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Saqueadores, especuladores, ladrones de tumbas, así es como ven a los
prehistoriadores. Los mansos heredarán la tierra, no los que con arrogancia
quieren explicar el milagro de la creación. Lo que buscamos son nada menos
los orígenes de la humanidad.
Pensad en el peligro.
al que se exponen vuestros hijos por tamaña herejía. Es fundamental mejorar
prestigio de esta incipiente ciencia como el gran Darwin ha hecho con la
historia natural.
Aquel que no admita que el mundo y todo lo que en él existe fue creado por la
gloria de Dios.
Que sea excomulgado y expulsado de la iglesia.
Mi nombre es María Sautuola.
Cuando tenía nueve años, mi mundo se hizo pedazos.
A pesar de todo, no me arrepiento de lo que hicimos, de lo que descubrimos.
Todo empezó cuando papá viajó a París para escuchar a los arqueólogos más
importantes de la época.
Papá era investigador y científico, pero sobre todo, un valiente buscador de la
verdad.
Don Marcelino, lo que vemos son nuestros antepasados primitivos.
Estamos a pocos pasos de la prueba.
Pensaba en cómo me comportaría yo si mostrase en mi casa como un zoo.
Deberíamos irnos. La conferencia de Cartayac estará llena.
Hay que ser rigurosos, metódicos.
Trabajar científicamente o los sectores reaccionarios nos machacarán.
Buen discurso, señor Castallar. Le presento a mi amigo, el señor Sautuola,
gran incorporación en este campo.
¿Otro jesuita?
No, no, no, señor. Un principiante.
Un entusiasta, sin prejuicios.
Aprendo mucho con su publicación, señor.
Es en gente como usted en quien los académicos confiamos. Los aficionados
honrados son nuestra infantería. Pero no se deje infectar por su dogma.
¿Caballero? ¡Papá, papá!
¡María!
¡Cuidado con eso, María!
¡Mero!
¡Oh, Marcelino!
¿Eso es un sombrero?
¿De París?
Sí, o sea, no.
Perdóname, Conchita.
Es para mi colección de orquídeas. ¿Puedo llevarme lo que sea? Para que
vean lo que me ha traído mi marido de París. No, no.
Nos uniremos al ejército de Cartayac.
Marcelino, acabas de llegar.
¿Puedo ir?
Ahora ya soy lo bastante mayor.
Mira lo alta que estoy. ¡Quiero ir!
Nadie va a ir a cazar ni se va a alistar. Mira qué bonitos.
María, a ensayar.
María Justina.
Primero ensaya y luego nos vamos.
¿Y el padre Tomás quiere que me confirme en otoño o ya será demasiado tarde?
¿Demasiado tarde? ¿Y eso por qué? Porque hago demasiadas preguntas.
¿Es verdad, papá?
No, uno nunca hace demasiadas preguntas si presta atención a las respuestas.
Los primitivos vivieron hace más de 10 .000 años.
Cuando excavamos, miramos al pasado.
Es como un telescopio temporal.
Eso es lo que hacemos.
Seguro que este era un buen lugar, resguardado.
¿Dormían en el barro?
Eran unos artesanos muy hábiles.
Hacían todo lo que necesitaban.
¿Qué dice el Génesis?
¿Polvo eres?
Y... Y en polvo te convertirás.
Incluso aquí, protegidas de los elementos, solo las cosas más duras
al tiempo.
Piedras, conchas, huesos... Escucha.
Esa cueva está llena de barro.
Tus fracciones, señorita.
Polvo al polvo y ceniza a la ceniza.
Amén.
¿Se ha dormido?
Pues claro.
Está agotada. No estoy dormida, papá. Quiero verlo ahora.
María, mira a través de esta ventanita.
Papá lo ha comprado en París.
Imágenes de movimiento.
Es mágico. ¿Cómo funciona?
Doce espejos.
Cuando el cilindro gira, los reflejos provocan ilusión de movimiento.
¿Por qué se ven arcoíris?
Es un prisma. La luz se desvía con el cristal.
Quiere crecer así.
Bueno.
Si eso es lo que quiere, desviaremos el camino.
¿Sí? Sí. ¿Por qué no?
Ven, ven aquí.
¿Aquí? Sí, por aquí. Sí, traza una línea aquí.
Aquí.
No podemos luchar contra la naturaleza, Mero.
A la derecha, a la derecha.
¿Y si no viene nadie?
Espero que no venga nadie.
No digas eso.
Solo quiero mirarte a ti. La marquesa dio su palabra.
No, no, no, no, no.
Ahora no.
De los ríos va a venir.
No discuta con él. El gran sabio de Cantabria sabe de todos los temas sin
de ninguno. Marcelino, por favor, no bromees con él.
No diré nada, a no ser que diga algo muy estúpido. O incluso aunque lo diga, no
diré nada.
Reservaré mis energías para ti.
Haré que sea una noche inolvidable.
Señores, está todo preparado. Serán solo unos minutos.
Buena suerte, señorita. Nuestros antepasados vivieron hace más de 10 .000
durante la Edad de Piedra o la Era Paleolítica. No conocemos la edad del
ni cuándo la humanidad... Tonterías. Está calculado con seguridad que la
tiene 18 millones de años. Puede leer los mis escritos.
¿Calculado? Sí.
¿Con toda seguridad?
No, señor de los ríos. Puede ser mucho más antigua.
En cuanto al origen... ¿No nos dice la Biblia que creer acerca de la creación,
Padre Tomás? Sí, Doña Elena. Dios creó el mundo, pero la época bíblica no se
puede tomar como un calendario.
Gracias, Padre Tomás. ¿Un poco de música?
Música. Todo lo que aprendimos de niños está anticuado. Ahora se hacen tantos
descubrimientos que hay que abrir la mente. Una mente abierta es una mente
vacía. Cito a Platón, el cántaro vacío es el que más ruido hace.
¿Aquí quién hace más ruido, señor?
Perdone, ¿qué ha dicho? Queridos amigos, permítanle esto a una madre orgullosa.
Mi hija María Justina interpretará la habanera de Iradier, la paloma.
No soporto a los niños que tocan. Son peores que modos amaestrados.
¿Y ahora puedo lamentar mi enfado y seguir enfadada?
Ya sabe que no puede.
Entonces no me quiero confesar. Esto está mal, María.
Querida, ¿cómo estás?
Hola, Elena.
No hagáis caso del señor de los ríos.
Seguro que todos le ignoran. ¿Qué quieres decir?
Nada importante.
Es que va contando que su discusión con don Marcelino fue el gran momento de la
noche.
¿Me cierra a ti?
Madame, es un honor. Buenos días.
Mi marido, don Marcelino.
Y nuestra hija, María.
Hola.
Está en mal estado, ¿verdad?
Bueno, pues sí, la verdad es que sí. Es un verdadero artista.
Eva empieza a aparecer.
Bueno, es el primer.
¿Y papá?
¿Quieres ver las esculturas?
Que pase un buen día. Buenos días.
Después los alcanzo.
Es precioso.
¿Sabes qué pasa con la ira?
Es un arma que dispara por la culata. Te duele más a ti que a la persona a quien
apuntas.
Perdone.
Perdone. ¿Me deja verla?
Es del paleo... paleolítico.
Y es perfecta.
Mira. Para conseguir un filo así, hay que tener una técnica muy sofisticada.
Perdoné. ¿Dónde la encontró?
Buenos días.
Modesto Cubillas.
¿Se acuerda, señor?
Fui quien le mostró la cueva.
Por supuesto, por supuesto.
¿Usted encontró la entrada?
No, fue el perro.
Yo estaba cazando conejos y él se perdió. Fui a buscarlo y...
¡Aparte esas zarzas!
Y vi que habían caído rocas de aquí la cabeza y... ¿Estás ahí?
¿Estás ahí?
¡Pum! Saltó y me lamió la cara.
Déjeme verlo.
¿Quieres mirar?
Vamos.
¡Hola!
Mero, Mero, por favor.
Ampliad un poco la entrada.
Me gustaría entrar mañana.
Gracias, señores. María, vamos. Adiós, jefe. Adiós, señorita María. Adiós.
Sí, eran animales muy grandes.
El mamut lanudo era más grande que el elefante. Y los suros, vacas grandes
carros. ¿Por qué?
Hacía mucho frío. Era el final de la glaciación.
Está roto.
Mira cómo partían el hueso para llegar a la médula. La mejor parte.
¿Dónde lo has encontrado?
Allí.
¡Mira, papá!
¡Dibujos que bailan, papá! ¡Dibujos que bailan!
¡No! ¿Lo ves? ¡Se mueven! ¿Qué pasa, cielo? ¿Qué se mueve?
¡Las piedras!
¿Qué dices?
¿Las piedras parecen bueyes?
¡No! ¡Mira!
Está húmedo.
Húmedo.
¿Esto qué es?
Es toda una manada, papá.
Ese está en pie. Y ese no está acabado.
¿Quién los pintó, papá?
No lo sé. ¿Fueron los primitivos?
No lo sé, María.
¿Sellada como una tumba?
¿Y dejaste entrar a tu hija? Fue hace miles de años. Un desprendimiento.
Podría haber otro desprendimiento en cualquier momento.
No. ¿Cómo se te ocurre?
¿Acaso has olvidado qué día es mañana?
Es el santo de nuestra pequeña.
Claro que no me he olvidado.
Entiendo tu preocupación, amor mío.
Pero si no asumimos... Riesgos, ni tan solo pequeños riesgos prudentes.
Nuestras vidas serían muy pobres.
María ha hecho un gran descubrimiento.
Los murales de la iglesia también son muy antiguos. Estas pinturas son mucho
antiguas. ¿Cuánto?
Diez mil años, quizá más.
Eso es incluso anterior a Adán y Eva, ¿no puede ser?
¿De verdad crees que tus cavernícolas eran pintores?
Fuera quien fuera.
Fue un gran artista. Tan grande como cualquiera en la historia.
Señorita María.
Es un milagro. Es increíble. Si no lo hubiera visto con mis propios ojos,
tendría que hablar con el profesor Villanova. Y después ponernos en
Cartayac.
Basta.
¡María!
Mi descubrimiento está a la altura de la genialidad de Cartayac. ¿Qué te parece?
No he oído hablar de él.
¿Te ha contado papá lo de los bueyes?
Sí, que los has encontrado.
¿No estás enfadada conmigo?
Claro que no, cariño.
¿Y no estás enfadada con papá por lo de Adán y Eva?
No te preocupes por esas cosas.
A ver, ¿me vas a enseñar los bueyes peludos, jovencita?
No son bueyes peludos, profesor. Sino bisontes que vivieron en esta región
durante la glaciación.
Vaya, una joven arqueóloga.
Mirad aquí.
Y aquí.
Pero mirad esto.
Fijaos en su cabeza.
Es como si lo hubieran pintado ayer.
Me pregunto si la oscuridad de la cueva los ha preservado durante siglos. Es
difícil ponerles fechas sin estratos geológicos. La cueva estaba sellada. Y
más reciente que hemos encontrado es del Paleolítico Superior.
Diez mil años, según sus cálculos. Hay tallas y grabados de ese periodo. Pero
son pequeños, manejables, trabajo de primitivos. No hay nada parecido a esto.
Hemos encontrado esta concha. Quizá metía pintura. Estaba en la pared.
Hay trazas de color.
¿Lo ven? Podría ser ocre rojo. Sí, es posible.
Entonces, ¿qué opinan?
No había visto nada igual.
No creo que nadie lo haya visto.
No encaja en absoluto con nuestra idea del hombre prehistórico. Tal vez
ideas estaban equivocadas.
Caballeros, por favor, respeten a nuestro distinguido invitado.
Algunos de ustedes habrán visto ya las pruebas de la cueva.
Un... Un mural polícromo con criaturas extinguidas en condiciones inmaculadas.
No hay otro ejemplo de un trabajo paleolítico semejante en ninguna parte.
¡No es paleolítico!
Señor, esto es paleolítico.
Y esto es paleolítico.
Tengo una gran colección que el ayuntamiento está invitado a ver, que ha
de la prehistoria mi campo de estudio durante años.
Entiendo que se trata de un descubrimiento impactante. O un error
hará de los cántabros el adverreír del mundo entero.
¿Puedo preguntarle, señor, cómo explica usted las pinturas?
Por supuesto.
Son la obra de unos esclavos fugitivos de cuando esto era una provincia
romana, hace dos mil años.
No cabe duda de que esas bestias aún predominaban en su bárbara patria. No
ni la más mínima prueba que lo respalde.
No hay nada en esa cueva que tenga menos de diez mil años.
¿Nada? de lo que presenta usted.
¿Pero cómo podemos estar seguros? ¿Cree que falsearía las pruebas?
Señor.
Caballeros, por favor, dejen acabar a don Marcelino.
Sé que lo que proponemos parece... extraordinario.
Pero así son los... ¡Son monos con pinceles!
Creemos que...
Si cuidamos la cueva de manera correcta, los expertos
internacionales que hemos invitado a ver las pinturas compartirán la percepción
de que este descubrimiento en nuestra provincia es de enorme
importancia en la historia de la humanidad.
¿No es su esposa?
Sí.
Una buena mujer.
Devota.
Gran mecenas de nuestra iglesia.
Seguro que necesita orientación.
Un gran discurso.
Profesor.
Extraordinario, ¿no?
Considere esto.
A un completo novato le da por la última moda de París y casualmente hace un
descubrimiento extraordinario al lado de su casa.
¿No se huele algo raro?
Es profesor Villanova, es amigo de la iglesia.
Dejó al descubierto las alocadas conjeturas darwinistas que apoyaban esa
Me sorprende que forme parte de una especulación tan temeraria.
Sí, exacto. Solo una cría se sumaría a tamaña santa. Disculpen. Oh, que listo
mi papá. Disculpen. Padre Tomás, monseñor, espero que no crean...
Gloria, gloria, gloria, mi pequeña.
Vendrás a mí.
Escucha esto.
Tablanca escribe.
Sautuola parece más interesado en su ensalzamiento personal que en investigar
con rigor.
A ver, ¿quién es ese tal Tablanca?
Su columna es muy famosa.
Hace un comentario moral del día a día.
Un comentario inmoral. Cada palabra es retorcida.
Cartayano ha contestado.
Tal vez no está de acuerdo contigo.
Ya.
¿Sabes? Nadie se lo cree hasta que lo ve.
Por cierto, estaba pensando que podría enviarle pinturas bien
ejecutadas. Mis esbozos no son fieles a los colores, al arte.
El pintor que tienes trabajando en la iglesia, ¿cómo se llamaba?
Paul. Paul.
Paul Rattier.
¿Quieres que se lo pregunte?
Sí.
¿Mesía Ratier?
Madame. Buenos días.
Un placer verla.
¿Cómo está nuestra madre, Eva?
Muy feliz, a pesar de haber llevado a la humanidad al desastre.
Me preguntaba si debería rebajarle la sonrisa.
Es el momento final de su felicidad con Dios. No se lo arrebate.
Ya tengo la respuesta.
Le dejan cambiar lo que quiera.
María, seguro que me cierra a ti y sabe lo que haré.
Es una buena pregunta.
A veces la pintura está tan descolorida o agrietada que cuesta saber qué se
pretendía. Mire esto, la comisura de sus labios.
¿Es un labio curvado o un agrietado?
Pero estaría cambiando la historia.
Bueno, mejorándola un poco.
¿Quería ver al padre Tomás? Creo que está en la sacristía.
No, es a usted a quien quería ver.
¿A mí?
Es muy guapo.
María Justina.
¿Qué? Es un hecho, mamá. No hay que tener miedo a los hechos probados.
Una dama debería evitarlos siempre que le sea posible.
Lo contrario sería impropio.
¿Sabías que los gusanos excavan hasta dos metros bajo tierra?
Vaya, ¿en serio?
Es lo que dice el señor Darwin.
¿Te lo ha contado tu padre?
Solo lo de los gusanos. No me cuenta nada sobre la evolución ni esas cosas
las que os peleáis.
Espérame aquí.
La Biblia habla claramente de Adán y Eva.
Correcto. ¿Y quién te dio capacidad de razonamiento?
Dios.
Entonces, ¿cómo pueden chocar?
Que la fe y la razón no concuerden no es muy importante.
El Santo Padre nos dice que las falsas opiniones le arrebatan el lugar a la
auténtica verdad.
Pienso en Galileo y en el castigo que la iglesia le infligió. Ahora sabemos que
fue un error.
Más o menos, más o menos.
Galileo reveló las obras del divino universo.
Pero para los darwinistas no existe la divinidad.
No hay lugar para la humanidad ni para la creación solo para la obra aleatoria
de una naturaleza pobremente descrita por la ciencia.
Pero ya que ahora comprendemos más, ¿no habría también que demostrar nuestras
verdades? Querida, no se trata de la órbita del sol o de la tierra.
Es el hombre que enfrenta su débil intelecto a la majestad de Dios.
El racionalismo.
Quiere destruir las bases más profundas de la sociedad humana. Amor, honor,
familia. No se entenderían en un mundo puramente racional.
Me preocupa, María.
Mi marido interfiere mucho en su educación.
Hija mía, comparto tu preocupación.
¿Quién creó el mundo?
Dios creó el mundo.
¿Quién es Dios?
Dios es el creador del cielo y de la tierra y de todas las cosas.
¿Qué es el hombre?
El hombre es una criatura compuesta de cuerpo y alma, esta imagen y semejanza
Dios.
¿Por qué Dios te creó, María?
Dios me creó para conocerle, para amarle y para servirle en este mundo.
¿Y Dios quiere que le sirvas?
¿Estando distraída?
¿Sin prestar atención?
No, padre.
No, no lo quiere.
Admiro mucho su creación, padre.
¿Sabía que los mismos huesos que tenemos en las manos los tienen los delfines y
los murciélagos? ¿No es maravilloso?
¿Quién creó el mundo?
Dios creó el mundo.
¿Quién es Dios?
¿Te ha gustado?
No me gusta.
¿Su mujer?
A mí me suena bien.
Escarlate.
Para días de confrontación.
Pero Wagner es el peor.
Es mejor no estar aquí.
Gracias por avisar.
Un cuenco.
Un disco.
Vamos a tiendas.
¿Profesor Villanova?
¿Cómo está, señor? Un gran artista. ¿Quisiera persuadir a mi esposa para que
venga a ver las pinturas?
Me temo que no.
Por favor, adelante.
Puede parecer aleatorio, pero cada uno de ellos está perfectamente colocado
según la formación de las rocas.
¿Y la calidad?
Como artista, ¿cuál es su opinión?
Para serles sinceros, son extraordinarios.
Se entiende el movimiento, la energía.
Observa la naturaleza de una manera moderna. Tengo que replantearme lo que
asumido sobre el arte.
Me ha dejado asombrado. ¿Entonces no es el trabajo de unos monos? En absoluto.
¿Ve lo que esto significa?
Hace diez mil años la humanidad estaba donde estamos ahora, creada con alma y a
imagen de Dios. No hemos evolucionado hacia la humanidad.
que siempre lo hemos sido. ¿Cree entonces que las pinturas se avienen con
¿La fe y la razón? Conchita, querida, si estamos en lo cierto,
entonces el hombre primitivo en esa época tenía la habilidad
de describir pintando lo que veía. Es todo cuanto sabemos. No deberíamos
intentar encajar los hechos en unas creencias.
Tenemos que esperar a Cartayac.
Si la montaña no va a Mahoma, con su permiso, quisiera presentar los
descubrimientos en la Conferencia Internacional de Prehistoria de Lisboa
que viene.
Será fácil que después vengan los delegados.
¿Lo haría de verdad? Por supuesto.
Gracias, amigo mío. Y usted debería venir.
Gracias.
Conchita.
¿Crees que la religión y la ciencia no pueden coexistir, verdad?
¿Verdad?
Amor mío, imagina, imagina
que yo soy la ciencia y que tú
eres la religión.
Sí.
No sé si esto es ciencia, pero seguro que no es religión.
El agua es más densa que el aire.
Por eso cuando la luz atraviesa una gota, se dobla, los colores se dividen y
vemos un arco iris.
¿Entonces el arco iris de Noé fue solo un reflejo y no una promesa?
Si exploramos el misterio de la creación.
Y descubrimos cómo funciona.
Anulamos lo maravilloso que es.
Ya sabes que una pieza musical está hecha de notas, acordes, confases y
silencios. Pero esto no impide que suene bien o que inspire ideas bonitas.
Lo impide cuando me toca aprenderlo.
Cariño. Ha llegado esto por mensajero.
Es de Cartayac.
Parece ser que su majestad, que está de vacaciones en la región, quiere ver las
pinturas. ¡El rey! ¡Qué bien, papá!
¡Exacto! ¡El rey Alfonso XII!
Ellos son nuestros trabajadores. ¿Majestad? Muy bueno. Gracias.
Felicidades. Bien hecho. Disculpe, majestad, pero este perro encontró la
Yo soy su dueño. Por derecho, debería ser tranquilo. No hay por qué
Solo es un perro ovejero. Ahora un perro ovejero real.
¿Un perro? Sí. El descubrimiento fue cosa del azar. De los ríos, su más
servidor.
Como sabrá su majestad, he hecho muchos descubrimientos importantes en esta
región. Marquisa.
Señor, ella es mi esposa, María Conchita.
Señora Sautuela, su marido ha dado a España algo de lo que estar orgullosos.
El mundo entero debe saberlo.
Gracias, señor.
Y tú debes de ser la pequeña que encontró los bueyes.
¡Bravo!
Una fotografía.
Ven.
Don Marcelino, felicidades de nuevo por tan gran descubrimiento.
Estaba pensando que antes era nuestro secreto.
Cuando vayas a Lisboa y se lo cuentes a Cartagena, lo sabrá todo el mundo.
Bueno, pero está bien compartir el conocimiento, ¿no crees?
Sí.
Escucha, María.
Cuando visité la cueva por primera vez, no vi nada.
Cuando volví, los dos...
Descubrimos el bisonte. Bien, ¿cuál fue la diferencia?
¿Fuiste a París y aprendiste del señor Cartayac?
No.
La diferencia fue que tú estabas allí.
Miraste sin prejuicios.
Siempre será tu descubrimiento, María.
Oh, ah.
Me cierra a ti.
Monseñor.
¿No es magnífico? Sí, muy bueno.
Me cierra a ti. Fue una buena elección.
Siento que se perdiera la visita del rey.
Sin duda ha sido lo más emocionante que recordamos.
Lo disfruto, me alegro. Pero no se jacte demasiado.
El orgullo, el orgullo intelectual o el deseo de un honor mundano es
una trampa para los buenos creyentes.
Piensa en los escribas y en los fariseos.
¿Te parece bien para ir a Lisboa la semana que viene?
¿Aún tienes que ir? ¿Cómo?
Ya ha venido el rey.
Es la mayor conferencia sobre prehistoria.
El profesor Villanueva me honra mucho con su invitación.
¿Y vendrán aquí?
Para empezar con el trabajo de reconocimiento, sí.
Son ateos.
Es una reunión científica. No discutimos sobre esas cuestiones.
¿Qué más necesitas saber, Marcelino?
Todo.
Todo.
¿Cómo lo hicieron?
¿Las pinturas eran habituales y han estado perdidas hasta ahora?
¿O son el trabajo de un genio, el Leonardo del Paleolítico?
Todas las pinturas son de bisontes.
Pero no hemos sido capaces de encontrar ni un solo hueso de bisonte en la cueva.
¿Qué propósito tenían?
¿Se trataba de un entretenimiento?
¿Una celebración?
¿Religión, tal vez?
¿Estás de acuerdo con el profesor Villanova?
¿Quieres encontrar el alma de los cavernícolas?
Solo quiero entender las pruebas.
Deberías venir a la iglesia.
Fa sostenido. Fa sostenido.
Presta atención.
Mamá.
Monsieur Paul dijo que podía ir a dibujar con él.
¿Puedo ir?
¿A dibujar?
Supongo que sí.
Pero no vuelvas a entrar en la cueva. No tardes. Sí, mamá.
¿Sabes hacer esto?
¿Qué estás haciendo?
Necesitamos colores para pintar.
¿Sabías que antes el mundo estaba todo helado?
Incluso los mares.
¿Podría haber ido andando de aquí hasta América?
Patinando. A ti te gustaría ir a América.
¿Y a quién?
Mamá y papá no quieren.
Aquí tienen todo lo que quieren.
¿Y tú no?
Me encanta tener una guía tan experta como tú, pero espero que no te estés
haciendo clases. Papá dice que la mejor manera de aprender es hacer cosas.
Tiene razón.
Es un hombre muy sábio.
¿Su papá era pintor?
Y su padre también.
A lo mejor tu tataratataratataratatarabuelo pintaba
Nunca lo había pensado, pero me gusta la idea.
Pintemos un mural.
El jefe de la cueva lo planificó muy bien.
No puedo.
Claro que puedes.
Pintar es observar.
Eso es todo.
¿Sabes qué?
Siempre serás quien descubrió las pinturas más antiguas del mundo.
Poca gente consigue algo así ni siquiera parecido en toda su vida.
Y menos a los nueve años.
¿Tengo razón?
¿A que sí?
Sí.
Inténtalo.
Es demasiado.
Dame un poco.
Ya es tarde.
Tengo que irme a casa.
Buenas tardes, señor.
Menuda cara. Me gustaría pintarlo.
Este hombre es un horrible oso de las cuevas.
¡Oh, no!
¿Qué?
Gracias. María. ¡María!
Es lo que me han contado.
Que tu marido no cree en la Biblia.
Que utiliza las pinturas para hacer daño a la iglesia. De eso nada.
No piensa así, Elena.
Te lo digo para que no te coja desprevenida.
Padre Tomás.
Qué bien que haya venido, hija mía.
Siempre vengo, padre.
Monseñor, trae un mensaje especial de lo visto.
Visto el reciente alboroto.
Sí. ¿Su marido vendrá?
Se está preparando para mostrar sus descubrimientos a los expertos.
Para mayor gloria de Dios.
El Señor nos libre de aquellos que caen al abismo del materialismo y del
ateísmo. Su labor es destruir los pilares más profundos de la sociedad.
Llaman a las divinas escrituras mitología.
Niegan el virgen nacimiento. Atacan a la sagrada familia.
Pensad en el peligro al que se exponen vuestros hijos por tamaña herejía.
Son demonios peligrosos e implacables.
Aquel que no admita que el mundo y todo lo que en él existe fue creado
por la gloria de Dios.
Comulgado y excluido de la iglesia.
Me voy a la cueva.
Los primitivos no tuvieron una vida fácil.
Nadie tiene una vida fácil, María.
Aquí está.
Los estábamos esperando. A su servicio.
¿Sautola? ¿Viene de parte de Monsieur Cartayac? ¿O sí?
Bienvenidos. Son muy, muy bienvenidos.
Para el camino de Lisboa, a la conferencia.
Por favor,
¿quiere entrar?
Será un gran placer enseñarle la cueva.
Preferiría verla por mí mismo, si me permite.
Como usted desee, sí.
Sí, por favor.
Le hará falta esto.
Claro.
Mire la profundidad del color.
Su definición es como si no hubiera pasado el tiempo.
La pintura todavía está fresca.
Media hora. ¿Qué estarán haciendo?
Oh, qué maravilla. Un ciervo. Quien quiera que lo haya pintado. Tenía un
talento. Ratier.
Pero esas patitas... La proporción está mal.
Es evidente que nunca ha visto un nudo.
No es un nudo, es un pisante.
La maldita niña otra vez. ¿Quién es?
¿Qué estás haciendo aquí? Nos estás espiando, ¿no?
¡Fuera, venga!
Esta es mi cueva, no la suya. ¡Fuera, venga!
María, ¿qué estás...? Típicas antes de un chalado. Dejar que una niña juegue
aquí dentro.
La niña hizo el descubrimiento, mientras que a usted, señor, nadie le ha
invitado.
Llévese su maliciosa opinión de aquí. ¡Fuera!
Es un mentiroso y el otro un idiota que no sabe nada.
María, basta. Es una visita muy importante y tenemos que comportarnos de
científica. Señor, por favor.
Pero no lo comprenden, papá. Llévesela fuera, por favor.
No lo comprenden.
¿Qué dice? Déjeme mostrarle el resto de la copa, por favor.
Señor.
¿Qué ha pasado?
¿Dónde estaba él?
El aire de la cueva es malo. Es un lugar malísimo. Hay más casos en el pueblo.
No todos han estado en la cueva. Todo el mundo ha estado en esa maldita cueva.
¿Ves lo que has hecho?
Desenterrando lo que había que dejar en paz. ¿Dejarlo en paz? ¿Para qué? ¿Para
seguir sumidos en la ignorancia y el error? No respetas las cosas tal como
No. Si son un error, no.
Eres tan arrogante.
Crees que los que discrepan contigo son unos ignorantes. No, pero este
dogmatismo que os cierra... ¿Dogmatismo?
Has perdido la fe y quieres quitarme la mía. No se trata de la fe, es la lógica,
pero si la fe te ayuda a vivir... No me trates como a una niña.
¿Acaso piensas que creer es fácil? Creer en un dios, todopoderoso, que ama y que
destruye su creación gratuitamente, no, no es fácil.
Odias a Dios por llevarse a los niños. No, no he dicho eso. No tergiverses mis
palabras. No deberías tener niños a tu cargo.
Yo no les atosigo con el pecado y el infierno. Tú no pienso escucharte más.
qué no tienes argumentos, querida? Pará, por favor, pará.
Lo siento, lo siento. Tranquila, tranquila.
Vete, vuelve a tu cueva.
Profesor.
Marcelino.
¿No sería mejor mostrarlos en la conferencia?
Me han dicho que hay cierta resistencia. La idea de unas pinturas tan antiguas
es difícil de asimilar.
Van a causar sensación.
Estimados colegas.
Hay muchos expertos distinguidos.
Tal vez en España no podamos igualar la eminencia de Francia, pero el buen
Señor nos ha bendecido con un descubrimiento milagroso. A partir de
que volver a construir de nuevo la historia de la humanidad.
Este descubrimiento desafía a mis propias creencias.
Pero no me corresponde a mí exponerles los descubrimientos.
Aún no lo conocen, pero seguro que pronto será conocido en todo el mundo.
Señores, don Marcelino Sautuola.
Marcelino, adelante.
Gracias,
profesor Villanova.
Yo... Caballeros, para mí es un grandísimo honor.
Solo soy un simple soldado, pero aquí me tienen, dirigiéndome a los generales.
Parece bastante plausible sugerir que estas extraordinarias pinturas,
que quizá representen a animales nunca vistos en la zona desde la última
glaciación, que estas obras maestras daten de ese mismo periodo.
Me quito el sombrero ante usted, profesor Villanova. Nos ha asombrado.
No culpo a Messias Autuola, un simple aficionado, por su fracaso en la
comprensión de los principios básicos de nuestra ciencia. No esperamos milagros.
¿Ya desaparecieron en la ilustración?
Ya tenemos bien estudiado al hombre prehistórico.
¿Y debo informarle, señor?
De que en estos estudios no hay prueba alguna de murales. Ni siquiera dibujos
sencillos. Por eso le instamos a visitar la cueva.
Nosotros también nos asombramos mucho de... Es imposible que unos primitivos
cerebro rudimentario pudieran crear trabajos tan elaborados.
¿Niega la evolución, señor?
Claro que no.
Pero si hay pruebas que... ¡Muéstrame esas pruebas que cambian la prehistoria
tal como nosotros!
¡Pobres ilusos, la entendemos!
Es lo que pretendemos.
Todo está allí, en la cueva.
Pero un momento.
Esto puede ver el mismo animal, en el mismo estilo, en una piedra
pequeña que encontramos en la cueva. No hablamos de obras portátiles, sino de un
fresco pintado por un Miguel Ángel paleolítico. O tal vez una tribu entera
de Miguel Ángeles. No admite.
Pruebas que desafíen su preciosa teoría y eso no es hacer buena ciencia.
Este es un asunto muy serio.
Monsieur Arlet examinó las pinturas y determinó que solo son burdas
falsificaciones. Monsieur Arlet declara que no se podrían haber hecho
sin luz artificial y que no hay marcas de hollín en el techo como hubiera
sucedido al usar antorchas primitivas.
Es más, en las pinturas antiguas en roca el pigmento entra en la piedra, pero en
este caso está en la superficie y sigue fresca.
A veces el pigmento está por encima de una capa de calcita y en algunos casos
está por debajo de la calcita.
¡Esta es la prueba encontrada en el lugar!
¡Pintura fresca!
¡No, no, no, no, por favor! ¡Ese no es el caso! ¡Por favor! De acuerdo que la
factura de la ruptura es un hecho sorprendente, pero consideren que la
estuvo cerrada durante miles de años, quizá decenas de miles. ¡Liego le su
pintando en la cueva de Altamira!
¡Lo niega! ¡No tengo ni idea de qué está hablando, señor!
¡Señor! ¡No puede taparse los ojos! ¡Va contra la ciencia, contra la verdad!
¡Y se pasa ya!
¡Puede ser el descubrimiento de nuestra era! ¡Ni siquiera va a ir a verlo,
señor!
¡Ya sé que me encontraré, señor!
¡Es un falsificador!
¡Debería avergonzarse!
¿Papá?
Todos sus argumentos.
Menos la luz.
¿La luz?
No, no.
No entiendo.
¿Por qué no hay marcas de Ojin?
Nada,
nada. Ya has hecho más. ¡Es suficiente!
¿Pero qué estás haciendo?
¡No, pero por favor! ¡Vuélvame!
¡Por favor!
¡No tiene paquete!
¡Basta!
¡Ya es suficiente!
Yo quise pintar allí. Yo enojé al oso de la cueva. Encontré el bisonte. Todo es
culpa mía.
Le odias porque él quiere a mamá.
María.
A tu habitación.
¡A tu habitación, ya!
¡La odio! ¡Odio tu cueva! ¡Desearía no haberla visto nunca!
Lo siento mucho.
Madame, he conocido a falsificadores.
Y gente que encarga falsificaciones. Es algo inevitable en mi trabajo.
Sé que tú no... Sí, pero siempre se falsifican obras esperadas. Una de una
u obras ya existentes. Así el mercado las demanda.
Pero nadie falsificaría nunca algo tan original, tan
improbable.
Como el bizonte de Altamira.
Gracias, Paul.
Eres un buen hombre.
Él es un buen hombre.
Un visionario.
El tipo de hombre que siempre despierta la envidia del hombre pequeño.
Le he escrito a Ratier.
Para disculparme.
Yo también te pido disculpas.
He hablado con Monseñor acerca de mis temores con María.
Tienes razón.
Nunca quise decir que no sirvieras como padre.
No debería tenerla cerca.
Soy un idiota.
O peor aún.
En todos estos años nunca ha salido de tus labios una palabra que supiera que
fuera fiel. Conchita, por favor. ¿Por qué ibas a hacerlo ahora?
Para conseguir hacerme un nombre.
Para que los otros prehistoriadores parecieran idiotas.
Para conseguir la gloria para España.
España, tan bonita y tan injusta.
Hacer ver que un descubrimiento tan importante podía ser obra de
un simple español.
Sé que ninguno de ellos puede ser el motivo. Conchita, creía en la ciencia.
Lo quería para nada.
Perdóname.
¿A dónde vamos?
A confesarnos.
¿Qué has pecado?
A la ciudad, por favor.
Perdóneme, padre, porque he pecado.
Hace dos días de mi última confesión.
Desde entonces he descubierto su traición, padre.
¿O debería decir señor Tabianca?
¿Debería darle vergüenza?
¿Cómo se atreve a acusarme?
Usted escuchó mis confidencias y las usó contra mi marido. Eso es traición.
No hablamos bajo secreto de confesión. Usted y sus normas.
Tergiversó mis palabras acusándolo de pervertir la mente de una niña. Lo que
hace su marido es revolucionar mentes irreflexivas para que duden de la
Su cueva oscurece la luz pura de la razón divina por una turbia casualidad.
he leído sus artículos, monseñor Tablanca.
Me da igual volverlos a oír, por muy bien que les parezca. Mi labor es
la fe de la iglesia. Y la mía es deberme a mi marido, quien no tiene un ápice de
falsedad. Antepone su marido a Dios.
A Dios, no. Lo antepongo a usted.
Debería confesarse, hija mía, antes de hundirse más en el error.
¿Confesarme a usted, monseñor, para leerlo en el periódico de mañana?
Mamá, a lo mejor tienes fiebre.
No, estoy fría.
Ni una palabra a papá.
Llevado a cabo por un simple aficionado, este estudio puede ayudar a hombres de
ciencia a arrancarse el velo de ignorancia y demostrar, más allá de toda
duda, que estas pinturas son de origen prehistórico.
¿Esto qué es?
Se llama médula. Es el mejor aceite para lámparas. ¿Por qué es?
Es limpio, constante y no deja marcas. ¿Por qué no deja marcas?
Buena pregunta.
Muy buena pregunta.
Disculpe, Pasi.
¿Me lo deja un momento?
María.
Una lámpara.
Esto es ciencia.
Una idea.
Un experimento.
Una prueba.
¿Ves lo bonito que es?
Sí, papá.
Si eres un buen científico, nadie podrá arrebatarte la verdad.
Amén a eso.
Ahora le podrás decir a Cartagena que se equivoca.
Tendrá que disculparse.
No será suficiente.
Te acusó en público.
No, él tiene más que perder.
No es fácil cambiar de dirección cuando ya tienes un rumbo.
Lo sé.
Piensa en el jardín.
Si las ramas cruzan el camino, tienes que mover el camino.
Marcelino, ¿por qué no me llevas a la cueva?
¿No me dijiste que las artistas eran mujeres?
¿Ya sabe qué decir?
Siempre admiré su atención al detalle. Algo extraño en una afición.
¿Cree que exigirá una disculpa pública?
Nunca ha manifestado una queja al público.
Entonces su reputación está a salvo, profesor Cartellac.
Ya he llegado.
Que la humildad ilumine su camino.
¡Mamá!
¡Mamá!
María.
Es usted justo como me lo había imaginado.
Hemos esperado mucho tiempo.
Cierto.
Debería haber venido hace tiempo.
El señor Sautola habrá oído hablar de las pinturas descubiertas en la Dordogne
el pasado año.
No hay duda alguna sobre su antigüedad.
Estaban cubiertas por capas de tierra de más de 10 .000 años. Y eso es lo que
los trae a nuestra casa.
Veinte años después de arruinar el buen nombre de mi marido.
De todo corazón, me gustaría enmendar la injusticia que cometí con él.
¿Puedo disculparme en persona?
Papá, está aquí.
Cartayac.
No se lo puede decir a mi marido.
Dígaselo al mundo.
Por favor, Mer...
Adelante, caballeros.
Durante los años posteriores al descubrimiento, mi padre y toda mi
sumimos en una gran tristeza, mientras la humillación y el rechazo público
llegaban tras las injustas acusaciones de falsificación.
Mi padre murió en 1889.
Trece años más tarde, en 1902, después del descubrimiento de varias cuevas en
Francia, Emile Cartillac...
Visitó Altamira y publicó su famosa disculpa, Mea culpa de un septic,
reconociendo sus errores, la honestidad de Marcelino Sanz de Zautuola y la
autenticidad y antigüedad de las pinturas.
Su honor fue al fin restablecido.
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