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¡Quiero salir de aquí!
LOS PERSONAJES Y ORGANIZACIONES RETRATADOS EN ESTA SERIE
"ESPERAMOS" QUE SEAN FICTICIOS
LA ISLA DEL ASILO
INDEFENSIÓN APRENDIDA
¡Azad!
¿Azad, estás bien?
Edibe…
Van a matar a mi hermana.
Mi madre, mi padre y ahora...
¿Qué dices, Azad?
Íbamos a salvar a Edibe y escapar.
Pero al parecer ya sospechaba.
¡Ya sabía todo!
Si habla…
Explícamelo bien, Azad.
¿Quién sabía qué?
¡Abo Ras!
Está por mandar a mi tío Hüseyin a la muerte,
y también a mi hermana y a mí.
¿Dónde está el B129?
Se nos fue.
La información que buscas
solo yo la tengo.
Tienes cinco segundos.
- Úsalos bien. - Primero hablemos del premio.
Este es el premio.
Pensaré en dejarte vivo.
Esta isla tiene algo curioso, jefe de guardias.
De tanto estar cara a cara con la muerte,
dejas de temerla.
Si jalas el gatillo,
todo lo que sé morirá conmigo.
Jamás sabrás quién mató a tu amigo.
Me cubrirás la espalda en los juegos.
Mientras yo viva,
tendrás noticias de todo lo que pasa entre los refugiados.
El que mató a Klaus
es un refugiado
disfrazado de soldado.
Anda entre ustedes
como si nada.
Dame un nombre.
El refugiado nuevo,
el D140.
¡Entra, vamos!
Azad, detente.
Si no, te expondrás.
Tengo que saber qué contó.
Si lo supieran, los soldados ya se te habrían echado encima.
Azad.
Azad, mírame.
Mírame, Azad.
Si quieres salvar a tu hermana,
debes calmarte y no darle pistas a Abo Ras.
Azad,
por favor.
¿Dónde te metiste?
¿Qué hacías con ese guardia?
Si tuviera algo que ver contigo, te lo diría.
No me amargues ahora.
¿Cómo te diviertes mientras la muerte de mi hermano
queda impune?
Hicimos un trato, Abo Ras.
Ibas a ayudarme a vengarme.
Hice otro trato.
Azad ya no me importa.
Nuestros intereses no coinciden ya.
Estás solo.
No debí confiar en ti.
Nadie antes había cruzado sus límites como tú.
Eres resistente.
Enfréntame cuando no tenga las manos atadas.
No intentaste escapar. ¡Qué raro!
¿Por qué andabas por aquí
en vez de ir hacia la orilla?
¿Qué buscabas?
La forma de mandarlos al infierno.
¿Y la encontraste?
Sé lo que hacen aquí.
Con la excusa de llevar refugiados a Europa los encierran aquí
y los matan cruelmente.
Los salvajes son ustedes.
Despilfarraron sus recursos y ahora codician nuestras tierras.
Es la migración moderna.
Y nosotros
somos el muro que separa
la barbarie de la civilización.
Yo vengo del otro lado de ese muro.
Pronto la gente sabrá todo lo que pasa aquí.
Esa farsa del Asilo se les vendrá abajo.
Ya entendí lo que buscabas aquí.
A quienes contactaste
los arrastraste contigo
al infierno.
Todos,
absolutamente todos tienen un punto débil.
No te preocupes.
Pronto ella también estará contigo.
Elsa…
Elsa, perdóname.
Perdóname, Elsa.
¿Crees que matarás al guardia y así escaparás?
- Empieza el nuevo juego. - Los otros te matarán al instante.
- ¿No es lo que quieres? - Todos jugarán.
¿Por qué piensas en mí?
Porque yo te mataré.
No le daré ese placer a nadie.
¡Fuera ya!
¡Rápido! ¡Vamos, caminen!
Quise recordarte el premio,
lo del juego.
En el bosque
se jugará el cazador y la presa.
Tú tendrás la mejor arma.
Nosotros te cubriremos la espalda.
¡No te entretengas!
¡Tío!
Teníamos un trato, jefe de guardias.
No lo olvidaste, ¿verdad?
Sigue en pie.
Pero no estás para negociar conmigo.
Te bastará lo que te dé.
¡Repartan!
Su octavo juego es el puente de la muerte.
El puente de la muerte es un juego individual,
pero para terminarlo necesitan el apoyo de su pareja.
Lean la carta y pónganse en fila con la persona asignada.
Número uno.
Dos.
Dos.
Tres.
Tres.
Cuatro.
Cuatro.
Cinco.
Seis.
Siete.
Ocho.
En pareja, cargarán la escalera amarilla hasta la bifurcación.
Allí la encajarán en su base, ensamblarán el puente
y cruzarán al otro lado.
Quien cruce el puente en cinco minutos ganará el juego.
Número uno.
¡Que empiece el puente de la muerte!
Gracias por su colaboración.
¿No hay un plano más cerca?
Ahora mismo acerco la cámara.
Bien.
Sigue así.
¡Que empiece el puente de la muerte!
¡Vamos! ¡Más rápido, vamos!
Gracias por su colaboración.
Anda,
sube.
¡Que empiece el puente de la muerte!
Haz lo mismo que yo, Jama.
Al mismo ritmo.
Confía en mí.
Mataste a mi hermano.
Eres la última persona en quien confiaría en esta isla.
Debemos movernos juntos.
Si quieres vivir, no hay otra opción.
Con calma, Jama.
A pasos cortos.
¡Iré por ti, Edibe!
¡Iré por ti, hermana!
Edibe.
¿Te quedaste a mi lado?
Eres mi mejor amiga.
Mi hermosa princesita.
¿Estás lista?
No te preocupes.
Vas a cerrar los ojos.
Al abrirlos,
tendrás un corazón sano.
Podrás correr y jugar
todo lo que quieras.
¿Y Edibe?
Cuando me cure y me vaya,
tendré que separarme de ella.
No se separarán, hija.
Edibe estará
siempre contigo.
Debemos apresurarnos. Acelera, vamos.
Quédate quieto.
No te muevas.
Tenemos que calmarnos, Jama.
Hay tiempo, Jama.
Seguiremos con calma.
No tuve otra opción, Jama.
- Si no, tu hermano me mataba. - Ojalá lo hubiera hecho.
Ya no te necesito.
Vamos, Edibe.
¿A dónde?
Vienes con nosotros.
¿Dejarás sola a tu amiga?
Te quedarás con ella y la apoyarás hasta la cirugía, ¿sí?
Bien. Vamos.
Lo único que importa es que ustedes vivan, hijo.
Mi hijo valiente...
Dejo a Edibe a tu cuidado.
Me ganaste.
Mátame como mataste a mi hermano.
¡Vamos, mátame!
No puedo traerlo de vuelta,
pero puedo salvarte.
¡Felicitaciones! Cruzaron el puente de la muerte.
Es tu turno.
Camina.
¡Kamau!
¡Caminen!
Sigue.
Tú también.
¡Edibe!
Debo salvar a mi hermana.
Debo encontrar una forma.
No te preocupes.
Te voy a ayudar.
Esta vez de verdad te ayudaré.
¡Sigue!
¡Cúbreme!
¿Qué pasa ahí?
- En este juego no había armas. - Yo me encargo aquí, ustedes sigan.
Anulen las cámaras de la zona.
No quiero esa balacera en mi transmisión en vivo, ¿entendido?
Baja la ambientación. Sube la música.
De inmediato.
Solo me mantenía vivo vengar a mi hermano,
y arriba no me lo permitiste.
Ve y salva a tu hermana.
¡Anda!
¡Ve y sálvala!
¡Ve!
¡No tienes a dónde escapar, C134!
Paul, tú quédate aquí.
Al fin nos veremos, hermano.
Señor,
el C134 escapó.
Está en el edificio principal. Por su seguridad…
¿Qué esperan? Atrápenlo y mátenlo.
El C134 está en el dificio pincipal. Tengan cuidado.
Entendido.
Si la cirugía sale mal,
los acabaré a todos uno por uno.
Yo iba a esperar afuera.
El corazón de otro niño será trasplantado a Emily.
Así, mi ángel podrá gozar su niñez con libertad.
¿Y qué pasará con ese niño?
Ese niño eres tú, A204.
- Llévensela. - Un momento.
¡Hermano Azad!
¡Quiero a mi hermano!
¡Suéltenme!
¡Edibe!
¿Dónde estás?
¡Hermano Azad!
¡Quiero a mi hermano!
¡Suéltenme!
¡Hermano Azad!
¡Hermano Azad!
¡Hermano Azad, sálvame!
¡Quiero a mi hermano!
¡Hermano Azad!
¡Hermano Azad!
¡Hermano Azad, sálvame!
¡Hermano Azad!
¡Suéltenme!
¡Quiero a mi hermano!
¡Hermano Azad!
¡Hermano Azad!
¡Hermano!
¡Hermano Azad!
¿Qué haces, idiota?
¡Ven aquí!
Necesito su corazón para mi hija.
Atrápenlos.
Hija,
¿estás bien?
Síganlos. La quiero viva. ¡Vamos!
¡Emergencia!
No te atrevas
a apartar la vista de mi hija.
Sí, señor.
Ahora correremos hacia el bosque
y de allí iremos a la costa, ¿sí?
Vamos.
¡Vamos!
Tú, ven conmigo.
¡Rápido! ¡Vamos!
¡Atención!
El refugiado prófugo se dirige hacia ustedes.
¡Ahí están!
¡Vamos!
¡Vamos, vamos!
Hermano,
¿por qué paramos?
Fuera de los juegos, hay una sola forma de salir de la isla.
Pasar por el terreno minado.
Ese terreno no tiene puerta.
Si intentan salir por allá, nadie se lo impedirá.
Quienes logren cruzar sin pisar las minas recobrarán la libertad.
Ahora tienes dos opciones.
O cruzarás el terreno minado
y recuperarás tu libertad,
o te rendirás y te entregarás.
¡Hermano Azad!
Mira las hormigas.
Te pareces a ellas.
Esa simple línea que ves
es una muralla imposible de cruzar
para las hormigas.
En realidad, pueden pasarla fácilmente,
pero siguen atrapadas dentro.
Igual que tú.
¿Y esas rejas?
¿Esos muros?
¿Las olas gigantes?
¿Son solo una simple línea?
Ahora tienes dos opciones.
O cruzarás el terreno minado y recuperarás tu libertad,
o te rendirás
y y te entregarás.
¿Podría cruzarlos fácilmente si quisiera?
No son los muros
ni las rejas,
el verdadero obstáculo es tu corazón.
Elijo la libertad.
¿A dónde crees que vas?
Necesito el corazón de Edibe para mi hija.
No irás a ninguna parte.
Ven aquí.
Tráiganmelos.
Tráiganme el corazón de mi hija.
Pero, señor, las reglas…
Aquí la ley soy yo, imbécil.
Obedece mi orden.
¿Qué esperas aún?
En el Asilo nadie está sobre las reglas.
Cuando un juego inicia, no intervenimos hasta que termine.
Cuando el refugiado cruzó esa puerta, el juego comenzó.
Ahora somos espectadores.
Por la vida de tu hija, cruzaste el límite.
Violaste las antiguas reglas del Asilo.
Conoces tu castigo.
Felicidades. Usted ganó el juego.
Nosotros trazamos las fronteras.
Y se las enseñamos a ustedes.
Y ustedes quedaron atrapados en ellas.
Pero algunos decidieron migrar y cruzarlas.
Eso es una rebelión contra su indefensión aprendida.
El Asilo es la última puerta de esas fronteras.
Y esa puerta, como las fronteras, en realidad no existe.
Aquí, el único criterio para merecer la civilización
es superar la indefensión aprendida.
Felicidades.
Usted ganó y es merecedor de la civilización.
- ¿Y ahora qué? - ¿Azad se salvó?
¿Ganamos también?
¿Ganamos? ¿Somos libres ya?
Déjennos ir.
En el Asilo en realidad había un solo juego.
Pero prefirieron la cárcel a la libertad.
Excepto uno.
Por primera vez en mucho tiempo, alguien ganó.
Cuando hay un ganador,
el juego termina.
Y los demás, bueno,
pierden.
La isla del Asilo...
La última fortaleza entre la civilización y la barbarie.
La última luz de esperanza para el resto del mundo.
Perder en la isla del Asilo tiene una sola consecuencia:
la muerte.
La regla es muy simple.
Lo que esperamos de ustedes
es que participen en los juegos
y luchen con todo lo que tienen.
¡La única salida es ganar!
¡Porque
la civilización
es un privilegio reservado para los ganadores!
Saludos a todos.
Bienvenidos a la isla del Asilo.
Están en un lugar seguro.
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