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Vamos, Tommy.
Dale que estás bien. Dale.
Buen día, mi amor.
Creo que tengo fiebre, mamá.
Sí, para ir a bailar hasta las dos de la mañana no tenías fiebre. Han de
cambiarte.
A la una, mamá.
¿Para jugar al tenis a los 16 años? Sí.
¿Qué pasa, Madero?
Tomi, acuérdate que hoy tenés dentista.
¿Y la licuadora no la vas?
No, no tengo tiempo.
Estás bajando mal el lomo.
Disculpe, no me di cuenta.
Un poco más de cuidado con el futuro.
Antonio, en el fondo hay un par que no están buenos.
¿Cuántos son un par?
Y cuatro, cinco más o menos. La próxima vez es cuatro, cinco, Alberto. Un par
significa dos.
Sí, sí.
Bueno, separen las que no están buenas y el resto que vaya para Europa. Bueno.
Marco, en media hora terminamos.
como tres veces seguidas.
¿Quién? Andrea.
¿Quién, Leo?
La enfermera.
Tiene buen culo, ¿no?
El miércoles le digo algo.
Quizás vos podrías hacerle el entre.
Como que te enteraste que soy uno de los mejores plomeros de Mar del Plata. El
miércoles no vuelvo.
Gózeme el último día.
Che, ¿a tu pibe qué le vas a regalar?
No sabes, algo le tenés que dar, ¿no?
Los pibes hoy en día no le dan un riñón a sus viejos ni un pedo.
Después veo algo.
Se me va a ocurrir.
Tíreme allá en la esquina, para mí te viene.
¿Te
parece
torta? Y durante el próximo mes no va a poder comer.
¿Sabés qué estaba pensando?
Que los muebles de la cocina quedarían bien en un verde clarito. ¿Qué decís?
Yo había pensado en celeste, pero lo que te parezca también.
Bueno, la semana que viene busco unas muestras. No tenemos que decidir ahora,
tenemos tiempo.
Hay una oficina más grande, tiene ventana.
Así que, feliz.
¿Qué haces, Tommy?
Unos ejercicios de matemática que me faltaron.
Claro, ¿verdad?
¿Y sabes qué estaba pensando?
Ahora que vas a estar un mes en casa, si llevas una maestra particular para que
te haga la tarea y te sacas 10 en todas las materias, los profesores no lo van a
poder creer.
Él lo necesita, eso. Muy buen alumno.
Yo pudiera quedar un mes en casa.
¿Pero ahora en serio, hijo?
el mejor hijo que cualquier papá podría tener.
Estás enfrentando todo esto con tanta valentía que me hace sentir la persona
orgullosa del mundo de tenerte como hijo.
Y... Dale, pa. Dale. Queremos comer tortas. Te amamos, nos amas, ya está.
Dale. Bueno.
Entonces el rey, lleno de curiosidad, le ordenó que hablara.
Y se le están prosiguió.
¿Qué pasa?
¿Qué pasa?
¿Qué pasa?
¿Qué pasa?
¿Qué pasa? ¿Qué pasa?
¿Qué pasa? ¿Qué pasa?
¿Qué pasa?
¿Ya, mi amor?
Un pie de barro.
¿Cuánto?
Hace un par de días.
¿Dos?
Una embolia.
No, boludea.
El sistema no funciona.
Hay que hacer algo.
No te olvides la mochila, ¿eh? Sí.
Chao, papá. Chao, mi amor.
Chao.
¿Te seguís viendo con Sophie?
Más o menos.
¿Qué es más o menos?
No me rompas los huevos, papá. Le llego tarde.
Pero, pero, pero... Estoy llegando tarde.
No me gusta esto, Tommy.
Quiero que las cosas vuelvan a ser como antes. No hablamos nunca.
No hace falta. ¿Está bien?
No está bien.
Vos quedate tranquilo. Alguien va a aparecer.
Hay que tener un poco de paciencia.
No fue tu culpa, Tommy.
Yo te pedí demasiado, no me di cuenta.
Perdonadme.
Yo te juro que te quería ayudar.
Pero me agarró miedo.
Ya lo sé.
Confía en mí.
De algún lado va a aparecer ese riñón.
Ya vas a ver.
Te quiero, pa.
Yo también lo consigo.
Anda. No me voy a contarme qué pasa con Sofía, boludo.
Soy un buen tipo, Susi.
¿Qué decís?
Sos la persona más buena que conozco. ¿A cuántas personas conoces?
No empieces.
Tengo esa sensación rara en el estómago.
¿Quieres que yo me agabe?
No, no, no, no es dolor.
Sé que es, así como... Como que me agarra una mano la
boca del estómago, los intestinos, todo el tiempo.
Debe ser ansiedad, es normal.
No, ¿qué ansiedad es?
Es una especie de premonición.
¿Premonición? Y es esa sensación que uno tiene cuando... Yo ya sé lo que es una
premonición.
Y Marcos, que se me olvidó hace unos días.
¿Qué Marcos?
A ver, me rompo el culo laburando.
¿Eh? Soy bueno en lo que hago. Tengo plata para comprarme, no sé, una casa,
pagar el colegio de los chicos, remodelar la cocina, que para mí está
impecable, pero... ¿No me puedo comprar un riñón?
O sea, no puse mi plata, que me la gané trabajando para salvarme la vida. A ver.
Va a estar todo bien. El sistema funciona. Tiene que funcionar.
Es lo que hace todo el mundo. Hay que tener fe.
Hace dos años que vengo teniendo fe.
Dos años.
Si viera las estadísticas, dan miedo.
Ya te dije que no tenés que leer esas cosas.
Todo el mundo es diferente. Lo que le pasa a cada uno... Somos buena gente,
Antonio. Sí, yo me siento el boludo.
Más grande del mundo.
Con toda la burocracia, el sistema, siento que se nos cagan de risa en la
En yoga nos enseñan a visualizar.
Vos podés hacer que las cosas pasen solo con visualizarlas.
¿Por qué no venís un día? Te va a hacer bien.
¿O sea que vos pedís que yo vaya a una clase de yoga, visualice que un hombre
llama por teléfono y me dice tengo el riñón para usted?
Sí.
Ojalá que fuera tan fácil.
Me encantaría irme a dormir,
soñar que alguien me da un riñón nuevo
y levantarme curado.
Va a estar todo bien, te lo prometo.
Este año las ventas cayeron un 20%. Cinco más y estaríamos al borde de la
quiebra.
Tenemos que aprender de los japoneses.
Tenemos que imitarnos en su precisión.
Tenemos que vender carne como si fuera sushi.
El sushi más exclusivo, el más... ¿Qué pasa?
¿Dije algo gracioso, Funes?
No. ¿Y entonces de qué carajo te reís?
No, no me estoy riendo.
¿Te parecen graciosos los japoneses?
No. Yo mandaría a matar a mi vieja a cambio de que reemplazaran a cada uno de
ustedes por un japonés.
Saludos, mami.
Hasta luego.
¿Te contacté?
No, no, de nada.
Raspón nomás.
¿Sos casado?
No.
¿Tenés novia?
No. ¿Novio?
Pero vivís solo.
No, comparto departamento con Yañez, de cuenta.
O sea, no me alcanza para vivir solo.
Yo te puedo dar una mano con ella.
¿Con qué?
¿Cuánto hace que no te aumenta el sueldo?
Y ya va casi dos años.
¿Y es mucho?
No, es lo que yo le digo hasta al azar, pero no hay caso.
¿Y tu grupo de sangre?
¿Qué cosa?
¿Tu clase de sangre cuál es?
¿Por qué?
Necesito saberlo.
Creo que A.
¿Crees que A?
Sí, sí. Casi seguro A.
Falta hora.
Bueno, no te olvides de ir a la enfermería cuando salís acá.
Gracias, Antonio.
No, por favor.
Elías Montero.
Él mismo.
Antonio de Cujo.
Lucy, mi novia.
Futura esposa.
Un gusto conocerte, Lucy. Por favor.
¿Quieres pedir algo?
Dale. Por favor.
Dos quiles.
Yo no puedo tomar cerveza, Elías.
¿Estás embarazada?
De casi dos meses.
Uy, te felicito.
¿Primera vez?
Sí.
A partir de ahora tu vida va a ser un infierno.
Trae las dos igual.
Para mí es un marino con un tostado mixto, con mayonesa.
¿Para negro o blanco?
Blanco. No, negro.
Con papás fritas.
Ponerle lechuga, tomate, cebolla, pollo, completo.
¿Vos querés algo?
No, no, no quiero nada.
¿Qué edad tenés, Elías?
27. Yo 23.
¿De qué trabajás, Antonio?
En un frigorífico.
¿Y qué haces ahí?
Soy gerente de producción, procesamiento y venta.
En el área de producción, procesamiento y venta.
Le puedes afanar el riñón a una vaca.
¿A qué te dedicas?
A nada.
No tenés trabajo.
No.
Pero estás buscando.
No, no creo que quiera laburar.
Laburar no es para mí.
Ya probé varias laburas.
No es lo mío.
¿Cómo hace?
¿Trabaja vos?
Sí, antes.
En un supermercado. Pero me echaron una manga de forro. Sí, chinos.
No eran todos chinos.
Había bolivianos, peruanos. La misma mierda.
¿Pero ellos sabían que estabas embarazada?
Sí.
Ya no es igual. Tendremos que hablar de la casa.
Ah, sí, claro. De la casa, por supuesto.
Sí, de nuestra casa.
De la casa de ustedes, claro. Desde ya.
En primer lugar, tenemos que saber si somos compatibles. Hay una casa que nos
gusta mucho.
En Parque Hermoso.
Lucy quiere que tenga muchas ventanas.
Yo quiero una bañadera grande.
Me pasaron hasta ahí adentro.
Cuesta 70 .000 dólares.
Un poco caro, ¿no?
No,
por favor.
No, ni ella.
Lucy.
Esperen. ¡Ey!
¡Elías!
¡Luci! ¡Elías!
Esperen.
Elías se está poniendo en riesgo su vida, ¿sabes? Si te parece demasiado,
tenemos otra oferta. Es que no tomemos una decisión apresurada.
Yo voy a pedir el turno para hacer los análisis y los llamo. Si Elías y yo
compatibles...
Cerramos el trato. ¿Les parece bien?
Dios la bendiga.
¿Cómo te fue?
Más te vale que seas compatible.
Me rompieron el brazo.
¡Fuera de acá, puta de mierda! ¡No nos queremos acá, basura!
¡Fuera!
Otra vez nos dimos esto.
Ha de olvidar con eso.
Él va a terminar fumando y el pibe nos va a salir mohólico.
¿Qué lees?
Nada.
Decime.
No.
Sí, Lucy.
¿Qué haces?
El aire es libre. No rompas las bolas.
No tengo la culpa de que no sepas leer, ¿eh? Yo sí sé leer, boludo.
¿Sí? Sí.
¿Qué dice acá?
Elías es un porro y en lugar de pija tiene un
maní.
Toma. ¿Quieres?
¡Ah!
¡Abran! ¿Escuchaste? ¡Vamos que ya tienes quince!
Anda a fijarte.
Tienes hielo.
¡Toma, Adrián!
Acá tenés.
¿Vos me estás jodiendo?
Es todo lo que tenemos.
Anda a fijarte adentro. Anda a fijarte vos que pusieron un puesto de choripanes
en la esquina.
Mira, pendeja.
Conmigo no te metas, ¿eh?
¿O no sabes que yo te puedo sacar a patadas?
Anda a decirle al vago ese de mierda que tenés de novio que se busque un laburo.
La cascualidad.
Concha de tu madre.
Cuando las acomoden que no se junten, ¿eh? No se toquen.
Y al terminar verifique la temperatura.
¿Hola?
Sí, soy yo.
Sí, claro, espero.
Hola doctor, ¿cómo le va? Muchas gracias por llamar.
¿En serio?
Ay Dios mío.
¿No hay margen de error?
Ay, ¿qué me está diciendo doctor?
Muchísimas gracias.
Ya mismo llamo a mi primo y lo vuelvo a llamar.
Gracias doctor, gracias.
Gracias.
Antonio se le veía entusiasmado, ¿no?
Está muriendo.
Yo también estaría entusiasmado.
Vos nunca estás entusiasmado.
Estaba pensando que podemos pintar las paredes de amarillo.
¿Qué paredes?
La de la casa nueva.
Lo que quieras.
Si quieres me saco una pierna y te consigo un jardín con pileta.
Hoy me acordé de algo.
Hace seis años que estamos juntos.
Que me sacaste del loquero de mi familia.
Con tu mearia he hecho mierda.
Y me ofreciste toda esta vida de lujos y placeres.
Pero ya está un poco.
Podemos ponerle Antonio al bebé.
Antonio Montero.
Bueno, como pueden ver, Es bastante espaciosa.
De afuera parecía más grande.
Acá pueden poner una mesa.
Mira. Hay dos sillones. Hay un televisor.
Me voy a comprar una de esas alfombras de piel de oveja.
Me voy a tirar horas ahí a rascarme los huevos.
Está bien.
Son muy lindas esas alfombras.
Vos sabés que yo crecí en una casa como esta.
Hace los mejores años de mi vida. Quiero ver el baño. Sí.
Muy bien, completo.
Muy bien.
Hasta bidet tiene.
No tiene bañadera. Te dijimos que queríamos bañadera.
Pero hay espacio para colocar una en ese sector, ¿no?
¿Quieren ver la cocina?
Es bonita, ¿eh?
Con muebles sobre la estrada.
Está todo recién pintadito, se ve.
Yo revisé los planos y está todo muy bien.
Es chiquita la casa, pero es cálida.
Pero la cocina es un poco oscura.
Pues se puede agregar un elemento de leds.
¿Y los muebles?
¿Qué muebles?
Y nos tenés que comprar los muebles.
Ah, sí, sí, por supuesto, lo que necesiten.
¿Qué me dicen?
Les traje unos sanguchitos que hizo Susana.
Agárrate. Agárrate.
¡Ay, mostaza, qué asco!
Te amo.
Debe haber alguno seguramente sin mostaza.
¿Tienes cerveza?
No puedo chupar alcohol.
O sea, a partir de ahora, hasta después de la cirugía, es tomar solo agua,
comer sano, y hay que hacer un esfuerzo.
¿Me estás jodiendo?
Te estoy boludeando, Antonio.
Vos traeme la comida y yo la como.
Un brindis.
Por esta vida.
¿Qué es lo único que tenemos?
Nadie sabe qué carajo viene después.
A lo mejor es peor que esto.
¿Quién sabe?
Tenemos la misma sangre, Antonio.
Somos como hermanos.
Termino con la mezclada. Ay, genial.
Tenés buen color hoy.
¿Sí? ¿Querés un té? Dale.
¿Quiénes son?
Por internet vi un aviso.
¿No te das cuenta de lo locos que son a eso?
¿Por qué?
¿Por qué? ¿Por qué es ilegal? Habla despacio. ¿Dónde está escrito que es
Si yo no lo estoy obligando a nada.
Es ilegal, Antonio.
A ver, para entender.
O sea, yo tengo permitido, no sé, gastar una fortuna en una casa, en un caballo.
Ay, no empieces con tus teorías. Vos podés pensar lo que quieras. Pero eso no
a modificar la ley.
Quieren una casa, Susy.
Y una casa no demasiado grande.
Están esperando un hijo, su primer hijo.
Si yo les puedo dar una mano, mientras ellos me la den a mí.
No sé.
Es una oportunidad única, ¿o no?
¿Cuánto?
¿Cómo cuánto? ¿Cuánto de qué?
¿Cuánto?
Ah, no, no es mucho.
Nuestros ahorros.
Todos.
No.
No, no, les podemos dar todos nuestros ahorros a dos extraños. Es una fortuna.
mi vida.
Sí, ya sé, pero... ¿Pero qué?
Pero esa plata es para los chicos, es nuestro seguro de vida.
Bueno, pregúntale a los chicos a ver qué opinan.
¿Qué querés que les pregunte?
Susy, yo puedo volver a ahorrar esa plata.
Soy gerente de una empresa muy importante.
Confía en mí.
¿Los confías en ellos?
¿En la empresa?
No, en estos pibes.
Sí, los vi un par de veces, pero son buena gente, se nota.
¿Por qué no me lo dijiste?
No sé, quería estar seguro.
Estás desesperado, Susy.
Lo de la lista no funciona.
Toda esta burocracia es una cagada. No doy más.
¿Quiénes son?
Son un pareja de jóvenes trabajadores.
Perdieron su casa y quieren tener un lugar donde vivir.
Todo el mundo merece tener un lugar donde vivir.
¿Papá? Sí.
Chincho me dijo que el fin de que viene va con el papá a tirarse embarcadillas.
¿Puedo ir?
Ay, tú, a mí es demasiado peligroso.
No, no es peligroso.
Él ya se tiró con el papá tres veces y me dijo que es como volar. ¿Cómo volar?
No sé, de su mano estamos hechos para volar, Tommy.
Sí, pensémoslo un poquito, ¿sí?
Ahí está.
Queremos hablarles de algo.
¿Qué? Una buena noticia.
Muy buena.
Hace unos días...
¿Venía alguien?
Que lo sepa, ¿no?
¿Qué hacen acá?
Estábamos por el barrio.
Vinimos a saludar.
No, no es un buen momento. ¿Por qué no hablamos mañana mejor?
Ah, hola, hola.
Soy Lucy.
Susana. Ellos son los famosos Lucy y Elías.
Tu marido y yo somos compatibles.
Ah, no sabía que venían. Hay algo que huele muy bien.
Sí, estábamos cenando.
Bueno, mis hijos, Tomás, Linda.
Chicos, ellos son Elías y Lucy.
De eso les queríamos hablar.
Sí.
Elías, muy gentilmente, me va a donar uno de sus riñones.
¿Por qué?
Bueno, porque cuando a papá le pasó lo que le pasó, Porque
tu viejo nos dio una mano más de una vez.
Me consiguió un laburo ahí en el frigorífico.
Desde que lo conozco a tu viejo es casi como un padre para mí.
A lo que se refiere Elías es que trabaja con papá.
La semana pasada nos enteramos que Elías y papá son compatibles.
¿Qué es eso?
Sopa.
¿Sopa de qué?
Brócoli choclo.
Brócoli.
Eso no es comida.
No, pasa que siempre comemos lo que papá puede para ayudarlo.
Qué buena idea.
Chicos, ¿por qué no van para arriba?
¿Y ese quién es?
Amadeo.
¿Ah, tiene un bebé? Sí.
No.
Bueno, en realidad tiene tres años.
Ya vengo. Sí.
¿Puedo ir con vos?
Vamos.
Ahí se sienta mi papá.
No, no estoy bien, Tommy.
Por favor, quédate.
¿Trabajas con papá?
Sí.
¿Y qué haces?
Está en la línea de producción.
Corta carne.
Exacto.
Corto carne.
Me encanta cortar carne.
Ponerme un cacho de carne delante.
Y te la corto.
Capaz lo despertó una pesadilla.
No creo que esta criaturita tenga pesadillas.
Es como un cachorrito.
Lucy.
Quiero que sepas que lo que vos y Elias están haciendo es muy importante para
nosotros.
Vamos a gastar todo. de nuestros ahorros para comprarles la casa porque
confiamos en ustedes y porque Antonio realmente lo necesita
de verdad les estamos muy
agradecidos es hermoso Arturo
Gracias por su atención.
¿Qué sucede?
¿Estás esperando en la casa?
Sí.
Ah, acá, perdón. Ah, perdón. Bueno.
Gracias por disculparte, pero que si necesita ese perdón. ¿A dónde va?
Eh... A Lucy.
¿Qué pasó con Lucy?
No le gusta la casa.
¿Tú bien?
Dice que quiere otra.
¿De qué estás hablando, tío?
Yo de la casa de nuestro sueño.
¿De la casa que tiene usted? ¿Usted se queda en este caso?
Sí, pero no nos gusta más.
No, pues tampoco te gusta ahora.
No.
Queremos fecha.
¿En clase?
Sí.
A Lucy le encantó.
Le sentimos en coma.
Yo también.
No te digo.
Pues eso es posible. No nos parece imposible.
Yo no tengo maquita.
Luego que me tiras un 30 mil, te los doy.
Voy a construir otro ambiente en la casa. ¿Te parece bien? No.
Queremos esto.
¿Sabes lo que cuesta mantener una casa como esta? Me rompo el culo inaugurando
todo el año y no me alcanza.
¿Cómo vas a ser vos para mantenerla?
Quiero hablar con Lucio.
Yo. ¿Dónde está?
Los dos pensamos lo mismo. Sabemos lo que queremos.
Son una mierda. ¿Qué sabe?
¿Qué sabe? ¿Cómo le voy a dar mi casa?
Esa casa es mi familia.
Te manda la cabeza, pibe. ¿Qué te pasa, boludo?
No estoy bien, Antonio.
No sé lo que quiero.
Ah, ¿sí?
Ahora te lo repetís a una madre que te ha dado un pariolito de modo de un puta.
Pero es que no te vas a tener ni esta casa ni la otra. La puta madre que te ha
dado un pariolito.
Seguí cagándote, frío, en ese lugar de mierda donde vivís.
Ojalá Lucio pueda trabajar como un esclavo.
La puta madre que te ha dado un pariolito de mí.
Hijo de puta.
Hola, ¿me puede comunicar con el doctor Santoro?
¿Con el doctor Santoro del hospital?
¿Estoy hablando con el hospital San Miguel de la Paz de Bolivia?
Señorita, estoy hablando de la Argentina.
Me dijeron que ahí se puede comprar... Hola.
¡Hola!
¡Hola!
Hola. ¿Dónde vamos?
Perdón.
¿Qué pasa?
¿No te gusta?
No, no es eso, no, por favor.
Bueno, te siento y me haces todo lo que quieras. Mirá la vena gorda que tenés
acá.
Sí.
Qué rico olor tenés acá.
¿Es lavanda?
Sí, mi esposa.
Bueno, entonces a tu casa nos vamos, ¿no?
Bueno, no te preocupes.
Dobla acá en la esquina que hay como un galponcito re oscuro.
No nos va a ver nadie.
Puedes hacer lo que quieras.
Mira, eh... ¿Qué?
Te quiero disculpar, pero yo la verdad no vine a eso.
¿Qué? ¿De qué viniste?
¿Qué pasa?
Nada.
No sé, ¿te puedo mostrar algo?
Sí, bombón, mostrame lo que quieras. 800.
Primera.
Sí, claro.
Este doy.
¿Qué es esto? ¿Qué es esto?
Mis setitas nuevas.
¿Qué es esto?
Ponle esto, por favor.
¿Qué es esto?
Un trato. Es algo realmente muy sencillo. Deberíamos hacernos unos
y ver si somos compatibles.
Bueno, pero ¿qué te pasa, enfermo?
¿Análisis de qué?
¿Vos sos un pervertido? No, no, no es así.
¿Vos sos un enfermo?
¿Vos sos el típico degenerado viejo pasivo, asqueroso, matatravas, traga
¿Por qué no te vas a la recalada de poncha de tu hermano, hijo de puta,
pitocorto? ¿Qué me venís a pedir estas cosas, pelotudo?
¡Sos un hijo de puta, chicas! ¡Venga!
No, por favor.
Pero lo que quiero decir es que estos 20 años de éxito no hubieran sido posibles
sin el invalorable apoyo de cuatro personas.
En primer lugar, el doctor Santiago Morino.
De él lo aprendí todo.
Sobre todo a tomar conciencia de la responsabilidad que es hacerse cargo de
vida de una persona.
En segundo lugar, Tincho McDonald, que me enseñó a olvidarme todo lo que había
aprendido con el doctor Santiago Morino.
Y a entender...
Que salvarle la vida a las personas no es ni por asomo tan divertido como
hacerlas verse extremadamente bien.
En tercer lugar, a mi amigo, Antonio Deku.
Déjenme que les cuente una cosa.
Cuando éramos pendejos, bueno, yo era un desastre.
Todo lo que se me ponía adelante, lo aspiraba.
Es más, había días que me levantaba convencido de que ya estaba muerto.
Antonio, me tuviste una paciencia.
Si no fuera porque me agarraste de las pelotas y me llevaste a esa clínica...
Gracias.
Y, por último, José.
José, sos lo más importante que me pasó en la vida. José.
Y si no te tuviera... Bueno, a la mierda, señores. A emborracharse todo el
mundo.
Deja de joder con eso.
Tendríamos que habernos quedado con la casilla.
Hoy dejaron otra nota.
¿Qué tiene?
Le deja el ojo, boludo. ¿Para qué queremos una casa?
Me parece que esta vez va en serio.
Antonio nos va a llamar.
Lo necesita.
Me necesita.
Nos necesita.
Ay, me parece que se mueve.
¿Quién? Mi bebé.
Mirá, sentilo.
Es un feto, no es un bebé.
Sentilo, mirá.
Muchisito.
Si te digo que se mueve, se mueve, ¿ok?
¿Qué?
¿Qué?
Te estoy consiguiendo una casa, Luffy.
Enorme.
¿Cuánto tiempo labura la gente para comprarse una casa?
¿Se puede saber qué carajo te pasa?
Te estoy mirando, pareces un zombie, viejo. Nada.
¿Es que lo de Tommy? ¿Estás con eso?
No. ¿Y entonces?
Hola, ¿cómo estás?
Estoy un poco cansado estos días, no sé. Escúchame, vos no te habrás salteado
alguna decisión de dialisis, ¿no?
No, ninguna.
Bueno, decime si hay algo que pueda hacer por vos.
¿Qué puede hacer? No, no te preocupes, no tengo nada. ¿A dónde van?
¿De qué hablan?
De tiestas, Susana.
Redondas, peludas, como cabezas de gorila. Es lo que viene. Eso no va más,
Vos lo opinás.
¿Qué es esto?
Soda con limón.
¿Yo te pedí que me des soda con limón?
No.
Soda con limón.
¿Estás bien?
No, me estoy muriendo.
¿Querés ir un poco a mi oficina? No, no, quiero disfrutar mi soda con limón.
Necesito que sepan que en esto se convirtió mi vida. Todos los días, soda
limón.
Soda con limón.
Yo nunca te conté algo, Gaby.
Siempre te envidie durante la facultad. Oiga, boludez, eres un desastre. Ya sé
que eres un desastre.
Pero me hubiera encantado ser un desastre.
Odio esto.
Saber con precisión lo que va a pasar mañana, pasado mañana, pasado pasado
mañana. Vamos a casa.
Casa, casa.
No, no, déjame terminar, Susana. Mi soda con limón.
La tenemos que dar, Susy.
¿Qué cosa?
Nuestra casa, sí la tenemos que dar.
¿De qué estás hablando?
Lucy, ahora quiere nuestra casa.
No entiendo, pero la casa de Parque Hermoso, pensé que ya era más... Pero
favor, ¿no escuchabas lo que estoy hablando? Ya no quiere más esa casa,
nuestra casa, la nuestra. Ya está.
Con todo lo que yo trabajé para cuidarla... Y lo que yo me rompí el culo
pagarla. ¿Qué tiene que ver eso ahora? ¿De qué mierda sirve tener una casa...
me trates de estúpido, Antonio.
Siempre haces lo mismo y yo termino haciendo lo que vos querés.
Me odio a veces.
No entiendo por qué no podés confiar en el sistema como hace todo el mundo.
¿La diálisis te mantiene sano?
La diálisis funciona hasta que deja de funcionar. ¿Sabés cómo es eso?
Lo único que sé es que no podemos darle nuestra casa.
Se lo tenemos que dar.
No, no es un trato razonable.
¿Qué haces?
¡Volvé al auto!
No sabemos si va a funcionar. Sí.
¿Qué pasa, que el riñón nuevo no?
No tendríamos que esperar y estar más seguros. No funciona así.
¿Y si algo sale mal?
¿Vos no pensaste eso?
¿Durante la operación o después de la operación?
¿Qué pasa si te morís?
No me voy a morir.
No podés estar tan seguro. Te la pasás hablando de la lista. Y que todos están
en contra tuyo para evitar que vos puedas conseguir tu puto riñón.
Pero nunca hablas de nosotros.
¿Qué va a pasar con nosotros?
¿No crees que el departamento de tu hija?
¿Qué? En algún momento va a morir y tu madre... ¿Qué quieres, que la mate?
¿Para que vos le des nuestra casa a estos tipos?
No, porque va a andar todo bien.
Ustedes van a estar bien, yo voy a estar bien, va a funcionar. Lo único que hay
que hacer es entregarles nuestra casa, nada más.
Tus pibes son peligrosos.
Y vos te estás poniendo tu vida en manos de todo loquito.
La culpa es toda tuya, lo sabes.
Te vi hablando con Tomás, metiendo días en la cabeza.
¡No te volviste loco!
¡No, la enfermedad te terminó afectando la mente!
No, ahora tengo todo mucho más claro. Y sé perfectamente que lo que tenemos que
hacer es darle nuestra casa. Y volvemos a ahorrar la plata.
¿Qué haces?
¡Me voy!
Susana, por favor.
Estoy agotada, Antonio.
¿De qué?
De vos y de tu egoísmo.
Dejé todo por nuestra familia.
Hace dos años que vivo para vos y vos no te das cuenta.
Sí que me doy cuenta. No.
Ibas a abrir a nuestro hijo al medio y tampoco te dabas cuenta.
¿Qué le dijiste a Tomás?
¿Qué le dijiste a Tomás?
Moriste, hijo de puta.
Me quiero quedar acá con papá.
No tiene que quedar solo.
Esta no es más nuestra casa.
Nos vamos a lo de la abuela.
Subí al agua.
Cerró el baúl.
Un rachato, hermano.
Hola Susi, bueno, no tengo suerte, no te encuentro nunca.
¿Le podés por favor avisar a los chicos que los voy a pasar a buscar por la
escuela mañana?
Bueno, chao.
Los extraño mucho a todos.
Un beso.
¿Qué están haciendo acá?
Vinimos a ver nuestra casa.
¿Por qué está tan oscuro?
Porque me estaba por ir a la cama.
Elías, ¿verdad? Sí.
Elías.
¿No hay tele?
No, solamente en los cuartos hay.
Yo acá en la cocina quiero poner una de esas teles grandes.
Las de pantalla plana.
¿Hay una de esas?
No, igualmente ustedes no pueden hacer nada hasta después de la operación.
¿Y cuándo terminan la cocina?
¿Y los chicos?
Están con Susana en la casa de mi suegra. ¿Por qué?
Tengo un hambre.
¿Qué tenés? No, no, nada, nada, nada.
Nada, por favor, a ver.
Es importante que esto lo entiendan.
La casa no es de ustedes hasta después de la operación.
¿Quedó claro?
¿Cómo que no?
No.
Está todo preparado para el día 23.
Están los abogados tramitando todo el tema de los permisos.
Y una vez que estemos en la sala de operaciones, 15 segundos antes que nos
la anestesia, ahí firmamos los papeles.
¿A qué hora es el 23?
Porque tenés algo más importante que hacer.
No, ocho y media.
¿De la mañana?
Sí, el día ocho y media de la mañana.
Voy arriba, Lucy.
No, no, esperá, no puedes tocar nada, por favor.
¿Llaste? Nada.
Pobre Antonio.
Te dejaron solo.
¿Cuántos años tenés?
55.
Qué raro.
¿Qué raro qué?
No parece que te estés muriendo.
Linda. ¿Qué haces acá?
Viene.
Trabajo con mi papá.
Súban y la llevo a dar una vuelta.
¿Qué hacen?
Nada.
Estoy esperando a mi papá.
¿Y Lucy?
Lucy se murió.
El bebé creció demasiado rápido y... lo mató.
Un problema de espacio.
Aparentemente.
No es gracioso.
¿Y tu novio?
No tengo novio, yo.
Son medio giles tus compañeros, ¿no?
No.
¿Qué tienes ahí?
La frente.
No.
Vení.
Vení, acercate.
Un poquito más.
¿Linda?
Realmente creo.
¿No te dijo nada?
No.
Va a poder a buscar mi cama. La cuestión de la abuela es buenísima.
Ahora no se puede tocar nada de la casa.
De verdad, pero no...
No se preocupe.
Dentro de muy poquito los voy a pasar a buscar.
Va a estar todo bien.
Hijo, él me decía flaco todo el tiempo.
Flaco vení, flaco hola.
Flaco. Salud gordo, le decía flaco.
Flaco.
Es tarde ya.
No te vas a dormir.
¿Qué haces eso, pelotudo?
No te vi.
Elías Montero.
Elsa.
Elsa y Elías.
Así lo mismo, ¿no? Sí, idéntico. No me apreté.
¿No tenés casa?
No, no tengo.
Me acabo de comprar una de dos pisos. Ah, qué bien.
Que no es tronco.
¡Vámonos a dormir aquí en el primario!
Nunca te sacaron riñón, ¿no?
¿Algún otro órgano? No.
¿Apéndice? No, nada.
Es raro, tenemos un hueco ahí.
Le voy a pedir que me pongan una... un cierre en la psiquiatría
para poner la llave del aire, con la boquetera, el carnet.
¿Dónde carajo estabas?
Voy a tomar una birra.
¿Dónde te metiste, macho de mierda?
¿Eh? ¿Dónde te metiste? Dos cervezas.
¿Y de dónde sacas la plata?
¿De dónde la sacas? Porque yo estuve todo el día dentro de este basurero
tratando de conseguir algo para comer y vos te gastás lo poco que tenemos en
ponerte en pedo. Dos cervezas. Dos cervezas, ¿sí?
Elías, el doctor dijo que te tenés que cuidar, ¿eh?
Te tenés que cuidar. Tenés que cuidar tu riñón. No podés tomar alcohol.
¿Eh? Estoy cansado.
No, no, no estás cansado. No.
Tenés que pensar en tu hijo. En nuestro hijo. En Antonio.
¿Eh? Sí. Todos los días pienso en mi hijo. Sí.
Le voy a conseguir una casa. Sí, una casa muy linda con jardín. Pero si
tomando así, no nos van a dar nada.
Nos...
No. No van a dar.
A los dos.
¿Eh? La casa es mía.
No. La casa va a ser de los dos.
Va a estar a nombre de los dos. No.
Sí.
Sí, tía. Sí porque la idea fue mía. Sí, pero el riñón es mío. Claro, pero a mí
me chupa un huevo que el riñón sea tuyo. La idea fue mía y no me vas a... No me
vas a...
Y abríme la puerta.
Vino borracho. Empezó a tirar cosas. Se está volviendo loco.
¿Quién? ¡Ay, Elías!
Me tenés que ayudar, Antonio.
Elías no es el mismo. Se le pasa todo el día tirado.
Bueno, eso... Tomando.
¿Tomando? Sí.
Yo le expliqué que no podía tomar porque si no, no te vamos a poder ayudar.
Y él me amenazó.
¿Qué te dijo?
Me dijo cosas horribles. Que iba a tener que conseguir un trabajo para pagar las
cuentas de esta casa.
Y yo le dije que no voy a poder trabajar por Antonio.
¿Cómo, Antonio? ¿Qué tengo que ver yo?
No, vos no.
Nuestro Antonio.
¿Se va a poner Antonio?
Y ahí entendí todo.
Elías tiene un plan.
Él se quiere quedar con el riñón y con la casa.
Y nos va a cagar a los dos.
¿Qué vamos a hacer?
¿Con qué?
Con vos.
Con tu problema.
No puede ser tan complicado conseguir un riñón.
Elías tiene ese problema.
El primero dice que sí.
Pero después le cuesta ir para adelante.
Vos tenés que ayudarlo, Antonio.
Tenés que darle un empujoncito.
¿Qué estás diciendo?
Ay, basta, basta, basta.
Voy a dormir.
Espera.
¿Me puedo quedar?
Es por hoy nada más. No tengo a dónde ir.
Ya te vi en el sillón.
Jesús, sí.
¿Qué haces?
Me sentía muy sola abajo.
Estás loca, ¿no?
Decime Susana, si quieres.
¡Oh, mi amor!
¡Oh, mi amor!
¡Oh, mi amor!
No, no, no.
No, no, no, no es lo que vos pensás.
Vino a dejar algo antes de la mudanza. Te pido, por favor, Susana, por favor.
Susana, ¿por qué no bajás y desayunamos todos juntos? Tomá, Tomá, Tomá.
¿Cómo te extrañas?
¿Cómo te extrañas?
¿Cómo te extrañas?
Quédate tranquilo, no me quisiste ayudar, pero no sé, yo te agarro un
mí también, tú vení.
¿No te cambiaste el parecer por algo que te dijo tu mamá? ¡Para!
¡Por favor, chécalo!
¿Dijeron ustedes?
¿Cerveja? Sí, cerveja.
Hay otros gustos, ¿sabes?
Choclo, tomate, calabaza.
Tomate.
¿Qué haces?
Estoy de grumos, la mamá. Me senté mal.
No seas llorón.
Tomala toda.
Perdona.
Por... Por todo.
Me estuve portando como un idiota.
Tengo miedo.
Pero lo voy a hacer.
Por vos.
Métete los dedos.
¿Qué? Que te metas los dedos, que se me encaja el hilo.
¡Métete los dedos!
¡Rosita!
¿Pero qué?
Lucy. ¡Salí de acá!
Dale, vitalita.
¡Déjanos en paz!
Ayúdanme a cargarlo en el auto, vamos.
¡No!
Vamos. Dale, para cambiar de opinión. Vamos, vamos.
Esto es lo que habíamos acordado.
Esto es tu sugerencia.
¿Le diste la dosis que te dije?
¿Sí? Sí.
A ver, levantalo.
Vamos a hacer un reto.
¿Qué te pasa?
¡Dale acá, Antonio!
¡Déjalos de paz!
Ay, Dios mío.
Ay, Dios mío.
Ay, Dios mío.
Ay, Dios mío.
Ay, Dios mío.
Todo eso siento.
¿Quién es?
Soy yo, Gaby, necesito hablar con vos.
¿Todo bien?
¿Está bien, Antonio?
Sí, claro.
¿Necesitas algo?
¿Qué haces con eso? ¿Qué haces?
Dale, Gaby, me tenés que acompañar. ¿A dónde?
A la clínica, vamos.
¿Qué clínica? ¿Te volviste loco?
Estoy más cuerdo que nunca, te lo digo de verdad.
Acompáñame, por favor.
No, yo no voy a ningún lado. Explícame primero qué carajo está pasando. Me
jodiendo. Te creo, te creo, pero va a caer algo más.
Nadie, nadie, ya voy.
Bien. ¿Pero qué pasa?
Antonio.
¿Qué haces?
¿Eh? ¿Todo bien?
Bien.
Dale, dale.
Anda a buscar la llave. Ahí voy.
Tranquilo, tranquilo. Tranquilo, no hagas nada, ¿eh? No hago nada. No
hacer nada, ¿eh?
¿Estás bien?
Tranquila, Susana.
No va a pasar nada. Tranquila.
¿Tu padre sabe que estás acá?
No, no sabe nadie.
Ya volvemos.
¿Pero a dónde? ¿Qué pasa?
¡Vamos! ¡Vamos!
¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos!
¡Vamos! ¡Vamos!
¡Vamos!
¡Vamos!
De que nadie haga lo que le pido.
¿De qué estás hablando?
La unidad no me esforzaba a hacer esta locura. ¿Quién te obligó a eso? Todos.
Todos me obligaron, todos.
Este, este tipo que está acá atrás tuyo.
Lucy, el puto sistema, Susana.
Tendréis que estar muriéndote para que te entiendan, ¿entendés? Pero yo pensé
que era lo de la diálisis. La diálisis es un carajo.
Nada hace la diálisis. Me cago en la diálisis. Soy un buen tipo. Hago las
bien. Soy un laburante, la reputísima madre que me parió.
Siempre respeté las reglas toda mi vida.
Me perdí las mejores partes de la vida por eso.
Ahora no me queda otro. Si hago lo correcto, muero. Y eso no puede ser lo
correcto. ¿Eh?
¿No te das cuenta de lo que nos estamos metiendo? Claro. No vamos a matar a
nadie. Estamos cumpliendo un trato. Un trato que ya estaba hecho con este sucio
de mierda.
Y ahora yo quiero mi riñón.
En vez de beso, un agave.
Yo no creo que seas capaz de decir eso.
Sí que sos capaz. Para eso estudiaste. ¿No te vas a acordar ahora? Hace años
no espero dentro del cuerpo.
Dejate de joder. ¿Cómo andas en bicicleta? Estoy hablando en serio,
Hubo gente que se murió en mi quirófano. Yo no me voy a morir. Te lo juro.
¿Bien?
No se preocupe, no se va a despertar.
¿Puedo bajar el arma?
Sí, déjala, Antonio.
Dámela.
Dámela. Dámela.
Dámela. No la vas a usar, dámela.
Te estoy salvando de que te pegues un tiro, boludo.
Te vamos a ayudar.
Hay que hablar con Rita. ¿Quién es la Rita?
La enfermera de Pum.
Decirle que vaya para el quirófano.
Yo no quiero involucrar a nadie más. No es una persona de confianza.
No me siento las orejas.
¿Qué pasa, Teresa? ¿Qué haces acá?
Las orejas no las siento. Bueno, no pasa nada. Nadie siente las orejas. ¿Estás
bien? ¿Quién es?
¿Quién es? Nadie.
¿Por qué no sientes las orejas? Bueno, porque tomaste el calmante y ahora estás
un poco cansada.
Pero esa es el diseño que nos debemos aplicar a corrientes.
Nunca me voy a olvidar lo que me dijiste. Pero nunca, nunca me dijiste
cuidado, Antonio. Hay que cuidar el cuerpo humano como si fuera un auto.
Cambiar las pastillas de freno, cambiar el aceite. Me dijiste todo eso.
Y mirá lo que he hecho todos estos años.
Cuidé esto como si fuera una máquina valiosa.
Y mirá cómo me fue.
¿Por qué no vas a ir tras el oficio en un rato? Esto me va a llevar un tiempo.
No, quiero ver.
Esto no es juego de Antonio.
Quiero ver, Carmen.
¿Cómo venimos?
Bien. A punto de robar un riñón.
¿Estás bien?
¡Uta madre que lo remí el palio!
¿Dónde está Rita?
Me dijo que ahora venía.
¿Qué carajo quiere decir que ahora venía? Tiene que estar acá, anda a
tráela.
Tráeme la campera.
Mi campera, tráeme la campera.
Es tu vida, Antonio.
Ah, Rita, él es mi mejor amigo, es Antonio de Q.
Y está acá porque lo vamos a ayudar con algo.
Quiero un aumento.
Está bien, no hay problema. Eso mañana lo charlamos.
Tres veces lo que cobra ahora.
Espéreme.
He hecho lo que necesitas, Rita.
Buen día.
¿Lucy? Sí. ¿Ya se despertó?
Una vez, cuando lo trajeron, pero se volvió a dormir. Está muy cansada.
¿Lo moviste?
No.
¿Le cambiaste el suero?
Hice todo lo que me dijo Josefina.
Y esto... Me duele.
No pasa nada.
Necesita Rita para ayudarnos si necesitamos algo.
Estamos en casa.
Buen día.
Le voy a tomar la presión.
¿Nipo? Nunca pude seguir una dieta.
¿Crees?
¿Sabes qué? Nadie se muere por un cigarrillo.
¡Gracias!
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Pero me fui a la demostración.
A la demostración.
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