Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
(Tono de llamada)
(Tono de llamada)
(LUISA) ¿Qué pasa, papá? Nada.
No voy a poder quedar para ir a comer.
Debo acompañar a una persona
a una oficina de los Servicios Sociales.
¿A una persona?
Ni siquiera la conozco. Es de Bulgaria.
Papá, habla más alto, que no te oigo.
No puedo. ¿Por qué? ¿Está ahí contigo?
No tenía sitio donde dormir y está pasando aquí la noche.
¿En tu casa? Si no tienes sitio. En el sofá.
¿Qué dices, papá?
Será provisional. Una noche, dos... qué más da.
Le dije que le acompañaría, y no habla muy bien español.
(IRÓNICA) Y a ti el búlgaro se te da fenomenal.
Pero él sí que habla un poco de inglés.
¿A qué oficina de Servicios Sociales vas?
Lo tengo escrito en un papel, pero ahora no puedo decírtelo,
porque estoy a oscuras.
Enciende la luz. Estoy en la cama.
Pues te levantas. Ahora cuando acabe con el teléfono.
Papá... (MOLESTO) ¿Qué?
Da igual. Anda, cuelga.
(Murmullos)
(HABLA EN BÚLGARO)
Hola.
(SUSURRA)
Buenos días. Buenos días.
Eh...
¿Puedo...? Sí.
(Cierra la puerta)
Gracias.
Ah, buen café.
¿Calle... aquí?
A ver.
Bueno.
¿Ves esta avenida?
Sí. Nosotros estamos aquí.
Aquí hay una línea de autobús.
¿Bus? No, yo andando. Siempre.
Mejor.
Ah, bueno, tú mismo.
Mire, al albergue no puede volver.
Ha consumido el número máximo de días permitidos
de alojamiento y comida.
Puede apuntarse en la lista de espera para conseguir cama en otro albergue,
pero está fuera de la ciudad.
Sin hijos a su cargo, es difícil conseguir plaza.
Dígame qué se puede hacer. Está durmiendo en la calle.
Ahora está en su casa, ¿no?
Unos días, pero esa no es la solución.
A este señor no Io conozco de nada.
¿Albergue no? Parece que no.
Le voy a dar una dirección. Mire.
Aquí trabajan con programas de reinserción social.
Pase esta tarde a partir de las cinco.
Esta tarde no posible.
Tengo partida de bridge.
Esta noche ven a casa a las nueve.
¿Bien? Nueve yo allí. Perfecto, gracias.
No sé muy bien cómo funciona todo esto.
Luego hablamos con Maureen y ella te cuenta.
Sí, yo hablo luego. (ASIENTE)
Vale.
(Música suave de clarinete)
Lleva jugando varios días y todo estaba bien.
La cuota del mes está pagada. No veo cuál es el problema.
Me acaban de informar de que no tiene domicilio fijo.
(SUSPIRA) ¿Y qué?
No podemos admitirle como socio si no tiene domicilio.
Menuda tontería. Además, sí que tiene domicilio.
Conde Altea, 20.
Está bien, puede jugar. Pero esto es una irregularidad.
Gracias.
¿Otra vez problemas con la organización?
¿Puedes creer que alguien le ha contado
que este hombre vivía en la calle? Gentuza...
Dicen que es realmente bueno. ¡Campeón en Bulgaria, imagínate!
(RESOPLA) ¿Y tú no juegas con él? No, yo tengo mis parejas habituales.
Todo bien.
¿El viernes juegas? El torneo es mejor.
Yo tengo libre. Podemos jugar juntos, si no tienes ningún compromiso.
Sí, muy bien.
Soy Carmen, perdona. Vasil.
¿Carmen? (ASIENTE)
Viernes, perfecto. Gracias. A ti.
Carmen.
Y así le echamos una mano también. Claro.
¿Y qué tal en el club? Más o menos igual.
Bueno, ¿te acuerdas de Marisol?
Sí, la que estuvo casada con José Miguel, el joyero.
Jugaba bien al bridge. (ASIENTE) Pues ya no viene.
¿No? Ha reñido con las hermanas Vázquez.
Ya sabes cómo son esas. Tú no las soportabas.
Ni yo ni nadie. (ASIENTE)
(ASIENTE)
¿Vosotros juegan juntos? Sí, antes.
Y no se nos daba tan mal, ¿verdad?
Bueno... ¿Y por qué tú ya no juegas?
Lo dejé. No me gustaba ese ambiente. Se peleó con unos.
¿Alfredo? Sí, es que ahí hay mucha caspa.
¿Caspa?
Caspa, mucha.
(ASIENTE)
Y ahora vienen con la historia del domicilio, por favor...
¿Y tú por qué...?
A mí me gusta demasiado jugar a las cartas.
(RÍE)
Bueno.
Yo me marcho ya.
Vasil, acuérdate: mañana, antes del bridge,
pasamos por la oficina de Servicios Sociales.
Sí, no preocupa.
Yo me ocupo de todo.
En un par de días, Io tenemos arreglado.
Tranquila. ¡Adiós!
(Caja registradora)
(RESOPLA)
Bueno, me voy a dormir.
Buenas noches. Buenas noches.
(SUSPIRA)
(Cierra la puerta)
(SUSPIRA)
Ha jugado al ajedrez contra los grandes maestros rusos.
Es un fuera de serie jugando al bridge.
Ah, y campeón de backgammon en Bulgaria.
Llegó a España buscando trabajo.
Empezó de cocinero durante un tiempo
para una empresa que luego quebró, así que se vio en la calle.
Una mente privilegiada... Y está en la calle.
¿Y dónde dormía?
En un parque, creo. ¿En cuál?
¿En el puente donde se ponen los africanos?
No Io sé.
¿De qué era la empresa donde trabajaba?
No Io sé. Cerró.
¿Cuánto tiempo lleva en España? Llevará unos meses.
¿Y en Bulgaria a qué se dedicaba?
No se Io he preguntado.
¿Familia tiene? (MOLESTO) Tampoco Io sé.
¿Y cuando está en tu casa de qué habláis?
¡Hija, tampoco vamos a intimar!
(HERMANO) Hola.
Papá tiene a un búlgaro durmiendo en el sofá.
¿A un búlgaro? (ASIENTE)
Se Io pidió su amiga irlandesa con la que jugaba al bridge.
¿Tú la conociste?
No. Yo tampoco.
¿Y ella de qué conoce al búlgaro?
Apareció hace unos días por el club,
no sé aclaraban bien con él y ella les ayudó traduciendo.
(ASIENTE) ¿Qué hacemos? Nosotros nada. Es cosa suya.
Pero no sé, a ver si va a pasar algo.
¡Qué va a pasar! No le va a robar.
Bueno, ya...
Lo increíble es que papá deje a un desconocido quedarse en su casa.
No sé... ¿Qué harán allí los dos?
A saber. Y con el inglés que habla papá...
Me imagino que no le hace ni caso. Seguro que no.
¿Qué más me cuentas? ¿Te parece poco?
No sé. ¿Qué tal? ¿Cómo va todo?
(INDIFERENTE) Bien, normal. No sé para qué pregunto.
¿Qué escribes? Una carta.
¿Tu exmujer? No, a mi hija.
¿Con tu hija no hablas por teléfono?
Mi hija siempre con teléfono. Todo Io hace con teléfono.
Yo envío carta y así lee algo.
¿Vamos? Sí.
¿Has traído el pasaporte? Sí.
¿Y el papel de la oficina de Servicios Sociales?
Ah, eso no.
Vasil, eres un desastre. ¿Qué te dije?
No preocupes, voy a buscar muy rápido.
No, Vasil, estamos muy lejos.
Es broma. Tengo papel.
Trae.
No has rellenado el último apartado.
Ah, ¿no? No.
Para optar a la renta garantizada de ciudadanía,
debe cumplir varios requisitos.
Los tiene descritos aquí.
Me tiene que traer
la documentación acreditativa de cumplimiento de esas condiciones.
Solo me han traído la mitad. Eso no me Io dijeron por teléfono.
Los guardo en su expediente hasta que me traigan el resto.
(MOLESTA) ¡Cada vez que vengo, me dicen una cosa diferente!
(Conversación inaudible)
(Aviso megafonía)
(MEGAFONÍA) Número 58, mesa 3.
No, no sé, se quedará solo unos días.
Una semana, como mucho.
¿De qué ciudad de Bulgaria es?
Pues me Io dijo, pero no me acuerdo.
¿Conoces alguna aparte de Sofía?
(RÍE) - La verdad es que no.
- ¿De verdad ha jugado con Kaspárov? Sí, cuando era joven.
Dile que venga a jugar un día.
¿Aquí? (ASIENTE)
No sé, no sé...
Se Io puedo plantear.
(Música jazz)
Hasta luego. Hasta luego.
Venga.
- lr a tréboles ha sido la mejor idea.
- Ya Io creo, os lleváis todos los puntos
- Con este compañero, no me extraña.
No, ella juega muy bien. (CARMEN) Muchas gracias.
- El año pasado no jugaba tan bien.
Tu marido seguro que muy orgulloso.
¿Él no juega? No, soy viuda.
- ¿Y tú dónde aprendiste a jugar así?
Juego muchos años en Bulgaria. ¿Por qué viniste a España?
En mi país, mucho frío y poco trabajo.
Yo enfermedad en pulmones. Antes, fumar mucho.
Necesito calor. Aquí, muy bien.
Parejas este-oeste, cambio.
- Un placer. - Igualmente.
Adiós. Adiós.
- ¡Hola, cariño! Mira, Vasil, esta es mi nieta.
Hola. ¿A que es guapa?
- Mamá está afuera. - Enseguida vamos, mi vida.
Espera un segundito.
Ten. Mañana a la misma hora.
Gracias.
Vamos, cielo.
(Música suave de clarinete)
(Conversación inaudible)
(Conversación inaudible)
(Música suave de clarinete)
(Timbre)
Hola. Hola.
¿Todo bien? Sí, muy bien.
¿Puedo...? (ASIENTE)
¿Juegas por carta?
Bueno, sí, por correspondencia. No. (RÍE)
Bueno...
¿Y tú apuntas siguiente jugada y mandas carta?
Sí, una postal.
¿Y esperas días a recibir jugada?
Juego varias partidas a la vez, así que siempre llega alguna postal.
¿Puedo mirar juego? (ASIENTE)
¿Cambias de casa pronto?
No, esto es de cuando me mudé aquí.
¿Vives aquí desde hace poco?
Diez años. (RÍE) ¡Diez años!
¿Y no abres cajas?
¿Para qué? Son libros. Ya los he leído todos.
Prueba con torre.
En internet, nada. ¿No? Qué raro.
Casi todas las páginas están en búlgaro.
Se ve que es un nombre común. Sale mucha gente que se Ilama igual:
Vasil Ivanov. Vasil Ivanov.
Lástima que no tengamos departamento de búlgaro.
Ahora está jugando con una señora que le paga más que las otras.
¿En serio? Sí.
Una viuda.
Una viuda adinerada que ya no Io suelta.
Estos solo juegan a las cartas.
(RÍE IRÓNICA) Sí, ya. Dale un tiempecito.
No creo que vaya por ahí. Parece un tipo noble.
¿Noble? ¿Por qué? ¿Qué sabes tú de los búlgaros?
Bueno, ayer estuve leyendo la historia de un héroe búlgaro
que se rebeló contra el imperio Otomano.
A los 30 años ya tenía un proyecto revolucionario:
una red de comités locales dirigidos por un comité clandestino
con el fin de liberar Bulgaria.
La policía Otomana estuvo años persiguiéndolo por el país
y la gente Io escondía.
¿Y?
Hasta que alguien Io delató y Io detuvieron.
Al escapar, se le engancharon las sandalias en una valla.
Llevaba un calzado tradicional llamado tsarvuli.
Se ataba con correas.
Aquí está.
Lo ahocaron en 1873.
Mira.
Siglo XXI, así, al azar.
"Bulgaria considerado el país más corrupto de la UE".
"Laxitud frente al crimen organizado en Bulgaria".
"Las armas búlgaras invaden las guerras de Oriente Próximo".
"Bulgaria cesará a Stoichkov del cargo de cónsul en Barcelona".
Por eso habrá huido.
(SUSURRA) Ay, Luisa...
¡Chicos!
(Música suave de clarinete)
(Gritos)
- ¡Vamos, Pablo!
- ¡Guille! - ¡Buena!
(GRITAN)
(GRITAN CONTENTOS)
- ¡Grande, equipo!
(Gritos de ánimo)
(Gritos)
- ¡Dos! - ¡Ahora, ahora!
- ¡Dale! - ¡Aguanta!
¿Quieres uno?
Sí, gracias.
(Cierra la nevera)
¿Una partida? ¿Una partida?
(RÍE)
Bueno.
Esta apertura enseña maestro ruso.
Muy interesante.
Pero tú, ahí, mal.
¿El alfil mal?
Alfil parece bien, pero...
Mi caballo es...
(HABLA EN INGLÉS) Peligroso.
Eso.
Repite.
(ASIENTE)
Ah, muy bueno.
Repito, ¿no?
Te sabes en español el nombre de todas las piezas.
Claro.
Claro.
Bueno...
(Timbre)
Vasil, ¿puedes abrir?
¿Alfredo Codoñer? Sí.
Hola, buenas noches.
Adiós. Adiós.
Yo bajo a comprar medicina. No, no hace falta.
Ya iré yo mañana.
No, mejor ahora.
(Música suave)
¿Por qué no me llamaste? ¿A las cuatro de la mañana? Deja.
Para eso está el médico de urgencias. ¿Tú qué ibas a hacer?
Ya estoy mejor. Es Io de siempre, la tensión.
¿Quieres que te acerque algo de la farmacia?
No hace falta, ya fue Vasil.
Ah, ¿bajó él? Se empeñó.
Tenía una cara de susto, el pobre... Lo malo es que, como bajó sin llave,
luego no quiso sacarme de la cama para abrirle
y hasta las ocho no ha llamado al timbre.
Eso o le entró pánico y pensó que me encontraría fiambre.
Seguro. ¿Y qué ha hecho? ¿Dónde ha pasado la noche?
Ni idea.
¿Está contigo ahora? Ya se ha ido. Sigue buscando trabajo.
Papá, perdona, te tengo que dejar.
Hablamos. Adiós.
(Canción tradicional búlgara)
(HABLA EN BÚLGARO)
Lo siento, no hablo búlgaro.
Te has adelantado. - Ah, sí, perdona.
- Bueno, yo iba a pasar. - Iba a pasar, ¿ves?
- Da igual si iba a pasar.
No puedes subastar fuera de turno.
- Ya le he pedido disculpas. No cambia nada el juego.
- Árbitro.
- ¿Qué ocurre?
- Carmen ha cometido una irregularidad.
Se ha adelantado de mano.
- He puesto dos corazones después de sus dos tréboles,
pero Rosa iba a pasar.
- No aceptas la voz fuera de turno. - No.
- Un pic, dos tréboles, correcto. ¿Tú qué ibas a declarar?
- Iba a pasar. - ¿Ves?
- ¿Y qué? Es fuera de turno.
No podías saber si ella iba a pasar o no.
Exijo que se le penalice. - Por Dios...
- La subasta se retoma desde quien corresponde,
es decir, Rosa.
Y como Carmen repite su voz, no hay penalidad.
Deprisa, que voy a anunciar cambio. Otras mesas ya han terminado.
No pasa nada, seguimos.
(MERCEDES) Vasil, el martes juegas conmigo, ¿no?
(CARMEN) - No, juega conmigo.
- Me dijo que el martes no tenía nada cerrado.
¿Vasil?
Podemos organizar turno. No hay nada que organizar.
(MERCEDES) - ¿Cómo que no?
No vamos a hacer Io que a ti te dé la gana.
(CARMEN) -Ya está acordado. - A tu gusto, claro.
Te crees la dueña de todo. Debemos hacer Io que la señora mande.
Carmen dice esto o quiere Io otro... - Te estás pasando.
- Me da igual. Aquí hay gente que piensa igual.
(ROSA) -Mercedes... - ¿Qué?
(Música suave de clarinete)
Hola.
Yo busco a...
Yorgos.
¿Conoces? Sí.
¿Qué necesitas? Un amigo...
Me dice que buscan cocinero. Yo, cocinero.
¿Tienes un cigarrillo? No, ya no fumo.
Yo tampoco.
Pero sigo haciendo la pausa del cigarrillo.
No puedo dejarla.
Claro.
Yogur griego,
pepino, ajo, aceite oliva, limón, pimienta y menta.
Menta. Fresca.
Si no hay menta, hierbabuena.
¿Melitzanosalata?
Berenjena, queso feta, zumo limón, aceite,
perejil, aceitunas negras. ¿Leche?
No. A veces hacen con cebolla,
pero a mí no gusta. Quita sabor a berenjena.
Y de horno, ¿qué sabes?
Tiropita, spanakopita, gemistá, musaka...
¿Musaka... con berenjena?
En Grecia, sí. En Bulgaria, no.
¿Dices que la musaka no es griega?
Es de varios países. En los Balcanes mucha musaka.
Pero ¿en esta casa...? Berenjena, sí.
(RÍE)
Por el centro, sí. Es un restaurante griego.
Trabajaría cuatro días a la semana. Ah, muy bien.
Y puede comer allí también.
Aunque, de momento, no le hacen contrato.
Ya. ¿Y cuándo empieza?
Mañana. ¿Mañana ya?
¡Sí! Esta noche él te cuenta todo. A ver, pagan poco, pero es algo.
Le han prometido que, si todo va bien,
le harán un contrato. (ASIENTE)
Parece que todo se va arreglando. Bueno, eso parece.
Alfredo. Dime.
Está muy bien Io que has hecho. Muchas gracias.
No es nada. Sí que Io es, y te Io quería decir.
(RÍE) Venga.
Ahora que tengo trabajo, yo encuentro habitación.
Ah, muy bien.
¿Y tú qué trabajas?
Yo soy arquitecto.
Pero cerré el estudio y ahora estoy jubilado.
Mi hija quiere estudiar arquitecto. (ASIENTE)
Pero allí futuro difícil. Aquí también.
Yo intento educar mi hija bien.
Pero está lejos.
Y su madre tiene ideas diferentes.
Discuten mucho.
Llamo por teléfono y nunca contenta.
¿Tú tienes hijos? Dos.
Tengo un hijo ingeniero. (HABLA EN BÚLGARO)
(ASIENTE) Vive en Madrid.
Tiene un buen trabajo en una constructora grande.
Y tengo una hija, que es traductora.
Trabaja en la Universidad. Da clases y escribe.
¿Escritora? Qué bueno.
(RÍE) No, son... ¿Qué escribe?
Son traducciones, artículos, trabajos de investigación...
La verdad es que no Io sé bien porque no los leo.
Pero sí, se pasa el día entre libros.
Yo admiro a escritores.
(RÍE) Bueno... A ver.
Trabaja más bien en cosas académicas.
¿Ella... traducido a búlgaro?
¡Ah! A ver.
¿Partida Cabanes o García? Cabanes.
Cabanes amateur. Tú ganas partida. (RÍE)
Seguro.
Mate en cinco.
Y Io de las ayudas, ¿cómo va?
Pues parece complicado.
Maureen le acompaña siempre, así que no sé muy bien.
En cualquier caso, se quedará por poco tiempo.
Va a poder pagarse una habitación en algún sitio.
Es cuestión de días.
¿Está buscando ya? Sí, eso dice.
(ASIENTE)
¿Y no te da pena que se vaya?
¿Pena? Hija, por favor... (CAMARERA) ¿Postre?
¿Lo de siempre, Alfredo? Sí, Io de siempre.
Para mí un té, gracias.
El búlgaro es una lengua eslava.
Utiliza el alfabeto cirílico.
Complicadísimo.
En España, casi 200 000 personas Io hablan.
Mira.
Te he apuntado unas palabras
en español y en búlgaro y cómo se pronuncian.
¿Para qué quiero yo esto?
No Io sé. A Io mejor, te apetece saber dos tonterías.
Por ejemplo, "ajedrez" se dice shaj.
Shaj. Sí.
Es bonito, ¿no? (ASIENTE)
Es una palabra parecida en muchos idiomas.
Por ejemplo, en francés es échecs,
o scacchi en italiano, escacs... En español no se parece nada.
"Ajedrez".
Se parece a "jaque", la palabra que da nombre al juego.
Check. Exacto.
En inglés, también.
Bueno, aparte de palabras sueltas, te he apuntado frases cortas.
Bueno...
Búlgaro, los de la mesa del fondo te felicitan por el pastel.
Este es último, ¿verdad? Sí, la mesa 3 no quiere postre.
¿Cómo van las musakas? Bien, faltan unos minutos.
La mía sácala pronto, que la puse antes en el horno.
Con la tuya, haz Io que quieras. (RÍE)
(RÍE) Sí, sí, tú ríe, pero no Io vas a conseguir.
Muchas gracias. ¡Hasta pronto!
(Música suave de clarinete)
(SABOREA)
(SUSPIRA)
(MUJER SABOREA)
(RÍE)
Bueno, ¿cuál está mejor?
- Vasil, me alegro mucho, en serio. Son muy buenas noticias.
Pero cuéntame bien. ¿Qué días no trabajas por las tardes?
Domingo, lunes y martes, seguro.
(ASIENTE) - Adiós, Carmen.
- Hasta luego.
Los domingos sabes que no venimos todos.
No hay torneo oficial. Es un mal día.
¿Crees que podrían cambiarte el domingo por el viernes?
No sé.
Los viernes se celebran los mejores torneos.
Lo digo por ti, ¿eh?
Sé cuánto te gusta jugar.
Con Io bueno que eres sería una pena que no estuvieras.
Una pena, sí.
Yo también te echaría de menos. Jugamos bien juntos.
Además, sería un dinerito extra para ti.
Yo pregunto en restaurante. Te Io agradezco.
Bueno...
Ah, gracias.
Vasil, eres un soplo de aire fresco en este club.
(RÍE)
Hola. Hola.
¿Te marchas ya?
¿Hoy trabajas temprano?
No, hoy tengo que hacer otra cosa.
(ASIENTE)
No olvide medicina. Uno cada ocho horas.
¿De acuerdo?
(Cierra la puerta)
Pero ¿qué ha hecho este hombre?
(Música de ópera)
¿Monteverdi?
(CARMEN) Sí.
Es uno de mis favoritos.
Con leche, ¿verdad?
Sí, gracias.
(Música de ópera)
(RÍE)
¿Tú hablas búlgaro?
(HABLA RÁPIDO EN BÚLGARO)
(HABLA RÁPIDO EN BÚLGARO)
¡Para, Vasil! (RÍE) No te entiendo.
No hablo búlgaro. Me Io ha enseñado mi hija.
¿Tu hija habla búlgaro? ¡Regalo para ella!
¡No, no! ¡Sí, sí!
Este buen libro de Bulgaria. Yo ya he leído.
Tú da a hija. Pero ¿está en búlgaro?
Sí, historia muy buena. Ella gustará, seguro.
Escritora, ¿no? Sí.
Gracias.
(YORGOS) Lo pintón mi abuelo cuando vivía en las montañas.
Siempre viaja conmigo.
¿Tu abuelo pintor? Sí.
Desconocido, pero bastante bueno.
Pintaba para él. No le gustaba el mundo del arte.
Yo conozco amigo pintor, muy bueno. (ASIENTE)
Un día piden cuadro para museo importante.
Él pinta, pero no contento con cuadro.
Pide más tiempo.
Pinta más y más, pero aún no contento.
Tiempo acaba y debe entregar cuadro.
Cuelgan cuadro en museo.
¡Gran éxito! Todos felicitan pintor.
Pero él no contento.
Una tarde, pintor va a museo y se esconde.
Cuando cierran y llega noche, sale.
Lleva pinturas y lámpara.
Va a su cuadro,
enciende lámpara y sigue pintando en museo.
Toda la noche pinta.
Entonces, llega guardia y sorprende, y Ilama a policía.
Policía lleva a pintor a comisaría.
Pintor detenido, pero contento.
Cuadro terminado. (RÍE)
Yorgos.
- ¿Una inspección de trabajo y lleva solo diez días?
Mala suerte.
Suena más a que alguien Io ha denunciado, ¿no?
¿Y a él qué le hacen? Parece que a él, nada.
A los del restaurante les ha caído una multa.
Ya.
Pero él no quiere volver a trabajar sin contrato.
Le da miedo que Io multen o Io echen del país.
Entonces no se va.
Parece que, de momento, no.
(SUSPIRA)
Ser búlgaro no es ningún problema,
siempre que demuestre su residencia legal aquí.
Debe llevar empadronado al menos dos años en la comunidad
para acceder a estas ayudas. Lo pone aquí.
- Estas ayudas están pensadas para desempleados a largo plazo,
a quienes se les ha acabado el subsidio por desempleo,
pero Io han tenido.
Para ello, debe haber cotizado un mínimo de seis meses.
- Las ayudas al alquiler de vivienda cubren el 40 por ciento del alquiler.
El solicitante debe demostrar que puede pagar el resto.
Debe tener un contrato de trabajo que garantice el 60 por ciento.
¿Lo tiene?
No pensaba que iba a ser tan difícil.
Creo que estás más preocupada tú que él.
No digas tonterías.
Mira.
Vasil, en el fondo, no está tan mal. ¿No te das cuenta?
Tiene el modo de vida que ha elegido: una vida bohemia.
¿Qué dices? Vasil quiere Io que todo el mundo:
trabajar, ganarse la vida, tener una casa..., y no puede.
Pero no es un refugiado ni un sin papeles.
Tiene las mismas oportunidades que cualquiera.
No, no las tiene, Alfredo. Ha estado durmiendo en la calle.
Precisamente, y eso no ha supuesto para él ninguna tragedia.
Estás loco.
Mira, que el sistema funciona mal no te Io discuto,
pero no hablo de eso, sino de su actitud ante la vida.
Es diferente. No Io sé.
En Grecia no hacen musaka como en Bulgaria.
Muy distinto. Mucho aceite.
Jaque.
Una noche, yo cocino musaka para Maureen y para ti.
No, hombre, no hace falta. Sí. Yo quiero cocinar para vosotros.
Yo muy agradecido a ti y a Maureen.
Jaque.
Ella ayuda mucho.
Maureen gran mujer.
Cierto, aunque tiene su carácter.
(RÍE) Sí.
Mujer fuerte.
Valiente.
Jugando al bridge discutíamos mucho.
Siempre quería tener razón.
(SUSPIRA) Jaque.
Sabe mucho del sistema español.
¿Ella... abogado? ¿Maureen? (RÍE)
Maureen no ha trabajado en su vida.
Y pretende seguir así Io que le queda de ella.
Sí, una buena musaka de mi país.
Jaque.
¿Qué día?
(Música suave de guitarra)
Un hombre nace sordo.
Muchos años sordo.
Un día dicen que se puede curar con operación.
Él acepta
y empieza a oír.
Descubre y pone sonido a todas las cosas.
Todo parece muy extraño.
Interesante, pero también da miedo.
La ciudad es ahora muy agresiva.
Todo hace ruido, mucho ruido.
Entonces decide ir a vivir a montañas.
Allí, más tranquilo.
Aprende los sonidos de la montaña.
Llega el invierno y mucho frío.
Un día,
el hombre se levanta y hay silencio.
Un silencio nuevo, desconocido.
Él preocupa.
Abre ventana.
Fuera, todo es blanco y está nevando.
Primero, tiene miedo.
Luego, comprende: gran sorpresa para él.
La nieve no hace sonido.
Entonces, él ama mucho la nieve.
Le recuerda a su infancia cuando no oía nada.
Muchas gracias. No, hombre.
Esta noche ven a las ocho y media. Debo salir a una reunión importante.
Sé puntual.
No hay problema. Ocho y media. Puntual.
(Maquinaria)
(Conversación inaudible)
(SUSURRA) Le ha arreglado la persiana del dormitorio
y el grifo del baño. Goteaba desde hace años.
(SUSURRA) Es su forma de corresponder.
A mi padre le molesta un poco. ¡Qué dices! ¡Es un chollo!
(RÍE)
¿Te acuerdas de aquella película coreana
cuyo protagonista se colaba en casas de gente
que estaba de vacaciones?
Él sabía que no estaban por Io que fuera,
y pasaba allí unos días, unas semanas,
y antes de marcharse les arreglaba algo de la casa
o les pintaba una habitación que estaba vieja.
¿Y qué pasaba? ¿Lo pillaban?
Se convertía en un fantasma. (RÍE)
(Siseo)
Es alucinante tu padre. (SUSURRA) Tendrías que oírlo.
Como si hubiera venido un primo unos días.
Lo más normal del mundo.
Pues lleva un mes en su casa. Casi dos.
¿Qué?
¿Qué? ¿Cuándo Io vas a conocer? (ALZA LA VOZ) ¿Conocerlo yo?
(Siseo)
(RESOPLA) Vasil.
Hoy no tengo ganas de entrar y que nos digan otra vez que no.
Ya vendrás tú mañana, ¿vale? Vámonos.
Vale. Te invito a un café.
Bueno...
A mi tercer marido Io destinaron aquí, en la embajada,
hace muchos años.
Y cuando murió, ya me había acostumbrado.
Me dio pereza cambiar otra vez de país.
¿Has vivido en otros países? (ASIENTE) Irlanda,
Marruecos, Alemania, Sudáfrica...
Aquí bien, ¿verdad? Es un lugar como cualquier otro.
Yo quiero que mi hija viene a España.
Aquí mejor que Bulgaria, seguro.
¿Cómo se Ilama tu hija? Miroslava.
Miroslava. (ASIENTE)
Buena chica.
Muy inteligente. Seguro.
(ASIENTE)
¿Y ahora no marido?
No, y estoy muy tranquila así. (RÍE)
¿Y Alfredo? ¿Alfredo? ¡Uy, deja, deja! (RÍE)
Alfredo muy buena persona. Sí, cierto, no te digo que no,
pero como pareja... (RESOPLA) (RÍE)
Hacía mucho tiempo que no nos veíamos.
Tú también gran persona.
Ayuda mucho.
Ya.
Pero no estamos consiguiendo mucho, ¿verdad, Vasil?
(Timbre)
A ver, esto no puede ser, Vasil.
¿A qué hora habíamos quedado? ¿No te dije a las ocho y media?
Tengo una cita importante y llegaré tarde por tu culpa.
No puedes llegar a la hora que te dé la gana.
Estás viviendo en esta casa
y Io menos que puedes hacer es cumplir con Io poco que se te pide.
¿Es tan difícil?
La impuntualidad para mí es algo imperdonable.
Perdón. (ROTUNDO) Vale.
(Ascensor)
(SOPLA)
(Interferencias)
(Emisora de música clásica)
(Música clásica)
Ayer vi un documental. (ASIENTE)
Y he leído algunas cosas más.
En Bulgaria, durante el período de influencia soviética,
en las escuelas fomentaban la enseñanza de ajedrez.
lgual que en Rusia.
Por eso, casi todos los campeones eran rusos.
Y pasaba Io mismo con la música. (ASIENTE)
Seguro que Vasil toca algún instrumento.
Seguro.
Y seguro que no sabes cuál porque no se Io has preguntado.
Seguro.
Es un hombre muy interesante.
Para mí es un privilegio conocerlo.
En otras circunstancias, podríamos ser amigos.
¿En otras circunstancias? Sí, claro.
Ayer le eché una bronquilla por llegar tarde.
No sabe Io que ha hecho. Falta grave.
Falta grave, hija, sí. Falta grave.
Deberías haberle visto la cara.
¿No tiene llave? No.
Ah, que no se me pase.
Mira.
Me dio esto para ti.
¿Para mí?
Ya, no tiene sentido, está en búlgaro,
pero le prometí que te Io daría.
Quiero conocerlo.
¿Conocerlo? ¿Para qué?
Eh...
Porque está viviendo contigo. Me parece Io normal.
No sé, ¿me paso un día por tu casa y me Io presentas?
¿Por casa? ¡Deja!
¿Para qué vas a venir si no vienes nunca?
Caray, papá.
Bueno, hija, si quieres,
le digo que se venga a tomar el café el miércoles.
¿Se Io digo?
(ASIENTE)
Venga.
(Conversación inaudible)
(RÍE)
(Susurros)
(Susurros)
(Timbre)
(ACHISPADO) Puntual.
Perfecto. (RÍE)
¿Estás borracho?
¿Qué? ¡No!
Yo bien.
(SUSPIRA)
Yo aquí en sofá tranquilo, no molesto.
He conocido dos hombres búlgaros como yo.
Y me han llevado a bar.
Una copa solo. Una solo.
Sí, una bebida.
(SUSPIRA) ¿Qué tal en el bridge?
Hemos hablado de Bulgaria.
Muy bueno.
(SUSPIRA)
Mañana se van.
Qué pena.
(SOLLOZA)
(SOPLA) Calor.
Bridge muy bien.
Hoy ninguna pelea.
(RÍE)
Iba a llegar más pronto.
Amigo búlgaro tiene...
moto, pero yo andando.
Porque amigo no tiene...
Yelmo.
¿Yelmo?
Sí.
¡Yelmo! (RÍE)
(RÍE)
Yelmo... ¡Yelmo! (RÍE)
Yelmo... (RÍE)
(RÍEN)
¡Casco, joder! ¡Casco!
¡Casco! (RÍEN A CARCAJADAS)
(Música suave de clarinete)
(CARRASPEA)
(Música suave de clarinete)
Mezzedes de la casa para los buenos amigos.
Ay, gracias. Gracias.
Ha ganado todas las partidas. Sabía que iba a ocurrir,
pero no que se generaría tanta expectación.
Estaban impresionados. No Io dudo.
Amigos muy simpáticos. Buen juego.
Más simpáticos que en el bridge, ¿verdad, Vasil?
Caspa. (RÍE)
¿Has invitado a alguien más a comer? Ay, no seas así.
Tiene una pinta estupenda. Hay que esperar un poco.
Muy caliente.
A ver, Vasil, ¿cómo se brinda en Bulgaria?
(HABLA EN BÚLGARO) (PRONUNCIA INCORRECTAMENTE)
(LE CORRIGE) (PRONUNCIA CORRECTAMENTE)
(HABLA EN BÚLGARO)
(Canción antigua griega)
(COMPAÑERA) Miércoles. Tu padre te va a reñir.
Hoy viene Vasil.
¿A la comida? Al café.
¡Hombre, por fin!
Esta semana me he enterado de que mi padre salió un tiempo
con la irlandesa. No solo jugaban al bridge.
Tuvieron una relación hace un año o así.
¿No Io sabías? No tenía ni idea.
Mi padre está muy raro. Ahora me cuenta cosas.
Gracias.
Gracias.
¿Y le has notado mejoría en su español?
Un poco, pero no sé si es porque antes casi no hablábamos.
(ASIENTE)
¿Le puedo preguntar por su familia en Bulgaria
o crees que le molestará? ¿Por qué habría de molestarle?
No quiero ser indiscreta, pero como tú no le preguntas nada...
¿Lo vas a volver a llevar a jugar al ajedrez?
Me imagino que fue una pasada. Estarían como locos con él.
Evidente. Nos dio un repaso a todos.
¿Y te está enseñando jugadas?
Ya es la hora.
Estará a punto de llegar. Debería estar aquí.
Dale unos minutos de cortesía.
¿Cafés? No.
Vamos a esperar un momento, gracias. Muy bien.
¿Cómo es físicamente?
¿Alto? ¿Moreno? No sé, normal. Con cara de búlgaro.
(RÍE)
(MOLESTO) Es una falta de respeto.
A Io mejor no encuentra el restaurante.
Se Io expliqué bien y está cerca de casa.
Si yo tengo una cita, no llego a la hora.
Llego cinco minutos antes.
(TAJANTE) Tú, sí.
¿Nos preparas la cuenta? (CAMARERA) Ahora mismo.
(SUSPIRA) Esto es una falta gravísima.
Ya no puede seguir en mi casa. Espera a ver qué ha pasado.
No, no Io pienso tolerar. Se tiene que marchar.
No puedes echarlo por esta tontería.
No es una tontería. Se va y punto.
Papá, por favor... "Papá" nada.
Llegó diez minutos tarde. ¡Diez minutos, Alfredo!
Las normas están para cumplirlas.
(SUSPIRA) ¡Qué cabezota eres! ¡Tú y tus malditas normas!
¿Por qué no me llamas y me Io cuentas?
Lo han visto en un banco tumbado con una manta.
Me dijo que tenía un sitio al que ir. ¿Y te Io crees?
¡Parece mentira que no Io conozcas! A ver, Maureen.
Ha estado en mi casa por hacerte un favor a ti, no a él.
Ya, esto me Io has dejado claro muchas veces.
Además, él no ha cumplido conmigo. (ALTIVA) Mira que eres intolerante.
¡Deja que haga su vida!
¡Tú siempre organizando la de los demás!
(MOLESTA) ¿Eso crees? Y yo pensaba que tú...
¿Pensabas que se quedaría conmigo para siempre?
No, claro que no. ¡Ni él te soportaría tanto tiempo!
¡Maureen!
¿Y Io ha echado en serio?
Mi padre tiene unos principios muy particulares.
¿Y ahora dónde está?
No Io sé. Se ha enfadado con la irlandesa
y no quiere llamarla. (RESOPLA) A tu padre ya le vale.
¿Y tú qué le has dicho? ¿Yo? Nada.
Es su vida, él sabrá.
Él no se mete en mis cosas ni yo en las suyas.
¿No le has echado la bronca? No, no serviría de nada.
Mi padre es así. (RESOPLA) Ay, Luisa...
¿De verdad se está quedando en tu casa?
Sí.
Yo jamás me atrevería. Tampoco es para tanto.
No sé. (SUSPIRA) Mira a esos.
(Susurros)
Cuanto antes Io hagamos, mejor. Las cosas deben atajarse de raíz.
¿Qué? ¿Algún problema con Vasil?
(ROSA) Pues mira, sí. No nos gusta verlo por aquí.
¿Y? No tiene maneras.
Su aspecto no es propio de un lugar como este.
Si somos socios de un club y pagamos una cuota
exigimos un cierto decoro.
Él tiene mejores maneras que muchos de los socios.
No, no solo es eso. Es que no sabemos nada de él.
Ni de dónde viene, ni qué hace, ni con quién se relaciona.
Yo tampoco sé con quién te relacionas tú
fuera del club.
Reconoce que encajar, no encaja mucho.
Pero ¿os estáis escuchando?
Podría ser peligroso. No Io conocemos.
¿En serio?
(Tono de llamada)
(MOLESTA) ¿Qué pasa?
Hola, Maureen. Nada, quería saber cómo estabas.
Y también saber de Vasil.
¿Ha encontrado sitio? Está en mi casa.
Bueno, entonces está bien.
No, no está bien. Lo han expulsado del club de bridge.
¿El club?
Qué panda de sinvergüenzas... Lo que han hecho no tiene nombre.
¿Y cómo se Io ha tomado él?
Vaya pregunta estúpida. ¿Tú qué crees?
No tengo ganas de hablar contigo... Espera, por favor.
Cuéntame qué ha pasado.
Pero ¿qué le dijeron?
Oficialmente, que no Io quieren por su enfermedad pulmonar.
Según ellos, puede ser contagiosa y no quieren correr riesgos.
(SUSURRA) Qué tontería. ¿Y Io pueden expulsar así como así?
Si firma el número suficiente de socios, sí.
No me Io puedo creer. A mí no me sorprende tanto.
¿Y qué va a hacer? A Bulgaria no quería volver.
¿Qué planes tiene?
No Io sé. (GRITA) ¿Y no te puedes enterar?
¿Qué te pasa? No, papá, ¿qué te pasa a ti?
Parece que todo te da igual y todos te damos igual.
(Cierra la puerta)
(Música triste de clarinete)
(Música triste de clarinete)
(Móvil)
Papá.
Quiere irse a Canarias.
En Tenerife hay un conocido de un primo suyo
que le puede dejar un apartamento durante dos meses
hasta que vengan los próximos inquilinos.
Va a buscar aquí un trabajo temporal y cuando reúna el dinero, se irá.
¿A Canarias?
Me he enterado. ¿No querías que me enterara?
Gracias.
¿Hasta el miércoles? No, esta semana no puedo.
Bueno, la siguiente entonces. Sí, mejor.
(Cuelga)
(Conversación inaudible)
(Música suave de clarinete)
(Música suave de clarinete)
(Gaviotas y olas del mar)
He leído tu artículo sobre las lenguas muertas
y las diversas formas de interpretarlas.
Muy curioso.
¿Y eso?
Pues compré la nueva revista y, además, algunos números atrasados.
Muy interesante también cómo unas lenguas
pueden matar a otras.
Casi podría programarse. Es increíble.
Es apasionante.
Puedo traerte más información, si quieres.
(ASIENTE)
Se me hizo más cuesta arriba toda la parte etimológica.
Claro, porque eso es un poco más técnico.
(ASIENTE)
Mira, esto ya está instalado. A ver.
Mira, tienes dos opciones.
A ver. Aquí puedes jugar en directo.
Y aquí puedes iniciar la jugada y continuar la partida luego.
Al adversario le llegará cuando se conecte.
Y si entras en el programa, te aparece un aviso aquí
si alguien ha jugado. (ASIENTE)
Es igual que si jugaras por correspondencia.
Lo de las postales no Io pienso dejar.
Eso espero.
Te Io configuro para que no metas la contraseña cada vez.
Vale.
(SUSPIRA)
El clarinete.
¿Qué?
Vasil. Toca el clarinete.
(Música suave de clarinete)
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.