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Marta, no me llames más, que se me acaba la batería, por favor.
Pues algo sencillo, la faldita está clara y el pull rosa, la que me puse el
día para ir a cenar, ¿te acuerdas?
¿Cómo que no te acuerdas?
Morracha estaba.
Escúchame, oye, escúchame, tengo algo muy bueno, primera calidad.
Que no, coño, que te lo estoy ofreciendo a ti y solo a ti, pero me tienes que
decir algo ya porque se me echa la gente encima.
No, no, mañana no, hoy, ahora.
A mí desde luego me pone muy cerdo, pero no soy yo el que lo tiene que comprar.
No me toques, no me toques. ¡Que no me toques, hostia! ¡Que no me puedes tocar!
Hola, ponme medio kilo de tomate, quiero kiwi.
¿Tiene el cebollar dulce?
Sí, dulce.
No, no, esto no, no, no, déjalo.
Oye, Chang, que no te voy a pagar, apúntamelo. Hasta luego.
Esas cosas pasan.
Quédate, parece un tío que no es el de la foto. No había un programa que iba a
decirle a una tía que añade a uno que la foto de perfil está increíble.
Y de repente aparece un gordo gay, súper simpático, pero ya pasa mogollón,
¿sabes?
En un hotel, pero es que no lo encuentro, creo que me he perdido, tía,
Está muy de moda quedar en los hoteles, es uno de esos boutiques que venden los
muebles y tal, como las... ¡Ey, guapa!
¡Gracias!
No,
no es una tienda de muebles, Marta, es un hotel... ¡Mala pipa te envenene!
¡Que te venga todo lo malo y te se caigan los dientes!
Que te llenes toda de mierda, como un churro en el café, hija puta.
No, una señora que me está gritando y no sé bien por qué, la verdad.
No me voy a acostar con él la primera vez, tía, no.
Aunque te digo, si de verdad es el de la foto, pues... No, me estás poniendo
histérica. Marta, para ya, por favor.
Tía, ¿por qué no te vienes? Si te sientas en la mesa de al lado y me
WhatsApp, si te mola.
¿Marta?
A ver.
Hola.
Un café con leche, por favor.
¿Azúcar?
Sacarina.
¡Qué demonía tiene la gente de venir a mear aquí!
Como luego no me pida algo, le tiro la fregona a la cara. Fíjate lo que tengo.
Capelito, una nube de leche y la estacarina.
¿Te apetece algo de comer? ¿Unos churros? ¿Que los tengo calentitos?
No, gracias.
Ay, calentitos. Yo sé que estás calentito. Anda, anda.
A la planta. Ya me encargo yo de ella. ¿Y no tendrá un cargador de estos?
Ay, no, reina, no. Es que estas maquinitas, hija... Espera, espera.
Igual yo tengo algo.
Amparo, ponme un cortado, anda, reina.
¿Qué te has hecho en el pelo? Un caldao, no te jodes.
¿Seguro que no te apetece un pepito de ternera? ¿O una tortilla que la tengo
recién hecha? No, gracias, no puedo.
¡Hijos de puta!
¡Son unos hijos de puta! ¡Me cago en Dios!
¡Eh, eh!
¡Cállate!
Ven aquí.
¿Qué quieres?
¿Qué te hace?
Tengo dinero.
Pero guárdate eso.
Israel, que tú sabes que aquí no pagas nunca.
Anda.
Póntate bien.
Anda bonito.
No le pones una guardiente y una porra, por favor.
Oye, Sátur, que te había pedido una barrita de pan con tomate hace media
tío. Que ya va, hombre, ya va.
A ver este.
No, es de impresora, ¿no? El de ordenador. Ah, de impresora.
Mira que la gente aquí en el bar se la vira todo, mira.
En otro día uno...
Se dejó las radiografías. Es que tengo 20 minutos para desayunar y siempre me
hacen lo mismo, tío. Sí, voy, voy.
Yo tengo toda la mañana. Como el carro ya está lleno, mira que hay gente a
jugar. Tú lo quieres, es un babo. Dame cambio.
¿Qué quieres, 10?
No, dame 20.
¿Y a mí qué me vas a dar?
¿Me das algo a mí?
A ti, una hostia, como no te calles. Y un bocadillo.
Toma, reina.
Esta se funde los 50 euros. ¿Qué te apuestas?
A ver, siempre está igual.
Claro, su marido trabaja en la rencia y ella está sola en casa todo el día,
pues...
Ah, este.
Este sí.
Cóbrame. Cortado de tortillas, dos cincuenta. Un momento.
Vamos a morir todos.
Tú, desde luego, desayunando aguardiente todos los días. Todos los días no, ¿eh?
Que algunas veces le hacemos un mispal, hombre. Que no sé cómo le deja usted
entrar. Aquí entra quien me dé la gana. Y aunque no le guste, ya sabe dónde está
la puerta. Pues no le hace ningún favor riéndole las gracias. Donde debería
estar este, señor, es en un centro del ayuntamiento.
Eso. Toda la mierda para el ayuntamiento.
Anda, Israel.
Súbete al carro que te llevo.
La hipoteca ya la he pagado.
Pero me falta un papel.
Me lo ha dicho el asesor. Oye, que me voy, ¿eh? Que me tengo que ir. Aquí te
dejo el dinero, ¿vale? ¿Qué hago con la barra de pan con tomate?
Se lo das a este.
Vale, hasta mañana.
Israel, ¿quieres dejar bufar un poquito a la muchacha? Tranquila. A ver, déjame
ver. No,
no, no creo que apretando. No, no, no.
Le han pegado un tiro a ese.
¿Al del pan con tomate? Le han dado en toda la cabeza. Pero si estaba aquí hace
un momento.
Apartaos, coño, que no veo.
Espere, espere. ¿Por qué?
No sé, hay algo raro.
No, no hay nadie en la calle.
La verdad es esto, porque no hay nadie.
¿Y no le habrá caído una teja? ¿Cómo una teja?
Pues no sé, un trozo de pareo o algo de teja. Bueno, en realidad verlo no lo ha
visto nadie. No, pero ha sonado un disparo perfectamente. Bueno, señor, lo
visto.
¡Se ha morido!
Bueno, bueno, vamos a ver, esto es absurdo. No podemos dejarle tirado,
hay que ayudarle.
Ahora, mientras la policía le atenderá, es mejor que no salga. Ya, pero estoy
llamando, pero no me da señal. Tiene una cobertura, mira, mira el fondo.
Bienaventurados los muertos, porque ellos verán antes al Señor.
Y el ángel con la espada de fuego dijo... ¡Cállate, hijo de...! ¡Qué puto
colgado de los cojones!
Aquí no viene nadie.
¿Qué ha pasado?
¡Manda cojones!
¡No, no, no!
¡Que no podemos dejar el pueblo!
¡Por favor! ¡Por favor!
¡Por favor! ¡Por favor!
¡Por favor! ¡Por favor!
¿Estás bien? ¿Qué pasa?
que no sepan que estamos aquí.
Claro, porque desde el tejado no nos pueden ver.
¿Cómo sabes que están disparando desde el tejado?
Porque siempre hay gente que está disparando desde el tejado.
¿Pero qué gente?
Un loco, un terrorista.
Alguien que se le ha ido la olla.
¿Y si baja?
No, y se le ha ido la olla a todos nosotros.
Como los de París.
Por eso tenemos que estar quietos y tranquilos hasta que vengan a buscarnos.
Sí, pero ¿quién va a venir?
Pues la policía, el sámur, alguien tiene que venir, ¿no? No hay cobertura.
Tú. Me llamo Nacho.
Cojonudo, Nacho. Ana, ¿tienes móvil? Pues mira, llama que ya estás tardando.
Alguno tendrá que funcionar, digo yo.
¿Qué compañía tienes, Nacho?
¿Y eso qué tiene que ver? Que algunas de aquí no llegan. Pues resulta ser una
mierda. Debe ser por los inhibidores.
¿Qué? Que estamos al lado de la consejería de turismo. ¿Y para eso van a
utilizar inhibidores?
No podemos estar un momento sin ellos. ¡Cállate, joder, que nos pueden matar!
A mí no me manda ni Dios.
Yo sí quiero hablar, hablo. Y si quiero gritar, grito. A madre, me pareó.
¡A tomar por culo! ¡Me cago en...! ¿Pero qué haces?
Tengo cosas que hacer.
¿Pero qué cojones? En la iglesia.
Me esperan para pasar el cesto.
¿Pero dónde va?
¡Israel!
Ahora no.
Luego te doy yo algo.
Ahora estate tranquilo que no ves qué estamos pensando.
Don Manuel se va a enfadar.
Y hablaré yo con él mañana.
Vale.
A ver, piensa una cosa.
Si ponemos la tele... Sí, ahora vamos a ver la tele, pero... ¿Qué pasa? ¿No
estamos juntos todos o qué? Para ver las noticias. La chica tiene razón. Seguro
que está bailando, ¿viste? ¡Que no se levante nadie como lo que es de ti!
Al próximo que diga una gilipollez, ¡le parto la cara! Oiga, un respeto, ¿eh?
Porque aquí somos todos personas.
A ver, es importante que nos mantengamos unidos.
Y no perdamos la calma.
Tengo los papeles.
¿Alguien ha visto el mando que está por ahí?
¿El verde? Sí.
¿No hay señal? No hay señal. ¿No hay señal? No jodas, no hay señal. Es así. A
lobo ya, cuando se calienta un poco.
Ya se ve prudentemente.
El codo del tenista.
No dicen nada.
Acaban de matar a dos personas en el centro de Madrid y nadie dice nada.
Igual hay que esperar al telediario. ¿Qué quiere que diga? ¿No se da cuenta
todavía no lo han cogido? No pueden decir nada.
Dicen que hay un terrorista disparando en el centro de Madrid en vez de irse la
gente tan idiota que viene a mirar, como si esto fueran las obras del metro.
¿Usted cree?
Pues claro que lo creo.
Igual es un atraco.
El otro día vi por streaming un atraco en directo y también era por aquí, era
por esta zona.
¿Y qué hago en mi puta vida?
¿Qué pasa?
¡Que se ha meado!
¡Hijo de puta, que se ha meado!
Vete, por favor.
¿Quién?
¿Quién?
¿No están?
Frank y Jennifer están preocupados.
Hay una fuga en las tuberías del sótano. Míralo, míralo. El techo se puede caer.
Las tuberías han humedecido la viga que sujeta la estructura.
Tengo miedo.
No sé seguro en esta casa. Todo parece normal. En un segundo podríamos
estar muertos.
Nos engañaron. Ya no confío en nadie.
Todo es una enorme mentira.
No olvide a nadie.
Se han recogido los cadáveres. Podrían habernos dicho algo, ¿no? A ti. Van a
venir a decirte algo a ti. Oye, que les hubiera costado ya ni preguntar cómo
estamos. No sé, cualquier cosa. Que si estamos bien.
Pero nada, pero que me tengo nerviosa.
Yo se lo quería cargar. El móvil no debería estar aquí. Yo no vengo a estos
sitios. ¿A qué sitios te refieres, guapa?
A estos bares.
Uy, mira con lo que sale ahora, ¿eh? ¿Qué pasa?
¿Que este sitio es poco para ti? Es que no han dejado ni la sangre.
Allá había sangre, un charco bien grande y ahora no hay ni rastro. Mira, mona.
Mi bar está más limpio que todos los sitios que tú frecuentas. Porque este
se friega todos los días con lejía.
¡Todos! Más que que se los hayan llevado, parece que hubieran
ver, que lo único que está diciendo es que ha tenido mala suerte, nada más.
Tú calladito, que yo contigo lo estoy hablando.
Igual lo que pasa es que esto...
No tiene nada que ver con lo que estamos pensando.
Eso seguro.
Quiero decir que puede que sea una cosa completamente distinta.
Que ni nos imaginamos. ¿Cómo qué?
¿Y si esto no ha pasado?
¿Y si estamos soñando?
Esto es muy fuerte, de verdad.
¿Pero soñando quién? ¿Tú o yo?
Yo. Sí, claro. Y yo resulta que formo parte de tu sueño, te digo.
¿Por qué no? Yo te conozco. Vienes a jugar a las máquinas todos los días.
Yo no me acuerdo de los días de jugar a la máquina. ¿Son los de cincuenta? Los
lunes, los miércoles, los jueves y los domingos. Pues sí que me tienes
controlada, ¿no? Me quedo con las cositas. Puestos a decir tonterías.
pensar que tú eres parte del sueño y soy yo el que está metido en la cama. ¿No
te jodes? Sí, sí. Pues otra cosa que pueda haber pasado, que mira que no la
quería decir, es que los hayan abducido.
¿Cómo? Este es tonto. Tú no eres un sueño, eres una pesadilla.
¿Pero no veis que alguien se ha llevado a todo el mundo? ¿Dónde están los
muertos? ¿De la plaza? ¿Todos? ¿Alguien quién?
Todo extraterrestre.
O el gobierno, Trini, que están experimentando con nosotros para saber
reaccionamos en situaciones límite.
Así ya saben cómo reaccionamos en situaciones límite. Y no me vuelvas a
chorradas a la gente que me la asustan. Madre, qué hostias me pegas, Amparo. ¿No
estabas dormido? Pues así te espabilas. No, lo que dicen no es ninguna tontería.
¿Lo del gobierno?
No, lo de pensar de otra manera.
Hemos dado por hecho que hay un loco disparando, pero puede ser otra cosa.
Vale, de acuerdo.
Vamos a analizar los hechos punto por punto.
Han disparado a dos personas al azar al salir del bar. Bueno, eso no lo sabemos.
Vaya por Dios, ¿no les han disparado? No, lo que quiero decir es que igual no
sido al azar.
Igual tiene una relación entre ellos y no lo sabemos.
No me jodas. ¿Qué tiene que ver el barrendero con el tío de la oficina?
Trabajaba en el banco de la esquina. ¿Y qué?
Nada, eso. A un agente le han disparado al salir del bar como sea, da igual.
Y de que haber un asesino fuera por cojones.
¿O no?
Anda la hostia, si empezamos a decir cualquier cosa... ¿Y si le hablas?
Puede que el asesino no esté fuera, sino aquí dentro.
¿Cómo?
No entiendo nada.
Podría ser la policía la que está disparando.
La policía no dispara inocente.
¿Por qué van a disparar? Porque están persiguiendo a alguien que está aquí
dentro, joder.
Hay un asesino entre nosotros.
Un asesino, un terrorista.
Alguien peligroso que no pueden dejar escapar. ¿Tan peligroso como para matar
cualquiera que salga por esa puerta?
Supongamos que sea un terrorista.
Alguien que va a poner una bomba ahora, en cuanto salga de aquí. Por eso está la
calle vacía. ¿Por qué han evacuado a todo el mundo?
¿Y no saben cómo es? No, no lo saben.
Saben que está aquí porque han recibido una información, no sé, que viene a
recoger la mochila que lleva la bomba.
Eso podría ser.
¿Pero qué bomba, ni qué bomba?
En mi bar no hay ninguna bomba. ¿Y por qué no entra la policía hasta que nos
pone a todos contra la pared y matan al terrorista? Porque sabe que si hacen
eso, la bomba puede estallar.
Ay, madre mía, por favor, no digan estas cosas, que es que yo me lo creo todo y
lo paso fatal.
Por mucho que lo piense, no se me ocurre otra cosa que encaje en todo esto. Es
imposible. No pueden entrar aquí y matar a ocho personas porque no saben quién
es el terrorista.
O sea, ¿eh? No sé si me explico, quiero decir que es que es muy fuerte.
Piénsale un momento, ocho a cambio de cuántos.
Doscientos, quinientos.
Esto ya pasó en Rusia.
Joder. Por una vez tiene razón.
¿Rusia? Yo no me acuerdo de nada de Rusia.
Un comando de Chechenos secuestró un teatro entero. La policía llenó aquellos
gas y los mataron a todos.
A los terroristas.
Y a los rehenes también.
Si el peligro es tan grande, no van a parar ante nada.
A tomar por culo todo el mundo.
Pero vamos, a ver.
Hablar por hablar.
No decís más que tonterías. Pero ¿cómo va a haber una bomba en mi bar?
Además, el terrorista este o lo que sea, sabe que no puede salir.
Pues estaríamos todos muertos.
Porque esta gente explota por nada.
No, él cree que todavía puede engañarnos.
No la toques.
¡No la sueltes!
Por favor, pero que no. No, no, no.
Depósitala suavemente sobre el suelo, despacio.
Pero estáis locos, que no hay ninguna bomba. Díselo, por favor. ¿Lo reconoces?
Sí. No, no lo conozco de nada, pero a ninguno de vosotros tampoco.
Eh, eh, eh. Nosotros somos gente normal.
Pero este... Yo lo tengo fichado desde que entró. Es el único que no se salcó a
mirar cuando sonaron los disparos. Porque estaba con los cascos. ¿Lo puedo
ya en el suelo que no puedo más?
Ahí llevo la ropa del gimnasio. Para hacer ropa pesa mucho.
¿Una ropa? Unos libros. ¡El Corán, hijoputa! Pero ya no se sabe.
Que estos son españoles, ¿eh? ¿No creéis que son todos moros? Si me sueltáis
labros, os lo demuestro.
Tranquilo, quietito.
Esa torre abrirá tu despacio.
¿Por qué yo?
Tranquilita. Me abro yo.
Voy aquí.
Vamos a ver.
¿Qué es
esto?
¿Qué es esto?
Es un disco duro.
¿Ves? ¡Un disco duro!
Así que solo era ropa, ¿no?
Es como un ordenador. Trabajo en una productora. Hago anuncios para
Nesquika y llevo todas las campañas de publicidad. Lo juro. Ahora voy yo y me
creo. ¡No me lo puedo!
¡Ya está!
¿Pero qué has dicho? ¡Que vale una pasta!
¿Estáis contentos? ¿Eh?
¡Joder! ¡Que no hay ninguna bomba! ¡Que sois todos unos críos! ¡Unos críos
todos! ¡Todos!
¿Y toda esta movida porque tengo barba? ¡Ya!
Tienes razón, Nacho. Perdónanos.
No, de perdona, nada.
No abres la boca, escondes la mochila. ¿Y qué pasa con ese maletín?
¿Eh? Ahí también cabe una bomba. No te pases. ¿Y de quién es este maletín?
El maletín es mío.
No, no, no. No vamos a empezar con esto otra vez. Yo pido, por favor.
La mejor manera de que no sospechen de ti es echarle la mierda a otro. Eh, eh,
eh, quietos ahí, ¿eh? Oiga, te denuncio. Pues mírate, dice.
Se abre y ya está.
Quieta, ese maletín no se abre.
¿Por qué? Porque no me sale a mí de los cojones, ¿no lo veis? Este quiere liarla
y está jodido por lo que ha pasado. Y ahora quiere montar el numerito conmigo.
Pues ábrelo, vemos lo que hay dentro y así no desconfiamos de ti. Así de
¿Y estás contento?
Ámparo, suéltate, maletín.
¡Suéltate, maletín, Ámparo! ¡Ve tranquilo!
¡No te metas con Ámparo, hijo de la... ¿Y ahora qué?
¿Me vas a pegar a mí también?
¿Qué coño pasa aquí?
¿Por qué tienes una pistola?
¿Qué haces?
Así que la hemos jodido.
¡Suelta ese maletín!
Anda, cielo.
A lo que dice este señor.
Anda, dame el maletín.
Anda.
¿Pero qué hace?
Qué alegría cuando me dijeron vamos a la casa del Señor.
Ya está pisando nuestro pie.
¿Queréis abrirlo? Ven, Israel. Bajo, ábrelo y que os jodan a todos.
Cállate. No le hagas caso a Israel. Sí, coño, que sí.
A la mierda con toda esta gente. Está fundada como ciudad.
Israel, ven. Dame caso a mí.
Allá sube... Dame el maletín. Dame el maletín.
¿Qué mierda? Sí, efectivamente, es una mierda.
Estéis contentos.
Ahora explica tú lo de la pistola.
¿Qué es eso?
Hay alguien en el baño. El tío que el provea.
¡Eh!
¡Sorte el vestido!
Desde fuera no se puede abrir.
Vale.
Anda aquí.
Déjalo a mí.
¡Apártese! ¡Voy a disparar!
Puta droga. ¿Qué se habrá metido para estar así?
Es cualquier mierda.
Lo que no entiendo es por qué tienen que venir aquí.
¿Por qué no se van a su casa?
Lo raro es que no esté muerto después de los disparos. ¿Qué es lo que hago?
Disparar al suelo, ni le he rozado.
policía, pero le echaron por beber.
La mujer le dejó, luego le quitó a los hijos.
¿Verdad que está Carlos de ahí, no?
Sí.
¿Me ayudas? Sí, sí.
Viene alguien.
¡Eso es un camión!
¡Gracias, Dios mío!
¡Ya era hora, por favor!
Porque si seguimos aquí un ratito más, esto acaba como los regales de la
¿Y qué pasa? ¿No van a tratar el camión? No, si quieres una limusina.
Yo me voy en camión o lo que sea.
Por defenderme de esta gente.
Si no llegase por ti, no sé qué hubiera pasado.
Gracias.
Vale.
¡Ay, no entiendo nada!
¿Será posible que no nos hayan visto? ¡Oiga!
¿Qué pasa? ¿Que no nos ven?
¿Qué es eso que hacen?
Igual podemos salir, ¿no? Parece que a ella no le disparan.
¡Aparo!
Está
en
la tele.
¿El qué?
El humo negro, está en la tele.
¿Dónde está Armando?
Sube el volumen.
Se va.
Conocen por el momento las causas del incendio que desde hace ya algunas horas
sufre el centro de Madrid.
Pero eso es mentira. Si no hay ningún incendio, es una puta mentira. La
y los bomberos, después de acordonar la zona y de evacuar a los vecinos,
trabajan en estos momentos para impedir su propagación. Para eso los neumáticos,
para que lo grabe la tele desde el helicóptero. Qué fuerte.
Están inventando un incendio por todo el borro del mundo.
No me lo puedo creer.
Están tapando, están tapando los asesinatos.
¿Pero por qué?
¿Qué es lo que no quieren que se sepa?
Señor. Señor.
Señor. ¿Qué ha dicho?
¿Qué ha dicho?
No me jodas.
No respira. Se ha muerto.
Joder.
¿Y cuándo se abrió el séptimo sello?
Se hizo un silencio en el cielo.
¿Qué hacemos?
¿Lo metemos otra vez en el baño?
¿Es un militar?
¿Qué es? ¿Qué se le ve aquí? ¿Es el vestido de uniforme?
Es un capitán.
¿Cómo lo sabe?
Por las insignias.
¿Y los que le rodean? Son todos negros.
Esto es África.
Desde luego no es España.
Estamos jodidos. El sol se volvió negro.
Y la luna se piñó entera de sangre.
No puede ser.
Joder, está clarísimo. Ahora sí que nos hemos ido a tomar por el culo. Esto es
una infección, un virus o algo así. No me jodas. Esto no es una infección. Esto
es una puta enfermedad incurable. Un virus de la hostia.
Por eso han evacuado la calle. Ahora sí que lo entiendo. Y le pegan un tiro al
primero que asoma el morro.
Exacto. No importa quién salga de aquí porque para ellos estamos todos
infectados. Pero esto es terrible.
No quieren que contagiemos a los demás.
¿Y por qué no sale en la televisión? Porque es el tipo de publicidad que no
interesa a nadie. Por eso se ha inventado un incendio.
Lo traerían a España y por alguna razón se les ha escapado. Lo siguieron hasta
que entró en el bar.
Pero a ver, esto ya ha pasado antes y nadie ocultó nada.
Estaba todo el día en las noticias. Porque lo tenían controlado.
Cuando aquel tipo llegó ya estaba aislado.
Pero ahora se les ha ido de las manos. Y aquí estamos ocho.
Si salimos no hay quien lo pare.
¿Y por qué no entran aquí y nos fríen a tiros a todos y acaban con el problema?
Tranquila.
Eso es lo que van a hacer si no nos morimos antes.
¿Diste que he tardado una hora en morir? Más o menos. No, que ya venía enfermo
de antes.
Pero ¿cómo podéis estar hablando así, tan tranquilos?
¿Estáis diciendo que nos vamos a morir? No.
Estamos diciendo que ya estamos muertos.
¿Cuánto dices que vale esto?
300 pagos.
Joder. Y la braga ni te cuento.
Pues yo tengo 5 euros.
Está todo hecho. Te regalo un higuero.
No deberíamos permitir esto, ¿eh?
Yo no puedo ni mirarme, me da un asco que me muero. ¿Quieres que le diga algo?
Se lo digo, ¿eh?
Díselo si quieres.
Bueno, da igual, ya se va.
¿Casado?
Divorciado.
Mi mujer no veía con buenos ojos esto de andar con ropa interior todo el día.
Bueno, no sé.
Un curro como otro cualquiera.
No creas.
Yo le regalaba las muestras del catálogo.
Cuando estábamos en la cama le decía no te quites nada.
Pero ella se daba cuenta que a mí me gustaba más lo que llevaba puesto que lo
que había debajo.
Eso que me estás contando es un poco enfermo, ¿no?
Cada uno tenemos nuestras manías.
Deberíamos ahorrar un poco de batería, ¿no?
¿Cuánto queda?
10 % una cobertura.
Perdona.
Es que no sé cómo te llamas.
Elena. Elena.
Nacho, ¿no? Nacho.
Nacho.
Encantada, Nacho.
¿Y tú qué?
Bueno, ya hace años ya que no follo.
Además, estoy jubilado. Lo echas de menos.
¿El qué?
El trabajo.
No te puedes hacer una idea.
A veces me quedaba durmiendo en la comisaría porque no me apetecía volver a
casa.
Compañeros, salir a la calle.
Esto.
Ayudar a la gente.
Los problemas empiezan cuando hay demasiada gente opinando.
Al final esto es lo mejor.
Eso que me cuentas suena un poco fascista, ¿no?
Bueno, todos tenemos nuestras manías, ¿no?
Me gustó mucho tu anuncio.
Era tuyo, ¿no? El de Campofrío.
Yo tuve la idea.
Bueno, luego hay un realizador, ya sabes.
Ya. Pero bueno, lo que es el concepto básico es mío.
¿Tú te acuerdas? Los niños, el jamón, la ovejita... ¡La oveja!
Es cierto.
¿Era de verdad?
No, no, era 3D.
3D, un dibujo.
Estaba muy bien hecha.
Gracias. Tiene que ser divertido, ¿no? Dedicarse a esto, a la... a hacer...
No creas. De todas formas, lo de la publicidad no va a ser para siempre.
Tengo planes, ¿sabes?
No sé.
¿Qué planes?
¿Qué tontería he hecho?
Planes. Como si pudiéramos tener planes.
Pues a mí me quedan muchas cosas por hacer.
No pienso darme por vencida.
No, claro que no. No, yo tampoco. ¿Qué va?
No sé, enamorarme, por ejemplo, ¿no? Es una cosa que hasta ahí, que no.
¿En serio?
¿No te has enamorado?
No sé, una chica como tú, viéndote, quiero decir que, bueno, que tampoco te
conozco de nada.
No, en realidad no me conozco de nada, además.
O sea, tú, ponme un valentín. No les pongas nada, que no van a pagar.
Tenemos cinco euros. Yo quiero medio gin tonic de visita.
En mi casa a veces tengo que sacar el brazo por el balcón para coger
Voy aquí a ver si... Sí, te ayudo.
Y sácate un par de pinchitos de tortilla, ¿no?
Yo no voy a morir. ¿Por qué?
¿Porque fijas el suelo con energía?
No. ¿Os acordáis lo que dijo antes de morir?
Dijo, no me toquéis.
Y yo no le he tocado.
¿Tú?
¿Aquí? ¿Aquí?
¿Aquí hay cobertura?
¿Qué hago, llamo?
Llama a la policía. A la policía no. ¿Y son los que están disparando? ¿No habéis
dicho eso? Hay que llamar un periódico, una radio, que se sepa de esto. Bueno,
no me eche el teléfono de ninguna radio. Espera.
Es la que lleva los medios en la agencia. Ya conoce a todo el mundo.
funciona. Esta es una mierda. Oye, Cecilia, escúchame, que no tengo mucho
tiempo. Soy Nacho.
Déjame. Nacho, Nacho, el del anuncio de Campofrío. El de la ovejita.
Sí, bueno, da igual. Mira, que ha pasado algo increíble, ¿sabes? ¿Sabes lo del
incendio? Sí.
Eso. Bueno, pues que no hay incendio. No lo hay. No te va a entender. Si hablas
así no te va a entender.
¡Estamos enterrados en un bar!
¡Están matando a la gente!
¡Es la policía o alguien!
¡Ayúdanos, por favor!
¡Eres tonto, tío!
Cecilia.
¿Cecilia?
¿Cecilia? ¿Que ha colgado?
¿Se habrá pensado que era una broma con este imbécil aquí gritando? Oye,
perdona, no me insultes. Sé que la persona ni te conoce.
Dame el teléfono, que voy a llamar a mi mujer. ¡Santo!
¡Bájate de ahí! Que sí, Amparo, que ellas siempre le hacen caso.
¡Trae! ¡Que no hay batería! ¡Déjame que ya lo has intentado tú! ¡Trae! ¡Para!
¡Déjame el móvil! ¡Oye!
¡Por favor!
¡Te voy a llevar!
¡Trae! ¡A joder que me vas a tirar!
¡Trae! ¡Que no!
¡Por favor!
¡Que no hay batería! ¡Trae!
¡No!
¿Qué voy a hacer ahora cuando no sirve de nada?
Dame ese teléfono. Yo sé a quién tengo que llamar.
¡No lo toques! ¿Por qué? ¡Usted es el teléfono del muerto!
¿Qué pasa? ¿Que como hemos tocado el teléfono estamos infectados? Aquí
te lo digo.
Y si te toco ahora... ¡Te parto la cara!
No juegues conmigo que te pincho. ¡Estás loca!
No estamos seguros, pero la verdad es que, pensándolo bien, puede que Ámparo
tenga razón y quizá deberíamos tomar precauciones. Yo tampoco lo he tocado,
estoy seguro. Ni yo.
¡Sí, no seas mentiroso!
¿Cuándo? ¡Ahora mismo!
Que no, que no, que solo ha sido un segundo. A todas tus malabas, el muerto,
teléfono, todo.
¡Todo! No podéis estar hablando en serio.
Las cosas son como son. Yo estoy limpio. ¿Y yo? ¿Sí? ¿Y qué vais a hacer? Llamad
si queréis. Es el único que tiene cobertura. Si decís que no lo habéis
igual os hacen caso, ¿eh? Con un pañuelo y en un altavoz, sin acercarnos los
labios. Uy, sí, seguro que así se quedan mucho más tranquilos. A ver, un poco de
calma, por favor.
Vale,
vale, pero no te acerques, ¿eh?
Me podría haber tocado a mí, pero te ha tocado a ti.
Tú harías lo mismo.
A mí no me pasa nada, yo no estoy enferma, ¿eh? Sí, sí, mande dos taxis.
Uno para los enfermos y otro para los hijos de puta.
Bueno, vaya, está bien. Venga, todo el mundo ahí, a la esquina. Venga, rápido.
El digerista, deja el teléfono aquí, en la barra.
Es mejor que le deis caso.
Yo sé que suena muy mal lo que os voy a decir, pero es lo mejor, es por
precaución. Llevamos horas, todos juntos, tocándonos los humos a los
Esto es ridículo.
No me lo hagas más difícil.
No sabes lo desagradable que es para mí tener que hacer esto.
Por favor.
Es lo más miserable que he escuchado en toda mi vida.
Tú con ellos.
¿Cómo estás disfrutando, zorra?
Las monedas para nosotros, que están llenas de virus.
¿Y ahora qué? Ahora abre la puerta del almacén.
15 años trabajando para ti y me haces esto.
¿Y a ti quién te manda a tocar el muerto? ¿Y yo qué sabía, que se iba a
Satur, yo te he cuidado como a un hijo.
Yo no te puedo querer más.
Tú lo sabes.
Una vete, baja.
¿Pero Amparo?
Ni Amparo ni nada.
Tú has tocado al muerto.
Yo no puedo hacer una excepción contigo.
¡Entiéndelo!
Y vi a la mujer ebria de la sangre de los santos y de la sangre de los
Y cuando la vi, quedé aterrado.
Perdonad, pero no entiendo bien qué está pasando ahora.
La hay abajo.
¿Qué hago? ¿Bajo al muerto?
Para que no nos rodeas. ¿Y yo qué sé? Si Amparo dice que hay que bajar para no
contaminar a nadie más, pues yo... Anda, Sator, di que sí. ¿Veis? Él lo
entiende. Le jode, pero lo entiende. No entiendo nada.
Yo obedezco.
Y lo arrojo al abismo.
Que cerró y selló hasta que se cumplieran los mil años.
No me meto, ¿eh? Ah, vale.
¿Tú quieres que te pegue un tiro?
Bueno, tampoco creo que sea necesario.
Los hechiceros, los fornicarios, los homicidas.
¡Cállate ya!
Que cuando te da por la Biblia... Los idólatras y todo el que ama y practica
mentira. Dispara.
El diablo, la bestia y el falso profeta serán aprisionados y arrojados al lago
de fuego.
Es de un tiro, joder. Terminemos cuanto antes.
Quien va destinado a cautividad, a cautividad vaya.
Quien ha de morir a espada, a espada muera.
Es una cosa y otra cosa es esto.
Israel.
Toma una botella.
Toma.
Déjala, déjala.
Dame una buena y todo.
Llévetela entera. Llévetela toda.
contra el Dios del cielo por sus dolores y sus ursas. Sí, Israel, sí. Pero no se
arrepintieron de su obra.
Sí, Bet.
A mí no me parece muy sano compartir el poco aire que tenemos con un muerto.
Pero es lo que hay.
Quiero decir que tampoco se puede hacer nada, no sé.
¿Habéis entrado en parejas .com?
Parecía majo.
En la foto de perfil, por lo menos. Llevaba una camiseta de los Ramones.
Me estoy agobiando, ¿eh?
A mí es que no me gustan los ascensores.
Yo siempre subo las escaleras.
Y esto es muy pequeño.
¡Mierda! ¿Qué me he dejado arriba el iPad?
Bueno, ¿y a qué más da, no?
Yo nunca he tenido suerte con los tíos.
O eran rollos de una noche, o estaban locos, o... pasaban de mí.
Yo con nada he tenido suerte en la vida.
Aposté por mi marido y me salió rara.
El otro día había mis hijos.
Yo estaba en la iglesia pidiendo.
Pasaron delante de mí.
Los muy cabrones no me echaron nada.
Habíamos quedado en un hotelito de estos, boutique, pequeñito.
Para tomar algo, ¿eh? No nos creáis que... Bueno, ya se vería, ¿no?
El caso es que me quedé sin batería y... Eso.
La gente habla muy mal de las máquinas.
Pero por lo menos ellas no engañan.
Lo único es que... Hay que dar con tarde.
Si lo intentas todos los días, algo te da.
En cambio, las personas a mí lo único que me han dado ha sido disgustos.
Cuando bajaste parecía más grande, ¿no?
Si por lo menos no nos hubieran quitado el teléfono.
Pobre hombre.
¿Qué habrá pensado de mí?
¿Seguirá esperándome o no?
No, se habrá marchado. Habrá pensado que le he visto de lejos y me he ido.
Ahora vivo en el cajero, pero antes no.
Antes tenía dos casas.
Una para el invierno y otra para el verano.
Creo.
O igual lo he soñado, ¿no?
No lo sé.
Eso es lo que más me jode.
Seguro que esos tres están ahí arriba, pero seguro vamos llamando a la policía
diciéndoles que lo tienen todo controlado y esperando a que lo saquen.
Pues yo hubiera hecho lo mismo.
¿Qué? ¿No me miréis así?
Si yo no hubiera cogido el teléfono... Porque yo a este señor no le he tocado.
Bueno, ahora sí.
Sí. Pero antes no. A ver, Nacho, este señor ha torcido.
Ha escupido sangre, ha tocado las paredes, el suelo, el móvil.
Si estamos infectados, los de ahí arriba están tan infectados como nosotros.
Y quiero pensar que... Tú no serías capaz de hacer una cosa así.
Porque para hacer una cosa así hay que hacer basura.
Y a mí no me gusta la basura.
Me falta el aire.
No puedo, ¿eh?
No puedo, no puedo, no puedo.
Tengo que salir de aquí.
Tengo que salir. A ver, tranquila, Trini, tranquila.
Trini, tranquila, a ver. No respires a lo loco. A ver, respira profundo pero
controlando. Respira hondo.
Así, espera un momento.
Toma, respira con esta bolsa, va.
¿Qué quieres que haga con esto? ¿Que respire chasquis?
A ver, tirad los chasquis y respiros con la bolsa.
¡Por favor, déjame, por favor!
¡Déjame!
¡Abrid! ¡Hijo de puta!
¡Venga, que estamos ahogando!
¡Ay!
¡Ay! Perdón, perdón, ya bajó, perdón. Lo siento, lo siento, de verdad, lo
siento. Venga, cuida con los cristales. Ay, por Dios.
Sí, lo que nos faltaba ahora. Cerro sin corte, vamos.
¿Por qué no se llena todo de líquido?
¿Cómo? Que debería haber un charco, ¿no? Ya, pero se va por el sumidero.
¿Cómo?
¿Y tú dónde vas?
A las alcantarillas.
A veces cuando llueve mucho, entra el agua en vez de salir.
es muy profundo, ¿eh?
No podemos meternos ahí.
¿Por qué no?
Porque está asqueroso, porque está lleno de porquería. No estoy en equipo, ¿eh?
Ni yo.
Yo sí. Sí, segurísimo. No, esto es súper estrechado.
Es más fácil que pase un camello por el ojo de una aguja que entre un rey como
el reino de los cielos.
¿Qué está haciendo?
No irá a desnudarse, ¿no?
Joder, huele peor que las alcantarillas, macho.
Por favor, que alguien le diga que pare. Que no puede meterse ahí. Sí que puede,
hombre. Pero que no va a pasar, es imposible.
La verdad es que está más delgado de lo que parecía, ¿no, el hombre?
Huele.
Hijo puta.
Está fuerte el tío, ¿eh?
Bueno, pues sí.
Pues eso puede ayudar, la verdad.
¡Ayúdame, Xavi!
¡Vamos!
Venga, frótale, frótale, frótale bien todo el cuerpo.
¡Vámonos! ¡Vámonos! ¡Vámonos!
el pie, coño, coge el pie. A ver, a ver.
¿Así?
¿Así? Más fuerte, ostia.
¿Quieres más fuerte? Sí.
¿Quieres más fuerte? Sí.
¡Ay, no me toques!
Ni para adelante ni para atrás.
Nada. Nada.
Se ha hecho el vacío como un corcho. Nada.
Es un efectivo.
Las van a estar como a corderos.
Tenemos que salir de aquí.
Tenemos que salir de aquí, por favor.
Por favor.
Necesitamos aire o en dos minutos nos asfixiamos. Hay que salir de aquí.
Hay que salir de aquí.
El aire de las alcantarillas.
Hay que sacar a este, pero ya. Una mano, una mano.
Es que está tarta.
Que me ahoga el coño, que me arranca la cabeza.
Es que menos te estén eso.
¡Ven a dejaros en el spa!
Tranquilízate.
Tranquilízate.
Ya,
ya, ya. Mírame.
Mírame. ¿Estás obsesionando? ¡Me quemo la ropa!
¡Quítatela! ¡Quítatela!
¡No! ¡No!
¡No! ¡No!
¡No! ¡No!
¡No!
¡No!
Dos.
¿De qué te ríes, hostias?
Que me hace cosquilla con la suya.
Vale, lo tenéis bien cogido. A la de tres.
Una, dos y tres.
Esta es buenísima para las quemaduras. Eso es una gilipollez de internet, tío.
La mejor es el aceite.
Uy, como se le pegue todo eso a la herida, a ver quién se lo quita, ¿eh?
una idea mejor?
Porque esto es lo único limpio que he encontrado.
No sé si os habéis fijado, pero hace tiempo que no se oye el ruido ese.
Y hace menos calor.
¿El fuego ya lo habrá consumido todo?
Bueno, lo que tú digas, pero yo no pongo las manos en la puerta. ¿Dónde hay...?
¡Qué calabrido!
15 años trabajando en este bar. Mira ahora.
Cállate, por Dios.
¿Qué le han hecho?
Pendiente de amparo.
¿Te quieres callar?
Pobrecilla.
Mira que la hija de la gran puta.
Cállate, por favor. Pero ni un día me dio las gracias.
Lo de hoy no es normal.
Ella no era así, yo no sé lo que le ha pasado.
El miedo cambia a las personas.
No, el miedo nos muestra cómo somos realmente.
Somos ratas.
Todo lo demás es mentira.
¿Por qué no rompemos los plásticos y nos vamos? ¿Qué estamos haciendo aquí? ¿A
qué estamos esperando?
Cállate y baja la voz.
Están ahí fuera, no podemos salir.
Eso tú no lo sabes, lo quitamos de verlos.
Bueno, pues yo me arriesgo.
Pero yo no. Si sales ahí fuera y te pegan un tiro, luego vienen a por mí.
A mí no se me ocurre nada y no creo que se me ocurra nada en mucho tiempo.
Por Dios.
Por favor.
Tenemos que quedarnos quietos y en silencio un par de días. Nada más.
Y abajo tenemos bolsas de aceitunas, patatas, Coca -Cola. ¿Podemos aguantar
hasta que se olviden de todo esto? Sí, también podemos aguantar hasta morir
a poco. No te jode.
¿Alguien se encuentra mal?
A mí me duele todo.
Ya me refiero a fiebre y esas cosas.
Yo debo tener como 40 de fiebre, pero el puto calor que hace aquí dentro.
Son mensajes.
¿Qué dicen?
Dice... ¿Estás bien?
Hay alguien que está preguntando por él. Lee los mensajes anteriores.
Te juro que funciona. Yo me encuentro cada vez mejor.
¡Hostias!
¿Funciona? ¿Funciona el qué?
¿Y qué dice antes?
Yo me he pinchado una, pero a mí no me hace nada.
¿Me he pinchado una?
¿Quién es que ha pinchado una?
El del teléfono, ¿no? El muerto, ¿será? Sigue, sigue.
Dice...
No vengas. Estoy escondido en el baño.
Sigue leyendo.
Y luego dice, he oído disparos. ¿Estás bien?
Eso fue cuando mataron al barrendero y al otro.
O sea que mientras nosotros estábamos ahí arriba con nuestra movida, este tipo
estaba aquí en el baño mandando mensajes.
Leer rápido y ir más atrás.
Vamos. Eso es porque no llevas con Fiore dos días como yo. Que no, coño, confía
en mí, ¿ok? Joder, me están siguiendo. No jodas.
Espérame, tengo que salir de aquí. Estoy llegando.
No entiendo nada.
El tío ha debido entrar en el baño para pincharse.
O sea que hay una vacuna.
Hay un suero, hay algo.
¡Ay, Dios mío!
¡Ay, Dios mío, que hay una solución!
¡Sí!
¡Alfei! ¡Sí!
No, no, si hubiera una vacuna no estarían matando a la gente.
Ya, pero este tipo tenía una, ¿no? Vale, trae, déjame a mí, hay que leer desde
el principio.
A ver.
Aquí. ¿Cómo estás?
Estoy jodido, no paro de toser.
Todo va a salir bien, no creo que pase de hoy.
Y si tienen razón y no sirve de nada... ¿La monja se salvó?
Espera.
Pero igual no fue el suero. No podemos arriesgarnos. ¿Dónde estás? En un bar de
mostenses.
Voy para allí.
Me quedan cuatro.
¿Joder? Hay un suero.
Hay algo que funcionó con una monja.
¿Qué monja?
¿Qué monja? El que escribes, una monja.
Que no, joder, donde empezó todo, en África, donde fuera, tonto. La monja, la
pobre, que estaría ahí ayudando y se contagió con cualquier cosa.
Lo que yo no entiendo es por qué dicen que no pueden arriesgarse.
Bueno, porque será algo que no está aprobado.
Que no les da seguridad. Pero estos dos, el muerto y el que escribe, no sé por
qué lo tienen.
Mucho mejor eso que nada, ¿no? Pero este es el autoboy, está muerto. Bueno,
también dice que llevaba dos días con fiebre. Y nosotros no tenemos fiebre.
Estamos bien.
Claro.
A ver si lo he entendido.
O sea que ahí fuera hay un tipo que dice que hay algo que puede curarnos.
¡Ey! ¿Qué? ¡Francis!
¡Que me ha asustado!
¡Cojones! ¡Que están llamando! ¡El de los mensajes! ¡Están llamando!
¡Doño, contesta!
¡Espera! ¿Sí?
Hices una trampa. ¡No va a ser una trampa, hombre! ¡Píllalo!
Y tú y los de arriba han pillado al que escribe. Lo que quieren es saber dónde
está este. ¡Que está muerto, hostias! ¡Pero que ellos no lo saben! ¡No lo han
visto arriba!
¡Me la suda! ¡Cógelo!
¿Seguro? ¡Cógelo, hostias!
¿Sí? ¿Oiga?
¿Qué pasa?
¡Mierda! ¿Qué?
¿Qué? ¡La batería! ¡No!
¡No puede ser!
¡No puede ser! ¡Que te he molido, hijo de puta!
¡Que le he cagado! ¡Que le he cagado! ¡Que le he cagado!
Un momento.
¿Qué cargador tiene ese móvil?
Déjame. Tiene que haber alguna manera.
Igual si lo abrimos y metemos los cables directamente... ¿Qué haces? Que solo va
así. Vámonos abajo, por favor. Aquí no os pueden ver. Es verdad.
A ver, ¿y si sacamos las tarjetas y las metemos a otro teléfono?
Mirad, haced lo que queráis.
Pero ninguno tiene cobertura más que este. Las tarjetas son todas distintas y
tenemos adaptadores para que encajen además.
No, no sabemos el pin.
¡A mí no he dejado de tocar los cojones!
No quiero aceituna, no quiero patata, no quiero Coca -Cola.
Yo no quiero salir de aquí.
¿Y vos qué?
Vámonos abajo.
Por favor, os lo pido.
Estaba pensando en una cosa.
¿Qué? En los mensajes.
Ah, yo no me acuerdo ya de los mensajes.
¿Lo de la monja? No, no, espera.
¿Lo del final? Al principio.
Dirás porque os hemos leído al revés. Da igual, lo que sea.
Solo quedan cuatro.
¿Cuatro minutos?
Venga, que ya da igual.
¿Os cae bien?
No hay nada.
¿Tiene que tenerlas encima?
A no ser que...
Muy bien, Israel.
Eso es. Muy bien. Muy bien. Lo has hecho muy bien.
Cuidadito.
Venga, déjate de historias. Israel, que bastante jodidos estamos ya. Vamos a
inyectarnos eso y a ver qué pasa. Vale.
Solo hay cuatro.
Y somos cinco.
Os lo dije.
Jodeos. Yo tengo un gozo. en el alma grande.
¿Cómo lo hacemos?
Habrá que echarle la suerte.
¿Cómo suerte?
O sea, que no... No lo entiendo.
Bueno, pues que uno de nosotros está jodido.
Gozo en el alma grande. O sea, no puede ser. No hay otra manera.
Bueno, es lo más justo.
Pero qué justo, ni qué justo.
A mí nunca me ha tocado nada. Ni la lotería, ni la Navidad, ni la Once. Yo
puedo echar la suerte, de verdad.
coger las cuatro y dividirlas para hacer cinco dosis.
¿Ves? Eso es mucho mejor, ¿no? ¿Es verdad?
No, no, no, no podemos hacer eso.
Porque nos ponemos a todos en peligro. La cantidad estará medida.
Pero qué medida, chaval, qué medida. Te voy a meter eso como te voy a meter el
doble. Pero que no se puede disminuir la dosis. ¿A ti qué te pasa? Tenemos que
repartirlo. Pero que son dosis individuales.
¡Hijo de puta!
Suelta eso.
Suelta eso, te meto un tiro, ¿eh?
Nada, la he encontrado por ahí.
Se la encontró por ahí, no ha dicho nada.
¿Por qué será? ¿Eso por qué? Se la cogí sin más, coño.
¿Qué estás pensando?
el vino de su fornicación. ¿Nos podemos olvidar de las citas bíblicas un rato?
Por favor.
Tú, date una vuelta.
Date una vuelta que no te voy a hacer nada, coño. Sigue el rollo.
Yo no sé por qué la de las tías por no comer.
Parecen todas modelos de esas... Anorexicas.
Eso.
A ti también te gusta, ¿verdad?
Venga, no te hagas el loco que te he visto como la miraba.
¿Te quieres callar de una puta vez? Te pones cachondo, reconócelo.
Toma, bebe.
¿Qué te vas a joder?
Es tranquila, mujer, que no estamos hablando de ti.
Lo tuyo tiene que ser más como...
Ahora sí, Sancho. Te vas a quedar sin plumas como las gallinas.
Pero que no se te olvide una cosa.
Por mucho que bajes, solo quedan tres jeringuillas.
Así que a ver qué hacéis.
Porque yo ya le veo a ese maquinando algo.
Lo vas a conseguir, ya verás.
¡Joder!
Vamos,
vamos.
Mira, la que no venía es tu madre.
Venga.
Igual se va a llevar la corriente o algo.
¡Ata la caja de jeringuillas al cable, por Dios!
Sí, te he oído.
Pero no lo voy a hacer.
¿Qué ha dicho?
se la va a chutar toda, ya veréis. ¡No!
No, no voy a hacer eso. Pero nos va a hacer sudar.
La niñata se ha jodido, pero bien.
Yo no soy como vosotros.
No. ¿Y entonces qué quieres?
Tenéis que bajar aquí.
¿Pero qué dices?
¡Si yo no puedo!
¡Que no sepa!
¿Queréis un mechero?
¡Cedillas!
¿Quién se tira primero?
¿Votamos o qué?
¿Hace bien? ¿Y qué vas a hacer?
¿Meternos ahí a tiros?
Es igual que mi mujer.
Igual de hija de puta.
Cuidadito conmigo, ¿eh?
¿Ah, sí?
Sí. No sé cómo sería tu mujer, pero yo suelto unas cosas como panes.
A ver, vamos a calmarnos un poquito, ¿eh?
Espera.
¿Que no todavía es muy pequeño? A ver, Pini, no vas a estar dándole toda la
vida. ¿Pero que yo por ahí no quepo? Sí, que ya bajo yo primero y tiro a ti
desde abajo.
¡Santa!
No sé, no lo veo.
Ha estado a punto de matarme.
¿Por qué tienes la pistola?
¿Qué dices? Me disparó a mí y yo se la quité. Por eso estoy vivo luego.
Él ha desaparecido en el agua.
¿No creéis que yo le he matado a uno?
Yo ya no me creo nada.
Pero que era un loco, hijo de puta, borracho y co...
Vamos a darle más vueltas a esto. Vamos a inyectarlas eso de una vez.
Dame las jeringuillas, Elena, por favor.
Seguimos siendo cuatro para tres.
¡Le doy igual!
Pásamela.
No.
¿Cómo?
Tira la pistola, Nacho.
Nos estamos volviendo locos.
Nos estamos... Nosotros estamos volviendo locos.
Así que tira la pistola.
Cuando aquellos hijos de puta querían joderme, yo me defendí.
¿Puedes saber qué leches te pasa ahora?
Que no me gusta que me amenacen. ¿Pero qué cojones te está amenazando, tío?
Muy bien, niño. Ya veo de qué vais.
Ahora el malo soy yo, ¿no?
Hombre, que al menos tiraste la pistola. ¡Que no la tiro!
Ahora soy yo el que dice cómo se hacen las cosas y punto.
¿Eres como él?
¿Como quién?
Como el borracho que acabas de matar.
Soy como él, como tú y como todos.
Lo que pasa es que algunos tenemos pistola. Dame las inyecciones, anda.
No las tengo.
¿Cómo? ¿Las has perdido? No las he perdido, las he escondido.
No me fiaba de vosotros al final. Tenías razón.
¡No, no, no!
¿Quieres que mate a Satur? No, no eres capaz de... ¡No, no, no!
Me has dejado un momento.
Y se lo mato ahora.
¿Sabes por qué no voy a tirar la pistola?
Porque soy yo quien te tiene miedo.
Y a este imbécil también le tengo miedo.
Por favor, vámonos.
¿Estás
segura de que
viniste por aquí?
Sí, creo que sí. ¿Cómo que creo que sí?
Pues que creo que sí, que no lo sé. Estaba oscuro y no estoy segura del
¿Quién se le ocurre mojar las cerillas? Soy yo.
Estoy tirando monedas, por si tenemos que volver.
Pasa, por favor.
Por aquí.
Vamos a darnos la mano, que no se ve nada.
Sí. ¿Primero me apuntas con la pistola y ahora quieres que vayamos de la mano?
No, hombre.
¿Dónde estás?
Dame la mano. La mano, la mano.
Lo que haces, no me sueltes.
¿Pero qué dices? Que yo te he soltado, te he soltado tú. Te vas a tirar, joder.
Pero para, por favor.
¿Pero quién eres? ¿Quién me está empujando? ¿Que yo te estoy empujando?
¿Quién se ha caído? ¿Estás duro? Yo no, yo estoy aquí.
¿Dónde estás?
Dí algo, por favor.
¿Dónde estás?
¡Tacho! ¡Me están ahogando!
¡Tacho, dispara! ¡Dispara! ¡Para ver algo, dispara!
¡Hija de puta!
¡Está mal!
Aposté y no salió.
Pero era lo mejor.
Solo yo habría cargado con la culpa.
Y vosotros tan a gusto pensando que todavía ha sido un accidente. Lo que
era hacerlo más fácil.
Que más da uno que otro.
Israel era un peligro y Saturno. Hay una pequeña diferencia. ¿Queréis dejar de
hablar de mí como si yo no estuviera?
Solo a uno.
Y punto.
¿Y por qué no sobras tú? ¿No te jode? Puta loca de los cojones. ¿Para qué
quieres seguir viviendo tú?
¿Para seguir quejándote de que te ha ido mal en la vida? ¿Para echar otra moneda
a ver si al final te sale algo? ¿Sabéis lo que hace esta todos los días?
Darnos la espalda, se apalanca ahí delante de la máquina y ni nos mira.
Trini, si solo te giras para pedir cambio!
Yo por lo menos levanto la persiana y me esfuerzo y hablo con la gente. Y les
pregunto, ¿qué quieres? ¿Una tortilla?
¿Un cortado? Y me hablan, coño, me hablan, aunque sea de fútbol. Y les
por sus hijos, por su mujer, lo que sea.
Porque yo a veces tampoco tengo ganas de hablar.
Y me esfuerzo y hablo.
Porque somos personas. Y no garrapatas que chupan la sangre.
Lo siento, perdona. No sé lo que me ha pasado. Yo no soy así, ¿eh?
Yo no soy así. No sé lo que me ha pasado.
y que había que repartirlas.
Seguimos siendo cuatro para tres.
Vamos a dejar de darte vueltas, ¿no?
Hay que tomar una decisión. Me parece que tú te la tenías decidida, ¿verdad?
Siempre le doy la espalda a la gente.
Pero no es que no me importe.
Ni siquiera sabemos si funciona o no.
Esto ya es muy fuerte.
Luego me diréis que me invento las movidas, pero...
Cogió del cielo y dijo, esto está.
Ven aquí, barbas, da la cara.
Ven aquí que te voy a desgraciar.
Venga, vamos hoy.
¿Sabes dónde estamos?
No.
¡No tiene cojones!
¡Siendo como una rata!
Reunirnos con los altos en el río.
¡Amén!
¿Dónde estás, escoteo?
El incendio declarado en la popular Plaza de los Mustenses, cercana a la
Vía de Madrid, se ha cobrado al menos tres víctimas mortales.
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