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Abre los ojos.
Abre los ojos.
Abre los ojos.
Abre los ojos.
¿Por qué me cuentas ese sueño?
Me ha dicho que podía contarle lo que quisiera, ¿no?
Está bien.
¿Hay algo más que debas contarme antes de empezar?
Nada que usted ya no sepa.
Que iba a cumplir 25 años y que me gustaba comer, dormir y hacer el amor,
todo el mundo.
Y ya sabe usted lo que hace todo el mundo cuando se levanta.
¿A dónde vas?
A la calle.
Oye, no me grabes más, me fijas en el despertador.
¿Por qué?
Porque no.
Me toca la... Adiós
Vamos, coño.
Te voy a machacar.
Eso lo veremos.
¿Por qué te gusta hacer de pobre? Tienes tres coches y me llevas siempre en esta
chatarra. Venga, sube, que tengo prisa.
Oye, ahora no te habrás comprometido, que yo estoy haciendo pellas. No, pero a
la una tengo reunión con mis socios. ¿Por qué te crees que voy disfrazado?
a darles gritos, que es lo que te gusta.
Yo no grito.
Bueno, antes que nada, ¿te la tiraste? ¿A quién? Anoche cuando te llamé había
alguien contigo.
¿Anoche? Estaba solo.
Pero bueno, ¿a ti eso qué te importa? A mí nada. Tú puedes hacer con tu vida lo
que te dé la gana, hombre. Ah, muchas gracias.
Bueno, y ya, cambiando de tema.
¿Te la tiraste?
Y dale, que estaba solo. Dale, o sea que sí.
¿No será esa de la que tanto hablas?
¿Quién? La tal Nuria.
Madre mía, no me lo puedo creer.
Esa repitiendo con una mujer.
Debe ser increíble en la cama, ¿eh? No está mal. Hijo puta.
A ver cuándo me cuentas el secreto.
¿Qué secreto? La fórmula de la Coca -Cola. Mira, mira, mira. De las que te
gusta. Sí, ahora cámbiame de... Pero
bueno, ¿tú qué has comido hoy?
¡Nada! Eso es lo que me pasa, que no me como nada.
Y luego me hace gracia cuando les preguntas qué es lo que más aprecian en
hombre. Pues que sea inteligente, que sea sincero, que sea simpático.
¡Una mierda!
¿Dónde aquí vas a ligar tú tanto si fueras como yo? Ya estamos.
Pero si tú no eres feo.
Mucha gente cambiaría su cara por la tuya. Eres completamente normal. Ahí
Soy normal.
Lo cual no quiere decir que sea guapo. Eres guapo. Soy aceptable.
Cuando no estás tú al lado. Mira, tía, a ti te va a pasar como a las anoréxicas.
Empeñan en verse gordas y acaban volviéndose locas. Vale, que sí. Que a
cuando te eche a las redes una tía y nos dejas el terreno libre a los demás.
Sí, sí, sí.
¿Por qué no? Si algún día encuentras a la chica de tu vida.
La chica de mi vida no existe.
¡Mierda!
¿Pero cómo he podido fallar eso?
Te ha castigado Dios por bocazas.
Te voy a dar.
¿A quién le dices?
Adiós.
¿Crees en Dios?
No empiece con rollos de esos.
Solo te he hecho una pregunta.
Si no quieres, no me contestes.
No creo en Dios.
Entonces, ¿cómo explicar lo que te ha pasado?
¿El qué?
Lo de tu cara.
Eso no tiene explicación.
¿Usted lo que cree es que estoy loco?
Yo solo creo en lo que veo.
Y todavía no me has dejado ver tu cara.
Ni pienso.
¿De verdad crees que eres un monstruo, César?
Vamos, déjame ver. ¡Me estás robando por el culo!
Bueno, a ver si nos tranquilizamos. Sé mocoso que me tienes ya hasta los huevos
con tus historias. Dejadme en paz.
Si te iba a quitar yo la tontería con un par de hostias... ¡Dejadme en paz!
Mire, no puedo hacer mi trabajo con usted aquí dentro.
Por favor, déjenos solos, bajo mi responsabilidad.
A ti lo que te pasa es que eres un niño de papá que siempre ha vivido de puta
madre. ¡De puta madre!
Y ahora le estás echando cuento para no tener que admitir lo que has hecho.
¿Es verdad eso?
¿El qué?
Lo de que eres un hijo de papá.
Mi padre tenía una academia de restaurantes.
Yo no tengo la culpa de eso.
¿Cuándo murieron tus padres?
Hace 15 años.
En un accidente.
Y ahora tienes mucho dinero.
Eso dicen.
Pues entonces no entiendo por qué no quieres que te represente un abogado.
Ellos aseguran que me pueden conseguir a los mejores.
Pero lo que quieren es que me quede aquí de por vida.
¿Quiénes son ellos?
Mis socios.
Los que llevan tupándome la sangre desde que era un crío.
Ahora se han quedado con todo.
Me han incapacitado.
No han sido ellos.
He sido yo.
Nada, lo mismo.
Vamos a ver, César.
¿Sabes por qué estás aquí?
Para llevar una paleta, supongo.
No.
Estás aquí porque has matado a una persona.
¿O es que no lo recuerdas?
Dime. ¿No lo recuerdas? Es importante que dejemos las cosas claras si quieres
que nos entendamos. ¡Es que no quiero que nos entendamos! ¿Y crees que esa es
solución, seguir sin hablar, encerrado en esta pocilga?
Ahora estamos hablando, ¿no? Después de dos meses.
Llevo aquí dos meses arrancándote las palabras.
Pues léalos por mí. Ya los he leído, pero quiero que me lo cuentes tú. Y a
posible, he sentado en una silla.
¿Vas a estar siempre así?
Me gusta el suelo.
Es lo único que parece real.
¿Y lo demás? ¿Qué te parece?
Lo demás es mentira.
Todo esto me parece una mentira.
Incluido usted.
Ni siquiera lleva bata.
¿Crees que debería llevar bata?
Los médicos la llevan.
Me la he quitado para que te olvides de que soy médico.
Para caerte mejor.
Pues no funciona.
Me cae usted como el culo.
Y ahora que nos hemos hecho tan amigos... Yo no tengo amigos. Haz el
decirme lo que pasó esa noche.
Cuanto antes hables, antes me iré.
¡Hombre!
Y gades y todas esas cosas que se dicen siempre.
Gracias, gracias, gracias.
¿Y esta chica? ¿De dónde la has sacado? De la biblioteca de la escuela.
Intentó robarme un libro.
El libro era mío.
Bueno, eh... Besa a Sofía, Sofía, Besa... Feliz cumpleaños.
Gracias. Aquí está tu regalo.
Muchas gracias.
Lo hemos comprado entre los dos.
Entonces, tengo que agradeceroslo a los dos.
Etul, deja de ligar con ella y ábrela. No, prefiero abrirlos mañana.
¿Tomamos algo?
Vale. Voy a subir esto, ahora va.
¿Qué haces aquí?
Felicidades, tío.
Muchas gracias.
Pero creo recordar que no te he invitado a la fiesta.
Todo un detalle por tu parte.
Yo también te he traído un regalo.
¿No lo vas a abrir?
No, gracias.
Ya sé lo que hay dentro.
Anoche no estabas tan borde.
Oye, Nuria, no me hace ni puta gracia que hayas venido sin avisar. Y menos que
te metas en mi cuarto.
¿Tengo que disculparme?
No.
Tienes que irte.
Entiendo. Yo sé lo que te pasa.
¿No quieres que nadie te vea dos veces con la misma chica?
Sería al carajo tu reputación, ¿no?
Has dado justo en el clavo.
Seguro que ya has fichado alguna monada.
Seguro. ¿A quién?
¿A la morenita?
Con la que estabas hablando hace un momento, ¿verdad?
Pues mira, eso no está mal.
¿Hasta cuándo?
¿Hasta el viernes que viene?
No creo que te acuerdes de lo que son fines de semana sin mí.
Perdona, tengo que atender a mis invitados.
Date prisa en la morenita, te va a llevar tu tiempo. Tiene pinta de ver de
¿De esas?
Sí, de las que no encuentran la brajeta.
Hola.
Hola.
¿Qué querías?
Abrir esto.
Espera.
Yo te sirvo.
¿Desde cuándo eres tú el camarero?
¿No sabéis que mi negocio es la hostelería?
¿Te pasa algo?
Se nota mucho que me estoy intentando pegar, ¿no?
Un poquito.
Es que tengo un problemilla. Me está apareciendo una tía.
No me digas. Sí, necesito darle la chapa a alguien para librarme de ella.
Ah, y me ha tocado a mí.
Mierda, mierda, mierda, está ahí. ¿Dónde? Mira para allá.
Pues nada, sí,
sí, sí, sí.
Aquí estamos.
Aquí estamos.
Bueno, tú haz como si estuviéramos hablando de algo interesantísimo.
Tú la sientes, me dices que sí.
Qué bonita conversación. Muy bonita, sobre todo porque creo que vienes de
Joder.
Oye, ¿qué haces?
Tú tranquila que yo te digo por dónde.
Aquí es.
Pásate, señorita. No pienso entrar ahí.
Bueno, pues yo estoy. Hasta luego.
Bueno,
estamos a salvo.
Lo único malo es que aquí no hay bebida.
Me parece que me estás tomando el pelo y lo que quieres es ligar conmigo. Sí,
bueno, eso también.
Pero es secundario.
Ahora lo importante es salvar el pellejo. ¿Y no puedes salir y decirle
de ella?
¿Qué va? A esta le da igual. Es sin combustible.
¿Lo estará pasando mal? Sí, sí, sí.
Claro.
Entonces, ¿qué estudias? ¿Arte dramático? ¿Como pelayo?
De momento.
¿En escenografía?
Interpretación. Anda.
¿Quieres ser actriz?
¿Soy actriz?
¿Algún problema?
Pues sí.
¿No te da vergüenza?
¿Vergüenza?
¿Y por qué tendría que darme vergüenza?
Los actores no son gente neta.
Sois capaces de mostrar sentimientos que no tenéis. O que, como muchos,
inventáis. Ahora mismo puedes estar pensando... Joder, qué tío más plasta. A
cómo me lo quito de encima. Y además hostelero.
Menudo coñazo.
Lo que pasa es que eres buena actriz y no se te nota.
Hombre, carayo.
Te he pillado.
Pasa.
¿Cómo va eso?
Bien, estoy un poco puesto ya.
Borracho.
¿Qué hacéis aquí encerrados?
Sofía, nos está defendiendo de cierta psicópata que anda por ahí suelta.
Parecía peligrosa.
Ya. ¿Y tú qué?
Yo viviendo.
A mí no me persiguen las mujeres.
Nosotros nos hemos quedado sin bebida. ¿Qué dices?
Mierda. Voy a por más.
Ey.
Yo traigo para todos.
Bueno, eh... Yo... Yo me arrepiento. ¿Pero qué dices?
He bebido demasiado y no me encuentro bien.
Pero no digas tonterías, Pelayo. Esto acaba de empezar.
Acaba de empezar para ti, Pelayo.
Si no, puedes irte.
Eres mi invitado de honor.
Eres un hijo de puta, César.
Y eso que viene.
Anda, que no hay tías en la fiesta.
O sea, que me voy un momento a mear, tú te pones a hablar con ella y... ¿Y qué?
Y nada.
Es que me voy a quedar como un gil. No, no. Ahora mismo explica qué coño te
pasa.
Porque tienes que ligarte precisamente a Sofía. Aquí nadie se está ligando a
Sofía. Ya. Y yo estoy ciego, ¿no?
Si poco pedo, sí que vas.
Estoy pedo, pero te voy a decir una cosa.
A mí Sofía me gusta mucho. Me gusta un huevo, tío. Es más, podría ser la chica
de mi vida.
Pero si yo supiera que iba a joder nuestra amistad, la mandaba ahora mismo
hacer puñetas.
Lo mismo digo.
Seguro.
Pelayo, ¿a dónde vas?
A casa.
¿Ya?
Sí, estoy hecho polvo.
Espera, me voy contigo.
Déjalo, no... No haces falta. No irás a marcharte tú también.
Es que mañana tengo que madrugar.
Si quieres, yo te llevo a casa luego.
Quédate.
Quédate con buenas manos.
¿Qué pasa?
Está borracho.
¿Se ha mosqueado al vernos ahí?
¿Qué va?
¿Seguro?
No parece muy contenta.
¿No tenéis que madrugar mañana?
Estoy haciendo demasiadas cosas por ti esta noche.
A lo mejor significa algo.
Sí, que tienes mucho morro.
Bueno, solo es un momento.
Lo justo para que mi amiga Nuria se dé por vencida.
Busca en mi casa.
¿Cómo te burles, Ted?
¿Por qué me iba a burlar? No es nada del otro mundo. Pero el alquiler está
tirado.
¿Te gustan los payasos? No son payasos.
Son mimos.
Tengo un gato. Odio los gatos.
Son casi tan falsos como las actrices.
Dijo el hostelero.
Oye, ¿y esto cómo lo pagas?
¿Te ayudan tus padres?
¿Te ha salido algún curro? Es un cotilla. ¿A qué es mi pancho?
Soy traficante de armas.
Anda.
Siempre quise saber cómo vivía una traficante de armas.
Pues ya lo sabes.
A ver, ¿cómo quiere que se lo cuente?
No lo iba a entender.
No lo entiendo ni yo.
Ella se puso a hacer café y yo empecé a cotillar entre sus cosas.
Y de pronto sentí esa estupidez que por lo visto le da a mucha gente.
Pues a mí me gusta.
¿Qué sentiste?
Que la quería. Dios, me da vergüenza hasta pronunciarlo.
Perdona, no te he oído.
Decía que me gusta tu casa.
Y a mí la tuya.
¿Te la cambio?
No creo que te guste tanto mañana por la mañana.
Además, lo decía por la decoración.
No sé, tu casa es más... Es más personal.
Y más cálida.
¿Más cálida?
Sí. ¿Mi casa te parece fría?
Un poco.
¿Tú crees que yo soy frío?
No lo sé.
Pero has dicho que mi casa te parece fría. ¿En qué quedamos?
Si esperas que empiece a alojar tus virtudes, lo llevas cool.
Tú te crees muy lista, ¿no?
Puede. Pues estás muy equivocada.
No necesito que vengas a decirme cuáles son mis virtudes. No, estoy segura de
que ya sabes cuáles son.
Pero te gustaría comprobar que yo también las he visto. Las ganas tuyas.
No pienso discutir por una tontería así.
Mejor.
Porque ibas a salir perdiendo.
¿Tú crees? Pero yo tampoco quiero discutir.
Es más, voy a proponerte lo contrario.
¿Que no discutamos?
Que nos saquemos los defectos.
Qué bien.
¿Me estarás haciendo justicia?
Nunca te han hecho un retrato tan fiel.
Bueno, el mío ya está.
Joder.
¿Así me ves?
Me he pasado.
Fíjalo.
Qué bonito.
Pero esto no es una caricatura.
Para que veas.
No sabía que dibujabas tan bien.
Te lo vendo. A la pesetero. ¿Por cuánto?
Pues, por ser tú, me conformo con... con un beso.
Ese sonrisa me va a matar.
Estaría muy mal que tú y yo nos liáramos esta noche.
¿Por? Pelayo, ¿te acuerdas?
Es tu mejor amigo.
Pelayo no tiene por qué enterarse.
Además, él haría lo mismo.
Ya veo que para ti la amistad es lo primero.
Lo es.
Por eso no se lo diría.
¿Algunas personas?
afirman que se conforman con una duración normal de su vida.
Pero normal significa diferentes cosas según las épocas. ¿Qué miras?
Estoy viendo la tele. En el Imperio Romano, por ejemplo, lo normal era vivir
solo 25 años.
Hoy en día, esa cifra se ha triplicado. De tal modo que actualmente... ¿De qué
coño hablas que tío?
¿Qué coño hablas que tío? ¿Qué coño hablas que tío? ¿Qué coño hablas que
¿Qué coño hablas que tío? ¿Qué coño hablas que tío? ¿Qué coño hablas que
¿Qué coño hablas que tío? ¿Qué coño hablas que tío? ¿Qué coño hablas que
¿Qué coño hablas que tío? ¿Qué coño hablas que tío? ¿Qué coño hablas que
¿Qué coño hablas que tío? ¿Qué coño hablas que Es cuando te congelan algo.
Millones de personas parecen querer vivir... Como a Walt Disney.
¡Qué frío!
¡Oye, guapo!
Podríamos provocar un derrumbe estando aquí. No es peligroso, es tierra firme y
muy sólida.
¿Te vas?
A casa.
Te dejo mi número.
De todas formas, ya te llamo yo mañana.
¿Para qué?
Bueno, pues no te llamo.
César.
¿Qué pasa?
Ven, que te quiero contar un secreto.
Hola, tío.
¿Me has estado siguiendo?
Por supuesto que no.
Pero tenía la corazonada de que nos encontraríamos.
Ya. ¿Qué tal con la morenita?
Muy bien.
¿Por qué?
Por tu cara.
Yo diría que no te has acostado con ella.
A ver si adivino. No te has acostado con ella, pero tampoco te importa.
¿Ah, no? Tienes todo el tiempo del mundo para conquistarla.
Es más seguro que ya has quedado con ella mañana pasado.
Brillante. ¿A que sí?
Ya no hay más.
A ver.
Yo también me he liado con uno en la fiesta, pero no estaba a la altura.
Así que me he quedado con las ganas.
¿Y? Pues, que hasta que vuelvas a ver a Miss Universo, no te vendría mal un poco
de diversión.
No, creo que prefiero irme a dormir.
Venga, César. Y este cumpleaños te mereces un premio.
No, no insisto.
Me voy a casa.
¿Qué pasa, César?
¿Quieres ir a la fiesta?
Vale.
Y a tu hogar de niño bueno.
No necesito colocarme para pasármelo bien.
Ya lo he visto.
No deberías meterte a eso si conduces.
Ya te vale.
Esa es para ti la felicidad.
¿Qué? A mí la felicidad es esto. Estar aquí contigo. Para ti no.
No estoy para conversaciones trascendentales en el teléfono.
Lo que pasa es que tienes la cabeza en otra parte, ¿verdad, cielo?
Puede.
Solo hay una cosa que me jode.
¿Y qué?
Que no sepas nada de mí.
Solo sabes que me llamo Nuria y que fue yo bien.
Son dos cosas muy importantes.
No sabes dónde vivo y seguro que no conservas ni mi número.
Bueno, por algo se empieza.
Ahora voy a conocer tu casa.
Ya hace poco.
¿Lunca?
¿Crees en Dios?
Hola. ¿Qué tal?
¿Qué tal la buena casa?
Bien. Bueno, tuve un sueño horrible.
¿Te enseñaste que no volvías también?
Sí.
Salgo de tu casa, voy a coger el coche y resulta que la otra petarda me ha
estado siguiendo.
¿Quién, la tal Nuria?
Sí. Se acerca y me dice, ¿qué, te llevo?
Se pone tan pesada que no sé cómo decirle que no. Total, que me subo en el
y va la tía, acelera, acelera, acelera, atrás.
Y se suicida.
Conmigo dentro.
Qué horror.
Y lo peor no es eso. Lo peor es que se me queda la cara completamente
destrozada. En plan fantasma de la ópera.
No veía la manera de despertar.
Era un monstruo.
Eres un monstruo de todas formas.
¿Ah, sí? Sí.
Yo también soy un monstruo.
Mira.
¿Qué tal encontraste tu casa?
¿Quedaba alguien?
¿Dónde tenía que quedar alguien?
En tu casa.
Hubo una fiesta, ¿no te acuerdas?
¿Una fiesta?
Soñar es una mierda.
Ese sueño era bonito.
Un parque, unos niños que juegan, una chica que te quiere... Por eso.
Luego te despiertas y quieres morirte.
Al principio ni siquiera tuve fuerzas para reaccionar.
Había estado tres semanas en coma.
Tuviste mucha suerte.
Podrías haber muerto.
Como Nuria.
¿Y qué?
Habría sido mejor.
Además, usted vio su cadáver.
A mí nadie me lo enseñó. ¿Crees que no murió?
Yo soy como usted.
Solo crean lo que veo.
César, muéstrame tu cara, por favor.
¿De qué viene eso ahora? Mira.
Es cierto que tuviste un accidente. Es cierto que quedaste desfigurado. Pero
ahora estás correctamente. Quítate eso y mírate. Los médicos te rehicieron la
cara. ¡Los médicos no tenían ni puta idea!
En el accidente no solo perdiste la piel y parte de los músculos. El impacto que
recibió tu cabeza fue tan fuerte que provocó una fractura múltiple del
Hemos sujetado la estructura ósea con hilos de metal.
Y sobre ella hemos reinsertado los músculos que aún podían ser recuperados.
eso es muy bonito.
Pero ya me lo sé.
Me lo han explicado 150 veces.
Lo que nunca me dicen es cuándo me van a operar.
Llevo más de dos meses esperando.
Pero es que ya te hemos operado.
Yo a esto no lo llamaría una operación. Lo llamaría más bien... Bueno, no sé ni
cómo lo llamaría.
Mira, aunque la cinetría no es perfecta, queremos que entiendas que lo que hemos
hecho con tu cara es, valga la expresión, un trabajo de chinos.
No podemos trabajar con una piel que es pura cicatriz.
No, no, no, no. Tiene que haber alguna forma.
¿Cuál? ¿Cuál?
Ustedes son los médicos, ¿no?
¿Transplantándola? ¿Yo qué?
Tenemos un problema de fibrosis. Y si intervinimos otra vez, corremos el
de causarte nuevos daños.
Necesitaríamos una precisión milimétrica.
Y eso, hoy por hoy, es imposible.
Vamos a ver.
No soy ningún imbécil.
Hoy en día la gente se quita y se pone los pechos.
Se injerta el pelo.
Se cambia la cara hasta el color de la piel.
Me están diciendo que a las puertas del año 2000 ustedes no son capaces de hacer
una simple operación y arreglar esta...
Está pintada.
No es tan sencillo, César. Ten en cuenta que... ¡Deja de chutearme, joder!
¡Dejen de tratarme como un crío!
No soy un paciente cualquiera.
Y esto no es la seguridad social.
Estoy dispuesto a pagar lo que haga falta.
Usted es el jefe aquí, ¿no?
Dicen que está el mejor en su especialidad.
Pues invente algo, coño. Experimente conmigo.
He visto a pacientes que han perdido todas las facciones.
Que ni siquiera pueden hablar.
Usted por lo menos puede mirarse a los ojos.
¿Y de qué me sirve?
Me dan ganas de morirme cada vez que me veo en el espejo. Su caso no es tan
grave.
Solo tiene que aprender a aceptarse. ¿Y quién me va a aceptar a mí?
¿Se lo va a usted decir a la gente que me mira de reojo por la calle?
¿Les va a decir a todos que el físico no es importante?
¿Que la belleza está en el interior?
Hay algo que me gustaría que viera.
¿Qué es esto?
Una prótesis facial.
Recurrimos a ella en casos extremos de rechazo, como el suyo.
Una mierda.
No es la mejor solución.
Pero es lo único que podemos hacer por el momento.
¡Yo quiero una cara!
No una careta.
Aquí no hacemos milagros.
Eso es lo que me dijo el muy cabrón.
Pero al final lo hicieron.
¿El qué?
El milagro.
Eso parece.
Eso parece.
Las cosas son o no son. Lo hicieron o no lo hicieron. Estoy muy cansado.
¿Por qué no se va ya?
Vuelvo el próximo martes. ¿Quieres que te traiga algo?
No. Muy bien.
Pues hasta el martes. Un bloque y un lápiz.
Pero no les diga que se lo he pedido yo. No quiero deberles nada.
Tanto he cambiado.
Porque yo a ti sí te reconozco.
¿Qué tal?
¿Qué tal?
Ahora mismo estás interpretando.
Pero no sé el qué.
Tu boca me sonríe, pero los ojos te tiemblan.
¿Qué dices?
La verdad es que eres muy buena.
Actriz, quiero decir.
Te he preguntado cómo estás. Si no quieres, no me contestes. Pues estoy
¿Cómo quieres que esté?
Y cansado.
Cansado de esperar a que me llamaras aunque solo fuera para decirme, joder
qué emputada lo que te ha pasado, ¿no? He estado muy ocupada. No me jodas.
Tenía miedo de que te sintieras incómodo si te llamaba.
No.
Tenías miedo de que tú te sintieras incómodo.
Tenías miedo de no poder mirarme a la cara.
Como ahora.
Eso no es verdad.
A veces he soñado con este momento.
¿Qué momento?
El momento en que nos volveríamos a ver.
En mi sueño estábamos igual que ahora.
Así.
En el parque.
Aunque bueno, había alguna cosa distinta.
Sí.
En mi sueño no llueve.
Me tengo que ir, César.
¿Qué vas a hacer mañana por la noche?
Estudiar. Tengo mucho trabajo.
Mañana es viernes. Podríamos quedar.
No lo sé, ya te digo que estoy muy liada. Bueno, vale, hasta luego.
¡César!
Si quieres nos vemos.
¿Quieres tú?
En cuanto se sucede noticia de la más mínima posibilidad de muerte, el equipo
estabilización y transporte se pone en marcha.
Una vez declarado letalmente muerto, el cliente es introducido en una cápsula de
mantenimiento. al tiempo que se resuelven los trámites legales para su
En el almacén de Arizona, en Estados Unidos, un delito es que se busca
el cuerpo para su congelación.
Y entre otras medidas, se sustituye la sangre por una solución líquida que
permite la conservación de los órganos.
El cliente es introducido en la cápsula, donde permanecerá hasta que la medicina
permita su reanimación.
Yo la verdad es que me lo pensaría un par de veces.
Esa es una propuesta muy difícil de asimilar. ¿Cómo deberíamos enfocarla?
Nos encontramos sin duda alguna ante un acontecimiento sin precedentes.
Ante un nuevo reto para la humanidad.
Es comprensible que la primera reacción sea de rechazo.
Ahora tenemos los medios para hacerlo.
Tenemos la tecnología.
Pero sobre todo...
Tenemos la suficiente madurez moral para entender lo que significa ese nuevo
paso en la evolución del ser humano, para mirar al futuro y acabar con
tabúes que ya no tienen sentido.
Herencia de antiguas religiones.
Gracias por haber estado en nuestro programa.
Y a ustedes, gracias también por...
Hola. Hola.
¿Pero qué es eso?
Ya ves que mariconada.
Pero es que me recomiendan llevarlo por las infecciones.
Ya.
Bueno, chaval.
¿Qué hubo de tu vida?
Pues todo el puto día discutiendo con los médicos. Debería salir más.
Eso intento.
¿Qué estáis tomando?
Yo un cubata, ¿quieres?
Sí. Espera, te pido uno.
Oye, vamos, ahora vuelvo.
Dale.
Oye, tío, quítate eso.
¿Por? Porque si, no te das cuenta.
Por mucho que quieras no vas a poder esconder tu cara.
Ya te he dicho que es para que no se me infecte.
Seguro.
Oye, tío, si te doy vergüenza no tienes más que ir.
Nadie te ha pedido que vinieras. Sofía me lo ha pedido. ¿Qué dices?
No quería quedarse sola contigo.
¿Por qué?
Joder, César, se lo estás haciendo pasar muy mal. Es que yo lo estoy pasando muy
mal. Pues si lo cuentas a un psicólogo o a mí.
No tienes por qué comerle el tarro a una tía a la que conoces solamente de una
noche. Eso es lo que te ha dicho ella.
Eso es lo que te ha dicho.
César, ven.
¿Pones un whisky con Coca -Cola?
¿Qué whisky?
¿Cómo lo dices?
¿De qué whisky?
¿Y por qué no me lo dices mirándome a la cara, hijo de puta?
Valentine.
¿Lo mismo de antes?
No, deja. A esta te invito yo.
¿Por?
Porque sí.
Yo cambiando el careto.
Hola. Hola.
¿Dónde estabas?
Por ahí.
El ha llovido a buscarte.
Yo en cambio he venido a buscarte a ti.
¿Para?
Para... nada.
Para... invitarte a una copa.
¿Quieres tomar una copa? No, gracias.
Se nota mucho que me estoy intentando pagar.
Es que tengo un problema.
Me está perdiendo una tía y necesito darle la chapa para librarme de ella.
¡Mierda! ¡Mierda, mierda, mierda!
¡Viene por ahí! ¡Viene por ahí!
¡No mires, no mires, no mires, no mires!
Pues nada, sí, tú sigue hablando. Tú vas como si no estuvieras. Digo, como si yo
estuviera aquí. Sigue hablando.
¡Qué conversación más bonita que estamos teniendo!
Pues nada, aquí estamos, charlando un ratito de la vida... Vale, ya, por
¿Se puede saber dónde andabas?
Por ahí.
Yo me voy a ir, estoy muy cansada.
Quedaos vosotros si queréis.
Yo me separo aquí.
Espera, ¿te llevo a casa? No, vivo cerca, me voy dando un paseo. Sí, tengo
moto aquí mismo. Que no.
¿Cómo que no? Que sí. Para que no seas pesado.
¿No es que quieres irte sola?
Tú cállate, que estás borracho.
Estaré borracho, pero no soy idiota.
Y además no estoy borracho.
En serio, no hace falta que me acompañéis.
Bueno, como quieras.
Borracho lo estarás tú.
Esto, ¿te llamamos para quedar otro día?
Vale. Podríamos quedar para ir al cine. Me has oído. Genial.
Bueno, pues nada.
No, a mí no me beses. Voy a hacer que te intoxiques con mi aliento de borracho.
Bueno.
Pues ya nos veremos.
Seguro.
Ya nos veremos.
No hace nada de frío.
Bueno.
Me parece que te voy a dejar.
¿A dónde vas?
Que me acabo de acordar de que tengo la moto en la otra dirección. Espera,
hombre, te acompaño.
No, no, ¿para qué, tío? Ya que sí estás en casa.
Venga, nos vemos mañana.
Ey, Pelayo, espera un momento.
¿Qué?
Oye, tío, has bebido demasiado.
Mañana hablamos si quieres.
Mañana cuando despierte voy a querer estar muerto. Ya verás cómo no.
Descansa, que es lo que te hace falta.
Pelayo.
Eres mi mejor amigo, tío.
Abre los ojos.
¿Qué es eso?
¿Qué es eso?
Sofía.
¿Qué haces aquí?
Perdóname.
¿Por qué?
Te quiero.
¿Qué te pasa?
Nada.
Que todavía no termino de creerme que esto esté pasando de verdad.
¿Y Pelayo?
No sé.
Se marchó contigo, ¿no?
Sí.
Claro.
Dios, qué sensación.
¿El qué?
¿No te pasa a veces que te parece haber vivido ya un momento?
Sí.
¿Por qué será?
Dicen que es un fallo del cerebro.
Yo ya he estado aquí antes.
Suele durar unos segundos, luego se te pasa.
No quiero que se me pase.
Ya veo que has aprovechado el tiempo.
Aquí es lo único que te sobra.
Muy guapa.
¿Es Sofía?
¿Cuánto tiempo más voy a estar aquí?
Eso nunca se sabe.
Ni en la peor de mis pesadillas habría imaginado un sitio así.
Es un psiquiátrico penitenciario. Ni más ni menos.
Yo no debería estar aquí. Te recuerdo que estás acusado de asesinato.
No sé ni lo que hice.
Dime una cosa.
¿Te sugiere algo el nombre de Eli?
Eli.
¿Conoces alguna chica con ese nombre?
No.
¿Por qué me lo preguntas?
Un par de cerradores me han comentado que anoche no dejabas de repetirlo.
Supongo que serían sueños.
Y que sueñaste.
No lo sé.
No me acuerdo.
Puede que sea importante.
Pero bueno, ¿qué importancia puede tener eso?
Vamos a ver.
Puedo demostrar que no sabías lo que hacías, pero para eso tengo que
una explicación a todo este embrollo, sea la que sea. No hay explicación.
Ya se lo dije el otro día.
¿Qué soñaste, César?
No lo sé.
Solo recuerdo fragmentos.
Primero estoy en una especie de oficina.
Hay una secretaria que me hace pasar un despacho.
En el despacho hay una foto de un atardecer con un hombre.
Luego... No sé.
Me ha enseñado un montón de papeles.
¿Qué papeles?
No lo sé.
Pero los firmo.
¿La oficina en la que estás es de tu empresa?
No.
No me suena de nada.
O sea, que has soñado con un sitio en el que nunca habías estado.
Pues sí.
Eso pasa muchas veces, ¿no?
¿Esos papeles no serían los que firmaste con los médicos?
No. Uno de los médicos fue surrealista. ¿Por qué? Pues un día me llaman y me
piden que vaya al hospital.
Cuando llego está reunido todo el equipo de cirugía para recibirme.
Durante meses había visto aquellas caras mirándome entre la indiferencia y la
impotencia. Ahora eran todo sonrisa y amabilidad.
El mismo cabrón que había dado mi caso por imposible empezó a explicarme algo
no sé qué operación.
Habían traído un sistema nuevo a la clínica.
Algo revolucionario.
En cuestión de medio mes decían que podía salir de allí con la cara
completamente recompuesta. ¿Y tú no lo escribiste?
Al principio no.
Pensé que era solo un montaje para sacarme más dinero.
Pero luego me mostraron toda la paracernalia que tenían para la
Aquello parecía de ciencia ficción.
Yo solo veía cables, botones, monitores.
La verdad es que nunca supe exactamente lo que iban a hacerme, pero pensé que no
tenía nada que perder.
Aquella gente estaba acostumbrada a rinoplastias, liposucciones,
de pelo, pero mi operación era mucho más que eso.
En menos de una semana mi vida había dado un giro de 180 grados.
Una noche me quedo tirado en el suelo, borracho, deseando morirme, y a la
siguiente mis deseos empiezan a cumplirse, como en las películas.
Sofía me quiere y los médicos dan con la fórmula milagrosa.
No sé.
Es lógico que desconfíe.
¿Desconfiar?
¿De quién?
¿De qué?
No lo sé.
La vida da muchas vueltas.
La felicidad llega cuando menos te lo esperas.
Una vez conocí a un tipo que estaba más solo que la una y de pronto se encontró
casado y con dos hijas.
Joder. ¿Qué nuevo concepto tiene usted de la felicidad?
Bueno, eso depende de cada uno.
¿Qué es para ti la felicidad?
La felicidad.
No me pregunte mamonadas de esas, por favor.
Pero en aquellos momentos tú eras feliz, ¿o no?
¿Y qué?
Mi vida ahora es una mierda.
Lo único que puedo hacer es comer, cagar... dormir y soñar con mis
Es bueno que recuerdes.
¿Qué tal?
¿El qué?
No seas tonto. Dijiste que hoy te quitarían las placas.
¿Y lo han hecho?
¿Y?
Bueno, las orejas están en su sitio.
César, no me asustes.
Quítate las placas.
Quítamelas tú.
¿Pero cómo lo han hecho?
No es para ella.
Es curioso. Nunca apreciamos los buenos momentos hasta que han pasado.
Quizá por eso son buenos momentos.
Porque no nos paramos a pensarlo.
Quizá. ¿Y Pelayo? ¿Qué fue de él?
Espera un momento, hombre.
Ya, ahora, ahora.
¿Queréis algo más?
No, gracias.
¿Qué tal, Pelayo?
¿Bien?
¿Qué tal, Pelayo?
¿Bien?
Seguro.
Oye, aunque no lo creas, no estoy tan jodido como parezco.
Estoy acostumbrado a que siempre salgas ganando, cabrón.
Además, Sofía tampoco es para tanto.
Siento que era la chica de tu vida.
¿Seguro?
Estaría borracho.
Ya.
Además, somos amigos, ¿no?
Oye, tío, ¿qué tienes en la cara?
¿Qué?
Joder, se te está abriendo una costura. ¿Qué dices, tío?
Es un normal.
¿Dónde está Sofía?
¿Qué has hecho con Sofía?
Sofía soy yo.
Dentro de un momento voy a llamar a la policía. Vas a tener muchos problemas
como no aparezca Sofía.
Así que sobreviviste al accidente.
¿Qué accidente? ¿De quién era el cadáver que encontraron? Yo no he tenido ningún
accidente. No, claro.
No fue un accidente.
Fue un intento de asesinato.
Lástima que no vieras la cara que se me quedó, hija de puta.
¿Por qué me haces esto? ¿En qué cambia?
Nada.
Eres la misma loca que se coló en mi fiesta para marcarme la vida.
Soy la misma gola que has hecho el amor hace un rato. Soy Sofía.
No vuelvas a repetir que eres Sofía, ¿me oyes?
¡No vuelvas a pronunciar ese nombre!
No me vas a decir dónde está, ¿verdad?
Nunca me lo dirás.
¿Qué hay?
Puede irse. Yo sigo yo con él.
Bueno.
Vamos a ver si me paro.
¿Usted dónde estaba anoche?
En mi casa.
Ya se lo he contado a ese señor. ¿En su casa?
¿Con quién?
Con una chica.
¿La chica que he interrogado hace un rato? No, no, no.
Esa es otra. Yo estaba con Sofía.
La chica con la que yo he hablado se llama Sofía. Sí, bueno, eso es lo que
ella, pero es mentira.
¿Quién es entonces?
Es Nuria. ¿Nuria?
¿Nuria qué?
No sé.
Nunca me dijo su apellido.
O sea, que estaba usted en su casa con una chica llamada Sofía. Y de pronto...
Voy un momento al baño y cuando vuelvo está ella en lugar de Sofía. ¿Y dónde
está ahora Sofía? Eso pregúnteselo a Nuria, se está haciendo pasar por ella.
Ya.
¿No sabe usted su apellido?
¿Pero qué es lo que pasa? ¿A quién van a creer, a ella o a mí? Lo único que
puedo decirle es que la documentación de esa chica está en regla. La hemos
puesto en libertad.
¿Cómo que la han puesto en libertad? Y le aseguro a usted que se llama Sofía.
Sofía Acueto, que vive en la calle Quirós, número 2, segundo izquierda. No,
¿qué?
Bueno, sí, pero esa es otra.
Le repito que yo conozco a la auténtica Sofía. Y yo le repito, que me diga dónde
está.
Porque a efectos legales, esa chica de la que usted habla...
No existe más que en su imaginación.
No puedo creer que esto esté pasando.
Por otro lado, la chica tiene señales de haber sido golpeada. Estaba en mi casa,
joder, suplantando a mi novia. Por alguna razón que no ha cierto
Ella no ha querido denunciar la agresión.
De puta madre.
O sea que ahora la víctima es ella.
Oiga, toma usted drogas.
Dios. Sabemos que hace meses estuvo usted bajo tratamiento psiquiátrico.
Porque tuvo un accidente que me destrozó la cara. Ella lo provocó.
Por lo que veo, su cara está perfectamente. ¿Por qué?
Igual. No pienso seguir hablando con usted.
Joven.
Le aconsejo que vaya usted a un psiquiatra.
Pero tú eres imbécil lo que te pasa. ¿Se puede saber de qué coño vas?
¿Qué dices? Si lo que querías era mandarla a la mierda y de otras maneras.
no hace falta que montes este numerito, hijo de puta.
No vuelvas a tocar a Sofía, ¿me oyes? No es Sofía, Pelayo, es Nuria. ¡Nuria está
muerta! Bueno, bueno, ahora os vais a tranquilizar si no queréis pasar la
en una penda.
A mí no me vuelvas a hablar en tu puta vida, cabrón. Mira, no sé qué te habrán
contado estos maderos, pero te juro que Nuria está más viva que tú y que yo. No
me lo han contado los maderos, me lo ha contado Sofía.
Dígame. Has hablado con ella por teléfono, ¿verdad? No es Sofía, Pelayo.
Nuria ha aprendido a imitar su voz, tiene su documentación, hasta se ha
con su piso. No me lo ha contado por teléfono, imbécil. Acabo de dejarla en
casa.
Y era igual que esta.
Bonita foto, ¿verdad?
¿Me vas a decir ahora que esta tampoco es Sofía?
Pero si es... ¿Me estáis gastando una broma o qué?
Oye, tío, tú no estás bien de la cabeza.
¿Que no estoy bien de la cabeza?
¿Que no estoy bien de la cabeza?
¡Soy vosotros los que estáis locos! ¡Estáis todos locos! ¡Guántame!
Dios, ¿qué está pasando?
Son mis socios, ¿verdad?
Nos han pagado a todos. Esto es una puta conspiración.
Mírate, tío.
Tú después del accidente no has vuelto a coger conocimiento.
Madre... ¿Me estás diciendo... ¿Me estás diciendo que esta es la tía detrás de
la que saliste corriendo aquella noche, cabrón?
¿Es esta la chica de tu vida? ¡Sí!
Tú me la robaste.
¡Necesitas un psiquiatra!
¿Problemas? Mire, no estoy para mamonadas. Hay una explicación para todo
César.
¿Quién es usted?
Seguro que me has visto por televisión. ¿Qué quiere?
Estoy aquí para ayudarte.
En primer lugar, es muy importante que te tranquilices.
¿Que me tranquilice? Tienes que vencer tus miedos y recuperar el control.
¿Pero de qué control me habla?
Estoy perfectamente, ¿sabe? ¿Quién ha dicho que lo estés?
Ellos. Todos.
Dicen que estoy loco.
No, no, no. Claro que no estás loco.
¿Pero qué pasaría si te dijera que estás soñando?
No.
¿Y por qué no?
Mire, yo sé lo que es real. Y esto es real. ¿Y tú cómo lo sabes?
Los sueños no se descubren hasta que uno despierta. Lo sé y basta.
Mis sueños son mucho más simples que todo esto.
No, no hay ningún sueño simple.
Mira a esta gente.
Parece que están hablando de sus cosas.
Completamente ajenos a ti.
Sin embargo, podrían estar ahí porque tú lo has querido.
Es más, podrías hacer que se pusieran a tu servicio o al contrario, que te
destruyeran. Lo que quiero es que se callen.
Y usted también.
Lo vi.
Está bastante mal.
La verdad, puede que no la soportara.
Tuvo que hacer un montaje.
Una gran broma para volverme loco.
Con todos compensados. Nuria, Pelayo, la policía, el tío del bar. ¿Quién era ese
hombre? No lo sé.
Dices que lo habías visto en la televisión. ¿En qué programa?
No lo sé.
No lo sé.
Uno en el que hablaban de congelar a los muertos.
¿Congelar a los muertos?
Sironización o algo así.
Como lo que le hicieron a Walt Disney.
Quizá yo pueda ayudarte a recordar.
Eso es una amenaza.
Túmbate.
¿Qué es eso?
Una jeringuilla.
Tranquilo.
Me pica el brazo.
Solo es un calmante.
¿Para qué?
Estas cosas son un cuento chino.
Si te hubieras fiado un poco más de los psiquiatras, a lo mejor ahora no
estarías donde estás.
Ese dedo... me está poniendo nervioso.
No tienes por qué tener miedo.
No tengo miedo.
Deja de hablar y concéntrate.
Vamos.
Joder.
Me mareo.
Adiós, Cesar.
Ahora vamos a ver si me cuentas lo de ese sueño.
Sueño.
El sueño de la oficina.
Eso es.
Quiero que me digas quién es Eli.
Eli es una secretaria.
Me dice que pase.
Me están esperando.
¿Quién te está esperando?
El francés de la tele.
Es un contrato.
Eli. César, ¿quién es Eli?
No se arrepentirá.
Firma. ¿Qué tienes que firmar? Ahí se ocupará de todo.
¿Qué has firmado?
¿Qué pasa?
¿Qué pasa, César?
¿Por qué lloras? Me voy a morir.
Me voy a morir.
No vas a morir.
¿Cuántas? ¿Cuántas qué?
Pastillas. Un momento. ¿Tomabas pastillas?
No sé cuántos debes llevar.
César, ¿tomabas pastillas para sentirte mejor?
No puedo.
Cuando cuentes tres, vas a despertar.
Una, dos... Creía
que hasta ahora me habías contado la verdad.
¿Qué quiere decir?
Me dijiste que no te metías nada.
César, te lo voy a preguntar por última vez.
¿Tomabas drogas?
Porque me empeña todo el mundo a andar. No montes el número como siempre y dime
la verdad.
Es importante que sepa lo que tomabas.
Yo no tomaba nada. No te das cuenta.
Tu cerebro puede haber sufrido algún tipo de trastorno a causa de las
Yo no tomaba pastillas. Hace un rato me has dicho que sí.
Solo es un sueño.
¿Por qué le da usted más importancia a la que tiene?
Es que no sabe distinguir los sueños de la realidad. Yo sí.
¿De verdad?
No me hagas reír.
Muertos que reviven, vivos que desaparecen, tú convertido en el
ópera.
Dime una cosa.
¿Te acuerdas también de lo que le hiciste a Sofía?
¿No era Sofía? Me da igual quién fuera.
¿Qué le hiciste a César?
¿Te acuerdas?
Dios mío.
¿Pero por qué entras así en casa? Pensé que eras un ladrón.
¿Quién eres?
Soy Sofía.
¿Sofía?
Tú no eres Sofía.
Al cesar todo esto pasará pronto.
Volveremos a estar juntos.
Olvidarás a Muriel y yo no te tendré miedo.
Vengo a ser.
Sofía. Sí, eso soy Sofía.
¡Quiero verte!
¡Quiero verte! ¡Quiero verte! ¡Quiero verte!
A veces sueñas que estás con una persona, por ejemplo con tu padre, y en
cuestión de segundos se transforma en tu madre, y luego en el quiospero de la
esquina.
Y sin embargo tienes la sensación de estar hablando con la misma persona.
Y aunque creías estar en tu casa, de pronto te das cuenta de que estás en un
colegio, o en un hospital, o en una cárcel.
Los sueños son así.
Y a veces la mente se comporta como si estuviera en un sueño.
¿Sabes lo que es la enajenación?
No me jodas con eso.
Diga si quieres que estoy como un cabra, pero lo mío no es enajenación.
¿Entonces qué es?
Dímelo tú, porque yo no lo sé.
No sé qué es lo que hay aquí dentro. No sé por qué has matado a tu novia. No sé
quién es Eli.
Ni sé quién es ese señor de la tele.
No sé nada.
Ya somos dos.
Seguirá viniendo después del juicio.
Creí que te caía como el culo.
¿Qué va a declarar?
¿Por qué me preguntas eso?
La primera vista es la próxima semana.
Enajenación mental transitoria.
Creo que es lo que menos daño puede hacerte.
De todos modos no va a servir para mucho.
No me van a creer así de simple.
No me lo creo ni yo, joder.
¿Qué es lo que cree usted?
Creo que estás muy enfermo.
Y que deberías seguir aquí durante una buena temporada.
No se preocupe.
Me echarán por lo menos 20 años.
César, aunque no te lo creas, me importas.
Me importas mucho.
Mira, chaval.
Me interesa tu caso.
Y siento mucho lo que te ha pasado.
He llegado a pensar que alguien te está haciendo lubegar.
Pero ni puedo ni debo excederme en mis funciones.
Solo soy un psiquiatra. Usted no parece un psiquiatra.
¿Y qué parezco?
Parece mi padre.
Todo el día sermoneándome.
¿Tu padre está muerto?
Pues sí.
Por cierto, ¿qué fue de aquel padre que era tan feliz con sus dos hijas y su
mujercita?
No lo sé, no lo he vuelto a ver.
Hazme caso, contrata a un abogado.
Adiós, César.
La principal inversión española, pero sí la más novedosa y emblemática.
Lo peor, con mayor presencia económica en Zoom.
diferentes cosas en unas épocas.
En el imperio romano, por ejemplo, lo normal era vivir solo 25 años.
¿Qué pasa?
En el despacho de enfermería hay un ordenador conectado a Internet.
He pedido que me dejen usarlo, pero no lo harán si no voy con usted.
¿Para qué quieres entrar en Internet?
Ya sé lo que es, Eli. ¡Vamos!
¡Espera!
Eli no es una persona, joder. Es una empresa.
¿Cómo lo sabes?
Eli es L -E en inglés.
Son las siglas de una empresa, yankee.
¿Y ahora qué estás haciendo?
Internet tiene un programa para localizar por siglas.
Nos dirá todo lo que sepa sobre L -E.
Hay que revertirlas una a una. Un momento.
Life extension.
Joder.
Tengo la sensación de haber hecho esto mismo alguna vez.
Eso es debido a una disfunción cerebral, un fallo del cerebro. No, esta vez no.
Dios, ¿es esto?
¿Esa es la foto que viste en el sueño? No puedo haber soñado con ella sin
haberla visto antes, ¿verdad?
Cryonics. Es una empresa de crionización.
Voy a imprimirlo todo.
Espera un momento, yo ya me he perdido.
Sigo sin entender qué relación tiene todo esto con tu caso. Aquí está la
joder. Mire, hay una sucursal en Madrid.
Está bien.
Iré a echar un vistazo. No.
Tengo que ir con usted.
César, no puedo sacarte de aquí. Sé que a veces conceden excarcelaciones bajo
custodia. Invente algo para que me den un permiso. Eso no es tan fácil. Usted
puede.
Sabes algo más y no me lo quieres decir, ¿verdad?
Yo no sé nada.
Solo tengo un presentimiento.
¿Cuál?
Tengo que ir allí.
Como sea.
Voy a ser muy clarito.
Ahora no estamos en el psiquiátrico, ahora voy armado. Y mi misión aquí es
impedir por todos los medios que hagan ninguna tontería. Así que hazla y acabas
con un tiro en las costillas.
Ella estaba aquí antes.
Siga a alguien.
No, no.
Tienen 20 minutos.
Es todo como en mi sueño.
Hola, buenos días. ¿Qué desean?
Pues querríamos hablar con el señor Divernois.
Es mi hijo.
Es que es muy tímido.
El señor Divernois no está ahora mismo.
Bueno, pero antes que nada saben ya lo que es la crionización.
Pues más o menos.
Aquí tienen unos folletos explicativos.
Los pueden ir leyendo mientras esperan en la salita y ahora uno de mis
compañeros les atiende.
Muchas gracias.
Viva usted sin límites. El mañana es de los previsores.
¿Esto qué es? ¿Una especie de efecto?
Crionización. Es la biostasis o preservación a temperaturas ultra bajas
humanos. La biostasis es el puente para llevar a nuestros pacientes a un tiempo
futuro en el que la tecnología permitirá devolverles la vida.
Pagas para vivir eternamente.
También se rieron de Julio Verne.
César, todo esto es absolutamente imposible. ¿Y usted cómo lo sabe?
Ha estado en el futuro.
Esta empresa promete lo mismo que ha prometido la iglesia durante siglos. La
inmortalidad. Solo que en vez de cura son matazanos. ¿Y eso qué tiene que ver
contigo? Tú no estás crionizado. Tú estás vivo.
Aquí tienen ustedes el contrato por si quieren echarle un vistazo.
El proceso es muy sencillo. Usted puede morir en cualquier momento, hoy, mañana
o dentro de 20 años, a nosotros eso no se hace indiferente.
Desde el mismo instante en que usted se ha declarado legalmente muerto, Life
Extension se hace cargo de su cuerpo y lo traslada a nuestro almacén de Taxon,
en Arizona.
Allí lo congela a 78 grados bajo cero. A esto le llamamos suspensión total y
cuesta 240 .000 dólares, de los cuales unos 30 .000 van al proceso de
congelación y el resto se mete en un fondo de inversiones para que con los
intereses se vaya pagando la manutención y los gastos de resurrección el día en
que esta sea posible.
Si es que es posible.
Con franqueza, nosotros creemos que la reanimación de los muertos algún día
posible. ¿Qué es esto?
¿El qué?
La cláusula 14.
Percepción artificial.
Sí, esto es una posibilidad más que todavía no tenemos muy desarrollada.
Mire, esto es una vida.
Nacimiento y la muerte.
Imagina que sufre usted, por ejemplo, una enfermedad terminal.
Y, por supuesto, quiere seguir viviendo.
Pero no desea vivir en el futuro.
No le interesa. Usted lo que quiere es seguir viviendo su vida actual.
La de ahora. Pues bien, usted muere, nosotros lo congelamos, y cuando seamos
capaces de resucitarle, nos comprometemos a hacerle vivir... un
¿Un sueño? Lo recrearemos todo para que parezca real. Sus familiares, sus
amigos, su ciudad, el mundo entero, incluida esta oficina. Pero no será más
una realidad virtual.
Además, haremos que usted no recuerde haber muerto.
Por supuesto, haber firmado este contrato.
¿Cómo? Muy sencillo.
Borrándolo de su memoria.
Así vivirá su vida linealmente, como si nada hubiera pasado. Y lo mejor de todo,
la vivirá a su gusto, según su propia voluntad.
Usted mismo decidirá en cada momento.
Pero, ¿qué pasaría si hubiera errores?
¿Y si el sueño, y si se transformara en una pesadilla?
Hombre, el subconsciente siempre podría jugar una mala pasada, pero...
Entiéndame, no somos unos chapuceros, somos una empresa seria. Y la tecnología
de la realidad virtual avanza a pasos agigantados.
Mire...
Con sinceridad, firmar la cláusula 14 es firmar prácticamente por el paraíso.
Sé que es difícil de creer, pero también se rieron de Julio Berni.
Oye, oye, ¿dónde te crees que vas tan
deprisa? Tengo que ir a este servicio.
Pues despacito y que te vea.
Te voy con él.
Se ha mareado, no hay por qué preocuparse.
César, haz el favor de tranquilizarte.
Esto es un sueño. Es la única explicación. No es un sueño. Lo que dice
es imposible. Es imposible en el siglo XX, pero no tiene por qué hacerlo en el
XXX. No estamos en el siglo XXX. Estamos en 1990. Es lo que parece.
Pagué para que lo pareciera. Escúchame, coño. Si esto es un sueño, César,
mírame. Si esto es un sueño, significa que yo no tengo vida propia, que soy una
mentira. Pero estás en mi cabeza. ¡No!
César, soy real.
¿Y yo cómo lo sé?
Es que no sabes distinguir un sueño de la realidad.
¿Te parece un sueño? ¿Eh? Dime. ¿Esto te parece un sueño? ¿Eh?
Mira, César. Me estoy dejando la piel en este caso.
En ningún caso. Yo no he matado a nadie realmente.
Es toda una pesadilla. ¿Es al joder? ¿Confía en mí?
Te digo que no es un sueño. Se me ha equivocado.
¿Quién es? No lo sé, joder. Los que han programado todo esto han confundido a
Sofía con Nuria. Me hacen ver una cara que no es la mía. Estoy harto de oír
Tu cara está perfectamente.
El guardia tiene razón. Te comportas como un crío escondiéndote detrás de esa
máscara. ¿A qué estás jugando, chaval?
Dígate eso de una vez. No quiero verme.
Me da igual que no quieras verte.
Quiero verte yo. Es que no te das cuenta. No importa lo que tú veas,
que vea yo. Es mi sueño. Vuelve a decir que es un sueño y algo que te encierren
en un manicomio. Vas a hallar el gilipollecer.
Muéstrame tu cara.
Ahora. Me lo debes.
el favor de mirarte al espejo y dime si de verdad crees que estás desfigurado.
Dios.
¿Pero por qué te empeñas en ver lo que no hay?
¿Estás perfectamente?
Soy un monstruo. ¿Pero qué dices?
Mucha gente cambiaría su cara por la tuya.
Eres completamente normal.
¿Qué coño normal?
¡Eres guapo!
¡No!
Esa, escúchame. Puede que lo que te pase sea parecido a la anorexia. ¡No! Hay
chicas que se empeñan en verse gordas y acaban volviéndoselo. ¡No!
¡Señor! ¡Señor!
¡No puedes salir de aquí!
¡No se muevan!
¡Liberar va!
Quiero despertar, quiero despertar.
Me estás aplastando.
Creo que no debería moverme teniendo en cuenta que me han disparado por la
espalda.
¿Cómo lo sabes?
¿Qué coño pasa aquí?
¿Qué coño pasa aquí?
¡Joder! Te lo dije.
Es todo un sueño. ¡Cállate!
¡Cállate!
Ya, ya, ya.
Ya sé lo que es todo esto.
Es una broma de esas de la tele con cámara oculta.
Muy bien, de verdad. Lo habéis hecho de puta madre. Me ha gustado mucho, pero
vale ya.
Allá hay alguien.
¿Dónde?
Arriba, en la azotea.
Yo no veo nada.
¿A dónde vas?
Venga, Antonio.
No le des más vueltas.
O te vas a volver loco.
Hola, César.
Creo que va siendo hora de que me presente.
Me llamo Serge Duvernoy. Soy representante de Life Extension.
Nos conocimos hace... 150 años. ¿Pero qué dice usted?
¿Es que todo el mundo se ha vuelto loco o qué? No hay ningún mundo.
Todo lo que existe está en la mente de este caballero.
Incluidos usted y yo.
¡Claro! ¿Quiere que le rompa la cara a ver si le duele? Inténtelo.
Ellos pueden hacer que desaparezca usted ahora mismo.
Como el resto de la gente.
¿Y quiénes son ellos, si puede saberse?
Ellos son la compañía.
Life Extension.
Saben todo lo que estamos diciendo.
Saben... Hasta lo que pasa ahora por la mente de César un instante después de
que lo piense. Pero bueno, vamos a ver. Si esa gente puede hacerme desaparecer,
¿por qué no lo ha hecho ya? Sería virtualmente incorrecto, teniendo en
que usted acaba de salvarle la vida.
¿Virtualmente incorrecto?
Pero bueno, ¿usted se cree que yo soy un imbécil? No, no, no. Al contrario.
Usted es un gran tipo.
Y un personaje muy necesario para César.
Un personaje.
¿A dónde va? A buscar a alguien. Ya no hay nadie.
La gente ya no es necesaria.
¿Por qué no me habéis despertado antes?
Solo tenías que pedirlo.
Claro que eso era realmente difícil porque, en teoría, no podías saber que
estabas soñando. ¿Desde cuándo?
¿Recuerdas el día de la discoteca?
Aquella noche...
Cuando te quedaste dormido en la acera, fue la elegida para ser el empalme.
¿Qué empalme? El empalme entre tu vida real y tu vida virtual.
Un empalme de 150 años que no sentiste pasar porque estabas muerto y congelado.
Cuando despertaste, ya nada era real.
Lo que pasó de verdad, lo borramos de tu memoria.
¿El qué?
Tú nunca volviste a ver a Sofía.
Y los médicos nunca fueron capaces de arrasar tu rostro.
Te despertaste en aquella calle con una resaca espantosa.
Te encerraste en tu casa durante meses.
Hasta que un día te enteraste de que existíamos.
Viniste a la oficina, firmaste el contrato y luego... te
suicidaste.
Y yo pagué para esto.
Pagué para que Nuria reviviera y se convirtiera en Sofía.
Pagué para que mi cara volviera a ser la de un monstruo. Pagué para vivir esta
pesadilla. Pagaste para vivir lo que te dio la gana.
Nosotros solo hemos puesto el escenario y los personajes.
Tu infierno te lo has inventado tú.
Intenté advertirte en aquel bar.
Te dije que todo dependía de tu mente.
Basta con que lo desee.
Por ejemplo, puede volver ahora Antonio. En el edificio no hay nadie.
Pero no pueden haber hecho desaparecer a cuatro millones de personas.
Ya has superado tus miedos.
Si quieres podemos intentarlo de nuevo y hacer que vivas el mejor de los sueños,
con dinero, con amigos, con Sofía o con la chica que se te antoje.
Solo tienes que pedirlo.
No quiero soñar más.
¡No es un sueño!
César, escúchame.
Esto es real. Este tío es un farsante.
Vamos a la calle a buscar a la gente.
No le hagas caso. Es lógico que se comporte así, pero es toda apariencia.
realidad no siente nada.
¿Que no siento nada?
¿Que no siento nada, hijo de puta?
¿Qué sabe usted lo que yo siento? No le escuche, César. No es real. ¡Sí!
¡Soy real!
Tengo mujer.
¡Y dos hijas! Su personalidad está diseñada para que en estos momentos diga
que está diciendo. ¿Dónde están mis hijas?
Dios. César, la compañía te ofrece otra posibilidad.
En 1997 era imposible reconstruir tu cara, pero ahí fuera están en el año
No te creerías la de cosas que puede hacer la cirugía. Si quieres, puedes
despertar y vivir en el futuro como una persona normal.
¿En el futuro?
Tienes que elegir.
¿Cómo podría despertar?
¿Cómo despertarías en la peor de tus pesadillas?
No, César. No sigas escuchándole. Todo esto es un montaje de tus socios.
¡Quieren que te suicides!
Ya se suicidó una vez.
Ahora no será más que una formalidad.
Voy a hacerlo.
Muy bien.
¿Tienes algún deseo antes de morir?
Que esto de ahí fuera lea mi mente.
¿Quién estoy?
No lo sé.
No sigas sufriendo.
Todo está en tu cabeza.
Es todo psicológico.
Vamos, César.
¿Qué pasará con ellos cuando despierten? Es inútil pronombrar esta despedida.
Aunque creas que son tus amigos, solo son imágenes.
Este señor no está llorando de verdad.
No me acordaba, pero tengo vértigo.
Entonces no mires.
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