Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Primero que nada, un decorado sin muebles, limpio, como un hospital, con
en la pared para expresar que es un sitio místico. Solo los objetos
como una ceremonia sagrada. El traje del maestro no muestra su cara, como Mahoma
no muestra su cara.
Es un ser esencial, no tiene ego.
Los movimientos son los movimientos de la ceremonia del té japonés. Todos los
movimientos son conscientes.
Alejandro Jodorowsky.
Ese es aún mi nombre.
He perdido trozos de él.
Mi nombre completo era Alejandro Jodorowsky -Prujansky.
Pruyansky fue el nombre de mi madre, pero era demasiado largo.
¡Qué lástima! He perdido el nombre de mi madre.
Lo único que ha permanecido es el nombre de mi padre.
Estoy muy feliz de grabar estos comentarios, ya que para mí la montaña
fue como una gran aventura.
Yo filmé esta película en otra vida.
Ya no soy el mismo hombre.
Entonces intentaré en estos comentarios desenterrar a ese Alejandro que ya no
existe.
Haré un gran esfuerzo para traerlo al presente porque me gusta ese joven que
fui. Él estaba tratando con toda su alma de hacer un film sagrado, iniciático.
Él quería cambiar la humanidad con sus películas. Él creía que el cine era
que el LSD.
Él pensaba que su película sería una fuente de iluminación para el público.
Soy el primer actor que se pintó las uñas de negro.
Después fue copiado por muchas personas del rock.
Estas dos muchachas se prestaron no como actrices, sino para tener una
experiencia espiritual de desnudarse y llegar a su propia verdad, la verdad
desnuda.
El Dios interior que se abre en círculos hacia una mayor conciencia.
El corazón que se abre hacia una mayor conciencia.
El blanco para que la flecha llegue.
El ojo del Buda, la perla, el alma que debe ser pulida, cuando la puerta
se abre se encuentra una llave con la trilogía.
Bajar hacia el mundo de los muertos, hacia el mundo del sueño profundo, hacia
mundo del sueño sin sueños, va bajando.
Hasta encontrarse con alas de mariposa que es la transformación, se sube por la
serpiente Kundalini.
El Eros, las perlas del Eros, hasta llegar a una forma geométrica que
es la conciencia interior.
Nos vamos a encontrar con el loco del tarot, el mat del tarot que está tirado
el suelo, que tiene la cara llena de moscas, llena de pensamientos inútiles.
Ahí está orinándose.
perdido, borracho.
Y vamos a ver la carta que lo define, que es la carta del loco del tarot.
El loco siempre tiene un animal que lo persigue, que es el ego.
La rana es el ego.
Este personaje que llega es un personaje divino, es el loco divino.
Estos niños tienen el sexo pintado de verde.
Él les saca la flor que crece en la mano como una raíz y le pone la herida del
Cristo. Lo llevan a los niños sobre una pirámide egipcia caída sobre la antigua
civilización.
Él con una pata de burro hace una raya, un límite.
Ellos empiezan a pedrear para despertar al Cristo que está en una cruz, en una
T, la T de Tarot. Él está crucificado en la T de Tarot.
Se despierta por fin el dormido para empezar la larga iniciación
que lo va a llevar a la sabiduría.
Va a espantar a su niñez, a su primitivez.
Va a sacar su rabia, sus instintos primitivos. Quiere atacar
a este ser que lo despertó.
Entonces él lo va a convencer por el vicio.
Le va a decir, fúmate un cigarrillo de marihuana conmigo. Y ahí lo va a domar.
Todos los personajes de esta película tienen un símbolo astral. Él tiene en la
oreja la luna, el hombre en los brazos cortados.
Ahí empieza a conocer sentimientos humanos,
el dormido.
Encuentra la amistad. Es decir, la amistad consigo mismo, con su parte
monstruosa.
Estos con la droga van contentos y borrachos, ¿no es cierto?, celebrando.
Pero estamos en un país de dictadura, donde se matan los estudiantes, donde
están todos estos crucificados que van, mientras la clase rica habla de religión
y se siente muy buena.
Arrendé estos animales en un restaurante.
Después la gente se los comió cuando se los devolví.
El personaje que hace de turista americano era David Capralic, que era el
representante de Sly and the Family Stone, un célebre cantante americano.
Y este americano no se preocupa de la situación política, están violando a su
mujer, le parece totalmente simpático, ¿entiendes tú?
Él lo filma.
Qué simpático.
Eso habla del espíritu americano que no se da cuenta de lo que está pasando en
el extranjero.
Aún hoy, los americanos no saben lo que han hecho fuera.
No son seres, son elementos turísticos los no americanos, ¿no
es cierto?
Entonces le va a dar su dólar por haberlo filmado.
Él va a conocer entonces el personaje, el valor del dinero.
Y se va a poner a trabajar en...
En el circo de sapos y camaleones, ¿no?
Que va a hablar de la conquista de América.
Van a contratar al personaje para que haga la publicidad.
Él ahora ya le gusta el dinero.
Y él se va a hacer cómplice del dinero.
Iba a anunciar esta escena con sapos y camaleones que me costó tanto vestirlos.
Los sapos meaban una orina que era como ácido.
Cuando les ponía las armaduras, se llenaban de aire. Después echaban afuera
aire y se escapaban de las armaduras.
Los trajes fueron copiados de los trajes aztecas para vestir a los camaleones.
Todos los símbolos son los símbolos aztecas.
Había que esperar horas hasta que un camaleón sacara la lengua o moviera un
ojito, porque no se movían, ¿eh?
Cada movimiento que hacen es un tesoro, te lo juro. Mira, aquí se va a mover.
Decía, muévete, muévete, muévete.
Y ahí se movió, ¿ves tú?
Este es el tocado de Moctezuma que copié, el gran emperador.
Ahora llegan las tres carabelas de Cristóbal Colón.
El primero que llega es un cura a convertir a todo el mundo.
Y después llegan los nazis, los alemanes, porque grabé una canción
con Wagner y todo esto.
Elegí los sapos porque eran blandos.
Blandos así, los camaleones porque eran tan inmóviles, tan fuera del tiempo, tan
perfectos.
Y viene el drama.
Y bueno, comienza a caer la sangre, las matanzas, los genocidios.
Son pretextos que se llega a imponer la ley, que se llega a imponer...
Cualquier forma que no corresponde a esos pueblos. Es como llevar la
a los aztecas.
¿De qué les sirve, no es cierto?
Lo filmé en plena calle esto, en plena calle, en plena calle, en medio de la
estupefacción del público.
El personaje, que lo hacía todo por dinero, ahí está contando el dinero,
a sufrir. Él se siente uno de los sapos.
La gente se da feliz con el espectáculo, pero él llora.
Se da cuenta que lo han destruido.
Cristo es para vender, entonces la religión se convierte en un negocio.
Y empiezo ya a hablar de las películas.
Como las películas italianas, ¿no es cierto?
Que hacían grandes producciones de temas bíblicos, ¿ves tú?
Siempre la mirada del turista que no entiende nada.
El sagrado corazón se lo pone en el sexo, por ejemplo. Mira.
Compra una cruz, ¿ves tú?
Pero como es muy pesada, le pone un ayudante.
Creo que a mí me da mucha risa esos tres personajes disfrazados de soldados y el
otro gordo disfrazado de Virgen María.
Y
ellos
aquí lo están seduciendo porque ven que se parece a Cristo.
Entonces lo van a reproducir.
Esta escena significa eso, ¿no? Y él se desprende de su amigo.
Traiciona a su amigo.
Es decir, traiciona una parte de sí mismo.
El puerco es la grasa del ego, lo cubren.
La grasa del ego, el puerco.
¿Cuánto mejor es un efecto directo que un efecto especial de trucos de
laboratorio, no?
Ahí él está respirando por la nariz por dos tubos, no hay problema.
Esta es la pietad de Miguel Ángelo que quise interpretar a mi manera.
Es la famosa escultura de Miguel Ángelo donde la Virgen tiene en sus brazos el
Cristo.
El tequila cuervo. El cuervo en la alquimia es la materia primera.
Los mercaderes del templo dormidos.
Y él se despierta.
Va a tener otra toma de conciencia.
Va a ver que lo utilizaron, ¿no?
Lo utilizaron como un Cristo.
Este es su más gran toma de conciencia.
Los gritos que él da los hice yo.
La voz del ladrón yo la doblé.
Aquí hago una metáfora del Cristo persiguiendo a los comerciantes del
¿no es cierto?
Una cosa bíblica.
Sus falsos egos se están rompiendo, sus falsos egos. Esto no soy yo, esto no soy
yo. Y de pronto se encuentra con una escultura que realmente se le parece.
Esto es lo que yo quiero hacer.
Esto es lo que yo quiero hacer.
Este Cristo es el que yo quiero ser.
Ahora están las prostitutas en la iglesia, una con un mono, que es también
ego peludo, ¿no?
Yo no quería más trabajar con actores, quería trabajar con gente que fuera
exactamente lo que estaba interpretando, porque lo primero que yo quería hacer
era cambiar a los actores.
Si yo quería cambiar al mundo, tenía que cambiar a los que actuaban dentro de la
película. Entonces me dije, voy a tomar gente común y los voy a iluminar
filmándolos. Entonces, no dirigí los actores, nada más les dije, muévanse de
aquí para allá, eso es todo.
Los moví.
Pero no tenía por qué dirigirlos, porque eran lo que eran.
Ahora vamos a ver una escena donde se ve la perversión pedófila del mundo,
¿no?
Esta pobre niña a la que se está vendiendo.
Ya él, el personaje ya es más digno, ya está en búsqueda de sí mismo, y se
encuentra con sus apóstoles, que son putas, pero son apóstoles.
Y ella, la principal, reconoce al Cristo en él, y se enamora.
Pero no se enamora hacia un ser humano, se enamora hacia un ser espiritual.
Ve la espiritualidad, le cura sus heridas, que son las de ella también, le
piedad.
le tiene reverencia, lo toma como su maestro.
Van a llegar a un baile donde hay hombres bailando con hombres.
Son los soldados que bailan con los civiles.
Yo ya en esa época ya veía que las guerras iban a matar civiles.
Entonces uní los soldados con los civiles en una danza de amor.
Un civil es un soldado sin uniforme.
Un soldado es un civil con uniforme, es lo mismo.
Aquí en esta escena viene un charro loco, me puso un revólver en el pecho y
dijo, cesa de filmar o te mato.
Y yo me volví loco y lo insulté en japonés. Le dije, si tú me matas, yo te
Le grité así y el tipo se asustó y se fue.
Pero aquí arriesgué mi vida en esta escena.
El mexicano me podía haber matado.
El lugar donde fui más amenazado fue en México.
Durante la filmación pedí a mi muerte, editaron un libro, La Iglesia Contra Mí.
Luego me llamó el ministro de Gobernación, el ministro de Gobierno, y
dijo, mire, el presidente lo quiere mucho, pero hay muchas quejas. No ponga
uniforme en la película, ni de sacerdote, ni de soldado, ni de bombero,
Quíteme todo eso.
Porque el gobierno es muy bueno con usted, pero puede ser muy peligroso.
Fue casi una amenaza de muerte directa.
Al día siguiente me fui de México con todo el material y me vine a Nueva York
terminé la montaña sagrada aquí.
México es un país muy maravilloso porque le gusta tener héroes negros. Es decir,
héroes que atacan.
Pero si tú te sostienes en la pelea, después te admiran y te quieren.
Él le va a gritar en un lenguaje inventado.
El cura.
Esto no es cierto, este Cristo desnudo.
Llévatelo.
Entonces él se da cuenta que en esa iglesia se ha perdido el significado
cristiano.
Y hace una comunión comiéndose la cara. Ahora, la imagen soy yo.
Es otro...
Avance en la toma de conciencia.
Él va a ascender, va a querer subir hacia un desarrollo espiritual
por el cielo.
El yin y el yang, lo receptivo y lo activo.
Aquí termina el mundo primitivo, con el personaje de Dios del cielo.
Aquí comienza la segunda parte de la película.
La primera parte describía el mundo primitivo, pero ahora entraremos en el
místico.
Aquí están todos mirando hacia arriba ahora, como esperando algo del cielo,
tú?
Todos detenidos, solo con una comida que es el pez y las uvas, son símbolos
crísticos.
Y ellos llegan en esta espera.
Esperan estos.
Y hay una torre, la torre del cielo, con solo un agujero arriba, y cae un
anzuelo. En este anzuelo que hay, hay una bolsita con el símbolo solar, que
oro.
Él se sube en el anzuelo y por la ambición del dinero, que es lo que él
él se trepa a la torre, que es una torre iniciática, que es una unión entre
el cielo y la tierra, decidido a ir a robar, ¿no es cierto?
Es un ladrón, va a ir a robar el oro.
Le han tendido un anzuelo. De la misma manera que el Dios interior, nuestro ser
esencial... Nos tira un anzuelo a nosotros, nos dice, aquí estoy dentro de
ven a buscarme, reconóceme.
Yo soy tú, y tú eres yo.
Realiza la unidad con tu parte divina.
Más veo esta película, más me doy cuenta que hay símbolos del tarot.
La torre, por ejemplo, es la carta 16 del tarot, The Tower.
Los enamorados, está el loco, está casi todo el tarot en esta película.
Y ahora va a entrar como una especie de útero materno, ¿no es cierto?
Al fondo se va a encontrar con el himen que él tiene que romper para pasar el
umbral, pasar de un mundo al otro.
Él va a entrar en el mundo mágico ahora.
Del mundo primitivo se va a encontrar con el mundo mágico.
¿Crees que es muy duro?
Y no cuesta nada abrirlo.
Es fácil entrar en el otro mundo si tú te decides hacerlo.
Hay que saltar en el vacío.
Y ahí nos encontramos.
Con una imagen del arco iris, es una habitación en forma de arco iris.
A medida que avanza, él avanza hacia la luz, hacia la conciencia.
Se va a encontrar con un mundo de símbolos.
El camello que sirve para atravesar el desierto, el yin, el yang.
El alma, con palabras, la gota que cae en el espíritu, el Tao, el yo del
la cabala, el mercurio, el símbolo de mercurio.
Los tatuajes de la mujer negra también los inventé
y hoy en día los veo por todos lados, claro.
El maestro del enneagrama.
Un sistema de nueve símbolos.
Agnist, este es el símbolo del fuego.
A mí me marcó mucho los zapatos de Frankenstein. Y le dije a mi dibujante,
se llamaba Nicky, de realizar zapatos no solo con
tacones, sino toda la base ancha.
El camello actuó muy bien.
Yo tenía un guardián de zoológico que nos prestaba los animales.
En la noche los sacábamos en un camión y luego los devolvíamos.
Es como una mosca que hubiera caído en la telaraña, ¿no?
Pero en lugar de quitarle la vida, le van a dar la verdadera vida, lo van a
hacer nacer.
Los chakras.
Vuelta al corazón, la cabeza se abre.
Y ahora le van a sacar su pasado.
Ese tumor que él lleva es todo su pasado que le van a extirpar.
Yo cambiaba la sangre y le ponía azul.
Se me ocurrió cambiarle los colores a la sangre.
Y lo mejor que encontré para expresar el tumor fue un pulpo que compré en el
mercado.
Le extirparon el pasado.
Ahora los chakras y lo van a hacer revivir de nuevo.
Le da el arma.
El arma, el cuchillo ahora es innecesario.
El cuchillo tiene la forma de una cruz.
Ahora es su reflejo.
Tiene la misma voz.
Cuando quise hacer La montaña sagrada, Alan Klein me presentó a los Beatles, y
entre ellos a George Harrison.
George Harrison leyó el script y le encantó, y me citó al Hotel Plaza, aquí
Nueva York, para discutir conmigo cómo lo íbamos a hacer.
Y yo llegué feliz, imagínate. Y entonces él me dijo que él estaba dispuesto a
hacer toda la película, menos una pequeña escena.
¿Cuál? Bueno, es la escena donde está el ladrón desnudo en un baño y el
alquimista le lava el ano frente a las cámaras.
Y me dijo, yo no estoy dispuesto a mostrar mi ano.
Entonces le dije a Harrison, tiene que mostrarlo porque esto no es una
esto va a cambiar la mente de todos los espectadores y usted va a dar un ejemplo
maravilloso de abandonar su ego. No, no puedo.
Y respondí, bueno, entonces lamentablemente yo no puedo quitar esta
Y no la hizo. Me fui a México y le di el papel a este cómico desconocido que
hizo El Ladrón. Y perdí millones y millones de dólares.
Pero en esa época así era yo.
No hacía películas para ganar dinero ni fama.
Las hacía porque yo quería cambiar la humanidad. Esa es la verdad.
El pelícano es uno de los símbolos de Cristo.
porque dicen que cuando sus hijos tienen hambre, se picaba en el pecho para
alimentarlos con su propia sangre.
Usa los tefilim, objetos sagrados judíos,
porque en la alquimia y en la cabala hay raíces judías.
Ahora, en todo el psicoanálisis, el excremento en el niño es considerado
algo creativo.
excremento y oro para el psicoanálisis es la misma cosa el
pecado mayor para Freud era haber nacido él decía
al nacer te creas un ego que quiere ser el universo mismo quiere ser Dios
y no puede serlo pensaba que éramos culpables de nacer y de esta
gran ambición de serlo todo.
Igualmente, para Buda, aparte de la vejez, la
enfermedad y la muerte, el drama mayor es haber nacido.
Haber nacido es entrar en el dolor.
Él quería liberarse del encadenamiento del nacer y el renacer.
¡Diablos! Los dos están equivocados.
Estoy en contra del psicoanálisis y en contra del budismo ahora. ¡Basta! Es una
maravilla haber nacido. Es una maravilla tener una enfermedad, porque la
enfermedad se convierte en tu maestro. Es una maravilla envejecer, porque la
vejez te aporta sabiduría. Y es una maravilla morir, porque si fuéramos
inmortales nos aburriríamos hasta la médula.
Él va a transformar el excremento en oro, va a transformar a este personaje
primitivo en un adepto, en un iniciado.
Esto es muy importante, saber que todo lo negativo que llevamos dentro se puede
convertir en un elemento positivo de desarrollo.
Un espejo oval, él se va a ver y va a tener vergüenza de sí mismo.
Al quebrar el espejo se encuentra dentro de un mundo de espejos.
La pirámide sobre el cubo es una imagen masónica, de la iniciación masónica.
Llaman trabajar la piedra.
Es decir, trabajar el ego para llegar a la esencia.
Él
no
puede romper la piedra porque hace demasiado esfuerzo. Tiene ambiciones.
Si tú tienes ambiciones y deseas cosas, no llegas.
El maestro no tiene ambiciones. Da un solo golpe y la piedra se abre.
Golpe en lo alto. Y encuentra la conciencia
transparente.
Vamos a entrar en la sesión de tarot, de iniciación al tarot.
Yo empecé a estudiar el tarot muy temprano. Empecé a estudiar, yo creo que
empecé a conocerlo cuando tenía 23 años.
Y toda mi vida estuve estudiándolo, buscándolo, tratándolo de comprender.
El tarot es un lenguaje óptico, es una enciclopedia de símbolos.
Cuando lo entendí a fondo, cuando ya lo memoricé, cuando lo pude utilizar,
cuando me convertí en un maestro de tarot, Me cambió mi percepción del
organizó la percepción del mundo.
Empecé a pensar en símbolos.
Ese tarot que tú ves ahí lo inventé yo.
En esa época lo inventé yo. No debería haberlo hecho.
Debería haber usado el tarot como era, pero en esa época yo tenía ínfulas
artísticas y creí que yo podía hacerlo mejor.
El tarot de Marsella es una obra sagrada.
Y la mejor manera de comprender el tarot no es haciendo otro, sino utilizando el
tarot que existe.
En realidad una obra perfecta se define así la perfección en el arte
sagrado, se define así. Nada que agregar, nada que quitar.
En la montaña sagrada todavía yo no había llegado a comprender el tarot
perfectamente porque quise hacer mi tarot.
Son los elementos del tarot, cuatro partes del ser humano.
Primero que nada los bastones del tarot, el sexo, sexo creativo.
La espada, el intelecto, que va del sexo hacia el espíritu, hacia la cabeza.
La copa, el corazón.
Por último, los oros, que son la vida material que asciende hasta convertirse
aureola.
Los movimientos que hice fueron...
Fueron trabajados por mi maestro Zen, que se llamaba Eyo Takata, en México.
También arrendé un maestro que trabajaba en América, que había hecho un grupo
que se llamaba Arika Training, que vino a México para iniciarme, porque yo
quería saber cómo era un maestro.
Entonces vino a México y me dio un LCD, y durante ocho horas me guió.
Oscar Hichazo, del Arika Training.
Yo nunca había tomado ninguna droga, me llevé la sorpresa. Yo creía que él me
iba a preparar con ejercicio. Me dijo, no pierdas tiempo, tómate un LSD y se
acaba el cuento.
Bueno, así lo hice.
Era boliviano y salía de la tradición de Gurdjieff.
Y nos enseñó el enneagrama que aquí aplico en la película.
Son nueve personajes.
Hay un pavo real, el pavo real es el símbolo de la iluminación, un pavo real
blanco.
Los personajes nunca mueven la boca para
hablar en mi película, porque es película, ¿para qué no mueven la boca?
Este era el único actor, real actor, pero de la televisión.
Y filmé en una verdadera fábrica a la que transformé.
Cada personaje corresponde en forma negativa a sus planetas.
Este es Venus, y como es Venus, tiene muchas mujeres y muchos hijos, y se
preocupa de la belleza y de su narcisismo.
Sin embargo, el dios del amor, en los griegos, Es una mujer.
Aquí es un hombre.
Esto tiene al mismo tiempo un significado político.
Y tiene un significado político porque la política es una parte sin serlo todo.
En el mundo hay política, pero no es todo político.
Es una parte que yo no puedo no dejar de ver si quiero dar una idea total de
algo, ¿no es cierto?
Hay la parte religiosa, hay la parte política, hay la parte mística, la parte
alquímica, la parte artística, pero todo eso está en la vida.
Este es Bobby, la tomé de San Francisco Coquet.
Fue el más bello travesti que he conocido en mi vida.
Se convirtió en mujer con el tiempo, es transexual.
Se va a hacer la amante principal.
Y el esperma tenía forma de pequeños corazones, ¿ves? El esperma del jefe
forma de pequeños corazones. Muy romántico, me gustó mucho.
Yo siempre pensé, ¿para qué sirve el arte?
¿Sirve el arte para ser un bufón de la sociedad?
Bueno, los cigarrillos son entre... los cigarrillos la gente fumaba para pasar
un buen momento, pero es una entretención que mata.
Es decir, cuando tú vas al cine y se te trata como un niño de 12, 11, 10
años, te entretienes mucho, pero sales cada vez más tonto.
El cine está volviendo tonto al público ya. Lo está infantilizando todo el
tiempo.
Yo no quería eso, yo quería hacer un cine que despertara.
Si yo quiero despertar, la sociedad está enferma, desde la edad media ya que
está enferma.
Entonces tengo que hacer un cine que sane, el arte es bueno para mí cuando
cuando es terapéutico.
Yo quería hacer películas que la gente los viera, tuvieran un choque emocional.
Que el inconsciente se manifestara y que saliera del cine cambiada, con una
nueva energía para vivir, con un cambio, con una revelación, con algo.
No simplemente fuera a entretenerse y saliera como un niño tonto después.
Hablaba de las operaciones faciales que ahora se hacen como una cosa muy normal,
¿no es cierto?
Pronto habrá eso, de los muertos van a hablar.
Le vamos a poner maquinitas, van a mover la boca, van a decir, ¡Adiós, hijos
míos! O van a bendecir como este.
Esta es una actriz lesbiana.
Aquí traté los problemas gay, ¿no?
Todo lo que fuera homosexualidad lo traté junto con la guerra, porque es
¿no?
Atrás hay un detalle de un cuadro francés.
Una mujer toma el pezón a la otra, un poco lesbiano.
Me acerqué al detalle, le puse una lucecita en el pezón que hace tic -tac,
-tic -tic.
La música de la montaña sagrada fue compuesta por Don Cherry y por mí.
Oye, yo conocí a Don Cherry porque andaba buscando un músico espiritual,
¿no? De pronto me encontré con una especie de payaso porque andaba vestido
un traje que estaba hecho de pedacitos.
Y resulta que él tenía una mujer, creo que era sueca, escandinava.
artista de vanguardia, que todo su mundo lo sacaba de los tarros de basura de
Nueva York, lo que la gente tiraba.
Entonces los pedazos de tela era lo que la gente tiraba, porque en Nueva York
cuando se querían deshacer de algo lo ponían en la calle, ¿no? Los muebles
él vivía, las cucharas, todo, todo, todo era sacado de los tarros de basura
gratis.
Él hacía unos tapices con los pedazos de tela que él ponía cuando tocaba. Y él
además tocaba con una trompeta quebrada.
Quise ver todas las posiciones homosexuales como una imagen de un
Filmé esta escena en una fábrica de acero.
Me prestaron una fábrica de acero.
Yo no tenía mucho dinero, pero yo quería hacer una película grande, con grandes
decorados. Entonces tomaba los decorados reales y le agregaba algo para hacerlos
un poquito irreales.
La ferocidad en el ser humano.
Los talibanes.
Y aquí es la guerra convertida en rock.
Y fui bastante profético porque voy a hablar aquí de la guerra de las
religiones, que después estalló la guerra religiosa.
Es moda primero.
Luego tú vas a ver las granadas. Todo muy bello. El embellecimiento del
¿no es cierto?
Aquí están los budistas, los judíos.
los cristianos, los católicos, todos fabricando armas.
Este es el millonario que era realmente un millonario, ¿no?
Con su colección de obras de arte.
Esta actriz que encontré, una mujer que no tenía senos, se los habían cortado.
La esposa del millonario no tenía senos.
No era una actriz.
Si tú la observas bien, es una mujer sin senos.
En el piano no me lo realizaron muy bien, en el piano yo quería un enorme
preservativo, condom, en el piano, pero no se ve muy bien.
El chofer era el hijo de un célebre productor de Hollywood,
se llamaba Harry Cohen, es el hijo de Harry Cohen.
productor de Hollywood, el chofer.
Esta era una muchacha americana que andaba por ahí.
Se llamaba Re.
Me gustó mucho a mí esa muchacha.
Hice que se drogara por la oreja, nadie se droga por la oreja, inventé la
cocaína auditiva.
Claro que era el símbolo de la muchacha poética que se vende.
Y aquí quise burlarme del
arte moderno.
Esto lo inventé yo, ¿no?
La escultura con las nalgas.
Y estas esculturas las hizo un escultor mexicano, se las pedí, que se llamaba
Felgueres. Le dije, mete cuerpos humanos con esculturas abstractas.
Se enojó, porque salían muy poco.
No se dio cuenta que lo iban a ver años.
Trabajé como un loco seis meses, y se ven unos segundos, me dijo.
Todavía es arte moderno. Tú puedes presentar eso en el Museo de Arte
funcionaría, ¿no?
Todavía no se ha hecho mezclar así estos cuerpos humanos en forma estética con
figuras de escultura abstracta.
Yo tenía para hacer esta máquina como ideas metafísicas. Yo quería presentar
máquina pequeña y que fuera creciendo para darle idea que esta máquina estaba
invadiendo el universo y que además por el goce que le daba al ser humano ella
se hacía humana y paría una nueva máquina.
Era como un arte abstracto vuelto biológico.
Eso era lo que yo quería.
Por eso es que en la otra exposición que hay en la montaña sagrada, mezclé
cuerpos humanos pintados con formas abstractas, pero humanos, dentro de
geométricas. Yo estaba tratando de unir lo geométrico y lo vital, cosa que ahora
está pasando con los robots actuales que están haciendo los japoneses y otros.
Yo creo que el hombre está hecho para producir máquinas que después va a
injertar en su cuerpo y que le van a transformar la vida.
Creo que en el futuro el hombre y la máquina se van a unir como un solo ser.
Eso es lo que yo creo o es lo que me gustaría.
Claro que las máquinas representan un peligro.
Pueden realizar una inteligencia, hacerse autónomas y formar una sociedad
aparte, diferente.
Puede pasar.
Podría pasar.
Pero para mí, en esta máquina, ese miedo lo resolví en forma humorística. ¿Ves
tú? Hice que la máquina pariera una maquinita más chica, que después va a
crecer, supongo.
Este es Saturno. Muy
importante porque Saturno juega con los niños y después se los come.
Este es un verdadero colegio, hicimos esto en un colegio, dando dulces, todos
los niños estaban felices, con enanitos disfrazados de Santa Claus.
Me costó mucho conseguir ese enorme hombre que la sigue, es un gigante.
Esta es Valerie, que era mi esposa en esa época.
Ahí está el elefante que tiene la luna negra y la luna blanca, yin y yang, ¿no
es cierto?
Todos los paquidermos son símbolos geológicos muy fuertes, símbolos de la
tierra, las raíces que yo no tengo, ¿no?
Aparte de vivir en mis zapatos, ¿no es cierto?, me gustaría vivir sobre un
elefante.
Mi patria son mis zapatos.
Cuando presenté La montaña sagrada en Canes, el presidente del festival me
exigía que inscribiera la película en un país.
Yo dije que era mexicana, pero México no quiso reconocerla como propia. Era una
película demasiado rara, sin charros.
No era mexicana.
Eso afectó las posibilidades de ganar un premio en el festival.
Pero no me importó, porque yo no estaba jugando fútbol, yo estaba haciendo un
film.
En esta escena solo hay viejos. Los saqué de un asilo.
Me costó mucho conseguir esos ancianos. Teníamos que sacarlos del asilo y
llevarlos de vuelta después.
Se meaban, se cagaban.
La fábrica de juguetes dirigida por ancianos.
Para niños.
Bastante increíble, ¿no es cierto?
Porque solo fabricaban armas, ¿ves tú? Los juguetes.
Son solo armas.
Yo pienso que mientras no se cambie la educación infantil, el mundo no va a
cambiar.
Están los generales de todos los países preparándose a
pervertir a los niños.
Bueno, y luego se produjo la revolución, y que yo hablo aquí de una revolución
en Perú.
Se produjo después con sendero luminoso. Fue la catástrofe después en Perú.
Pero ahí está vaticinada, ¿ves tú?
Los problemas de Perú aquí aparecieron, mucho antes de que sucedieran.
El mundo está muy enfermo.
El mundo necesita sanar los mares, los ríos, la atmósfera, la sociedad, el
dinero.
Tiene que sanarse.
Estamos enfermos todos.
El artista tiene que reaccionar.
El artista tiene que ser ahora un curandero.
El cine tiene que actuar como una revelación.
La gente, en lugar de identificarse con un héroe que generalmente es un
degenerado, James Bond es un degenerado.
Superman es un degenerado.
¡Superman!
Imagínatelo, con una mujer.
Se lanza una eyaculación tan grande que le atraviesa el cuerpo, le sale por el
cerebro y derrumba un edificio.
Superman es el ser que no puede hacer el amor porque mata.
A este era un muchacho homosexual, Nicky, que me conseguí en el
Maxax City Bar.
Estaba disfrazado de mujer y cuando se emborrachó me sedujo porque sacó la
peluca y la tiró así sobre la mesa y se quedó calvo. Este es fantástico. Gran
artista que me ayudó a hacer todos los trajes de la película.
Bueno, esta señora era una señora que andaba por ahí por los estudios de cine
buscando papelitos de extra, ¿no es cierto?
Y yo la tomé, bueno, todo el mundo se burlaba de ella, la tomaban por loca,
a mí me encantó sobre todo que se me presentó desnuda con un pelo verde y un
pubis verde, que también era una peluca puberal que ella tenía.
Pero lo que me extasió fue que no tenía ombligo, ¿no? Eso fue una maravilla.
Como yo soy místico, pensé inmediatamente en Eva, porque Eva no
puesto que nació de una costilla de Adán, ¿no es cierto?
Tanto que me gustó construir ese water.
En alto así. Es mi sueño dorado, tener un water sentadito y las piernas
colgando. Ese es el water perfecto para místico perfecto. Porque yo pensaba
que la fuerza del excremento cayendo podía producir electricidad gratis.
¿Comprendes? Si subes el water y cagas, los mojones que caen pueden producir
electricidad. Si todos los seres humanos cagaran desde dos metros de altura, se
podría tener toda la electricidad que se quisiera.
La relación es la madre universal, pues. Es la madre universal y un...
Un intelectual, porque el personaje ese que es loquísimo, extravagante, es un
intelectual que se ocupa de la electrónica. En esa época todavía no
de moda, ¿no? Se ocupa de la electrónica. Es un sabio, matemático, y
tiempo tiene un complejo de dipo espantoso con su mamá.
Bueno, yo siempre vi Urano como...
Como la parte oscura y un poco depravada del ser, ¿eh?
Así vivo Urano, yo.
Es un planeta más lejano, el planeta más misterioso, más oscuro, el que más
tiene que ver con las profundidades de esta energía oscura del universo, es
decir, con el inconsciente, ¿no?
El uso de la computadora, del internet, todo eso, ahí estaba predicho, ¿no?
Muchas personas me preguntan qué pienso yo de los cambios tecnológicos de esta
época, el Internet y todo el resto, los robots.
Yo creo que si estamos llegando a eso es porque el hombre fue creado para llegar
a esto.
La araña fabrica telarañas y nadie se sorprende.
El hombre está fabricando máquinas porque está en su programación cerebral
hacerlo. La máquina es sagrada. Y también está en la programación cerebral
hombre entrar en el misterio de la vida y conocerla. Hay mensajes para nosotros.
Del universo actual conocemos el 1 % de la materia.
Entonces tenemos que investigar y entrar y crear la vida nosotros.
Es bueno.
Claro que todo esto son armas de doble filo.
que nos convierte en una aldea global, por ejemplo, también puede convertirse
una dictadura global.
Todo esto es peligroso, pero ¿cuándo no ha sido peligroso el avance del hombre?
Todo es peligroso, pero la humanidad irá avanzando porque tenemos tres
misiones esenciales.
Una, conocer todo el universo.
Segundo,
Vivir tantos años como vive el universo.
Y por último, tenemos que convertirnos en la conciencia del universo.
Este era uno de los productores que después escapó con 300 mil dólares y
más lo volvimos a ver.
Simplemente se largó, desapareció y nos dejó ahí colgados. Yo tenía un ayudante,
Robert Teicher, que era un muchacho americano que quería ser mi asistente.
Y me dijo, ¿qué vas a hacer? Pero dije, mira, no voy a hacer nada.
Voy a esperar. Y alguien me va a traer 300 mil dólares líquidos envueltos en
papel de diario.
Me dijo, ¿estás loco? Dije, sí, estoy loco.
Entonces me senté a esperar.
Pasaron, creo que pasaron seis semanas.
Y la gente estaba esperando desesperada. Y dije, esperemos, hay milagros.
Y Thatcher, que había desaparecido, yo creí que me había abandonado furioso,
regresó con un paquete envuelto en papel de diario con 300 mil dólares, que me
los dio.
Resulta que su padre era uno de los mayores fabricantes, vendedores de
de Estados Unidos.
Era millonario.
Entonces él tomó de su herencia 300 mil dólares y me los regaló. Y así se hizo
la película.
Este muchacho me costó encontrarlo porque le pedí a mi asistente gay que me
trajera un muchacho con unos testículos grandes.
Bueno, este era sobre el nazismo, mandé fabricar este enorme arma.
Quería yo una ceremonia nazi, ¿no?
Este muchacho cuando dice escena había tomado un LSD y al terminar la escena tú
dices, ¡Corten!
Y él creía que yo le decía, ¡Córtale los testículos! ¡Córtate los testículos!
Casi se los cortó.
Pues ahí casi se los cortó. ¡Corten! ¡Ay, ay, ay, ay, ay!
Estos peinados no estaban a la moda en esa época. Fueron inventados para la
película, después fue muy común, ahora es muy normal.
Mientras yo iba filmando La Montaña Sagrada, el escándalo en México iba
creciendo. Me iban atacando. Una vez desfilaron dos mil personas comparándome
Manson, el asesino, y pidiendo mi muerte o la expulsión de México.
Fue una gran, gran, gran pelea para filmar esto.
Fue un gran escándalo. Decían que yo hacía misas negras, la iglesia me
pero el ministro de defensa de Echeverría me amenazó de muerte, pues.
Y me escapé, entonces fue cuando me escapé a New York, con todo el material,
porque llegaron a mi casa, había un grupo de asesinos del gobierno que se
llamaban los halcones, asesinos vestidos de civil, y empezaron a gritar,
Jodorowsky, te vamos a matar, en la noche.
Entonces yo tenía miedo de que colocaran una bomba en la casa, con mis hijos y
todo eso.
Entonces tomé toda la familia y me vine a Nueva York.
Para mí, esta es una de las secuencias que a mí más me interesa, porque hago
efectos especiales mostrando los trucos de los efectos especiales, los muestro.
Cuando va a haber la matanza de estudiantes, tú vas a ver cómo son los
cómo se hacen en el cine, pero al descubierto, y son igual de dramáticos.
Y va avanzando el humo por un callejón estrecho. Pero todo eso es natural, no
efecto electrónico.
Es milagro divino.
Este es un arquitecto.
A mí me parece que uno de los grandes males de nuestra sociedad actual es la
arquitectura, por sus formas geométricas y lineares. Mira, aquí estamos hablando
dentro de un cubo.
El cerebro no es cúbico, el cerebro no es geométrico, el cerebro es una forma
orgánica. Las casas no corresponden a nuestro espíritu, a nuestro organismo.
Y esto provoca una serie de enfermedades psíquicas.
Aquí se trata de la pedofilia, los abusos con los niños.
En esa época no se hablaba mucho de esto, pero es evidente que es un
sexual de niños.
Están todos disfrazados de Minnie Mouse.
Esto es la arquitectura moderna con construcciones, ¿ves tú?
Donde todo el mundo es como paralítico, como lisiado, ¿verdad?
En los multifamiliares.
Es dramático.
Es una visión de los multifamiliares.
Mira, para mí Gaudí fue el único
arquitecto que me hizo llorar de emoción.
Gaudí improvisaba, iba construyendo y encontraba una piedra o una
escultura que le interesaba.
Y lo introducía en su escultura.
Él fue el primero en romper platos y hacer mosaicos.
Para mí es uno de los más grandes genios.
Yo tengo grandes admiraciones a Gaudí, a Leonardo da Vinci, a Cocteau.
Porque son seres que yo llamo polivalentes. No hacen un solo arte,
incluyen todas las artes en su arte.
Este era el travesti más famoso de México, Chalimar, como el perfume
llamaba.
Gustavo Alatriste, que había sido productor de Buñuel, de películas de
compró La Montaña Sagrada, pero se vio que México iba a ser el escándalo tan
grande que dijo, no la puedo dar así. Él tenía una cadena de teatros, de teatros
de ensayo.
Y él la cortó para sus teatros de ensayo, él tenía el derecho, le quitó 40
minutos. Pero luego México la envía actualmente como representante del cine
mexicano, ahora por fin.
Decidí hacer Holy Mountain en inglés.
Sencillamente porque Alan Klein me dio el dinero, que era americano y yo le
quería hacer una película en inglés para que la mostrara en Estados Unidos y
recuperara su dinero. Por eso la hice en inglés.
Y luego muestro aquí cómo se va a vivir en ataúdes y luego se hizo en Japón.
En Japón hicieron hoteles donde tú entras y no puedes estar de pie
En la época que hice esta película no existía todavía eso, era como una
predicción de vivir en ataúdes, ¿no?
Sutilmente quise dar los cambios de secuencia, es decir, las partes, ¿no?
decir, aquí termina una parte, aquí comienza otra, y todo viene del cielo.
No pedimos permiso para hacer esta escena con helicóptero en medio de la
Lo hicimos y salimos escapando.
Teníamos un actor disfrazado de oficial de la policía.
Entonces él llegaba y detenía el tránsito.
Filmábamos y nos escapábamos.
Aquí se termina la presentación de los
nueve personajes.
Ahora vamos a entrar en la aventura.
Todas estas montañas son ciertas.
En Oriente y en la Europa del
Medio, la media Europa, como los alquimistas, la montaña es un símbolo
repetido.
Siempre la montaña es el lugar donde los Budas van a meditar, son lugares donde
el cielo se une con la tierra.
Hay la leyenda alquímica de estos inmortales, existe esa leyenda. Que hay
grupo de inmortales que viven en la Tierra y que tienen 30 .000 años, por
ejemplo.
Se llaman los caballeros de Heliópolis.
Es una leyenda alquímica.
Es la Rosa Cruz, ¿no es cierto?
Y aquí son los sabios alrededor del Enneagrama.
Desde Freud se analiza que el hijo roba el fuego al padre, es decir, el
conocimiento se roba, no te lo dan, porque los dioses necesitan que hagas un
esfuerzo para lograrlo.
Nada se te da gratis, tienes que hacer un esfuerzo.
Este decorado me gustó mucho. Era en forma de ojo, ¿no es cierto?
Yo no les dije lo que hicieran cuando echaban el dinero al fuego, pero cada
personaje lo echó de una manera distinta.
Esto va parte por parte.
Este como jugador de cartas lo lanza.
El millonario lo cuenta antes de lanzarlo. El ladrón se lo roba.
Esta siembra.
El nazi.
Está pensando y lo empieza a echar de golpe.
Es el más brutal de todos.
Este es Avaro y poquito a poco se decide.
El rico es el que más tarda en echar el ojo.
Ahí cayó un billete del cielo. Ese fue un milagro.
Con la quemazón de las esculturas terminó mi periodo
elegante estilo fotografía de película de arte.
Después...
Cuando se quemaron estos cuerpos, me di cuenta que había que pasar a la
realidad. Entonces empecé a filmar sin ningún elemento técnico, sino como si
fuera cine de actualidad.
Después de esto, ¿no?
Esto es lo último estético que hago.
Y luego voy a cambiar de estilo.
No solo quemo las figuras, quemo mi estilo.
Quemo mi visión del cine. Este cine ya no lo quiero más.
Es demasiado bello, demasiado pensado, demasiado estético.
Vamos a ir a una cosa como que sea más real.
Al comienzo a Corky le gustaba mucho hacer esto, el fotógrafo. Pero después
convirtió en mi enemigo porque no entendía nada.
Al final no entendía nada.
No entendía nada porque al comienzo sí le gustaba por lo estético, por esto.
Pero cuando empecé a entrar en la realidad y filmé en Monte Albán una
di de comer hongos alucinantes a todos los actores, lo filmó mal y no lo pude
usar porque no entendió.
Este es uno de los brujos que hay en México, un masajista, ¿ves tú?
Un verdadero, no es un actor.
Es un verdadero chamán este, en su verdadero sitio.
No hay que más que mirarle las manos para darte cuenta que es verdadero, ¿no?
La película aquí comienza a buscar la verdad, pero no en el cuento de hadas,
sino en la verdadera.
En la vida real.
Es la zona de Tepoztlán que se dice que fue el paraíso mexicano de los dioses,
Tepoztlán, la zona sagrada.
Cuando yo dije filmemos arriba de esa montaña y vamos a encontrar un maestro,
llegó esta señora que nos estaba esperando, nadie le había dicho, y dijo
ayudar.
Este es otro chamán que vive en las montañas de México.
Hay que ver la perfección con la que ella va a servir la sopa esta. Mira, no
hay un error, es perfecta.
Tan perfecta como el maestro.
Cuando trabajé con ellos yo no les di acciones a los chamanes que aparecían,
ellos proponían.
Después yo las utilizaba.
También fuimos a Monte Albán y apareció también uno que nos estaba esperando.
Yo siempre iba a estos sitios sabiendo que iba a encontrar un maestro que nos
iba a indicar cosas, y aquí estaba.
No son actores, hay que saber eso, es gente que está ahí.
La flor sabe, the flower knows.
No hay que pedirle, you don't need to ask it.
Están paseándose entre plantas recogiendo en sus cuerpos el polen.
contacto con la naturaleza
vamos
a entrar en el mundo de las
plantas sagradas que producen alucinaciones
Claro que tuve que imitar el corte con el cuchillo, todo eso es imitado, pero
voluntariamente y real, ¿no es cierto?
Yo los preparé, en la casa estuvieron encerrados dos meses durmiendo solo
horas y haciendo todo tipo de ejercicios.
Y les di a comer hongos alucinantes.
Entraron completamente.
Bueno, esto tú lo puedes encontrar en Castañeda, transferirse a un animal es
práctica mágica.
Yo estaba en un restaurante en México, argentino, el rincón argentino, donde se
comían solo enormes biftex y vino.
Y yo estaba sentado ahí y ahí apareció Castañeda y lo vi y hablamos y me dijo,
yo he visto el topo dos veces y quisiera hablar con usted.
¿Dónde nos vemos? Entonces yo le dije, voy a su hotel. No, no, no, yo voy al
suyo. Y vino a mi hotel, que era el Camino Real.
Entonces nos sentamos ahí a hablar.
Yo le dije, no sé si eres genio o mentiroso o loco.
¿Y qué podemos hacer juntos? ¿Por qué estamos juntos?
Me dijo, me quieren producir las enseñanzas de Don Juan, pero no quiero
con un star de Hollywood.
Claro que no.
Y yo le dije, bueno, también Los Milagros, si lo haces con efectos
va a ser un film como de aventura.
Habría que ir a los sitios y filmarla con Don Juan Real.
Bueno, bueno.
Y ahí nos siguió porque le dio un dolor de estómago espantoso.
Y comenzó su diarrea.
Me dijo, es raro, me dijo, porque yo voy en la sierra y tomo agua, y aquí en
México tomé agua y me ando cagando.
Entonces le dije, bueno, te llevo al hotel, sí, por favor.
Entonces tomé un taxi ahí en el hotel y lo llevé a su hotel y ya nunca más lo
vi.
Esta historia del desaparecido es una
historia clásica china.
Ellos han llegado a tal desarrollo, a tal olvido de sí mismos que no reconocen
su reflejo.
Creen que es otro su reflejo, ya se han olvidado de sí mismos.
Y creen que alguien se ahogó, ¿no? Es una historia china.
Le enseñé al mono, no se ve, a hacer un mudra, zen.
Fueron varias horas para enseñarle al mono a poner las manos como un monje
Y luego esto está muchos kilómetros distinto. Esto es una pirámide maya.
Empecé a recorrer las pirámides de México.
Aquí ya los actores estaban tan...
Están agarrados por la experiencia que lloraban de verdad su propia muerte.
No son actores imitando llorar, es gente que llora.
Yo quería hacer un documental en la última parte, ¿ves tú?
Pasar de la película fantástica al documental.
Cronológicamente lo fui filmando para que los actores fueran sintiendo el
cambio.
Durante los dos meses que filmé, cada vez que llegábamos a filmar, paraba la
lluvia.
Terminábamos de filmar, llegaba la lluvia.
Cada día fue un milagro.
Si tú ves el cielo, el cielo está cubierto de nubes.
Tuvimos que pagarle al guardián para que nos dejara treparnos ahí.
Filmé mucho, filmé 35 horas.
Pero muchas eran dañadas, no se podían usar.
Entonces quedó lo que quedó, ¿no?
Esto fue todo lo que quedó.
El rodaje de la película de Montaña de Sagrada duró seis meses porque nos
detuvimos durante seis semanas.
Y luego íbamos de un lado para otro, viajamos por todo México.
En la postproducción, Alan Klein arrendó un departamento en Nueva York para
mí, para el editor, que era un viejo editor que había editado El Topo, ¿no es
cierto?
Landeros, Federico Landeros. Él había hecho como dos mil películas mexicanas,
había editado todo, pero se entusiasmó con mis películas.
Y se vino, yo creo que se vino dos, tres meses a Nueva York y ahí la hicimos. El
sonido también le hicimos todo eso y lo hicimos en un estudio en Nueva York. Y
traje a un sonidista, Gavira, mexicano, que hacía todo el ruido diez minutos
seguidos, golpeándose el estómago con basuritas, todo.
Lo hacía todo, lo improvisaba. Fue genial.
Y Friedrich, quien lo vio, me dijo, por favor, dámelo.
Y él fue el que hizo mi gavira, hizo los ruidos para el exorcista y se sacó el
Oscar.
Este era un barco que era pescador de camarones en pleno océano, ¿cómo se
llama este el océano? En el mar Caribe.
Hay una escena que no pude filmar porque quise que nos tiráramos todos al océano
para entrar en las aguas infinitas.
Y nos tiramos al océano y comenzamos a ahogarnos. Entonces se formó un tal
escándalo tirándonos cuerdas y salvándonos que no nos filmaron. Se
escena cuando estábamos todos en el agua. Pero todos nos tiramos al agua.
Sin pensar que habían tiburones, ni que era alta mar, ni nada, ¿no?
Estábamos haciendo la aventura mística, ¿ves tú?
Cuando hice La Montaña Sagrada yo quería
romper con todas las fórmulas del cine.
Primero que nada rompí con el cuento. Es decir, todo el cine que conocemos, que
viene de Estados Unidos principalmente, es un acto donde el héroe se le invita a
la acción y no quiere entrar en la acción.
Después hay un suceso donde el héroe parte a la acción. Un segundo acto donde
hay aliados y enemigos. Y un tercer acto donde se soluciona todo esto.
En la montaña sagrada rompí con el cuento, es decir, no quise hacer una
historia, quise presentar personajes y expresarme en otra forma.
El ego también tiene desviaciones.
Tenemos desviaciones paranoides, desviaciones esquizofrénicas,
exhibicionistas, narcisistas, todo tipo de
desviaciones tiene el ego.
Entonces el ladrón se deshace de sus desviaciones ahí cuando le echa al mar,
su monstruosidad se deshace.
El ego desviado se define por lo que tiene.
Yo tengo esto, yo soy esto, ¿no?
Y cuando...
El ego es lo que él es y no lo que los otros quieren que sea.
En ese momento es un ego trabajado ya, que está al servicio de la esencia.
Esto es la tierra, ahora va a llegar otra parte de la película, ahora
otra parte.
Todo el mundo se cortó el cabello ahí, de verdad, ¿eh?
Esto en Iztaccíhuatl es una célebre montaña cerca de la Ciudad de México.
Está la estatua del pensador de Rodin para mostrar los defectos
del intelectualismo.
Y aquí están todos los que casi
llegan. a la realización, pero se quedan en lo social, en la fama,
en el éxito, ¿no es cierto?
En un mundo que está orientado al éxito como si fuera el único objetivo, pues yo
leí un libro que me marcó mucho que se llamaba La Vagabandita.
Es un libro sagrado hindú que decía, uno de los primeros preceptos es piensa en
la obra y no en el fruto.
Y en tu obra guíate siempre para expresar tu Dios interior.
Y tres, realiza tu obra como un sacrificio sagrado.
Y claro que mis ambiciones artísticas crecieron porque quise hacer Dune, Duna.
Y me metí en un enorme proyecto que no se pudo hacer tan grande era. Y yo dije,
bueno, no hice la película, fracasar no es nada, fracasar es solo cambiar de
camino.
Este es un poco como Ginsberg, Alan Ginsberg. Ese poeta me inspiré de Alan
Ginsberg.
Diciendo también que este tipo de poesía no llevaba a la realización, sino que
era una parte nada más.
Esto es contra Timothy Leary y sus drogas,
burlándome un poquito de eso, diciendo que el LCD tampoco
te lleva al final a la realización.
Yo digo que es muy importante saber que cuando tú bebes, te drogas,
fumas, vives una vida intensa, claro está, pero se te acorta la vida.
Y yo creo que la lucha de un artista es muy larga y hay que tener una gran
paciencia, una gran perseverancia, una gran continuidad.
Se necesitan años para lograr lo que tú quieras. Entonces hay que vivir largo,
mucho. Yo pienso a los 75 años que tengo que recién estoy comenzando.
Este es los que hacen grandes esfuerzos y creen que llegan haciendo grandes
esfuerzos, ¿no?
Dejaron detrás lo mundano, la historia y se fueron a...
a la realización anónima.
Y aquí nosotros empezamos realmente a subir esta montaña.
Dos meses anteriores 17 personas habían muerto en medio de una tormenta allí.
Generalmente en una película cuando se sube una montaña se hacen una serie de
trucos.
A mí se me ocurrió que había que subirla.
Pero aquí dábamos un paso y ya estábamos agotados. Era tan alto.
Que no podíamos filmar mucho porque nos agotábamos.
Los
discípulos
están entrando en la naturaleza, no solo exterior sino interior.
Cuando suben la montaña, le hacen frente a las fuerzas telúricas y le
hacen frente a sus fuerzas interiores, a sus fantasmas interiores y los
atraviesan. Así como atraviesan el frío, atraviesan sus terrores internos.
Otra montaña y otra y otra y no hay necesidad de cesar, porque el mundo es
permanente e impermanencia.
Entonces hay que ir hacia la impermanencia con mucha perseverancia y
dedicación y fe.
Estuvimos uno, dos, tres, cuatro días subiendo la montaña.
Y cuando llegamos a la cima ya pudimos respirar y ya no nos sentíamos cansados.
No sé bien por qué ocurre eso, pero el agotamiento se acaba mágicamente.
Es como un esfuerzo concluido.
Y llevábamos un tigre, y llevábamos un mono, y aquí empezó a hacer frío, y la
tormenta se anunciaba, ves tú, y yo seguía filmando.
Yo quería los caballos más hundidos en la tierra, pero la tierra era muy dura,
entonces así los tuvimos que poner, ¿no?
Yo en esta secuencia interpreté los sueños de cada uno de los personajes.
Le dije, ¿cuál es tu miedo más grande?
Y ellos me dijeron, son las propias obsesiones de cada cual.
Son verdaderos perros de pelea.
Cada uno entra en su propio infierno, pero no solo en la historia, sino en los
personajes.
Entonces cuando ellos se actuaban en esto se volvían locos porque veían su
propio infierno.
Este personaje, este hombre tenía mucho miedo de la castración.
Entonces está su madre castrándolo, con un árbol lleno de pollos castrados.
Él tenía terror a las arañas, y no porque fuera homosexual.
Las arañas son símbolos sexuales.
Esas son tarántulas.
A mí me dan terror las tarántulas.
Pero era el último plano del día, así que las agarré con la mano.
Este era el miedo del androginato, porque él interpretó Venus, ¿no?
Era el hombre narcisista de la película.
Tenía miedo del andrógino.
Entonces le dice, mitad mujer, mitad hombre, ¿ves esto? La cara.
Y luego los senos se convierten en animales terribles.
Muy simple, pero sin embargo es bien surrealista, ¿no?
Bueno, ya llegamos casi al final.
Vamos a romper la última ilusión.
Porque todo el film ha sido una continua ruptura de ilusiones.
Para llegar a la realidad.
Para
mí,
la montaña sagrada tiene una relación con el topo.
No es una continuación de la historia, una continuación lineal, pero refleja mi
proceso evolutivo.
El topo es como un autorretrato de mi alma.
Y en la montaña sagrada se puede apreciar que existe un grado mayor de
conciencia.
Aquí pasó algo muy increíble. Cuando hice esta escena, el actor, que ya
como loco, me dio el espadazo.
Y todavía tengo aquí en el cuello la cicatriz, si ustedes la quieren ver,
casi me mató.
Por suerte, la espada no era real.
Si no, me hubiese decapitado.
Es como la historia de Isaac, cuando Abraham va a sacrificar a su hijo porque
Dios se lo pide y Dios le pone un carnero en cambio del hijo, ¿no?
El ladrón no puede seguir el camino de los otros, se le envía hacia la
Cásate, ten hijos, sé feliz en la realidad, no estés buscando otras cosas,
tranquilo.
Porque hay una parte de nosotros que nunca llegará a la montaña sagrada.
Cuando llegamos a la perfección, el Buda, aunque es Buda, tiene cuerpo.
Y el Cristo, aunque sea un Dios, tiene un cuerpo humano.
Y el cuerpo humano es mortal.
Hay una parte de nosotros que hay que aceptar y dejarla entrar en la realidad.
Entonces, esa parte tiene que volver al mundo.
El ser iluminado, el ser espiritual, tiene que triunfar en el mundo.
No es ninguna víctima, tiene que aprender a triunfar en el mundo.
El maestro los había estado engañando para que avanzaran.
Es como le había puesto al burro, le pone una zanahoria para que avance.
Le dicen, no encontrar la inmortalidad, pero van a encontrar la realidad.
No tenía la idea de terminar la película así.
Yo la quería terminar que flotaban en el aire y se hacían inmortales.
Pero cuando caí rodando por la montaña, porque caí, porque vino una tormenta e
íbamos a morir, tomé el hacha y la clavé en una piedra y dije, no puedo morir,
tengo que terminar esta película.
Y la voy a terminar en plena realidad, ¿no es cierto?
Somos mortales, el cine es una ilusión.
Y no le voy a contar al espectador lo que está esperando, porque el espectador
está esperando que lleguen y se eleven en el aire y que realicen el milagro.
No lo voy a hacer.
No les voy a contar cuentos de hadas.
Este fin causó tantas polémicas, tanta gente que se puso furiosa.
¿Otra que le gustó?
Claro, porque estás esperando que se hagan inmortales y de pronto es una
película, ¿no?
¿Y el eneagrama para qué sirve?
Entonces, tiro el eneagrama también.
¡Ya basta de eneagrama! ¡Basta de símbolos!
Fue una sorpresa para los actores.
Durante mucho tiempo no me hablaron. Me odiaron.
Y aquí se deshace y llegamos a lo que es el cine, una pura luz.
Alan Klein se entusiasmó mucho conmigo.
Me dio un millón de dólares para que yo hiciera lo que yo quisiera.
Fue Alan Klein.
Y después me trajo a Estados Unidos.
para que yo hiciera ahí el sonido, porque en México me querían matar.
Y entonces se le ocurrió que yo hiciera Historia de O, que era una película
erótica.
Estaba encantado porque íbamos a hacer el golpe económico del siglo.
Pero yo me puse a pensar que yo no quería hacer una película erótica.
Y estábamos en Inglaterra, me acuerdo, y Alan Klein estaba hablando con
productores que me había puesto 200 mil dólares en esa época en la mano.
para que yo lo hiciera, de pronto me escapé.
Me escapé simplemente.
Le dejé todo en sus manos y me fui a hacer Dune.
Y me dijo, nunca lo harás.
Es un proyecto demasiado grande.
Y además nadie verá tus películas, me dijo, porque se enojó.
Y a partir de ese momento, mis películas no se dieron.
Él tenía razón de enojarse por un lado, y yo tenía mis razones por otro, de
hacer lo que yo quería, ¿no?
Entonces pasaron 30 años, donde...
Él pasaba como la persona que impedía que la película se diera y cayó en manos
de piratas.
Yo las pasé para que salieran en versiones como lo que ya se sabe, ¿no?
versiones así, malas, pero populares, etc.
Alan Klein mandó a los abogados y yo puse la cara. Fui yo.
Vamos al juicio. Y Jody Klein, un día, el hijo de Alan Klein, me llamó.
Y yo lo llamé y dijimos, ¿por qué no nos vemos?
Porque esto, ¿a dónde nos va a llevar esto?
¿Hacer ganar dinero los abogados? Nada más.
Entonces me dijo, voy con mi padre a Londres, ven a vernos.
Y ahí partimos a Londres.
Estaba Jody, una persona muy amable, muy educado, muy
respetuoso. Me dijo, mi papá está creo que en el primer piso, ahí está. Dije,
pues subamos.
Y yo me decía, no sé, me va a morder o me va a sacar los ojos, me va a gritar.
¿Qué va a pasar aquí, no?
Entonces golpeó y yo no sabía todavía lo que iba a pasar.
Y abrió la puerta y veo a Alan Klein, ¿te ves tú?
Yo me había imaginado algo terrible.
Y él me dijo, se sorprendió él también, me dijo, pero usted es bello, me dijo.
Yo le dije, y usted parece un maestro espiritual, se diría Krishnamurti. Y nos
abrazamos y se acabó la pelea.
Y yo creo que si hicimos la paz es algo bueno para el mundo.
No porque uno sea grande, sino como un ejemplo de que en el fondo uno crea sus
propios enemigos.
Ni él era un monstruo, ni yo era un monstruo. Era un hombre decente y yo era
hombre decente.
Nos encontramos, hablamos y...
Y descubrí que yo lo quería mucho.
Entonces, la mayor alegría que hay en la vida es hacer la paz con un enemigo.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.