All language subtitles for aaa5 Dog World

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic Download
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali Download
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan Download
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English Download
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian Download
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

Todo comenzó mucho antes de que yo tuviese la desgracia de nacer en este

La guerra.

La guerra no era lo que parecía.

Las mentiras que habían unido a nuestros pueblos se habían venido abajo.

Una corriente de ira y justo castigo se extendió por el planeta.

Los más afortunados, los más fuertes, se refugiaron bajo tierra, creando...

Una nueva sociedad.

Los viejos, los niños, los más débiles, se refugiaron en las ruinas contaminadas

de las viejas ciudades.

Bernard siempre me decía, no quiero que tengas miedo.

Debes entender el porqué.

Es necesario entender tu pasado.

Porque así, decidirás tu futuro.

Hay que seguir adelante.

Tenemos que sobrevivir.

Tienes que sobrevivir.

Sus palabras me reconfortaban.

Debería haberme sentido a salvo.

Pero no fue así.

Las diferencias crecían. Se formaban unas alianzas y se rompían otras.

Poco tiempo después, en una sola noche de ira desenfrenada, el mundo

ardió.

He borrado mi pasado.

Me niego a recordar, me niego a sentir.

Pero por más que lo intente, no puedo dejar de soñar.

No puedo huir de mis pesadillas.

Ahora, la única esperanza que me queda es despertar.

¿A dónde vas?

A Lunte.

Se sale de mi ruta.

Entonces déjame en el primer pueblo.

Pues vaya que casualidad, también se sale de mi ruta.

¿Con qué vas a pagar?

No tengo dinero.

Entonces te devolveré al puto sitio donde te recogí.

Seguro que una zorrita como tú sabe cómo caer.

¿Hueles?

Deja la puta maleta Ahora no te va a hacer falta

Gracias.

Gracias.

Levántate. No está bien.

¿Qué coño haces?

Yo controlo.

Soy yo quien tiene la maleta.

¡Jodida puta!

Eres una yegua.

Muy desobediente.

¿Qué? ¿No te gusta que cabalgue a galope?

Me quieres más sumisa.

Si eres un pony macho de feria, ¿no será que no eres lo suficientemente hombre

para una yegua como yo?

Te crees muy lista, ¿eh, Ferra? Pero soy yo quien manda en tu culo.

¿Por qué?

¿Acaso crees que te dan poder?

O quizás son el sustituto de alguna carencia de la que no me haya dado

No, estúpida.

Se llama control.

Y sí, también poder.

Yo les doy lo que buscan.

¿De veras?

Sí.

Y no me dirás que esto también es un juguete.

A las tías como tú les va el juego duro.

Aunque no lo digáis, lo estáis pidiendo a gritos.

¿Ah, sí?

¿No te imaginas lo que les pone a esas zorras?

Esto bien metido por el culo.

Por desgracia, durante mucho tiempo lo he sentido en mis propias carnes.

Solo quería que me llevaras unos kilómetros.

Es que no puedes estar con una mujer sin sentir la puta necesidad

de obligarla a que folle contigo.

Tú estás loca, suéltame.

Maldito maricón.

He conocido a muchos tipejos como tú en mi vida.

Desgraciados, amargados y cobardes.

Que solo pueden mostrar su homenaje golpeando a una mujer.

Quiero experimentarlo.

Sentirme en tu pie.

Gazar como un hombre.

¿Crees que me gustará?

¿Crees que me gustará?

No te entiendo.

¿No?

Veamos lo rápido que aprendes.

¿Te crees muy listo, cabrón?

¡Pero yo soy quien manda en tu culo!

¡No, por

favor! ¡Siento lo de antes!

¡Siento lo de antes!

Es que te gusta que te vean por detrás.

Estás disfrutando. ¡No lo niegues, zorra!

¡Para! ¡Para, te lo suplico! ¡Para!

¡Te lo explico!

Vaya polla que tenemos por aquí.

Pero si se te ha puesto tiesa.

Eres un chico muy malo.

Si en el fondo te gusta.

¡Di que te gusta!

¡Di que te gusta, cabrón!

¡Sí, me gusta, joder!

¡Me gusta!

Si consigues que me corra... ...y juguete de sato, tú eliges.

¿Qué desatarías?

Lo siento.

Se sale de mi ruta.

¡Vuelve aquí!

¡Vuelve! ¡Vuelve!

¡Vuelve!

¿Así? Llévate el coche, ¿vale? ¡No me importa!

¡No me pido que me sueltes! ¡Hijo de puta!

Seis meses antes.

Primero de todo me presentaré.

Soy el alcaide de esta prisión. Para vosotras, el señor alcaide.

Os sugiero que me prestéis atención.

Pero si no lo hacéis, no importa.

Más pronto o más tarde ya aprenderéis.

Aunque os garantizo que será a base de palmas.

Sé por experiencia que en estos momentos...

Mis sabios consejos no suelen calar en vuestras torpes cabecitas. Y eso

os puede caer en muchos problemas.

¡Hace una noche magnífica! Por lo tanto, desnegados.

Miraos unas a otras, no sois unas que un puñado de putas, ladronas y asesinas.

Sois carga débil, escoria y como a tal se os rata.

Ya no le interesáis a nadie.

Seguro que vuestras jodidas familias están ahora celebrando que me ocupe de

todas vosotras, puta.

Maldito cabrón.

¿Qué es lo que ellos decían?

La falta de disciplina.

Siempre, siempre trae problemas. Y yo no quiero problemas en mi

prisión. Aquí yo soy la ley.

Si me jodéis, os aseguro que desearéis estar muertas.

Vuestros cuerpos son míos.

Vuestras vidas son mías.

Todo lo que hay aquí adentro es mío.

Bienvenidas a mi prisión.

Venga, arriba, rápido.

Vamos.

¿Y esa, señor?

Ya sabes qué hacer.

La disciplina lo es todo.

Caminen siempre hacia adelante.

Nunca se giren.

Gracias.

Me llamo Luna.

Excelente, señor alcaide, excelente. La comida deliciosa y el postre.

Exquisito. Celebro que le haya gustado.

Es una de mis reclusas preferidas.

¿A qué se deben estas molestias que se ha tomado? Como ve, mi querido amigo,

en mi cárcel sobran presas guapas.

Mantenerlas cuesta mucho dinero a los contribuyentes y por eso he pensado en

pequeño negocio.

Este pequeño negocio del que me habla... Bueno, yo tenía entendido que

ya estaba en marcha. Sí, es cierto. Tengo alguna chica trabajando.

Pero solo en un par de pequeños bares de alterne.

Algo casi experimental.

Digamos que lo que me gustaría ahora es abrir el mercado, ya sabe,

clubes de carretera, locales selectos, calles, etc.

Usted, como jefe de policía, solo tendría que hacer la vista gorda y

proporcionar a mis chicas vigilancia y protección. A cambio, tendrá el

20%. ¿Qué me dice?

Ahora el riesgo es demasiado alto. No voy a cubrirle las espaldas.

¿Se está negando a ser mi socio?

Mire, señor alcaide, usted se cree que por un polvo me voy a jugar mi carrera.

Estamos en época de elecciones.

Tengo mucha presión y todo el mundo está encima mío. No, no voy a permitirlo.

Cállese, imbécil.

No le estoy pidiendo permiso.

Le estoy diciendo mis condiciones.

¿Me está amenazando?

¡No sea loco! ¿Sabe que puedo joderle de mil maneras disarentes? Siéntese. ¡A mí

nadie me trata así!

Sí, es cierto. Algunas están algo desenfocadas. Pero uno ya se hace la

El que está a su lado no es el gobernador.

Nunca me lo hubiese imaginado.

Una persona tan respetable. Son unos niños muy malos.

Sería una lástima que salieran a la luz ahora que se acercan elecciones.

Los camiones han llegado, señor.

¿La mercancía está preparada?

Sí, señor.

¿Cómo debo entender su silencio?

Me llevará algún tiempo.

Treinta días.

Y ahora, si me disculpa, yo soy de los que se deben a su

trabajo.

Ah, disfrute del licor.

¡Tú!

¡Deja el pico y coge el saco!

¡Venga!

¡Levanta!

Es la hora del rancho.

Si llegas tarde, no comes.

Aunque, créeme, no te pierdes nada.

Supongo que también debo agradecerte tu gran ayuda con el saco.

Aquí cada una se recoge su propia mierda y carga con la basura que le ha tocado.

¿Y tú por qué estás aquí?

Por rajar a un cabrón.

¿Cómo son aquí los días?

Peor que un puñetero dolor de muelas.

Desde que te levantas, esos cabrones te obligan a trabajar en sus talleres.

Después, ellos lo venden todo en el mercado negro.

El cabrón del alcaide se está forrando a nuestra costa. Pero eso es ilegal.

¿Ilegal?

Pero tú, princesita, ¿dónde coño te crees que estás?

Despierta, joder. Estás en una jodida cárcel.

Si te quejas, te castigarán. Pero si no lo haces, abusarán de ti.

Aquí siempre te arriesgas a que te pase algo malo.

No podré soportarlo.

Te sorprenderá lo que serás capaz de aguantar.

Oye, ¿y aquí cuándo paramos para descansar?

¿Descansar? No estás apoyada.

Pues ya estás descansando.

Uy, tú necesitas lucinas, ¿no? ¿Por qué coño estás aquí?

Yo conocí a un hombre.

Y un día me dejó un paquete en la habitación.

Se presentó la guardia.

Eran sustancias prohibidas.

Y por eso me han caído ocho años.

¿Por qué te ríes?

Adivino lo que viene ahora.

Estabas muy enamorada. Por eso confiaste en tu hombre.

Pero él te dejó.

Nunca más le has visto.

Fui estúpida.

Pero jamás volverá a pasar.

¿Seguro? No.

No volverá a pasar.

Te equivocas.

El próximo tío que te encuentres pensarás que es distinto.

Pero te joderá.

Ni el siguiente.

Pensarás que es el ideal.

Pero te joderá también.

Y al final, ¿sabes qué?

Te vas a quedar con el más cabrón de todos. El que te joderá toda la vida.

Parece saber mucho de hombres.

Cuando son jóvenes y van calientes, los puedes dominar con el sexo, sí.

Después, cuando ya no se les levanta.

Se convierten en una banda de viejos amargados que juegan a hacerse los

intelectuales.

¿Tan segura estás de lo que dices?

Créeme, cariño.

He vivido diez veces más de lo que puedas imaginar.

Les he visto de todos los colores.

Y también las he tenido de todos los tamaños.

Pasen hacia el interior del pasillo.

Háganlo por separado.

No se quiten la venda de los hilos.

Caminen siempre hacia adelante.

Estabas teniendo una pesadilla.

Llevas varias noches repitiendo el mismo nombre.

¿Quién es Bunny?

Y yo comenzaba a pensar que no eras capaz de sentir nada por nadie.

Pues te equivocas.

Pero que no salga de aquí.

¿Tan especial es esa Bunny?

Bunny es la tía más alucinante que te puedas imaginar.

¿En serio?

Sí.

Yo por aquellos tiempos ya me manejaba bien en la calle.

¿Qué hacía? De todo, pero principalmente robar. Y entonces conocí a Vani.

Y ella es la única familia que he tenido.

Amén.

¿Hay alguna salida?

¿Tú ves alguna?

¡Me van a matar! ¡Me van a matar, joder!

Coño, hoy no es mi día de suerte.

De verdad, parezco una puta ONG. ¡Vamos!

¿Tú? ¿Dónde coño se ha metido? Bien, yo no he visto a nadie. Aquí solo estamos

mis zapatos y yo. ¿Te gustan?

¿Pero tú te crees que soy gilipollas? Este callejón no tiene salida. Esta puta

no ha podido escapar.

Dinos dónde cojones está, por favor.

Mira, chicos, yo no he visto a nadie. ¿Por qué nos largáis de aquí? ¿Me vais a

espantar la poca clientela que tengo? Anda, chicos, salid de aquí, por favor.

Venga ya.

Tenemos mucho tiempo para hacerte hablar.

Yo no he visto a nadie.

Vamos.

¿Qué hacemos? ¿Y si dice la verdad?

Por favor.

Aquella zorra se ha llevado el día.

Y alguien ha de pagar.

Ay,

no, por favor. Ya no he visto a nadie, os lo prometo. Por favor.

Vaya, veo que no ha sido una buena noche.

¿Estás mojada?

Y sabes a miedo.

Eso me gusta.

Esperad, esperad, esperad.

Si no me hacéis daño, os puedo ayudar.

Eso casi suena a música celestial.

Os puedo ayudar si no me hacéis daño.

Danos placer y nosotros te daremos otro día más de vida.

Soy muy cariñosa, no me hagáis daño y os lo demostraré.

No, si aún resultará ser un buen día.

¿Qué tenemos aquí? ¿A un mirón o a un héroe?

¿Qué quiere ser un héroe?

¿Salvarla y luego casarse con ella?

¿Qué cojones tiene que la dejemos libre?

Bien, pero tú ocupas su lugar.

Qué maldito cabrón.

Lo siento por ti, amor. Ya no quedan príncipes azules.

Jugámoslo rápido.

Sí, venga.

Enseñame.

Gris, perra.

Escúchame bien, zorrita.

Si le explicas esto a alguien, te corto esa lengua tan

rápida que tienes.

Y sería una lástima.

Adiós, princesa. Ha sido un placer.

¿Por qué no me has delatado?

No sé. ¿Por qué tenía que haberlo hecho?

Esos cabrones podrían haberte matado.

Y te pregunto que por qué lo has hecho.

Y me contestas que no lo sabes.

No pareces tonta, pero sí estás un poco loca.

Se dice mentalmente alterada.

De esos también he conocido unos cuantos en mi vida.

¿Pero tú has visto lo que han hecho estos putos cabrones?

Ya no se encuentran telas como estas. Joder, vaya mierda.

Coño, era mi mejor vestido.

Pero tú estás flipada.

Después de lo que te han hecho sus hijos de puta, ¿te preocupas por un puñetero

vestido?

Coño, no jodas.

Ay, esos tipos.

Yo, yo ya estoy acostumbrada, ¿sabes?

Les lloras un poco, les suplicas.

Oh, por favor, no me hagas daño.

A los muy cerdos enseguida se les pone tieza y te dejan rollar para que vean

tienen el control.

Te dan algún empujón.

Te amenazan.

Nadie.

Y se van pensándose que son muy machas. Retiro lo dicho.

Eres mucho más lista de lo que pareces.

¡Qué coñote! Esos jodidos harapos. Y cómprate un vestido decente.

¡Joder!

¡Joder!

Espera, espera.

¿Pero qué coño les has hecho a esos tipos?

Lo mismo que hacen ellos. Les he robado el dinero.

Me caes bien.

Hay poca gente que me caiga bien.

No me extraña, pero yo no necesito a nadie.

En la calle todo el mundo necesita a alguien. Ya, pero yo no. Así que déjame

entrar. Eh, fugitiva o como te llames.

Me gusta tu estilo.

Mira, con esto podemos pasar un buen rato. Pero si te he invitado yo. Lo mío

tuyo. ¿Cómo vas a invitarla a mí de la calle? Tú solo tienes que decirme lo que

te apetece. ¿Drogas?

¿Sintéticas? Las buenas, no la mierda que hay por ahí. No, no, solo calidad.

O esperas en un sitio donde destilan un alcohol de primera. Al principio te

queda un poco la garganta, pero luego... ¿Qué?

¿Qué quieres?

¿Te compro un bolso de Chanel?

¿O qué?

¿Qué quieres?

No quiero nada.

A partir de entonces fuimos uña y carne.

Bunny y yo nos pateábamos las calles día y noche.

¿Pero no teníais una familia de verdad?

Será mejor que te duermas.

Si no, mañana no vas a poder con tu alma.

Voy a pasar mucho tiempo aquí encerrada.

Ya tendré tiempo de dormir.

Así que cuéntame más cosas.

La madre de Bunny se ganaba la vida en uno de esos antros de mala muerte.

exhibiendo su cuerpo mientras una clientela fiel a sus diarias

se masturbaba sin pudor.

Era sin duda la mejor stripper de la vieja ciudad.

El padre de Bunny era el vigilante del local, un hombre grande y fuerte que

estaba coladito por él.

Se gastaba todo su dinero para estar con ella, aunque fuera de una forma algo

extraña.

Ella lo sabía y disfrutaba haciéndole sufrir.

Aunque al final también cayó en la tentación.

Gracias.

Ella se quedó preñada y durante un tiempo vivieron una historia que fijo

acabaría mal.

En cuanto nació Vanya, su madre los abandonó y su padre empezó a beber.

A beber hasta reventar.

Un ajuste de cuentas, dijeron.

Pero lo peor fue que la pequeña Bunny lo vio todo.

A partir de ese momento Bunny se crió en la calle. Las putas fueron sus

maestras. Es una historia muy triste.

¿Y tu madre?

¿Mi madre?

Mi madre era... Ella era...

niña de buena familia.

Su padre, es decir, mi jodido abuelo, tenía influencias en el nuevo gobierno.

Vivían muy bien, pero mi madre era indomable, rebelde, siempre en busca de

inalcanzable. Siempre que tenía una oportunidad se escapaba a la vieja

busca de acción.

Y cuanto más salvaje, mejor.

¡Oh!

Gracias.

En una de tantas, mi madre se quedó preñada.

Malvivió durante un tiempo, pero al final me abandonó.

Prefirió un futuro fácil a un pasado complicado.

Por eso regresó con el cabrón de su papaito.

El muy capullo se encargó de borrar todo rastro de mí.

Me vendió unos comerciantes de la vieja ciudad.

Y ellos me apartaron lejos de mi madre.

No existo para nada.

Lo siento.

En cuanto pude me fugué de aquel lugar.

Ya ves, siempre buscándome.

¡Sal ahora mismo de la puta bañera!

Nuestra muñequita se está meando.

¿Quieres ir al lavabo?

Así

solo

mean las personas.

Una reclusa no es más que un animal.

¡Vuelve aquí ahora mismo!

Agáchate.

Mi...

¡Hueles a meado! ¡Qué asco!

Guardias, llevaos a esta puta y limpiarla.

¿Qué pasa?

Oh.

¡Sacada esta zorra de mi vista!

¡Me da asmo!

¿Cómo estás?

No quiero hablar de ello.

No dejes que te jodan, Jasmine.

Has de ser fuerte.

¿Tú?

¿Tú?

¿Me lo dices tú?

¿Que eres una puta insensible? ¿Que vives en tu escoria?

Yo no soy como tú.

Yo no soy ninguna zorra.

Puede que yo sea una jodida presidiaria.

Y hasta una zorra insensible.

Pero al menos tengo claro dónde estoy.

¡Entérate de una puta vez, joder!

Gracias.

Pero aquí, en esta puta cárcel, no seré yo quien te joda.

Te joderán los guardias.

Te joderán al alcaide.

Te va a joder todo el mundo que pueda.

Así que aprende a conservar las pocas amigas que harás aquí dentro.

Venga, duérmete. Si no, mañana estarás hecha polvo.

Ahora sería incapaz de dormir.

Vamos, cuéntame más cosas de Bunny.

Ben y yo pasábamos una mala racha.

Saliendo de un lío y metiéndonos en otro.

Ya no nos queda dinero.

El dinero solo es papel de colores.

Así que no te preocupes.

Ben. ¿Has pensado alguna vez en dejar toda esta mierda de vida?

Yo pienso tantas cosas.

Aunque no como tú. Tú siempre tienes buenas ideas.

He tomado una decisión.

Podríamos ir un tiempo a trabajar al club del Peque.

Antes muerta que volver a ese antro.

Tú no has estado allí, Luna.

Aquello pudre la sangre.

Por eso iré yo.

Espera, espera, espera.

No me parece buena idea.

No tenemos poder que ir allí. Seguro que encontramos otra solución. No sé, Luna,

espera, no sé.

¿Ah, sí? Déjame pensar. ¿Otra solución?

Dime cuál.

Dime cuál.

Déjame, estoy pensando, ¿no lo ves?

Vale.

No puedes estar encerrada.

A los dos días te moriré.

¿Sí? Y sin ti también me voy a morir.

Déjame pensar, coño. Dame tiempo.

Espérate. Pues hazlo rápido.

Porque ya lo tengo decidido.

Bien, iremos las dos.

¿Las dos?

Sí.

¿Es que te has vuelto majara? No más que tú. Tú sí que estás loca. ¿Cómo se te

ocurre ir a ese agujero?

Muy bien.

Entonces, ¿qué decida la suerte?

Si escoges la pinza, iré yo.

Coja la que coja, hemos perdido.

Venga, vamos, concéntrate.

Lo siento.

No te preocupes, no pasa nada.

Para mí la suerte siempre ha sido así de chunga.

No, cariño, te lo suplico, por favor, no me dejes. No me dejes, te lo suplico,

por favor.

Por favor, te lo pido.

Así es, la famosa Luna.

Sabía que algún día te vendría por aquí.

Y dime, ¿dónde has dejado a tu amiguita Bonnie?

Igual está con tu padre. A ver si se le levanta.

Veo que no has cambiado nada.

Tan graciosa como siempre.

Y dime, ¿cuánto tiempo vas a quedarte?

Suerte, suerte. Dos semanas, como máximo.

Nadie aguantaría más en este agujero. Sí, sí, sí. Y dime, ¿crees que me pagará

bien?

Seguro, seguro.

Tuvo que vender a cuatro, a un tipo que tiene burdeles en Asunción o Carachi,

o no sé en qué coño de país de mala muerte.

Bueno, el asunto es que aún no he encontrado un recambio. Va muy corto de

personal y un poco de carne fresca, seguro que le irá bien.

Por cierto, ¿dónde coño está Karachi? Yo qué sé.

En Pakistán o en la India o en algún país de estos asiáticos.

Allí todos son medio moros o medio indios.

En esos países van locos por las blancas.

El peque se las vende y no se las pagan bien.

Allí no hay blancas.

Y no les importa si están muy dadas, por lo visto.

Las tienen grandes y muy gordas.

¿Por qué? ¿A ti no te interesaría?

Recuerda, tú también.

¿Acaso tengo yo pinta de ser carne de rebajas o cabrón?

No me jodas, ¿eh? Bueno, bueno.

Solo estaba preguntando.

¿Conoces al grillo?

Sí.

Bien. Él te llevará hasta el pequeño.

¿Sabes el camino?

Seguro que no tiene pérdida.

Bien.

Pero recuerda, esta es tu última oportunidad de echarte atrás.

Para bien o para mal, yo solo conozco una dirección. Y esa es hacia adelante.

¡Aguarda!

Aquí.

Solo entras tú.

Sola.

Levanta.

¡Oh, Dios mío!

¿Qué?

Sí. ¿Qué pasa, grillo? Tengo un regalo para ti. Te lo traigo.

Hola, grillo.

Sorprendido.

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.