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Cuando la suerte te drena, fallando y fallando, tener que parar.
Cuando esté bien la vía, y el rumbo desespera.
Cuando no tengas ni fe, ni sierva que hacer, secándose al sol.
Cuando rajen los tamangos, buscando ese mango, que te haga volpar.
La hiperherencia del mundo, que es sordo y es mudo, recién se retiró.
Verás que todo es mentira, y verás que nada es amor,
y que en el mundo nada te importa.
Gira, gira, aunque te quiebre la vida.
Cuando se dejen tirar después de sinchar lo mismo que a mí.
Que a tu lado se prueban las ropas que vas a dejar.
Te acordarás de este otario que un día cansado se puso a ladrar.
de que era un casorio hoy vio que de vida está todo el bombarao y
aquellos bebés de gorriones del barrio acuden gritando padrino pelado
el barrio alborota con su algarabía y allí en la avenida se ven que en
el monotón el rostro marchito de alguna bebeta ella para siempre
perdió su ilusión
Y así por lo bajo la vieja del barrio comenta la cosa con admiración.
Ha visto, señora, qué poca vergüenza vestirse de blanco después que
pecó. Y un tano caballero rezó en la puerta porque a un compadrito mayor
le topó.
Aquí en esta casa hoy usted no me entra.
Me son todo cuenta que usted es un jurado.
Vamos, vamos, fuera de aquí, compadrito.
Viene percumar de la masita y tocar a la muchacha. No tiene vergüenza usted.
Saraca, muchacho, gritemos más fuerte.
Uy, Dios, qué amarrete, ni un cobre ha tirado. Qué bronca, muchacho, se hizo el
otario.
Gritemos pulguita, padrino pelado.
Y aquella pedrita que está en la avenida.
Contempla la cortina, la novia a pasar, se llena de angustia su alma amarechita,
pensando que nunca tendrá el blanco a jugar.
Y así por lo bajo, la vieja del barrio, comenta la cosa con admiración.
Ha visto, señora, qué poca vergüenza, vestirse de blanco después que
pecó. Y un sano caballero, rezón de...
Aquí en esta casa a usted no me entra.
¿Por qué don Antonio no va a descansar?
Me son dado cuenta que usted son cola.
¿Qué decís, Carlitos?
Contento, hermano, de haber colaborado con vos en el hermoso tango, mano a
y ser el primero en interpretarlo en fil sonoro. Y yo, viejo, encantado del
artista y del amigo. Gracias, viejo.
Rechiflado es mi tristeza, tengo que oírme lo que ha sido.
En mi pobre vida parió, soy una buena mujer.
Tu presencia de bacana puso calor en mi nido. Hoy te vuela con el secuente y yo
sé que me has herido. Como no quisiste a nadie, como no podrás creer.
Se dio el juego de remanches cuando vos pobre percalza.
Gambet lleva a la pobreza en la casa de pensión.
Hoy sos toda una bacana, la vida te ríe y canta, los
morlacos de notarios los tiras a la marchanda, como juega el gato en maula
el miso ratón.
El combate lleno de infelices ilusiones. Se engropieron los soldados y las
amigas del gabión.
La milonga entremanate con sus locas tentaciones.
Donde triunfan y que la ubican mil hogueras por extensión. Se sienta un día
dentro del pobre corazón.
Nada de fuego hará de ser de mano a mano hemos quedado. No me importa lo que se
eche o lo que haces.
Y lo que harán, los favores recibidos, creo haberte los
pagado, y si alguna deuda chica sin querer se me ha olvidado, en la cuenta
otario que tenés de la carga.
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acordate de este amigo que ha de jugarse el pellejo para ayudarte lo que pueda
cuando llegue la ocasión.
en la timba de la vida me planté con el cien y medio
siendo la única parada de la vida que acerté yo ya estaba en la pendiente
de la ruina sin remedio pero un día dije planto y ese
día me planté yo dejé la barra rea del eterno en una caravana ni aparte de la
mironga y su rante vertí
Con los gritos de mi noche, hice una hermosa mañana,
cementerio de mi vida convertido en un jardín.
Dersonier, carreras tintas, copetines deliciosos,
y coliños pasajeros, besos falsos de mujer.
Por el cariño más santo que
un hombre pueda tener.
Hoy a veces estoy tranquilo, por eso es que buenamente te
suplico que no vengas a adorar mi dulce pan.
Que me dejes con mi madre.
Que a su lado santamente edificaré otra vida, ya que me
siento capaz.
Yo te ruego que no vengas, tengo miedo de encontrarte, porque hay algo en mi
existencia que no te puede olvidar.
Tengo miedo de tus ojos, tengo miedo de besarte,
tengo miedo de quererte y de volver a empezar.
No me busques apartarte de mi senda. Tal vez en otro cariño encontré tu
redención. Vos sabés que yo no quiero que mi chambo yo
te ofenda.
Es que tengo mucho miedo que me falles.
Adelante.
Te juro, Manuela.
Va a ser.
Es que tengo miedo que usted se abuse.
Aquí les traigo el recibo de mentiré por coarta vez.
Y dice la pitrona que si nos bajan, su caral y el tango.
El desalojo.
Total, no le debo más que tres meses.
Y el que va corriendo.
Es que dice que va corriendo demasiado.
Y que a ella las carreras no le seducen.
Y bueno, ¿qué querés que le haga?
Ya he agotado todos los recursos.
Sin empleo.
Sin amigos.
Y sin nada que empeñar.
Es que yo no veo más que dos caminos. Decime uno.
O paja, ese queda.
O no paja, ese va.
Siempre la misma milonga.
Es que aquí se debe el alquiler, se debe el teléfono.
Me deben a mí, que no me pudo hacer la permanente.
¡Hola, perdido!
¿Qué tal?
¿Cómo te va?
Con una tragedia, hermano.
¿Qué tal, Manuela?
Le aplicaron el bando del desalojo.
Pero, che, no acertamos ni una.
¿Y a mí que me dejaron cesante?
Y eso que también fui revolucionario, ¿eh?
Bueno, don Carlos, ya sabes... Sí, hombre, por favor, opaco se queda.
Déjame tranquilo, ¿querés? Por favor, andá.
Pobrecitos. Qué patrullo abundante te tiene.
Sí, ¿y cómo salimos del pantano?
No sé qué hacer, hermano. No sé.
Fíjate.
No tengo más que boletas de empeño. ¿De empeñadas?
Pero si son boletas de boletas.
¿Por qué no vendes el traje? No tengo más que el puente y fíjate cómo está.
Estamos listos, viejo.
Sí que estamos arreglados.
Che.
¿Y esto?
¿Que no vendes el smoking?
No, che.
Eso no.
No, viejo.
Vos sabés el cariño que tengo por esta prensa. Después nos sacamos.
No. Me doldría separarme de él.
En la historia de mis mejores aventuras de amor, él fue el testigo fiel.
¿Cuánta pebeta linda se afirmó en ese brazo en las vueltas de un tango? ¿Cómo
sintió ese smoking en la tibia de mi corazón apresurado por las emociones del
primer beso?
Separarme de él sería como si me arrancaran un pedazo de mi vida.
¿Qué? No, querido.
Nunca me separaré de él.
Viejo smoking de los tiempos en que yo también talaba.
Cuántas papusas agarraban tus solapas, norón.
Solapas que con su brillo parece que encandilaban y que donde iban sentaban
mi fama del gigolón.
Yo no siento la tristeza de saberme derrotado y no me amarga el recuerdo
de mi pasado apelido. No me arrepiento del vuelto.
ni los años que he tirado, pero lloro al verme solo, sin amigos,
sin amor, sin una mano que venga a llevarme a una parada, sin una mujer que
alegre sea el resto de mi vivir.
Vas a ver que un día de esto te voy a poner de almohada y tirado en
la catenera me voy a dejar morir.
¡Viejo Smokin' cuántas veces!
¡La minoguera más papa!
¡El brillo de tu solapa!
¡De tu caiclán en mi marcha!
¡Y el videplanete de guapo!
¡Cuántos llantos te mojaron!
¡Y cuántos taitas envidiadas!
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Hacia otro clima de más calor.
Luego el invierno, cuando todo se inventa, pronto el reinado terminará.
Vendrán de nuevo esa belleza y el mundo...
Tengo mucho que agradecerte de que te hayas acordado de este pobre viejo y que
hayas sacado ese mancarroncito criollo que estaba enterrado en el potrero del
olvido para que estas nuevas generaciones se den cuenta de lo que es
pasto y olor a fogones, hermano.
Nada, yo lo he hecho más que interpretar en lo posible tu canción y que el
público juzgue.
con la pica de la mano y con el duelo voy
de su ala del suelo delantero voy,
voy, voy
¡Gracias!
¡Gracias!
¿Qué tal? Como siempre, hermano. Dispuesto a defender nuestro idioma,
costumbres y nuestras canciones. Con la ayuda del Pil Sonoro Argentino.
Yo, por mi parte, te acompañaré con mi orquesta.
Y haré lo imposible para que nuestras canciones sigan triunfando en el mundo
entero. Muy bien, viejo. ¿Largamos esta carrera? Larguemos.
Que suene la campaña. Listo el pollo, hermano.
La vida, la vida dulce, llena de encantos y lucidez,
tu beso viene y me conduce hacia la cumbre de tu
altivez. Tú eres constancia, yo soy paciencia, tú eres
ternura, yo soy piedad.
La independencia, yo simbolizo la libertad.
Tú bien lo sabes que estoy enfermo y en mi sermilla...
No duermo nada mejor que aquello sueño como ti aprecio
de que a mi lado te voy a tener.
Son sueños malos, torpe y silencio, pero mi vida,
¿qué voy a hacer?
que muchas veces por buscar calma, llevo mis dedos al día pasor.
De tu desprecio nunca hay ganas, porque si lo haces, pobre de mí.
Quérame siempre, no seas tan mala, vamos ingrata,
no seas así.
Para el récord de mi vida sos una fácil carrera, que yo me animo a ganarte sin
emoción ni final.
Te lo bato pa' que entiendas en el bajar, caburrera, que vos sos una
para una fenca cuadrera, y yo chevia que hayas sido relojeado al nacional.
Vos sabés que de Pepe te tuve en pinta de ligero, era fugaz, tenía clases, era
guapo y seguidor.
Por la sangre de mi viejo salí bastante borrero.
Y en esas viabas de barrio, figuré siempre primero.
Ganando muchos finales a fuerza de corazón.
El cariño de una mina que me llevaba doblado. En
malicia y en valiencia me sacó de perdedor. Pero cuando estuve en peso y a
monta acostumbrado.
que te mata la percanta del juego que se le dio.
Yo después en la carretera empecé a probar fortuna y muchas veces la suerte
comió mi psicología.
Otras noches, sol y seco, ocho a musar con la luna
por las calles solitarias del sensible barrabán.
Me hice de aguante en la timba y corrido en la vilonga.
Desconfío en la carpeta, lo mismo que en el amor.
Yo he visto venirse al suelo sin que nadie lo disponga. Cien castillos de
ilusiones por una causa vitonga. Y he visto llorar a guapos por mujeres como
vos.
Ya ves que por ese lado apuerta cuanto apamento.
Yo no quiero amor de besos, yo quiero amor de amistad.
Nada de palabras dulces, nada de mimos ni cuentos. Yo busco una compañera
para decirle lo que siento.
Y una mujer que aconseje con criterio y con
bondad.
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No hay que hacerle ya a estos viejos y acabar los programas y hacer gracia con
tus locos barratines de gavío.
Ni te miran las muchachas y si alguna te da la vida
es para pedirte un consejo de vaquiano en el amor.
¿Qué querés, cipriano? Ya no dan más jugo tus cincuenta...
... ... ...
...
La chirusa que tenés en el bulín, dibujándose en la boca,
la atrevida crofagana, con la fruta perfumada,
es un albiz de carmín. Han caído tus acciones en las ruedas de griseta,
y algún poder almanor que se deshoja tu ilusión, y ya todo te
convida a ganar cuartel. de invierno junto al
fuego de tus recuerdos en la sombra de un rincón que querés y
prianos ya no dan más jugo tus cincuenta merides que encima llevas junto con el
pelo que fugó del mate se te fue la pinta que no vuelve más dejan las
pebetas para los muchachos y sus platos fuertes no son para vos
Pianta del sereno, andate a la cama, que después mañana,
viejo, no puedo
más, querido, anda con la tos.
Enrique, ¿cómo te va?
¿Bien y a ti? Decime, Enrique, ¿qué has querido hacer con el tango Jirajira?
¿Con Jirajira? Eso es.
Una canción de soledad y desesperanza. Hombre, así lo he comprendido yo. Por
es que lo cantas de una manera admirada. Pero el personaje es un hombre bueno,
¿verdad?
Sí.
Es un hombre que ha vivido la bella esperanza de la fraternidad durante 40
Y de pronto, un día...
A los 40 años se desayuna con que los hombres son una fiera. Pero dices cosas
amargas. Carlos, no pretenderás que diga cosas divertidas un hombre que ha
esperado 40 años para desayunarse.
¡Pum!
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El soto y el nudo recién se retiran.
Verás que todo es mentira y verás que nada es amor y que
al mundo nada le importa.
Gira, gira, aunque te quiebre la vida.
Cuando te dejen tirar, después de sinchar, lo mismo que a mí.
Cuando me llegue a tu lado, se prueba en la ropa que vas a dejar.
Se puso a nadar.
Verás que todo es mentira.
Verás que nada es amor.
Que al mundo nada le importa.
Gira, gira.
Aunque te quiebre la vida.
Aunque te muerda un dolor.
No esperamos una ayuda ni una mano.
Cuando llegue la ocasión.
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