Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Es difícil aceptar la realidad De saber
que no puedo tenerte ya junto a mí Porque yo no sé vivir
con este amor Que vive aprisionado en mi alma y
dentro de mi corazón Amor cautivo que no puedo
liberar
Si tú no estás aquí, si no te puedo ver, te necesito pues sin ti no sé qué voy a
hacer. Amor cautivo dentro de mi corazón.
Te necesito bien, pero cómo puedo amarte si no estás.
Mi amor por ti sigue vivo y grita desesperado, solo espera
el beso amado.
Perdón, Vanessa, pero yo no tengo nada que hablar contigo.
Pero yo sí.
Necesito que me escuches.
Mira, discúlpame si cuando te dije lo de tu mamá te lastimó. No era mi intención
lastimarte ni hacerte ningún daño.
Entonces, yo desde siempre supe que no eres ni una loca.
Que estás bien.
Que eres una mujer como cualquiera. Que mereces todo el respeto.
De hecho, estaba pensando que en alguna...
Otra circunstancia. Tú y yo hubiéramos podido ser amigas.
No creo, Laura.
Alejandra, si te dije la verdad sobre lo de tu mamá, fue porque si yo hubiera
estado en tu lugar y hubiera estado encerrada diez años, no me gustaría que
gente en quien más confío me mintiera, me escondiera cosas, tuviera secretos.
Y a mí tampoco me gustan los secretos.
¿Qué? ¿Tú sabes?
¿De algo más? ¿Me están escondiendo más cosas?
No, no, no sé.
Lo que sí sé es que no quiero más problemas ni contigo ni con Fer.
Es por eso que vengo a pedirte una disculpa si te hice algún daño o te
¡En ese auto iba mi hijo!
¿De qué estás hablando?
Ese desgraciado tenía a Fernando.
Tranquilízate, por favor. Es posible que solo estuviera bloqueando. ¿Y si no?
Háblale por teléfono.
También quiero desearte mucha suerte con Fernando.
No, mira, yo... No, no me tienes que dar ninguna explicación.
Sí me duele que me haya dejado, pero... Tampoco voy a llorar toda la vida por
alguien que no me quiere.
¿Sí me entiendes?
Creo.
Ni modo.
No todos se pueden estar bien.
De corazón te deseo mucha suerte y si en algo te puedo ayudar, no dudes en
buscarme.
Gracias.
Vanessa.
Perdóname. Mira, la verdad es que yo... No me tienes que pedir perdón.
Mi corazón no se manda.
Solo te digo que lo cuides mucho.
Él es muy buen hombre.
Muy bueno.
Cuídalo.
Te haré mucha suerte y te juro que no vuelvo a poner un piñata acá. Te lo
No, no.
Mira, yo no soy nadie para decirte si puedes venir a esta casa o no.
Y yo sé que esta familia te quiere mucho. Así que ven cuando tú quieras.
¿De verdad?
Claro.
Bueno, yo me voy.
No
contesta.
Cálmate, Jorge.
No estamos seguros absolutamente de nada todavía. Vamos para allá.
Hablé a la división.
Ya vienen en camino.
No debe haber pasado, Linares.
Si mi papá me hubiera dicho que estaba investigando por su cuenta,
yo lo podría haber salvado.
Yo lo podría haber salvado.
¿Qué fue?
No dice nada.
Aquí hay una nota.
¿Qué dice?
Si no me dejas en paz, la próxima muerte que vas a abrazar va
a ser a tu madre o a tu hermana.
¡Fernando!
¡Fernando, hijo!
¡Jorge, calma! ¡Mi hijo está ahí!
¡Fernando!
¡Fernando! ¡Fernando!
¡Ahora acá!
No te pongas. Tranquilo.
Tranquilo. ¿Cómo estás? Muy bien. Muy bien.
¿Estás bien? Muy bien.
¿Qué haces aquí?
¿Qué hacías ahí?
Cuando escuché que había una bomba, salté del coche. Salí volando, pero
bien. ¡Llávenme una ambulancia!
¡Ya viene el camino!
¿Dónde está el mundo?
Estaba ahí conmigo.
¿Dónde está el mundo?
¡El mundo Gijalva está muerto!
Estoy bien, estoy bien.
Mamá. ¿Qué pasó, hija? Mamá. ¿Qué tienes?
Mira mi cabello.
Sí, sí, se te ve muy bonito, corazón.
¿Cómo que se me...? O sea, ¿tú crees que yo escogería este color para pintarme
el pelo? Es neta. Bueno, por algo lo hiciste, ¿no? No, a ver, tengo la expo
ciencias en, ¿qué?
¿Media hora?
Ajá. Y no puedo ir con el pelo pintado de este color.
Alguien le puso, no sé, tinte a mi shampoo.
Ay, no, hija, ¿cómo crees que le van a poner tinta? Te equivocaste, mi amor.
Pero se te ve muy bien. Y te ves muy bien, perricita.
Cámbiate, corre.
No, hombre, pancito, lo hubieras visto con el pelo rosa.
Además de que ahora sí nos pasamos, ¿no?
Ay, claro que no.
Ese más se merece por andarse besuqueando con nuestro Brian.
¿Perdón, nuestro?
Ay, pues sí.
No, pero nosotros... ¿Qué vamos a hacer si la señorita Marivín nos descubre? ¿Y
cómo se va a dar cuenta?
¿Cómo que cómo?
Nosotras vendremos a limpiar su baño y su recámara. ¿Y?
¿Qué? Eso no prueba nada. Tú no sabes nada, no has visto nada. Además,
que si no fuera por su culpa, nuestro baño seguiría aquí en la casa con
nosotras. Y por su culpa ya no está trabajando aquí.
Es cierto.
Ándale, mira, ayúdame con esta ropa. Y aquí te pongo esto para que desmanches
suéter de la señora.
Ok. Te lo encargo mucho. Sí, Panchita.
Guarden esto como evidencia.
Entrevisté a varios vecinos.
Les enseñé la fotografía del mundo y aunque lo reconozcan, nadie me quiere
nada.
Es evidente que tienen miedo.
Otros confirman que aquí vivía doña T, una viejita, una señora que muy de vez
cuando el mundo sacaba a pasear.
Increíble descubrir que Grijalva tiene a nadie.
Lo importante es que es una señora mayor que necesita ayuda para moverse.
Y eso puede retrasar los movimientos del mundo.
Yo te juro, Ramiro.
Te doy mi palabra de honor.
Que lo vamos a encontrar.
Ramiro, me estás oyendo.
Estuvies personal, Linares.
Hay que llamar a Alejandra y decirle que ya está fuera de peligro. Sí, sí, tú no
te preocupes. Ahorita le hablamos por teléfono.
Lo importante es que estás bien.
Oye, Nando, ¿y cómo es que tú ibas en ese auto? ¿Qué pasó?
Venía saliendo de la fundación y llegó un niño a pedirme ayuda. Me dijo que a
mamá la estaban golpeando, que lo siguiera.
Y salí corriendo atrás de él y en la esquina me estaba esperando el mundo con
una pistola.
¿Y tú qué hacías aquí?
Bueno, pues es que...
Edmundo trató de chantajearme, me pidió mucho dinero para dejar a Alejandra en
paz y obviamente le conté todo esto a la policía y le preparamos una trampa.
¿Pero lo querían atrapar?
¿O lo querían matar?
Pues lo queríamos atrapar, mi hijito.
¿Y lo de la bomba? ¿Fuera de la policía?
Eso ahorita es lo de menos, Nando.
Lo importante es que ese asunto ya se acabó.
Edmundo ya no va a molestarnos más, ni a Alejandra ni a ninguno de nosotros.
Descansa.
¡Vámonos! ¿Quién de ustedes dos le puso algo a mi shampoo?
Yo no.
Yo menos.
A ver, nadie más que ustedes entra a mi recámara así de fácil.
Así que o me dicen ahorita quién fue o se quedan sin trabajo.
¿No? Mira, Carmen, no quise decir nada en frente de Cruz.
¿Ok? Pero estoy...
100 % segura que tú o esta son las responsables de lo que me pasó.
Así que hablen... Ya.
Perfecto. Si eso quieren, vaya ustedes.
Pero les aseguro una cosa.
Hoy es el último día que trabajan en esta casa.
¡Fue yo!
¿Las dos?
Sí.
¿Por?
¿Se volvieron locas o qué?
¿Qué les hice para que me arruinen la vida de esta forma?
Es que la verdad, por su culpa, se fue el brillante.
Pues sí, es la mera verdad, señorita. Y no nos vamos a quedar con el coraje
atravesado. Así que, pues, bueno.
Ni modo.
¿Qué hacen?
Fue un gusto, señorita.
¿Qué no nos va a correr?
A ver, a ver, espérame, espérame.
Igual hice me ocurre una idea mejor.
Si tanto quieren y extrañan a Bryant, pues, me pueden ayudar a conseguir la
dirección de donde vive.
Así le puedo hablar y le puedo decir que tiene otra oportunidad para trabajar en
la casa.
¿Usted sabe quién es, comisionada?
Por supuesto que sí.
Es el asesino más buscado de toda la semana.
Cuando los periodistas publiquen esto, me van a convocar.
Vámonos.
Amor. Jorge, ¿dónde estabas?
Te busqué en la oficina y... Estoy en el hospital con Fernando.
¿Qué? ¿Fernando está bien?
Sí, sí, está bien.
Pero lo están revisando para estar seguros de que la explosión no le hizo
Bueno, ¿cuál explosión? ¿De qué estás hablando, Jorge?
La explosión en la que murió Grijalva.
Ese asesino no va a volver a molestarnos.
Quiero todos los informes en mi escritorio en cinco minutos.
Disculpe, comisionada. Sí, dime.
Hay varios reporteros abajo que quieren hablar con usted. ¿Ah, sí? ¿Como
cuántos? Son aproximadamente tres periódicos. ¿Y los de la televisión? De
todavía no llegan.
Que me esperen los demás, entonces.
Mientras me voy a revisar unos archivos.
Pásalos en diez minutos. Y tú, haz lo que te pedí. Tienes quince minutos para
entrar.
Comisionada, te puedo quitar unos minutos. Ahora no. Tengo muchas... Es
realmente importante. Se trata de Rufino y el papá Ramiro.
Ahora, ¿en qué bronca se metió ese imbécil?
Está muerto.
Lo encontraron muerto esta mañana.
Todo parece indicar que el asesino es Edmundo Grijalva.
¿Cómo saben?
¿A qué hora fue eso?
De acuerdo a los reportes que tenemos, parece que fallara.
En un pueblo en el Estado de México.
¿Y Ramiro?
Ramiro viene para acá.
Trae el cuerpo a su papá.
Muy bien.
Pues cuando llegue, dale una buena noticia.
El asesino de su padre también está muerto.
Eso le va a servir de consuelo.
Vicky, ¿escuchaste lo que dije?
¿Dijiste que Edmundo Grijalva se murió en una explosión?
Sí, efectivamente.
¿Pero cómo fue eso?
Bueno, ya te lo explicaré con calma.
Ahora solo quería que supieras que todo está bien.
¿Y Fernando?
¿Por qué está en el hospital?
Pues porque él venía en el auto con Edmundo.
¿Y en qué hospital están?
Si no me dejas en paz, la próxima muerta que vas a abrazar
va a ser a tu madre o a tu hermano.
¿Estás listo?
¿A qué?
Tu madre aún no lo sabe.
Lo mejor sería que tú mismo se lo dijeras.
¿Cómo le dio esto a mi madre sin romperle la vida a Linares?
Créeme que lo sé perfectamente.
Pero es necesario ir.
Vamos a tratar de culparla.
Vamos.
Pues muchas gracias por venir, Efraín.
Y... Pues sí, necesito tu ayuda.
Dime qué sientes.
Siento... Ansiedad.
Me duele mucho la cabeza.
Mucha angustia.
¿Podrá ser esto síndrome de abstinencia?
O sea, que sea mi cuerpo el que en realidad necesita el alcohol y por eso
aquí. ¿Cuánto tiempo llevas sin tomar?
Hoy llevo tres días.
Y sinceramente no creo poder aguantar.
¿Sabes tú de algún medicamento, algo que me puedan dar para que me ayude un
poco? Sí, sí te puedo recetar algún medicamento, pero te va a ayudar a
la ansiedad, no a resolver el problema.
Mira, Efraín, es que yo sinceramente no quiero estar en una clínica de
rehabilitación.
Yo no quiero hacer pasar a mi familia por una vergüenza así.
¿Una vergüenza por qué? Digo, al contrario.
Los grandes problemas se enfrentan con grandes decisiones.
Sí, tienes razón.
Además, mi familia para mí sí es lo más importante.
Cuéntame, ¿cómo va tu relación con don Félix?
Mal. Y en parte, ese es mi problema.
Que él pinche que no pasa nada.
Incluso dice que podemos arreglar las cosas entre nosotros.
Todo se puede arreglar, pero... Pero yo en su mirada me doy cuenta de la verdad.
¿Cuál verdad?
Que en el fondo él no me perdona lo que le hice.
Y no me lo va a perdonar nunca.
Yo sé que todavía no empezamos la terapia.
Pero me va a ayudar muchísimo que me digas qué fue lo que hiciste.
Lo engañé.
Con... Uno de sus socios.
Con Jorge Bustamante.
Al final todo salió mejor de lo que esperábamos, Isaías.
Tenemos un problema menos con Grijalva muerto.
Jorge. Te marco después, tengo que colgar.
¿Cómo está Fernando? No podíamos dejarnos en la casa. No te preocupes, mi
No te preocupes. Nandito va a estar bien.
¿Es verdad que el mundo está muerto?
Sí.
Murió en una explosión. ¿Y Fernando?
¿Cómo está?
Está muy bien, no te preocupes. ¿Y dónde está?
Ahorita está en observación, pero de todas maneras está bien. Bueno, voy a
verlo.
Buenas tardes, compañeros de la prensa. A ver, tranquilo, tranquilo, tranquilo,
sí.
Uno por uno y nos entendemos. ¿Es verdad que por fin detuvieron a Mauricio
Delgado, alias Hermundo Grijalva?
Desgraciadamente no pudimos capturar a ese criminal con vida.
Falleció en el operativo para su captura.
Gracias, adiós.
La sociedad hoy puede estar tranquila, pues hay un secuestrador menos en las
calles.
Ojalá ahora sí me conteste, Rufino.
Seguro andaba de netillo en el famoso operativo y si por eso no llegaba.
Hola, mamá.
Mi amor.
¿Cómo está, comandante?
Supongo que ya escucharon las noticias.
Mataron a Edmundo Grijalva, hijo.
¿Qué?
Sí, lo acaban de decir en la tele.
Tu jefa, la comisionada Manriquez.
Le estoy marcando a tu papá, pero no me contesta.
Ya estoy más tranquila. Seguro se enteró del operativo y, bueno, pues, se fue a
participar, ¿sabes? Conmigo.
Mamá. Mamá.
Mi papá no te va a contestar.
¿Por qué?
Con... con preguntas.
¿Qué pasa, hijo?
Ya lograste verlo, ¿verdad? Hablaste con él.
Me estás asustando, hijo.
Mamá.
¿Qué pasa? Tú sabes dónde está tu papá, ¿no?
Claro, te voy a decir.
Mi papá está muerto.
Gracias, doctor.
Cuídate. ¿Tú cómo llegaste hasta acá?
Con tu mamá. Tu papá nos habló por teléfono.
¿Qué pasó, Fer?
Edmundo me quiere usar de carnada para atrapar a mi papá.
Pero mi papá se les adelantó a montar un operativo con la policía y... Se murió.
Se murió en la extorsión. Ya pasó.
Si a ti te pasa algo, yo me muero.
Ya, estamos bien.
Lo acabo de ver por televisión. Edmundo Grijalva está muerto.
Lo mismo estaba pensando.
Para mí que cuando lo agarraron, luego, luego le dieron cuello para que no
hablara.
Javier, hijo, sea como sea, nosotros no vamos a quitar el dedo del renglón.
Vamos a desenmascarar a Jorge, cueste lo que cueste.
Permíteme un segundo.
¿Y esa cara? ¿Qué te pasa? Quiero hablar contigo.
Estoy hablando con tu hermano. Es urgente, papá.
Javier, te marco en un rato.
A ver.
Cuéntame, ¿qué tienes? ¿Qué pasa, Diego? ¿Por qué no me dijiste que mi mamá
tenga yo con Jorge Bustamante?
Hola. Hijo, ¿qué te pasó?
Nada grave. Afortunadamente fueron solo los raspones.
¿Estás bien, pa?
La acaban de hablar por teléfono a tu mamá de la fundación.
¿Qué pasó?
Hablaron de la casa de Ramiro y avisaron que su papá se murió.
¿Puede ser? ¿Y qué le pasó?
Parece que Edmundo lo asesinó antes de que se secuestrara aquí.
Tengo que ir a ver a Ramiro. A ver si necesita algo.
Yo voy contigo. Vamos.
Pero con cuidado.
No, hijo, eso no puede ser.
Si tu papá no ha llegado es porque seguramente tuvo un contratiempo y está
ocupado.
Mi papá no tuvo ningún contratiempo.
Lo mató. Es imbécil.
Dime que no es verdad.
No.
Nomás quisiera yo decirte que no es verdad, mamá.
Me hace salir. Me van a regañar si me ven aquí. Sí, ya sé.
Perdóname. ¿Cómo estás, Carmen?
¿Carmen? ¿Ya nos llevamos así? Sí, me llamo Panchita.
Ah, ¿verdad?
¿Cómo estás, Panchita?
Bien, señorita. ¿Y usted? ¿Qué se le ofrece?
Mira, voy a ir al grano.
Quiero que seas mis ojos en la casa, justamente.
¿Me entiendes?
No, la verdad no.
No. A ver si con esto entiendes.
¿Y esto?
¡Qué bonita! Es como las que vende mi tía Lucrecia.
Sí, bueno, pero esta es original, de las buenas.
¿Es para ti?
¿Para mí?
Ay, señorita, qué linda, pero si esta es carísima.
Bueno.
Mira, quiero pedirte unos favores.
Y entre ellos, quiero que me digas todo lo que pasa con Alejandra Santacruz.
Bueno, está bien, pero no tengo zapatos que me combinen.
Los negros le quedan también.
¿Por qué no me dijiste nada?
¿Y por qué lo permitiste, papá?
Hijo, créeme que lamento profundamente que te hayas enterado de él. Se acostó
con don Jorge, el esposo de tu ahijada.
No, no, no puedo creerlo.
Mira, de ninguna manera justifico lo que ha hecho tu madre, ni mucho menos.
Pero yo tengo que reconocer que en parte yo tuve la culpa también. No, papá, no.
Es que durante muchos años la descuidé.
Yo dejé que ese amor que nos unía se fuera enfriando.
Esa es la verdad.
Ok, pero eso no le da derecho a traicionar. No, hijo.
Nada más. Te pido que no te llenes la cabeza de dudas. Tu madre es una mujer
maravillosa. ¿Que se acuesta con cualquiera? ¡Ya basta, bien!
Finalmente el más afectado soy yo.
Y sí he decidido perdonarla. ¿Tú?
No, no, no, no. No la vas a perdonar.
Entonces, ¿segundo qué debo hacer?
¿La tengo que correr de la casa? ¿La tengo que demandar?
No, hijo, somos humanos.
Todos tenemos derecho a equivocarnos, a enmendar nuestros errores.
Yo supongo que eso es lo que ella está haciendo. ¿Y si no?
Bueno, entonces ya vemos qué hacemos.
Pero por lo pronto yo tengo la plena confianza de que vamos a superar esto
a una familia unida.
Cueste lo que cueste.
Diego.
Ustedes son mi vida.
Y yo de verdad no me puedo imaginar el mundo sin ustedes.
Yo no te entiendo, papá.
Tú siempre me habías hablado de dignidad, de valores.
Y de perdón.
El perdón es un valor que siempre te he inculcado.
Especialmente, Diego.
Se trata.
Léame ese poema otra vez, don Paco. Es que usted escribe rete bonito.
Para empezar, hija, el poema no es mío.
Son unos versos de una obra de teatro en la que participé hace muchos años.
Ay, no me diga que usted fue actor.
Brincos diera, hija, brincos diera.
Ya, don Paco, léame otra vez el poema y yo me voy a imaginar que es el Brian el
que me lo está leyendo.
¿Está bien?
Ahí te va.
Cada vez que te veo, nueva admiración me das.
Y si te miro más, aún más mirarte deseo.
Ojos hidrópicos creo que mis ojos deben ser.
Pues cuando es muerte el beber, beben más.
Y de esta suerte, viendo que el ver me da muerte.
Estoy muriendo por ver.
Ay, qué bonito, don Paco.
Esto sí no lo voy a permitir, viejo rabo verde.
¿Cruz? ¡Cruz chino!
¿Cómo se atreve a su edad a andar tratando de seducir a las señoritas
trabajadoras de esta casa?
No, no, él no me... ¡Tú cállate!
No puedo.
Creer que esté faltando a la confianza que esta familia le ha brindado.
Eres una mujer muy valiente.
No es fácil aceptar que necesitas ayuda.
Pues yo te agradezco mucho que hayas venido hasta acá.
Sé lo ocupado y el trabajo que has de tener ahí en la fundación. No, no, no te
preocupes. Por ti, por don Félix, que es el principal patrocinador de la
fundación que yo dirijo, es un placer atenderte.
A la hora y el día que tú quieras. Bueno, yo pensé que era Fernando
Sí, Fernando renunció. Quiere que yo ocupe su puesto.
Para mí es un honor. Una gran responsabilidad. La fundación ayuda a
gente. Sí.
Solo falta que me ratifique el patronato. Bueno, tu marido y la señora
que tienen la mayoría de los votos. Ah.
No, pues en ese caso estoy segura que tu nombramiento va a ser oficial en
cualquier momento.
Gracias. Bueno, no estamos aquí para hablar de mí.
Ya es un poquito tarde.
Yo creo que es bueno que paremos aquí y nos pongamos de acuerdo para vernos otro
día. Muy bien. ¿Te parece que sea aquí en tu casa?
Sí, sí, por mí está perfecto. Ok, bueno, pues háblame y nos ponemos de acuerdo.
Es un placer, de verdad. Claro.
Hola.
Nos vemos.
Bye.
Por favor, Cruz.
Yo soy incapaz. Ah, sí, yo lo vi.
Lo vi con estos ojos.
Lo vi como le tomó la mano.
Como le estaba diciendo palabras para seducirla.
Pero si solamente era un poema de Calderón de la Barca. ¡Cabel, Calderón!
Esas cosas aquí no las voy a permitir.
Y tú, Carmen, no se supone que estás muy enamorada de mi Brian.
Y lo estoy, doña Cruz.
Don Paco solo me estaba... Solo te quería hacer caer.
Con sus palabras bonitas.
No.
Nunca lo hubiera esperado de usted.
Tan correctito que siempre ha sido. Tan respetuoso.
Son los señores que están llegando.
Voy a recibirlos. Pero luego seguimos hablando.
Y mucho ojo.
Que los voy a estar vigilando a los dos.
Don Paco, ¿por qué no le dijo la verdad?
¿Pero cómo, hija? Si ni siquiera nos dejó hablar.
Usted tiene que aclarar toda esta situación.
Tiene que decirle que esas palabras usted se las quería decir a ella.
No.
No me atrevo. ¿Hasta cuándo, don Paco? ¿Hasta cuándo va a seguir guardando
silencio?
Ramiro, ¿estás bien? ¿Quieres algo?
Averiguar qué estaba haciendo mi papá ante la paz.
Porque el mundo no estaba solo.
Estoy seguro.
Entiendo que quieras hacer justicia, Ramiro, pero en este momento tienes que
estar con tu familia. No es justicia, esto es personal.
Lo que mi familia necesita es saber quién mató a mi papá.
No quedarnos así.
Eso es lo único que necesitamos.
Tu papá era un excelente policía, Ramiro.
Todos lo sabemos.
¿Sabes que increíblemente él fue el único que dio con Edmundo?
Cuando todos en este lugar creen que era un mediocre.
No te atormentes, Ramiro.
Este tipo está muerto en el infierno.
Lo siento mucho, Ramiro.
Gracias, Álvaro.
Señorita Marivilla, ve, le dijimos que no era para tanto, que el color rosa se
quitaba rápido.
Bueno, debo reconocer que no se me veía tan mal.
Bueno, de hecho a mí todo se me ve bien, ¿no? Soy perfecta.
Ya, X, el número de Brian.
Aquí está.
¿Están seguras que en esta pensión se está quedando? Sí, señorita, ese es el
marcó Cruz para dejarle un mensaje.
Además, yo misma saqué la tarjetita de su bolsa.
Conste.
Hola, buenas tardes. Estoy buscando informes de... Son cuartos pequeños con
todos los servicios.
El pago es por día, semana o mes.
No, no es esa clase de información la que busco. Estoy buscando a un joven
llamado Brian de Jesús y quiero hablar con él.
Tu padre siempre fue un gran ejemplo para todos nosotros en la corporación.
Y quiero que sepas que yo estoy aquí para lo que necesites.
Muchas gracias, Tony.
No sé qué vamos a hacer.
Mi papá era muy importante.
¿Pero qué hace usted aquí, Manrique?
Gladys, no te pongas así. Yo solo vine a darle el pésame.
¿Cómo se atreve precisamente a usted a venir a este lugar?
¡Lárgate de aquí! Mamá, cálmate.
Por favor, yo solo vine a demostrar mis respetos.
Si mi esposo está muerto, es por su culpa.
Rufino era un buen policía.
Hasta que usted la dio de baja para encubrir sus cochinadas.
Qué desafortunada apreciación tiene usted de mí. Yo no tengo idea de qué
hablando, señora.
Claro que sabe de lo que estoy hablando.
Usted dio de baja a Rufino porque él estaba estorbado. No, yo di de baja a su
marido porque era un pésimo elemento. Esa es la verdad.
Vente a la tumba de mi padre y larguese aquí con sus perros.
Le pido, por favor, que entienda que es un momento muy difícil para la familia.
Entiendo, entiendo.
Solo permítanme dejar este arreglo.
¿Puede? Pero si se va. Sí.
Con permiso.
¿Qué le dijeron, eh? No te me esperara.
Bueno. ¿Royan?
Soy yo, Mariví.
Ahora aguántame un segundo, por favor.
¿Ya se pueden ir? No, queremos saber qué le dijo, señorita.
No, no sean metiches. Sálganse de aquí.
¿Qué? Que se salgan las dos. Bueno, bye.
Adiós. Qué horror.
Bye. Bye.
Brian.
¿Cómo supiste dónde estaba?
No, pues en realidad no lo sé, pero... Si me dices dónde, igual y te caigo.
¿Te maté?
Es una hipócrita.
¿Cómo se atreve a venir aquí a burlarse?
Tranquilízate. No vale la pena.
¿Nos vamos a la casa?
Nosotros ya nos retiramos.
Gracias a todos por venir.
Ramiro, tú sabes que ustedes son como de la familia.
Si necesitas algo, no dudes en pedirlo.
Gracias.
Nos vemos.
Ale, yo me voy a ir con Ramiro y con su familia por si necesitan algo.
¿Te vas con mis papás?
Sí.
¿Estás bien?
Quiero ayudar a Ramiro. Él ha hecho tantas cosas por mí.
No te preocupes.
Vamos a ayudar de todas las maneras que podamos.
¿Quieres que te lleve a tu casa?
¿Viste eso?
No. Quiero la tuya.
Pero recógeme la esquina porque no quiero que...
No hayan sospechas de nada.
Que me quiebre de aquí.
Ok. La roña en este lugar.
No quiero ir a la división.
Tengo papeles que quiero revisar. ¿Qué papeles?
Mi papá fue a... a Tlapa siguiendo una corazonada, ¿no?
Es la casa donde lo mataron.
Es la casa de la mamá del mundo.
¿Había testigos?
¿Sabes? Nadie vio nada, nadie escuchó nada.
¿Y si el que mató a mi papá está vivo?
Ya, Ramiro.
Ramiro, entiendo que quieres hacer justicia, pero ahorita tienes que
Tengo que encontrar a Fer.
Ya, pero ahorita no es el momento.
Ya.
Suéltalo, suéltalo.
Con el mundo muerto y Félix prácticamente fuera de combate, solo
pendiente. Alejandra. Sí.
He estado pensando en un plan para deshacernos de ella.
Yo también tengo un plan.
Uno más fácil de lo que tú crees. A ver, cuenta.
Alejandra y mi hijo se aman, ¿no?
Para que Alejandra reclame su herencia, pues primero tiene que demandarnos.
Así es.
Y tú dime...
¿Cómo va a levantar una demanda contra la familia de su esposo?
Estoy pensando en casarlo.
¿Por qué no?
Después de todo, mi hijo ya está a punto de hacerlo.
Solo sería cuestión de acelerar un poco las cosas.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.