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Original subtitles

ENCUENTRO DE AMOR EN BALI

- �Basta! �Estoy cansada! - Debes de estar dispuesta a hacerlo.

- �Ya no puedo m�s! - �Estate quieta!

�Carlo!

�Carlo!

�Carlo!

�Daria!

�Eh! �Qu� es lo que hace? �Va a dejar el coche en plena calle?

He venido a entregarme. He matado a mi mujer.

�Ll�mame en seguida!

Veamos: Carlo Prini. Profesi�n: Fot�grafo.

- Edad: 33. �Casado? �Casado? - S�.

�Cu�nto tiempo llevaban casados?

- Hace apenas una a�o y medio que...

Sea m�s preciso, por favor. �En qu� a�o?

- En 1970. -Hace cuatro a�os - S�.

Quer�a decir que apenas llev�bamos un a�o y medio de casados, cuando...

- ... cuando tuve que irme a Indonesia. - �Por razones de trabajo?

S�, recib� el encargo de un gran editor para hacer un libro sobre Bali.

Era mi primer viaje al Oriente.

- Y tuve que irme s�lo - �Su mujer no fue con Vd.? - No, no.

Era algo natural. Est�bamos acostumbrados a trabajar cada uno por su lado, como quisi�ramos.

Bali era una isla de cuya belleza siempre hab�a o�do hablar.

- Y que me interesaba fotografiar. - Oiga, no me hable de su trabajo.

- D�game, �por qu� ha matado a su mujer? - Estoy tratando de poner en orden mis ideas.

Y no podr� decirle lo que le interesa,

... si no me deja comenzar desde el principio.

No me interesaba captar s�lo el aspecto exterior,

que es lo que siempre me gusta fotografiar:

esas im�genes de vida comunitaria de la civilizaci�n occidental.

Yo buscaba algo que estuviera m�s oculto.

Quer�a fotografiar el alma de esa isla.

- �El alma? �C�mo? �El alma? - S�.

Quer�a captar los ritos, las creencias, las supersticiones, la magia.

Sab�a que para lograr esto necesitaba la ayuda de un ingl�s; un tal Glenn, Arthur Glenn.

�l colaborar�a conmigo en el libro y me llevar�a a lugares, donde era imposible aventurarse.

�D�nde est� el cad�ver? Quitad todas esass tablas.

�Eh, Glenn! �Date prisa! Tienen que dejarlo ver.

- ... antes que el fuego lo devore. - No, eso no lo har�n nunca.

- Pero he firmado un contrato. - Lo debes haber entendido mal. Aqu� los muertos no se venden.

Y qu� pongo en el libro: �una cremaci�n sin ning�n cad�ver?

Para los balineses �ste es un ritual sagrado, mucho m�s importante que tus fotograf�as.

Siempre estas dispuesto a dar sermones. Ya ver�s c�mo podr� fotografiarlo.

No te acerques mucho al fuego, podr�a estropearse el objetivo.

Otra vez no tengas tantos escr�pulos.

Escucha, si no te sirvo, �por que no te buscas otro?

Como si fuese tan f�cil, �eh?

�Y t� que quieres de m�? �Vamos, vete! Los huesos est�n all�.

Aunque nos conoc�amos hac�a poco, una cosa hab�a quedado clara.

El respeto que Glenn ten�a por todo lo m�gico me irritaba.

Adem�s una cosa que me molestaba, era que cre�a en ello sinceramente, sin iron�a.

Por eso, siempre que pod�a, yo trataba de burlarme de �l y de herirlo.

�Qu� aburrido que es todo esto, porque �l no cambia nunca de programa!

Lo m�ximo que hace es cambiar alguna vez de m�scaras.

Pero, �qu� sentido tiene cambiar de marionetas? Una sombra es siempre una sombra.

- Depende del esp�ritu con �l que se mueve. - Ser� as�, pero para m� es siempre el mismo.

Quiz�s, lograr� ver las antiguas m�scaras del Centro Yak.

Dime: no pretender�s ir hasta all� a buscarlas.

El Obispo de Yung me ha prometido acompa�arme all�.

Precisamente el me hab�a comentado que era un esc�ndalo lo de tus balinesas.

Ahora ha cambiado de t�ctica conmigo.

Se le ha metido en la cabeza el convertirme e integrarme en la comunidad cristiana.

�Ah, un cristiano con dos mujeres!

Deber�s dejarme al menos una. Buenas noches. �V�monos!

S�, yo tambi�n me hab�a buscado una mujer, pero no era una verdadera esposa.

�Glimuk! Para m� era una muchacho como las demas, una criada con la que uno se acuesta.

Pero de Daria me acordaba siempre. Comenzaba a desearla y a esperar su llegada.

La hab�a telegrafiado y pensaba que llegar�a de un momento a otro.

Carlo, debes de sentir mucho su ausencia.

- �Qu� har� yo cuando ella llegue? - Te quedar�s conmigo.

- �Y crees que ser� posible? - Claro, Glimuk. Adem�s no creo que venga.

En cualquier caso, nada cambiar� entre nosotros dos.

Todo continuar� como ahora, �no es cierto?

Dentro de una semana o dos, deberemos de haber acabado.

S�lo queda el cap�tulo sobre Nangasenk.

�Cu�ndo se decidir� Jung a darnos permiso para ir all�?

Ya se lo he pedido tres veces.

Seguir� insistiendo. Se necesita tener un poco de paciencia.

Por m�... Debes ser t� quien la tenga.

�Cu�ntos hay!

�Ven! �Baja!

Tengo que admitir que es algo bastante extra�o.

- Te lo hab�a dicho. Ven. Por aqu� tambi�n hay. - Se portan como si fueran los amos de la casa.

- Parecen inquietos hoy. - No, no me lo parece.

�Toma!

Te lo corto, �eh?

Escucha, �sab�a que eras raro! Pero ahora me hablas de simios reunidos en un templo,

por el poder de unas ideas.

Si es as�, no temes ofender a la divinidad de Bali, llev�ndome all� a hacer fotograf�as.

- Estoy acostumbrado a tu sarcasmo. - Y t�, �te consideras un estudioso?

- �Y qui�n te dicen que no se re�nen aqu� por otra raz�n? - No lo excluyo.

Pero, �c�mo explicas que hayan escogido precisamente este lugar?

Oye, si no hay simios en otras partes de la isla, debe de ser porque encuentran en el templo el clima adecuado.

- O quiz�s la vegetaci�n adecuada. - O sea, que no admites los motivos sobrenaturales.

Simios sagrados aliados con las ideas...

Que lo crean los balineses, puede pasar. Pero t�, �como puedes admitirlo?

Sus dioses se manifiestan; en cambio nuestro Dios, �d�nde est�?

Silencio, silencio absoluto.

A prop�sito de silencio, �sabes que el brahm�n Tillem ha decidido no volver a hablar con nadie?

- �Cu�ndo lo has sabido? - Esta ma�ana; mutismo voluntario.

Sus familiares est�n convencidos de que se est� preparando a una muerte santa.

As� que se habr�n acabado vuestras misteriosas charlas.

�O crees que a ti si que te contestar�? (Fotos realizadas el d�a 29)

Dentro de unos d�as, llegaran las primeras ejemplares de nuestro libro.

Estoy seguro de que se est� vendiendo bastante bien. �T� que crees?

El editor no debe caber en s� de gozo. �A d�nde vas?

�Eh, Glenn!

- �Comisario? - �S�! - Le esperamos en el hospital. - Voy en seguida.

- �Y luego? - Le segu�, porque deb�a ver esta historia del brahm�n, sumido en silencio,

en su cita con la muerte y de alguien que cre�a en todo esto.

Me parec�an fantas�as.... Adem�s, me preocupaba el libro.

Quer�a tratar de distraerlo de ciertas obsesiones y pensamientos...

... que, a la larga pod�an trastornarlo.

�Has comenzado otro, Tillem?

Precisamente ahora que vas a morir.

Quiz�s no tendr�s tiempo de acabarla.

�Sabes? Tu silencio lo exigen las ideas, para que puedas concentrarte y prepararte para la muerte.

Pero su voluntad no me concierte. No estoy metido en esa magia tuya.

�Debes responderme? Al menos un gesto, una palabra.

- D�melo. - Pero, �que haces, Glenn? �Qu� te pasa? �D�jalo!

Si esta figura representa mi destino, no dejes de esculpirla por mi causa.

Yo la rechazo, Tillem.

�Sabes que hace alg�n tiempo le cortaban las manos a quien tocase a un brahm�n?

Hoy basta con purificarlas.

�Y t� ser�as capaz incluso de esto? �No te parece rid�cula esta pasi�n por el hinduismo?

Es, m�s bien, un riesgo.

Me est� contando una historia de superstici�n... de magia.

�Y adem�s no s� que pinta en esto su mujer, que ni siquiera hab�a llegado?

Comisario, es importante que le explique lo que se encontr� Daria al llegar a Bali.

La magia forma parte y fue aqu� donde Daria se vio envuelta en ella.

Y quiz�s fue por magia el que yo hiciera lo que hice.

- �Desc�brela! �D�janos ver su cara! - No se puede. - �A qu� hospital la llev�is?

Es la ambulancia. Quiz�s pueda salvarse.

- Entonces, �est� viva? - Esper�moslo.

Sig�mosla. �Por qu� vamos a mi casa?

- �Y bien? - La hemos enviado al Hospital de San Giovanni. Est� en coma.

- Apenas sepa algo, h�gamelo saber. - Est� bien.

No tengo nada que decir ahora. Luego, luego.

- �D�nde fue? - S�game, se�or comisario.

�Venga!

�Esp�rame fuera!

Hac�a... tres a�os que no la ve�a.

Luego, de repente, hace tres o cuatro d�as...

... la encontr�....Estaba bell�sima. Era ella.

Fueron... tres d�as maravillosos.

- Quer�a que no me volviera a abandonar. - �Como? Hac�a tres a�os que Vd. no la ve�a...

- Entonces... �desde Bali? - S�.

S�, desde entonces... desde Bali.

Recuerdo el d�a de su llegada.

- Estaba espl�ndida. - Perdone, �puedo pedir un taxi?

- Pero si... parece la mujer de Carlo. - �Esa se�ora?

�Daria? S�, no me equivoco.

Debes de ser Daria. He visto tantas fotograf�as tuyas.

No sab�amos nada de tu llegada. Soy Glenn. Trabajo con tu marido.

S�, me ha escrito precisamente de ti. Pero �l, �d�nde est�?

Est� de viaje, haciendo unas fotograf�as. Regresar� esta noche.

- Hace tres d�as le he enviado un telegrama. - Sabes, aqu� los telegramas...

Perdona, te presento a Brigitte de Jong y a su padre, el obispo anglicano de Indonesia.

- Bienvenida. - �Sabe �l que ven�as? - Ilsak, ha llegado la mujer de Carlo.

�sta es Ilsak. Perdona, haz que venga el coche aqu� delante.

�Les molesta acompa�ar a Daria? Yo me ocupar� de sus equipajes.

- Muy bien. - Lo har� inmediatamente. - Gracias

�Kemari!

- �Qui�n es esa chica? - �Ah, est� con Glenn! Es su mujer.

Al menos eso cree �l. Aqu� no es dif�cil encontrar una chica y vivir juntos.

Su marido la estaba esperando a Vd. con impaciencia.

Estar� muy contento con la sorpresa, pero Glimuk no creo que lo est� tanto.

Ella tambi�n es balinesa. Estas ind�genas son ideales para los europeos. se ocupan de todo lo de la casa.

- Gracias. - Adi�s.

Las otras maletas las enviar�n hoy a Ubud.

Es el pueblito en el que vivimos.

Est� un poco lejos. Casi en el centro de la isla.

Supongo que Brigitte no se habr� quedado sin decir sus t�picas maldades sobre Ilsak.

Hace seis meses que nos casamos, seg�n el rito balin�s.

Es natural. Para la hija de un Obispo un matrimonio as� resulta chocante.

La verdad es que tengo dos mujeres. Eso es lo que la escandaliza.

Pero, �qui�n sabe? La poligamia es una norma divina.

Aqu� es donde vivimos. Ilsak te acompa�ar�.

Pasar� un momento donde Tillem. Ens��ale el campo de Gadaria.

Y dile a Glimuk, que se mantenga lejos de ella...

... hasta que regrese Carlo.

He puesto tus maletas arriba, por si quieres cambiarte.

�sta es Vashare.

�Entra! Puedes entrar si quieres. Aqu� dormimos nosotras.

- �Vosotras? - Vashare y yo

Y all� arriba es donde duerme Glenn.

- �T�... eres Glimuk? - S�.

�Eh! �Carlo!

�Carlo!

- �Carlo! - �Daria!

Me sabe mal, Glimuk.

Lo s�. Te hab�a dicho que no iba a cambiar nada y, sin embargo, va a cambiar todo.

Debes regresar a tu pueblito.

Es mejor, cr�eme.

�Espera! Nosotros te acompa�aremos.

Adem�s, debes de recoger todas tus cosas. �verdad?

Me visto y nos vamos.

�Carlo!

�Carlo!

�Y ahora qu� quieres?

Mira, no tenemos ninguna prisa para irnos. D�monos un ba�o.

- Ahora no es el momento. - �Por qu�?

�Por qu� te preocupas? Ella puede esperarnos.

- Mira, est�n los de Jong. - �Hola!

- �Est� bien aqu�? - Tr�iganos dos Dry Martinis.

Perdona, voy un momento a saludarlos.

- �C�mo est�, Reverendo? - �Hola! �Qu� tal!

Con permiso.

�C�mo se enrollan esas dos!

Este sitio es muy bello. - Ya sabes, en esta isla... - �Te gusta?

Parece que uno viva entre la naturaleza.

�Gracias!

Eso parece.

Francamente, si no existiera un sitio as�, morir�a de nostalgia.

�Hay alguna raz�n por la que Glenn rehuse venir con nosotros?

No le gustan... los sitios llenos de turistas.

- �Tiene un car�cter muy introvertido! - Pero me es muy �til; conoce la isla como nadie.

Viv�a en Bali, cuando lo encontr�. No quer�a saber nada de trabajar conmigo.

No cre�a en lo que yo hac�a. Me ha costado mucho convencerlo.

- �Qu� hac�a en las isla? - Nada. Aqu� basta con muy poco, para no morir de hambre.

�No te ha hablado de la muerte? La ha visto con sus propios ojos, Glenn.

�Te lo ha contado �l mismo?

Es una historia de hace algunos a�os... del tiempo de Cambridge...

... de esos a�os, en que estaba a punto de acabar la carrera...

Un intento que por fortuna acab� en nada.

Yo dir�a que sus motivos fueron muy confusos,

... aunque en esto se ha mostrado muy evasivo incluso conmigo.

Pero, ahora, se ha repuesto. Tan pronto como lleg� aqu�, le ha vuelto la alegr�a de vivir.

Basta ver c�mo se ha insertado en este sitio, junto a sus dos mujeres...

... con una familia. Y por fin se ha puesto a trabajar.

Es un etn�logo estupendo, �sabes?

Y todo esto le ha hecho mucho bien. Sus ansias de hu�da parecen haber desaparecido.

Oy�ndote hablar, parece que lo conozcas muy bien.

Glenn, en el fondo, es el cl�sico europeo que se rebela contra la cultura occidental.

Y viene aqu� a resolver su propia crisis,

distray�ndose junto a los balineses, con sus ritos y su magia.

Glenn, no me digas que tienes que hacer esto.

Ser�n sagrados, pero apestan que da asco.

�Glenn!

Anjup, acompa�a a la se�ora hasta la barrera de coral.

Se llega en menos de una hora. Cuando regreses, si no estoy aqu�, ll�mame a la oficina.

�Adi�s!

No me has dicho c�mo se ha tomado Daria, la historia de Glimuk.

Yo dir�a que... aceptablemente.

Es una mujer moderna.

- �Y tu reacci�n tambi�n ser� "moderna" con ella? - �Cu�l reacci�n m�a?

A lo que vaya a suceder entre tu mujer y Glenn.

Querido, perd�name, pero tambi�n soy una mujer y ciertas cosas puedo intuirlas.

Me da la sensaci�n de que ya anda fascinada por su espiritualidad.

Que es precisamente lo que t� no tienes. �Sois tan diferentes Glenn y t�!

Se empieza por la espiritualidad, como suelen decir y...

Lo sabes, �verdad?

Daria es una mujer joven y cuando me cas� con ella me dije: "Carlo no te hagas ilusiones".

No vas a ser el hombre de su vida.

Igual que t�, que encontrar�s otras mujeres.

Das por descontado el que pueda serte infiel.

�Qui�n sabe? Seguramente eso ya ha sucedido, aunque no hayamos hablado de ello.

- Esto es lo que se llama un matrimonio permisivo. - Ll�malo como te parezca...

... pero ni Daria ni yo somos permisivos en nuestros sentimientos. Lo que importa es que nos queremos.

Ella siempre me necesita, igual que yo tengo necesidad de ella.

En un ind�gena puedo tal vez entender la poligamia...

... pero en un occidental...

... le acarrea demasiadas complicaciones.

�Por qu� me lo preguntas? �Qu� dir� Glenn?

�l es el pol�gamo, no yo.

Hay preguntas que nunca podr� hac�rselas a �l.

�Ah! Por ejemplo, �cu�les?

No s�. El marido por la noche, �c�mo se las arregla?

�Duermen a veces todos juntos?

Las apariencias enga�an. La gente de la isla tiene principios morales, pese a la poligamia.

�Pero no es un poco extra�a esta curiosidad?

Lo es menos de lo que piensas.

Adem�s me refer�a, sobre todo a Glenn.

Tiene una rara vitalidad exterior,

... pero dentro de �l hay como un deseo de aniquilarse.

Te repito que para m� es algo un poco enigm�tico.

A la larga, lo enigm�tico puede resultar aburrido.

Quiz�s ser� aburrido para ti, porque crees haberlo ya descifrado.

Pero en cambio yo creo que tiene una personalidad interesante.

�A qu� hora debemos ponernos en marcha ma�ana, para el Ramay�n?

Os aconsejo que pronto; yo no vendr�. Grab� ya la m�sica el a�o pasado.

-Ir� a reunirme con Tillem. -D�jalo en paz. - No te preocupes.

Tillem es uno de los hombres m�s inquietantes de Bali, �verdad, Glenn? Deber�as conocerlo, Daria.

No lo dejar� en paz. Espero tarde o temprano aprender algo a su lado.

Bromeas. No creo que te quedes aqu� para siempre.

�Que te diviertas!

�C�mo? �A�n est�s en la cama?

Son las 6. V�stete, porque se nos har� tarde.

No me encuentro bien. Me duele la cabeza.

Trata de dormir. Y mejor que te olvides hoy de ir al campo.

Que tengas un buen d�a de trabajo. �Te molesta que no venga?

Para nada. Hasta la noche.

�Carlo!

A lo mejor saldr� con Glenn. Tengo curiosidad por conocer a ese extra�o sant�n del que habla.

�Adi�s!

�Daria!

Perdona. Cada vez que me encuentro con un anciano...

... para m� es como si fuera un milagro.

En Bali la edad media de vida no supera los 30 a�os.

�No lo sab�as? Es la edad adecuada para morirse.

Mi amigo Tillem est� convencido de ello.

Aqu� los viejos se siente culpables.

Me parece un hombre calmado y sereno.

- No comprendo qu� encuentras en �l de inquietante. - Ya lo s�.

Uno que rehusa hablar con tanta obstinaci�n, tarde o temprano...

... arrastrar� a otros a su silencio. Eso ya ha sucedido antes.

�Por qu� quieres que hable precisamente contigo?

�ramos amigos y lo seguimos siendo a�n.

Y sin embargo parece que tengas miedo de �l.

Tillem me ha convencido de que qued�ndome aqu�, puedo estar destinado a sufrir y quiere ayudarme.

- Ayudarte, �c�mo? - Atray�ndome hacia el �nico lugar donde no se sufre.

- Por eso, me tienta con la idea de la muerte. - Pero, �por qu�?

Para �l es una de las maneras de hacer el bien a un amigo.

�Qu� eso tan extra�o que sucede en Karangasem?

Es un episodio algo oscuro...

... en el que... magia y religi�n se confunden...

... de una manera desconcertante. Parece que hace a�os...

... el padre de Ag�n ha dejado de hablar con Tillem.

Entonces su amigo se hallaba en Karangasem y comparti� con �l una nuez de betel,

que es el fruto de un �rbol sagrado, aqu� en la isla.

Algunos meses despu�s el padre de Ag�n dej� de vivir.

Y en Karangasem, el mismo d�a de su cremaci�n...

... se realiz� un ritual m�gico y terrible: un extra�o suicidio.

- Se concentr� en la firme voluntad de morir. - Quieres decir que quiso seguir en la muerte al amigo.

- Todav�a recuerdo su invocaci�n. - Por eso te perturba el silencio de Tillem.

Daria intentaba convencer a Glenn, que lo sucedido en Karangasem no ten�a que afectarle.

Pero no lo logr�. Tillem segu�a all� presente, en silencio.

Para Glenn la �nica soluci�n era recurrir a Bradford:

un occidental que estudiaba magia negra.

O sea que Tillem ya no te habla m�s.

Te da miedo, �eh? Y por eso vienes a pedirme consuelo.

�Por qu�? �Qu� te hace pensar, Bradford, que vengo aqu� buscando ayuda de un brujo?

El due�o de la casa debe de adivinar los deseos de sus hu�spedes.

Necesitas que te echen una mano, para dar el gran salto.

No, no quiero nada de un brujo.

He visto que piensas que he venido s�lo por esto y prefiero marcharme.

Huir es in�til y adem�s ya es tarde, porque est� a punto de suceder.

Cuando algo se avecina, nunca me equivoco; puedo sentirlo.

Es una de las ventajas de la magia. Y te va a traer un regalo.

�No puedes rechazarlo!

�Lo ves!

Esta rana tiene un gran poder.

- Es un s�mbolo como cualquier otro. - La magia, Glenn est� llena de s�mbolos,

... pero detr�s de estos s�mbolos est� la verdad.

Esa verdad que andamos buscando tanto t� como yo.

Los caminos que usamos para buscarla son muy distintos.

- Y no creo que nunca se encuentren. - �Vamos, �nete a nosotros!

�Quiere convencerme para que adore a una rana?

Quiero convencerte que mi magia es la �nica que puede conducirte a donde quieres llegar.

A lo mejor, con un hermoso sacrificio humano, �verdad?

S�lo la muerte te llevar� a esa verdad que buscas.

Y eso lo sabes muy bien, aunque no quieras admitirlo.

Pero creo que nunca ser�s capaz de verter tu propia sangre.

El valor deber� d�rmelo... el brujo, �verdad?

Es verdad, rechaza entonces... este regalo.

Acepta el de tu brahm�n. Pero procura no dejar de ser justo.

En resumen, Glenn no acept� el exorcismo de Bradford...

- ... porque no se fiaba de �l. - S�, quiz�s Bradford hubiera podido salvarlo.

Pero Glenn ten�a el deseo de aniquilarse, de morir as�.

En Bali... todos se vuelven un poco locos.

Perdone, Comisario. Es del Hospital.

Era del Hospital. Su mujer a�n sigue en el quir�fano.

- �Se salvar�? -Eso espero; eso espero. Venga

O sea que nos hab�amos quedado en lo de la magia, los santones, las noches luminosas...

... en las se�ales en blanco y negro.

- S�. - Pero, trate de ir al grano, a lo de su mujer.

Mire, Daria quedo impresionada por lo que le hab�a dicho Glenn.

Sabe, mi esposa era una mujer... era una mujer sensible.

Y d�as despu�s... ha ido a verle, pero s�lo por amistad

Nada hab�a sucedido entre ellos. De eso estoy seguro.

Ha ido... para consolarlo. Para hacerle sentir que ten�a amigos.

- �Vosotras dos no vais nunca con Glenn? - Raramente.

- �Por qu�? - �l va por trabajo.

- No somos capaces de ayudarlo. - A m�, en cambio, me interesa.

�A d�nde ha ido hoy?

- No lo s�. - �No lo sabes o quiz�s no quieres dec�rmelo?

Y t�, �por qu� no me dices lo que quieres de �l?

�Yo, de Glenn? Nada. �Acaso est�s celosa?

La planta de los celos no crece f�cilmente aqu�, entre nosotros.

Y tanto Vashare como yo tenemos confianza en Glenn. Estamos seguras de �l.

�Ah, s�?

- �Por qu� no me crees? - �Qu� sab�is, vosotras, de sus problemas?

�Glenn! �Glenn!

�Glenn! �Te encuentras mal? �Qu� tienes? D�melo.

- Te encuentras mal. Te llevar� a casa. - No, necesito a Bradford.

Por favor, haz que venga el sant�n.

- �C�mo? �Te has decidido? - No, no lo llames.

Glenn se encuentra mal. Haz que vuelva a casa.

Y t�, �por qu� te metes? Debe ser �l quien me lo pida.

Ha venido aqu� para eso. Entonces, �qu�?

�Bradford! �Por qu� sucede todo esto, Bradford?

Glenn no quiere hablar conmigo. �Por qu� ha hecho llamar al sant�n?

�Por qu�?

Para que ayude al asceta a jugar con la muerte.

As� estar� contento.

Y servir� para demostrar una vez m�s que es un cobarde.

- Daria, es tarde. - No tengo sue�o. Qued�monos un poco m�s.

No soporto toda esta letan�a.

Vete. Me reunir� contigo dentro de poco.

Glenn, uno no intenta matarse sin ning�n motivo. �Qu� es lo que te tiene trastornado?

El silencio de Tillem, que quiere alejarme de �l.

�C�mo es que has venido hasta aqu�?

Me estaba aburriendo.

He caminado un poco por la playa.

Y luego, he pensado en ir a tu encuentro...

... para ver este templo tan famoso.

- Es un templo como otros. - Pero no para ti.

�Qu� secreto has logrado obtener de �l?

�Has obtenido la f�rmula m�gica que deber�s usar el d�a que Tillem haya muerto?

Porque es eso lo que est�s esperando aqu�.

As� que me consideras un buitre, que aguarda su presa.

T� eres la presa y Tillem el buitre.

No, Dar�a. Hab�a decidido venir aqu� mucho antes de interesarme por Tillem...

- y por las noches de... - Deja de fingir conmigo. Yo puedo leerte por dentro.

No puedes enga�arme, como haces con esas dos idiotas, que van a contemplar tu suicidio.

- No debes ofenderlas. - He dejado a Carlo y te he seguido aqu�...

... para tratar de librarte de esta locura m�stica, en la que est�s metido...

... como un loco al borde del abismo.

Daria y Glenn estuvieron juntos durante dos d�as.

Y yo nuca supe lo que sucedi� entre ellos.

Daria nunca me lo dijo, ni tampoco yo se lo pregunt�.

Ese era nuestro acuerdo.

Lo nuestro era una relaci�n libre...

.. abierta. Se trataba de aventuras poco importantes, historias de dos o tres d�as.

Pero esta vez me di cuenta de que era algo diferente.

�Era amor!

S�, soy yo. �Ah, comprendo!

Tenme informado; no me mover� de aqu�. Est� bien.

- �Y entonces? - Si�ntese, si�ntese. No era sobre su mujer.

Pero si llaman del hospital, debo saberlo.

Ya lo sabr�. Ya lo sabr�.

Ya no aguanto m�s.

Siga adelante.

Est� bien. Desde luego. Desde luego.

Entonces...

.. Daria cambi� mucho en esos tres d�as que pas� con Glenn en Samur.

- �C�mo cambi�? - No lo s�. Parec�a diferente.

Era diferente.

Todos pod�an reconocerlo.

�Carlo!

Cre�a que estabas en el campo, preparando la fiesta de esta noche.

Me interesa muy poco la fiesta de esta noche.

Estar�s feliz de marcharte a Karangasem, �verdad?

- Ha tenido �xito Glenn, �no? - �En qu�?

En llevarse a tu mujer a la cama.

�No!

- No te creo, �sabes? - �Por qu�?

Si hubiese pasado eso que piensas, me ver�as incluso m�s tranquilo.

�Matrimonio permisivo!

�Recuerdas tu profec�a?

�Ah, Daria se ha enamorado! Es esto lo que quieres decirme.

- Est� fascinada, embrujada. No s�. - Y en los sentimientos, no eres permisivo, �verdad?

Ver�s que te dejar� plantado. Prep�rate.

No, no me conoces. No me rindo tan f�cilmente a las profec�as.

Glenn, ya que estamos en la noche del adi�s, ser� yo quien se encargue del espect�culo de las sombras.

Me divertir� yo y tus hu�spedes. Puedes estar seguro de que no te avergonzar�s de Bradford.

Marchaos, vosotros. Fuera, fuera.

Sentaos, sentaos sombras. Porque ahora todos sois sombras.

Acaba ya con esto, Bradford. Has bebido demasiado.

Al contrario, estoy muy l�cido. Te lo demostrar�, comenzando contigo.

�Qu� son estas dos sombras?

�ste es Carlo y �sta es Brigitte.

Nuestro valiente fot�grafo ten�a dos amantes: una blanca y otra de color.

Ha llegado la europea y se ha fastidiado la ind�gena. �Por qu� lo ha hecho?

�Es un artista... o un depravado...

... que se excita con la idea de llevar a la cama a la hija de un Obispo?

�O es s�lo porque su mujer est� dispuesta a perdonarle una amante blanca?

Pero, tambi�n Daria tiene sus debilidades.

�A qui�n quieres provocar, Bradford? Acaba ya con estas bufonadas.

Es demasiado pronto, Glenn, para que me llames buf�n.

Te has olvidado de que has llegado a casa del buf�n, temblando como un gusano...

... con el terror en los ojos y perseguido por una m�scara de madera...

... a suplicarme que llamara al esp�ritu, para hacerte el exorcismo...

... para poner en fuga tus fantasmas, con la sangre de las ranas.

�No eres t� qui�n ha puesto al brujo, en el lugar del brahm�n?

Le has dicho a Tillem lo que has hecho, pidiendo a la magia lo que la fe no te da.

�Y en agradecimiento, me llamas aprendiz de brujo!

�Atenci�n, Glenn! De esa m�scara que te persigue, no es nada f�cil librarse.

Pero t� ni siquiera tienes el valor para matarte.

No sabes hacer otra cosa que pasarte la vida, seduciendo a las mujeres de los dem�s.

�Le has dicho a Carlo que su mujer se ha enamorado de ti y que encima t� la animas?

- �Basta! �L�rgate! - �Por qu� no le explicas a Daria c�mo disfrutas con esta situaci�n?

Te he dicho que te vayas, Bradford. �Vete de una vez!

La verdad te quema, m�stico de pacotilla.

Glenn ha dejado el oscuro mundo de los amantes,

... donde Dios no habla con nosotros.

Y en Bali ha descubierto nuevas ideas, que hablan a los hombres.

Y es tan ambicioso que ha querido oir �l mismo esta voz...

... porque est� harto de las letan�as del sacerdote de su casa.

Pero te enga�as, Glenn. No hay remedio para tu enfermedad.

Llevas dentro de ti esta condena. Nadie te la podr� quitar.

Morir�s en la desesperaci�n, Glenn. Tendr�s un fin miserable.

- Tu fin ser� m�s miserable que el m�o. - Yo encontrar� ese valor que a ti te falta.

- �Basta, Bradford! - Y t�, para penetrar en el mutismo de Tillem no ser�s capaz de llegar al �ltimo gesto.

Quieres un consejo: vuelve a tu antiguo dios: un dios que no habla.

Su silencio no mata.

Es un silencio que te conviene, Glenn. Y que a todos sienta bien, a todos.

�Es un loco!

Esa noche Glenn, comparti� con su brahm�n, Tillem, una nuez de betel.

Dec�a que si mor�a el brahm�n, tambi�n morir�a �l.

- Pero... - S�, era para impresionar a ella y alejarla de m�: una prenda, una prenda de amor.

Una magia, en la que Glenn dec�a que cre�a.

Iamata

No crees que ha llegado el momento de decirnos todo lo que pensamos.

Si t� quieres...

- T� tambi�n debes quererlo. -Debo decirte lo que pienso sobre Glenn y t�.

No es la primera vez que uno de los dos...

... comete alguna tonter�a.

Pero hemos sido siempre leales, �no es cierto?

�C�mo hacer para sentirte tan seguro?

Esta vez me parece todo tan distinto.

Y no s� si ser� capaz de encontrarme a m� misma a solas.

�A solas? �Acaso no estoy yo aqu�?

�No estoy siempre dispuesto a ayudarte? S�lo necesito que me dejes hacerlo.

No debes ped�rmelo a m�. Haz algo t� mismo... y pronto.

March�monos. Regresemos a Europa.

�Y crees que bastar� con eso?

S�, claro. Y hasta a �l le vendr� bien, lejos de Karangasem.

�Mira!

Hay un vuelo dentro de dos horas para Jakarta. Si hemos de irnos, hag�moslo ya.

�De acuerdo? Sin pensarlo dos veces.

Carlo, no s� cu�l es el motivo de esta marcha s�bita, pero quiz�s sea una decisi�n equivocada.

Cada uno es responsable de sus errores y t� de los tuyos.

Si es por lo que dijo Bradford, cr�eme, entre Daria y yo...

No, escucha: olv�da a Bradford y deja en paz a mi mujer.

- �Buenos d�as! �Ha tra�do los billetes? - S�, aqu� los tiene.

Dentro de media hora deben de estar en el aeropuerto.

Han tenido suerte. Son los dos �ltimos pasajes.

Pero en Jakarta est�n en lista de espera, para el vuelo que va a Europa.

Voy a enviar en seguida un t�lex.

Por favor, deja que le hable a solas.

Viniendo aqu� le has confirmado la sospecha de algo que no existe entre nosotros.

- �Por qu�? - De golpe esta fuga vuestra me ha parecido absurda... intolerable.

Separarse como si fu�ramos enemigos.

�Qui�n ha decidido irse? �T�... o �l?

�Qui�n ha decidido acabar con nuestra relaci�n, incluso la m�s inocente y honesta?

- Para m� no era tan inocente. - Daria, �por qu� dices esto?

�Qu� mal cometimos? �Te he pedido algo?

Hay cosas que no necesitan pedirse.

Yo te amo, Glenn. Y es mejor irse, antes que hacer sufrir a otros...

... o causarse mal.

Nunca te lo hubiera hecho, cr�eme.

Adem�s, �para que sirve todo esto? S�lo he venido a decirte adi�s.

Ahora s� muy bien que no volveremos a vernos nunca m�s.

�Por qu� lo dices con tanta certeza? Glenn, me das miedo.

Voy a ir igual a Karangasem, para desmentir las acusaciones atroces de Bradford.

Anoche compart� una nuez de Betel...

... con Tillem.

�Esp�rame aqu�!

Glenn ha hecho un pacto de muerte con Tillem. Quiere dar fin a su vida y nadie podr� detenerle.

Pero su salvaci�n puede depender... de m�.

Siento que debo ayudarle y seguirlo.

No... no puedes imped�rmelo. Te lo ruego.

�Carlo! �Qu� te pasa?

�Qu� te ha dicho, Daria?

�Ah! �No lo sabes?

�Carlo!

�Vete de una vez con �l y para siempre!

Siempre me hab�a tomado en broma a Glenn, porque buscaba solucionar sus problemas con la magia.

Pero ahora yo tambi�n pensaba que era �sa la �nica cosa a la que se pod�a recurrir.

No pod�a aceptar que alguien fuera pose�do por un miedo tan absurdo.

El miedo que Daria sent�a de que Glenn pudiera morir:

ritos m�gicos, Bali�n, las m�scaras de madera, las nueces de Betel y los pactos de muerte.

�Idioteces! Quer�a demostrarle la falsedad y el enga�o.

Deb�a provocar a la magia y a sus sacerdotes.

Obligar a que se descubrieran...

... a delatarse.

Y t�... siempre aqu�, �eh?

�Te has enterado de lo de Bradford?

Lo han encontrado esta noche cerca del templo de Samur.

Y nosotros que lo llam�bamos buf�n...

Tantas veces lo ha dicho, que lo ha hecho... �Qui�n sabe por qu�?

�Sacrificarse de esa manera!

Tillem, �sta es una isla de locos, de locos desenfrenados.

�Ah! Hay que admitir que su brujo ha sido m�s valiente que t� con su alumno.

Y t�, �a qu� esperas? �A qu� aguardas para contentar a tu valeroso disc�pulo?

�Eh! �H�zmelo sentir, viejo! Si sientes de verdad lo que quieres hacer creer, dame una prueba.

Yo no creo en tu magia.

Si es verdad que tienes que palmarla, Tillem, hazlo pronto y ll�vate contigo a ese bastardo.

�A�n no te has enterado de que te rehuye...

... y de que no lo vas a volver a ver?

Adelante o va a pensar que tu silencio es s�lo una payasada. Esta estatua es un anuncio de la muerte.

Glenn, sus dos mujeres y Daria se trasladaron al pie del templo de Karangasem.

Un lugar desierto, una ci�naga desolada,

... en una atm�sfera fantasmal, a la espera de algo que deb�a suceder.

Daria, no nos juzgues mal.

�Qu� es lo que crees? Vashare y yo sabemos muy bien lo que pasa por la mente de Glenn.

- Pero, comprende, no debemos... - Sois s�lo unas esclavas...

�Est�pida! �Salvaje! �Por qu� le hab�is dejado venir aqu�, para que sea destruido?

�Qu� esper�is para hacer algo?

�Os odio! �Os odio! �Os odio!

�Te buscaba, Glenn!

Ya te habr� hablado Ilsak, pero quiero que t� lo sepas por m�.

No s� que me ha pasado esta noche, pero estaba fuera de m�, �sabes?

Ya no resisto m�s aqu�.

- Me siento responsable. - El �nico responsable soy yo.

Ten�a que haber previsto que, tarde o temprano, esta convivencia ser�a insoportable para ti.

Ha sido una equivocaci�n.

�Carlo est� aqu�!

�Hab�is pensado que sin el cap�tulo sobre Karangasem...

... le faltar�a al libro la parte m�s excitante?

He encontrado alojamiento en el pueblo. Pod�is estar tranquilos, que no os molestar�.

Es m�s, me voy a poner en seguida a trabajar.

Nos veremos en el Templo.

�Ah, sabes? Esta estatua es para ti. Me la ha dado Tillem.

- �Qui�n te la ha dado? - Tillem, antes de morir.

Muri� ayer al mediod�a. �No lo sab�as?

Tengo sed. Querr�a beber algo, Ilsak.

- Hay vino de arroz que ha sobrado. Voy a buscarlo. - No

�Por qu� no vas t�?

Yo... regreso a Italia.

�Habr� s�do quiz�s por causa de la magia?

No lo s�, pero... Glenn muri� tal como hab�a previsto...

... y en el fondo hab�a querido. �Me hab�a jodido!

As� que su mujer regres� a Italia, junto a Vd...

No, regres� solo... de Bali.

Durante todo este tiempo... esper� que volviese... que se dejase ver.

�Nada!

Estaba como loco. No sab�a ni siquiera d�nde se hallaba, �me comprende?

Despu�s...

... hace tres d�as...

S�, hace tres d�as, estaba con un amigo que me propon�a volver a trabajar.

Hacia tiempo que, aburrido y desesperanzado, hab�a abandonado todas mis actividades.

Mira, yo escribir� el texto y t� cumples con tu oficio como sabes hacerlo.

El editor se dar� cuenta de que la idea es buena...

... y as� tendr�s una buena raz�n para volver a ser alguien, una persona activa...

Pero, �a d�nde vas? �Carlo! �Carlo!

Ya ver�s: est� todo tal como lo dejaste.

�Ven! �Cierra!

�Muy bien!

Entonces, de acuerdo. Nos quedamos aqu�... dos o tres d�as, sin movernos.

�Dos o tres d�as?

Desde luego, Daria.

S�, Carlo.

�Daria!

�Daria!

�Est�s lista?

- Mira: �est� bien as�? - No, su�ltate el pelo.

Ahora s� que est� bien. �Ven!

Has elegido precisamente el vestido adecuado.

Eres hermosa. �Toma esto!

�Ac�rcate!

Parece hecho a tu medida.

- �Llevas algo debajo? - Nada.

Bueno, el champagne y la cocina oriental no se llevan muy bien.

De todas maneras... a tu salud.

�Tenemos que comer precisamente con esta m�sica?

Cari�o, es el gamel�n, �no te acuerdas? En Bali siempre com�amos oy�ndolo.

�C�mo lo hago?

A�n no lo has aprendido, �eh? Es muy sencillo, mira.

Un palito aqu�, otro all� y luego aprietas.

S�, pero yo no puedo sin tenedor.

Toma: te lo dar� yo, para que no te mueras de hambre.

- Mira, ya he conseguido hacerlo. - �Qu� bien!

- Perdona, lo lamento. - No te preocupes.

Espera, no es nada. Un momento...

Ya est�. Ahora lo arreglo yo.

Soy muy buena para esto.

�Un pacto!

Haremos un pacto.

- Como en Bali - �Qu� pasa?

- Como el de Glenn y Tillem. - Pero tengo sue�o.

Nos partiremos una nuez de betel.

�Qu� m�s quieres a�n de m�?

Mira: �ste es el fruto. Es buen�simo.

Toma: abre la mano.

As�.

As�: estaremos unidos para siempre.

�Apri�talo!

Apri�talo conmigo. Apri�talo.

- Estoy harta. Ya hace tres d�as que me obligas a hacer esto. - No te muevas.

Te he dicho que no te muevas.

Lo ves. As� eres... como en el retrato.

Una cara hecha pedazos: Aqu� ... y luego ah�...

-�Basta! Esto es una mierda. - Quieta

Estoy harta. Eres un loco, un loco man�aco.

�No te vayas!

�Daria!

No puedo dejar que te vayas.

No puedo estar solo y sin ti.

Hicimos un pacto.

Un pacto de amor...

... y de muerte.

Este es su carnet de identidad.

La mujer est� fuera de peligro.

�Mi mujer?

Entonces vayamos all�, porque no puedo... no puedo esperar.

En su cartera hemos encontrado este carnet. No es su mujer.

Es una prostituta y adem�s ya fichada.

Ya ha sido reconocida por su proxeneta.

- Pero, �por qu� me ha contado toda esta historia? - �Oh, no!

As� que tambi�n Vd. y todos ustedes son como yo...

Como yo era, encerrados en las cosas y no en las apariencias.

�Qu� quiere decir? �Una prostituta! �Qu� quiere decir?

Tenga un poco de imaginaci�n.

Como ellos, como esos de Bali que antes despreciaba.

Necesitamos ver las cosas dentro de otras. Ver las ideas en los objetos.

Poder ver a dios en una sencilla nuez de betel.

Yo ah� he visto a Daria, porque he aprendido a materializar el deseo de ella.

La veo en esta cama y tambi�n en todas las cosas que son de ella.

La ve�a en esa mujer, que para m� era Daria.

Es �sta: Daria. Para m� ser� siempre Daria.

Siempre lo ser� para m�. Aqu� est�.

As� que no me comprende. Entonces, peor para Vd.

Tillem ten�a raz�n.

Glenn ten�a raz�n.

Es mejor el silencio.

Nos ha jodido bien con toda esa ch�chara.

Se ha cortado la car�tida. Llama a la ambulancia.

Aunque ya no haya nada que hacer.

Avisa en seguida al procurador.

�Ah, comisario! Han telefoneado del hospital. La mujer ha muerto hace poco.

Ser� una casualidad, pero todo se ha desarrollado, seg�n esta magia maldita.

Tendr� que redactar el informe.

�Qu� escribo?

�Que han muerto por arte de magia?

Y adem�s, �qu� es eso de la nuez de betel?

Mira, ten en cuenta que cort�ndose la garganta con el cristal...

... es como si hubiese asestado otra cuchillada a esa pobre desgraciada.

Eso es, a su esposa, en la persona de esa mujer.

Pero yo creo que se trata s�lo de una sugesti�n. �Todo un caso!

En Roma no suceden este tipo de cosas.

Vtg

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