Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
En episodios anteriores de Hannibal...
¡Hannibal!
Estamos todo lo cerca que podríamos estar de atrapar a ese hombre.
Desmantelaré lo que fui y lo trasladaré ladrillo a ladrillo.
Es la última fase de una transformación.
Podríamos desaparecer.
Has preparado algún tipo de trampa para atrapar a Hannibal.
¿Cómo sabes que él no ha preparado otra?
No lo sé.
He empezado a cuestionar tus acciones
en relación con mi ataque.
No seguiré siendo tu terapeuta.
Eres peligroso.
Antony Dimmond.
- Boris Jakov. - Le daría la mano, pero...
En esta fiesta se bebe a dos manos.
¿Conoce bien a Roman?
Se le ha quedado mirando con el sutil y velado desdén
de un hombre que lo conoce.
Fui su ayudante de cátedra en Cambridge.
Ya era insufrible en aquel entonces.
¿Ha leído sus libros?
Son malísimos.
Sabe que lo son, pero es demasiado diplomático.
Parpadee si coincidee conmigo.
Lo sabía.
Y eso no le detiene en su afán de sentarse frente a un teclado
y presentar uno nuevo cada seis u ocho meses.
Yo tardo de seis a ocho meses en escribir una línea.
¿Por qué?
La poesía es ardua.
Demasiado para Roman.
Para él es más sencillo moverse por el mundo académico
diseccionando la obra de otros,
que defender sus propias palabras.
Se pueden apreciar las palabras ajenas sin tener que diseccionarlas.
Aunque, en ocasiones, la disección es la única opción que queda.
Bonsoir.
Bonsoir.
Bonsoir?
Bonsoir.
Bonsoir.
De veras eres el diablo.
Sin duda pareces disfrutar de ello.
Lo haces con tal naturalidad...
El diablo ha sido un yugo en el cuello de la humanidad
desde que comenzamos a pensar y a soñar.
Yo llevo mucho menos tiempo.
Admites lo del yugo.
Huele a manzana caramelizada. Y a tomillo.
Me has ahumado en tomillo.
Ahumado. Glaseado.
Servido en péndolas de caña de azúcar.
Se separa muy bien del hueso.
Naturalmente.
Y en estos platos tan refinados que preparas con tanto esmero,
¿todos... sabemos diferentes?
Cada uno tiene su sabor.
El canibalismo era un comportamiento normalizado entre nuestros ancestros.
El eslabón perdido se perdió porque nos lo comimos.
Esto no es canibalismo, Abel. Solo es canibalismo si somos iguales.
Esto solo es canibalismo si me comes.
¿Te parece que este es el orden natural de las cosas?
¿Que todo el mundo sea devorado?
Ya sea graso o sea magro.
Aun teniendo mi última pierna delante de mí,
debería debatirme entre la necesidad de luchar o huir.
Se le denomina "agitación terminal".
El organismo se llena de adrenalina y se siente obligado a salir huyendo.
¿Salir huyendo? Yo ya ni siquiera estoy aquí.
Esto... es póstumo.
Aún no estás muerto, Abel. Todavía tienes que comer.
No, ya no.
A estas alturas no me queda absolutamente nada por hacer.
Pero no debería estropear el cuento de hadas, ¿verdad?
Tú y tu pequeña casita de galletas de jengibre.
Que sea un cuento de hadas, pues.
Érase una vez...
Bellissima.
Grazie.
Doctor Fell...
espero que traduzca tan bien como baila el vals.
Señora Fell...
Nuestro nuevo miembro ha sido confirmado
por el consejo tras un detallado cuestionario.
Lo han examinado en italiano medieval.
Y no seré yo quien niegue que su lenguaje es admirable.
Gracias.
Para un straniero.
¿Está familiarizado con las personalidades
de la Florencia prerrenacentista?
No lo creo.
El Dr. Fell podría tener en su mano
-en su mano no italiana-
un escrito del mismísimo Dante Alighieri.
¿Lo reconocería?
No lo creo.
Profesor Sogliato, ¿me haría el honor de concederme un baile?
Por supuesto.
"Allegro mi sembrava Amor,
tenendo meo core in mano,
e ne le braccia avea madonna involta in un drappo dormendo.
Poi la svegliava, e d'esto core ardendo
lei paventosa umilmente pascea;
appreso gir lo ne vedea piangendo."
El primer soneto de Dante.
Que fascinó a Cavalcanti.
Poderosa imagen la de devorar el corazón.
Si es tan experto en Dante, que dé una lección sobre Dante...
al Studiolo.
Que se enfrente a ellos. Improvisadamente.
Con mucho gusto aceptaré el reto.
Profesor Sogliato.
Estamos ante los palacios que levantaron hace seiscientos años
los príncipes mercantes, los grandes poderes
y los conspiradores de la Florencia renacentista.
Nosotros, conspiradores de la Florencia contemporánea.
He hallado aquí una paz que desearía conservar.
Apenas he matado a nadie durante nuestra estancia.
Creaste una vacante en el Palazzo Capponi
eliminando al comisario artístico.
Un simple proceso que requirió
tan solo unos segundos de trabajo sobre el viejo
y un modesto desembolso en dos sacos de cemento.
Ya no te quedan inquietudes éticas, Hannibal.
Sólo de índole estética.
La ética evoluciona en estética.
Pareces más interesado en crear impresiones que en mantenerlas.
¿Te importa?
Si lo dices por mi posición en el Palazzo...
una vez tuve vía libre, gané el puesto justamente.
Por mis méritos.
Sí, incluso los florentinos más polémicos
no se resisten a los versos de Dante
resonando en los frescos de las paredes.
Hay un polémico florentino que sí.
¿Has meditado en serio lo de comerte al profesor Sogliato?
Matar ahora a Sogliato no mantendrá la paz.
Tu paz no conoce la moralidad.
La moralidad no existe. Solo la moral.
¿Cómo te sientes hoy?
¿Cómo te sientes tú hoy?
Aún creo ejercer un control consciente sobre mis acciones.
Dado tu historial,
es un buen día.
Si cree que está a punto de atrapar a Hannibal,
es porque él quiere que lo crea.
No se engañe pensando que él no tiene control sobre la situación.
¿Me puedo vestir?
Adelante.
¿Qué has hecho, Hannibal?
Quitarme mi traje de persona.
Les has dejado verte.
Les he dejado ver lo suficiente.
¿Y qué se siente?
¿Al ser visto?
Ya no estás en posición de hacer preguntas, Dra. Du Maurier.
Concluiste nuestra relación psiquiatra-paciente.
Carecía de las habilidades necesarias para continuar con tu terapia.
Nunca sentí que carecieras de ellas.
Lamento no haberte facilitado un sustituto adecuado a la terapia.
¿Will Graham sigue con vida?
Will Graham no era un sustituto adecuado a la terapia.
¿Y qué era?
¿Esto es curiosidad profesional?
Casi del todo.
¿Confías en mí?
No del todo.
¿Estás tomando en consideración mi opinión sobre tus intenciones?
¿Mis intenciones?
La motivación humana puede ir más allá de una lúcida codicia.
Codicia...
y optimismo ciego.
Tu optimismo te dice que no te mataré.
Due bottiglie di Bâtard-Montrachet e tartufi bianchi, per favore.
¡Hola!
Bonjour!
El Sr. Jakov, ¿no es así?
Nos conocimos en París hará unos cuantos meses.
Lo siento, no era mi intención sobresaltarle, es solo que
yo estaba aquí y usted estaba ahí...
y nunca olvido una cara.
Antony Dimmond.
Me alegro de que me recuerde.
Es usted difícil de olvidar.
¿Qué está haciendo en Florencia? ¿Está trabajando con Roman?
¿El Dr. Fell?
He oído que ocupó una vacante en la biblioteca Capponi.
Sí, es el nuevo comisario artístico y traductor del Palazzo Capponi.
Es evidente que el anterior se escapó con una mujer,
el dinero de alguien o ambos.
Es la creencia más extendida.
Acaba de perderse a Roman. - ¿Lo dice en serio?
Esperaba poder meterme con él.
Por el momento ahórrese su bilis.
Si está libre, a mi esposa y a mí nos encantaría que viniese a cenar.
Escucha.
Prefieren comer acompañados.
He tenido jardines de caracoles desde que era muy joven,
engordando a los caracoles con hierba y hojas de parra.
Como todos nosotros,
lo que comen potencia e influye enormemente en su sabor.
Cuando no estoy ocupado comiéndome a mí mismo,
desearías que me dedicase a comer ostras,
beber vinos dulces y degustar bellotas.
¿Todo para volverme más sabroso?
Oh, sí. A ellos también los vuelves más sabrosos.
Y yo a ti.
Imagina cómo sabrás tú.
No pasará mucho hasta que alguien te dé un buen bocado.
Cada vez más avispado, Abel.
Estar muriendo no te ha opacado ni un ápice.
Los caracoles sin duda están teniendo una experiencia gloriosa,
engordando a base de mí marinado en vino tinto.
Ni siquiera sospechan que van a ser devorados.
Nosotros sí.
¿Conoce usted bien a los Fell?
Tan bien como cualquiera.
Es decir, poco.
¿Lydia es amiga suya?
Pues no.
Me sorprendería si tuviese alguna.
Compartimos un odio que es mutuo.
Ella desaprueba mi desaprobación.
- ¿Qué es lo que desaprueba usted? - A Roman, principalmente.
Lydia no es lo suficientemente lista para ver que estoy intimidado.
Roman sí, desde luego. Disfruta infundiendo miedo.
Dante escribió que el miedo es casi tan amargo como la muerte.
Dante no estaba muerto cuando escribió eso.
¿Viaja en solitario, Antony?
Solo sé viajar de ese modo.
Oh.
Roman hablará ante el Studiolo el viernes. Sobre Dante.
Debería venir.
Suena pertinentemente infernal.
¿Evita la carne?
Procuro no comer nada que tenga sistema nervioso central.
Ostras, bellotas y Marsala.
Lo que los antiguos romanos les daban a los animales para mejorar su sabor.
Mi marido tiene un paladar de lo más sofisticado.
Le preocupa mucho mi sabor.
¿Es de esa clase de fiesta?
No, no es de esa clase de fiesta.
No, lo cierto es que no.
Lástima. De repente los dos parecían tan fascinantes...
Buonasera.
- Buonasera. - Buonasera.
Le has dejado marchar.
¿Y qué querías que hiciera, Bedelia?
Due bottiglie di Bâtard-Montrachet e tartufi bianchi, per favore.
Grazie.
Bedelia...
Él me atacó.
¿Esa sangre es tuya?
No.
¿Ha sido en defensa propia?
Se me fue de las manos.
Esto no ha sido por un arrebato.
Ha sido un uso controlado de la fuerza.
Yo sé lo que ha pasado.
¿Lo sabes?
Él fue paciente tuyo antes que mío.
Murió bajo tu cuidado.
No te estabas defendiendo de él.
Puedo ayudarte a contar la versión de los hechos que tú decidas.
Puedo ayudarte...
si tú me lo pides.
¿Vas a ayudarme?
Con arreglo a mi propio gusto sobre el Prerrenacimiento,
presento el caso de Pietro della Vigna,
cuya traición le aseguró un puesto en el Infierno de Dante.
Acabó en desgracia y ciego
por traicionar la confianza de su emperador.
El peregrino de Dante lo encuentra en el séptimo nivel del Infierno,
reservado a los suicidas.
Como Judas Iscariote, que murió colgado.
Judas y Pietro della Vigna están vinculados en el Infierno de Dante.
Traición y ahorcamiento...
son, vinculados desde la antigüedad,
una imagen que aparece una y otra vez en el arte.
Esta es la representación más antigua conocida de la Crucifixión,
tallada en un cofre de marfil en Galia
sobre el año 400 antes de Cristo.
Muestra la muerte por ahorcamiento de Judas,
con su rostro girado hacia la rama que lo suspende.
A las puertas de la Catedral de Benevento,
vemos a Judas colgado con sus intestinos fuera.
Y aquí, de una edición del siglo quince de El Infierno,
está el cuerpo de Pietro della Vigna, colgando de un árbol sangrante.
No profundizaré en los paralelismos con Judas Iscariote.
Traición, ahorcamiento, autodestrucción...
"Io fei gibetto a me de le mie case."
"Hago que mi propio hogar sea mi horca."
Señor Dimmond. Bienvenido.
Por favor, únase a nosotros.
Nos disponíamos a debatir el asunto de la masticación en Dante.
Gracias por su amable atención, gracias.
Gracias.
¿Diría que he asegurado mi posición, profesor Sogliato?
El Studiolo parece... complacido.
¿Complacido?
Me ha parecido que el aplauso ha sido rotundamente entusiasta...
a su rancia manera.
¿El dottore Fell es amigo suyo?
Fui su ayudante de cátedra en Cambridge.
Las historias que podría contarle...
Por favor, hágalo.
¿Y qué clase de amigo sería?
Qué clase de amigo, en efecto.
Dottore...
Una exposición sobre atroces instrumentos de tortura
solo puede ser reclamo para los expertos de la peor calaña.
Ahora que la incesante exposición nos ha curtido en lo lascivo y lo vulgar,
es edificante ver aquello que aún nos resulta depravado.
¿Lo que aún azota la masa viscosa de nuestra sumisa conciencia
lo suficiente para atraer nuestra atención?
¿Qué infamias atraen su atención, Sr. Dimmond?
Las suyas...
Dr. Fell.
No tengo delirios de moralidad;
de ser así, ya habría acudido a la policía.
Me intriga pensar qué suerte habrá corrido el Dr. Fell
para verle a usted en su lugar.
Tendrá que atarme a la rueda de tortura para aflojarme la lengua.
Sobreestima usted mi afecto por el auténtico doctor Fell.
Es evidente que lo encontraba tan desagradable como yo.
Al contrario.
Podemos enroscarnos en toda suerte de incómodas posturas,
solo para mantener las apariencias,
con o sin la rueda de tortura.
¿Ha venido a enroscarme en una incómoda postura?
He venido a intentar desenroscarle...
en mutuo beneficio.
Observa o participa.
¿Cómo?
¿Estás, en este momento, observando... o participando?
Observando.
Dices que estás observando, pero esto...
esto es participación, Bedelia.
¿Sabías cómo reaccionaría?
Preferiría que fueras sincera.
Tenía curiosidad.
Tenías curiosidad por qué pasaría.
Curiosidad por lo que el señor Dimmond haría.
Por lo que yo haría.
¿No anticipaste nuestras intenciones?
¿Ideas opuestas? ¿Justificaciones?
Sí.
¿Es esto lo que esperabas?
Sí.
Eso es participación.
¿En qué te has acabado metiendo, Bedelia?
¿Me permites tu abrigo?
¿Te gustaría que te hubiese dedicado la misma amabilidad que al caracol?
¿Comerme sin mi conocimiento?
No.
El hecho de saberlo es mucho más intenso.
¿Por qué crees que estoy permitiendo esto?
¿Por qué crees que yo lo permito?
Porque los caracoles no son las únicas criaturas
que prefieren comer en compañía.
Si tan solo esa compañía fuese Will Graham...
Me resulta fascinante pensar en cómo te sentirás cuando todo esto...
te suceda a ti.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.