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Y para concluir, querid�simos amigos y colaboradores,

nuestra agencia puede considerarse definitivamente preparada

para lanzar el nuevo producto del que tenemos la exclusividad en toda Italia:

el vino californiano "Mamma Mia".

Lanzar y beber vino californiano en Italia puede parecer una utop�a o un imposible,

pero precisamente por eso los americanos han recurrido a nosotros.

No obstante me permito recordarles nuestro lema:

"las cosas imposibles nosotros las hacemos inmediatamente".

Para hacer milagros... bueno, habr� que esperar un poco m�s.

Llegado este momento deber�amos probar nuestro vino.

Gracias. Venga, venga.

�Todos! Brindemos por la suerte del vino californiano "Mamma Mia".

Para algo sirve la publicidad.

Y hablando de publicidad televisiva, hemos pensado en algo est�pido,

sobre todo por ser est�pido, que se adapta especialmente bien a nuestro p�blico.

Por favor, adelante el grupo "Dos m�s dos".

Vino bueno, vino sano, este vino americano. Si te la quieres pillar, vino de California.

�Qu� haces Livio?, �no te vas a casa?

- No, tengo una cita. - �Una chica?

No, mi mujer.

- �Hola tesoro! - Hola.

Hoy tambi�n has ido al peluquero, como te has puesto tan guapa te llevo a comer al chino.

�Al chino! �Qu� buena idea!

�Todo bien, se�or? Y despu�s del pollo con bamb�,

les traer� el buey con brotes de soja, que est� verdaderamente sabroso.

Tr�ele al doctor un poco de t� al jazm�n.

Te veo un poco acalorada.

No, es que con esos masajes que te dan, la circulaci�n se despierta

y me noto los mofletes colorados.

As� aprendes no tirarte medio d�a dej�ndote torturar por esos dos canallas.

�Qu� canallas? Geraldine y Cleo no son dos canallas.

Tienen el mejor instituto de belleza de toda Roma.

Y menos mal que ten�a cita, porque estaba hasta arriba de gente.

- Sobre todo de bomberos, �no? - �De bomberos? �Por qu� dices eso?

- Para apagar el incendio, claro. - �Qu� incendio?

�No te has enterado? La radio ha dicho que han tenido que desalojar el palacio.

Ya dec�a yo que hab�a un olor muy fuerte a quemado.

- S�, �no? - �Muchas v�ctimas?

- S�lo una. - Pobre...

Un marido de mediana edad, reconocido publicista, que deja dos hijos

y 50.000 cajas de vino californiano.

No me gustar�a sentirme mal, porque esto resulta muy doloroso, incluso para m�.

De hecho deber�a hab�rtelo contado todo hace mucho tiempo.

Venga, no te cortes, �qui�n es el afortunado?

- Jean Claude Hardy. - �Lo conozco?

S�, lo conociste en aquella fiesta en la embajada africana.

�Negro?

No, blanco, de 35 a�os. Alto, delgado...

con una extra�a virilidad y una sonrisa preciosa.

Estaba sentado a nuestro lado, pero t� ni te diste cuenta.

Tiene aplomo y elegancia y unos ojos dulc�simos.

Estoy intentando recordar pero no me viene en mente nadie de esas caracter�sticas all�.

Como siempre t� estabas muy ocupado, sobre todo intentando mejorar las relaciones interraciales.

Si no me equivoco, de aquello se trataba la noche.

Lo �nico que hice fue entretenerme con el ministro de econom�a y comercio.

Un ministro muy guapo, debo admitirlo. Mucho m�s que el nuestro. Sin embargo tu...

Hubo un momento que yo sal� a la terraza, �no?

Supongo que porque ten�as calor.

Ya. Eso es lo que pensabas t�.

El t�pico punto de vista de un presunto seductor de ministras de econom�a y comercio.

Pero tambi�n estaba �l.

Ah, s�, ahora me acuerdo, estaba sentado a nuestro lado, en el sof�.

Pero �l tambi�n lo intentaba con el ministro de econom�a y comercio.

S�, s�, me acuerdo muy bien, hablaba, hablaba...

o al menos intentaba hablar con ella..., con �l, con el ministro.

S�, s�, pero sus manos hablaban conmigo. �Y no sabes c�mo!

Voil�! Aqu� me tiene.

- �Qu� le hace pensar que lo esperaba a usted? - De hecho era yo quien la buscaba a usted.

Perd�neme, pero soy hipersensible, un manojo de nervios

y adem�s est� mi marido por ah�, que es terriblemente celoso y que no me pierde vista.

Bueno, entonces desaparezcamos del campo de visi�n de su terrible marido.

No, �para qu�?

Vamos a un sitio donde podamos estar m�s c�modos.

No, por favor. Mire, detesto a los que se dedican a ligar.

�Si yo s�lo soy aficionado! Con usted... contigo, Lisa, siento algo especial.

Me siento... no s� si puedo decirlo... "romantique".

�"Romantique"? No, perdone, no se haga ilusiones,

No tiene nada que hacer conmigo, �sabe? Soy una mujer extremadamente equilibrada.

Extremadamente equilibrada. Ni aunque me besara en el cuello,

- Ni aunque me besara en la espalda. - En la espalda...

S�... �No, no!

Ni aunque me besara en los brazos sentir�a nada.

Soy indiferente. Incluso si usted insistiese ahora en besarme en la boca.

Tampoco sentir�a nada. Nada. Soy una santa, una santa.

�Se da cuenta de que no siento nada?

Ha descubierto a su mujer con su amante,

ha cogido su fusil, les ha disparado y los ha matado a los dos.

Psicolog�a primitiva. El t�pico drama de subdesarrollo.

Bueno, el nombre lo delata, sin duda es siciliano.

�T� no har�as eso, verdad?

No lo creo, para empezar no me llamo "Locascio".

T� tranquila que por un besito no voy a coger la escopeta, �vale?

Es que no se trata s�lo de un beso. Pero t� eres un hombre moderno y lo entender�s.

Claro. Pero bueno, sigue. Naturalmente al d�a siguiente te llam�.

- S�. Quer�a invitarme a cenar. Le dije que no. - Muy bien.

- Le dije que no... quince d�as. - Y al 16... ca�ste.

La fortaleza se ha debilitado y a mediod�a �l ha entrado por el hueco del sur.

No he entendido bien lo que has dicho pero me temo que es una vulgaridad.

�Cu�ndo se produjo la rendici�n incondicional?

- El viernes 17. - Un d�a desgraciado. �D�nde estaba yo?

- Te hab�as ido al f�tbol. - Y adem�s el Mil�n perdi� aquel d�a.

En aquel momento no eras feliz. Y yo tampoco era feliz.

Me lo imagino, Para ti debe de haber sido una situaci�n terrible.

Ya s� que no me vas a creer, pero yo no paraba de pensar en ti. Siempre.

- Te lo agradezco. - Siempre.

Siempre has sido muy considerada, sobre todo en los momentos cr�ticos.

- �Lisa! - Oh, Jean Claude.

No s� qu� hago aqu�, pasaba por casualidad, he subido para saludarte.

Cu�nto me gustar�a que conocieras a mi marido.

�S�! El �ltimo bot�n de abajo.

No, no. �Qu� haces? No, como ves, no estaba preparada para venir a tu casa.

Claro, claro.

No sabes qu� hombre m�s extraordinario es mi marido. No sabes c�mo me ama.

Un hombre refinad�simo, se deshace en atenciones.

�Qu� culpable me siento!

�No, la gorra de Cardin no! No me la quites, me la he comprado hoy.

No sabes cu�nto me desea.

Cinco, seis veces al d�a. Me toma en la cocina,

en las escaleras, en la silla, incluso en la tabla de planchar

A veces que quemo. Despu�s me aprieta.

Aprieto, s�...

Me aprieta hasta hacerme rodar, rodar por la mesa.

Ahora vamos a rodar nosotros...

No, el pelo no...

�Oh Claude, oh Jean Claude!

Oh, Livio, cu�nto he sufrido, Livio m�o. Cu�nto he sufrido.

S�, s�, no lo dudo. Meterte en la cama con otro hombre

mientras tu marido se ha ido a ver el f�tbol debe de ser muy sufrido.

Me alegro de que al final las cosas hayan salido bien.

S� y no... No s�... S� y no porque la primera vez nunca es como te la imaginas.

Y adem�s t� me lo has estropeado todo, porque no paraba de pensar en ti.

Perdona, tesoro, no era mi intenci�n estropearte el adulterio.

�Lo ves, Livio? Si por lo menos estos �ltimos a�os me hubieses prestado

un poco m�s de atenci�n, todo esto no habr�a pasado.

S�, s�, tienes raz�n.

Pero t� ya no me mirabas, as� que ca� ante la primera mirada apasionada. �Qu� pod�a hacer?

Bueno, yo siempre he intentado que no te faltara de nada.

- Claro, excepto la cosa m�s importante. - Ah, s�... me olvidaba. El amor.

El amor. El amor.

Sin embargo este era el final que me merec�a, ya lo sab�a, era inevitable.

Pues si lo sab�as pod�as haber prestado un poco m�s de atenci�n. �Cuidado con el cami�n!

Todo controlado. S�, lo supe desde el primer momento. Desde que me t� me sedujiste.

- �Que yo te seduje? T� me sedujiste a m�. - O sea que soy yo el que te sedujo a ti.

Me acuerdo perfectamente. Me sonre�ste.

- �Yo? - S�, una sonrisa lasciva e invitante.

�Usted es tonta o qu�! �Pero mire lo que ha hecho! Un poco de cuidado. �Mire por d�nde va!

No lo he hecho aposta. Una peque�a distracci�n, le puede pasar a cualquiera.

Escuche, yo estaba en el stop cuando este se�or...

Oiga, no use esos t�rminos, educaci�n con una se�ora

- �Y usted qui�n es? - De eso olv�dese.

Ande, v�yase de aqu�.

Mientras tanto d�game su nombre y apellidos.

�Qu� dice? �No tendr� usted un l�piz?

�Qu� apellido ni que nada!

�Le ha dado una bofetada?

- Canalla... - S�, pero... No pasa nada, nada.

- Lo siento. - Ya estoy mejor.

- Lo siento. - Pero... �usted de d�nde es?

- Nacido en Cremona pero milan�s de adopci�n. - Yo de Ladispoli.

Visto que su coche est� estropeado, �quiere sentarse en el m�o?

- Gracias. - Venga.

Aquel d�a me pregunt� si no ser�as demasiado guapa para m� solo.

- Y desde entonces no lo has vuelto a cuestionar. - Nunca.

hasta la semana pasada, cuando te vieron entrar en la agencia de viajes.

- �Qui�n? - Mi secretaria Patty.

- Ah... �La pi�a seca? - �C�mo?

La pi�a seca. �No la llamas t� as�?

Me dijo que te hab�a visto acompa�ada de un joven alto, distinguido y con ojos magn�ticos.

- S�, tienes los ojos magn�ticos... - �Y a qu� se dedica? �Es hiptonizador?

No no trabaja. �l ama.

"Tombeur de femmes".

Ya hemos llegado. Ha sido un viaje muy relajante.

Estoy contento porque hemos resuelto todos nuestros problemas.

�Qu� alegr�a! �C�mo me alegro de ver a los se�ores otra vez en amor y concordia!

Hola Cecilia. Muy bien, Cecilia... la palabra adecuada en el momento justo.

- Se�ora, �meto yo el coche en el garaje? - S�, s�, m�telo t�.

Flash, ven, ven aqu�...

Entonces quieres el divorcio.

Bueno, me parece inevitable...

Y adem�s por fin tenemos una ley...

Deber�amos aprovecharla, �no te parece?

- Entonces anulamos la salida. - �C�mo? �La salida?

- �Qu� salida? - Nuestro viaje.

�Qu� pasa, que ya no te acordabas?

Nuestras vacaciones en el extranjero.

�Las vacaciones? �Sabes? Estaba pensando que ahora...

Por eso has ido a la agencia de viajes a anular la reserva de los billetes.

No, no he ido a... Bueno, s� he ido a la agencia de viajes,

porque Jean Claude ten�a que sacarse un billete. Se va a Madrid.

- Ah. Jean Claude se va de viaje a Madrid. - S�, tiene que comprar un caballo.

- Un caballo. �Y t� no vas con �l? - No. Evidentemente me quedo aqu�, se va solo.

Por eso has reservado un vag�n con dos literas

�Para qui�n? �Una para �l y otra para el caballo?

Si nos ponemos a la tremenda, s�, salimos juntos el domingo por la ma�ana.

Vag�n doble. �l encima y yo debajo �Hala!

Hoy es viernes...

- �Cu�ndo pensabas dec�rmelo? - El lunes

�Al d�a siguiente? Muy bien...

�De s�bado a lunes, qu� m�s da? Jean Claude ten�a que pasar unas horas en Mil�n,

as� que te habr�a llamado desde all� por tel�fono.

No entiendo. �Qu� habr�as dicho para justificar tu ausencia, perdona?

No lo s�. Una excusa cualquiera, �no?

Ya, y como yo soy tonto y me lo creo todo... �no?

Te habr�a dicho que me iba a ver a mi madre.

Ahora empiezo a entenderlo, el "deus ex machina", ese ser siniestro con el pelo rizado,

con las gafas, que opera desde la sombra.

- �Y ahora a qu� viene Kissinger? - �Tu madre!

Mira Livio, el d�a ha terminado conmigo, as� que si no te importa hablamos ma�ana, �vale?

porque me ha venido un dolor de cabeza que no puedo con �l.

Claro que me molesta, era nuestra �ltima pelea, con lo bien que nos pele�bamos.

Tendremos tiempo hasta el domingo.

Tampoco mucho, la verdad, tendremos que apurarnos.

�Ves como era mejor no decirlo? Habr�amos evitado esta escena.

Un escena, despu�s de 10 a�os de matrimonio me puedes conceder al menos una, �no?

Ah, se me olvidaba, algo sin importancia... Los ni�os.

S�. Los dos mocosos ligeramente rubios. Espera, �c�mo se llaman?

Tengo los nombres en la punta de la lengua pero ya no me acuerdo.

- S�, qu� gracioso. - S�, los ni�os tan r�pido vienen como se van.

Est�n de maravilla con mi madre. �Algo m�s que quieras decir de mi padre?

No, iba a decir una tonter�a pero la retiro.

Mejor. Siempre me he ocupado yo de los ni�os, y seguir� haci�ndolo.

Vivir�n conmigo y con Jean Claude. Una madre nunca abandona a sus cachorros.

�Se puede saber c�mo vivir�n las dos marmotillas? �Tendr� un prado en el que jugar?

Mira, los pobrecitos tendr�n s�lo 100 hect�reas de bosque y hierba,

50 habitaciones con ba�o y ducha y un lago.

�Qu� es, el centro deportivo del COI?

No. El castillo de familia donde naci� Jean Claude y donde vive su madre.

Y aparte de un bosque, �qu� tiene que no tenga yo?

- El �mpetu y la frescura de un joven. - �Una alusi�n a mi deterioro f�sico?

No, tesoro. Tu salud no me preocupa en absoluto.

Ni siquiera cuando llegas a casa hecho una piltrafa despu�s de pasarte la noche jugando al p�ker

con tu amigo Saverio, que, se ha ido el d�a antes a las Islas Canarias.

�Ya empezamos con la historia de Saverio y Canarias?

No, cari�o, no. Es la �ltima vez.

En resumen, que tu amigo es muy despierto. �Algo m�s?

Mucho m�s. Es dulce, es sensible, es leal, es fiel.

�Te trae el peri�dico en la boca por la ma�ana y ladra a los ladrones?

- No es eso. Se emociona conmigo. - �En qu� sentido?

Emocionado cuando me habla, emocionado cuando me mira,

emocionado cuando me toca. Mira, cuando no estamos juntos...

Entendido, te ruego que no entres en detalles pornogr�ficos, gracias.

No entrar�. El caso es que yo tambi�n estoy emocionada.

Porque por fin siento placer. Es una cuesti�n de piel.

Es como si entre nosotros hubiera electricidad cuando...

Me parece muy, delicado que pongas nuestro disco de fondo.

- Ah, �es nuestro disco? - S�, si no te importa...

Ah, bueno...

Cuando me di cuenta de que me estaba haciendo d�bil con Jean Claude

te ped� que te ocuparas de m�, que me ayudaras, que me llevaras de viaje,

no s�, a las Seychelles, a Hawai o adonde fuera. Pero t� nada.

Cre�ste que era un capricho y te negaste.

�Y de qu� habr�a servido? Siempre habr�as visto a Jean Claude sentado delante de ti.

Es a �l a quien habr�as admirado de espaldas,

en el balc�n, envuelto en una rom�ntica bata,

pero es a m� a quien habr�as visto en calzoncillos,

a m�, meterme el dedo en la nariz, a m� tirar de la cisterna.

Podr�as ir t� al balc�n y meterte el dedo en la nariz.

En el fondo es lo que yo quer�a.

�Sabes que est�s reaccionando muy bien?

Me esperaba una escena de celos y en el fondo me habr�a gustado.

Y en su lugar, un ingl�s.

- �Celoso yo? - No, �eh?

�Ah! �D�ndole con el franc�s! Os he pillado in fraganti.

- Os merec�is morir. - No dispares.

T�, asqueroso. Y t�, puta.

Era una afectuosa amistad.

30 muertos y centenares de heridos hoy

en los �ltimos enfrentamientos entre el gobierno y los rebeldes.

En resumen, que te vas con �l porque yo no tengo la piel el�ctrica.

- No es la �nica raz�n. - Te repito la pregunta.

�T� y yo hemos tenido alguna vez la piel el�ctrica en la cama?

Claro que s�.

Bueno, si lo dices con ese tono ser� que nunca la hemos tenido.

Nosotros hemos tenido una gran piel el�ctrica, porque...

Te lo ruego, delante del servicio no.

�Qu� quieren cenar esta noche, se�ores, gnocchi?

- �Qu� gnocchi! - Yo no tengo hambre.

Mejor, porque no sab�a cocinarlos.

�Te acuerdas del a�o pasado, en las vacaciones en Taormina,

cuando pasamos siete d�as sin salir de la habitaci�n?

- Claro. No par� de llover. - �No te pareci� rom�ntico?

Claro que s�. Me ense�aste a jugar al ajedrez.

Bueno, en este momento tengo que admitirlo, la he pifiado en todos los sentidos.

No, venga, ya encontrar�s a otra, pero ahora la idea te disgusta, pero la encontrar�s. Ya lo ver�s.

- Eres muy atractivo, �sabes? - Lo era. Ahora doy asco.

No digas tonter�as, s�lo tienes 10 a�os m�s que yo... � 12.

En este momento tengo 100 m�s que t�.

Mira, la juventud y el aspecto f�sico no lo son todo en la vida.

�Qu� pasa? �Hay algo que no te gusta de mi aspecto f�sico?

No, por Dios, nada. Aunque si bebieras un poco menos e hicieras un poco m�s de ejercicio...

pero tranquilo, el f�sico s�lo interesa a las mujeres muy superficiales.

Es una estad�stica.

�S�? Es curioso cu�nto me gustan las mujeres superficiales.

- �S�? - Much�simo.

- A Jean Claude tambi�n, �sabes? - Casualidad.

Le pareciste maj�simo en la embajada.

Ha dicho que eres un hombre muy italiano. Sabe reconocer las cualidades, no es nada mezquino.

Me gustar�a conocerlo.

- �Por qu� no? - �Qui�n sabe? Quiz� podr�amos hacernos amigos.

- �Muy bien! Eso es educaci�n. - Inv�tale a venir.

Tampoco exageres.

Oye, no te estoy proponiendo una org�a.

Le dices que venga, que pase aqu� en fin de semana

y los dos distendidos, tranquilos y con calma, cog�is el lunes vuestro tren a Madrid.

Mira, esa me parece la �nica forma de terminar nuestra relaci�n con un cierto estilo.

Como se suele decir, como las parejas modernas.

No s�, no s�... pero as�, tan r�pido. Quiz� m�s adelante.

Dame tiempo, �eh? Adem�s, �qu� vamos a hacer? �Un tr�o?

En tal caso un cuarteto.

- �Por qu�? - Tambi�n viene Patty.

- �Qui�n es Patty? - �C�mo que qui�n es Patty? Mi secretaria.

- Ah, si, s�, la pi�a seca. - Bueno parece que ha engordado un poco.

- �Y a qu� viene esa esp�a? - A echarme una mano.

A pasar unas cosas a m�quina, as� aprovecho el s�bado para terminar un documento.

A ver �llamas? Toma, anda...

No, tengo miedo de que nos sintamos inc�modos, que...

�Por qu� nos �bamos a sentir inc�modos? Somos cuatro personas adultas y civilizadas.

Y adem�s es t�mido, seguro que le sorprende no...

�Por qu� le iba a sorprender? Anda, llama... Bueno, si no quieres, vale.

�Crees que tengo miedo?

Hola. �Qu� tal? Mira, estoy... con mi marido y...

Amor, soy yo, Lisa. �Qu� voz?

No, es porque estoy un poco nerviosa y me tiembla un poco la voz.

Oye, te quer�a decir que se lo he contado todo.

Si, ya s� que no es muy diplom�tico, pero �l ya lo sab�a.

No, no... Se lo ha tomado con mucha clase.

S�. Sereno. Es un ingl�s.

As� podremos volar hacia la felicidad.

Ya s� que vamos en tren, pero digo "volar" en sentido po�tico, �entiendes?

�Hola? No se oye nada. �Hola?

- Dame. - Este tel�fono nunca ha funcionado.

S� hola. �Se oye ahora? Le paso a Lisa.

�S�? Hola. S�, no s� lo que ha hecho, s�lo lo ha ajustado un poco.

Se le dan muy bien estas chapuzas de casa, ayer se nos rompi� el water y �l en un momento...

Del water ya le hablar� ma�ana, h�blale de la invitaci�n.

Oye, a Livio le gustar�a conocerte.

S�, ya s� que ya te conoce, pero le gustar�a conocerte mejor.

Le gustar�a hablar contigo de algunos detalles de la separaci�n.

Lo que yo dec�a. Dice que es mejor ir a su casa ma�ana por la ma�ana.

- �Te importa? - No, pero...

Hola, �Hardy? Soy yo. S�, el marido.

�Por qu� no viene ma�ana, pasamos aqu� la tarde y charlamos un rato?

Claro, podr�a salir directamente de aqu� el domingo, usted y Lisa. S�, a Madrid.

�C�mo? Pero hombre, no sea rid�culo. Estamos casi en el siglo XXI.

S�, claro, Lisa est� de acuerdo. Dile que est�s de acuerdo.

Estar�a de acuerdo si...

Ya lo ha o�do, est� de acuerdo. Me alegro, muy bien.

Claro, nos vemos ma�ana. Una cosa, �sabe jugar al tenis?

Tr�igase la raqueta y nos echamos un partidito.

Espera, tengo que decirle...

�Por qu� le has dicho que traiga la raqueta de tenis?

- Porque sin raqueta es dif�cil jugar al tenis. - S�. Para darle una paliza.

Porque crees que dej�ndolo en rid�culo puedas cambiar la situaci�n.

No soy tan infantil. Adem�s, �por qu� d�rmela con otro cuando me la tengo que dar conmigo mismo?

- No, no, la culpa es m�a. - No, es m�a, lo s�.

�Por qu� tambi�n me tienes que quitar eso?

El adulterio lo he cometido yo, as� que esta vez la culpa es m�a.

Pero yo s� la raz�n, y es justo que asuma toda la responsabilidad del caso.

�En qu� sentido?

En el sentido en que ser�a mucho mejor que el adulterio lo hubiera cometido yo.

�Qu� adulterio? �otro adulterio?

No, habr�a que organizarlo. Habr�a que cogerme in fraganti, podr�amos utilizar a Cecilia.

- �Te gustar�a cometer un adulterio con Cecilia? - No. Cecilia servir�a de testigo.

A m� me parece demasiado.

- C�mo siempre, no has pensado en los ni�os... - �Claro que pienso en ellos!

A ver, en caso de adulterio por tu culpa,

un juez implacable y antidemocr�tico me asignar�a los ni�os a m�,

pero a m� me parece justo que los ni�os vayan con la madre.

�Claro! Deben estar conmigo. �Sabes que eres muy bueno?

Lo s�.

Bueno, bueno, bueno, bueno... Buenas noches.

Ya s� que est�s triste porque se ha terminado nuestro amor,

pero �sabes?, yo no s� hacer dos cosas a la vez.

- Nos vemos arriba. - �D�nde?

- �C�mo que d�nde? En la habitaci�n. - No, yo no puedo.

- �Y d�nde duermo, en el sal�n? - Yo no puedo dormir contigo.

Ayer s� y hoy ya no lo debemos hacer.

Ayer por la noche no lo sab�as, o mejor dicho, yo no sab�a que t� lo sab�as.

�Y cu�l es la diferencia?

La diferencia es que yo ayer era una mujer fiel. Esta noche soy una ad�ltera.

- Ah, lo del instituto de belleza. - �Qu�?

- No hab�a ning�n incendio. - Ya lo sab�a.

Hola Patty.

�Va? �Preparado?

- Perdone, ha sido suerte. - S� se�or, muy bien. Muy buena.

- Buena. - Perdone.

Se�ora, va a estropearse las manos. D�jeme a m�,

que tengo la piel de las manos tan dura como la de los pies.

De hecho demasiada dura. Siempre me rompes todas las espinas. �Has pensado en el vino?

- �Lo quiere del bueno o del americano? - Del bueno, �quieres envenenarnos?

Buenos d�as.

�Qui�n es esa desvergonzada?

�Me coge esta bolsa, por favor?

Hola, se�ora Stefani.

Soy Patty, la secretaria de su marido.

- Ah s�... la pi�a seca. - �C�mo?

- Nada, nada. - El se�or Stefani me ha dicho que viniera, �no?

- S�... - �C�mo, no le ha dicho nada?

S�, s�...

Mire, si no est� de acuerdo puedo irme igual que he venido, �sabe?

Muy bien, muy bien, muy bien... Felicidades.

Siempre lo he dicho, el tenis ser�a un deporte maravilloso si no tuviera reglas. Me cago en todo...

Deber�a corregir la postura del servicio.

La raqueta debe formar una l�nea recta, con el brazo m�s extendido. As�.

- �Livio! - Ya voy, tesoro.

Vaya, perdone por lo de tesoro, es la fuerza de la costumbre.

Es del todo natural.

- Lamento mucho que se divorcien, �sabe? - Livio, perdona un momento. Mira...

- �Y �se es su...? - S�...

- �Es �l? - Ya ve.

- �Qu� guapo! - S�.

Qu� bonito es estar de acuerdo, yo creo que todo el mundo deber�a divorciarse as�.

- S�... Livio, tengo que decirte algo. - Ah, ya ha llegado Patty.

- Buenos d�as, doctor. - Hola. �Has encontrado la carretera?

S�, s�lo 20.000 liras de taxi.

Tranquila, no te preocupes, compensan por el vino californiano.

- �C�noces a mi... c�mo decir... - S�, s�, muy guapa.

...a mi futura ex-mujer? - Y �ste es Jean.

Un placer.

- �C�mo decir? "maridastro"o quiz� el "cu�astro". - C�mo suena maridastro.

Perdona, tengo que hablar contigo.

Ahora no, tengo que acompa�arla a la habitaci�n.

- Ser� s�lo un minuto. - Nosotros tambi�n. Ven, ven, ven...

Tengo que admitir que tu marido es extremadamente amable.

Es una sabandija.

�Una sabandija? Bueno, no lo conozco tan bien como t�, pero...

- �Pero has visto a quien ha tra�do? - S�, un poco vulgar, pero parece buena chica.

No s�, no la he mirado...

Bueno, es la t�pica mujer que nosotros llamamos "charmant".

- �Que esa es charmant? - S�.

�Qu� dices? Ojos de lechuza, nariz de trompeta, culo de guitarra y muslos de mandolina.

- �Parece un cuarteto de pueblo! - �Y qu� importa c�mo sea?

A m� nada, claro, pero s� me importa que me la traiga aqu�.

En un momento tan delicado, un poco de respeto.

Pero t� sab�as que ven�a. �No os hab�ais puesto de acuerdo t� y tu marido?

S�, claro. Pero no sab�a que me la traer�a hoy.

�Y qu� diferencia hay en el fondo?

Hay una diferencia enorme, pod�a esperar a que yo me fuera.

- Me parece que est�s celosa. - �Celosa yo? No me hagas re�r.

Oh, petit, �por qu� te enfadas tanto? �Te sigue importando lo que hace?

- No me importa nada, s�lo que... - No, no hablemos m�s de eso, �vale?

Vale. Vamos.

�Sabes? Hac�a m�s de un mes que no jugaba al tenis.

- No lo pienses, Livio juega todos los d�as. - �En serio? Deber�a jugar mucho mejor.

- �C�mo? - Hombre, a lo mejor he tenido suerte.

�Qu� quieres decir, que le has ganado t�? �T� a �l?

Oye, �a qu� viene tanta sorpresa? En el fondo yo tambi�n juego bien.

S�, pero Livio...

Qu� casa tan bonita. Cu�ntas cosas tan bonitas...

A ver... estos son los famosos huevos de �nice, �no?

- No, de �nice. - De �nice.

- Ah, qu� bonita es �sta. - Esa es madreperla...

- Es preciosa... - y no madre "porra", como podr�a parecer.

- Qu� bonita es �sta. Es usted. - S�, he posado yo, modestamente.

- �Es preciosa! Es una pena que no tenga cabeza. - C�sas que pasan...

- �Ah� est� la cabeza! - S�.

- �Por qu� no la pega? - Ahora ya no me dan...

Debo decirle que tiene una casa fant�stica.

S�, la hemos vestido con mucha paciencia, mucho cuidado y mucho amor.

Lisa, �has visto qu� gran detalle ha tenido Jean Claude?

Aunque no ten�a que haberse molestado, un regalo fanf�stico.

- �Fabuloso! �Qu� es? - Caviar.

Todo caviar. Ser�n al menos 10 kilos.

No, no exageremos, s�lo es un kilo de caviar.

Y 9 kilos de hielo. Una maravilla, viene de maravilla con el calor que hace.

- Perdona, Lisa �te importa llevarlo a la cocina? - Perd�name.

Y recu�rdale a esa salvaje que no son balines de caza sino caviar.

Cuidado que pesa.

�Ha visto qu� mujercita tan deliciosa? Servicial, obediente... Por favor, no la estropee.

Se�ora, usted est� loca para meter en casa a una chica como esa.

La se�orita es Patty, la secretaria de mi marido, y debe de haberla tra�do pegada a �l.

- �Ha visto?, �qu� le dec�a yo? - Pegada a �l, no tiene una sola idea.

- �Esa es de las que da muchas ideas! - �Y tanto!

Cecilia, �seg�n t� no es posible que un hombre y una mujer est�n juntos sin pensar en eso?

No.

Pobre se�ora m�a, es usted guapa, buena y un poco tonta.

�Quiere un consejo? P�ngalo celoso. Haga guarradas con ese guapet�n,

as� su marido aprende a poner bien los cuernos.

- Total, lo va a seguir haciendo. - �La pala!

Menudos alfileres, Cecilia, ya tengo el brazo hinchado. La pala... pero �qu� pala?

Mi marido lo ha intentado una vez y yo le he dado con la pala en la cabeza.

Todav�a tiene la cicatriz y cuando sale luna llena ladra.

- �Carmine! Ens��ale la cicatriz a la se�ora. - S�.

Desde luego

Un poco m�s de tabasco... mezclamos y listo.

Es una combinaci�n m�a. Vale con esto no gano ning�n concurso de c�cteles, pero...

- �C�mo se llama? - Yo lo llamo Atila.

- �Atila? - S�. Pruebe.

Por donde pasa no crece la hierba.

- �Qu� tal est�? - No est� mal.

�Sabe? Cuanto m�s lo miro m�s pienso que mi mujer tiene buen gusto.

- Gracias. - Es usted muy guapo.

Gracias. En serio.

No me gustar�a que se sintiese inc�modo, pero es usted de una belleza f�sica extraordinaria.

Y adem�s es usted alto, y eso me da rabia especialmente.

�Verdad que s�, Patty? No s�lo es guapo, sino que tambi�n es simp�tico.

A m� me parece de los de antes, como aquellas estatuas griegas.

�Lo ve? Aqu� tiene una nueva v�ctima.

�Sabes? Tengo mucho calor. �Te molesta si me doy un ba�o?

No, vete, vete. Vete a refrescar el culito.

Atenci�n, cuenta atr�s. Cinco, cuatro, tres, dos, uno... Mire qu� culo.

En toda mi vida habr� visto tres culos como �se.

Es buen�sima escribiendo a m�quina, por eso la contrat�. D�game, �le gusta eh?

- Un chica muy guapa. - No, yo me refer�a a mi Atila.

�El Atila? S�, muy bueno. Pero �qu� lleva, adem�s de dinamita?

Un poco de todo. Beba, beba.

Est� bueno, �eh?

A prop�sito, le meto esto en el bolsillo, para el viaje. No se lo olvide durante el viaje, �eh?

- Es para Lisa. - �Pero qu� es?

Metanodina. Un reconstituyente del sistema nervioso. No me malentienda,

Lisa est� muy bien... ahora.

Simplemente que es sensible a algunas contrariedades, a algunas ilusiones.

Pero si le da un par de estas p�ldoras deja inmediatamente de llorar.

�Un poco m�s?

- �Pero qu� tipo de ilusiones? - Ilusiones de todo tipo y naturaleza.

�Qui�n es un iluso?

Yo. Ya me dir�s t�, despu�s de la paliza que me ha dado Jean Claude jugando al tenis.

S�, ya me he enterado, de que te ha vencido.

�Vencido? 6-1, 6-0 y 6-1. No s� si me explico. Me voy a dar un ba�o. �Alguien viene?

Voy solo. 4, 3, 2, 1, perdona, Jean Claude, no es como el de Patty.

Si me o�s gritar socorro no veng�is a salvarme.

- Veo que os hab�is hecho amigos. - S�.

- �Te lo ha preparado �l? - S�.

- �Qu� es? - Muy bueno. Atila.

- �No! Espera, espera... Amor m�o, cari�o. - Eh, �qu� haces?

Es veneno. �No ves que ha intentado emborracharte?

De todas formas tu marido me parece muy simp�tico. Ser� un poco grosero, pero...

�Grosero? �Ya te ha amenazado?

No, lo digo por como se comporta hacia los evidentes atractivo de Patty

que por otra parte tiene un buen par de tetas.

Siempre hab�as dicho que las m�as entraban en una copa de champ�n,

que apuntaban hacia arriba como las flores de un casta�o de Indias. �Ya te has olvidado?

Me acuerdo.

Oye, si quieres llev�rtela a ella a Espa�a, adelante, que yo...

No, tesoro, qu� dices.

Te he deseado desde que te vi aquella noche en la embajada, y ahora te sigo queriendo.

�Qu� monos!

Cecilia, pero qu� haces, �quieres algo?

Buscaba al se�or.

Estaba ense��ndole al doctor Hardy a bailar el tango figurado.

- �Puede venir un momento, se�ora? - �Qu� pasa? Oh, perdona tesoro.

Ha dicho que esta noche cocinar�a �l, que ten�a una sorpresa.

Debe de estar en la playa. Ve a buscarlo.

Se�ora, le hab�a dicho que hiciera guarradas con �l para poner celoso a su marido,

pero usted deber hacerlo cuando �l est�, no cuando no est�, si no �para qu� sirve?

Est� preparando una sorpresita para la cena, seguro que est� tramando algo.

A m� me parece que exageras. Tienes los nervios en tensi�n, amor.

Has empezado t� con la partida que cre�as haber ganado y que sin embargo...

Claro que la he ganado. Y sin esfuerzo. 6-1, 6-0, 6-1.

No le puedes ganar. �No ves que se ha quedado contigo para hacerte quedar como un cretino?

Y ha conseguido hacer que...

Pero ser� hijo de...

Ha hecho que tengamos nuestra primera pelea. Perdona amor m�o.

Perdona, te amo.

Abr�zame, por favor, abr�zame m�s fuerte, abr�zame, perd�name,

sobre el sof�, sobre el sof�.

- Te quiero mucho. - �Dices que lo ha hecho aposta?

S�, pero no lo pienses. No lo pienses.

�Est�s segura?

No, le dije que lo hiciera en presencia de su mrido, no cuando no est�, si no, no sirve para nada.

Es una prueba, Cecilia. Pero, viene bien, viene bien.

�Qu� ba�o m�s bizarro! Sabes lo que quiero decir, �no?

- �Has dicho bizarro, no? - S�.

Pues querr�s decir bizarro.

�Y t� no vienes a la cocina? �Qu� haces, de guardaespaldas?

�Y a ti no te da verg�enza estar totalmente desnuda, con las nalgas al aire?

�Qu� simp�tica es la salvaje! �Qu� son, normas de moral?

Venga, no comentes, no critiques y no te metas. Vete, vamos.

�Hala, que se queme todo!

- �Qu� pasa? - Me ha picado una avispa.

No hace falta gritar tanto. Un poco m�s y me da un infarto. �Una avispa!

�Me duele!

Pues vete con Lisa, tiene el diploma de enfermera. Ella te curar�.

Me duele.

Claro, las avispas duelen.

Y recuerda, las avispas s�lo se posan sobre los culos bonitos.

Lo tengo.

Aqu� esta el aguij�n. No, no es el aguij�n, pero parec�a. �Te ha dolido?

S�, much�simo.

Bueno, ahora s�. Ya veras como s�. Estate quieta.

No, es un comed�n, un comed�n.

- �Te ha dolido? - S�. Adem�s es en la otra.

�S�? Bueno, es que aguij�n camina. Si es que no se puede ir por ah� con el culo al aire.

Luego esto es lo que pasa. Ahora he perdido la marca.

�D�nde estaba, aqu�? A ver, aqu� est�. Quieta, quieta... �Ahora!

Oh aqu� est� el aguij�n.

Quiz�.

Ahora tengo el trasero irreconocible, lleno de agujeros.

Bueno, as� por una vez te tendr�n que reconocer por la cara.

- �C�mo? - No te levantes todav�a.

- �Y ahora qu� est� haciendo? - Un masajito.

Es una idea que hemos pensado juntos Livio y yo,

aunque he sido yo la que ha sugerido esta especie de farsa.

Bueno, entonces ma�ana por la ma�ana a las 8

entra Cecilia en mi habitaci�n con un caf� con leche y encuentra al doctor en mi cama.

En la que habr� entrado a las 8 menos cinco, �eh?

Y tiene que encontrarnos en una posici�n que no d� lugar a dudas.

Es decir, muy cerca, echados uno al lado del otro, as�, �ves, cari�o? y no as�.

- Puede ser que un poco apretados. - �Apretados por qu�?

S�lo lo dec�a para que la escena pareciera m�s cre�ble.

No veo ninguna necesidad. Adem�s no queremos escandalizar a Cecilia.

Bastar� con que os encuentre en la misma cama. Pegados.

- Vale. - Eso es.

Ya est� el masaje.

�Qu� pasa? Esto es bueno para la circulaci�n de la sangre, viene muy bien.

- �Qu� es, otro Atila? - No, �ste se llama "Maramaldo".

Es un poco m�s traicionero, sobre todo para alguien no acostumbrado al alcohol.

Tranquilo, no se preocupe por m�.

No, no me gustar�a que Lisa me acusase de querer emborracharlo.

No hay peligro de que me emborrache. Y adem�s no es la primera vez que bebo, cr�ame.

- Mejor. Ser� mejor que se limpie. - �Que me limpie?

Que se limpie aqu�. Est� lleno de carm�n.

�Se lo limpia con la lengua o quiere que se lo limpie yo?

Aqu� debe de haber un kleenex.

Espere. Aqu� tambi�n, perdone.

Est� lleno de manchas de carm�n. �Pero qu� ha estado haciendo con Lisa?

�Ha estado casado alguna vez?

S�, dos o tres veces. Tres, para ser m�s exactos.

- �Y tiene hijos? - No.

Entonces tiene suerte, porque Lisa llega ya equipada con dos ni�os fanf�sticos.

Merde!

Esta vez no ha no ha tenido suerte, estar� contento de llevarse a casa a Bonnie y Clyde.

- �A qui�n? - A Bonnie y Clyde, a mis hijos.

Nuestros hijos. Bueno ahora sus hijos. Les llamamos as� por su propensi�n.

Los ni�os deben estar con la madre, �no?

S�, sobre todo con una madre tan hiperposesiva como Lisa. �No ha conocido todav�a a los dos cr�os?

No.

Son simpatiqu�simos, sobre todo Clyde, que es un amor.

Todav�a le falta un tiempo, pero es un verdadero talento musical.

Con s�lo 12 a�os ya toca el tambor y la trompeta.

Nosotros le animamos para que se olvide del fuego.

- �Del fuego? - S�.

No es que sea un pir�mano, pero s� le gusta el fuego.

Nosotros creemos que con el tiempo se le pasar�.

Bonnie sin embargo es simpatiqu�sima, muy despierta, siempre jugando

con ni�os salvajes, que juegan y gritan.

De vez en cuando rompe algo pero ya se sabe, son ni�os.

- Le toca a usted. - Lo s�, lo s�...

Perdona, �no hab�amos quedado en que nos tutear�amos?

No es culpa tuya, �Sabes? Debe de ser del taco. Claro, no tiene tiza. Mira all�.

- Aqu� no est�. - Mira en el armarito de abajo.

- �En �ste? - S�. No, no, no... Ah� no.

Perdona, lo siento... Esa es mi videoteca personal de pel�culas porno.

�Son muy porno?

Digamos que son �ntimas: "B�rbara a caballo", "Lola y la fusta", "Lul� arriba y abajo",

"69", "Blanco y negro", "Deep ass"... Culo profundo.

- Las dirijo yo. - �T�?

Lo siento mucho pero no te las puedo dejar.

Perdona, pero �por qu� me las ibas a dejar a m�?

Ah s�, es verdad. Ahora la protagonista la tienes t�, as� que si quieres puedes grabar con ella.

- �La protagonista? - Lisa. �No lo sab�as?

Ella es la actriz de estas pel�culas, fant�stica, qu� genio. Ten�as que verla con la fusta.

C�mo mueve la fusta. En serio, de verdad...

- �Quiere decir Lisa? - S�. Pero no est�n a la venta.

S�lo las vemos ella, yo y alg�n amigo de confianza.

Mira, si no te ha hecho todav�a el n�mero de la gata enloquecida, dile que te lo haga.

- �La gata enloquecida? - S�. Es buen�simo.

No lo puede hacer muy a menudo porque tiene que esperar a que le curen los rasgu�os.

Pero a mi entender, a mi gusto, el n�mero m�s bonito es "Blancanieves y los 7 enanitos".

Obviamente hace de Blancanieves, y los 7 enanitos no son exactamente los de Walt Disney.

- No, basta. - S�, s�... basta, voy a preparar la cena.

- No habr�s visto mi... - Ah, la protagonista.

- Lo has emborrachado, �eh? - Sab�a que me echar�as la culpa.

- No estoy borracho. - No habr�s visto mi fusta.

Perdonad mi p�simo franc�s, pero la cena est� lista.

"Canard � l'orange", vulgarmente conocido como pato a la naranja.

Qu� bien... Felicidades.

Si, el pato a la naranja forma parte de nuestra historia, en la historia de amor entre Lisa y yo.

Ten�is que saber que en nuestro viaje de novios a Par�s, Lisa y yo comimos pato a la naranja.

Y cada a�o, cuando hacemos nuestro viaje de novios,

porque hacemos uno al a�o, comemos pato a la naranja. �Verdad, amor?

- S�, cari�o. - Oh, qu� rom�ntico...

Este a�o, sin embargo, no habr� viaje de bodas.

No cari�o, pero date prisa, venga, que se enfr�a el pato.

S�, s�... O por lo menos no... conmigo.

S�, porque t� este a�o lo har�s con Jean Claude.

- �Se lo llevan? - Para cortarlo s�lo.

Me gusta pensar que la vida es una consecuci�n de ciclos.

Uno empieza y otro termina.

Y cada ciclo est� marcado por el s�mbolo de la vida, el pato.

- Gracias. - Es un poeta.

Os advierto que en el pato he echado un poco de piticarmo.

- �Qu� es eso? - Una especia. Una droga un poco afrodis�aca.

Una droga afrodis�aca.

Originaria de la Polinesia. �T� la conoces, verdad peque�ina?

La peque�ina la conoce.

Vamos a ser sinceros. �Qu� tal est� mi pato a la naranja con piticarmo?

- Delicioso. - Qu� bueno.

Picantito.

- Cari�o m�o, �qu� te pasa? - El pato. El piticarmo.

Lo siento, y tanto que lo siento.

Moi aussi. Une �trange sensation...

Eso es porque est�s borracho, que es distinto. Lo estoy notando, much�simo...

Dame tu boca, dame tu mano... s�, s�.. M�s, m�s... S�, s�.

Os advierto que apenas he echado piticarmo.

Doctor Stefano, qu� bonito es ver a dos personas dej�ndose llevar por el placer de los sentidos.

- Lisa, no he puesto nada de piticarmo. - �Ah no? Ser� la f�erza de la sugesti�n.

- C�mete el postre, que lleva miel. - �Qui�n quiere un poco de macedonia?

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