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Zulu
esolver"?
Rubén: A ver, [inaudible] Marco: ¡Está sangrando, güey!
Está muerta.
Estás, pero como loco si piensas que voy a hacer eso.
A ver, hermano, cálmate, lo siento.
Rubén: No tienes idea de lo que tengo que hacer
para que Ana me perdone, güey, no.
Benjamín: A ver, escúchame.
Yo te entiendo, te lo juro que te entiendo.
Tengo tarjeta amarilla con ella, güey.
Es la única solución.
De verdad.
Júrame que el pendejo de Alonzo no va a decir nada.
No... no.
Pídeselo a Gabriel, Gabriel es soltero.
Gabriel, Gabriel.
Por eso mismo, nadie nos va a creer,
porque es soltero.
Hermano, lo pensé todo, te lo juro.
Todas las opciones.
Y lo único que nos va a salvar es la lógica.
Tú eres el novio.
Lo siento, hermano.
[música inicia]
[música termina]
Julieta: Gabriel.
- Hola. - Hola.
Oye...
necesito decirte esto.
Yo no te invité a trabajar aquí...
digo, para verte.
Solamente porque creo que
puedes hacer un gran cambio en los alumnos.
Eres un gran profesor.
¿Y...? ¿Y luego?
Y... pues...
mira, yo amo a mi marido
y... soy muy feliz con él.
Él es el hombre de vida.
Tú y yo no podemos ser más que colegas.
Ya...
Yo pensé que éramos amigos, más que colegas.
Esta parte...
No sé.
¿Tú crees que...
tú y yo podamos ser amigos?
[aves cantan]
Buenos días.
Buenos...
Vengo en son de paz, ¿eh?
Yo espero.
Miranda: Vengo a avisarte...
que tú y tu honorable familia
pueden estar tranquilos
porque ya resolví el problemita ese,
del coche que teníamos.
- ¿Le pagaste al policía? - No, Tamara,
¿cómo le voy a pagar? ¿Con qué le voy a pagar
si sabes que aún no tengo trabajo?
No...
Pero...
digamos que quedé en buenos términos
con el detective.
¿Te acostaste con el hermano de Ana?
Bueno, es que eso lo vuelve más interesante, ¿no?
- ¿Es en serio? - ¿Qué tiene, Támara?
Oye, soy una mujer soltera,
joven, exitosa.
Yo me puedo acostar con quien quiera, ¿no?
Me queda claro, perfecto.
A ver, hablando de eso, ¿cuándo fue la última vez
que te acostaste con Benjamín?
¿Qué te importa, vulgar?
No soy vulgar, es pregunta seria.
La semana pasada.
- No te creo nada. - Pues créeme.
Bueno, estás avisada.
Todo está bajo control.
- Qué bueno, gracias. - De nada.
Por cierto, hueles a noche loca.
¡No te cambiaste!
Qué bárbara.
¿Está en consulta el doctor Benjamín?
recepcionista: No, doctor. Está con su amigo Rubén.
OK.
Benjamín: Yo no sé qué hacer con Alonzo.
¿Por qué no hablas tú mejor con él?
- Es más tu amigo. - ¿Mi amigo, güey?
- Sí, claro. - Es tu cuñado, güey, a ver...
¿qué tal si dice algo, eh?
Benjamín: Pues nos fregamos.
Él sabe que estamos ocultando algo
y lo va a descubrir. Y ahí sí va a valer madres.
Ya sé, güey, por eso es que yo no le puedo contar
que estuve con una estríper.
Si Ana se entera, güey, me va a mandar a la mierda.
No, no, no le puedo decir.
Benjamín: Eso es culpa tuya también, ¿eh?
¿No que muy enamorado?
Pues no te hubieras cogido a la estríper.
Cállate, cállate, no digas "Ay, las cosas como son".
Yo ni siquiera quería, güey.
- Be- Te obligaron, ¿no?rías? - No, pues casi me obligas,
- güey, casi me obligas. - Alonzo: Ey, ey, ey, ey, ey...
¿Por qué están gritando así? ¿Qué les pasa? Tranquilos.
¿Qué escuchaste?
Nada, no escuché nada...
Bueno, fuera que... te metiste con una puta
en tu despedida de soltero, pero fuera de eso, nada más.
No, güey, no, no. Güey...
- ¿Ese es el secreto? - Te lo suplico, güey,
te lo sup... te lo ruego, no vayas a decir nada, güey.
Si Ana se entera, la voy a perder
para siempre, te lo ruego, güey.
¿Cómo crees que te voy a quemar?
Tranquilo.
Entre gitanos no nos leemos la mano.
- Todo bien. - Conste, güey.
Sí, obviamente, compa, ya relájate.
- Gracias, flaco. - Sí.
Ya, todo bien.
Bueno, los dejo, que tengo pacientes, ¿va?
Gracias, güey.
[música de suspenso]
Fernando: Imprime los antecedentes
y déjamelos en el escritorio, ¿no?
- Sí, señor. - Vale.
Hazme un favor, Leo.
- ¿Sí? - Búscame todo lo que encuentres
sobre Rubén Acosta Martínez.
Rubén Acosta...
- Leo: ¿Es él? - Ese cabrón, exactamente.
No, no me aparece...
Dos infracciones en los últimos cinco años.
¿Voy más atrás?
Desde que lo parieron prácticamente.
A ver, aquí aparece una denuncia por agresión,
pero es muy antigua, jefe.
Chécame los detalles.
Año 1999,
riña en la vía pública.
Es todo lo que dice.
Perfecto, es todo lo que necesito.
Gracias.
- ¿Cómo está mi chula favorita? - ¡Ay, me espantaste!
- ¡Ya! - ¡Ay, qué cosa!
Ponte feliz de que tu hermano te vino a visitar.
Salúdame.
¿Qué cocinas?
Estofado de res.
- Alonzo: ¡Qué rico! - Sí, riquísimo.
¿Por qué traes esa carota?
Porque es mi carota...
- Alonzo: Ajá... - Una tontería.
Nina,
¿puedes poner la mesa, por favor, ayudarle a Nora?
Sí, señora.
- Hola, Nina. - Nina: Hola, joven.
Porque Benjamín se enteró que estuvimos en la cárcel.
¿De qué te ríes?
- ¿Qué tiene? No está tan grave. - ¿Cómo no está tan grave?
Estuvimos en la cárcel, ¿de qué hablas?
- A cualquiera le puede pasar. - ¿A cualquiera?
A ti te puede pasar, a mí no me puede pasar.
Ni que fueras un asesino serial, por Dios.
Además, hazme el favor
de bajar a mi cuñado del pedestal,
tampoco es ningún santo, ¿eh?
¿Por qué dices eso? ¿De dónde viene?
Nomás, digo, es un ser humano como cualquier otro, y ya está.
¿Por qué lo dices?
- Dime. - Es una tontería.
¡Dime!
- Te vas a enojar. - No. Dime.
El día de la despedida de soltero, en Valle...
llevaron una pros... una estríper.
Ay, ya no es para tanto. O sea, la llevaron.
No quiere decir que hicieron algo.
Es una despedida de soltero, Támara, por Dios.
Es entretenimiento sano.
Tamara...
Karina: Tome, tía, le hice un té.
¿Dónde está?
¿Por qué no da ninguna señal?
Va a aparecer pronto, tranquila.
¿Estás segura que no sabes nada más?
No, no, tía, ¿cómo cree?
Si yo supiera algo, ya le hubiera dicho.
Aparte, ya sabe cómo es ella de reservada,
no, no le gusta contar sus cosas.
Sí...
le gusta tener sus lugares secretos.
Tía, ya me tengo que ir.
¿Estás segura que no sabes nada?
Qué esté bien, tía. Le dejo el té en la mesa.
Sus lugares secretos...
[suspira]
[música de misterio]
¡Carajo!
[puerta al abrir]
[puerta al cerrar]
Hola, mi amor.
Hola.
Benjamín: Linda noche. ¿Cómo estás?
Muy bien.
¿Y mi beso?
Tamara: ¿Y esto?
¿Por?
Bueno, mi amor, porque yo sé que...
no sé, han sido unos días raros y...
no sé, me gustaría que estuviéramos tú y yo,
en un lugar diferente, solitos.
Oh...
Pero... a ti te gusta mucho ir a Valle,
a la casa de Valle.
¿Por qué no quieres ir? ¿Qué pasa?
No, no, no es que no quiera ir, para nada, al contrario.
Me encanta Valle, pero...
pero quería que esto fuera especial, diferente.
Tú y yo solitos, en un lugar nuevo.
¿No? ¿No te gustan Los Cabos?
No, sí, me encantan.
Pasa que creo que hace mucho calor
y se me antojaba más Valle.
Bueno, luego... lo vemos mejor, ¿no?
Y ya tomamos decisiones.
[asiente]
Voy a leer...
Sí... me voy a bañar.
Sí.
[teléfono vibra]
- Mi teléfono, se me... - Sí.
[beso]
[teléfono vibra]
Melanie, no, no puedo hablar ahora.
Después, sí, disculpa. Gracias.
Melanie.
- Buenos días, Nina. - Hola, señor, buenos días.
- ¿Todo bien? - Nina: Todo bien.
Me alegra.
Nina, ¿y la señora?
Salió. Se levantó muy temprano y se salió.
Yo creo que tenía prisa, porque ni desayunó.
¿Y no le dijo a dónde fue?
Nina: Ah, no, no, no me dijo nada, señor.
Oiga, patrón, pero sí se veía rara...
como muy seria.
¿Le sirvo café?
No, así está bien, Nina, gracias.
[aves cantan]
[música de misterio]
[aves cantan]
[teléfono vibra]
[resopla]
[exhala]
Arnaldo: Señora Támara,
qué gusto verla.
Dijo que quería hablar conmigo.
Sí, Arnaldo.
- ¿Cómo estás? - Bien.
Qué bueno.
Quiero saber qué pasó
la noche que vino Benjamín con sus amigos, Arnaldo.
técnico: Listo, ya quedó.
Eh... tiene poca batería, pero funcionará.
Además, ese celular es de prepago
- y seguro no tiene crédito. - Gabriel: Gracias.
Oye, compa, ¿y tienes el cable?
De ese modelo ya se me terminó.
- y tú págale, güey. - Marco: No, espérate...
- ¿Cuánto es? - Quinientos.
Ah, chinga, ¿este cabrón estudió en Harvard o qué?
Se me olvidó la cartera en el carro.
¿Por qué no le pagas, vas por el cable y te veo ahí?
Él te va a pagar, gracias.
- Marco: Sí. - Pinche güey.
A ver, amigo.
No entiendo qué pasa si ayer estuve en su casa.
Siéntate.
solamente me habló y me dijo que Ju le urgía contarme algo,
pero me dijo que quería que tú estuvieras presente.
- Perdón. - Julieta: Adelante.
Tú y yo tenemos que hablar.
¿Qué pasa, Carmen?
Encontré algo.
Carmen: Ahora entiendo por qué Daniela no aparece.
¿Qué encontraste?
Karina: ¿Pero por qué me ve así, tía?
¿Por qué? Porque ayer hablamos, Karina.
Ayer me acordé que...
que Dani tiene una cajita
en la que guarda sus cosas más personales.
Está embarazada.
Es tu prima.
Tu mejor amiga.
No me salgas ahora con que no sabes nada,
- por favor, Karina. - Carmen, Carmen.
Mira, tranquilízate, vamos a sentarnos, ¿OK?
- Marco: ¿Qué pedo? ¿Sí había? - Gabriel: Ya está.
Conéctalo.
Estos prepagos deben de ser difíciles de rastrear, ¿no?
Pues yo creo que sí.
¿Qué, nos vamos a otro lugar más seguro?
No, no, de una vez aquí.
Mira, mira, mira.
- ¿Qué hay? - "Mamita chula".
"Estás bien rica".
"Mamacita, hoy te quiero ver por la noche".
"¡Deliciosa!". Estos son puros mensajes de texto.
No tiene ningún número registrado.
Seguramente han de ser de sus clientes.
Pues sí, güey.
Estos mensajes tienen tres semanas.
Esta chavita tenía poco trabajando de eso.
Ya te dije que no vamos a encontrar nada
en este aparato.
Además, neta, yo nunca hablé con ella por teléfono, nunca.
Mira, mira, mira, un video.
- ¿Y qué es? - Un video
y es de la misma fecha cuando pasó todo.
Mira dónde estoy.
[música de fiesta]
Gabriel: Somos nosotros, güey, nos grabó, güey.
Marco: Pues ya vi, pendejo.
A ver, fíjate si se lo mandó a alguien.
No, no sé, güey. Hay otro video con la misma fecha.
¿Qué pedo con esto?
- ¿Qué? - Mira.
No sé.
Cuando nos deshicimos del coche, tú te encargaste
de las cosas de ella.
¿Dónde está la pinche bolsa con el dinero, eh?
Justo en ese momento, llegó la patrulla y...
y el doctor se puso a hablar con el poli.
Y... ya.
Y ya.
¿Qué más?
¿Qué más viste? ¿Algo distinto?
¿Algo que me quieras contar?
Eh... yo no estaba aquí cuando llegaron ellos,
pero más noche, salieron en los dos coches.
¿Dos coches?
Sí y más tarde, regresaron en uno.
En una camioneta.
- Está todo muy raro, ¿no? - Sí.
Los cuatro hicimos la limpieza de la casa,
- de arriba abajo... - Simón.
¿Dónde está el bolso?
¿Y a quién le mandaría ese video esta chamaca?
Pues a lo mejor no se lo mandó a nadie.
¿Qué?
¿Qué haces?
Le voy a llamar a Benjamín, por si el bolso se quedó
en la casa y lo puede encontrar alguien.
No, no.
No es necesario marcarle a nadie.
Nadie va a encontrar ese bolso, yo te lo garantizo.
A ver, Marquito.
Tú sabes dónde está ese bolso con el dinero, ¿verdad?
Lo subí a la camioneta.
Sí, na... nadie me vio, te lo juro.
¿Y cómo se te ocurre hacer esa pendejada?
¡No sabemos de quién es el dinero!
De la morra que se murió.cómo de quién?
¿Y esa morra va a traer todo ese dinero encima?
Pues qué tal si... le talachaba duro,
tenía muchos clientes...
No digas pendejadas. ¿Dónde está?
No juzgues, cabrón... ¿Quién?
¡El dinero! ¿Qué hiciste con él?
Ya no está.
¿Estás segura de que la prueba de embarazo es de Dani?
Ay, Julieta, por favor.
¿Qué tendría que estar haciendo Daniela guardando
una prueba de embarazo de alguien que no es de ella?
- No sé. - No, no, lo que tenemos
que hacer ahorita es buscar al novio.
Seguramente está con él
y seguramente tú sabes dónde está. ¿Quién es?
Tía, ya le dije que yo no sé nada sobre eso.
- No te creo nada, no te creo. - A ver, Carmen. Carmen.
Esta no es la manera.
Entiendo que lo que descubriste es algo muy importante,
pero no podemos sacar conclusiones precipitadas.
Karina, puedes irte a tu salón.
- Gracias por tu cooperación. - No, deja que termine...
- Por favor... - Carmen,
sé que lo que estás pasando es muy difícil, Carmen,
pero no puedes tratar así a Karina.
Ya lo sé.
Soy madre soltera, Julieta.
Las cosas no han sido nada fáciles.
Y toda la vida me he dedicado a decirle a Daniela
de qué manera se tiene que cuidar.
Ahora entiendo por qué mi chiquita está escondida.
Tiene miedo.
Y tienes razón, Carmen.
Pero esto que descubriste, lo tiene que saber la policía.
Ay, la policía.
Ellos no hacen nada.
Desde que Dani desapareció,
lo primero que hice fue ir a la policía y levantar un acta.
Por eso, esta chamaca me tiene que decir
exactamente dónde está y con quién.
Carmen,
tranquilízate,
la vamos a encontrar.
[exhala]
Mira,
te lo digo en serio, carnal, con el corazón en la mano.
Necesitaba ese billete, si no, no lo hubiera hecho.
Al final, me lo robaron, todo salió mal,
pero tienes razón, tienes razón.
No debí hacerlo y te ofrezco una disculpa.
Fue una chingadera de mi parte, pero los demás...
los otros güeyes no se tienen que enterar.
¿Estás de acuerdo? Mucho menos mi vieja, o sea, esto...
Tú la conoces, güey, si... ¡Ey, ey!
Tú la... Si le dices algo, cabrón,
me va a matar, o me va a dejar que...
pa'l caso, me voy a morir, es la misma chingadera.
Vete a la mierda, cabrón.
No vas a decir nada, ¿verdad?
¿Ey? Gabo.
Gabo, espérate, güey. ¡Gabo!
[teléfono vibra]
máquina: Buzón de voz. La llamada se cobrará
al terminar los tonos siguientes.
empleada: Estoy a sus órdenes, señora.
Eh...
Supongo que estás muy cansada por todo el...
despapaye que te han de haber dejado
los muchachos, ¿no?
No, señora, ojalá todos fueran como ellos.
- ¿Cómo? - Ni se notó que hubo gente.
A ver...
¿me estás diciendo que Benjamín y sus amigos
te dejaron todo, así de limpio como está ahorita?
Toditito, señora, yo no moví ni un dedo.
El doctor y sus amigos se portaron muy bien.
Lo único que no encontré fue una cobija.
Quién sabe dónde la guardaron.
¿Quiere su tecito de valeriana?
Eh...
gracias, Matilde, sí.
Sí, sí.
[chicharra suena]
Gabriel: El sistema inmunológico
nos mantiene sanos y salvos,
libres de los peligros del mundo exterior,
por eso vivimos en la gloria,
pero de repente
una infección derriba todas nuestras defensas
y nos pone en peligro.
Julieta: ¿Tú crees que los amigos se cuentan todo?
Gabriel.
Perdón es que...
no dormí muy bien.
Sí, ya vi que andas en la luna.
Bueno, te preguntaba si tú crees que
los amigos se cuentan todo.
No lo sé, depende... depende el amigo.
¿Por qué preguntas eso?
Pues porque quiero encontrar la verdad.
¿Te acuerdas de Carmen, la mamá de Daniela?
Pues sí, claro que me acuerdo...
- pobre mujer. - Pues sí...
Resulta que encontró algo.
Daniela está embarazada.
Puta madre.
- No, no, puta madre. - Sí, ¡es terrible!
Entonces me puse a pensar que tal vez Karina sabe algo,
su prima, su amiga.
¿Qué te pasa?
No, no, es que estaba...
pensando en...
en...
pues, no sé, una niña tan joven,
embarazada, desaparecida...
Pues sí, pero mira,
Carmen cree que por eso se fue Daniela
y está segura de que está con el papá de su hijo.
Y también cree que Karina sabe algo,
ya ves que las amigas se cuentan todo.
Gabriel, yo sé que te angustias mucho,
pero mira, al final eso una buena noticia.
Eso quiere decir que Daniela está sana y salva.
Yo sé que va a volver
porque solamente tiene miedo de cómo
va a reaccionar su mamá con el embarazo.
¿Qué te pasa?
Perdón, es que...
no tenía un buen día...
y con ese tema, pues...
- ¡Ay! - ...es complicado.
¿Te recuerda a tu alumna que se suicidó?
- Sí, exactamente, es eso. - ¡Qué mensa soy!
Pero mira, no te preocupes,
porque lo de Daniela es diferente.
Ella tiene una mamá que la ama,
amigas, proyectos, es una chava llena de sueños.
Yo sé que va a regresar...
[resopla]
A ver, Gabriel.
Yo creo que mejor yo me voy Yo noa dedicar a otra cosa.esto.
- Estoy... me voy a la casa... - Mira, a ver, yo sé que
tú te preocupas mucho,
pero tranquilo.
Cuando Daniela regrese,
tú y yo la vamos a ayudar a salir adelante.
[resopla]
Ya no te preocupes.
- organizador: ¿Qué les parece? - Gabriel: ¡Guau!
- Este es el salón. - ¡Guau!
- Anita: ¿Qué? - Gabriel: Incre...
¿Quieren que anote la fecha para dentro de un mes?
Gabriel: Está incre...
- Gabriel: Sí, ¿no? - Anita: Bueno...
Tienes suerte, ¿eh? Porque la fecha está disponible
y el precio ya incluye todo lo que está en la lista.
De hecho, aquí tengo cuatro mesas
para que puedan observarlas
y escoger la que más les guste.
Guau, está... está muy top.
O sea...
sí está espectacular,
pero eh... ¿cuánto sería el precio por todo?
Un millón doscientos cincuenta mil pesos
para 150 invitados,
como le habíamos comentado.
- Superbién. - ¿Cómo que superbién?
- No, claro que no, amor, no. - Está bien, está bien.
Si quieren, los dejo para que lo piensen.
Yo voy a estar en mi oficina.
- Bueno, sí. - Va, gracias.
Va, gracias, ¿eh?
No, ¿cómo crees? ¿Más de un millón?
Mi amor, ve nada más, está increíble.
O sea, está de supermoda, aparte
en Birmania, habíamos quedado que iba a ser aquí.
Sí, pero algo mucho menos que esto, no.
Habíamos quedado que era mitad y mitad, además.
Mi amor, pero yo puedo y quiero pagarlo.
No, yo sé que tú quieres, pero...
[gruñe]
...no sé, amor, tú no tienes por qué pagarme nada.
Amor,
lo que más me gusta de ti es tu independencia, mi amor,
pero déjame regalarte esto.
Anita: ¿Sí?
[aves cantan]
Quiero que entiendas que cualquier detalle es importante.
Quizá te dijo el nombre de algún chavo
con el que estaba saliendo.
Mira, yo creo que las primas se cuentan todo,
tal vez te dijo...
el nombre del papá de su hijo.
[exhala]
Si crees que la estás traicionando con esto,
no es así.
Julieta: Ella haría lo mismo por ti.
¿Ya terminó?
[suspira]
¿Usted cree que yo no quiero encontrar a mi prima?
A ver, si te pregunto esto
es porque me preocupas, porque quiero que confíes en mí,
no solamente como tu maestra.
Créeme que entiendo por lo que
- estás pasando. - ¿Qué va a entender?
Usted es una fresita que viene a los barrios jodidos
a hacer sus obras de caridad y cree que lo sabe todo.
Daniela no me dijo nada, así que ya deje de acosarme.
Miranda, necesito pedirte un favor.
Estaba embarazada.
Rubén: No, no, güey, no.
No, esto es demasiado, güey, no.
Benjamín: A ver,
¿estás seguro?
Bueno, tranquilos.
Tenemos que dominar nuestras emociones.
Tenemos que estar tranquilos.
Por favor.
Rubén: Fue un accidente.
Eso es de lo que tenemos que estar convencidos, güey.
Marco: A huevo, estoy de acuerdo.
Es un pesar que...
la morra esté muerta
y está de la chingada que haya estado embarazada.
No hay nada qué se pueda hacer.
Tenemos que seguir con nuestro plan y...
aquí las cosas no pueden cambiar.
Y aquí no pasó nada.
¿Aquí no pasó nada?
¿Y las consecuencias qué? ¿No importan?
Ahí va este pinche profesor [inaudible]
A ver, ya, cabrones. ¿Qué pasa, güey?
Pregúntale a este don Vergas que sabe todo.
¿Qué pasó, Gabriel?
- Nada. - No, no, sí, dinos.
- ¿Qué pasó? - Hay más.
¿O les dices tú o les digo yo?
¿Cómo que ella tenía 75 mil dólares
en efectivo, güey?
No mames, no, no, esto ya es pinche tragedia,
pinche película, güey, no mames.
¿Te encontraste un dinero y te lo robaste?
No...
no me lo robé... lo tomé prestado,
porque la morra no lo iba a necesitar.
Nos mentiste.
Marco: No mentí.
No les dije la verdad, que es diferente.
Cabrón, lo hice por necesidad.
Benja, estoy metido en un pedo, cabrón.
¿OK? Tengo una pinche deuda.
¿Qué deuda, güey?
Una deuda que al final, vale madres.
Me robaron el pinche billete.
Ni la pagué.
¡Qué decepción!
No me digas eso, Benja, me vas a romper el corazón.
Como para ti no hay consecuencias, ¿no?
- Gabriel: Como siempre. - Ya cállate.
Gabriel.
¿Qué más había en el celular?
Había mensajes, números...
sin contacto,
fotografías, videos,
pero creo que no los mandó, no lo sé.
Hay que deshacerse de ese celular.
Fue lo que le dije.
Sí...
[Benjamín exhala]
Gabriel, siento mucho todo esto.
Es una mierda que se haya muerto...
embarazada, pero no podemos hacer nada, hermano, nada.
Lo único que podemos hacer es estar tranquilos.
Intentar resolver esto.
Y hablar de eso...
neta, no nos va a ayudar, carnal.
Lo siento mucho, cabrón.
Lo siento mucho.
Me tengo que ir.
Marco,
te espero en la oficina, cabrón.
Señor, sí, señor.
¿Contento, cabrón? ¿Eh?
¿Ya te sientes libre de culpa?
¿Vas a poder dormir tranquilo?
¿Con tu conciencia limpia? Felicidades, qué a toda madre.
Mi conciencia...
la tuya y la de todos está podrida.
Ah y, por cierto,
más pronto cae un mentiroso que un ladrón.
¿No es un hablador que un cojo?
No, no lo entenderías.
- Claro. - Sí, güey.
No.
Piénsalo.
Quiubo.
Es verdad, güey,
que estamos hasta el cuello, cabrón.
No, no mames, ni le hagas caso a esos números porque...
no vas a entender cómo está el pedo, güey.
No se necesita ser genio para entender
que tienes un desmadre, güey.
¿Cuál desmadre? No, no, no...
Tengo todo bajo control, neta.
¿Tener bajo control es tener este mierdero, cabrón?
Güey...
perdón, me...
me estafaron.
Me robaron, me vieron la cara de pendejo.
Esa es la realidad.
¿Te acuerdas que me pediste que
consiguiera equipo y máquinas
para expandir el negocio por toda la República?
Bueno,
encontré unos pinches precios que te cagas.
El problema fue que...
la empresa era china,
me pidieron un depósito, después que pagara todo
si no, no iban a hacer el envío.
Pues las pinches máquinas nunca las enviaron.
Se quedaron con el dinero y, pues sí me cogieron.
¿Por qué no me contaste, güey?
Cabrón, porque ya sé cómo te pones,
y aparte estabas de viaje, a toda madre, con tu nalga
viajando por el mundo, pues...
yo estaba resolviendo este desmadre.
Pinche, pinche lindo, cabrón.
De esto vivimos, cabrón.
Es nuestro negocio, güey.
Estoy haciendo una pinche boda, güey,
organizándola, cabrón.
¿Qué tan grave es, güey?
Déjate de mamadas, güey, ya.
Pues sí está muy cabrón el pedo.
Si no pagamos la deuda, vamos a perder la franquicia...
y todas las sucursales.
- Lo vas a solucionar, cabrón. - Sí.
Te lo juro, güey,
que aunque seas mi hermano, güey,
si no lo solucionas, cabrón,
te demando, güey.
¿Me vas a qué...?
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