All language subtitles for The Snitch Cartel- Origins s01ep20

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

Sabes, a nosotros no nos gusta la guerra, enténdeme.

Además, todos nuestros negocios son negocio de familia.

Todos los toros tienen que tener buen peso, ser de buena casta.

Es hijo de un ganadero muy importante de Antioquia.

Al principio ha encargado los negocios familiares.

Ganado, caballos, comercio, todas esas cosas.

Después pasa a buscar nuevos rumbos. Pues chalan en Miami.

Y no se dio cuenta que los gringos se morían por la droga. Como no lo hago

los negocios, aproveché la oportunidad.

Consiguió los contactos, organizó las rutas que llevaban la coca desde la

colombiana hasta las calles de Miami y hasta otras ciudades.

Está bien, es vivo, bueno.

Nosotros somos más vivos que él.

Esto es un balance que dice todo lo que está ganando el tipo y las pérdidas que

podríamos generar si no le podemos dar competencia.

Esto es un billete.

Larguísimo. Los números siguen bien.

Lo que me preocupa es que cada vez hay más droga distinta a la nuestra en

gringas.

Necesito que tengamos a los vendedores bien organizados y vigilados.

Que trabajarlos como a los caballos.

Darles rienda y luego apretarlos.

Que siempre sepan quién es el que manda. Para que no terminen dando información

o pasándose al lado contrario.

Miren pues, en algún momento van a cruzar fronteras.

Y este negocio va a convertirse en guerra.

Ah, tranquila, Fabiola. Aquí ya tenemos todo controladito con Norita. Ay, pues

no, ninguna de las dos me va a meter mano acá. Ustedes son las invitadas de

honor, así que me hacen el favor. ¿Te sientan en algún sofá o se echan en

lado? No, no, no. Si necesitas algo, me avisas.

Buenas, familia.

Buenas.

Además,

no es para menos cuando uno es el nuevo dueño del Panamericano. ¿Qué?

¿Cómo? ¿Ah? ¿No joda?

¿De verdad?

¿En serio?

¿Qué tal?

¿Cómo le va, doña Martín?

¿Cómo le va? Pues bien disponible aquí para lo que se ofrezca, ¿no?

Pues sí, venga y me ayuda aquí en la cocina con unas cositas. Aquí unas

que tengo que... Vení, te ayudo.

Vení, yo no podía comprar un equipo como así.

Entonces usted estudió en Cuba.

Sí, señora.

Vea que a mí me han dicho que por allá hay unos cultos los maté raros.

No, y que yo no le estoy diciendo para usted que sea una bruja.

No, ¿cómo le ocurre?

¿Para qué es esto? Para las empanadas.

Y esto tiene que ir más chiquito porque da palají.

Vea, no es nada personal.

Yo no tengo nada en contra suya. Lo que pasa es que eso de que la gente crea en

espíritus, en fantasmas y esas cosas, pues... Doña Marlene, en esta vida hay

muchas formas de ver las cosas.

Y yo no creo que sea, pues, un sacrilegio que yo vea a Dios de manera

a como lo ve usted y otras religiones, ¿no?

Sí, pero es que esas cosas raras yo como que no las entiendo. ¿Por qué no se

pasa un día por mi casa?

Uno de estos días. Y yo le cuento en qué creo, quién soy, quién quita que lo

termine entendiendo. Ya no le parezca tan grave.

Pues sí.

¿Quién quita?

Charlámonos, tomamos un cafecito cubano, así como le gusta a Manuel.

Vea, mija.

Y Manuel está muy herido.

Yo no creo que él esté listo para una nueva relación.

¿Y por qué no lo deja que él decida por él mismo?

Te dejé la prevención conmigo, doña Marlene.

Mire que a veces uno se preocupa por tantas cosas que se le olvidan los

verdaderos peligros y amenazas que están allá afuera en la calle.

A ver, ¿te gusta para que no hagas trampa? No, no está haciendo trampa. A

¿Qué es, qué es? Que adivine, que adivine. Bueno, ¿qué es? ¿Un trapo, una

toalla? No, yo le he regalado un trapo a un bebé.

No seas bobo. A ver, es algo que el muchachito va a necesitar cuando vaya a

comer. Ay, no sé, no sé, díganme ya. A ver si es de niño o de niña y ya. Para

niña. Sí, sí, por fin, por fin. El que sigue, el que sigue.

Eso. A ver. Bueno, otro, otro que me estoy cansando. Pásale otro.

¿Yo cómo que te voy a hacer caso?

Voy a concentrar mis energías en el lado material y voy a dejar de matarme la

cabeza pensando en todas mis relaciones sentimentales porque bien mal se me ha

ido. Me parece muy bien, Norita, pero acordate que las cosas hay que hacerlas

su justa medida.

Pero es que con un novio preso y el otro muerto, ¿vos de verdad pensás que yo

estoy para darme otra oportunidad?

El amor es terco y no se cansa de batallar, no se rinde. Así viva de

en decepción si no mira a Manuel.

Ay, pero es que el caso de Manuel es bien distinto.

¿A usted parece poquita cosa un hijo desaparecido?

Pensándolo bien es una cosa como de familia.

Como si tuviéramos una maldición encima o algo así.

Vení, Rosario.

¿Vos pensás que a mí algo me va a salir bien en la vida?

¿Sabes lo que yo pienso?

Que si vos tuvieras las respuestas correctas a todo, la vida no tendría

Hay que arriesgárselo ahorita, no una ni dos veces, sino las veces que sean

necesarias.

No, ¿es en serio?

¿Una reunión hasta ahora?

Sí, es que tengo una cita.

¿Y con quién?

Con un cliente, mi vida. Es que me puede salir un buen negocio.

Para mí no me gustan las reuniones, Leonardo.

A ver, ¿en qué habíamos quedado? Tienes que confiar en mí.

Sé que estoy diciendo la verdad.

¿Sí? A ver, me los voy a llevar más tarde.

Nos vemos en la casa.

¿Bueno?

¿Bien?

Chao.

No, no, no, no, no, no, no, no. ¿Pero qué es esta huevonada?

A ver, muchachos.

¿Cómo los trata mi mamá cuando ustedes van a visitarla?

Que si el Nachito tiene sed, que si el Huguito tiene hambre.

Ella se desvive para tratarlos y hacerlos sentir como en su casa.

No podemos dejarlo todo suelto. Todo lo que no podían era hacer esta pendejada.

A los amigos no se les trata así.

Perdónalos, Jaime.

A veces a mis socios se les olvida que somos gente decente.

Mucho gusto, me presento. Leonardo Villegas.

¿Qué mierda quieren?

No, primero que nos perdones.

Segundo, que te calmes.

Y vos y yo ya vamos a charlar. Házme el favor y lo soltás.

Y yo he aprendido que eso del cooperativismo es buena idea.

¿Para qué nos vamos a matar habiendo torta para todos?

Yo queríamos aprender de los gringos y funcionar como estados federales.

Cada uno maneja su territorio a su antojo, pero no se mete en el del otro.

¿Cuál es su propuesta?

Fácil.

Vos y los tuyos se siguen moviendo por toda la Florida, pero yo me quedo con

Nueva York.

Nos cuidamos las espaldas, eso sí, y no nos pisamos las mangueras.

Y que todos progresamos.

Estaban en un momento fértil, sin enemigos, sin trabas a la vista.

Los negocios y la vida se abrían camino rápidamente.

La ñapita que vos sabes que esto conmigo no falta.

Muchas gracias, mamá. Aquí tengo la platita. La otra semana pasé quitando

compritas. Por favor, y me terminás de contar esa historia, ¿no?

¡Ay!

¿Qué fue?

Se le vino la muchacha.

Haceme el favor, la maleta, la maleta.

Conseguiste un taxi.

Respire, usted respire. Entre más extensa más le duele.

Los cinco atadores salieron de Panamá para Estados Unidos cargados de

¿Y a vos cómo te fue con los tablones de madera?

Salieron esta mañana con las pipetas de gas.

Quedaron tan pulidos que nadie se va a imaginar que van cargados.

Muy bien.

Bueno, y yo les cuento que la plata que recibimos del último cargamento de Nueva

York entró disfrazada como créditos al Banco del Pueblo.

Así que ese billetico está limpio.

Bueno, entonces, ¿qué nos tomamos para celebrar?

Ya mismo, ya mismo nos servimos algo.

Déjame primero hago una llamadita a nuestro nuevo mejor amigo.

Mi querido y estimado Jaime Olaya, ¿cómo me le va?

¿Cómo está la mamá, Jerry?

Yo la vi como nerviosa.

Y raro siendo el segundo hijo, ¿cierto? Pero bueno, también puede ser como no

nos tiene mucha confianza.

¿Qué pasó?

¿Le dio la palia?

No, que me entró un dolor como si fueran contracciones. No jodas.

El que se va a volver loco cuando la conozca es el papá. Es que una niña es

primer amor de un hombre.

A mí me había olvidado lo duro que es parir.

Pues por eso tuviste otro bobo.

Igual a todo salga bien con él y su mamá.

¿Crees que eso se puede complicar?

Ya le avisaron a Leo que es papá por segunda vez, digo por tercera.

No sé.

Pero es que eso de estarse dividiendo entre dos casas y dos niños y... Hola,

equivoqué.

Hola,

Felipe.

Hasta panas te pusieron de acuerdo mi muchacho.

Pues para mí, Felipe es igualitico a vos.

Pero Adelaide sí tiene los ojitos de Mayerly y la boquita de Federico.

Pues yo te pusiste a pensar a quién vas a conocer primero.

Y aunque colonizaba territorios, ganaba aliados y tenía dinero de sobra.

Leonardo aún no sabía moverse entre dos fuegos y sobre todo entre dos mujeres.

Hijo, ¿a quién crees que se parezca?

Yo creo que a mi mamá. Yo quiero jugar con ella y besarla.

Vení, Fede.

No te hagas muchas ilusiones, hijo, ¿me entiendes? Porque yo dudo mucho que te

la dejen ver.

¿Pero por qué?

Hijo, porque tener un bebé recién nacido en casa no es tan divertido como vos

pensás. Porque, mira...

Los bebés todo el tiempo duermen, comen y lloran.

Sobre todo lloran.

Lloran todo el tiempo, de día, de noche. Bueno, casi siempre lloran de noche,

¿me entiendes?

Y a veces uno no puede dormir bien y va a llegar trasnochado al colegio. Mejor

dicho, no es tan divertido como vos crees, hijo.

¿En serio?

Sí, papito.

Y bueno, tu mamá seguramente va a tener que estar muy pendiente de la niña

porque la niña no puede dar nada, ¿me entiendes?

entonces pues no va a poder estar pendiente de vos. Así que prepárate. Y

mismo pasa con Leonardo.

Pues no va a tener tiempo para jugar como ajedrez ni nada que se le parezca.

Pero no es porque no te quieran, hijo. Simplemente porque tienen que estar

pendientes de la niña, ¿me entiendes?

Mira, hijo.

Quiero enseñarte algo. Cuando vos en la vida tomas una decisión, eso siempre

tiene consecuencias.

Ah, qué increíble que él nació el mismo día y hasta casi la misma hora.

Pero mírale el lado bueno. Un solo bautismo, una sola fiesta de cumpleaños.

solo problema.

Mira lo que acabas de decir, analiza.

Solamente con decidir a quién conozco primero estoy eligiendo cuál de las dos

echo de enemiga.

Pero es que ahí sí yo qué puedo hacer. ¿Quién te manda?

Ay, no, gracias.

No colabores tanto.

Pero, Leito, vos te complicaste la vida solito, andando con una y con la otra de

picaflor.

Ahora lo que tenés que hacer...

Es asumir lo que hiciste y andar con la de ahora a tus dos pelajitos.

Norita, tráemelos.

Sí, así los conozco al tiempo y las dejo a las dos contentas.

Perdóname, Norita, pero yo nada, es que a mi hija recién nacida la está

entrasteando de un lado a otro como si fuera quién sabe qué.

¿Cuánto tiempo ha pasado?

Movimientos abiertos y todo, pero ya la presentó como la señora.

Le montó el puestico de comida. Ahora no va a dejar que conozca a Felipe.

Hazme el favor y decile a Leonardo que venga.

Aquí lo estamos esperando.

Lo evidente es que nos echan de la casa.

Ay, no sea exagerada.

¿Exagerada? Pero es que él está con ella. De verdad, ya deja el veneno. De

verdad.

Dedíquese a los suyos, a los hijos.

Ya, lo que haga o deje de hacer, Leonardo, mi hija, eso ya no es asunto

¿Qué precisamente estoy pensando en mis hijos? Una cosa es la relación de Leo

con ella. Yo ahí no me voy a meter.

Pero es que no puede haber preferencias.

Ellos tienen que ser sus hijos por igual.

Sí, mi amor, el aire es mi vida.

Tú vas a ser la reina de esta ciudad.

Igualita a mí.

Igualita a mí.

Hasta que te dejaron venir.

Yo tengo que pedir permiso a nadie menos para estar acá.

Mira, yo no me voy a meter con vos y con tu relación. Eso es

tuyo.

Y me va a enseñar con cosas que no son importantes.

Que ahí conociste a tu hija antes que a Felipe.

O ahí le regalas cosas más caras.

Vos verás.

No se trata de la plata.

Se trata de lo que le vas a enseñar a mis hijos.

Porque los hijos harán cosas de unos, buenas y malas.

Pero sobre todo ellos aprenden de lo que ven.

Entonces lo importante aquí no es que vos repartas cariños como si esto fuera

plato de comida. Un poquito aquí, un poquito allá.

Lo importante es que estés de verdad.

Y que cuando estés, seas un buen ejemplo para los que vos tanto querés.

¿Qué me vas a decir vos?

No.

No.

¡Sede!

¿Hacés tareas juiciosas, oís?

Después vengo por vos para que nos pongamos a comer un helado.

¿Qué hubo, amigo?

Buenas. ¿Y todos esos regalos?

No, estos son unos regalos que... Mandaron los niños para la niña.

¿Necesitaba ayuda? No, no, gracias.

Yo te ayudo aquí a echarle un ojito, no te preocupes.

Jaime Olaya.

Certificado de registro de federación de Quinos.

¿Vos sabes cuál es mi sueño?

Mi sueño es sentarme un día en mi sala a ver un partido del Panamericano con una

sonrisa de placer en mi cara.

Es mi sueño.

Y para lograrlo, vamos a hacer lo siguiente.

Decirle a Cáceres y a Silva que el primero que meta un gol, le vamos a dar

días extras de sueldo y un televisor último modelo.

Ahora, por cada asistencia para un gol, vamos a dar un día libre completamente

pago. Y un sistema de sonido con unos parlantes bien bonitos para acá.

Que yo quiero motivar a mi equipo.

Que se sientan contentos de estar jugando en el Panamericano de Cali.

Es lo que yo quiero.

Porque es que un gol salva a un jugador, pero es que un pase salva a todo el

equipo. ¿Cierto que sí? ¿Cierto que sí? Ahora,

para los volantes, los laterales y las defensas también hay incentivos.

Y es que si no me dejan que pase un gol, un balón, un pase en nuestra área, le

vamos a dar vacaciones pagas con la familia, la mujer, la novia, lo que sea.

Ahora lo más importante.

Antes de cada juego, quiero que se tomen estos multivitamínicos que les compré.

Yo los llamo el agua de la victoria.

Con el patrocinio de Farmacial Económica, en donde enfermarse no le

saludamos al poderoso Panamericano, el equipo que hace que todos vibremos con

cada poderoso grito de gol que sale desde el Estadio San Fernandino, directo

hasta el cielo. Y regresamos con mensajes de otros patrocinadores.

¿De qué pocho?

¿Ya van a ir a la donación o qué?

Y en la mesa está... ¡Jue madre!

Ve, yo así sigo anunciando lo que sea, oye.

Una familia de clase trabajadora de carne.

Una vida modesta.

Multiplica en su capital de una forma extraordinaria en los últimos años.

Una cadena de droguerías, un laboratorio farmacéutico, un banco, un equipo de

fútbol.

Es muy difícil que dos hermanos sin ninguna formación profesional hagan un

capital de estos de forma legal.

¿Eso tiene sentido?

Y sin embargo, no aparece una pista de dinero sucio en sus empresas.

Así ha sido siempre.

Estos tipos son los reyes del camuflaje.

Pero usted sabe, coronel, ningún ladrón es capaz de pavojar realmente sin dejar

pista.

Estas son las huellas que han venido dejando estos dos.

Con parte de ese material yo logré liberar a mi hija, a mi nieto.

Y ahora aspiro que a ustedes les sirva para llevar a la cárcel a estos tipos.

Colombia hay un oficial, Fernando Parra, valiente, íntegro.

Está dispuesto a trabajar con ustedes.

Yo los voy a poner en contacto para que trabajen de la mano.

¿Quiere decir que va a dar su lucha, coronel?

Pero ya hice lo que tenía que hacer.

Ahora me retiro tranquilo, sabiendo que mi familia está a tal.

Y con la esperanza de que estos tipos no partan por ejemplo inadvertidos.

Esta gente me perjudicó grandemente hasta con mi familia, con mi carrera.

Infiltró mi institución.

Pero no me va a derrotar.

Voy a seguir trabajando.

Ahora les toca a ustedes.

No paren.

Agárrenme.

Valió con el carácter igualito o peor que el mío y el de Leonardo junto.

Ve, ¿y vos cómo te sentís?

Ay, cantá.

Pero bien. Pero relájate que esta va a ser la bebé de la casa.

No va a ser la única.

¿Voy a ir, Rosalía?

¿Voy a estar embarazada? ¿Voy a estar embarazada?

No, todavía no, pero pronto.

¿Vos sabes?

Va a ser el papá de una niña que va a llamar Raquel.

Que me va a unir mucho más a la familia.

Mucho más.

¿Y saben una cosa?

Ella tiene un propósito.

Una misión en la vida muy importante que va a ser comunicar y volverse la voz de

la conciencia de la familia Villegas.

Señor Rosario, ¿usted cree que se iba a ocupar el primer puesto este año?

Pues yo qué le dijera, señora periodista. Mi hija es y va a ser

importante en mi vida, ¿oyó?

Ya se acabó el juego. A ver, veníte, Peino, porque vamos a llegar tarde.

el desayuno.

Mami, ¿vos sabés si mi papá va a ir al colegio o está muy ocupado en el

Panamericano?

Eh... Tómate un chocolatico.

No he podido negociar a Matios todavía.

Pero va a seguir insistiendo, claro que sí.

Le falta es convencerlo.

Convencerlo de la verdad.

De que aquí le podemos pagar todo lo que nos pida y de que Cali es el mejor

vidriero de este mundo.

Está muy bien, don Emanuel, pero no se desgaste.

Jugadores de esa categoría que se van a venir para acá.

Gerardo, vos estás pensando en chiquito y eso no me sirve. A ver, si Villarreal

jugó en el azul de la capital, ¿por qué Matios no puede jugar en el Panamericano

de Cali? ¿Por qué?

¿Y ya confirmó a los que ahí puedo negociar? Sí, señor.

Eso está más cuadrado que un dado.

Y ponele cuidado.

Casallas, Bolaños, Castro.

Están todos confirmados y ya vienen en camino. Son mi regalo de cumpleaños.

Vamos a ganarle al trofeo que me falta y el que más quiero.

La Copa Emancipadores.

A mí también me emociona pensar en eso.

Pero haber ganado la liga de este país tres veces es un logro porque siempre lo

van a recordar. Para mí no es suficiente.

Yo quiero el trofeo más grande de este continente y nos lo vamos a ganar.

Ahí sí nos van a hacer estatua en Cali y toda la vaina.

Federico, mi amor, es ayunar.

Uy, sí, por fin no más entregas de notas, no más tareas, no más profesores.

Así no más comer, dormir y entrenar. Sí, por fin, por fin.

¿Sabes por qué está diciendo su hermano, Adelaida?

Porque como siempre te pueden dar a vos que a él, ¿no?

Confésalo.

Igual es aburrido porque uno no sabe con qué van a salir en el colegio. Lo es

todo, mi amor.

Pues con felicitaciones y nada más, ¿no? A mi hermana, claro.

Además que todos sabemos que en esta familia el que siempre le ponen

castigos es a otro.

¿Vas a salir? ¿Y esa elegancia? ¿A dónde vas?

Al colegio de Fabián, que nos citaron de la rectoría.

Ey, Dios mío, que no sea nada grave.

Sí, que Leonardo no se demore, que me tiene aquí esperándolo.

Me la vas a sentar a tu visita mientras tanto.

¿Quién te manda a tener dos familias?

Por eso es que te toca tomar esas pepas.

Deja de decir pendejas, ¿a qué viniste más bien?

Quedaste muy elegante en la foto, señor presidente.

Todo lo que me querías mostrar, ya lo había visto.

Mira bien, aquí lo importante no es la foto, es lo que hay entre esas páginas,

revísalas.

Vos sos un putas.

Un barraco hasta que lo hiciste.

No te voy a negar que estuvo difícil.

He trabajado ya su buen proceso.

Prensar la droga en este papel y lograr una capacidad minúscula no pareció una

locura. Pero vas a ver cómo es conmigo, diciendo y haciendo.

Ahora sí a los gringos les va a llegar la droga en cartas, revistas,

Y se van a poder oler mientras le pegan su ledita.

¿Qué te parece?

Hay una red de tráfico de drogas moviéndose por toda la costa oriental de

Estados Unidos, desde Miami a New York.

Los últimos años, los narcotraficantes han movido más de 100

millones de dólares en esta ciudad.

Y aunque ha habido capturas, todos han sido de bajo rango. Por eso la DEA lanza

Operation Elixir, liderada por Roger McKenzie.

Roger, tu misión.

Es poner los líderes de estas organizaciones tras las rejas.

Gracias por su confianza, señor.

Dios los confía, señor.

Dios los bendiga.

Mucha suerte, muchachos.

Este es el de Fabián.

Como pueden ver, son como el agua y el aceite.

Felipe puede no ser excelente, pero es un muchacho que se deja direccionar.

Y que mientras no extrajo la influencia de Fabián, es juicioso y es dócil.

Pero es que Fabián lo único que quiere hacer es proteger a su hermanito menor.

Doña Fabiola, una cosa es uno cuidar al hermano. Y otra muy distinto es llevarlo

por el camino equivocado. Tampoco usted está hablando como si fuera un criminal.

Ay, yo no estoy diciendo eso.

A mí lo que me preocupa es que Fabián es un muchacho que no tiene límites.

Al que parece no gustarle estudiar. Y me preocupa que ese sea el modelo a seguir

de su hermano.

Y bueno, y más me preocupa que ustedes, estando enterados de la situación, pues

no hagan nada para cambiar. No, a ver.

Nosotros sabemos que Fabián no es un muchacho fácil.

Y de ninguna manera estamos de acuerdo con su comportamiento. Nosotros lo vimos

castigando. ¿Qué más podemos hacer?

Preocuparse por su nivel académico.

Ustedes saben que él va perdiendo el año. Han recibido mis mensajes y no han

venido ni una sola vez a hablar conmigo.

¿Va perdiendo el año?

Sí. Javier ha traído todos los exámenes que ha perdido y los mensajes que yo no

han dado debidamente firmados por usted, don Leonardo.

¿O me va a decir que esta no es su firma?

Esta no es firma.

¿Cómo querés que Fabián te cuente que va perdiendo hasta la risa si vos siempre

lo recibís con dos piedras en la mano?

Ara, la culpa es mía. Yo no estoy diciendo eso. Pero es muy difícil para

con alguien a quien le tiene miedo.

Mira, yo lo único que he hecho es tratarle con mano firme como debe ser. Y

todo ese culicagado es un demonio. Imagínate que lo tratara como vos, que

alcahueteas todo.

Mira, respétame.

Ni mi hijo es un demonio ni yo soy un alcahuete. Deja de tratarlo como un

pobrecito, por favor. Sí, por eso hace lo que le da la gana.

Estás quedando sinvergüenza y nos va a sacar los ojos. Te lo digo, nos va a

sacar los ojos.

Querido hijo, aprovecho que estás en el colegio para escribirte esta carta.

Yo sé que desde que estamos viviendo aquí en Estados Unidos, te preguntas

cosas acerca de tu familia.

Ha sido duro para los dos, sobre todo desde que al abuelo le falló el corazón.

Los médicos siempre decían que tenía un montón de cosas.

Pero yo siempre supe que no haber logrado todo lo que quiso como coronel,

mató antes de tiempo.

Él era la única familia que teníamos aquí y en Colombia donde naciste.

Para mí que todo lo que está haciendo Fabián ahorita es para llamar la

del papá. Está pidiendo a gritos que lo oiga y ni así Leonardo lo oye. Pero con

semejante cosa tan horrible que hizo Fabián, aún no tiene presentación.

Perdiendo todas las materias primero y después falsificándole la firma al papá,

¿no, señora?

Eso es pura vagabundería y mala maña. ¿Sí ve? Hasta la abuela juzgándolo.

Lo último que necesita Fabián en este momento es que le pongan el rótulo en la

cabeza de oveja negra. Ah, ¿sí? Y entonces si necesita, entonces que lo

justifique. Porque si usted lo sigue justificando con todo, entonces yo no sé

francamente a dónde va a parar ese muchacho.

Ilumínanos.

Mostrarnos la verdad.

Y déjanos ver lo que los demás no pueden ver.

Puedo preguntar cualquier cosa, ¿verdad? Sí, lo que quieras.

Escoge un montón.

Este.

¿Vos por qué preguntaste?

Por mi familia.

Que no, Fabiola.

Yo a vos ya te lo dije.

Yo no voy a permitir que mi hijo se convierta en un ampón.

Que en vez de utilizar la inteligencia para hacer el bien, la use para ver cómo

le hace trampa a todo el mundo.

Decime qué es lo que quiere.

¿Qué le hace falta?

Pues que lo trates como a los demás. Que lo querás como a sus hermanos. Estás

bobada.

Aquí no hay preferencia por ninguno.

Otra cosa muy diferente es que el que hace las cosas bien y el que responde,

pues se premia. Y el que no, pues no se premia. Pero es que Fabián es Fabián. Y

no responde igual ni a lo mismo que los demás.

Mira, déjame hablar con él y tratar de hacerlo entrar en razón.

Pero vos tienes que entender que Fabián a vos te tienes miedo. Pues por supuesto

que me tienes que tener miedo.

Me tenga miedo.

Porque si ese culicagado no se endereza, me va a tener que seguir escuchando la

cartaleta y me va a conocer.

Fabián Villegas, el talón de Aquiles y el espejo de Leonardo.

Él no lo aceptaba, pero cada vez que miraba a los ojos a su hijo, se veía a

mismo reflejado.

¿Ustedes saben qué significan las cartas cuando sale un diablo, una torre revés

y una luna?

¿Vos de qué estás hablando, mi amor?

Raquel me leyó las cartas. Ay, ¿no vos de verdad crees en esas pendejadas?

A mí no me gusta esa de Laila.

Mamá, son dos niñas jugando.

No le hagas caso.

No te burles.

Porque cuando pregunté por vos, tampoco te fue muy bien que digamos. Un

momentico. ¿Cómo así que estuvieron preguntando por la gente?

Claro, ¿cómo hace Rosario?

A ver, ¿vos querés que yo te provea que te juntes con Raquel o qué?

¿Por qué?

¿Vos no la querés? Pues claro que la quiero, mi amor.

Pero no me gusta que estén perdiendo el tiempo en esas pendejadas.

Como nuevo presidente del Banco del Pueblo, es mi deber informarles que la

Directiva decidió modificar los estatutos de la empresa.

Y dentro de estas nuevas políticas hemos decidido no trabajar más con el modelo

de cooperativa.

Señor, entonces eso quiere decir que... Momento, yo sé que esto puede ser una

mala noticia para ustedes, pero como vamos a manejar el banco ahora, va a ser

una manera más personalizada, dentro de un esquema mucho más sostenible.

Señor,

¿nos están echando?

Lamentablemente tenemos que prescindir de sus servicios.

Yo quiero que tengan la certeza que cada uno de ustedes va a recibir la plata

correspondiente a su liquidación.

Además, una bonificación extra.

¿Y a partir de cuándo, señores? ¿Qué no nos pueden hacer esto? En la carpeta

está toda la información necesaria, con la explicación paso a paso del

procedimiento que vamos a seguir.

Así que cualquier duda, cualquier inquietud, la pueden resolver con el

del banco. Estamos a su disposición.

No siendo más, les pido un permiso, señores. Señor, por favor.

Don Leonardo.

Mucho gusto, mi nombre es Fernando Puente.

Hasta hoy contador de su banco.

Fernando, lo siento mucho.

Esto ya es una decisión tomada, así que no intente convencerme. No, no, no te

preocupes. Mi intención no es convencerlo de nada. De hecho, yo estoy

con lo que decidió la junta directiva. Es muy difícil llevar a una empresa con

tantas dudas opinando.

Lo bonito es que un hombre de finanzas y de números como usted tal vez necesita

ayuda de alguien que entienda de números como yo.

Si tienes cinco minuticos, te puedo mostrar una propuesta que tengo.

Esta música que produce alegría y felicidad. Queremos enviar un mensaje

especial a un gran empresario del fútbol y copropietario de este visora. El

señor Emanuel Villegas Ulloa. Cali se pone de fiesta. Y queremos dedicarle

guaguancó para que todos sus jugadores, su gente y el mundo entero se lo gocen.

Un momento, ya voy.

Álele, amigo, pero no te demores.

Es muy importante agarrar todos estos contratos que están a término indefinido

ponerles una fecha de finalización.

Eso directamente va a influir en las indemnizaciones.

¿Y las horas extras?

Hay que acomodarlas en los libros. Y hablando de libros, me parece importante

que justifiquemos la mayor cantidad de gastos posible.

Recuerde que el papel lo aguanta todo.

Le recuerdo que eso es evasión.

Es la mejor manera de ahorrar.

Pero bueno, esta va a ser mi propuesta. Yo estoy muy pendiente de cualquier cosa

que usted necesite, don Leonardo.

Evalúela. Aquí la última palabra siempre va a ser suya.

Recuerde que hay que cuidar los pesos, porque los millones... Se cuidan solos.

Sí, señor.

Yo pensé que íbamos a viajar en un avión normal.

Ve, pelado.

Lo primero que te tienes que meter en la cabeza es que tu familia es única.

Con los Villegas no es como con todo el mundo.

¿Cómo así?

Que hay gente muy poderosa allá en Cali. Muy generosa.

Para yo lo más importante es la gente que quieren.

Por eso tu tío Leonardo organizó todo esto, para que no haya ni un solo riesgo

de que no puedas ir a verlo.

O sea, esta violeta es de él.

Y entonces, pelado, me extraña.

Para que veas cómo te quiere ese tío.

Tuviste para que hagas que elegancia.

Wilmer, ¿ya llegaste?

Wilmer.

Wilmer.

Wilmer.

Wilmer.

Gracias.

¿Será? Fabi, ¿será que sí le va a gustar?

Claro, ella está perfecta para Manuel, que ahora anda todo pinchado.

Ojalá.

Rosario me dijo que es la marca que le gusta la que pone todos los días.

Y a los regalos de la mamá no se les hace el feo. Ay, pero como mis muchachos

andan tan elegantes, entonces uno ya ni sabe.

Pues sí, muy elegante y muy todo, pero a usted siempre me le van a tener que

bajar la cabeza.

Ay, más le vale, más le vale. A mis hijos y a mis nietos.

¿Y qué dijeron Fabián y Felipe? ¿Que no van a la fiesta? Sí, quedaron todos

aburridos, pero que aprendan. Es de adultos.

Abróchate en el cinturón, que estos vuelos mueven más que los aviones

¿Qué pasa, pelado?

No, no, que no sé si estoy tomando la decisión correcta.

¿Cómo así? ¿No quieres ver a tu papá?

Sí, sí, quiero verlo, quiero verlo a él, a todos, pero...

Pues hay que dejar a mi mamá acá sola y yo me voy sin ella.

No sé, es difícil.

Se llama Wilmer Tirado.

Tiene 12 años.

Tenía unos jeans y una camiseta de rayas.

¿Y a qué hora lo vio por última vez?

Hasta mañana, antes de que fuera para el colegio.

Si no han pasado 48 horas, no podemos hablar de esa presión.

¿Cómo así?

Usted no me puede decir eso.

Vea, yo estoy segura que a mi hijo se lo llevaron. Si me entiendes, se lo

llevaron a la fuerza. De eso estoy segura. Usted me tiene que ayudar.

¿Usted me está diciendo que le persiguieron?

¿Quiénes son los responsables? ¿Para dónde querían moverlo acá? Pues para

Colombia.

Mire, yo no le puedo asegurar con quién fue que habló ni quién fue el que lo

convenció para que saliera corriendo de esa forma.

Pero estoy segura que a él se lo llevaron. Si me entiendes, lo obligaron.

Mire...

Él es lo único que yo tengo en esta vida.

Por favor, ayúdeme, ¿sí?

Ayúdeme.

Pero ¿de qué estás hablando, Wilmer?

Te quitaron la posibilidad de crecer con los tuyos.

De ver a tu papá que no ha pasado una sola noche en paz desde que te

ecuestraron. No, a mí nadie me secuestró.

Entonces, ¿cómo le vamos a llamar a lo que te dijeron?

Te sacaron a escondidas de tu casa, sin permiso de tu papá, y te tuvieron todo

este tiempo diciéndote que no había familia.

¿Qué es eso, Wilmer?

Todo este tiempo pensando que tu papá estaba muerto y está más vivo que nunca

con ganas de verte.

Yo le había preguntado a mi mamá sobre todo este tema, pero ella no, nunca me

quiso contarla. Tranquilo, no te preocupes, que este mito lo vamos a

Cali. Porque ahora lo que te falta es escuchar el otro lado de la historia,

entiendes?

Escúchame una cosa, Wilmer.

Esto que estás haciendo es de valientes.

Digno de un Villegas.

Estás demostrando que puedes tomar riesgos y no te estás dejando ganar del

miedo. ¿O qué es lo que quieres?

¿Vivir una vida aquí maluca?

¿Y conocer la verdad? ¿Y conocer la gente que te quiere, a tu familia?

¿Por qué querés eso? Decime.

¿De qué haces entonces?

No, hagámoslo.

Ya no hay vuelta atrás.

Ahí se habla, pelado.

Va a ver que no te va a arrepentir.

Listo, nos fuimos.

Y sí, era un Villegas que, como todos, terminaría en una familia donde el

y la ambición se iban apoderando de cada uno de ellos.

Wilmer salía con la promesa de conocer a los suyos. Lo que no sabía es que este

sería para él un viaje sin regreso.

Para que lo bailes rico y sabrosón. Mira lo que te traigo.

Y que nos gocemos juntitos tú y yo.

Oye, cómo suena mi son.

Con ritmo y sabor.

¡Eh, eh!

Sabor.

Del bueno.

¡Y ya llego!

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.