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Se nos dijo desde pequeños, no inventen, no roben, no engañen,
ni beban.
Pero el proverbio dice, si vas a inventar, inventa un mundo mejor.
Si vas a robar, roba un corazón.
Si vas a engañar, engaña la muerte.
Si vas a beber, bebe en los momentos inolvidables.
Como él.
Con toda seguridad, tenemos mucho de qué hablar.
Por el solo hecho de vernos aquí, algunos un poco, cambiados.
Unos con hijos, y otros, aún hoy, dejan mucho de qué hablar.
Yo también quiero brindar por los pocos que confiaron en mí a pesar de los
chismes inventados por esa mitómana demónica.
Afortunadamente hasta el día de hoy mi historia ha demostrado que no soy ningún
acosador sexual.
Pero el que haya arruinado mi relación con la mujer que más he amado en mi
eso es algo que jamás voy a perdonar.
Salud.
Salud. Yo también quiero brindar con ustedes.
Salud.
Hola, hija. ¿Cómo estás?
Papá.
Milena, ¿por qué lloras? ¿Qué te pasa?
No importa.
Mi amor, tranquilízate. ¿Dónde estás? ¿Estás en la casa?
Sí.
Ya voy para allá. Tranquilízate.
No, papá.
Pero acuérdate que ya lo voy a hacer con bien.
Hablo el teniente Esteban Crobo.
Necesito asistencia médica. Calle 8, 1208, edificio Ópalo.
Repito, calle 8, 1208, edificio Ópalo.
¡Urgente! ¡Rápido!
Sí.
Llevo la dirección por texto.
Lo doy para allá.
Esteban. Hola, Gómez.
¿Cuál es la situación?
Mujer asesinada en los jardines de adentro por un golpe en la cabeza.
¿Y a quién pertenece la casa? A Sandra Vélez, hija del fallecido y reconocido
Augusto Vélez.
¿El banquero?
Sí, es la heredera absoluta y créame que no es una persona fácil de llevar.
¿Y cómo es que una mujer termina asesinada en los jardines de su casa?
Celebraban un reencuentro académico.
¿Cordonaron el lugar? Sí.
¿Y cuántas personas se encuentran adentro?
Diez adultos, cuatro adolescentes, hijos de los invitados, seis meseros que
atendían la fiesta, total de 20 personas.
Hay que interrogarlos a todos y que nadie deje el lugar hasta que aclaremos
asunto. Sí.
El asesino debe ser uno de ellos.
Sí.
Soy Iván.
Tarde como siempre.
La juana, tan dulce como tiene.
¿Qué tenemos?
La víctima es Mónica Cuarta, 27 años de edad.
Al parecer fue golpeada con fuerza, pero antes cayó al agua.
Seguramente protegiéndose de la persona que quiso quitarle la ropa.
Sí, pero su posición no coincide con el lugar del impacto.
El asesino la reubicó.
Familia, personas allegadas.
Hasta ahora no se le conocía a nadie aparte de sus compañeros de colegio.
Estaban en un reencuentro académico.
Aparentemente alguien no quería que viniera.
Obviamente alguien más conocía a la víctima.
Tenemos que buscarlo.
Cristian Cuarta.
Soy la Teniente Ana Gómez y estoy aquí para informarles que ninguno de ustedes
podrá salir de este lugar hasta tomar sus declaraciones.
Mónica Cuartas fue asesinada en los jardines.
Y lo más probable es que quien lo hizo está aquí, escuchándome en este momento.
Usted fue la que organizó este encuentro, ¿no es así?
Así es.
Te invitó Mónica Cuartas.
Ni loca lo hubiera invitado.
Es más...
Le dije a los meseros que no le ofrecieran comida ni bebidas esta noche.
O sea, está admitiendo que no era de su agrado.
Sí, pero en realidad a nadie le agradaba su presente.
Excepto a la persona que la invitó.
Ella se sentó en la mesa a mi lado.
Pero... mi mamá me pidió que me parara a conocer a unos amigos.
¿Por qué apartó a su hija del lado de Mónica?
No fue por ella.
Fue por Héctor.
Que miraba con mucho desagrado para la mesa donde se encontraba Mónica.
Acepto que la seguí gran parte de la noche.
Intenté acercármele, pero... No puede ser, Ricardo. Estás mirando a Mónica
la noche.
Sandra, me espor.
No me lo permitió.
No quiero que ella esté aquí.
Sácala de mi cara.
Discutí con mi esposo y me fui al jardín a tranquilizarme.
No me gustó verlo tan pendiente de ella y le pedí que la retirara de la fiesta.
Cuando volví a mirar a la mesa donde estaba Mónica, me di cuenta de que
ya estaba hablando con ella.
Noté que como siempre a Mónica la habían hecho a un lado.
Me le acerqué y hablamos un buen rato.
Me contó que se sentía feliz de lo que era.
¿Y después de eso qué pasó?
Eso fue lo último que hablé con ella.
Luego llegó Andrés a ofrecerle un trago. Yo me retiré.
Y al rato volví a mirar a la mesa y ya no estaba ella.
Ella llegó después.
Parecía que me estuviera buscando por el tono en el que inició la conversación.
Sandra, no quiero que piense que entre su esposo y yo hay algo, porque a él no
me interesa. Víctor jamás se fijaría en una mujer como usted.
Le doy cinco minutos para que se largue de mi casa.
¿Y quién es mi hijo?
Mi hijo.
Abandoné el jardín y fin de la conversación.
Ya que lo único que yo quería era saber dónde estaba mi hijo.
¿Cómo se llamó su hija?
Me llamó Tania López Vélez.
Tania, ¿usted vio algo relacionado con la...
¿Mujer que asesinaron en el jardín?
Yo... Yo estaba sentada con mi prima Luisa y mi novio muy cerca de la mesa de
ella.
Y vi cómo se embriagaba con rapidez.
Después se le acercó uno de los invitados y hablaron unos minutos.
¿Y escuchó de qué hablaba?
No.
Pero él se veía bastante alterado.
Y al parecer ella no quería seguir escuchándolo.
Se veía asustada y desesperada.
Estaban peleando.
Sí.
Pero en ese momento llegó otro de los invitados y los interrumpió.
Y el hombre antes de pararse le dijo algo muy cerca al oído a ella.
Parecía que la estuviera citando a otro lugar.
¿Y por qué asume eso?
Porque al instante ella se paró y se fue de la mesa.
¿Y usted para dónde fue?
Yo me sentía muy mal.
Tenía dolor de cabeza y fui al despacho a tomar aire fresco.
Tania, ¿qué edad tiene usted?
Diecisiete.
Diecisiete. ¿Y sus padres le permiten que consuma alcohol?
No entiendo.
Pues, es evidente que he estado bebiendo toda la noche porque hasta aquí siento
el aliento.
¿Le va a decir a mis papás?
No.
Eso no me pertenece.
Espero que usted se lo diga.
Nunca estuve cerca de Mónica.
No hablé con ella en toda la noche.
Pero si vi a alguien hablando con ella.
Aparte de la niña, su lovia Andrés llevándole trago a su madre.
Su comportamiento nos pareció muy extraño.
¿Por qué?
Porque él hace mucho tiempo dijo que la odiaba.
Por haber arruinado su relación con Sandra.
Tengo entendido que usted tuvo un problema con la víctima en el colegio.
Por acoso sexual.
Eso fue una calumnia.
Yo nunca la toqué.
Así como esta noche.
No entiendo de qué me habla.
Mire, yo sé que usted la embriagó a Drede.
Para poder sobrepasarse con ella, como lo hizo algunos años atrás.
Paulina.
Es una estúpida chismosa.
Ella le contó todo eso.
¿Está aceptando que sí lo hizo?
Sí.
Acepto que quise sobrepasarme con ella.
Pero concuérdeme que fui yo quien la asesinó.
¿Qué? Parece vómito.
Embólsala y mándalo al laboratorio a ver si le pertenece a ella.
Si no es de ella, perfectamente puede ser de quien la asesinó.
Y pide un análisis de sangre.
Me alegra que hayas venido.
No tengo mucho tiempo. ¿Qué quieres?
Ah, ya sé.
Asesinaste a Mónica y quieres que te ayude a salir del problema.
Acá la única que tiene dinero para pagarle a un asesino eres tú.
Reconócelo.
Te inventaste todo esto de la fiesta solo para traerla hasta acá y
¿Y qué motivos tendría para hacer eso?
No sé.
Tu infelicidad al lado de Héctor.
¿Te parece poco?
Nunca pudiste perdonarle que por sus inventos y calumnias en aquella época lo
nuestro no hubiera funcionado.
Todavía sientes algo por mí.
Eso puedo notarlo.
Eres un maldito manipulador.
Nunca has estado enamorado de mí, sino de mi dinero.
Y aunque me cueste reconocerlo, le tengo que agradecer a Mónica el haberme
alejado de ti.
Suficiente hice con venir hasta acá.
Vete por el sendero.
Luisa, ¿tú viste lo mismo que tu prima Tania?
Sí, pero en ese momento me entró una llamada y tuve que salir a contestarla
jardín. ¿Y viste algo en el jardín?
¿No?
No.
¿Segura?
Bueno, sí.
Vi algo.
Una pelea entre un hombre y una mujer. Y él le gritaba mucho y ella solo
lloraba.
¿Identificaste a alguien?
La fuente no me lo permitió.
¿Dejas ver tu celular?
No, es mío.
Yo sé, solamente quiero verlo.
¿Por favor?
¿Quieres decirme quién es Joaquín o tengo que averiguarlo?
Joaquín, tú eres el novio de Tania López.
Sí.
Entonces, ¿quieres explicarme por qué te ves a escondidas con su prima, con
Luisa?
Ella le contó.
Sí. Me dice que estás enamorado de ella, que la persigues, que no la dejas en
paz. Eso no es así.
Ella no respeta la relación que yo llevo con Tania.
Ella siempre quiere tenerme cerca.
¿Cómo no es así?
Me amenazó.
Me dijo que si no me veías con ella, te la iba a contar toda tarde.
Y tú la obedeciste, saliste al jardín y la llamaste.
Luisa, estoy por los baños del jardín.
Por aquí te espero.
Es muy obvio que tienes una relación con Tania, pero también te gusta su prima
Luisa. Yo ya le dije que ya... Tranquilo.
Yo también tuve tu edad y también tuve dos novias. ¿En serio?
Claro. Eso es normal.
Mira, una pregunta.
Cuando estabas en el jardín con Luisa, habían dos personas discutiendo.
¿Sabes quiénes eran?
No. Yo no vi a nadie.
¿Seguro? Sí.
Bien.
Una última cosa.
Cuando te dije que tuve dos novias, eso no significa que esté bien.
Ahora me tengo que ir a hablar con Tania, tu novia.
Espere.
Yo creo que le puedo ayudar.
¿Sí? Sí.
A ver.
Las personas de la pelea eran los papás de Tania.
Así que si de verdad quieres un partido, te exijo que te calmo o que vengas a la
fiesta ya.
¡Déjame!
¿Y por qué estaban discutiendo?
Lo que logré escuchar es que discutían por celos.
A mí no me interesa. A mí, Mónica, tampoco.
¿Ah, no?
Te alegro de su presencia.
Lo noto en la forma como la miras. A mí no me engañas. ¡Sandra, ya!
Deja las estupideces.
¿Y qué pasó después?
No sé.
Nos tuvimos que ir antes de que nos descubrieran.
Es lo único que sé.
¿Tania?
¿Se siente bien?
Necesito hacerle unas preguntas.
Mi familia no volverá a hacer lo mismo.
¿Cierto? No lo sé.
Estamos investigando y espero que sus papás no tengan nada que ver en todo
Yo no quiero que ellos estén mal.
No me gusta verlos así.
Me duele cuando pelea.
Y además no quiero estar un montón de gente en mi casa.
Necesito que me ayude con una cosa.
Usted dijo que vio a uno de los invitados discutiendo con Mónica en la
¿Quién de ellos fue?
¿Estás segura?
Sí.
¿Se encuentra bien?
Sí.
Está vigilando.
No, simplemente pasaba por acá y me causó curiosidad lo que usted estaba
observando. No es nada.
Es el anuario.
Recuerdos del colegio, nada más.
¿Puedo verlo?
Claro.
Con permiso.
Bájate de ahí, por favor.
Mamá murió por mi culpa.
No, no, mi amor. Fue un accidente. No fue por tu culpa.
Bájate, por favor.
Yo la extraño mucho.
Ese tío tiene vida.
Ese tío tiene... Evan.
¿Estás bien?
No, no lo estoy.
Trato de estarlo pero cada día es más difícil vivir con esto.
Lo sé, pero tienes que ser fuerte.
Yo trato de serlo cada día pero no puedo.
Se me hace más difícil cada vez.
Esteban, cada día trae una nueva oportunidad.
No te castigues más.
Hiciste todo lo que estaba en tus manos.
No. Yo dudé un segundo.
Dudé un segundo. Y para nosotros un segundo es la diferencia entre la vida y
amor.
Un solo segundo que no sea pronunciado.
¿Sabes una cosa?
Yo siento que tú vas a estar bien.
Y yo voy a estar ahí para cuando eso suceda.
Mónica Cuartas fue asesinada en los jardines.
Y lo más probable es que quien lo hizo está aquí, escuchándome en este momento.
Hasta ahora no se le conoce a nadie aparte de sus compañeros de colegio.
en un reencuentro acá adentro.
¿Y cuántas personas se encuentran adentro? Un total de 20 personas.
Aparentemente alguien no quería que viniera.
Necesito que me digan quién es él.
Se llama John Vasco.
Abandonó la fiesta antes de que sucediera todo esto.
¿Qué otra salida tiene la casa que nosotros desconozcamos?
Hay un túnel que conduce al exterior de la casa.
Dime, Gómez.
Creo. Acabo de descubrir que en la fiesta se encontraba otra persona que no
en la casa en este momento.
Este lugar tiene una salida subterránea. Bien.
Manda a alguien inspeccionar.
Nosotros ya vamos para allá. ¿Sabes a dónde conduce? Finalizan el sendero.
allá nos encontramos.
Sí, entendido.
Estoy en la cava.
No veo nada sospechoso.
Voy a verificar el túnel.
Creo acabo de salir al sendero. Ya estamos en la cava. Te mantendré
Cambio.
Quédate con él. Llama a un médico.
Gómez, acabo de perder a Chompechoco. Es muy probable que vaya hacia ti. Tiró su
ropa y ahora está vestido de policía.
Seguramente está buscando la forma para huir.
Tienes que estar atenta, ya está ahí.
Lo veo.
Ok.
Quieto. Las manos donde pueda verlas. Por favor.
Salga del carro.
Deténgase.
John Vasco.
Queda detenido por asesinato.
Vienen a la persona equivocada. Entonces, ¿por qué atacó a dos policías
huir? Pero no es lo que ustedes creen. No es lo que creemos. Es la realidad.
Usted estuvo escondido todo el tiempo en la casa esperando el momento perfecto
para huir. Y eso es evidencia clara de culpabilidad.
Necesitamos un motivo para no creer que usted es el asesino de Mónica Cuarta.
Ya se los dije.
No deberían estar hablando conmigo. Yo no soy el asesino.
No es el asesino, pero sí es un ladrón.
Querías robar a los López Benito.
Ustedes me pueden culpar de robo.
Háganlo si quieren.
Pero no tienen a la asesina.
De eso sí pueden estar completamente seguros.
Enfrentará dos cargos, usurpación y agresión física a dos policías.
Llévenselo.
Acaban de traer a Cristian Cuartas.
Espera adentro para cuando quieran hablar con él.
Yo voy.
Los mantendré informados.
¿Y ahora qué?
El asesino seguramente está ahí todavía.
Tú eres Cristian, el hijo de Mónica, ¿cierto?
Sí.
¿Y tú?
Mi nombre es Natalia.
Soy quien cuida a Cristian cada vez que su mamá tiene que salir.
Cristian, ¿notaste algo raro en la mamá estos últimos días?
Sí.
Ella estaba muy triste.
¿Por qué?
La echaron del trabajo.
¿Pero qué le pasó a mi mamá?
Notaste a las personas que estaban afuera antes de entrar, ¿cierto?
Sí.
Son estas mismas.
¿Reconoces a alguno de ellos?
Porque fue a mi casa hace mucho.
¿Quién?
A ver,
lo que sabemos hasta ahora es que los esposos López Vélez estaban discutiendo
el jardín por ser los de Sara, a Mónica. Ellos estaban escondidos en el jardín y
los escucharon pelear.
Se fue y dejó a Sandra sola.
¿Y ahí fue cuando llegó Mónica?
Entonces cuando Sandra votó a Mónica de la Cata, Mónica no se fue, se quedó ahí.
Probablemente esperando algo.
No sé.
Lo que quité es que la hija de Sandra, Tania, dijo que Víctor estaba
con Mónica durante la cena. Y antes de levantarse de la mesa le dijo algo al
oído.
¿La citó al jardín?
Posiblemente.
Víctor, debo hablar nuevamente con usted.
Al parecer hubo algo que no me contó. Lo que quiere decir que Víctor nos mintió
cuando dijo que solo se había acercado a ella para saludarla.
Pero el testimonio de ambos dicen que Andrés estaba tratando de emborrachar a
Mónica.
Supongo que sabe quién es él.
Vino a reclamarme el dinero que hace tiempo dejé de pasarlo.
O sea que estaba debiendo de sus responsabilidades como padre. Eso no es
Hace unos años me prohibió volverlo a ver.
Me dijo que no necesitaba de mí para criarlo.
Yo hice lo que ella me pidió y me alejé de ambos.
Y me enojó muchísimo que haya venido a reclamarme algo que hace mucho tiempo
dejó.
Necesito hablar con usted.
No tengo nada que hablar con usted.
Mi nombre es Cristina.
Finalmente... ¡Cállate!
¡Cállate!
Víctor lo ha quedado sin trabajo.
Hace mucho tiempo me prohibió volverlo a ver.
Y no me importa.
Se me ha quedado sin trabajo.
Los tiempos cambian, Víctor.
Y la situación económica también.
Y ella tenía todo el derecho de venir a reclamarle.
Nunca se deja de ser padre.
Ya te lo dije.
Yo puedo ser un mal padre incitado.
Pero nunca un asesino.
Y menos con la mamá de mi hijo.
¿Por qué no me contestabas algo, Víctor?
¿Qué fue lo que le dijo al oído antes de pararse el arma?
Que se fuera.
Que después hablaríamos del tema.
Pensé que lo había hecho.
Evidentemente no lo hizo.
Cuando salí al jardín, Vi a Mónica en la fuente con Andrés, que estaba tratando
de besarla a la fuerza.
Apenas me vio, se paró de inmediato y luego se marchó.
Mónica estaba muy ebria y algo rara. Le pedí que me contara qué le había pasado
y me dijo que tenía mucho dolor de cabeza.
Le di una nuez al dino y después de tomársela, me dijo que quería estar
Yo no tuve más alternativa que salir y dejarla ir.
¿Y no hizo algo más?
Le recuerdo que bajo estas circunstancias no puede mentir.
O... ¿Hay algo más?
¿Qué?
Es que no hay secretos.
Conmigo uno puede tener secretos.
Después le dije a Víctor que era amor.
Interrumpo. No, solamente estaba interrogando a la señorita.
Lo dice el casillero de las invitaciones y mira lo que encontré.
O sea, ¿Sandra sabía que venía?
¿No te lo dijo?
No.
Sí, fui al jardín.
Lo que viví fue realmente espantoso.
La vi tirada con una herida en su cabeza.
Yo no pensé que esto estuviera pasando.
¡Ayuda!
¡Ayuda!
Porque si no lo crea, yo amaba a esa mujer.
Amada por unos, odiada por otros.
Igual está muerta.
Y en nuestro lenguaje traduce a lo mismo, Víctor.
A un asesino.
No te preocupes, vamos a buscar algo. Señora Vélez.
Hay algo de su testimonio inicial que no concuerda.
Usted dijo que por ningún motivo invitaría a Mónica a la reunión.
Eso dijo, ¿verdad?
Así es.
Entonces, ¿qué significa esto?
Es la invitación que usted le hizo llegar a todos los asistentes.
Yo no me encargué de las invitaciones.
Entonces, ¿quién lo hizo?
Le pedí a mi esposo Héctor que se encargara de él.
Sí, yo la invité.
La incluí en la lista y le hice llegar una invitación sin que mi esposa se
cuenta.
¿Por qué no me lo dijo?
Porque usted no me lo preguntó.
Además, creo que lo importante no es saber quién la invitó, sino quién la
asesinó. ¿No le parece?
Yo creo que los interrogantes cambian en gran parte.
Quien la invitó pudo haberlo hecho con la intención de asesinarla, en este
usted. No, no, no lo indico.
No se equivoque.
Yo quiero que les quede una cosa clara.
De todos los asistentes a esta reunión, la única persona que verdaderamente
apreciaba a Mónica era yo.
Sí, de eso no me queda la menor duda.
Héctor, quítese el saco.
No, gracias. Estoy bien.
Hágalo.
Estire los brazos.
Esto lo ubica usted en el jardín.
Por el aspecto y el olor que tiene, la prevería decir que usted tiene vómito de
la víctima en su camisa.
Señor López, le recomiendo que nos diga la verdad y se ahorre muchos problemas.
Cuando fui al jardín, encontré a Mónica tirada en el suelo.
Estaba ebria, pasada de copas.
Un idiota dejarme llevar con mis impulsos.
Pero yo les juro por la vida de mi hija Tania, que cuando salí de ese lugar,
Mónica todavía estaba con vida.
¿Y por qué la dejó allí?
Sentí la presencia de alguien. Estoy seguro que en los baños había alguien
espiando. ¿La presencia de quién?
No sé.
Mi reacción fue salir de ese lugar.
¿Encontraste algo?
Absolutamente nada.
¿Y tú?
No encontré nada.
Al parecer el asesino tenía prisa o quería que lo descubriéramos.
Seguramente tenía prisa.
¿Cuánto tiempo más nos van a tener aquí?
El tiempo que sea necesario para esclarecer la muerte de Mónica Cuarta.
Miren, todo depende de la cooperación de ustedes.
Encontramos esto en uno de los baños del jardín y creemos que está relacionado
con el homicidio.
¿Alguien sabe a quién le pertenece esta máscara?
Esa máscara le perteneció a Jorge.
Lo siento, Jorge.
Pero mi niña debe descansar.
Señor López.
Disculpe, ¿le pasa algo a la niña?
Se siente indispuesta.
Me imagino que ya le dijo, ¿no? Sí.
Mire, disculpe que me meta, pero... me parece que usted debió haber pasado más
tiempo con ella anoche porque no está bien que esté ingiriendo el cura a esa
edad.
No se preocupe.
Ella no va a volver a hacer eso.
De mi hija me encargo yo.
Bueno, eso espero.
Quería preguntarle lo siguiente.
Cuando usted dijo que sentía una presencia, ¿está seguro que era desde
o puede haber sido de otra parte?
Mire, oficial, yo ya contesté todas las preguntas.
Ya le dije todo lo que sé.
Pero, señor López, si tú haces nuestras preguntas precisamente para evitar...
Teniente, qué pena que interrumpa.
Sí. Pero esto es muy importante.
¿Qué?
Con los resultados de toxicología.
¿La detective Gómez ya vio esto?
No. ¿Dónde se encuentra?
En el patio.
Fue al jardín.
Y la vi ahí, sola.
Solo se me ocurrió hacerle una broma como en los viejos tiempos.
No pensé que iba a reaccionar así. Y quise reanimarla.
Pero en ese momento sentí que alguien se acercaba y no tuve más remedio que
esconderme en el baño.
¿Vio lo que Héctor hizo con ella?
Sí.
Se quiso aprovechar.
Pero sintió que no estaba solo y se fue.
¿Usted qué dijo?
Ella se estaba quejando.
¿Por qué no la ayudó?
Estaba borracha.
No era mi responsabilidad.
No.
Ella no se estaba quejando por eso.
Mónica fue envenenada.
Aquí tengo los resultados de toxicología.
Tenía arsénico en la sangre.
Fue todo más rápido por la nusaldina.
¿Y eso explicaría lo del vómito?
No, pero yo no la envenené.
Lo juro.
O sea que Mónica no murió del golpe en la cabeza.
No. Murió lentamente a causa del envenenamiento.
Lo que quiere decir que el golpe pudo ser una consecuencia de su estado.
O sea que el asesino ni siquiera tuvo que ir al jardín para lograr su
Lo hizo toda la noche en la fiesta.
Pero Sandra le prohibió a sus meseros darle cualquier tipo de comida o de
bebida.
Pero a alguien le dio de beber toda la noche.
Andrés.
Andrés.
No entiendo. ¿Qué están buscando?
Usted es el principal sospechoso del asesinato de Mónica Cuartas. ¿De qué
hablando? Mónica fue envenenada y usted le dio sus tragos toda la noche.
Encontré algo.
¿Qué es esto?
Omeprazole. ¿Para?
Estoy medicado por un tratamiento gástrico.
¿Qué? ¿No me ven?
Soy el más sobrio de la fiesta. No puedo beber, por eso le di mis tragos a
Mónica, pero eso no quiere decir que yo la envenené.
¿Pretende que le creamos?
No, no tiene que hacerlo.
Pero sí deben comprobar lo contrario.
Lléveselo.
¿La crees?
Sí. Él le dio los tragos a Mónica, pero no sabemos si esas copas eran de las que
estaban envenenadas.
Lo que sí está claro es que hubo alguien que quiso sabotear la fiesta poniendo
arsénico en las bebidas.
Alguien que no necesariamente quería asesinarla, sino crear una distracción.
¿Como para propiciar un robo?
Exactamente. Pero la asesina no sabía que el arsénico combinado con la sardina
iba a crear una reacción letal.
No, momento. No se encontró nada en John Vasco que lo relacione con la
sustancia. Porque no revisamos su ropa, seguramente está en el túnel, así que
tenemos que ir a buscarla. Y tú revisa los tragos en el buffet.
Ok.
Al parecer tenemos una cómplice en el robo.
Aparentemente no me lo contó todo.
Amanda, si hay algo que no soporto en este trabajo es que la gente no sea
honesta desde el principio.
Ya le dije todo lo que sé. Yo no tuve nada que ver con la muerte de Mónica.
tal vez no.
Pero lo que está muy claro es su complicidad en el robo que cometió esta
el señor Don Vasco.
¿Qué? ¿Y eso qué significa? Entonces ahora se inventan los carbos. Es que en
caso no tenemos por qué hacerlo.
No tienen pruebas para demostrar lo que están diciendo.
Sí las tenemos.
Usted le envió un mensaje a su celular informándole de la salida subterránea y
poniéndolo al tanto de que ya había sido descubierto.
Así cuando el oficial llegó...
John lo estaba esperando y lo atacó fácilmente para suplantar su identidad.
Está bien.
Acepto que fui cómplice de John.
Eso lo sabemos.
Lo que queremos saber es para qué era el arsénico.
¿Arsénico? Sí.
Yo no sé de qué está hablando.
Mire, ya le dije que lo único que queríamos era robar y necesitábamos una
coartada para salir de ahí y es la que les acabo de decir.
Yo soy una ladrona.
Pero no una de ti.
Última cosa.
¿Quiere decirme por qué hay arsénico en esa botella de vino?
No sé.
Nosotros nos delegamos las bebidas, pero yo no soy el responsable de los vinos.
¿A quién le corresponde?
¿Usted puso arsénico dentro de esta botella?
Sí.
¿Por qué lo hizo?
Me ordenaron hacerlo y proporcionar las bebidas al señor Andrés.
¿Quién se lo ordenó?
¿Qué quiere decir, oficial?
Lo que oyeron.
La noche de hoy alguien quiso robarlos.
Pero por fortuna logramos darnos cuenta a tiempo y evitamos el robo.
¿Y qué se querían robar?
Una gran cantidad de dinero.
Pero no se preocupen que todo fue recuperado y en este momento hace parte
investigación.
¿Y se puede saber quiénes son los responsables?
Dos de los invitados son los directos involucrados.
El señor John Vasco y la señorita Amanda Martin.
No entiendo qué hago otra vez acá hablando con ustedes.
Ya les dije, si me quieren inculpar será mejor que lo hagan con pruebas
concretas. Señor Andrés, usted está aquí nuevamente porque alguien saboteó sus
tragos con arsénico.
¿Alguien me quiere hacer daño?
Aparentemente sí.
¿Quién? Eso es algo que aún no le podemos decir.
Pero lo que usted debe saber es que los tragos que le suministró a Mónica
Cuartas fueron los causantes de su muerte. ¿Qué insinúa? Yo nunca la
puede inculparme de su muerte.
¿Cómo puede ser tan seguro?
La forzó a tomar de las copas que tenía en el móvil del asesinato.
¿Qué?
No, no, no, no, no. Ustedes mismos dijeron que ese veneno era para mí. Yo
puse el arsénico en sus tragos. No, lo puso en ella, que es realmente el
Te lo dije.
Yo nunca estuve de acuerdo con esta maldita fiesta.
Y mira, ahora nos roban nuestra propia casa.
Primero que todo, esta no es tu casa.
Y segundo, yo no tenía ni la menor idea de las intenciones de mis invitados.
¡Ay, Sandra, por Dios, no seas ridícula!
Reconoce que tu armaste todo esto. Porque no veías la hora de volver a ver
imbécil de Andrés.
Es lo único que te importaba.
Como tú con Mónica.
La invitaste a mi casa, a mi fiesta y sin mi consentimiento.
Sí, lo hice.
Y ahora me duele que esté muerta.
Porque a pesar de todo, Mónica era más mujer que todas ustedes juntas.
Y lo que nunca pudiste reptar es que ni con todo el dinero del mundo la iban a
operar.
No me vuelvas a decir eso.
Y tú a mí no me vuelves a tocar en tu vida.
Déjala. No te da vergüenza.
¿Cómo la vas a mirar a los ojos ahora?
Con permiso.
Ahora no, oficiales. Estoy resolviendo un asunto importante con mi esposa.
Te aseguro, señor López, que lo que tenemos para decirle es mucho más
importante.
¿Qué pasa?
Descubrimos que la verdadera causa de la muerte de Mónica fue por
envenenamiento.
¿Y esto qué conduce?
Bueno, conduce... Disculpe.
Permiso.
Sí, Gómez.
¿Qué sucede?
Esteban, tenemos un 4 -3 en la cúpula de la casa. Alguien amenaza contigas.
¿Quién? Es Tania, la hija de los López Vélez, Esteban.
Es necesario que llegues de inmediato.
Yo voy para allá.
¿Qué sucede?
Tenemos que ir a la torre ya.
¡Quédate aquí con ellos!
¡Tania!
¡No se acerque, oficial!
¡Tania!
¡Tranquilízate, por favor!
¡Te aseguro que todo va a estar bien!
¡No me mientas más!
¡No, no, no, nada va a ser bien!
¡Piensa en tu familia, por favor!
La realidad es otra, yo no estoy dispuesta a vivir así.
¿Qué sentido tiene?
¿Qué sentido tiene vivir así?
No tiene ningún sentido cuando uno pierde un hijo.
Tania, yo perdí a mi hija hace tres meses.
Y mi vida no ha sido la misma.
Si te lanzas, tus padres van a sentir lo mismo que yo.
Si los quieres, aunque sea un poco, por favor, no te lances.
Te lo suplico.
Por favor.
Dame la mano.
Te lo suplico.
dame la mano por favor
Señor López, ¿me permite unos minutos de su tiempo?
Quisiera confirmar algunos detalles de lo sucedido.
Si no, ¿qué hay de otra?
¿Me acompaña, por favor?
Gracias.
Perdón, las interrumpimos.
Sandra, debemos hablar con usted.
Tiene que ser en este momento.
Me temo que sí, es muy importante.
¿Cómo te encuentras?
Mejor, gracias.
Me
alegra
mucho que no hayas saltado.
Sí, a mí también me alegra.
Pero todo fue gracias al oficial Esteban.
Él hizo algo muy bonito por ti.
Me salvó la vida.
Todavía no puedo creerlo.
Quisiera ir a agradecerle.
Te llevo para que se lo digas.
Por favor.
Espera un momento, me voy a ir a arreglar.
La uno y la cuatro.
Esas dos son iguales.
¿Ya?
Y esta parte de aquí.
Gracias.
Esteban.
Hay alguien que quiere hablarte.
Hola, Tania.
Bueno, los dejo para que conversen.
Yo voy a estar revisando las bebidas de la fiesta.
Bien.
¿Cómo te encuentras?
Bien.
Yo quería agradecerte por impedir que saltara.
Y yo quiero agradecerte por haberme escuchado.
Siento mucho lo de tu hija.
Tania, me has dado más razón para creer que todo puede ser mejor.
¿Yo?
Si antes causé mal.
Pero no saltaste, que es lo importante.
Mira, estás aquí para que sanes tu corazón.
Para que solamente le permitas entrar cosas bonitas.
Ahí está la verdadera felicidad.
Tienes razón.
Y ahora que lo menciona, voy a ir a hablar con mi primo.
Y a terminarle a mi novia.
¿Cómo lo sabes?
Si sea por si no lo sabía, yo vivo en esta casa.
Y aquí todo lo veo y todo lo sé.
Con permiso.
Mónica fue envenenada y en cierto grado usted la responsable de eso.
No era para ella.
Sí, yo sé.
Su objetivo era Andrés.
¿Puedo confiar en usted?
Sí, señora.
Necesito que ponga esta sustancia en el trago de Andrés.
Sí. No se preocupe, es solo una broma.
Yo solo quería desquitarme de él.
Tenía una deuda pendiente que cobrarle.
Sandra, usted mezcló arsénico con alcohol.
Eso es verdaderamente grave.
Mire, ya le dije que mi intención era enfermarlo y ridiculizarlo delante de
el mundo.
Además, la dosis era insuficiente para matarlo.
El problema es que Andrés no bebió durante toda la noche.
Él estaba en un tratamiento médico.
Y todos los fracos los ingirió Mónica, nuestra víctima.
¿Y usted para dónde fue?
Yo me sentía muy mal.
Tenía dolores de cabeza y tenía los pachos a tomar el otro.
¿Y por qué la de Bonnie?
Sentía presencia de... La presencia de... No sé.
Estoy seguro que los baños habían presenciado.
¿Está seguro que eran estos los baños o va a haber sido otra parte?
Sí, si no lo sabía yo iba a la casa.
Todo lo veo.
Todo lo sé.
Pero si voy a hablar con ella.
Aparte de la niña, si lo voy a andar estimando, lo trago a ella.
Paulina. Usted me dijo que, aparte de Andrés, vio a una niña acercarse a la
de Mónica.
¿Quién fue?
Tania.
La hija de Sandra.
Lo hizo después de colgar su celular.
No se veía muy bien.
Conozco a mis tíos y a mi prima.
¿Y qué viste en el jardín?
Una pelea.
Aló. Hola.
Tus papás están peleando horrible acá en el jardín. ¿Y eso por qué?
Yo creo que es por Mónica. La mujer que llevó a la fiesta. Ah, bueno, vale.
Después de colgar, se le acercó a Mónica y le dijo algo.
¿Usted sabe qué fue lo que le dijo?
¿Usted qué hace acá?
A mí me invitaron.
¿Quién?
Todos los que la odian, ¿qué?
Mis papás están peleando por mi hija.
¿Por qué no va al jardín a arreglar las cosas que me dieron por marcharte aquí?
Ustedes no se dan por vencidos.
En realidad lo que quieren es inculparme de todo.
Las decisiones que usted tomó esta noche son causa probable de la muerte de
Moira.
Yo no la
golpeé.
Pero lo que usted hizo puede ser asesinato durante la comisión de un
Compruebe lo que está diciendo.
Después que Mónica se marchó.
Tania cogió algunos tragos de la mesa y se los tomó.
¿Sabes una cosa, Sandra?
El mal no tiene causa.
Una vez se desata, él elige deliberadamente su camino
y
no discrimina a
sus víctimas.
Basta con dejarlo salir para darse cuenta de lo doloroso que fue.
Y usted fue quien desencadenó ese mar.
Tania fue envenenada.
Sandra su hija está muerta.
¿Qué pasa?
Y todo lo que sabes es reto en piedra.
La noche me ha convertido en mí, la oscuridad me rodea Cuando
la fe te llevó lejos Pero todo ha sido
levantado, esos días se han terminado Y ahora
estás conmigo de nuevo No te dejaré ir,
no, nunca más
¡Gracias!
No, nunca de nuevo.
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