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¡Gracias!
Está terminando el verano y amanece ya mucho más tarde.
La ciudad despierta lenta y somnolenta.
Los coches de la policía hacen su última ronda mientras las mujeres
de la limpieza se apresuran.
Pues los primeros clientes, esos extranjeros que se levantan con las
empezarán a llegar muy pronto.
Algunos locos hacen footing.
Y otros, cuyo país de origen debe estar muy al norte,
se atreven a bañarse al amanecer.
Es un amanecer brumoso.
Estamos en venidero.
Y el sol no tardará en abrirse paso y en vencer su cotidiana batalla
con la bruma.
Ya están en la calle los primeros niños.
Se anuncia la despedida de un circo y la primera chica de
Benidorm inicia su enloquecida jornada.
También, cámara en ristre, el primer turista comienza a retratar los rincones
insólitos de la ciudad.
Ella se llama Anna y es un producto típico de Benidorm, una de tantas chicas
un día vinieron aquí y decidieron quedarse.
El, Philip, es un joven holandés y parece interesarse de un modo especial
caótica arquitectura de la ciudad.
También, alrededor de los más importantes hoteles, los primeros
inician su caza de la turista.
¡Lo mejor de Manolo Escobar!
¡Este maldito Atleti!
¿Yo explico en inglés?
No.
¿Vos, francés?
Sí.
¿Vos compras brazalete? No, no es eso. Es más la botella de orejas que me
interesa. ¿No es malo?
¿Orejas? No, no es malo. Sé muy bien.
Artesanía. ¿Cómo?
Artesanía. No entiendo.
Artesanía, hecha con las manos.
Hecha con las manos, a golpe de calcetín. ¿Esta?
Ah, le volví. ¿Es esta?
No, produye español.
Ah, no, no, yo me llamo Muriel.
No, no, no, artesanía. Ah, tú artesanía, yo Muriel. Buenos días.
Buenos días.
¿Tú habitas aquí?
¿Es tu boutique?
No boutique, artesanía.
Bueno, de acuerdo, tú artesanía, yo Muriel.
Por supuesto, mujer. Todo de primera mano. Todo moderno.
Lo que tú digas. Claro.
¿Eh? ¿A dónde van?
Espera, mamá. ¿Sí?
Ahí. No vender. Ahí pipí y cagué.
Vaya charla.
¿Qué? ¡No entras!
Ahí dentro.
¿Cómo quieres que entres?
Este desgraciado de Mariano me echó el otro día.
A esta te la quito yo cuando quiera.
Mira, niña.
A mí no me quita una chavala.
Ni el Julio Iglesias.
¡Mira, una guiri!
¡Eh, para comer coque!
¿Comer coque? Yo sé, pa.
Yo compro, pa.
¡Eh, no te pides!
Ya os voy a dar yo máquina.
¡Fuera!
Le pedí tan falso. Le pedí tan falso. Háblale, ¿eh?
Merci beaucoup.
A tu disposición. ¿Es verdad?
Claro que es verdad.
Escucha.
¿Tienes esa flor? Sí.
¿Cómo se llama? Le crisanteme.
No, crisanteme.
Eh, eh, espere un momento.
Joder, qué tío.
¿Ese es el que ha pegado a mi niña?
¿Pero qué pasa?
¿Cómo te atreves a pegarlas, eh? ¿Pero qué pegarlas ni pegarlas? ¡Calla! ¡Estas
manchorizas que estaban intentando atrapar a...! ¡Callaos!
¡Sádico! ¡Oiga! ¡Pero cómo sádico! ¡Estas dos hermanas querían choricear
cuento de la UTA! ¡Sinvergüenza!
¿Por qué no le pegas a tu madre?
¡Abusar de una pobre mujer es chulo!
Para el come cop, danos algo para... No sé si tengo suelto, ¿eh?
Busca bien.
Gracias, Yuppi, gracias.
Vamos, vamos.
Vamos a la máquina.
Corre, corre, vamos.
Corre, que no hay nadie, empiezo yo, ¿eh? Eh, no, no, ahora me toca a mí,
empiezo yo.
Claro, tú siempre, empiezo...
Claro que sí, artesanía. Ahí tienes de la mejor. Y espadas de Toledo.
Espadas de Toledo. No veas.
No,
no, no, no. Ahí, la playa. La playa por la barra.
Las mejores playas del mundo.
Mejor que la Francia. Ah, ¿tú conoces la Francia? Sí, claro que sí, conozco la
Francia. ¿Ah, sí? Sí, conozco tú, conozco tú.
¿Ah, sí?
Claro que sí.
Es muy bonita por ahí.
Bonita, bonita, todo bonita.
Yo la conozco muy bien.
Yo corrí todos los matines. Vamos, que me pego unos putos de espadas.
Claro que sí.
Contigo lo que quieras, aquí en la playa. En el hotel.
O en la chambre. No, artesanía, no las manos. No,
artesanía, no las manos. Compadre.
Muy bien.
Entonces, ¿vienes conmigo a la playa?
Prende un baño.
Sí, sí, un baño.
¿Un baño abillé como ese?
¡Apoy! ¡Todo es apoy! ¡En pelotas! ¡Todo! ¡Vamos allá!
Buenos días, señorita Lola.
Bienvenidas.
Oye, ¿quién es esa folclórica? Es Lola Clavijo, ¿no la conoces? ¿Lola Clavijo?
Sí, la del romance con Paquillo.
Eh,
espera tú, danos algo.
¿Para quién pedí? Es la coleta para el Comecop. ¿Y eso qué es? Para la chinita.
¿Qué chinita?
Esta. Un olable, señora.
¡Ole, la gracia! ¡Dale una perrilla!
Voy.
Uy, estas niñas. Pero ya estoy pidiendo otra vez. ¡Ah!
¡Si es Lola Clavijo! Es igual que las fotografías. Si quiere, le dedico a
una foto.
No, gracias. Ya tengo una en casa. Soy una gran admiradora suya. ¡Ole!
Pues, si le deja su dirección a mi secretaria, le mandaremos una fotografía
nueva. Ay, muchas gracias. Mi marido también es artista.
¿Ah, sí?
Ángela Antequera. No sé si lo conoce usted.
¡Ah! Es una cita muy buena, ¿verdad tú? Sí, sí. Pues debuta aquí uno de estos
días. Ah, pues ya iremos a verle. Ya nos veremos por aquí, ¿verdad? Sí.
Ay, qué ricas.
Venid aquí vosotras dos. ¿No os da vergüenza? Ahora mismo se encierra en
cuarto. Vamos. No, mamá, déjanos jugar a la hoja de cocos.
¡Lola Clavijo!
Mi arma, ¿no te acuerdas de mí?
Soy Curro, el hijo del marqués de Pino Alto.
¡Corrello, mi arma!
Claro que sí.
Está más guapa que nunca.
Una se cuida, corazón.
¿Cómo tú por aquí?
Pues nada, a pasar unos días de descanso con mi secretaria. Mucho gusto.
Encantada. Tenemos que vernos, ¿no? Claro que sí, Corrello, cuando tú
Mañana en la playa.
¿Sabes quién es? No tengo ni idea.
Macho, podrías tener más cuidado. Te pones ahí en medio de la acera sin
en lo que viene.
Estos guiris.
No soy guiri, soy holandés.
Lo mismo da.
Mira, mira cómo se me ha quedado la gazasta, toda chuchurría de la maleta.
lo que yo digo, donde esté Terga, que se quite todo.
Ole, ole el sol y la alegría.
Me estoy preparando un baño, cosa fina, y pa' comer voy a hacer unos michirones
que se va a mear la perra.
Por favor, Lola, no hables así, mujer.
Pero, chiquillas, estamos tú y yo solas. Entonces, ¿por qué hablas en andaluz?
Si yo ya sé que eres de Murcia.
Es que si no, se me escapa adelante los periodistas.
Hablando de periodistas, llama ahora mismo a la Milivia. Ah, no, a ese no le
llamo yo, que luego me inventa unos romances muy mal inventados.
Oye, ¿dónde has guardado las joyas?
Ahí, en el cajón.
No quiero que me pase como a la sala esta.
Por favor, ¿me da el 232 -0972 de Madrid?
Aquí, bien guardado.
¿El señor Amelidia?
Hola, Amelidia. Te paso a Lola Clavijo.
Amelidia, corazón.
Hola, chiquillo, ¿cómo está?
Pues nada, que acabo de llegar a Benidorm y lo primero que le dije a mi
secretaria es que te llamara. No puedo vivir sin ti.
Que tengo una noticia en exclusiva, en exclusiva para ti nomás.
¿Sí?
Tú ya sabes que en esta casa se te quiere.
¡Olé, olé!
Sí, señor. Es una exclusiva, exclusiva de verdad.
Pues nada, que voy a escribir mi memoria.
Sí, hombre, de veras. Lo voy a contar todo y todo. Lo del ministro también.
Bueno, ya te llamaré para tenerte al corriente de todo.
Adiós, corazón.
¡Ay! ¡Es la última vez que Lola Clavijo se rebaja a hablar con un tipo de esto!
Benidorm se quiere separar de la autonomía valenciana.
Quiero hablar con Ángela Antequera. Soy su mujer.
Dígale que llame al Hotel Belroy.
Es urgente.
¿Qué estáis haciendo ahora, eh?
¿De dónde habéis sacado eso?
Lo hemos comprado para asustar al abuelito cuando volvamos a Madrid.
Guarda esa porquería.
Guárdala.
Acabo de llamar a vuestro padre.
Seguro que no lo has encontrado, ¿verdad?
Estaba ensayando, pero le he dejado el recado para que nos llame él.
¿A que no llama?
Pero si yo creo que no existe.
Además, ¿tú estás segura de que ese señor es nuestro padre?
Claro que sí, hija. Y además os quiere mucho.
Pues él a mí me importa un pimiento.
No hables así.
Es un hombre muy ocupado. Es un gran cantante.
¡Ahí le tenéis!
¡No corras tanto!
Está loquita por tu hueso.
Me juego a la culebra que esta vez tampoco le den. Venga, ¿qué te juegas
Ángel, por fin.
¿Te acuerdas de quién soy?
¿No te da vergüenza?
Te he esperado cuatro años.
Sin tener ninguna noticia tuya.
Sin saber dónde estás.
Ni siquiera si vives.
Tengo que verte inmediatamente.
No, yo iré donde quieras.
¿Cómo puedo fiarme?
Te hemos esperado cuatro años, ¿lo recuerdas?
Por favor.
Por favor.
¿Cómo puedo estar segura de que nos vas a llamar?
Por favor.
Necesito verte.
¿De verdad?
Ellas quieren verte también.
Esta es la antigua ciudad de Benidorm.
La anciensite.
Tu sa, Arab.
No somisí Arab tu, moros.
¿Comprendes moros?
Ah, de mor.
Oui, de mor.
Como tú quieras.
Moros hasta la médula. La médul.
¿Alor de beaucoup de femmes?
No, que va.
Beaucoup de femmes, no.
Beaucoup de femmes, sí. Pero una por una. Un por un.
¿Tú comprendes? ¿Un por un?
No, nada.
Bien, nada.
Tú me plebas.
¡Oh, mira eso! ¡Los bonitos canones!
¿Son de la guerra de España?
No sabemos.
Estos canones, ancianos, antiguos, aquí donde los ves.
Estos canones son de la guerra contra Napoleón, cuando los chorizos de otros
paisanos quisieron trincarse en el norte y nosotros, nanay del Paraguay.
La bató de Robespierre.
Y sí, Canón de Benidorm, español.
¡Bum, bum, bum!
Robespierre.
¿A qué?
A mí me lo vas a contar, pero ahora todo diferente.
¿Dónde vas?
Sí, sí, sí.
Pero ahora, de todas maneras, lo que yo te digo.
De todas las maneras, sé que yo te digo.
Robespierre allí, Palmé. Y a ver si aprendes un petit peu d 'histoire.
¡Oh! ¡Se miñó, Isi!
No sé qué tiene que ver el miñón aquí con esto.
Isi, Muray Arabé.
Ahí, mira.
¿Tú ves, vato, barco? Pues los franceses, no, vato.
Ellos, nadando, tuvieron que ir hasta la patria.
Y me parece que os vamos a tener que mandar otra vez a hacer puñete.
nadando, tres fois.
¿Me quieres que te lo cuente?
La verité.
Bien, para acá, regarde.
En France, buscan a un sitio como este.
¡Oh, c 'est vraiment joli!
¿Y qué es que hace ese tilo?
¿Qué ese tilo, ese tilo?
Eso es la isla de Benidorm. No, no, no, no, no.
Je dis là -bas. Lilo.
Bueno, pues Lilo, ahora me vas a enseñar tú lo que es.
Lilo.
Es un cacho de aquella montaña.
Ah, ya.
¿No ves el bocado?
Le mordisqué.
Esos pezones no les de español.
Les de español, no empujar, empujar. ¡Bum!
Contra Robespierre.
Toma, Lilo, no les español.
Les español, les árabe, les turban, les chapó, chapó. ¿Cómo con él?
¿Las tres cosas que me contaste? ¿La historia de Sarab? ¿La historia de
Robespierre? Si te ofendí, ya la retiro. No me importa.
¿Tú estás bien?
Sí, muy bien.
¿Puedo... ¿Puedo besarte?
¿Besarte un poco?
No así, ¿no?
Coca.
Dicen que no duerme sola.
¡Ay, la Lola!
¡Ay, la Lola!
Dicen que no duerme sola.
¡Ay, curro!
¡Ay, curro!
Dice que nos conocimos en Sevilla.
Pero yo no he estado en Sevilla más que una vez a llevarle un ramo de flores a
la Virgen de la Macarina. Un ramo que me costó una fortuna. Y desde luego a este
yo no lo vi por ahí.
Oye, una cosita amarga. Ven a echarme un poquito de aceite, mujer, que para eso
eres mi secretaria.
Voy. Ese curro te gusta, ¿no es verdad?
Mujer, no es la idea.
Para padre de mis hijos no vale, pero para tirármelo no está mal echada.
¿La última vez que dijiste lo mismo? Luego te tuve que aguantar seis meses de
llanto.
Bueno, es que el maletillo aquel me gustaba demasiado.
¡Uy, tú, niña! ¡Qué manitas tienes!
¡Azúcar!
Ahora ese curro no está nada mal.
¡Ay, qué manitas!
¡Ole, manitas! ¡Ole la gracia echando el aceite!
El guiri otra vez.
Pues no hay dos sin tres, ¿sabes?
Espero que se equivoque.
¿Tú has beaucoup d 'attention a l 'extricer ici? Ah, la statue.
¿Qui est -il? Eso n 'est rien.
Statue moderne. No bon.
Art ancien, bon.
Pero arte moderne, una poca mierda.
¿On prend un verre à la terrasse?
Ah, si, terrasse, oui.
Café de Paris. ¿Te guste? ¿T 'y crois que j 'aime Paris?
Moi je préfère beaucoup être ici au soleil.
Ah, pues bien.
Pues vamos a sentarnos.
¿Te para bien esta table?
Ah, oui.
Très bien.
Pues, ala, vamos a sentarnos. Sí, sí.
¿Qué es que tú ves?
Yo quiero un vierre. Ala.
¿Y el garzón? ¿Dónde está?
Es que le echan una cara de amianto.
Atendé a un petit moment.
Atendé. Sí, señor.
Qué, aprendiendo, ¿eh?
Bonjour. ¿Cómo estaba?
Bien, ¿y vos?
Muy bien.
¿Vos habláis bien francés?
Ah, oui.
Buseta y Jolín.
¡Pero qué desgraciado que es Jolín!
¡Venga, espera!
¡No te jode el aprendiz!
¿Pero cómo te puedes cruzar así si llevo toda la vida en la cama? Son las que
son, las has visto llegar conmigo y vas y te me cruzas. ¡Ya no hay dignidad!
¿Pero qué tal rollo de dignidad? ¡La verdad!
¡Calme, calme!
¡Se habla de glamí! ¡Una mí de la infancia!
¿Compran él?
¡Venga, venga, ven para acá!
¿Pero cómo puedes ser tan desgraciado? ¿Pero esto qué es? ¿Cómo te quieres
cruzar así?
¿Me vas a obligar a pedirte dos bolitas? ¿Pero tú quién coño te crees que eres,
carroza? ¡Vete por ahí!
¡Sujetarme que lo mato! ¡Vas a matarte!
¡Sujetéme!
¡Sujetéme! ¡Excuse me!
¡Eh,
chavala!
¿Explica inglés?
¡Vete a hacer puñetar rico!
¡Chulo vieja! ¡Que eres un chulo vieja!
¡Degraciao! ¡Oh, pomseri!
¿Qué pasa?
¿Qué pasa?
¿Qué pasa?
¿Qué pasa?
¿Qué pasa?
Vamos a mi casa. Yo curo. Yo curo.
Ven, haz el amor.
¿Pero esto qué es?
¿Tú quieres que ya así por Lebon?
Ay,
qué desastre.
Sí, ya te pillé, ya te maté.
¿Y la preparación?
Hay que...
charlé, dansele tango, la nuit, la lune, alemanger et tout
ça, avec le candelabre et le champagne espagnol.
¿Cómo? ¿Champagne espagnol? Sí, hay champagne espagnol. ¿Ah, bueno? Lo que
es lo de siempre con estos chorizos de extranjeros.
Que el Kun llevar la famé y los otros, Carden, la lané.
¡Voilà! Siempre igual.
Ya les explicaría yo esto a esos del mercado común. Oh, tío, come bien.
Pero qué bien, qué con.
Ven aquí, ven. Ay, pero qué bien, ven.
Ven, ven.
Bueno. Bien.
Bueno, pues.
Un tico cambia, y sí.
Artisaní.
¿Verdad? Mi alma.
¿Qué me vas a llevar?
¿A la feria de Sevilla?
Digo.
¿Montar en tu jaca jerezana?
Digo. Ay, qué gusto da ir montar en la yeguita.
Traca, traca. Traca, traca.
Traca, traca.
Ay, traca.
Ay, traca, traca.
Hundidos en la niebla del pasado, vamos juntos
sin vernos, unidos sin
comprenderlo. ¡Claro!
¡Claro con lo que haces!
¡Eh, chavala, ven para acá!
¡Vamos! ¡Claro con lo que haces vosotros!
¿Te han hecho daños o desgraciados? No, gracias.
No es nada.
No te preocupes por mí.
Bueno, chica, ¿qué te pasa?
Nada, nada. ¿Pero cómo que nada?
Estáis majadas. ¿Por qué no lo dejas por hoy y te vas a casa?
No tengo casa, me han echado.
¿No tienes casa?
No. Vete a la mía si quieres.
No, no quiero molestarte.
Vamos, no seas tonta, ahí tienes la llave.
No, muchas gracias, no puedo aceptarlo.
Ah, no puedes aceptarlo, ¿eh?
O sea que sí puedes andar por ahí de puterío, ¿no?
Pero no puedes aceptar la llave de un hombre honrado.
Anda, vete.
Es allá, en el edificio Adriana, en el 2.
Está bien, gracias.
Ay, las tías.
No hay quien las entienda.
Se van con el primero que pillan y luego no quieren la llave de un tipo como yo.
¿Por qué no te has acostado?
Me quedé a esperarte.
¿Para qué?
No sé.
Pensé que a lo mejor querías algo.
¿Estás loca?
Yo no te di mi llave para aprovecharme.
Ya lo veo.
Eres muy bueno.
Muy bueno.
Anda y déjate de historias. Yo dormiré en el otro cuarto.
Además, mañana tengo que madrugar.
A mi libia corazón, noticia bomba. Me he tirado un marquesito.
Sí, es hijo del marqués de Pino Alto.
Uno de esos que tienen tantas tierras y tanto dinero que un día de estos me lo
van a expropiar.
A ver qué me pone.
A ver, a ver si me pone algo fino.
Pero qué va, hombre, de eso nada. Un monumento el chaval.
Tú ya sabes que yo no hago como esas guarras que se van al catre por interés.
Ya te tendré al corriente de lo que pase.
Bueno, adiós, corazón.
¿Se puede saber dónde te has metido? Déjame en paz, lo nuestro terminó para
siempre. ¿Pero de qué me estás hablando?
Déjame en paz, desgraciado, chulo, imbécil. ¿De cuándo me hablas así?
Oye, tú volverás conmigo cuando yo te haga así con los dedos.
Métete los dedos donde te quepan. No puedes seguir haciéndome daño. Yo te
quiero, ¿comprendes? ¡Imbécil!
Yo no, si no tienes pasta larga.
¡El piri otra vez!
Oye, ¿por qué me has traído aquí?
Dime, al menos, ¿qué pretendes de mí?
Si te gusto.
No lo sé.
No lo he pensado aún.
Te debes aburrir mucho conmigo.
¿Por qué?
Yo no soy de mucho hablar.
A estos hombres.
Tomar un poco el sol te vendrá bien. Esta es mi escualidad.
El mes que viene es el campeonato.
Quiero ganar.
Vaya tiempo más fúnebre que hasta aquí. Van a caer chuzos de punta. No se
quejes. Como nuestra tierra andaluza, no hay nada que rascar.
Vamos. ¿Quién estuviera en mi Sevilla con ese cielo y una calle de cierpes que
no se puede aguantar?
Toma, fírmala.
¿Y esto para quién es?
Para Maruja Torres, mujer.
Sí, es que tenés contentada la garpía. Desde mi finca de venidor te mando el
cariñoso saludo. Ya sabes que se te aprecia.
¿No me parece más?
Mira.
Oye, niño, ¿y por qué no cogemos tu Roll Royce y nos vamos para Andalucía? Es
que tengo el coche medio estropeado, ¿sabes? Además, me lo están arreglando.
este picadero va a ser cosa fina. Todo un platino rebujado.
Ya nos daremos una vueltecita con él. Vamos.
Hasta perdernos. Vamos.
¿Y no te molaría que nos fuéramos ahora mismo a tu finca en Sevilla? No, ¿a
Sevilla? Si yo me he venido aquí porque es la época de marcar las redes.
Y huele a aquello, a choto chamuscado, una cosa mala.
Toma, firma. ¿Y está para quién es?
Para mi Libia.
Querida mi Libia, te mando estas líneas para darte la noticia a cañón. Como soy
muy caritativa, he pensado adoptar un negrito.
¿Un negrito? ¿Pero qué dice?
Sí, señora.
Se adopta lo que haga falta.
Oye, ¿y no podríamos adoptar uno de estos? ¿Un brasileño? ¿Cómo ha hecho la
esa? ¿La del cuplé?
Precisamente por eso no se adopta un brasileño.
No tendría la menor novedad.
Oye, ¿y no podríamos adoptar un vietnamito de estos? ¿Eso sí que sería
No, nada, nada.
Firma, firma.
Pero mujer, yo no soy racista. Pero al tener un negro en casa, no lo voy a ver
por los pasillos. ¿Cómo que no?
Pues entiendes la luz. Mujer, igual te cae un cuntaquinto de esos y te
una constitución para ti sola.
¡Firma!
Oye, ¿por qué no nos vamos tú y yo a fabricar uno nuevo? ¡Olé!
Eso no sería mala idea.
¡Uy, mujer!
¡Qué sabor ya te pone!
Bueno, yo me subo que le voy a enseñar el edredón a Chava.
Adiós.
¡Que te sea leve!
Perdóname, Giri, no interrumpas el tráfico rodado.
¿Sí?
Pues no soy Giri, soy holandés y me llamo Philip.
¡Philip!
Tienes nombre de lámpara.
El amor, el amor.
De vez en cuando. No.
El amor está bien siempre.
¿Cómo siempre?
¿Ahora otra vez?
¿Pero cómo ahora?
¿Tú crees que el epité funcionó siempre?
¿Ah, sí? ¿Tú crees que el epité funcionó siempre?
¿Tú crees que el epité funcionó siempre?
¿Tú crees que el epité funcionó siempre? ¿Tú crees que el
epité funcionó siempre?
No digas eso, mujer, que lo gafas todo.
Un pe de vista.
Hay así de pité que no funcione.
Y tú quieres terminar avec moi.
Muy.
Yo quiero matarte.
Matar.
Matar.
¿Artisaní?
¡Artesaní!
¡Ole, torero!
¡Voilá, le macho español!
¡A mi libia corazón!
¡Que te llamo para contarte mi última experiencia prematrimonial!
¡Quince veces anoche! ¡Un huy y una fiera al marquesito! ¡Oye!
Que parece que esto va en serio. No, no, no, no es un capricho de los míos.
Que me va a llevar a la feria de Sevilla la grupa de su jaga jerezana.
Mañana te cuento más, corazón.
Sí.
Vale, hasta mañana.
Bueno. Uy, qué pesado el tío, bella rollo que tiene.
Oye, niña, vámonos para la playa. ¿Piensas ir así?
Ay, ¿y por qué no?
Ahora con esto de la democracia uno puede lucir el palmito que se van a
los gusanos un día de esto.
Eh, venga.
Y tú también con el tanga, ¿eh? Tú a mí no me dejas en ridículo.
Vamos a lucir la carne.
¿Te das cuenta si nos hubiéramos puesto así hace apenas unos años?
A lo mejor hubiéramos derribado al régimen, mujer.
Mamá. Yo me aburro de no hacer nada.
¿Por qué no nos dejas ir a jugar?
Pero cuidadito con poneros a pedir dinero como siempre.
Pero si no tenemos aquí la hucha.
Podremos con el cubito y la pala. Bueno, marcharos. Pero no molestéis a nadie.
Aquí ya no puede vernos.
¡Ale, vamos!
Te has enamorado de ese chulo, ¿verdad?
Es lo que a mí me gusta, un chulo y millonario.
Ya veremos los millones que tiene.
Vos compradme español.
No. Tanto mejor.
Oye, y si este te sale rana, a mí no me vengas luego con las lagrimitas.
No te preocupes, me iré a llorar a un pantano.
A ver si lo lleno.
Merci, danke o lo que sea.
¡Eh, niñas!
¡Descaradas!
¡Sinvergüenzas! ¡Venga, suelta la pasta!
¡Toma, toma y toma!
¿Habráse visto?
¿No os da vergüenza?
¡No, mamá!
¡Tápate un poco, mujer!
¡No seas maníaco!
No es eso.
Tú vas a pelir, a pelarte las tetas. ¡Dies, amor!
¡Eres mogo!
Pues seré moro. Yo soy moro. Pero tú alas te echas a leer. ¿Para correr?
¿Comprar?
Y ahora esto.
Hombre, ¿qué pasa? ¿No habéis visto un culo en vuestra vida?
Vaya chistoso.
Pero tú te aperle culé. Esta vez no puede ser.
¡No!
¡Ajet!
Está buena, ¿eh?
Tú eres una sinvergüenza, eso es lo que hay.
No te fases pa', mon chéri.
Pero es que ponerte a pa 'l, deban de tu limón, y tu limón regar de él, ¿eh?
¡Hala, létete otra vez!
Déjame. Pero yo te amo.
¿Que no enseñas todo eso? ¡Oh, qué pete, qué mierda!
¡Vamos, apunta también!
Yo ni hablé, ni hablé de eso. Anda, que os voy a enseñar las miserias a estas
horas. Sí, sí, sí.
Tú eres muy guapo.
No, pero sí, yo lo sé, pero lo guardo para ti. No soy como tú.
Que te amo mucho, pero mira cómo los tienes a todos colorados al borde del
infarto.
¿Qué pasa, Tony, eh?
¿Son amigos de ti? Pues justamente por eso. Anda que no los conozco yo. Tú es
cachondés perdús.
¿Pero son así de Sammy?
¿Son así de desgraciados?
¡Que vayan a hacer puñetos!
Vamos, las conozco más rápidas.
¡Ole, lo más bonito del cortijo!
¿Cómo están las dos bellezas?
Esperándote, currillo.
Oye, oye, ¿sabes una cosa?
He comprado tu última casé. No me digas, niño. Y escuchándola se me han puesto
hasta los pelos de gallina.
Sí, sí, sí. Vamos, que me he puesto a llorar y se me han saltado todas las
lágrimas. Ole, mi amor, túmbate con nosotras, anda.
Con vuestro permiso. No se os importa que siga escuchando, ¿no? No, escucha,
escucha. Gracias.
Gracias, niña. Escucha.
Escucha lo que quiera.
Lola Clavijo, Lola Clavijo.
Dicen que quiere tener un hijo.
Lola Clavijo, Lola Clavijo.
Dicen que quiere tener un hijo.
Ay, madre, ni parlé del pelucán, hombre.
Toi, tu dois comprendre.
Je comprends pas très bien.
Un chavalet comme toi, no es para un rato, es para quedársela pour toute la
Pour toute la vie?
No te pases, Tony.
¿Queréis iros a hacer puñetas de vez en cuando? Joder con los graciosos, todo el
tiempo junando.
Komsa no puede ser. Yo quiero Ublie, pero ellos Huné. Ublie.
Yo te quiero, Atua.
Me podrías casar.
Hasta casar.
¿Quiere casar? Si tú quieres.
Es adorable.
Si soy adorable, vamos a casar. Es que yo no puedo, Marie.
No quiero casarme con nadie.
Pero, joder, ¿os queréis ir ya con lo grande que es España?
Que los chulos me están cabreando ya, ¿eh?
Vámonos.
¡Ale, Alonso, Alonso!
Si tú ves, ¿por qué no?
Alonso, se vayan a reír de su puñetera madre.
¡Ah! ¡Ah!
¡Vamos, tía!
Yo, yo, empiezo yo.
Ni hablar, una voz es más de la infancia.
Hola, Giri.
Soy Philip.
Ah, Philip.
Un día de esto vamos a tener que salir juntos tú y yo. Así nos chocaremos.
Bruto, me has asustado.
Estando en mi casa no tienes que asustarte de nada.
Gracias. ¿Qué miras, eh?
Me gusta tener en casa una mujer como tú. Que me cuide, me atienda y me
la comida.
Pues yo estaré en esta casa hasta el día en que te canses de verme aquí.
¿Sabes una cosa?
Estoy libre. La policía ha cerrado el club.
Eso es maravilloso. Así podrás dedicar más tiempo a tus entrenamientos. A la
mierda los entrenamientos.
Vamos a la cama, ahora mismo.
No, no, suelta.
No, no.
¿Pero qué te pasa, mujer?
Tengo que hablar contigo muy en serio.
¿Pero qué te pasa?
Vamos, dime qué te pasa.
Tengo que decirte algo muy importante.
Ya me lo dirás luego.
No, es muy importante.
Bueno, ¿pero qué es?
¡Lárgalo ya!
Es que quiero decírtelo antes de que me lleves a tu cuarto.
Pero me da mucha vergüenza.
Y mucho miedo de que tú reacciones como los demás hombres.
¿Pero qué es?
Mírame.
Físicamente no soy una verdadera mujer.
Pero...
Pero bueno, ¿pero cómo es posible?
¿Pero cómo no me lo has dicho antes?
¿Cómo me has engañado así?
Mereces que te den una.
Y no quiero verte aquí cuando vuelva a casa.
Pues era lo que me faltaba.
¡Pum!
Eh, amigo, ¿qué mira?
La estructura de ese edificio.
¿Por qué?
¿Eh?
Porque es caótica, horrible.
Pero bueno, ya empezamos. Vienen ustedes aquí a gastarnos nuestro sol y lo único
que hacen es criticar. ¿Y usted qué sabe?
Soy arquitecto.
Y estoy escribiendo una tesis sobre la mala aplicación de la arquitectura
moderna en esta ciudad.
¿Pero qué le ve usted de malo a esto?
Pero... Pero sí es precioso. Es precioso, hombre.
Mire eso.
¿Le gusta?
Tiene su aquel, tiene originalidad. A mí me gusta.
¿Por qué tienen siempre que atacarnos?
¿Y en su país no hay casas costrosas? No tan horribles.
Por favor, póngame con el 411 -64 -67 de Barcelona.
El doctor Angel, s 'il vous plaît, de Muriel.
Bonjour, docteur.
¿Tiene usted ya la respuesta del análisis que me hizo?
Sí. Sí, dígame la verdad.
Sí.
No puede equivocarse, ¿verdad?
Está bien.
Iré enseguida a Barcelona.
Merci, docteur.
Estudiando detenidamente las estructuras.
Hola, cariño.
¿Qué quieres tú a estas horas?
¿No lo sabes?
He venido a quedarme.
Bueno, siempre que esto me gustara, claro.
Pero eso es imposible. Yo solo voy a estar aquí unos días.
¿Qué apartamento más chulo?
Buena cama.
Me gusta.
Pero yo tengo que marcharme dentro de nada a Holanda.
Bueno, pues si hay que irse a Holanda, nos iremos a Holanda. Me encanta ver el
mundo.
¿Estás loca?
Yo soy un hombre pobre.
Estoy en el paro.
Oye, un parao en Holanda gana mucho más que uno que trabaja en España.
Dígame.
Que si viene señorita a mi apartamento, no me diga, gracias.
Mira, yo lo siento en el alma, pero no puedes quedarte en mi apartamento.
Pero bueno, ¿tú crees que después de lo que casi pasó anoche yo te voy a dejar
irte así como así? Aquí en España soy una menor. No, pero es que no puedes, de
verdad. No, no puedes.
Yo lo siento mucho, pero no puedes.
¿No lo puedes?
Sí,
puedes.
Carmina, soy Ana. Estoy en el Belroy. Es que he ligado con un guiri, ¿sabes?
Está loco por mí.
Imposible quitárselo de encima.
Ángel Antequera. Eso no me lo pierdo. Haré que mi guiri me lleve. Que se gaste
la pasta. Así se hace patria.
Chao. A ver, mi guiri.
Mi guirito lindo.
¿Cómo está, mi amor?
Mal. He hecho polvo.
Pues tienes que arreglarte enseguida. Esta noche vamos al debut de Ángel
Antequera. ¿Y eso qué es?
¿No lo conoces, Ángel Antequera? ¿No te da vergüenza?
Ángel Antequera es uno de los artistas más famosos de España.
Y uno de los primeros del mundo.
Pues mira, no...
No lo conozco, no sé quién es. Pues esta noche vas a conocerlo.
Ya arréglate enseguida, nos vamos.
No, no.
¿No vas a llevarme a verlo?
No.
Anda, llévame.
Es que no tengo ganas de ver a nadie.
Muerito. No.
Anda, mi vida.
Llévame, anda, por favor.
No.
Cariño, anda.
No.
Anda.
Niñas, venid ahora mismo.
Tenéis que cambiaros. Ya no es parte ideal el invento.
Currillo estaba ocupado esta tarde. Estaba buscando al amigo de la niña, que
quiere mucho, parece ser.
Pero vendrá directamente al agua.
Uy, pero mira quién está aquí. ¿Pero qué hacen ustedes vosotras bestias así?
¿Pero no vas a venir al debut de tu marido?
Debuta esta misma noche en la Sala México.
Y allá vamos nosotras. Yo no me pierdo ningún acontecimiento.
Es que no le gusta que vayamos la primera noche.
¿Cómo no?
Arreglarse ahora mismo.
Estáis invitadas a mi mesa, a la mesa de Lola Cabijo.
Muchas gracias. A lo mejor nos damos una vuelta por allí.
Ale, os espero.
Adiós. Hasta luego. Gracias.
Buenas noches. Hasta luego.
Vamos, niñas, a arreglarnos.
Vamos a ir a ver a vuestro padre.
Hablamos de futuros imposibles y
horizontes extraños callando los
desengaños sin ayer ni memoria
niebla, niebla triste
Que separa nuestras almas.
Acaricia los recuerdos.
Y junta nuestros destinos.
Oye, ¿has visto quién está ahí?
Es Lola Clavijo. ¿Lola Clavijo?
Hombre, no me digas que no conoces a una artista tan famosa.
Pues no la conozco.
Pero no has oído nunca eso de tortillita española, tortillita de patata.
No, no sé lo que es. En Holanda no lo conoce nadie.
En Holanda no conocéis nada, ¿eh?
Casi nada.
Bueno, pues yo voy a pedirle un autógrafo. Guárdame esto, ¿eh?
Y no te vayas.
Señorita Clavijo, ¿me importaría firmarme un autógrafo? Todo lo que tú
mi arma.
¿Tenéis un monígrafo por ahí?
Es igual que en las películas, ¿sabes? Igual, igual.
Este autógrafo me lo llevaré con nosotros a Holanda para recordar este
Porque me vas a llevar a Holanda, ¿no?
Hay un artista que es española a la cual toda mi vida yo he dedicado algunas de
mis imitaciones.
Se trata, señoras y señores, nada más y nada menos que de...
Lola Clavijo.
Gracias, mi arma.
Gracias. Gracias.
Gracias. Gracias.
Vamos allá.
A ver la orquesta sinfónica de Filadelfia.
Yo no subo sola por esa escalera, yo no subo sola por la
oscuridad, yo no subo sola por esa escalera
que el vecino me quiere asustar. Yo conozco una escalera
que la encuentro siempre oscura, hay que ver lo que me apura el tenerla que
subir.
Ya que sin fallar un día yo me encuentro ahí un vecino que aunque suele ser muy
fino él me quiere hacer su... ¡Ay, qué gorda! ¿Ha dormido usted alguna vez con
mi novio?
¿Qué es que, tía?
¿Quién fatigué de Ferlamur conmigo?
Ferlamur no fatiga más.
Acuérdate. Quiero decirte que aunque pase todo lo que puede pasear no
te olvidaré jamás.
Yo te invoco.
Yo no subo sola por esa escalera, yo no subo sola por la
oscuridad, yo no subo sola por esa escalera, que
el vecino, ¡ay!, me quiere asustar. Pero cuando es una escalera que la
encuentro siempre oscura, hay que ver lo que me apura el tenerla que subir.
¡Ahí va!
¡Papá!
¡Va todo pintado!
¡Cállaros!
¡Vamos!
Cierta noche yendo a tientas cerca ya del cuarto piso, vi al vecino de
y pegué un gran tropezón. Él echó hacia mí sus brazos para que no me cayera y
los dos de tal manera dimos un gran resbalo.
Yo no subo sola por esa escalera.
Yo no subo sola por la oscuridad.
Yo no subo sola por esa escalera. Que el vecino me
quiere asustar.
Yo no subo sola por esa escalera. Oye, ¿no me piensas llevar a Holanda? Yo no
subo sola por la oscuridad.
Yo no subo sola por esa escalera. Quiero oírtelo decir.
Yo no subo sola por la oscuridad.
Yo no subo sola por esa escalera. Yo no subo sola.
Qué miedo me da.
Muchas gracias, señor.
Ahora me van a perdonar ustedes unos segundos porque tengo que ir a cambiarme
para el próximo número.
Hasta muy pronto. Dentro de unos instantes estoy de nuevo con ustedes.
¡Ana! ¿Dónde vas? Te he llamado por todas partes.
Suéltame, ¿qué quieres, imbécil? ¿Dónde te metes? Hago lo que me da la gana, ¿a
ti qué te importa?
Oye, tú eres mía, ¿me entiendes?
Vete por ahí, matao. ¿Dónde vas?
Puedo tener mucho dinero esta misma noche.
Entonces todo cambia.
Puedo volver a ser el amor de tu vida. Ven conmigo.
¿Dónde está Curril?
No le veo en la sala.
¿Tú no sabes dónde está metido?
No te preocupes, yo voy a buscarla.
Juana, ¿pero qué haces aquí?
Teníamos que verte.
¿Pero cómo te has atrevido a traer aquí a las niñas?
No, si a mí no me importa tener dos mamás. Ni a mí tampoco.
Hijas.
Papá. Hijas mías.
¿Cómo has podido vivir tanto tiempo sin verlas?
Eso ya se ha terminado.
Ángel, no volverás a dejarnos.
No.
Esta vez ya se acabó.
Volver a la sala y veréis un show muy diferente.
Hola.
¿Qué haces tú aquí? Necesito trabajo.
Pero como no tenías un novio.
Sí, pero hemos terminado. ¿Qué habéis terminado?
Con lo enamorados que estabais, y habéis terminado.
¿Pero por qué?
Te lo puedes imaginar.
Oye, Ángel está abajo, en el camerín.
Es un golpe muy duro, pero no hagas locuras.
¡Claro!
¡Claro!
Es Paco.
Me dijeron en el barrio que estabas aquí.
¿Qué haces tú aquí?
¿A qué has venido?
No quiero verte con esa gentuza.
Pero tú dijiste que no querías verme más.
Ya hablaremos de eso. Ahora ven.
Ven conmigo.
¡Sí!
¡Gracias!
Amelie, mi corazón, que te llamo para darte una noticia muy mala.
Me lo han robado todo.
Sí, todo.
Me han dejado con lo puesto.
El diamante del jeque también se lo han llevado, se lo han llevado todo.
Me han dejado... Me han dejado más pobre que la rumasa.
No, no,
de eso no digas nada. Yo te llamaré mañana.
A ver cómo me trata, ¿eh? Sí.
Adiós, corazón.
¡Hasta mañana!
¡Ay, Virgen Santa!
¡Mis joyas están aquí!
¡Ay, el diamante también!
¡Eres un sol!
¡Cuánto te quiero!
Y ahora vas a hacer el puñetero favor de escucharme.
¿Has entendido? A partir de este momento solamente harás lo que yo quiera.
Bueno, mujer.
Bueno.
¿Sabes quién va a ser el único hombre de tu vida a partir de este momento?
No.
Yo.
Pero, mujer, una de lesbianas hasta ahora... A lo mejor te gusta.
¿Y qué le vamos a decir?
A la milibia.
¿Estás seguro de que no te arrepentirás de haber vuelto junto a nosotras?
Ahora que usted va a mi lado, claro que estoy seguro.
¿Cómo pudiste estar tanto tiempo sin acordarte de nosotras?
Cuando me marché.
Cuando me marché quería triunfar. Quería ofreceros lo mejor.
Luego empezó la lucha.
Empezaron las calamidades.
Pasé muchos días sin tener que comer.
Claro que pensaba.
Claro que pensé en vosotros.
Estuve muchas veces a punto de volver.
O de llamaros al menos.
¿Por qué no lo hiciste? Yo te habría cogido en mis brazos como siempre.
Digo, ¿por qué no lo hiciste?
Me daba mucha vergüenza.
Volver como un fracasado.
Un día se me ocurrió la idea de hacer de travesti.
Es muy difícil.
Es muy difícil soportar las bromas, oír que todo el mundo te llama mariscal.
Y es ridículo la vida.
No me atreví a padecer desante de vosotras y que os
avergonzarais de mí.
que tuvieras que decir que tu marido era un pobre desgraciado que se chivía
vestido de mujer.
Pensé que era mejor que os olvidárais de mí.
Ya está bien, venga.
¿Sabes lo que es el comeco, papá?
No, hija, ¿qué?
Pues es esta hucha y hay que echar perras dentro.
No sé si voy a tener.
No vengo preparado.
A ver.
Pero... Esto no entra.
A ver qué hay por aquí. Vamos a ver.
Aquí, aquí.
Uno,
dos. Uno, dos.
Uno, dos.
A ver si consigo hacer de ti un buen deportista.
Lo siento, Paco, pero es que he hecho muy poco deporte en mi vida.
Pues a empezar.
A ver si gano el campeonato.
Y mucho dinero.
A lo mejor te pago la operación porque a mí los hombres no me gustan nada.
¿De acuerdo?
Gracias.
Ha llegado el mes de noviembre y hasta los policías están inactivos.
Discotecas y restaurantes cerraron ya.
Blanca y Susana harán su último show esta noche antes de que las mujeres de
limpieza barran su retrato.
Un nostálgico busca el último tanga de la temporada sin éxito.
Los turistas ya se están marchando.
Se ha acabado la temporada.
Benidorm se ha quedado triste, aburrido, solo.
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