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�Pasen adentro, pasen adentro!
Cada rinc�n de este enorme parque de diversiones me pertenece.
En la �ltima fase de mi vida
reun� mis impresiones de esos tiempos en el film
El caso de Lena Smith
Puestos de tiro al blanco, mu�ecos haciendo de demonio,
payasos de cara empolvada y vestidos de domin�,
botes bajando con estr�pito en el agua,
mu�ecas con cara de cuero que gimen cuando les pegas.
Circos de pulgas, tragasables,
liliputienses dando saltos mortales,
hombres con zancos, encantadores de
serpientes, malabaristas, acr�batas,
columpios que hacen volar las faldas de las
damas y uno ve si no tienen ropa interior.
Nosotros los acr�batas
Somos felices en el mundo de las apariencias,
cuando nos llaman a escena
�todo se ilumina es lo �nico que importa!
Atletas tatuados,
hombres musculosos.
ejemplares del sexo d�bil
con barbas y muslos tan gordos
que podr�an servir de almohadas a un ej�rcito entero.
Magos que beben l�quidos inflamables.
Lanzadores de cuchillos cuyos blancos grn del susto,
sus cabellos son tan largos como sus camisones.
Un mar de globos,
becerros con dos cabezas,
mujeres pegadas por el vientre,
sin piernas por el resto de sus vidas.
Perros y elefantes amaestrados,
un equilibrista en la cuerda floja
comiendo un hotdog con r�bano picante...
un manjar local que me hace agua la boca.
Bailarinas encantadoras,
can�bales con tambores,
y harenes de caderas que se balancean.
�Bianca, la hermosa chica de la hermosa Salamanca!
Un sal�n de espejos y gente que sale
con los ojos negros y las cabezas magulladas.
Pon tu mano en mi boca y te dir� el futuro.
Hipnotizadores que desaf�an la gravedad,
pasando aros por el cuerpo de mujeres dormidas.
suspendidas encima del piso en vez de yacer all�,
y en el medio de todo, un gigante chino
con un bigote m�s largo que una cola de caballo,
una cales dando vueltas con Olas del Danubio de Ivanovici
�Qu� m�s podr�a desear?
En el pueblito de Wossnesensk al pie de los Urales
naci� Nikolai Kobelkoff en 1851.
Su padre comandaba el destacamento
de Cosacos de Orenburg.
Todo Wossnesensk vino a ver al ni�o milagroso.
M�s tarde Kobelkoff se present� en Poltava, Chisinau, Odessa.
Luego viaj� a San Petersburgo.
Pidi� una audiencia con el Zar
Alejandro II,
Impresion�ndolo con su elocuencia.
El monarca le permiti� actuar
y orden� a sus hombres darle todo el apoyo.
El circo en el que actu� m�s adelante se incendi�.
Kobelkoff primero fue olvidado
y considerado desaparecido cuando el gigante Antoine Dou� regres� de las llamas
transportando al peque�o cosaco como un paquete.
Kobelkoff estuvo en Vilna, Varsovia,
Kiev, Damasco, y Jerusal�n.
Actu� en Suez y Egipto.
En Constantinopla fue secuestrado por el propietario de un est�nd de feria
y liberado con la ayuda del embajador ruso.
El show por �ltimo lo llev� a Viena,
donde actu� para el gran director del Prater August Schaaf
y conoci� a su futura esposa.
El tobog�n gigante
por el cual el p�blico se deslizaba en alfombras,
el carrusel del cerdo, el carrusel volante,
las calles de Par�s, varias barracas de diversiones,
el carrusel de veloc�pedos,
y finalmente el gigante chino todo pertenec�a a los ni�os de Kobelkoff
que se instal� en medio del caos
de pregoneros, orquestriones y bandas de se�ores.
�D�nde estaba la casa, t�a?
En el segundo rond�.
�Y la casa estaba detr�s de la calesita de Par�s y el tobog�n?
Por entonces era Prater 117.
- �Y all� viv�as? - S�.
La calesita de Par�s con el tobog�n
eran negocio de la familia de Nikolai Kobelkoff.
Bien hasta el final �l era el jefe.
Era maravilloso. Esas columnas aqu�
- todas de bronce.
- �Y el carrusel del cerdo?
La gente llamaba as� a la cales de Par�s
porque ten�a cerdos y ciervos.
Pero tambi�n tazas gigantes aqu� y all�
en las cuales pod�an sentarse siete u ocho personas.
�Y cuando comenzaba te sacud�a y c�mo!
�Ten�as que agarrarte fuerte
o pod�as golpearte!
La gente ven�a derecho desde el Walfisch
el mejor restaurante de entonces, dentro de la gran ballena.
Estaba justo al lado del Eisvogel... creo.
Ven�an y daban una vuelta, aunque hubieran comido reci�n.
No hay ninguna foto de bodas de tu abuelo,
es decir, mi bisabuelo,
porque no le permit�an casarse en Viena.
Bueno, en Budapest.
Correcto, porque no pod�a casarse aqu�,
como �l estaba inv�lido as�.
- Ellos dijeron �no puede casarse! - Incre�ble.
Y entonces fue de gira con su mujer y tuvieron su propio teatro.
Ella debe haber sido una abeja laboriosa,
ya que organizaba todo
y todos los ni�os que ten�a tambi�n.
Cuando termin� la escuela, fueron de gira todos juntos.
As� era m�s f�cil.
Pero todo fue muy dif�cil.
Tienes que admirar a la familia Kobelkoff
por todo lo que hicieron. Hicieron muchas cosas.
Toma a los ni�os de la mano y entra en el pa�s fantasmag�rico.
En la casa del horror,
�los monstruos salen para perseguirte!
�Det�nganse!
�Ustedes que est�n all�, det�nganse!
�Si quieren ver zombis reales
entren y pasen un rato!
�Compren sus tickets al futuro aqu�!
�Desaf�en el tiempo y el espacio!
�Suban y experimenten la tecnolog�a del siglo XXI!
Me gustar�a una foto contigo
aun cuando sea tan peque�a
y en la foto la inscripci�n:
Piensa siempre en m�, mi amor.
Para siempre tuya.
Me gustar�a una foto contigo.
�As� siempre podr� verte!
�Una peque�a foto ser�a tan linda!
�Si s�lo tuviera una!
�En el lavatorio, en el escritorio y junto a mi cama!
�Me gustar�a una foto contigo!
La fiebre por Ashanti arras� la ciudad en 1896.
Se refiere a una aldea africana
instalada en el Prater por varios meses
donde viv�an m�s de cien mujeres, hombres y ni�os.
En ciertos momentos
mostraban danzas, procesiones y rituales.
En cualquier ocasi�n el p�blico pod�a
acceder a la aldea a todas horas:
mientras los aldeanos cocinaban,
com�an sus comidas, usaban su ba�o,
iban a la escuela, daban a luz,
se casaban, o se mor�an.
Relaciones reales o imaginadas con vieneses y vienesas,
excursiones,
visita a la �pera,
danzas mixtas...
todo eso contribuy� a que Ashanti fuera tan famosa en la ciudad.
La palabra Ashanti a�n remite a dulces y grupos de j�venes hoy.
La aldea de Ashanti s�lo fue una de tantas exhibiciones similares
en el parque Prater a principios de 1890.
Las chozas de paja dieron paso a casas de madera o tiendas,
talleres, pagodas o mezqus.
El transplante aparente de aldeas enteras desde la otra punta del mundo
y el deseo de la gente de ver la vida diaria de cerca
volvi� la mirada sobre la propia sociedad vienesa.
Los llamados primitivos
eran tanto objeto de deseo como un mecanismo defensivo.
As� que tal vez sea cierto
que en 1900 siete mujeres vienesas acompa�aron a sus hu�spedes beduinos a su regreso a �frica.
La casa suiza perteneci� a la familia Kolarik desde 1920.
Mi padre tom� el mando cuando ten�a 19.
Aqu� mi padre se ve muy contento,
amaba la m�sica de Bohemia.
La casa suiza originalmente era una caba�a.
Antes de 1766 cuando el Prater a�n no se hab�a abierto
era la caba�a de cazadores de los batidores suizos
que cazaban en los bosques circundantes para el emperador.
Tenemos una larga tradici�n como cervecer�a.
Tomamos la Budweiser Budvar,
as� ha sido desde 1924.
Esta es una parte de la historia de la casa suiza:
la casa de las salchichas ahumadas,
eso debi� haber sido alrededor de 1925.
Asombroso: todos ten�an sombrero. Pero tal vez porque hac�a fr�o.
En esa �poca todos ten�an su sombrero.
Ten�as que tener una segunda profesi�n
para pasar el invierno
porque el Prater estaba cerrado.
Este es uno de los grandes fracasos de la casa suiza:
el pescado con papas fritas inglesas.
Fue en los a�os 30, durante la depresi�n.
De golpe el pescado estaba realmente barato...
Entonces la idea fue: el pescado es saludable.
Pero a Viena no le gust�, y los vieneses no quisieron pescado.
La arquitectura era bonita: est� la idea de las espinas de pescado.
Aqu� est�n nuestros padres,
esa es mam�.
Supongo que debe haber sido cerca de 1970.
Mi madre vino en... �cu�ndo fue eso, Karli?
Lleg� a Viena en el 49.
Era de Frisia Oriental.
Es incre�ble que comiendo
pescado, conservas y papas,
aprendi� todo sobre cocina vienesa de un libro.
C�mo hacer goulash, carne, sopas
y todav�a est� siempre en la cocina.
O sentada all�, cada vez m�s. Acaba de cumplir 88 a�os.
Y a�n se mantiene ocupada.
Ella hizo esto en tiempos duros despu�s de la guerra.
Y todav�a est� colaborando.
Es la primera en llegar, a las 7:30.
Y a la noche todav�a est� all�.
Se instal� ella misma en la cocina
trabajando duro y poniendo sensibilidad...
Ella hizo much�simo.
En 1936 yo era un chico,
ten�a 11 a�os, iba a la escuela,
cuando vine a la casa suiza
Nos gustaba ganarnos algunos peniques en el verano.
Entonces o eras el chico del pan
o eras el chico alcanza pelotas.
El chico del pan iba con una canasta llena de pan,
y distintos tipos de pretzels.
Y nosotros los vend�amos.
Fui a ver al Sr. Kolarik y le dije: �Ser� un chico del pan!
�l dijo: �de acuerdo, comienza!
As� fue como conoc� la casa suiza.
Este es el cl�sico chico del pan de principios de siglo.
El chico de los pretzels. Nunca me vi de esa manera.
Lo �nico que queda ahora es la canasta.
Ibas dando vueltas voceando: �Pretzels, pan, panecillos!
Y la gente dec�a: Ey, ven aqu�. Dame uno.
Un panecillo costaba cerca de 5 centavos.
D�jeme que me presente: soy el hacelotodo del Prater.
As� es como me llaman
porque estoy aqu� desde 1961
y estoy aqu� para quedarme.
�Larga vida a la exhibici�n!
Esto es para quienes a�oran lugares distantes.
Una exhibici�n puede transportarnos...
m�s r�pido que nuestra propia fantas�a...
a los reinos de cuentos de hadas
que a�oramos intensamente.
�A d�nde te gustar�a ir?
�A China, Jap�n, Persia, Stockerau?
Donde t� quisieras.
Lo que era una broma barata entre gente simple
se ha convertido ahora en diversi�n seria y cara.
En los viejos tiempos, frente al carrusel
hombres con vozarr�n y caras alegres gritaban:
Suban a bordo, partimos a Par�s.
S�lo cuesta 2 kreuzer, el mismo precio para ni�os.
�Pasen y vean! El expreso a San Petersburgo.
De chicos nos volv�amos locos por esto.
Estamos entre m�quinas que funcionaron hasta hace poco.
Esta es para medir tu fortaleza.
Si tu golpe llega a 30, eres un reci�n nacido.
Un golpe de 60, a�n sigue siendo de ni�o.
Si llegas a 90, eres un calavera.
Esas m�quinas de fuerza Reemplazaron a la Watschenmann,
Una mu�eca a la que sol�amos pegarle.
Si un vien�s estaba alterado, se iba al Prater
y le daba varios tortazos a la Watschenmann.
Yo manejaba una casilla de estas en el gabinete de la risa.
A m� me interesa todo lo mec�nico.
Lo electr�nico no, no es transparente como lo mec�nico.
Una motocicleta peque�a, bien bonita,
all� atr�s en el rinc�n.
Es muy hermosa.
Y estos aqu�, cubiertos, fueron restaurados.
�Parece que estuvieran nuevos!
Y aqu� tenemos un peque�o cohete espacial.
Todav�a funciona, pero a los ni�os no les gusta.
�Demasiado lento!
Aqu� hay un dinosaurio descompuesto
pero a�n se puede reparar
porque est� completo.
Un poco roto, mira los agujeros.
Pero ya me ocupar�. Cada cosa a su tiempo.
�Y all� hay una hermosa nave espacial!
Funciona.
No hay espacio, por eso est� todo en el dep�sito.
�Hola!
�Ey, hola!
Me llamo Cumulus,
y el que est� all� es Tweety.
A�n es un beb�, reci�n rompi� el cascar�n.
Nosotros somos de alguna parte muy lejos,
de otro planeta.
Somos extraterrestres
de visita en Viena.
Los dinosaurios que vivieron hace 150 millones de a�os
�nosotros los resucitamos!
Puedes hacer un safari con mi amigo Spooky all�.
�Cu�ntas aventuras te esperan!
Un viaje alrededor del mundo
en el Prater de Viena.
Aunque era f�cil llegar al Prater desde los suburbios en el S. XIX
a veces suced�a
que llegabas a un pa�s extranjero
o a otro continente.
Con la ayuda de diferentes t�cnicas de ilusi�n
El Prater ofrec�a traves�as imaginarias,
viajes dentro de la mente.
Este era un mural panor�mico realista de Londres,
o paseos por grutas y dioramas de la ruta de Viena-Constantinopla,
o a Niza o a Par�s
El pleorama ofrec�a la ilusi�n de un viaje en barco
desde Norteam�rica hacia el polo norte
y adem�s animales ex�ticos,
pod�as ver a gente de lugares remotos
cuyos misteriosos nombres se anunciaban as�:
Zulus y Matabele,
Siameses, isle�os de Fiji y de las Kabiles.
Durante la Feria Universal
Pod�as visitarr un har�n del palacio del virrey egipcio,
fumar una pipa en el caf� turco,
o beber un trago largo en el tipi indio.
Una de las ilusiones m�s perfectas de viaje
era la reconstrucci�n de Venecia, donde pod�as pasear
entre palazzi, restaurantes y tiendas de souvenirs,
o tomar una g�ndola para atravesar los canales.
Saludos desde Venecia en Viena
Desde el Polo Norte o DDDesde la luna
se escrib�a en las tarjetas postales
que pod�as enviar a casa desde esos lugares imaginarios,
para incluir de ese modo a los que estaban en casa
en la gran ilusi�n del viaje.
Disparar es relajante.
Cuando los arist�cratas quieren re�r
se disfrazan de pueblo y vienen al Prater, a girar en el carrusel,
re�r en las casetas, por Dafne y Astarte, las diosas del cielo,
ir al tiro al blanco y probar los rifles.
Pero eso no es adecuado.
Deber�an estar cazando en sus propias tierras,
merodeando al urogallo y dispar�ndole a los osos.
No, son otros los que vienen, que saben de caza
s�lo por fotos y revistas,
y que s�lo pueden so�ar con un trofeo de caza,
siendo un buen deportista o tocando la arm�nica.
Estas casetas son sus cotos de caza.
Donde apuntan a un ciervo de cart�n,
un �guila de hojalata, un oso de madera...
cazadores por un momento,
ganan o pierden, felices de probarse jugando
en aquello que no pueden tener en la vida.
Mi gorila
tiene una residencia en el zool�gico.
Mi gorila
lleva una buena vida, tambi�n!
Para los que les gusta divertirse el Laberinto Oriental
es la principal atracci�n. En este sal�n adornado de espejos
una sola persona se ver� reflejada muchas veces,
y as� un novio tal vez vea a su novia
duplicada o triplicada en este laberinto de espejos.
Su futura suegra ser� multiplicada por cinco.
En el Laberinto Oriental ves gente que se te acerca
y cuando quieres estrechar su mano...
te topas con el fr�o espejo.
�Todo es s�lo una ilusi�n!
�Qu� hermosa noche!
En esta gran, gran ciudad.
Es tan tranquilo aqu� en Nueva York.
Es muy distinta de c�mo la describen.
Hoy voy a escribir una tarjeta postal
a mi querido pap�.
�Pero qu� es eso?
�Ser� la recolecci�n de la basura del d�a?
No...
�Pero qui�n eres t�?
Eres tan diferente
de los hombres de mi hogar.
�Qu� animal eres!
�No, por favor, no me lastimes!
�Auxilio!
�Por favor, auxilio!
�D�a de confirmaci�n!
�Nos vamos al Prater!
Venimos de Baja Austria con cientos de chicos
para que sean confirmados en la Catedral de San Esteban.
Y por supuesto parte de la tradici�n
es ir al Prater despu�s de la confirmaci�n.
Ese d�a no hab�a la multitud habitual en el Prater.
Creo que casi 1000 chicos
fueron a ser confirmados.
Es algo as� como un rito de iniciaci�n.
�No s�lo la parte religiosa sino tambi�n la diversi�n!
�Pasen y vean, damas y caballeros!
Entren a recorrer la casa embrujada.
�Pasen y vean, vengan a divertirse!
�Aqu� hay algo para cada uno!
�La casa embrujada!
Llena de horrores,
monstruos a un lado y a otro,
�tendr�n tanto miedo, estar�n aterrorizados!
Un viaje a la tierra de cuento de hadas
en la monta�a rusa.
El Prater estaba lleno de padrinos y chicos reci�n confirmados,
con sus nuevos relojes de marca
y quiz�s una mancha en su traje nuevo.
No me gustaba la monta�a rusa,
con todo ese griter�o, y ser lanzada a grandes alturas.
Eleg�a las cosas que me agradan:
los autitos chocadores,
el tiro al blanco donde siempre le das a algo,
una vuelta en el tren de Liliput y dentro de la casa embrujada
que no me daba miedo ni me satisfac�a.
S�lo el Sal�n de la Risa pod�a darme miedo:
mi padrino y yo nos asustamos
cuando aparecimos juntos en un espejo distorsionado
con nuestros cuerpos s�bmente superpuestos,
aunque �ramos dos personas distintas.
Los olores de la gran ciudad y el recinto de la feria:
cuerpos h�medos de 10 a�os en trajes nuevos,
copos de nieve hechos con az�car,
el humo de los rifles del tiro al blanco,
la colonia de nuestros padrinos y de otros adultos,
la grasa de los ejes de los tortuosos recorridos,
algod�n de az�car y v�mito,
cerveza y vino y humo de petardos
Melod�as de Lehar cantadas por Louise Kartousch... la delicia de un chico.
Mi Prater, tu Prater
emociones mezcladas
o un para�so de fobias,
el tren de Liliput es un cisne encarrilado,
los cisnes aqu� vomitan ranas,
y dar c�rculos en el aire no es un test de coraje...
eso viene despu�s.
Comprar 2 sustos y acudir a la casa embrujada,
perderse en el propio reflejo en el laberinto de espejos,
no hay salida en ninguna parte
y siempre volar, sentados o acostados,
con los gritos de los dem�s en tu o�do
y el domingo se pasa.
M�s tarde con mi propia hija, una escolar de 6 o 7,
un Mickey Mouse para quien tuve que hacer del torpe Donald
y escuchar los maravillosos cuentos del Prater.
�Qu� es lo que ella quer�a?
Qu� m�s: un paseo en el cisne en el estanque
y una vez con los autitos chocadores,
y para reponernos de todo eso, una vuelta en el trencito
a trav�s de un mini-bosque
y en un lugar casi tranquilo...
despu�s de la emoci�n y el trino se termin�,
finalmente una gota de silencio.
"Mariedl, la gigante del Tirol con su hermana.
El Pan�ptico estuvo all� por casi cien a�os.
Hab�a sido fundado en Par�s por el viejo
Pr�uscher al acabar el siglo anterior.
Las obras de cera eran populares en Par�s en esa �poca.
Una de las piezas cl�sicas era la Venus,
que pod�a ser desarmada en 80 partes...
La abuela de Pr�uscher la hab�a puesto de gira.
M�s tarde fue prohibida.
El orangut�n que rob� a la chica De blanco tambi�n es de esa �poca.
Incluso entre las series humor�sticas...
a la musa del Pan�ptico a veces se le permiti� re�r...
s�lo se permit�an materiales serios.
Cuando Amor repara un coraz�n
lo hace con una aguja del mejor acero Solinger.
El p�blico est� completamente impresionado.
una mujer est� tan turbada que se qued� tiesa en medio de las figuras
y su atuendo eterno la hace parecer una figura a ella misma.
Y ese precisamente es el efecto buscado.
Los visitantes se obsesionan.
y el mundo afuera tambi�n
se convierte en un pan�ptico.
Son los ojos de vidrio los que hacen
que los pan�pticos parezcan reales.
Su mirada dura tiene una intensidad criminal.
Esto provoca un breve shock de embeleso
como la mirada de una serpiente. Gente de mentira mira detr�s congelados en una pose r�gida
como en un sue�o profundo,
o, a�n m�s fascinante,
est�n eternamente condenados a repetir el mismo gesto
hasta que el D�a del Juicio en el Pan�ptico
los libere de trabajo electro-magn�tico de S�sifo.
Hasta entonces, el busto de Electra se elevar�
y descender� con su incesante din�mica.
El espectador mismo, no obstante est� sin aliento,
tan sobrecogido y en silencio que la maquinaria de las
figuras puede escucharse como un suave zumbido.
Estas no son simplemente mu�ecas,
son pr�tesis de gente real que vive entre nosotros...
o ya no entre nosotros.
Aqu� est�n reunidas grandes personalidades como en un funeral.
El museo de cera es un espejo de la vieja Europa.
Europa se ha convertido en un pan�ptico.
El Pan�ptico del Prater ten�a eso que no se pod�a ver en otra parte.
Se anunciaba a s� mismo como entretenimiento..
No es un error. No permitido para j�venes... dice la se�al
por encima de la parte educacional del show.
Entonces por qu� estaba tan atestado...
de j�venes.
Y de hecho el pan�ptico era uno de los primeros lugares
en donde se exhibi� el mundo de la medicina:
Diversas anormalidades o TTTrillizos
o simplemente De d�nde vienen los beb�s..
�Fue una noci�n delicada del Honi soit qui mal y pens�
la que permit�a al cat�logo se�alar
que se hab�a observado el mayor tacto?
En el Pan�ptico de nuestra juventud
este matiz fue decisivo
en nuestra fascinaci�n con el lugar.
Su macabro pathos creaba el encanto.
Si alguna vez el arte perteneci� al pueblo, este era el ejemplo.
Los domingos ven�an 3000 visitantes,
los d�as festivos se doblaba el n�mero.
Los d�as de confirmaci�n medio pa�s acud�a a la iluminada capital.
Pero en la agon�a de los �ltimos tiempos
el Pan�ptico del Prater encontr� su fin
como muchas otras cosas en la vieja Europa.
E incluso antes de su final el lugar parec�a un pueblo fantasma
en parte porque ten�a que competir con el cine...
ese otro �rbitro de lo sensacional.
Me llamo Alfred Kern.
Soy un empresario del Prater, un tipo de feria...
y mi familia
ha formado parte del Prater por m�s de 110 a�os.
Si uno hurga en el pasado lo suficiente
hay una l�nea directa en el �rbol familiar
que lleva Calafati.
Estamos muy arraigados aqu�.
Calafati era un chino.
Despu�s se convirti� en una figura
que estaba en el centro de un carrusel.
Un carrusel muy famoso...
a vapor, ya en esa �poca.
Los carruseles tienen una larga historia.
Algunos giraban tirados por seres humanos,
otros por animales.
Luego vino la energ�a a vapor,
y finalmente la electricidad.
El negocio entonces se desarroll� m�s:
hab�a una campana de buzo donde se representaban escenas marinas
delante de tus ojos.
En ese negocio se vend�an ilusiones.
Teatro de transformaci�n: grandes obras del arte moderno representadas por damas de carne y hueso.
Y en ese tiempo
Un cierto Sr. Perlmann vino al Prater,
y habl� con mi abuelo
y lo convenci� de que su show deb�a cambiar con los tiempos.
Y as� fue que convertimos el carrusel existente
en el primer teatro de pel�culas mudas.
En 1905. �Realmente era algo para su tiempo!
Im�genes en movimiento...
�Qu� sensaci�n!
Los shows duraban entre 15 y 20 minutos.
Luego vino el cine sonoro.
Fuimos entre los primeros en pasarnos al sonido.
As� que abandonamos la campana de buzo.
Los dos locales convirtieron en una enorme sala de cine.
Tambi�n ten�amos el Planetarium
y el cine Tegetthoff en la Estrella del Prater...
Una sala que no era s�lo cine sino tambi�n un planetario.
Ten�amos �pticas incre�bles
De Jena-Zeiss.
Luego levantamos el cine Nestroy en la calle Prater.
Y as� mi familia se hizo un nombre en el negocio del cine...
con mi t�o y el Sr. Perlmann.
�Despu�s vino la guerra!
La guerra destruy� todo.
Hab�amos salvado un film, Pero el calor del fuego
lo quem�, el celuloide era muy inflamable en esa �poca.
Para consternaci�n de mi madre
las joyas tambi�n se destruyeron.
Y despu�s de la guerra comenzamos desde cero de nuevo.
Levantamos unas pocas pawlatschen
algo parecido a una carpa.
Dentro se hac�a un show de variedades.
Para 1947 las cosas hab�an mejorado tanto que
empezamos a restaurar la pista de autitos chocadores.
�Mami, gan�!
Me gusta el espacio abierto, los caballos...
Lo sorprendente de la infancia es que pueda llegar a terminar.
Un ni�o primero disfruta la vida dando vueltas y mirando todo.
Eso es lo que se supone que hagan.
Algo va a quedar impreso en ellos,
pero nunca tienen la impronta en sus propias manos,
ni siquiera m�s tarde en la vida.
Entonces el ni�o aprende a dar sentido al mundo,
pero la infancia no tiene sentido,
es decir, si alguna vez tuvimos una en primer lugar.
En mi infancia, mis sentidos se avivaban en el Prater,
una vez en casa se volv�an a apagar.
El Prater fue borrado deliberadamente de mi mente.
Sol�a ir con mi padre y mis t�as, sus hermanas,
que viv�an cerca del Prater en Max Winter Platz,
y primero mi t�o me dejaba jugar con el microscopio
y luego �bamos al Prater
donde pod�a vagar libremente sin las riendas de mi madre
que nunca nos acompa�aba.
All� pod�a perder el control,
girando con alegr�a en la calesita,
mi favor con las tazas, o en otras m�quinas divertidas,
en medio del resplandor y la abundancia del Prater...
que en s� mismo parec�a eludir todo control...
cuando amenac� con cruzar el borde,
como una errante bola de billar,
me tuvieron que frenar de nuevo,
y pr�cticamente atarme.
El resplandor y multiplicidad de las m�quinas del Prater
estaban all� con el objetivo
de servir de instrumentos
para que los visites
chicos y adultos
aparecieran como nuevos
al salir de los juegos y diversiones,
m�quinas de diversiones y laberintos de espejos,
casas embrujadas, monta�as rusas,
siempre lo m�s nuevo de lo nuevo eso es la tecnolog�a,
siempre ofreciendo innovaciones, esas m�quinas...
hasta la m�s peque�a calesita es una m�quina que nos encanta
y aunque seamos peque�os sentimos en grande por una vez
con la ayuda de la tecnolog�a que amorosamente nos lleva
como en un desfile
de un juego a otro, pensados s�lo para disfrutar,
y mirar desde arriba abajo a la gente que nos mira,
entregamos algo de nosotros mismos,
ofreci�ndonos a la exposici�n,
nos regalamos a nosotros mismos.
Pero el Prater fue apartado de m� por mi madre,
porque mi voluntad de dominar esas m�quinas de disfrute
con mi cuerpito persegu�a en realidad otra cosa
y a trav�s del poder de un solo �tomo
podr�a haber resistido los intentos maternos de control.
Pero la meta era que yo deb�a ser dominada.
No estaba para adornar las m�quinas conmigo misma
y de ese modo obtener alg�n control sobre ellas.
Luego pude haber aprendido algo sobre el poder,
pero eso no estaba permitido.
Alguien sujeto a una voluntad extra�a
pasa por la vida como confeti, astillas, restos flotando.
El Prater podr�a haber servido como una red
que hubiese podido sacarte de las aguas.
�Compren sus tickets al futuro!
�Desaf�en el tiempo y el espacio!
Suban y experimenten
la tecnolog�a del siglo XXI.
�Atraviesen las fronteras!
Lleguen al l�mite.
No hay gravedad,
carga m�xima.
Presencie lo incre�ble.
Me llamo Philipp Kolnhofer II.
Mi padre fue el primero.
�ramos tres hijos
y mi padre hab�a estado en el Prater desde 1922.
Tuvimos el primer caf� de la avenida principal de Viena
donde tocaban bandas milres todos los d�as.
El trueno de los tambores y el sonido de los platillos,
sonaban como una artiller�a gigante
como las orquestas ruidosas que desgranan melod�as
un d�a s� y otro no, en el Wurstel Prater.
Si quieres ser o�do y que te vean aqu�
tienes que hacer m�sica.
Qu� m�gico ver a las ni�as vestidas de blanco
el d�a de confirmaci�n,
qu� respetable y po�tica alegr�a despiertan.
Las bandas de mujeres.
Una atm�sfera especial persiste al aire libre
cuando tocan las orquestas de mujeres.
De alg�n modo es buena diversi�n ver a chicas vestidas de blanco
haciendo m�sica en el estrado
mientras se sirve la cena,
es muy conmovedor.
Algo que oscila entre lo adecuado y lo provocativo,
entre el libertinaje y la moral burguesa.
La lucha por la vida vestida de blanco.
Trabajan duro
�pero su trabajo es un verdadero oompah pah!
Y cuando su peque�o reba�o emite un jubiloso sonido,
nadie pregunta
si el festejo est� en sus corazones
o solamente en sus partituras.
Despu�s del primer caf�, que vendi� en 1928,
compramos una taberna en el Prater
con vivienda incluida.
All� es donde nos criamos.
Y en el 33
compramos un segundo caf�.
Lo tuvimos hasta el 38.
Despu�s la guerra interrumpi� todo.
En 1945 el Prater se quem� por completo.
"Completamente incendiado por las SS en 1945"
Fragmentos de films de propaganda nazi 1942-43
Trabajadores extranjeros en el Prater de Viena
Mezcla de razas en el Prater de Viena
Un b�rbaro en el Prater
Alrededor de 1941
fue organizada una competencia en los prados del Prater.
Los concursantes deb�an instalar r�pido una conexi�n telef�nica.
As� es como vine a Viena cuando ten�a 13 a�os.
Dorm�amos en carpas o barracas cerca del ferrocarril,
o en uno de los campos instalados en varios lugares.
Est�bamos muy cerca de las diversiones del Prater,
yo formaba parte de una vanguardia de SS que m�s tarde quemar�a
todas las figuras de madera y los tablados del circo. Fue as� s�lo por azar
que vi el viejo Prater, que si a�n estuviera all�
ser�a uno de los sitios m�s grandiosos de Europa.
Ignorante y paralizado
mir� el Mundo oriental del circo,
sus extra�as figuras medio demon�acas,
que aparec�an delante de m� a�n intactas,
aunque el aura que las rodeaba ya hab�a sido v�ctima de la �poca.
ZFO PRESENTA
ALEMANIA EN LAS NOTICIAS
All� estaba, el lugar que hab�a ocupado mi mente infantil,
el ex�tico Luna Park con sus acr�batas,
gnomos y marionetas,
pero hab�a llegado demasiado tarde...
y mi actuaci�n fue un fracaso
porque no vest�a la malla de un ni�o de circo
sino el uniforme y la insignia de los asesinos.
FIN
El famoso pabell�n del disfrute en la avenida principal.
Este tambi�n fue parcialmente destruido en la guerra.
Detr�s se pueden ver los restos,
as� uno tiene la impresi�n de c�mo luc�a el Prater en 1945.
En esta foto se ve el comit� de empresarios
en 1946,
un a�o despu�s del fin de la guerra,
discutiendo modelos
de c�mo deb�a ser el nuevo Prater.
Antes de comenzar el recorrido afuera en el tren de la gruta
se ve�an las mand�bulas del infierno
abiertas y rojas
mostrando sus dientes.
All� hab�a, como mi ni�era Fanny dijo,
suficiente lugar en el infierno para toda la ciudad de Viena
y toda su poblaci�n.
Me sent� y me apret� junto a ella.
Luego: el terremoto de Messina.
El tren par�
y la ciudad costera estaba all� mismo.
Sonaban truenos, se hizo de noche,
se oy� un terrible aullido,
la tierra se sacudi�, nos empujaron,
tron� de nuevo, luego hubo un rel�mpago:
todas las casas de Messina ard�an en llamas.
Sal� tambale�ndome del tren de la gruta y pensando
�ahora est� todo perdido, todo el Wurstel Prater!
"Subir, agarrarse al cintur�n de seguridad, partir"
�Puedes abrir esto desde all�?
D�jame de nuevo.
�Mierda!
�Podr�as ir un poco m�s lento por favor?
�Qu� tengo que hacer? �Tumbarme o qu�?
�Ve m�s lento!
�Quiero irme a casa!
�Te agarras aqu�?
- �Debo tomar tu mano? - �S�!
�No, ag�rrate aqu�!
�Mierda!
�Qu�?
�Conc�ntrate!
�Oh, Dios!
- �Aprieto los dientes? - �No! �S�lo rel�jate!
- No puedo relajarme. - �Es una aventura er�tica!
Tengo miedo. �Debo cerrar los ojos?
�Por qu�? �Entonces no ver�s nada!
Mierda.
�Debo agarrarme?
�No tienes que agarrarte!
�Oh, Dios!
�Por qu� hago esto?
�Es por tu culpa!
�Pero te avisar� cuando salgamos!
Ni un segundo. �Atenci�n!
Listo... y...
�Adi�s!
�Ya salimos!
Y �c�mo es?
�Te gusta la vista?
�Me cagar� en los pantalones!
�Qu� vista!
�Santo cielo!
�Disfruta el panorama!
�Disfruta el panorama!
�Est� todo bien?
�Ya se termina!
�Estoy sobre la tierra?
"No soy un perdedor"
"Or�culo del Amor"
Hola, mi nombre es Ali.
Hola, yo soy Ahmad.
Somos de Jakarta
y estudiamos en Viena nos gusta ir al Prater a veces
para divertirnos.
Mi juego favorito son los autitos chocadores.
�El m�o es este!
Ya prob� dos veces. Me gusta.
Es muy bonito...
Y excelente, por supuesto.
�La vista: muy hermosa!
Subtitulado Rolf R�st Buenos Aires-2011
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