All language subtitles for Azul oscuro casi negro (2006)1h40Drm

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Original subtitles

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Jorge.

Jorge, dime que no eres tú.

Dímelo, por favor.

Soy yo.

No, tú no eres.

No me puedo quedar en la portería.

No puedo, de verdad.

No me puedo quedar contigo.

Lo he intentado.

Te lo juro.

Y necesito irme.

Lo siento, papá.

¿Lo entiendes, verdad?

No puedo.

No quiero.

Papá.

Papá.

¡Papá! ¡Papá!

¡Papá!

¡Papá!

Salud.

Hola.

¿No me vas a decir nada?

¿Y por qué no?

Porque eres mala.

¿Y por qué crees que soy mala?

Que todas las que estáis aquí sois malas.

Tranquilos. Silencio.

Silencio.

Silencio.

Bien, supongo que los que estáis aquí sabéis que os habéis apuntado a un

de teatro, ¿verdad?

Claro. ¿Sabéis que somos tontos?

No, no, ¿qué va? Sois muy listos.

Pero es que ya os tengo muy calados. Mira qué guapos habéis venido, qué

arregladitos. Y sé que parobáis, que luego el teatro os importa una mierda.

Y lo que queréis es buscar rollo, echaros parejita.

Y casi que os voy a pedir a los que hayáis venido para eso que, por favor,

matéis. ¡Hala, Manolo! ¡Que ya nos han pillado! ¡Vámonos!

¡Tocadlo duro!

¡Con Dios, eh!

¡No!

¡Qué broma!

Gracias, Togracia.

Es que a nosotros nos interesa el teatro, ¿verdad?

Deja la cuchara, papá, que te la sacaré.

Ahora te doy una limpia.

A ver, ¿qué te apetece de segundo?

¿Un filete de pollo?

¿O prefieres que te haga una tortilla?

¿Eh, papá?

Papá, no.

¡Joder, papá, qué coño has hecho!

Mi pan.

¡Deja el dinero!

¡Deja esto!

¡Papá! Mírame, mírame, papá.

Esto es tu pan.

¿Lo ves?

Que si yo estoy aquí... Si no me hacía uno aquí.

Con la carácter.

Con la carácter.

Bueno, a mí en realidad tampoco me vale.

Y la paso también, ¿eh?

Mateo. Antonio Mateo. Aquí, aquí.

Julia Pernas.

María del Mar Sueiro Montez.

José Carlos Velasco.

Daniel Linares Niveiro.

Lourdes Machado Parra. Jorge Mateo Nieto.

Jorge Mateo Nieto.

Jorge Mateo Nieto.

Mateo Nieto.

Marcos Miranda Piqué.

Cristina Ortigueira Martín. Pablo Palazuela Arias.

¿Son tuyas?

Sí.

Si algo ya caerá, ¿eh?

A ver. Venga, escuche.

Adiós.

Buenos días. Buenos días, don Pablo.

¿No piensas ahí que acabas de caer?

Ya me he enterado que te has metido en otro taller.

¿Y qué tal?

¿Te has echado novio ya?

Seguro que sí, hija puta.

Yo te lo he explicado a otra.

¿Crees que le vas a gustar así?

A ti luego, Norio.

¿Español? Sí, sí. ¿Ves la película que están poniendo, papá?

Vamos a misa. No, ahora no.

He oído que tocaban a misa.

Que no, papá, que no te acaba misa. Revisa a tu madre para que sea reina.

ahora.

¿Dónde estará? Ya tenía que haber vuelto de la compra.

A ver, papá, ¿cómo se llama la película? Dímelo.

¿Qué está haciendo ahora esa mujer, por Dios?

Lo verde empieza... Calienta la sangre de una manera.

En los Pirineos. Lo verde empieza en los Pirineos. ¿Qué has hecho? Suéltame.

Mira, en cuanto vuelva. No, tú te vienes a misa con tu madre y conmigo.

¡Que me sueltes! Papá, si es para que no te hagas daño.

No quieres matar.

Siete años para terminar la carrera.

Es que he estado compaginándolo.

¿Con qué?

Estoy trabajando.

Aquí no aparece experiencia laboral.

Es que no está relacionado con el sector.

¿Y en qué trabaja? ¿En qué sector?

Bueno, soy portero.

¿De fútbol?

No. De portería.

De vivienda.

como podéis ver, y sirve para barrer y recoger basura. Pero hoy no va a ser

¿Qué te ha pasado?

Hoy vamos a hacer de esta escoba un vehículo. Un vehículo con el que salir

aquí. Con el que volar, con el que escapar, con el que saltar todos los

Necesito un primer voluntario.

Salta, ¿no quieres salir? Venga, vuela.

Pero si esto no despega. Salta. ¿Pero cómo quieres que salga si no despega?

Si quieres cambiamos.

Está demostrado que si te pones ahí encima hay más rozamiento en el

Te he dicho mil veces que no le pongas porno a mi padre.

Anda, anda. Esas pelis que le pones a tu padre no dan ni pa' pagar.

Mi padre no está pa' bajas, tío.

Ya, pero yo... ¿Sabes del chaval tan raro ese que vive enfrente?

¿Cuál? Hombre, el de la moto.

Siempre tiene las persianas bajadas.

Pues lo ha estropeado el aire acondicionado.

¿Y qué?

Coño, ahora le queda más huevos que subir las persianas. Se ve todo.

Es masajista.

Pues yo tengo la espalda jodida levantada, mi padre.

Pues nada, fidelecita.

Se anuncia en el periódico.

¿Tú no tenías una entrevista?

Sí. ¿Y qué tal?

Mal, Jorge. Vamos, qué mal.

¿Cuánto crees que cobrará?

80 euros.

Joder, qué caro.

Es que con paja incluida.

Me está haciendo una mamada.

Bien con mamada.

Pues como, ¿qué pasó, tío?

Jorge.

Tú y yo somos como dos peces.

Dos pececillos de agua fría, rodares. Lo que pasa es que tú no te conformas con

estar dentro de la pecera.

Y las peceras molan, tío.

Molan mucho.

Ha estudiado en la UNED.

¿Por qué a distancia?

No podía ir a clase.

Tenía que cuidar de mi padre.

¿Qué le pasa?

Pues hace siete años dio un infarto cerebral.

Tiene demencia vascular.

No le ría bien el cerebro.

A veces no se entera muy bien de lo que pasa.

Manos arriba, papá.

A ver.

Levantame los brazos. Un poquito más.

¿Se ocupa de él usted solo?

Sí, me apaño bien.

Más o menos.

Papá, que te acabo de cambiar.

Joder.

¿Y ahora qué hacemos?

Debe ser duro, ¿eh?

¿Tiene usted familiares?

Sí, un hermano.

Pero... ¿Pero qué?

Que no se lleva muy bien con mi padre.

¿Y eso por qué?

Los típicos problemas familiares.

Porque si es que no sabes mentir, se te ve la cara.

Así como has conseguido un trabajo de tiente, ¿eh? Dime, a ver.

Muy mal, Jorge, muy mal, coño.

Te metí en una hostia así.

¿Sabes que espabilabas?

Que hay que aprender a mentir. Que si no te ves muy mal en la vida, ¿te enteras?

Sí, claro, porque a ti te va de puta madre.

Eh, que yo no estoy aquí por mentir.

Yo estoy aquí por gilipollas. Por un gilipollas, por favor, me llevas. Antes

que no me toques los cojones.

No, me toques los cojones.

Bueno, necesito que compres esto.

¿Qué es?

Son hormonas anabolizantes.

¿Qué quieres, ponerte ahora cuadrado?

Que no, joder.

Que con esto es mucho más fácil dejar embarazada a una chica.

Que me lo ha dicho un colega ayer, Dimitri.

Que de esto sabe mucho.

¿Sí o sí?

Sí, muy guapa. Es mi novia, chaval.

Mi novia.

Nos conocimos en el taller de teatro.

¿Hace cuánto? Un mes o casi.

¿Y ya quieres tener un hijo con ella?

¿Qué pasa, no te apetece ser tío? Antonio.

Pues que vamos.

¿Tú has visto el módulo de maternidad? No.

Yo tampoco, obviamente.

Pero Pablo me ha dicho que es la hostia.

Que parece de todo menos una cárcel.

Con sus habitaciones chulas, decoradas con sus florecitas, con sus niños

correteando por aquí, con lo que es su guardería, con sus médicos, con su buen

rollo.

Y con esto la dejo preñada fijo y directa al mundo de maternidad.

¿Entiendes?

No, no.

Mírala, Jorge.

O la tiene machacada.

La hacen de todo.

La tiene atravesada y van a por ella. A por ella.

La tienen envidia porque aquí es como una princesa.

Es como los pobres que odian a los ricos. ¿Por qué?

Porque en el fondo los pobres quieren ser como los ricos.

¿Tú odias a los ricos, sí o no? No.

No. Por mis cojones, no odias tú. La vieja del tercero.

¿Que te da su mierda así?

¿Sin mirarte a la cara siquiera?

¿Y a ti por qué te da vacío y fuerte por esta chica?

Estás a punto de salir, Antonio.

¿Tú qué pasa? ¿Nunca has estado enamorado?

¿Que nunca has querido darlo todo por una tía?

Yo sé que tú sí.

Pero yo no, fíjate.

Nunca. Hasta ahora.

¿Y si hace falta meterme esta mierda y pincharme?

Me la pincho.

¿Qué haces?

Te voy a cortar el pelo un poquito, papá. El pelo es muy largo.

No, me lo corta tu madre.

Venga, papá, sal un poco. ¡Joder, papá!

¡Coño! ¿Qué haces?

Nada. Mi padre hacía fotos a los pájaros.

Hay que continuar las tradiciones familiares.

Venga, quita la cámara ahora mismo.

A media, macho. Que no me toque los cojones, son. Quita eso.

El otro día vi a uno ahí enfrente, ahí en el 19, casado, con tres hijas.

Preciosas, inocentes, que viven sin saber que tienen un padre depravado.

Bueno, se merece un castigo divino, ¿no?

Me largo con la cámara.

¡Ay, qué borde, macho!

Estás mutón tú últimamente, Jorge. Estás muy nervioso.

Te voy a invitar a un masajito, a ver si te relajas un poco.

Sí, para que me hagas una foto y luego me chantajeas. Venga, vámonos. No me voy

a ir. Y me vas a echar, Jorge. Tú me vas a echar porque tú no puedes vivir sin

mí. ¿Qué me ha dicho?

Que tú todavía no te das cuenta, pero necesitas que esté aquí todo el día.

Y me necesitas a tu lado, Jorge.

Y como te lleves la cámara, te juro que me voy y no vuelvo nunca.

Ah.

Y me llevo a Miguel, claro.

¿Cómo que a Miguel?

¿Le has puesto nombre al pez?

Miguel. Un pez vulgar como tú y como yo.

A ver si tiene huevos a echarnos a Miguel y a mí.

Venga, valiente.

¿No me vas a preguntar si tengo basura?

Natalia. Hola.

¿Cuándo has llegado?

Anoche.

Estás sucia.

Me da igual.

¿Qué te ha pasado en la mano?

¿Dónde te has metido?

He estado fuera.

¿Fuera de dónde?

Estudiando.

Papá. Tú tomas aspirina todos los días, ¿no?

Sí.

Pues yo he estado donde se hacen las aspirinas.

En Leverkusen, Alemania.

Haciendo prácticas de farmacia.

Por tu culpa no vamos a llegar a misa.

Sí que llegamos, pero no pretenderás ir con estos pelos, ¿no?

Es un inútil.

Lo has sido toda la vida.

Y te empeñas en seguir siéndolo.

Un día cojo y... ¿Y qué?

¿Ha tocado ya misa?

No, todavía no.

Y tú vete a duchar, que apestas.

Ya casi estoy.

Es que nos va a tocar salir, Antonio.

Hazme algo.

¿Ya?

Anda, que ya os vale a vosotros dos. ¿Y qué se supone que tengo que hacer yo

ahora, eh?

¿Informo de esto? Y los dos fuera del taller y nos volvéis a ver.

Coño, no sé.

¿Pedir un vis -a -vis?

Ya lo hemos pedido.

¿No podéis esperar?

Tampoco es para tanto el chico.

¡Antonio!

Te has puesto aparato.

¿Para qué?

Me siento como una adolescente.

Y ya está.

Un año sin vernos y es en lo único que te fijas.

En lo único.

Pues a ti los dientes te han separado un poco más.

No. Que sí, déjame ver. No. Pero abre la boca. Que no. Pero abre la boca. Que

no, pero déjame ver. Que hasta ni huevas.

Es difícil.

¿El qué?

Continuar donde lo dejamos.

¿Y dónde lo dejamos?

Pues no me acuerdo muy bien.

Por eso es difícil.

¿No han puesto a tus padres la casa en venta?

Me voy a quedar hasta que la vendan.

Entonces habrá que quitarle el cartel del portal.

Te he echado mucho de menos.

Está riendo a mí, cabrón. Mírame.

No me río, que estoy muy bujeado.

Y una polla.

Te está riendo el gilipollas de tu hermano. A ver, mírame.

Que no me río.

¿Ves?

Perdona. No seas hijo puta, coño, que así la palmo.

¿Cuántos días te va a dejar aquí?

No sé, unos cuantos.

Y mira que me jode.

Mañana tenía un vis -a -vis con Paula.

Nuestro primer vis -a -vis.

Bueno, pues ya habrá otros.

Mira.

¿Qué te parece?

Un poco hortera, tío. Pues claro que es hortera, coño. Si lo echo yo... Toma.

Que no, que no quiero, no quiero.

Ni, ni, ni. Yo no lo quiero. Que no es para ti.

Es para Paula.

Ayúdame.

Llévaselo. No, Antonio.

¿Qué pasa? ¿No quieres conocerla?

No sé.

¿No sé?

Pues ella sí quiere conocerte a ti.

Ella habla mucho de ti.

La gran esperanza blanca de la familia.

Y tú sabes que tus exitosos son los míos.

Así dice que me has visto.

Y no sea en paranoia.

Lo habéis avisado por la familia.

Es que ella es familia.

Jorge, ella es familia.

Y lo otro es lo otro.

una sorpresa.

Está buena.

Gracias.

Antonio me dijo que lo había hecho él, en el taller.

No os parecéis en nada, tu hermano y tú.

Casi mejor.

¿Entonces seguro que Toño está bien?

Sí.

Igual de pesado que siempre.

Jorge, a tu hermano le han hecho unas pruebas en el hospital.

Le han encontrado una varice en el testículo izquierdo.

No puede tener hijos.

No ha dicho nada.

No es grave, se puede operar.

El problema es que hay una lista de espera de más de un año.

Pero una operación de menos de media hora.

¿Pero por qué no me la ha contado?

Bueno, ya conoces a tu hermano. Se sentía un poco humillado.

Él entra en inseguridades porque no se siente hombre.

Hablaré yo con él para que no sea obvio.

Jorge, te quiero pedir un favor.

Bueno, de hecho te lo queremos pedir los dos. Fue idea suya.

¿Y de Antonio?

Bueno, ¿qué es?

Que lo intentes tú.

Dejarme embarazada.

Me dijo que si te lo contaba no ibas a venir y por eso prefirió que lo hiciese

yo.

Pablo.

Estoy en plena ambulación.

Pablo, lo siento.

De verdad.

Mira.

Mira lo que me hacen.

¿Por qué te hacen eso?

No, Paula.

Toño me ha dicho que te gusta una chica de toda la vida.

Tu vecina.

Vístete, por favor.

Puedes cerrar los ojos y pensar en ella.

¿Para qué ha puesto tu papá la furgoneta?

Pues para venderla.

Pues iba a ser para mí.

A mí no me empecen vuestros líos.

¿Quieres la furgoneta?

Pues vende un pez y es toda tuya.

No puedo.

He pillado un curro.

¿Ah, sí?

¿Y por qué no estás trabajando ahora?

Porque entro más tarde.

¿Y de qué se cuenta el trabajo?

De gilipollas, de lo que es.

El vigilante de gilipollas.

¿Te la has follado, cabrón?

¿Qué cabrón? ¿Que no me la has follado? ¿Que no me la has follado, coño?

Pues me malhecho, chaval.

¿Qué pasa, que no te gusta?

¿Eh? ¿No te pone Paula?

¿Qué pasa, maricón? Ya no te vengas de coño, ya. Antonio, no me toques la

ya. Antonio, déjame, coño. A ver esa polla.

Sabía que te ibas a cojones.

Lo sabía.

Pero eso me deja más tranquilo.

Porque eres un tío del principio, Jorge.

Y ahora sé que puedo confiar en ti.

¿Para qué?

Para que lo hagas.

Tú no haces nada.

¿A través de qué? ¿Para que les cooperen? ¿Sabes lo que hacen?

Se cortan la polla ellos mismos.

Se hacen un desaguisado y ya no hay más remedio que operarles. Te juro que me

dañará la fe. Mira.

¿Ves esto?

Sí. Con esto me rajo un huevo y ya verás quién es.

Dejad esto, Antonio.

Me vas a meter en un lío.

Pablo no va a aguantar un año.

Si no lo hago yo, lo va a hacer otro.

Se va a buscar otro.

¿Crees que está contigo solo para quedarse embarazada?

¿Tú eres una tía así si vas a fijar en mí fuera del talego?

¿Eh?

¿Tú crees que cuando yo salga de aquí va a querer seguir estando conmigo? Pues

entonces no te interesa estar con ella.

Jorge, nunca te he pedido un favor en la vida.

¿Cómo?

Nunca te he pedido nada tan importante.

Hermano, por favor.

Si lo haces tú es como si lo hiciera yo.

Tener un hijo con ella no soluciona nada.

Bueno, solo decido yo.

¿No?

¿Eh?

Que te quiero escéptico.

Esto es para ti.

Qué marajo.

¿Quieres pasar?

Han venido a verme unos amigos de Alemania.

Y hablan alemán.

O inglés.

Así mejor que no.

Me gustaría que los conocieras.

¿Por qué no me has llevado?

Hubieras venido.

¿Qué puedo hacer para que pases?

Puedes sacar la basura, también apañar a mi padre, darle la cena y meterlo en la

cama. Con sus 90 kilos.

Vente después.

Yo hablo español.

¿Qué se celebra hoy?

Ni idea.

He conocido a la novia de mi hermano.

¿Dónde? En la cárcel, en un vis -a -vis.

Eso es para follar, ¿no?

Para hablar.

¿Qué me lleva a un vis -a -vis a hablar?

¿De qué cojones te hablas?

Ella quiere tener un hijo.

Y resulta que mi hermano es estéril.

Oye, me ofrezco.

¿Para qué?

Coño, para... Pues no.

¿Y por qué no?

Porque quieren que lo haga yo.

¿Que tu hermano quiere que te folles a su novia y le hagas un bombo?

No.

Mi padre es maricón.

Ya, como todos.

No, ni más.

Pues te lo cambio.

Vale.

¿Esto no es un puto montaje?

Ah, no.

Poder di algo.

¿Cómo ha acabado? ¿En paja o en mamada?

Tengo que irse, tío. No mires.

Esa me parece una buena decisión.

Tengo más.

Termino en paga.

¿Qué es eso?

Nada, publicidad.

La policía lleva siempre franqueado prepagado en un castillo.

Aquí pagan mucho menos, si no se arruinarían.

Tú no tenías que estar trabajando.

Toma, te he preparado una tartera.

Sí, eso. Tú encima hazle la comida.

No me extraña que haya salido tan vago.

Mamá. ¿Qué te quiero, amor?

Está mucho más cariñosa desde que trabaja.

Si yo le ofrezco este puesto de trabajo y usted lo acepta, tendría que dejar la

portería y desocupar la vivienda, ¿no es así?

Sí. ¿Tienen otro sitio donde ir?

No.

Usted sabe que se tiene que tirar aquí 50 horas a la semana.

¿Tiene alguien que se ocupe de su padre?

Ese es mi problema.

No.

Aquí tus problemas se convierten en mis problemas.

Su padre se convierte en mi padre.

Además, tiene usted un trabajo extraordinario. Sueldo fijo, vivienda

Su padre estaría muy bien atendido.

¿Qué te estoy tocando, papá?

Mi oreja.

¿Y mi oreja? ¿Dónde está mi oreja?

Buscala.

Ahí.

¿Y dónde están mis ojos?

Y esto que te estoy tocando yo, que tiene dos, ¿cómo se llama?

¿Eh, papá?

Hijo. ¿Qué?

¿Por qué no te gusta trabajar de portero?

¿Por qué no le gusta trabajar de portero?

Porque no es lo que yo he elegido. Porque no es lo que yo he elegido.

Sentimos informarle que debido al limitado número de plazas disponibles y

alta cantidad de solicitudes recibidas, no podemos hacerle ningún trabajo en

este momento.

Mantendremos su currículum en nuestra base de datos para futuros procesos de

selección. Ración cordial, saludo.

¿Qué hacéis ahí metidos?

Que hace mucho calor en la calle.

Toma, he comprado mi primera pala. Me dejarás pagar los plazos, ¿no?

¿Por qué me estás evitando?

¿Yo? Sí, me estás evitando.

¿Pero si estoy aquí 20 horas al día?

Conmigo no.

¿Qué haces vestida así?

Yo empecé a trabajar en los laboratorios.

Parvamed. ¿Qué tal? ¿Cómo te ha ido?

Todavía no me veo.

Buenas tardes.

¿Pero Alfonso?

Llevo toda la vida haciéndolo.

¿Y tú?

Evitarte.

Pero no estaba segura de que ibas a volver.

No sé si quiero hacerlo.

Tienes una hora para decidirlo.

Me fui un verano a conocer Sudamérica y al final me quedé más de dos años.

¿Tienen algo que ver?

A él le conocí en Isla Margarita.

Yo trabajaba en un resort de lujo como animadora turística.

Y él tenía negocios inmobiliarios.

Bueno.

No sé, fue todo muy rápido y muy bonito.

Él iba y venía de España un par de veces al mes.

Y se desvivía por mí.

A los cinco meses me quedé embarazada.

Y él me dijo que quería tenerlo aquí en España.

Yo le dije que sí.

Así que preparé mi vuelta y me volví.

Él vendría unos días más tarde.

Por negocios, claro.

¿Y qué pasó?

Pues que no se imaginó que pararían en la aduana a una chica joven, española y

embarazada.

¿No te diste cuenta que ibas encima?

No.

Pero ¿por qué no quise?

Hubo algo dentro de mí que decidió que no quería enterarse de nada.

Mis padres se iban creyendo que vivo allí en Isla Margarita.

¿Me has vuelto a saber algo de él?

Para no olvidar.

Porque él no es el culpable de que yo esté aquí. Soy yo.

Soy yo la que subía al avión.

Y soy yo la que llevaba la maleta.

Y eso es lo que no soporto.

¿Qué han ido tus amigos?

Cuando estaba en la facultad también lo hacía.

Nunca quería salir con mis amigos.

No me gusta compartirte.

Así no funcionan las relaciones.

¿Y tú por qué te enrollas conmigo solo cuando te vas?

Cuando no hay posibilidad de que pase nada serio.

Yo no hago eso.

Sí lo haces.

Pero luego te vas y me quedo jodido hasta que vuelves.

Ahora ya estoy aquí.

¿Estás con alguien ahora?

No.

¿Te has adoptado con alguien?

¿En qué sentido?

No hay que esperar.

¿Y tú?

Yo no.

Entré aquí embarazada de cuatro meses y me pasaron directamente al módulo de

maternidad.

Yo se movía y me pasaba el día en el patio tomada al sol.

Un día me hicieron una ecografía.

Y su corazón no latía.

Así que me provocaron un aborto.

Me sacaron del módulo de maternidad.

Y no me dejaron verla.

Yo quería verla.

Era una niña.

Tres años y siete meses.

Me refería aquí ahora, en el Visales.

Aquí nos vimos el primer vez, ¿te acuerdas?

Nos pilló mi padre.

Qué miedo daba, ¿le tenía un pánico?

¿Sabes lo que me dijo aquel día?

Después en casa.

Me dijo, ¿tú qué tiras que estás haciendo con la vecina, chaval?

No tienes nada que ver con ella.

¿Te tiras?

Nada.

Pero si teníamos 11 años.

Pues a mí se me quedó clavado.

Todavía no me lo he podido quitar de encima.

Pues ya está bien, ¿eh?

Yo también he tenido algún que otro rollo.

Pues menos mal.

No te lo he contado porque sabía que no te iba a molestar.

¿Y por qué me iba a molestar?

Porque a mí sí que me jode que hayas aceptado con otro.

Tú puedes estar con quien quieras.

Y sí que me molesta que te hayas enrollado con otra.

Hola, vengo a... lo de los masajes.

Te abro.

Perdona por el calor, pero es que se ha estropeado el aire acondicionado y ahora

en verano tardan semanas en venir. ¿Cómo te llamas?

Ramón.

¿Quieres darte una ducha?

No, estoy bien, estoy... Vale.

Pues te quitas todo, Ramón, y te tumbas boca abajo. Ahora vuelvo, ¿vale?

Pues lo siento, pero acabo de empezar con un cliente.

Vuelve en otro momento si quieres. Lo siento.

Adiós, hasta luego.

¿Qué tal? ¿Bien?

Has empezado un poco tenso.

Sí, es que es por el trabajo. Me tiro muchas horas en mala postura.

Date la vuelta.

¿Para qué?

Pues para terminar.

Es que no quiero paja.

¿Prefieres un francés? No, es que...

No quiero nada.

Está incluido en el precio.

Es que no lo necesito.

Pues no lo parece.

Miren, yo le voy a decir todo lo que ustedes quieran oír para que me dé la

condición. Eso está claro.

Supongo que nadie es tan tonto como para no hacerlo.

Más bien veo yo la cuestión de que ustedes crean o no en mis buenas

Y en ese sentido, da igual que diga blanco o que diga negro. Es más un tema,

veo yo, de lo que transmita cada uno.

Así que si les parece, me voy a quedar aquí callado, sentado un buen rato.

Que ustedes me miren el tiempo que necesiten oportuno.

Y bueno, pues vean si les transmito algo bueno.

Mira cómo es el traje, chaval. De puta madre.

¿Eh? Un talismán.

No sé de qué te quejas, cabrón.

Mira lo que me han puesto.

¿Esto qué es?

Esto es un chip de vigilancia y de seguimiento. Un dispositivo que me ponen

gente para saber si estoy aquí, si estoy aquí, si hago esto, o si hago esto

otro.

¡Para joder!

¿Cómo se hace?

¿Cuánto duraste?

Poco, supongo, ¿no? Pues tú después de tanto tiempo sin... Coño, no tendré los

santos cojones de encima a pedirme explicaciones.

¿Se desnudó para follar?

Porque no hace falta, ¿eh? Se baja la braga así y ya está.

¿Eh? ¿Se corrió?

Yo no sé, corrió ni me besó ni nada, joder.

Ya está, no pregunten más.

Como se haya corrido, la mato.

¿Qué le pasa?

No puedo respirar.

A ver, mírame.

No te habrás metido en una mierda, ¿verdad?

Pero si te da mucho... ¡Antonio, que... ¡Pare!

¡Antonio! ¡Pare! ¡Ahora que me ahogo!

¡Que ahora, coño, que me agarre de cariño esto! ¡Me cago en Dios!

¡Que pare esto! ¡Me cago en la puta!

Respira despacio.

Mal rollo.

Eso te pasa por ponerte a hacer preguntas.

Que no es eso.

Que me he dado cuenta que... que ahora estoy fuera, que... que estoy libre y...

¿Qué cojones voy a hacer yo ahora?

Me he agobiado.

Pues para empezar te vienes a casa conmigo a echarme una mano a un papá.

Yo no puedo volver a casa, tú lo sabes.

¿Cómo que no?

¿Las manos enteras?

¿A veces no me reconoces ni a mí?

¿Ah, no?

Eso está bien.

Hola, papá.

¿Cómo estás?

¿Qué tal el cole?

¿Tienes deberes?

Sí, las tengo.

Pero rechacelos, que no quiero un hijo tonto.

¿Pero qué le habría ido, papá?

Mira.

¿Tú también tienes deberes?

Deberes, dice.

¿Tú crees que con esta cara yo puedo tener deberes?

A ver, mírame.

¿Te acuerdas cómo me llamo?

Jorge. ¿Cómo que Jorge?

¿Tú cuántos hijos tienes?

Uno. ¿Cómo que uno?

Me has matado, papá. Me has matado.

Muerto. Ya no existo. Adiós.

Me vas a llevar a misa.

¿Caro?

Pues bueno.

No vas a poder chacarle.

Quita, coño.

Mira, papá. Ya están tocando misa, ¿oyes?

Que no quiera, Antonio.

Cuando llega a la calle se pone histérico.

Mira qué bonito, papá.

Antonio, que yo ya lo he intentado.

Mi

hermana

cuidando de mi padre iba aquí contigo.

¿Preferirías que fuera al revés?

Preferiría ninguna de las dos cosas.

Tú sí que sabes hacer sentir bien a una mujer después de follar.

¿Por qué te fuiste a mi hermano?

Porque se sentó a la un mío.

Porque me hizo reír.

Porque tenía unos ojos preciosos.

Y porque era el único que no llevaba tatuajes.

¿Estás seguro que fuera de la cárcel nunca te hubieras fijado en él?

Seguramente no.

Y que cuando salgas no querrás saber nada de él.

Y que igual un hijo cambia eso.

Yo nunca he engañado a tu hermano.

¿Por qué estás así?

Porque favorece que los espermatozoides lleguen al óvulo.

Es una mentira.

Bueno, ¿y tú nunca has hecho algo por si acaso?

Háblame de Natalia.

Dentro de poco es su cumpleaños.

¿Y qué le vas a regalar?

Siempre te regalan lo mismo.

Y ahora pijan, ¿no? Pijas de esas cachondas que van de finas y luego son

guarras y más putas que ninguna.

¿A ti qué cojones te pasa?

Nada, tío, que te va a ganar de follar tú, ¿no? ¿Qué pasa? ¿Hace cuánto que no

follas?

Poco.

¿Poco?

¿Cuándo?

Hola. Hola.

¿Nata, el portero? ¿Hay basura?

Me cago en la puta, pues sí que empezó muy bien.

Ni caso, que está de coña.

¿Va a estar?

Felicidades.

Gracias. Es de parte de los dos.

De los tres.

No hemos quedado que de los tres.

Mi padre es un hijo de puta, ¿no? Y yo he salido igual de hijo de puta que él.

O sea, resulta que mi padre hay que ir. Igual yo acabo siendo igual de gay que

él. Joder.

Tu padre ha traído el masaje. Esto no significa nada.

A lo mejor se equivocó y no sabía dónde se metía. Ya, por mis cojones. Por eso

ha vuelto.

Es que es muy fuerte, macho. Es que le hago chantaje. Lo paga y va al cabrón y

vuelve. Claro que no ha podido entrar. Que se joda, hombre.

Claro que se joda.

Me conocí antes que él.

¿Qué querías que hiciera?

¿Que te has hecho masaje?

Obligado, joder.

A lo que era obligado.

¿Y qué tal?

Pues bien, Jorge, pues yo qué sé. Pues lo que es un masaje. O sea, el tío sabe

usar muy bien las manos y eso.

Muy buen masajista.

De hecho, igual mi padre solamente va por el masaje. Porque se le jode mucho

espalda, el curro.

Que el agua parece que no, pero pesa. Claro.

¿Y la paja?

Bueno, vale, se la hizo, ¿y qué?

Que no, que llegó tú. Se te la hiciste tú.

¿Qué dices, macho? ¿Qué?

Me voy a hacer yo la paja.

Me duele mucho el concepto de mí.

Papá. Está muy bien la chavala, ¿eh?

Oye, baja la mamada.

Baja, tío, baja. Tampoco te pases.

Oye, Natalia, una pregunta.

¿Tú crees que mi hermano es uno de esos tíos que en un momento dado te puede

enamorar por la polla?

¿Ya estás aquí marginando de tú solito?

Podrías aprender de tu hermano. Te estás equivocando completamente. No me estoy

imaginando.

Te estoy espiando.

¿Ah, sí?

Tu madre me llamó el otro día para que te vigilara.

Y me dijo que si veía cualquier cosa rara por la casa, que la llamara

Ya.

Pues entonces voy a tener que sobornarte.

¿Y esto?

Gonzalo trabaja en Recursos Humanos. Le ha hablado de ti y ha circulado tu

llamada para hacerte una entrevista.

¿Te imaginas que yo trabajando juntos en la misma empresa?

Estaría bien.

Aunque hay muchas empresas que no dejan que los empleados se enreden entre

ellos. Qué putada, ¿no?

Bueno, yo lo entiendo.

Porque incluye la productividad.

Porque se pierde tiempo y eso.

Eso sí.

¿Y tú crees que el Gonzalo de la Sera existe a favor o en contra de la

¿Cómo te crees que entre ellos y no?

¿Qué te pasa?

A mí nada.

¿Por eso?

Que te veo muy relajado, bien.

¿Borracho? No.

No es solo de eso.

Muy guay la música, ¿eh?

Muy chula.

Muchas gracias.

Oye, que... La verdad es que... Es que creo que soy homosexual.

Y que si quieres follar conmigo.

Para quitarme la duda, vamos.

¿Y por qué no pruebas con un tío?

No.

Para poder seguir viviendo, aunque sea una quimera, un

tesoro en la encimera. A veces me subo a la mesa y me parece una

cordillera alrededor del horizonte del otro lado.

¿En vez de meter a todo el mundo?

Se han ido.

¿Tú dónde estabas?

En el baño.

¿Dos horas?

Pensé que te hayas ido sin despedirte de mí.

Eso nunca.

Estás muy guapo.

¿A que sí?

Jorge.

Jorge, tío.

Que me he corrido.

Soy un hombre.

Oye, oye.

Vuelve a la cama, ¿no? Que yo no he terminado.

Por ahí sí que no paso.

Pero coño.

Soy normal.

Guardarrollos, ¿no?

Yo con este ya estoy acostumbrado.

Si te enrollas ahora conmigo voy a pensar que fuera el traje.

Pues quítatelo.

Y yo me canso de luchar.

Entonces saco la mi espada. Me bato en duelo en Granada.

Enfrente de mi doncella.

Y gano si me da la Habana.

¿Qué haces, joder?

Por lo menos desplanta que termine, ¿no?

¿Por qué te da por quitarte los pelos de la nariz si no lo has hecho en tu vida?

Venga, vete.

¿Qué tienes ahí?

¡Que te largues, joder! ¡Vale, vale, tranquilo! ¡Lárgate!

¡Que te vete, coño!

He pensado que la semana que viene podría venir a Elizabeth con mi hermano.

Estamos así un rato los tres charlando y luego ya me voy.

No, Toño, es que así es muy incómodo. ¿Por qué?

Si así es mejor para no dermatizar.

Necesito tocarte.

Antonio, que no.

Está muy rara conmigo.

Pues un poco, es que... Me siento mal, entiéndelo.

Ya.

¿Me echas de menos?

Sí, claro que sí.

Sobre todo en el aula de teatro. Ay, ¿qué tal?

Al loro con esta... No se pasen contigo.

¡Taz! Que le meta a un tío, ¿eh?

¿No te lo llevas?

Es de tu padre.

Si está ahí es porque no lo usa.

¿Te acuerdas que cuando éramos pequeños mi madre recogía la ropa usada que los

vecinos donaban a la parroquia?

Sí.

Bueno, pues antes de llevarla rebuscaba y sacaba todo lo que nos podía valer.

Nos vestía una ropa que los vecinos despreciaban.

Y luego se reían de nosotros.

Yo nunca me reí de ti.

Yo sé que una vez te pillé con una camiseta mía.

Es que me quedaba muy bien.

Si no te lo llevas, no te vuelvo a invitar a mi cumpleaños.

Vengo de comunicar con Paula.

¿Y qué tal?

¿Sabe algo de lo suyo? De momento nada.

A ver si vas a tener tú hoy algo malo.

A ver, que te vea. ¡Que te vea!

Te pedí un vis -a -vis para la semana que viene.

Toño, ¿por qué no vas tú?

No sé, está bien que vayas a verla de vez en cuando. ¿Vaya yo para qué?

¿Eh? ¿Para qué?

Pues para estar con ella.

Para tocaros, para besaros, para follar. ¿Pero tú qué quieres?

¿Humillarme?

¿Humillarme o más?

¿Es que yo no me truco?

Papá, ¿qué haces con eso? Dame mi dinero.

¿De dónde lo has sacado? De un cajón.

Pues en la cuenta de papá ya no hay nada. Su pensión me la pasan a mí. Eres

ladrón.

Jorge, ¿tú sabes la de mierda que tiene que limpiar Paula para conseguir cada

vis -a -vis?

Yo no puedo estar con dos tías a la vez. ¿Qué dos?

A ver, ¿qué dos?

Pues Natalia... Y nadie más.

Tú con Paula no estás, ¿eh? Solo te la estás follando.

¿Vale? ¿Estamos?

A ver tú con quién estás.

Con Natalia. Eso es.

Y lo otro es lo otro, coño.

Si ahora me enrollo contigo es como si le pusiera las cuernas a Natalia.

Se lo vas a decir.

Yo no se lo diría. O sea, no... No le va a hacer ninguna gracia. A mí no me la

haría.

Tranquilo, no follamos y ya está.

Aunque sí.

Ya que estamos.

Que no, Jorge.

De verdad que lo entiendo, no pasa nada.

¿Te enfadas?

Pues claro.

Estamos intentando formar una familia y tú puteando con otra.

Si yo dejo de venir, ¿te buscarás a otro o esperarás a mi hermano?

Aquí dentro no se puede ir.

Hola.

Ya hemos llegado.

Está en la iglesia.

¿Papá? Yo sé, está en todas partes.

Hola, buenas. Hola.

Quería actualizar la cantidad de mi padre.

Estas son las antiguas, las cambiamos hace tiempo ya. Ya, sí, la recibió, pero

es que no la encontramos.

Tiene la manía de esconderlo todo.

Ya, sí, no se preocupe, señora.

Ahora le damos una nueva.

Que sí, papá. Que ahora vamos a misa.

Es que somos muy católicos.

Ya.

En esta foto no hay nada.

No, hay padre.

¿Qué cabeza tiene esto?

¿No le dije yo que tenía que ser otra?

¿Eh? ¿Se acuerda?

¿Puede mirarme a ver si tiene otras cuentas?

Eh, sí, si me deja el DNI. Sí.

No, el del cliente.

A ver, padre, ¿dónde tiene el carnet? A ti, lo ordeno a tocarme.

Vale.

Padre.

Tengo que sacarle el carnet.

¿Tú te quieres quedar con mi dinero?

Vaya lo que me ha dicho.

¿Lleva todo el día con que quiere ir al banco antes de la misa?

¿Y ahora me sale con esto?

¿Eh?

Bueno, pues nos vamos.

Sí, vamos.

Me padejas, chaval. Que no me toques.

Padre. Que no me toques.

¿Qué le parece?

Esto me lo hace un día así y otro también.

A él le da igual que haya 500 o 1000 personas.

No se le desea ni a su peor enemigo.

Te has cagado.

Alá, ya puedes gritar.

Antes de entrar en el aula de teatro estuve en un aula de baile.

Y allí conocí a un chico, Juan.

Había una chica que llevaba detrás de él mucho tiempo una interna.

Se liaron un par de veces, pero él no quiso seguir.

El problema es que ella seguía pensando que él era suyo.

Le chivaron que estábamos juntos y no le sentó muy bien.

¿Esa ya la queda por ti?

Sí, ella y su clan.

¿A él también le pediste que te dejara embarazada?

Sí.

Pero no quiso meterse en líos.

¿Mi hermano lo sabe?

No.

Entonces sí que le has engañado.

Tienes una moto muy chula.

¿Qué es, de 600?

750.

Vamos, que esto se lleve bien, ¿no? ¿Qué pasa? ¿Estás pensando en hacerme la

competencia? Sí, hombre.

No me imagino yo haciendo pajas a algunos de tus clientes.

¿Y tú por qué elegiste trabajar de esto?

Pues porque se me da bien.

¿O no?

Date la vuelta, Ramón.

Que no me llamo Ramón.

¿No? Me llamo Israel.

Mucho más bonito.

Perdón, mis colegas me llaman Sol. Por el sompen que dicen que me parezco al

sompen.

Pues sí que te parece, sí.

Gracias.

Roberto.

¿Puedo tocarte?

Siento haberte hecho esperar. No pasa nada.

Natalia me ha hablado mucho de ti.

¿Os conocemos de toda la vida? Sí, ya me dijo.

Lo que no me quedó claro es si estabais juntos o no.

¿Ella qué te dijo?

Que no me metía en su vida.

¿Por qué?

He traído mi currículum para que lo tengáis.

Ah, vale, ya me lo quedo yo.

Oye, yo me tengo que meter en una reunión, así que te voy a dejar con

para que te explique todo lo que necesitas saber, ¿vale?

Emilio, mira, este es Jorge.

Trátalo bien, que viene recomendado, ¿eh?

Bueno, luego te veo.

Hola.

Yo estoy hasta las once de la noche.

Luego entrarías tú hasta las siete de la mañana que vendría Juan.

Y el traje guapo que lleva. Los coches tienen que llevar esa pegatina, ¿a ver?

Tienen un sitio asignado, pero bueno, luego la gente aparca donde le están los

cojas.

Bueno, hay cámaras de seguridad en cada planta, aunque no suele más que te des

una vuelta cada vez.

Y hay muchos listos sueltos.

Vuelve a acercar mucho a mí a ver si te voy a marchar.

Hola, ¿qué es lo que tenemos aquí? El coche de Gonzalo.

Mola, ¿no?

Hijo de puta.

Si te llevas algo, lo pagas.

Quédate la vuelta, papá.

Tan mal te ha ido la entrevista que ni has venido a verme.

No, que va, si me ha ido muy bien.

Voy a empezar a recoger tu basura para cargarte el cohete.

Aunque igual puedo compaginar las dos cosas, ¿sabes? Porque me han ofrecido el

turno de noche.

Lo siento.

No tenía ni idea.

Exacto, no tienes ni puta idea.

¿Qué te has hecho?

¿Por qué le dijiste que trabajaba de portero?

Me preguntó qué te dedicabas. Pues te callas.

Y dejas que se lo cuente yo. También le dije que eras mi amigo.

Chavarito que trabaja de portero en tu casa.

Mi mejor amigo.

Con el que follas en fechas señaladas.

Se lo dijiste tú también.

Te hablo muy bien de ti.

Por eso me lo ofreció una mierda.

¿Te lo has dicho?

¿Te has dicho, oye, a mí lo que me interesa es el departamento financiero?

No le has dicho nada, ¿verdad?

No quería dejarte mal.

Por mí no te preocupes, Jorge, me da igual.

Si te da lo que te da igual, no te jode.

Porque Daniel tiene su carrera, tiene su máster, tiene sus prácticas en

Alemania, puede trabajar donde le dé la puta gana.

No le gustan sus dientes, se pone brackets.

¿Pero tú de qué vas?

Me han hecho un contrato de tres meses, me pagan una mierda y me están

explotando de mala manera.

¿Qué te crees, que eres el único que lo está pasando mal?

Vives fuera de la realidad.

Desde pequeños tú eras la única que me hacía pensar que yo podía esperar algo

mejor. Sí.

Pero parece que asumís las limitaciones.

Así a lo mejor dejas de estar amargado.

Y amargarme a mí.

Eres cuidada en tu padre, en tu hermano, en mí.

Pero eres tú misma el que no te dejas vivir.

Déjame en paz, ¿te enteras?

Se acabó.

¡Hijo de puta! Se va a cagar el cabrón.

Entrar en todo el puto barrio. Todo el puto barrio solamente.

Sean, ¿por qué no lo dejas?

Si a tu padre le gusta ir al masaje, tenemos que ir.

Es su vida.

¿Qué pasa? ¿No puedes vivir con eso?

Creo que me gusta Roberto.

¿Qué Roberto?

Un masajista, joder.

Es que... No puedo soportar que mi padre vaya a verle.

No puedo.

¿Y en todos estos años nunca te has sentido atraído por otro hombre?

Una vez, con 15 años, en el VIPS, que... Vi un

pleguer y lo miré así un poco por encima y me empalmé.

¿Nada más?

No, lo robé.

Estuve una semana matándome a pajas por el pleguer.

Luego desapareció.

Hostia puta, seguro que me lo robó mi padre, qué cabrón.

Oye, John.

¿Tú qué?

No sé, tío.

Todos juntos.

No te pongo nada.

¿Por qué?

No sé si seré gay, pero... Pues sí que sé que tengo buen gusto.

Sana, sana, culito de...

¿Y esto lo haces con tu padre?

De vez en cuando.

¿Y para qué sirve?

Favorece la memoria sensorial.

Para no olvidar las cosas básicas.

Las orejas.

Los ojos.

La nariz.

La boca.

¿Quieres saber qué me gusta de ti?

¿Qué me va a rechazar?

Que eres delicado.

Que estás asustada.

Que eres guapo.

Que estás fuera.

Que me provocas ternura.

Que me gritas.

Que estás igual de atrapado que yo.

Jorge.

Estoy embarazada.

¿Y qué hago yo aquí?

Me quedé embarazada el primer día.

Ya he tenido dos faltas.

¿Y no te vas a las módules de maternidad?

¿En dos semanas?

Pues yo sí.

Pues no deberías.

¿Quién se va a portar hoy mejor que nunca?

Tú. Sí, yo sí.

Pero tú también.

No, yo no.

Aquí tiene.

Gracias. No, perdone, es para el cliente. Que sí, mujer, que se lo voy a

enseñar.

Mira, papá, ¿eh?

Para que te quedes tranquilo con tus cuentas.

¿Desean algo más?

Sí.

Mira, está mi padre.

Yo no lo puedo traer continuamente de aquí para allá.

Tiene que haber alguna forma de que alguien...

¿Puede acceder a sus cuentas?

¿No?

Te he dicho mil veces que aquí no se fuma.

Lo tengo apagado.

¿No tenías que estar trabajando?

Lo he dejado.

¿Lo has dejado o te han echado?

No, si ya sabía yo que... Pues que sepas que la fuga no te la quedas y el dinero

no te lo pienso devolver.

Está muy mal lo que le has hecho a Jorge.

Pero... ¿Cómo puedes pensar que Jorge haría algo así? Es un pedazo de pan,

Yo solamente lo podría hacer a alguien tan cabrón como tú.

Sangre de tu sangre.

Hijo de puta.

Como me pongas un dedo encima, te juro que se lo cuento hasta dos veces.

¿Qué quieres?

¿Eh, marica? No.

¿Gay? No.

¿Homosexual? No, no.

No.

Entonces, ¿por qué cojones no vas a que te haga una página masajista dominicana,

como todo el mundo?

No voy a darte explicaciones, Israel.

¿Ah, no?

¿Saldamos a mamá? ¿Quieres que saldemos a mamá? Te echo de casa, te dejo en la

calle, te lo juro. Da igual, papá. Yo no quiero vivir en una casa donde todo es

una puta mentira.

¿Vas a dejar de ir?

Es que no se parecen.

A ver, papá.

¿Tú crees que esto se parece a tu firma?

Que tienes Alzheimer, no Parkinson.

Es Alzheimer, es demencia vascular.

¿Qué tal con Paula?

Bien. Bien, ¿ya está?

¿No me cuentas nada más? Antonio, no empieces. ¿Pero qué pasa, que no se

hablar en esta casa o qué?

¿Sabe lo que es esto?

Pues no.

Se llama cartulina de firma autorizada.

Aunque no sé por qué le dicen cartulina, porque es un papel.

Y sirve para eso, para que te utilicen una cuenta para sacar dinero.

Bueno, o meter.

¿Y quién quiere que te autorice?

Papá.

Pero si te dije que papá no tiene nada en su cuenta.

Que su pensión me la pasan a mí.

Papá tiene otra cuenta.

Una de ahorros.

Tú no te acuerdas porque era muy pequeño, pero... cuando nos vinimos a

mamá se empeñó en que nos hiciéramos un seguro de vida.

Se pensaba que esto era el bronce o yo qué sé. ¿Qué se pensaba?

Luego pasó lo que pasó y... yo me acordé.

Pero no sabía ni si valía el seguro, ni cuánto era, ni si papá lo había cobrado.

Y lo cobró.

Lo cobró.

Intuyo por tu cara que no te ha dicho nada, ¿no?

¿Cuánto es?

Pues en principio no fue mucho lo que dieron por mamá, pero claro, papá lo

a plazo fijo, pim, pum, pim, pum, pim, pum, y no ha tocado un duro en siete

años, y ahora son 100 .000 euros.

¿Y con qué firme esto?

Son nuestros.

¿Hace cuánto que lo sabes?

No lo sabía.

Lo intuía. Eso no se intuye.

O lo sabes o no lo sabes.

¿Por qué no me contaste nada?

Sí, claro.

Para que te lo quedaras tú.

Pero bueno, de puta madre ahora, ¿no?

Nos viene de lujo.

¿No vas a quedarte con ese dinero?

Claro que no, es para los dos. Para ti y para mí.

¿Cómo que para los dos?

Ese dinero es mío.

Ese dinero es mío y de papá. ¿Para qué lo quiere papá?

A papá hace el mete una residencia y punto.

Papá me lo hubiera dado a mí, ¿te enteras?

Me lo hubiera dado a mí.

¿Ah, sí?

¿Tú lo hubieras dado a ti, no? ¿Y por qué no lo hizo?

Dime, ¿por qué no lo hizo?

Ahora vamos a preguntarle, papá, ¿por qué no le diste el dinero a Jorge?

¿Por qué no se lo diste?

Eres el cabrón y no yo. ¡Déjalo, papá!

Hostigado lo dos sin cena.

Pero necesitaba pensar que me esperaba algo al salir del talego.

Que no tengo que empezar de celo.

A mi edad.

Y menos ahora.

Con Paula.

Y lo que pueda venir.

¿Me entiendes, no?

Vas a ser padre.

¿Qué vas a hacer ahora?

No sé.

Ya me he buscado en la vida.

Pues ya tienes edad para saber qué quieres hacer.

Ya. Pero es que a veces, mamá, aquí uno se da cuenta de las cosas tarde.

Porque tú, papá, ¿cuándo te diste cuenta?

¿Cuenta de qué?

¿Te diste cuenta de todo a la vez o fue más cada cosa por su lado?

Vamos, que... pensaste...

Me gustan los masajes.

Me gustan las pajas, me gustan los hombres. Así, por separado.

Cállate, Israel.

Fue más todo la vez.

Pensaste... Me gusta que los hombres me hagan masaje con paja, ¿sabes a qué

me... Israel, para ya, por favor.

¿Me dices a mí, mamá, que pare yo? ¿Por qué no le dices a él?

Sigue comiendo.

No te vayas a salir.

Enhorabuena.

Gracias.

Ya lo hemos conseguido.

Vamos a celebrarlo.

¿Has hablado con Jorge?

Un poco.

Jorge me ha cerrado. Nunca cuenta nada.

Yo le pregunto, pero como que se agobia, que le da vergüenza, no quiere hablar.

Y yo me pongo a pensar mierdas y a ponerme nervioso.

No sé quién ha salido. A mí no, desde luego.

Ay, qué fácil sea.

Si no pasa nada, durante el embarazo se puede seguir follando tranquilamente.

Ya, no.

¿Por qué me has traído aquí?

No podemos estar juntos.

Menuda novedad.

Llevas toda la vida diciéndome eso.

Ya, pero ahora es distinto.

¿Por qué?

Porque antes lo decía por miedo.

Porque pensaba que íbamos por caminos muy diferentes y que... y que tarde o

temprano te ibas a pasar de mí.

¿Y ahora?

Ahora ya no lo pienso.

Ahora estoy convencido de que va a ser así.

Hay otra chica.

Está allí.

¿Qué?

Que ni siquiera sabes lo que quiero hacer cuando salga de aquí.

A ver, me lo he dicho, no es culpa mía. No, claro que no es culpa tuya.

Bueno, pues a tomar por culo el videoclub.

¿Qué te apetece?

Antonio, si tú quieres poner un videoclub, pon...

Si te quieres hacer un tacto ajena, hazte. Ya.

Pero tú no quieres.

No.

¿Qué quieres?

¿Qué quieres?

Pues yo estoy aquí.

Esperando que me digas qué quieres. De una puta vez.

Y hacerlo.

¿Qué quieres?

Ella me necesita.

A mí sí.

De momento sí.

Algo más habrá.

No puede ser solo eso.

Contigo me siento desprestado.

No puedo evitarlo.

Con ella todo es nuevo.

¿Qué hará ahora?

¿De qué?

De que me sorprendiera.

Pero antes me voy yo.

No le voy a dejar que te eche.

Es igual, mamá, es que no quiero estar aquí.

Y no entiendo por qué tú sí.

Vámonos juntos, mamá. Vente conmigo, por favor.

¿Eh?

O que se vaya papá, entre los dos le podemos echar de casa.

Yo ya sabía lo de tu padre.

Pero en realidad me imaginaba algo peor.

No sabía que solo se hacía masajes con paja incluida.

Esto es una mierda.

No.

Una mierda era antes.

Cuando tu padre estaba todo el día amargado y me hacía la vida imposible.

¿Has hablado con él?

No hace falta.

Tu padre lo tiene asumido.

Yo lo tengo asumido.

Eso lo faltas tú.

¿Pero esto qué cojones es? ¿Una secta? Una familia.

¿Y ya está?

Sí, ya está.

A tomar por culo.

Es mejor no usar esos términos.

Como se lo cuentes a alguien, te juro que soy yo la que te echa.

Jorge ya lo sabe.

Jorge Mecillo.

¿Qué va a hacer Paula cuando salga de la cárcel?

Terminar la carrera de filología.

Aunque lo que de verdad le apetece es hacer trabajo social.

Ayudar a mujeres que estén en una situación similar a la suya.

Respite lo que no... Quiere terminar la carrera de filología.

Aunque lo que de verdad le apetece... ¿Qué te dije?

¿Qué te dije?

Te dije que solo te la apoyaras.

Lo ha hecho, tío.

Ya te vale.

¿Tan importante es ese traje?

No es el traje en sí, es lo que significa.

¿Qué significa?

No tienes la sensación que siempre hay algo en medio.

¿En medio de qué?

De lo que quiero.

¿Y por qué este?

Pues porque es el que veo todos los días.

Porque es muy bonito.

Porque nadie te lo lleva.

Hace más que rebajarlo y ahí sigue.

Jorge.

¿Qué?

¿Tú por qué nunca dejas que te pague nada?

Me gustaría comprártelo. Vamos, regalártelo.

Que tú para mí eres como una novia.

Pero sin sexo.

Ni ganas.

Este traje lo tengo que conseguir yo solo.

O sea, no tienes dinero.

No quiero comprarlo.

Ya no.

¿Qué quieres hacer?

Cambiar el sitio.

Este tiene herba.

¿A dónde vas?

A una entrevista de trabajo.

¿Otra? Sí, otra.

¿Y el traje de dónde lo has sacado?

No quiero dinero de mamá.

¿No te lo iba a dar?

Ya, pero aún así no lo quiero.

Quédatelo. Claro que me lo voy a quedar.

¿Y a papá también?

No. A papá te lo quedas tú.

Tú eres el culpable de que esté en una silla de ruedas medio tonto. Así que te

jodes y cargas tú con él.

¿De verdad crees que soy yo el culpable?

Venga, papá, termina que nos tenemos que ir.

¿Pero qué haces, coño, qué haces?

¿Estás tonto o qué?

Bueno, venga, no pasa nada.

Ya firmas otra, que has cogido a Cayo.

Antonio. ¿Qué?

¿Te has acordado de mi nombre?

A ver.

¿Cómo me llamo? A ver, dile otra vez, ¿cómo me llamo?

¿Cómo me llamas?

Joder.

Adiós, papá, me voy.

¿Qué haces aquí?

No me vas a dejar en paz.

Pues yo te dejo, papá, pero apunta la cola que llego yo primero.

¿Qué dices?

Que llevo tiempo viniendo.

Me lo han financiado tú.

¿Tú de qué vas, chaval?

Sangre de tu sangre.

Tú no eres marica, Israel.

Yo te he criado y esas cosas los padres las notan.

El abuelo no te lo tuyo.

Un respeto, Israel.

No me jodas.

Y tú no vuelves, yo no vuelvo.

O mejor, tú bien los días padres y yo los impares, ¿vale?

Que estoy muy incómodo.

Adiós.

Buenas.

Gracias.

¿Estás trabajando en una portería?

Siete años.

¿Y bien?

Muy bien.

¿Licenciado en empresariales?

Es un problema.

No, no, está muy bien.

Solo que igual este trabajo se te queda algo pequeño, ¿no?

No creo que sea un trabajo pequeño ni sencillo.

Entiéndeme.

Lo que no quiero es ofrecerte el puesto y que luego los dejes tirados.

Queremos a alguien que se comprometa de verdad.

Estudio empresariales en mis ratos libres.

Cuando trabajas en una portería, si te organizas, sacas tiempo.

Ya.

¿Tienes familia?

Sí, tengo una novia.

Una novia no es familia.

Tenemos pareja.

Está embarazada.

Vamos a tener una niña.

Ahora está fuera de España, trabajando.

Pero pronto volverá.

Fuera de la cárcel te hubieras fijado en mí.

Seguramente en mí.

¿Y cuándo sabes que querrás estar conmigo?

No sé, yo lo veo todo bien.

¿Tienes alguna pregunta?

Es necesario llevar traje.

¿Cómo prefieres?

Lo prefiero.

¿Por qué dejaste la portería?

¿Pasó algo?

No.

Solo necesitaba cambiar de aire.

¿Y meterte en otra portería?

¿A eso le llamas cambiar de aire?

Sí.

Me gusta más la otra azotea.

¿Qué buscas?

Algo para seguir engañándome.

igual que tú.

A veces creo que te invento para poder seguir viviendo. Aunque sea una

quimera, un tesoro en la encimera. A veces me subo a la mesa

y me parece una cordillera.

Alrededor el horizonte, del otro lado la

tetera.

Imaginarte como el aire que se esconde

tras los árboles de noche.

Imaginarte como antes

amándome tras los árboles de noche.

Imaginar lo que sería besarte.

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