All language subtitles for Powrót Diany Salazar, odc. 09

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

Anoche tú, ¿el mismo sueño que has tenido desde niña fue la pesadilla del

calabozo o algo más? Es importante abrir la mente a lo desconocido para

encontrar las explicaciones más complejas.

Pero ¿qué tal si hubiera algo más allá?

Si las conexiones entre nosotros vinieran de otros tiempos. Nos

Don Eduardo de Carvajal.

Así que usted es el médico que quiero usar a mis pacientes como ratos de

laboratorio.

¿Cómo va a ser un date con un tipo que me parece de lo más arrogante? De haber

podido actuar rápido, mi mujer hoy estuviera viva.

¿Y esa marca?

Perdón, ¿te arde?

El conde Lucas de Treviño ha pedido la mano en matrimonio de la bella Leonor de

Santiago.

No está bien que una mujer comprometida salga a cabalgar sola con otro hombre.

Eduardo está encerrado por adulto. Está casado en España.

Hemos decidido que la doctora Irene Vallejos sea nuestra jefa del

de ginecología y obstetría.

Siento que...

Últimamente no me encuentro con él.

¿Pero qué te gusta?

¿A quién le pertenece este cuadro? Se apellidan de Santiago.

¿Cómo está Leonardo de Santiago?

Hay otra pintura abajo.

Pues ya sé qué es. ¿Qué es?

Es sangre.

¡Mario! ¿Te aprovechaste de algo que te conté en la intimidad para venir a

agredir a Joaquín? Me estoy enamorando de Diana.

Esto nos va a ayudar a comprobar si tus visiones son algún tipo de porta hacia

el pasado.

He esperado con ansias este día.

El placer es mío cuando Lucas se atreve.

Al fin nos conocemos, señorita Leonor de Santiago.

He esperado este día con ansias.

El placer es mío, Conde Lucas de Treviño.

Se nota el porte y la elegancia.

Y para externar el gozo que nos provoca la llegada del Conde Lucas de Treviño,

por favor. Don Gustavo, llámeme simplemente Lucas.

De ninguna manera, usted es un conde.

En fin, me gustaría extenderle una invitación a un convite que hemos

en su honor.

Es una cena privada. Solamente usted, Fray Rodrigo y nosotros.

Me dará mucho gusto acompañarlos.

Nada deseo más.

Especialmente después de ver a Leonora en persona y descubrir que es mucho más

hermosa de lo que jamás hubiera imaginado.

Espero que mis cumplidos no la ofendan.

Hija de algo.

Ah, esas son las campanas que marcan mi partida.

Debo atender los aburridos asuntos que denota mi oficio.

Las tediosas visitas reales.

Ha sido un verdadero placer.

Con su permiso.

Diana, aquí estoy.

Vamos a encontrarlo.

Diana, escucha mi voz.

Voy a contar de manera regresiva, empezando por el número 10.

Cuando llegue al cero estarás completamente despierta.

Aquí estoy.

10 9 8 7 6

5 4 3 2 1

corriendo por un túnel, huyendo de algo.

Era la misma mina en la que estuvimos en Zacatecas.

¿Y pudiste ver de qué estaban huyendo?

No.

No, eso no lo tengo muy claro.

Solo sentía muchísimo dolor aquí en la boca y el estómago.

Tranquila, tranquila, tranquila. Respira.

Lo estás haciendo muy bien.

Apenas empezamos con este proceso y has avanzado mucho.

Si seguimos explorando tus visiones, vamos a poder descifrar quiénes son

personas y qué dejaron pendiente en estas vidas.

Ven.

Perdón. Perdón, no, yo... No, perdón, es que... Necesito llevarlo con más calma.

Después del flotario... No me tienes que dar explicaciones.

Tomate todo el tiempo que quieras.

¿Y pudiste ver con más claridad el rostro de Lucas?

No.

¿Te acuerdas cuando te dije que Eduardo tenía el rostro de Mario?

Hay algo que no deja de darme vueltas en mi cabeza.

Que tal vez todas esas personas sí existieron en el pasado, pero... Pero yo

mi visión les pongo el rostro de la gente que hay en mi cotidianidad.

Sí, sí, sí, eso tiene sentido.

Pero, ¿por qué lo dices? Lucas tiene el rostro de alguien que conozcas, pero de

alguien que conoces.

No me haría inquietud.

Creo que podría hacer esto todos los días.

Yo también.

Pero en algún momento vamos a tener que unir los pies a la tierra.

¿No crees? No podemos estar siempre en una eterna luna.

Gracias por decirme, ¿no?

La verdad, disfruto muchísimo estar contigo.

Pero me gusta mentirle a él.

Se me ocurre algo.

¿Por qué no nos portamos bien hasta que hable con él y así me presiono yo

también un poco sola?

Muchas gracias por haberme dejado quedarme aquí estos días.

Tú hubieras hecho lo mismo.

Irene, tú puedes contar conmigo siempre.

Para lo que necesites y cuando lo necesites.

Muchas gracias, Mario.

¿Estás lista?

Tienes que hidratarte.

Irene.

Lo lamento mucho.

A Aurelia era una gran mujer en todos los sentidos.

Me da gusto

verte bien, Mario.

Igualmente.

Mario, yo estaba llorando mucho el otro día.

Me ha hecho más fuerte.

La pérdida de mi mamá ha sido un proceso muy doloroso.

Solo él lo entiende.

Doctor. Sí.

Tiene que venir a ver esto.

Es la muestra de la autopsia de Aurelia Ramírez.

De la masa cancerígena.

Es como si las células hubiesen detenido su envejecimiento.

Pues este puede ser un descubrimiento sin precedentes.

¿Qué hay entre nosotros?

¿Has enterado al doctor Villarreal?

También me gustaría agradecerle a Mario, al doctor Villarreal.

No solamente me ha acompañado en esto como un amigo, sino por los esfuerzos

tuviste de tratar de hacer de la vida de mi mamá algo más duradero.

Yo siempre admiraba la forma de ser de mi mamá.

Tan alegre, tan simple, sin pelas en la lengua.

No voy a tomarme más tiempo, nada más los invito a que cuando piensen en ella

vean así, con esa sonrisa que tenía.

Te amo.

¡Qué buen licor! Le voy a dar las llaves de la Nueva Galicia.

Ojalá, señor gobernador, ojalá.

No más esto, señor gobernador.

Llámeme Manuel.

Yo soy un hombre muy agradecido.

Muy agradecido.

Le voy a dar un cargo muy importante en mi nuevo gabinete.

Manuel, te agradezco el gesto, de verdad.

Pero sabes que no lo hago por eso.

Además, la política no es lo mío.

Yo me conformo con que Eduardo de Carvajal está muy lejos de aquí.

Por cierto, ¿se sabe algo sobre su paradero?

Desde que fue trasladado a prisión, no he sabido mucho de él. Pero si nos

ponemos a juzgar, para mí, ese hombre está muerto.

¿Dónde está el preso? No sé. No sé qué fue lo que pasó.

Ay, de modo.

Eres un diablo.

Yo intenté matarlo, pero una fuerza me impidió hacerlo.

¿Una fuerza?

¿Una fuerza?

¿Cuánto le pagó Don Eduardo para dejarlo huir?

Le juro por mis hijos que las cosas no fueron así. ¿Ah, no?

Yo intenté matarlo, pero, no sé, no recuerdo. No recuerda.

Llévelo inmediatamente al calabozo. En una semana va a recuperar la memoria.

¡Lárguese, bellaco!

¡Lárguese!

Gobernador, gobernador.

Hemos estado rastreando la sangre, pero las huellas desaparecen al río que hay

más adelante.

Por el estado de las ropas y la cantidad de sangre, es muy poco probable que

haya sobrevivido.

El río arrastró con ese hombre y esos documentos jamás van a aparecer gracias

usted. ¡Salud!

¡Salud por eso!

Ya no masticó, ¿eh? Porque si no, no va a quedar para esta noche.

Y felicitaciones, de verdad, muchas felicitaciones a su hija y al conde por

matrimonio. Muchas gracias, Manuel.

Me encantan los brindis.

Les pido que levantemos nuestras copas y brindemos por el inicio de esta unión

que abre el camino para que la familia de Treviño comience a hacer negocios con

la familia de Santiago.

Nosotros, por nuestra parte, continuaremos sirviendo a la corona con

minas y estaremos muy ansiosos de conocer todo respecto al comercio de

cera que es a lo que la familia de Treviño se ha dedicado por generaciones.

Pues que así sea, don Gustavo. Por un futuro prometedor.

Para todos.

Levantemos nuestras copas y brindemos... Con todo respeto.

Sí, definitivamente esta unión es motivo de celebración.

Pero más allá de los beneficios comerciales que vamos a obtener.

Yo brindo por el amor verdadero.

Porque no hay nada que desee más que hacer feliz a mi mujer.

Y por convertirme en el hombre que ella se merece.

No les dije que era un romántico, mi hermano.

Pues... por el romance y los negocios.

Brindemos por esta unión.

Salud. Salud.

Señorita Leonor, solo quiero que sepa que no hay nada que mi corazón desee más

que conocerla bien.

Para eso son estos eventos, supongo.

Esto se ve en todo. Son hipocresía pura.

En esas mesas se dice mucho, pero nadie dice lo que verdaderamente piensa.

¿Y usted sí?

Siempre. Sin excepciones.

Le reto.

Muy bien.

¿En verdad cree que un compromiso como el nuestro arreglado, en el que yo no

tengo ni voz, ni voto,

Es una verdadera muestra de amor.

¿Se ríe de mí? No, no, no piense eso.

Lo que pasa es que cuando se enoja, se sonroja un poco.

Eso la hace ver aún más bella.

Pensé que podríamos tener una conversación seria, pero veo que me

Con permiso.

Leonor, quiero que sepa que por ningún motivo pienso casarme con usted.

Si no existe amor mutuo.

Tampoco fue idea mía que nos casáramos.

Para la familia de Treviño es importante hacerse de los favores de las familias

ricas de la Nueva España.

Pero eso a mí me importa un carajo.

A mí lo que me importa es sentir lo que nunca he sentido antes.

¿Y eso qué es?

Que me quema el corazón por dentro.

Que me arde la piel por estar con la mujer que amo.

Imagino que así se siente el amor y yo quiero sentirlo con usted, Leonor.

Por favor, no diga nada.

Solo deme una oportunidad para conquistarla. Y si no lo logro, le

cancelo todo este compromiso sin ningún tipo de responsabilidad para usted.

Esa es mi propuesta.

Gael, espérame, espérame. Tengo mucho trabajo hoy.

Bueno, yo tengo otro trabajo para ti.

Voy por un café.

Necesito terminar el cuadro del señor de Santiago. Estoy a nada.

¿Quieres algo?

Pensé que había quedado claro lo que quiero.

Qué menso.

Vale, espero no pienses que soy tonto, ¿eh?

No, ¿por qué dices?

A ver, desde hace días no me miras a los ojos cuando me hablas.

¿Se puede saber qué es lo que está pasando?

Nada, todo está bien.

No, no, por supuesto que no está bien.

Así como tú me pides que yo sea honesto contigo, te pido lo mismo a ti. ¿Qué

pasa?

Espera, aquí no.

Estamos en mi consultorio.

¿Todo bien?

Sí.

Te ardió, ¿verdad?

Sí.

Joaquín, perdóname.

Otra vez, perdóname.

Sí quiero empezar algo contigo, pero necesito ser completamente franca.

No he podido sacarme a Mario de la cabeza.

No quiero empezar mal algo que sé que puede ser increíble.

No sé si es por la rapidez con la que te han dado todas las cosas. Yo siento que

lo de Mario todavía es muy reciente.

Estoy confundida.

No se vayan a decirte, ¿verdad?

No.

No.

Prefiero que me digas las cosas.

Necesito ser muy sincera contigo. Ser sincera conmigo porque hay cosas que yo

te he dicho y son parte de mi confusión.

Hay algo que por más que le doy vueltas y le trato de buscar un sentido, no lo

entiendo.

¿Pero a qué te refieres?

En mis visiones, el conde Lucas de Treviño tiene tu rostro.

Y eso también me confunde muchísimo.

Hasta he llegado al punto de volver a pensar que todo esto me lo estoy

inventando. En realidad no es real. No, no, eso no lo creo.

Tú misma me dijiste cuando estuvimos en el Museo de la Mina que uno de los

retratos hablados era idéntico al padre de Leonora, Gustavo de Santiago. Igual

es que parece.

Es que no lo sé.

No lo sé.

Tal vez es demasiada casualidad que Eduardo tenga el rostro de Mario, que

tenga el tuyo.

¿Casualidad o destino?

¿Te besaste con Gonzalo?

Solo fue un beso. Realmente no ha pasado nada más.

No he dejado de pensar en eso tampoco, ¿me entiendes?

Te dije que este güey se moría por ti. ¿No me hiciste caso? ¿Sí o no?

Te voy a partir su madre, este cabrón. Gael, sí me lo dijiste.

Bien. Benéfico entender que sí me lo dijiste. Me lo dijiste. Eso no importa.

no es el problema. ¡No, él es el problema! ¡Él! El problema soy yo, Gael.

cuenta.

Algo pasó.

No sé qué estoy sintiendo. Estoy confundida. Me movió el tapete.

Lo tenemos que hablar.

Y esto no se va a solucionar con sexo, por Dios.

Mira.

Este investigador habla sobre las almas que dejaron asignaturas pendientes y que

se pueden reencontrar a través de los siglos, a veces ni siquiera darse

¿Crees que Leonor dejó una asignatura pendiente?

Absolutamente. Y si esa asignatura fue con uno de estos dos hombres, pues no es

raro que tú le pongas los rostros de Mario y el mío.

¿Me los puedo quedar?

Sí, sí, sí, por supuesto.

Eres el único con el que he podido abrirme al cien por ciento.

Contigo no me siento juzgada.

La verdad es que tú has sido completamente honesta conmigo y yo te

mismo.

¿Ok? Hay algo que quiero que veas.

Antes de pasar a lo que pasó en el flotarium, hubo una sesión donde tuvimos

un... un acercamiento.

Hace un tiempo, tú estabas en trance en una de tus visiones.

¿Por qué no me dijiste nada cuando salí del trance?

Estabas en un estado muy vulnerable, no te quería alterar.

Exactamente, porque estaba en un momento muy vulnerable, debiste verme lo dicho,

¿no crees? Sí, sí, por supuesto. De hecho, traté de decírtelo varias veces,

nunca encontré el momento... Explícame una cosa que no estoy entendiendo. ¿Para

qué lo tenías guardado en tu celular?

¿Qué hacías?

¿Lo veías?

¿Te ves en cuanto? No, por supuesto que no. De hecho, ni siquiera lo había

visto.

Lo guardé como parte de nuestras terapias. Diana, perdóname, por favor.

A ver, tienes todo el derecho de sentirte enojada. No estoy enojada.

No te quiero ver, Joaquín.

Por favor, Diana, déjame explicarte. Es que no hay nada que explicar.

Porque precisamente si hay alguien que sabe lo que me cuesta confiar en la

gente, eres tú.

Tú más que nadie, Joaquín.

A ver, doctor, ¿y qué piensas hacer con eso?

Pues publicarlo, ¿qué más?

Es un gran paso y me hace sentir aún más seguro de seguir con el ensayo.

Cael, qué gusto verte.

¿Qué tal? No sabía nada de estos resultados.

Bueno, la verdad, nos descubrimos en tu ausencia, que digo, ha sido un poco

recurrente.

Bueno, pero todo bien, para eso somos equipo.

A ver, pensé que iba a decir eso y me tomé la libertad de escribir un borrador

para la revista biotécnica. Muchas gracias, doctor Santelmo.

Le echo un ojo y hago mis apuntes. Bien.

¿Mencionan mi nombre?

Eh, Gael, ¿sabes que el usual es publicar el nombre del jefe de la

y el laboratorio? Pero no te preocupes, Gael. Yo me encargo de mencionarte en el

texto.

Gracias.

Igual quisiera que revisaras la página número 3, la 3 y la 5.

Le dijiste a Joaquín que es idéntico al Conde.

¿Luego cómo no quieres que este hombre esté obsesionado contigo, Díaz? Hombre,

ni de broma lo digas. No está obsesionado.

Metió la pata.

Me encantan tus sueños cachondos. Te empieza a gustar a alguien y ya lo

a tu story.

Y bueno, fuera de broma, qué bueno que le dijiste el video.

Porque eso no es cool, Adriana.

Uy, hablando de sueños cachondos.

Está hablando el tuyo.

No me digas que no le has dicho nada a Gael. Lo intenté.

Se puso como loco. No le pude contar todo.

No le dijiste.

Le dije que nos dimos un beso.

Llevas tiempo acostándote con él. Ay, ya sé, Diana. No me lo digas ya. Me siento

peor de lo que ya me siento. No piensen que Gael se va a sentir peor. Tú no le

dices nada.

Sí, pero no lo vi prudente.

De todas maneras voy a terminar con él.

¿Para qué lo hago sentir peor también?

Mira, hermana, yo soy la peor dando consigo, sino aplicándolo.

Pero creo que no deberías dejar pasar más tiempo porque se te va a complicar

todo. Ya sé, Diana, ya lo sé, de verdad.

¿No te sientes bien? No, sí.

No sé, creo que llevo mucho tiempo ya oliendo la pintura.

Me voy a ir a tomar un poquito de aire, ¿sí?

¿Qué pasó con esa lealtad a Santelmo que tanto mencionó la última vez que nos

vimos, doctor?

Sí.

Desgraciadamente el doctor Santelmo tomó el lado del doctor Villarreal.

Y yo no.

Así que si la oferta de financiar mi investigación sigue en pie... No va a

tarea fácil.

Precisamente la persona que menos le agrada es a quien necesita acercarse.

Ganarse su confianza.

Acercarme a él es fácil.

Pero ganarme su confianza no tanto.

La gente confunde confiar con ser amigos. Y una cosa no necesariamente va

otra.

La manipulación es un arte que yo conozco muy bien.

¿Ha probado, por ejemplo, disculparse?

¿Disculparme con él de qué?

No importa de qué.

Lo que importa es el peso de la disculpa.

Pedir disculpas desarma a la persona que quiere seguir confrontada.

Si me dieran un peso por cada vez que me confunden con la doña, sería

millonaria.

¿Ya me vas a decir a qué viniste?

¿O me vas a seguir contando los mismos chistes que me contabas desde que era

niño?

Ay, Joaquín.

Bueno que una madre no puede venir a visitar a su hijo sin razón alguna.

En los últimos diez años te he visto, ¿qué? ¿Tres veces?

Así que no, no me parece normal que te aparezcas así de la nada.

¿Qué quieres?

¿Dinero?

Ay, bueno.

Ahora que mencionas ese tema, no me vendría nada mal saldar un par de

que se me salieron de las manos.

¿Cuánto quieres?

No, no, no, Joaquín.

No voy a aceptar tu dinero.

Guarda él.

Con que me des techo y comida por unos días, con eso es suficiente.

Está bien.

Pero no quiero ver estas porquerías en mi cara.

Si te las vas a tomar, te sale.

¿Cómo estás?

¿Quieres que te prepare algo a cenar?

Gael, tenemos que hablar.

¿Qué?

¿Qué pasó?

Tengo que tomar una decisión y no lo quiero hacer sola.

Necesito saber qué es lo que pienso. Y lo último que quiero es que me pase como

a Diana.

¿Qué pasó con Diana?

Está en un embrollo por haberse metido con Joaquín.

Bueno, los dos son solteros.

No, pero Joaquín es su psicólogo.

Bueno, sí, pero el hecho de que sea psicólogo no significa que deje de ser

persona. No me estás entendiendo.

Al parecer se besaron durante una sesión mientras él grababa un video.

¿Cómo? ¿Abusó de ella? No, no abusó de ella.

Hay que enfocarnos en esta plática, ¿sí?

Lo estuve pensando mucho y ya sé qué es lo que quiero hacer.

Vale.

Perdóname.

Mira, lo que pasó con Gonzalo no solamente es responsabilidad tuya,

mía.

He pensado mucho las cosas y...

Estoy dispuesto a olvidar todo y contarle que estamos juntos.

Mario.

La verdad quería ofrecerte una disculpa sincera por mi comportamiento estos

últimos días.

Dejé que mi ego se entrometiera y estuvo muy mal.

Gracias por decírmelo, Gael.

La verdad es que disfruto mucho trabajar contigo y no te preocupes, a todos nos

pasa. Acepto tu disculpa.

Gracias.

Bueno, digo, cambiando de tema drásticamente, hay algo que me gustaría

Sí, dime.

Realmente no tiene que ver conmigo, es más bien con mi cuñada Diana.

Sé que le tienes mucho cariño y creo que es importante que lo sepas.

Sí, nos vemos la próxima semana.

Vale, pues.

Nos vemos.

Adiós. Nos vemos.

Encargo ese ensayo artístico.

¿Qué pasó, Rolando? Justo te iba a buscar. A ver si comíamos.

¿Todo bien?

No, Joaquín.

No está todo bien.

Te denunciaron ante la Sociedad Mexicana de Psicología por mala práctica.

¿Qué?

Esto es absurdo.

Alguien reportó que tuviste una relación íntima con uno de tus pacientes, que

además tenías evidencia de ello en video.

¿Quién?

No, no fue ella quien hizo la denuncia.

Un médico, un tal Mario Villarreal.

Me temo que esto no solo te obliga a ti a cerrar tu consultorio, sino me obliga

a mí a darte de baja indefinidamente como profesor de esta institución.

Rolando, tú me conoces.

Por favor, no me hagas esto.

Lo siento, Joaquín.

Ya está fuera de mis manos.

El guarda te acompañará a la salida.

Necesito que me entregues tu credencial y tu gafeta de entrada.

Te preguntan por qué y les quito un problema personal.

¿Qué pasa?

Bueno. Hola, partner. ¿Cómo estás?

Quería saber cómo va la restauración.

Partner, te conozco desde hace más de diez años.

Sé perfectamente que me estás marcando para ver si hable con Gael.

Me dio odio. ¿Sí?

¿Algo?

Lo intenté. Solo se puso rudo.

Peleamos fuerte y... no llegamos a ninguna conclusión.

Llevamos muchos años juntos.

Romperle el corazón a alguien no es algo que nadie quiere.

De verdad quiero estar contigo. Dame un poquito más de tiempo. ¿Va a valer la

pena?

No vuelvo a presionar, partner.

Pero aquí solo, en la galería, me estoy picando los ojos y es pequeño.

¿De verdad?

¿Tu actitud?

¿De verdad caíste tan bajo como para cerrarle el consultorio a Joaquín?

¿Qué te pasa?

No lo hice por lo que tú creas.

Diana, la que no está viendo las cosas claras eres tú.

Este tipo abusó de ti, te grabó. No abusó de mí, fui yo la que lo besó.

No entiendo cómo carajos te enteraste de eso. No entiendo, no entiendo tu

maldita necesidad de meterte en mi vida. ¿Por qué?

Que no puedo evitarlo.

Es más fuerte que yo.

Una disculpa, señor Garza.

Pero vamos a arreglar este malentendido y vamos a reabrir el consultorio muy

pronto. No tiene nada de qué preocupar.

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.