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Campesinas inocentes y muy calientes.
Hoy vamos a subir a bordo de un barco muy especial.
En él navegan un grupo de conocidos que, sin saberlo, comparten unos gustos muy
especiales. Tanto los hombres como las mujeres son desinhibidas y les gusta
mirar y ser vistos.
Aparte del capitán, son todo jóvenes.
Y han decidido pasar este fin de semana, como cada año, en un viaje por el río.
Pero alguien no se está divirtiendo.
Se llama Frankie.
Ha bajado el camarote y se ha quedado dormido.
A él es al único al que estas vacaciones no le convencen. Ya veremos si cambia
de opinión.
Frankie es quien conocía al capitán del barco y propuso a sus amigos hacer este
viaje por el río.
Puede que sea por el ruido del motor o por el traqueteo del barco.
Pero al parecer nuestro protagonista ya no puede dormir.
Naturalmente Frankie no espera mucho de esta experiencia, pero puede que pronto
se lleve una sorpresa.
A veces las mejores cosas ocurren cuando menos te las esperas.
Frankie saluda al capitán.
Mientras este le da el parte de la situación, descubre que Patricia lleva
bikini y está tomando el sol encubierta.
¿Quién lo hubiera dicho? Vaya, vaya culpada.
Ella, mientras tanto, disfruta de la brisa del río, aunque siente que se
un poco y le gustaría divertirse con alguien.
Patricia y Frankie no habían coincidido muchas veces y él nunca se había fijado
mucho en ella.
Pero la ocasión parece perfecta para que Patricia y Frankie se conozcan un poco
más y descubran qué cosas tienen en común.
Las vistas son inmejorables y el tiempo es agradable, pero Frankie no se atreve
a salir a acompañarla.
Patricia oye el murmullo de los hombres comentando y quiere averiguar con quién
cuchichea el capitán.
Al ver quién acompaña al capitán, sonríe y piensa que puede que se divierta
después de todo.
A veces los viajes pueden hacerse pesados, aunque Patricia y Frankie han
decidido que este va a ser muy divertido.
Ahora Frankie ya tiene claro que esta es una oportunidad que no debe dejar
escapar.
¿Por qué no paras un rato, tío?
Patrick y Frankie se han dejado llevar por la emoción y el capitán aprovecha la
situación, ya que oportunidades como esta no se presentan a menudo.
¡Ah!
Gracias.
¡Oh, Dios mío!
¡Oh!
luego se va de excursión con su amiga y le cuenta todo lo que ha pasado pero
mientras Patricia le cuenta a su amiga toda la historia con pelos y señales uno
de sus amigos lo graba en vídeo al parecer el escarceo sexual de Patricia
subido la temperatura de todos los presentes que empiezan a tener ganas de
ellos los protagonistas pero Ana ya se ha convertido en protagonista
la del vídeo que graba su amigo que la desea intensamente
Es preciosa.
Nuestro amigo piensa que ya no puede aguantar más y decide pasar el motor
de la orilla y con suerte disfrutar de una tarde de placer.
¿Qué es esto? ¿Qué es esto?
Me pone a mirar.
Habéis conseguido que se me ponga dura.
No he podido resistirme.
¿Qué le vamos a hacer?
Sí que es a lo vuestro.
Pero yo no sé si aguantaré mucho más.
A ver qué espectáculo.
Ana y Patricia ya se han dado placer la una a la otra.
Y es el turno de su amigo, que esperaba con impaciencia.
estamos bien
Gracias.
Venga.
Acariciando los brazos.
Toma.
Toma.
No, espera que me corra.
Ah,
nena, nena.
Ahora, ahora, nena.
No parece, no parece.
Mira
qué
carita. Gracias.
Lejos de tierra nos encontramos con Nicole, una chica de pueblo un poco
inocentona que aprovecha para dar un paseo, ya que sus padres se han ido a
al restaurante.
No le apetece quedarse en casa y como sus amigos no están, se siente sola y un
poco aburrida.
Por casualidad llega hasta el claro en el que tiene su caravana un joven.
Por lo que parece está tan o más aburrido que ella.
ya que simplemente se masturba frente a una revista porno.
Sicilosamente se acerca por detrás de la caravana hasta donde está el joven.
Entonces es cuando se fija en lo que hace y en la fotografía que está
Le parece gracioso que las fotos sean en blanco y negro.
Está claro que tiene la revista desde hace mucho tiempo.
A Nicole le parece sexy observar a ese joven masturbándose y decide acercarse
más.
¡Hola, preciosa!
No tengas miedo.
Esto es natural.
Ven a mirar de cerca.
Te gusta lo que estás viendo, ¿eh?
¿Has visto una polla alguna vez?
¿O es la primera?
¿Eres virgen?
Acércate más.
Y dame la mano.
Dame la mano.
Vamos, inténtalo.
Es agradable, ¿eh?
Vamos con su amistad.
¡Qué bien!
Tienes unas manos muy buenas.
Muy bien.
Arriba y abajo.
¡Qué bien!
¡Oh, sí!
¡Vamos, vamos! ¡Sigue!
¡Sigue! ¡Vamos!
¡Sigue!
¡Así!
¡Oh, cómo me gusta!
¡Lo haces muy bien! ¡Ah, sí!
¡Muy bien!
¡Sí!
¡Vamos!
¡Sí!
Enséñame la lengüecita, vamos.
Eso es, muy bien.
Sí, perfecto.
Sin estar muy seguro de lo que hace, Nicole se mete en la caravana del joven.
Lo que ha hecho con las manos le gusta y tal vez pueda hacer algo más.
Eso.
No sé qué me coño.
Subadla.
¡Mua!
nos gustó.
Gracias.
¡Oh!
Se alegró de haberse quedado sola esa tarde, ya que pudo disfrutar por primera
vez de una sesión de sexo con un desconocido.
Esa chica tan desgarbada es Annabelle, una chica de pueblo como la anterior.
Mientras ella está aquí sentada, no sabe que nuestro cámara pervertido la está
espiando. Ella sospecha que alguien la observa, pero no le importa.
A Annabelle le gusta sentarse y distraerse con sus fantasías e imaginar
diferentes y desconocidos.
Así que sigue jugando con las flores y pensando en sus cosas.
De repente parece que vaya a llover y Annabelle decide ponerse a resguardo.
Se estaba divirtiendo con la idea del espía y desearía que se hiciera
Efectivamente había alguien escondido y se alegra mucho de que tal vez tenga
algo que hacer después de todo.
¿Pero la seguirá su admirador hasta el cobertizo o la dejará sola de nuevo?
Nuestro cámara decide seguirla. ¿Y cuál es su sorpresa cuando encuentra a
Annabelle en tan buena predisposición?
Annabelle, medio desnuda, se toca mientras saborea su caramelo y le hace
para que se acerque.
Vengo a ayudarte.
Claro que sí.
Quedaste la chica sola en nuestro parque.
Deja que te vea bien.
¿No has visto qué rápido me la pones dura?
Sí.
Dígame.
Yo te lo soluciono.
Pasemos a la acción.
Toma.
Bien,
preciosa. ¿Qué estás haciendo?
Sí.
Habían hecho realidad sus fantasías, pero volvamos a la historia de nuestros
protagonistas.
Frankie también había realizado uno de sus sueños más eróticos y después de
rememorarlo varias veces, baja a tierra a dar un paseo donde se encuentra con
una chica muy atractiva.
La chica está buscando un sitio adecuado para estirar su toalla y tomar el sol.
Frankie, después de lo de Patricia, ya no quiere desaprovechar ninguna otra
oportunidad.
Patricia no es una chica como las demás, pero seguro que otras chicas están
dispuestas a disfrutar con la misma libertad que ella.
Así que cuando vea a esta joven, llamada Janet, quiere averiguar qué tipo de
chica es.
Es muy sexy. Piensa mientras la observa colocar la toalla en el suelo.
Frankie no puede creerse su suerte cuando ve que Janet se desnuda para
sol.
El joven se va calentando por momento.
Pero sigue esperando el momento adecuado para su aparición.
Verla desnudarse poco a poco desde la distancia le da un morbo añadido a la
situación.
Pero Frankie todavía espera su momento.
Janet se ha levantado y está cada vez más cerca del joven. ¿Ha descubierto a
Frankie o solo quiere dar una vuelta?
Frankie piensa que esa es la oportunidad que había estado esperando todo el
rato.
Mira.
¡Hum!
Por cierto, me llamo Jeanette.
De nuevo en el puerto, nuestros protagonistas ya están de regreso.
Ha sido un viaje corto pero intenso y todos ellos están más que satisfechos.
Este barco del amor sigue subiendo río arriba cada fin de semana, transportando
a nuevos personajes a descubrir sus secretos más inconfesables.
El viaje aún no ha terminado.
Esperamos verles pronto de nuevo a bordo y compartir con ustedes más historias
interesantes. ¡Hasta pronto!
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