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Una traducción de Facaho.
- Vuestro hermano aún no está listo. - En algún momento tiene que luchar.
Esta no debería ser su primera batalla.
Yo me ocuparé de él.
- Vos. - Debería quedarse con nosotros.
Mis hombres y yo nos ocuparemos de él.
No creo que sepan cuidar de alguien.
Cuando celebran, celebran. Y cuando pelean, pelean.
Giselher es demasiado joven para semejante batalla.
Todos tenemos que hacer nuestra parte.
Yo era más joven cuando me casé con tu padre.
Esa alianza fortaleció a Burgund.
¿Puedes recordar el momento...
cuándo viste a nuestro padre por primera vez?
No vi mucho de él.
Estaba sentado muy alto sobre su caballo.
Y llevaba esta armadura.
Su casco.
¿Le tenías miedo?
Cuidado con el de Xanten.
Son hombres como él, a quién tenemos que temer.
LOS NIBELUNGOS Batalla de los reinos
Un ejército tan grande debe utilizar la llanura del Rin,
para avanzar rápidamente.
A un lado el río.
El bosque comienza aquí.
Atacaremos en este desfiladero.
En dos columnas.
Si una se retira al bosque,
la otra avanza.
Sajones y daneses luchan sin miedo.
Pero también luchan sin orden.
Es importante que mantengamos nuestra disciplina.
Me gustaría unirme a vos.
Bebe.
Mañana puede que estemos muertos.
Vos podéis hablar. Sois invulnerable.
Todo el mundo tiene un punto débil.
Debo preguntaros algo.
Brunilda.
Desde que me hablasteis de ella...
pienso en ella constantemente.
Todas las noches... me quedo dormido pensando en ella.
Me despierto con eso por la mañana.
¿Es eso? ¿Su llamada?
Ella llama al guerrero que hay en ti.
Mañana dirigiré un baño de sangre.
¿Dónde está mi hijo?
- Yo... yo no sé mi señor. - ¡Mí hijo!
Un jinete.
¿Quién eres tu?
¡Soy tu muerte!
Sigfrido dice que Brunilda está esperando al único.
Dice que muchos lo han intentado.
Pero hasta el momento ningún hombre ha regresado vivo de allí.
- Excepto él. - Abran paso.
Sigfrido.
Silencio.
Este es el rey Lüdeger de Sajonia.
Su gente me siguió. Estarán aquí pronto.
El miedo marcha en sus filas.
¿Quién me sigue?
¿Quién me sigue?
- ¡Él nos lleva a la victoria! - ¡No, espera!
¡Nadie se queda atrás!
arco.
¡Gunther!
¡Gunther! ¡Giselher!
¡Hagen!
Giselher!
¡Mi casco, mi casco!
¡Mi casco!
Muy tranquilo.
Sácalo.
Vamos, levántate.
¿Mi rey?
Mi rey.
Tenéis que mostraros a la gente.
¡Sigfrido!
¡Sigfrido!
Sigfrido, Sigfrido, ¡Sigfrido, Sigfrido, Sigfrido!
¡Sigfrido, Sigfrido, Sigfrido!
¡Eres un héroe!
No puede morir.
¿Me oís?
Yo lo prohíbo.
Las amenazas no les harán hacer mejor su trabajo.
¿Cómo puedes mantenerte tan tranquila?
¿Y si muere?
Cuando eso suceda, entonces sigues siendo el rey.
Sé un rey.
Déjalo salir. ¡Grítalo!
Eres el hermano del rey, este no es lugar para ti.
Giselher, mírame.
Vete.
¿Cómo osáis perturbar la paz de tantos caídos?
- La muerte es parte de la batalla. - ¡Avergonzáos y callad!
No honramos a los muertos con silencio, los celebramos.
Tan fuerte como podamos.
La enterraré con mis hombres, fuera de las puertas.
Ella pertenece a Hagen.
Nadie pertenece a nadie.
Ese puede ser el caso en vuestro mundo.
En el mío no.
¿Cómo está él?
Está luchando por su vida.
Creo que se está muriendo.
Alberich puede ayudarle.
Dejadnos solos.
Necesito hablaros.
Desde que el elfo llegó a la ciudad, tengo este sueño.
Siempre es lo mismo.
Camino por un bosque y llego a un pantano.
Agua y juncos.
Voy al agua.
Mi abrigo se moja.
Me acerco a la choza.
- Y desde esa choza... - ¿Por qué me cuentas esto?
- ¿Qué? - ¿Por qué a mi?
No tengo nada que decir al respecto.
No lo sé.
Me atormenta y pensé...
¿Te atormenta?
Tus hermanos ponen en riesgo sus vidas.
Por Burgund, por nosotros.
¿Y estás preocupado por tus sueños?
Sé un hombre.
Ahora está en manos de Dios.
¡Eso no es suficiente!
Ya no está en nuestro poder, señora.
¡Sigfrido, nuestro héroe!
El rey Sigmund no se llevaba bien con su hijo.
Sigfrido simplemente no podía ser domesticado.
Con tan solo doce años
lo envió al extranjero a un herrero,
para que finalmente aprendiera humildad.
Pero el muchacho era demasiado rebelde para los demás aprendices.
Entonces decidieron matarlo.
Una noche fueron a su cama.
Le pusieron un saco en la cabeza…
Sigfrido ya tiene la cuchilla en el cuello,
la vida entra en él.
Le rompe todos los dedos al primero, el cuello al segundo.
Clava el cuchillo en el estómago del tercero.
El herrero no estaba contento con eso.
Alberich.
Él necesita vuestra ayuda.
Sé quién eres y de dónde vienes.
Te quitaron todo.
Regresa.
Encuentra la verdad.
¡Regresa!
Es bueno verte vivo.
Supongo que debo daros las gracias.
Alberich te trajo de la muerte, no yo.
No deberías haberlo llamado.
Ella era una buena guerrera.
Habéis desafiado mis órdenes.
No soy uno de tus soldados.
No sigo órdenes, peleo cuando quiero pelear.
Por la noche me fui, porque quise.
Vi al rey sajón y lo maté.
Lo volvería a hacer así.
O de cualquier otra forma.
No habrá próxima vez.
Hay...
No lo llamé.
Alberich.
Kriemhild fue.
Los médicos dicen que tenéis que tomarlo con calma.
Los burgundios os lo agradecen.
Llevan días celebrando el triunfo.
¿El triunfo o a él?
El rey danés ya había puesto su hacha sobre vuestra cabeza,
cuando él lo mató.
Sigfrido mató a ambos líderes.
A los ojos del pueblo trajo la victoria.
¿Y a vuestros ojos?
Ha salvado vuestra vida.
Estoy agradecida por eso.
Le da a la gente falsas esperanzas.
Las falsas esperanzas son mejores que ninguna.
Los hunos han invadido a los lombardos.
Nuestros exploradores reportan innumerables refugiados del Este.
Huyen hacia Worms.
Godos, Taimatianos,
a quienes los hunos dejaron vivir huyen hacia nosotros.
- Son demasiados, mi rey. - Lo sé.
¿De donde saco a los hombres para detenerlos?
Lo llaman Etzel, Se dice que asesinó a su hermano.
Hagen, tuvo éxito en unir a sus tribus.
Los hunos avanzan hacia el oeste.
Un ejército de jinetes de la muerte.
Esta puede ser nuestra última guerra.
Hablemos con los romanos.
Siéntate.
Un trono así es incómodo.
Un país no puede gobernarse cómodamente.
Seréis invadidos, como todos los que os precedieron.
- Los hunos no se detendrán aquí. - Mi hermano encontrará una solución.
¿Con los romanos?
Yo gano su guerra y corren hacia el siguiente abismo.
Os molesta que no os hayan llevado con ellos.
- Me da lo mismo. - Es una pena.
La gente os adora.
Quieren ser como vos.
Podríais mejorar su vida.
¿Cuándo seguiréis adelante?
Pronto.
Perdóname señora tenéis que venir, rápido.
Seguidme.
¡Pan! ¡Pan!
Aquí, para vosotros.
Pan para todos.
A nadie se le permite salir.
Es por su propia protección, regrese.
Sucedió en una reunión de jefes tribales.
En algún momento se dice que Etzel se levantó...
y mientras Bleda seguía comiendo,
le clava una lanza en la espalda.
Luego toma el cuchillo y le corta a su hermano
la cabellera.
"¿Quién es vuestro líder ahora?
"¿Él o yo?
Lleva la cabellera de su hermano en el casco.
Hablasteis la última vez sobre una alianza.
Mucho ha cambiado.
Lo sé.
Habéis logrado vuestro objetivo.
Nuestro ejército está debilitado.
¿Cuál sería vuestra sugerencia?
Obtenéis nuestra protección.
Para eso tomaré las decisiones ahora.
¿Y yo?
Seguiréis siendo el rey de vuestro pueblo.
Para mí, un prefecto.
Entonces seremos una marioneta de los romanos.
Una marioneta en paz.
¿O queréis dejar este mundo como los seres antiguos?
Se desmorona, vuestro imperio.
Y vuestro poder está disminuyendo.
Causáis guerra y sufrimiento.
- Tenéis miedo de ser olvidado. - ¡No se trata de mí!
Sólo quiero que las cosas vuelvan a estar en orden.
Sin Roma este mundo caerá en el caos.
También me daréis la mano de vuestra hermana,
es muy hermosa.
¡Hagen!
Si no lo hubierais atacado, yo lo hubiera hecho.
- No le habría pasado a nuestro padre. - Sí.
Y yo no soy nuestro padre.
Debo dejar de pensar como él.
- Tenemos que tomar nuevos caminos. - ¿Qué tipo de caminos?
Estamos rodeados de enemigos, ¿a dónde más quieres ir?
Más allá del Mar del Norte.
Un matrimonio con una reina poderosa.
Una alianza más fuerte que cualquier otra.
Brunilda de Isenstein.
Sabes lo que es ella.
Te has vuelto loco.
No puedes hablar en serio.
Ella me está llamando, Hagen.
lo se, eso suena loco, pero...
puedo escuchar su voz.
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