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Hay que hacer un lavado del estómago inmediatamente.
Vida solo hay una.
El ser humano intenta aprovecharla al máximo, sabiendo que cada instante es
único.
Irrepetible. Doctor, no respira. Vamos a ver.
Ha entrado en parada cardiorrespiratoria.
Señora, por favor, salga fuera. No puedo dejarla sola. No está sola.
Salga,
por favor.
Por favor, tiene que dejarme estar a su lado. ¿De verdad quiere
ayudar a su amiga?
Entonces mantenga la calma. Avisa a sus familiares y amigos. Incluso reze si le
sienta bien. Pero tiene que dejarnos espacio para poder hacer nuestro
¿Comprende?
Por eso no es de extrañar que cuando todo se complica, el instinto nos haga
pelear con uñas y dientes por conseguir una prórroga.
Una segunda oportunidad.
Baby, I control them all.
Francisco.
No me lo puedo creer.
Nos dijeron que no había esperanza.
¿Cómo estás?
Tranquilo, tranquilo. ¿Quieres algo?
¿Te traigo algo?
Francisco, soy yo, Carlos.
Soy tu amigo.
¿No me recuerdas?
Dicen que llevo un año dormido y que no me quiero encontrar nada.
¿Tú sabes algo?
Eva.
Eva, mi hija.
Francisco la secuestraron.
Hace un año tú estabas allí.
Te dispararon, ¿no lo recuerdas?
Voy a buscar un médico.
¿Alba?
Alba, ¿quién es?
La amnesia parcial es algo habitual en casos como el de Francisco. ¿La amnesia
parcial qué significa exactamente?
Es una pérdida de memoria selectiva que afecta a los recuerdos más recientes, a
los últimos años.
Por eso Francisco recordará cosas de su infancia, de su juventud probablemente,
pero... No a usted.
¿Y eso es irreversible?
No lo sabemos.
A menudo la memoria se va recuperando gradualmente.
Pero no le voy a mentir.
No siempre es así.
¿Qué puedo hacer yo para ayudarle?
Lo más importante ahora es que Francisco recupere su movilidad. Tiene que hacer
rehabilitación. ¿Ha estado todo un año postrado en la cama?
Sí, claro.
Todo. Lo que usted diga, doctor. Todo lo que sea necesario para que mejore.
Gracias.
Y entonces le convenció a Dulce para matar a Gregorio Díaz. Lo prepararon
para que Carlota pareciera la culpable y así ella podría heredar todo su dinero
sin levantar sospechas.
El crimen perfecto. Demasiado perfecto.
Si Sara iba tras el dinero de Carlota, ¿por qué no matarla a ella directamente?
Bueno, ya se lo he dicho, pero no levantar sus picacias.
A usted todo esto le tiene que parecer un embrollo, pero le aseguro que en mis
30 años de servicio he visto casos peores.
Además, no olvidemos que ha confesado. Bueno, que se ha sentido obligado a
confesar a tenor de las evidencias encontradas en su casa. Eso es
eso es definitivo.
Definitivo.
Dígame una cosa, sinceramente.
¿Usted cree esa confesión?
Bueno, ahora es el juez quien tiene que determinar si Sara es culpable o no.
Este caso ya se ha alargado innecesariamente. Este caso es lo que no
de cambiar a lo largo de los días.
Lo que está claro es que algo no encaja.
Y estoy empezando a pensar que usted no quiere verlo, inspector Salas.
¿Perdone?
Toda esa experiencia de la que tanto presume, quizás le esté pasando factura.
Tal vez lo que quiera es cerrar el caso cuanto antes y volver a casa pronto.
Me está faltando al respeto.
Y lo voy a pasar por alto porque es mi superior.
Inspector Callas.
Una mujer inocente va a ir a la cárcel.
¿De verdad que no le importa?
Yo he hecho bien mi trabajo.
Tengo la conciencia tranquila.
Ahora el caso está en manos de un juez.
¿Qué quiere?
La verdad.
Ya se la dije al inspector Salas.
Usted no es ninguna asesina. Se inculpó solo para evitar que Carlota fuera a la
cárcel.
Todas las pruebas demuestran lo contrario.
Deje de mentir. Podrá engañarle a él y a todos los agentes de esta comisaría.
Pero si algo he aprendido en todo este tiempo es que usted y sus amigas harían
cualquier cosa para salvar a Carlota.
Así que dígame la verdad porque estoy a su lado.
Está bien.
Lo haré.
Todo lo que dije en mi confesión es cierto.
Señorita... Y pienso volver a repetirlo palabra por palabra ante el juez y ante
quien haga falta.
Está bien.
Supongo que no le importará lo que le ha pasado a Carlota.
Quiero decir, si le engañó como dice que lo hizo.
No le importará saber que se tomó un bote de pastillas, que ha intentado
quitarse la vida y que está en estado crítico.
¿Está mintiendo?
No.
Yo no miento.
¿Y no tiene nada más que decirme?
¿Y cómo vamos a sacar a Óscar de la cárcel?
Haremos un corte en la línea telefónica de la cárcel.
Y el alcaide tendrá que solicitar su arreglo.
Óscar se hará pasar por técnico y saldrá por la misma puerta.
La compañía guarda planos de todas las instalaciones que ha hecho en los
edificios públicos.
¿Cuándo reconstruyeron el edificio?
Si alguien sabe dónde está ese plano, sé.
Tendremos que hacerle llegar esos planos a Oscar.
Y él mismo, desde dentro, cuando tenga oportunidad, hará el corte.
Se me hierve la sangre solo de pensarlo.
Cuentan historias horribles de la carne.
Oscar ya ha estado en la carne.
Tiene la fortaleza para sobrevivir.
Victoria se ha ido.
Se fue a Lisboa.
Decía que necesitaba un respiro y tiene un amigo allí.
Perdóname, se me olvidó decírtelo con tanto lío.
¿Y ahora?
Quizás.
El mirlo.
Dicen que tiene buenos contactos y está bien relacionado.
Es mejor no deberle apagores.
Pero es la única opción que tenemos.
Nadie. Corría.
Señorita.
Bueno, la señorita Rodríguez de Senillosa se encuentra fuera de peligro.
¿Podemos verla?
Preferiría esperar al informe psiquiátrico.
Entiendan que no puedo correr ningún riesgo.
Déjenos verla.
Por favor.
Solo hasta que usted vuelva.
Está bien, pueden pasar.
Pero, por favor, no digan nada que pueda alterarla.
No, gracias.
Carlota, ¿cómo estás?
Carlota.
Mejor.
Gracias por venir.
Pero esto no se ha dado.
Lo siento, perdonadme.
Es que estaba tan cansada que... Solo quería dormir y no volver a despertar.
¿Cómo has pensado en hacer algo así?
Lidia, es que tú no sabes lo que es estar ahí dentro.
Me sentí anulada y... sola.
Pero, Carlota, tú eres muy fuerte.
Eres la más valiente de nosotras. No.
Sí. No, no sé si sigo siendo así. Claro que sí, Carlota.
No me puedo imaginar por lo que estás pasando.
Y sé que has tocado fondo, pero no vamos a permitir que vuelvas a hacer algo
así. Lo siento, de verdad, siento.
Siento lo que he hecho y...
Y lo que os he hecho pasar es que... es que me ha podido el miedo y la
desesperación, pero... pero yo sé que lo voy a superar.
No pasa nada.
Carlota no va a volver a entrar en la cárcel.
¿Qué?
Oscar se ha entregado a la policía.
Ha confesado ser el jefe de Dulce de Gregorio.
Pero... Pero ¿cómo le van a creer si no hay pruebas?
Las ha construido.
No, no, no, no, no.
Vamos a ver.
He empezado... He recordado algo de lo que pasó ese día.
En la habitación del hotel había alguien más con Gregorio. ¿Quién?
¿Me puedes ver la cara?
No lo sé, tengo la imagen un poco borrosa, pero sí sé que era un hombre. Y
que al final acabaré recordándolo.
¿Cómo ha podido hacer Oscar una cosa así? Tranquila, tenemos un plan.
Vamos a organizar la fuga de Oscar de la cárcel.
Carlota, hija.
Carlota.
Os dejamos solas.
¿Estás bien, hijo?
Sí, sí, estoy mejor.
Hola.
Hola.
¿Qué quieres?
¿Cómo sabes que quiero algo?
Porque te conozco perfectamente, Marga.
Y cuando te tocas la oreja es porque quieres algo.
Así que dime, por favor, qué quieres que no tengo todo el día.
¿Tú sabes dónde están los planos de los edificios públicos?
Es que necesito consultarlos. Eso solamente lo saben los técnicos de
Ya.
Me lo ha pedido el jefe de reparaciones.
Se lo tengo que llevar antes de la pausa del café.
Marga, las cejas.
¿Las cejas qué? Que las estás levantando.
¿Y? Que cuando levantas las cejas es porque estás mintiendo.
Y ahora estás mintiendo porque estás levantando las cejas.
Así que me tienes bien estudiada. Sí, y tú me estás ocultando algo.
Mira, Pablo, voy a hacerlo con tu ayuda o sin ella.
Mira.
¿Qué plano necesitas?
El de la cárcel de mujeres de ventas.
He leído en el periódico que allí es donde llevarían a Sara si la condenan.
es que te pido, por favor, que no hagas ninguna tontería.
Ah, pues no tenía ni idea que la llevaban ahí. A las cejas.
Ahí, dale con las cejas.
Bueno, pues si quieres que te ayude, por lo menos, sé sincera conmigo.
Sabes inocente, Pablo.
Y necesitamos esos planos para que escape de prisión.
¿Para que escape de prisión?
¿Estás organizando una fuga?
Marga.
De todas las locuras que te he visto hacer, esta es la peor de todas.
Sara se ha entregado para salvar a Carlota.
Y me parece el gesto de amor más bonito del mundo.
Y aunque hay amores que terminan, ellas se merecen una segunda oportunidad.
Y yo voy a ayudarlas.
Marga.
La de la V de ventas.
¿Puedes? ¿O te ayudo? Creo que sí.
Cuidado que se pesa como muerto, ¿eh?
¡Cuidado!
Pablo, ¿estás bien?
Sí.
Aquí nos... nos besamos por primera vez. No sé si te acuerdas.
Quiero que lo tengo.
Vamos.
Pablo, no cuentes nada de esto.
No lo sabe nadie.
Ni don Antonio tampoco.
¿Por qué tendría que saberlo don Antonio? No sé cómo sois tan amigos
últimamente.
A mí me da igual, ¿eh?
Además, lo entiendo.
Un hombre tan... tan moderno, tan simpático.
Tan apuesto.
¿Te parece apuesto don Antonio? Sí, mucho.
Es a la vista, ¿no?
Tienen candilada toda la compañía. Además...
Seguro que hace algún tipo de deporte, ¿no?
Como que... debajo de ese traje hay un hombre... fornido.
Musculoso. ¿No te parece a ti que es musculoso? Pues no lo sé, Pablo, la
no me he fijado tanto.
Además, no sé por qué dices que somos tan amigos, porque no lo somos, es mi
jefe. Ya, pero es que yo vi en el White Lady.
Un poquito amigos sí que parecíais.
Creo que te equivocas. Que da igual, Marga, da igual. Tú puedes hacer lo que
quieras.
Pero hombre, no me lo niegues.
Una día la he bebido y... Pero ya a él no le gustó, eso te lo aseguro, vamos.
¿Y ahora a ti?
¿Qué hacéis aquí?
No, nada, nada. Ya nos vamos.
Chicas, comenzamos en cinco minutos.
Trini, ¿puedes venir un momento?
¿Qué es esto?
Son los hombres que trabajan para mí.
Quiero que te hagas pasar por el miembro.
Y le preguntes a cada uno de ellos. Ahí tienen un contacto de fiar. En la cárcel
de mujeres, de ventas.
¿Ha pasado algo?
Tiene prioridad.
Ve al puesto número 12 de la centralita 3.
Y en cuanto tengas algo, se lo hago saber. No se preocupe.
Adelante.
¿Interrumpo algo?
Sergio, ¿no?
No te esperaba.
Siéntate. No, no, no. Serán solo dos segundos. ¿Qué tal?
Lidia, me he enterado de que Zara está detenida y no doy crédito. He ido a
comisaría a informarme y me han contado lo que hizo Carlota.
¿Cómo está?
Fuera de peligro.
Me alegro.
Pero hay algo que no... que no me cuadra.
¿Sara?
¿De verdad crees que ella es la culpable?
Nos ha... nos ha engañado a todas.
Era nuestra amiga y... Claro.
Tiene que haber sido un duro golpe.
En fin, en cuanto dicten sentencia y se archive el caso, todo será más sencillo.
Seguro.
Hola.
Estás ocupada.
¿Podemos volver en otro momento? No, no.
Yo ya me iba.
Solo quería que le transmitieras mis disculpas a Carlota.
No solo de mi parte, sino también del partido a lo que voy a ser candidato.
Vaya.
Enhorabuena. Gracias.
Adiós.
He hablado con Carlota.
La evaluación psiquiátrica ha salido bien, así que está animada.
Y parece que empieza a recordar lo que pasó en la habitación del hotel.
¿Has hablado con el Mirlo?
Directamente no.
Pero le he dicho al camarero del White Lady que se pondría en contacto conmigo.
Ya tengo los planes de las instalaciones de la cárcel.
Quedarse los sábados cada antes de que entre.
¿Y eso cuándo va a ser?
Desgraciadamente antes de lo que pensábamos.
El juicio será mañana, puerta cerrada.
Carlota tiene que saber esto.
¿Mañana tan pronto?
Bueno, si antes entra, antes va a salir. No te alteres.
Lidia, y si no es así, y si no lo conseguimos... Carlota, vamos a sacarle
allí. Te lo prometo, os lo debo.
La fuga va a salir bien.
Lo sé, pero... Tengo que verle.
Le dije cosas horribles y además no puedo permitir que se sacrifique por mí.
puedo.
Está bien.
Te recogeremos y te acompañaremos.
Os espero aquí mientras voy a ir pidiendo el alta voluntaria.
Bien. Adiós.
Pues que insiste en ir a ver a Óscar a la cárcel.
Eh... Cuevas... No sé si va a estar a favor.
¿Por qué? ¿Qué ha pasado?
Esta mañana... Vino a verme y me dijo que no... Que no cree la confesión de
Óscar. Y que está cansado de que le mintamos.
¿Podemos utilizar eso a nuestro favor?
¿Cómo?
Pues que si quiere saber la verdad, la vamos a contar.
Por favor, doctor, tengo que irme hoy.
Señorita, se está precipitando, si quiere, mi opinión.
El informe psicológico es positivo, no tiene por qué retenerme.
Pero usted ha pasado por un trance físico y emocional muy grave.
Si volviera a intentar... No, pero no tiene que preocuparse. He entendido que
que hice fue una estupidez.
Además, ahora soy libre y no tengo ninguna cuenta pendiente con la
Como quiera.
Pero antes de irse, no olvide firmar el alta voluntaria. Sí, por supuesto, en
cuanto recoja mis cosas.
Gracias, doctor, por salvarme la vida.
Carlota, ¿estás lista?
Tenemos que llegar antes de que Cuevas se vaya.
¿Te ayudo?
No, no me arregla nada.
La señorita Zaramillán es la culpable del asesinato de don Gregorio Díaz.
Según nos han revelado fuentes oficiales, la señorita Millán, la
muerte del político, posteriormente asesinó a su cómplice.
Dulce Silva.
Y ahora pasamos a unas noticias internacionales.
Elisa, ¿qué haces aquí?
Me he venido a saber si te habías enfadado por lo que pasó con la niña.
Como Lidia se disgustó.
Tengo preocupaciones más graves que esa.
Quería contarte algo.
Francisco se ha despertado.
Pero tiene amnesia y casi no recuerda nada de su pasado.
A mí ni me ha reconocido.
¿A Lidia la reconoce?
No se han visto todavía.
Carlos, ¿sabe Lidia que Francisco ha despertado del coma?
Dios, ¿hasta dónde va a llegar tu obsesión por mantenerla a tu lado?
entiendes nada.
Lidia, tiene demasiadas preocupaciones ya con lo de Carlota. ¿Cómo voy a
ahora que para Francisco somos unos completos desconocidos? Ya, esta es la
historia, que te cuentes a ti mismo.
¿Qué quieres decir?
Quiero decir que se lo estás ocultando porque tienes miedo de que Lidia vuelva
caer en sus brazos. Y no te culpo, no te culpo, Carlos.
Pero si me permites un consejo de hermana.
Cuanto antes se lo digas mejor.
No le va a hacer ninguna gracia que le estés ocultando algo así.
Esta noche se lo contaré. Y harás bien.
¿Entonces puedo volver a sacar a Eva mañana al parque?
No.
No, a Lidia no le gusta la idea.
Carlos, estáis aislando a la niña. Me da igual.
Lidia se disgustó y no la quiero alterar más. Es que no podéis mantenerla en una
burbuja toda su vida. Este no es tu problema.
¿Entendido?
Esta es mi última decisión.
Perfecto.
¿A qué viene tanta urgencia?
Creí que nos veríamos mañana en el parque con la niña. Te he pedido un té.
Gracias. No, no va a volver a verla.
Lidia se ha enterado de que la ha sacado sin su permiso. ¿Y se ha enfadado?
Bueno, se ha puesto muy nerviosa.
Carlos no quiere que vuelva a sacarla.
¿Y eso qué significa?
Significa que va a tener que conformarse con lo que la vio.
Teníamos un acuerdo, Elisa.
Habrá otras formas de hacerlo, ¿no?
Estoy arriesgando demasiado.
Si alguien se entera de que usted la ha estado viendo a sus espaldas, me mata.
Sé que no he sido una buena persona y me arrepiento de lo mal que os he
tratado, especialmente a ti.
Cuando pienso el daño que le he hecho a Eva, la cárcel te abre los ojos y... Y
me arrepiento de lo que le hice a ella y a Francisco.
Pues Francisco no se preocupe, está mucho mejor. Ha salido del coma.
¿Ah, sí?
Pues me alegro.
Quizás, al ver que ha despertado, Lidia me odie un poco menos.
Lidia no tiene ni idea porque Carlos no ha tenido el valor de decirle nada. De
todas maneras, dudo muchísimo que Lidia pueda olvidar el daño que usted le hizo.
La odia con todas sus fuerzas.
Os denunciaré a la policía porque me habéis robado mi dinero.
Y esta vez no me temblará el pulso.
Algo me dice que no, que no lo era.
Quiere su dinero y también quiere a su nieta.
Y para eso nos necesitan libertad.
Por favor, Elisa.
Déjame volver a ver a la niña.
Lo siento muchísimo, pero es que he hecho todo lo que he podido y estoy
pies y manos.
¿Cómo ha ido?
No me dejan volver a ver a la niña.
Tendrás que llamar al doctor Hamilton y retrasar la intervención para más
adelante.
¿Y cómo va a conseguir a la niña?
Ese tratamiento experimental solo puede hacerse con ella.
No te preocupes. Mi hija sin darse cuenta me ha dado la solución al
Vamos, César.
Veo que ya has salido del hospital.
Sí, estoy mejor.
No sabe cuánto me alegro.
Venimos a pedirte un favor.
Carlota quiere despedirse de Sara.
El protocolo impide cualquier contacto con el detenido antes del juicio.
¿Cómo?
Lo que has oído, Ángeles.
Ya, lo he oído.
Pero pensé que estabas de nuestro lado.
No voy a jugarme mi puesto de trabajo si ustedes no confían en mí.
Está bien.
Te vamos a contar la verdad.
Tú tenías razón.
Sara es inocente.
Se entregó para evitar que Carlota cumpliera la condena.
Saben en el lío que se ha metido.
Es muy probable que la condenen a la pena de muerte.
No, sé que había alguien más en esa habitación.
Vi a los vecinos de Gregorio, lo que pasa es que no me acuerdo bien de su
pero lo haré.
Y cuando lo haga demostraré que somos inocentes. Hasta que eso ocurra, Sara
sigue en la cárcel.
Por favor, Cristóbal.
Solo quiere verla antes de que la trasladen.
Faltan 30 minutos para el cambio de guardia.
Pero solo podrá pasar ella.
Tiene una visita.
Carlos Tampo.
Tienen una hora. Nadie la molestará.
Perdóname, he sido un egoísta. No tienes que pedirme perdón.
Lo importante es que estás bien.
Te quiero.
¿Y yo?
Y eres toda mi vida y no tenías que haber hecho esto.
Ten.
Los planos para huir de la cárcel están aquí, escondidos.
Está bien.
No quiero que te pase nada malo en la cárcel.
Estamos buscando protección y... Y en cuanto salgas de ahí...
Tú y yo nos vamos a París para no tener que escondernos nunca más. Es lo que
escucha a mí.
Vamos a disfrutar de este momento.
¿Se puede?
Creí que te habías ido.
Pensaba que te vendría bien un café.
Muchas gracias.
No, gracias a ti.
Por ayudarnos.
¿Y de qué?
Es muy tarde.
Te estarán esperando en casa, ¿no?
No, no me espera nadie.
He iniciado los trámites de divorcio.
Marta y yo hemos llegado a un acuerdo.
No dicen nada.
¿Qué quieres que diga?
No quiero que digas nada.
Cristóbal.
Te has dejado a tu mujer.
Es cosa tuya.
Lo he hecho porque no justo para ella.
Ni para mí.
No puedo estar con una mujer amando a otra.
¿No te había oído llegar?
Voy al hospital a ver a Francisco.
¿Cómo está Carlota?
Bien. Bien, ha ido a ver a Oscar antes del juicio.
Espero que no sea la última vez que se vea.
Están siendo unos días difíciles.
Sé que estás intentando ser fuerte.
Pero ni me imagino lo mal que lo debes de estar pasando.
Esto, lo de Francisco, no puedo más. Tienes que descansar, cariño.
Los dos nos merecemos descansar.
Carlos, tú siempre has estado a mi lado.
No.
No vayas hoy al hospital.
¿Qué?
¿Qué haces esta noche?
Cuando la vida se vuelve insoportable, el amor puede ser el mejor bálsamo que
podemos encontrar.
El amor apasionado.
El tierno.
El incondicional.
Pero, Pablo, ¿qué haces aquí?
Bueno, es que he estado pensando en lo que vas a hacer.
De la fuga.
Y ya sé que no te puedo convencer de que no lo hagas. Pero al menos me gustaría
que tuvieses esto.
está en mitad de tu comunión.
Tú nunca te separas de ella.
Ya.
Me gusta pensar que me protege.
Así es que quiero que lo tengas tú.
En fin, cuídate.
Pero la vida da tantas vueltas que a veces nos hace dudar de la autenticidad
lo que una vez fue real.
¿A dónde vas tan temprano?
Hoy dictan sentencia contra Oscar.
Va a ingresar en prisión.
Me gustaría estar allí.
¿Quieres que te acompañe?
No, no. Voy con las chicas. No te preocupes.
Lidia, pásate conmigo.
Eso ya lo intentamos una vez.
Y anoche dijiste que ya era hora de pasar página.
Ha pasado más de un año aquello.
Cásate conmigo.
Lidia, tenemos una hija, vivimos juntos, nos queremos.
Somos una familia.
Y yo no quiero perderte.
Sé que estamos pasando una mala racha.
Pero estoy seguro de que juntas podemos superarlo.
Casi menos.
En un giro inesperado de los acontecimientos, el crimen de la ciudad
parece visto para sentencia.
No hay duda de que Sara Millán es la responsable de dos muertes.
Y aunque la judicatura tiende a ser compasiva con el género femenino, este
es distinto por su crueldad y falta de escrúpulos.
¿Cómo se declara?
Culpable.
En ese caso, como culpable de inducción al asesinato y de homicidio con
premeditación y alevosía, la sentencio a morir en el garrote y será
trasladada de inmediato a la cárcel de mujeres de ventas.
Guardias, procedan.
La vida es un bien preciado que pueden arrebatarte en cualquier momento.
Dele la maleta.
¿Cree que podría andar con mis pertenencias?
A donde va no va a necesitarlas.
Quítese la ropa.
Chicas, gracias por todo.
Para descansar, que sea un día duro.
Yo voy al White Lady, a ver si la del mío le ha dado resultado.
Voy contigo, te acompaño.
Sí, prefiero que no vaya sola.
Adiós, chicas.
Adiós. Que descanséis.
Hay que vivir pensando que cualquier gesto con nuestros seres queridos puede
el último.
Carlota.
Hay que vivir sin temor.
Y esperar que los secretos enterrados en la memoria queden ocultos.
Servicio de habitación.
Dios los críe.
Es un hijo de puta.
¿Te atreves?
¿Te atreves?
Te atrevo.
Porque si salen a la luz, pueden ser tu sentencia de muerte.
Francisco, deberíamos esperar a las horas de rehabilitación.
Esto ya te voy a dejar en la cama.
Quiero salir de aquí.
Sí, pero ya has hecho muy tarde. Tienes razón, vayas a su casa, su turno ya ha
terminado. Y yo quiero seguir un poco más.
¡Puedo solo, por favor!
Por favor.
Está bien, pero no se quede mucho más, tiene que descansar.
Hola, Francisco.
¿Me reconoces?
Gracias por ver el video.
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