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Eres mi rayo de sol
Mi único rayo de sol
Me haces feliz
Cuando el cielo está gris
Vaya.
Te escribiré.
A diario.
Vale.
Muy bien, Junior.
Mi único rayo sol
Nos veremos pronto.
Me haces feliz
Cuando el cielo está gris
Nunca sabrás
Cuánto te quiero
Por favor, no me quites mi rayo de sol
Estaremos bien.
Estaremos bien, William.
- Creo que es una malísima idea. - Beth...
No, tiene que oír esto, Randall.
Por eso hemos venido aquí, ¿no, Dr. Lee?
Creo que sería útil si...
Tuviste una crisis nerviosa hace una semana.
Tenías la tensión sanguínea por las nubes.
La vista se te iba y venía.
Y además, la parálisis. Por no hablar de los temblores.
Fue aterrador.
Solo hace cinco días que has salido del hospital,
y ahora quiere llevar a su padre...
Beth...
Todavía no he terminado.
Su padre, que está luchando con un cáncer en fase cuatro, nada menos,
- a un viaje por todo el país. - No es por todo el país.
Memphis no está aquí al lado.
- ¿Has acabado? - Sí.
Vale.
- Me he encendido un poco. - Siempre estás encendida.
- No te hagas el gracioso. - Vale.
Bueno, los dos sois adorables.
- Lo sé. - Lo sabemos.
Escuche, Dr. Lee,
como sabe, ya me siento mucho mejor.
Me he tomado unos días libres, me he hecho los chequeos con usted.
Mis pruebas de estrés han salido bien.
A mi padre no le queda mucho tiempo,
y le encantaría enseñarme de dónde viene.
Puede que me presente a otros familiares,
lo cual sería muy importante para mí.
Mi mujer está, natural
y encantadoramente, preocupada.
Pero quiero saber qué opina usted.
Vámonos.
Lo he visto.
Hola.
Salimos temprano.
Vale.
Sigue con el ajedrez mientras no esté, ¿me oyes?
- Vale. - Muy bien.
Vuelve a dormir.
Cuídalo.
Por supuesto.
Y cuídate tú también.
Te mandaré una postal.
- Te quiero. - Y yo a ti.
Bueno. No vayas muy rápido, ¿vale?
Venga.
Vamos a hacerlo a la antigua.
De Jersey a Memphis sin GPS.
He sacado estos mapas de Internet.
William, tú vas a ser mi guía.
Solo te pido que me avises.
Si viene una curva, me avisas.
Si entramos en una autopista abarrotada, me avisas...
- ¿Puedo verlos? - Sí. Aquí tienes.
¡Oye!
Tú conduce, hijo, ya llegaremos.
Solo conduce.
Eres mi rayo de sol
Mi único rayo de sol
Me haces feliz
Cuando el cielo está gris
Nunca sabrás
Cuánto te quiero
Por favor, no me quites mi rayo de sol
Entrando en el andén 2 a Pittsburgh.
Odio que te vayas.
La abuela no está bien.
¿Y tienes que dejarlo todo para ir a cuidarla?
Sí, William.
Es lo que hace la familia.
Pittsburgh no está tan lejos.
Está muy lejos.
Sí que está lejos, ¿no?
Ten cuidado.
Pórtate bien.
Si quieres que vaya, lo haré.
No.
Ya te he tenido bastante tiempo para mí sola.
Es hora de que despliegues las alas. Concéntrate en tu arte, en tu música.
Tienes un don, cielo.
Tienes muchos futuros por delante.
Asegúrate de elegir el correcto, ¿vale?
Lo haré.
Y asegúrate de que el embaucador de tu primo te siga,
y no al revés.
Vale.
Eres lo mejor que me ha pasado en la vida.
- Ma... - Vale, no voy a llorar.
No estoy llorando.
Adiós, cielo.
- Adiós, mamá. - Adiós.
Vaya.
Espero que sigan los patos en el Peabody.
Mi tío trabajaba allí como botones en la época de la segregación
y me colaba.
Me encantaría que vieses esos patos.
¿Quieres un plátano? ¿Algo de comer?
No, estoy bien.
Madre mía, esta mujer ha metido media tienda de comestibles.
Con instrucciones.
Se preocupa por ti.
Y que lo digas.
Sí que lo hace.
Al principio no la creí
cuando me dijo que habías tenido una crisis nerviosa.
¿Se dice "crisis nerviosa"?
Hay muchos nombres para eso.
Ataque de ansiedad, desorden psicológico,
agotamiento nervioso, trauma inducido por el estrés,
elige.
Fue impactante verte tan vulnerable
la noche que Kevin te llevó a casa.
Cuesta imaginarlo.
Siempre pareces tener todo bajo control.
Demasiado. Siempre he sido así.
Desde que era pequeño, me presionaba demasiado.
Mi padre lo mantenía a raya.
Cuando estaba muy ansioso,
él me ponía las manos a ambos lados de la cabeza
y decía...
Eso es. Respira conmigo.
Y nos sentábamos a respirar juntos...
...hasta que se pasaba.
¿Cómo era tu padre?
Imponente, supongo.
Tenía una risa genial.
Cuando reía, era casi como si le sorprendiera.
Como si le sorprendiera que pudiera reír tan libremente.
¿Dónde está enterrado?
Lo incineramos.
Kate tiene sus cenizas.
Pero esparcimos algunas cerca de un árbol en su parque favorito,
así que ese es su lugar oficial de descanso.
¿Crees que podríamos ir?
Me gustaría presentarle mis respetos.
La verdad es que me gustaría.
Pero no en este viaje.
- Perderíamos medio día. - Randall.
Baja la ventanilla y pon música.
Llévame a conocer a tu padre.
Déjame un momento.
Sí, claro.
Gracias...
...por hacer lo que yo no pude.
Por criarle para ser el hombre que es.
Siento no haber podido conocerte, hermano.
Me habría gustado oír esa risa.
Me habría gustado haber conocido al padre de mi hijo.
Sí.
Genial.
Me cae bien.
Preséntale tus respetos y seguimos.
Querido William:
He recibido tu precioso poema y me ha consolado.
Por favor, no seas tan duro contigo mismo por no venir al entierro.
La abuela no habría querido que viajaras tanto.
Pasaré un tiempo aquí encargándome de sus asuntos.
Querido William: Adivina. He conseguido trabajo en la biblioteca.
Pagan bien, y estoy rodeada de libros todo el día.
Sé que no estaba planeando quedarme,
pero el dinero seguro que ayudará.
Querido William: Fue bonito hablar contigo la semana pasada.
Me alegro de saber que al grupo le va muy bien
y que tu primo está centrado.
No te avergüences de tocar versiones, William, recuérdalo.
Te echo de menos, cielo.
Volveré pronto para verte tocar.
Así que le digo: "Cariño,
eres una belleza incomparable, sin duda,
pero hablas de pasar el resto de tu vida conmigo,
y por más que me guste un filete de primera,
no estoy listo para dejar todo el costillar".
Me gustan húmedas, no secas, ¿verdad?
¡Oye, William!
Mi primo el mojigato.
Pero dejadle en paz.
Si todos fuéramos tan buenos como mi primo,
Memphis sería mucho más segura.
Mucho menos divertida, pero mucho más segura, ¿no?
Toma, tío.
Oye.
Perdona por burlarme de ti, primo.
Me pongo tonto cuando... ¿sabes?
He estado escribiendo y creo que podría ser bueno.
A ver.
Veamos.
Bueno...
¡Ya era hora, tío!
Esperaba que tu flacucho trasero lleno de talento nos hiciera famosos.
¡Chicos!
El chaval tiene algo.
- Vamos. - ¿Ahora?
Sí, ahora. Terminad las bebidas. Vamos.
He esperado dos años a que me pasaras algo,
no me voy a dormir ahora.
Vale, dame un sol.
Parados en la estación
No sabemos qué decir
Miro por la ventanilla
Mientras te alejas
Si voy a estar solo
Que sea contigo
Se han acabado oficialmente nuestros días de banda de versiones.
Vamos.
Mamá, no llores
Nos irá bien
Abre tu maleta
Cuando llegues allí esta noche
No estás sola
Yo siempre
Siempre estaré aquí contigo
No pierdas tu fe en mí
Yo nunca perderé mi fe en ti
Todo va a ir bien
Sé que también lo crees
Si voy a estar solo
Que sea contigo
Mira hacia arriba, no hacia abajo
Todo se soluciona
Incluso cuando te hayas ido
Siempre podemos volver a esto
Siempre podemos volver a esto
Siempre
Siempre podemos volver a esto
- Hola. - Hola.
¿Vienes con nosotros esta noche?
No, ya basta por hoy.
Sabes que todo esto es por ti, ¿no, primo?
Deberías intentar disfrutar más.
- William. - Lo sé.
¿Listas, señoritas?
Venga. Sé adónde podemos ir.
William.
Tu madre al teléfono.
Hola, mamá.
Vale.
¿Por qué estás haciendo la cama?
Me gusta hacerla.
Pero es un hotel.
Es un motel
y esto es una cama,
y me gusta hacerla.
Solo digo que la hará otro.
Supongo que será una cosa menos que hacer, ¿no?
Espera.
Tranquilo.
¿Estás listo para volver a Memphis?
Bueno, ya estamos aquí.
Eso es.
Vaya, Soulsville. Justo ahí es donde me crié.
Tenía una novia que vivía ahí arriba.
MUSEO STAX DE MÚSICA SOUL
¿Ves? Carne fresca. Podía ir
y escoger el pollo.
Él lo mataba, lo desplumaba, lo limpiaba
y te lo envolvía.
Creo que me traumatizaría.
Así comprábamos el pollo en esa época.
William, ¿sabes adónde quieres ir primero?
Sí.
¿Debería encender el GPS?
No tienes que encender nada.
- Gira a la izquierda aquí. - Muy bien.
Aquí es donde vivía con mi madre.
¿Los dos solos?
Siempre los dos solos, sí.
Parece diferente.
Es lo que hacen más de 40 años.
¿En qué piensas?
No puedo dejar de mirar esa puerta.
Solía haber dos. Ahora han tapiado una.
¿No es raro concentrarse en eso?
Todos estos años y me preocupo por una puerta.
Solía llevar un peinado afro.
No.
La verdad es que lo llevé hasta los 30.
Pero cuando me hicieron socio, la vida empezó a ponerse más seria.
Tuve que actualizar mi estilo.
Por aquel entonces Tess tenía tres años,
y cuando volví a casa de la peluquería aquel sábado,
bien afeitado y pelado,
me miró y empezó a llorar.
La pobre niña casi hiperventiló.
No fue que no me reconociera.
A ella también le costó un minuto ver a través de la puerta tapiada.
Creo que voy a entrar.
Vale.
Es posible que viva gente...
Quiero ver si mi tesoro sigue ahí.
¿Tu qué? Oye.
- Buenas tardes. - Buenas tardes.
No nos conocemos,
pero mi padre se crió en esta casa,
y me preguntaba si nos dejarían entrar a echar un vistazo.
Esto significa mucho para él.
No hay problema. Es un placer.
¿Qué narices hace?
No sé. Oye, William.
Quizá no debas destruir...
Mi tesoro.
¿Sí? ¿Qué es?
Algunos juguetes y tres monedas de 25 centavos.
Ya lo veo, pero...
Los puse ahí,
y tras tantos años, siguen aquí.
¿No es curioso?
¿No es raro cómo el mundo se paraliza y se mueve así sin más?
Vale.
Aquí tiene su ladrillo. No sabía que iba a pasar esto,
pero gracias, amigos.
Dios les bendiga. Gracias.
Ahora comamos, hijo. Ya sé qué voy a pedir.
Intento no comer demasiado cerdo, ¿entiendes?
- Dios te bendiga. - Que aproveche.
Sigue igual.
Le encanta.
Están preparando más carne.
Recuerdo la primera vez que mi padre me llevó a la peluquería.
Yo también lo recuerdo.
Mi peluquero se llamaba Cliff.
No lo he olvidado porque siempre me amenazaba con cortarme las orejas.
En vez de un Gumby, me hizo una rampa,
de menos a más, estaba así.
Sin duda, no era un Jheri Curl.
Yo me hice los buenos, tío.
- Se te ve bien. - Sí, señor.
Esta es la fuente original,
está como lección de historia.
Esa era para blancos y esta, para negros.
¿Sabes qué? He estado viviendo con blancos mucho tiempo.
Dios mío, ahora tienes problemas, hijo.
Creo que deberías probar.
Por los viejos tiempos.
¿Por qué no? ¿Sabes?
- Sí. - Lo haré.
William.
Sí, sé que no es el momento oportuno
ahora que estamos despegando.
Bueno, tu madre te necesita.
¿Vale? Nunca te disculpes por cuidar a la familia.
No estaré fuera mucho tiempo.
Mamá es un tanque.
Sí, con balas y todo.
Voy a volver con 60 canciones nuevas.
¿Sesenta?
Vale, te tomo la palabra, primo.
Toma.
- No, venga ya. - Vamos, tío. Cógelo.
Te lo devolveré cuando vuelva a casa.
Me pagarás con un cuaderno lleno de discos de platino.
Así es como me pagarás, ¿vale?
Realmente tienes un don.
No sé.
Oye. Deja ya eso, ¿vale?
Deja de mirar a otro lado.
Si ves algo que quieres, no apartes la vista, ve a por ello.
¿Me oyes, primo?
Sí.
Bien. Ven aquí.
Hagámoslo.
Te quiero, primo.
Y yo a ti.
Hola, Ricky.
- Soy yo, William. - Sé quién eres.
Fuera de mi club.
Me estoy muriendo, Ricky.
Hace mucho que estás muerto para mí, William.
Tuve que ir a cuidarla.
Venga ya. ¿Crees que no lo sé, primo?
Lo sé.
Perdón. ¿Primo?
¿Este es tu primo?
Sí.
Mi hijo, Randall.
Sí, os parecéis.
¿En serio?
Porque me lo han dicho algunos,
pero yo no veo el...
Os dejo que habléis.
Quería volver.
¿Sí? Porque esperé.
Esperé años a saber de ti.
Íbamos a conseguir algo, tío.
Perdón. Sé que os estáis poniendo al día,
pero ¿eso en qué te convierte? ¿En mi primo segundo?
¿O es primo...? Vale.
¿Qué narices te pasó, primo?
Hola, mamá.
Te dije que no vinieras.
Claro que iba a venir.
Estoy más enferma de lo que parece, cielo.
Vale.
Vas a estar bien.
Al menos no va a durar mucho.
No quiero que te quedes aquí estancado. Tu vida está en Memphis,
no te alejaré de ella.
Quiero saber lo de todos esos clubes donde llenáis,
pero has llegado en medio de mi siesta.
¿Por qué no sales a explorar un poco la ciudad?
Hay una parada de autobús justo enfrente.
Y sé cuánto te gusta el autobús.
Trae un poco de pollo,
te haré algo especial para cenar, ¿vale?
- Vale. - ¿Sí? Muy bien.
¿Estarás bien, mamá?
Sí, venga, vete de aquí.
- Hola. - Hola.
¿Está libre este asiento?
- William. - Laura.
No puedo.
No puedo con la cuchara llena.
Me encantaba despertarte por la mañana
cuando eras pequeño.
Levantabas la vista y me mirabas...
...con esos ojos enormes y preciosos.
Y ahora,
yo estoy aquí abajo
y tú estás ahí arriba.
Recítame el poema.
El que me gusta.
"Espléndida frente a la noche
Los reflectores
Que trazan arcos
Y el destello rojo de las bombas
Que llenan la vista y la mente"
Bien.
Ese es tu poema, mamá.
Me encanta.
Me avergonzaba en lo que me había convertido.
Muy bien. Soy consciente de que lo fastidié todo.
Pero ahora me estoy muriendo
y tenía que pedirte perdón.
Fuiste bueno conmigo, primo.
Te lo debía.
Y te debía esto.
Ahora vámonos.
William.
¿Tú...
...estás demasiado enfermo para tocar?
Nunca estoy demasiado enfermo para tocar.
Espera, a ti te conozco,
y a ti, eso te convierte en...
La prima segunda de William y tu prima tercera.
Así que tú tienes un primo,
tú tienes un primo, ¡todos tienen un primo!
Lo siento, me criaron blancos. No sé cómo se hace.
Es mi mujer. Disculpadme.
Cielo, no vas a creerlo.
Tengo 12 primos distintos.
Las fotos son increíbles.
¿Está realmente tocando en el escenario?
Sí. Escucha.
Vaya.
Ojalá estuvieras aquí.
- No es así. - Sí, lo digo en serio.
Todo es mejor con Beth.
Eres la salsa de chocolate de mi helado, nena.
¿Estás borracho?
Sí, quizá un poco borracho,
pero eso no significa que no sea verdad.
Parece que estás bien.
Me siento bien.
Beth, tengo otra familia entera aquí.
Tienes que verlo.
- Saca muchos vídeos. - Lo haré.
Te quiero, Beth.
Y yo a ti.
¡Primo!
Eres mi rayo de sol
Mi único rayo de sol
Me haces feliz
Cuando el cielo está gris
Nunca sabrás
Cuánto te quiero
Por favor, no me quites mi rayo de sol
Muy bien, abuelo.
Te he dejado dormir porque anoche nos acostamos tarde,
pero esos patos no esperarán todo el día.
Bueno, la verdad es que puede que sí,
pero yo no, así que he estado pensando
que podemos...
No pasa nada.
Te llevaré al hospital, ¿vale?
HOSPITAL GENERAL DE MEMPHIS
No lo entiendo. Anoche estaba sonriendo,
estaba tocando el piano.
Lo sé. Lo siento, pero no hay plazo
que explique lo que ocurre en esta etapa.
Sinceramente, es un milagro que pudiera hacer el viaje.
Pero no hemos hecho el viaje, no hemos visto los patos.
Vale.
Vale.
Puedo hacerlo.
Dije que podría y lo haré.
Dije que podría y lo haré, así que...
Tengo que llevarle a casa, donde estará cómodo.
No se ande con rodeos. ¿Puede volar?
Porque tengo los medios para conseguir un transporte...
Sr. Pearson, lo siento mucho,
pero le quedan horas. Como mucho, un día.
No, le quedan meses, tal vez más que eso.
Hay un medicamento experimental...
Sus órganos empiezan a fallar rápidamente.
El corazón está muy afectado.
¿Ha hablado con su médico de Nueva York?
- Sí. Sr. Pearson. - Porque es muy buen...
Lo siento mucho, pero me ha pedido que sea directo, así que lo seré.
Su padre no saldrá de este hospital.
Tengo que confirmar que usted tomará las decisiones médicas.
En cuanto a los tratamientos paliativos,
el procedimiento es que esté cómodo, medicarlo contra el dolor...
No. Duerme.
He hablado con el médico.
Sabías que no volverías a casa.
¿Qué haces? Deja eso...
Tengo algo para ti.
Está en la parte delantera de mi mochila.
Estaba esperando el momento oportuno.
POEMAS PARA MI HIJO DE WILLIAM HILL
Llamaré a Beth.
Las niñas estarán aquí abrazándote dentro de unas horas.
No.
Me despedí cuando estaban en la cama.
Quiero que me recuerden mirando hacia arriba, no hacia abajo.
Hacia arriba.
Tú sí que fuiste valiente llamando a mi puerta aquel día.
Venga ya.
Baja las ventanillas, Randall.
Sube el volumen.
Deja crecer ese afro.
Deja que otro te haga la cama.
Me gusta hacerme la cama, abuelo.
Pues entonces hazla.
Te lo mereces.
Te mereces la preciosa vida que has creado.
Te lo mereces todo, Randall.
Mi precioso muchacho.
Mi hijo.
No he tenido una vida feliz.
Malos momentos
y malas elecciones.
Una vida que pudo ser y no fue.
Alguien diría que es triste, pero yo no.
Porque las dos mejores cosas de mi vida...
...fueron la persona del principio...
...y la persona del final.
Creo que es muy bueno poder decir eso.
Yo también lo creo.
Estoy un poco asustado.
No pasa nada, papá.
No pasa nada.
Solo respira.
Venga. Respira conmigo.
Eso es.
Eso es.
Subtítulos traducidos por Carlos Aparicio
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