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Anteriormente, en This is Us...
Casi me ahogo.
Estáis tan pendientes de que Kate no coma demasiado...
Kev, cálmate.
...y de que Randall no sea demasiado adoptado.
Solo necesito que me ayude alguien. Solo necesito ayuda, por favor...
Tío Kevin, no vayas tan rápido.
¿Quién te has creído pa...? ¿Qué?
Ponte el cinturón. ¿Qué haces aquí?
Alguien ha caído en mi estación.
Son 50 pavos, pringada.
Jopé, mamá.
¡Ostras! ¡Puedo ver desde aquí lo que pone en los dados!
¿Ves? Te dije que llevar gafas no sería para tanto.
Por ahora. Pero cuando vuelva al cole, empezarán las bromas con Urkel.
¿Qué? No, qué va.
Y tanto que sí. Así es la vida, mamá. ¿Quedan más galletas?
¿Sabes qué? Hoy ya hemos comido galletas,
¿qué te parece si nos pelo una manzana para las dos?
¡Hola!
¡Papá, has vuelto! ¡Por fin!
Aquí estoy. Hola, hola. Por fin.
Buenas noticias, familia. Nos vamos de vacaciones.
¿En serio?
Sí, en serio. El nuevo de la oficina tiene una cabaña en las Poconos.
Dice que la tiene sin usar
y que podemos quedarnos toda la semana.
Eso, claro, si mamá está conforme.
O sea, suena divertido.
- Sí que suena divertido. - Superdivertido, ¿verdad?
- Sí. - Espera, ¿qué pasa con Kevin?
Está cerca del campamento de fútbol, así que lo recogeré el viernes
y lo traeré. Está todo pensado.
No sé por qué seguís ahí sentados sin hacer nada.
¡Preparad las maletas! ¡Nos vamos a primera hora!
Hola, hola.
He llegado un poco alterado, ¿no?
- No te he dado ocasión de... - No.
No lo has hecho, no.
Una cabaña de troncos, cariño. O sea, no podía dejarlo pasar.
Vale.
Empezaré a pensar la lista de cosas que necesitaremos llevar.
Imprescindible, lo primero: tu traje de baño.
Tenemos que volver a meterte en ese bikini negro.
Ni soñarlo. El bikini negro está jubilado.
- ¿Qué? No... - Jubilado, Jack.
Cariño, aún es demasiado joven para jubilarse.
¿Vale? Está aburrido, quiere volver a los escenarios.
Vale.
No me puedo creer que lleve un mes sin hablar con Kevin.
Nunca hemos pasado tanto tiempo sin hablar.
Ya, cariño. Desconectar es la primera regla de la desintoxicación.
Kev está en desintoxicación. He dejado que lo manden allí.
Técnicamente, fue el juez el que dejó que lo mandaran a desintoxicación.
Pero no es momento de ponerse tiquismiquis, perdona.
Bueno, espero que le haya servido.
O sea, no solo para desintoxicarse, sino... en general.
Aunque aún no sé cómo no me di cuenta de que le pasaba algo.
Oye, oye. Nosotros también teníamos lo nuestro, ¿vale?
Sí, es verdad.
Vale.
Bien, raciones medidas de humus y verduras para el vuelo.
Voy a estar más atenta.
Porque si la vida le da palo a Kate y a Toby, nosotros la vamos a apalear.
Eso es. Petándolo frente a la tragedia.
Porque así se lo montan Ka-Toby.
Ka-Toby. Me gusta.
¿Puedes tirar la basura antes de irnos?
- Sí. - Huele que apesta.
Ka-Toby, ¿queda adoptado? Porque creo que me mola bastante.
POLLO FRITO
¿Estás listo?
¿Toby?
Esto... sí, sí.
Sí, vamos, pongámonos en marcha.
- Hola, perita dulce. - Hola.
¿Cómo estás?
Bien.
Solo queríamos triasegurarnos de que te sigue pareciendo bien
quedarte con la niñera mientras vamos a visitar al tío Kevin.
Papá, me encanta Julie. Hace los brownies mejor que tú.
- Randall. - Sí. Todo bien.
- Mira, cariño... - Mamá.
Dejad de preocuparos por mí.
Me habéis preguntado cien veces si estoy bien en lo que va de mes.
Os he dicho que solo estaba triste porque Deja se tuvo que ir.
No me va a dar por escaparme otra vez.
- ¿Seguro? - Seguro.
- Entiendo por qué tuvo que irse. - Ya, bueno,
- solo queremos... - Beth.
- Mamá. - Vale. Sí.
- Disfruta del libro. - Te quiero.
Bueno, parece que le va estupendamente bien.
¿Por qué lo dices como decepcionada?
Porque si no le fuera tan bien, podría quedarme aquí con ella
y no tendría que ir a ver al idiota de tu hermano.
Y podría comerme los deliciosos brownies de Julie.
Vale, primero, los brownies de Julie son la leche de sosos y arenosos.
Sí, lo son.
Segundo, respecto al idiota de mi hermano...
no le des tanta caña.
Él no sabía que Tess estaba en el coche.
Ya. Solo sabía que era un peligro para todos los demás en la carretera.
¿Qué quieres que te diga, nena? ¿Que fue un irresponsable?
¿Que ha tomado decisiones terribles?
¿Que estuve a nada de separar su repeinada cabeza
- de su cuerpo? - Eso último.
Vale, sé cómo te sientes, Beth Pearson. Yo me siento igual.
Pero cuando yo estuve mal, Kevin estuvo a mi lado.
Así que ahora tenemos que estar junto a él.
Vale. Pero no pienso esforzarme por aguantar mis suspiros pasivo-agresivos.
¿Desde cuándo te esfuerzas por aguantar tus...?
Mira, respecto a mí,
cuando piense en lo enfadado que estoy con él,
tomaré aliento y me obligaré a decir:
"Estamos aquí para ti, Kevin".
Eso son niveles de represión dignos de un blanco, cariño.
- Bueno, me criaron padres blancos. - Ya lo sabemos.
Oye, mamá.
¿Cómo estás?
Bien.
Me alegro de que todos podamos estar aquí para apoyar a tu hermano.
- Hola. - Hola, chicos.
- Hola. - Hola, mamá.
- ¿Qué tal? - Corazón.
- ¿Cómo estás? - Hola, cariñito, bien. ¿Y tú?
Qué alegría verte.
¿Cómo estás?
Ven aquí, hermanita.
Llevaba tiempo queriendo darte ese beso.
Y yo.
Todos hemos tenido un mes duro.
Ahora que lo pienso. ¿Chicos? Creo que tenemos que prepararnos.
Kevin seguramente esté muy cambiado, puede que haya adelgazado,
que tenga unas ojeras terribles...
- ¡Hola! - ¡Kevin!
Matt, pórtate bien hoy, ¿vale?
Cómo no, es Mr. Desintoxicación.
- ¡Hola! - ¡Hola!
Ven aquí.
Cuánto me alegro de que estés bien.
Kate, esto...
- Solo quería decirte que... - No, no. Lo sé.
- Hola. - Hola.
Solo quiero que sepáis, esto...
que significa mucho para mí que hayáis venido todos.
- De verdad. - Pues claro.
Y soy muy afortunado de teneros a todos aquí.
- Estamos aquí para ti, Kev. - Gracias.
- ¿Cómo estás, corazón? - Bien. Estoy bien.
Estoy mejor de lo que he estado en siglos, Barb.
Oye.
- Ven aquí. - Hola.
Escuchad, esta es Barbara. Es mi terapeuta.
- Hola. - Hola.
Es estupenda. La vais a adorar.
Tiene todas las respuestas.
En serio, eres mi Barbara favorita
de todas las que he conocido en mi vida.
Y he conocido a Walters. Y a Streisand.
Bueno, es un placer conoceros a todos.
- Encantado. - El gusto es nuestro.
Barbara dirigirá la sesión de hoy.
En realidad, Kevin, estaba pensando que sería mejor para la primera sesión
que asistiera solo tu familia inmediata.
O sea, tus hermanos y tu madre y no los otros.
Los otros. ¿Qué estamos, en Perdidos?
Barbara, disculpa, es solo que yo les pedía que vinieran.
No te preocupes. No pasa nada.
- Beth. - No, me refiero a que...
Lo que sea mejor para que Kevin se cure.
Sí, no queremos ser un impedimento para la curación de Kevin.
- Es verdad, tiene razón. - No.
Haz lo que tengas que hacer, ¿sabes?
Marchaos y no le deis importancia.
- Estupendo. Sí. - ¿Seguro?
- O sea que... - No pasa nada.
Os llamo luego.
- Vuelve cuando acabéis. - Sí.
- Estupendo. - Rápido,
antes de que cambien de idea.
- ¡Kevin, aquí estás! - ¡Hola!
¿Nos hemos mudado mientras iba de campamento?
No, te dije que era una cabaña de vacaciones.
¿Es que no lees nuestras cartas?
- Os habéis ido de vacaciones sin mí. - No...
Unos pocos días, pero estaremos hasta la semana que viene.
¡Kev, estás altísimo! Mides el doble que antes de irte al campamento.
Quiero que me lo cuentes todo sobre el campamento, ahora, ya.
- Ha molado mucho. - ¿Sí?
- Gané dos trofeos. - ¿En serio?
- ¿Quieres verlos? - ¡Claro!
Oye, oye. A Randall le pusieron gafas hace una semana o así,
no te metas con él por ellas, ¿vale?
Porque si no las lleva, le entran dolores de cabeza.
- Vale. No diré nada. - Gracias.
Kev, por fin.
- Este sitio es la caña. - ¿Verdad?
Por las noches, papá enciende una fogata y tostamos nubes
y a veces hasta hacemos palomitas.
¿Has notado que todo lo que Kate dice que le gusta de este sitio
implica comida?
No, estaba hablando de la hoguera.
Sí. Asociada a palomitas y nubes.
Vamos, estamos de vacaciones, ¿no? Y lo suyo es... grasita de bebé.
Pero ya no es un bebé, Jack.
No quiero volverla insegura,
pero está obsesionada con comer.
Y el médico dice que pesa más que la mayoría de chicas de su edad.
Ya, pero ese médico lo dice basándose en tablas, no en nuestra hija,
que ha salido a mi abuela, que es... era grandecita.
¿Ves? Llevamos años con la misma cantinela, Jack.
Yo digo que hay un problema y tú sales con "grandecita" o "no pasa nada".
Estoy preocupada por ella.
- Vale. - ¿Sí?
Mira...
Intentaré hacer que sea más activa, ¿vale?
No sé, buscaré alguna actividad física que le guste.
- Sí. Gracias. - De nada.
- Vale. - Vale.
- Oye. - Dime.
Se acabaron los viajes diarios a la heladería esa.
- ¿Jack? - Sí. Trato hecho.
- ¡Vamos allá! - ¡Vamos, corre, papá!
¡Vamos, vamos, Kate, corre!
¡Pase largo, papá!
¡Touchdown!
Toma, corre hasta tu hermano.
Corre, corre, vamos.
Mamá, mira cómo lanzo.
Sí, estoy mirando, es alucinante.
Voy a mandarla tan lejos que papá no podrá cogerla. ¡Mira!
- Vale. - Kate, vamos. Corre conmigo.
¿Por qué Randall se libra de jugar?
No te preocupes por él, está bien.
Estoy cansada.
¿Cómo vas a estarlo? Si acabamos de empezar.
Si no quiero jugar a fútbol, ¿por qué tengo que hacerlo?
¡Papá! Cógela.
Esta semana has comido mucho dulce.
Y creo que es importante para tu salud que hagas ejercicio.
No comeré más dulces. Pero no quiero jugar.
Kate...
Deja que se vaya, papá.
¡Eh, cuatro ojos, cógela!
¡Oye!
¿Tú estás mal, Kevin? ¡Casi le das en la cara a tu hermano!
Lo sé. He fallado.
No. Ven aquí.
¿Te das cuenta de que por poco le das en la cabeza?
¿Qué te pasa, colega?
¿En serio quieres quedarte solo en tu cuarto sin la Game Boy,
sin libros y sin nadie con quien hablar?
¿Por qué te estás comportando así?
Gracias a todos por venir.
Es importante para la terapia de Kevin
que hable abiertamente con sus seres queridos en un espacio seguro.
Kevin.
- ¿Ahora mismo? - Sí.
Esto, bueno... para empezar,
quería disculparme con todos vosotros.
Obviamente, toqué fondo
y, esto... estropeé las cosas con Sophie
y luego fui y estropeé las cosas con todos vosotros.
Kate, yo...
Lo siento.
Siento que tuvieras que atravesar
uno de los momentos más duros de tu vida sin mí.
Eso... no debería pasar nunca.
Aquí nos dicen que, esto...
Nos dicen que tenemos que perdonarnos a nosotros mismos por nuestros errores,
y eso es algo que me va a llevar bastante tiempo.
No pasa nada.
Yo también lo siento por no haber estado mirando el balón.
Ese eres tú. Tú eres el balón.
Randall.
Lo siento.
Por el susto que os di a ti y a Beth.
No sabía que Tess estaba en el coche, obviamente, pero lo siento mucho.
Estamos aquí para ti, Kev.
Y mamá, siento haberte hecho pasar por todo esto.
Solo quiero que seas feliz, Kevin.
Madre mía.
Eso ha sido útil. Como catártico, ¿sabes?
¿De veras?
Porque a mí me ha parecido un poco demasiado educado.
¿Quieres hablarle a tu familia de lo que hemos estado explorando
respecto a la posible raíz de tu adicción?
Kev, está bien, es bueno hablar de esto.
He estado diciéndole a Kev
que tiene que encontrar una forma de hablar de su dolor.
De la muerte de nuestro padre, y...
¿Eso ha sido una miradita?
Sí, sin duda.
Tenemos que hablar de algunas cosas que implican a vuestra familia,
e incluso a vuestro padre y que no fueron tan perfectas,
mientras él aún vivía.
¿Podemos hacerlo juntos?
Dios. ¿Es necesario?
Por "Los Otros".
No, por los... esto...
Por los nuevos Tres Grandes.
- Por los nuevos Tres Grandes. - Me gusta.
Muy bien.
Os lo digo, no me esperaba que mi día en desintoxicación fuera así.
¿Habéis visto a Kevin haciendo esa cosa de actor con las manos?
¿El rollo ese de juntar las manos
y decir "gracias" y luego hacer como una minirreverencia?
Como un Sr. Miyagi en grande.
O sea, conduce borracho con mi hija de nueve años.
Tiene que presenciar cómo esposan a su tío.
Pero ¿sabes qué?
Se inclina y dice gracias como Al Pacino,
y se supone que yo tengo que perdonarlo.
Bueno, creo que nadie espera eso.
Randall sí. Cada vez que intento hablar sobre el comportamiento de Kevin,
me meto en la zona de vuelo restringido de los Pearson.
La zona de vuelo restringido de los Pearson.
Ajá, yo me he colado de lleno en esa zona muchas veces
y no acaba bien.
Pero ¿vosotros qué hacéis
cuando hay una zona de vuelo restringido que tenéis que invadir sí o sí?
Como ahora, que hay algo de lo que tengo que hablar con Kate
que ha estado ocultándome.
- No es sobre Jack, ¿no? - No...
Porque eso sí que es zona de derribo instantáneo.
No, ya, eso lo aprendí hace mucho.
Cuando empezamos a salir, vi una foto del tipo
y dije que el bigote le daba aspecto de estrella del porno de los 70...
Sí, creía que me iba a noquear.
¿Sabéis? Jack es intocable.
O sea, es el santo que nunca conoceremos,
que ninguno de nosotros superaremos jamás.
Relaja. Ahora estás entrando en mi zona de vuelo restringido.
- Por Jack. - Por Jack.
Sí que tenía aspecto de estrella porno.
Hola, Katie.
¿Te importa que me siente?
¿Qué hacemos aquí? ¿Estar sentados sin más?
Vale.
Está bien.
Derek, el de nuestra calle, me llamó gorda.
- Bueno, creo que Derek... - ¿Crees que estoy gorda?
Katie, pequeña, creo que...
Creo que eres
la persona más guapa del planeta.
Mamá, no encuentro las gafas por ningún lado.
¿Dónde las viste por última vez?
Me las quité para lavarme la cara.
Siempre las dejo en la mesita junto al tablón de corcho y la lámpara.
¿Por qué no vuelves a mirar en el baño otra vez
y luego voy a ayudarte a buscarlas?
Vale.
Oye, Kevin, ¿puedes venir, por favor?
- ¿Qué? - ¿Has cogido las gafas de tu hermano?
No. ¿Puedo irme ya?
Kevin, no tiene gracia. No es una broma.
Sabes que tu hermano necesita las gafas para ver,
así que voy a darte hasta tres para que me digas dónde están.
- Uno. - Te odio.
Kevin, tú no me odias. Solo estás agotado.
- ¡Esta cabaña es un asco! - Kevin.
¡Esta familia es un asco!
- Basta. - ¡Das asco!
Adelante, Kevin.
Supongo que durante toda mi infancia sentí que yo iba después de vosotros dos
con mamá y papá. Como si yo fuera...
como si no pintara nada en la familia.
Kevin, eso es absurdo.
Kate, por favor. Déjale hablar.
Bueno, Kate, es solo que tú tenías a papá. ¿Vale?
Tú a papá, y... y Randall, tú tenías a mamá.
Erais como dos gotas de agua.
Eso no es verdad. Os quería a todos por igual.
Rebecca, Kevin te está diciendo cómo se siente ahora mismo.
Y todos tendréis ocasión más tarde de decirle cómo os sentís vosotros.
En fin, creo que sentirme así cuando era pequeño
dio lugar a esa... esa voz en mi cabeza
que repetía sin parar: "No estás a la altura".
Y traté de ahogar esa voz con cosas
como el fútbol o actuando o la fama.
Y, esto...
Y creo que era cuestión de tiempo que acabara recurriendo a algo peor.
¿Por qué dices que era cuestión de tiempo?
Porque somos una familia de yonquis.
Vale. No somos una familia de yonquis. Kev...
Nuestro padre era un yonqui, Kate.
Su padre era un yonqui. Yo soy un yonqui.
Y yo... yo sé...
cuánto te cuesta controlar tu peso.
Créeme, lo he visto y sé cuánto te esfuerzas,
pero creo que tal vez...
Kate, tú también eres una yonqui, ¿vale?
Y creo que quizá eso te venga en parte de papá.
- ¿Por qué estás haciendo esto? - Perdona, no digo...
No, no, no tú.
¿Ganas más cuanto más enfermo esté?
¿O así lo tienes aquí más tiempo? ¿Cómo va esto?
Espera, no, para. Kate, un momento.
Querías que hablara de papá, ¿no?
- Sí. - Vale, pues eso estoy haciendo.
Hablar de papá, pero no puedo sentarme aquí y fingir
que solo estoy mal porque se murió.
Nunca hablamos de su problema con la bebida.
Porque lo superó, Kev, solo fue un desliz...
Es una locura que hasta tú digas eso.
¿Yo soy la loca? ¿Tú estás aquí por orden judicial y la loca soy yo?
Rebecca, ¿tienes alguna opinión sobre el alcoholismo de tu marido?
¿Alguna vez hablaste con tus hijos sobre la adicción de su padre?
¿Alguna vez les advertiste de que tendrían el gen?
Mis hijos perdieron a su padre a los diecisiete años.
No tuvieron a su padre cuando se graduaron.
Randall no tuvo a su padre cuando nacieron sus hijos.
Kate no tendrá a su padre en su boda.
Así que tenían 17 años de recuerdos y nada más.
No tendrán recuerdos nuevos durante el resto de sus vidas.
Así que... no.
No, no me senté con ellos para manchar los recuerdos de su padre
hablándoles de la única parte de él que no era perfecta.
Y no nos estás ayudando llamando adicto a mi marido.
Porque él fue mucho más que eso.
Gracias.
Es interesante que hayas puesto ejemplos de Kate y de Randall...
pero no de Kevin.
¿Qué?
Kate y su boda sin su padre
y Randall sin su padre cuando nacieron sus hijos.
Sí, porque esos han sido los primeros ejemplos que se me han ocurrido.
Pero ¿no te parece interesante
que tengas ejemplos específicos para tus otros hijos...
- pero no para Kevin? - Yo no.
No lo encuentro interesante. Lo encuentro típico, para serte sincero.
- O sea, de esto hablamos... - Basta. Tío. Basta.
No tienes que culparla a ella.
Vale, ya estamos.
Sí, ya estamos, correcto.
Mira, he intentado empatizar contigo, Kevin, de veras.
Vale, me mordí la lengua cuando enviaron tu trasero rico y mimado
a este hotel de lujo por estar a punto de matar a mi hija,
cuando a la mayoría de gente la habrían mandado a prisión.
Me he mordido la lengua ahora mientras gimoteabas sobre tu infancia.
Una infancia de la que yo fui testigo, por cierto, que yo estuve ahí.
Tus pases de fútbol en el césped con papá,
tus friegas de mamá cuando tenías fiebre.
O sea, Barbara puede que no estuviera ahí,
pero yo sí, así que no te atrevas a venirme a mí
con ese mismo cuentecito de mierda, tío. ¿Vale?
Me he mordido la lengua, pero no me la morderé
mientras atacas a mamá por no educarte...
No estoy atacando a mamá, Randall.
¿Por qué siempre retuerces todo de esa forma?
No está retorciendo nada, Kevin, me está defendiendo, eso es todo.
Uy, lo siento, mamá. Tienes razón. Lo siento.
- ¿Por qué no te pones de su lado...? - No me estoy poniendo de ningún lado.
Mira, tío, ¿quieres hablar de tu atormentada infancia?
¿Eh? ¿Hablamos de traumas?
- No. Randall. - Sí, vamos, venga.
No, nunca compararía mi atormentada infancia con la tuya, Randall,
porque a mí no me abandonaron ni me adoptaron
ni tuve ansiedad ni soy un genio o ninguna de esas...
No, ya lo creo que no lo eres, Kevin.
¿Sabes qué otra cosa tampoco eres?
No eres un yonqui.
¿Vale? Solo eres adicto a la atención.
O sea, ¿qué pasó, Kev? ¿Se acabó el rodaje de tu peli?
¿Ya no te codeabas con Sly y con Ron Howard?
¿No había nadie mirándote?
Así que nos haces venir aquí a todos, todas las miradas posadas en ti.
Y dentro problema con las drogas.
- Vale. - Vale, Kev.
- Vale, chicos. - No, ¿sabes qué?
Creo que...
Quiero saber tu opinión sobre algo, Randall.
¿Por qué crees que tu hija estaba escondida en mi coche?
¿Por qué crees que tu hija estaba escondida en mi coche?
¿Te has parado a pensarlo?
- ¿Qué pasa? - Estaba evitando el show de Randall.
- No te atrevas a hablar de mi hija. - No, no.
Bienvenidos al Show de Randall, damas y caballeros.
- Kevin. Kevin. - Adoptado por blancos. Con dos padres.
¿Puede haber algo más interesante que eso? Bueno, para Randall no.
O sea, metes en tu casa a tu padre moribundo
sin preguntarte por la opinión de tu mujer o tus hijas,
y luego coges y metes a una...
a una niña desconocida en la casa en cuanto se muere, ¿vale?
Y la única persona que hay allí
a la que nadie presta atención es tu hija Tess.
- ¿Sabes qué? Yo me largo, tío. - No, Randall...
Y dentro Randall marchándose y mamá persiguiendo a su hijo favorito.
Esto es una película tan predecible. Sois tan predecibles.
- Vuelve a levantarle la voz otra vez. - Oye, oye.
Quieres por igual a todos tus hijos, ¿verdad?
- Sí, los quiero por igual. - Seguro que sí.
Pero ¿no sería refrescante hacerlo aquí en este foro?
Porque aquí es donde haces esa clase de cosas,
decirnos a todos la verdad,
que es que a Randall es al que quieres más.
- Es tu favorito, ¿verdad? - Eso no es verdad.
- ¿No lo es? - Es totalmente absurdo.
¿Absurdo? Sí, claro, es absurdo.
Pues nombra una sola cosa que compartamos.
Algo especial que tú y yo compartamos, que solo sea entre tú y yo.
Y no entre todos. No entre yo y Randall, ni entre Kate y yo.
Kevin, ¿puedes parar, por favor? Estoy nerviosa
y no está bien eso que estás haciendo...
Bueno, pues admite que quieres más a Randall.
Podemos dejar ya lo de ser una familia perfecta...
¡No, él solo era más fácil!
Él era más fácil y no se apartaba cuando lo tocaba.
Y no fue un adolescente silencioso cabreado conmigo sin motivo,
y él no...
me abandonó y se marchó cuando su padre murió.
- Oye, Toby. - ¿Sí, Beth?
Estamos bebiendo en el día familiar de la clínica de desintoxicación de Kevin.
Lo sé, es como una canción de Alanis Morissette.
Porque es irónico.
Vale, tengo una idea. Ahí va: patatas fritas con queso.
No me importaría darme un revolcón con unas patatas fritas con queso.
¿Y tú?
Vamos, no me digas que no te van las patatas fritas, tío.
Mira, esto...
Encontré un puñado de comida basura en el fondo de nuestra basura.
Kate ha vuelto a las andadas y me lo está ocultando.
Bueno, ¿quién sabe? Igual se lo cuenta a Kevin en terapia.
O igual se lo cuenta a Randall o a su madre, ya sabéis,
a uno de los Pearsons del círculo primigenio.
Cuando era pequeño, estaba obsesionado con La guerra de las galaxias.
Me encantaba que fuera una historia tan grande
en la que un puñado de gente se unía para combatir en esas guerras enormes.
Pero cuando la analizas,
en realidad trata sobre un grupito que está en el ajo y sabe de qué va la cosa.
Luke y Vader. Leia y Obi-Wan.
Ellos estaban en el ajo.
Y ellos están con sus peleas con sables láser sobre puentes
y hablando de cosas importantes...
Y el resto es básicamente... Chewbacca.
O sea, ¿que en esta historia nosotros tres somos Chewbacca?
Solo si hay sitio para Chewy, Beth.
Yo me casé con la mujer de mi mejor amigo.
Nadie lo dice, pero... todos lo piensan.
He estado en el exterior de esta familia desde que entré.
No llego ni a Chewbacca.
Soy uno de los pilotos que ni siquiera tiene nombre.
Eso no es verdad, Miguel.
Lo es.
Y me parece bien.
Mira, Toby...
ellos cuatro vivieron juntos algo realmente único.
Vivieron la pérdida del mejor hombre que ninguno conoceremos jamás.
Y por eso ellos pueden estar en el ajo, Toby.
Por eso ellos tienen los sables láser.
¿Cuánto ha bebido Miguel?
Hola.
Un anuncio. No hemos conseguido llegar antes de que empezara a llover.
Ya lo veo.
Ve cambiarte.
¿Quieres una toalla?
Sí.
Gracias.
No te has reído con mi entrada.
Ya, Kevin me ha dado el día.
- Lo siento. - Tranquilo.
Llevé a Kate a la heladería.
- ¿Qué? - Lo sé.
¡Jack! Acabamos de hablar de eso.
Lo sé. Es solo que no podía...
No podía soportar cómo me estaba mirando.
Era como si la hubiera traicionado.
Le habría dado todo el helado del mundo
con tal de que dejara de mirarme de esa forma.
¿Sabes? Yo recibo esa mirada constantemente.
Es lo que tiene ser el malo de la familia.
- No eres el malo. - Soy el malo. Lo soy.
Soy la que se pelea con Kate
porque quiere que le ponga golosinas en su almuerzo.
Soy la que Kevin dice que odia.
Tú eres el bueno. Es así.
Tú eres el que anuncia las vacaciones familiares.
Y tú eres el que se los lleva en secreto de visita al Toys "R" Us
cuando estás haciendo recados con ellos.
¿Estabas al tanto de eso?
- El malo lo sabe todo. - Tienes razón.
Seré más firme con Kate respecto a la comida, ¿vale?
En serio. Puedo ser el malo.
- No, no puedes. - Sí puedo.
No, no puedes. Pero no pasa nada.
Además, les daré a nuestros hijos algo de lo que hablar algún día en terapia.
¿Sabes? Para ser el malo, llevas un disfraz que es la leche.
Esa frase es tan del bueno.
Lo es.
Eso ha sido fuerte.
Sí.
Me alegro mucho de que Toby no haya estado.
Seguramente habría llorado, ¿no?
Se habría pasado todo el rato llorando.
Me gusta mucho que llore, por cierto.
- A mí también. - Sí.
Pero habría sido demasiado.
Sí, totalmente excesivo.
No te equivocas, ¿sabes?
Creo que perder a papá de aquella forma, en aquel momento...
tiene tanto que ver con esto, ¿sabes? Con todos nosotros.
¿Puedo?
¿Sabéis qué habría molado?
Tener a alguien documentando toda nuestra infancia en plan Boyhood.
Odio esa película.
Ni la he visto.
A mí me encantó.
Solo digo que si alguien hubiese filmado nuestra infancia,
objetivamente, no tendríamos que debatir absolutamente nada.
Cuando recordáramos las cosas de forma distinta, diríamos:
"Veamos la grabación", como Warner Wolf,
y entonces veríamos la verdad.
¿Quién es Warner Wolf?
El periodista deportivo aquel de cuando éramos pequeños.
Siempre decía: "¡Veamos la grabación!".
Y entonces ponía las jugadas destacadas.
- Warner Wolf. - ¡Ah, sí!
Recuerdo cuando de pequeño me hicieron las pruebas para las gafas.
Nunca me di cuenta de lo borroso que veía todo
hasta que me metieron la cabeza en la cosa rara aquella
que ellos llamaban "La máquina mejor".
¿Mejor?
¿O mejor así?
La primera.
¿Mejor? ¿O mejor así?
Tantas variaciones, tantas lentes...
Unas claras, otras borrosas.
Mi visión del mundo cambió como 12 veces en menos de un minuto.
Creo que todos vemos nuestra infancia con lentes diferentes.
Perspectivas diferentes.
Y hoy no he venido aquí a enmerdar tu perspectiva, Kev.
He venido porque el año pasado, cuando estaba en mi peor momento...
Tío, estaba llorando en el suelo, y estaba temblando,
y oye, Kev, mírame.
Por favor.
Tú estuviste ahí a mi lado, tío.
Y yo quería estar ahí para ti y no lo he hecho.
Hoy no he estado a la altura y lo siento.
Siento mucho lo de Tess.
Lo sé.
Adoro a los tarados de mis hermanos.
De verdad que sí.
Por dejarlo claro, es oficial que soy el favorito de mamá, ¿no?
¿Este tío habla en serio? Es increíble.
Sí, lo eres. Creo que lo ha dejado claro.
¿En serio?
Vamos a hacerlo... Era Kev, era Kev.
Nuestro Uber llegará en cuatro minutos.
Aún no puedo creerme que hayas dejado el coche en el bar.
Ya, bueno...
Oye, ¿puedo preguntarte algo mientras me dura la chulería de la cerveza?
¿Puedo decir yo algo antes?
Vale.
Desde el aborto...
he estado escondiendo comida basura.
O sea, un montón. Porque me hace sentir bien.
Pero ocultártela me hace sentir fatal.
Así que quería decírtelo.
Tengo un montón de movidas mezcladas con la comida.
Y creo que mis problemas eran bastante obvios.
Pero no sé... no sé.
Hola, colega. Te he traído algo para cenar.
Hasta le he puesto queso gratinado como te gusta.
Oye, Kev... lo siento mucho.
Quiero que sepas que si me dices que no tocaste las gafas de Randall...
Te creeré.
Vale.
Bueno, pues...
Estamos dentro si necesitas algo.
¿Kate?
¿Randall?
Oye, mamá.
¿Mamá?
Disculpa, pregunté cuál era tu cuarto
y te estaba esperando.
Porque no podía irme sin hablar contigo antes.
Siento como que por hoy ya hemos hablado de sobra, ¿no?
Estaba pensando en tu primer día de guardería.
Y recuerdo acompañaros a los tres a la clase,
con Randall aferrándose a mi pierna y tu hermana llorando.
Pero tú sencillamente...
entraste como si nada.
Y ni siquiera...
ni siquiera miraste atrás.
Tu padre y yo nos dijimos: "Vaya, ahí va nuestro pequeño valiente".
Y recuerdo decirles a los otros dos:
"Ahora tenéis que aprender a ser como Kevin".
Sí.
Nunca me preocupé por ti.
Porque nunca me pareció necesario.
Pero ahora me doy cuenta de que estaba equivocada.
No tuve una infancia infeliz.
No fue tan buena como yo creía.
Pero sé que tuvimos nuestros momentos, tú y yo, Kevin. Lo sé.
Lo siento en mis entrañas.
Ya, supongo que sí.
Espero que sí.
Subtítulos: Carles Morera
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