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Es difícil aceptar la realidad de saber
que no puedo tenerte ya junto a mí porque yo no sé
vivir con este amor que vive aprisionado en mi alma
y dentro de mi corazón.
Amor cautivo que no puedo liberar.
Si tú no estás aquí, si no te puedo ver, te necesito pues sin ti no sé qué voy a
hacer. Amor cautivo dentro de mi corazón.
Te necesito bien, pero cómo puedo amarte si no estás.
Mi amor por ti sigue vivo y grita desesperado.
Solo espera el beso amado y no espera amor.
Amor cautivo.
Amor cautivo dentro de mi corazón.
Amor cautivo.
Venimos de ti también.
Pero cómo he de vivir si tú no estás.
Ya no hay razón.
Fue ella.
Ella mató a mi papá.
¿Y a quién se refiere?
La única mujer que estaba esa noche. Sí, la única mujer que estaba con Alejandra
Santa Cruz era Soledad Agustín. No lo puedes seguir negando, Linares.
Lo acaba de decir.
¿Quién mató a Nicolás Santa Cruz?
No sabes cuánto me cuesta hablar de esto.
Es un secreto que me cambió la vida y... Es que no solo cambió tu vida,
Victoria. Cambió la vida de muchas personas.
De muchos inocentes que sufrieron por este crimen.
Padre, no es algo de lo que me voy a arrepentir toda mi vida. Pues dímelo.
Tú no sabes cuántas ganas tengo de que se haga justicia.
Ándale, hija, habla.
Yo me encargo de que hoy duerma en la cárcel ese desgraciado.
Ya quien sea.
Ya quien sea.
Dejen de hacer conjeturas antes de tiempo.
Por favor, di un nombre.
Es suficiente.
Ya dejé de recordar.
Tranquila. Estás aquí conmigo.
Respira.
Olvídate de este día.
Ya pasó.
¿Qué estás haciendo?
No puedes detenerlo.
Alejandra, tienes que decir un nombre.
Dile al médico que no pague el interrogatorio.
¡Abre la puerta!
¡Abre la puerta!
Voy a ver quién es.
Ahorita... A ver, ¿cómo me pides pelear con tu
chofer en la calle, Mariví?
¿Qué querías?
¿Que te rentara un ring?
Los hombres de verdad se pelean en la calle.
¿O no?
No abuses, ¿no?
Sabes que te amo, pero no abuses.
Yo digo lo que pienso.
Nada más, ¿ok? Y no ha nacido quien me contradiga. Así me conociste y si no te
gusta, pues... Ay, no estás peor que una niñita adolescente. Parece que para ti
todo es más importante que yo, ¿no? Las clases, la universidad, las borracheras
de tu mamá, los infartos de tu papá... ¡Ah, mejor me voy! ¡Ya!
Oye, mi amor.
Mi amor, ven. No te vayas.
Sorry, sorry. Sigan con lo suyo.
Bueno, ya, ya, ya, ya.
Tenías prisa por llegar a la universidad, ¿no?
Oh, Dios mío. Está mal.
Ahora ya hablas como el naco de mi chopper, ¿no?
¡Linares! ¡Estamos con usted!
Tranquilízate. Tranquilízate, por favor.
Déjeme hablar con ella, doctor.
Está a punto de decirlo. ¡Quién mató a Nicolás! ¡Esto es imposible!
El ex comandante Linares ya se va.
Sabes que con una orden judicial nos evitaremos toda esta pérdida de tiempo.
Lo sé.
Pero no lo voy a hacer.
La Fundación Arizmendi Alejandra está bien aquí.
Y aquí se hace lo que dice Fernando.
Lo siento.
¿Ya trajiste a Mariví del colegio?
No. Otra vez no se quiso subir al carro.
No, que no.
¿Dónde está?
En la sala.
No me digas que se vino caminando otra vez.
No sé, grandma, y la verdad es que aunque se haya venido volando, no me
Ustedes dos me van a volver loca. Ya no entiendo nada.
Yo tampoco, grandma.
Yo tampoco.
Yo solamente... quiero lo mismo que ustedes.
Yo lo sé, Linares.
¿Y cómo está Alejandra?
Voy a regresar con ella.
Quédate tranquilo.
Sí, Frank, manténme al tanto de todo lo que pase.
¿Todo? Claro que sí.
Una mujer mató a Santa Cruz.
Había buscado el portafolio sin dar eso.
No, no puedo decirlo. No me obligues, por favor.
Me... Date cuenta que en algún momento me lo tienes que decir.
Tú no puedes vivir con ese secreto. No es justo.
No tienes derecho.
¿A quién proteges, Victoria?
¿Es tu marido el asesino de Nicolás Santa Cruz? Dímelo.
No.
No, Jorge no es el asesino, te lo juro, padrino.
¿Por qué estás empeñado en acusarlo?
¿Tú tienes alguna prueba de que Jorge no es el hombre maravilloso con el que me
casé? No, no, yo no tengo ninguna prueba.
Pero tengo pruebas de que Isaías es una mala persona.
Que ha cometido delitos muy graves.
Eso no me sorprendería.
Yo estoy segura que Isaías no es digno de fiar.
pero eso no tiene nada que ver con Jorge.
Isaías es su hombre de confianza.
Le ha dado mucho poder en el consejo.
¿Te parece razonable en un hombre íntegro darle ese poder?
Igual, igual Jorge no sabe qué clase de persona es Isaías.
Por favor, Victoria, por supuesto que sabe.
Él debería apartarlo de su lado, sacarlo del consejo, al precio que sea.
¿Cómo se le ocurre acusar a mi papá de asesinato así tan a la ligera?
Yo sé que sus métodos no son ni los más cordiales ni los más ortodoxos.
Pero toda la investigación sobre tu padre deja mucho que desear, bro.
O sea, ¿tú también crees que mi papá mató a Santa Cruz?
Yo no dije eso. No pongas palabras en mi boca.
Pero tanto la herencia de Santa Cruz como las acciones en las empresas de tu
familia... Escúchame un segundo, por favor.
Son móviles muy fuertes. Tú lo sabes, Fer.
No puedo soltar así nada. A mi papá nunca le han probado nada.
Y si ese tipo sigue con esa línea de investigación, lo voy a tener que
por daño moral.
Haz lo que creas que tengas que hacer.
¿Hace cuánto nos conocemos, Ramiro?
Tú eres como mi hermano, eres como parte de mi familia.
No puedo creer que confíes más en un tipo que ni siquiera conocemos.
Aquí no se trata de confianza.
Fer, pero si fuera mi padre también estaría haciendo lo mismo.
Quiero resolver esto.
Y hablando de confianza, creo que...
Creo que son otras personas, pero deberías desconfiar.
¿Qué quieres decir?
¿Las vecinas qué tal son? Muy tranquilos. Mira, aquí junto vivo yo. En
de junto vive una señora que se la pasa casi todo el año viajando. Y enfrente
viven unos señores ya muy grandes que no se meten con nadie.
Pásele, por favor.
¿Y quién dices que no debo confiar?
Efraín.
Estoy hablando de Efraín.
Creo que se está tomando muchas atribuciones con el cuidado de
Es esto.
Efraín no es policía.
Déjame hacer mi trabajo, por favor. Pero eres médico. Déjalo a él hacer tu
trabajo con médico.
Porque no quiero que se repita un episodio como lo que pasó hoy.
Eso no va a pasar.
Te pido una disculpa si... Si te ofendí, involucramos a tu padre con la
investigación.
Yo lo único que quiero es agarrar al asesino de Eugenia.
Poner a salvo a Alejandra y salir de todo esto ya.
Hagamos lo que tengamos que hacer para agarrar a este tipo, ¿ok?
Voy a la división.
Gracias, hermano.
Hablamos al rato.
Y descansa.
Relaja la cabeza un rato.
Allá arriba vive una vecina encantadora.
El gas lo puede pedir una vez al mes o cada tres meses.
Depende de si ya en el tanque y de cuánto tiempo lo use. Hay unos
preciosos para decorar. Y el sótano, que usted le puede dar muy buen uso.
Bueno, pues bienvenido a la colonia, vecino.
Gracias.
Alejandro ya está más tranquilo. Vengo a hablar de Alejandra.
Vengo a hablar de lo que sea que se está haciendo con Vanessa.
Ay, piensas que presionándome con eso vas... ¡Voy a permitir que le... Yo seré
incapaz de caer tan bajo.
Estoy hablando de Fernando.
Y la oportunidad que te di de ser honesto con él antes de que yo lo
¿Hablaste con él?
No he podido.
Tengo mucho trabajo.
Efraín.
Fernando es tu mejor amigo.
Y te estás acostando con su mujer en su fundación, imbécil.
Pero también es mi mejor amigo.
Y yo sí creo que mereces saber con la clase de zorra que se va a casar.
Lo que haga contigo después me vale. Está bien, lo voy a hacer.
Pero entiende que no va a ser fácil. No, no, no. Tan fácil como revolcarte con
Vanessa. Bueno, ya perdóname, ¿no?
Es un momento de debilidad.
Sé que estuvo mal. No va a volver a suceder.
Yo no tengo nada que perdonarte.
O le dices tú, o le digo yo.
¿Cómo sigues?
Me ilusiona pensar que mi mamá puede estar viva.
Quiero encontrarla.
La policía ya la está buscando.
¿Sabes dónde está la tumba de mi papá?
Me gustaría llevarle flores.
No, pero te puedo investigar.
Y te prometo que cuando salgas de aquí vamos juntos.
Le llevamos unas flores.
Te prometo que voy a hacer todo para poder salir de aquí.
Quiero saber quién mató a mi papá.
¿Quién le hizo todo esto a mi familia?
¿Y te mandaron los reportes?
¿Qué quieres?
Estaba en tu oficina y me di cuenta que tienes muchas fotos de Alejandra.
No te vuelvas a meter a mi oficina.
Yo solamente vine a comprobar que definitivamente nadie sabe aquí de
Cállate.
Tú sabes muy bien que es por su seguridad.
Yo no voy a decir nada.
¿Qué quieres, Vanessa?
Háblame de ti, por favor.
Discripción.
Lo mismo que tú quieres de mí.
Me enteré que amenazaste a Efraín con decirle todo a Fernando.
No, no, no.
Yo no amenacé a nadie.
Yo le di la oportunidad a Efraín de ser honesto con su amigo.
Mismo oportunidad que te doy a ti de ser honesto con un hombre que te ama.
Que, por cierto, no te lo mereces.
Fernando se va a casar conmigo, digas lo que digas.
Solamente no quiero que te andes con chismes.
Yo te vi con Efraín.
Eso no es un chisme.
¿Y? Y creo que Fernando se tiene que enterar antes de casarse con...
Solamente te advierto que si llegas a decir algo, yo le voy a decir a todo el
mundo que has mentido y que tienes a Alejandro escondido.
Quiero recordar.
Quiero saber quién es esa señora que mató a mi papá.
Aquí te vamos a ayudar.
Pero tienes que ser paciente, tienes que recordar poco a poco y cuando tengas
las cosas más claras, yo te voy a ayudar a que se haga justicia.
Lo más importante es que...
Que esté segura, que te sienta segura.
Contigo me siento segura.
Contigo sé que nada malo me va a pasar.
En lo que entra el dinero del préstamo hay que pagar los gastos con nuestras
propias cuentas.
Hola. Hola.
Qué sorpresa tan agradable.
¿Seguro que no interrumpo?
Vicky, por favor, tú nunca me interrumpes.
Bueno, con permiso.
Voy a hacer lo que me encargaste.
Gracias, Victoria.
Pasa.
Hola.
Hace mucho que no pasabas por aquí.
Tu fundación te ha alejado de los negocios y de paso de tu marido, ¿eh?
Con lo bien que me haría tenerte cerca todo el día.
En la casa siempre estamos juntos.
No, no me basta.
Me encantaría tenerte a mi lado todo el tiempo, Victoria.
Yo, la verdad, vengo a pedirte algo.
Lo que tú quieras, amor.
Dalo por hecho.
Concedido.
Bueno, me da un poco de pena porque no quiero que pienses que me estoy metiendo
en tus asuntos de trabajo, Jorge.
Se trata de algo muy delicado. ¿Qué, mamá?
Isaías, quiero que lo apartes del consejo asesor del banco.
Que lo alejes de ti.
Y de todo lo que tenga que ver con los negocios de la familia.
Por favor.
Hola, Eugenia.
Perdón que no te había venido a visitar.
El tiempo pasa volando.
¿Sabes la...
La mujer que rescatamos del sótano.
Alejandra.
Me dijo que está enamorada de mí.
Yo al principio pensé que era el gesto de una niña tierna.
Pero poco a poco me he dado cuenta que siento cosas por ella que nunca había
sentido por nadie.
Me despierto y pienso en ella.
Me voy a dormir y pienso en ella.
No sé qué hacer.
Tengo la esperanza de volverte a ver No vas a decir una palabra, Vanessa.
Porque en este momento cierran la fundación, meten a Fernando a la cárcel
quedas sin nada, escucla.
Sin dinero, sin marido, sin boda, sin nada.
Bueno, pues, si meten a Fernando a la cárcel me daré muchísimo gusto que tú te
hundas también.
Así que ya no me importaría.
Ok.
Muy bien. Aunque si un día se va a levantar y vas a ver la clase de zorra
viene a tocar.
Pero a mí no me vuelves a amenazar.
Porque no tienes idea la clase de persona que soy.
Es perfectamente bien la clase de... mujer que eres.
Pues me da mucho gusto que sepas la clase de mujer que soy.
Para que me empieces a respetar.
Voy a ir a saludar a Manrique.
Una muy buena amiga de mi mamá, pero no te preocupes.
Le voy a hablar muy bien de ti.
Nada malo.
Por favor, mi amor, entiéndeme.
Despedir a Isaías es una de las pocas cosas en las que yo no puedo
No es un capricho mío, Jorge.
Ya me imagino de quién es el capricho.
Y mi padrino tampoco tiene nada que ver en esto.
Mi amor, Isaías ha sido el más fiel de los colaboradores que he tenido y se ha
ganado a pulso el lugar que ocupa en este consejo. Jorge, ¿por qué será que
nadie ve en Isaías todas las virtudes que tú le encuentras?
La verdad, Jorge, a veces me confundo.
¿Cómo puedes decir que es tu amigo, Isaías? Lo único que me está quedando
es que esas ideas te las metió Félix en la cabeza.
¿A quién otro le interesaría tratar de debilitarme justo en este momento, eh?
repito que mi padrino no tuvo nada que ver en esto.
Y si es necesario, bueno, puedo ejercer mi autoridad como dueña del banco.
Pero Jorge, yo siempre he respetado todas tus decisiones y me gustaría que
estuvieras de acuerdo conmigo.
Además, me lo prometiste.
Muy bien.
Prometí cumplirte y lo voy a hacer.
Despide a Isaías y dale una buena indemnización.
Pero no quiero que esté cerca de ti, ni del banco, ni de la familia, por favor.
La verdad no entiendo tu insistencia, pero... si eso te hace feliz, lo voy a
hacer.
del honor de mi saco?
No.
No, el registro de las rondas está en tu escritorio. Compra.
Marta. Marta.
Vecino.
Juan Carlos.
¿Qué se le ofrece, oiga? Ay, me asustó.
Le traje unas galletas y unas frutas. Oiga, muchas gracias.
Ojalá le gusten.
Ya tengo.
Muchas gracias, pero estoy un poquito ocupado.
Ya vi que espera alguien.
Ah, sí, mi esposa puede llegar en cualquier momento.
Mejor que muchas familias vivan en esta colonia.
Buenas noches. Buenas noches, gracias.
Hasta luego.
Marta, qué bueno que no te has ido.
Oye, que hay que bajarle la dosis a la paciente de la habitación 14.
Le está cayendo súper mal y yo creo... ¿Qué te pasa?
Nada, él no hizo nada de tontería.
Se me va a pasar.
No, no se pone así por tonterías. ¿Qué te pasa?
Es que hice el ridículo y ya no puedo trabajar aquí.
Marta, ¿qué hiciste? Me estás poniendo nerviosa. ¿Qué pasa?
Pues es que por ahí me cachó bailando con su saco.
Marta, ¿bailando con su saco? Sí, yo sé.
Es que... Es que entré y lo vi ahí y traía la loción de los
jueves, que es la que más me gusta. ¿La loción de los jueves?
Pero entró y me vio horrible.
El amor, el amor.
Yo no puedo estar trabajando en la calle, buscando pistas y trabajando en
oficina al mismo tiempo. No tengo un clon. No se puede.
No se puede.
Pues vas a tener que poder.
Vas a tener que seguir haciéndolo, carnal. ¿Cuánto tiempo? No sé, pero no
más gente y no voy a sacar la gente que tengo en la fundación.
Tú sabes muy bien por qué. Por eso, dime hasta cuándo. Hasta que agarremos a
Grijalva. Sí, mira, nada más. ¿Y eso cuándo va a ser más? Cuando lo
Tony.
Estamos trabajando cuatro horas.
No.
No dormimos. No tenemos vida social. Y no estoy hablando de mí nada más. Estoy
hablando de toda esta gente que es parte de tu equipo.
Lo sé. Y estamos en situación de riesgo todo el tiempo.
Todo el tiempo.
Mira lo que pasó con Peláez.
Y con Cardona. Sé muy bien lo que pasó con Peláez y Cardona. Y estoy muy
consciente del riesgo que estás corriendo.
Pero no puedo hacer otra cosa, Tony.
No tengo gente de tu nivel aquí. Y no puedo seguir pidiendo gente sin dar
explicaciones.
Déjame hacerte una pregunta.
¿Cuánto tiempo más vas a seguir trabajando así?
No sé. Sin decirle nada a los superiores.
No sé.
Pues Manrique está desabustando toda la tarde.
Quiero hablar contigo.
Dale vueltas, no sé.
Ya te dije, la voy a ver cuando resuelva este caso. Cuando le pueda poner el
caso en el escritorio, así la voy a leer. ¿Puedo saber al menos de qué caso
están hablando, Estrada?
Comisionada, yo le admito que tomé el caso de forma personal.
Porque la víctima era una persona... Era una amiga.
Muy emocionante. De verdad, realmente casi de película.
Pero no me contaste la parte en la que decidiste saltarte a tu jefe inmediato.
¿Dónde vas?
Siéntate. Sin informarme absolutamente nada.
Eso no fue intencional. El premeditado fue reaccionar a la circunstancia y ya
está. Le prometo que no vuelve a pasar. A partir de ahora le... Aquí no se
promete nada.
Solo se cumple que por esto trabajas en esta dirección.
Repórtame del caso.
Edmundo Brijalva. El asesino de Eugenia Rangel.
Estoy casi seguro que está involucrado con el asesinato de Nicolás Santa Cruz
también. ¿Santa Cruz?
Sí. Por eso reabrí el expediente. Reabrí el caso incluso.
Fui a buscar al detective que estaba llevándolo en aquella época.
¿Alfredo Linares está trabajando contigo?
Me estás asorando.
Él está fuera de la policía desde hace años. Y en el rincón más hediondo de su
guardilla va a quedarse. No debe salir.
¿Cómo te atreviste a involucrarse con ese... ...loco, desquiciado, lunático?
El loco, desquiciado, lunático conoce el caso mejor que nadie.
Lo necesito. No me digas. Sí. ¿Y entonces por qué crees que no lo
Es incompetente, simplemente.
Te alejas de él inmediatamente.
Es una orden.
Y mañana, a primera hora, cuando llegues, te quiero en mi despacho.
Quiero a Linares. Bien lejos de esto.
Y ese punto no está.
¿Y ahora yo qué voy a hacer? ¿Entréis el ridículo? A ver.
Ya pasó.
No te pongas así, es una tontería. Que además ya pasó.
Mejor velo por el lado positivo, mira.
Piensa que así ya estás segura de que él sabe lo que sientes por él.
Las mejores historias de amor empiezan de las maneras más insospechadas.
Arriesgate a vivir una.
¿Tú crees que Efraín y yo...? No lo sé.
Lo que sé es que si hay amor entre ustedes, entonces las cosas se van a
Sí.
Muchas gracias por platicar conmigo.
Me siento un poco mejor.
Mira, la próxima vez que te sientes así rara, puedes ir a mi oficina y agarrar
mi suéter rosa con el perfume de los viernes y bailar un cha -cha -cha. ¡Qué
gracia eres!
¡El perfume de los jueves, Marta! ¡A trabajar!
Adelante.
Llegó otra carta.
¿De ese tipo?
Debe ser de él.
Ay, Cruz.
Cruz, ¿cuándo se acabará este martirio?
Adentro debe estar la prueba de que Alejandra está bien.
Quiere volver a verla.
Haga todo lo que le ordene.
¿Todo?
No.
Aquí hay algo más.
¿Qué tenemos que hacer? Resolver el caso.
Se lo ponemos en el escritorio y ya está.
Ya, con eso. Sí, suena... ¿Nos va a dejar en paz? Sí, sí.
¿Y Linares?
¿Ah?
¿Has pensado en eso?
Porque fue clarísima.
No lo quiere ver ni en pintura. Ya sé.
O sea, Linares se pediría que se aleje un par de días.
A ver si no le da un infarto.
Pero por lo menos en lo que hablamos con Manrique si le hacemos entender que lo
necesita.
No puede ser.
Miren lo que sale.
Jorge Bustamante en su lado, reunido con Michael Smith.
Este gringo tiene anexos con casi todas las cárceles del país.
Y además con vendedores del hotel.
Esto prueba que Jorge Bustamante sigue hasta el cuello en asuntos sucios ahora
como hace 10 años.
Es que cuando digo algo, es porque tengo como probarlo.
¿Y por qué esas caras de funeral?
Pasó algo mal.
¿Qué hace aquí?
Aquí vengo cuando quiero pensar.
Al baño de hombres.
Me equivoqué.
¿Vas a trabajar, Marta? Sí, doctor.
Digo, Efraín.
Bueno, doctor Efraín, con permiso.
No entiendo, Rebeca.
¿Cómo aceptaste que ese naco te llevara? Y en mi coche.
Ay, ¿y qué querías?
O sea, por tu culpa me dejó el transporte. Y perdón, pero yo no tengo
ni choferes que me estén llevando y trayendo.
¿Y a dónde te llevó el naco ese?
¿Por qué se tardó tanto en regresar?
¿Qué? Me trajo directito a mi casa.
Ay, además, bájale, es súper buena onda y me traía muerta de la risa, hubieras
visto. ¿No será que, no sé, te empieza a gustar esta celosa?
A mí me vale lo que haga ese baboso por mí. Que tú y él se enamoren, se casan,
tengan hijos. Y así se larga de mi casa.
Yo decía que estaba celosa por mí.
O sea, ¿por qué él y yo éramos amigos?
Guau.
¿Quieres más, Leticia?
Es buena para tu huesita.
Agarrar a Bustamante con un contrabandista suena muy bien, Linares.
Lo que no estoy entendiendo es qué tiene que ver eso con mi caso. ¿Qué tiene que
ver con Santa Cruz?
Jorge Bustamante.
Viendo muy bien su pasado.
Es sospechoso de muchos crímenes que no se le pueden comprobar.
Así es que por eso estoy viendo hacia adelante.
En algún momento va a dar un mal paso y por eso lo vamos a agarrar.
Entonces el resto de sus crímenes se dejarán venir como hilo de media.
Incluso el asesinato de Nicolás Santa Cruz.
¿Saben qué?
Ustedes me están ocultando algo.
Así es que échenlo para afuera antes de que se les haga sentimiento.
Manriquez no te quiere ver ni en pintura, Linares.
¿Qué le hiciste?
Como que la tiburona Manriquez quiere seguir dándome de coletado.
Yo no creo que se va a poner feliz cuando se entere de cómo le llaman.
Si alguien puede llamarla, sí soy yo.
¿O quién creen que le puso el apodo?
Ustedes no se preocupen.
Yo me voy a encargar de eso. No, no, no. Tú no te preocupes.
Linares.
¿Tiene un balazo o algo, Tom?
Hola. Te guardé uno.
Chocolate.
¿Y esto quién te lo dio?
El doctor Efraín.
Me dijo que era un premio.
No sé por qué me lo dio, pero me gustaron.
Pues me da gusto que ya tenga más confianza.
De todas maneras, me sigue gustando más estar contigo.
Oye, ¿y si vamos al jardín y vemos la luna otra vez?
Jorge.
¿Qué pasó?
Acabo de hablar con Iris, la asistente de Félix.
Me dice que el viejo recibió muchas visitas. Entre ellos, su hijo, Victoria,
adivina quién más.
¿Quién más?
Billy.
¿Billy? Bueno.
¿Qué? Parece que estuvieron hablando mucho tiempo.
No es...
Son viejos amigos, no tienen nada de extraño.
Además, ya la Junta aprobó el préstamo y no pueden hacer ya nada.
Sí, pero no hay que confiarnos.
El embarque llega en menos de una semana.
Todo tiene que estar bajo control.
Eso no es lo que me preocupa, Isaías.
¿Y entonces por qué tienes esa cara?
Victoria vino a hablarme de ti.
Habla sin rodeos, Jorge.
Victoria quiere tu renuncia y yo no puedo negarme.
La tiburón ama, dices.
Fíjate nada más, al fin llegaste a donde querías.
¿Quién iba a decir que la alumna superaría al maestro?
¿Y que ahora hasta me quitaría de un calzo?
Que yo sepa, tú no estás en ningún caso.
Eres solo un ex policía jubilado oseoso. ¿Qué es peor?
Linares, regresa a tu inmundo agujero. Tus cinco minutos de fama ya pasaron
mucho. Renta tus series policiacas, comedonas, qué sé yo, resuelve
escribe tu biografía, si crees que tu vida valió la pena.
Pero no te quiero cerca de mi gente.
Tienes toda la razón, Paula.
Yo no soy un policía en activo, así es que por lo mismo no me puedes sacar de
ningún caso.
Si colaboro con Ramiro es porque es mi decisión, así como lo haría cualquier
ciudadano que a veces se entera de uno que otro asunto sucio.
Entre otros, de las complicidades y corruptuelas dentro de la propia
policía.
Ay, no has cambiado. Lo mismo de siempre.
Habladurías y suposiciones.
¿Sabes qué?
Me daría mucha flojera ahondar en tus porquerías.
Y de las grandes mordidas que te han hecho fama, por si no por nada te dicen
triburona. Me dice.
Y ándate con cuidado.
Si vuelves a llamarme así, no amaneces en tu cama.
A ver, da mi margen para que yo pueda interpretar eso.
Uy, ¿sabes qué?
Los años pasan.
Pero a tu favor.
Pero así no.
Es acabado, Linares.
El caso Santa Cruz te dejó seco. Acéptalo, retomarlo ahora.
No se va a rejuvenecer.
Al contrario.
Te va a chupar la bruja.
Bueno, pues aunque me chupe la bruja, por aquí te voy a andar dando lata, ¿no?
No fumo.
Ya no fumo.
Adiós.
¿Y tú qué haces cuando no estás aquí en la fundación?
Pues me gusta leer.
¿O estar con mi familia?
¿O ir al gimnasio a boxear?
No, a mí me encantaría ir al gimnasio.
Me gusta cuando me llevan ahí, me gustaría quedarme todo el día.
Voy al cementerio.
¿A qué?
A visitar a Eugenia, mi amiga.
Me hubiera gustado conocerla.
Yo me siento culpable de lo que le pasó.
No, Alejandra.
Estoy seguro que Eugenia, esté donde esté, está muy feliz de que estés bien.
Vive el presente porque el pasado ya pasó.
Era una frase que siempre decía, una filosofía de vida, disfrutar lo que
en el momento, como esta noche, esta lluvia.
Vive el presente porque el pasado ya pasó.
Me gusta.
Ay, Fernando, vámonos. ¿Por qué?
Porque ella, ella me da miedo. Ella me lastimó el otro día.
Vanessa te lastimó.
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