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Es difícil aceptar la realidad De saber
que no puedo tenerte ya junto a mí Porque yo no sé
vivir con este amor Que vive aprisionado en mi alma
y dentro de mi corazón Amor cautivo que no puedo
liberar
Si tú no estás aquí, si no te puedo ver, te necesito pues sin ti no sé qué voy a
hacer. Amor cautivo dentro de mi corazón.
Te necesito bien, pero cómo puedo amarte si no estás.
Mi amor por ti sigue vivo y grita desesperado.
Solo espera el beso amado y no espera amor.
Mi mamá estaba comprometida con Nicolás Santa Cruz. Correcto.
Pero si me acaba de decir... Papi, qué bueno que llegaste. Mi mamá se ha
muy mal.
¿Qué? Sí, se desmayó en la calle y todo.
La trajeron a la casa cargando.
¿Cómo que se desmayó? ¿Y por qué no me avisaron? No sé.
Según las huellas de actilado, esta joven es Alejandra Santa Cruz.
Y yo creo que ella sabe bastante más del asesinato de su padre.
Me puede ayudar a encontrar al asesino y al secuestrador.
¿Tú crees que el asesino y el secuestrador son la misma persona?
No, no sé.
Pero si no son la misma persona, por lo menos están ligados.
¿Qué quieres que te diga?
Tú llevas este caso hace años.
Tú eras el mejor policía de tu época, Linares, y no pudiste dar con el
Pero veo que tenemos algunas cosas en común.
Ah, cuéntame.
¿Qué sabes del secuestrador? ¿Me lo vas a decir?
¿Se robó la identidad de un hombre que lleva 12 años muerto?
Edmundo Grijalva.
¿No tengo su nombre real?
Todo lo que tengo es un rostro.
Este guisado le quedó como para chuparse los dedos, Juana.
Nada más que se pasó un poquito el chili.
Ponme el detergente en el fregadero.
Termina de comer. No quiero que la señorita Marivite vea que hiceármela de
tolla. Esa morrita la agarró conmigo, ¿verdad? Esa morrita es la heredera de
esta casa y la tienes que respetar. Así que, conme rápido, te vas para el
cuarto, que no quiero más problemas.
Mire, crono, usted debería terminar de desahogarse y platicarme qué está
pasando. ¿Tanta angustia le va a hacer mal? ¿Le va a sacar una úlcera o hace un
infarto? No puedo decirte nada.
Es algo muy delicado.
Y ahora Fernando preguntando por Nicolás Santa Cruz, revolviendo el pasado,
porque... Pues a lo mejor está viendo en qué cosas raras anda la mamá. Porque él
se sospecha lo mismo que yo, ¿eh? Aquí huele a puro gato encerrado.
Ya, ya.
Ponte a leer el periódico y busca dónde vivir y consigue trabajo.
Mañana mismo tienes que estar fuera de esta casa.
Oye, grandma, y hablando de chamba, ¿qué tal que consiga una camita por aquí?
¿Te volviste loco o qué?
¿Haciendo qué? Si no sabes hacer nada más que andar de vago, por eso te
tus papás para acá.
Pues lo que hice todo el día hoy, manejar.
Piénsalo. El pobre Don Paco ya está viejito. Ya casi ni ve.
Además, ya se va a tener más tiempo para estar con mi viejita linda, que es la
única mujer en este mundo que me quiere y que me cuida.
Come.
Una foto.
Está de más decirte que nadie puede ver esa foto.
Tu padre tiene razón, muchacho.
Creo que vas a llegar a ser un buen policía.
Me voy.
No me vas a decir nada, ¿verdad?
Linares, yo necesito tu ayuda.
Sin tu ayuda podrían pasar meses y muchos muertos antes de que yo encuentre
este hombre.
Yo ya estoy retirado, muchacho.
Yo no puedo intervenir en los casos, no sería legal.
Pero fue un verdadero gusto conocerte, Ramiro.
Adiós.
Pues debieron llamarme enseguida y también al doctor. ¿Y cómo está tu
Yo la acabo de ver y me dijo que se sentía mal, pero nunca me dijo que se
desmayó. Bueno, no dije nada porque no había nada que decir.
¿Cómo no? Nomás si te desmayaste.
Victoria, ¿y por qué no me llamaste?
Ay, no fue nada.
Me bajó la presión por el calor y ya.
Llamé a Cruz y llegó con su nieto y ya. Eso fue todo. También ese monito no me
late nada, ¿eh? ¿Por qué no fue Paco?
Bueno, mi amor.
Hay que reconocer que el pobre Paco está muy mayor.
Y para resolver cosas urgentes, pues, yo creo que está muy bien. O tu marido, mi
amor. Ay, bueno, no los quise molestar por una tontería. No fue nada.
Bueno. De verdad.
Lo importante es que ya está bien, ¿no? Sí. Y que ya estamos todos reunidos.
Vamos a comer como no lo hacemos hace mucho tiempo. Y para mí esto sí es
importante. Vamos.
Sí, te lo prometo.
Isaías.
¿Puedes saber qué haces tú aquí?
Don Félix está muy enfermo, está en el hospital.
Estoy segura que crees a las gotas que tú me hiciste ponerle la bebida. A mí no
me gustan las amenazas, ¿eh?
Mucho menos en este tono. Ten cuidado, ¿eh? Tú no sabes con quién estás
porque tú no eres nada.
Tú no eres más que una mierda en un juego muy... Yo soy lo que tú quieras,
una asesina.
Yo no tengo nada que ver con lo que le pasó a Félix.
La que le dio las gotas fuiste tú, bueno, y él fuiste tú. Y solo fueron un
zombífero para que él no vaya a una fundadilla.
No te vale lo que estés diciendo, es la verdad.
Estate tranquilo, don Félix no va a ir a ninguna junta.
Pero si es cierto lo que te estoy diciendo, todavía tengo las ampolletas y
las puedo llevar a la policía.
Pero me estoy arrepintiendo, de verdad.
Traje tu medicina.
Qué bonito va tu rompecabezas.
Te la traje yo porque Marta no está.
Alejandra.
No me vas a hacer dártela a la fuerza, ¿verdad?
¿Y eso?
Tu papá, ¿no?
Se va de la casa y te pidió que le hiciera su maleta.
Papá no me pidió nada.
Puede.
¿Qué? ¿No puede?
¿Y por qué no?
Ya te convenció para que te pusieras de su parte y así vengarse de mí, ¿no?
Parece que no lo conoces, mamá.
Jamás haré algo así.
Ay, por Dios, tu padre.
Se la pasa juzgándome.
Y ahora también está logrando que tú también me juzgues y que además me
para luego irse de la casa y convencerte también para que tú también te vayas de
la casa. Mi papá no me pidió nada, mamá.
Estuvo haciendo su maleta para llevarse al hospital.
Mientras tú te tomabas tu highball, a él le dio un infarto.
¿Qué?
No, esto no es verdad. Eso simplemente lo estás diciendo para que yo me
sienta... Mi papá se está muriendo.
Se está muriendo.
¿Por qué no se toma todas las medicinas?
Obviamente porque le está acostumbrada a Marta, ¿no crees?
Sabes perfectamente que es absolutamente normal que le cueste trabajo adaptarse
a los cambios.
Pobrecita.
Tenemos que tener todo tipo de consideraciones con ella.
Mismas consideraciones que debiste haber tenido con Marta, ¿no crees?
Lo que hizo no fue ético.
Estás convencido de que lo hizo.
Seguro.
Deberías buscarle a Efraín.
¿Te estás diciendo que la futura esposa de Fernando está mintiendo?
No, yo no dije nada. No pongas palabras en mi boca porque no dije eso.
Me acabas de decir que Marta es incapaz de lastimar a Alejandra. Entonces, ¿te
infieres que Vanessa mintió?
¿Yo? Lo único que estoy diciendo es que debiste haberle preguntado a Marta su
versión de los hechos.
Nada más.
Necesito que saquen mi coche del taller ya.
Tony.
¿Qué se trata, hombre?
¿De qué?
Esto no es un pecero. Estás tragando aquí. Baja los pies, por lo menos. Esa
mi oficina. Aquí como también. Es mi hora de comida.
¿Qué te pasa? Que vienes tan de buen humor, ¿eh?
Que ya sé lo que se siente ser interrogado y chamaqueado por un
¿Ah, sí?
¿Por qué?
Linares.
¡Viste a Linares!
¿Qué te dijo?
Nada. Nada.
Ese es el asunto, que el tipo tiene un colmillo que le da tres vueltas.
No me dijo nada.
Yo no sé si no confía en mí, yo no sé si no quiere cooperar, si no sabe nada. No
entiendo, no entiendo. Es obvio, es obvio que no quiere cooperar.
¿Ya no te acuerdas cómo se fue de esta institución?
No confía en nosotros.
Bueno, ya sí.
Pero te necesito que coopere.
La información que tiene ese tipo sobre... La información que tiene ese
sobre este caso no la saco de ningún otro lado, ¿eh?
¿Quieres?
Sí.
Acabamos de encontrar la camioneta que utilizó el tipo este para escapar.
¿Y a él?
¿Dónde está la camioneta?
No me lo vas a creer.
Está allá abajo, estacionada en tu lugar.
Sí. Cuando se mete este tipo aquí.
Y que nadie lo vea.
Este es un negocio serio, pero si quiere la empresa cuenta con los servicios de
un gestor profesional.
No te preocupes, así está bien. Tengo un poco de prisa.
Me temo que tenemos un problema, caballero. ¿Ah, sí? ¿Qué problema?
Aquí no aceptamos dólares, solo moneda nacional.
Dólares, así nomás. Mira, es más.
Para que no haya problemas.
Así que este muchacho es el que te trajo a casa.
Sí, el héroe.
En realidad yo no hice nada, señor Bustamante.
Cualquier persona en mi lugar hubiera ayudado a una lady como la señora
Victoria.
Bueno, menos mal que fueron por mí. Y la verdad es que se los agradezco
muchísimo. Todos se los agradecemos mucho.
La verdad no sabemos qué hubiera hecho mi mamá sin ustedes.
Bueno, gracias a todos, pero ya no le digan más a Brian porque se me va mal
acostumbrar. Luego no va a haber quien lo aguante, ¿eh?
¿Está todo bien o quieren algo más? No, muchas gracias. No, no, muchas gracias.
Está bien. Bueno, vámonos, ándale.
Disculpe, señor.
Llegó el señor Isaías. Lo hice pasar al estudio.
Gracias.
Con permiso.
Ay, no me gusta nada ese hombre. Yo no entiendo por qué Jorge le tiene tanta
confianza. Hablando de confianza, ma, ¿por qué me mentiste?
A ver, ¿de qué me estás hablando?
Tú me dijiste que no conocías a Nicolás Santa Cruz.
Mi papá me dijo que era novio.
Por Dios, amor, ¿cómo te acuerdas de una pregunta hacia tu mamá? ¿Pero qué tiene
de malo?
Cuando la gente no tiene nada que ocultar, y estoy seguro que mi mamá no
nada que ocultar, tendría por qué molestarse, ¿o no, mamá?
Por supuesto, yo... Bueno, aquí no hay ningún misterio.
¿Sabes, Fanny?
Entre mi mamá y yo siempre ha habido confianza absoluta.
Por eso me sorprende un poco que me hayas mentido.
Bueno, hay cosas que pasaron hace tanto tiempo que yo no entiendo por qué te
pueden interesar tanto, hijo.
Pero bueno, te voy a contar.
Yo conocí a Nicolás Santa Cruz cuando éramos niños y somos novios.
Bueno, novios son muy serios, éramos muy chicos, digo, la verdad.
Pero mi papá dijo que estaban comprometidos.
Que si él no hubiera llegado, te hubieras casado con Nicolás.
Éramos muy jóvenes.
Y no era un amor maduro, en realidad.
Bueno, la verdad es que yo no lo quería recordar por lo dolorosa que fue su
muerte.
Tanto así te afectó, ¿no? Perdón.
Bueno, yo no quiero pasar toda la tarde hablando de Nicolás Santa Cruz y tengo a
toda mi familia junta y eso ya no me pasa muy seguido, ¿eh?
Los quiero disfrutar y quiero más cafecito. ¿Quieren ustedes?
¿Vale? Así nos acabamos esos postres.
Hijo.
¿Qué pasó? ¿Cómo estás?
No me dejaron verlo.
Y lo siguen reportando como delicado.
Yo quiero verlo.
Necesito pedirle perdón.
Por lo visto solo estás pensando en ti, ¿no?
¿Por qué me dices eso?
Solo quieres verlo para pedirle perdón y no sentirte tan culpable, ¿no?
Yo amo a tu padre y me preocupa mucho su salud.
Pues a mí también me preocupa mucho tu salud, mamá.
Pero pues tú no estás haciendo nada con tu manera de tomar.
Lo sé, mi amor.
Me siento fatal por ello.
Pero voy a cambiar, mi amor.
Voy a cambiar por ti.
Por tu papá. No, mamá, no cambies por nosotros.
Hablo por ti, mami.
Joven, ¿le faltará mucho?
No, señorita. Nada más lo conecto y ya está listo. Gracias.
¿Estás bien?
Alejandra, ven acá.
Alejandra.
Alejandra, ven.
Tranquila. Ven, ven, ven.
Tranquila, tranquila.
Tranquila, Alejandra.
Tranquila, tranquila. No pasa nada.
No,
no, no. Quiero que se salga ahora, por favor. Ahorita. Vámonos.
Por favor, salga.
Tranquila, Andra. Tranquila, no pasa nada.
Fue la lámpara, nada más.
Tranquila, por favor.
¡Ey, ey, ey! ¡Ven acá!
¡El salón, por favor!
¡Dámelo, dámelo!
Tranquila, tranquila.
No, no, ¿qué haces? ¡No, no, no quiero que le intentes! ¡Claro que sí! ¡No
quiero! ¡No quiero nada! ¡No, no, no!
¿Y dejaste que una empleada te amenazara? Yo la puse en su lugar.
Sí, no, no, no nos va a dar ningún problema.
Ahora... Lo malo es que Félix está con vida.
Está en el hospital y está grave, pero está vivo. ¿Nos pueden relacionar con lo
que pasó?
¿Estás seguro de que esta empleada no va a causarnos problemas?
Sí, sí.
Yo me encargo de ella.
No va a abrir la boca y si lo hace, se la cierro.
Está bien.
Dejo eso en tus manos. Es mucho lo que está en juego.
Confía en mí.
Yo no confío en nadie, Isaías.
Félix puede darnos una sorpresa, ¿sabes?
Mi hijo Fernando me acaba de preguntar por Nicolás Santa Cruz.
¿Su hijo?
Me vino con una historia de una tesis que está haciendo su amigo, el policía.
Pero no le creo.
No sé por qué presiento que Félix tiene que ver en este asunto.
Quiere que lo averigüe. ¿Qué?
¿Igual que averiguaste quién le dijo a Félix en mi encuentro con Beatriz en el
rancho? No, no, muchas gracias, ¿eh?
Yo averigüe en qué anda mi hijo. Tú ocúpate de vigilar a los americanos.
Nos queda muy poco tiempo para pagar el embarque de la perla.
Una cosa más.
¿Qué? ¿Qué vamos a hacer?
Si Félix queda con vida.
Bueno, por lo pronto está delicado.
Eso nos da margen para hacer movimientos.
Mientras esté hospitalizado, yo puedo manejar las cosas en el banco a mi
No querías que se lastimara, ¿no?
¿Qué te pasa, Efraín? Sabes perfectamente que ese es el
Pocas veces estamos reunidos y Jorge siempre escoge estos momentos para
con Isaías.
Bueno, mami, como tú siempre andas en tu mundo y nunca te enteras de nada, te
voy a explicar una cosa.
Para mi papá siempre han sido más importantes los negocios que nosotros.
Oye, niña, respeto a tu madre, ¿sí?
Bueno, es que debe de ser muy difícil hacerte cargo de un banco.
Es muchísima responsabilidad.
Sí. Mi amor.
Deberías hacerle caso a tu papá y tomar la propuesta que te hace de ayudarlo con
el banco.
¿Qué? ¿Yo?
¿Trabajar en el banco? No.
Muchas gracias, pero no. ¿Por qué no?
Él necesita a alguien de confianza.
¿Y quién mejor que su hijo?
No, claro.
Además, ahora que te vas a casar a tu mujer, pues no le va a alcanzar con lo
ganas haciendo tus obras de caridad, ¿no?
Porque es lo que te preocupa, ¿no, Vanes? A ver, María Victoria, escúchame.
Lo que yo hago en esa fundación es mucho más que una obrita de caridad.
Y te voy a pedir que respetes la fundación que dirige tu madre.
Y te voy a pedir que respetes a mi prometida. Ah, bueno, ya me callo.
ya, ya, ya, por favor.
No me dejen a pelear. Vamos a pasarla bien, por favor.
¿Te gustó el porqué?
Ángela, ¿qué pasó?
Hubo un problema con Alejandro. Necesito que vengas.
Sí, voy para allá.
Perdón, me tengo que ir.
¿Cómo?
¿Te va?
Pero hoy es muy urgente, ¿o qué?
Vale, perdón, pero sí es muy urgente. Muchas gracias por la comida, me encantó
verte. No, pero, ¿cómo nos vas a...? Hablamos al rato, ¿ok?
Chao.
¿Ya ves, señora Victoria?
Últimamente pasa esto todo el tiempo.
Me parece que es muy importante el... Me parece que la fundación le está robando
la vida.
Pareja, no sé tú, pero yo ya tengo mucha hambre, ¿no? Pero todavía nos faltan
cinco minutos.
Pues sí, pero estas cabezonas ya tendrían que estar acá.
Adelante, Peláez, adelante.
Ya sé que eres tú, Jairo.
Apenas llevamos diez minutos en el trazo. No te pases, no había tráfico en
salida. Pero ya en un ratito, viejo. No te preocupes.
Órale, nomás no se cuelguen, ¿eh?
Bueno, vamos a comer, pareja.
Yo creo que no pasa nada si dejamos la casa cinco minutos tolando.
Es lo que estaba pensando.
Además todo se ve muy tranquilo.
Pues órale.
Órale.
Sabía que no te podía tragar la tierra.
El mundo glical va, o como te llames, en el estado de la cadena de policía.
Oye, pillín.
Andas por ahí coleccionando crímenes.
Eso está mal.
Jurando que eres invencible.
¿Eh? ¿Por qué lo hago?
¿Qué planeas ahora?
¿Por qué el escoria como tú nunca se cansa?
Qué lástima que tengas que irte tan pronto.
Trata de entender a Fernando. La fundación es su vida.
Yo lo sé, Victoria.
Pero ahora en las pláticas prematrimoniales tú sabes lo importante
Sí.
Yo no sé si puedo perdonarlo tan fácil.
Eso de casarse por la iglesia es muy fastidioso, ¿verdad?
Marilín, nadie te está preguntando. Oye, se supone que para no casarse en pecado
tienes que llegar virgen al matrimonio, ¿verdad?
¿Tampoco tú y mi hermano no han hecho nada?
María Victoria, ya.
Ya. Yo no te estoy preguntando. Ay, cuñes, no te molestas, ¿sí? Claro. No.
Bueno, si en algo puedo ayudarte a ti y a tu madre, con mucho gusto lo voy a
hacer. Bueno, no creo que tu mamá quiera compartir los preparativos de la boda.
Además, eres su única hija y a ella le encantan las fiestas. Sí, está
emocionadísima. Pero le voy a decir que te deje algo, también es justo.
Tú y yo me deberíamos de platicar.
No sé, salir a tomarnos algo, una malteada, un helado. ¿Qué pasó?
Señor Jorge, me voy.
¿Están pronto?
Sí, luego le explico. Nos vemos.
Hasta luego. Bye.
Hasta que te apareces, ya no alcanzaste a Fernando.
¿Otra vez caías como siempre?
Jorge, ¿qué te pasa?
Algo muy grave, Vicky.
¿Qué? Se trata de tu padrino Félix.
Le dio un infarto.
Gracias por venir. No entiendo qué le pasa a Efraín. Se puso fatal.
Tú sabes perfectamente que el protocolo cuando un paciente se pone mal y se
escapa es sedarlo.
No quiso.
No entiendo qué pasa.
Bueno, pues gracias por avisarme, Angela.
Yo me encargo.
Gracias.
¿Puedo saber por qué cuestionaste la autoridad de Angela?
¿Tan rápido te fueron con el chisme?
Efraín, no es ningún chisme.
A todo el mundo le queda clarísimo que lo que hiciste con Marta fue una
injusticia, Efraín.
Estás perdiendo la cabeza con esa paciente.
Alejandra es mi paciente.
Y Ángela cuestionó mi trabajo. A ver, te recuerdo que hay un protocolo en
situaciones de emergencia. Cuando pase lo que pasó hoy, Ángela es la autoridad.
¿De cuándo que eres tan respetuoso con las jerarquías?
Parte de mi trabajo como director de esta fundación es ver que se aplique el
reglamento. No puedes tratar como si fuera uno más de tus empleados.
Como director de esta fundación no puedo permitir que nadie esté por encima del
reglamento, Efraín.
O sea, despediste a Marta sin mi autorización. ¿Esas decisiones me
a mí?
Yo soy el responsable de los pacientes.
Y como ya no tengo autoridad... Lo mejor para el equipo es que yo ya no esté.
Y renuncio.
que ese tipo tiene el expediente de Santa Cruz en su casa.
Tú sí eres consciente de lo que estás diciendo, ¿verdad?
O sea, entiendes.
O sea, estás diciendo que ese tipo se robó el expediente acá y que lo tiene en
su casa, ¿sí? ¿Cómo crees, Ramiro? Claro que sí.
No, no, no, escúchame tú a mí.
O sea, te estás clavando demasiado, por favor.
Seguramente no saben nada y por eso no nos dicen nada. ¿Qué no saben, Tony?
A ver.
Siendo como fue Linares en aquella época, el único caso que no pude
¿tú crees que se quedaría tan tranquilo todos estos años?
¡No, hombre!
Ese tipo primero se mete un balazo antes de dejar este caso por la paz. ¿Sabes
qué es lo que yo creo? No.
Lo que yo creo es que es mucho más importante la camioneta que apareció de
nada en tu lugar y que está estacionada allá abajo, ¿no?
Y que nosotros estamos perdiendo el tiempo y nuestra mente hablando de
Esto es mucho más importante que este tipo.
Y saca las manos de ahí, pero muy despacio.
¡Órale!
No.
Ni creas que nos vas a comprar.
No digan que no tuvieron su oportunidad.
Mejor no digan nada.
Entiendo perfecto, Ángela.
Ha sido un día bastante difícil sin Efraín y sin Marta.
Total, ya sé.
Mira, lo que me preocupa muchísimo es el área de neuropsiquiatría y autismo.
La misma Alejandra Santa Cruz.
Efraín es nuestro único especialista.
Tengo que hablar con él.
Es mi amigo, pero ante todo es un profesional, ¿no? Tiene que entender que
puede ir así nada más. Tiene que regresar.
No, ya sé.
Bueno, si tú me prometes regresar a Marta, yo me he quedado mucho más
Las rondas y las terapias ya están cubiertas.
Nada más me quedan dos pacientes que atiendo ahorita y acabé.
Bien. Bueno, me voy, claro, si no se te ofrece nada más.
No, yo creo que por ahora estamos.
Descansa. Ha sido un día bastante complicado.
¿Seguro? Bueno.
Cualquier cosa, si me necesitas, por favor, me hablas.
Muchas gracias.
A ti, Fer. Bye. Chao.
Jorge entiende, tengo que estar con mi padrino. Mamá, tú no estás bien.
Vicky, no tiene ningún sentido que vayas, amor.
Está en terapia intensiva, no vas a poder verlo.
No importa, yo quiero estar allá, yo no me puedo quedar con esta angustia aquí.
Mira, mira, Victoria, Félix está estable, lo peor ya pasó, amor.
Hay que esperar a que lo trasladen a una habitación y cuando eso ocurra, yo
mismo te llevo.
Mi vida, Paco descansó, no tenemos chofer.
Y yo tengo que regresar al banco. Tú no puedes manejar en ese estado.
Sí, se te bajó la presión.
Descansa y mañana vas. No, no, no, no. Yo voy a ir ahora mismo a ver a mi
padrino y pídanme un taxi y ya no me molesten y me voy a arreglar un poco.
¿Y después preguntan a quién salí yo tan terca? Neta.
¿Quiere que llame un taxi?
¿Cómo un taxi? ¿Cómo un taxi? Por favor.
Cruz, ¿tu nieto ya se fue? No, todavía no, pero ya está por irse.
Dile que quiero hablar con él, ¿sí?
Sí.
¿Qué tiene que ver el nieto de Cruz en todo esto?
No estás pensando contratarlo, ¿verdad?
¿Y ahora qué te trae?
Renuncia a la fundación.
Joven.
¿Qué le traigo?
Un mezcal, por favor.
Sí, de todo gusto.
¿En serio?
¿Por qué no me dijiste cuando te llamé?
¿Qué pasa? Te peleaste con Fernando.
De la noche a la mañana se convirtió en un psiquiatra calificado que sabe
perfectamente cómo tratar a Alejandra.
Así que ya no me necesito.
A mí todavía me dejó como... Me dejó esperándola en su casa.
Tuvo una emergencia en la fundación, se tuvo que ir corriendo.
Seguramente la emergencia se trataba de la enferma esta pasmada.
Aquí tiene.
Gracias. De nada.
Solo quiere estar con ella.
Por eso te llamé.
Tenemos que ponernos de acuerdo.
Si tú quieres estar con Alejandra y yo quiero separar a Alejandra de Fernando,
estamos jugando el mismo juego sin darnos cuenta.
Explícate.
Tranquilízate. Tómate tu trago y te explico.
Para mí que fue el mismo Edmundo Grijalva quien nos mató.
Rodea la casa, seguramente debe estar por ahí todavía.
Sí, debe estar por aquí.
¡Papá! Dime.
¿Cómo que Brian la va a llevar?
Él no es el chofer de esta casa.
Mi amor, ese muchacho demostró que es confiable. Y según nos contó tu mamá,
maneja muy bien.
¡Papá! ¿Para qué soy bueno?
Para nada.
Victoria me dijo que manejas muy bien, ¿es cierto? Eso sí.
Brian de Jesús maneja estupendamente. Y no corre, señor Jorge. Además, tiene
licencia mexicana y americana.
Y nunca le han puesto una multa.
¿Y cómo le van a poner una multa? Si siempre anda a pie, en metro o en
¿Por qué no la lleva Paco, papi?
Mire, don Jorge, no es por hacer mi publicidad, ¿verdad?
Pero... Traer y llevar a señoritas tan respetables y elegantes.
Pure ladies, pues.
Y en esta ciudad, como están las cosas, mister, pues la verdad es que es una
gran responsabilidad.
Y la verdad, aceptémoslo, pero don Paco ya está viejito. ¿Ya viste cómo habla?
Habla y habla y habla y no dice nada.
En eso sí tiene razón, Brian.
Paco ya no ve bien.
Ha tenido un par de accidentes leves.
Cruz, consíguele un uniforme, por favor. Desde hoy eres el nuevo chofer de esta
familia. Muchísimas gracias, mister. De verdad que no se va a arrepentir.
Vamos.
¿Cómo, cómo, cómo te dejaste matar, canijo?
¿Y ahora qué le voy a decir a tu mujer?
¿Y a tus hijos?
Mira esto.
El mundo abrijado vino a desenterrar algo.
Claro, nos estaba casando.
Y cuando nos fuimos, luego lo aprovechó.
Nuestros compañeros llegaron y seguramente usted te los mató.
Desgraciado. ¿Pero qué cosa tan importante pudo haber dejado aquí
Estamos metidos en un lío tuyo, ¿eh? Ramiro se va a poner como fiera.
Y más cuando sepa que abandonamos nuestra guardia.
Pues sí, pero ni modo que no le avisemos.
Es capaz de corrernos.
Pensar que nosotros podríamos ser los muertitos.
Adelante central, aquí Jairo.
Jairo. Adelante, soy Tony.
¿Está por ahí Ramiro?
Jairo.
Aquí Ramiro, Jairo.
Adelante.
Algo muy grave.
Veláez y su compañero de guardia están muertos.
Repite eso.
Y los encontré aquí en el jardín de la casa de Edmundo.
Todo parece indicar que fue el mismo Edmundo Grijalva quien los mató.
¿Cómo fue un tipo con dos policías entrenados, Jairo?
Ajá, Ramiro.
Cuando tú vas, ella puede vivir.
Muchas gracias por la oportunidad, don Jorge.
No puedo creer que lo vayas a contratar. ¿Por qué, mi amor?
Bueno, mi vida, ¿tú tienes algún problema con ese muchacho? No.
¿Qué problema puedo tener? Lo he visto dos veces en mi vida.
Brian es nieto de Cruz.
Ella se va a ocupar de que no te dé problemas.
¿Quieres ir con nosotros a ver a Félix?
Seguro va a estar Diego en el hospital.
No. No me gustan los hospitales.
Además tengo que estudiar.
Yo le llamo por teléfono. Igual lo voy a visitar en su casa.
Como quieras, mi amor.
Muy rara este tipo.
Me dejó llamar Ramiro Estrada.
Lo importante es descubrir por qué regresó a la casa.
Ah, bueno.
Algo dejó escondido ahí.
Nunca se fue.
No, nunca se fue. No, no, no. O sea, no solamente nunca se fue.
Todo este tiempo nos ha montado una inteligencia, nos ha estado observando.
Ha estado alrededor de esa casa.
Pero ya cometí el primer error.
Sí, sí.
Se dejó ver.
O sea que sabemos que está en el país.
No me juego la chamba que haga por Alejandra.
O sea que la muchacha sigue en peligro. O sea que tenemos que reforzar las
ayudas. No, Manriquez no nos va a dar un solo elemento más.
Móntate un operativo de izquierda y vete a la fundación a conocer a la Jusco.
Cualquier cosa me hablas por el radio.
¡Vámonos, vemos!
¿Cómo quieres que regrese a la fundación?
¿A que le pida disculpas a Fernando?
¿Estás loca o qué?
Ay,
de verdad que ya no sé cómo te dieron tu título de psiquiatría.
¿Qué quieres tomar?
Hasta yo sé de psicología inversa.
Lo que tienes que hacer es regresar por tu ética profesional.
Fernando te va a apoyar. Él respeta mucho eso de el compañerismo, la
fe y todas esas cosas.
Se ve que son el uno para el otro, ¿eh?
Ajá.
Bueno, y si tan urgido estás por una mujer.
¿Por qué no conquistas a la pasada de esas?
Dicen que es muy agradecida.
Pues ahora que lo dices me estaría nada mal.
Digo, ella... Ella es muy guapa.
¿Sí?
Es una soronda.
Ven y sirve.
Perdóname.
Es que esa luz me dio mucho miedo.
No la veo en mis sueños muchas veces.
No, pero no tienes por qué tener miedo.
Yo te dije que te iba a cuidar hasta que estuvieras bien.
Y aquí estoy.
Es que en los sueños veo que se muere gente.
No te angusties.
Poco a poco vas a ir recordando. Vas a ver.
Veo cosas tan borrosas.
Y luego recuerdo otras cosas perfectamente.
¿Cómo que recuerdas?
El día que me enamoré de ti.
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