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Hola.
Sí, señor ministro. El presidente se encuentra ocupado.
Venga. Sí.
Nunca hay tiempo para nada.
Hola, John Free. Sí, sí.
Sí, todo bien.
Nada, que las tías del parlamento son unas pesadas. Y todas son feas.
Así que hay que cambiar de ministra, ¿sí?
Claro, John Free.
Sí.
Mira, la operación todavía no ha terminado, pero si sale cualquier cosa
aviso. ¿De acuerdo?
¿Está bien?
Dale. Sí, este está probando, sí.
Mira, estaba pensando... Ahora mismo estoy en la isla y hace un día horrible.
Aprovechaba para hacer ejercicio y mantener este super cuerpo físico que
así que... Sí, me voy al chalet.
Tomaré un baño caliente y un masaje y a teñirme unas canas que tengo en las
sienes. Que me han salido por trabajar demasiado.
¿Qué quieres que te diga? Sin mí este país se iría a la mierda.
Sinceramente no veo a nadie mejor que yo para presidente de la república.
Sí, ya lo sé.
Claro, claro.
Perfecto. Oye, debo irme porque tengo una conferencia.
Sí. De acuerdo. Hemos quedado con los tíos después para salir por ahí.
Sí, no te preocupes por las tías. Sí, sí.
Tranquilo, tranqui.
Que estoy con guardaespaldas, aunque no me hace falta.
Vale, nos vemos en las Naciones Unidas.
A ver quién liga con las intérpretes.
Perfecto, ya te habito.
Aquí tienes, inútil.
Y tú, a ver si me alcanzas. Venga, rápido.
Esas rodillas arriba.
Los escándalos del presidente Brabuconi.
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Qué lugar tan miserable.
Un mini lavabo, una mini bañera, un jabón en miniatura. Ni siquiera tienen
patito de goma.
Joder.
¿Qué clase de salvajes pueden vivir de esta manera?
Joder. A ver qué monto para esta noche.
¿A quién puedo llamar?
No se me ocurre ahora... Ah, a esas dos secretarias de la Cumbre contra el
Cambio Climático.
Sí. No, mejor no.
¿Señor presidente?
Hola, sí, soy yo.
¿A quién me has conseguido esta noche?
Bueno, sí, tengo algo, pero con tantas escuchas telefónicas como hay hoy en
hay que ser discretos, señor, ya me entiende. No te preocupes, son cosas de
izquierda. Esos harían cualquier cosa por mancillar mi reputación.
Sí, lo sé. Pero ahora, tal y como van las cosas, hay que tener mucho cuidado.
Hay que ser muy, pero que muy prudente.
Nadie puede enterarse de nada, ¿de acuerdo? Muy bien.
Tu amigo el presidente te defenderá. No te preocupes.
Escúchame bien.
Escucha, he alquilado una villa en las afueras. Un lugar horrible y miserable,
con un baño en miniatura.
Y estaba pensando en organizar una reunión con unos cuantos amigos. ¿Qué te
parece? Algo íntimo y sofisticado.
A ver... A ver, ayer conocí a una chiquilla preciosa, jovencísima.
espectacular.
Magnífico, espléndido. Eso es lo que yo quiero.
Entonces, mándamela aquí en horario de oficina. Yo te mandaré la dirección, ¿de
acuerdo?
Está bien, pero hay un pequeño problema. La pobre se encuentra metida en un
problemilla. Una tontería de nada. Un hurto menor.
Cosas de la juventud. Usted ya me entiende.
Ah, una ladronzuela. Qué excitante.
Estas chiquillas solo saben robar, ir de compras, maquillarse y pensar en mí.
Cómo no.
¿Qué ha dicho?
Nada, tío. Pensaba en voz alta. No es nada.
Bueno, te haré un giro a tu cuenta del banco.
No te preocupes. Voy a tener que nombrarte ministro. Está bien, ¿vale?
Vale, pero asegúrate de que sea mayor de edad y que no sea de izquierdas.
18 años, magnífico. Eso será perfecto, sí. Gracias.
Muchas gracias, adiós. Un abrazo. Adiós, adiós, adiós, adiós.
Radio escuchas. ¡Qué vergüenza!
¿Prefiero ser odiado y criticado?
¡Qué mal follado, oh, Sergei!
Bueno, esta noche follamos. ¡Qué bien!
¿Hola? ¿Jepatura de policía? Buenas noches. Con el capitán, por favor.
¿Cómo que quién es? ¡Soy vuestro presidente!
Es preciosa. Más de lo que me esperaba.
Gracias, Excelencia.
Y sobre todo gracias por echarme una mano. Lo necesitaba. No me des las
cielo. Es para mí todo un privilegio el haberte ayudado.
Eres como un ángel caído del cielo.
No te conformes con una vida mediocre.
Debes apuntar más alto.
Ahora tu presidente cuidará de ti y tendrás la vida que siempre has soñado,
querida.
¿Cómo puedo pagárselo, presidente?
Nada, absolutamente nada.
Solo deseo tu compañía, solaz y reposo de un viejo guerrero como yo.
¿Solo eso?
Y permitirme la visión, aunque solo sea una vez, de tu hermoso cuerpo desnudo.
Bueno, lo haría, pero... Oye, tú, venga. Ve a ganarte el pan.
Con permiso.
Permiso concedido, vamos.
¿Le gusta, señor presidente?
Ya está bien. Ya he tenido suficiente.
Vístete.
¡Qué calentón!
¡Me va a dar un ataque!
¡Soy un líder de estado, coño!
Ya basta de tonterías.
Qué decepción.
Yo esperaba una noche inolvidable.
No esto.
¿Qué esperabas? ¿Qué esperabas de mí, pequeña?
¿Pequeña? Bunga Bunga.
Presidente.
Vamos,
pequeña, vamos.
Vamos, no seas tímida.
Estás muy buena, nena.
Sí, ya lo creo.
¿Te gusta?
Sí, vamos.
Chúpamela, nena, vamos. ¿A qué esperas?
No me hagas esperar, vamos.
Estoy a cien. Chúpamela.
Joder, nena.
Qué bien lo haces.
Me gusta mucho, mucho.
Así, eso es, cómetela toda.
Gracias.
o no
Así es.
Lo haces muy bien, nena.
¿Te gusta?
Sí, me gusta mucho.
¿Quieres que te la meta también, nena?
Lo estoy deseando, nena.
Finalmente, un diario comunista ha relegado lo del Bunga Bunga a la segunda
página. Italia va bien.
Me alegro de saberlo, presidente.
Yo también estoy contento por mí y por Italia. Estas acusaciones son muy
Y yo pensaba en lanzar una campaña mediática por televisión y prensa
para defenderme de todos esos rojos. Hasta he pensado en un eslogan, ¿cómo
diría? Por una Italia joven y honesta.
Y hasta tendríamos un portavoz. El joven ministro Malone, que tiene clase y es
guapo. ¿Qué te parece?
¿Te gusta?
Genial, presidente.
Eres un chico listo. Me encanta hablar contigo. Es como si me leyeras el
pensamiento. ¿Quién me habrá mandado a este equipo?
Oh, ahí estás, Claudio, tío. ¿Y qué tal, eh?
¿Cómo que no has podido traspasarme la pasta?
Te he conseguido a la mocosa. Es lo que querías, ¿verdad? Y la pasta... Oye, que
yo siempre he sido honesto contigo, tío, ¿eh?
No me vengas con la oposición y los comunistas.
Siempre ha existido una oposición y un partido de izquierdas. ¿Qué tiene que
ver, eh?
Que no se te olvide que te he comprado una casa en el centro histórico, frente
al coli.
Vale, vale.
No te lo estoy echando en cara.
No te pongas así, pero escúchame bien, ¿eh, tío? Yo necesito pagarle a mucha
gente y callarle la boca a muchos más.
Y todo eso cuesta pasta antes de que todo nos reviente la cara, ¿de acuerdo?
¿Eh?
Vale. Nos vemos a las cuatro.
¿De acuerdo? Está bien, a las cuatro.
Sí, a las cuatro.
A las cuatro, ¿eh? Pero, Claudio, hay que tener cuidado porque nos lo estamos
jugando todo. Está bien, ¿eh? Un abrazo. Hasta luego. Vale.
¡Hijo de las mil putas! ¡Qué país de mierda!
¡Mierda, mierda!
Joder, ¿y la cartera?
Me la he dejado en casa.
Vamos a por ella. Sí, a por ella.
El que diga que la juventud no tiene ideales se equivoca.
Yo soy la prueba.
Soy el ministro más joven que ha tenido Italia.
Soy la derecha moderna.
Legalidad, honestidad y transparencia.
Ya está. Bien.
Edítalo, móntalo, ponemos imágenes de archivo y luego ponemos la música.
Mi parte la dejas así, sin corregirla ni nada de eso. La gente se traga
cualquier chorrada.
¿De acuerdo?
Hazlo rápido, lo necesitamos ya.
Sí, Claudio.
Arreando. Fuera.
De acuerdo.
Nos vemos esta noche.
Cariño.
Cariño, soy yo.
Perdona, es que me dejé la cartera al salir de casa, ¿sabes?
Hola. Hola.
¿Dónde tengo la cabeza?
Ya te lo digo yo.
Quédate. ¿Es tan triste esto de dormir sola?
Lo sé, pero... sabes que no puedo.
Tengo que dormir en casa con mi mujer y mis hijos y no puedo dormir aquí
contigo. Sí, cariño, lo que tú digas.
Cuando mis hijos tengan 18 años, pido el divorcio y tendremos toda la vida por
delante. Ahora tengo muchas cosas que hacer. Quisiera quedarme, pero no es
posible.
¿Sabes que te quiero, cariño? Chao.
Cariño.
Cariño, ¿me llevarás al casting del que te hablé?
¿Sabes que no puedo llevarte?
No me presiones más con eso de los castings, por favor. No, no puedo, no
más. Está bien, me acordaré. Este fin de semana iremos juntos a este casting de
los cojones.
Muy bien, ahora me voy.
Adiós.
¿No me presiones?
Ese pobre impotente.
Si no fuera por toda la pasta y las influencias que tiene, no se lo follaba
nadie al desgraciado.
Claudio.
Yo... Sí. No, no. No te llamo por lo del piso. No te preocupes.
Eso se arreglará. Es culpa de los comunistas.
Esos miserables.
No quiero que vengas a casa. Quiero pedirte un favor.
A las cuatro. Está bien.
Adiós. Muy bien. Adiós.
Nila. Cariño.
Vete de compras.
Vete de compras. Sí, sal del piso y vuelve a eso de las seis.
Le diré al chofer que te lleve, ¿de acuerdo?
Muy bien.
Gracias.
Necesito unos diez mil euros.
Nada más.
Mira, me haces una perdida cuando estés a la puerta del edificio. No quiero que
te vean aquí. Yo salgo y te doy la pasta, ¿de acuerdo? Está bien.
Gracias. Adiós.
Mira, Claudio, te garantizo que es una magnífica inversión a medio plazo.
Sí, solo que los tiempos han cambiado.
Y yo creo que en lugar de invertir, creo que hay que comprar en los
periódicos comunistas. ¿Que van a haber comunistas aquí?
No estamos en los 80.
Claudio, la gente todavía puede comer. Y digo todavía.
Más tarde, quién sabe, tío. Sí, no te preocupes. Mira, encontraremos una
solución. Claro que habrá que ensuciarse un poco, pero...
Bunga, bunga.
Bunga, bunga.
Oye, Claudio, ¿tú todavía eres primer accionista de esa
productora de cine?
Sabes que te amo.
La sola idea de saberte en el lecho de otro me destroza, me destroza el
pero te amo, sí.
Las cosas son así y si el día de mañana quieres un contrato en exclusiva con una
de las productoras de cine más importantes del país, hay que hacer
confías en mí?
Es por tu bien. A por ellos.
Qué hermosa eres.
Bellísima.
Muy guapa.
Pero me darán el papel, ¿verdad?
No digas nada, ¿vale?
Confía en mí.
Oh, sí.
gusta mucho.
Oh, sí que es así.
Así.
Qué buena mamada.
Mejor dale.
Bienes inmuebles.
Y también a los medios.
Muchas gracias a todos. Gracias. Adiós.
Un papel pequeño.
De casi no digo nada.
Pero me pagan bien. Y voy a salir en el cine.
Larga y joven, por una Italia grande y holesta.
Esta es la vida del presidente.
Trabajo hasta en la cama.
Ya no sé qué hacer.
Joder con la prostitución.
La gente no quiere ver prostitutas por la calle.
Se las pollan, pero no quieren verlas. ¿Qué clase de cliente es ese?
Yo siempre elijo muy cuidadosamente y el cliente siempre tiene la razón.
Es una sociedad de oferta y demanda. Muy interesante.
¿Te parece interesante?
Muchísimo, presidente.
Deberíamos lanzar una campaña mediática para la juventud.
Contra la prostitución, especialmente la extracomunitaria, africanas y criaturas
afines. Mis ministros serán modelos de conducta.
Serán personas muy serias y fieles, ya que la prostitución mina el sagrado
sacramento del matrimonio y la familia.
¿He hablado bien?
Extraordinariamente, presidente.
Ya lo sabía.
Por cierto, una pregunta.
¿Cómo te llamas, querido?
Antonio. Antonio, habla con tu presidente.
Vamos, puedes contármelo.
¿Tienes novia?
No, señor.
Me lo imaginaba.
Con la cara que tiene.
Nada. ¿Qué se puede esperar de ese guarro? Este país... Este país necesita
líder.
Un hombre limpio y decente, ni de izquierdas ni de derechas. Un hombre...
hombre que ha sabido reinventarse a sí mismo.
Un hombre de mundo.
Uno en quien puedas confiar.
Queridos compañeros y ciudadanos, acometo la labor de escribir esta
para romper una lanza por la ética, por los valores y por la moral, impulsando
una regulación que elimine definitivamente toda esta corrupción que
intenta atraer a los hombres de buena voluntad.
Hombres de sanos principios que por ser humanos...
Ceden ante la tentación de la carne, a expensas y a riesgo de perder la
y el autocontrol.
Pero, ¿qué sigue a este placer efímero consumado apresuradamente?
¿En un cuarto de hotel o el asiento trasero de un coche?
Y sabéis muy bien de qué os hablo.
La prostitución viene ligada a nuestra sociedad. Es como la pornografía.
Es necesaria para los muchachos que...
Si no, podrían confundirse. Y puede que se hagan queis. Por eso hay que eliminar
con una ley férrea cualquier tipo de desviación imponiendo principios básicos
ética. ¿De qué coño está hablando este tío?
Te voy a tomar unas calles. Para recuperar el estado de orden y paz y
por el que tanto lucharon los padres de la patria. Luchar por una ley de higiene
sexual para evitar malentendidos. Una sexualidad perversa.
vacía de sentido y significado, porque es evidente que nos enfrentamos a una
obra titánica y gigantesca por las nuevas generaciones, a fin de que mañana
podamos vivir en un luminoso mundo nuevo, un mundo en el que la sensualidad
consentidas con el propósito exclusivo de la procreación.
Una vez conseguidos esos objetivos, podremos concentrarnos en otras amenazas
nuestra sociedad, como la inmigración, Internet y la amenaza de la invasión
extraterrestre. Resumiendo, menos sexo. ¡Por una sociedad más feliz!
¡Victorio! ¡La cena está lista!
¡Ya voy!
¿Pero por qué no me hablas? ¿No te gusta la sopa?
No, está buena. Solo que... Dime, Vittorio, ¿por qué no te vas a comer con
todos tus amigos ministros? Así comerías lo que comen esos güerros, igual que
tú.
No, es que yo... Vittorio, me da asco escucharte como comes. Eres un cerdo.
Hola, sí, soy yo.
Quería saber si podemos hacerlo esta noche.
Y sobre lo que estábamos hablando ayer, no creas que me estoy echando atrás,
pero la verdad es que... No, no, no es por eso, es solo
que necesito tiempo. Está bien, mira, solo quiero que vengas y trae la
¿vale? Vale, muchas gracias. Hasta ahora.
Adiós.
Y bien, ¿lo tienes decidido?
Vamos, habla.
¿La quieres?
Sí, la quiero, la quiero, la quiero. ¡La quiero, la quiero, la quiero!
Muy bien.
¿Estás preparado, cariño?
¡La quiero!
¡Mmm!
¡Mmm!
¡Mmm!
Sigue, sigue, sigue.
Gracias.
Gracias.
adentro
Adelante.
Adelante.
Adelante.
Sin duda alguna, la lectura expande la mente.
Sin duda alguna. Por cierto, ¿quieres que te cuente lo que me pasó una vez con
un papagayo?
Ah, sí, presidente.
Magnífico. Yo estaba haciendo la mili. Y estábamos con el sargento en el casino
para los oficiales. Y el de la cantina tenía un papagayo amaestrado.
Y cada vez que entraba un cliente, el papagayo decía... Buenos días, señor.
Buenos días.
Un día, entró el brigada.
Uno que tenía muy malas pulgas. Y el papagayo va y le dice, hola, idiota,
tal estás?
Y el brigada se cabrea.
Y pasa lo mismo al día siguiente. Y al siguiente, y al siguiente.
Hasta que el brigada va y le dice al cantinero, si ese bicho no se calla, le
a dar por culo. Y después, te daré por el culo a ti también.
Bien, al día siguiente regresa el brigada. Y el papagayo callado.
Entonces el brigada se anima y dice, mira, el bicho ese no es tonto, ¿eh?
le has dicho para que se calle? Y el cantinero le dice, le dije que no
con el idiota.
¿Entiendes?
Es divertido.
Cállate ya, te ríes como un muñeco. Venga, vamos a descansar. Tengo un
que gobernar. Sigamos haciendo historia.
¡Bunga, bunga!
¡Bunga, bunga!
¡Soy Super Silvio!
¡Bunga, bunga!
¡Bunga, bunga, caro presidente!
¡Bunga, bunga, caro presidente!
¡Bunga, bunga, caro presidente!
¡Bunga, bunga, caro
presidente!
Con la bandana, si vete que te grana, gato en la calzón y tiratón y la banana.
¿La tensa, pero? ¿La chispa, pero?
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