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Si lo hago mal, me voy a sacar un cero.
Enténdeme la puta que te parió.
Hola, sí. Llamo por Casimiro por resultado de unos análisis.
Joaquín.
No, no, no, no.
Joaquín es mi nombre. Casimiro se llama mi perro. Casimiro.
Sí, es muy mayor.
Ya no quiere caminar.
Bueno, ¿y hay algún tipo de tratamiento o de operación que se pueda hacer?
Pero no solucionaría nada.
Bueno, bueno, gracias. Lo voy a pensar. Gracias.
¿Viste un aviso de que alquilabas una habitación con terraza?
¿La podemos ver?
Sí, pero me tendrías que haber llamado antes de venir.
Dale, vete.
Es acá, en la escalera de acá.
Viste esa escalera de ahí.
Ay, qué lindo. ¿Cómo se llama?
Casimiro, no lo toques. No lo toques porque no se lleva bien con la gente que
conoce. Vení, vete.
¿Y vivís sola?
Sí.
Sabes que no.
No, no creo que sea lo que estás buscando.
No es el lugar ideal. ¿Y cómo sabes que estoy buscando?
Bueno, sube y míralo. Ok.
La salida de la terraza está justo al lado de la puerta del baño. Ok.
¿Cómo? Tengo las cosas acá cerca. Las puedo traer enseguida.
No, no.
No,
no, mira.
No digas nada. Ya venimos. En media hora estamos de vuelta. Pero es que no...
Está bien, pero llámame antes de venir. No creas a nadie, porfa.
Llámame antes de venir, por favor.
Media hora.
Gracias.
Pasa, pasa.
Gracias.
¿Este?
¿No debería ir mejor acá?
Pregunto, ¿eh?
Es que no necesito compañía.
No alquilé por eso la habitación, ni para que me estén ordenando y limpiando
casa. Anda a cagar.
¿Qué son estas marcas de la puerta?
Las marcas cuando vas creciendo.
¿Y cuántos encendedores fumas por día?
Lo digo por Betty, no por mí.
Betty, la nena chiquita que siempre anda conmigo.
Ya que me preguntaste, cuento.
Bailarina soy.
A eso me dedico.
Bailaba en un boliche, en el caño.
Striptease. No, pero no de esas que estás pensando, ¿eh?
No sería mi problema igual.
Escuchame, ¿podés bajar un poquito la música, por favor?
Disculpame, ¿no la viste mi hija?
No.
¿Pudo haber pasado para allá atrás?
No, no pudo haber pasado para ahí.
No te metas ahí, la hubiese visto. ¿Qué es eso? Capaz que pasó y no la viste.
La puta madre. ¡Betty!
Hija, ¿estás acá?
¡Betty!
Le gusta esconderse. No sé por qué. De repente desaparece. Está con llaves. No
pudo haber entrado ahí.
¿Viviste en la habitación?
Sí, no. Ya miré.
¡Betty!
¡Betty!
Mi amor.
Vení acá.
Escondete en lugares más fáciles aunque sea. A ver, muéstrame los bolsillos.
¿Qué sos?
Yo te vuelvo a poner todo donde va.
Che, ¿hace mucho que no subís a la terraza?
¿Vos sabés lo que tenés ahí?
Evidentemente no.
Yo no te lo puedo describir. ¿Tenés que subir y verlo?
Sí, también quiero hacer patinaje artístico.
Vamos. En el contrato que me hiciste firmar.
Y que hoy, precisamente hoy, es tu cumpleaños.
¿No te gustan los chicos?
¿Eh? No le hablas, casi no la miras.
Ella tampoco me habla.
Pero ella no le habla a nadie, ni a mí, no habla.
Pero no es muda.
Dejó de hablar nada más.
La psicóloga dijo que era mejor no presionarla.
Che, ¿con quién pasas Navidad y fin de año?
Con Casimiro.
Buenísimo.
Ahora vamos a hacer cuatro, entonces.
¿Siempre fuiste así?
¿Así cómo?
Espérala, llevo la cama y abrimos otro botello.
Igual me gusta bailar, pero bailar, ¿sabés?
Yo estudié danza.
Después vine a Buenos Aires y...
¿Sabés
que la casa de mi viejo estaba llena de libros también?
Por todos lados había libros.
No te importa nada lo que te estoy diciendo, ¿no?
Te estoy escuchando.
Ni si solamente necesitas plata, ¿por qué no vendes esta casa enorme?
Vete a mi casa.
Sí, pero debe valer 600 .000 dólares esta casa. Por lo menos.
Este cumpleaños... es una mierda.
Yo quisiera bailar, pero la verdad que...
Dale.
¿Qué estás haciendo?
Es lo que mejor sé hacer.
¿Acá? Mañana de última decimos qué fue el alcohol.
Pero no vale reírse ni hacer comentarios pelotudos.
¿Por qué me dijo que no?
¿Por qué me dijo que no?
¿Qué? Que yo toque para allá adentro.
¿Me escucharon algo en lo de paralítico?
Yo no te escucho un carajo.
Te dije, boludo, que yo ahora te juro que eres muy tejada.
Tú no sigo esto ahora, ¿no?
¡Déjame escuchar!
¡Cállense!
y abajo.
¡Vení!
No te pierdas esto. Se desmomificó tu perro momia. No podés ser tan
Dale, vení.
¡Va, subí!
Se quedó hace un rato.
¿No te pones contento?
Sí, no se me nota.
¿Te pasa algo? Tienes cara de culo.
No, nada, no pasa nada. ¿Qué es esto?
Esto es que no vas a seguir trabajando. No te voy a dejar.
Cocinamos y comemos juntos para festejar lo de Casimiro.
Igual...
Hace diez minutos se escuchó de nuevo el montacarga del paralítico. Después
nada. ¿Qué hacemos?
Ya chequeé, está todo bien.
Anda a buscarlos y seguimos.
Vamos, ¿qué hay que meterle, Che?
¿Cómo están las cosas ahí abajo, Mónico?
Aló, pero bien.
¿Qué hay de más agua?
Ahí, en esa botella.
¿Qué soy yo, tu sirvienta?
Pichi, Pichi.
Pon eso más allá, que aquí lo van a tirar. Sí, señor.
Tiene que tener más cuidado, papito.
Vétanse, no pilotuden.
Un segundo, que enchufo la luz.
¿Cómo venimos para dedicar?
Creo que sí.
Oye, estas maderas no sirven, muñeco.
Llévate estas dos para arriba, que aquí molestan.
Señor Galereto.
¿El cepa va a subir también?
No, por ahora déjalo.
Yo subo a dormir un rato. Te digo que bajes, rey. Canario, me voy a llevar
de la mesa.
¿Te vas o de quién es, che?
¿Ahora no salís con algo así?
Discúlpame, firmamos un contrato, me hiciste 20 .000 preguntas.
No sé que firmamos un contrato. ¿Que desconfías de mí?
¿Desconfías de mí por algo? No tiene absolutamente nada que ver con la
desconfianza. Solo necesito un par de semanas nada más. ¿Para qué querés que
busquemos otro lugar cuanto antes? Son cosas que no te puedo explicar,
¿entendés? ¿Me das unos cuantos días? Sí, seguro. No, yo te explico si querés.
¿Tenés miedo?
Porque nos acercamos.
Porque la otra noche valió para vos.
No tiene nada que ver con eso.
Yo te vi como me miras.
¿Te crees que por esa silla de mierda valés menos?
Estabas cómodo estando solo, terriblemente solo como estabas y tenés
romper eso.
Sos un tipo inteligente, Joaquín. Y atractivo y buena gente. Pero tenés una
horrible y preferís quedarte con eso.
Yo sé que te gusto.
Y vos no tenés la más puta idea de lo que me pasa a mí. Y eso te da miedo.
Bueno, pensalo.
Pensalo y mañana decime si de verdad querés que nos vayamos.
Pero pensalo un día más, por favor.
Hola. Buen día.
¿Querés café?
Sí.
Gracias.
Me voy abajo a trabajar.
Ya lo pensé.
Y... no quiero que se vaya.
Eso.
Cuando puedas, baja.
Que te quería mostrar una cosa que no lo vas a poder creer.
Schwarzenegger. Schwarzenegger.
¿Puesto falta para comer algo, che?
¿Ya querés parar a comer vos?
¿Sos vago o estás... jugando a ser millonario.
Es insoportable el calor acá. No se puede hacer nada.
Sí, dale.
Después yo les gestiono que nos pongan un bar con aire acondicionado acá abajo.
No es una estupidez. Según la carta atrás de todo, es mejor hacerlo el 25
24. Un día te estoy pidiendo nomás. ¿Sabes lo que decía el horóscopo de la
doceava parte de los pasajeros del Titanic?
Fecha ideal para emprender un viaje.
Eso decía.
El 25 hay que hacerlo, no el 24.
Dame bola, sé mi casa. René, anda.
Vení, zurdo, muéstramelo.
Todavía que me quiero cuidar. Mira.
¿Cree que va a quedar bien apuntalado?
Supuestamente sí.
No sé cómo es en España, pero no me digas supuestamente.
Tranquilo, va a estar bien.
¿Ubicaste el detonador, Canario?
Ya casi, ya casi. Pero esto es más difícil que bautizar un gato. Ya casi,
casi. Galereto, te busca.
¿Qué hace acá?
¿Le dejamos solo?
¿Qué pasó?
Me pasé por la terraza.
Sí, pero ¿qué pasó?
Que se arrepintió.
Me pidió que buscara otro lugar para parar.
¿Bajó alguna vez más después de las ocho? No.
Seguro que no se escucha nadie adentro, ¿no? Obvio, no se escucha nada, Javi,
desde ningún lado.
Demoralo.
Decirle, no sé, que va a salir a buscar, que no encontraste nada.
Entretenelo.
Me lo que te conseguí.
¿Y vos sabés más de regalarme estas pelotudeces?
¿Cómo pelotudeces?
Pará de enojarme.
No te preocupa un carajo lo que me pase a mí, ¿no? Te dejás sola en la casa de
otro tipo y te da lo mismo. Te chupo un huevo yo, ¿no? Es paralítico.
Si yo no te hubiese metido en esto, ya sabés que yo estoy loco por vos.
Me encantaría estar segura de lo que dices. Pero claro, nena. ¿Qué te pasa?
¿Cómo que no?
Bueno, hay que coger y tenemos que seguir trabajando.
Anda, escúchame.
Pase lo que pase, no volvés a este lugar.
¿Está? Fue peligroso lo que hiciste, ¿eh?
Mensaje, nada más.
En serio te digo, bebé, ¿eh?
Che, ¿bajo?
¿Eh?
¿Bajo?
Ahora subo, ahora subo yo.
¿No me querías mostrar algo?
¿Te pasa algo?
Sí, te quería mostrar una cosa de... una cosa de YouTube, pero... ¿está la nena
ahí? Sí.
Dale, ahora subo.
Mira cómo tenés los panos. Usa eso mejor.
Dale.
Bueno, a ver.
Queso cremoso, dulce de batata, mermelada, dentífrico, vino, jabón,
galletitas, mazonesa. ¿Algo más?
Nada más.
Tranquilo que ya no se mueve de ahí. Dale. Creo.
Chao. Chao, mi amor.
Qué lindo eso que estás haciendo.
Es precioso, ¿qué es?
Qué lindo.
Está bueno ese color, ¿eh?
¿No me querés decir qué es?
Bueno, después me mostrás.
Chau, Casimiro.
Los tubos se mueven mucho.
Porque hay que ponerles una guía aquí.
Che, sería mejor usar algo más grande, ¿no? Porque cabe poco acá. Así podemos
aprovechar mejor cada pasada.
Sí.
Mirá lo que encontré revisando las cosas de muñeco.
¿De dónde lo tenía?
Lo tenía en el bolsillo de la mochila.
Fíjate que mandó el último mensaje a las once de la noche.
Ahora está durmiendo.
Andá y tráelo, canario. Tráelo ya.
¿De dónde lo habías sacado este tipo vos?
¿Tú sabes de dónde?
¿Por qué? La dirección del banco mandó.
¿Por qué?
¿Qué puto loco me pegás?
¿Qué es esto?
Hablame tranquilo que yo te escucho.
Explícame qué hace esto acá.
Ni me di cuenta.
¿No te diste cuenta de qué?
El celular.
Ni cuenta me di, me olvidé que tenía.
Andá y acostate en la mesa.
¿No? ¿Para qué?
Suerdo amigo, explícale, pues.
Hablá bajito y acostate en la mesa.
Perdón, señor, no quería.
Es mejor si vos solo te acostaste ahí.
Lo que pasa es que yo metí en el bolso el celular. No me digas nada hasta que
estés acostado ahí. Yo te voy a escuchar, pero cuando estés acostado
No, no, no, no, no me atreves. No hace falta.
¿Sabes qué? ¿Sabes qué? Déjame hablar.
Después hablas vos.
Yo te pregunté a vos igual que a los otros si podías desaparecer.
Sí, yo puedo, yo puedo. Yo no solamente busqué gente que me lo dijera, sino que
me aseguré que eso fuera así.
Además, habíamos quedado y cualquiera que quisiera hacer un llamado o mandar
mensaje, iba a ser adelante mío.
Sí, sí, tenía razón.
Todo lo que voy a decir tenía razón, pero yo no quería.
Bájale a vos, porque si no te tengo que pegar un tiro en la cabeza.
Mire, yo le juro, le juro que no sabía. Abre la boca.
No, no.
Abre la boca, que te tengo que meter el trapo en la boca.
No, no, oye, oye. Si voy a hacer algo que te va a doler, entonces vas a
Te voy a clavar un destornillador en la pierna.
Yo te digo lo que vos quieras, lo que vos quieras. ¿Qué dices?
Decime a quién le mandaste el mensaje con la dirección de la esquina del
A una mina, mamá.
Jessica, una mina que me gusta. Le conocí entre un tragado.
¿Y por qué le mandaste eso?
Sí, estaba enojada porque yo no le escribía. Y pensé que ahora que salía a
comprar lo que vos pediste, le la podía ver.
Eso, mamá, eso. ¿De verdad?
Los mensajes que le mandaba la chica decían eso. Ven, ahí está.
Ahí lo tenés. ¿Verdad? ¿Qué pelotuda sos de matar por una cosa así? No me mates,
loco. No me mates. Déjame hablar, ¿sabes? Porque no te puedo mostrar más
Porque ahora la mina sabe que no te fuiste un carajo de viaje.
Le dijo que trabajaba cerca de la esquina.
Es lo que digo.
Y cuando se entera lo del robo, si terminas tan pelotuda como para darte
para asociarlo con esto.
Y capaz que ya sabe que hiciste algún trabajo, que hice yo en algún otro lado.
en corriente donde naciste.
Y yo no sé nada, te juro que no. Y yo no sé si sabe o no sabe.
Y yo no sé por qué conoce a alguien que te conoce del barrio o de la bailanza
donde la conociste, ¿no?
¿Sabés por qué estamos así?
¿Por qué no le dijiste que te ibas de viaje?
¿Qué te pasa, pelotudo? ¿Qué te crees, que soy un sádico?
¡Ya!
¡Ya!
¡Ya! ¡Ya!
¡Cállate la boca!
¡Cállate la boca porque te mato en serio!
¿Estamos?
Si sos policía...
alguna especie de código o lo que sea, decímelo ya. Porque nosotros estamos con
Goodman. ¿Sabés quién es Goodman?
Si sos policía, eres el único que te puede salvar.
No soy cara, yo.
Suéltame, loco, suéltame. Quiero trabajar, mamá.
Quiero trabajar.
Déjame pensar.
Callate la boca y quedate quietito que es lo mejor que podés hacer.
A ver, no te llores.
A ver, no te llores.
Guarda el celular, que tenemos que seguir mandando el mensaje de Amina.
¿Qué hacemos con este?
Y Bulma nos puede ayudar con este.
Baja plástico y cinta.
¿Miedo?
Qué sé yo, no sé, a lo normal, ¿no?
A los taxistas, a la policía, a los panelistas de
televisión. No sé, como todo el mundo, ¿no?
Me toca, ¿no?
Este... ¿Vas a poder volver a caminar?
Me gustaría.
Puede ser que haya una operación. ¿En serio?
¿Por qué no te la haces?
No, no, no, no. No me preguntes por eso. Por favor, otra cosa.
Bueno, dale.
¿Otra entonces?
Sí.
A ver.
¿Estuviste enamorado?
Sí.
Una vez.
¿Vos? Ah, muchas veces.
Si es tan fácil encontrar un tipo que no quiera solamente cogerte... Y teniendo
una hija, mucho más.
Salís a la calle y encontrás 20 tipos tiernos, dulces, sinceros... ¿Qué quiere
decir eso?
Eso quiere decir... Exactamente lo que dije.
No. Bueno, te lo pregunto de otra manera.
¿Estás saliendo con alguien?
¿Por qué?
¿Te vas a hacer una propuesta indecente? No.
No, no. Solo quiero saber hasta qué punto me estás diciendo la verdad.
Decime una cosa.
¿Hace cuánto que alguien no se enamora de vos?
Esa idea yo... Ya me la quité de la cabeza.
¿Vas a decir pelotudeces?
Vos podrías enamorar a cualquier mina, con sillita y sin sillita.
Sí, reíte. Pero te pensás que las minas somos como los tipos.
¿Les importa?
¿Qué te pasa?
¿Qué sentís?
No sé, de golpe es como... Si me hubiera fumado ocho porros.
No sé.
No sé qué pasó.
Acostate acá, en la habitación.
Y creo que puedo llegar arriba.
No, no vas a poder llegar arriba.
Dale, acostate acá.
No pasa nada.
Ay, no.
No sé qué me pasó.
Me agotó todo.
¿Qué?
No, pará, pará. ¿Qué haces? ¿Qué es eso? Te va a hacer que te sientas mejor, que
se te vaya el mareo, que duermas bien.
Ahora, pero... ¿Me puedo escoger sin hacer esto?
No te voy a coger.
Ay, lo que no sé por qué, no entiendo por qué.
Porque sé todo, Berta hermosa.
Sé todo lo que estás haciendo.
Te van a matar, te van a matar.
Te van a matar.
Ahora vas a dormir un rato. Escúchame, no hay Betty, ¿verdad?
Escúchame, Betty no... No tiene nada que recordar.
No tiene... Betty va a estar bien.
No te preocupes por Betty.
A ver, pide.
Cuidado.
¿Vamos? ¿Eh?
Tienes que clavarle y girar apenas.
Toma, pelotudo, prueba vos. ¿Vos qué decís? ¿Llegamos bien? Parece que sí.
Tranquilo. Anota.
Las cajas 747 y 748 están conectadas al arma, pero no las podemos tocar.
¿Por qué?
Me avisó Gutmann.
Puede estar llena de hitas, pero son de los narcos rosarinos. Llegamos a tocar
esa plata y en una semana estamos todos muertos.
Concha de Tumas, ¿y cómo sabemos que estos tipos no tengan masaja dentro del
banco? El Gumas no es boludo, son dos.
Sería un hijo de ramil puta, pero boludo no es. Anota, 747 y 748 no se tocan.
Mirá, galerito, esto es lo que va a explotar.
¿Estás segura?
Voy a tener que fijar el techo del Tum. Y lo mejor sería que quede ahí quieto
unas horas antes de detonarlo.
Está bien.
La noche antes de entrar lo vamos a tener preparado entonces.
Escuchame. ¿Lo detonamos?
Y un cacho de piso en la bóveda se viene abajo.
El gen ahí se puede meter.
Permiso, princesa.
Princesa me dice, pelotudo.
Escuchame, mira que vos también vas a tener que entrar, ¿eh?
¿Yo? ¿Por?
Lo tenés que reemplazar al muñeco.
La concha de tu hermana. ¿Y no puede ir otro pajerto de los que tenés? No. Pero
escuchame. No vengas con ninguna pelotude de la vía láctea, por favor,
No sé qué estás tratando de hacer, pero no te va a salir bien.
¿Qué le ves a un tipo así? ¿Me puedes explicar?
No.
No le haría mal a nadie. No es un mal tipo.
Siempre nos trató muy bien, a mí y a Betty.
¿Ah, sí? ¿Es eso que te trata bien, que te cuida?
¿Y un papá para Betty?
¿Es eso lo que querés?
¿Eh?
¿Sabes por qué estamos así?
¿Por qué no le dijiste que te ibas de viaje?
¿Qué te pasa, pelotudo? ¿Por qué te crees que soy un sádico?
¿Está bueno?
Es que tu mamá no se siente bien.
Ahora cuando se despierte la vas a poder ver.
¿Sabes qué estuve pensando, Betty?
Me gustaría que te traigas todas tus cosas de arriba, toda tu ropa, y que
a una habitación, ahí acá, esa de acá, esa que está con llaves, ¿viste?
Es una habitación preciosa.
Así que tenés que traer la ropa, ¿qué te parece?
Lo puedes llevar a Casimiro también.
¿Qué te parece?
No tenés que asustarte, Betty.
No te asustes de mí.
Yo te juro que nunca te voy a hacer mal.
Nunca. ¿Sabés?
Yo nunca voy a hacerte nada mal.
Tenemos que buscarle a Casimiro una mantita, una cucha.
Puedes jugar con todo lo que hay acá.
Todo lo que quieras.
¿Cuánto tiempo hace exactamente que Betty no habla?
Hasta los cuatro años habló.
Y de repente un día no habló más.
Nada de lo que te dije es mentira.
Nada. Pues crees que te creí todo lo que me dijiste.
¿Qué vas a hacer?
A lo mejor te puedo ayudar para que no te maten.
No me van a matar.
Los mensajes de texto de mi teléfono. Tenés que tener cuidado con eso.
Tenés que poner un espacio antes de la primera palabra. Ah, sí. Ya me di
Y repetir alguna letra. Y siempre terminar con un punto. Me di cuenta de
¿Qué te pensás? ¿Que no puedo ganarle?
Ya me di cuenta.
Se va a dar cuenta igual.
Les voy a robar una parte de lo que saben.
¿Estás loco?
Hay tres que están en el banco, otros tres que están agarrando la plata que
lleven. Joaquín, no podés hacer eso, ¿no? Bueno, yo voy a estar justo en el
medio. ¿No viste lo que son capaces de hacer?
Sacándoles una parte.
No, no hay manera de que se den cuenta.
Podés vender esta casa si necesitas plata. ¿Para qué vas a hacer eso?
¿Qué pasó?
Encontramos un caño que no tiene que estar ahí. ¿Qué? ¿Un caño? Sí, un caño
agua, grande.
No puede haber un caño ahí. ¿Qué dices?
Justo en el medio apareció el caño. Justo, justo en el medio.
¿Qué pasó?
¿Doblamos antes?
La tubería tiene que ser esta de aquí.
No hay otra.
Entonces, hicimos esto.
Dos metros antes doblaron. ¿Cómo mierda se equivocaron? ¿Qué medidas métricas
tienen en España? ¡Bate, canario!
Sí, tiene que ser, ¿eh? Apenas nos tocamos por suerte.
Hay que corregir varios metros y hay que dejar 10 centímetros el techo para
poner la carga.
Nos olvidamos de entrar el sábado, ¿eh?
Lo pasamos para el domingo y entramos más temprano.
Eso. ¿Qué te pasa, vos?
Ahora todo va a salir bien, va a caber. Todo pasa por algo. Sí, por Marte y
Saturno nos equivocamos. Si trabajamos cuatro horas más por día, lo
¿eh? ¿En serio? Nos queda otra, surdo.
Empiecen a corregir. Vamos.
Mira esto. ¿No soy un genio?
¿Me podés decir qué mierda me querés decir? En vez de usar esos carritos de
mierda con rueditas, usamos esto.
Entra más, menos idas y vueltas, menos tiempo.
Si se vuelca no se cae nada adentro.
Le ponemos un arroyo y lo probamos. Dale.
Tenemos que andar con cuidado.
Ya sé, boludo. Siempre hay que andar con cuidado. ¿Te parece que no te voy a
cuidar yo?
Pasame la cinta.
Mirá que prendo las cosas.
Te vas a llorar de fiebre.
Tomá.
Dejaron las luces prendidas.
Mira,
acá se quemaron.
Con el calor que hace al trabajo me la dejan prendita todo el día.
Vete, dale.
Va, va.
Está bien, es como dijeron.
¿Me oíste bien?
Sí.
El zurdo ya llevó todas las cosas a la casa de Loma de Zamora.
Perfecto ese lugar, ¿eh?
¿Qué? ¿El zurdo también sabe lo de la casa de Loma?
Él, vos y yo, nada más.
Falta que lo publiquen en el diario donde nos vamos a esconder, ¿eh?
¿Te pasó algo con el zurdo? ¿Por qué te veo que lo mirás torcido?
No, nada.
Acá el jefe sos vos.
¿Pero pasó algo?
Lo que pasa es que vos sos demasiado confiado con gente que no tenés que ser
tanto, que no conocés.
Toma, rompa la gola, Pedro.
Es un tipo derecho, el zurdo. Además, si sabes algo que yo no sé, decímelo.
El zurdo es un tipo derecho. Te voy a decir que no te haga problema.
No te haga problema, que un tipo es un capo en lo que hace.
Sí, es el mismo que trajo a Muñeco, ¿no?
No me rompa la pelota.
Siempre que viene alguien nuevo a laburar te pones así.
Además vos sos mi hermano, yo confío en vos.
¿Qué me quieres decir, pelotudo?
¿Que estoy celoso? ¿Para qué mierda me preguntás si vas a venir a decir esa
boludez? ¿Para qué mierda me preguntás?
Esto es genial.
Tenemos un gaseo, un tartamudo, una tortillera y un correntino pelotudo.
un crisol de raza.
Betty.
Betty.
Betty.
Betty.
que la gente no moleste.
Sí, ya sé que es así.
Es cierto, tenés razón.
Y a lo mismo lo llaman ética.
Es como leer una B.
Es robar un banco comparado a confundarlo, ¿no?
¿Y dónde está el tío Woodman?
No es bueno que se haya retrasado un día, ¿eh?
No es bueno eso.
Por supuesto que no es bueno, Goodman.
Pero a veces aparecen imprevistos.
Decimos la curva.
Hoy a la noche vamos a estar abajo de la caja de seguridad.
O sea que pasado mañana entramos.
Vamos a dejar el túnel sin terminar, 10 centímetros abajo de la bóveda, para
entrar con un explosivo chico.
Detonamos y entramos.
Es más rápido y así no tenemos que entrar con tantas herramientas. A las 8
entramos. Pero no van a haber cubierto los vidrios con los festejos. El 25
también hay pelotudos que durante todo el día tiran cohetes y bombas
destruyendo.
¿Qué pasa, zurdo? ¿Qué?
¿Qué pasa?
No, nada.
Que no encontró el reloj. Que lo había dejado aquí y no sé dónde está.
Si tenés que interrumpir por alguna cosa importante, interrumpí.
Igual la explosión no va a ser tan grande, ¿no? Lo hicimos en otro trabajo.
Ni se va a ir afuera del banco.
Ah.
El domingo noche hay lluvia.
Eso nos favorece, me parece.
Recién el lunes de la mañana se van a dar cuenta de todo.
Después de eso, el problema es suyo, Guzmán.
Espero que sea así, sí.
Y que ustedes estén bien lejos.
¿Y a vos qué te pasa, canario?
Me pareció raro como estaba puesta la lona.
Tengo que hablar con vos.
Mira, aquí te hemos notado los números de las cajas de seguridad.
Que no hay que tocar, ¿eh? Porque están conectados a la alarma. ¿Estamos?
Estamos.
¿Es cierto que después de este laburo te retirás?
Así es.
Todos dicen lo mismo.
Hay una chica.
Me voy a ir con ella.
A tener plata y a la chica que quiero. Toda la vez.
Anotaste el número.
155.
¿155? ¿Esa es?
Sí.
Además de encontrar un sobre y un montón de papeles sueltos.
No importa.
Lo que sea que haya ahí es lo que yo ando buscando.
¿Y no me vas a decir qué es eso?
Créeme que no querés saber.
Y si soy inteligente tampoco vas a mirar.
Good man.
Me importa tres carajos con lo que sea que lo estén estacionando.
Si son fotos pegándole a su madre, cogiéndose tres meses, o le sacaron
tirándole a un ministro, me da exactamente lo mismo.
El domingo va a estar todo desconectado.
Así que voy a enviar los patrulleros para otra parte.
Pero solamente hasta las once, más no puedo.
Hagan tranquilo y en silencio, no hagan que no.
Para, para, para, para.
Para, por favor, para.
Solitame, por favor.
Te está llamando.
Necesito que lo atiendas, por favor.
Toma. Por favor, te lo pido, ayúdame.
Ayúdame, por favor. ¿Por qué te voy a ayudar?
Porque te lo estoy pidiendo, carajo.
Solitame. ¿Vos sabés que Betty habla?
Habla con Casimiro.
Le puse un micrófono en el collar.
Escucha.
Ven y casi miro, que no te voy a hacer mal.
¿Tenés hambre?
Ven y que te doy un beso.
No, no, no, por favor, déjame seguir escuchándolo, por favor.
Por favor.
Decirte que tenía cuatro años, ¿no?, cuando dejó de hablar.
Por favor.
¿Ahora cuántos años tienes? ¿Seis?
¿Hace dos años?
¿Cuánto tiempo hace que este tipo se metió en tu vida? ¿Que el galerito se
en tu vida?
No, no se menos eso. Un poco más de dos años.
¿Un poco más de dos años?
No, no, no, no, no.
No, no, no, no.
Ay, no, por favor.
Ya. Ella está bien ahora, está bien. Está jugando con los juguetes que yo le
Hijo de puta, hijo de puta.
Ahora que sabes esto, le vas a poder ayudar.
Le vas a poder ayudar.
Yo te juro que le voy a arruinar la vida.
Yo lo voy a cagar.
Le voy a llenar todo el túnel de agua, ¿entendés? Le voy a arruinar todo el
plan.
¿Sabes que te voy a cagar la vida?
Yo lo voy a matar, lo voy a matar, lo voy a matar.
Ahora tranquilízate. Te pido que te tranquilices.
Y que pienses lo que está pasando.
Y que me ayudes.
¿Qué quieres que haga?
Que lo llame, que hable con él.
Que le diga solamente que está todo bien.
Que está todo bien, que se quede tranquilo.
Por favor, tranquilo.
Ahí está llamando.
Hola.
¿Cómo estás?
Sí,
te hablo bajo porque estás cerca.
No puedo hablar mucho.
Sí, quédate tranquilo que casi no bajas tus dientes.
Yo también te extraño.
¡Hijo de puta!
¡Hijo de puta!
La última vez es la última. Por favor, déjame verla, déjame verla. Necesito
verla, necesito verla, amor.
Confía en mí.
¿Qué pasa? Voy a seguir pensando que va a aparecer el reloj.
Lo dejé aquí.
Mira que acá hacemos todo gente de ser.
A lo mejor se quedó ahí, en las bolsas de tierra.
Sí, no estaría mal. Que después de 500 años de vendernos espejitos de colores,
hagan un aporte real a esta tierra.
¿Qué coño te pasa conmigo, canario?
Hace varios días que todo lo que hago te sienta mal.
¿Y, todo bien?
Sí. ¿Está bien fijado?
Sí. No se movió. ¿Chequeaste la carga?
Sí.
Quedate tranquilo. Se va a caer un cacho de piso. No al banco entero.
Bueno.
Lo hicimos bien.
Lo hicimos bien.
No piensen en nada. No digan nada.
¿Podemos descansar un rato?
Sí, vamos.
A las ocho entramos.
Te voy a cerrar con llaves, ¿sabes?
En un rato vengo.
Pírvele. ¿Qué hacemos?
Si querés, está todo listo. Veamos ahora, entonces, ¿eh? Es antes de seguir
esperando. Vamos, che.
No es mejor que esperemos a la hora.
No, no, no. Ahora, detonamos y entramos. ¿Para qué vamos a esperar? Dale.
Pasame el detonador, culo roto.
El detonador.
¿De dónde?
¿De dónde?
René, vení.
Sentí, parece agua.
¡Hay agua también!
Gracias.
No va a llegar.
No va a llegar.
¡Canario! ¡Lo llevo, Canario!
No la alcanzo a ver, ¿eh? ¿Y si te ocurre meterte que te va a venir todo...
Hay que hacer sonar la alarma.
Hasta una persona...
¿Dónde
está mi hija?
La acabo de ver, está bien.
La plata está ahí.
Ahí en el ropero, en la mochila, dentro de la mochila. ¿Qué usted ve en el orto,
la plata?
Decime qué pasó.
Se fueron.
Van a volver imbéciles.
Van a volver. ¿Y qué te crees que va a pasar conmigo?
Lo podías confiar.
Sí que lo podías.
¿Sabes que podías?
Ahora quédate solito en la cadera.
Yo no las arreglé.
No las arreglé.
No sabes lo que significa.
La tengo que cuidar, Juan.
A las dos las puedo cuidar.
Nos podemos ir los tres.
A vosotros.
Perdóname.
Me gustas mucho.
Pero no puedo.
Disculpe, disculpe.
Por
acá,
por acá.
Llego a la escalera.
Disculpe, señor, pero usted no puede estar acá, ¿eh?
¿Sabes qué pasa? Se me está inundando todo el sótano. No sé qué es lo que está
pasando. Sí, sí, pero el agua ya la cortaron. Así que le pido, por favor,
regrese a su casa.
No puede estar acá, ¿eh?
Está bien.
Está bien, está bien.
¡Hola! ¿Qué pasó?
Tengo la más puta idea de lo que pasó.
Empezó a salir agua por todos lados.
Hay tres míos ahí en la bóveda del banco.
¿Dónde están?
¿Tres mis cosas?
No, no llegamos a sacarlas.
Buenas noches, señor. Buenas noches. Comisario Cristiani. Sí.
¿Está Sonia en la casa? No, no, no. Está mi mujer y mi hija.
¿Nos permitiría ingresar al domicilio, por favor?
Sí, sí. De hecho, estaba esperando que alguien venga. Porque tengo todo el
sótano inundado con todas mis cosas, mis cosas de trabajo.
De antes salí para ver si alguien me podía explicar algo, pero me dijeron que
tenía que esperar acá.
Aparentemente reventó un caño abajo del banco.
Ah.
¿Y quién me va a pagar todas las cosas que se me rompieron? ¿Quién nos va a
arreglar eso? ¿El banco?
¿Dónde están su mujer y su hija? Están durmiendo. Con todo este lío tampoco las
quería despertar.
Vaya, avisable.
Que no se asusten. Vamos a tener que revisar toda la casa.
¿Por qué tiene que revisar toda la casa por un caño que se rompió en el sótano?
Es probable que hayan intentado robar el banco.
No nos haga perder el tiempo, por favor.
Bueno. Acompáñenos.
Vinieron a ver por qué salía agua de abajo.
No pasa nada.
¿Eh?
Le dijo la linterna ahí.
Si es un robo, si fuera un robo, ¿quién paga los gastos? ¿El banco? ¿Lo pagaría?
Esto recién empieza.
Va a tener que amarse de paciencia.
No, no.
No, no, gracias.
No, no, de verdad.
Tengo que salir.
Vení así cerrás bien la puerta.
Dame el celular.
Ese que tenés ahí.
Tomá. Ahí te dejo guardado mi número.
Si encontrás algo raro...
Chacos, hazle algo, lo que sea.
Me llamas a mí.
Muy bien.
Mañana va a venir otro equipo a hacer un trabajo mucho más detallado. Deje todo
como está, que nadie baje ni toque nada.
La verdad que no dan ni ganas de bajar ahí.
Es probable que le puedan conectar la luz en pocas horas. Gracias.
¿Quién es?
Policía, señor.
¿Nos permitiría ingresar a su domicilio, por favor?
Es que se acaba de ir... La policía se acaba de ir recién. Es que son de otra
brigada. Lo vamos a molestar un minuto.
¿Está bien?
Sí, sí, está bien, pasa.
Y acá, ese es el sótano.
Hola. Robaron la de las cajas de los narcos, pelotudo. La 748.
Estás muerto si no devolves esa guita.
Yo conozco a estos tipos y vos querés... Se la hago llegar.
Eso que está diciendo es imposible.
Y no lo puedo atender ahora.
Quédese tranquilo.
Deme tiempo.
Yo sé que vos pensás que te quiero hacer cagar para que le hagas de la suerte.
Ahora no lo puedo atender.
Deme un rato y lo llamo.
¡Cónchame tu madre!
¡Decime dónde estás!
¿Qué pasa?
Nada, nada. Andá vos, mira, andá.
No comiste nada.
Comí algo dulce que te va a bajar el azúcar.
Pero contame, ¿qué pasó allá abajo?
Empezó a salir el agua por todas partes.
Parece que el piso cedió porque abajo estaba siendo un túnel para robar el
de acá al lado.
Al menos eso me dijeron.
Nosotros policías, ¿no?
¿Y ahí vive alguien más en la casa?
No.
Hasta ayer había una chica con su hija.
Me estaban alquilando una habitación que yo tengo acá en la terraza.
Pero ya se fueron.
¿Se fueron?
Sí, sí, sí.
Estaban parando mientras buscaban un departamento.
Pero me dijo que habían encontrado.
Así que...
Y, contame, ¿te dejaron alguna dirección?
No. No, no, no dejaron nada.
De todas maneras, me dijeron que iban a volver a buscar sus cosas. O sea que, si
en el caso de que ustedes necesiten algo... Bien.
Y decime una cosa, si yo te he pedido permiso para revisar la casa, ¿es
Si ya está mirando el sótano, ¿no?
Sí, pero yo simplemente lo quiero hacer para quedarme tranquilo, que está todo
bien. Ya revisaron toda la casa, los otros policías vinieron, revisaron todas
las habitaciones.
Mira, me parece que tenés razón, no va a hacer falta.
Así que está el chico y la niña no están.
No, no.
La voy a echar, por favor.
¿Verdad?
¿Verdad? ¿Verdad que me dice?
¿Verdad?
¿Qué le hiciste? Nada, yo no hice nada.
¿Por qué? ¿Qué le pasa? ¿Qué tiene?
El agua parece que hizo que se hundiera el suelo.
No entiendo lo que está pasando, oficial.
¿Puedo decir oficial?
¿Por qué me dijiste que se habían ido?
Porque ella me dijo.
Ella me dijo que tenía que decir que se habían ido.
¿Y por qué está drogada?
¿Y con marca de haber estado atada?
¿Con marca de haber estado atada?
¿Pero quién la va a haber atado? No sé. ¿Qué sé yo?
No hay ni idea. Por eso te estoy preguntando. No sé.
¿Y por qué está en tu cama?
Porque se sentía mal, se tomó una pastilla, estaba mareada.
Yo le dije, acóstate en mi cama.
No se iba a subir a la terraza.
Vos sabés que esto no cierra por ningún lado, ¿no?
Pero es la verdad.
¿Y lo de las piernas es verdad o también es mentira?
No es mentira. Nada es mentira.
Cuando uno dice una mentira, por lo menos después tiene que decir dos más
poder cubrirla.
Y después por lo menos cuatro para cubrir esas dos.
Sigue un momento que uno se encierra solo y ya no sabe ni cómo carajo empezó.
Escúchame.
Oíme, oíme.
Pido por favor...
Escucha.
Es mejor que me digas todo lo que pasó acá.
Es que yo no sé lo que pasó. Yo le juro que no sé lo que pasó.
¿La viste hablando con alguien?
No.
Es importante que te enteres de algo.
Ya no viste la cara. No te podemos dejar vivo.
Pero yo no tengo ideal.
No sé quién sos vos. Somos la personificación de la muerte para vos en
momento. Pero es que no entiendo. Juro que no entiendo lo que está pasando.
Tienes solamente dos opciones.
Imagínate un pasillo muy angustioso donde hay dos puertas.
La primera puerta es la elección que hiciste hasta ahora.
Tratas de hacerte boludo para ganar tiempo esperando que aparezca algo que
salve.
Ahora, esa puerta tiene la peor muerte que te puedas imaginar.
Llena de dolor.
Vas a ir viendo cómo te hacemos mierda el cuerpo.
Cómo te cortamos.
Cómo te rompemos algunos huesos, te arrancamos los dientes. Todo muy
muy lento, lleno de sangre.
Te sorprendería saber cuánto puede aguantar el cuerpo una persona hasta que
muere.
La segunda puerta es la de la inteligencia.
Hablas, decís todo lo que sabes y te morís rápido, casi sin enterarte.
Puedes cambiar de opción.
¿Qué puerta vas a elegir?
Muy bien, ponle el trapo.
No, no, no, no, no, no, no.
Para, para, para, para.
No,
no, no, ¡haz ya!
¿No querés hablar?
Hola. Voy y me saco. Entré en la puerta de tu casa.
Concha de tu madre.
Así me suenas a entender algo.
¿Pero qué pasa?
¿Qué carajos haces acá?
¿Estás muerto, loco? No, loco, te voy a morir. ¿Qué me vas a explicar todo esto?
Camina, mira aquí.
Camina, camina. Camina, camina.
Explícame. ¿Qué haces vos llamando a ese celular?
Mejor explícame vos a mí.
Hay gente mía que está viniendo por acá. A mí, explícame.
Explícame todo, viejo de puta.
Escúchame bien, ¿de dónde carajo sacaste ese número de teléfono vos? ¿En serio?
El flaco se me mandó un mensaje desde ahí pidiéndome que venga, eso fue.
Átalo. No, no, no, no.
Me quedo quieto, no hace falta que me atés. Házme caso, la verdad, esto es
romantela. En cinco minutos te va a hacer un kilómetro.
Sí, claro, esto en cinco minutos te va a hacer un kilómetro. Justo venís a tocar
la puerta.
¿Qué clase de forro te crees que soy? Pero no me voy a escuchar lo que te
Tampoco entiendo lo que pasa acá.
No te hagas problema, no te hagas problema, que ya lo vamos a entender.
Escúchame un poco.
Escúchame. La concha de tu madre. ¿Qué? Escúchame.
Estoy entendiendo un rato lo que pasa acá. Escúchame. Explícame todo bien, la
concha de tu madre. ¿Qué haces llamándote a vos?
No sé.
Te juro que no sé.
Anda vos, cara abierta, que estás en esa habitación.
Si ninguno de estos dos habla, en un minuto estamos afuera.
Cállate en la silla de ruedas, vamos.
¡Gutman! Mira, esto te va a pasar a vos en un minuto.
¡No, no, no, no!
¡Ya me marché, huevón!
¡Va a complicar todo!
¡Para, para, por favor!
¡Zurdo! ¡Zurdo, por favor, zúdame!
¡Azúdame, zurdo!
¡Contale!
¿Dónde te conocías?
¿Qué coño es, eh?
¡Habla!
¡Zurdo, contale vos o le cuento yo! ¿Qué querés? ¿Eh?
¡Por favor!
Habla la concha de tu madre porque te vuelo la cabeza. ¿De dónde mierda lo
conoces a este vos? No me quiero morir, zurdo, por favor.
Por favor, zurdo.
Yo no tengo ni puta idea de qué está diciendo. Yo a este tío no le conozco de
nada. Le acabo de conocer hoy, ¿eh?
Tené tres segundos antes de que te vuelen la cabeza.
A la tarde.
Se pasaba escondida por la terraza.
A ver, a verte.
Sí.
Él me contó todo lo del robo.
No quises mentir. Estás inventando todo, cabrón de mierda. ¡Dejad hablar!
Él y Berta me contaron todo lo del robo.
Lo del túnel.
Cómo iba a ser el túnel.
¿Entendés? Y él me dijo, me explicó cómo tenía que hacer un hueco en mi sótano
para poder agarrar la plata de los carritos.
Nos íbamos a repartir toda la plata.
Entre los tres. Eso me iba a quedar con un porcentaje. Después cambiaron los
carritos por la jaula de gato.
¡Hijo de mil putas!
¡Te dije que era un hijo de mil putas! ¡Se lo dije! ¡Se lo está inventando
¡Te lo juro que se lo está inventando todo! No me estoy inventando nada. ¡Hijo
de puta!
A Berta él la ató, a Berta. Y le pegaba.
No sé por qué.
La quería tener dormida.
Me obligaba a mí a darle unas inyecciones para tenerla dopada. No sé
Seguramente porque desconfiaba de ella, ¿entendés? Porque tenía miedo que se
fuera. Que no, que usted tiene algo con Berta. Y tú tienes algo con Berta,
Berta. ¡Hijo de puta!
¡Es eso, ¿no?
Dale esto.
¿Vos sos galerito?
¿No?
¿Y vos sos canario? ¿No?
¿Ustedes tres iban a esconder en una casa en Lomas de Zamora?
Nosotros tres sabíamos eso nada más. Yo no tengo ni puta idea de cómo sabe esto.
¡Cállate la boca de tu madre!
¡Déjalo hablar!
Mira, ahí en ese cajón hay una llave.
Abrí la puerta.
Para saber que no miento.
¿Se lo olvidó él?
¿Acá?
¡No, Pedro!
¡No, no, no, no, no, no!
¡No, no, Pedro, no, no, no!
¡No, no, no, no puede ser nada!
¡No quiero, Pedro, no!
¡No puede ser nada!
Perdóname, perdóname, perdóname.
Quédense quietos, quietos, quietos, quietos, quietos ahí.
Al final, por más pensado que esté un plan, siempre termina dependiendo de una
mina o de la suerte.
Dejad de apuntarme con eso. ¿Qué pensás hacer? ¿Entrar cuatro cadáveres en el
fondo?
Así que te levantaste la mina de este.
Ese es mi laburo, ¿sabés?
Saber todo.
A las manchas dale con agua oxigenada, ¿sabés?
Es lo único que saca la sangre.
¿Dónde está la guita que le sacaron?
Yo me llevo la mitad de la guita y vos te quedás pensando en todo lo que puedo
dejar de hacer para no cagarte la vida.
¿Eh?
Me parece que yo también le puedo cagar la vida.
Estamos a la alarma, ¿estamos? Estamos.
Es cierto que después te la...
Eso
que tenés ahí solamente te salvó por un momento.
Pero por un momento nada más.
Elegí cuál querés primero.
Ahí está la mochila, con la plata.
Borrá eso que tenés ahí, flaco. Haceme caso.
No tenés pasta para esto, créeme.
Al final, es como Dios te dice, todo depende de una mina
o de la suerte.
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