All language subtitles for Powrót Diany Salazar, odc. 23

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Original subtitles

Margarita, estoy buscando a la doctora Salazar. ¿La has visto?

No. Desde que la suspendieron no pasa por aquí.

Qué extraño. Le he estado marcando el celular y tampoco contesta.

Extraño estaba el comportamiento de la doctora Vallejos.

¿Por qué lo dices?

Igual y no es nada, pero la noté diferente.

Me saludó como si fuera mi amiga y después se metió a la bodega de

controlados. ¿Qué tiene de extraño eso?

Que no dejó registro de lo que se llevó.

No lo hagas.

Irene. No estás complicando mucho. Suelta.

Empieza a caminar.

Ya, Diana.

Diana.

¿Quieres que te vuelva a hacer? No.

Sabes que eso no está bien.

Lo estoy haciendo por el bien de la noche.

Está bien.

Si lo que quieres es ir a esa mina juntas, vamos.

Pero ya no me drogues.

Entonces vamos.

Camina.

Y no hagas una tosería en la carretera porque nos morimos las dos.

Mario, ¿encontraste a Diana?

No, no la han visto. No está en el hospital.

¿Y ahora qué hacemos?

Vamos a la casa de Irene.

¿De Irene? ¿Por qué?

Se llevó unos fármacos sin registro.

No me da buena espina.

A mí tampoco.

Vamos.

¿Te digo algo?

Todo este tiempo que pasamos juntos me hacen mi día.

Ay, Emiliano.

No tienes que esforzarte tanto para quedar bien conmigo.

De verdad.

No quisiera estar en ningún otro lugar ni con ninguna otra persona que no seas

tú, Fina.

Gracias por decir que sí.

Por mirar hacia adelante.

No necesito más palabras.

Solo necesito tu compañía.

¿Qué?

Me arde el pecho.

¿Qué?

Siéntate, siéntate.

Siéntate.

¿Estás bien?

Sí, yo sí.

Pero Diana es la que está en peligro.

¡Irene! ¡Abre, por favor!

¡Irene, estamos buscando a Diana! ¡Están aquí!

Parece que no hay nadie.

Tampoco contesta el teléfono.

Mira, Mario.

Por acá.

Qué extraño. Está abierto.

Es una emergencia. Vamos.

A ver.

Diana. Diana.

Irene.

No, no contesta.

¿Y no será solo un mal presentimiento?

No me puedo quedar sin hacer nada.

Lo que siento es muy claro, Fina.

Eliano, yo no sé cómo funcionan esos dones que tú tienes, pero

si sirven para saber que Diana está bien, úsalos, por favor.

¿Dijiste dones?

Eso quiere decir que... Eso quiere decir que ahora entiendo muchas cosas.

Mira.

La vida nos está dando una segunda oportunidad.

Aunque somos muy distintos, juntos somos más fuertes.

Nuestra hija nos necesita.

Gracias, Lina.

Ahora trata de encontrar a Diana, ¿sí?

Es el hueso de Diana.

Mario.

La tiene Irene.

¿Pero dónde se fueron?

Tal vez Malena se parió.

Hola, Mario.

Malena.

¿Sabes algo de Diana?

No. Todavía nada. ¿Por?

Estoy aquí con Joaquín en la casa de Irene.

Pensamos que ella la tiene.

¿Cómo que la tiene? ¿De qué hablas? Sí, pensamos que Irene la tiene secuestrada.

¿Qué?

¿Ya se trataron de comunicar con ella?

¿Hablaron al hospital o algo?

Sí, sigue sin contestar y en el hospital no estaba.

Queremos saber dónde buscarla. No sabemos por dónde empezar.

A ver, ¿no se muevan de ahí?

Yo voy para allá. Mándame la ubicación, por favor. Y vayan llamando a la

policía, ¿ok?

Mándamela, sí. Bye.

Mis queridos amigos, perdonen, perdonen los modos, pero estamos aquí para

confiscar cualquier tipo de objeto sospechoso propiedad de la acusada

Santiago. Fray Rodrigo, debe haber alguna equivocación. Usted mismo liberó

hija, así que no entiendo la razón. No, lo sé, lo sé, pero el haberla liberado

por el tema del libertinaje no la exime del resto de acusaciones a las que se

enfrentaba por herejía. ¿Pero cómo se atreve?

Lo sé, doña Ana, es algo difícil para ustedes, lo comprendo, pero también lo

para mí, créanme.

Esta es una situación muy inusual, pero deben entender mis obligaciones con el

santo oficio y debo asegurarme de que no haya ni rastro de herejía.

Y por supuesto, ningún cómplice.

Fray Rodrigo, qué sorpresa.

¿Qué hacen estos guardias aquí?

Fray Rodrigo vino a llevarse todas las cosas de Emilio Honor, porque no ha sido

suficiente suplicio lo que hemos vivido.

Capitán, guardias, busquen por toda la casa cualquier evidencia de satanismo,

herejía o brujería.

Libros, escritos, ídolos, lo que sea.

¡Muévanse!

¡Están estropeando todo! ¡Parecen bestias!

Un respeto a la autoridad y al santo oficio.

Don Gustavo, no se olvide con quién está hablando.

¡Con postura, señores!

¿Podría decirle a estos oficiales que traten con cuidado las cosas?

Pues esto claro que podría.

Y también podría detenerte por desacato si sigues metiendo las narices en esto,

Lucas. ¿Cómo voy a tener interés?

Además, es una infamia. Mi hija no es bruja. Lo sé, don Gustavo, lo sé. Le

por el altísimo que le creo, de verdad.

Además, estoy convencido de que no van a encontrar nada.

Pero hasta entonces, mis manos están atadas.

Señores, apúrense.

Estamos incomodando.

Esperen. Encontré algo.

¿Qué? Un libro prohibido. Es imposible.

Nunca he visto este libro en mi vida.

Jamás.

Esto es... Esto es un gremorio.

Es un libro de hechizos.

Don Gustavo, doña Ana, como... Qué decepción más grande.

Por favor, deténganlos como cómplices de brujería.

Le repito que no hemos visto ese libro jamás. Don Gustavo, por favor, basta ya

de mentir.

¿Cómo se atreve a injuriarme en mi propia casa?

Siempre le he abierto las puertas, siempre.

Y ahora tiene la osadía de tratarnos a ti.

Esta es una burla de la Santa Inquisición. ¡Te enfota de mierda!

¡Ay, por Dios!

¡Ya, Lucas!

¡Romárrenlos como cerdos!

Vamos a exhibirlos como lo que son.

Una familia de hereje.

Y el conde Lucas se queda en arresto domiciliario. No puedes seguir abusando

la gente así y llamarte un cristiano.

Te quedas vigilando que mi hermano no cometa ninguna estupidez.

Mientras nosotros hacemos lo necesario.

Ophelia, por la Santísima Virgen de la Asunción.

Se están llevando a don Gustavo y a doña Ana. ¿Tenemos que hacer algo?

Ophelia, no me veas así, por favor.

Yo sé que tengo cosas en contra de Leonor.

Yo sé que tengo rencor en contra de ella, pero no tengo nada en contra de

padres.

Ellos solamente han sido buenos conmigo.

Por favor, si solamente supéramos dónde está Leonor y le pudiéramos decir que se

están llevando a sus padres.

Se los están llevando por complicidad de regía.

Yo sé dónde está.

¿No sabes dónde está? Yo le puedo avisar.

Por el amor de Dios, ve a decirle.

Ve, Ophelia, por favor.

He aquí a los padres herejes de la bruja Leonor de Santiago.

Serán juzgados y condenados por esconder a su hija, la hechicera.

Que quede bien claro.

Nadie que haya compartido vino ni pan con los acusados podrá testificar a su

favor.

Señor Talenor, se los llevaron.

El santo oficio. Se llevaron a sus padres.

Fue Rodrigo.

Y los acusan de cómplice por esconder a un hereje.

A usted.

Tenemos que ayudarlos.

Levanta tu cara ante el representante de Dios, hereje.

¡Dejen pasar a mis padres!

¡Alto! ¡Alto!

¡Ya destruyó mi vida! ¿Qué más quiere?

Ya destrocé tu vida, Leonor.

Yo, yo... Estoy cumpliendo solo con mi labor divina en la tierra.

Limpiar tu alma de bruja.

Mira a tus padres.

Míralos bien.

La culpa de que estén así es solamente tuya. No. No, hija, no le hagas caso a

ese infeliz.

¡No! ¡No!

¿Ya lo vieron?

¿Ya vieron a la bruja?

¿La vieron?

Deténganla. Deténganla. Y a sus socios también.

Por piedad, hay que pedirle un poco de agua.

Un trago de agua, por favor.

Inés, nada, rápido.

Lucas, Lucas, piensa bien lo que estás haciendo.

Nada va a ser, Inés, si nos enfrentamos con el santo oficio. Por favor.

Ya estoy acostumbrado a meterme con el santo oficio.

Dime, ¿a dónde se llevaron a don Gustavo y a doña Ana? ¡Dime!

Se los llevaron a la plaza. Fray Rodrigo los va a utilizar como carnada para

desenmascarar los poderes de la bruja.

Tranquilo. Fray Rodrigo me dijo que nada les iba a pasar.

Ray Rodrigo te dijo.

¿Tú ya sabías de esto?

Me dijo el día que me casé con una serpiente.

No, mi amor. Yo no soy tu amor.

Este es un matrimonio arreglado que nunca debe haber sucedido.

Prefiero morir mil veces antes de estar contigo.

¡Maldito!

¡Maldito!

Cuando caigan las cosas amarran al socio, al potro.

Vamos a usarlo para hacer sufrir a Bruja.

Llegamos. ¿Sabes que desde niña yo quería ser doctora?

Porque quería ayudar a la gente.

Quería saber sobre todas las enfermedades para saber cómo curarlas.

doctora Irene Vallejos iba a ser una chingona.

Eres excelente médico.

Quizás.

Pero no me pude salvar a mí misma. Qué ironía, ¿no?

Estoy destinada a morir como todos mis antepasados.

No digas eso, Irene.

¿Por qué no?

¿Es la verdad?

Yo me puedo seguir oponiendo, pero mi vida está en tus manos.

Si yo supiera cómo detener esto.

Yo creo que sí sabes.

Nada más es cosa de llevarte a tu límite.

¿Qué quieres decir con eso?

Bájate del cuarto.

Irene. Irene, por favor, escúchame.

Alguien tiene que saber que estamos aquí.

Bájate del coche.

Bájate.

Vale.

¿Dónde es la entrada?

¿Dónde es la entrada?

Oficial, está claro que pasó algo irregular. Usted acaba de ver la

Mire, ya le dije que no hay historia de antecedentes violentos por parte de la

doctora Vallejos. Y no los va a encontrar.

Este es un caso particular en contra de la doctora Salazar.

¿Usted conoce la motivación de la rencilla?

Así es.

Han tenido últimamente discusiones que han ido de mal en peor.

¿Sobre qué?

Sobre temas laborales, pero también personales.

Con todo respeto.

Pero eso no me parece una preocupación muy grave.

Es que no nos está escuchando. Creemos que la tenía drogada. La pudo haber

lastimado. Diana estaba amarrada a la cama, oficial.

Estas son conjeturas.

Miren, voy a levantar el informe.

Pero no hay nada que se pueda hacer para iniciar una búsqueda sin la

autorización del fiscal del Ministerio Público. ¿Y entonces qué se supone que

tenemos que hacer?

¿Esperar a que pase lo peor o...? Oficial.

Irene está mentalmente inestable. Le repito, Diana está en peligro. Y yo le

repito, eso es todo lo que podemos hacer por ahora.

Hacer el reporte. Ay, no, esto no puede ser, de verdad.

Señorita, le sugiero que se vayan.

Están en propiedades privadas sin permiso. Se pueden meter en problemas.

Aquí tienen mi número.

Estará al pendiente. Con permiso.

¿Malena? Hola.

Hola, Gon. ¿Cómo estás? Perdón.

¿Sabes qué? Es que no tengo mucha cabeza ahorita. ¿Todo bien?

Sí.

¿Te pesqué mal momento?

Pues es que estoy ahorita con Joaquín y con Mario. No encontramos a Diana.

Pensamos que le pasó algo.

¿Pero saben qué pudo pasarles? No sé. Quiero decir, ¿puedo ayudarles en algo?

Pues no.

Es que la verdad es que ni siquiera nosotros sabemos qué hacer.

Yo creo que es cuestión de esperar.

Ay, no sé.

Pero parece bien marcados.

No, pues este...

Nada, en realidad no es importante, simplemente quería tu consejo.

Ya, perdóname, de verdad ahorita no tengo cabeza.

Pero no es urgente, ¿verdad?

Sí, no es nada urgente, así que tranquila. Por favor, déjame saber qué

con Diana, si está bien, si la encuentran, ¿sí? Sí, sí, sí, yo te

Gracias.

Teníamos que haber llegado a esto.

Pero tú nos orillaste, Diana.

¿Tú crees que yo decidí nacer con esto?

Debes pensar que ha sido fácil, pero no.

Jenny.

Vámonos de aquí.

No, no creo que esto sea buena idea.

Enséñame el pasado. No puedo.

No decido cuándo hacerlo, es por momentos.

Lo hiciste con Joaquín. No puedo.

¿Por qué tu papá dice que esto fue el inicio de todo?

Reconoce al honor de Santiago como bruja hechicera.

No, no.

¡Muéstenla!

¡Muéstenla!

Confiesa. Confiesa. Y acabarás de más sufrimiento. Confiesa.

¡Gracias!

¿Eres Satanás?

Cristo, llevas a envenenar a mi hermano con tus embrujos.

Pagarás por todos tus pecados.

Arderás en el infierno.

Pero tranquila.

Te llevarás Eduardo contigo.

¡Ayuda! ¡Ayuda!

¡Ayuda!

¡Ayuda!

Tus

ojos

podrán cambiar de forma, pero el alma que viva tras ellos seguirá siendo la

misma.

Nos volveremos a ver.

Nuestras almas estarán unidas por siempre y tú terminarás sola.

Jamás encontrarás el amor y estarás condenada a volver de la muerte una y

vez.

La de la maldición.

¡Maldita bruja!

Leonor lo hizo porque Inés ayudó a Fray Rodrigo.

Capturaron a Leonor y Eduardo para quemarlos en la hoguera.

Tú nos pusiste esta maldición.

A mí, Joaquín.

A Mario.

Por favor, perdóname.

Yo no sabía.

Y ahora entiendo tantas cosas.

Tenías razón.

Teníamos que venir aquí juntas para poder verlo.

Gracias por ayudarme a entender que tenía que hacer esto para romper el

No podemos seguir así para siempre.

Esto tiene que acabar en algún momento.

Así como yo soy la culpa.

Todo esto para ti es muy fácil.

Pero todo ese daño que causaste.

Todas esas fuertes.

Eso no se perdona, Diana.

No les puedo devolver la vida.

Pero sí puedo salvar las generaciones que vienen.

Empezando por ti, Irene.

Te libero, Irene.

Somos libres.

Yo nunca te voy a perdonar.

¡Lana!

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