All language subtitles for Heidi.-.Die.Legende.Vom.Luchs.2025.DUBBED.1080p.BluRay.x264.AAC5.1-[YTS.BZ]

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic Download
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian Download
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian Download
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English Download
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French Download
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German Download
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew Download
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian Download
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean Download
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ml Malayalam Download
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil) Download
pt Portuguese (Portugal) Download
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian Download
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian Download
sh Serbo-Croatian Download
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish Download
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish Download
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

¡Vámonos!

¡Abuelo!

-¿Por qué estás tan contenta, Heidi? -¡Es sábado!

¿Y qué tiene eso de especial?

Los sábados llega el correo.

Estoy esperando una postal de Clara.

¡Heidi!

¡Pedro!

Eh, Copo de Nieve, aparta.

¡Eso no es para ti!

Tranquilo, ya te daré otro.

¡Vamos, Pedro!

¡Mainfeld!

¡Mainfeld!

¡Hace un día precioso aquí, en Mainfeld!

¡Hemos llegado a Mainfeld!

Disculpe, el alcalde me espera.

¿Por dónde se va a... Dorfli?

¿A Dorfli? Por allí.

Está bien.

¡Vamos, vamos!

-¡Despejen el camino! -¡Venga!

Por Dios...

Venga, cabritas, venid por aquí.

Seguidme. ¡Eso es!

Con cuidado...

¿Pero qué es eso?

Eh, vamos...

¡Señor!

-¿Sí? Hola, dime. -¡Disculpe, señor! ¿Hay correo para mí?

A ver... Alguna carta para Heidi...

No. Aquí no... Aquí tampoco...

Lo siento, pero no.

Excepto...

¡Esta!

¡Sí!

¿Qué pone, Heidi?

¡Lo sabía, es de Clara!

"Querida Heidi...".

Papá y yo estamos de vacaciones en la costa báltica.

Me encantaría que estuvieras aquí, Heidi.

Es un sitio increíble.

¡Aquí es imposible aburrirse!

Siempre hace sol, y solemos ir a la playa, a nadar.

Y si probaras los helados... ¡Están deliciosos!

Por favor...

Ven a verme.

¡Te hemos comprado un billete de tren para el mes que viene!".

¡Qué bien, muchacha! ¡Te espera una gran aventura!

Qué suerte la tuya.

¿Una gran aventura?

¡Rápido!

¡O llegaremos tarde a la feria!

¡Mira, ya ha empezado!

¡Cojan aquí sus strudels gratis!

¿Qué? ¿De verdad?

Pero ten en cuenta que son para todo el pueblo, ¿vale?

Hoy ha venido a visitarnos alguien de la gran ciudad.

Coge cuantos quieras.

De nada, no te cortes.

-¡Pedro, ya está bien! -¡Gracias!

¡Hola, mamá! ¿Me coges a Copo de Nieve?

-Bertha, ¡estate quieta! -¡Vamos a bailar!

Toma, peque. Ya verás qué rica está esta... rosquilla.

Bienvenido a Dorfli, señor Schnaittinger.

Amigos, ciudadanos, ganaderos...

Un momento de atención, por favor.

Algunos de ustedes habrán escuchado hablar

acerca del gran emprendedor: el señor Schnaittinger.

Todo un referente en el mundo de la industria;

un referente muy importante.

Muchas gracias, querida gente de...

-¡Eh, fuera, fuera! -...Dorfli.

Perdone, señor Schnaittinger.

Dorfli es, sin duda, uno de los lugares más hermosos del mundo.

Hermoso, sin dudas, sí.

Sé que la vida rural es dura. Muy muy dura.

Trabajan la tierra todo el día por un sueldo digno.

Bertha, compórtate, por favor. Si no, te llevaré a casa...

¡Además, tienen que cuidar a sus hijos!

Pero soplan vientos de cambio. La edad moderna ya está aquí.

¡Esta es la era del ferrocarril!

¡Del automóvil!

¡Del teléfono!

Las máquinas ayudarán a mejorar nuestra vida.

He venido a este pueblo con una misión:

que Dorfli se convierta en un lugar aún mejor para todos ustedes.

¿Por qué vivir entre animales salvajes...?

Venga, pregúntale por la iglesia.

¿Y qué pasa con la iglesia?

Ah, ¡es verdad! La iglesia...

¿Restaurará la torre del campanario que se quemó?

Sí, sí. ¡Por supuesto que restauraré la torre del campanario!

Dorfli se adentrará en la Edad Moderna,

¡y el primer paso será el nuevo aserradero del pueblo!

Para construir el aserradero,

todos los habitantes de Dorfli tienen que estar de acuerdo.

Pues, entonces, tendré que convencerlos.

¡Abuelo! ¡Abuelo!

¡Clara me ha invitado a la costa báltica!

¡Ver el mar sería un sueño!

¡Nos bañaremos, haremos castillos de arena y comeremos muchos helados!

Además, podré ver los impresionantes trenes de vapor que...

¡Heidi, Heidi! Tranquilízate, por favor...

Y un señor llamado Schnaittinger ha venido al pueblo.

-¡Nos han dado strudels gratis! -¿Gratis?

Quiere construir un... a...

-¿Aserradero? -¡Sí, eso!

El problema es que eso afecta negativamente a los bosques de la zona.

¡También ha dicho que arreglará la torre de la iglesia!

¿No es una buena noticia?

Abuelo, ¿estás bien?

Voy a visitar a Clara. ¡A vivir una gran aventura!

Mientras no esté aquí, ¿cuidarás del abuelo?

Gracias.

¡Eh, tú! ¡Fuera de aquí!

¡Vamos, largo!

¡Vete!

¡Fuera! ¡Fuera! ¡Lárgate!

¡Y no te atrevas a volver!

¡No toquéis a mi Bertha!

¡Menos mal!

¡Buenos días!

¡Señor alcalde!

¡Señor alcalde!

¡Casi se comen a nuestra Bertha!

¡Mi gallina favorita, Bertha!

¿Qué va a hacer para mantenernos a salvo?

-¡Sí! ¿Qué va a hacer, alcalde? -Pues...

Disculpen... No he podido evitar escucharles...

-hablar sobre los linces. -Es una verdadera tragedia.

Déjenlo en mis manos.

Yo me ocuparé.

Por cierto... Voten a favor de mi aserradero.

Será un gran paso para que dejen de vivir con miedo.

¡Para, Copo de Nieve! ¡Ven aquí!

Copo de Nieve, ¡ven aquí de una vez!

Perdón...

Ha aparecido un lince.

Quería comerse las gallinas de la finca de los Feichtmooser.

-¿En serio? -Los aldeanos están preocupados.

El señor Schnaittinger ha colocado trampas.

Dice que quiere mantener Dorfli a salvo.

Abuelo, ¿puedo irme con Pedro? ¡Por favor!

¡Gracias!

¡Vamos!

Schnaittinger...

El tipo que quiere construir el aserradero...

Martha, Frieda, Emma...

Esa es Elisa...

Esa, Ida... Y Hanna.

¡Pedro!

¿Has escuchado eso?

Será... una de las trampas de Schnaittinger.

Cuidado.

¡Oh, no! Tenemos que sacarlo de ahí.

¡Heidi!

Es una cría de lince...

Creo que está herido.

-¿Qué vas a hacer con él? -Lo llevaré a casa.

¿Pero estás loca? ¡Es un animal salvaje!

Aquí no podrá sobrevivir. ¡Está herido!

¡Esto no es una buena idea!

¡Sí!

No te preocupes. Tranquilo, pequeño.

No voy a hacerte daño.

Quieto...

Será solo hasta que se te cure la zarpa.

Mira, te he preparado una camita. Toda para ti.

Sube.

¿Tienes nombre, cosa bonita?

Tu zarpa parece de sal y pimienta.

¡Eso es! ¡Pimienta!

¡Pimi! Ven, Pimi.

Te quedarás aquí conmigo hasta que te pongas bien.

¿Heidi? ¡A cenar!

¡Ya voy!

No hagas ruido...

Tu plato favorito. Estofado.

¿Puedo bendecir la mesa?

Cierra los ojos.

Señor, muchas gracias por estos alimentos.

Haz que nos den salud y también fuerza,

para poder salir a jugar. Amén.

-Amén. -A comer.

Está claro que tenías hambre.

Mucha, sí.

Y... estoy muy cansada.

Me voy directa a la cama.

¿Qué ha sido eso?

De verdad... Tengo mucho sueño.

¡Pimi! ¿Dónde estás, Pimi?

¡Pimi!

¡Pimi, tranquilo!

Te he traído esto.

Ahí lo tienes.

Venga, Pimi, no pasa nada.

¡Vaya, sí que tenías hambre!

Cógelo.

Vamos a dormir.

¿Estás guardándote comida en el bolsillo?

¡No, qué va!

Entonces... ¿Qué es eso?

Pues... esa es una excelente pregunta,

y la respuesta es...

¿Acaso hay algo que me quieras contar?

No.

Bueno, el caso es que...

La verdad es que...

¿Has liberado a este lince de una trampa?

Sí, abuelo, así es.

Lo siento mucho, de verdad.

Creía que no dejarías que se quedara.

Y no se puede quedar. Es un animal salvaje.

Tiene que estar en el monte.

-No en nuestra casa. -Lo sé.

Lo siento, abuelo.

Pero...

Es que tenía que ofrecerle ayuda. Está herido.

Bueno, pues... que se quede.

Pero en cuanto se recupere, que vuelva al monte.

Prométeme que, hasta entonces, lo cuidarás bien.

¡Sí, sí!

¡Sí! ¡Abuelo, gracias!

¿Crees que se curará antes de que vayas a ver a Clara?

Si quiero cuidar a Pimi como es debido,

tengo que aprenderlo todo sobre los linces.

¡Hanna! ¡Siéntate!

No debiste haberlo traído. ¿Es que estás loca?

Puede. Pero merece la pena.

¿Y qué hay de tu visita a Clara?

Le he escrito diciendo que no iré.

-Pero si estabas deseando ir. -¡Lo sé!

Pero Pimi me necesita.

Se lo explicaré todo a Clara. Seguro que lo entiende.

¿Verdad, Pimi?

¡Buenos días, Brigitte!

¡Hola, Susan!

Buenos días.

¡Señor Schnaittinger! ¿A qué debo el honor...?

Una de las trampas que puse ayer estaba rota esta mañana.

Mire, alguien la activó,

y hay un pelo que se ha quedado enganchado aquí, ¿lo ve?

Señor Schnaittinger, no sé cómo...

¡Alguien ha destruido una de mis trampas!

Y ha liberado a un lince capturado.

Por Dios, qué barbaridad...

Estoy tratando de ayudar a la gente de Dorfli

¿y esto es lo que recibo a cambio?

Quienquiera que haya hecho esto podría estar aquí,

delante de nuestras narices.

Las bestias salvajes son un problema...

Si alguien no ha firmado el permiso para construir el aserradero,

ahora es el momento.

El lince boreal o eurasiático vive en las arboledas más altas de los Alpes.

Las hembras paren a sus crías en abril,

y los cachorros se quedan a su lado hasta que cumplen un año de edad.

Se alimentan de ciervos, conejos o roedores.

Pueden ver ratones desde 70 metros,

y son capaces de escuchar el rugido de su madre desde un kilómetro.

Los ejemplares adultos pueden medir

120 centímetros de media, aproximadamente,

llegando a saltar hasta cinco metros de longitud.

¡Vuelve aquí! ¡Eso es mío!

¡Copo de Nieve! ¡Copo, ven!

¡Sí!

¡Copo de Nieve!

¿Qué...?

Heidi dice que no puede venir.

Mi princesa...

Siento escuchar eso.

¿Te ha explicado por qué?

Aquí dice que está ayudando a un bebé de lince.

Se cayó en una trampa, cerca de Dorfli.

-¿Qué? No hay linces en Dorfli. -Pues eso dice.

Parece que un hombre de negocios fue a colocar trampas.

Todos tienen miedo.

¿Hombre de negocios? ¿Lo conozco?

Se llama... Sch... Sch...

¿Schnaittinger?

Sí que me suena ese nombre.

¡Schnaittinger!

Heidi dice que quiere construir un aserradero en Dorfli.

No será la primera vez que lo intente.

Hola, abuelo.

¿No has cambiado de opinión sobre ir a ver a Clara?

No puedo ir. Tengo que cuidar a Pimi.

Heidi, ven aquí un momento.

¿Qué sucede?

Pimi es un animal salvaje.

Pronto regresará a su casa, al monte.

Los amigos, sin embargo, son para siempre.

Voy a enseñarte algo.

¿Una cajetilla?

"Para papá, con cariño, de To...

Tobias y Adelaide".

Me la dieron tus padres.

Por eso la llevo siempre encima. Un día será tuya.

Sé que quieres mucho a Clara.

Y si cuidas a las personas que quieres, estarán contigo para siempre.

Yo aprendí eso demasiado tarde.

Muchas gracias, abuelo.

-¡Señor Schnaittinger! -Me alegro de verle.

He pensado en varios sitios para construir el aserradero.

Bueno, el caso es que...

Hay un pequeño problema.

Toda la gente está de acuerdo.

Sí, sí... Todos han mostrado su aprobación...

Excepto uno.

Bueno, un solo hombre no podrá sabotear la voluntad de todo un pueblo.

Son las normas.

-Todos tienen que estar de acuerdo... -Sí, sí, sí. Pero...

Sobre todo cuando se trata del bosque.

¿Y quién es?

Nunca viene a Dorfli.

Es un hombre mayor y bastante cabezota.

Éramos amigos, antes, pero llevamos tiempo sin hablar.

Perdió a su familia...

No será el hombre que incendió la torre de la iglesia, ¿verdad?

No, no, no. Él no haría algo así.

-¿Y dónde vive? -Allí... arriba.

Soy el señor Schnaittinger.

¿Le importa que pase?

Sí me importa.

Quiero reconstruir la torre de la iglesia.

-Pimi, ven aquí. -¿Y qué?

-Quiero ayudar a la gente de Dorfli. -¡Ven, Pimi!

Por desgracia, alguien ha roto una trampa y liberado a un lince.

No sabe nada, ¿verdad, señor?

Pero... de esto seguro que sabe algo.

Venga, ven aquí, Pimi...

Existe una solicitud para construir un aserradero en el pueblo.

No te vayas.

Usted es el único habitante que no ha firmado.

¿Por qué se niega?

¿Qué es lo que desea, señor?

Escuche, he aquí mi oferta: diez mil francos.

¿Y qué hago yo con esto?

Podría irse de esta... casa.

Podría vivir el resto de sus días sumido en la abundancia.

Señor Schnaittinger, usted no puede ofrecerme nada que no tenga ya.

Mire.

De acuerdo, es un paisaje hermoso, sí.

Pero los hay en cualquier sitio.

Este no es cualquier sitio.

Es todo mi mundo.

No me gustan las personas que se entrometen en mi camino.

Ni a mí. Fuera de mis tierras.

¡Tú! ¡Tú soltaste al lince!

¡Sí! ¡Lo soltaste y lo acogiste!

¡Le he dicho que se largue de mis tierras!

Qué situación tan interesante.

¡Los habitantes de Dorfli no se alegrarán de esta noticia!

Oh, Pimi...

No voy a dejar que ese hombre te lleve. Tranquilo.

Te llevaré de nuevo con tu familia.

Allí estarás a salvo.

Sólo voy a dar un paseo. Quédate aquí, Niebla.

Quieto.

Pedro...

¿Pero qué haces? ¡Es medianoche!

Voy a llevar a Pimi a casa a lo alto de las montañas.

¿Te has vuelto loca? ¡No deberías ir allí sola!

Niebla vendrá conmigo. Y también tú.

¿Tu abuelo sabe que estás aquí?

No, no me dejaría ir.

Pues claro, con razón.

Vuelve a la cama.

¿Todavía estás aquí? Vete a casa, Heidi.

¡No puedo! Tengo que ayudar a Pimi.

Supongo que no tengo opción.

Pedro viene con nosotros. Vamos a llevarte a casa, Pimi.

Con lo peligrosas que son las montañas...

Hay acantilados, cuevas, desprendimientos...

¡y también tormentas repentinas!

Los linces viven en la alta montaña, en la cumbre de los Alpes.

Allí están a salvo.

Y allí es donde vamos...

Buenos días, chico.

¿Niebla? ¡Niebla!

¡Niebla!

¡Heidi!

¡A desayunar! Venga, baja.

¿Heidi?

¿Qué...?

¿Hemos llegado ya?

No, aún falta un poco. Tenemos que atravesar este prado.

Y luego subir hasta esa cumbre...

¿Estás bien?

No tengo fuerzas para seguir. Deja que me muera aquí en paz.

Oh, es una lástima.

Tendré que comerme yo sola el último sándwich.

¿Aún nos quedan sándwiches?

Los muertos no comen. Lo siento.

Quizá pueda hacer un esfuerzo y resucitar.

Eso está mejor. Toma.

Pero no te los comas todos. Todavía tenemos un largo camino.

Esa águila lleva un rato siguiéndonos. Seguro que tiene hambre.

¿Pimi?

¿Pimi? ¡Cuidado, Pimi!

¡No, Pimi!

-¡No, vete! -¡Fuera!

¡Largo! ¡Para!

¡No!

¡Ten cuidado, Pedro!

¡Fuera!

¡No!

¡Mi sándwich!

¡No!

Ya te dije lo peligroso que era el monte.

Pero, Pedro, nos has salvado.

Sí, claro.

-¡Brigitte! -¡Hola!

¿Has visto a Heidi?

Creía que estaba en tu casa. Con Pedro.

¡Voy a ir al monte a buscarlos!

¿Cuál es el camino?

¿Izquierda o derecha?

¡Derecha pues!

Vamos, Pimi. Ven conmigo.

¡Eres un lince muy bueno!

Esto pinta mal.

¿Por qué?

Se aproxima la tormenta. Pronto no podremos ver nada.

Tenemos que buscar un refugio. Rápido.

-¡Métete aquí, Pimi! -¡Podría durar horas!

¡O incluso días!

¡Vamos, rápido!

¡Heidi!

¡Pedro!

¡Niebla!

¡Alcalde! ¡Alcalde!

¡Heidi y Pedro están solos en lo alto del monte!

El abuelo ha subido a la montaña en su busca.

Además, se avecina una tormenta. ¡Podrían perderse!

¡Heidi, cuidado!

¿Estás bien, Pimi?

-¿Niebla? -¡Niebla!

-¡He encontrado una cueva! -Oh, Pedro...

Venga, vamos dentro.

Rápido.

Todo va a salir bien.

Te dije que esto era mala idea.

Seguro que tu abuelo nos mata cuando volvamos.

Si es que la montaña no nos mata antes.

¡Jope!

¿Heidi?

¡La tormenta ha amainado! ¡Menos mal!

Sí, pero... Mira.

¡Oh, no!

¿Qué ha pasado con todos los árboles?

No lo sé.

Niebla ha encontrado algo.

Quizá sea una familia de linces.

-¡Seguro que estamos cerca! ¡Vamos! -¡Eh, espera!

¡Espérame!

¿Qué es eso?

¿Otro aserradero?

"Propiedad de Schnaittinger".

Por eso todos los árboles estaban talados.

Puede que antes los linces vivieran en esta parte de la montaña.

Destruirían su hábitat.

Y sin las raíces de los árboles para mantener la tierra estable,

se ha creado un barrizal.

Por eso han venido los linces a nuestro pueblo: ¡en busca de comida!

Venga, vámonos de aquí.

¿Pimi? ¿Qué te pasa?

¡Pimi!

Niebla, quédate aquí.

¡Buen chico!

¿Qué te pasa, Pimi? ¿Estás bien?

¿Has oído eso?

¡Podría ser su madre! ¡Vamos!

¡Ya voy! Heidi, ¿dónde estás?

¡Estoy aquí!

¡Allí abajo!

¡Mira! Oh, no...

Tenemos que salvarlos.

-Un momento... -¿Qué?

¡Hay que coger la cuerda!

¡Pedro, ten cuidado!

Un poco más...

Casi...

-¡Sí! -¡Sí!

¡Vamos!

Muy bien. Y... ¿ahora?

-¡Sí! -¡Perfecto!

Niebla, ¡ven aquí!

¡Vamos!

¡Ya casi lo tenemos!

¡Sí!

¡Lo has conseguido, Heidi!

¡Lo hemos conseguido, Pedro!

Gracias, Niebla.

Vamos.

¿Y qué vamos a hacer ahora?

Tenemos que sacarlos de aquí.

¿Pero cómo?

Déjame probar algo.

Vamos, Pimi.

Funciona.

¡No, no! ¡No, no!

¡Aléjate de mi coche, pequeña mocosa!

¡Fuera!

¿Pero qué pasa?

-¡Usted no se meta, vieja momia! -¿Pero usted quién se cree?

¡No le hable de ese modo a mi madre!

Haré lo que quiera.

¡Niebla!

¡Oh, abuelo!

Tranquilo, abuelo.

Vienen conmigo.

Entonces vimos un aserradero abandonado en el valle.

¡Los árboles estaban talados!

Y todo estaba lleno de barro.

Tenías razón: lo del aserradero no es buena idea.

No, no es buena idea.

Acamparemos aquí.

Por la mañana dejaré a vuestros amiguitos en el monte,

y, después, volveremos a casa.

Abuelo, siento mucho haber huido y haberte preocupado.

Sé que no fue con mala intención.

-¿Tenéis hambre? -¡Sí!

Salchichas...

Toma, Niebla. Coge.

Eso es.

Ahí tienes.

¡Heidi!

-¡Sí! -¡De nada, eh!

Parece el fuego que quemó la iglesia.

-¿Te acuerdas? -Pedro...

¿A qué viene eso?

¿Qué? ¿Por qué no puedo hablar de ello?

Cállate...

Pedro, prefiero... no hablar de ese tema.

¿Por qué no?

Espera, ¿lo hiciste tú?

¿De verdad?

Cuando mi...

Mi hijo murió...

tras la muerte de tus padres,

yo estaba enfadado.

Con todo, con todos.

No...

Dejé de ir a la iglesia y me alejé de la gente del pueblo.

Una noche de tormenta, mientras volvía a casa...

Todos se pusieron manos a la obra para apagar el fuego, pero yo me fui.

Abuelo, ¿no les ayudaste?

Muchos creyeron que yo provoqué el incendio.

Me aislé de todos.

Estaba triste.

Y solo.

Hasta que un día,

tu tía... te trajo aquí.

Entonces mi vida volvió a tener sentido.

Y, por eso, Heidi, no puedo perderte.

Oh, abuelo...

Este es un buen lugar.

Es perfecto.

Estarán bien. No te preocupes.

Pimi... Este será tu nuevo hogar.

Ahora yo también tengo que volver a casa.

Este no es mi sitio.

Te echaré de menos.

Mi equipo está trabajando duro.

Como puede observar, pronto la torre estará reconstruida.

Señor Schnaittinger. Hemos encontrado algo.

¿Qué habéis encontrado exactamente?

Pues... es una especie de caja.

-¿Una caja? -Aquí está.

Una caja de yesca, de metal.

-Hay un nombre escrito en ella. -¿Qué?

No puedo creerlo.

¡Sí! ¡Ya vienen!

¡Están bien!

¡Mirad, están ahí!

-¡Han regresado al pueblo! -¡Heidi y Pedro han vuelto!

-¡Regresaron! -¡Al fin!

-¡Están bien! -¡Ya están aquí!

¡Oh, Heidi! Menos mal que estás bien.

¡Sí!

Seguro que tienes hambre. Toma, Pedro.

¿Qué está haciendo él aquí?

Es el hombre que quemó nuestra iglesia.

-¡Aquí está! -Señor...

¿Esto es suyo?

-¿Dónde estaba? -En las ruinas de la iglesia.

¿Qué?

¡Lo sabía! ¡Tú quemaste nuestra iglesia!

-¿Cómo se atreve? -¡Merece un castigo!

-¡Que no escape! -¡Nos las pagarás, viejo!

Hay que ver...

¡Venga, vamos, viejo!

-¡Esperen! ¡Suéltenme! -¡Muévete!

¡Enciérrenlo!

Gracias, Brigitte.

Pedro tiene suerte de tener una madre como tú.

¡No puede ser cierto! ¡No es cierto!

-Lo sé... -¡Sé que no es cierto!

Lo sé... Mañana iremos a verle y encontraremos la forma de ayudarle.

Está bien...

Tranquila, cariño. Todo va a salir bien, ¿vale?

Descansa.

¿Quién anda ahí?

¿Quién es usted?

¿Qué tal tu nuevo paisaje?

¡Tú! ¡Tú has hecho que me encierren!

Te lo dije: no me gustan las personas que se entrometen en mi camino.

A mí tampoco.

No es nada personal. Simplemente son negocios.

Tenía que librarme de ti.

¿Y por qué?

Para poder construir mi nuevo aserradero.

Eres...

Puedes pedir ayuda, pero nadie te tiene aprecio.

Quizá porque eres despreciable.

Aún queda el juicio. No has conseguido nada.

Aún necesitas mi firma.

-¿Ah, sí? -Sí, esa es la ley.

Parece que tú también necesitas ayuda.

Muy bien.

Ahora, esto es personal.

Encontraré algo que te importe, seguro. Ya lo verás.

¡Schnaittinger! ¡Schnaittinger!

¡Le contaré a todo el mundo la verdad sobre tu aserradero!

¿La verdad? La verdad es que el aserradero es bueno para Dorfli.

-Será un... -¿Igual que para el valle de al lado?

¡Es un barrizal! ¡Allí no hay árboles!

-Allí no hay... ¡nada! -¿Cómo lo sabes?

¡Lo he visto con mis propios ojos!

¿Y a quién va a creer la gente?

¿A tu abuelo y a ti o a mí?

-¡Estoy ayudando a Dorfli! -¡Me creerán a mí!

¡Ya lo verás!

¡Ya está bien!

¿Y si te dijera que voy a arrebatarte lo más valioso que todavía te queda?

Prometí proteger el pueblo

y soy un hombre que siempre cumple sus promesas.

Un experto cazador de linces llegará a Dorfli en el próximo tren.

Lo cierto es que estoy deseando ir a cazar con él.

Ya hemos dejado a Pimi con su familia en lo alto del monte.

No es ningún peligro para nadie.

Muchas gracias por decirme dónde está.

No...

-Cuidado. -Gracias.

Tenemos que llegar a Dorfli lo más rápido posible.

-Dos agentes de policía... -¡Señor alcalde!

¡Tengo que ver a mi abuelo! ¡Es importante!

-¡Por favor, es una urgencia! -Está bien. Ven conmigo, pequeña.

Recuerda que, si estamos haciendo esto, es por el bien de tu abuelo.

¿Estaré fuera, vale?

-Los agentes llegarán enseguida. -¡Ya están aquí!

¿La policía?

-Escúchame bien, Heidi. -¡Señor!

¿Debes ser fuerte hasta que todo esto esté arreglado, vale?

¡Está bien, está bien, por Dios! ¡Ya voy!

¿Heidi?

¡Abuelo!

Tenemos que sacarte de aquí, ¡rápido!

No, no puedo irme. Lo siento, Heidi.

¿Qué lo sientes?

Todo el mundo te reprocha lo de la iglesia, ¡aunque seas inocente!

-¡Tienes que hacer algo! -Todo va a acabar resolviéndose.

¡Estás en la cárcel! ¿Es que no vas a hacer nada?

-¡Tienes que actuar, abuelo! -Heidi...

Schnaittinger ha traído a unos cazadores. ¡Quieren cazar a la familia de linces!

-¡Tenemos que detenerlos! -¿Qué?

Abuelo, por favor... ¡Te necesito!

No puedo hacer esto sin ti...

-Está bien. -¿Dónde está el prisionero?

Debajo, en el sótano.

-Rápido... -Llévanos hasta él.

Vamos.

¿Heidi? Es la hora. Tu abuelo tiene que irse...

¿Qué?

¡Ayuda!

-¡Ha escapado! -¿Qué?

¡Rápido! ¡Rastreemos la zona!

¡Deprisa!

¡Corre!

¿Qué puede haber pasado?

A saber...

¡Vamos!

¡Paren el carro!

¿Qué sucede, alcalde?

El prisionero ha escapado y Heidi está con él.

Tengo algo importante que decirle.

El señor Schnaittinger pasó junto a nuestra casa

y llevaba una especie de...

¡Están ahí! ¡Junto a la iglesia!

¡Esperen, ya voy!

¡Tenéis que rendiros!

Por favor, no hagáis las cosas más difíciles.

¡No se rendirá! ¡Nunca!

Arréstenlo.

¡Abuelo!

¡No dejaré que te atrapen!

¡Heidi! ¡Heidi!

¡Heidi! ¡Por favor, baja de ahí!

¡Heidi, por favor!

¡Es peligroso subir ahí!

¡Voy a mostrarles la verdad a todos!

¡Heidi, no!

¡Mi abuelo no quemó la iglesia!

¡El señor Schnaittinger le tendió una trampa

porque era un obstáculo para él!

¡El aserradero no es sostenible para el pueblo!

¡Pero hay pruebas, Heidi!

¡La caja de yesca de tu abuelo apareció entre los escombros!

-Seguro que la robó. ¡De mi casa! -Así es, alcalde.

Esto no es lo que parece.

Ese... Schnaittinger pasó junto a nuestra casa y gritó a la pobre Hannah.

Y se le cayó esa cosa de su bolsillo.

-¿Qué? -¿Qué? ¿Esta caja de yesca?

¡Heidi dice la verdad!

Eso quiere decir que el señor Schnaittinger...

¡Es un embustero!

Alfons Schnaittinger no es más que un embustero.

-Lo sé de primera mano. -¡Clara!

¡Heidi!

Ha destruido varios pueblos y bosques con sus negocios,

y no le importa mientras consiga una ganancia económica.

En efecto, así es.

Schnaittinger os iba a engañar: vuestro pueblo lo habría perdido todo

-y, después, se habría largado. -¡Heidi!

-¡Abuelo! -¡Heidi, cuidado!

¡Abuelo, ayúdame!

¡Heidi, agárrate bien!

¡Cuidado!

¡Te tengo!

¡Cuidado! ¡Corran, deprisa!

¿Estás bien?

Todo está bien.

No me des esos sustos...

Estás bien.

Creo que le debo una disculpa.

-Lo siento mucho, de verdad. -Ya...

Tenemos que salvar a los linces. ¡Schnaittinger los quiere cazar!

No os alejéis de mí.

Quedaos cerca. ¿Entendido?

-Sí. -Sí, señor.

Schnaittinger es un hombre peligroso.

Fresca. Están cerca.

Su guarida estará detrás de este matorral.

¿Y a qué estamos esperando?

¡Eh, espera!

Maldito loco...

-¿Te ayudo, Clara? -Tranquila, ahora puedo caminar.

Aunque no muy rápido.

Gracias.

-¿Qué ha sido eso? -¡Pimi!

Vosotros, quedaos ahí. No os mováis.

Abuelo, si llamo a Pimi, seguro que vendrá hacia mí.

Pondré a salvo a los linces.

No. Es muy peligroso.

-Cuida a los niños hasta que vuelva. -Claro, no hay problema.

Tranquila. Todo saldrá bien.

Tranquila, Heidi. No dejaré que le hagan ningún daño a Pimi.

Ten cuidado, abuelo.

¡Maldito cuervo!

Vamos, a mi señal.

La gente de la ciudad siempre cree que lo sabe todo. Por Dios...

Esperad...

Han estado aquí. Quizá detrás de ese matorral.

¡Alto al fuego! ¡Es una orden!

-¿Qué ha sido eso? -Me ha parecido una señal.

¿Qué más da? Terminemos el trabajo.

No si hay gente cerca. Es demasiado peligroso.

¡Siempre consigo lo que quiero, maldita sea!

Si quieren que les pague, más les vale terminar su trabajo.

¡Termínelo usted! Nosotros nos vamos.

¡Pues largo!

-Hemos terminado. -Venga, vámonos a casa.

-Sí. -¡Cobardes!

Lo que usted diga...

¡Alto al fuego!

¿Dónde está Schnaittinger?

Se ha vuelto loco. ¡No para de disparar!

¿Por qué no lo han detenido?

No es nuestro problema.

¡No queremos tratar con majaderos!

¡Por aquí!

¡Deténgase, Schnaittinger!

¡Ya basta!

Venid aquí. Acercaos para no coger frío.

Todo va a salir bien, ya veréis.

¡Viene de allí!

¡Agachaos, rápido!

¡Pimi!

-¡Pimi! ¡No, vuelve! -¡Heidi!

-¡Heidi, vuelve aquí! -¡Ven, Pimi!

-¡Heidi! -¡Pimi!

¿Heidi?

¡Heidi!

¡Pimi!

Te tengo.

-¡Sí! ¡Muy bien, Pimi! -Gatito, gatito...

Aquí, gatito, gatito...

Ya sé que estáis por aquí.

Vamos, salid de vuestro escondite.

Puedo oleros, pero... ¿dónde estáis?

¡Heidi!

Schnaittinger...

¿Pero cómo demonios has escapado?

Se acabó, Schnaittinger...

¡Quieto!

¡No! ¡Abuelo!

¡Heidi! ¡No! ¡Atrás!

-¿Schnaittinger? -¡Dios Santo!

¡Schnaittinger!

¡Heidi!

Heidi...

¿Pero qué hace?

¡Suelte el arma!

¡Tírela!

¿Es que no ha causado ya suficientes problemas al pueblo?

Deje el arma, por favor.

Es mucho más importante ser buena persona que ser rico.

¡Heidi! ¡Estás a salvo!

-¡Sí! -¡Sí!

¿ Pero qué ha pasado con los linces?

Están en casa.

Bueno, yo tengo hambre. Es hora de que nos marchemos.

-Pedro... -¿Sí?

¿Te apetecen unas salchichas?

¿Salchichas? ¡La respuesta es obvia!

Oh, Pedro...

Ahí tienes.

Queridos habitantes de Dorfli: es para mí un placer anunciar...

¡Copo de Nieve, quieta!

¡Copo de Nieve, para!

Gracias a la generosidad del señor Seseman,

y al trabajo conjunto de todos los habitantes,

¡la torre de la Iglesia ha sido reconstruida con éxito!

¡Por supuesto, esto no habría sido posible sin vuestra ayuda!

¡Copo, ven aquí!

¡Copo de Nieve!

¡Vamos, ven a bailar!

Me alegro de que hayas venido.

Ha sido una bonita sorpresa, ¿verdad?

Claro que sí.

Oye... ¿Has oído eso?

¡Es Pimi!

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.