Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
¡Aquata! ¡Has vuelto!
Llevaba tanto esperando este momento.
Cuánto me alegro de verte.
En el arrecife había un tritón.
- ¿Te ha seguido? - No, fui muy rápida.
- ¿Es él, verdad? - Sí, es Zac.
Es el chico de tierra que cayó aquí.
Esa otra sirena será parte de su grupo.
- ¿Para qué habrá vuelto? - No lo sé.
- Puede que esté de visita. - Pero ¿por qué ahora?
¿Tú crees que han pedido refuerzos?
- Solo has visto una, ¿no? - Sí, solo he visto una.
- Pero podría haber más. - O muchas más.
Quieren el tridente.
Debe de hacer algo tremendo si mandan refuerzos para recuperarlo.
Lo sé, pero ¿qué?
- ¿Lo tiene él? - ¿Abrió la cámara?
¡El grupo hizo bien al huir!
Cuando los tritones tuvieron el tridente intentaron conquistar Mako.
- Si no lo tiene, no podrá usarlo. - Y lo vamos a recuperar.
- ¿Ese es el plan? ¿Arrebatárselo? - No hay otra opción.
- Te sorprendería nuestra habilidad. - Sí.
Hemos aprendido a salir a tierra.
Quieres decir... ¿Con piernas?
Y nos mezclamos con las gentes de tierra.
Son bastante soportables cuando te acostumbras a su olor.
Lo que queremos decir es que somos capaces de hacer muchas cosas.
¿Quién dice que no podemos recuperar el tridente?
Y cuando lo tengamos, seremos más poderosas.
- Lo volveremos normal. - Y el grupo podrá volver.
Sobre todo ahora que estás aquí para ayudarnos.
¿Me dejáis hablar con mi hermana un momento?
- ¿Cuántas sirenas hay en un grupo? - Varios cientos quizá.
¿Cuántos grupos hay?
Ni idea. El océano es grande.
¿Cuántas sirenas se juntarían en caso de emergencia?
Puede que tengas un problema, tío.
El tridente es mío. Tengo que saber qué hace.
Cuanto antes lo averigües mejor, porque si son muchas, podrán quitártelo.
A Santos se le escapó que está relacionado con lo que me pasó,
con mi transformación al caer en ese estanque.
Tal vez tengas que llevarlo al... ¿Cómo lo llaman?
Estanque de Luna.
Puede que así me entere de qué hace el tridente.
Pero hemos recorrido Mako sin poder encontrarlo.
- Porque no sabíamos dónde buscar. - ¿Y ahora lo sabes?
Tengo la ayuda de mi detector personal de sirenas.
El tridente brilla cada vez que están cerca.
¡Me conducirá hasta ellas!
¡Tienes otro anillo de luna!
Por fin convencí a nuestro Consejo de que era digna de llevarlo otra vez.
- Te arriesgaste mucho por mí. - Era necesario, eres mi hermana.
Y ahora vas a ayudarnos con Zac.
Sirena, no me puedo quedar. Tengo que volver con el grupo.
- ¿Cuándo? - Mañana.
¿Mañana?
Me dieron permiso para volver tras defender tu caso ante el Consejo.
Han revocado tu expulsión.
- ¿Qué? - Puedes regresar al grupo conmigo.
¿Has hecho eso por nosotras?
¡Gracias! ¡Nixie y Lyla se van a alegrar tanto!
No es tan sencillo.
Te he defendido a ti, Sirena.
He prometido al Consejo que te vigilaría para que no te metieras en líos.
Eso no es posible con Nixie ni con Lyla. Ellas no pueden volver.
¿Aquata te defendió ante el Consejo de Sirenas?
Muchas veces.
- Para eso hace falta mucho valor. - Es una buena hermana.
Sí.
Sí, lo es.
- ¿Y por qué lloras? Esto es bueno. - Podemos volver al grupo.
No, vosotras no podéis.
Aquata solo puede responder por mí, no por vosotras.
El Consejo piensa que no puede responsabilizarse de todas.
Lo siento mucho. Esto es muy injusto.
- Tienen razón. - Sí, así es.
Sí.... ¡Pobre Aquata si tuviera que vigilar a Nixie todo el rato!
¿Y quién va a querer responder de Lyla?
Además, tenemos que recuperar el tridente.
Yo también tengo que hacerlo. No voy a dejar que lo hagáis solas.
Sí que lo harás, es una gran oportunidad y la vas a aprovechar.
- Sabemos cuánto te importa el grupo. - Y yo lo importante que es para vosotras.
- ¿Y qué pasa con Aquata? - Se la ha jugado por ti, Sirena.
- No puedes defraudarla. - Tienes que irte, Sirena.
¿Y vosotras?
¿Y qué pasa con Zac?
Seguimos siendo dos contra uno. Nos irá bien.
Sí, nos irá mucho mejor sin ti.
No puedo.
- Sí que puedes. - Tienes que irte, Sirena.
¿Qué pasa con David? ¿Qué voy a decirle?
- Nada, tú solo vete. - Exacto, evita las preguntas.
- Sí, ya le diremos algo más adelante. - No puedo irme sin despedirme.
Sí que puedes.
Y lo vas a hacer. Sabemos lo duro que es para ti dejarnos.
Sentiríamos lo mismo que tú.
Pero es una gran oportunidad, no dejaremos que la desaproveches.
¡Sí!
Hola.
Grandes noticias. Ya tengo la iluminación para el concierto.
Son los focos de un amigo. Será chulo.
No creo que pueda hacerlo.
No te preocupes, son focos pequeños. Para crear ambiente.
No es por las luces, digo el concierto. Me ha surgido algo.
- Mi hermana ha venido a verme. - Qué bien, tráetela.
Es que no le van mucho estas cosas.
¿No podrías escaparte un par de horas más o menos?
Me hacía mucha ilusión.
- Sí, lo intentaré. - Guay. Hasta entonces.
Oye, David.
- Gracias. - ¿Por qué?
Por creer en mí.
Por supuesto.
- Ahí estáis. - ¿Zac?
¿Qué haces aquí? ¿Cómo has entrado?
Igual que vosotras.
Os esperaba.
Qué útil es esto.
Yo no lo haría.
Bonito lugar. Aquí fue donde me transformé.
Es nuestra casa. ¡Fuera!
No me iré sin respuestas.
Sé que el tridente está conectado a este sitio.
- ¿Qué? - No sabemos a qué te refieres.
Claro que sí.
¿Por qué si no habéis llamado a vuestras amigas para recuperar esto?
¿Qué amigas?
Conozco vuestro plan. He visto a los refuerzos.
- ¿Te refieres a Aquata? - No es más que la hermana de Sirena.
- Viene a llevársela de vuelta al grupo. - Ahora que lo sabes, lárgate.
No hasta que me digáis todo.
Santos me dijo que existe una relación.
- ¿Te dijo qué? - No lo diría.
- O sea que sabéis más. - ¡Lárgate ahora mismo!
- No hasta que me lo hayáis contado todo. - Eso no va a suceder.
Entonces el estanque es mío.
Lo averiguaré yo solo.
Este lugar es nuestro, y no vamos a ningún sitio.
Más vale que no estéis cuando vuelva mañana.
Has actuado bien, tío.
Les dejaste las cosas claras. Podría haber cientos.
- Ya. - Podría haber vuelto su grupo.
Mako se va a convertir en una zona libre de sirenas.
Tío, espero que sigan allí cuando lleguemos.
¡No puedo creer que vaya a ser dueño de una isla!
No tenemos elección.
- Nixie y Lyla se vienen con nosotras. - El Consejo no lo permitirá.
¿No puedes convencerlas como hiciste por mí?
No funcionará, Sirena.
- ¿Y qué van a hacer? ¿Adónde van a ir? - Estaremos bien.
- Lyla tiene razón, nos las apañaremos. - Pero no podéis quedaros aquí.
Un tritón ha entrado en el estanque con el tridente.
- Nos quedaremos con Rita. - ¿Vais a vivir en tierra?
- Ella lo hace. - No le importará.
¿Quién es esa Rita?
Una sirena a la que obligaron a abandonar el grupo.
- ¿Habéis tenido relación con ella? - Nos ha ayudado.
No habríamos podido arreglárnoslas en tierra sin ella.
A mí me parece otra buena razón para irte.
- No me voy a ir. - Sí que te vas.
Estaremos bien con Rita.
Y algún día encontraremos la forma de regresar al grupo.
Es tu oportunidad de volver con tu hermana.
Queremos que la aproveches.
Nos vamos mañana al alba.
- Saluda a todas de nuestra parte. - Lo haré.
- Cuídate mucho. - Y tú.
- Y no os peleéis. - No quieras quitarnos la diversión.
- No me quiero ir, no quiero dejaros. - Nos irá bien.
¿Y cómo me voy a enterar? Podremos mandarnos mensajes, ¿verdad?
- Encontraré la manera. - Sabemos que sí.
Sirena, nos tenemos que ir.
- Pongámonos en marcha. - No pienso vivir con Rita.
- No hay más remedio. - Me da igual.
Este es el lugar más sagrado para las sirenas.
No pienso abandonarlo.
Zac sabe que existe. Ya no es seguro.
- Si viene con el tridente... - No lo hará.
No podemos permitírselo.
Tienes razón. De acuerdo.
No vamos a marcharnos sin luchar.
Vamos.
- Hora de conquistar Mako. - Iré a echar un vistazo.
No seguirán allí. No después de lo de ayer.
No tendrán agallas contra nosotros.
¡Zac! ¡Sal aquí fuera!
Buenos días. Ya me han contado que hoy os mudáis.
No podemos ayudaros, estamos muy liados conquistando Mako.
- No hemos venido a hablar contigo. - ¿Dónde está?
¿Qué queréis?
- No vamos a abandonar el estanque. - Nos pertenece.
- ¿En serio? - Sí, en serio.
No nos vas a intimidar. Ni tú ni nadie.
- Estás haciendo lo correcto. - Yo no lo veo así.
Espera a ver tu nueva casa en el Pacífico Sur.
El agua allí está siempre caliente y llena de animales marinos maravillosos.
¿El grupo no echa nunca de menos Mako?
Al principio sí, pero las sirenas de allí nos recibieron muy bien,
nos hicieron sentir como en casa.
Se saben unas canciones preciosas. Estoy deseando cantarlas contigo.
He echado eso de menos.
Vamos, el camino es largo.
Es vuestra última oportunidad de contarme la verdad.
Venga, Zac.
- Es demasiado fuerte. - Tú sigue.
¡Las tienes!
Perdéis el tiempo.
Mako es ahora mío y vosotras dos no podéis hacer nada.
Somos tres, ¿recuerdas?
¡Sirena!
Yo que tú no haría eso.
- Justo a tiempo. - No os iba a permitir divertiros sin mí.
Vale, pensemos un plan.
- Lo he fastidiado. - Trazaremos otro plan.
Hay que recuperar el tridente e insistir.
Ya, qué fácil.
Ya conoces su escondite, ve a por él.
No lo esconderán en el estanque.
Lyla es demasiado lista.
Olvídalo.
¿Estás bien?
Sí...
- Estoy bien. - ¿Y el tridente?
Escondido donde Zac no lo va a encontrar.
Ahora que el tridente está a salvo, puedes volver con Aquata.
- No vas a volverte conmigo, ¿verdad? - No, no voy a volver.
Sirena, es tu oportunidad de volver a casa.
No es así. Yo ya estoy en casa.
Te agradezco que me defendieras ante el Consejo de Sirenas.
Pero el grupo se marchó por culpa nuestra. Tenemos que solucionarlo.
Hacer que Mako sea segura para las sirenas
y demostrar que somos dignas del anillo de luna.
No tenéis que demostrar nada.
Ninguna de vosotras.
Mi hermanita es una sirena adulta. Estoy muy orgullosa.
Te voy a echar de menos.
Yo también a ti, pero volveremos a cantar juntas algún día.
Yo haré saber al grupo que Mako no se ha perdido para siempre,
porque tres valientes sirenas no cederán nunca el Estanque de Luna.
Todo irá bien.
Bueno, menos mal que no le dijiste a David que te ibas.
Estará preguntándose dónde estás.
¡Has venido!
- Te dije que lo iba a intentar. - ¿Y tu hermana?
Tenía que irse.
- ¿Estás bien? - Sí.
Escucha, si no te apetece cantar, lo entiendo perfectamente.
No, me apetece mucho.
Vale.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.