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Mi historia no es fácil de oir.
Creo que debería advertirles eso de antemano.
BASADA EN UNA HISTORIA REAL
¿Adónde crees que vas?
¡Más vale que corras!
No es justo despertar antes de que suene la alarma.
Le va a papá.
Grace el monstruo.
¡No!
No tiramos la comida, ¿está bien?
No.
¿Entonces?
Bueno, pues esto no parece comida.
Hola, amor. Te preparé café.
¡Gracias!
- ¿Nos ayudarías con un asunto? - ¿Qué ocurre?
Mi papi no hizo bien el pan.
Partió todo cuadrados.
Debió partirlo en triángulos.
Déjame ver qué puedo hacer.
Creo haberlo hecho muy bien.
- ¿Qué estás haciendo? - Esto es a lo que llamas...
magia.
¿Ves? ¿Qué te parece?
Y por eso tú eres la mamá. ¿Comes algo?
No me da tiempo.
Mami, tienes que alimentarte.
Tienes razón.
- Adiós. - Adiós, amor.
Oye, ¿adónde vas?
¡Mami, mami!
¡Mami, no te vayas!
- ¿Por qué no te quedas a jugar conmigo? - Gracie.
Gracie, cariño, ya hablamos de esto.
El sábado es mi día más pesado.
Pero te prometo que, cuando vuelva,
veremos una peli con una pizza.
- ¡Sí! - ¡Muy bien!
- Adiós. - Amor...
¡Adiós, mami!
BASADA EN EL LIBRO UNPLANNED DE ABBY JOHNSON
Me han preguntado miles de veces:
¿En serio eras tan crédula,
en serio eras tan ambivalente, tan ingenua,
tan tonta, tan...?
Ya me entendieron.
¿Mi respuesta?
Sí.
A veces a la gente no le gustan mis respuestas.
Es comprensible.
Porque mi historia no es clara y sin rodeos,
y no está envuelta con un moño rojo.
De hecho, tal vez te haga retorcer un poco.
PLANIFICACIÓN FAMILIAR
Hola, Abby.
Perdón por molestar, les hace falta alguien en la sala trasera.
- ¿Estás libre? - Sí.
Aunque llevaba casi ocho años en Planificación Familiar,
nunca me habían llamado a la sala de procedimientos
para ayudar a los cirujanos con un aborto,
y no tenía idea de por qué me necesitaban ahora.
Megan dijo que necesitan asistencia.
Yo sólo hago procedimientos con ultrasonido.
¿Podrías sostener la sonda?
Esto está un poco frío, ¿sí?
No te muevas.
Toma la manguera.
- Bien. - ¿Así?
Muy bien, un poco a la izquierda.
Inclina un poco hacia abajo.
Así está mejor.
Trece semanas.
- ¡Vamos, no te muevas! - No te muevas.
Puedes sostenerme, pero no moverte.
- Pero duele. - Quieres acabar, ¿no?
Respira hondo.
Sostén la sonda en su lugar
para que pueda ver lo que hago.
Bien. Ahí no.
Está evitando el catéter.
Igual que siempre. Por eso lo hago así.
Es tiempo de comenzar.
¿Adónde demonios va?
Abby, ¿estás bien?
¿Quieres ver al doctor?
Él es la última persona que quisiera ver ahora.
Por desgracia, para mí...
esta es mi historia.
OCHO AÑOS ANTES
FERIA DE VOLUNTARIADO
Comencé el tercer año en la Universidad de Texas
igual que la mayoría de los estudiantes:
Preguntándome cómo dejaría huella
- en el mundo. - ¡Hola!
- Qué calor, ¿no? - Sí.
- Toma una botella de agua. - Gracias.
¿Ya conoces Planificación Familiar?
Creo que sí. Es una clínica para mujeres, ¿no?
¡Así es! Nuestros clientes dependen de nuestras clínicas
para el control de la fertilidad...
o abortos, si los requieren.
No sé qué pensar del aborto.
Mi familia es provida y supongo que yo también.
Lo entiendo perfectamente.
Pero nuestro objetivo principal es que sea raro abortar.
¿Raro? ¿Cómo raro?
Bueno.
Con un libre acceso en el control de la fertilidad,
miles y miles de abortos... Se evitarían.
Sin embargo, cuando una mujer realmente necesite uno,
nuestras clínicas le brindan seguridad.
Es difícil creer que aún haya personas
que quieran decirnos qué hacer y que no con nuestro cuerpo.
Sí. ¿Sabes? Yo...
apoyo la igualdad de derechos para la mujer.
Y justo para eso estamos.
- ¿Cómo te llamas? - Abby Brannam.
Soy de tercer año. Estudio Psicología.
Mucho gusto, soy Jill.
Trabajo en Servicios Comunitarios de Planificación Familiar.
Y necesitamos voluntarios
porque muchos de nuestros servicios son gratuitos o de bajo costo.
Está bien. Apúntame.
Ese día dejé el campus como una orgullosa defensora
de las mujeres en crisis.
Así que, ¿por qué no llamé a mi mamá para darle las buenas noticias?
¡Asesina!
- ¡Abortar es matar! - ¡Asesina!
Porque no pensé que ella entendería
cómo el trabajo que yo haría
no iba a aumentar el número de abortos,
sino a disminuirlo.
¿Creen que este sea un buen consejo?
Nunca confíes en una decisión de la que no quieres que tu mamá se entere.
¡Asesina! ¡Asesina! ¡Asesina!
Ya dejen de mirarme.
Está bien.
Sólo viniste a ver, y si no te gusta, no tienes que quedarte.
ESCOLTA DE VOLUNTARIAS
¡Asesina! ¡Asesina! ¡Asesina!
¡Hola! ¿Eres Abby?
- Así es. - Hola. Soy Summer.
- Summer, mucho gusto. - El gusto es mío.
Toma, ponte esto para que sepan que apoyas la clínica.
- Sí. - Te ayudo con esto.
- ¡Eres una asesina! - ¡Asesina!
Summer, ¿y esto es... Normal?
Sólo ignóralos.
Cuando llegue una cliente,
vamos a su auto de inmediato,
para que haya alguien cuando se baje.
Cuando abra la puerta, comiénzale a hablar.
- ¿Sobre qué? - Lo que sea.
El clima, su ropa, su auto.
Algo que la distraiga de los gritos de esas personas.
La estarán acosando.
Asegúrate de que solamente escuche tu voz.
Te acompañaré hasta que puedas hacerlo sola, ¿vale?
- Sí. - Muy bien.
Nuestra primera cliente llega en unos minutos.
Te presentaré a Cheryl.
El código de acceso es 2-2-2-9.
Soy mala recordando cosas.
Es fácil: Dice baby.
- Sácales copia a estos dos y archívalos. - De acuerdo.
Disculpa. ¿Cheryl?
Ella es Abby, nuestra nueva voluntaria.
Abby, ella es Cheryl D'Alessandro, la directora.
Hola. Mucho gusto.
- Igualmente. - Permíteme tu bolso.
- Gracias. - ¿Samantha?
Ven. Toma.
- Ponlo en un casillero, por favor. - Claro.
Summer, revisa el estacionamiento.
- Por supuesto. - Bien.
¿Por qué todos creen que todas las mujeres vienen a abortar?
Digo, ofrecen otros servicios, ¿no?
No los sábados.
Los sábados sólo hacemos abortos y ellos lo saben.
Y más la Coalición por la Vida.
Son como buitres.
Su oficina está en frente y su único propósito
es poner a la comunidad en nuestra contra para que nos cierren.
Es hora. Primera cliente.
Muy bien.
Cuida que no se detenga.
- ¡Asesinas! - ¡No tienen corazón!
Hola, princesa.
¿Papi sabe que vienes? Sí, sí.
¿Sabe que viniste a matar a tu bebito ahora?
Aquí vienen. ¡Hola, guapas! ¿Cómo están?
- ¡Oye! ¡Sí, ignórenme! - ¡Hola!
- Sí, sí. - Qué calor hace, ¿verdad?
- Me encanta el color de tu blusa. - ¿Un bebé arruinará
las cosas lindas de tu vida?
¡Eres una asesina de bebés!
Muy bien. Mírame y camina.
¡Y todo esto porque
no pudiste cerrar las piernas!
¡Camina, tonta! ¡Le hablo a la asesina de bebés!
- ¿Abby? ¿Le abres la puerta? - ¡Oye!
¡No tienes que hacerlo!
¡Vuelve aquí, te estoy hablando!
Muy bien. Ella registrará tu entrada.
- Gracias. - Muy bien.
¿Me regalas una firma aquí?
Bien.
Ahora son las 8:42.
- ¡Ahí viene otra! ¡Sal de ahí! - ¡Qué no entre!
Muy bien. Te toca.
¡Hola!
Soy de Coalición por la Vida.
Sabemos que es un día muy difícil para ti.
Estamos aquí porque tú nos importas.
Hola. Buenos días.
- ¿Cómo estás? - Bien.
- Buen clima, ¿no? - Sí.
- Ignóralos. - El corazón de tu bebito ya está latiendo,
y te ama con todo su ser.
Lo que estás haciendo
no me suena a que te importe.
Lo siento. Vamos.
Vamos adentro, ¿está bien?
Cruza esa puerta.
Ellos no entienden.
Hola. Me llamo Marilisa.
Soy de la Coalición por la Vida
y sólo queremos decirte que
tenemos otras opciones para ti, por si te interesa
- o si quieres hablar... - ¡Vaya!
Tiene a una.
¿Por qué no deja a esa pobre mujer?
- Por aquí. - ¡Elena!
Los aspersores. Renee...
dile a la Policía que hay disturbios.
De acuerdo. Pero...
la última vez que hicimos eso, la Policía argumentó que
en realidad, no hacían nada ilegal.
El número que intentas recordar es 9-1-1.
Muy bien. De acuerdo. Sí.
¡Oigan! ¡Hay un bebé! ¡¿Qué están haciendo?!
Cuando mi turno terminó,
no podía esperar por salir de ahí.
¡Hola!
No te había visto aquí antes.
No. Es mi primer día.
¿Y por qué estás de voluntaria?
Aún no sé si voy a volver.
Sólo estaba probando.
¿Me dices tu nombre?
- Abby. - Abby.
Abby, sí sabes qué realizan abortos aquí, ¿verdad?
Pues, de hecho, yo misma tuve un aborto.
Así que, no tengo ningún problema si otras mujeres
- deciden lo mismo. - Lamento que hayas pasado por eso.
No. Está bien. En serio.
Fue mi decisión. Nadie me obligó a hacerlo.
Si alguna vez quieres hablar con alguien
- sobre lo que sea, puedes... - Dios. ¿Qué ustedes nunca paran?
Esas chicas sufren.
- ¿Por qué les hacen esto? - No queremos herirlas.
Ni condenarlas. Sino ayudarlas.
¿Viniendo disfrazados o mostrando imágenes horribles para asustarlas?
¿En qué mundo aparece una mujer vestida como la Muerte
y pide ayuda por su crisis de embarazo?
Yo estoy con la Coalición por la Vida
y ellos no.
Y les hemos pedido que paren,
pero no podemos obligarlos a nada.
Si te sirve de algo, tienes razón, Abby.
No ayuda.
¡Marilisa! ¡Déjala en paz!
Abby, entra al auto.
Ya que lo pienso,
me sorprende que le haya hablado sobre mi aborto a Marilisa.
No le había dicho eso a nadie.
O sea que debería tomarme un momento
para explicar...
DOS AÑOS ANTES
En la Universidad,
pasé de ser una pueblerina súper exitosa
a una chica fiestera enseguida.
Literalmente.
Desde el momento en que mis papás me echaron de casa.
Mark vivía en mi edificio
y era 10 años mayor que yo.
Comenzamos a salir. Nada serio.
Hasta el día en que vi
dos líneas en mi prueba de embarazo.
Escucha.
Todo está bien. Tranquila.
Iremos a una clínica
y se encargarán.
¿De qué hablas?
Sé de un lugar, en Houston.
¿Cómo sabes de un lugar en Houston?
Obviamente,
Mark no tenía los $500 dólares que costaba el proceso.
Yo tampoco.
Así que solicité mi primera tarjeta de crédito.
Y pensaba:
No puedo decirles esto a mis papás.
No pueden saber que tengo sexo
ni que estoy embarazada.
Recuerdo que no había nadie afuera,
pero la sala de espera estaba llena.
Lo siguiente que recuerdo es
estar recostada en una mesa,
con los pies apoyados en unos estribos,
con una presión muy dolorosa en mi abdomen.
Podía escuchar mis quejidos, pero sonaban distantes.
Estás bien, cariño. Sólo relájate.
Me desperté mirando hacia delante,
sentada en una silla de plástico dura.
Estaba en una fila junto con otras chicas
que estaban en la misma sala de espera que yo.
Algunas miraban al suelo.
Algunas estaban cubriendo su estómago con sus brazos.
Otras tenían lágrimas.
Yo sostenía unas galletas.
Guardé esa experiencia en una caja,
la sellé, la sepulté en un oscuro rincón de mi alma
y fingí que jamás sucedió.
Pero aún no terminaba de tomar malas decisiones.
Abby, aún puedes parar esto.
Yo voy por el auto, tú te sales con cuidado y nos vamos.
Es injusto para mis papás.
Abby, por tus papás, mejor...
Papá, sonríe.
Eso intento.
Llamar un fiasco a nuestro matrimonio se quedaría muy corto.
El colmo fue un año después, en San Valentín.
Mark decidió celebrarlo preparando sándwiches.
Pero esa noche, después de irnos a dormir,
se escabulló del apartamento para ver a otra mujer.
Solicité el divorcio al día siguiente.
Ansiosa de liberarme de este hombre.
Ya me sentía así,
hasta que, unas semanas después...
No. Otra vez no.
El pánico y dolor me invadieron.
No quería tener conexión alguna con este hombre.
Y si llegaba a tener a ese bebé,
estaría conectada con él por el resto de mi vida.
Así que, mi primera visita a la clínica
no fue como una voluntaria,
sino como cliente.
Jamás vi la imagen del ultrasonido.
Pero la enfermera me dijo que llevaba ocho semanas,
lo que me hacía elegible para un aborto asistido químicamente,
mejor conocido como píldora abortiva RU-486.
El límite era nueve semanas.
Parecía más privado,
menos invasivo,
más... Natural.
Así que pagué $400 dólares
y tomé la primera píldora.
Mañana, cuando estés lista,
te tomas las cuatro píldoras de esta bolsa.
Es Misoprostol, limpiará suavemente todo tu útero.
Y habrá un poco de sangrado,
pero no peor a un período intenso.
Y, si tienes calambres, puedes tomar Ibuprofeno.
Muy bien. Eso es todo.
¡Ten un buen día!
Al día siguiente, hice lo que me dijeron:
Almorcé ligero y tomé las píldoras de la bolsa café.
Me advirtieron del posible sangrado después de una hora.
Mientras tanto, me puse cómoda en mi cama.
Un poco más tarde...
Después de doce horas en agonía,
me quedé dormida en el suelo del baño.
Llegué a pensar que,
sí esta era la forma en que iba a morir,
¿quién iba a encontrarme?
Recé para que no fuera mi madre.
Eso es normal.
¿Eso es normal?
¿El sangrado, los coágulos, el dolor?
¿Eso es normal?
Usa compresas,
date un baño caliente, toma Ibuprofeno.
¿Cómo es que no me dijeron sobre esto?
¿Dónde quedó el limpiará suavemente tu útero?
Eso me dijeron que pasaría.
Mira. Lo siento, pero tengo otra paciente.
Pasaron ocho semanas.
¡Ocho semanas de coágulos!
¡Ocho semanas de calambres insoportables!
Y, cuando finalmente terminó,
mi enojo desapareció sólo para convertirse en autodesprecio.
Quiero decir, ya no culpo a Planificación Familiar
por todo lo que pasó.
Me culpo a mí misma.
Parece que no podrá venir el doctor Plummer el sábado,
- pero llamaré al doctor Ragner. - Renee.
- Perfecto. Contáctalo. - De acuerdo.
Abby.
Hola, teníamos tiempo sin verte.
He estado ocupada.
Qué bien que hayas vuelto.
Por cierto, tenemos un puesto que podría ser perfecto para ti.
¿Sí?
¡Hola!
- ¿Ya conoces Planificación Familiar? - No, la verdad.
Y ahí me tienen...
ondeando con orgullo la bandera de Planificación Familiar.
Y seis meses después, después de haberme graduado
del noveno grado en Psicología,
mi causa se convirtió en mi carrera,
a pesar de la desaprobación de, básicamente,
- todos mis seres queridos. - En mi opinión...
la verdadera cuestión es la viabilidad.
En ese punto, el feto podría vivir fuera del útero.
Pero antes, es sólo tejido inerte que no podría sobrevivir por sí solo.
Abby.
¿O sea que está bien abortar a las ocho semanas, pero no a las 24?
La viabilidad cambia a medida que la medicina mejora.
¿O sea que lo moral y lo inmoral
se mide a medida que la medicina avanza?
Lo que digo es que no me voy a disculpar
por trabajar en algo que ayuda a mujeres en crisis.
Amo mi trabajo, estoy comprometida con él.
Esto es lo que soy.
Es parte de lo que me conforma.
Les guste o no.
Te lo advierto, Doug.
El niño de voluntad firme del Dr. Dobson
es uno de los primeros libros que compré.
Aún lo tengo.
Muy bien. ¿Quién quiere postre?
Abby, cariño, ¿me ayudas?
Gracias.
No creerás lo que pasó esta semana.
Fue una mujer con dolor abdominal,
y cuando la examinamos,
descubrimos que era cáncer uterino.
Qué bien.
Ni siquiera te importa.
Más de lo que crees, cariño.
¿Llevas esto a la mesa por mí, por favor?
Bien.
Ahora, quiero que me escuches y que no digas nada.
Sé que no opinas igual, pero, ¿yo y tu papá?
Fuiste un bebé desde el momento de la concepción.
Tú no lo ves así, pero nosotros sí.
¿No te gusta donde trabaja?
No lo soporto.
¿Y aún quieres casarte con ella?
Absolutamente.
¿No es bello el amor?
No deberías verte más feliz que yo.
¿Por qué no?
Ahora elegiste bien.
Y ahí me tienen, haciendo mis votos de nuevo...
¿Quién entrega a esta mujer para que se case con este hombre?
Su madre y yo.
Esta vez con un hombre
que sí me amaba.
Hay días en los que pueden ser voluntarias en otros horarios
si este no les acomoda, pero...
Un momento, ya vengo.
¡Abby!
¡Hola, Marilisa!
¿Alguna señal de la Muerte?
No, gracias a Dios.
Hoy te ves bastante bien.
Gracias. Soy la nueva consejera.
Bueno, estoy segura de que
serás la mejor consejera que hayan tenido.
¿Un amigo?
Prometido.
Sí. Me obliga a venir.
¡Mentiroso!
Él venía casi todos los sábados,
solamente lo cambió a cada sábado.
Pues felicidades a los dos.
Que sean muy felices.
¡Gracias, Abby!
En esta etapa, entre las seis y las ocho semanas,
sólo es materia fetal.
Una bola de tejido, parecido a un pólipo o a un coágulo.
Entonces, ¿no es un bebé?
No. Para nada.
¿Y entonces no va a sufrir?
No. En lo absoluto.
Eso les preocupa a muchas mujeres.
Y, siendo honesta, me preocupaba a mí también.
Pero algo con lo que todos los expertos concuerdan,
es que, a esta etapa, el feto no siente nada.
- Hay una parte de mí que no está segura. - Lo sé.
Confía en mí.
Nadie quiere tener un aborto.
No del mismo modo que quieres un auto o un cono de helado.
Pero la mayoría de las mujeres sentadas ahí,
saben muy bien que este es un embarazo para el que no están listas.
Lleva tiempo darse cuenta de eso.
Asumiendo que quieras continuar,
el procedimiento que realizaremos se llama aspiración al vacío.
Por esa época, Doug y yo decidimos seguir una religión
como parte de nuestras vidas.
Encontramos una Iglesia que nos pareció bien,
pero la mayoría de los domingos
me sentía abandonada en el frío.
Porque tú formaste todas mis entrañas,
tú me has formado en el vientre de mi madre.
Te alabaré porque formidables son todas tus obras
yo estoy maravillado, y mi alma lo sabe bien.
Lo increíble de este pasaje es que
vemos que es en el silencio del vientre
donde Dios está formando y conformando personas
a su imagen y semejanza.
- Sí... - Sé exactamente cómo te sientes.
Soy católica,
y el domingo oí un sermón sobre el aborto.
No me importa lo que digan,
sé que aquí cumplo con la obra de Dios.
A que no se imaginan quién llamó a mi puerta anoche.
- ¿Quién? - Shawn Carney.
No es cierto.
Espera, espera. ¿El comisario Woodie, de la reja?
- Sí. - ¿Ese es Shawn Carney?
¿Y qué quería?
Es muy raro. Abrí la puerta y lo reconocí.
Le dije: Yo sé quién eres.
Y él también me reconoció, y se puso rojo, y le hizo:
Pues, estamos haciendo una pequeña campaña.
Tratamos de hacer que la gente rece para acabar con el aborto
por los próximos 40 días.
Y dije: ¿40 días, como en el diluvio de Noé?
- ¡No es cierto! - ¿En serio?
- ¡No! - ¡Eres horrible!
Tú habrías dicho lo mismo.
Sí, tú habrías dicho lo mismo.
Espera, espera, espera.
- ¿Cuántas puertas habrá tocado? - Intenta adivinar.
No podrás. $25 mil.
- ¿Dónde? - Sí. En todos lados.
- En todos lados. - ¿Cómo es eso posible?
- ¿En serio? - ¿Lo decía en serio?
- ¿No estaría mintiendo? - ¡No!
- Un tipo como él no sabe mentir. - Es verdad.
Los provida son intensos.
- Cheryl, esos zapatos están increíbles. - Lo sé.
Gracias.
- Encajas bien aquí. - Gracias.
- ¿Te está gustando? - Sí. Por supuesto.
Creo que es tiempo de que des el siguiente paso.
Búscame en la sala P-O-C en cinco minutos.
- De acuerdo. - Bien.
¿Oíste eso?
Yo realmente encajo aquí.
¿Sabes qué significa P-O-C?
Productos conceptivos.
Pedazos de niños.
Ten buena digestión.
En nuestras instalaciones,
la sala P-O-C era lo más sagrado.
Casi nadie había entrado ahí.
Tras un aborto quirúrgico,
cada feto debía reconstruirse con cuidado en una caja de Petri
para asegurarse de que no falte ninguna parte,
pues de ser así,
sigue dentro de la paciente.
Al final del día, habría 30 o 40 cajas,
y los doctores tendrían que aprobar cada una de ellas.
Quiero que veas algo.
Adelante.
Es increíble.
Puedes verlo todo.
¿Sabes qué pasa con todas las demás personas que vienen y ven eso?
¿Lo primero que hacen?
Lloran.
Pero tú no.
Por eso es que te elegí.
Muy pronto deberé irme a Houston
y alguien deberá remplazarme aquí.
Personalmente, quisiera que fueras tú.
Sería un honor.
Bien.
Amor, ¿no estás embarazada?
¡No! No estoy embarazada.
Bueno.
¿Por qué lo pensaste?
Por nada en especial.
Doug, oriento a mujeres embarazadas a diario,
¿no crees que, si fuera a concebir,
a pesar de tomar píldoras, estaría consciente?
Sí, es verdad.
Olvida que dije algo.
¿Tienes una prueba de embarazo?
Sí.
Para ti.
Sabes que nos podemos encargar de eso, si quieres.
¡¿Qué?! ¡Cariño, es increíble!
¡Ni siquiera sabía que lo intentaban!
Fue una sorpresa.
Bueno, a veces el Señor tiene un plan.
- No piensas en... - Tranquila, mamá.
No te lo habría dicho sin estar segura.
Vas a ser abuelo.
¿Abby?
Hola, cariño.
Estamos muy orgullosos de ti.
¿Y estás dispuesta a llevar este embarazo hasta el final?
Así es.
Estamos.
Todos tenemos un determinado tiempo
lo mismo con la energía.
Si los usas en otra parte, no estarás al cien aquí.
Sólo te lo digo por tu propio bien.
Y lo entiendo.
Pero cuando nazca el bebé, prometo volver
a tomar píldoras y posiblemente ahora sí funcionen.
Mira, ya le advertí a Doug
que sólo uno y ya.
Y, si por ahora,
me quieres poner en el laboratorio
o en recuperación...
No.
¿No crees que se incomoden las mujeres cuando vean a mi bebé?
No.
En todo caso, las motivará a abortar.
Uno de estos ya fue administrado en el cuarto 3,
y este es para el Dr. Stevens en el 1.
De acuerdo.
- A ver qué dice Abby. - ¡Rob!
¡Christina, hola!
Abby, qué bueno que estás aquí.
Agradecería mucho que la ayudaras con esto.
Tranquilo. Nos haremos cargo de ella.
Oye, es normal estar nerviosa,
pero no hay ninguna razón para preocuparse.
- La ficha. - Gracias.
- Vamos a ingresarte. - Está bien.
Ve.
Mis papás me obligaron a hacer esto.
Pero, ¿y si estoy cometiendo un error?
Para nada. ¿Sí?
La Prepa no es un buen momento para criar a un bebé.
Tú relájate.
El médico llegará en unos minutos.
¿Podrías quedarte conmigo?
Cariño, lo haría, pero sólo soy una consejera.
No me quieren en el procedimiento.
Sólo durará unos minutos
y yo te iré a ver en la sala de recuperación
y yo te prometo que todo va a estar bien.
¡Elena!
- ¿Algo anda mal? - No, cariño. Estás bien.
Muy bien. ¡Debemos volverla a meter! ¡Trae la silla!
Muy bien, cariño. Ayúdame a levantarte.
Por Dios. Por Dios.
- Con cuidado. - ¡Despacio!
¡Todo va a estar bien!
- ¿Qué hacemos? - Ponla en la mesa.
- ¡Por Dios! - Vamos.
Te tengo. Te tengo.
¡Por Dios! ¡Hay mucha sangre!
- ¿Dónde están las toallas? - ¡Busca en el cajón de hasta abajo!
- ¡Cuánta sangre! - Aquí. Hay que detener el sangrado.
Todo estará bien. ¡Elena, trae a un médico!
¡Por Dios!
¡Doctor! ¡Doctor!
No puede ser que esto me esté pasando.
¡Joder, quítate! ¡Gasas!
¡Necesito más gasas!
- ¡No sé dónde están! - ¡Trae la bandeja!
¡Por Dios! ¿En qué les ayudo?
- ¡Intravenosa! - ¡Díganme qué está pasando!
Aquí está la gasa.
Haga que pare. Haga que pare.
- ¡Está muy pálida! - El útero está totalmente negro.
- ¿Qué significa eso? - ¡Está lleno de sangre!
¡Se nos muere! ¡Este es mi trabajo! ¡A esto me dedico!
Trato de estabilizarla. Sigue perdiendo sangre.
- Vamos. - La presión es de 60/40.
Su pulso es débil. Necesitará una transfusión.
Conformaremos su plasma. Prepara el gotero.
- Dios. - ¡Succión!
- ¿Qué pasó? ¿Por qué pasó eso? - ¡Cálmate!
¡Cálmate! Él perforó el útero,
aparentemente sin darse cuenta.
- Qué bueno que lo notaste a tiempo. - ¡Mejor le llamo a una ambulancia!
- ¡No! ¡No hagas eso! - ¡Nada de ambulancias!
- ¡Cheryl, explícaselo! - ¡No! ¡No hacemos eso!
¡Nunca hacemos eso!
Piensa en todos esos manifestantes.
Llama a una ambulancia y aparecerá en los periódicos.
Las llamadas al 911 son grabadas.
Podrían hacerlas públicas y no hay manera
- de que yo vaya a permitir eso. - Podría morir.
Y yo no lo podría soportar...
No va a morir
y no va a recordar nada de esto.
- ¿Cómo sabes que no va a recordar nada? - Usamos unos medicamentos
bastante fuertes.
Incluso cuando la despertemos, no recordará nada de esto.
- Otro ciclo de Midazolam y Fentanilo. - ¡Le dije que todo iba a estar bien!
- No me parece adecuado. - No me importa si no te parece.
¡Sólo hazlo!
Inyectando coagulador directo en el cérvix.
¿Ves?
- Todo está bajo control. - Su presión decae.
No me iré. No me iré hasta no que esté bien.
Ya van dos horas.
- Dijeron 5 minutos. - Ya conoce a Abby.
Por favor, díganme...
Debo saber que está pasando.
Por favor, ayúdame a ver qué pasa con mi hija.
Voy a ir a revisar. Pero todo está bien.
- Por favor. - Sí. Vuelvo enseguida.
- Gracias. - Sí.
Señor, lo siento.
Estamos aguantando lo más posible.
Su padre sigue preguntando por qué tarda tanto.
Gracias.
¿Abby?
Si vas a dirigir esta clínica,
debo saber que, cuando veas sangre, no entrarás en pánico.
Ahora ve allá y reafírmale que todo está bien.
Sólo es un poco de sangre.
PROCEDIMIENTOS 2
¿Rob?
Hola. Christina está bien.
Pero tuvimos otra paciente que olvidó mencionar
su alergia a un medicamento que usamos.
Por eso estamos tardando un poco más.
- Entonces, ¿está bien? - Sí.
- ¿Todo está bien? - Está bien.
Gracias a Dios.
¿Cuánto tiempo más le falta?
El médico la verá en cualquier momento.
El procedimiento sólo dura unos minutos
y la recuperación tarda un poco más.
Gracias, Abby.
- Iré a ver cómo está. - Gracias.
El médico tardó casi otra hora
pero, finalmente, estabilizó a Christina.
Christina...
- ¿Cómo estás, cariño? - Cansada.
Sólo quiero irme a casa.
Abby, muchas gracias.
Agradezco lo que hiciste por nosotros.
No lo olvidaré.
Gracias.
Vamos a casa.
¡Todo cerrado!
- ¿Todo el mundo se fue? - Sí.
- ¿Recuperación? - Vacío.
- ¿Y Cheryl? - Vi su auto salir.
¡Sorpresa!
- ¡Sorpresa! - ¡Sorpresa!
- ¡Sí! - ¡Tendremos un bebé!
Y ese día, más tarde, después de terminar
38 embarazos en un lapso de cuatro horas
pasamos dos horas festejando el mío
con pastel, flores, y regalos para bebé.
- Estas son de Mary. - Esto es muy suave también.
¡Abby!
¡Estás esperando!
¿Cómo te diste cuenta?
¿Cuándo va a nacer?
En Acción de Gracias.
El mío también.
¿En serio? Estás muy esbelta.
No por mucho tiempo.
La Navidad va a ser increíble.
¿Existe bendición más grande que un bebé?
Está bien.
Estoy de acuerdo.
En las debidas circunstancias.
- Gusto en verte, Abby. - Igualmente.
Minutos después, Shawn Carney y sus amigos
comenzaron su primer maratón de
oraciones de 40 días por la vida.
24 horas al día, siete días a la semana,
había gente rezando fuera de nuestra clínica.
Son fanáticos extremistas que
no descansarán hasta restringir la libertad de elegir de la mujer.
¿Está preocupada por su seguridad y la de su equipo?
Sí. Por supuesto. La violencia es...
- una posibilidad bastante real. - Cheryl estaba fuera de sí,
pero no le presté mucha atención,
porque yo estaba... En otro asunto.
Amor. ¿Amor?
Debes saber esto,
dijeron que sólo dilataste dos centímetros.
¿Qué?
Tal vez fue mala idea mencionarlo.
Ya cállate.
Doug, basta. No me toques.
Y después de casi 22 horas...
Dos centímetros.
Di a luz a una bebé preciosa.
Le pusimos Grace.
Está abajo. No ha visto un pañal con caca en mucho tiempo.
Y es el momento perfecto de mostrarle uno.
Le va a encantar.
¿Estás ansiosa por estar en casa?
Sí. Lo estaré las próximas ocho semanas.
¿No te va a necesitar la niña?
Y va a tenerme.
Ascendieron a Cheryl y la transferirán a Houston.
Me quiere como la directora de la clínica.
Voy a ser la directora más joven en la historia de la clínica.
No dejas ir esa clase de oportunidades.
Abby, no sé qué quieres que te diga.
Tus logros me enorgullecen. En serio.
Pero no puedo fingir que me gusta tu profesión.
¿Has pensado en el hecho de que, como directora,
te harás cargo de los abortos en tu clínica?
¿No ves la diferencia con aconsejar mujeres sobre sus decisiones?
Sí, pero ahora puedo hacer que seamos
la mejor clínica de toda la afiliación.
Y reducir el número de embarazos no deseados.
Esta es mi oportunidad de hacer una diferencia.
Mamá, ¿qué pasa?
Quizá esperaba que el nacimiento de Grace acabara con esto.
Pero... Veo que no fue así.
No va a salirse.
Quiero pensar que sí lo hará.
Tarde o temprano.
No.
No lo hará.
Tiene aspiraciones.
Amor...
¿Podremos volver a dormir?
No. Pero esta noche te toca cuidarla.
Como todas las noches.
Voy a pedir que...
sí el trabajo no es para mí,
no me suban de puesto.
Pero ya te postulaste, ¿verdad?
Sí, ¿por?
Le pides a Dios que haga su voluntad
impidiendo algo para lo que ya te postulaste.
¿Por qué no? Él es Dios. Él puede intervenir.
Si me dan el puesto,
sabré que es Su voluntad que dirija la clínica.
Lo que digas, cariño.
Buenas noches.
Al otro día, me dieron el ascenso.
A partir de ahora, nada de atacar manifestantes
ni llamar a la Policía salvo que consideren peligroso a alguien.
¿Y esos antieleccionistas tendrán pase libre?
Los trataremos con respeto y esperamos lo mismo a cambio.
- Y definitivamente no perder la cordura. - Planificación Familiar, Renee.
Ni dejar que nos afecte demasiado o perder los estribos.
Estamos haciendo algo bueno
y lo mejor para reafirmarlo es con acciones.
De acuerdo. Está bien, señora. Claro.
Abby, hay una mujer que quiere entrar,
pero no puede porque hay alguien grabando afuera.
Esta es la tercera queja de hoy.
- Yo me encargaré. - De acuerdo.
Señora, lo lamento muchísimo.
Mi jefa ya se está encargando.
¿Estás grabando todo?
- ¡Hola! - ¡Hola! Hola, Abby.
- Oí que te ascendieron. - Sí.
Entiendo si no mueres de ganas por felicitarme.
No. De hecho, pensaba en que las mujeres que vengan,
finalmente tendrán a alguien que se preocupe por ellas.
- ¿Es tu cámara? - Sí.
Llévensela.
Perdón, pero no podemos.
Claro que sí. La quitan de su base,
- la guardan y luego se la llevan. - Abby...
nos han acusado de muchas cosas, hasta de crímenes.
Esta cámara demuestra que lo que hacemos
- es pacífico y sin confrontaciones. - Shawn...
así no es cómo quieres comenzar nuestra nueva relación.
¿Sí?
Sólo, no enfoques la reja. Sólo eso pido.
No puedo. Debemos ver lo que pasa realmente.
Por si hay alguna duda, debemos ser muy claros.
A veces... No tengo problema.
Pero esta mañana en serio me están fastidiando.
Y para que lo sepas, Shawn, siempre ha habido personas
defendiendo los derechos humanos. Primero la lucha contra la esclavitud.
Después hubo gente que estuvo en contra del Holocausto.
Luego la lucha por los Derechos Civiles.
Y ahora Planificación Familiar lucha por
los derechos reproductivos de la mujer.
Abby, no tienes que justificar tu trabajo...
No estoy justificando nada, ¿sí? Sólo estoy tratando de explicarte...
Tampoco debes explicarme lo que haces.
La verdad, sólo citaste tres ejemplos de injusticia:
Esclavitud, segregación y el Holocausto.
Es sólo ocurre cuando todo un segmento
de la población es deshumanizado.
Y eso es justo lo que tú clínica les hace a los nonatos.
No salió bien.
Sí. Estará bien.
- ¡Dios! - ¿Qué les pasa?
- ¿Es en serio? - ¿Qué?
¿Y ahora por qué sonríes?
Hay que reconocérselo.
Nos hizo quitar la cámara.
Parte de mi trabajo como directora de la clínica era vender abortos,
y era muy buena en eso.
¿Conoces a esos hombres que
te venden propiedades en lugares que ni conoces?
No son nada ante mí.
Jane, llevas ocho semanas de embarazo.
Ya gastaste $150 dólares en un ultrasonido.
Si te programo hoy, podría acreditar ese pago a tu procedimiento.
Pero si sales de esta oficina,
lo antes que te puedo programar es en dos semanas,
y a las 10 semanas, el costo sube $100 dólares, menos el descuento.
Esperarte te costaría $250 dólares más.
¿Hay alguna razón en especial para
no programarte el día de hoy?
¿Aceptan tarjeta de crédito?
Por supuesto.
Bueno, ¿te puedo poner en espera?
Muy bien. Gracias.
No haré esto. Es todo tuyo.
Hola. Abby Johnson, directora de la clínica.
¿Tienen estacionamiento trasero?
¿Uno donde no puedan verme desde la calle?
No. Lo lamento. Nuestro estacionamiento está al frente.
¿Algún problema?
No. No es gran problema.
Es sólo que mi familia está fuera de la clínica, rezando.
Saben que iré hoy y quieren convencerme de que no lo haga.
De acuerdo. ¿Qué te parece esto?
Estaciónate tan cerca como puedas
y yo te escoltaré hasta la entrada.
Rhonda. Rhonda, cariño.
Por favor, no hagas esto.
Por favor.
Por favor, no lo hagas.
Si quieres, puedes ir a vivir con nosotros.
¡Hola, Lily!
¡Hola! ¡Hola, cariño!
¿Por qué lloras, abuela?
Abuela está un poco molesta, ¿sí?
- Ven, cariño. Vamos adentro. - Te quiero.
Vamos adentro con mami.
Mami también viene. Vamos.
Ese bebé que cargas
va a ser igual de hermoso que Lily.
¡Rhonda!
¡Piensa en que alegró nuestras vidas!
¡Imagínate un mundo sin ella!
¡Rhonda! ¡No lo hagas!
- ¡Rhonda! - ¿Estás bien?
Porque si quieres hablar de eso,
parece que tienes mucho apoyo de tu familia,
sí decidieras tener al bebé.
No, así es siempre. Es mi mamá.
- Rhonda, por favor. - Créeme, estoy bien.
¡Por favor! ¡No me hagas pasar por esto!
¡Rhonda!
¿Bien?
- ¿Cómo puede estar bien? - ¡Ayúdenme!
Lo que acababa de ver, me sacudió profundamente.
¡Ayúdenme! ¡Ayúdenme!
La familia se quedó y rezó por una hora.
Luego, otra hora.
Y, finalmente, se fueron a casa.
Algún día...
este lugar cerrará.
Debe hacerlo.
No puedo con esta angustia constante.
No podía dejar de pensar en los abortos que le había ocultado
a mi propia madre.
Y luego, cuando la clínica estaba sola,
hice algo que había evitado por mucho tiempo.
¿Tienes una idea de cuánto te amo?
Por un tiempo, la vida se volvió una rutina predecible.
Mirando atrás, fue como la calma antes de la tormenta.
CUATRO AÑOS DESPUÉS
Una gran tormenta.
Visualicen Houston azotado por un huracán.
La gente de inmediato piensa en Harvey.
No muchos recuerdan el huracán Ike, lo que es muy raro,
pues hasta ese entonces, había sido el tercer huracán
más destructivo en la historia de los Estados Unidos.
Y lo que hizo a Ike más aterrador,
es que se dirigía justo hacia nosotros.
Es difícil determinar dónde va a llegar pero, para el sábado,
- en algún lado, se van a estar... - ¿Estás viendo esto?
Enfrentando con un enorme monstruo de categoría 4.
Debes contactar a todas tus clientes programadas
y decirles que se queden en casa.
Pero 40 mujeres dependen de nosotros.
Unas no pueden esperar dos semanas, excederán el límite.
¿No podemos esperar un poco antes de cancelar?
Si algo pasara, podrían demandar.
No podemos correr con ese riesgo.
Digo, a este punto, muchos ya empacaron para irse.
Puedo programar a todos temprano,
reagendo al doctor para el viernes, en vez del sábado
y tengo a todos fuera a las 15h.
No sé si sea buena idea.
Aun así, hay que llamar a todas las clientes.
Les daremos la opción:
Reagendar dentro de dos semanas o venir mañana.
Hazlo.
Gracias.
Motores dañados, fuertes vientos y pérdidas de energía
para varios millones de clientes potenciales.
Para nada podemos seguir aquí el sábado.
¿Por qué? La clínica es sólida y tenemos planta de energía.
Pero transportarse va a ser imposible:
Árboles caídos, postes caídos, además de la inundación.
Y puede que mañana sea ilegal conducir de noche.
Hay que llamar a todas estas mujeres.
No pueden venir el sábado.
Espero poder reagendarlas para mañana.
¿Mañana?
Vendrán dos cirujanos.
Vamos a usar simultáneamente dos salas.
Todo tiene que funcionar como un reloj,
no tenemos tiempo para errores.
Cuando la última paciente esté en recuperación, nos vamos.
Sin papeleo, sin limpiar.
Cerramos la puerta, vamos a casa y nos encerramos.
Pero, para que esto funcione, todas deben cooperar.
¿Están dentro?
- Sí. Lo que haga falta. - Sí.
- Hagámoslo. - Bien.
Dividámonos la lista y comencemos.
Sólo recuerden ser discretas, porque la mayoría de las pacientes
quieren mantenerlo en secreto.
Entonces, yo hago esta página y la primera mitad de esta.
Y al siguiente día,
con menos de 18 horas para notificarlas,
trajimos a cada una de nuestras pacientes programadas.
Las intervenimos...
y las enviamos a salvo a casa.
Perfecto. ¿Quiere factura?
¿Ashley Jameson?
Incluyendo a dos mujeres
cuyos novios perdedores se fueron mientras ellas estaban dentro.
Algo que pasaba muy a menudo,
aun en días normales.
¡Mami, llegaste!
¡Hola, amor! Mami está mojada.
- ¿Estás bien? - Sí, amor. ¿Por qué?
Tus tenis tienen sangre.
¿Sabes qué?
Mami ayudaba a alguien en su oficina
y le sangró la nariz después.
Pero, me encargué de ella
y ahora está muy bien.
¿Qué crees que realmente quisiera hacer ahora?
¿Qué?
Tener una fiesta de té contigo.
¡Sí!
¡Voy a ir a preparar todo!
¿Estás contenta?
Nadie dijo que fuera lindo el aborto.
El primer asunto a tratar es
otorgar el premio de Planificación Familiar
a la empleada del año.
Y el premio es para...
Abby Johnson.
- Felicidades, Abby. - Gracias.
Y, chicas, no creo que
sea coincidencia que la clínica de Abby sea la única que
llegue consistentemente a las metas mes con mes.
Bien hecho.
Segundo, al final...
puedo confirmar los rumores que han estado circulando.
Los directivos al fin lo aprobaron.
La Costa del Golfo pronto será sede de estas instalaciones.
- ¡Vaya! - ¡Así es!
¡24 mil metros cuadrados del más importante centro de salud!
Convirtiéndonos en las instalaciones ambulatorias quirúrgicas
más grandes del hemisferio oeste.
Permitiéndonos realizar procedimientos hasta las 24 semanas.
Pero también tenemos desafíos:
Tres huracanes en cuatro años que han vaciado nuestros ahorros.
Así que, tomen nota:
Expandiremos los abortos inducidos químicamente
a cada día de la semana.
Ahora, vean los paquetes de aprendizaje que tienen en frente,
y ahí encontrarán que a cada una de sus clínicas
se les asignaron metas de crecimiento
para duplicar las ganancias del año pasado
para propósitos electorales.
¿Perdió la cabeza?
Y ya que nuestro margen es mayor en químicos que en cirugías,
sin doctores recortando nuestras utilidades, ahora vamos a...
¿Abby?
Bueno, es sólo que el aborto
nunca ha sido mi mayor prioridad.
Miren la Declaración de Misión en la página 3:
Brindar un rango comprehensivo de salud reproductiva
e información sobre sexualidad
por medio de servicios, educación y abogacía.
Eso es a lo que me comprometí.
Si entendí la meta,
que es disminuir el número de abortos
reduciendo el número de embarazos no deseados,
¿por qué se nos está pidiendo duplicar la cantidad de abortos?
Vayamos a la página 4.
Gracias.
Ya no aguanto por llegar a casa a quitarme los tacones...
¡Abby!
La verdad, estoy atónita por cómo me saboteaste.
¿Así me agradeces por todo lo que hecho por ti?
- Cheryl, yo no quise... - ¡No, Abby!
Permíteme explicarte una cosa.
Las hamburgueserías buscan cubrir los gastos
de las hamburguesas que venden.
Eso hacen: Cubrir gastos.
¿Sabes cómo hacen su dinero?
- No... - Con las patatas y el refresco.
Productos baratos y de alto margen.
Cheryl, perdón, pero no entiendo...
El aborto es las patatas y el refresco.
Pero, de algún modo, acabas de decidir
que esa ya no es tu prioridad.
El aborto es lo que paga tu salario.
También paga tu plan de pensiones.
Tus vacaciones de un mes, tu tiempo enferma.
El aborto... El aborto es lo que paga todo eso,
para ti y tu familia.
Y yo no dije nada
cuando contrajiste matrimonio y dije muy poco
cuando elegiste ser madre.
Aunque eso afectara tu trabajo.
Pero como directora,
te pagamos para que seas un perfecto instrumento
de la política empresarial.
Y esa política es simple:
Somos una proveedora de abortos.
Pero somos una organización sin fines de lucro.
Eso sólo es un estatus fiscal, no un modelo de negocios.
¿Puedes creer que ella me haya humillado así?
O sea...
Ahí me tienes con mi trofeo y mi cara de idiota.
¿Y cómo se supone
que duplique el número de abortos?
¿Visitando a los vecinos y pidiéndoles que se embaracen?
No creo que eso funcione.
Qué gracioso. ¿Quieres un vaso?
- Por favor. - Te hará falta.
¿Porque sabes qué me molesta?
Lo que realmente me molesta es que están construyendo
la más grande y avanzada clínica del país
para poder realizar abortos
de hasta 24 semanas.
Esa es una línea que jamás cruzaré.
Bueno.
Supongamos que tú piensas igual a mí,
quien cree que todos los abortos son malos.
¿Qué diferencia hay?
Muy bien.
Para empezar, si lo hacemos muy tarde,
tercer trimestre, es un calvario de tres días.
Ya no es un procedimiento quirúrgico.
Es trabajo de parto.
Al primer día, se introduce un abortivo.
Espera. ¿Un abortivo?
Eutanasia al feto. Paran el corazón inyectando Digoxina
dentro del útero,
directo al corazón del bebé. Día dos, contracciones inducidas.
Día tres, trabajo de parto.
Un parto inducido artificialmente de un feto muerto.
Abby...
me estás matando.
Doug, tú fuiste quien hizo la pregunta.
Sí. Ya lo sé, pero...
- Dime con quién platico esto. - ¡No lo sé!
La verdad no sé.
Sólo sé que aquí seguimos, después de ocho años,
y aún crees que los puedes cambiar.
Y lo único que ha cambiado eres tú, Abby.
¿Podrías escucharte hablar sobre esos procedimientos?
Son unos bebitos.
Con un cerebrito, un corazoncito,
- unos deditos y piecitos. - ¡Doug! ¡Ya!
¡Yo te amo... Tanto!
Es que no soporto ver eso.
¡Hola, tú!
Necesitas un descanso.
Los dos lo necesitamos.
Me encantaría, pero tengo mucho trabajo.
Sólo descansas un día a la semana.
Y no pienso dejar que te esclavices
por Planificación Familiar.
Toma tus cosas,
iremos al mejor restaurante de comida mexicana del planeta.
Y si juegas bien tus cartas...
¿Qué? ¿Tendré un premio?
De hecho, pensaba, más bien, en pedir nachos.
Pero se aceptan sugerencias.
Apuesto a que sí. Vuelvo enseguida.
Le preguntas al hombre equivocado. No sé ese tipo cosas.
Ale de calabaza para ti y una margarita para ti.
- Gracias. - Regreso en un minuto para tomar su orden.
Gracias. Qué amable.
Aquí está el menú.
Escoge algo muy rico, porque yo ya sé qué quiero.
Muy bien. ¿Y qué piensas ordenar?
Sólo las más grandes,
jugosas y sucias carnitas chimichanga
que hayamos visto salir de esa cocina,
ahora que me lo preguntas.
¿Qué me dices tú?
Verás, apártate, mi muchacho...
Porque yo pediré...
¿Estás listo?
Los nachos postreros de chocolate,
caramelo y dulce de leche.
¿Qué?
Un brindis por eso.
Esto es bueno.
Gracias.
De nada.
Pero despacio, que apenas comenzamos.
¿En serio?
Muy bien. Entonces, ¿qué sigue?
Estoy pensando en un festival de películas en casa.
Cara, Lo que el Viento se Llevó.
- Cruz, vemos Los Goonies. - ¡No!
Sabía que dirías Los Goonies. No pienso ver a esos niños
atravesar la pubertad otra vez.
- ¡Es un buen clásico! - ¡No!
- Dame una oportunidad. - No. Está bien. Mira.
Hacemos un trato y vemos 300.
¿Y te preguntas por qué te amo?
300, será.
Salud.
Gracie con los abuelos, una noche a solas.
- ¿Qué más quieres? - El controversial proveedor
de abortos tardíos, el doctor George Tiller, fue asesinado
tras ser tiroteado dentro de su propia Iglesia.
Uno de los pocos proveedores del país,
el doctor Tiller, fue asesinado con un tiro en la cabeza durante una misa.
La Policía dice que busca a un sospechoso
- para brindarles protección... - Vámonos.
A otras personas proveedoras de ese servicio a lo largo del país.
- Ya, vámonos. - Tiller, de 67 años,
llevaba haciendo abortos por más de tres décadas.
Realizando, según sus propias cuentas,
casi 60 mil procedimientos.
El doctor Tiller fue el decano de
medicina de servicios de salud para la mujer...
¿Qué clase de persona le dispara a alguien en la cabeza
en una Iglesia?
¡Doug, yo lo conocía! ¡Tenía familia!
Lo sé, Ab.
En este momento, lo único que me importa es ir por Grace
y que estén seguras en casa.
- ¿Crees que corro peligro? - No lo sé.
Pero no pienso correr el riesgo.
¿Estás bien, cariño?
Estoy bien, mamá.
- ¿Estás lista? - Sí.
Espera. ¿No crees que es mejor que pasen la noche aquí?
Vamos.
Es simpatía falsa.
Es lo que es.
Los provida juzgan los actos de los asesinos
como si les importara.
- Sólo intentan evadir la culpa. - Eso no importa.
Lo que importa es que todas sigamos aquí,
o sea tú, yo, todas nosotras...
y nuestros clientes a salvo.
Debemos prestarle especial atención
a todo lo que parezca extraño.
Planificación Familiar, habla Renee.
Houston. Para ti.
Habla Abby.
Susan, de Recursos Humanos.
Necesito que vengas a Houston.
¿Podrías venir esta tarde?
Es algo precipitado. ¿Es sobre Tiller?
No, Abby. Es sobre ti.
Cheryl y yo queremos hablar contigo.
Iré tan pronto pueda.
Me quieren en las oficinas.
Abby, te llamamos para informarte que
serás formalmente amonestada.
¿Y por qué van a amonestarme?
Me has desafiado a mí y a mi autoridad.
Te has vuelto rebelde,
cuestionas mis órdenes, discutes y aplazas todo.
Soy tu supervisora y tu trabajo es seguir mis instrucciones.
En mis ochos años en Planificación Familiar,
no he recibido nada que no sea reconocimiento.
No tengo un sólo mal comentario.
Ni advertencias, mucho menos reprimendas.
Me acaban de nombrar como empleada del año.
Y nadie ha estado más comprometida que yo.
Sin embargo, la amonestación se queda.
Necesito que firmes que tuvimos esta conversación
y que estás enterada de ello.
Sé que esto puede ser difícil de creer,
pero volví a la clínica a la mañana siguiente.
Más determinada que nunca
a hacer mi trabajo con lo mejor que tengo.
¿Eso es lo que creo que es?
Eso creo.
¿Te importa si oramos por eso?
No estoy seguro, hermano.
Por favor.
Miren. Yo no soy un monstruo.
- Yo sólo soy un conductor... - Será rápido.
Nos quedaremos de este lado.
Muy bien.
Si quieren esperar, tengo otro en camino.
Hola, Abby.
Perdón por molestar, les hace falta alguien en la sala trasera.
- ¿Estás libre? - Sí.
Hola. Megan dijo que necesitan asistencia.
Señor, te encomendamos las almas de estos cientos de niños
cuyos nombres sólo Tú los conoces para Tu resguardo.
Pues sabemos que están contigo,
ahora y por siempre.
Rezamos para que sanes a sus madres y padres enfermos.
Y, Señor, rezamos para que termines con este pecado del aborto.
Porque en Tu Palabra, prometiste:
Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado,
y oraren, y buscaren mi rostro,
y se convirtieren de sus malos caminos.
Entonces yo oiré desde los cielos,
y perdonaré sus pecados,
y sanaré su tierra.
Abby Johnson está en el otro cuarto.
¿Aquí?
Se quiere salir.
¿Un día difícil?
Sí, sí.
Podría decirse.
¿Quieres hablar de eso?
Gracias.
Pude verlo.
Se movía.
Y fue como si se retorciera y peleara por su vida.
Era un bebito.
Perfectamente formado.
Y luego ya no estaba.
Voy a regresar, el lunes,
y voy a presentar mi renuncia.
Y es todo.
¿Así nada más?
Así nada más.
No quiero volver a formar...
parte de un aborto otra vez.
Me están preguntando si estoy bien.
¿Cuánto llevas afuera?
Casi una hora.
¿En sábado?
¿No es algo sospechoso?
No podrían suponer que vine.
No saben lo que siento.
Abby, te ayudaremos a encontrar otro trabajo.
Te lo hemos dicho, estamos para ayudar.
Ya sea a ti...
o a cualquiera en la clínica que quiera salirse.
¿Es en serio?
¿Podrían ayudarme?
Sí. Por supuesto.
Mientras tanto, no menciones
que te irás de Planificación Familiar.
No subestimes las consecuencias de esto.
Debes tener cuidado.
¿Vale?
Saldremos por atrás,
para evitar que te vean.
- Debes... - Este rompecabezas está muy difícil.
Lo sé. Pero tal vez estas orillas
es lo que nos hacía falta.
- Estamos muy cerca. - Está va aquí.
Hola, amor.
¿Crees que quepa?
Nunca adivinarías dónde estuve hoy.
¿La oficina de Shawn?
¿Cómo podrías saber eso?
No lo sé. Es que...
con lo que hemos charlado y lo que ha estado pasando,
creí que ¡rías con ellos en algún momento.
Eso...
y la mirada en tu rostro.
Voy a hacerlo, Doug. Me voy a ir.
¿Tu mamá ya lo sabe?
Aún no.
Lo haré cuando me haya ido.
Quiero estar fuera antes de hacerlo.
Ten.
Abby, ¿qué pasa?
Megan, debo decirte algo.
Debes prometer que no le dirás a nadie.
Sí. No, no lo haré.
Dejaré Planificación Familiar.
Me tengo que ir. Ya no puedo seguir siendo parte de esto.
¿Vas a irte?
Fui a visitar 40 Días por la Vida ese día.
Fueron increíbles.
Se sentaron a escuchar por qué lloraba.
¿Y sí van a ayudarte?
Sí. Lo harán.
Digo, sin juzgarme, sin condenarme.
Y hasta me ayudarán a encontrar otro trabajo.
Entonces, ¿cuándo te vas?
Hoy mismo.
Sé que Cheryl...
- se volverá loca cuando se entere. - Sí.
Pero...
Redactaré mi renuncia y a las cinco
se la enviaré a Recursos Humanos en Houston,
y saldré por esa puerta como cualquier otro día.
Joder.
¿También se lo dirás a Taylor?
Claro, son mis mejores amigas.
Pero sólo ustedes lo pueden saber.
Nadie más.
Por supuesto.
SALIDA
Eso fue todo, ¿no?
¿Cómo se siente?
Como salir de prisión.
- Bueno. - Nos vemos.
Hola, mamá.
Quería decirte algo antes de que lo haga alguien más.
¿Otro bebé?
¡No!
No...
Renuncié a Planificación Familiar.
Renunció.
Hiciste lo correcto, Abby.
Llevaba años rezando porque te salieras.
Tengo mucho que contarte.
¿Abby?
Abby, ¿qué haces despierta en la madrugada?
Oye...
Cariño, ¿qué te pasa?
Yo fui una cómplice...
de más de 22 mil abortos.
Ese es el peso de mi culpa.
¿De qué manera voy a darle sentido a eso?
No puedes, amor. Nadie puede.
Lo que sí puedes es...
decir que lo sientes
y pedir clemencia.
Lo lamento...
Lo lamento tanto.
Esas mujeres...
fueron conmigo buscando ayuda.
Y yo les mentí.
Yo les mentí.
Las traicioné. Les dije...
que lo mejor que podían hacer era matar a sus bebés.
¿Qué he hecho?
Hiciste lo que creíste correcto, amor.
¿Y por qué me siento tan avergonzada?
Abby, mírame.
Te amo. Y Dios también.
Te perdonará si se lo pides.
Eso es imposible.
¿Cómo? ¿Cómo puede?
Porque es Dios.
Pasé los dos días siguientes llorando.
Al tercer día, desperté y fui directo
a la oficina de Shawn y Marilisa.
Serán mis raíces texanas, pero no podía llegar
- con las manos vacías. - ¡Abby!
¿Qué haces aquí?
Quiero ayudar como sea y compré donas.
Aquí estamos, tomando café con Abby Johnson.
Si para ustedes es algo raro,
imagínense cómo me siento yo.
Abby, qué gusto que estés aquí.
Debió ser así hace mucho.
He de confesar:
A veces, mientras estábamos en la reja,
me preguntaba si hacíamos algo bueno.
Casi todo el tiempo rezábamos
y no parecía importar.
Sí importaba.
¿Por qué lo dices?
Era la directora de la clínica.
Y siempre que estaban afuera,
la tasa de cancelación aumentaba,
por eso estaba tan molesta con ustedes.
Y no sólo éramos nosotros.
Las estadísticas de la corporación muestran que,
si alguien reza fuera de la clínica, se eleva hasta el 75%
- ¿Hablas en serio? - Hablo en serio.
Tienen un sucio secreto que no quieren que nadie sepa:
Cuando las mujeres los ven rezando,
de pronto simplemente deciden no presentarse.
Rodean el estacionamiento y no vuelven.
Es decir, no se enteran de
la mayoría de las vidas que salvan.
Y por eso necesito ir a la reja.
Abby, no creo que sea momento para hacer eso.
Pero es algo que debo hacer.
Hola. Me llamo Abby Johnson.
Fui la directora de esta clínica.
Renuncié porque mi conciencia me obligó.
Quiero hablar contigo. Vamos, sólo un minuto.
¿Por favor?
Está bien.
Puede que estés aquí sólo por una prueba de embarazo,
pero supongo que ya conoces los resultados.
Dos de ellos.
Y parece que todo se derrumba a tu alrededor,
y nunca te habías sentido tan asustada.
- Sí... - Sí.
Te diré qué va a pasar sí cruzas esa puerta.
Lo primero es que te sacarán un ultrasonido,
pero no te dejarán verlo.
¿Por qué no?
Porque no quieres que veas a tu bebé.
¿Y entonces para qué el ultrasonido?
Porque así determinan el tamaño del feto.
Y el tamaño del feto, su esqueleto, sobre todo,
es lo que determina cuánto es lo que van a cobrarte.
¿Por qué me dices esto?
Porque yo entiendo mejor que nadie
que ahí adentro no ofrecen soluciones,
sólo ofrecen abortos, y si tú entras ahí,
no serás la misma persona...
porque no puedes.
Y todos mienten al decirte que sí, pero no puedes.
Porque la verdad es que puedes dejarles
que se deshagan de tu bebé, pero no pueden
deshacerse del recuerdo de tu bebé...
Y tú tampoco.
No importa cuánto lo intentes.
No sé qué hacer.
¿Cómo te llamas?
Hannah.
Hannah, estarás bien.
Te lo prometo y estaré ahí todo el tiempo.
Haré todo a mi alcance para ayudarte.
Si te subes a ese auto,
y te alejas de aquí...
estaré a tu lado por tu bebé.
Y tú tampoco, no importa cuánto lo intentes.
Está bien.
Está bien.
¡Bravo! Adivino...
exdirectora de la clínica
describe la mecánica del desmembramiento fetal completa con...
- ¡No! - Una descripción de las herramientas.
- De hecho, no fue así. - ¿Sabes qué?
La verdad no importa.
Eres una traidora, Abby.
Algunas seguimos fieles a la causa,
algunas aún protegemos la libertad de decisión de la mujer...
y las que lo hacemos,
somos parte de una corporación multimillonaria,
con abogados, representantes y expertos mediáticos.
¿Alguna vez viste
quiénes son nuestros donadores?
Soros, Gates, Buffet, los tenemos a ellos.
¿Y tú a quién, Abby?
Cheryl...
lo que hacen está mal.
¿Sí?
El país quiere abortos.
Y por eso existimos. Y continuaremos existiendo
después de que tú y tus nuevos amigos ya no estén. Sí.
Ya sé sobre ellos.
¿Realmente tú crees que no lo sabríamos?
Nadie nunca nos había traicionado así, Abby.
Por eso servirás de escarmiento para las demás.
Así que, felicidades.
Te ganaste de enemigo a una de
las organizaciones más poderosas del planeta.
- Ten. - ¡Adoro este parche!
Gira la cabeza.
¿Te acuerdas de lo que te conté que dijo Cheryl en la mañana?
¿Cómo podría olvidarlo?
Sí, bueno...
Ahora, Megan no contesta mis llamadas
y su número fue desactivado.
¿Podemos irnos? ¡Por favor!
¿Tu mami parece estar lista?
- No. - No.
Y tú debes ir por tu varita mágica, arriba.
¿Aún quieres salir?
Por supuesto.
No voy a dejar que Cheryl, ni esa corporación
le arruinen la Noche de Brujas a Gracie...
ni a ti.
En serio, amor. Quien haya creado la Noche de Brujas, merece un premio.
Usas un disfraz, actúas como tonto,
y recibes un dulce. ¿No es genial?
Sí sabías que los dulces se los dan a Grace, ¿verdad?
Sí, pero la participación de papá es crucial.
Ella es nueva en esto y yo tengo ¡años de experiencia!
¡Aargh, milady!
- Bueno, muy bien. - ¡Papi, vamos!
¿Vas con ella? Debo llamar a Shawn.
- Sí. - Muy bien.
- Abby... - ¿Leíste mis mensajes? Cheryl amenazó.
Sí, nos demandarán. Necesitamos abogados.
¿Demandar? ¿Te das cuenta de lo serio que es esto?
Sí. Y veo que estás a 30 metros de mí.
¡Abby!
Cariño, ¿se adelantan mientras hablo con Abby?
- Está bien. - Chao, bombón.
- ¿Estás seguro de eso? - Sí.
Me llegó un aviso cuando salí.
Hay una demanda de Planificación Familiar más una orden de restricción
de no decir nada públicamente.
Tal vez llegue el tuyo el lunes.
- ¿Cuándo pensabas decirme de esto? - Quería que...
disfrutaras esta noche y llamarte luego.
¿Qué vamos a hacer?
Ya hablé con Jeff Paradowsky.
Y respondió algo como: ¡Me apunto, baby!
Espera. Espera.
¿El que está en los anuncios apuntando y diciendo...?
¡Obtén lo que mereces!
Sí.
Es un viejo amigo.
Bueno. ¿Sí sabes que los abogados cuestan
- y no tengo trabajo? - Jeff no lo hace por dinero.
Quiere pelear contra el aborto. Puede cortar sus sábados
y vernos mañana temprano.
¡Abby! ¡Él es Jeff!
¡Jeff, ella es Abby!
¡OBTÉN LO QUE MERECES!
Entonces, alegan que Planificación Familiar
y sus pacientes se enfrentan a un inminente
e irreparable daño por la información confidencial
que revelaste indebidamente
- o a punto de revelar. - No tiene sentido.
Bueno, convencieron a un juez de lo contrario.
Nuestra audiencia preliminar es en diez días.
Los abogados del demandante
son de un gran bufete de Houston.
Pero también veremos algunas caras de Washington.
Eres un pez gordo, y los tiburones huelen sangre.
Y también tienen que considerar
que Megan y Taylor...
testifiquen sobre una serie de hechos diferentes
a los que me has descrito.
Eran mis amigas.
Tú lo has dicho.
Muy bien, Abby. Voy a hacerte...
una serie de preguntas.
Tómate el tiempo que necesites
para responder honestamente.
- No te sientas presionada. - Está bien.
Bueno. ¿Has revelado la identidad de
cualquiera de los doctores que realizaban abortos en las instalaciones,
- ya sea a Shawn o alguien más? - No.
No. ¿Sacaste de la clínica
información confidencial de algún paciente
en su forma física o digital?
No.
¿Alguna vez sacaste o tomaste
algo de la clínica?
Sólo una aspiradora vieja.
Pero no servía...
y no había mucho presupuesto para equipo.
Así que llevé la mía.
Y cuando renuncié, obvio me la llevé.
Eso... Y una planta.
Pero me la dio mi mamá.
Está bien.
¿Llegaste a amenazar a Megan o Taylor
si no renunciaban de Planificación Familiar?
No, ¿cómo? Ya ni siquiera era su jefa.
Lo que me lleva a mi última y más importante pregunta:
¿Qué estás ocultándome?
- Nada. - ¿Segura? Porque...
sí me ocultaras algo,
te garantizo que va a salir en la Corte.
Entonces, si hay alguna cosa
que yo deba saber, debo saberlo ahora
porque aún hay tiempo de pensar cómo resolverlo.
Hace un tiempo...
la curiosidad se apoderó de mí
y tomé mi expediente de paciente.
No me resistí.
¿Porqué?
Necesitaba ver a mi bebé.
¿Es un problema?
Claro.
Para ellos, si intentan un escándalo por eso...
queriendo pintarla como criminal por ver su propio expediente.
Ojalá sean tan estúpidos como para intentar algo así.
¿Cuál es nuestra defensa?
Es inocente.
- ¿Es todo? ¿Es nuestra defensa? - Sí.
Estamos bien jodidos.
Abby, no compliquemos esto.
De hecho, el énfasis de su demanda en
potencial daño a futuro
me dice que su evidencia es muy débil.
Te la voy a poner fácil:
No tienen un caso.
Tú no los conoces tan bien como yo.
Planificación Familiar hará lo que sea
para destruir a quien consideren una amenaza.
Abby, existe una palabra en este idioma
que es muy poderosa cuando la empleas en la Corte.
¿Sabes cuál es?
Pruébalo.
Créanme. Confíen en mí.
Y ahí estaba, muriéndome del susto.
Después de todo, no todos los días uno se enfrenta a una corporación
con alcance mundial en 189 países,
en todos los continentes, salvo en la Antártida.
Jeff parecía no tener la menor preocupación.
Shawn estaba nervioso.
Doug era mi roca. Y mi madre era...
¡Shawn!
Bueno... Mi madre.
¡Gracias por sacar a mi hija de ahí!
¡Vaya! Y yo temiendo que Abby volviera a casa
las últimas ocho Navidades
hablando pestes de ese malévolo Shawn.
Lo hacía. Pero leí entre líneas.
¡Y supe que te adoraría!
- Gracias. - De nada.
Muy bien. ¡Fin de los abrazos! ¡A patear traseros!
¿Qué espera en el resultado de hoy?
Me gustaría ver que se haga justicia, obviamente.
Y recordarle a la gente que...
Cómo quisiera ir ahí y contarles
lo que realmente está pasando.
No puedes. Estás bajo orden de restricción.
A ver si entendí:
Nos demandan, aunque no hicimos nada malo.
Luego, nos amordazan con una orden judicial.
Luego, dan una conferencia para decir todo lo que quieran
y tenemos que quedarnos aquí, bien callados. No es justo.
Justo es el cambio para pagar el autobús.
La ley, es algo muy diferente.
Muy sinceramente no queríamos
llevar este asunto a la Corte.
Es lo último que queríamos hacer, pero honestamente,
nuestra prioridad es...
¿Está mal que quiera ir allá y golpearla en la cara?
Sí, Abby. Está mal.
Es mi trabajo.
¿Qué es eso?
Tratan de intimidarnos.
- Funciona. - Tranquila.
Sólo enlodan las aguas para que parezcan profundas.
Parece que traen a todo el bufete.
También nosotros.
Muy bien. Es hora.
Tu abogado se me hacía conocido.
Y luego noté que es el sujeto de la publicidad, ¿no?
Pues bien por ti.
Parece que tú vas a obtener lo que mereces.
En la vida...
las cosas a veces no salen como esperamos.
El Tribunal Superior del condado de Brazos entra en sesión.
Si esta fuera una película en lugar de la historia de mi vida,
esta sería la parte en la que
hay una batalla épica en mi nombre,
llena de giros inesperados y una victoria
tras remontar en el último momento.
Pero eso no fue lo que ocurrió.
Mamá...
Y menos mal,
porque no creo que pudiera haberlo manejarlo.
Si saben que nosotros ganamos, ¿verdad?
Al final, sólo nos tomó 58 minutos
para convencer al juez de que yo era inocente.
Todas las acusaciones y mentiras de Planificación Familiar fueron inútiles.
Dime la verdad.
- ¿Te preocupaste? - ¿Preocupado? ¿Yo?
La verdad, sudé como el Diablo en Pascua.
Esto aún no acaba.
Claro que sí. ¿Qué no estabas prestando atención?
Y por cierto, Abby me contó lo que dijiste
y sí, soy el tipo de la publicidad.
Así que Abby obtuvo lo que merece.
Tú también.
Y yo fui el que te lo dio.
Adiós.
Y ese habría sido el final de mi historia, excepto por...
¿Hola?
No creerás lo que acabo de descubrir.
La clínica va a cerrar.
- ¿De qué estás hablando? - La clínica.
Planificación Familiar la cerrará definitivamente.
- Shawn, ¿estás seguro? - Sí.
Tengo un memorándum en mi escritorio.
Shawn tenía razón:
Planificación Familiar de Bryan, Texas, cerró sus puertas
para siempre el 1 de agosto de 2013.
Pan.
Para celebrar, todos decidimos reunirnos en la reja.
Una última vez.
- ¿Está listo? - ¿Es broma?
He esperado por esto toda mi vida.
¡Tírenla! ¡Tírenla! ¡Tírenla!
En mi mano, tengo dos rosas.
Una por cada niño sacrificado,
que, por mi culpa y mi conveniencia, no pudieron nacer.
Y sé que no soy la única que comete ese error.
Miles de bebés fueron abortados tras esas paredes,
incluyendo a uno mío.
Y hoy los recordamos.
Los honramos y jamás los olvidaremos.
Así que, quisiera invitarlos a acompañarme
poniendo una rosa suya en la reja en memoria de ellos,
como prueba de que nunca serán olvidados.
¿Sabes?
Hice una carta para ambos.
Trata de que las palabras no importan...
Porque sólo quiero que sepan
que los amo, los amo demasiado.
Y lo lamento.
Lamento no haber peleado por ustedes.
Y no haberlos amado tanto como para evitar esto.
Y pienso en ustedes a cada momento.
Y algún día, sé muy bien que...
los veré en el paraíso.
Porque Dios es misericordioso.
Y sé que ha escuchado mi llanto y me ha perdonado.
A MIS HIJOS
ESTA PELÍCULA FUE CREADA SIN EL PERMISO
NI LA COOPERACIÓN DE PLANIFICACIÓN FAMILIAR,
ASÍ COMO TAMPOCO ESTÁ AFILIADA CON LOS FUNCIONARIOS, DIRECTORES,
EMPLEADOS, SUBSIDIARIAS O AFILIADOS DE LA MISMA.
TU VIDA IMPORTA.
SI QUIERES HABLAR CON ALGUIEN SOBRE
TU ABORTO, TU EMBARAZO, O TU DECISIÓN DE APOYAR LA VIDA...
MANDA "HOPE" AL 73075
SI TRABAJAS EN LA INDUSTRIA DEL ABORTO Y QUIERES SALIRTE,
TE PODEMOS AYUDAR.
HASTA LA FECHA, LA ORGANIZACIÓN BENÉFICA DE ABBY JOHNSON,
"AND THEN THERE WERE NONE", HA AYUDADO A MÁS DE 500 EMPLEADOS
A SALIRSE DE LA INDUSTRIA DEL ABORTO.
LA CLÍNICA DONDE TRABAJABA ABBY AHORA ES LA SEDE NACIONAL DE
"40 DAYS FOR LIFE", DONDE SHAWN CARNEY ES PRESIDENTE.
EN VEZ DE TENER UN HIJO ÚNICO, ABBY Y DOUG...
ESTÁN ESPERANDO YA A SU OCTAVO HIJO.
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