Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Bien, esto es todo, amas de casa.
He disfrutado estas semanas con ustedes.
La próxima semana me voy a entretener a los muchachos en Kenia,
así que si tienen algún hijo allí, escríbanme.
El lunes, mi colega Jerry Bishop
estará aquí para atender sus peticiones.
Así que recuerden, pórtense bien,
no corran al volante y mantengan la sonrisa.
Son las 10 menos 5.
Y un día llegó un viajero a la ciudad de Jericó
y se sentó bajo una higuera.
Pidió de beber, pero las mujeres le dijeron:
"tenemos para nosotras, pero nada más".
La sombra de la higuera era fresca,
pero los guardianes de la ley le dijeron:
Tú no plantaste la higuera,
ni la abonaste.
así que la sombra no es para ti.
El viajero se fue de allí.
Extendió su esterilla en el desierto,
y apretó su cara contra la arena.
Oyó a lo lejos la música del agua
y contempló la sombra de la higuera,
y murmuró: "comprendo, comprendo"
Hola, amigos.
Para todos vosotros, desde Bethnal Green a Brighton,
aquí están Vince Groyne and the Peers.
Buena suerte.
Parece que Lord Purley vuelve a casarse.
Me gusta cómo camina con las manos a la espalda.
¿Quién, Lord Purley?
No, él.
Siempre tan pulcro.
El chiquillo va igual. ¿Tú crees que se lo harán enseñado?
No tengo ni la menor idea.
¿Cuál es el chiste?
No es un chiste, es que se lo pasaron tan bien.
Anoche llovieron panecillos en Dublín.
Mientras los corchos saltaban bajo las lámparas,
las debutantes y sus acompañantes corrían con sus parejas
por la pista de baile.
Una cascada de champán cayó desde la galería
haciendo que se parara la fiesta.
Según dijo John Biffy Lauderdale,
primo segundo de la condesa de Digbeth,
Pensamos que los artistas debían tener su ración de champán.
¿Qué dirías si yo hiciera algo así?
Jamás lo harías.
Oh, Lady Jane Caterham quedó atrapada ayer en el aeropuerto de Londres
cuando el autobús con los pasajeros del vuelo de París
se averió a 20 metros de la terminal.
Sin inmutarse, la polémica Lady Jane
se apeó y siguió a pie.
¡No!
¿De verdad se apeó y caminó?
Sí.
¿O sea que puso un pie delante del otro y todo eso?
Qué maravilla. Estoy emocionado.
Para ella no es lo mismo.
Es una mujer muy ocupada.
- Sí, seguro. - Y muy buena persona.
- No lo dudo. - Y tampoco es nada estirada.
Le pedimos que encendiera las luminarias
y contestó personalmente.
¿De verdad? ¡Cuánto honor!
Me muero de impaciencia.
- ¿Vas a trabajar? - Ya es hora.
No has doblado la servilleta.
Otros dos dientes perdidos.
¿Cómo quieres que trabaje un artista con un material como este?
Ahora no, por favor, Edward.
- Otra vez así, ¿no? - ¿Así cómo?
Viene un frente de bajas presiones.
Sí, eso he oído.
Y también aviso de temporal.
¿De verdad?
Para algunos está bien.
En Bournemouth tuvieron ayer 6 horas y media de sol.
¿Ah, sí?
Sí, y hasta 23º C en Ramsgate.
A la sombra.
No es normal para esta época del año.
Totalmente apasionante.
Sí, todo es por ese frente frío que viene del Atlántico.
Sube al coche.
Estoy esperando a acabar con estos dientes.
Que subas al coche
Pero si soy un artista.
Y tu público te espera. ¡Quieres subir al coche, por favor!
No está cargado.
¿Por qué no está cargado?
Porque tenía que colocar estos dientes.
¿A quién le importan los dientes?
- A mí. - Pues a mí, no.
Tengo otras cosas de las que preocuparme.
Yo hablaba solo como artista.
Edward, tengo el mayor respeto por ti como artista.
Soy consciente de que un temperamento como el tuyo
debe ser tratado con tacto y delicadeza.
¡Ahora quieres por favor cargar el coche!
No hace falta gritar.
Bastaba con pedirlo.
Tenemos que poner a punto este coche.
¡Buenos días, señor alcalde!
Ese era Pinner, ¿no?
Creo que sí, señor alcalde.
Tendremos que hacer algo con él.
¿Estamos todos?
El Sr. Collins no está.
Da igual. ¿Están los demás?
- Creo que sí. - Muy bien, pues.
Caballeros.
Señor alcalde.
Buenos días, caballeros.
Buenos días, señor alcalde.
Quisiera decir unas palabras sobre la gala de la semana que viene.
Como saben, ese distinguido personaje,
Lady Jane Caterham,
ha tenido la amabilidad de acceder a encender las luminarias
y aunque no es mi deseo buscar el fulgor publicitario,
pienso que su graciosa presencia ayudará a poner a Piltdown en el mapa,
en el lugar que le corresponde desde hace tantos años.
Ah, ¿pero cuánto va a costar eso?
Sr. Edwards, no es momento de escatimar.
Tenemos que celebrar 60 años de Piltdown.
Y si se me permite decirlo,
no creo que nos venga mal a ninguno de nosotros.
Creo que lo ha hecho muy bien, señor alcalde.
Muy amable, Fred.
Creo que todos nosotros hemos contribuido,
aunque no puedo decir lo mismo de todo el mundo en el pueblo.
Hay unos pocos que estaríamos mejor sin ellos.
¿Qué tiempo va a hacer, Wal?
¡Va a llover! ¡Viene una borrasca!
¿Cómo va el barómetro?
¡Bajando!
¡Viene del oeste!
¡Estará aquí para la hora del té!
Qué le depara el futuro
Hola, Dollie, ¿hay algo para las 3:30?
Vete a paseo.
Eran las 13:25 cuando Nelson
fue mortalmente herido de un disparo de mosquete desde un barco francés,
como se representa en la escena, hecha totalmente con arena y agua.
Los franceses intentaron el abordaje, pero fueron rechazados
por soldados y oficiales que acudieron desde la cubierta inferior.
Poco después, el barco francés...
se rindió.
El Victory ya era poco más que un pecio,
con el casco gravemente dañado,
los aparejos destrozados y pocos mástiles intactos.
¡Lárgate, lárgate!
¡Vamos!
Hasta las 15:50, cuando perdió el habla,
Nelson siguió recibiendo informes de la batalla,
y una de sus últimas órdenes al capitán Hardy
fue anclar la flota.
¡Vamos, lárgate, lárgate!
Este fue también el momento en el que el gran almirante,
mortalmente herido y a punto de expirar,
llamó al capitán Hardy y le susurró al oído.
Algunas autoridades sostienen que lo que dijo fue,
"Mi sino, Hardy," que según los eruditos quiere decir "destino".
Otros creen que lo que en realidad dijo fue,
"Bésame, Hardy",
que por supuesto es algo bien distinto.
Bien, sea como sea, el almirante Nelson murió a las 16:40.
Hoy sí que está inspirado.
Damas y caballeros, si quieren mostrar su agradecimiento
aquí tienen un platillo para las monedas delante de la escultura.
Muchas gracias.
Gracias.
Señora, ¿sería tan amable de llevarse ese animal?
Muchas gracias.
¡Buenos días!
¡Hola!
Fuerza nueve en el Canal.
Horatio parece un tanto alicaído.
Deberías poner ahí a Lady Hamilton para que le anime un poco.
No sería muy riguroso.
Muy bien, tú mismo.
Señor, señora, qué tal una foto de los tres con la chiquilla.
Qué niña tan guapa.
Bendita sea. Así, una gran sonrisa.
Un recuerdo de Piltdown. Será solo un momento.
Un poco más juntos.
Así, sonríe, cariño.
Les va a gustar Piltdown.
Será solo un instante.
Sonríe, cariño, sonríe. Así, en un instante.
Vamos allá.
¡Eh, Ted!
Edward, si no te importa.
¿Quieres quitar de en medio esa tienda?
¿Tienda?
¿Te refieres a esta pieza de equipamiento teatral?
¡Esa cosa que llevas!
¡Me está arruinando la escena!
¿Escena? ¿Te refieres a esas fotos?
Solo los aficionados toman fotos.
Yo ofrezco a mis clientes el vivo retrato.
Un recuerdo que atesorar.
Días relajados junto al mar capturados para siempre.
Vámonos, cielo.
¡Mira lo que has hecho! ¡Señora!
¿Quieres quitarte de en medio?
Señora. señor, ¿y la pequeña?
No sea así, señora.
¿Te molesto?
No.
Si ves el camino despejado,
¿te parece que sigamos hasta la playa?
Muy bien, pues.
Gracias.
Ahí está otra vez.
¡Oh, no!
¡Lo que nos faltaba!
Vamos, vamos.
Tengo una lengüeta nueva.
¿Cómo es?
¡Qué pena, qué pena, qué pena!
Suena bien.
No es como la antigua.
- Está bien. - ¿Sí?
Bueno.
- ¿Qué hora es? - Ya casi es hora.
Obertura.
Bien. Telón.
¡Aquí estamos otra vez!
- ¡Hola! - ¡Hola!
- Hola. - Hola.
¡Adiós!
¡Me llamo Joey el Payaso y estoy encantado de conoceros!
Tanto gusto.
¿Os gustaría ver a Mr. Punch?
¡Sí!
¿Mr. Punch?
¿Sí?
¿Quiere subir aquí?
¡Hola!
¡Hola!
Hola, Mr. Punch.
¡Hola, Joey, hola!
Tengo que bajar a por algo de pan con manteca.
Tú te quedas aquí...
y no te marchas.
¡Vale!
Adiós.
¡Hola!
¡Hola!
¿Judy?
¿Sí?
¡Vamos!
Aquí estoy.
¡Oh, esta es Judy!
Judy, danos un beso.
Muy bien, ponte allí.
Uno.
Supongo que habrás visto cambiar todo esto.
Sí, ya no es lo mismo.
Solíamos hacer 10 funciones diarias.
¡Anda ya!
La televisión acabó con ello.
¡Qué bueno! ¡Como sacarse una muela!
Mr. Punch, ¿va a cuidarme el bebé?
¿Cómo?
Aquí tiene.
¡Oh, qué bebé tan guapo!
Mr. Punch, ¿me va a cuidar al niño?
Pórtese bien.
Adiós.
Adiós.
¿La ves mucho?
¿Qué?
La televisión.
No, hay demasiada violencia. Muy malo para los niños.
Así es como se hace.
Así es como se hace.
Solo veo una manera de hacerlo.
Hay que ir con los tiempos.
Bien, ¿algún otro asunto?
Está el tema de las condecoraciones.
No hay duda, por supuesto se llevarán.
¿No resultará algo incómodo?
¿Cómo que incómodo?
Si las ganas es para ponértelas.
Sí, bueno, es que no se las dieron a todo el mundo.
Algunos tuvimos que quedarnos en casa.
Nadie te está acusando, Jack.
Había una labor que hacer.
Recuerdo cuando Winston...
Está bien, Jack, todos sabemos que eres uno de esos héroes anónimos.
Si no hubiera sido por mi pierna...
La noto ahora. Apenas un poco de viento del este y me empieza a doler.
Sí, no sé cómo consigues hacer 36 hoyos cada domingo.
El médico dijo que tenía que hacer ejercicio.
Siempre te ha pasado, ¿no, Jack?
No sé qué condecoraciones puedes ponerte tú,
pero creo que si conocieran tu contribución al esfuerzo bélico
te hubieran concedido la Cruz de Hierro.
¡Oye, Jack!
Bueno, ya vale.
Muy bonito, Arthur.
He dicho que ya vale.
Ya casi es la hora de la bebida.
Sí.
Listas en 24 horas, 3 por media corona.
Vamos. Usted, señor, sonría.
¿Quién mató a Mr. Punch?
¡Un esqueleto!
- ¿Un esqueleto? - ¡Sí, sí!
No me gustan esos bribones.
A mí no me va a pillar.
¿Dónde?
Muy lejos.
Vamos, 3 por media corona.
Listas en 24 horas. Háganse unas fotografías.
- Está ahí fuera. - ¿Quién?
Nevil.
Vamos, 3 por media corona.
- Ve y deshazte de él. Dame eso. - Está bien.
¡Se fue!
¿Dónde?
- Vamos. - ¿Un esqueleto?
¡Sí!
Vamos, señora.
Listas en 24 horas. Háganse unas fotografías.
- ¿Un esqueleto? - ¡Sí!
Recuerdos de Piltdown.
Háganse unas fotografías. Vamos, señor y señora.
Mire qué niño tan guapo tienen.
¡Eh! ¡Estás interrumpiendo un espectáculo público!
¡No le tengo miedo!
Recuerdos para guardar.
¿Sabéis qué haría si le viera?
¡No!
Le miraría a la cara y le diría, ¡eh, tú!
Parece un grumo de helado.
¡Aquí tenemos el ataúd!
Aquí está.
Vamos, Mr. Punch. Adentro.
Mete ahí tus cositas.
Llévalo al cementerito
y le cantaremos una canción triste para despedirle.
¿Qué te parece?
¿Qué te parece?
¿Alguna vez has visto un comportamiento tan poco profesional?
Caminando por ahí repartiendo folletos como si fueran cupones. Yo lo ma...
Hola. ¿Cómo va lo de Trafalgar?
Tiene mala pinta.
¿Qué tal nos fue?
Nevil Shanks, fotógrafo de sociedad.
Retratos con cita previa o sobre la marcha.
Ya me encargaré de él luego.
- ¿Se han ido todos? - Creo que sí.
Echaré un vistazo.
Problemas.
Yo lo cojo.
Gracias.
Bien, ¿qué quieres?
No sacó al cocodrilo.
- ¿Quién? - Usted no lo sacó.
¿Quién dice que tenía que salir?
Siempre sale.
- Pues esta vez no. - ¿Por qué no?
Porque ha sido un día muy difícil.
¿Saldrá esta tarde?
Si yo quiero que salga.
Bueno, yo quiero que salga.
Entonces seguramente saldrá.
¡Bien!
Sugiero que nos vayamos al Trident.
Sí.
No mucho tiempo. Le dije a Delia que volvería a comer.
Buenos días.
Buenos días, Sra. Palmer.
Irene, una silla para la alcaldesa.
Es acerca de la noche de la gala.
Hay algo que quisiera pedirle.
¿Qué era?
Usted pensó que yo podría ayudar en la escenografía.
Sí, bueno, pero me temo que eso está ya resuelto.
Es que lo prometió.
Lo siento, pero teníamos que avanzar
y el Comité pensó que, dada su experiencia,
la Srta. Ripper debería encargarse de la escenografía.
Se le dan bien esas cosas.
Bueno, si ya está decidido...
Pero tengo otra sugerencia.
¿Sí?
Me pregunto si a su marido no le importaría entretenernos.
Somos un centro turístico costero
y estaría muy bien contar con algo típico del lugar.
Sí, bueno, no sé.
Tendría que preguntárselo.
¿Es necesario? Qué lástima.
Tengo que tenerlo cerrado hoy y me temo que necesito saberlo ahora.
Bueno, de verdad que no sé. Verá, es que él es...
Después de todo, es un gran honor.
Tenemos una compañía muy distinguida.
Sí, ya sé, Lady Caterham.
Creo que es maravillosa. Me encantaría conocerla.
Bueno, seguro que eso podría arreglarse
si habla con el Sr. Pinner.
Bueno...
Sí, lo hará.
Le encantará hacerlo.
Semana de Gala. 5 al 12 de septiembre.
Atracciones, escenas y luminarias.
Qué montón de basura.
Antes muerto que aparecer por allí.
Yo creo que puede ser divertido.
¿Divertido?
¿Te has vuelto loco?
Esto es Piltdown Bay, la perla del Dogger Bank.
Aquí no hay diversión.
Seis a cuatro a que eso es lo del esquimal.
Así que la chica le dijo al esquimal...
Vamos, Fred, ¿qué tal estuvo la reunión de esta mañana?
Bueno, juré mantener el secreto, claro,
pero aquí entre nosotros, creo que a todos nos irá bien.
¿Qué vas a tomar?
Tomaré otra ginebra, por favor.
Si tienen que aguar la cerveza, al menos que no sea con agua de mar.
No sé por qué venimos aquí.
Aquí viene lo mejorcito.
El fotógrafo de sociedad.
Bonito tiempo para las ranas.
Está lloviendo.
Ya sabemos que está lloviendo.
¿Vais bien abrigados?
Lo suficiente.
Pues muy bien.
Me sorprende que tengas la cara de aparecer por aquí
después del número que montaste esta mañana.
Es que soy temperamental. Y además fue todo culpa tuya.
- ¿Culpa mía? - Me estorbaste la foto.
Yo no te estorbé.
- Claro que sí. - No.
- Con esa tienda tuya. - No es una tienda.
Lo que sea, estropeó el ambiente.
¿Entonces invitas tú?
Por supuesto.
Santo cielo.
Camarero.
Cuidado, puede que te oiga.
Sin ánimo de interrumpir su conversación intelectual,
sería posible que encontrara el modo de atender esta parte del bar.
Estaré con ustedes dentro de un momento.
Si no le importa, esta es una conversación privada.
¿Vienen por aquí a menudo?
Acuda el personal, por favor.
El servicio se reanudará en cuanto sea posible.
Localidades a distintos precios.
- ¡Prueben con los pies! - ¡Voy yo!
¿Alguien más quiere jugar?
Ya está bien de bromas. Está prohibido subirse al mobiliario.
¡Ah, mi anfitrión!
Vamos patrón, llene las jarras, las copas reconfortantes.
- Que la alegría... - Déjelo ya.
Bájese de ahí.
- Si insiste. - Insisto.
Incomodando a mi clientela.
Bien, ¿qué va a ser?
¿Qué va a ser entonces?
Un whiskey doble.
Yo una cerveza.
Un whiskey doble y una cerveza pequeña.
Una cerveza grande.
Y yo una copa de Superb.
Un whiskey doble, una cerveza grande,
una copa grande de Superb y media pinta de cerveza, por favor.
No me importa pagarte la bebida,
pero no hace falta que te pongas como un loco.
Dadas las circunstancias, creo que te ha salido barato.
- Muy barato. - ¿Ah, sí?
Nunca te había visto beber toda una pinta de cerveza.
Pues lo verás ahora.
Son 10 con 3 peniques, por favor.
Está diluviando ahí fuera.
Me llevó 10 minutos coger un autobús.
Supongo que el Sr. Pinner llegará tarde.
Mejor voy a apagar el horno.
No puede estar trabajando.
No hay ni un alma en el paseo.
No, estará atechado en alguna parte.
El Sr. Pinner sabe cuidarse.
- Bien, salud. - Salud.
Bien, ¿qué les apetece?
¡Una libra de la caja!
Vaya, ya tenemos otra vez a los Yaks.
- ¿Los Yaks? - Es una organización, Edward.
Jamás conocí a ninguno.
Pues claro que sí. Este sitio está lleno de ellos.
Esperad.
Perdón, ¿está aquí el Monarca de la Cañada?
Bonito, ¿verdad?
Bonita clientela tiene aquí.
Destrozando el local.
Dígales que tengan cuidado.
Ay, Dios.
Muy rico.
Bueno, me gustaría devolver la invitación.
Por desgracia, tengo que salir pitando.
No lo olvidéis, ¡arriba los Yaks!
Es un tipo de lo más divertido.
Sí, muy gracioso.
No tiene sentido que te quedes por aquí.
No esperarás que haya función cuando está lloviendo así.
¿Sí?
Es mejor que te vayas a casa.
Está bien, ven para acá.
Vamos, no voy a comerte.
- ¿Por qué no estás en tu casa? - Estoy esperando a que pare.
- ¿Dónde vives? - En Banjo Road 42.
- Por ahí pasa el autobús. - No tengo dinero.
- ¿Cuánto cuesta? - Tres peniques, media tarifa.
Ten.
¿Por qué no?
Mamá me dijo que no acepte dinero de extraños.
Yo no soy un extraño. Me ves todos los días. Eso es ridículo.
Se lo devolveré.
Eso espero.
- ¿Dónde está la parada del autobús? - En Market Street.
- Vale, te llevaré allí. - No hace falta.
Ya lo sé, pero me queda de camino.
Está bien.
Llega tarde, ¿verdad, Sra. Pinner?
No me parece que lleve tanto tiempo venir desde el paseo.
No, supongo que estará hablando de negocios.
Aún así, podría haberla avisado.
¿Ha subido ya esas cajas del sótano, Srta. Foster?
- No, señora. - ¿Le importa hacerlo?
Ahora, por favor.
- ¿Qué pasa, tienes hambre? - Sí.
Está bien, no tardaremos mucho.
Buenas tardes.
Buenas tardes.
¿Qué va a ser? ¿Shepherd's Delight, Sunset Special?
¿Rainbow Treat o Hopskotch Dainty?
Creo que tomaré solo un tazón de sopa caliente, por favor.
Aquí no tenemos sopa.
Tomaré una taza de té.
Tampoco tenemos té
¿Qué te apetece?
Yo tomaré un Piltdown Glory.
Dos bolas de rica vainilla,
dos bolas de chocolate tostado,
suculentas rodajas de plátano, jugosos trozos de melocotón en sirope de caña,
nadando en una super suave nata cremosa.
¡Oh, y una cereza!
Y una cereza.
¿Y para usted, señor?
- Lo mismo. - Lo mismo.
Una pajita, por favor.
Así se hace.
Un momento.
Cinco chelines.
Son solo unos pocos. Ahora es el momento de entrar.
Son solo unos pocos. Bingo, ahora es el momento de entrar.
Jueguen otra vez, una línea cualquiera o una en cada una de las cuatro esquinas.
Fuerte.
En el blanco, 56 en el blanco.
En la línea verde, 31.
- ¿Hay suerte? - No.
¿Y tú?
Fuerte.
Oh, muy bien.
- Toma un caramelo. - Gracias.
En el rojo, número 9. 9 en el rojo.
Buenísimo, Nevil, buenísimo.
Un poco de fresco, ¿eh? Vamos.
- Aquí tienen. - Muchas gracias.
- Buenas tardes. - Adiós.
Nos preguntábamos qué le habría pasado.
Sí, es que me retuvieron.
¿Cómo está la Sra. Pinner?
Esperando.
Hola.
- ¿Sabes qué hora es? - Sí, llego un poco tarde. Lo siento.
Llegas exactamente una hora y 10 minutos tarde.
Supongo que no habría relojes en ese lado de la ciudad.
Sí, pero es que me lie un poco.
¿Y no sabes mirar la hora?
Sí, sé mirar la hora.
¿Qué pasó entonces? Se suponía que venías a comer.
Me he pasado la mañana cocinando.
No tienes ninguna consideración.
- Nada de educación. - Ya estamos con la educación.
¡No la tienes!
Claro, no todos tenemos la ventaja de tus relaciones sociales, ¿verdad?
¿Está el vino suficientemente fresco, señora?
¿Está al gusto de la duquesa?
Muy gracioso.
¿Qué tal un poco de paté? Nada como eso tras un día en los páramos.
Cuando quieras.
¿Qué le pasa a eso?
Nada, es que no puedo comerlo, nada más.
¿Por qué no?
Acabo de tomar un Piltdown Glory.
¿Un qué?
Un Piltdown Glory.
Son dos bolas de rica vainilla,
dos bolas de crujiente chocolate,
una suculenta rodaja de plátano
y todo nadando en una super suave nata cremosa.
Supongo que tendría que preguntar por qué.
Sí, verás, es que había un niño que no tenía para el autobús, y estaba lloviendo
y había un local y entramos.
Y te tomaste un Piltdown Glory.
Se supone que eres un adulto, responsable.
Cuando me casé contigo creí que llegarías a algo, pero nunca ocurrió.
Todos estos años dando tumbos.
He perdido la cuenta de los sitios en que hemos vivido con esas horribles funciones.
Y ahora tenemos la ocasión de echar raíces entre gente bien.
¿Es que no lo entiendes?
Si quieres ser alguien en el mundo tienes que encajar con la gente.
Pero tú no haces nada, me lo dejas todo a mí.
Sólo gracias a mí te soportan.
Yo tengo mis propios amigos.
No me refiero a eso.
Me refiero a la gente relevante en esta ciudad.
Solo por mí te han pedido que actúes en la noche de gala.
¿Noche de gala? Ni hablar. Ni me acercaría.
Bueno, es...
Ya es demasiado tarde.
Dije que lo harías.
Tú estás de broma.
No. La alcaldesa ha anotado tu nombre.
Pues ya puede ir borrándolo.
Es que lo prometí.
Me da igual lo que hayas prometido.
No tengo ninguna intención de aparecer en esa función.
¿Quieres dejarme por tonta?
¿De verdad quieres que te conteste?
No.
No, eso me parecía.
Puedo oírte con la alcaldesa:
Oh, sí, Sra. Palmer. Oh, no, Sra. Palmer.
Pues claro que le encantará actuar en la noche de gala, Sra. Palmer.
Lo que usted diga, Sra. Palmer.
Puedes comunicar a los interesados que el Sr. Pinner declina la invitación.
Está todo organizado.
Entregarán los menús esta tarde.
He encargado las flores y he asignado los asientos.
- Buenas tardes. - Buenas tardes, Sra. Palmer.
Oh, y tuve otra idea.
He hecho que venga ese titiritero.
- ¿Un titiritero? - Sí, ¿cómo se llama?
- ¿El señor...? - ¿No será Pinner?
Sí.
Muy bien, caballeros, seguiremos nuestra conversación dentro de 15 minutos.
- Muy bien, Arthur. - Muy bien, señor alcalde.
- Buenas tardes, Sr. Palmer. - Buenas tardes.
¿A qué viene meter a ese gandul en esto?
Me dijiste que siguiera con los preparativos.
Pensé que deberíamos ceñirnos al espíritu de la ocasión.
¿El espíritu de la ocasión?
Eso es lo que he dicho.
Se supone que estamos celebrando los 60 años de Piltdown.
¿Y esta es tu idea de una celebración?
¿Pinner?
¿Es la clase de persona que es una rémora para la ciudad y tú le das alas?
Yo no le he dado alas a nadie.
Simplemente acordé con su mujer que él viniera.
Pues ya puedes volver y acordar que no aparezca por allí.
No puedo hacer eso.
No eres la única persona con responsabilidades.
Está bien. Lo hecho, hecho está.
Pero recuérdalo bien, ese tipo significa problemas. Solo problemas.
- ¿Tienes un momento? - Hola.
Sí, claro, ¿qué pasa?
- Algo muy breve, pero importante. - Está bien.
Un momento.
Siempre tomo un té a estas horas.
- ¿Vamos? - Sí.
Vamos ahí dentro.
¿Sabes que nunca había estado aquí?
Caray, es verdad.
No sabía que te llamabas Charles.
Sí, sí.
Por mi tío, por parte de madre.
Era capitán de la marina.
¿Quieres sentarte?
- Sí, muy bien. - Bien, bien.
Creo que te va a gustar.
Es la misma mezcla que teníamos en casa.
Darjeeling con un toque de Soochong.
Muy bueno.
- Estás bien instalado aquí. - Sí, es bastante cómodo.
No es exactamente un hogar, pero...
Bueno, tiene sus compensaciones.
Eres muy afortunado.
Apetece quedarse.
- ¿Sabes lo que me pasó hoy? - No.
Fui a comer a casa, llegué tarde, es cierto,
- pero tuve un inevitable retraso. - Sí.
Antes de que pudiera abrir la boca,
me entero de que me han apuntado a la gala de Piltdown.
Oh, no.
Sí.
Delia lo arregló a mis espaldas.
Dice que tengo con que relacionarme con la gente bien.
Nada de esa horrible gente de la farándula. Hay que integrarse en el mundo.
- ¿Leche? - Sí, por favor.
Tenemos que llegar a ser alguien. Dejar de ir dando tumbos.
- Tenemos que echar raíces. - ¿Azúcar?
Dos, por favor.
Te pregunto, ¿me imaginas a mí
encajado entre Lady Jane Caterham y la alcaldesa de Piltdown Bay?
No tiene gracia.
No es precisamente mi idea para una velada. ¿Es la tuya?
Por Dios, no.
Está muy bueno.
No pueden hacer algo así.
Tú eres independiente.
Sí.
- No sabes la suerte que tienes. - Bueno, es algo opinable.
Puede ser bastante solitario.
Seguro que no es tan solitario. Te diré una cosa,
Me cambio por ti cualquier día de la semana.
¿De verdad?
- Tienes libertad. - Ah, sí.
Nadie te incordia para que te conviertas en alguien.
No, claro que no.
Has tomado una sabía decisión al quedarte soltero.
Sí, bueno...
En realidad no fue decisión mía.
La mujer dijo no.
- Comprendo. - Seguramente fue lo mejor.
Tal como yo lo veo, el matrimonio es un toma y daca.
No todos estamos hechos para algo así.
- ¿Otra taza? - No, gracias.
¿Qué voy a hacer con esa gala?
Después de todo, es culpa de Delia.
- Nadie puede culparme si lo rechazo. - No, nadie va a culparte.
Puedo decirles sencillamente que no voy a hacerlo.
Puedo decirle a Delia que por ahí no paso.
- Podría, ¿verdad? - Sí, podrías.
Pero me parece que en realidad es una asunto de conciencia, ¿no?
De conciencia.
Muchas gracias por el té.
Le daré recuerdos a Delia.
Oye, hoy estás un poco excitado.
¡Ten cuidado! ¿Te has vuelto loco?
¿Qué te pasa? Ahora va el policía.
¡Ponla otra vez!
¡Ponla otra vez!
No veo por qué es tan terrible.
Tú apareces en público todos los días.
No ese público.
- No tienen nada de malo. - Sí, ya sé, buena gente.
Sí que lo son. Nunca has hablado siquiera con ellos.
No le das una oportunidad a nadie.
¿Que nunca doy una oportunidad a nadie? Mira quién habla.
¿Me metes en ese lío de gente fina sin siquiera preguntarme?
¿Cómo sabías si yo no tenía algún otro compromiso social?
¿Tú? ¿Cuándo has tenido tú algún compromiso social?
Yo ando un poco por ahí.
Supongo que por el bar del Trident con toda esa gente influyente.
No hace falta que me hables en ese tono.
Son mucho mejores que la gentuza que a ti te gusta.
Ya está la primera mano.
No estaría mal que alguno que yo me sé se preocupara por su aspecto.
¿Cuántos botes de esa cosa te pones encima cada año?
Veamos, uno cada dos semanas,
y hay 52 semanas en un año,
a cinco chelines cada vez,
te gastas al año unas seis libras y dos chelines en esa cosa.
Viene a salir alrededor de...
medio dólar por pulgada cuadrada.
No lo pagas tú.
Vaya.
¿Qué es esto?
Etiqueta Para Todos. Cortesía de Uso Cotidiano.
Echémosle un vistazo.
Cuando escriba a un arzobispo se debe comenzar con Excelentísimo Señor
y acabar con, siempre suyo, Excelentísimo Señor,
su más humilde servidor.
Muy útil. Siempre he querido escribir a uno.
Aquí hay una información muy útil.
Las criadas deben llevar delantales de muselina,
blancos (entre paréntesis), y cuello, cofia y manguitos.
Deben ser perspicaces, hábiles y de andar delicado.
Es inútil, Maud, tienes que irte.
No puedes ir con esos pies enormes dando golpes al mobiliario.
Yo en tu lugar seguiría leyendo. Puede que encuentres consejos útiles.
Sí, creo que en el peor de los casos es maravilloso.
Veamos qué más hay por aquí.
¿Qué te parece esto?
El éxito de los cócteles depende sobre todo de la personalidad de la anfitriona.
Querida, qué divino que vinieras.
Siéntate. Tengo que prepararte un "Moscow Mule".
Al menos no es un "Piltdown Glory".
¡El hombre invisible!
¿De verdad crees que tiene gracia?
No.
Yo lo intento, pero no me lo pones nada fácil.
- ¿Qué quieres que haga? - Quiero que vengas mañana por la noche.
No es mucho pedir. Y significaría mucho para mí.
No sé. He visto cosas de esas.
No siempre son algo tan bueno como parece. Puede que te decepcione.
Me arriesgaré.
Podría cambiar las cosas. No sabes cuánto podría cambiarlas.
Está bien. Lo pensaré.
Podría ser un gran cambio para nosotros.
Ya te he dicho que lo pensaré.
Vendrás, ¿verdad?
Duérmete.
Pero lo pensarás.
Te he dicho que lo pensaré. ¿Podemos dormir ahora?
Déjame a mí.
¿Está bien el té, cariño?
Sí.
Es de una clase nueva.
Darjeeling con un toque de Soochong.
¿Cómo lo supiste?
Tomé uno así ayer.
¿Dónde?
En... ¿Acaso importa?
Solo me lo preguntaba.
Lo harás, ¿verdad?
Sí, sí, está bien. Lo haré.
Gracias.
Será una velada maravillosa, ya lo verás.
Eso espero.
Te veré entonces esta noche.
Aquí tienes.
¡Hasta la noche!
¡Debo estar loco de remate!
Sí, loco.
No me lo explico.
Debo tener fiebre.
No me extrañaría.
¡Noche de gala en Piltdown Bay!
¡60 años de pura desgracia!
Lluvia, lluvia, eso lo detendría.
No.
No, no hay esperanza.
No, esa gente no.
Tú...
¡Idiota, idiota, idiota, idiota!
Esto tampoco fue de ayuda.
Buen día, señora alcaldesa.
Sí, Sra. Palmer.
Por supuesto, Sra. Palmer.
Buena suerte, Sra. Palmer.
¿Un poco de té?
Porcelana, claro. Qué encanto.
Todo un placer.
Tire la basura en la papelera.
Es pecado si la echa fuera.
Ella era una preciosidad cuando caminaba por la vecindad.
Y por esto nacen los negritos.
Buenos días. ¿En qué puedo ayudarle?
Quiero comprar un pañuelo.
Cómo no. ¿De qué tipo?
- Este valdrá. - ¿Quiere que se lo...?
No, no, está bien, está bien.
Este vale una guinea.
¿Ah, sí?
Una guinea.
- Gracias. - Gracias.
Supongo que estará totalmente garantizado.
¿Por qué no una?
¿Qué tal un Mosela ligero?
Ligeramente triangular.
O un poco diagonal.
Ligero y floral.
¿O preferirías un gran Borgoña tinto?
Diagonal.
Un gran Borgoña tinto.
¡Está bien para ti!
Y es solamente un perro.
En este momento no me importaría ser un perro.
Me parece que he perdido mi lengüeta por aquí.
Sí.
Seguramente la dejé en la caseta.
Supongo que por aquí cerca.
Era la mejor. La que solía usar.
Sí, seguramente la dejé en la caseta.
Por cierto, voy a ir a la gala.
- Seguro que Delia estará satisfecha. - Encantada.
Esas cosas tienden a resultar bastante bien.
¿Tú crees?
Ah, sí, bastante bien.
- ¿Entonces no te importaría ir tú? - Yo no estoy invitado.
Pues ya lo estás. Yo voy a trabajar, tú puedes llevar a Delia.
De esmoquin. A las 7 en punto.
Muy bien. Si insistes.
Bueno, es un asunto de conciencia, ¿no?
¡Para, Wally, para!
¡Para!
No es por ti, es por Lady Jane.
Me estás avergonzando.
- Mi entrada. - Está bien.
- Entrad los dos con ella. - Bien.
Hasta luego.
¿Por qué tiene que hacer cosas así?
Buen hombre.
¿Dónde está la entrada de artistas, por favor?
Por la parte de atrás.
Buen comienzo, ¿verdad?
Lord y Lady Plowright.
- Me alegro de que hayan podido venir. - Gracias.
¿Cómo está usted?
Les presento al secretario municipal.
- Buenas noches, Señor. - Buenas noches.
Por aquí, por favor.
Sr. y Sra. de Walter Pinner.
Sra. de Walter Pinner y Sr. Charles Alfred Ford.
Sra. de Walter Pinner y Sr. Charles Arthur Ford.
Hola.
- Oh, vaya. - Por allí, por favor.
- Delia. - Perdón, disculpe.
- Pero si ella está allí. - Sí, ya sé, ya sé.
- Se supone que iba a conocerla. - Vamos, seguro que la conocerás.
La alcaldesa me dijo que me la presentarían. Lo prometió.
Lo comprendo. Hay mucha gente aquí.
Perdón, disculpe.
Acércate aquí.
¿Le importaría?
Bien, ¿qué te apetece?
No lo sé.
¿Quizás una copita de jerez?
No, no, gracias. Creo que tomaré una ginebra, doble.
Lo que decimos es que es un sitio estupendo para la familia.
Ya sabe, un sitio acogedor para mamá, papá y los niños.
No sé por qué la gente se va en masa a esos sitios en el extranjero.
Cualquier cosa que ellos tengan, pueden encontrarla en Piltdown.
Estoy deseando ver el casino.
La cancha de bolos, el paseo marítimo.
y el jardín conmemorativo. Aquello es muy tranquilo.
- Ah, ¿están tratándola bien? - Sí, sí, estupendamente.
- Bien. - ¿Otra copa de champán?
- Sí, eso estaría bien. - Camarero.
Lo elegí yo mismo. Lo mejor de lo mejor.
- ¿Los camerinos, por favor? - Tercer piso.
NO FUNCIONA
Lo habitual. Hay que ir andando.
- Pero si tengo que cargar todo esto. - Deja de quejarte.
No te vendrá mal, anda.
Cuidado, cuidado. Vamos.
Eso es, eso es.
Damas y caballeros, presten atención, por favor.
Ya son casi las ocho.
En unos momentos, Su Excelencia el alcalde,
se dirigirá al balcón para presentar a nuestra invitada de honor.
Señora alcaldesa.
Por ahí.
¡Señora alcaldesa!
¿Todavía no has empeñado el collar, Arthur?
¡Ya lo hará mañana!
Amigos y conciudadanos,
esta noche es el 60º aniversario de nuestra bonita ciudad,
y como alcalde vuestro, considero un gran honor
y un privilegio dar la bienvenida en vuestro nombre a nuestra distinguida,
y si se me permite decirlo, bellísima invitada de honor,
para que se una a nuestras celebraciones.
En breves momentos le pediré que active el interruptor
que encenderá las luminarias,
una magnífica exhibición diseñada especialmente
por el presidente de nuestro comité festivo, el Sr. Reginald Fletcher.
Pero antes de que lo haga, le pediré que os dirija unas palabras.
Lady Jane Caterham.
Buenas noches.
Cuando vuestro alcalde me invitó a visitaros
en vuestra famosa ciudad, me sentí... muy honrada.
Todos recordamos
los días felices que pasamos de niños junto al mar.
Y el mar, como todos sabemos, es parte fundamental
de legado de nuestra isla.
Somos una nación de marinos.
El agua salada corre por nuestras venas.
Drake, Raleigh y Nelson, nombres que tanto apreciamos,
fueron guardianes de nuestra isla rodeada por el mar.
Y aquí en Piltdown, la tradición pervive y...
continua floreciendo.
Aquellos de nosotros que vivimos en las grandes ciudades de esta tierra,
raramente pensamos en las dificultades e incomodidades
que son la realidad cotidiana de vosotros, bravos pescadores.
Pero fieles al espíritu de la alegre Inglaterra,
sabéis bien como... divertiros.
Y es con ese espíritu que me satisface
estar aquí esta noche con vosotros.
60 años de Piltdown es verdaderamente algo para celebrar.
Que los próximos 60 años sean tan felices como los precedentes.
Que los vientos alisios soplen suavemente sobre vuestras doradas playas.
Y que vuestras redes sigan repletas
de la plateada cosecha del mar.
¡Bravo!
Y ahora tengo el placer de encender
las luminarias de Piltdown.
El interruptor, el interruptor.
El interruptor.
Dale el interruptor a la señora.
¡Hurra, más, más, otra!
- ¿Qué está pasando? - Esta tarde estaban bien.
Pues ahora no están bien. Es una evidente incompetencia.
No me fiaría de ti ni para arreglar un fusible.
¿No los oyes cómo se ríen?
Es culpa tuya. ¡Haz algo!
¡Ya te dije que te quedaras con los fuegos artificiales, Arthur!
- Muy bonito. - Gracias.
Creo que podríamos beber algo.
Beber, sí.
Sra. Peele, número 40.
Lord Taylor, número ocho.
Número 14.
- 147 - Número 14.
Creo que estamos en el número nueve.
- Lo siento, Delia. - No te preocupes.
Supongo que habrá habido un error.
Sí, pero junto a esto no podemos ver nada.
Hola, Wal.
Menudo desastre lo de las luminarias.
¿De verdad?
- No me extraña. Típico de Piltdown. - Sí.
- No te olvides de preparar el otro sitio. - No, adelante.
- Aquí está. - No te molestes.
Muy agradable, ¿eh?
¿Qué tal Lady Jane?
Lo sabrías si hubieras estado con nosotros, ¿no?
Tenía otras cosas que hacer.
Wally.
¿Y bien?
¿Cómo era? ¿Qué te dijo?
No me la presentaron.
- ¿Por qué no? - Excluida, creo.
No estaba en la lista.
No pasa nada, no importa.
A ti si te importa. Era la razón principal para venir aquí.
Se acabó, nos vamos.
No hagas una escena. Siéntate.
Yo lo que tú no lo haría.
¿Por qué no?
- No está la silla. - ¿No está?
Tus cubiertos, Wal.
Tráenos una silla, por favor.
Vas a conseguir que me despidan.
Autoridades, damas y caballeros,
pónganse en pie, por favor, para recibir a Su Señoría, al alcalde,
y a su encantadora invitada de honor.
Ya que nos quedamos, veamos lo que tenemos.
Es maravilloso, mira.
Delicias de lenguado Piltdown.
Discurso del alcalde.
Y los títeres de W. Pinner.
Estoy deseando que llegue eso.
¿Cómo se coloca todo esto?
- Delia. - No, para mí, no.
Autoridaes, reverendo, damas y caballeros,
se ruega silencio para la presidencia, Su Señoría el Alcalde.
Sabes qué es esto, ¿no?
Autoridades, reverendo, damas y caballeros,
No les entretendré mucho,
ahora que hemos bebido y comido opíparamente, por así decirlo.
Deberíamos considerar lo que ha hecho de esta velada un éxito.
El secreto es el buen civismo.
Y en Piltdown eso significa también buen compañerismo.
Nos reunimos aquí como amigos,
cordiales rivales quizás en asuntos comerciales,
pero ciertamente aliados en la lucha por un Piltdown más grande.
60 años es lo que celebramos,
60 años aún más gloriosos es lo que esperamos.
Pero no debemos olvidar que esta es una ocasión de gala
así que les pido que vayan todos a la pista a bailar
con la música de Percy Barlow and the Rebels.
Y si ella me hace el favor, yo abriré el festejo
con nuestra encantadora invitada.
¡Bien por Arthur!
¿Quieres bailar?
Sí, por favor.
Confieso que esperaba un hombre mayor.
Aquí somos muy progresistas.
Tomaste un par de copas esta noche, ¿verdad?
No, ¿por qué?
Sí, lo noto.
Bueno, estaba nerviosa. ¿Tanto se nota?
No, no, solo yo.
- ¿Seguro? - Sí, claro, estoy seguro. Estás muy bien.
- ¿Y además qué más da? - No quisiera que nadie creyera que...
¿Qué importan ellos? Míralos.
Me gustan los hombres que saben llevar.
No me importaría llevarla a usted.
Perdón.
Mírate. Nunca supiste bailar, ¿no?
Señora, ¿nunca ha gozado del raro placer
del paso izquierdo con giro invertido de Pinner?
No creo haber tenido ese honor.
Pues vamos allá, muchacha.
¡Maldita patosa estúpida!
¿Por qué no mira por dónde va?
Me ha destrozado las medias.
Lo siento muchísimo.
- Fue un accidente. - Sí, aquí todo son accidentes.
En este horrible pueblo nadie hace nada a derechas.
Si usted mirara por dónde va...
Es todo culpa suya. Le hago enteramente responsable.
Corriendo por la pista sin consideración alguna.
¡Ah, la voz de Piltdown!
Cuánto siento interrumpirle en mitad de sus deberes cívicos.
¡Cómo se atreve a hablarme así!
¿Le importaría llevarme lejos de esta gentuza?
Qué encanto.
¡La insultaste! ¡Insultaste al alcalde!
¡Has echado todo a perder!
Batería, por favor.
¡Damas y caballeros, tiempo de cabaret!
Todo talento local. Son muy buenos.
Pero aquí en Piltdown nos gusta un poco distinto,
tal como el obispo dijo a la actriz.
Pero ahora en serio, damas y caballeros,
y me gustaría hablar en serio, por un momento,
estamos aquí para celebrar 60 gloriosos años
de la historia de nuestra ciudad,
y digo nuestra ciudad, damas y caballeros,
porque tras 15 años entre ustedes,
siento que esta es mi casa.
Otros dos brandis dobles, por favor.
Eh, traiga la botella.
Es un momento feliz, damas y caballeros,
y ahora para mostrarles cómo eran las cosas,
volvemos atrás en el tiempo con el titiritero,
W. Pinner con la ayuda de E. Cox.
No me diga que aquí dan trabajo a gente así.
Vamos allá, al valle de la muerte.
Buenas noches, Percy.
Muy bien, hagámoslo de una vez.
Un bonito grupo. Quietas, sonrían. Gracias.
Aquí tienen. Siete con seis por tres copias.
Recuerdos para guardar.
Tengan, caballeros. Tres copias por 15 chelines.
Recuerdos para guardar. Gracias.
Muy bonito, ¿eh?
Largo.
¡Eh, ya!
¡Dobedobedobedo!
Dobedobedobedo. ¡Ya estamos aquí otra vez!
- ¡Hola! - ¡Hola!
- Hola. - Adiós.
¿En serio? Pues sí que fue corto.
- Quiero que me devuelvan el dinero. - Tranquilo, George.
¡Bueno!
Me llamo Joey el payaso y estoy estrujado de conocerles.
¡Estrujado de conocerles!
Tenemos aquí esta noche a la flor y nata de la sociedad.
¿Os gustaría ver al Sr. Punch?
¡No!
Pues vais a verlo.
Esto va mal.
- ¿Sr. Punch? - ¿Eh?
- Hola, Sr. Punch. - Hola, Joey.
Tengo que bajar por algo de pan con manteca.
Yo también quiero.
¡Hola!
¡Judy!
¿Sí?
¡Sube!
Aquí estoy.
Aquí está Judy.
- ¡Danos un beso! - No.
Yo quiero un beso.
Yo en tu lugar iría a exigir mis derechos.
Que eres tímido y todo eso.
Espera, ahí viene.
No.
Quiero un besito.
¿Qué hace? Está poniendo el vaso en el escenario.
¿Ah, sí? Vamos a encargarnos de ello.
Salud.
¿Dónde está? Alguien me ha robado la copa.
Voy a encargarme de él.
No, déjame a mí.
Mi copa.
No saben lo que se hace.
En mi pueblo les tiramos cosas.
¿En serio?
¿Para qué es esto?
Municiones.
Muy bueno, ¿no?
Ya está bien. Yo me voy.
- ¡No puede! - Mire y verá.
- No puede marcharse así. - Ya lo creo que puedo.
Por favor, por favor, esto es de lo más impropio.
Nada cristiano.
¿Qué está pasando?
Se acabó.
Mejor dejamos la colecta.
Vamos, nos largamos, y espero que esté satisfecha.
Un último lanzamiento.
Él sigue teniendo mi copa.
George, George.
¿Y qué pasa con mi comité?
No me importa su comité,
no me importa Piltdown y no me importa usted.
Apártese de mi camino, por favor.
Agárrate, ¿qué pasa?
Agárrate.
Lo que faltaba.
¿Les importaría apartarse, por favor?
Nada me agradaría más, señora, pero hay un ligero inconveniente.
Debería ir a echar una mano.
¡Estupendo, eso, eso!
Vale, vale, usted no dé ánimos.
Eh, a ti qué te pasa. ¿Por qué no te sientas?
Fuerte.
Recuerdos para guardar. Listas mañana por la mañana.
Nevil, Nevil, ¿puedes hacerme tres, por favor?
Por supuesto.
¡Vamos, Pinner, muévase!
¡Ya nos ha dado suficientes problemas para una noche!
¿Puedo recordarle que a mí se me pidió que viniera a actuar?
Ha resultado todo un placer, ¿no?
No me interesa nada de lo que pueda decir.
Ni usted tampoco, desgraciada.
Qué encanto. ¿Lista para irte?
No se preocupe por ella. ¡Haga el favor de apartarse de mi camino!
¡Todo a su tiempo, señora!
- ¡Eh, ni hablar! - ¡Suélteme!
- ¡No puede hacerle eso a Wally! - ¡Apártese!
- Lady Jane. - ¡Y usted también!
¡Qué lástima! ¡Qué lástima! ¡Qué lástima!
¿Duele?
No.
- No tiene muy buena pinta. - ¿Tú crees?
Pues mira esto.
A la señora le hacen el conteo.
Esto es grave.
Iba a por ti.
Ya, no podía evitarlo.
Una pelea en público.
Es como esas funciones horribles.
Pero tú dijiste que era algo bueno.
Sí, pero...
Después de todo, tengo que cuidar mi reputación.
¿Tu reputación?
Bueno, sí.
Nunca me van a admitir después de esto.
¿Quién?
Ellos.
Sí, aún así...
- Mejor empiezas a hacer las maletas. - ¿Tú crees?
¿Te importa mucho?
Bueno, está la tienda y todo eso.
¿Quieres quedarte aquí?
No creo que podamos después de esto.
¿Pero tú quieres?
No, la verdad es que no.
No, no, no, no, no, no.
No, me voy.
Tengo que arreglar unas cuantas cosas.
Deja. Yo lo haré.
¿Hasta la noche?
Sí, vale.
Hasta la noche.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.