All language subtitles for ¡Vivan los novios! (1970)1h20ComDrm

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Original subtitles

Cuidado, hijita. Gracias.

Gracias.

¡Bueno! ¡Adelante ahora!

Ven aquí, mamá.

Ánimo, ya no hay escaleras. Aquí irás muy bien, mamá, como en un ascensor.

No te preocupes, que esto es seguro. Tápate los ojos.

Anda a mi sombrerera. Gracias.

Muchas gracias.

Tú tápate los ojos.

Cuidado. Y no se preocupen, cuidado con eso.

Vamos. Despacio, muy despacio, por favor, que va un enfermo.

Despacito. Cuidado.

Tranquila, tranquila, que ya estamos llegando.

Ahora despacio, eso.

Ya hemos llegado.

Igual que los astronautas, en una cápsula. Ahora salga con mucho cuidado.

Gracias, señor.

Pero mamá, si es Pepito, el hermano de Loli, y no le ha saludado.

Ahora les saludo.

Toma, gratifica a esos señores. Dale eso.

Pepito, el avión.

Ni la más linda impresión.

Tengo que ir a nacer de bajar por las escaleras. Y a mí las escaleras, qué

horror.

Tu hermana, cómo ha engatusado.

A mí, Leonardo.

Eso, y Loli, ¿cómo ha venido? No podía dejar la tienda, ya sabes, los

preparativos, las amigas, el traje. Claro, claro. Un momento, voy a arreglar

de la lua, ¿eh? Ah, muy bien.

Mamá, ahí está.

Apóyate.

¡Qué solana!

Hombre, ¿dónde vas? Pero si es por aquí.

Un beso, un beso. ¡Ay, qué guapa! ¡Y qué alta!

¡Ladrona! ¡Más que ladrona! ¡Qué hombre te vas a llevar!

Buenas. Ni comparación con las fotos. ¡Pero ni comparación!

Espera, mamá, te equivocas. Bueno, bueno, bésala tú primero.

Perdóneme. Qué indiferencia, porque en las fotos está guapa.

No sé, parecía más poquita cosa. Mira, aquí tienes al Loli. Loli, cariño.

Bueno, ya están aquí.

Loli. Un ángel, Leonardo.

Un ángel.

¿Qué tal el viaje? Bien, muy bien, estupendo. Ni un bache, nada.

Con permiso.

¿Lo ves?

This is not for sale.

I'm sorry.

Try this one.

Que rica, que solete.

Ya está aquí todo el equipaje.

Vamos, les he preparado un apartamento. Un apartamento. Por Dios, nosotros como

pajaritos en cualquier parte.

Atiende a esa.

Adiós, buenos días. Para aquí, para aquí.

Over here, please.

Do you understand me?

Ahora, ahora.

Bueno, no sé si te gustará.

Vamos a ver.

¿Qué te parece?

No los hemos empeñado nunca.

Ni en la guerra. De la madre, de la madre, de mi madre. Gracias, muchas

70 .000 pesetas, dicho por el tasador. Aparte el valor material.

Que luego el trabajo artístico... Son preciosos, preciosos. Mi regalo de

Vamos, estará usted cansada.

¡No, escaleras no! Calma, calma, mamá, calma, que no las subes, no las subes.

que mamá no puede subir escaleras. Bueno, subir sí puede, pero bajar... ¿Y

hacemos? El vértigo.

Podemos ir a un hotel. Digo, por el ascensor.

¡Qué tontería! Tenemos cuatro apartamentos libres.

Espera, voy a intentar cambiar a esos de bajo. Voy a por las llaves.

¿Todo esto es suyo?

¿La tierra?

¿Los apartamentos?

Es suyo y de los hermanos.

Pero Carlos no cuenta.

Está... Tontito.

Parece que no están.

Por aquí, por favor.

Venga, venga, a ver si le gusta.

¡Oh, maravilloso! Con esta luz.

Mira, mamá, el mar, el mar.

¿Puedo irme?

Disculpe, pero las puertas se cierran.

¡Es imposible, pobre!

Sí, ellas son las enfermeras.

¡Pepito!

Pero la crucecita, no... Salgan, por favor, que enseguida hacemos el cambio.

Los del bajo C al segundo D. Y si protesta, nos echa. Tengo que probar

ahora mismo, ¿comprendes?

Por aquí, por favor.

usted se sienta aquí tranquila y en cuanto esté el apartamento listo...

es un palacio! ¿Y en este sitio?

Es que lo han declarado zona artístico monumental.

Vino de Madrid un tal señor Chueca. Vio la casa, le gustó y nada.

Que ahora no podemos ni revocar la fachada. Mira, mira, qué vistas tan

Se ve todo el pueblo.

Ah, lo verás mejor por el aparato que tal de joven.

A ver, a ver.

Agárrate, no debíamos haberte subido aquí.

Luego para bajar... Leo,

arreglado. Bien, bien. Ya vamos.

Precioso. Qué hermosura.

Nosotras tenemos que hablar de la boda. ¿No le importa, doña Trinidad?

Vosotros id a vuestras cosas.

Toma, mamá, échalas. Y ten cuidado.

Loli, no me quedo tranquilo.

Señorita. Hombre. Sí, por favor, sí, usted. Es el cine en color.

¿Le importaría sujetar a mi madre? Es que parece deber tigollos.

Sujetar.

Sujetar, sí, sujetar. Muy bien.

Qué maravilla. Muy agradecido. Vamos.

Qué maravilla.

Mire, se lo estoy diciendo.

No lo ve usted.

Dolores, su venir, mi casa.

Lea.

Suvenir Dolores. ¡My house!

Esta es mi casa.

¡Mire! Y esta es mi hermana. Oiga, ven aquí.

Esta, esta es mi hermana. Otra vez, Carlos.

Yo estoy perfectamente. Me acuerdo de todo.

Pero se han empeñado estos turistas de... Sí, he leído este adre. Pero no

que está bien.

Entonces, ¿por qué le han puesto este cartel? Porque es que a veces se me

todo. Bueno, es igual. Muchas gracias de todos modos. Para mí ha sido un placer.

Adiós.

¿No saludas a Leo? Sí, hombre. ¿Qué hay? ¿Cómo estás? ¿Cómo estás tú?

¿Quién es usted?

Ya está otra vez.

Es Leo, mi novio. Yo soy tu hermana. Nos casamos mañana.

Bueno, anda a tomar el sol y a cuidar de esa señora que está mirando por el

catalejo. Que no se caiga. Y dale pesetas.

¡Qué cruz!

Y que lo digas, Carlos, así y mi madre con el vértigo ese.

Menos mal que ahora te tengo a ti, porque Pepito...

Leo, el lancha y el hotel Bergantina a las

dos y media. ¿Cuántos vienen de tu parte? Solo el apoderado del banco y su

señora. Iban a venir más, pero... ¿Que nos pueden ver?

Bueno, entonces dos invitados vuestros y veintitantos nuestros.

Encargaremos 30 cubiertos, ¿te parece?

Sí, pero antes podías darme un beso, ¿eh? Bueno, qué pesadito.

Pero uno solo, ¿eh? Y rápido, que yo te conozco.

Ven aquí, ven.

No,

no, no, no, no, no, no, no, no, no, no.

¿Y usted es el que se quiere casar?

¿Qué es un soltero? Nada, un animal incompleto.

Y en cuanto pasen unos años, padre, me casó. ¿Más a causa de las fornicaciones?

Cada uno tenga su mujer y cada una tenga su marido.

¿Saben quién lo ha dicho?

Lo ha dicho San Pablo.

Epístola a los Corintios, capítulo 7, el que sea, el versículo 2.

Perdón, padre, pero no reparaba en las señoritas. No, no, miraba las sandalias.

Tengo los pies planos y la clase de calzado ortopédico. No lo tome a mal,

Leonardo es de Burgos. No está acostumbrado como nosotros a...

Por eso el hombre dejará a su padre y a su madre y se allegará a su mujer. Y

serán dos en una misma carne. San Pablo, Epístola a los Efesios, capítulo 5,

versículo 31.

La cortina... Sí, sí.

Este Leonardo es un alma de Dios, padre.

Un cigarrillo.

No, tengo promesa.

Si es un infeliz, hombre.

Fíjese, el año pasado vino aquí a veranear. ¿Y qué hizo?

¿Trabajar a las extranjeras?

¡Ah, qué va! Se enamoró de mi hermana, ya ve usted.

Esperemos que sea para bien.

Gracias.

Supongo que es usted católico, practicante. Sí, sí.

Mire, he cruzado a activistas, ¿eh? No le molestará.

Que le haga algunas preguntas, doctrina cristiana. No, no. Puro trámite. Sí, sí,

estoy a su disposición.

El credo.

Pero el antiguo, porque el nuevo... El credo. El antiguo.

Creo en Dios Padre, Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo

Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y

del Espíritu Santo. Padre. Nació de Santa María Virgen. Padre. Ya, ya. Hay

sueca que quiere confesar. ¿Sueca?

Ah.

Pero también la sueca se... Sí, y con más contrición que muchas indígenas.

Vosotros pensáis que todo el monte es orégano. Y no, Pepito, no.

Yo también quería confesar, porque así mañana me dedico a mi madre y quería

acompañarla a la peluquería para... De acuerdo, de acuerdo. Espere su turno.

¿Has visto?

Viniendo con mi brazo.

¿Crees que se abre?

De padre, confesión, confesión.

Vamos, es la mía.

Si es la pintora, ya te contaré.

Siéntate, hijo, hay prioridad.

¿Qué ansias?

Anda, ven conmigo.

Escuche, don Pepito.

Hay que decidir lo de la guirna. Es verdad, hay que decírselo a Loli. No,

tengo que confesar. Pero no pongáis demasiadas flores. Qué horror.

Bueno, bueno, tú a confesar.

Nosotros arreglaremos eso.

Mira los tortolitos.

Como tú.

Mañana.

Vamos.

Anda,

tú apuéstate que es tarde.

Espera un poco, hijo.

Se están tan ricamente.

Adelante.

Pasa.

Está abierto.

No, no, no, perdón, perdón. ¿A alemán, no?

¿Francés? ¿Qué parle un petit peu?

Ah,

usted es de las enfermeras, que viene a por la piscina, ¿no?

Mamá, tienes que levantarte que no es nuestro.

¡Oh, lo a gusto que estaba!

Cuidado, cuidado.

No,

no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no,

no, no.

Moi, moi, moi, je suis el cuñado.

No, el beau, el beau frais. Ah, ya, ya, ya. El beau frais, el bello,

no, de los propietarios.

Y también de souvenirs. Yo... Luego...

Bámbola. Perdí.

Yo...

Gracias.

¡Hombre, gustas! ¡A pan, chupete!

¿Qué haces, loco? ¿Qué te haces?

¡Uy, uy! ¡Qué compré! ¡A mí!

¡A mí!

¡A mí!

¡A mí!

¡A mí!

¡A mí!

¡A mí!

¡A mí! ¡A mí!

¡A mí!

¡A mí!

¡A mí!

¡A mí!

¿Quién es esta alemana?

¡Leonardo!

¡Leonardo!

No grites.

¿Qué haces ahí?

Pues aquí, con las enfermeras.

Me voy a refrescar los pies.

¡Cuidado!

Y acuéstate, que es muy tarde. Ve calentando el agua de la irrigación, que

voy yo.

Prefiero sentarme aquí, que está muy blandito.

Haz lo que quieras.

Mademoiselle.

Bien colocado. Pero la mano...

¡Yudoka! ¡Cordon bleu!

¡Karate!

¡El baby!

¡Muy grande! ¡Muy grande el baby!

¡Muy grande!

¡Muy grande! ¡Muy grande!

¡Adiós!

Chao. Chao.

¡Gracias!

Magnífico. Sí, sí, sin duda.

Muy inspirado, muy moderno, muy... La sueca.

Usted es la pintora sueca. La he visto... Uy, perdón.

¿Cómo?

Ah, la católica irlanda.

¿No me recuerda?

Yo estaba en la iglesia confesando.

También soy católico.

I'm sorry, I don't understand.

Have you a cigarette?

Ah, sí, sí, sí, oui, oui.

Voilà.

Vous parlez, parlez français?

No, no.

Es que con la brisa... Ahora, tome.

Yo tengo más en casa. Y el encendedor, todo.

Se lo doy.

¿Y la pintura ya terminada? Sí.

Bien.

Oiga, ¿y usted no ha dormido?

¿Dormido? Oh, mira.

¿Yo? Sí.

¿España? España.

¿Chuchu? Sí, allá.

¿Cuánto necesita?

No lo sé.

Solucionado.

Oh, muchas gracias.

Gracias, eres linda.

No, no, no, nada de gracias.

La pintura es magnífica. Lo vale, lo vale.

Permítame.

Tenga.

La acompaño.

Ah,

munición. ¡Pum, pum, pum, pum, pum!

Ah, pacifista.

Rebelde, muy bien.

Por aquí es mejor.

¡Cuñadito!

¡Cuñadito!

Pero bueno, pero perdone. ¿Pero qué hace esto aquí?

No, nada.

Despedida de soltero, ¿eh? No, hombre, no, te lo juro. Estaba viéndola.

¿Cuánto le has dado? Nada, ¿qué le voy a dar? Déjala, déjala, agarra.

Agarra aquí y déjate guiar por un espejo.

Con que querías hacer la picardía, ¿eh, cuñadito?

La verdad es que me pareció que una aventurilla antes de casarme, porque eso

sí... ¿Qué dice?

Yo después de casarme, yo a tu hermana la respetaré como... Pero hombre, si con

la pintora no hay nada que hacer, si lo sabré yo. Pero ¿dónde vamos?

Espabilate, Leo.

Cuida de eso.

Ya.

A la derecha, hombre, a la derecha.

Anda, que una noche así sin tu madre no te la esperabas, ¿eh?

¿Es el yate?

Sí, allí, allí.

Me dan calambres. Eso es la falta de ejercicio. Cuando yo te diga aborda. A

derecha, a la derecha.

Abordando.

Ya.

Eso es.

Que no te vas a caer, Leo.

No tengas miedo.

Anda, agárrate bien.

Esto se va.

¡Tú!

Ata.

Ata la paellera.

Métela por las asas, hombre.

¿Eh? Pero a mí, a mí no me conocen. No me dirán nada.

Tú ata y sujétala bien cuando yo tire.

Dame la cuerda.

Los zapatos.

Déjalos, déjalos.

Es que son los de la boda.

Me los puse para dar los de sí.

Mañana te compras otros. Sí, otros.

Y mi madre.

¿Qué le digo yo a mi madre?

Pero es que no sabes estar sin la mamá.

Anda, ahora a lo nuestro.

La paella empieza a oler. ¿La tienes ya?

Espera.

Venga, arriba.

Arriba.

A ti hay que picar de arte.

Ánimo.

Dame la mano.

No, no.

Venga. Aquí no hay nadie.

Te vas a matar.

¿Estás seguro? Si me hubiera ido con la pintora,

a mí me gustaba mucho.

¿Dónde estarán?

Yo tengo hambre.

Escucha, puro modern jazz.

Espabilate, cuñadito. ¿De verdad no huele mal?

¿Qué va?

Espera, espera.

Venga, hombre, venga.

Esa voz es la de derecha.

Ay, ay, ay, lo que debe haber ahí abajo.

Señoras y señores, ha llegado la paella.

No, no, no.

¿Pero has visto?

¿Has visto?

Lo que hay aquí, madre mía, lo que hay aquí.

¡Vayan, Pepito!

¡Aquí está la paella! ¡Soy Pepito!

¡A la poja, Pepito!

Cornuto, claro. Si es que han tardado dos horas en prepararme la paella.

Anda, vamos arriba a tomar un poco el aire.

Habría que esa voz es la de Gretchen. ¿Con quién estará? Bueno, dentro de un

rato les veremos a todos aquí arriba. ¿Quieres?

No.

Ahora fumaremos un pitillo aquí tranquilos y luego... Y luego vuelvo a

zapatos.

A ver cómo le explico yo a mi madre.

Y a tu hermana.

Espera, tú tienes las que quieras todas las noches, pero yo en burgos, de

negras. ¿Por qué no me la dejas?

Primero me la presentas para romper el hielo.

Vení. No te preocupes, déjame venir.

Ahora verás.

¡Ha llegado la paella!

¿Por qué no me quiere nadie?

No digas tonterías.

Aquí, sin ir más lejos, este amigo mío te adora.

Soy una desgraciada. Olaf abajo con una de esas francesas sucias. Diviértete con

esto. No.

Es banquero. No.

Un banquero muy rico. Lo vas a pasar muy bien con él. Anda, que es tuya.

¡Olaf!

¡Olaf!

Olaf es sueco, ¿verdad? No.

¿Seguro? Gente sin principio. Pero no hay que ponerse así. Tienes que comer.

Abre la boquita, mujer.

A ver, poquito a poco, poquito a poco.

¡Le mato! ¡No, no, no! ¡Le mato! Y después yo me mato a mí. Ven conmigo,

pequeña. Esta noche es nuestra.

Le matas mañana.

Mañana. Pero ahora es muy buena. ¿Por qué no me traes a Olaf?

Te lo vamos a traer ahora mismo. Pero Olaf no te conviene. A ti lo que te va.

Es un español, un hombre serio, fiel, como yo. El mismo idioma, la misma

religión, lazos comunes. Y ahora la negrita va a ser buena y va a comer un

poquito de paellita para que Leonardo no se ponga triste.

Un besito.

Mátala.

Hágatelo. Ya esa descarada de frases, le harán coloso.

No, mañana, todo eso mañana, esta noche, te olvidas de ese... No, no, no puedo

olvidarlo, no puedo olvidarlo.

Le quiero mucho, mucho, pero le quito mi coche.

Ella. ¿Qué es esto?

No, no, es frotación.

¡Oh, qué suerte!

¡Loli!

¿Qué haces aquí?

He salido.

Me he portado como un imbécil. Quiero que lo sepas.

¿Que has salido? Sí, pero me arrepiento. Por eso he subido por la terraza.

Perdóname, no hice nada. Tú eres la única mujer de verdad.

No me toques, no me toques. Sí, sí, te toco. Te toco y te beso porque te

Porque mañana nos casamos y no he hecho nada, te lo juro. Podré comulgar sin

confesar otra vez.

No, Leonardo.

Si sigues, tendremos que confesarnos.

Mejor juntos, confesemos juntos.

¡Quita! Sin zapatos, medio desnudo. ¡Qué vergüenza!

Fuera de aquí, bebé.

Fuera, que mañana hablaremos. Sí, total, mañana.

¡Fuera!

Mujer.

No despiertes a mis hermanos.

¡Mamá!

Ardo, trae la carretilla.

Pepito.

¡Eh, Pepito!

¡Ah, hola, darling!

Hasta el polvo. Como si no me hubieras oído todo el rato. A ver, ¿dónde están

mis cosas?

¿Qué cosas?

Esta es la que me quitó tu amigo anoche. Tengo una fiesta y las necesito. Yo qué

sé dónde están. Venga, Carlos, date prisa. Tu amigo lo sabe.

Ok, ya se lo diré.

Pero ahora déjame, hombre, que se me deshace el hielo. Vamos, Olaf, vamos.

Ya está.

Anda un poco a ver.

Me lo dijo la pobre.

No salgas, hijo.

No salgas. Pero yo... Si la hubieras hecho caso.

¿Ustedes también?

Pequeños. Pues es el 41.

No te preocupes, serán de 100 seguidas.

Vamos.

Tú quédate en la tienda que van a traer más hielo.

Cierra.

Pero... Pero, ¿cómo?

Mejor ponerle hielo. No, hielo no. El frío conserva, ¿comprendes?

No, Loli. No soy capaz.

Primero enterrarla, aplazamos la boda, una semana, un mes, lo que queráis.

Pero la enterramos primero.

Recapacita, Leo. Eso, recapacita.

¿Qué es más fácil, aplazar una boda o un entierro? La boda no podría celebrarse

hasta dentro de un año. O seis meses.

Eso por lo menos.

Los invitados ya estarán preparándose. El lunch encargado.

Y los billetes del viaje de novios, Leo.

Pero... Pero... ¿Cómo podéis pensar que hagamos el viaje?

Aparte del viaje, hay algo más importante.

¿El qué?

¿Tú te lo imaginas?

¿Te imaginas la vida de un hombre solo en Burgos, donde sea?

Porque estaría solo, Leo.

Me queda el banco.

¿Y yo, aquí esperando el alivio de lutos, sin ilusión y sin nada?

En cambio, ¿qué tiene de malo aplazar el entierro unas horas?

Vamos, piensa que tu pobre madre no ha muerto. Se ha acostado porque no se

encontraba bien.

Ahora os vais a la iglesia, os casáis.

Y al volver descubrimos que la pobrecilla... Llamamos a la funeraria,

enterramos como Dios manda y... Y os vais de viaje de novios.

Pepito, por favor.

Vaya. Anda, que le dé el aire. Qué oportuno.

Vamos, vamos, anímate.

Voy por el abanico.

A la cama, llevarme a la cama.

A la cama no. ¿Y qué hacemos entonces?

Nada de cama, no hay tiempo.

La melisana.

Anda tú, trae un poco de agua. Vamos.

Yo sé todo lo que tu madre representaba para ti. Y azúcar.

Vas a necesitar consuelo, mucho consuelo.

Hará bien salir, distraerte.

Y Loli te ayudará a superar la desgracia. No comprendes que tengo

Pero yo no puedo ir a la iglesia porque se me va a notar.

Tienes que ir, convéncete de que es la única solución.

Anda, hombre, haz un esfuerzo, Leo.

Que haga un esfuerzo. Hay una muerta. No te importa.

¿Tengo que llorar?

Que no te importa.

Pero bueno, vamos a ver. ¿Tú a qué has venido?

No me acuerdo.

Vaya por Dios.

Estabas en la tienda esperando el hielo. ¿Ha pasado algo?

Pedro Calonge.

Calonge, el apoderado del banco. ¿Te das cuenta?

Incluso por atención a ese señor.

¿Cómo le explicas que lo que se celebra es un entierro después de haber hecho el

viaje? Leo, recíbele tú.

Yo me echaría a llorar. Además, mis amigas están arriba.

Si no subo, van a sospechar algo.

Vamos, ánimo, vamos. No puedo, no puedo.

Venga, vamos. Anda.

No puedo andar. Anda.

Un momento.

Entra aquí. Yo me voy a la cama. Pero ven aquí, ven aquí. Yo me voy a la cama.

Tranquilízate. Eso es. Dame un clavel.

¿Un clavel?

¿Para qué? Ya está.

Y tú no has visto nada de nada. ¿De qué?

Pónselo bien, Dolly.

De nada. Ven.

Coraje, Leo.

Mucho coraje. Lo tendré.

Que no note nada tu jefe. Ya se me ha ido el hipo.

Disimula.

Aquí está nuestro hombre.

¿Qué tal, amigo Pozas?

Bien. ¿Cómo se siente?

Bien, muy bien.

Mire, le presento a mi cuñado. Mucho gusto.

¿Qué tal el viaje?

Perfecto. Uy, perdonen, pero los callos. ¿No sabrían de algún pedicuro? Eso mi

hermana, luego se los arregla mi hermana. Tiene una mano fantástica. ¿Y

señora? No se encontraba muy bien. ¿Y cómo el viaje es tan largo?

También la madre de Leonardo está un poco pachucha. Se ve que el avión no le

sentado muy bien. Pero nada de cuidado.

¿Verdad, Leo? Sí, solo pachucha. Vaya por Dios.

Son grandes, ¿no habrá un número más pequeño?

Sí, permítame.

Bien, Pozas, bien.

¿Sabe lo que es esto?

Una cartilla al 2%. Exacto.

Con una primera imposición de pesetas... Venga, hombre, acérquese.

¿Pero qué le pasa, Pozas? Los zapatos, un poco pequeños. Pero esto es

Va como ve, sin titular.

¿Por qué?

Porque el nombre del titular esperamos ponerlo dentro de nueve meses y usted

cumple.

¿Comprendido, Pozas?

Concretemos. ¿A qué hora es la boda?

La boda... A la una.

Falta una hora, una hora, poco más o menos. ¿Tendré tiempo de cambiarme? Sí,

claro.

¿Pero qué le pasa ahora? La emoción, la gratitud por el regalo.

Por favor.

Vamos a ver, pruebes esta. Gracias, gracias.

¿Sabe usted de algún hotel animadillo? Claro.

Compréndame, no es que yo piense en mi edad, pero en fin, sí que me gustaría

asomarme a esta Babilonia.

Eso está hecho, señor Calonge.

Un momentito.

¿Qué?

¿Cómo sabe la playa?

Escotes. Ya no me duele, ya no me duele.

¡Opa!

¡Guapa!

¡Doyla! ¡Doyla!

Alemana, pura rata germánica.

¡Froilandia! ¡Serenata!

¡Serenata!

¡Ay, qué chévere! ¡Natia, Natia!

¡Cómo! ¡Qué chévere!

¡Mi bebé! ¡Qué chévere! ¡Qué hermoso!

¿Quién? Nadia.

Nadia. Gracias.

Adiós.

Adiós. Adiós.

Adiós. Adiós. Adiós. Adiós.

Adiós. Adiós. Adiós. Adiós. Adiós. Adiós.

Adiós.

Adiós.

La muerta se está mojando.

Pero pon otra cara, hombre.

Vamos a casa.

Y el banquete. Si no vamos, van a sospechar. Tienes razón, Loli. Lo peor

pasado. Vamos, sonríe.

Ya está.

Con la disculpa de los papás.

Bueno, y es usted de la cofradía de los descontentes. Es una broma, cosa. Su

señora es encantadora. ¿Me permite?

Pues ahí lo tiene. Parece que ya se ha arrepentido. Venga, que ya es un poco

tarde. Vamos.

¿Qué pasa?

¡Hey!

¡Espera!

¡Felicidades! ¿Eh?

Te casaste.

¿Cómo? ¿No me recuerdas?

¿Yo? Me dieron 500 pesetas por la noche, ¿recuerdas?

Dice esta señorita que anoche le diste 500 pesetas por dormir. No hagas caso,

hagas caso, Loli. Está equivocada.

Anda, vamos, vamos al banquete.

Hey, wait, please.

I just wanted to tell you it was a wonderful hotel.

I slept beautiful.

Everything was really swell.

Dice esta señorita que la noche ha sido fantástica. Vamos, que lo ha pasado muy

bien. Que no, Loli, luego te lo explico.

Mademoiselle está equivocada.

Púsape todo. Un equívoco, comprende. Ah, malentendí.

Yo a usted nunca... Vista, ya.

Llamé, llamé, mamí. Bueno, ya sabes, hombre. Especial, ¿eh? Pero hombre, que

ayer te mandé a estos ingleses los del Oriental.

Está bien, está bien. De acuerdo, y luego me mandan a probar esa casa. No te

olvides. Menudo sinvergüenza. Pero venga, vamos, vamos.

Ponte bien ese clavel.

Eso.

Anda, que esto no cabe.

¿Tanta pamema y anoche?

Que no, Loli. Que no, que no.

Permítanme, yo abriré.

Señora.

¿Quién le lleva a usted, padre?

Vicente en la furgoneta. No te preocupes por ella. Anda, sube, pobrecita. Sube

tu tramposa.

Sube, sube. Déjate de besos ahora. Sube.

Vamos.

Leonardo.

Matrimonium quittolis peccatamundi.

¿Le han dado algo para mí? Ni un duro hijo.

Carlitos. Muchacho, no te distraigas.

Mire. Comprende.

Comprende por qué no quería que le entrara a usted la tarta.

Pero está muerta.

Desde anoche. Y ellos la han dejado aquí con hielo. Y me han casado. Y me han

hecho ir al banquete.

¡Hasta bailar!

¿Era el vals?

Cálmate, Leo. Permítame explicarle, señor Calonge. Déjeme un simple

del entierro para no demorar la boda.

Usted que es un hombre práctico. A mí no me mezcle en este lío. Pero si no ha

pasado nada.

Hemos dejado a doña Trinidad en la cama porque no se sentía bien.

Ella misma ha animado a su hijo a casarse.

Ha pedido, bueno, eso sí, que le trajésemos un trocito de tarta. Se la

traído y nos la hemos encontrado. Ha ido un vértigo.

Usted sabe que era propensa. No, ve lo que le decía. Ahora llamamos a la

funeraria y todo arreglado. Un momento, un momento.

Primero debe venir un médico. Hay que certificar la defunción, señores.

le telefoné ahora mismo. Espere, espere.

El médico apenas vea el cadáver llamará al forense. Y el forense descubrirá

que... ¿Pero desde cuándo está muerta?

Anoche, no sé.

A las dos, a las tres, a las cuatro.

Solo la dejé en la terraza, tan tranquila.

Digamos que murió a las dos.

Ustedes han salido hacia la iglesia a la una menos cuarto.

Once horas de diferencia, señores. A un forense no se le escapa eso. Pero con el

hielo. Yo le he puesto hielo. Error. Ha precipitado usted el rigor mortis. O sea

que el forense tendrá la impresión de que lleva muerta muchas más horas. La

policía. Va a intervenir la policía. Eso.

Espero, Pozas, que me deje fuera de este desagradable asunto.

Calonge, venga aquí. Déjeme. La policía.

Por tu culpa. Todo por tu culpa.

Canalla.

Sinvergüenza. No grites los clientes. Que se enteren. Y su jefe. Que lo sepa

jefe. Dejó a su madre sola para irse a pendonear.

Cuando pasó por tu puerta.

Cuando por tu puerta pasó.

¡La perro! ¡Hay que saber beber!

¿Has visto cómo nos ha puesto el tío guarro? ¡Cuidado la muerta! ¡Que se cae

muerta! ¡Adiante y no digas muerta!

Tienes que comer algo.

Hay que sobreponerse, luchar.

No te mortifiques.

¿O es que crees que yo no sufro?

Con el poco tiempo que la conocía a la pobre, y ya me había encariñado.

Leo.

Leo.

Dime algo, cielo.

Yo te quiero, Leo.

Ya sé que va a ser difícil, pero voy a hacer lo posible por sustituirla.

Porque yo sé todo lo que tú la necesitabas.

Leo, ahora que somos marido y mujer... ¿Cómo puedes pensarlo?

Ya está.

¿Cómo estás, Leo? ¿Qué tal ese ánimo?

He pensado que te gustaría conservar estas cosas.

Ni un cabo suelto, Leo.

He denunciado su desaparición en la comisaría.

¿Qué? ¿Desaparece? Y no las lleva puestas.

Hubiera sido una pena perderlas.

Además, no aparecerá.

Es para el alquiler del Belomar, ¿no?

Entonces, dado que, naturalmente, ustedes suspenderán la luna de miel,

estima que volverá al trabajo, amigo?

Es que yo había pensado quedarme por si aparece.

Al menos mientras me dure el permiso que ustedes me dieron para casarme.

No sé, no sé.

Usted sabrá lo que hace, Potters.

Señora a sus pies.

Ha sido un placer conocerla. A pesar de las tristes y desagradables

circunstancias en que nos hemos conocido.

¡Felices vacaciones!

Hola. Adiós.

Bien pozas. Hasta cuando vuelva.

La muerta. Han encontrado a la muerta. En la playa. Está en la playa. ¿Dónde

está Pepito? ¡Pepito!

No, no puede irse. Señor Calonge, tiene que avalarme. Decir que yo no quería.

Que han sido ellos. No quiero saber nada en absoluto de esa sucia historia.

Qué desee, qué desee, por lo que más quiera. Y no le diré nada a su señora,

palabra de honor.

Pozas, Pozas, usted se equivoca. Ha interpretado mal.

Suerte.

¿Qué ha pasado?

Una desgracia, pero hay que sobreponerse.

¿Y la flecha? Nada, la flecha nada.

Parece que ya había muerto cuando nosotros habíamos denunciado la

allí. ¿Se encuentra mejor?

Y recién casado.

Fíjese.

¿Qué, se ha recuperado? Sí, sí, muchas gracias por todo.

Perdone, pero nosotros tenemos que servir ahora un lunch aquí en la

Comprenda que la presencia de un cadáver en la playa... debemos evitarle al

turismo una mala impresión.

Acompáñeme, debo telefonear. Por aquí, por favor.

¿Lo ves cómo ha ido bien todo?

No,

no los detienen. No, qué tontería. Ahora los trámites de rigor.

Luego el entierro.

Lo querrás de primera, claro. Lo mejor, lo mejor.

De acuerdo, de acuerdo.

Mientras yo voy a la funeraria, tú puedes volver a casa con Calonge.

¿Y dónde está?

Pero si estaba aquí ahora mismo. ¿Dónde?

Se habrá metido en el hotel.

Leo, ya está bien. No seas niño.

Es mucho mejor que haya salido. Así la has vuelto a ver. La podremos velar.

Incluso si quieres llevártela a Burgos.

Salga, alarmista, salga, hombre. ¿Pero dónde se ha metido? Ninguna sospecha.

¿Pero qué sospecha? ¿Por qué iban a sospechar? ¿Ha sido todo normal?

Normal. Todo normal.

No voy a llegar al juzgado. Ya casi están.

Eres un atolondrado.

Pero ¿cómo no has visto la fuente?

¿Se puede?

Sí.

Adelante. Pasen.

Señora, lo he sentido mucho. Gracias.

Resulta que el señor, hablando, hablando, es un colega nuestro, director

banca de Zuri, ya sabes, suiza, y viene a darle pésame.

Gracias.

¿Usted sabe en qué manga va el luto?

Pero si es igual, Loli. En la izquierda, seguro. Muy bien, yo voy a acompañar a

estos amigos y pasaré luego a velar a su pobre madre. Vamos.

¿Qué se va? Un último favor, señor Calonge. Es la esquela. Pero es que...

no, mejor que se quiera aquí. Nosotros vamos a una fiesta.

Verá, es la esquela. Yo no puedo. Me entra una congoja cada... Ah, exacto.

Oh, muchas gracias.

Cada vez que intento... Mire, soldaditos de plomo.

Una compañía de lanceros del imperio austrohúngaro.

Comprende, pofas, comprende ahora.

Esto. Esto es lo que me une a ese caballero y esas señoritas y no lo que

sospecha. ¿De acuerdo? Sí, perdóneme, pero el chupete... Bueno, bueno.

Y ahora vamos con la esquela. ¿Dónde podemos...? Por aquí, por favor.

Gracias.

Acomódese.

Loli, dale.

Vamos a ver.

Doña Trinidad... Navarro de Pozas.

Navarro, viuda de Pozas.

Eso es lo correcto. Claro, lo ve como yo lo puedo.

Falleció ayer en accidente. No, eso no.

Déjelo en muerte natural.

Bueno, como quiera.

Arreglado.

Su apenado hijo...

Leonardo, hija política Dolores.

Habrá que poner del comercio. Digo por la tienda. Bueno.

Ruegan una oración por su alma.

¿Y mis hermanos? Loli, no compliques. Tus hermanos. ¿Qué parentesco tienen tus

hermanos con mi madre?

Lo englobamos. Pondremos Dolores y demás familia. Correcto.

¡Qué falta de respeto! ¡No se pueden callar! ¡Estamos de luto reciente!

Y tú empeñado en que la veláramos aquí.

¡Guarro! La conducción del cadáver se verificará

hoy, o sea, mañana, a las...

A las doce desde el depósito de cadáveres. A las doce... Mi madre en el

de cadáveres.

Ya está.

La llevo yo personalmente. No, no, no, yo la llevaré. Porque yo, Poza, soy un

padre para los aliados. No se moleste, de verdad. Como quiera.

Luego les acompañaré, señora.

No, no, no, no me acompañe.

Mi

madre.

¿Eh?

Está de cuerpo presente.

Ah, el depósito, sí. Al fondo a la izquierda. Gracias.

Hola, Leo.

¿Qué hay, Pepito?

¿Cómo te encuentras? ¿Cómo quieres que esté en este trance?

Bueno, bueno, hombre. Y encima me he constipado.

Bien. Mira, ha venido don Ángel del municipio. Lo siento.

Agradecido. Manolo, un amigo.

El señor Fuentes. Le acompaño en el sentimiento.

A los demás ya les conoces. ¿Qué tal? ¿Cómo están?

Perdón.

Estos amigos se están portando muy bien. Habrá que corresponderles.

Mandamos a Carlos por... ¿Tienes ahí dinero? Sí, sí. Por unas botellas.

¡Carlos! ¿Qué? Ven aquí.

¿Quiénes son esa gente tan rara? Están velando a una pareja que se ha

Tienen que tocar la guitarra. Ya lo he dicho a don Ángel, pero parece que es

costumbre de ellos.

Oye, Carlos, hay que traer a Nisi, coña.

Mira a ver si hay algún sitio abierto. El Pachá, que es un amigo. Sí, pero

deprisa, rápido.

¿Y mi madre dónde está? Tu madre está allí, pasados los límites. Hemos tenido

que salir por la atmósfera, comprendes. Yo voy a organizar el rosario. Pero yo

debo estar con ella. Sí, sí, tú puedes ir con el constipado y lo notarás. Anda.

Y pórtate como un hombre.

Oh, hola.

Yo tengo que pedirle perdón.

¿Dónde la pongo? Allí.

I mistake.

Yes, they're right.

No, no comprende. No. No comprende.

Mi madre.

Madre.

Oh, yes, mother.

Eso.

Muerta.

Muerta.

Venga.

Mire, pobrecita.

Muerta.

Muerta.

¿Tu madre?

Muerta, sí.

¿Muerta? ¿Qué pasó?

Usted...

¿Podría pintar retrato?

Sí, por supuesto.

¿Hemos empezado ya el rosario? Comiencen sin mí, por favor.

Gracias por esto.

Luego. Se lo doy luego.

Ahora estudie un poco.

Gracias.

Vamos, ven tú también.

¡Ven! ¡Venga, hombre!

¿Qué? Carlos, ¿quieres venir?

¡Oye! Anda, ven conmigo. Verás qué bien lo pasamos. Que suenan guitarras.

Bueno, bueno, pues tú te lo pierdes. Toma, ten un recuerdo. Y un besito.

Adiós, adiós. Esto es muy serio, hombre.

Pero si es que venían conmigo. Está toda la familia esperando. Vamos, entra.

Seis toros de Pablo Romero.

Bien puestos de cuerda.

Marcial Lalanda, Domingo Ortega y Manolito Bienvenida.

Al primero, lo cita Marcial desde el centro del ruedo. Para todo.

¿Lo compro? Lo compro. Al niño lo compro. Ya te pongo un piso.

No, no, yoga, imposible.

¿Qué haces?

Toma.

A esos señores y a Leonardo, el del coche.

No me apetece, gracias. De parte de aquel señor.

¿De Pepito?

De aquel señor.

¿No sabes quién es?

No, no, gracias.

¿Qué quiere decir mi mujer es un desastre? Pero lo pronuncia usted mal.

Ah,

claro, tú sabes inglés.

Un poco.

¿Y yo? ¿Sabes quién soy yo?

¿Me vas a ayudar?

Toma,

ahora vuelvo.

¿Pero por qué lleváis a la cinta de mi corona?

No sé.

Dile que yo le pido perdón por lo que hice ayer, cuando la boda.

Dile que me han... ¿De verdad que no recuerdas quién soy yo?

Ni idea.

Entonces dile que me han casado a la fuerza, que yo no quería.

Sí,

sí, de verdad.

Dile que ella no sabe cómo es tu hermana. No, tu hermana no.

Mi mujer.

Y que como el matrimonio no se ha consumado, puede durarse.

¿Por qué le da usted tantas

explicaciones? Porque como católica debe ir a Burgos. ¿A Burgos? ¿Por qué?

Por la catedral. Tú traduce.

Traduce.

Dice que como la muerta está tan estropeada, que no merece la pena

insistir más.

Dile que es un ángel.

¿La muerta? ¿Qué es la muerta? Ella.

Eres un ángel.

Esto es para ti.

¿Cuánto quieres?

¿Cuánto? Oh, nada.

Nada. Es un retrato de encargo. Claro.

Tengo dinero hoy.

Dice que no necesita, que hoy tiene dinero.

Gracias.

Dile que es un ángel.

Eres... Eso ya lo he dicho.

Pero yo tengo que decirte muchas cosas. Tengo que hablar contigo.

Dice que adiós.

Gracias.

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