía.
- ¿Qué haces tú aquí? - He vuelto, Joey.
Y me quedo.
Ha vuelto, Joey. Y se queda.
Está desnuda.
- Estoy desnuda. - Ya me he dado cuenta.
Espera un momento. Un momento.
¿Quieres venir?
¡Oh, Dios mío!
¿Te importa si paso?
Disculpa, Mary Ellen, pero, ¿qué haces aquí?
Oh, Joe.
Neil suspendió el examen para ejercer de abogado.
Se ha vuelto insoportable.
Te echo de menos. Echo de menos comer, hablar y escuchar música.
Hacer el amor y montar en bicicleta.
Joe, ¿qué haces de uniforme?
Mary Ellen.
Hace tres semanas, si hubieses aparecido desnuda en mi apartamento...
Habría sentido lo contrario de lo que siento ahora.
¿Qué sientes ahora, Joe?
Bueno...
Me siento... un pelín hostil.
Sólo un poquito irritado.
Suave.
Dulce.
Suave.
Plié.
Es infantil fingir que no estás en casa...
cuando un pobre idiota se humilla frente a tu puerta.
No quiero hablar de eso, Joey.
¿No quieres hablar de qué?
Eso es precisamente de lo que quería hablar.
¿No podríamos hablar en privado?
No.
Bien.
¿Sabes cuál es tu problema? No es por lo de Mary Ellen.
Excelente.
Te has buscado una excusa para no estar conmigo.
- ¿Cómo? - ¿No lo habías pensado?
- Si quieres salir corriendo... - Me han sermoneado toda la vida.
- Ya estoy harta. - ¡Eres una cobarde!
¡Gallina!
Creo que nuestras dos estrellas tienen una riña.
¡Tú no te metas!
No necesito que ni tú ni nadie venga a explicarme cómo soy.
¡Ya basta! Sigamos con el ensayo.
- ¿Has dormido bien, Joseph? - No, ¿y tú?
No, no especialmente.
No pasa nada.
Sí, soy otra vez el agente Zeke Washington.
Ya. Dígale que quiero contarle toda la puñetera verdad.
Joe, ¿qué narices pasa aquí?
¿Hay alguien en el sector cinco?
- No me molestes, Pepper. - ¿Sector cinco?
Dígale al agente Wareham que voy a hacer unas cosas.
Iré a contárselo en persona.
Ponte a trabajar, Gower.
¡Gower!
Siento lo del examen, Neil. Sé cómo debes de sentirte.
¿Qué?
¿Te lo ha dicho?
¿Cómo ha podido? Debería chivarme al Dr. Hock.
No te molestes. Dimito.
¿Cómo dices?
Dimito.
Gower, ¿por qué te quitas la ropa?
Quiero cobrar mi paga. Ahora mismo voy.
- ¿En calzoncillos? - Pepper, se amable con Mary Ellen.
O volveré con mi licencia de armas y te volaré el manubrio...
frente al mostrador de préstamos.
¿Por qué tarda tanto?
Llevo todo el día esperando. ¿Qué está pasando?
Joseph, ¿qué haces con ese uniforme?
Cambio de profesión, Alvin.
Lo sentimos mucho, señor. Tendremos su pedido en...
- Un segundito. - Mi cheque.
Gracias.
¿Qué pasa?
¿Qué quieres que haga con esto?
Ponértelos. Ah, Alvin...
A las 8:00 en el Lincoln Center. No te lo pierdas.
Le contaré la verdad.
Si no puede soportarlo, que se vaya al cuerno.
Se lo contaré, me daré la vuelta y me iré.
Que tenga que pararme ella.
¿Y si no me para?
Sr. Gower, ¿cómo está usted?
- Eso iba pensando yo. - Vaya, qué bueno.
Llevo meses pagándole cheques,
y no sabía que fuese policía.
¿Cómo?
Lo único es que lleva un nombre distinto.
Bueno... Dentro de 20 minutos, recuperaré mi maldito nombre.
Para siempre.
- ¿Les hecho una mano? - ¿Eh?
No.
¡Que nadie se mueva!
No se acerquen a los botones.
Atrás, genio de la lámpara.
A ver, moveos todos. Poneos ahí.
Tú, muévete.
En pie, cariño. Vamos, caperucita.
Si aparece algún poli, estáis todos muertos.
Llénalas, mamá.
Eso sí, si apareciese la policía, tenemos algo con qué negociar.
Quítale la pistola, Leon.
Quítasela tú, que estás más cerca.
Tira el arma.
- ¿Cómo te llamas, chaval? - ¿Yo?
Sí, tú. Ven aquí. Acércame la cartuchera.
Alto. "Agente Washington".
Tengo malas noticias.
No soy policía.
- ¿Un poli falso? - Exactamente.
Iba a aclarar esta payasada y,
como necesitaba dinero, entre a cobrar un cheque y...
- Ahora mismo iba a... - A aclarar la payasada.
Eso es.
- Trabajo en la biblioteca. - ¿Biblioteca?
- Bueno, lo he dejado. - ¿Has dejado la biblioteca?
- Este tío es la monda. - Pégale un tiro al hijoputa.
Podríamos necesitarlo. ¡Piensa!
Piensa.
Vuelve atrás, amigo.
¿Tú qué miras? ¡Muévete!
¿Qué es usted, un cobarde? Ayúdenos, por el amor de Dios.
Prohibido hablar durante el robo.
Aléjense.
Dame tus llaves, Leon. Ven aquí.
Dame las llaves.
- Ven aquí. - ¿Adónde vas, Mickey?
¡A... por un batido! Ahora mismo vuelvo.
¡Vaya, la agente Wareham! Tenemos que dejar de vernos así.
- ¿Son los negociadores? - Sí.
Denos un par de minutos.
- Yo me encargo de esto. - Y un cuerno.
Hemos llegado a la vez.
Yo llevo más tiempo en el cuerpo.
Además, soy un hombre.
Es broma, ¿vale? Es broma.
¿Quién de vosotros se encarga de esto?
- Yo. - Salimos.
- Es uno de los nuestros. - Retroceded, amigo.
Retroceded o me lo cargo.
Chicos, salid de ahí. Largaos de ahí. Atrás.
Tengo aquí a un poli de Nueva York.
Más vale que retrocedáis, o no llegará vivo al baile.
Que venga alguien a parlamentar.
Oye, ¿no es ése...?
Vamos a parlamentar.
Vamos, moveos.
Alto.
- ¿Qué tal estás? - Bien.
- Genial. ¿Tú qué tal? - ¿Hay algún herido?
- ¿Qué tal una chica? - Leon, por favor, cállate.
No hay heridos. De momento.
Bien.
El agente Washington, ¿verdad?
La verdad es que no.
Me quiere convencer de que no es poli, sino bibliotecario.
Una táctica interesante.
¿En qué puedo ayudarle?
¿Qué haces el sábado por la noche?
¿En qué puedo ayudarle?
Consigue que salgamos de aquí a salvo y con nuestro dinero.
Hacia...
¿Qué aeropuerto esta mas cerca? ¿JFK o La Guardia?
La Guardia.
Y quiero un piloto titulado. No me pongáis un kamikaze.
- Bien, haré lo que pueda. - Hazlo, monada.
No dejarán que matemos a un poli.
¿Verdad, Washington?
¿Verdad? Aceptarán el trato.
¿Verdad?
Arriba las manos. A ver esas manos.
Vale, ya podéis bajarlas.
¿Puedo ir al baño, por favor?
Yo también.
¿Quién tiene que ir al baño?
¡Bajad las manos!
Pandilla de listillos.
¡Sentaos!
Sentaos con las manos arriba.
Levantaos. Levantaos todos.
Podéis sentaros todos, excepto los jubilados.
¿Por qué no esperas un momento?
¡Washington!
Un tipo en el puesto de mando dice...
que dos manguis te tienen de rehén en un banco de Long Island City.
¿Qué te parece?
- Agente Washington. - ¿El agente A. Washington?
¿Hay otro agente Washington en su comisaría?
Es una chavala con la que salía. Sólo es una broma. Olvídelo.
¿Otro agente Washington?
Sí, sí.
Claro que sí. Alvin.
Un tipo blanco.
Es nuestro Alvy. ¿Se encuentra bien?
Que siga así. Iré a matarlo personalmente.
Sargento, necesito un coche.
Ojalá pudiera ayudarte, Washington.
El inspector jefe quiere que esperemos hasta que venga.
¿Rachel, algún problema?
¿Te sabes... Earth Angel ?
¿Te sabes... In The Still Of The Night ?
¿Te sabes... I Pledge You My Love ?
¿Te sabes... What's The Use Of Getting Married ?
¿Qué me dices de... Raindrops Keep Falling On My Head ?
¿Quieres... quieres una gominola?
Olvídalo. Ésa no es.
¡Washington, di algo! Estamos aquí solos.
¿Quieres los de diez?
No, pasa de los de diez y coge los 50 y los de 100.
Vamos, háblame.
El inspector jefe dice que suelte a todo el mundo y hablará.
- Olvídalo. - Entonces, dice que a la mierda.
¿Si?
Pues dile que tiene cinco minutos o este poli la va a palmar.
- Cuatro minutos. Me lo cargo... - Leon, ¿quieres callarte ya?
Yo diré dentro de cuántos minutos nos lo cargamos.
El tiempo corre, tesoro.
Alvin, he llamado a la 2-2.
Hay otro A. Washington que te está suplantando.
Eso era lo que intentaba decirte.
- ¿Qué significa eso? - ¡Averigua qué significa, Mickey!
Significa que sabe que no soy policía.
- ¿Quieres olvidar esa historia? - Claro, ¿por qué no?
No miréis en mi pistolera.
- Mira en su pistolera. - Mira tú, que estás más cerca.
¿Qué Pasa, Mickey?
Un pañuelo lleno de mocos.
Si tienes asuntos pendientes, soluciónalos.
No llevo muy bien mis asuntos pendientes.
Vale. Sigue la cuenta atrás.
Te voy a decir una cosa.
No pienso morir sin actuar en público al menos por una vez.
¡Mirad todos!
Perdona, pero... ¿qué haces, Washington?
¿Qué demonios hace, Mickey?
Está bien, ya basta.
- Vigila la puerta, Leon. - Haz que pare de bailar.
Lo odio.
- ¿Quieres parar? - ¡Acompañamiento!
¡Para ya! ¡Para!
Mickey, espera, esa me encanta.
¿Esto es un atraco o qué? Vigila la puerta.
Inténtalo, Leon.
Están saliendo.
¿Está bien? Magnífico trabajo.
Apártense para que podamos sacar a la gente de ahí.
Metedlos en el coche.
- ¿Qué va a pensar mi madre? - ¡"Vigila la puerta"!
- Ven aquí, hijo. - Enfocadlo.
Un trabajo magnífico, hijo. Magnífico.
Adelante.
Como inspector jefe, quiero decirle que es usted un héroe.
Gracias. Siempre he querido serlo.
- Sólo hay un pequeño fallo. - ¿Qué es, hijo?
¿Eh?
Washington, quedas despedido.
- No creo que deba hacerlo. - ¿Quién le ha preguntado?
Como quiera que se llame.
Señor, no querrá que esto salga a la luz pública.
No me estará haciendo chantaje.
¿Sabe lo que este baile significa para el ayuntamiento?
¿Y para mi imagen?
No, la verdad es que no. Le diré lo que significa para mí.
¿A quién coño le importa eso?
¿Tiene un papel corto?
No mucho, señor. Soy el primer bailarín.
¿El primer bailarín?
- ¿Por qué? - Porque soy el mejor, señor.
Porque soy el más grande.
Señoras y señores, el hombre del momento.
El agente...
Alvin...
Zeke...
¡Washington!
No quiero que la gente piense que soy un héroe.
Lo que he hecho hoy, tenía que hacerlo.
La gente dependía de mí porque llevaba este uniforme,
y he hecho lo que tenía que hacer.
Supongo que podríamos decir...
que me fui por la izquierda y la encesté desde la esquina.
Limpia.
Gracias.
¡Zeke, has llegado! ¿Te encuentras bien?
- Siento llegar tarde. - Nos tenías preocupados.
Enhorabuena.
Preparados.
A escena, a escena.
A sus puestos.
Listos.
Luces.
He intentado decírtelo.
Tengo 28 años y no había hecho nada en mi vida hasta hoy.
He intentado decírtelo.
Luego te lo contaré todo, si es que quieres oírlo.
De momento, sólo te diré que te quiero.
Y que si tú me quieres...
entonces...
después de un tiempo prudencial, nos casaremos.
Tendremos niños.
Y haremos un esfuerzo por ser felices.
Si no, ¿qué puedes hacer en esta vida?
Piénsatelo y ya me responderás.
Por cierto, me llamo Joe.
Joe Gower.
Te quiero.
¡Vamos, dale!
¡Silencio!
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.