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¿Nombre?
Ana Sánchez Heredia.
¿Edad?
26, 12 -27.
¿Lugar de nacimiento?
Pamplona, Navarra.
¿Profesión? ¿Perdón, qué ha dicho?
Profesión. Ah, abogada.
Bueno, estoy terminando el doctorado en Derecho.
¿Dónde? En la Universidad Complutense de Madrid.
¿Sobre qué tratas ustedes?
Por decirlo de la manera más rápida, sobre la
responsabilidad ética en los nuevos medios de comunicación.
Más o menos.
Vale.
Estado civil.
¿Se importa?
Hombre, pues sí.
Soy soltera.
Bueno, estoy prometida.
Enhorabuena.
¿Cuáles son sus hobbies?
¿Hobbies? Sí, sus hobbies, sus aficiones.
Pues el...
leer, ir al cine, no sé, me pillas ahora un poco, bailar,
senderismo, no sé. Muy bien, no, no se preocupe, es un simple cuestionario,
más.
Bueno, dígame, del 0 al 10, ¿cuál sería el grado de satisfacción que siente con
su vida?
Hola. ¿Hola?
¿Sara?
No, soy Ana. Sara no está.
¿Cómo?
Que Sara no está. Soy su hermana.
¿Cómo que eres su hermana?
No, no. Ana soy yo.
No, no. Ana soy yo.
Sara, dile a mamá que se ponga, que la quiero felicitar. Te digo que soy Ana.
¿Quién eres?
¿Y tú?
Perdón, perdón.
¿Es el 948155660?
Sí.
¿Eres alguna amiga de Sara?
Soy Ana.
Eh... Hola, buenos días.
Hola, buenos días.
Mire, llamaba de la Universidad Complutense.
¿Podría hablar con doña Ana Sánchez Heredia?
Pues justo, ha salido para allá hace un par de horas.
¿Para Madrid?
Sí, sí, tiene que estar a punto de llegar. Vamos, si le quiere llamar al
Eh...
No, no te preocupes. Llamaba por una cosa de su domicilio fiscal,
para unos papeles.
¿Qué ha ido? ¿A pasar el día con la familia?
Sí, un par de días, aprovechando que era mi cumpleaños.
Felicidades. Gracias.
Pero, oiga, ¿hay algún problema o quiere que le diga algo?
No, no.
Está todo bien.
Está todo bien. Dile que... Que llame a Marisa, de
secretaría.
¿Este vestido es mío?
¿Y el libro lo tenías?
Pues me compré otro nuevo.
Lo siento, no sabía ni que lo tenías.
Es el tuyo.
Esto es todo lo que tengo tuyo. Quería dártelo. ¿Por?
Por nada, porque lo voy acumulando y nunca te lo doy.
Ya.
¿Has recibido algo estos días?
La tesis.
Muchas gracias.
De nada.
Confío plenamente en tu criterio.
Léetela, porfa, y dime qué te parece o si falla algo.
¿Vale? No te cortes, ¿no?
¿Te vienes ahora a la facultad?
Oye, estás muy rara, ¿qué te pasa?
¿Para qué me has hecho quedar tan rápido?
Gracias.
¿Por qué llevas una maleta?
Ángela, me voy.
¿Cómo que te vas?
¿A dónde te vas? Esto que te voy a decir no es broma, ¿vale? Y no se me ha ido
la cabeza.
Me ha parecido una doble.
Así, de la nada. Esta mañana la he visto.
Es una persona idéntica a mí y que está haciendo todo lo que yo tengo que hacer.
Este fin de semana ha estado en casa de mis padres y nadie se ha dado cuenta de
que no era yo.
Y es muy probable que ahora esté en mi despacho haciendo mi trabajo.
No estoy para bromas.
Ana, joder, que leo la tercera en dos semanas. Ángela, no es broma.
Vale, mira, de verdad, es que esto no tiene ningún sentido.
Ángela, créeme.
Ya. ¿Y qué vas a hacer? ¿Vas a denunciarlo o qué vas a hacer?
No. Me voy.
¿Cómo que te vas? ¿A dónde?
No lo sé.
Desaparezco.
A partir de ahora yo ya no soy Ana.
¿Me estás hablando en serio?
¿Y quién eres entonces?
Hola, ¿qué tal?
Vení a ver la pensión.
Hemos hablado por teléfono.
¿Cómo me has dicho que te llamabas?
Nina. ¿Rusa?
Española.
Ah, como mi padre.
¿A qué te dedicas?
Acabo de llegar a la ciudad.
¿Turista?
Bailarina.
¿Por cuánto tiempo?
Indefinido. Me refiero a la ciudad.
Ya.
Vale, son 40 la noche, comida incluida.
Se paga por semana.
35 si me pagas un mes por adelantado y 30 si son tres meses.
¿Sí?
Pasa.
Bueno, yo soy Sole.
Mira. Aquí hay espacio para cuatro o cinco personas.
Algunos vienen de paso, pero normalmente nosotros acogemos estancias largas.
Ese es el cuarto de Asís, el mío está al fondo, perdona, pero esos no te los
puedo enseñar ahora.
¿De dónde me has dicho que era?
De Barcelona.
Ah, bonito, Barcelona.
Este es el salón, este es el cuarto de Pepe, que ya lo irás conociendo si te
quedas.
Y este sería tu cuarto.
Pasa. Las sábanas y las toallas te las cambio dos veces por semana.
¿Te parece bien?
Perfecto. Vale, pues deja aquí la maleta si quieres y te enseño el resto.
Esos son los baños.
Este es el de hombres y este el de mujeres.
La caldera no da para mucho.
Cinco minutos por ducha, pero se limpia todos los días.
¿Te parece?
Pues te enseño la cocina.
Y esta es la cocina.
Él es Abel.
Abel, esta es Nina.
Hola, ¿qué tal?
No, no habla.
No es mudo.
Solo que no le da la gana de hablar porque un día decidió que ya había dicho
todo lo que tenía que decir en la vida y que la mayor parte habían sido
tonterías y no ha vuelto a abrir la boca.
Hasta hoy.
¿Dónde está el mando?
Abel, si no la estás viendo, apágala, que te lo digo siempre.
¿Qué tal?
¿Y tal?
A ver, ¿qué tal tus ojos?
Así es.
Ella es Nina.
¿Hombre?
Encantada.
¿Tienes más pago o se lo pongo a él?
No, no, no, no.
El vino lo guardas que ahora se va a levantar Pepe. Está roto, no seas
¿Entonces qué?
¿Te quieres dar la habitación?
Sí. Mira.
Un momento.
¿Puedo pasar?
Sí, pasa, dime.
¿Tienes algo que lavar del viaje?
Una muda, pero no te preocupes. Dámela, que voy a poner una lavadora.
Tú cuando tengas lo que sea para lavarme, lo dices.
Vale.
¿Estás cómoda?
Sí.
Bueno, de nada.
Te dejo.
Vale, muchas gracias, Sole.
sí
¿Busca usted a alguien?
No.
Un agua con gas, por favor.
¿Le ponemos unas gotitas de alegría? No, gracias.
Puedes fumar si quieres.
No, no, no fumo.
Coge la copa y acompáñame.
Sígueme.
¿Cuándo quieres empezar?
Nadie entra en un local como este, como has entrado tú. Si no, es porque sea
vergüenza de querer trabajar en él.
¿Me equivoco?
Amiga, son muchos años ya. No te dé vergüenza.
¿Tienes experiencia como bailarina?
Di clase de baile durante años.
Eso importa poco aquí.
Relájate, mujer.
Aquí todos amamos el baile y la vida.
Nada más.
Bueno, cuéntame por qué has venido a este club.
¿De verdad que no quieres un poquito?
No, gracias.
Vengo de otro club.
¿De cuál?
No creo que lo conozcas, es que es de Barcelona.
Ya.
Mira, esto es un club de music hall. ¿Por qué lo llamamos music hall?
Pues porque se inspira en el glamour de los años 20 de Hollywood.
Las lentejuelas, los bailes corales, Broadway, Ginger Roger, Wake One
Morning, Radio City, Nueva York, New York, New York, New York.
Bueno, relativamente, porque mira.
Aquí somos siete y la crisis aprieta.
¿Conoces el teatro chino de Manolita Chen?
No.
Me llaman Madame Lacroix.
Nina.
Pero bueno.
Por favor. Que hay clientes ya. Cerrad la puerta.
Perdona. ¿Cuántas fotos?
Ah, sí.
Antes todo era diferente.
Por ahí hay una con Julio Iglesias.
Debe estar por ahí otra del rey que no sé.
¿Dónde lo he puesto?
Bueno, hay que hacer los papeles.
¿Qué papeles?
El contrato.
¿Ya?
¿Por qué no?
La semana pasada nos dejó una bailarina y tú me has caído muy bien.
Pero si no he hablado casi nada.
Mejor, ya lo hablo yo, que me encanta.
¿Ahora dudas?
No, pero verás que a mí me vale con un contrato verbal.
Pero hacienda, ¿no?
Y llámame de tú.
¿Y te tengo que dar el número de cuenta y esas cosas?
No sé, lo arreglamos en B, dinero negro y todo queda entre tú y yo.
Pues si no le importa.
En el fondo todas sois iguales.
Chicas y caras, un minuto de atención.
Ella es Nina. Empieza mañana.
Va a sustituir a Emanuel.
Te presento.
Tani y Daniela.
Alexia, la flaca.
Verónica, mo.
Verónica.
El maestro.
Y Gina. Gina Martorelli.
Aquí la dejo. Enseñadle las cosas.
He dado la segunda ya, ¿eh?
Chicas, hacemos el baile. Hola, Nina. Yo soy el maestro. Que no da tiempo,
joder. La verdad es que sí, pero... Bienvenida. Ven, que te voy a enseñar el
caldo.
Ay, perdón. Hola, Nina.
Yo soy Dani.
Daniela. Bienvenida. Gracias,
Vero. Flaca, ayer la cagamos otra vez. Ya van tres veces. Vamos a... ¡Tengo
minutos!
Cuidado, que esto está muy oscuro.
Mira, estas son las cajas.
Pequeña, pero decente. Ahí tienes un váter para los apretones de última hora.
Encima de la taza siempre hay celillos.
Escucha.
Oyes.
El público.
Me encanta eso.
Y da igual las veces.
Que lo hagas.
Siempre está antes de la escena. Yo le llamo el cartanero.
Pues vaya mierda de chur que te he hecho.
Esto es la sala de ensayos, pero está cerrado.
Bueno, vamos que tengo que salir a presentarte. ¿Quieres saberlo? Claro.
Mucha mierda.
Mucha mierda. Ay, gracias, mi amor.
Mucha mierda.
¿Siento de mujer?
¿Y esa peluca?
Eres nueva en esto, ¿verdad?
No.
Será entonces la emoción de la juventud.
Me voy, que no llego.
Que me toca.
Tú sal por ahí.
Te estaré vigilando desde el escenario.
No.
Mira. Pasa.
¿Todo bien?
Sí, sí. Es que me he levantado tarde y no tenía hambre.
¿Te vas a teñir?
Es una locura, ¿no?
No, mujer.
¿Te puede quedar bien?
¿Seguro? Es la primera vez que lo hago.
Que...
Ayer llegaste muy tarde, ¿no?
Es que he conseguido trabajo y salí tarde.
Anda, qué bien.
Con lo difícil que es encontrar trabajo hoy en día, es nada, ¿no? Sí, estoy
contenta. ¿Entonces te quedas?
Bueno, ahí voy.
Qué atrevida.
Madre mía, estoy loca.
¿Y dónde es el trabajo?
¿Sole? ¿Haces café?
¡Sole!
¡Voy! En un sitio que se llama Radio City Music Hall.
¿Ahí qué?
Nada, que va a empezar a trabajar allí.
No jodas. Pero de bailarina, ¿no?
¿Qué pasa?
Nada. No le hagas ni caso a este orangután, que luego bien que va.
¿Ahí, yo? Sí.
Anda, tira.
Vamos a hacer café.
Nina, te dejo la comida en la nevera. Cuando quieras la coges.
Gracias, coño.
Y aquí estaban, con todos ustedes, una noche más, las chicas del Radio City
Music Hall.
Y os las presento, Javier Cariño, que es de Venezuela, con amor, con todo el
amor del mundo, un amor enorme, enorme, con el tamaño de sus pechos, con
vosotros, la auténtica Tandi y Daniela. ¿Y qué foto no baila el guapa?
Vamos a ver que hay muchas.
Y la mujer que nunca sonríe, la bambinesa del lugar.
Señoras y señores, Verónica Mort.
Y por último, pero no menos importante, la jamona de Algeciras, ¡Alecia!
Aplaudid paño.
Bueno, chicas, me voy corriendo, ¿ok? Chao. Espera, tía, que parece suficaz.
Está bueno, límpienme.
Pero date prisa que se me va la canguro. Tierra el labio.
¿Tienes un hijo?
Tengo tres.
Nuestra estrella más internacional.
¡Gina Martorelli!
Dile que no puedo, que estoy trabajando.
Ya se lo he dicho, pero insiste.
Es un hombre.
Verónica, que llego tarde.
Chao, chicas.
Cuidado con los gatos.
Hija, eres la nueva.
Te estaba esperando.
Creo que te equivocaste, profesor.
¿Sabes que no?
¿Hay algún problema?
No.
Todo bien.
Está bien.
Nina, mañana a las ocho, ¿vale?
Vale.
Chao, Nina.
Chao, Marcelo.
Nina.
Muy bien.
Ahora ya sabes mi nombre.
Ya lo había preguntado antes.
Claro, el maestro.
Llevas poco tiempo trabajando aquí, ¿verdad?
No estabas en las fotos cuando nos vimos el otro día.
Te has cambiado el pelo.
¿No era yo?
Todavía estoy aprendiendo.
Buenas noches, Marcelo.
Supongo que te veré otro día.
Al parecer eres conocido aquí.
Pues espera, para un poco. Es tarde.
¿A qué saco este tarde?
Que sin uas.
Tómate una copa conmigo.
No bebo.
Me gustaría conocerte.
Dime que a mí también me gustaría.
Buenas noches. Tómate una copa conmigo y luego te llevo a casa.
Suéltame.
Puedo pagarte si quieres.
Si esperas que te haga caso.
Puedo pagarte bien.
Suéltame.
¡Tiana! ¡Sos Tiana!
Pero es que juega con ventaja, porque ve el mundo en bicolor.
Maestro. Dime.
Voy a hablar contigo un momento. Toma, zorrita. La otra noche, el hombre que me
estaba esperando fuera me ofreció dinero.
No será el último, es normal. Conejo nuevo altera el corral.
Mira, mi hijita, ya te irás acostumbrando.
¿Nunca sabes quién puede ser?
No le caigas, cabrón.
¡Tiana! Ahí explota.
Mira, esta chica me tiene ya hasta el coño.
¿Tacas el otro póster, ambas?
¿Terviosa por tu estreno?
¿El de la Cantudo?
Ay, sí.
Perfecto. No.
La Cantudo no me la coges, es mi amiga.
Aquí está.
Mira.
¿Sí?
Para ti, Marcelo.
Guárdala.
Esas son como buitres. 15 minutos.
La Croa no la quiero. Lo que hagáis fuera de este club, no me importa.
Me tengo que ir.
¿Qué hora es?
Las seis.
¿Las seis?
Sí. Me tengo que ir a trabajar.
No, si no lo estoy.
Por favor, muy bien.
1, 2, 3
Cógelo.
no no no
No, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no.
Déjame, no seas tonto.
Venga, coge las cosas ya y vete.
Buenos días.
Buenas tardes.
Tienes un poco de Carmen aquí.
Adiós.
Voy a desayunar algo.
Ya te lo hago yo.
No te preocupes, Sole, me lo preparo yo. No, si hay nadalenas en el armario y
hay café hecho.
Espera.
Ahora vengo.
A ver, ¿qué quieres?
Está bien así, gracias.
¿Este libro es tuyo?
Sí.
¿La conoces?
Estuvo una vida muy interesante. Se aprende mucho de esa gente.
¿Quieres también mermelada?
No, está bien así, gracias.
Siéntate, mujer.
¿Por qué es verdad?
Porque sufrió mucho.
La verdad es que antes no me gustaba cómo te quedaba el pelo así.
Pero ya me estoy acostumbrando, no está mal.
Gracias.
Oye, te quería...
Pedir perdón por cómo nos comportábamos el otro día cuando nos dijiste que ibas
a trabajar en el Radio City.
No te preocupes, ya se me había olvidado. No, no, no, de verdad.
Perdónanos.
Ya sabes cómo es así con las mujeres, que se pone bravucón.
Y yo, pues, entiéndeme.
No será la primera vez que alguien te alquila la habitación por horas.
¿Entiendes?
No, Sole, no te preocupes.
Pero, entiéndeme.
Tú sabes que existe el peligro de que... No, no, de verdad que... No sé,
teniendo a Pepe así como lo tenemos.
¿Qué le pasa a Pepe?
Bueno, eso es larguísimo de explicar, pero está enfermo el pobre.
¿Por qué no va a un hospital?
Porque yo le puedo cuidar.
Claro.
¿Y qué?
Sí.
¿Cómo es trabajar ahí, en el Radio City?
Divertido.
¿Habrás visto ya tantos sitios como ese, no?
Sí.
¿Te ha ido a verte a CIS?
¿Cómo?
Picha brava con las mujeres.
No, que va.
Ya.
Todas dicen eso, ¿eh?
Pero al final todas caen.
Y luego todas se van.
Pues qué bien que estés contenta trabajando ahí en el Radio City, ¿no?
Sí.
Pero ya sabes...
Ten cuidado.
¿Te han puesto alguna pega para tomarte la noche libre?
No. Está todo bien.
Si no quieres ir, no vamos.
Si se trata de una cuestión de dinero... ¿Qué tengo que hacer?
Buenas noches.
Maestro.
Hola.
¿Cómo has entrado?
¿Qué hacías?
Nada, a esperar.
¿Ensayamos? ¿Es tarde?
Fúmate un cigarro.
Gracias por su atención.
¿Nunca sales de aquí?
La lacro ha metido y secuestrado.
Pero pronto conseguiré escapar y salir en las noticias.
¿Sabías que trabaja en un circo?
¿Sí?
Era ventriloquio.
Malísimo.
La lacora me quitó el muñeco y decía que no tenía ningún glamuroso.
¿Cómo se llamaba?
¿Quién?
El muñeco.
Guiomar.
¿En qué trabajabas antes?
¿Cómo te las hiciste?
Son heridas de guerra.
Qué bonita es esta ciudad.
Pero todos se están yendo.
¿Y tú no te vas?
Quizá.
¿A dónde?
A Berlín o América, ¿no?
Como todos.
¿Y por qué no lo haces?
No siempre se puede hacer lo que no quiere.
Hoy te toca a ti hacer lo que yo quiera.
¿Y qué quieres hacer?
No voy a hacer eso.
¡Ey! Te he dicho que las cicatrices no se tocan.
Las cicatrices no se tocan.
Antes de dejarlo todo irte, ¿eh?
Es un cobarde.
Todavía lo hace legal y por eso lo busca.
¿Sabes ahora lo que te he pedido?
¿Tú también querías?
Mira, mira qué guapos son.
A ver.
¿Cómo está, Eduardo?
¿Cómo va?
A Ángela le gusta... No, cállate, cállate. Un día es un secreto.
¿En serio?
Joder.
Aquí, en esta iglesia.
Señoras y señores, con todos ustedes, las chicas de Radio City, mi hijo.
Nina.
¿Qué haces despierta?
¿Qué hora es?
Las cinco.
¿Has cenado?
Sí. Buenas noches.
Nina, ¿qué estás haciendo?
Eso no es asunto tuyo. Sí, sí.
Mira cómo hueles. Escúchame, Lina.
Escúchame. Yo he visto a muchas niñas como tú pasar por aquí. A muchas. Igual
que tú.
Iguales. Tímidas, educadas.
Unas habían escapado de su casa.
Otras querían ser artistas, bailarines, cantantes. Todas. Y al final todas
igual.
Pero yo me creía que tú eras diferente.
¿Que yo era diferente? Sí.
Ya.
Son las cinco de la mañana.
No necesito una madre.
Escúchame.
Eres joven, Nina. No seas tonta.
Estás entrando en un circuito muy difícil salir.
Hazme caso.
No vas a ser la primera ni la última. Me da pena.
Me da mucha pena.
Yo me creía que tú y que yo éramos... ¿Tú y que yo qué?
Yo no tengo la culpa de que tú no te hayas atrevido a hacer nada en esta
¿Y tú qué sabes?
No comprendo por qué estás haciendo esto.
No comprendo por qué te importas así.
Porque por primera vez me siento valiente.
Gracias.
¿Vienes a comer?
¿Y si vienes a comer?
Es nuestra hora, pero nunca estás.
Por cierto, ¿sabes que me he hecho del Madrid?
De hecho, creo que voy a ser el único morro seguidor del Madrid.
Soy ingeniero.
Venga, este tiene una bea pasta.
Los del Madrid son muy elegantes. Sabemos lo que es vivir.
Tenemos las tías que queremos, los coches que queremos.
Por eso nos odian.
Otro día estaba en un bar y había una piba de la bestia.
Hablándole le digo... ¿Qué harías en un bar si no puedes beber alcohol?
Una guerra no es alcohólica.
La mujer era rubia o morena. ¿Qué?
La mujer.
Rubia.
La mujer del Madrid era rubia o morena.
Rubia, es igual.
Qué maldad, ¿eh? ¿De qué estaba hablando? Ya no me acuerdo. No dejáis de
coño.
Ah, me han dicho que... ¡No te calles ya!
No, cállate.
¿Por qué?
¿Por qué? ¿Por qué coño tienes que tocar mis cosas? ¡No le toques mis cosas!
¿Por qué coño tienes que tocar mis cosas? ¡Ana, cállate!
¿Tú no sabes que se pilla antes a un mentiroso que a un cojo? No lo puedo
No lo sabes, ¿no?
¿Quién eres?
¿Eres policía?
¿Eres prostituta, de verdad? Yo no quiero ni polis ni putas en esta
¿Qué has venido por aquí?
Así sea ilegal, en esta pensión, que te quede claro que somos todos legales.
Todos legales. ¿Qué haces? ¿Te vas?
Contéstame, ¿te vas?
Sí. Y ahora te vas tranquilamente, ¿no?
¿Que quién eres que le conteste? ¡Que no soy nadie!
No soy nadie, Sole.
No soy poli, no soy nadie.
¿Vale? Déjame.
¿Qué haces?
¿A dónde vas a ir? Por ahora de aquí ya no tienes a nadie.
No tienes a nadie.
Si te vas, voy a llamar a la policía. Vale.
Llama a la policía. Pues ya está. Ando, quédate.
Lo que te dé, la puta gana. Toma, mi parte.
Toma, toma, toma. Todo lo que te dé, toma. Me da igual, hay de sobra.
todo. No grites más, por favor, no te vayas.
Por favor, no te vayas.
Haces lo que quieras, te quedas, pero por favor, no te vayas. Te lo pido, yo
puedo más.
¡Cállate, por favor! ¡Siéntate!
¿Vosotros qué hacéis aquí? ¡Fuera de aquí!
¡Fuera de aquí!
¡Que te vayas de aquí, te he dicho!
¡No quieres que te vayas de aquí!
¡Ay, por favor!
Olvídalo, perdóname.
Mira, pégame. Haz lo que quieras.
Haz lo que tú quieras hacer. Te quedas, me insultas, me tratas mal. Pero no te
vayas, por favor.
Déjala, maldita.
Solo un momento.
Déjala.
¿Por qué me has tenido que engañar?
Cuando yo te di toda mi confianza. Yo no te pedí ni el DNI.
No te vayas, Ana, por favor.
Yo no soy Ana.
Soy Ana.
No soy Ana.
No soy Ana.
No soy Ana. No.
Ya, ya.
Yo te voy a guardar el secreto, de verdad. No voy a decir nada.
No te vayas.
Por favor.
Yo necesito que te quedes.
Necesito que me ayudes con la comida. Necesito que me pongas esto. No te
por favor.
¿Estás bien?
¿Todo bien?
Todo tendría que estar bien.
Entonces...
Buenos días, ¿a dónde va usted?
Al cuarto izquierda. ¿A quién busca?
A Marcelo. En el cuarto izquierda no vive ningún Marcelo.
Ya, claro.
Oiga, perdone, le estoy diciendo que en el cuarto izquierda no vive ningún
Marcelo. No vive ningún Marcelo en todo el portal.
En este lugar no existe el tiempo.
Cada noche vuelve la noche anterior y por el día dormimos en formol.
Aquí nos olvidamos si el país va bien o si va mal.
Si nos roban, si nos engañan.
Mira.
¿Te exigen?
O sea, es perfecta.
Guapa.
Lista.
Eficiente.
Buena hija.
Buena novia.
Buen amante.
Buena madre.
Buena persona.
Trabajo es indispensable.
El amor, único.
Para toda la vida.
¿Por qué?
Tengo que hablar con la portera. ¿Qué?
Ahora van a venir a buscarme.
¿Quién?
Aquí nos olvidamos de todos los problemas porque los problemas se quedan
puerta. Porque aquí venimos a disfrutar de los mejores bailes.
Sí, porque ¿qué sería de este país sin el glamour de las plumas?
¿Y qué sería del Mediterráneo?
Sin las curvas nuestras mujeres.
De pronto te das cuenta de que eso no... No vale una
mierda.
De que estás muerta por dentro.
Muerta.
todos ustedes, las chicas de Radio City Music Hall.
¡Aplausos!
¿Quién eres?
Marcelo, Marcelo.
Prometimos no hacernos preguntas.
Tenías que haberte enterado de nada.
Solo queda esperar unos años que la cabeza te haga
que se
apague todo.
No hay demás que beber.
¿Sí?
Hola, amor.
Me pillas en la duda.
¿Me das cinco minutos?
Podemos seguir así.
Los mundos son muy diferentes y no quiero hacerte daño. Y si esto es
voy a hacer.
Ahora es mejor que te vayas y mañana de día hablamos.
Pero ¿a dónde huyes cuando es imposible huir?
¿A dónde?
¿Eh?
Maestro.
Gracias.
ha sido maravilloso.
¡Gracias!
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