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Un día pasa.
Pasa que estás de pie en algún lado y te das cuenta de que no quieres ser
ninguno de los que están a tu alrededor.
No quieres ser el puto
pringao al que le has reventado la cara.
El diagnóstico, señora juez, es 15 puntos en esta y en esta tengo otros 25.
Ni tampoco tu padre.
Ni tu hermano.
Ni nadie de tu puta familia.
¡Hijo de puta!
¿Pongas en pie lo pasado?
Este tribunal declara al señor Hugo Olivera Castro culpable de un delito de
agresión. Ni quiere ser la señora jueza. Y le condena a 18 meses de cárcel.
Pena que será conmutada por una multa de 6 .000 euros al carecer de antecedentes
penales. Ni siquiera quiere ser tú. Se levanta la sesión.
Solo quiere salir corriendo.
A partir de ahora debes tener cuidado.
Sobre todo con algún suceso violento como este.
Porque te la juegas.
Reivindicar es cárcel.
Hugo, te estás enterando.
¿Por qué no ha venido mamá?
Porque está de viaje.
Y no me llames Hugo.
Joder.
Salir a toda hostia del sitio en el que estás.
Gracias por ver el video.
Y de repente ocurre.
Algo se acciona.
Y en ese momento sabes que las cosas van a cambiar.
Y han cambiado.
¡Fea!
¡Sí, tú!
Y que a partir de ahí ya no volverán a ser lo mismo.
Adiós, papá.
Adiós.
Nunca.
Y cuando ocurre.
Una Vergara y Dueñas Martina. Ah, no, este se ha quedado fuera.
Falta.
Entonces, Herreruela.
Traducción.
Cogetele, mono.
Domus itidere eunte.
Molto.
Erreruela.
De camino a casa tuvo que andar mucho.
Mucho.
Mucho va a tener que estudiar usted para que su media le alcance para la
selectividad.
¿Móvil?
Señorita Alcázar, ¿no me coge usted el teléfono?
¿Quién es?
Sigamos.
Verga, por favor.
Silencio.
Mara, que se hayáis enrollado un par de veces no quiere decir que estéis
saliendo. Bueno, ¿y esto qué tiene que ver?
Además, sus amigos me han dicho que él nunca llama.
Ya, ¿y tú te crees que te puede fiar de sus amigos?
¡Mira qué piñata!
Cámbiate la corbata.
Esta te queda mejor.
Niñas, ¿estáis listas? Sí, mamá.
¿Hace pintada cuántos años me echan?
Por lo menos 15.
Pero si 15 son los que tengo.
A ver.
A ver, así.
Ya estás a punto de cumplir.
Hache, sabes que no te lo pediría si no fuese importante, pero necesito 400
euros para otro arreglo de la moto.
Y a este paso no la voy a sacar nunca del taller.
Bueno, no te preocupes por eso ahora, ¿vale?
¡Hino!
Que ya ve que no te habías conocido.
Oye, ¿te apestas de tomar algo?
que también se aburría que me trajera.
Mira, está ahí, despidiendo a la hermana de Berta.
¿Sí?
¿Hola?
Feliz cumpleaños. Ay, sí, feliz cumpleaños.
Gracias.
¿Queréis?
¿No? Bueno, pues ahí al fondo están las bebidas y por ahí una barra.
Venga, hasta luego.
Ay, Babi, me encanta esta canción.
Paso de fiestas de pijos.
¿Qué tengo que hacer para que me perdones?
Llevo varios días intentando encontrar la razón para perdonarte y no me sale.
Típico de las mujeres.
¿Ves? Ese típico es justo lo que estropea todo.
Esta noche estás guapísima.
¿Esta noche?
Siempre.
Alicia, que ha llamado tu hermano. Que dice que viene con un par de amigos.
Pero si yo soy hija única.
¿Sí?
¿Y quién es mi hermano? ¡Hermana!
¡Hermana!
Mi bolso.
Cógelo. Es que no puedo.
Un imbécil se me ha adelantado.
¿A ti no te ha dicho tu madre que no se hurga en el bolso de la señorita?
No conozco a mi madre.
Pero le diría una cosita a la tuya.
¿El qué?
Se puede ir por la vida con un billete de 50 nada más.
Esa es mi paga de la semana.
Era. Pues pasaré hambre por tu culpa.
Oye, ¿y si quieres mañana te paso a recoger y te invito a comer?
¿Sabes qué pasa?
Que cuando pago yo, me gusta elegir a mi acompañante.
¿Te has cogido ahí? Nada, ¿qué te interesa? ¡Para!
¡Para!
¡Hostia, tomatea!
Mañana mejor no quedamos, porque si no, ¿qué hacemos después de comer?
Cortarnos chistes.
Mira, seguro que ni yo me río con los tuyos ni tú vas a entender los míos.
Los chistes, digo.
Media neurona.
Si te ocurre echarte algo de alcohol solo pienso decir a mamá.
¿Perdona? ¿No te acuerdas?
Esta mañana te acompañé al colegio. Bueno, en realidad te escolté como la
importante. Ah, eras tú el que no parabas de gritar estupideces.
No. No, yo solo te dije una.
Fea. Vea, que te encantó.
Siempre funciona con las tías como tú. ¿Cómo yo?
Tiradillas, como las de aflojar.
Perdona, ¿tú quieres algo o qué?
Una Coca -Cola, por favor.
Que tengo que conducir, ¿sabes?
¿Y tú, David?
¿Quieres algo?
No, ya me he servido yo.
Muy bien.
¿Lo ves? Así de amable estás un poquito menos fea. ¿Qué dices?
¿Ves?
Oye, toma.
Que sea el destino que te queda a mí, yo estaré mejor mojado.
La policía, por favor.
¿Quieres que te traiga una toalla?
No vayas a pillar un trancazo ahora, ¿eh? ¡A la mierda!
¡Aquí!
¡Llegamos los señores para la policía!
Recuérdame, ¿eh?
Que la próxima vez que nos bañemos juntos, te explote bien la boca con el
tropajo, hija. ¡Vámonos!
¿Por qué no hiciste nada cuando ese idiota me tiró a la piscina?
Babi, en realidad estaba todo preparado.
A esos imbéciles los llamé yo para que la liaran y así poder quedarme contigo.
Pues no creo que Roberta te lo perdone nunca.
Le han dejado la casa hecho una pena.
¿Qué coño?
¿Qué haces?
¿Estás bien, Palote?
Mierda.
Nada.
Solo son unos rasguños, ¿eh?
¡Nos podrían haber matado!
No estaba bien. Pues todavía estoy a tiempo.
Perdona. ¿Perdón?
¿Perdón por qué?
Dime. ¿Por llamar a la policía o por atropellar con su... Dime.
Es muy sexy, ¿eh? ¡Déjale, bruto!
¡Déjalo!
¡Bestia! ¡Trabaja!
¡Un tío despreciable!
¿Qué quieren, morder un poquito el polvo, no?
Bueno, pues vas a arrepentir conmigo. No volveré a guardar... ¡Pare! ¿Qué?
¿Qué? ¡Pare! No volveré a guardar la fiesta... ¡Pare, por favor!
¡Pare! No volveré a guardar la fiesta... ¡Pare, por favor, ayúdame! ¡Se lo saben
pasar!
¡Joder, era por tu culpa!
¿Y se ha alargado?
Yo también me despido.
A ver, dices que soy un bestia y un bruto, ¿no?
Yo no puedo permitir que alguien así te lleve a casa.
Y lo hago por ti, ¿eh?
Mañana te arrepentirás de no haber sido coherente.
Vale, por favor.
¿Quieres que te lleve a algún sitio, bonita?
¿Y tú quieres que te pegue un guantazo, gilipollas?
Tira.
¡Tira!
Súbete, anda, que ya he peleado con bastante gente esta noche por tu culpa.
Sube.
Espera, espera, espera.
¿Que me paralizas?
¿Que me estás apretando?
Si me agarras de la chaqueta no puedo conducir.
Por favor.
Nos quedamos así toda la noche o te apetece cambiar de postura?
Perdona. Es que nunca había ido atrás en una moto.
O sea que soy el primero, ¿no?
Mierda.
Dime ahora mismo que no has venido en esa moto.
No, mamá. Si es que no le quedó más remedio, señora.
De verdad.
El chico que la traía en su coche la dejó tirada.
Y no le quedó más remedio que venir conmigo, ¿eh?
Hola, mamá. ¿Y tú qué parte de no te separes de tu hermana no entendiste?
Hola. Hola.
El coche largo.
Castigada hace una semana sin ningún tipo de teléfono. Venga.
Eres igualita, igualita que tu madre.
Te fue un follona.
¿Qué haces con ese?
¿Estáis enrollados? Ni siquiera le conozco.
Se llamó Bolivera, pero le llaman H.
Dicen que le ocurrió algo horrible y que quiere olvidarse de su nombre.
Mis amigas y yo decimos que es de héroe.
Tiene pinta de salvarte la vida.
¡Oh!
¿Quién coño te ha dejado entrar, pollo? Mira, Fabi, la quería decir un montón de
cosas. Pero cosas para ti, cabrón.
No,
no, sí, claro, lo entiendo.
No, pero si queréis lo que podemos hacer, que me voy a ir la semana que
París y cerramos la operación.
Alex, necesito que me dejes 400 euros.
Joder, qué pesado.
No. Espérate. No, así va.
Pues hablamos con Central y ya está. Claro, claro, claro.
Vale.
¿Cómo? ¿Cómo?
¿Cómo estás,
loco? A ver si no des pollo, no sé.
No ves, no ves. Sí, claro.
Claro, claro, claro.
Está en la cartera, la chaqueta.
Sí. No, no, por supuesto.
Sí, no, pero de verdad, que si él no puede, yo me ocupo.
Hugo, Hugo, no te olvides que tenemos pena con papá.
¿Tú estás seguro de que es aquí?
Claro, si lo leí en su agenda.
Además, quedamos aquí a comer juntos.
Pero si tú no tienes ni un euro, cabrón.
Hijo de... ¿Invitaba a ella?
Hola. Hola.
Mira, esa es.
¿Cuál? La rubia con el pelo. Adiós, Bobby.
Adiós.
La que va con ella es la del baño de espuma, pollo.
Yo me piro.
Pollo. ¡Ay, Dios, Bobby!
Ahí está el chico que me robó la paga.
¿Cuál es?
El feucho que está junto a la moto.
¿Qué pasa? ¿También te ruego a ti?
No, pero su amigo fue el que me tiró a la piscina, le destrozó el coche al
y me metió en una pelea. Tía, nunca me cuentes las cosas interesantes.
Hola.
¿Te puedes saber qué es lo que estás haciendo aquí? Eh, eh, eh, tranquila.
Entierra la hecha de guerra que yo solo estoy acompañando a mi colega que hoy se
la va a comer con esa de ahí. Ya, pero es que da la casualidad de que esa es mi
mejor amiga.
Y tu colega es un ladrón que ayer le robó todo el dinero.
Tú me debes una.
No sé, ¿por qué no te enrollas y me invitas a un sitio fino?
Yo me paso a recogerte, ¿qué dices?
Cretino. Sí me gusta, con cariño.
¿Venís a comer con nosotros?
Catina, no me puedo creer que te vayas a comer con este.
Bueno, pero paga él, ¿eh? A ver, recupera algo de mi dinero. Tú no me
dicho que invitaba a ella.
Es que ayer la desplumé. Claro. Así que si hoy invito yo, es como si me pagara
ella.
Anda, no te enfades.
Luego te llamo.
Oye, perdona, perdona.
Solo para no quedar como un mentiroso, ¿eh?
¿Verdad que tú y yo ya nos dimos un baño de espuma juntos?
Eso es que sí, pollo.
Hola, mamá. Hola, cariño.
¿Cómo es que tarda tanto tu hermano?
Ya sabes, trabaja mucho, no hace otra cosa.
¿Y mamá?
De viaje con una amiga.
¿Qué nota vas a sacar, Hugo?
¿Sobresaliente? Física.
Matrícula seguro.
Voy a salir un momento. ¿Necesitas algo?
No. Luego haré un descanso, ¿vale?
Pues abrígate si sales.
Qué fuera está helando.
Que sí, mamá.
¿Rebeca sabe que tu hijo antes tuvo alguna discusión con ese hombre?
No, no, ni siquiera sabía que se conociera.
Con las lesiones que ha alegado, si nosotros no tenemos una prueba, algo,
puede tener serios problemas.
¿Crees que si pudiera no ayudaría a mi hijo?
Hugo, no tienes nada que decir.
Alex, me voy a ir contigo.
¿No me vas a preguntar cómo fue?
¿Cómo fue?
Babi, si me lo preguntas así no te lo cuento.
Pues entonces no me lo cuentes.
¡Babi!
Perdona, pero ese pedazo de rubiales se acaba de atravesar con la mirada, nena.
Y sigue haciéndolo, Babi, le perseguimos.
Vale, ¿te puedes dar por qué tienes esa cara de culo? Porque ayer me dejaste
tirada y te fuiste a comer con el poligonero ese.
Oye, guapa, tú no lo conoces.
Es un chico con problemas, ¿sabes?
No tiene dinero, tía.
Su padre le trata fatal.
Y a pesar de todo eso es muy simpático.
Me ha pedido que esta noche vaya con él a las carreras. ¿A qué carreras? Le he
dicho a mi madre que me voy a dormir en tu casa. ¿Me dejas la llave debajo de la
alcombrilla? Katina, no me puedo creer que me hagas esto.
Vente, ¿quieres venirte?
Que no, que yo a este y a su amigo no les quiero ver ni en pintura.
Pues entonces me temo que tampoco nos veremos nosotras, tía.
¿Pero por qué? Porque estoy saliendo con él.
¿No tienes nada que contarnos?
No.
Acaban de llamarlo Santa María.
A Felipe le hundieron el tabique nasal un centímetro más y le atravesan el
cerebro. Mamá, te juro que yo no tengo nada que ver. Es verdad.
Ella no tiene nada que ver. ¿A ti quién te ha dado vela en este entierro? ¡Tú te
callas! Vamos a ver, Babi.
Nos han dicho que quieren denunciar a tu amigo.
Quieren saber cómo se llama.
Que no es mi amigo, papá. Que yo solo sé que lo llaman H.
Es que no me lo puedo creer. Ahora además le vas a defender, pero desde
le conoces. Que yo no sé nada más.
Que yo solamente sé que lo llaman así por su apodo.
Dani, ¿tú sabes cómo se llama? Díselo.
¿Pero por qué crees en este patamen, Tomás? Me dijiste su nombre y por qué lo
llamaban así.
Daniela, el nombre.
Hugo. Hugo Olivera. Así se llama, papá.
Llámales, Claudio.
Y diles que Babi no tiene nada que ver.
Muy bien, Babi.
¡Acaba de meter la pata hasta el fondo!
Daniela. Daniela, ven aquí.
Sí, mis padres están fuera.
Sí, ella está aquí.
Pero vamos, que calculo que en una semana o así estarán muertas.
Porque ha delatado al más peligroso. Es que encima le gusta.
Deja de hablar de mí y cuelga el teléfono.
Espera un momento, ¿vale? Que tengo otra llamada.
¿Sí?
Sí, un momentito.
Para ti, Babi.
¿Sí?
Buenas noches, señora.
Sí.
Katina, Katina está durmiendo.
¿Quiere que la despierte?
Sí, sí, yo se lo digo.
Vale, buenas noches.
Adiós.
¿Babi, qué pasa?
¿Babi? ¿Babi, qué pasa?
¿Quién era?
¿Babi? Desconectado.
¿Sabes dónde se celebran las carreras de motoresas? ¿Las de siamesas?
En los ceros del puerto puedo ir por si, por si, por si... No ni hablar.
Y no le digas nada a nadie, Dani.
¿Y qué le has dicho?
Pues que te habías quedado dormida y no sé por qué, pero se lo ha creído.
Me ha dicho que mañana te viene a buscar al asiento porque tienes que hacerte
análisis. Ven pronto, por favor, que no quiero tener problemas con tu madre,
¿vale? Quédate, anda.
Que no, que no. Claro, luego vamos a comer una pizza.
Que dudo que me guste una pizza del mismo sitio que te guste a ti.
Hombre, pero si está aquí la piracilla sin domar.
¿Que has venido a verme correr o qué?
Pero si ni siquiera sabía que estabas aquí.
Entonces, ¿por qué te has puesto roja como un tomate, niña? Tú lo único que me
das es risa. ¿Ah, sí?
Sí.
A ver si te pones así de chulito cuando te llegue la denuncia. Porque esta tarde
he dicho que fuiste tú el que le rompiste la nariz al señor Santamaría.
puta!
Tranquilo.
Otra denuncia y te meteré en la cárcel.
¡Esta tía te va a joder!
Eso no va a pasar.
Vale.
El día que me llamen a declarar, esta chica buena dirá que yo no hice nada.
¿Sabes por qué?
¿Por qué?
Que ese día estarás tan loca por mí.
Harás lo que sea con tal de salvarme.
¡Empieza la carrera!
¡Empieza la carrera!
¿Quieres venir detrás de mí?
Nunca en la vida.
Hache, ¿me llevas a mí?
Tú ves.
Cuando dejes de tener miedo empezarás a disfrutar.
¿Y tú que no llevas mi cinturón?
Este sitio está reservado para las gemelas.
O corres o te piras.
Ya está la macarra de turno. ¿Qué has dicho?
Que estoy esperando mi turno.
¿Entonces qué?
Venga, dame este cinturón.
David, no.
¿Estás tonta o qué? Que no.
¡Espabila, chica, que no tengo todo el día!
Vamos, sube, sube, sube.
Vale, tápala, tápala, matrícula, tápala, tápala, tápala.
Vale, tú vete ahí.
Te le pasó el buscarte cuando los besiste.
Corre, corre, corre.
¿Pero qué haces ahí detrás? Sal de una vez, anda.
Que hay un perro enorme ahí detrás y va sin bozal.
Ah, que no hay ningún perro.
Que no puedo salir de todas maneras.
¿Por qué?
Porque me da vergüenza.
Como no salga ya me largo de aquí.
¿Cómo? Que me prometas que no te vas a reír.
Te lo prometo.
¿Pero qué has hecho, niña?
¿Qué te ha manchado de barro? Es estiércol.
¿Qué es eso, estiércol?
No, a ver, no puedo creer. Esto es demasiado bonito para ser verdad. Muy
Sabía que no me podía fiar de ti. Tus promesas no valen nada.
¡Eh, eh, eh! Quieta, quieta, quieta. ¿A dónde vas? Ponte ahí, ponte ahí. A
subirme a la moto.
¿Te has vuelto loca o qué?
¿No pretenderás subir a mi moto llena de mierda?
Estás de broma, ¿verdad?
No.
Mira, yo si quieres...
Te dejo mi cazadora y te tapas con ella.
Pero primero te tienes que quitar esta ropa apestosa porque te juro que así no
vas a subir la moto.
Venga.
Joder, te da mucho asco, ¿eh?
Mirad, de verdad, como... Me gusta como suena.
Es la primera vez que me llamas por mi nombre.
Te juro que si te das la vuelta, te salto encima y te embadurno de
Y yo sí que cumplo mis promesas.
¡No mires! Mira, como eres tan creída, que no tengo el más mínimo interés.
Si te das un poquito de prisa, se agradece.
¡Un cerdo asqueroso, canalla!
¡Bastardo! No me he dado la vuelta, ¿no?
Ahora tienes un culazo espectacular.
¿Cómo me habría gustado pasarte el estírcol por la cara?
¡Cállate ya, ahora sí que oigo un perro rabioso!
¡Mira, mira, mira!
¡Corre, levanta los pies, levanta los pies que te muerden! ¡Levanta los pies!
Gracias por traerme.
Entonces paso mañana a recogerte, ¿no?
Aquí no te viene bien.
Sí, podemos ir a que la policía nos persiga otro rato. Claro.
Ha sido una siamesa muy valiente.
¿Me vas a denunciar?
Sí. ¿Sí?
¿Seguro?
Soy un cerdo, un animal, un bestia, un violento, pero te dejaría pesar por mí.
Eres una incoherente. Y tú un cabrón. Gracias a Ivo que ando como un pececillo
suplicando que te morré.
Quiero que me devuelvas mi cazadora ahora, venga.
Pececillo, ¿no me vas a dar un besito de buenas noches? ¡Vete a la mierda!
Ha sido H, ¿verdad?
H te ha arrancado la ropa.
¿Te vas a despertar a mamá?
Voy a ducharme.
Huele a mierda, ¿verdad?
Lo siento, me ha perseguido la policía.
Mentira. Debiste irte con la ratita presumida esa.
Bájamelo, coño.
Mira.
Sí, corrió como este a mesa.
Y le salvó la vida a una chica que tuvo un accidente. Es fuerte, ¿eh?
¿Vas a salir?
Que no.
Ya.
Nada, que no voy a salir.
Si me dan papá y mamá antes que yo, tienes que estar en casa de Katina
estudiando. Vale, vale.
Que llegará a las 11.
Tiene cuñada del héroe.
Gracias.
¿Vas a algo?
Nada, proyectos nuevos.
Pues suerte, porque la mojigata esa no tiene pinta de abrirse de piernas tan
fácilmente.
Ya te llamo, ¿vale?
¡Gracias!
Mamá, ¿qué haces levantada?
¿Puedo saber qué está pasando en la vida de mi hija para que se comporte como si
no lo fuera?
Se me hizo tarde.
Ven aquí.
¿Has bebido alcohol?
No, mamá, ya sabes que yo no bebo.
¿Qué te está haciendo ese chico en la moto?
¿Te está obligando a algo que tú no quieras? No, mamá, no me está obligando
hacer nada que yo no quiera.
¿Pasa algo?
Nada, papá. Se me hizo tarde, eso es todo.
Me ha apuntado la matrícula de ese chico.
Vete a hablar con él.
Son críos, Rafaela. ¡Dile!
Que si no deja a nuestra hija en paz, va a tener problemas.
¿Eras tú?
Ya quiero verte.
Estoy castigada.
Así que no es una leyenda urbana.
Todavía se castiga a las chicas buenas que se portan mal, ¿no?
¿Qué quieres que hagamos mañana?
Escaparnos.
Descójame la entrada del colegio y llévame lejos.
Pues creo que hace más de un año que no me levanto a esas horas.
Igual me quedo dormido, ¿eh?
Confío en ti, H.
¿Qué haces aquí? Vamos dentro.
No puedo.
Hacha y yo hemos quedado.
¿Vamos a fugarnos? ¿Qué?
¿Vais a follar?
Me callo.
Babi, como tu mejor amiga, exijo todos los detalles de la primera vez que te la
metes. ¡Ay, bruto!
Que no, tía. Que estoy emocionada. Es como si me volvieran a desvirgar a mí.
Ahí está.
Que se llame suerte. Mucha suerte.
¡Babi! Relaja la pelvis.
Mira quién está ahí.
¡Hijo!
¡Hijo, por favor!
¡Por favor, para! ¡Para, por favor!
¡Hache, ¿qué pasa?
¡Hijo, no, por favor, no!
En física matrícula, seguro.
Voy a salir un momento. ¿Necesitas algo?
No. Pasaré un rato, ¿vale?
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¿Quién era esa mujer?
Esa mujer era mi madre.
Entonces, tu padre y tu hermano no saben nada.
Mi padre cree que hace viajes con amigas.
¿Y yo soy la única que lo sabe?
Porque estamos al aire libre.
Pero si aquí no hay nadie, voy.
Ay, que te he dicho que no.
Mira aquí.
¿Por qué me has traído aquí, H?
¿No te gusta?
Mis padres nos traían siempre de pequeñas a esta playa.
¿Ves la casa de allí? La que tiene el cartel de Se Vende. Sí.
Mi hermana y yo jugábamos a que era nuestra.
De nada nos veíamos a los dueños que vivían ahí y nos imaginábamos que éramos
ellos.
Da pena.
Es como si ya no pudiéramos disfrutarla nunca.
Sabía que te iba a gustar.
Te queda bien la chaqueta, ¿eh?
¿Quién te llama?
Mi mara no se fía de mí.
Bueno, de ti.
¿Se parece a la firma de mamá?
Yo creo que así está perfecta.
Niñas.
¿Qué les ha gustado?
Nuestro nuevo vecino de arriba.
Sí, nos hemos cruzado.
Oye, Babi.
Bueno, es que él no conoce a nadie, entonces le he dicho que puede salir
a dar una vuelta y le presentas a gente, ¿vale?
Sí, mamá, pero esta noche no, que me ha llamado un grupo de clase para ir al
cine y...
Como me has levantado al castigo, puedo ir, ¿no?
Bueno, yo me subo aquí.
Encantado. Encantado.
Chao.
Este fin de semana, si puedo, le llamo.
¿Dale el pimpollo este?
Se está metiendo en la boca del lobo, como si lo viera.
¡Gracias!
¿Esto es tuyo, a que sí?
No creo que lo tengas tan buen gusto.
La otra noche H lo utilizó para atarme a la cama.
Es deficiente.
Pues no es lo suficiente si estás aquí.
Pobrecita. ¿Te creías que el motero te iba a prometer amor eterno?
Me das pena.
Se te nota la lengua que estás loca por él.
No pienso engañarte ni hacerte daño.
Ahora estoy contigo.
Con la chica que te pegará una paliza si hablas mal de su chico.
¿Tú sabes lo que hacen los guerreros después de su primera victoria en una
batalla?
Hugo. Hay alguien aquí que quiere hablar contigo.
Soy Claudio Alcazar, el padre de Rami.
¿Quiere que bajemos a tomar algo?
Ah, bien.
Vale. Hugo.
Tenemos que hablar no tardes.
Alche, ¿no me presentas a tu amigo?
Claro.
Rosana, Claudio.
Claudia Rosana.
Encantada. Encantada.
Precioso, ¿qué quieres, aceitunas o panchitos?
Aceitunas.
Te ha gustado, ¿eh?
Ofrece panchitos a cualquiera.
¿Ah, no?
No sé por dónde empezar, la verdad.
Verás, mi mujer Rafael... Aceitunas para el hombre más atractivo que ha entrado
en el bar este año.
Como siempre he casado.
Claudio.
De verdad yo entiendo perfectamente que su mujer esté preocupada.
Porque su hija está con un tipo que va con la vida en moto.
Dando bandazos a 200 por hora.
Porque no quiero darme cuenta de lo que pasa alrededor.
Pero de repente aparece alguien que te dice que tranquilo.
Que aflojes.
Y cuando aflojas, te das cuenta de las cosas.
Te das cuenta de que en la estantería hay un trofeo de baile entre las
de tequila.
Que está sonando mi canción favorita.
Que hoy es martes y trece.
Y que Rosana se fugaría contigo ahora mismo. A cualquier parte del planeta.
Cosas pequeñas, Claudio.
Tu hija me enseñó el despacio.
Y eso me sienta bien.
Hugo.
¡Hugo! Ahora no, Alex. ¿A ti qué coño te pasa? ¿No te quedó claro lo de la
cárcel si te metías en otra bronca?
Hacer lo que te dé la gana no te va a llevar a ningún sitio.
Despierta los huevos de ser tu niñera.
Deja de hacer tonterías y pórtate como un adulto de una vez.
¿Portarme como un adulto qué es?
¿Tener 30 años y vivir como un viejo que no sabe disfrutar de la vida?
María Bellán.
Presente. Babi Alcázar. Presente.
Irene Catur... Aquí tienen, profesora.
Señorita Alcázar.
Esta es la firma de su madre, ¿verdad?
Sí, claro.
Resulta raro.
Porque acabo de hablar con ella y no tenía ni idea de su enfermedad.
Ni tampoco de su falta de asistencia el viernes.
Así que está en camino.
¿Sabe usted que lo que ha hecho significa la expulsión inmediata de este
verdad?
Me han expulsado, mamá. No.
Gracias a un donativo de 8 .000 euros que desinteresadamente hemos hecho a la
escuela. Mamá, te prometo que... ¡Cállate, por favor!
No me sigas tomando el pelo que no sabes cómo me duele.
¿Cuándo decidiste reírte así de mí?
No te reconozco, a mí no pareces mi hija.
No te acerques ahora, Katina.
Ni llames luego.
Ese también está en el ajo, ¿no?
A ver si te haces salir con ella que cada vez te pareces más.
¿Ache?
Katina me ha dicho que esa profesora te está jodiendo.
He intentado expulsarme.
Mis padres han tenido que pagar mucho dinero para evitarlo.
No va a bajar la media solo por fastidiarme.
Si me suspendo no podré hacer la selectividad.
H.
H.
H.
¿Estás loco? Vas a despertar a mis padres.
Vámonos. No, no pienso bajar por ahí.
Me da miedo.
¿Miedo? Si tú eres de la valiente, vámonos.
Ven. Confía en mi mami, ven.
¡Ese pollo!
¡Míralos! ¡Qué bien!
Le he apostado que no venían. Te lo dije.
Me ha hecho perder 20 brazos que no tengo.
¡Venga, metete en el agua!
No, no, que yo no tengo bañador. Venga.
Hace que no.
Mira, que tengo experiencia en tirarte vestida y luego te me enfades. Para.
Que no.
¡Oh, que está buenísima!
que no he hecho con nadie.
Yo no tengo prisa hoy.
Seré breve, profesora.
A partir de ahora, va usted a tratar muy bien a una alumna.
Si me entero de que Babi sufre lo más mínimo por su culpa, va a tener
Si ha venido a amenazarme, pierde usted el tiempo.
No es usted el primero.
Y solo le voy a decir una cosa.
Atenta, ¿eh?
¡Pepito! ¡Pepito! ¡Eh!
Trae la pelota.
¡Pepito! ¡Pepito, la pelota, coño!
¡Pepito! Este perro tiene que tener un trauma o algo.
Como el perro de mi día, que se cree que es un conejo.
¿Esta cosa qué es? Eh, eh, eh, sin insultar.
Es Pepito y es de aprendizaje lento.
Hemos comprado el pollo yo a medias. ¿Quién es la custodia? El pollo.
Pero de momento se va a quedar con la madre. ¿Cómo?
¿Cómo?
No os largáis si dejáis el perro aquí. Bien.
Baja al parque dentro de un rato. No te vayas a mirar a la compra. Venga, hasta
luego.
Si
se
entera, mamá, de que estás fumando en el salón, te cortarán rodajitas.
Pero tú tranquilo que yo no pienso decir nada.
¿Quieres que me llames al cine?
Debes ser el único que no se ha enterado de que estoy castigada de por vida.
Hoy habíamos quedado unas amigas para ir a dormir a casa de Katina y me lo
pierdo.
Anda, ve y pásatelo bien.
¿Y mamá?
Me encanta el olor a pipa.
Recuerda cuando era pequeña.
Quédate aquí.
No mires.
Oigo el mar.
¿Qué ha sido eso?
¿Hache?
¡Hache!
¡Hache! ¡Hache!
Venga, cabrón. Ten cuidado.
Cuidado con los sacanoles.
¿Entonces?
No quiero que esto acabe nunca.
Esto es increíble.
Era tu casa, ¿no?
Pues yo la vuelvo a comprar para ti.
Estás loco.
Ahora somos los señores de la casa.
Y el último, no te rías.
¿Estás bien?
¿Te he hecho daño?
No.
No soy muy buena, ¿verdad?
Eres perfecta.
Me has hecho sentir muy bien.
Estoy feliz.
Creo que yo más.
No, yo mucho más.
Yo de aquí a Barcelona.
Yo de aquí al cielo. Sí, pues yo muchísimo más.
¿Cuánto?
A tres metros sobre el cielo.
¿Por qué tiene que trabajar apoyando a niños?
Pensaba que los picos no trabajaban. Porque su madre la está intentando joder
la ha retirado la paga.
¿Por qué coño te has traído a Pepito? No me gusta dejarlo solo.
Es un perro muy sensible y lo pasa mal. No, no, lo pasa mal.
Prohibido estar tantos días sin vernos.
Hola.
Nos has traído a pollo y al perro.
Bueno, así podemos estar solos mientras cuidas del querido.
¿Qué pasa, fiera?
Estás jugando al tenis, qué bueno.
Bájale a Pepito del sofá.
¿Se llama Pepito? Sí, se llama Pepito.
Y yo soy el pollo.
¿Cómo te llamas tú? Enséñame la parte de la casa que más te guste. ¿Y me das
agua? Venga, venga, que me tienes miedo.
Vamos, dale caña, ¿eh?
No, pero vamos a ver dónde está el padre. No, pasa.
Hola. Hola.
Sí,
lo sé.
No te preocupes, el pollo lo controla, ¿vale? No, no me preocupa.
Entonces, la carne poco hecha. Sí. Todo con poca sal.
Con poca sal. Vale. ¿Y las fresas? Las fresas. Las fresas ya están en la
No, las de verano no.
Pones la nata justo antes de servirla. Vale, vale.
Ah, y las velas, Hache. Las enciendes cinco minutos antes de que llueve. Cinco
minutos antes.
Vale. Gracias.
No es mejor que le pilla, perdón, bordeles. El perro, el perro, el perro.
tú calla, romántico.
No te olvides que llega a las ocho y que siempre se adelanta diez minutos. Vale.
Papi, que la cena se está enfriando.
Mi madre está como loca buscando un anillo que le regaló su madre.
Falta desde que tus amigos pasaron por aquí.
¿Qué coño le digo ahora? Que contigo esto va a ser siempre así.
No, papi.
Chino.
¿Qué tal, hombre?
Chino, no quiero problemas, ¿vale, tío? No quiero.
¿No quieres tener problemas?
Guapo.
No me toques.
Mira el gallito.
Mire con ganas de pelear.
Verás el anillo y lo dejamos.
por tu acosado.
Señorita Alcázar, ¿nos puede detallar lo ocurrido esa noche?
Señorita Alcázar, ¿me ha oído?
Por favor, ¿nos puede detallar lo ocurrido esa noche?
¿Por qué te has empeñado en humillar y destrozar a nuestra familia?
¿Sabéis lo que van a pensar de nosotros?
Les prometimos que les íbamos a apoyar. No, mamá, tú les prometiste, yo no.
Deja de avergonzarte de mí, de decidir por mí.
Me niego a hacerme vieja y darme cuenta que me he convertido en alguien como tú.
Yo no quiero vivir tu vida de mierda, mamá.
Hache es mi novio y voy a estar con él, te guste o no.
No pienso volver a mentir más por ti.
¿Me oyes?
Si sigues haciendo lo que te viene en gana romperemos, te lo juro.
Está bien.
Cambiaré.
No te vayas a liar ahora que tenemos que resolver un asunto, ¿eh? ¡He aprobado!
¡He aprobado con la mejor nota!
La juega ha puesto un sobresaliente.
Igual estamos seguras que irán a suspender.
Estoy orgulloso.
Nos tenemos que ir, ¿vale?
¿Dónde? ¡Pollo!
¡Venga, Pollo!
Pórtate bien, Pepito.
Respira bien mientras comes, que si no ya sabes que luego te duele la barriga.
Joder, es que seguro que si pudiera hablar diría que nos lo dejaramos con la
mujer. ¿Quién es?
Pepito está a domicilio, señora.
¡Pepito! Mira, como me entere que trata el perro como tratan sus alumnas,
volveremos para llevárnoslo. ¿Me oyes, señora?
Mira, el capone, tíralo, mira.
Está sembrando.
No, sí, sí, cedemos más de 100.
No, no, nada de reservados.
¿El restaurante entero?
Claro, sí, es una ocasión muy especial.
No, no, no solo por sus buenas notas. Una hija no cumple 18 años todos los
claro. Sí, sí, esta misma tarde te envío la lista de invitados.
Mamá. Dime.
Por si lo habías olvidado.
Hugo Libera, mi novio.
Adelante. Buenos días, profesora.
Quería agradecerle... ¿Pepito?
Yo quiero casarme con ella.
Primero tendrás que trabajar, ¿no?
O vas a seguir permitiendo que te lo pague todo ella porque te lo está
todo yo.
Mira, para empezar mañana voy a ganar.
Para que ella me vea triunfar.
Estas chicas son increíbles, tío.
Sí.
Tenemos que estar a la altura.
Me va a encantar.
Ahora yo.
Oye.
Hola.
¿Podemos hablar?
Ya no pasa.
¿Cómo se te ocurre amenazar a mi profesora?
¿Creías que no me iba a dar cuenta?
Me has jodido, H.
Papi, yo pensé que se amenazaba... No, deja de pensar por mí.
No me trates como una estúpida, por favor.
Vamos a darnos un tiempo, ¿vale?
¿Quieres que le diga algo?
No.
Bueno, en cuanto termine la carrera voy, ¿vale?
¡Mami!
El vecino de arriba, al que le falta un hervor, que dice que no se va a la
fiesta.
Eres una puta genia.
No, no lo he visto.
¿Buddy? Ven un momento.
Carlos, ella es Babi.
Felicidades. Gracias.
Amor.
¿Tú qué crees que pasará si le pides la vida a tu hermana?
Pues nada, que su novio te partirá todos y cada uno de los huesos de tu cuerpo.
Solo eso.
¿Dónde está tu colega?
Esto no va a quedar aquí, que quiero la puta revancha.
Voy, corro yo por él.
Felicidades, David.
Felicidades, David.
¡Gracias!
¡Gracias!
¿Con quién está bailando Maastricht?
Con un buen chico, Rafaela.
No pasa nada, Gustavo.
Déjalo.
Te he dicho que está bien. Déjalo. Déjame. Dos veces que la dejes en paz,
desgraciado. ¡Fuera!
¿Y qué te pasa, tío? Solo intento ayudarla.
¿Sí?
¿Qué haces, H?
¡No lo he hecho a posta!
¿Quién?
¿Crees que lo ha hecho queriendo?
¿Sí?
Vamos. Lo siento, Claudio.
Hasta no me quieren decir nada.
Búscalo antes.
Por favor, te lo pido.
¿Dónde está?
Está ahí.
No se puede pasar, ¿eh?
¡Suéltame! ¡Suéltame!
¡Suéltame! ¡Suéltame!
No importa, te juro. Mejor es nada.
No importa a nadie.
Ni yo, ni tu familia, ni tu mejor amigo. Yo no tengo una culpa. No, no la tengo.
Siempre hay un momento en que el camino se bifurca.
Cada uno toma una dirección, pensando que al final los caminos
se volverán a unir.
Desde tu camino ves a la otra persona cada vez más pequeña.
No pasa nada.
Estamos hechos el uno para el otro.
Al final estará ella.
Pero al final solo ocurre una cosa.
Llega el puto invierno.
Y mira que eres pescado, te estoy comiendo bien, Alex.
Oye, cáñame a la puerta, que luego te llamo, ¿vale?
Un beso.
Yo sé que no me he dejado ver mucho estos meses.
No podía, lo siento.
Bueno, no te preocupes.
Papá, no me dejo esto para ti.
Tanto de menos, H.
No puedo.
A veces pienso que nunca voy a encontrar a nadie como él.
No, no será como él.
No.
Pero seguro que encuentras a alguien que te haga feliz.
Papi, ¿tú no habéis hablado?
¿Y tú?
Perdimos el contacto después del accidente.
Dicen que ahora va con otra gente.
También dicen que está saliendo con un chico.
A lo mejor deberías olvidarte de ella.
¿Quieres quedarte a cenar?
Ya he quedado.
¿Nos vemos otro día?
Katina.
Te agradezco.
Nada.
¿Sí? Hola.
Estoy... Un momento, por favor.
Adiós, mamá.
Llámame por la mañana.
¿Estás lista?
Salimos en cinco minutos.
¿Qué haces aquí?
Me he dejado la llave dentro.
Bueno, pues venga.
¿Qué te pasa?
Hugo, ¿qué te pasa?
¿Qué ha pasado?
Y de repente te das cuenta de que todo ha terminado.
De verdad.
Alex.
Me voy un tiempo.
Me voy a Londres.
A trabajar.
Me parece bien.
Puedo estar aquí.
Ya no hay vuelta atrás.
Lo siento.
Y justo entonces intentas recordar en qué momento comenzó todo.
Y descubres que todo empezó antes de lo que pensabas.
Hola.
Hola.
Mucho antes.
Y es ahí, justo en ese momento, cuando te das cuenta de que las cosas solo
ocurren una vez.
Y por mucho que te esfuerces, ya nunca volverás a sentir lo mismo.
Ya nunca tendrás la sensación de estar a tres metros sobre el cielo.
Cada vez que soñé con volver, al abrazarte desperté.
Cada vez que dejé de creer, que habría otra primera
vez.
Fue la vida de su centro en inglés, en una cinta de casas.
Con tu ocho dedos eres mía.
¿Quién es la chica que te recuerda?
Soy yo.
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