Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Esta soy yo con mi abuelo.
Es nuestra primera foto juntos.
Y estos somos nosotros hoy en día, muchos años después, con toda la
El abuelo a la derecha y yo a la izquierda.
Es la última foto que hay de todos nosotros.
Poco después de esta foto, todo cambió.
A menudo pienso en cómo habría transcurrido mi vida si hubiera venido
en Turquía y no en Alemania.
El hecho de que fuera fabricada en Alemania se lo debo agradecer al milagro
económico alemán.
Desde mediados de los 50 hay un flujo constante de mano de obra que procede
sobre todo del sur de Europa.
Los médicos alemanes examinan in situ la capacidad laboral de estos hombres y
mujeres.
El procedimiento se asemeja al de un mercado de ganado. Aquel al que se le
considera apto puede viajar a Alemania.
Y ya conoce la extrema necesidad del mercado de trabajo.
Y como en su momento no había suficientes obreros especializados de
italiano o español de los que se pudiera echar mano, tuvimos que recurrir a
trabajadores turcos.
El 10 de septiembre de 1964, un inmigrante hizo historia en Alemania.
Aquel día el número de inmigrantes alcanzó un récord histórico.
Uno de estos hombres estaba predestinado a alcanzar el honor y la gloria.
Pero por desgracia solo podía ser uno.
Pero en el caso de Armando Rodríguez, el trabajador
extranjero un millón, tales honores y una motocicleta de dos plazas resultaron
para él algo ciertamente incomprensible.
Manifiestamente el recién llegado no acababa de entender que él y los que
como él eran imprescindibles para el estado del bienestar en Alemania.
Aunque fuera entonces Armando Rodríguez el que proporcionara los titulares,
contaremos aquí la historia del emigrante un millón uno.
Un hombre llamado Hussein Yilmaz, mi abuelo.
Y así es como el abuelo entró en su prometedor futuro.
Esto no puede ser.
Tomo la píldora cada mañana.
¿Qué he hecho?
¿Qué clase de esperma tienes?
Así que todos teníamos nuestros problemas.
Incluso mi primito, Cenk.
Cenk, ¿y tú qué dices? ¿Dónde colocamos tu cartelito?
¿Alemania? Sí, cierto, pero ¿cómo se llama ese bonito país de donde procede
padre?
Anatolia.
Se dice Italia.
No, Cenk, tiene razón. Se llama Anatolia y se encuentra en el este de Turquía.
Este mapa solo es de Europa y... Bueno, acaba en Estambul.
Podemos colocar aquí el cartelito, ¿de acuerdo?
Engin, ¿tú qué dices?
Estambul. Estambul, muy bien.
Bien, pues, ya estamos todos.
¿Qué pasa?
¿Estás emocionado? No.
Dios mío, ayúdame.
Dios mío, ayúdame.
¿O no?
Señor y señora Gilmas, ahora solo falta el punto 4 del anexo 18.
¿Se comprometen como futuros ciudadanos alemanes a adoptar la cultura alemana
como cultura principal?
Eso quiere decir que se harán miembros de un club de tiro, que comerán cerdo
veces por semana, que verán la serie El lugar del crimen los domingos y que
pasarán un verano sí y otro no en Mallorca.
¿Están dispuestos?
¿Aceptar estas obligaciones?
Sí, por supuesto. Todo tiene que ser perfecto.
Les felicito.
Ya son alemanes.
No te pongas así. Seguimos siendo turcos.
Ahí viene mi chico.
¿Y qué tal hoy escuela?
¿Qué te ha pasado, enojo?
Nada. Toma, es para vosotros.
Chen, ¿qué te ha pasado en el ojo? Nada.
Hijo, ¿qué te ha pasado en el ojo? Déjale. ¡Nada!
Un chico turco de su clase se ha burlado de él. Le ha dicho que no era turco de
verdad. ¿Qué?
¿Ali? Mañana te vas a escuela y le enseñas a Isaac Zollexec lo más turcos
somos nosotros.
Papá.
Que mi nieto no turco, ¿verdad? ¡Venga ya!
Muy bien. Las manos fuera.
¿Quieres más? Qué bueno está.
todo riquísimo. De verdad.
Casi todo lo ha hecho la abuela. No te gusta, cariño.
Si no hubiera sido por fin, no habría podido.
¿Por qué tienes que hacerlo siempre tan picante?
Nadie os ama.
También está picante.
A mí me encanta.
Siempre te estás quejando. Qué flojo.
¿Me acercas a este plato? Pásame esa botella.
Gracias.
Mejaba. Mejaba.
y comértelo todo.
Hola. Hola, Mohamed.
Me encanta cómo cocinas.
He perdido el autobús, mamá.
Siempre pasa algo a ti. Qué pena.
¿Qué te ha pasado en el ojo?
Nada.
Lo haces por costumbre.
Dámelo a mí.
Familia.
Tenemos sorpresa grande.
¡Ya somos alemanes!
Déjame verlo. ¡Qué bien!
No.
Esa no es sorpresa.
Sorpresa es... que he comprado una casa.
En Turquía.
En pueblo. En tierra de nosotros.
¿Y eso por qué?
¿Queréis regresar o qué?
Mirad.
Esta es tierra de nosotros.
Bonita, ¿eh?
Quiere que las próximas vacaciones vayamos todos juntos a Turquía. La casa
vieja y necesita... Nosotros tenemos planes para las vacaciones de otoño. No
podemos. Pero Mohamed está en paro. Él sí que puede ir.
Yo le pagaré el vuelo.
Ya se está metiendo conmigo.
¿Qué pasa? ¿Es verdad?
Yo pagaré todos los billetes.
¡Qué bien!
A ver, ¿todos juntos? No, no es buena idea.
Papá, ¿estás seguro?
¿Qué opinas? No me apetece volver a ir, papá, ¿no?
¿Qué opinas? ¿Qué opinas?
¿Qué opinas?
¿Qué
opinas?
¿Qué somos entonces, turcos o alemanes?
Alemanes.
Dede y Nene tienen ahora pasaportes alemanes. Solo es trozo de papel.
Seguimos siendo turcos.
Tú también.
Ninguno puede hacer ambas cosas. Como tú.
No podemos.
No, no puede ser. O eres de un equipo o eres de otro.
Y los abuelos son turcos porque están aquí.
Pues... porque los alemanes les llamaron. ¿Les llamaron?
Sí, no solo a ellos, sino también a otros turcos, italianos, yugoslavos. Los
llamaron a todos.
¿En serio?
Queridos ciudadanos del mundo, les habla la República Federal de Alemania.
Buscamos trabajadores. Si son jóvenes, fuerte que tienen ganas de trabajar.
Diríjanse sin más demora a los representantes diplomáticos más
¿Y luego? ¿Qué pasó luego?
¿Quieres escuchar toda la historia?
Pues todo empezó en un pequeño pueblo del sureste de Turquía.
Aquí. Más o menos allí donde el abuelo ha comprado la casa.
Era un pueblo precioso.
En un pequeño valle.
Las personas llevaban allí una vida sencilla y tranquila.
Cultivaban sus campos, cuidaban de su ganado y todo seguía el curso habitual
las cosas.
Solo un joven, al que llamamos abuelo, estaba pasando por una etapa
Había puesto los ojos en la hija del alcalde del pueblo.
No en la gorda, sino en la del medio.
La guapa.
Esta es la abuela.
No pueden hablar todos en nuestro idioma.
De acuerdo.
Eso significa más o menos... No.
Pero Hussein no quiso aceptar el no.
La raptó.
En aquellos tiempos, si un hombre tocaba a una mujer soltera,
Significaba que la chica quedaba deshonrada. ¿Qué significa deshonrada?
¿Cómo te lo puedo explicar?
Tiene que ver con algo sexual.
Vamos, coge las gallinas. Si las aprietas lo suficiente, pueden poner
huevo más.
¡No coges las gallinas!
¡Vamos, corre!
¡Belly! ¡Muhammed!
Sois hijos de un asno. ¿Cuántas veces os he dicho que no persigáis a las
gallinas, eh? De tanta excitación, dejan de poner huevos. Nosotros no hemos ido.
¿En serio, papá? Palabra de honor.
Sacar adelante a una familia de cinco miembros no era fácil en aquellos
A pesar de lo mucho que se esforzaba Justine, apenas les alcanzaba para Viru.
Mira lo que pone aquí. ¿Qué pone? No sé leer.
Aquí pone que en Alemania siguen necesitando trabajadores.
El marido de mi prima hace tiempo que se fue con los inviertos.
Y todos los meses le envía un montón de dinero a casa.
Dice que en un año ha ahorrado tanto dinero que se puede comprar un taxi.
Al igual que otros hombres, también Hussein dejó su tierra y vino a Alemania
como trabajador extranjero.
A Alemania, donde todo era distinto.
Sobre todo, el idioma.
Por
suerte,
alguien hablaba nuestra lengua.
Y deseamos que nuestra colaboración sea exitosa.
¡Gracias por ver el video!
Gracias por ver el video.
Voy a decírselo a mamá.
Mohamed, Leila.
Qué grandes estáis ya.
¿No me reconocéis?
Soy yo.
¿Qué pasa?
No sabéis quién es. Es papá.
Qué delgado está.
El abuelo nunca pensó que llegaría a traer a toda su familia a Alemania.
¿Por qué pasó eso?
¿Qué? Así es. Un total de 21 días seguidos ha faltado a la escuela.
Cuatro. Seis. Cinco y no se hable más. Cinco y un cigarrillo.
Me parece que falta disciplina en la familia.
Yo trabajo día y noche para que vosotros, retrasados, os convirtáis en
decentes y tú, hijo de dios, no faltas a la escuela.
Ya vuelve a escucharse a sí mismo.
¡Que estés quieto! Te voy a romper los huesos. ¡No, papá!
Los llevaré a todos a Alemania.
Allí os enseñarán disciplina y orden.
Ellos sí que saben hacerlo.
Entonces ya veremos quién se atreve a hacer novillos.
¿Lo dice en serio? ¿Nos lleva a todos a Alemania?
No. Claro que no.
Ya lo he arreglado todo. Dentro de una semana cogemos el avión.
¿Qué? ¿Qué pone ahí?
Estimado señor Gilmast, nos alegra comunicarle que su solicitud de
familiar... Así lo he aceptado.
Lo que significaba que había que despedirte.
¿Sabías que en Alemania hay Coca -Cola por todas partes?
¿En serio?
Sí, montones.
Cuando estés allí me mandarás unas cuantas.
No puede ser.
¿Por qué no?
¿Cómo va a caber una botella de Coca -Cola en un sobre?
Pues yo me alegro de no tener que ir allí.
¿Y eso?
Allí todos son infieles.
Mi hermano me ha dicho que los alemanes comen cerdos y personas.
Su símbolo es un hombre muerto en una cruz.
A este también se lo comieron.
Y todos los domingos se reúnen en una iglesia y se comen su carne y se beben
sangre. ¿En serio?
¿Se comen a la gente?
Toma, cariño.
En Alemania hace tanto frío.
Los he hecho yo misma. Dicen que los alemanes son muy sucios.
Esto es mío.
No es mucho, pero dicen que en Alemania solo hay patatas.
¿Solo patatas?
La última noche antes de su partida hacia Alemania, la abuela animó a todos
que intentaran recordar sus sueños.
Ella creía que los sueños podían ser visiones del futuro.
Pero justo esa noche, nadie pudo recordar lo que había soñado.
Nadie, excepto el tío Mohamed.
Gracias.
¿Qué haces vomitando en medio del cuarto?
Fíjate, la que has liado.
¿Por qué le echas la bronca?
¿Se ha asustado? Ven aquí.
Maldita rata.
Vaya bien.
Buen viaje.
¡Juchín! ¡Vamos!
¡Arriba! ¡Qué clase de hombre eres!
¿Por qué les echan agua?
Es una antigua tradición turca.
Si alguien se dispone a realizar un largo viaje, tiran agua como despedida
detrás de él.
Con ello, se desea que la persona regrese tan pronto como el agua se
Esto sí que es raro. Esto es exactamente como en casa.
No, nada de eso.
Mirad bien.
Aquí todo es completamente distinto.
Lo siento, tenemos que irnos.
Ya es tarde, Cheng tiene que ir mañana al colegio. ¿Ya?
¿Pero cómo era entonces? ¿Qué era distinto?
Pronto tú verás.
Porque nosotros vamos todos para allá. El abuelo ha comprado casa y necesita
ayuda de familia.
De toda familia.
Nosotros también tenemos que irnos. Hasta pronto.
Adiós. Nos llamamos.
Naturalmente.
Adiós.
Adiós.
Mira cómo lo hago, papá.
Bueno, ¿estás listo? ¿Podemos escupir ya?
Ya está.
¿Qué te apetece? ¿El sastrecillo valiente o mejor los siete cuervos?
Mejor este.
Alibaba y los cuarenta ladrones.
Alibaba era turco, ¿verdad?
Tan valiente como era, seguro.
¿Por qué yo no sé hablar turco?
Tú sabes un poco de turco.
Yo no puedo ir.
Lo siento mucho, pero tengo exámenes.
Exámenes.
Exámenes, exámenes.
Será maravilloso.
Ya lo verás.
¿No tienen otra forma de divertirte?
Como los salvajes, igual que los salvajes.
¿Para qué existe la pintura?
Serán demasiado pocos para usarla.
Va a tener que perdonarnos a los extranjeros.
Pero como nos pasamos todo el día en la jungla, no tenemos nada mejor que hacer.
Solo podemos hacer el vago y follar.
Así es.
¿Quién hablaba con usted?
Hay personas que se alegran de tener niños.
Incluso si son más de 1 ,5.
Hecho con amor.
¿Y?
Yo me voy a estas vacaciones a Turquía.
¿Qué?
¿Ahora?
¿Y eso? ¿Es aconsejable en tu estado?
Baby, estoy en la sexta semana.
Esa cosa no es más grande que una gominola.
Además... Necesito tiempo para decírselo a mi familia.
Me van a odiar.
¡Haltun! ¡Haltun!
¿Por qué tomaste azúcar verde?
¿No sabes que no me gusta el azúcar verde?
Pero yo me gusta el azúcar verde.
¿Qué pasa?
¿Qué pasó?
¿Estás haciendo un régimen?
¿Por qué tomaste el azúcar negro?
Hemos tomado el azúcar negro durante 50 años.
¿Por qué tomaste el azúcar negro?
¿Qué pasa?
¿Qué pasa?
¿Qué pasa?
¡Ah!
¿Están locos?
¿Por qué?
¿Qué es esto?
No quiero que vayas.
No puedo decir que no sin más. Ya lo he intentado. Y necesito tiempo también
para decírselo a mi madre. No sabes todo lo que puede pasar en Turquía. No
tienes ni idea.
De acuerdo, entonces yo también voy a Turquía. Ahora soy de la familia.
No, no lo eres.
No.
Eso es
algo completamente distinto.
¿Qué harán?
Vamos a tener un niño.
Somos una familia, tú, yo y el bebé.
Esto no nos convierte aún en una familia. Una familia se compone de tías,
abuelos. Es toda una historia.
¿Quién va a criar a este niño?
¿Nosotros o tu familia?
O sea, no sabes ni siquiera si te amé o no.
Es una locura.
Ay, Dios mío, Dios mío. ¿Ahora es la hora de irme?
¿Vamos a la casa?
¡Vamos! ¡Vamos!
¡Vamos! ¡Vamos!
¡Vamos!
¿Es que aún tienen que construir el avión o qué?
¡Muévete! ¿Qué pasa?
Cuatro horas. ¿En serio?
Me aburro.
¿Quieres jugar algo?
No, quiero comer. No, prefiero escuchar la historia, Shannon.
De acuerdo.
Pues... Llegaron a Alemania.
Y enseguida quedó claro que aquí todo era diferente.
Los hombres aquí no tienen bigote. ¿No?
¿Tiretas? Tiretas.
¿Dindobin? ¿Lo ves?
Aquí todos son gigantes.
¿Por qué se para ahora?
Un patio.
¿Qué? Ni idea.
Eso no es una rata cabeza hueca. Es un perro. ¿Y por qué no tienen patas
normales? ¿Y por qué está la rata atada con una cuerda?
Los alemanes sacan de paseo a sus perros. Para eso los atan con una
¿Los sacan de paseo? Sí.
¿Por qué los perros no salen solos?
Los perros duermen con ellos en sus camas.
¿Personas y animales en una cama? Sí.
Ahora todo poderoso.
¡Belly! ¡Ven!
Este es nuestro nuevo arte.
Y este es nuestro propio baño.
¿Y qué clase de silla rara es esa?
Es un váter alemán. Uno se sienta ahí.
¿Con el trasero ahí encima?
Sí, ahí.
Nadie se sentará ahí hasta que lo haya limpiado.
¿Quién sabe las enfermedades que tienen los alemanes?
Hola, todopoderosos discípulos.
El cuarto de los niños.
¿Tenemos que dormir ahí los tres? Yo no duermo con este en la misma cama.
Este es casualmente tu hermano. Tu propia sangre.
¡Date prisa, me lo hago encima!
Yo limpio la mierda de los alemanes y crees que lo hago demasiado despacio.
vas a enterar!
¡No pintan acá ni en tu casa!
¿Qué es eso?
Es Jesús. Los cristianos lo adoran. ¡Llévatelo!
¡Llévatelo!
¿Una figura de manera?
¿Adoran a una figura de manera?
A la Todopoderoso. Las cosas que hay que ver.
Podrías estarte quieto.
Tú tienes mucho más edredón. No es verdad.
Estás tan gordo que no lo necesitas para nada.
Te has pasado.
¿Qué? Mañana tienes que ir a comprar. Ya no queda pan.
Cuando vuelvo, las tiendas ya están cerradas. Tienes que hacerlo tú.
¿Estás loco?
Todo por tu culpa, cabeza de chorlito.
Por mi culpa. ¿Quién ha empezado cabeza de huevo?
Estamos aquí por tu culpa. Si no hubieras hecho siempre novillos,
todos viviendo aún en nuestra casa.
Que papá va a venir otra vez.
Quisiera un pan.
¿Pan?
¿Pan, señor?
Quiero pan, quiero pan.
No he cumparendo, lo pimento.
Pues entonces nada de pan.
¿Tiene leche?
Ah, sí.
Leche, leche.
¡Sal!
¡Macha! ¡Hala, todopoderoso! ¡Conocen la leche!
¡Macha! ¡Macha!
Soy Mingo.
Soy Mingo.
No puede ser basurero. Claro que sí.
No puede.
Ese es un trabajo que hacen los hombres, no las mujeres.
Pues aún así seré basurero.
Solo
pocas semanas
después de su llegada, y sin hablar ni una palabra de nuestro idioma, todos los
niños estaban ya escolarizados.
La tía Leila fue la primera en aprenderlo. Y la empleaban en todas
intérprete.
Quizás sabía cenear único.
Te ha dicho. Tengo algo grave, ¿no?
¿Está el aguradizo?
Dímelo ya.
Vas a tener otro bebé.
¿Un bebé?
Sí, un bebé.
¡Hala, Todopoderoso!
Al menos lo parece.
Es muy feo. ¿Era en realidad tan feo? Por supuesto.
Míralo. Hoy en día sigue siendo feo.
Por fin llegamos.
Voy a por autobús.
Esperad.
Aquí pone que estáis invitados a una recepción en el Palacio Bellevue.
Bajo el lema, Alemania da las gracias.
Increíble. Aquí dice que la Canciller Federal estará presente y que se alegría
si tú, como trabajador extranjero número un millón uno, dijeras unas palabras
para la ocasión. No me lo creo enseñar. Claro, mira.
Alucinante.
¿Debe dar un discurso ante todo el país?
No voy a decir nada.
¿Por qué no?
Yo iré. Sé exactamente lo que les voy a contar.
A nadie le interesa lo que tengas que decir. Han invitado a papá, no a ti.
Cierra el pico.
¡Cierra todo el pico!
No voy a ir y punto.
Saldréis en la televisión.
Nene y Bebé se harán famosos en su vejez. ¿Qué?
No salgo tele.
Bueno, entonces iré yo.
¿Y por qué tú? ¿Por qué no?
Yo soy el mayor, iré yo.
Bueno, yo soy la más fotogénica.
Papá, tienes que pensar bien lo que vas a decir allí.
Ya diré algo, no hay problema.
Pensáis que no sabré hablar delante de todo mundo, ¿no?
Hablo su idioma más mejor que muchos de los alemanes hablan el mío.
Ya, se me ocurrirá algo. Ahora vamos primero de vacaciones. Si alguien debe
tengo que ser yo, soy el mayor.
No le debería comprar nada.
Con ello solo consigue que sus padres le sigan haciendo trabajar.
No podrá ser de otra manera.
¿Por qué a quién le gusta que trabajen sus hijos?
Vigila que no me pille el abuelo.
No está mirando.
Oye, mamá.
Quería hablar de una cosa contigo.
En los últimos días han pasado muchas cosas, al menos para mí.
Y la verdad es que me han pasado algunas... Esto no puede ser.
¡Estas son basureas!
¿Qué pasa aquí?
¿Dónde está el tío Mohamed?
Mamá. ¡Mohamed!
¡Mohamed!
¡Mohamed!
De repente estaba allí el camión del...
Venga,
está muy rico.
Te lo estás perdiendo. Esto está buenísimo.
¿Sí?
Sí. Rico, ¿no?
Parece que le gusta.
Está bueno.
¿Por qué no dices nada?
¿Por qué no hablas turco?
Hijo mío, si tú hablas turco.
Déjale, no quiere hablar.
Hola,
ven comprar cine.
Voy a ir con él.
Pero papá no le diga eso.
Dice que si fuera aún más guapa la raptarían.
Papá, veo que el aire turco te sienta bien. Sí, te hace más joven.
Me siento un poco mal.
Ali, ya te estás poniendo mal. Dime, ahí. Muy bien.
He traído supositorios para Cenk.
¿Qué tienes?
¿Qué pasa, hijo?
Cenk, mira.
¿Qué ocurre? ¿Qué ocurre?
¿Los vas a querer o no? No. Ven.
Bueno.
estimada señora canciller federal y queridos conciudadanos.
¿Bien? Está bien.
Sigo.
Les agradezco más que me hayan invitado a... Se dice mucho.
Les agradezco mucho.
Hombre bebé. Les agradezco mucho. Lo he olvidado.
¿Sabes una cosa?
Vida con los AM.
Mejor le digo a la señora canciller federal.
Eh, Ángela, ¿qué problema hay?
Tú vienes del este, yo también. Los dos somos osis.
O tal vez sería mejor que cantara.
Abuelo, ¿por qué bailas así? ¿No eres una mujer?
¡Ven aquí!
¡Ven aquí!
¡Ven aquí! ¡Ven aquí! ¡Ven aquí!
Ya sabes que estoy en Turquía.
No, no puede ser.
Claro que sí. Eran dos basureras. Una era rubia y la otra moneda. No hay
basureras rubias. Tienes que creerme. Por supuesto que sí. Yo la he visto.
No son para el dolor de cabeza. Son para la diarrea.
No, no, no.
Sí, tu madre tiene razón.
Bueno, que no sientas un rato. Me he agotado.
Venga, anda, sube.
¿Nos vamos?
No, no hay prisa.
Tenemos tiempo.
¿A qué
te refieres?
Se casó.
¿No lo terminaste en la universidad?
¿No lo esperabas más?
Pero no es turco.
¿Inglés?
¿Inglés de dónde salió ahora?
¿Inglés de dónde salió ahora?
¿Inglés de dónde
salió
ahora?
Lo importante es que los dos nos amemos.
No.
Dile a tu madre que no es demasiado tarde.
Papá.
Bien, estamos llegando.
El calor.
El calor, el calor. Estoy bien. Venga, vamos.
Mis piernas pesan como piedras.
¿Cuándo vamos a llegar? Me aburro un montón.
¿Quieres escuchar el resto de la historia?
¿Todavía hay más?
Naturalmente. De acuerdo.
¿Por dónde iba?
Nuestra familia vivía ya en Alemania. Y desde entonces nunca habían regresado.
Y cuanto más tiempo pasaban lejos de su tierra, mayor iba siendo la influencia
de la cultura extranjera.
Por favor.
Por favor.
Por favor.
O sea que entro ahí y toco la campanilla. Los regalos. Tienes que
los regalos bajo el árbol y luego tocar la campanilla, ¿de acuerdo? De acuerdo.
¡Nuestras primeras navidades!
¡Lo hemos conseguido!
¡Oh, no!
No podemos ver los regalos antes.
Ni siquiera están envueltos. Pues entonces cerrad los ojos.
¿Quieres jugar a las cartas? No, me apetece.
Papá, ¿no te puedes quitar el bigote?
¿Por qué?
Los hombres de verdad siempre llevan bigote, como está mandado.
Pero aquí nadie lo lleva, no es bonito.
¿Te elegirás sirote?
Se dubitó.
Se fue.
¿No se fue?
No.
Para contrarrestar la influencia de los alemanes, el abuelo decidió pasar unas
vacaciones en Turquía. Así regresarían a su rey.
Maldita sea, mujer. He dicho que metas solo lo necesario.
No he metido más ropa interior de la necesaria.
¿Has dejado vacío el supermercado o qué?
Lo que habrá costado todo esto. ¿Quieres que lleguemos con las manos vacías?
Pensarán que somos unos tacaños.
Como si aquí creciera el dinero en los árboles.
Ponla abajo del todo.
Para que no la vean ellos.
¿Para qué llevas una Coca -Cola a cabeza de chorrito? Es un regalo para Emre.
Se lo prometí. Por favor, papá.
Bueno, venga.
¿Un regalo para tu amigo?
Sí. Las promesas hay que cumplirlas, ¿eh? Las meteremos debajo de todo.
Es milagro, hermana.
Que Allah extienda su mano protectora sobre nosotros y nos permita llegar
y trasposados también.
¿Por qué no vamos en avión esta vez?
¿En avión? ¿Sabes cuánto costó?
Ya te daré yo avión cabeza de chorrito.
¡Mamá!
¿Quieres ver que los niños van? Iremos en el coche tan rápidamente. Llegaremos
en tres días.
No puedo esperar tres días. Tengo que hacer pizza.
La distancia entre la nueva tierra y la antigua era de 2 .521 kilómetros.
Tardaron tres días con sus noches en llegar.
Pero apenas llegaron.
Quedó claro que el tiempo no tiene marcha atrás.
Las cosas habían cambiado. Ellos habían cambiado. Tengo que cagar ahí.
Para ti, desde Alemania.
Gracias.
Es Coca -Cola, amigo.
Coca -Cola alemana, de verdad.
¿Una sola botella?
¿Eso es todo lo que me traes?
¿Sabéis lo difícil que ha sido traerla hasta aquí?
A Kemal, su primo, le ha traído de Alemania un coche teledirigido. ¿Y tú,
tacaño, me regalas solo una botella?
Al menos podrías haberme traído una caja entera.
Allí tenéis mucho dinero.
¿Qué te ocurre, hijo?
¿No estaba Emre en casa?
Quería un coche teledirigido.
Y yo ni siquiera tengo uno.
Dice que soy un tacaño.
¿Tacaño? Los niños también piensan en el dinero. Solo importa el dinero, el
dinero. Como si Alemania fuera una gallina que caga huevos de oro. Pero sí.
sí es verdad.
¡Malditos hijos de puta!
¿Para qué pagamos la luz si ellos la cortan cada vez que les da la gana?
¡Uy, ya es la segunda vez que se va! Eran pequeños detalles, pero se iban
amontonando.
Y llevaron a que el abuelo, al contrario de lo que estaba planeado, comprara una
casa en Alemania y no en Turquía.
¿Esa es la casa en la que viven?
Exacto. ¿Cómo es que Dede y Nene hablan tan mal nuestro idioma?
Dede, dinos, ¿por qué hablas tan mal nuestro idioma?
¡Josín! ¡Josín!
¿Papá? ¡Josín!
Gracias.
Shannon.
Oye, ¿quién es?
Ha llamado ya cuatro veces.
Es solo un amigo de la universidad. Seguro que necesita algún libro o algo.
Mamá.
No es un amigo, es mi novio.
Y... Estoy embarazada.
Eres una mierda de hermano.
¿Dónde estabas cuando Melek me dejó de la noche a la mañana?
No te importé una mierda cuando me quedé en paro. Te envié dinero.
¿Acaso eso no fue nada?
Cada uno hace lo que puede.
Pues no puedes hacer mucho.
Seji quiere el divorcio.
Al final ha comprendido que eres gilipollas.
¿Cómo has podido?
¿Es esa la forma de agradecerme las libertades que te he dado?
Ya estoy oyendo a la gente cotillear.
Al menos tu padre ya no tendrá que pasar por esto.
Y además con un alemán. Es inglés.
¿Inglés? ¿Y por qué con un inglés?
Llevamos dos años juntos.
Y le quiero.
Y lo del niño ha sido un accidente. ¿O quieres que aborte?
Dede lo
sabía.
Me lo dijo él a mí.
No sé cómo, pero lo sabía.
Sabía. Siempre sabía antes de mí.
Cuando mi padre me
escondió, yo también lo sabía.
En esta familia, yo soy la única honra.
¿Qué pasa? ¿Qué ocurre?
No encuentro mi llave y el vago de la recepción no está.
¿Qué?
¿Puedo dormir aquí contigo?
¡No!
¿Qué pasa con la fiesta? Dede iba a dar un discurso.
Gracias por dejarme dormir aquí.
Lo de ese hielo... Lo siento mucho.
¿De quién son los perros?
De nadie.
¿Dónde está ahora el abuelo?
Ven aquí.
El abuelo está aquí.
Y aquí.
¿Sabes morir?
No es nada grave.
Es muy normal.
Nosotros los seres humanos nacemos, crecemos, vivimos nuestra vida. Y en
momento nos vamos.
¿A dónde?
Siéntate aquí.
¿Te acuerdas de cuando hablamos del agua?
¿De que cambia de forma?
Pues, con temperatura normal como ahora, el agua es líquida.
Y cuando hace frío, se convierte en hielo.
Y si se hierve, entonces se evapora, ¿no?
Y entonces asciende hacia el cielo.
Pues lo que quiero decir es que da igual la apariencia que tenga el agua.
Siempre está ahí.
¿Entiendes qué quiero decir?
Que el abuelo se ha evaporado.
Sí.
Sí, algo así.
¡Diez mil euros!
¡Ese cabrón corrupto!
¡El cementerio para extranjeros está en el culo del mundo!
¿Hay algún problema?
Quiere enterrarle nuestro pueblo aunque no tengamos permiso.
Madre tiene razón.
Bien.
Entonces estamos todos de acuerdo.
Gracias.
¡Gracias!
Sí, claro.
Esta es la casa.
Pero, ¿qué es esto?
¿Dónde está el resto?
Esto no es una casa.
No entera.
Gracias.
¿Qué pasa?
Me quedo aquí.
Me quedaré y reconstruiré la casa.
Sí, eso lo quiere.
Bajo el lema Alemania da las gracias, la canciller federal ha invitado hoy a 200
de los primeros inmigrantes a una recepción en el Palacio Bellevue.
La participación de un orador fuera de lo común deparaba gran expectación.
Vean ustedes el reportaje de Thomas Kleinbauer.
Es mi abuelo. Hace poco que ha fallecido. Pero sé lo que quería decir.
Lo ensayamos juntos.
Estimada señora canciller federal, queridos conciudadanos, les agradezco...
Mucho. Les agradezco mucho.
Les agradezco mucho que me den la oportunidad de dirigirme a ustedes como
extranjero número un millón uno que llegó a Alemania para trabajar.
desde hace 45 años. Unas veces ha ido bien y otras mal. Pero ahora soy feliz.
Un hombre sabio contestó una vez a la pregunta quién o qué somos diciendo.
Somos la suma de todo aquello que ocurrió antes de nosotros.
De todo aquello que tuvo lugar ante nuestros ojos.
De todo aquello que se nos hizo.
Somos cada persona y cada cosa que ha influido en nuestra existencia o que ha
sido influida por la nuestra.
Somos todo lo que pasa después de que ya no existimos.
Y lo que no ocurriría si no hubiéramos existido.
Pedimos mano de obra y vinieron personas.
Max Fritz.
Para Durson y Zera Mazid.
Me gustaría resumir la experiencia de la patronal en una frase.
¿Sí? Si estuviéramos ante la misma situación elegiríamos trabajadores
especializados.
Bien, y las partículas interrogativas son palabras que nos sirven para hacer
preguntas como... ¿Qué? ¿Por qué?
¿Cuándo? ¿Qué?
¿Qué es esto?
Es un mapa de Turquía.
Muchas gracias.
Muy bien.
¿Lo añadimos al que tenemos?
Bien, entonces ayúdame. Ve.
Bueno. Aquí, a ver. Aquí está Estambul.
¿Y dónde está Anatolia?
Aquí, exacto.
Siéntate de nuevo.
Ahora podéis ver que Turquía es un país mucho más grande.
En bien, ¿qué pasa?
En realidad, soy de Obachik. También está en Anatolia.
Entonces, te ponemos también a...
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.