Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Esta me la sé, así que no la líes.
El momento de la verdad,
me casé con un cabezota.
Feliz Año Nuevo, doctor.
Igualmente.
¡Ajá!
Incluso los cabezotas tienen sus momentos.
Está bien.
Es enfermera.
Yo lo era, y mira lo que me pasó.
Bueno, en aquellos días...
una licencia de matrimonio sólo costaba dos libras.
¡Era una verdadera ganga!
Es casi seis veces más lo que una licencia de perro.
- Un pensamiento fascinante. - Exactamente.
- Así que no lo critiques. - No, no.
Tan sólo supón que tu decisión hubiera sido en el otro sentido.
Podrías haber estado esta noche aquí bailando Chachachá con un Gran Danés.
Bueno, con los precios de hoy día...
Cállate y tráeme otra copa antes de que nos vayamos.
¿Quién dijo que nos íbamos?
Bueno, cariño, tenemos el coche y el ferri sobre las diez.
Supón que empezáramos desde aquí, no sería tan terrible, ¿verdad?
Bueno, no... yo solo...
- pensé que. - Mira, estoy de vacaciones, Julie.
No más operaciones durante dos semanas, así que dejemos de hacer...
planes, ¿eh? Tan solo por esta noche.
Relajémonos un poco.
Dos gin tonics.
Sí, señor.
¿Estaba siendo la enfermera pesada?
Estabas siendo todas las cosas que yo debía ser.
Sensata, lógica, organizada.
¡En otras palabras, una pesada aburrida!
Vaya, si estáis discutiendo...
- me iré... ¡Camarero! - Doctor Radley,
como Oficial Médico Residente,
¿cuál es su diagnóstico...?
Sobre una esposa que trata de llevar...
a su esposo a la cama...
- en la noche de Fin de Año? - ¡Estoy totalmente a favor!
¡Siempre y cuando ella se quede aquí!
¡Es agradable sentirse querida!
- ¿Qué tomas, Jim? - Nada...
hasta que haya bailado con tu esposa.
Bueno, creo que ella está deprimida...
y aburrida, y a mí me encantaría bailar.
Dos Gin Tonics.
¡Qué el mío sea doble!
Y observa cómo se relaja la esposa del doctor.
Señor.
¡Mi esposa estaba bromeando!
No habré evitado que te fueras a casa, ¿verdad?
Has evitado que tratara de ser la esposa perfecta.
Por lo que te lo agradezco mucho.
Eh, disculpe, ¿le importaría bailar?
Creía que lo estaba haciendo.
Lo siento, si prefiere estar sola...
Yo siempre estoy sola. ¡Cógeme!
¿Puedo?
Le he visto antes.
Su brandy está en aquella mesa.
¿Y qué está haciendo allí?
Eh, íbamos a bailar.
¡Ooh! ¡Cielos!
¿De dónde ha venido?
De Bristol. Llevo aquí una semana.
¿Por qué?
Me enviaron aquí.
¿Por qué?
Trabajo en el Hospital Nightingale.
Igual que mi marido.
Todos los días, todas la noches, año tras año, tras año...
- tras año. - ¿En serio?
- Sí. - Bueno, yo solo estoy provisionalmente.
Su esposo seguramente será especialista.
¿Está aquí esta noche?
¡No, estamos a salvo!
¿Has visto a Clifford Preston por alguna parte?
No, he visto a Ruth Preston, y eh...
ha visto al nuevo residente.
¡Eh! No creo que debamos entrar ahí dentro.
Relájese. Lo que era bueno para los romanos,
es bueno para nosotros.
Le presté a Clifford mi cámara. Pensé que la traería.
Bueno, esta noche tiene guardia.
¿Por qué será que siempre tengo que volver a ese hospital?
¿Sabes? a 52 granos por cabeza, calculo que...
que se necesitará todo el bicarbonato de la ciudad para calmar las resacas.
Bueno, para evitar ese problema, tengo el mío en Le Touquet.
Trata de no echarnos de menos.
Lo lamento, no quería entrometerme.
¡Steven!
Hola, Ruth.
Feliz Año Nuevo, cariño.
Sí, Feliz Año Nuevo, Doctor Monks.
Gracias, Brooks.
Bueno, será mejor que me vaya...
antes que los demás empiecen a buscarme.
Mi viejo y fiel amigo Steven.
Si me preguntaran: "¿Qué deseas...
- para Año Nuevo?" - Ruth.
Si nadie le lía, ese chico puede llegar a ser un buen doctor.
¿Te impedí que tú lo fueras?
Fui capaz de desliarme solo.
¿En serio, Steven?
Pensé que Clifford podría haberte dado mi cámara.
Clifford nunca me da nada.
Nos marchamos por la mañana, y no querría irme sin ella.
Bueno, crees que...
crees que alguien aún se acuerda dónde está Claudio Sexto?
- Y los escalones de Grecia. - Ruth,
te romperás el cuello con esos tacones.
¿Y a quién le importa?
Mira...
¿por qué no nos vamos y tomas algo de café?
O unos baños calientes en las fuentes termales.
¿Crees que esto curaría mis males, Sexto?
Averigüémoslo.
¡Ruth, por el amor de Dios!
Estoy tomando la cura, es fantástico.
¡Sal de ahí inmediatamente!
¡Vamos!
Eres muy remilgado.
¡Vamos!
Debería meterte, en el agua.
Dame la mano.
Steven.
Eso fue algo muy estúpido.
Y será muy probable...
- que pilles una neumonía. - ¿Te das cuenta,
..probablemente ya esté curada de reumatismo, artritis,
ciática, gota y...
- fiebre del heno. - Y serás la persona...
más sana que haya muerto de frío.
- ¡Vaya! - Vamos.
Un doctor que sepa su trabajo prescribiría una gran dosis...
- de brandy caliente. - Este doctor dice...
que cuanto antes te quites ese vestido, mejor.
Julie te conseguirá algo de abrigo.
- ¡Camarero! - ¿Señor?
- ¿Conoce a mi esposa, la Sra. Monks? - Sí, señor.
Pídale que venga aquí, ¿quiere?
Seguramente esté bailando con el Doctor Radley.
Enseguida, señor.
¿Ruth?
Me dejé los cigarrillos en el bolsillo de la izquierda de mi chaqueta.
¡Salud!
¡Ruth!
No era Brandy. ¡Whiskey!
Ese malvado portero tiene una bodega secreta.
Ruth. Lo que bebas es...
- asunto tuyo. Yo simplemente... - ¡Ooh!
- Trato de evitarte... - ¡Vamos!
- La vergüenza. - Es Año Nuevo.
¡Libérate!
¿Qué ha pasado?
Se cayó al agua.
¡No es cierto! Me hice una cura.
- Ayúdala a secarse, ¿quieres? - Iré a por una toalla.
Y yo iré a por el coche.
¿Quiere eso decir que nos vamos?
Creo que ya hemos estado bastante tiempo.
Entonces, podemos llevar a Ruth a casa.
¡No puedo ir a casa esta noche!
Os veré fuera.
Se supone que es una noche de celebración.
¡Yo diría que ya lo has celebrado bastante!
Vamos, date la vuelta.
Celebrar todas las cosas maravillosas que...
- que no ocurrieron el año pasado. - Eso es.
Porque este año, no van a ocurrir otra vez.
Sal.
- ¿Sabes por qué me gustas, Julie? - No.
- Cuéntamelo mañana. - Porque...
no agobias con preguntas.
No como Clifford. No me sigues diciendo que soy...
- una exhibicionista y esas cosas. - No me hace falta,
- porque tú ya lo sabes. - Llévate a Ruth,
yo me acercaré al hospital a recoger la cámara.
¡es una gran idea!
¡Y tú eres grande también, para ser hombre!
Eso sí es un elogio.
Venga, vamos, adentro.
No puedo.
¡Los pendientes pesan mucho!
Te recogeré dentro de 20 minutos.
Creo que subestimas la situación.
Steven Monks,
- si no fuese Nochevieja... - No te preocupes, tomaré un taxi.
Tengo frío, ¿qué os parece un brandy?
Ahora, sé buena chica y vete a la cama.
Esa orden es muy confusa.
¡Bien!
¡Todo resuelto!
Espero verte luego.
"Feliz Año Nuevo a todos."
¿Estará Clifford en casa?
¿Bromeas, claro?
¿La llave?
Lo siento, te he estropeado la noche.
No lo has hecho. Hacia una hora que quería irme.
- ¡La Grandeza del Círculo! - ¡¡¡Ssh!!¡!
Si todos los estetoscopios de este círculo...
los extendieran en el desierto del Sahara,
sería algo maravilloso.
Vamos, entra.
Y si quieres, te prepararé café.
Café, café. ¿Quién quiere café?
¡Lo que necesito es una bebida de Año Nuevo!
Lo que necesitas son unos azotes de Año Nuevo.
Y si yo fuera Clifford, te los daría.
¡Clifford!
Ni siquiera sabe que estoy en casa cuando estoy.
¡Arriba!
Sí, enfermera.
El problema es que os envidio.
Sabéis siempre dónde vais.
Tenéis todo bajo control.
Todo perfectamente ordenado.
"Julie Monks: Esta es tu vida."
Ojalá fura tan sencillo.
La mía se cae a pedazos.
- No logro encontrar los pedazos. - Estás bebida,
ese es tu problema.
¡Mi problema es que me estoy consumiendo!
- Mi paciencia necesita más anestesia. - Mira, en cualquier...
momento te voy a mandar al diablo...
y me iré a casa!
No lo hagas, Julie.
- ¡No me dejes! - Está bien.
- Aún no. - ¡Arriba!
- Realmente no soy una bebedora, ya sabes. - Esa es una buena noticia.
¡Podría dejarlo inmediatamente!
Bien.
¡Así!
Pero tiene que haber un motivo.
Un propósito para justificar mi existencia.
¿Ser una esposa no te vale?
¡Ooh! Esposa de un Doctor.
Una posición en la comunidad.
He sido indigna para él, ¿no es así, Julie?
Sí, Ruth.
Yo no soy una esposa.
Clifford quiere hijos, yo no.
¡Los niños me asustan!
Así que, ni siquiera soy una mujer.
Tan solo nada.
Ooh, a dormir...
- y dormir y dormir. - Puedes empezar ahora mismo.
Toma tus pendientes. Y ahora, ¿dónde está tu camisón?
¡eres toda una mujercita!
"¿Hay que olvidar a los viejos conocidos..."
"y nunca volver a...?"
¿Sabes una cosa?
He olvidado a la mayoría...
- de hombres a la mañana siguiente. - Zapatos.
¿Por qué hago estas cosas tan tontas?
No estaría mal si alguno de ellos significara algo.
Pero nunca es así.
Clifford debe haber significado algo.
Pero él no sabe cómo ayudarme.
Clifford es un santo, en un nivel superior.
Y nunca logro alcanzarle.
Él no sabe cómo ayudarme.
Vamos, Ruth.
Creo que estás empezando a coger la borrachera.
No es que la esté cogiendo, es que trato de no salir de ella.
Debe mantener las cosas fuera de los focos.
A veces no son tan graves cuando te enfrentas a ellas.
¡Eres muy autosuficiente, Julie Monks!
No era mi intención.
Muy bien, pues enfréntate a esto:
la raza humana está prácticamente...
extinguida al igual que el matrimonio.
Ooh, no quisiera...
- parecer pesada. - Sólo me preguntaba si alguna de las 2...
- iba a dormir algo hoy. - Por supuesto, debes correr a casa...
junto a Steven.
Steven está en el hospital.
Bien por él, allí está a salvo.
Solo son esas conferencias en Londres...
las que son peligrosas.
¿Vas a dormir con guantes?
¿O tú estás a favor del matrimonio?
¡Yo ser gran cazador!
Traer oso para pequeña mujer.
A muchos matrimonios les va bien.
¿El tuyo, por ejemplo?
El mío, por ejemplo.
Yo no apostaría por ello, Sra. de Steven Monks.
Yo no apostaría por ello.
¿Qué significa eso exactamente?
"¿Hay que olvidar a los viejos conocidos?..."
"y nunca volver a..."
"¿traerlos a...?"
- Serán cinco minutos. - De acuerdo, señor.
¿Está aún aquí el Doctor Preston?
Sí, señor. Está arriba en el pabellón D.
Vaya a buscarle por mí, ¿quiere? Estaré en la Sala de Médicos.
- ¿La Sala de Médicos? Sí, Doctor. - Gracias.
¿Qué pasó?
¿Se ha cancelado el viaje?
Eso no lo digas ni en broma.
Bien, cuando me dijeron que estabas aquí, yo...
- No, vine a por la cámara. - La cámara.
Lo siento.
- Pensaba dársela a Ruth. - No importa.
De hecho, estoy un poco preocupado por una mujer que tengo arriba.
Esperaba que le echaras un vistazo.
Mira, Tewson estará de servicio dentro de un par de horas.
Tewson no ha estado en Oriente,
y creo que es de ahí de donde proviene su mal.
Tú eres una autoridad.
Mira, 5 minutos, Steve. Te lo agradecería de verdad.
- ¿Quién es esa mujer? - Davis.
La hemos trasladado a una sala aislada.
¿Cuánto tiempo lleva ahí?
Dos días. No la habrás visto aún.
¿Cuál es el historial?
Se acostó con fuertes dolores de cabeza y espalda,
cuatro días antes de ingresarla.
De eso hace una semana.
También tiene una erupción en la cara,
en los muslos y en el abdomen de la cual me gustaría saber más.
¿Cómo lleva el tema de la fiebre?
El pico más alto de ayer fue 40.
Ahora ha bajado a 37,5.
¡Doctor Monks! Creía que estaba de vacaciones.
Yo también, hermana.
Le he pedido al Doctor Monks que eche un vistazo a la Sra. Davis.
Claro, le traeré el historial.
¿Le ha bajado el pulso también?
Me temo que no.
Esto es hasta las 2 am.
Gracias, hermana.
- ¿Dónde está? - En la número uno.
La última inyección hace 6 horas.
10 miligramos de piseptona.
¿Cómo se encuentra?
Mejor.
Bien. Este es el Doctor Monks.
Es una buena hora para hacer una visita, ¿no cree?
No se preocupe. Está bastante presentable.
Sra. Davis, ¿ha estado en contacto con alguien de Oriente Medio?
Mi niño.
¿Su niño?
Mi hijo.
Está en la India.
¿A qué se dedica su hijo, Sra. Davis?
Es azafato.
Está de permiso.
Está bien.
¿Azafato de una línea aérea?
No, en un barco.
La Eastern Cargo Line.
Él está bien.
¿Cuándo regresó su hijo, Sra. Davis?
No lo recuerdo.
De permiso.
- ¿Qué me pasa? - Está bien.
¿Seguro que no recuerda cuándo regresó su hijo a casa?
Está de permiso.
¿Estoy mal, Doctor?
No, no mucho.
Continuamente está hablando de su hijo.
Creo que debe de hacer un par de semanas que llegó a su casa, quizás tres.
Fue a la India.
- Ve a por una botella caliente de agua. - Tengo frío.
¡Tengo frío!
Bueno, ¿de qué crees que se trata?
¿Has enviado su sangre?
Sí, está en el laboratorio. Estamos a la espera.
¿Qué crees que es?
Creo que es la viruela.
¿Estás seguro?
No... Dije "creo" que es.
Mejor llama a George Willis.
Si no ha completado los análisis,
pídele que baje al laboratorio y los haga ya mismo.
Hermana.
Haga esto, ¿quiere?
Creo que el Doctor Preston querría que llamara a Matron y le pidiera...
que viniera lo antes posible.
Muy bien, Doctor.
¿George?
Utilizaré el del despacho.
Yo también me prepararía para vacunar a todos los que estén en el edificio.
¿Cuánto personal hay de guardia?
4 doctores, 8 auxiliares y 2 bedeles.
¿Es tan grave como parece?
Podría ser la viruela. Esperamos el análisis.
Comprendo.
El personal de noche deberá quedarse algo más.
- Por supuesto. - El Doctor Preston les atenderá.
Lo sabremos en una hora. También intentan localizar a Ruddling en el Pump Room.
Si fuera tú, no lo comentaría demasiado por teléfono.
No, claro que no.
Iba a recoger a Ruth, supongo que llegará bien a casa.
Ya habrá llegado, Julie la llevó.
Eso es muy amable por su parte.
Lamento haberte arrastrado a esto, Steve.
Siento haber hecho cundir la alarma, tal vez esté equivocado.
Cuídate.
- ¡Welford! - ¿Sí, señor?
Deme una bata, por favor.
Claro, Doctor.
Me temo que todo esto debería pasar por la "Morgue de los virus".
Vaya, es una pena. Un traje tan bonito como ese.
¿Robert?
Doctor Monks.
¿Aún tengo ahí fuera un taxi?
Páguele, ¿quiere, por favor?
Me voy a quedar más de lo que pensaba.
Gracias.
Me temo que la Gran Bertha va a destrozar su ropa, señor.
- También suele encogerla. - Tendré que hacer dieta.
¿Tenemos algo desagradable, Doctor?
Todas las enfermedades son desagradables.
¿Puedo cogerle un cigarrillo?
6588.
Perdona si te desperté.
Bromeas, claro.
Me mandaste a una misión de caridad, ¿recuerdas?
Estaba en muy buena forma. Bueno, ya sabes,
cuando Ruth está borracha.
Me he retrasado, Julie, cosa de una hora.
Te lo explicaré cuando llegue.
Puedes contármelo en el desayuno, estoy a punto de prepararlo.
Y Steve, yo...
- ¿Cuánto es? - Cuatro chelines.
- Gracias. - ¡Hola!
Dejé las tuyas dentro por si querías meter algo más, y yo...
No, deja que lo adivine...
tú, ¿fuiste a tomar un baño?
No, pasé por la "Morgue de virus", la ropa y todo.
Pobre Steven.
Nadie podrá decir que fue una noche aburrida.
El próximo Fin de Año me quedaré contigo.
Puede que te lo recuerde.
- ¿Está listo este café? - Debería estarlo.
¿Qué pasó en el hospital?
Tienen arriba a una mujer que es probable que tenga la viruela.
¿Una mujer de aquí?
Sí, eh... apaga eso ¿quieres?
No te lo dije por teléfono, podría haberlo oído alguien.
No queremos que cunda el pánico.
¿Desde cuándo lo tiene?
Dos o tres semanas.
Probablemente se lo pegó su hijo. Es azafato en un barco.
En cualquier caso, la maquinaria está en marcha,
lo tendrán todo bajo control para cuando regresemos. Toma.
¿Así que está aquí desde hace tres semanas?
Sí.
Claro que, mi diagnóstico no tiene por qué ser correcto.
Podría ser algo no peor que la varicela o algo parecido.
¿Entonces la examinaste?
Sí, Clifford me lo pidió. Es paciente suya.
¿Entonces la tocaste?
No te preocupes, estoy bien.
Y tú también. He sido completamente desinfectado.
¡Y mis cigarrillos también!
¿Cuánto tiempo tenemos?
Cariño, estás chalado a veces.
Sabes que ahora no nos podemos ir.
¿"No podemos"?
¿Por qué no?
Bueno, cariño, seamos sinceros.
Si el chico lleva por aquí tres semanas,
esto no es un caso aislado.
Podría ser el inicio de una epidemia.
De acuerdo, podría ser una epidemia.
Yo no soy el único médico de la ciudad.
Estoy cansado, agotado.
Necesito estas vacaciones, Julie.
Claro que sí.
Llevas años trabajando sin parar...
Te las mereces, pero yo no.
- ¿Y qué quiere eso decir? - Yo me quedo.
¿Que tú te quedas?
- ¿Pero por qué demonios...? - Porque yo puedo ayudar.
¿Cómo?
Podrían llamar a enfermeras voluntarias. Aún estoy cualificada.
Crees que estás destinada a solucionar problemas desde que naciste, ¿verdad?
Tiene algo de...
- fascinación para ti. - No es dedicación, es obstinación.
Cogeré mis maletas.
¡Julie!
Deberías haberte casado con alguien fuera de nuestra profesión, Steve.
Alguien que no supiera de estas cosas.
Así que se supone que yo...
me voy solo, a pasar unas maravillosas vacaciones, mientras...
tú te quedas aquí jugando a ser la mártir.
Cariño, no conviertas esto en un duelo.
Tú necesitas descansar. Incluso podría ser bueno para los dos el...
- estar separados un tiempo. - No, yo no voy...
a dejar que me sienta avergonzado por estas vacaciones, Julie,
no puedes hacerme esto.
No discutimos así a menudo, ¿verdad?
Esto no es una discusión.
Para ti lo es.
Te necesito conmigo.
Me lo debes, Julie.
¿Lo cojo?
Hola.
Es Clifford, Steve.
Tenías razón.
El laboratorio lo ha confirmado. Tenemos un segundo caso...
confirmado y el jefe médico está avisando a los practicantes.
Así que quizás deberías decirnos dónde estarás localizable.
Por supuesto.
- ¿Quién es el segundo caso? - El Comisario, en el Teatro Royal.
El hospital queda bajo inmediata cuarentena.
Te fuiste justo a tiempo.
Aún no me he ido.
¿Cuánto hay entre el primer caso y el teatro?
4'5 kilómetros a través de la ciudad.
Lo que quiere decir que se ha extendido a unas 80.000 personas.
Steven, he intentado hacerme con Ruth. No hay respuesta.
¿Dijiste que Julie la llevó a casa?
Sí.
Sí, la llevó.
Bueno, yo no me preocuparía, probablemente estará dormida.
Sí, gracias, Clifford.
¿Y bien?
Dice que no puede hacerse con Ruth.
¡Al diablo con Ruth!
Es una epidemia, ¿no?
¿Por qué no dormimos algo, Julie?
Quizás no podamos hacerlo durante un tiempo.
No tienes por qué quedarte, Steve, tienes razón.
No eres el único médico de la ciudad.
Yo soy el único médico de la ciudad cuya esposa siempre gana.
Ojalá pudiera creer eso.
Estamos bien, Julie.
Estamos bien.
Unidad de Desinfección informando, Sargento.
¿Desinfección? ¿Para quién?
No es nada personal, Sargento, así que no se ofenda.
- Es muy temprano para bromear. - En algún lugar de Fairhaven.
El Inspector Jefe de Salud me dijo que informara aquí.
Pues entonces informe.
A sus órdenes, señor.
El M.O.H. le necesitará muy pronto.
Estaré preparado, señor.
- ¿De qué va todo esto? - Hay una reunión.
¿Qué, a las ocho de la mañana?
En la oficina del M.O.H.
Vaya, nunca ha estado nadie allí tan temprano desde la visita Real.
Y también he dado instrucciones de que...
cuando una ambulancia haya sido usada para recoger un caso,
ya no debe ser usada para otro fin.
Advertiré a mis hombres.
Sí, y utiliza los mismos vehículos para todos los casos nuevos.
Parece que espera que haya más.
Ojalá no estuviese tan seguro.
Lo siento, esperábamos la confirmación de otro caso.
- Un tercero. - ¿La tuvieron?
Es una variación, pero me temo que es el tercero.
¿Dónde?
Otra vez en casa de los Davis. La mujer del hijo, el sobrecargo.
- Estará en cuarentena, claro. - Sí, claro.
En cuanto supimos del primer caso.
También hemos descubierto que el chico fue al...
Teatro Real en su primera noche libre,
lo cual une los dos casos.
Entonces, no hay duda alguna, el es el caso que nos falta.
En mi opinión, ninguna.
Lo primero es identificar a todos los contactos primarios,
y vacunar inmediatamente a la policía, los servicios de emergencia,
el personal de correos y de hecho a todo funcionario público.
Miren, no quiero subestimar la situación,
pero, después de todo, tres casos, quiero decir...
que hay que tomar precauciones, sí.
¿Pero no creen que quizás estemos exagerando?
Sr. Secretario, no puedo decir esto demasiado enfáticamente,
¡Este virus mata!
Sí, sólo tenemos tres casos, pero mañana podrían ser treinta y tres.
En dos semanas, 1003, a menos que lo contengamos ahora.
De acuerdo.
Otra pregunta:
¿Cuánto de esto debo contarle a la prensa?
En lo que a mí respecta, todo. Necesitamos desesperadamente su ayuda.
Pídales que intenten informar a la gente pero sin provocar el pánico.
En ese caso, será mejor que hable con el Editor a no ser que haya algo más.
No, creo que no.
Gracias, damas y caballeros.
- No podemos mover todo con rapidez. - Avisaré al Departamento de Transportes.
- Yo voy a ir al Chronicle. - Llama al Doctor, ¿quieres ver...
si el Doctor Preston aún no se ha ido?
- Sí, señor. - ¡Sr. Buckridge!
Sé que dará concienzudas instruciones a todos sus inspectores.
Están ahora en mi despacho.
Tiene una dura tarea, pero tendrá un equipo de seis doctores...
trabajando a su lado.
Que sean siete.
- Buenos días. - Hola, Steve.
El Doctor Boswell.
- Le informaré más adelante. - El Doctor Preston se fue...
hace media hora.
Cuando llegue dígale que he ido a la casa de los Davis.
No llegara. Le he mandado a la cama.
No, se dormía de pie. Lleva 16 horas seguidas trabajando.
- Pero estoy yo aquí. - Bien, fue su diagnóstico.
¿Puedo dejar un mensaje para el Doctor Preston?
- ¿Te has enterado de lo último? - Me lo contó Ruddling.
- ¿No ibas a estar de viaje? - Decidí quedarme y ahorrar dinero.
¡Se me ocurren formas más placenteras!
Apuesto a que a tu esposa también.
De hecho, fue idea suya.
Este es el sendero del virus.
Desde la casa de los Davis hasta este teatro de aquí.
Ahora ya habrá unos cuantos lugares más.
Tenemos una lista de los lugares que el chico de los Davis recuerda haber ido...
desde que resultó infectado, hace doce días.
El teatro,
dos cines,
la sala de baile,
el Restaurante Colonnade,
y un café bar no identificado.
Nuestro trabajo urgente es encontrar a todas las personas...
que estuvieron en esos lugares en las fechas en las que estuvo él.
¿Está eso claro?
- Sí, señor. - ¿Y cuando les encontremos?
Informan de sus nombres y direcciones a los médicos.
Serán vacunados, aislados en sus casas o donde se encuentren durante 16 días.
- ¿Qué poder tenemos? - El poder de la persuasión.
¿Todos los contactos son infecciosos, señor?
No hasta que aparecen los síntomas. Lo que es más o menos al décimo día.
Y Davis lleva por aquí cerca de tres semanas.
Fowler, Thompson, el cine.
No recuerda dónde se sentó. En algún lugar del patio de butacas.
Saunders, la sala de baile.
¡Con eso es probable que la mitad de la ciudad esté involucrada!
Pues esto es una epidemia.
Tú ocúpate del Restaurante Colonnade.
El resto de vosotros, encontrad ese café bar.
Aún no, no he terminado.
Tenemos una fotografía del chico de los Davis...
y el Chronicle está haciendo algunas copias.
Recogedlas.
Buckridge. ¿Sí?
¿Dónde?
Whitney Lodge.
De acuerdo, deme los detalles.
Su hija.
¿Tiene la lista de sus movimientos?
Sí.
¿Otro más?
Sospechoso.
¿Cuántos de ustedes han sido vacunados en los últimos 12 meses?
Bien, ustedes pueden irse.
Utilicen sus coches, les pagaremos la gasolina.
Tú no, Newton. Es resto, bajen por esa escalera.
Encontrarán dos hermosas enfermeras que querrán que...
se quiten las chaquetas y se suban las mangas.
- Yo me vacuné hace 18 meses. - Yo también y no me quejo.
- No me estaba quejando... - Abajo a que le pinchen.
- ¿Quería que fuera yo también, señor? - No.
- Usted estará en esto conmigo. - Sí, señor.
Póngame con el Superintendente de policía Goffe.
Prioridad absoluta.
Pregúntele si su sala de comunicaciones puede pasar un mensaje.
"al Doctor Boswell..."
"Jefe Médico de Salud."
"Empieza el mensaje:."
"Nueva área de riesgo en Whitney Lodge..."
"Lansdowne Crescent."
"Ahora la está cubriendo el Inspector Jefe de Salud."
"Fin del mensaje. Cambio y corto."
Sí, lo tenemos.
Doctor Boswell aún no está pero parece que ahora llega alguien.
Uno cuatro, cambio y corto.
Buenos días, Doctor.
Hola, Cleaver.
- ¿Esta es la casa? - Sí, están todos dentro.
Esto es de parte del Inspector de Salud Pública, señor.
¿Cuántas de estas personas se acercarían a una bomba sin explotar?
Todas ellas.
No abrirán, señor, a menos que yo se lo diga.
Coja sus nombres y sus direcciones en esta calle.
Y pídales que sean tan amables de irse a sus casas y esperar nuestra visita.
Diría que va a tener trabajo.
No, señor, yo vivo en esta calle.
No pasa nada, es el Jefe Médico.
¿Podemos pasar, Sr. Davis?
Hola, este es el Doctor Monks, le gustaría hacer un breve reconocimiento.
¿Cómo se encuentra ella, Doctor? ¿Hay algún cambio?
Me temo que no podemos esperar muchos cambios, Sr. Davis.
Comprendo.
- ¿Aquí dentro? - Sí.
Hola.
Vamos, Daph. Te toca a ti.
¿Les han contado de qué va todo esto?
El Sr. Cleaver nos lo explicó.
¡Sidney, baja eso un poco!
¡Es para estar alto, si no lo está no sirve de nada!
¡Bueno, pues apágalo!
¿Entienden que pueden ayudarnos estando un par de semanas en casa?
¿Y qué pasa con mi trabajo?
Me refiero, supongamos que dejan...
- de pagarme el sueldo? - No lo harán.
- Sidney, la cafetera. - Está bien, papá.
¿Dónde vamos a hacer todo?
Bueno, puede utilizar la habitación de las chicas.
Bien. Empezaremos por las chicas, ¿de acuerdo?
¡Bien! ¡Yo primero!
Os dije que os hiciérais las camas.
Sabéis que tenéis que haceros las camas, ¿qué pinta tiene esto?
¡La mía está hecha!
Muy bien.
- ¿Quién de las dos es la más sana? - Yo.
Sólo tengo la nariz fría. Nótela.
Fría como el hielo.
Ahora la otra.
Ahora, quítate el jersey. ¿Y tú qué, Daphne?
¿Ni manchas ni dolores?
No.
El chico no se encontraba bien desde que llegó a casa.
Pero luchó contra ello.
¿Sabe? De permiso uno no quiere perderse nada.
Bueno, se pondrá bien.
Está muy mal, ¿verdad?
Mi mujer.
Podría ser peor.
Las cosas siempre pueden ser peor.
Muy bien.
- ¿Quién es? - Cleaver, señor.
Ningún problema, señor. Todos le esperan en sus casas.
Buen trabajo.
Y hay también una lista de otras 16 personas...
que han venido aquí en los últimos 10 días.
¿Incluidos los comerciantes?
El lechero, cartero, periódicos, seguros, y la renta.
Llámelos y que vayan al Departamento de Salud.
¿Podemos preparar y la desinfección, señor?
Sí, pasen.
Arriba. Ambas habitaciones.
Subiré enseguida.
Examinados, vacunados y listas para desayunar.
- Sí, quiero un poco de pastel. - Sí, de acuerdo. Enseguida.
¿Quiere un té?
No, gracias. Tenemos mucho que hacer.
- Deme el brazo, por favor. - No hay leche.
- Bueno, ¿y cómo es eso? - Supongo que nadie la pidió.
¿Cómo vamos a tomar pastel si no hay leche?
¿Quiere que hagamos venir un voluntario para ayudarle?
No, no, estaremos bien, creo que preferimos estar solos.
Estaremos bien.
Las provisiones y esas cosas le serán repartidas.
Se le dejarán en un envase en el exterior...
para que se mantengan limpias y secas hasta que las coja.
Comprendo. Sí.
¿Lo entiende?
Nadie debe salir bajo ningún concepto.
Sí, todo irá bien.
- No tenemos nada, ¿verdad? - No, claro que no.
Es solo por precaución.
Uno de los inspectores vendrá a verles a diario.
Les traerá noticias de su esposa y de su hijo...
así no estarán realmente fuera de contacto.
Gracias.
"las Autoridades Médicas de Bath...
desean saber de cualquiera...
que bien o estuviera en el cine local...
o en el restaurante Colonnade...
en Broad Street, en estas fechas."
"Y aparte de estos lugares,
cualquiera que visitara el teatro Royal...
durante la sesión de noche del 20 de Diciembre...
debe ir inmediatamente a ver a su médico para vacunarse."
"Cualquier persona que asistiera al baile..."
en la sala Pump el pasado sábado 22 de Diciembre...
debe informar..."
654 admisiones.
Tendría que ser la noche del Sábado.
Es la cifra habitual en los fines de semana.
¿Recuerda a alguien en particular?
Puede que tuviéramos algunas mesas reservadas.
Cualquier nombre nos daría algo por dónde empezar.
¡Doctor!
Tendrá que disculparnos, esta mañana estamos improvisando.
- ¿Dónde está el personal diurno? - Ayudando en la Centralita.
Desde que se dio la noticia por la radio, estamos desbordados.
Hay una nota para usted de la Sra. Monks, señor.
¿Mi esposa ha estado aquí?
No. El taxi la dejó en la entrada con sus maletas.
Parece que se ha presentado como voluntaria para ayudarnos.
Yo diría que estamos locos, todos nosotros.
Sin faltarle a la Sra. Monks.
Creo que será mejor que diga a mi departamento dónde estoy.
Sí, por supuesto. Welford se ocupará.
Y lleva al Sr. Buckridge a desinfección.
Muy bien. Por aquí, señor.
- Te veo después, espero. - Sí.
¿Sabe?, una viejecita llamó aterrada y dijo...
que había hablado con un contagiado por teléfono,
y que si aún estaba a salvo.
"Por favor, no te enfades,
pero han pedido voluntarios en el hospital y...
he decidido ir unos días.
La Sra. Chalmers cuidará de ti,
y yo he dejado comida y ropa limpia.
No te excedas, cariño. Te veo pronto."
- Lo siento. - No importa.
Yo tampoco iba mirando.
Por cierto, Doctor, ¿sabe que ha muerto hace media hora?
- ¿Qué? - La Sra. Davis.
Sí, sí. Por supuesto.
Su hijo está empeorando mucho.
- ¿Hay alguien con él? - Sí. El Dr. Preston.
- En el pabellón 3. - Comprendo, gracias.
Hermana, ¿sabe dónde puede estar trabajando mi mujer?
Está con una de las unidades móviles, Doctor.
- Podría estar en cualquier lugar. - Sí, claro.
Sé que estará en la Sala de Reuniones esta noche.
Van a abrir una clínica de emergencias.
Aparentemente, las cirugías se han colapsado desde el anuncio de la epidemia.
- Ella se ha quedado fuera ayudando. - Entiendo, gracias.
- ¿Va a volver a la ciudad, Doctor? - Así es.
Hay algunas cartas para el correo, me preguntaba si usted...
- sería tan amable? - Sí, por supuesto, Hermana.
Están todas en una bolsa en el cuarto de la limpieza.
Es culpa mía.
- Es culpa mía. Yo lo traje. - No es culpa de nadie.
Nos podría haber pasado a cualquiera.
Es culpa mía que mamá esté muerta.
Es culpa mía.
La voluntad del Señor nunca puede ser culpa de nadie, hijo.
¿Por qué eligió a mamá?
Ella nunca hizo nada. ¿Por qué mamá?
Me temo que hay un montón de "por qué" que no podemos...
- contestar, solo aceptarlos. - Gírate, amigo.
Mantente quieto.
Estoy seguro que en tu barco ocurre lo mismo.
Todos pensamos que sabemos más que el Capitán a veces,
pero él es el jefe.
- Me odian, ¿verdad? - No.
Nadie te odia.
Ni nadie te echa la culpa tampoco.
Yo lo traje.
Me odian.
Toda la ciudad...
me odia.
- ¿Quién es el cura? - Maguire.
Vino a ver a la madre del chico.
¿Aún no la han trasladado?
No. Hay un problema.
Sanidad insiste en la cremación.
¿Y cuál es el problema?
Era católica. La cremación no está permitida.
¡¿No está permitida?!
Esto es una plaga, Clifford. ¿Eso lo permiten?
Voy a hablar con Maguire...
- solo ha pasado un minuto. - Hay otro caso, son cuatro.
Sí, empieza a asustar.
Eso significa 16 días más.
- ¡16 si tenemos suerte! - Doctor Preston.
Me gustaría ir a ver a la familia del chico, ¿puedo?
Si es que no hay problema.
En absoluto. Le estaré muy agradecido.
Tenemos otro problema, Padre.
Sí, sí. Lo sé.
Por supuesto habrá una dispensa especial.
Las noticias han corrido por todo el hospital.
Creo que ustedes lo llaman "telégrafo de orinal".
Bien, ¿por qué camino está la descontaminación? Sí.
¿Su edad?
19.
¡Dios mío!
Gracias. Ya puedo yo solo, amigo.
Iremos en el próximo viaje. Aquí dentro se ocuparán de ti.
Sí, señor.
Dales una oportunidad.
Steven, ¿qué voy a hacer con Ruth?
¿Ruth?
Cuando llegué a casa se había ido.
¿A dónde?
A Londres.
A veces se queda con una amiga.
Telefoneé, pero su amiga dijo que estaba de compras.
Bueno, al menos, si está fuera de la ciudad, no corre riesgo.
Eso es verdad.
Desinfecte su ambulancia y entregue la llave a su jefe, por favor.
Muy bien, señor.
- Hola, ¿no hay nadie al mando? - Aparentemente, no.
Ahí dentro hay un hombre dándose una ducha.
Me dijo que lo pusiera todo en esta cámara.
Maravilloso, ¿verdad?
Uno ya no sabe qué es lo que le va a golpear en estos días.
Cruzas la calle con seguridad, hay un avión caído en tu casa.
Y eso si no te mueres de cáncer por fumar 30 cigarrillos al día.
Y eso que estamos en tiempos de paz, quiero decir...
sin las malditas bombas.
¿He de suponer que mantendrán el fútbol del sábado?
Bueno, yo no puedo esperar. He de preparar la cena de mi marido.
Bueno, yo no iría de voluntario, le...
dije a ella, aunque todos se parecieran a Ben Casey.
¿Sabe?, en realidad no creo en ello,
- pero si es gratis, ¿por qué no? - ¿Por qué tuviste que elegir...
la noche más fría del año?
Creo que lo podrían haber organizado mejor, ¿no le parece?
Aquí hay uno que va a desmayarse.
¿Dónde? ¿Quién?
¡Yo, necesito una pinta!
Eso es, Capitán.
Puedes irte. No te lo quites hasta el Sábado. Y no te rasques.
Toma, ponte esto durante tres días.
¡no, no debe verse, soy modelo fotográfica!
Muy bien, veamos ese muslo.
- Arriba, por favor. - ¿Delante de todos?
Vamos, cariño. Tú ya has enseñado mucho más que eso.
¡Ay!
Y no dejes que nadie te lo quite antes de tres días.
Súbase la manga izquierda, por favor.
Vamos, ya ha pasado por esto con anterioridad, ¿no es así?
No, nunca.
No será más de un minuto.
Sra. Monks, yo...
- creo que va a... - Déjame terminar, este...
no vendrá más por aquí.
Ya está. A vestirse.
¿Puede solo? Ya le tenemos.
Hola.
¡Steven!
¿Me he perdido un drama de la cirugía moderna?
Solo te has perdido una hermosa modelo rubia.
Bueno, esperaba hablar con una hermosa enfermera morena.
- Buenas noches, Doctor. - Hola.
- ¿Cuál es la cifra? - Hemos perdido la cuenta.
¿La Sra. Morris ha llegado?
- Acaba de llegar. - Bien.
Vuelvo en media hora.
Pídele a Susan que cambie la basura antes de irse.
De acuerdo.
- Diviértete. - ¿Con su marido?
El siguiente, por favor.
Si me desmayo, ¿me rodeará también con su brazo?
En cualquier otro momento sería un placer,
pero ahora mismo, estamos un poco saturados.
- ¿Qué tal estás? - Cansada y furiosa.
Me duele la espalda y estoy borracha con tanto desinfectante.
- ¿Y tú? - Rutina.
Con alguna rara sorpresa aquí y allí.
¿Recibiste mi nota?
Sí, me la dieron.
¿Dónde comemos? ¿En El Agujero del Muro?
No tengo hambre. Pero si tú...
- tienes hambre, podemos... - No, la verdad es que no.
Además, la Sra. Chalmers me habrá dejado algo preparado.
- ¿Lo entiendes? - Claro.
Es obviamente la época de migración de las esposas.
- La de Clifford también ha volado. - ¿Ruth?
Se ha ido de la ciudad para estar con una amiga.
Pobre Clifford.
Cualquier tiene estará llamando a nuestra puerta pidiendo ayuda.
Ese matrimonio ya no necesita ayuda.
¿Cómo sabes cuándo un matrimonio ya no necesita ayuda?
Cuando dos personas dejan de gustarse.
La gente no puede gustarse todo el tiempo.
Incluso aunque estén enamorados.
¿Por eso te fuiste?
Es temporal.
Ya sabes que hay otras esposas que se ayudan sin hacer las maletas.
Gracias.
Tal vez esto me ha servido de excusa para dejar mi matrimonio un tiempo y...
y tratar de mirarnos desde la distancia.
¿Tan insoportables somos cuando estamos cerca?
No hemos estado cerca desde hace tiempo.
Aunque estemos juntos, realmente ya no estamos juntos.
Ya nunca estamos relajados.
- ¿Como ahora? - ¡Como ahora!
Siempre hay...
un antagonismo, no sé.
¿Como discutir sobre cuando abandonar un baile?
- Eso no es importante. - ¿O si un médico...
no debería irse de vacaciones?
Déjalo, Steve. ¡Para ya!
¿Parar el qué?
¿Nueve años de nuestras vidas?
Cariño, estamos demasiado cansados para pensar, sentir o comprender algo.
Dejemos esta hasta que todo esto haya terminado.
¿Nosotros o la epidemia?
Por el amor de Dios, Julie. ¡No es momento para...
- jugar con nuestro matrimonio! - Ya está.
¡Bueno, míranos! En este mismo momento.
Tuvimos tiempo suficiente cuando todo era normal, pero ahora,
con todo esto sobre nosotros, ¿qué posibilidades tenemos?
Con la tensión, la fatiga y los nervios, yo...
Temo que no lo superemos.
Y yo quiero que lo hagamos.
Desesperadamente.
Espero que tú también.
Oakwood Close, 33. El nombre es Whitcombe.
- ¿Tienes coche? - Sí.
Lamento esto, Doctor, pero todos los demás no están.
No he podido encontrar transporte.
- ¿Sabemos el grado de contagio? - Probablemente, el primero.
Es una camarera del Café Bar Sombrero.
Pudimos rastrearla. Es donde estuvo el marinero.
Betty Whitcombe.
Otro personaje de esta pesadilla.
Llevaba dos días sin aparecer. La encontraron enferma en la cama.
"Aquí la T.W.W."
Últimas noticias sobre la epidemia en Bath.
Hoy se han confirmado tres nuevos casos.
Esto hace que el número total de infectados alcance las 15 personas.
Hasta el momento han habido once muertes.
Aunque cientos de personas siguen en observación y en cuarentena.
El Ministro de Sanidad declara que:
"Se están tomando todas las medidas...
para prevenir que la epidemia se propague a otros distritos".
Como medida de precaución:
"Se colocó una barrera de observación en los suburbios del Oeste...
y en el distrito de Salisbury."
"Según los informes, más de 21.000 personas...
han sido vacunadas desde el inicio de la epidemia hace una semana".
Había tanta ropa para desinfectar, que al final tuvimos que quemar la mitad.
Nuestras unidades de desinfección están sobre saturadas...
y son totalmente inadecuadas para esta situación.
Ya he pedido la cooperación de Defensa Civil.
Doctor Ruddling.
Es el Editor del Evening Chronicle, está fuera.
- Quiere hablar con usted. - ¿Gracey?
- Hágale pasar. - ¿Cuál es su problema?
De acuerdo.
¿Y qué hay con las máquinas de desinfección?
Mañana nos llegarán dos más por carretera.
Defensa Civil ha ido a por ellos.
¿A dónde?
Al parque de recreo. El área está acordonada.
Pase, Sr Gracey. Ya conoce a todos.
- ¿Qué podemos hacer por usted? - Quiero saber si podemos ayudar.
Ya han ayudado mucho.
No puedo seguir diciendo que todo está bajo control.
¿Qué más podemos publicar?
Bueno, fotografías de cruceros de placer,
de fútbol y tiras cómicas. Esa es mi receta.
No quieren evadirse.
Quieren ser informados, saber si está todo controlado, o no.
No, Sr. Gracey, no lo está.
Era su oficina. Una ambulancia acaba de recoger a una de sus mecanógrafas.
¿Y su nombre, por favor?
Smith.
Sub-Editor.
Casado. 32 años.
¿Hijos?
¿Dirección?
- ¿Se encuentra usted bien? - Sí, siempre.
¿Es amigo personal de este hombre?
No, personal no. Trabajamos aquí.
Apriete fuere eso, por favor.
Sí.
Un momento.
- Llévelo tres días puesto. - Sí.
Bueno, ese era el último, Doctor.
El hombre de las gafas. Aún no se lo hemos hecho.
Ese es el Editor.
- Collins dijo que estaba vacunado... - ¡No discuta conmigo,
- tráigale aquí! - Sí, Doctor.
¿Cuál es la situación ahora?
Le van a pinchar.
No deberían meterme eso. Me lo pusieron el mes pasado en El Cairo.
Le felicito. Debería de estar muy bien protegido.
Mire, ya sé que estará exhausto. Pero me gustaría conocer la situación.
Soy responsable de estos chicos y de que el periódico salga.
La situación no está en mis manos.
Pregúntele al Sr. Collins, él tiene todas las respuestas.
Enseguida le rociarán con formalina.
¿Significa eso que no evacuarán? ¿Cuánto tiempo estaremos inactivos?
24 horas.
¿Quiere decir que no podremos trabajar aquí durante todo ese tiempo?
¡No a menos que sea un adicto a la formalina!
- ¡Joe! - Sí, Jefe.
- Ya puede salir de aquí. - Sí, Doctor.
Ya lo sé.
Soy el peor, ¿verdad?
- ¿Una taza de té, Doc? - ¿Qué?
No, no, gracias.
- ¿Dónde puedo lavarme? - Abajo de las escaleras.
¡Doctor!
¡Doctor Monks!
Hay un mensaje del hospital, señor.
Tienen allí a su mujer.
- Me temo que lo han confirmado. - ¿Qué han confirmado?
Debería llamarles, señor. Allí hay un teléfono.
Mire, Soy el Doctor Monks. ¿Está hablando de mi esposa?
Sí, Doctor.
Iré sola.
Saldré de esta.
La gente empuja, no quiere esperar más.
Es la primera vez que estoy sola.
- Estoy cansada, Steven, muy cansada. - Bébase esto si puede.
Si puedo.
Debería dejarme dormir. Es lo primero que debería aprender.
Bébaselo.
¿Con qué me ha drogado?
Deje de hablar o el Padre Maguire se marchará.
¡No soporta a las mujeres parlanchinas!
¿El Padre Maguire?
Soy yo.
No soy católica.
No, bueno, yo no soy mujer, pero pensé que le gustaría que hablásemos un momento.
No debería despertar a una enferma crítica.
Usted no está "critica". Lo suyo es una "mutación".
Es demasiado pronto para saberlo.
- ¿Sabe cuánto tiempo lleva aquí? - Toda la noche.
¡Las dos noches! Es una mutación y lo está llevando muy bien.
No necesito mentiras caritativas, gracias. Lo sé, soy enfermera.
Usted es muy testaruda, ¿lo sabe?
¡Al igual que usted!
Es fantástico poder decirle eso a una enfermera de primera.
¿Sabe qué tipo de persona es ella, Padre?
¿Le sigo llamando Padre aunque yo no sea católica?
Puede llamarme testarudo si lo prefiere.
Debería llevar la máscara. ¿No se lo han dicho?
Bueno, si no se cree lo que le dicen, ¿por qué debería hacerlo yo?
¿Le enviaron o vino por usted mismo?
Simplemente vine...
para ver si había algo que pudiera hacer.
¿Algo que pueda hacer?
No creo que pueda pedirle un orinal a un cura.
¿Dónde los guardan?
No lo necesito. Solo lo dije para desahogarme.
Me gustaría gritarle cosas horribles a la enfermera.
El problema es que no las diría en serio..
Lleva esto como un campo de batalla, y yo admiro a la gente competente.
¿Es usted competente, Padre?
¿Yo? Bueno, seguro que no habría pasado el examen de acceso a la Universidad.
Ha venido a darme el Último Sacramento.
Difícilmente podría hacer eso. Es usted del equipo rival, ¿no es así?
¿No coincidimos...?
Una vez...
¿hace ya tiempo?
- No hace mucho que estoy aquí. - Me refiero antes.
Pobre Clifford.
Es demasiado bueno.
Está herido.
Ruth le ha herido.
Ooh, eres muy presumida, Julie Monks.
Es difícil.
Muy difícil.
¡Tengo mucho frío!
- Llamaré a la enfermera. - No tengo miedo.
Quiero que se entienda eso, no tengo miedo.
Te quiero, Steve.
Eso ha sido una estupidez, Padre, impropio de alguien de su inteligencia.
Estamos expuestos a la contaminación, todos nosotros, en cualquier momento.
No es momento de peligrosas heroicidades.
Me dijeron que lleva este lugar como un campo de batalla, enfermera.
Intento llevarlo como un hospital.
Y todo lo que le pido es que no vuelva a hacer estupideces como esa de nuevo.
Sí, enfermera.
¡Enfermera!
Ahora, no le necesitamos en ese estado, Doctor,
intentando hacerlo todo a la vez, porque ya lo hemos hecho todo.
Estoy seguro de ello.
Está en el Pabellón 2 muy confortablemente.
- Estaré por aquí por si necesita ayuda. - Gracias.
¿Qué pasó?
Sufrió un colapso hace dos noches.
La encontraron en la ducha de desinfección.
¿Hace dos noches? ¿Por qué no se me avisó?
Principalmente porque su esposa nos dijo que no lo hiciéramos.
Insistió en que tan solo era fatiga y el calor del vapor.
Pero tomamos precauciones y la metimos en la cama.
Comprendo.
Se acaba de dormir, Doctor.
- No había dormido mucho últimamente. - Así que si no es muy necesario que...
- No, no, no la quiero molestar. - Disculpe, enfermera,
hay algunos voluntarios en la entrada. Quieren ayudar.
La policía pregunta si les dejan pasar.
¿Dejarles pasar?
Les pueden dejar entrar con mucho gusto.
"Julie.
La muerte no es una razón para amar...
o para ser amado."
"Pero te quiero a ti, Julie. Ahora lo sé."
"No dejes que sea demasiado tarde."
Ojalá pudiera creer eso.
Estamos bien, Julie.
Estamos bien.
"Si vas a morir, Julie,
debes saber lo que me obsesionó."
Fui capaz de superarlo.
¿En serio, Steven?
"¿Qué es lo que hiciste para que yo no quisiera estar contigo?
¿Qué has hecho ahora para que necesite tanto verte otra vez?"
Steven.
¿Cariño?
He sido de gran ayuda, ¿verdad?
Vuélvete a dormir.
Me quedaré aquí.
¡Soy una carga otra vez!
Debería haber comprobado que te hubieras vacunado.
- No lo hiciste. - Fue culpa mía.
Estaba muy ocupada siendo competente.
- Se me olvidó. - Escucha, Julie.
- No debes tocarme, Steve. - Toco lo que quiero y lo que amo.
Muy hermoso. Pero no debes.
Quería decirte por qué me he portado tan mal últimamente contigo.
- No es sencillo, yo... - Pues no lo hagas.
- ¿Estás bien ahora? - Lo estaré.
Tengo que solucionarlo, cuando tengamos tiempo y calma.
Pobre amor. No soy de mucha ayuda.
Me ocurrió en un momento en el que no estaba atento.
¿Entiendes lo que trato de decir?
Y de pronto, estaba metido hasta el cuello.
¿Steve?
- Si muero... - No lo harás, Julie.
Podría. Hay un 50% de posibilidades.
Llevo dos semanas infectada, Steve.
Quiero que te hagas un prueba.
Deja de preocuparte.
Otra vez estoy organizando, ¿no es así?
Doctor Monks, de verdad que debería dejarle dormir.
Enfermera, ¿dónde está el Doctor Preston?
Le ordené que bajara a comer algo.
Y no me sorprendería que usted también tuviera que hacerlo.
Y usted no ha dormido lo suficiente, enfermera.
Usted es buen juez en ese tema, Doctor Monks.
Un vaso de vino no hará ningún daño.
Clifford, ¿estás seguro que es una "mutación"?
Puedes ver el informe tú mismo.
¿Sabemos dónde lo cogió?
En el Café Bar el Sombrero. Vi su nombre en la lista.
No se había vacunado, claro. ¿Por qué no se la examinó?
Ya conoces a Julie.
En cualquier caso, tienes suerte. Mucha más de la que tengo yo.
Acabas de saber que tu mujer no va a morir, y yo...
estoy aterrado de perder a la mía de otra forma.
- ¿Sigue en Londres? - Sí.
Salgamos de aquí.
¿No dirás en serio que temes perder a Ruth?
¿Dije eso?
¿Tienes noticias suyas?
Mira, Steven...
ya tengo suficientes problemas como para buscarme más.
Pero me gustaría dejar algo claro.
¿Habéis estado tú y Ruth juntos en algún lugar?
No debo dejar ninguna duda de lo que quiero decir.
¿Te has acostado con ella?
¿Por qué te toreras?
No va haber ninguna pelea ni nada de eso, es...
solo que necesito saberlo.
Sí, lo he hecho.
Lo sabía.
Tenía que asegurarme, para así, poder afrontarlo.
¿Serviría de algo que te dijera que se terminó hace mucho tiempo?
Con Ruth nunca se ha terminado.
Tenemos un nuevo caso salido de la nada. En un lugar llamado el Hotel Pressings,
en la carretera de Bristol. Un tipo llamado Bradley.
¿Qué quieres decir con "salido de la nada"?
Bueno, no está en ninguna de nuestras listas. Debe ser un caso aislado.
Que Dios nos ayude si es así.
- ¿Quién está allí? - Todavía nadie.
Acaban de llamar desde el Hotel.
La persona sonaba algo rara, pero...
por lo que sabemos el hombre está muy enfermo y no tenemos ningún doctor.
Bueno, pues encuentra uno.
- ¿Dónde está el Inspector de Sanidad? - Bueno, se fue a Shipton Lane.
- ¿No habíamos mandado al Scott-James? - Sí, lo sé, pero hay algo...
de niebla en las afueras y se ha perdido.
Muy bien. Llama al hospital.
Allí debe de haber alguien.
Si no es así, encuentra al que sea fuera de servicio y...
- sácalo de la cama. - De acuerdo.
Si aún hay un portador suelto, debemos encontrarle y rápido.
- ¿Se encuentra bien, señor? - Nos está ganando.
¿Qué vamos a hacer?
¿Qué vamos a hacer?
Venga y descanse un poco en el coche.
Vamos.
- Lo siento. Esperaré. - No, entre.
- Usted es el Doctor Monks, ¿verdad? - Sí, ya he acabado.
Bueno, ¿cómo está su esposa?
- La fiebre ha bajado un poco. - Bien.
Estuve antes hablando con ella. Me recibió muy amablemente.
Estoy seguro que usted le vino muy bien.
No tuvo mucho tiempo para mí, pero...
aún así, hizo lo que pudo por entretenerme.
Eso suena muy a mi esposa.
Se siente ahora mucho más seguro de sus sentimientos, ¿no?
No lo sé.
No lo sabe.
Pero debe estar pensando en ello.
Claro, eso es lo que normalmente pasa.
Supongo que usted se dijo:
"Si pudiera recuperarla, todo sería diferente."
Ahora, ya la ha recuperado,
todo es diferente.
¿No es así?
Ojalá lo sintiera así.
Ojalá supiera lo que siento.
Estas cosas me suceden en todo momento.
No las siento.
No amaba a mi mujer.
Luego pensé que iba a morir.
Ahora que no es así,
todo lo que siento es que los demás son diferentes.
Ella también es diferente.
Me está escuchando, ¿verdad?
- Sí, le escucho. - ¡No es suficiente!
Tañlvez yo...
haya cambiado con estas cosas, pero no es suficiente.
Debería sentirlas. Me deberían conmover.
¡Pero no siento nada!
No es que no lo sienta.
Es que no se atreve.
¿Qué quiere decir?
Pues que teme mostrar sus sentimientos. No quiere que la gente los vea.
¿Eh?
Le he gritado.
Lo siento.
No pasa nada.
Seguro que le vino bien.
Sí. Usted cree que todo le sienta bien a uno, ¿no es así?
Emborrecharse, gritar,
acostarse con la mujer de otro.
¿Diría que eso también vino bien?
¿Lo diría?
¿Todo bien por aquí?
Sí, sí. Estamos bien, gracias.
¿Necesitan alguna cosa?
Un par de cigarrillos vendrían bien.
Claro, pero tendrán que esperar..
- Los dejaré en la portería. - Yo ya tengo en la Sala Limpia.
- Ya ve, trato de dejarlo y... - Sí, sí, una idea excelente.
Sí, gritar es una buena salida.
Gritar y llorar son las dos formas de comunicación más sencillas.
No podemos soportar el sufrir más tiempo a solas, necesitamos compartirlo.
Y cuando no podemos, nos enfadamos y nos asustamos.
Pero no hace falta que se preocupe. Yo aguanto lo que me eche.
¿Qué hay de esos cigarrillos?
¿Lo ve?, los dejo ahí a propósito. Porque si no los tienes...
tal vez los quieras, pero no puedes tenerlos.
- Es como la Duquesa le dijo... - al marinero.
Sí, eso es, era un marinero la última vez que lo escuché.
- ¿Quiere? - Gracias.
¿Recuerda lo que me estaba contando?
Eso creo, ¿por qué?
Bueno, mencionó algo sobre el adulterio.
- ¿En serio? - Bueno, no estoy seguro.
Bueno, si lo hice, lo asumo. Es cierto.
Me he quedado sin gas.
Gracias.
¿Supongo que he hecho algo parecido a una confesión?
Y como le gusta decir a usted: "Me hizo bien".
Lamento que no haya penitencia, solo arrepentimiento.
No quiero decir que me arrepienta de haberlo hecho,
solo lo lamento.
Usted desearía que todos se olvidaran, ¿no es así?
Lo lamento por el hombre. Eso es todo.
¿Y por su mujer, no?
No, porque ella no lo sabe,
así que no le hace ningún daño. No se siente herida.
Estoy hablando normalmente, ¿no?
Sí, "con mucha normalidad".
Lo lamento por el hombre porque le hiere donde más le duele.
Sí, bueno, verá, este hombre me pidió consejo.
¿Y qué le aconsejó?
Pensé en hablar con usted antes.
¿Y ahora que ya "ha hablado"?
Bueno, aún no estoy seguro.
Está decidido a hablar con su esposa cuando se encuentre lo bastante bien.
Y decirle que le he sido infiel, ¿es eso lo que quiere decir?
¡Yo irrumpí en su hogar, y claro, tiene derecho a hacerlo en el mío!
- Bueno, no es exactamente eso. - ¡Es exactamente eso!
No me opongo. Es la "lógica de la jungla", y la acepto.
Bueno, después de todo, usted "irrumpió en su hogar"...
- para violar a su mujer, ¿no? - Vamos, ¿qué?
La verdad es que me gusta la idea...
de estar reventando la puerta principal con una palanca y...
correr escaleras arriba para violar a una mujer que grita en la cama.
Bueno, no fui yo quién utilizó el símil de irrumpir en un hogar.
Está bien, elegí una mala frase.
La cruda realidad es...
que nos encontramos en Londres de mutuo acuerdo.
Y tuvimos una comida muy relajada...
antes de retirarnos a la habitación de un hotel anónimo.
¿Y cree que eso es un atenuante?
Encuentro muy difícil defenderme frente a su especie de chantaje, Padre.
No se trata de ningún chantaje.
No, él solo quiere decírselo a mi esposa y retirar la barrera.
Para mí eso es la reserva natural de privacidad que existe entre...
dos personas que pasan su vida juntos.
- ¿Y existe un deseo de privacidad? - Sí.
Creo que la idea de completa intimidad entre dos seres humanos es...
indigna e insufrible.
¿Deben lavarse los dientes, uno delante del otro con la puerta abierta?
Bueno, él cree que no puede volver a ser sincero con su mujer...
sin recordar aquel paso.
Sin tener que recordar, bueno, cierto lugar, cierto momento.
Ya sabe, por si comete algún desliz.
- ¿Y usted qué me sugiere que haga? - No es cosa mía sugerir nada.
Bueno, ¿pues qué quiere él que haga?
Me amenaza con herir a mi mujer y avergonzarme...
- contando algo que más vale olvidar. - Lo sé.
Muy bien. ¿Cuáles son sus condiciones?
¿Está preparado para oírlas?
¡No lo estoy para dejar que un intruso irrumpa y destroce nuestro futuro!
Si tanto insiste en ello, se lo diré yo mismo.
Al final lo ha entendido.
- ¿Qué es lo que he entendido? - Que esos eran sus términos.
Disculpen. El Inspector de Sanidad quiere hablar por teléfono con usted.
- Está pasando la portería. - Muy bien, gracias.
Su filete ya está casi hecho, Padre. Como a usted le gusta,
poco hecho por dentro y más quemado por fuera.
Sí.
Sí, Tim.
Siento hacerte esto, Steve,
es una llamada de emergencia del Inspector médico del Hotel Crossings.
No tengo ni idea, pero hay un Inspector esperando en el Guildhall. Él lo sabe.
Parece ser que van cortos de médicos allí.
- ¿Aún puedes aguantar? - ¡No!
¿Pero desde cuándo importa eso?
De acuerdo.
Tengo trabajo que hacer en la ciudad.
Por si acaso piensa que me las quiero pirar.
En absoluto. Claro que no.
¿No es una pena que...
la sala de desinfección solo permita a uno lavarse por fuera?
El problema con Buckridge es que está muy preocupado...
porque alguien no lo vaya a hacer bien, así que lo hace todo él mismo.
Yo diría que va directo a una crisis nerviosa.
Una crisis nerviosa tiene mucho nombre.
Es cuando no tienes una cuando revientas por las costuras.
Bueno, eso me tranquiliza.
- ¿Conoce bien esta carretera? - Como la palma de mi mano.
¿Sabe?, tengo la sospecha de que cree...
que tenemos poca gente inteligente en el departamento.
- ¿Estamos cerca? - ¿Qué?
- Del Hotel Crossings. - A unos tres kilómetros.
Hay una cabina telefónica. Casi al lado apuesto del Hotel.
Cuidado con ese loco...
¿Está usted bien?
Ha volcado.
- ¿Lo ha encontrado? - En la cuneta.
- ¿Cuántos hay dentro? - ¡Nadie!
¡Apague ese maldito motor!
Echemos un vistazo por ahí.
Deben haber salido disparados.
¡Hola! ¿Hay alguien por ahí?
¡Hola! ¿Hay alguien?
Traeré el coche.
Usaremos las luces.
¿Encontró a alguien?
¡No! No están bajo el agua. Deme la linterna.
No pueden haber sido lanzados.
Deben haber salido, por ahí.
Bueno, han desaparecido.
¿Cómo lo sabemos?
Hemos mirado, hemos gritado.
- Bueno, si están inconscientes... - Han salido.
Han corrido un poco y vuelto a perder la consciencia.
Y usted es médico, sabe que eso puede pasar.
Mi sentido común me dice que han huido.
- Probablemente era un coche robado. - Bueno, yo voy a seguir buscando.
Muy bien, usted siga buscando.
Yo voy a ir hasta el Hotel Crossings. Llamaré a la policía.
¡Pero podrían estar muriéndose!
Alguien se está muriendo en el Hotel.
Le veré a él primero, dado que los otros no están disponibles.
¿Quién es?
Un médico, para atender a alguien que está enfermo.
Buenas tardes.
¿Puedo usar el teléfono?
- Por allí. - Gracias.
Lamento aparecer así, ha habido un accidente...
Con la policía de Bath. Gracias.
¿Un accidente? ¿Está herido?
No, no. No estoy herido. Estábamos en una cuneta.
Soy el Doctor Monks.
Estoy en el Hotel Crossings. Ha habido un accidente.
Como a unos tres kilómetros.
Entre aquí y la carretera de Lower Bath.
No encontramos rastro del conductor.
Una furgoneta.
¿Color?, azul, creo.
Lo siento, no cogí el número.
De acuerdo, gracias.
Nosotros tenemos una furgoneta.
Son muy populares.
El caballero enfermo... Me gustaría verle.
El Sr. Bradley está arriba.
Yo le llevo. Yo le llevo.
Hay otro hombre de camino. Un colega mío.
Podría ser él.
Abre la puerta, Clara.
Me llamo Bennett, soy Inspector de Sanidad.
Estoy aquí, Bennett.
Alguien de esas casas vino hacia aquí. Están buscando al conductor.
Dicen que el coche pertenece aquí.
¿De aquí?
¡¿De ahí?!
Un Husky azul: J-G-L-tres-tres-cuatro.
¡Es el nuestro!
¡Es nuestro coche, mamá!
Qué extraño.
- Pero mamá, ¿cómo es posible...? - Dile a Williams que vaya a averiguarlo.
Llama a Williams, él sabrá qué hacer.
¿En qué habitación está el Sr. Bradley?
- Está muy enfermo, Doctor. - ¿Cuánto tiempo lleva en cama?
Tres días.
¿Por qué diablos no informaron...
- antes con la epidemia que hay? - Debemos ser discretos.
Por favor, entren, yo les esperaré abajo.
¿Cómo se encuentra, Sr. Bradley?
¡Mal!
¿Tiene fiebre?
¿La tengo?
¿Puede responder a unas pocas preguntas, Sr. Bradley?
¿Le importaría que termine primero mi reconocimiento?
Adelante.
- ¿Le duele la cabeza? - Sí.
- ¿Dónde? ¿Delante o detrás? - Ahí, delante.
¿Algún dolor en la espalda?
Sí.
¿A dónde se fue ella?
¿A dónde se fue quién?
Mi esposa.
Yo no la he visto.
Probablemente estará por ahí.
- ¿Está enferma? - No.
Pero yo lo estoy. ¿Verdad?
Muestra algunos de los síntomas, pero le hemos cogido a tiempo.
No tiene por qué preocuparse.
Le llevaremos al hospital y le haremos una revisión completa.
Está bien. Ya puede proceder.
Y mantenga la distancia.
¿Cuándo fue la última vez que visitó Bath, Sr. Bradley?
No lo recuerdo.
Sería de mucha ayuda si lo intentara.
¿Fue dentro de las dos últimas semanas?
Vine de Irlanda...
hace un mes.
Sí, ¿pero y Bath?
Tres semanas.
Le voy a citar cuatro lugares.
Por favor, trate de recordar si los ha visitado recientemente.
¿El café bar El Sombrero?
¿La Fuente?
¿El Teatro Royal?
¿El Restaurante Colonnade?
El Teatro Royal.
Ponían una comedia musical navideña. ¿Lo recuerda?
Es el Royal.
Será mejor que nos hagamos con su mujer, será un contacto primigenio.
Baja y llama por teléfono, a ver si aún no ha salido la ambulancia.
- Aún no he terminado. - Es una orden, Bennett.
Mientras han estado aquí, ¿su mujer ha conducido alguna vez?
A veces.
¿Cuál es el nombre de pila de su mujer, Sr. Bradley?
Dígame...
si tengo la enfermedad.
- Quiero saberlo. - Esta mujer,
la llamaremos su esposa.
Se llama Ruth, ¿no es así?
"Se sigue sin tener noticias de la Sra. Bradley,
una cliente del Hotel Crossing en la afueras de Bath,
la cual desapareció tras verse envuelta en un accidente de coche...
en la tarde de ayer."
No tiene derecho a estar levantada, Sra. Monks.
- ¡Usted entre todas! - ¡Me encuentro muy bien, Carol!
Bueno, pues no seguirá así si actúa de esta forma.
Además, me meterá en problemas...
- con el Alcaide de la prisión. - ¿Con quién?
Bueno, a esto le llamamos la "Gran Casa",
y todos estamos cumpliendo una condena.
La enfermera es la guardiana, los doctores los centinelas,
y en las noches solitarias comemos pescado y pastel de pastores.
- ¡Pastel de pastores! - Eso es.
¿Qué haces?
¡Volar!
¿Nunca has volado, Clifford?
No a menudo.
Es solo porque me encuentro muy bien,
y sé que no voy a morir.
¿Por qué has estado llorando?
Por la querida vida.
Échate un momento.
¿Ha venido a verte Steven?
Me dijo que vendría esta noche.
También lloro por eso, qué estupidez, ¿no?
No.
Supongo que ser feliz es como estar colocada.
A menos que los demás lo estén, tú te aburres.
Tú no eres feliz, Clifford.
¿Aún no te ha llamado?
No.
Sabe lo ocupado que estás.
Sí.
Creo que Ruth hace bien en quedarse en Londres, Clifford.
No hay nada que...
- pueda hacer aquí. Quiero decir... - No importa que no haya llamado.
¿¿Y qué importa entonces?
Ella no es fiel.
Entiendo.
¿No te ha resultado un golpe?
¿La infidelidad?
Olvidas que yo también lo soy.
Pero debes de tener fe en algo.
En la gente, al menos.
Llevas mucho tiempo aquí encerrado, Clifford.
Solo porque Ruth está lejos y en Londres...
- no significa que... - No, no se trata de eso.
Yo sé que es cierto.
Lo sospechaba hacía mucho.
Y cuando ya no pude soportarlo más, se lo pregunté a la persona.
- Eso fue muy valiente por tu parte. - No.
Él no es una mala persona, ya sabes.
- ¿Y él te dijo que era cierto? - Sí.
Eso fue muy valiente por su parte.
O puede que le diera igual.
A la gente debería importarle.
¡Les debería importar!
El Doctor Monks quiere verla, Sra. Monks.
Tu mujer está mucho mejor.
Hola, Steven.
Hola. ¿Cómo te encuentras?
Bueno, ya ves el efecto que tienes en mí.
- Bien, enfermera, recoja eso más tarde. - Muy bien, doctor.
Steve. Qué alegría verte.
¿De qué iba todo esto?
¿Te estaba molestando?
La verdad es que no. Estaba preocupado por Ruth.
¿Te puede sentar o no tienes tiempo?
¿Qué pasa con Ruth?
Me estaba diciendo que le había sido infiel.
¡No hay motivo para que te moleste con ello!
- Debe haber perdido la cabeza. - Sí, creo que sí.
Se podía guardar sus problemas para él mismo...
mientras tú tratas de ponerte mejor, o probarlos sobre otra persona.
A Maguire, a cualquiera menos a ti.
- ¿Sabías lo de Ruth? - Sí.
Me lo supuse, también.
¿En serio?
¿Realmente cree que ella está en Londres?
Sí, espero que sí.
- Bueno, dime, ¿qué está pasando? - ¿Pasando?
Sí, en la ciudad. He oído que hay otro portador, ¿cómo se llama, Sra. Bradley?
- Su esposo es un caso nuevo, ¿no? - Sí.
No quieres hablar de eso.
Lo sé, pero viniste a hablar conmigo y animarme, así que trato de ayudar.
Solía ver a los extraños que venían de visita, atemorizados con...
un ojo en el reloj y con el alivio en sus caras cuando se acababa el tiempo.
Vamos, métete en la cama.
Una vez, vi a un hombre que corría desesperado.
Le encontraron más tarde en la sala de enfermeras...
porque con las prisas se había perdido.
Estaba locamente enamorado de su mujer.
Solo llevaban casados un año.
Y salió pitando cuando se acabó el tiempo.
Y su pobre esposa se deshacía en lágrimas, bueno...
ella se recuperaba de una operación de cesárea.
Cuando le contaron que habían encontrado a su marido...
en la sala de enfermeras se puso histérica.
Así que si te encuentran en esa sala, cariño, yo no me enfadaré.
Deberías decirme que me callara, Steve, hasta que estés menos ocupado.
Julie, ¿vas a...?
Cuando todo esto acabe, ¿volverás a casa?
No estaba muy segura de que me quisieras en casa.
Por eso lo pregunto.
Con tantas cosas en tu cabeza, Steve, no era fácil tenerlo claro.
¿Soy tan difícil de comprender?
Eres una persona muy introvertida, Steve.
La gente piensa que no tienes corazón porque no muestras tus sentimientos.
Para mí es muy difícil entenderte cuando debo hacerlo.
Y hay veces que debo hacerlo porque te quiero.
Quiero que vuelvas, Julie.
Gracias.
Trataré de limpiar un poco la casa.
La Sra. Chalmers nunca riega nada, pero yo me ocupo de tu ciclamen rosa...
y se está poniendo muy fuerte.
Estoy un poco llorosa, lo siento.
Bueno, te sentirás mejor si me voy.
¡Sí, podré disfrutar de mi llanto!
Esto debería tranquilizarle durante las dos próximas horas.
¿Molesto?
¿Le aviso a usted o la Hermana si es necesario?
Estaré disponible.
Alguien ha llamado hace unos 10 minutos, Doctor, preguntando por él.
No quiso dejar su nombre.
Si recupera la conciencia, dígaselo, por favor.
Mientras tanto, humedezcan la nariz, la boca y la garganta,
y manténganle las compresas.
No...
Tengo entendido que se negó a ver al Padre Maguire.
Pero, si es necesario, le puede pedir que venga.
Doctor Monks, esta mujer ha estado expuesta a mucha contaminación.
Allá a donde vaya, es una amenaza para toda vida humana.
Si está seguro de eso, creo que se lo debería decir al Doctor Preston.
Mire, si pensara que nos sería de ayuda para encontrarla,
se lo diría. ¡Pero no es así!
Él debe tener alguna idea.
No, no la tiene. Él cree que sigue en Londres.
- ¿Por qué en Londres? - No lo sé.
Intenté preguntárselo, pero no puedo forzarle.
Sr. Buckridge, el Doctor Preston está haciendo el trabajo de 4 hombres...
en el hospital. Está cansado y exhausto al igual que usted y yo.
Sabe Dios como le afectaría eso ahora mismo.
Ya ve, no estoy acostumbrado a este tipo de cosas.
- Lo siento por el Doctor Preston. - ¡Bueno, pues entonces, trate de ayudarle!
Lo que yo no entiendo es que ella, siendo la esposa de un doctor,
ya debe saber que es portadora, ¿por qué huye?
Porque teme que la gente de aquí pueda reconocerla.
Debe de estar en algún sitio, con alguien.
Yo creo que se ha aislado por propia voluntad.
- ¡Pues entonces está loca! - No... desesperada.
Se dejó todas la joyas, todo, cuando se largó.
Yo creo que se quiere mantener apartada hasta sabe si está infectada o no.
Aún así, ella ha utilizado el teléfono.
Ha dejado el virus en el micrófono, en el cordón...
¿De qué se trata?
Han pedido más café.
¿en serio?
- ¿Doctor? - No, no, gracias.
- ¿Ha terminado con la bandeja? - ¿Tiene la nueva lista preparada?
Las plantillas están bien, pero el Sr. Collins dijo que no las pasáramos...
hasta que el Doctor Boswell regresara.
¿Por qué?
En caso de que tuviera algo que añadir.
Pues le dices al Sr. Collins...
No, ya se lo diré yo.
Mientras esta mujer esté suelta, estamos sentados sobre un volcán.
- Pero iré junto a usted. - Gracias.
Hasta cierto punto.
Si le digo a alguien su verdadero nombre, es porque pueda ayudar a encontrarla.
- Es todo lo que puedo prometer. - Es todo lo que puedo pedir.
Lo sé, llego tarde.
Hola, Steve. ¡Tienes un aspecto horrible!
Deje que le devuelva el cumplido.
Tuve que tratar con un incendio cuando venía.
¡¿Un incendio?! ¿Algún herido?
No, solo una cabina de teléfonos.
- ¿Una cabina de teléfonos? - Sí.
¿Qué pasó en el Hotel Crossings?
Lo llenamos de formalina y lo sellamos, pasamos a los familiares a una casa vacía.
¿Dónde estaba esa cabina?
En el Crossings.
Ya, ¿y qué pasa con la familia? Tú los conociste, ¿no?
Querían vacunar también a los perros.
- Deberías haber visto la cara de... - Tim, dime, ¿había un teléfono?
¿Qué?
¿En esa cabina?
Sí, es todo lo que había.
El teléfono quedó destrozado.
Seguramente, algún miembro enfadado.
Creo que el Doctor Monks piensa que ha sido la Sra. Bradley.
¿En serio?
Una mujer llamó al hospital preguntando por Bradley.
No quiso dejar su nombre.
A la operadora le pareció que era desde una cabina.
Pero por qué le pegaría la Sra. Bradley...
- fuego a una cabina telefónica? - Es una drástica medida de desinfección...
al saber que podría estar contaminada.
Bueno, todo eso, asumiendo que la mujer...
- tuviera conocimiento de que... - ¿Debemos asumir lo contrario?
¡Es una teoría, Tim!
Si queremos encontrar a esta mujer,
- no debemos rechazar ninguna teoría. - De acuerdo Steve, ¡cálmate!
Dejaremos que la policía haga una barrida en la zona.
Quizás el ejército pueda ayudar también.
Sí, Smiths.
Doctor Monks.
Una mujer desea verle, Doctor.
Está fuera, en un coche. No me quiso dar su nombre.
Solo dijo que era algo urgente y personal.
Enseguida bajo.
¡Dios mío, no!
¿¡Disculpe!?
¿Doctor Monks?
- ¿El Doctor Steven Monks? - Así es.
¿Podemos hablar aquí?
Es sobre Ruth. Ruth Preston.
¿Dónde está?
Esperaba que usted me lo pudiera decir.
¿Es amiga de Ruth?
Joanna Druten. La conozco hace siglos.
Evidentemente, he oído hablar de usted.
Comprendo.
¿Puedo hablarle con toda confianza?
Puede.
- ¿Cuándo fue la última vez que la vio? - El día de año nuevo.
Vino a mi casa en Londres.
Estaba deprimida, con resaca, y quería...
- quedarse en mi casa. - Ya, me conozco la historia.
Cuando se enteró de la epidemia, dijo a todos que se iba con usted, pero...
se vino hasta aquí para quedarse con Bradley en el Hotel Crossings.
¿Cómo sabe usted todo eso?
Eso da igual, conozco a Ruth.
Ella me dijo dónde estaba por si tenía que darle cobertura.
¿Cuándo le conoció?
¿A Brad?
Hace años.
Fue una gran aventura.
De pronto terminó y él se fue al extranjero.
- Y ahora se han vuelto a encontrar. - Sí, hace dos meses.
Y cuando en la radio oyó lo de una tal "Sra. Bradley",
- usted sabía a qué se referían. - Bueno, me puse histérica.
Llamé al hotel y me dijeron que todos se habían ido y que lo estaban sellando.
No podía llamar a Clifford.
No.
Así que vine aquí a verle.
Es todo muy lioso, ¿verdad?
Sí.
Pero la necesidad nos lleva muy lejos.
Si me entero de algo, se lo haré saber.
Gracias. Joanna Druten, estoy en la guía.
Ojalá no me sintiera tan responsable.
Tenemos mucho en común.
Dado que no ha habido nuevos casos, por digamos, casi una semana, ¿diría...
que hemos acabado con la epidemia, Sr. Buckridge?
Todavía quedan cuatro días más del periodo de infección.
Si nos mantenemos así hasta entonces, creo que habremos vencido.
Cualquier esperanza de que tenemos la epidemia controlada es una locura...
hasta que encontremos a la Sra. Bradley.
¿Estás seguro que está infectada?
Compartiendo la cama de su esposo, diría que casi es una certeza.
Ahora, debe estar peligrosamente enferma.
Sí.
Lo que no entiendo es por qué...
- no quiere ningún tratamiento. - De acuerdo, gracias.
Es muy extraño. Muy extraño.
- ¿Es otro caso? - No.
Bradley ha muerto.
Ocúpate de que su nombre pase a la columna correspondiente.
Con él ya son 17.
Una ama de casa, un portero, una debutante,
un redactor, una prostituta, un agente de bolsa.
Pero los ataúdes son todos del mismo tamaño.
Buckridge.
¿Malas noticias?
Vine a decirle que se lo voy a contar a Preston.
Es la mejor noticia que he oído en estas tres semanas.
No tenía derecho a inmiscuirme en sus asuntos.
Ahora podrá dejar a la policía algún objeto para los perros.
Un guante o un zapato.
- Ya ha pasado algún tiempo, pero... - Debí decírselo antes, en cuanto lo supe.
Como amigo, es muy generoso el que intentara protegerle.
¿Generoso?
Sí, siempre he sido generoso con mis amigos.
- ¿Tiene un cigarrillo? - Tome.
Oficialmente, es mi deber decírselo, pero él es católico, ¿no es así?
¿Cuál es la diferencia?
Bueno, quizás el Padre Maguire podría hacerlo.
No intento librarme de ello, pero el Padre Maguire podría...
- reconfortarle. - Se lo diré yo mismo.
Y así los perros tendrán su guante.
- No es solo por eso. - ¡Por Dios que no!
- Deje que me haga con el Padre Maguire. - ¡Maldito Padre Maguire!
Bueno, supongo que pronto se ira a casa, Sra. Monks.
Esta noche.
¿tan pronto?
Utilicé un poco mi influencia. Como esposa de un buen médico.
- ¿Y él sabe las buenas noticias? - Aún no.
Quiere que vuelva a casa.
Me lo dijo.
- ¿No está segura? - Sí. Supongo que pensé en voz alta.
Es como volver a ver un regalo.
¿Le importa que estemos aquí fuera? Hace mucho que no salgo.
- Se merece esta felicidad. - Yo no lo creo.
He sido una esposa terrible.
Ser la esposa de un doctor no es cosa fácil.
Lo llevo bastante bien si es a eso a lo que se refiere.
Nunca he necesitado a otro hombre.
No es importante en realidad.
Bueno, algunos piensan que sí.
¿Se refiere a personas como Clifford?
Esa pareja no tenía ninguna posibilidad.
¿Por qué se sorprende que Ruth haga esas cosas?
Pobre Clifford. Es demasiado bueno, muy ingenuo.
Es su perfección lo que provoca que ella huya.
En vez de eso, le podría haber inspirado, ¿no es así?
Ella quería ser tratada como humana y él quería convertirla en una santa.
¿Y usted cree que podría justificar su infidelidad llamándola humana?
Justificar no. Tratar de comprender y después ayudar.
¿Y usted disculparía la infidelidad de su pareja basándose en la debilidad?
- ¿Está la enfermera Durrell, por favor? - No, soy la enfermera Monks.
Lo siento, buscamos a la enfermera Durrell.
- ¿Ya tiene permiso para estar fuera? - Ahora mismo entraré.
Bueno, no quisiera retenerla.
Su pregunta no fue muy sutil, Padre. Ya sé por qué me la ha dicho.
Ruth me la contó anoche.
Estaba colocada.
No dijo realmente lo que ocurrió, pero yo lo sabía.
Para ella no significó nada, solo fue un incidente.
Sí, pero para usted fue algo más que un incidente, ¿no es así?
En su momento, sí. Fue un golpe para mi ego y para mi dignidad.
Luego, todos esos días en cama, tratando de creer que no iba a morir.
Y luego, de repente, lo vi todo muy claro.
Que si realmente hubiese querido a Ruth en vez de a mí,
él se habría ido con ella.
Llevo 9 años con Steven, la mayoría de ellos felices. Ruth solo tuvo una aventura.
- Ahora, debo irme. - Si. Sí.
Le he contado esto, Padre Maguire porque era algo que le preocupaba.
Piensa raro para ser mujer.
¿Ha conocido a muchas mujeres, Padre?
¿Quiere usted confesarse?
Lo siento.
-No lo entiendo.
No es la mujer de Bradley.
Es Ruth.
¿Quieres decir que Ruth estaba en el hotel con Bradley? ¿Ruth?
Sí.
- ¿Estaba ella con él en el hotel? - ¡Sí!
¡No!
¡Ruth no!
¡No Ruth!
Entonces, todo acabó.
Todo.
¡Todo acabó!
La encontraremos pronto.
- ¿Desde cuándo o sabes? - Desde que fui a ver a Bradely.
¿Y por qué no me lo contaste antes?
Debí haberlo hecho.
¿Por qué no lo hiciste? ¿Por qué?
No podías hacer nada, Clifford.
Tan solo salir a buscarla.
Yo he estado buscándola cada día.
Y una vez por la noche, después de que la policía se marchara.
¿Por qué no me lo dijiste?
No podías haber hecho nada, Clifford.
Él nunca habló de su mujer.
Nos lo preguntamos.
Ella no era nada para él.
¿Pero sabía quién era yo? ¿Lo sabía?
No, creo que no.
¿Qué he hecho?
¿Por qué no he podido ayudarla más?
Nadie podía ayudarla.
Una vez me dijo que estaba conmigo para obtener ayuda de las virtudes.
¿No te parece una forma extraña de decirlo, Steven?
"Obtener ayuda de mis virtudes."
Bueno, yo sabía lo que quería decir.
Estaba muy seguro de poder ayudarla.
Tomó toda nuestra fé y... Durante un tiempo...
¿Lo sabe el Padre Maguire?
No. Ya te lo hubiera dicho él mismo.
Pareces cansado, Steven.
Los de fuera trabajáis...
- más duro que los que estamos dentro. - Se encontró con él...
- por casualidad, Clifford. - Sí...
- No habría pasado si... - Sí. ¡Sí que habría pasado!
¡Es Ruth!
Lo siento por Bradley.
- ¿Por qué siempre te apena la gente? - No lo entiendes, ¿verdad?
¿No sentir pena por ellos?
¿Cómo no puedes sentir pena por ellos?
¿Estas cosas les hacen felices?
¿Ella fue feliz contigo?
No.
Me temo que la policía querrá publicar una foto suya.
Y tú podrías dejarles algo de ella para que los perros cojan su olor.
Me temo que habrá mucho interés morboso.
Puedes decidir no ayudarles.
¿No ayudarles a encontrar a Ruth?
No será fácil para ti.
¿De verdad crees que un escándalo es algo que me preocupa?
Pues entonces, debes ponerte en contacto con ellos.
Gracias por venir a decírmelo.
Siento que haya sido tan difícil para ti, pero ya ves, fue un shock.
Un shock post operatorio.
Lo siento, no tenía ni idea.
¿Steven?
¿Julie?
¿Estás ahí dentro, Julie?
¿Qué otra enfermera te llama "Steven"?
Obviamente me he confundido de turno.
De siete a ocho, el turno de las mujeres.
Eso es lo que pone el tablón.
El tablón está en lo cierto.
No estaba pensando.
¿Vas a entrar ahora? Me refiero en la Sala de Limpieza.
¿Te vas a casa?
En primer lugar, nunca debí marcharme.
Fue una cobardía el dejarte solo de esa forma. Perdóname.
¿Perdonarte?
¡¿Perdonarte?!
Ya ves, a veces los mártires siguen la causa equivocada.
Julie, cuando te ingresaron, y yo...
- pensé que ibas a morir... - Eso ya pasó, Steve.
Había tanto que quería decirte, pero tuve miedo y...
Bueno, gracias y buenas noches.
¡Sí, y usted fuera!
- ¿Puedo decir en mi defensa...? - Se lo puede decir a la Enfermera Jefe.
Si no sale ahora mismo...
Lo siento, Doctor.
No, tienes razón. Y la Enfermera Jefe estará de acuerdo contigo.
Vamos.
Ponte la ropa y dejemos entrar a los hombres.
Sí, un momento, por favor.
- Una llamada para usted, Doctor. - Bien.
¿Qué pensará de mí?
Sí, soy el Doctor Monks.
Hola, Steven.
Necesitaba hablar con alguien.
¡Ruth!
"Sí."
Bueno, ¿y dónde estás?
"Eso no importa, Steven."
¡Julie!
Sí que importa, Ruth. Tengo que hablar contigo.
Es Ruth.
Busca otro teléfono, localiza la llamada.
¿Puedes oírme, Ruth?
Estoy algo bebida, Steve.
Porque esto es muy solitario.
Voy a morir.
"Puede que, Ruth, con ayuda."
Solo quería que alguien lo supiera.
Yo amaba a Brad.
Fue el primer hombre al que realmente amé.
Y está muerto.
Eso es muy duro, incluso para una mujer como yo.
- Steve, ¿estás ahí? - "Aquí estoy."
No te importa saberlo, ¿verdad?
Me alegra que me hayas llamado, Ruth.
Y ahora, quiero que hagas algo por mí.
Dame la oportunidad de ayudarte.
"Es muy dulce por tu parte, pero en otro momento."
El Hotel Crossings.
- ¡Crossings! - Se lo he dicho a la policía.
Y ahora escucha, Ruth, escucha con atención.
Voy a ir a ayudarte.
Es demasiado tarde, mi chico, tengo una erupción.
Nadie podrá decir que no estoy a la última.
Tendrás que ir de nuevo, rápido, antes que yo.
"Steven, no te vayas, no me dejes, Steve."
No te he dejado.
Aquí hace frío. Está muy oscuro.
"Voy a ir a ayudarte. ¿Me entiendes?"
Mi chico.
Te echaré de menos.
Pobre Steven.
No fue una gran noche la que te di, pero dijiste que lo entendías.
Sí, lo entendía.
¡Ya está!
De todas las personas que hicieron que mi vida valiera la pena,
eres, Steven...
tú y Julie.
¡Dios!
¡Ruth...!
Ama...
a Brad!
¿Ruth?
¿Qué ha pasado?
Estaba muy avanzado cuando llegué.
- ¿Pudieron...? - No.
El problema es que había mucha madera dentro.
Creían que estaba vacío.
Al menos fue en la forma que ella escogió.
Lo siento por Clifford.
Hubo un tiempo en el que no podías sentir nada por Clifford.
Eso fue hace mucho.
No hace tanto.
Fue antes de saber que te pondrías bien.
Todo lo nuevo empieza allí.
Todo nos va a ir bien, ¿verdad, Steve?
Sí.
Todo nos va a ir bien.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.