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Es difícil aceptar la realidad De saber
que no puedo tenerte ya junto a mí Porque yo no sé
vivir con este amor Que vive aprisionado en mi alma
y dentro de mi corazón Amor cautivo que no puedo
liberar
Si tú no estás aquí, si no te puedo ver, te necesito pues sin ti no sé qué voy a
hacer. Amor cautivo dentro de mi corazón.
Te necesito bien, pero cómo puedo amarte si no estás.
Mi amor por ti sigue vivo y grita desesperado.
Solo espera el beso amado y no espera amor cautivo. Amor
cautivo dentro de mi corazón.
Amor cautivo dentro de ti también.
Pero cómo he de vivir si tú no estás. Ya no hay razón.
Ven, ven, ven. Te vamos a sacar de aquí.
Va a estar bien.
Ya. Cuidado.
¿Cómo la convenciste?
No sé.
Eso lo pasó.
Como quiera que haya sido, no importa.
Confía en ti.
Llévensela de aquí ya.
Tenemos que encontrar a Eugenia. Yo me encargo, Eugenio. ¿Y tú solo? No, me
llamo a mi gente. Están viniendo. Váyanse ya de aquí. Por favor.
Cuidado.
Señores, no veo por qué la preocupación.
El dinero va a estar en la fecha indicada.
Está seguro que lo van a tener a tiempo.
Pronto yo voy a ser el presidente del banco y yo mismo voy a aprobar la
transacción. Bustamante, eso no es un juego.
Nuestros clientes son gente muy peligrosa.
Si fallamos, no nos lo van a perdonar.
No se preocupen, yo tengo todo controlado. Hemos oído que don Félix del
tiene ninguna intención de dejar la presidencia del banco en tu favor.
Yo voy a ser presidente de este banco, que no les quede la menor duda.
Ten en cuenta que si la transacción no se lleva a cabo por alguna causa,
tu vida está en grave peligro.
El señor Bustamante les dice que todo está bajo control y en órdenes porque
lo está.
Ustedes van a tener su dinero, los clientes, las armas, nosotros nuestra
comisión. Y todos felices y contentos.
Señores, pueden dormir tranquilos.
Este va a ser otro de los negocios exitosos, como muchos de los que hemos
Gracias.
Aquí
está
segura.
Aquí nadie te puede hacer nada.
Recuerda que allá afuera te quieren matar.
Unidad central, unidad central, cambio.
Estamos llegando al 20 del bosque.
Repito, todas las unidades en el 20 del bosque.
Vámonos, Luisa, ya. No quiero llegar tarde a la reunión de accionistas.
Y de ahí nos podemos ir a celebrar tu nombramiento como presidente. No, no tan
rápido, vamos por partes.
Ay, por Dios, Jorge.
¿Quién te va a detener ahora? Tú cuentas con la mayoría.
Pero después de lo que pasó en el rancho cuando Félix me descubrió con su mujer,
siento que por algún lado va a querer cobrarse los cuernos que le puso
No. Yo dudo mucho que él reúna a la mayoría como para evitar que tú seas
presidente.
Jorge, la suerte está echada. Félix es historia.
Eso es cierto.
Tienes razón.
Me estoy preocupando sin tener... Voy a ser presidente y nada me va a impedir
hacer el negocio con los americanos.
Me voy a autorizar el préstamo para montar la fábrica de plásticos. Lo voy a
invertir para pagar las armas. Las voy a entregar y me van a pagar más del doble
de lo invertido.
Muy bien.
Todo un negocio muy redondo. Y sin invertir un solo dólar.
Disculpe, licenciado Bustamante. Lo buscan.
Voy saliendo para la junta en el banco, Laura. No puedo atender a nadie.
Yo te aconsejo que a mí sí me atiendas.
Porque lo que te vengo a decir te importa. Y te importa mucho.
Ramiro, ¿qué pasó? ¿Apareció genial?
Todavía no.
Pero encontré algo que no me gusta nada.
Ese tipo tiene cosas que solo tiene alguien que tiene acceso a la policía.
¿Qué quieres decir?
Lo mejor que podemos hacer es alejar a esa mujer de la división y de cualquier
estación de policía.
Hay que llevarla a algún lugar seguro.
Está bien, la podemos llevar a la fundación.
Ahí la podemos atender y va a estar segura.
Está bien.
Nada más no le digas a nadie nada.
¿Ok? Con cualquier cosa me avisas.
¿Cómo que a la fundación? Vamos a la fundación. ¿Pero por qué?
Después te explico, vamos.
Te amo.
¿Te la casas?
¿Algo hace del tipo que te pedí?
No, estaba jugando conmigo, ¿no?
¿Es una broma que estoy jugando, Tony?
Te pedí que me investigaras a ese tipo porque estoy seguro que está metido en
algo. Sí, por supuesto que está metido en una caja tres metros por la tierra.
Ahí está metido. Está muerto. Sí.
Pregunto a los reportes que encontramos.
Armando Grijalva falleció hace dos años.
Yo creo que este güey es policía.
¿Por qué?
Encontré esto, mira.
El tipo ha escuchado absolutamente todo lo que hemos hecho por el radio.
Por favor, dile a alguien que cambie nuestra frecuencia.
Llévate por el laboratorio.
Ven.
¡Felix! Yo creo que lo importante se va a decidir en un momento en la reunión
del banco. Todo lo demás son cosas que a nadie... De eso te vengo a hablar.
No hay reunión. ¿Qué dices?
Hablé por teléfono con los principales accionistas y les comuniqué mi decisión
de cancelar la asamblea.
Contigo, quise hacerlo personalmente. No te halaga.
Deja las ironías.
Habla claro. ¿Qué traes entre manos, eh?
Que no vas a ser el nuevo presidente del banco. Ah, no.
¿Y cómo piensas evitarlo si tengo la mayoría?
Eso no lo sé.
No te sirve de nada porque he decidido no renunciar.
¿Quién?
Perdón, eh, pero... Tienes que confiar en mí.
Vamos a llevarlo a un lugar seguro mientras aguantamos en tu familia.
Está bien.
Oiga, ¿se encuentra bien?
No nos haga daño.
Por favor, no nos haga daño.
Mantengan el perímetro de seguridad que les pedimos.
¿Qué pasó? No, estamos perdiendo el tiempo. El tipo estaba caminando mucho
rápido que nosotros.
No tenemos nada que hacer acá.
Divídelos en dos equipos y llévate a los perros a peinar toda la zona.
Y déjate un equipo aquí abajo para que procese el sótano.
¿Hace cuánto llegaste, Ramiro?
No sé.
Estaba en la zona y me informaron de disparos. ¿Por qué?
Es que no me dices la verdad.
¿Sabes que puedes confiar en mí?
Necesito saber qué tanto ha sido contaminada la escena.
No me quiero llevar sorpresas, Ramiro.
Dime una cosa.
Tú disparaste, ¿no?
Mira, dime si esto tiene que ver con la llamada que recibiste en la mañana.
Bien.
Vamos a suponer que hipotéticamente, solo hipotéticamente, le
di mi segunda arma a un civil y disparó dentro de la casa.
Que no se entere nadie.
Es un paro.
Sí, hombre, no hay bronca por eso.
Pero entonces hay que estarnos con cuidado.
Manriquez anda sobre ti.
Manriquez me encargo yo.
¡Vámonos!
¿En qué estás jugando,
Félix? Ah, ¿tú crees que es un juego?
Llevas meses pregonando que vas a renunciar a la presidencia del banco.
salud está cada día peor. Que tu corazón ya no soporta la presión del cargo. Y
justo ahora, justo ahora, minutos antes de la junta del consejo, nos sales con
que siempre no renuncias.
Esa es tu venganza por... ¡No seas ridículo!
Si yo tuviera la intención de vengarme, por eso lo hago de frente, de hombre a
hombre. Jorge.
Félix cambió de idea por otras razones.
Él es incapaz de mezclar lo personal...
Con los negocios.
Sé muy bien tus intenciones.
Es muy iluso, Jorge.
No eres tan importante como para que yo sacrifique mi paz, mi tranquilidad para
fastidiarte. No.
Tomé esta decisión porque creo que es lo mejor para el banco.
Al menos hasta que yo vea el panorama más claro.
Te advierto que no me voy a quedar con los brazos cruzados, ¿eh? Estás en tu
derecho de hacer.
Lo que se te dé la gana.
Tranquilo, Félix.
Adiós, Jorge.
¿Me quieres buscar?
Ya sabes dónde estoy.
Estoy en mi despacho.
En la silla del presidente de este banco, como siempre ha sido.
Ven.
Tranquila, aquí te vamos a cuidar.
Vas a estar bien, ven. Ven conmigo.
Voy a hablar con Ángela, a ver si ya tiene lista la habitación.
Dile que prepare unos exámenes médicos. Hay que ver cómo está la salud.
Hola. Hola, Efraín.
¿Quieres que traiga una silla de ruedas?
No, no creo que haga falta.
Gracias.
Tony a central, Tony a central, cambio.
¡Tómate!
No, pues esto va a ser como buscar una aguja en un pajar.
No es por parecer ave de mal agüero, pero va a estar muy difícil encontrar a
alguien aquí.
¡Hairo! ¡Comandante!
¡Rápido por acá!
No tiene ni una hora muerta.
¡Muevan a los perros!
Mira.
Esta es nuestra fundación.
Aquí ayudamos a la gente.
¿Aquí vas a estar segura?
Ven, siéntate aquí.
Pues prende aquí, ¿estás bien?
Sí.
Ramiro.
¿Qué pasó? ¿Supieron algo de Eugenia? No sé nada, Fernando.
Pero la estoy buscando.
¡Ramiro!
¿Qué encontraron?
¿Es Eugenia?
No es justo que te tenga así en esta angustia, pero te va a llamar. Vas a ver
que te va a llamar la avaricia.
Lo va a hacer marcar el teléfono.
¿Y cómo le voy a hacer para conseguir 10 millones de dólares de la noche a la
mañana?
Yo no puedo sacarlo de mis cuentas personales. ¿Qué explicación le voy a
Jorge? Pues ninguna.
Todos estos años esa cruz la has cargado tú solita.
¿Por qué no me quedo de otra?
Pues entonces recapacita en hablar con tu padrino.
No, yo ya te expliqué por qué no, por qué no. Piénsalo.
Él no te va a pedir explicaciones y si lo hace, pues le dices la verdad y ya.
A lo mejor don Félix tiene la forma de desenmascarar a este tipo.
Yo sé que si mi padrino supiera este secreto, inmediatamente iría a la
y... Y yo, la verdad, no me atrevo a arriesgar la vida de
Alejandra. Pues no veo otra salida. Si quieres recuperar a Alejandra, vas a
tener que hacerlo.
Ramiro. Ramiro.
Genia. Genia.
Genia. Genia.
Ramiro, por favor.
Por favor, contéstame, Ramiro.
Ramiro.
Ramiro. ¿Qué?
Estás alterándoles en el crimen.
Tienes que soltarla.
Ramiro.
Ramiro.
Ramiro, contéstame.
Ramiro, dime que Eugenia está bien, por favor. ¡Ramiro!
Ramiro, ¿qué encontraron?
Te tengo que colgar, Fer.
¿Por qué? ¿Qué pasó?
Encontramos... Encontramos un hombre muerto, Fer.
¿Y quién es?
Te tengo que colgar, Fer.
¡Muévanse, muévanse! ¡Vamos, vamos, en grupos de tres!
¿Eres Ramiro?
Sí. ¿Y qué te dijo?
Encontraron a un hombre muerto en la casa del bosque.
Ya está listo el cuarto de observación.
¿Y Eugenia?
No sabe nada todavía.
Es ella, creí que era una niña.
¿Qué le pasó?
Ángela, te voy a pedir que no le digas a nadie que la trajimos.
¿Por qué?
No me hagas preguntas ahorita, solo haz lo que te digo, sí, porfa.
Sí, sí, claro, como tú digas.
Que nadie se entere, mucho menos mi mamá.
Gracias.
Buenas tardes. Buenas tardes, bienvenido.
Gracias.
Denle una lavadita, joven.
Déjelo bonito, que es de mi esposa, por favor.
Ya sabe.
¿Ignacio Tobar?
Sí. ¿Tarjeta o efectivo? Efectivo.
No creo estar mucho tiempo aquí.
Ok, estamos para servirle, señor.
Su habitación queda en el tercer piso, subiendo por el elevador, por favor.
Gracias.
Ya no te preocupes.
Yo voy a estar aquí contigo.
Fernando.
Lo que quieres hacer es imposible.
¿Por qué?
Porque eres abogado y no psiquiatra.
Ella necesita un trato especial.
Digo, bastante estás haciendo con aceptarla a la fundación.
El punto de tener una fundación es ayudar a la gente. Sí, pero podemos caer
un delito. Pero con tal de ayudarla a ella no me importa.
Creo que lo mejor es que te vayas.
Yo por ahorita.
Por lo menos déjame llevarla al cuarto de observación. Ella confía en mí y por
eso salió conmigo de la casa. Eso fue circunstancial.
No tengas miedo.
Ven conmigo.
Efraín es mi amigo.
Te quiere ayudar.
Está bien.
Llévala al cuarto de observación.
Vamos.
Para. Para, Nair.
Siento tanto, Carolina.
Perdóname.
Déjatela.
Jairo llamó para avisar que se adelantaba a la oficina.
¿Y sabía?
Eugenio y tú son... Bueno, que eran muy amigos.
Esa mujer era mi hermana, Tony.
Y no hice nada.
¿Qué encontraste?
Nada extra.
Bueno, encontramos una moto arrumbada detrás de la casa, nada más.
Lo que te voy a decir no te va a gustar nada, Ramiro.
Suéltalo bien.
Tenemos el reporte de una camioneta robada con violencia en las cercanías.
parecer el tipo ya huyó.
¡Nos puede ir todo tipo!
Quiero que regreses a esa casa.
Y desde el sótano hasta arriba. Me revises milímetro por milímetro. Me
absolutamente todo lo que encuentren.
Quiero huellas, quiero sangre, quiero saliva en la cama, quiero cabellos,
absolutamente todo lo que encuentren ahí. Comida, todo.
Sí, Ramiro.
Por favor, llama a Jairo y dile que pase las placas de la camioneta que se
robaron a ver si lo encontramos.
¡Muévete, Guillermo, por favor!
Puede estar muy lejos.
¿Y están los papeles del ingreso? ¿Ya están listos? No, por el momento no la
vamos a registrar.
¿Por qué no?
No les puedo decir mucho, pero es por su seguridad.
¿Está en peligro?
Por favor, no me pregunten más.
¿Qué, vas a estar bien?
¿Hay libros y quieres leer?
Igual el chiste es que no estés aquí mucho tiempo.
Te voy a traer algo de comer, ¿ok?
Ya.
Ya, tranquila, aquí estoy.
Ven, mira.
¿Cómo te llamas?
¿Qué pasó, nena?
¿Y Fernando?
Ve nada más la hora que es y ni siquiera ha sido capaz de llamar para
disculparse. Qué grosero, de verdad. Bueno, seguro se le complicaron las
Ya te dije que Eugenia estaba en problemas.
Últimamente Eugenia es como más importante que tú, ¿no te parece?
A mí se me hace que todo este cuento de la boda repentina es como un truco para
reconquistar a Fernando.
Ay, mamá, Eugenia y Fernando nunca fueron novios.
Eso es lo que te dijo él.
Y claro, tú que eres tan inocente, se lo creíste. Pero yo no, mi amor. Yo no.
Está bien.
Voy a llamarlo entonces.
Tú no vas a tocar ese teléfono, Vanessa.
Tú no vas a quedar como noviecita de pueblo.
Te tienes que dar tu lugar.
Aunque bueno, no te diste tanto tu lugar al pasar la noche con él.
Toda la noche.
¿Sabes, mamá?
A veces no te soporto. Lo sé, baby, lo sé.
Sobre todo cuando mamá tiene razón.
Yo tengo que regresar a la oficina a trabajar.
No me puedo quedar aquí toda la tarde esperando a Fernandito.
¿Eh?
Consejo.
Come, mi amor, come. No me gustas tan flaca. Y si te quedas esperándolo, te
puedes morir de hambre, linda.
Fernando.
Te voy a pedir que te retires. Le vamos a hacer unos exámenes. Le vamos a sacar
sangre, ¿sí?
Vas a estar bien.
Te voy a dejar con el doctor Efraín, ¿te van a hacer unos análisis? No te va a
pasar nada.
Tranquila, vas a estar bien.
Vas a estar bien.
¿Te vamos a sacar sangre?
¿Cuánto tiempo crees que haya que tenerla aquí?
No lo sé.
¿Sabes que es a Efraín a quien le corresponde decidir eso como jefe de
psiquiatría?
Además, hay que hacerle todos los análisis completos, el protocolo.
Fer, no me veas así. Sí, sí, hay que hacer de abuso sexual también, claro.
¿Tú crees que el hombre que la tenía encerrada...? Yo no creo nada.
Pero sabes que es lo más común en estas casas.
Pobrecita, también está... Sí, sí, sí.
No es el momento, ya sé, estoy.
Félix está muy equivocado si cree que se salió con la suya. No va a durar mucho
como presidente de este banco.
Pues ojalá tengas la razón, Jorge.
Porque no le podemos fallar a nuestros nuevos socios.
Si el dinero no se mueve como quedamos, entonces no van a llegar las armas.
¿Qué? ¿Crees que no lo sé?
Es mi cuello el que está en peligro.
Sé perfectamente que esta gente no perdona errores.
Necesitamos una solución tajante.
¿Quieres que yo me encargue de Félix?
No, no.
En este momento, con el asunto del banco, yo sería el primer sospechoso.
¿Tienes otro plan?
Tal vez sí.
Félix padece hace años una insuficiencia severa.
Un infarto sería más que creíble, ¿no cree?
Y no despertaría sospechas.
No, no, no, yo.
Efraín, Efraín, no. Ahora no.
Está bien.
Dejémoslo para más tarde.
Para que se tranquilice.
Gracias.
Gracias, Marta.
No
me
hagas nada, por favor.
Me desobedeciste, Alejandra.
Ya te había dicho que te iba a pasar si tratabas de volverte a escapar.
Por favor, te lo suplico, me quieres ir a mi casa.
No entiendes nada, ¿verdad?
Allá afuera no hay nada para ti.
De ahora en adelante, el único que existe soy yo.
Yo soy tu universo, yo soy tu vida, yo soy tu familia, yo soy todo.
Y nadie ni nada te van a venir a rescatar.
Yo sé que si hay alguien, yo sé que él, algo le va a venir a salvarme.
lo que fuera por saber quién eres.
Por poderte ayudar.
¿Me regalas un minuto, Romero?
¿Qué pasó?
¿Qué fue realmente lo que pasó aquí?
Lo que estamos tratando de averiguar, mi amor.
No, no, no, Ramiro. No me estás diciendo la verdad.
Tú sabes que yo estoy contigo. Pero si no me dices qué pasó realmente aquí, no
sé cómo te puedo ayudar.
Entra.
El tipo que vivía en esta casa se robó la identidad de un tal Edmundo Grijalva.
Un hombre que lleva 12 años muerto.
Y se robó todo.
Seguro social, credencial para votar, licencias.
Absolutamente todo.
Tú sabes que hacer eso no es nada fácil.
A menos que tengas los contactos necesarios.
Exactamente.
Para poder tener acceso a toda esa información, tienes que tener acceso a
nuestro sistema.
M2, o es policía, o tiene a alguien ahí adentro.
Alguien muy pesado.
Con mayor razón.
Dime qué fue exactamente lo que pasó.
una mujer enterrada aquí.
Secuestrada.
Por lo visto, hace mucho tiempo.
Si yo le hubiera hecho caso, Eugenia... Fernando, no te culpes.
Y te lo digo como médico y no como amigo.
Mira, ¿por qué no mejor te vas a descansar a tu casa?
Digo, todo esto ha sido muy intenso. ¿Tú quieres que descanse, Fraile?
Eugenia está desaparecida. La policía la está buscando.
También al tipo este que tuvo a esta niña encerrada.
No me pidas que me separe de ella, porfa.
Tal vez ella nos pueda ayudar a dar con el tipo. Sí, sí, probablemente nos pueda
ayudar, pero cuando se recupere.
Ahorita no.
Digo, con el cuadro clínico que presentes, es imposible. No sabe ni
puede ni hablar.
Si le tomamos las huellas digitales, así podemos investigar quién es.
Voy a tomársela.
Déjame intentarlo a mí.
Ella confía en mí. Te voy a pedir que ya no insistas con eso.
Yo soy el médico.
Yo estoy encargado de cuidarla y creo que de ahora en adelante el único que la
va a tratar soy yo.
¿Me entiendes, no?
Tú eres el especialista.
Gracias.
No te voy a hacer nada.
Necesito tomarte las huellas.
Es importante para saber quién eres.
Esto es muy sencillo, pero necesito que tú me ayudes.
Necesito que confíes en mí.
Si me entiendes, ¿verdad? Esto es por tu bien para saber quién eres.
Mira, vas a tener que poner todo aquí y luego lo pasamos al agua.
Tranquilízate, no pasa nada.
Necesito que ahora sí me... A ver, espérame.
Espérame.
Calma. ¡Marta!
¡Marta!
¡Suéltala! ¡Suéltala!
¡Suéltala, Efraín! ¿Qué haces?
Gracias a ti esta mujer nunca me va a tener confianza. ¿Te das cuenta que la
estabas lastimando?
Le estaba demostrando que no pasa nada, que puede confiar en mí.
Está haciendo daño, Efraín.
Amigo, lo importante es que tomen las huellas digitales. Yo se las tomo. Esto
va a servir de nada.
Siéntate. Siento que te va a extraer. Tranquila.
Mira, no te va a doler.
Esto es simplemente para saber quién eres.
¿Ves?
Esto es tinta.
Pones tu dedo.
Lo pintas así.
Y ahí queda tu huella.
¿Ves?
¿Quieres ayudar?
Venga, préstame tu dedo.
Tengo la esperanza de volverte a ver.
de que nunca nadie más pueda arrancarte de mí otra vez.
¿Por qué no dejaron nada de ti?
¿Dónde andas?
¿Y tú?
¿Ya sabrás que Alejandro no está conmigo?
Una cosa es que
Fernando sea el director de la fundación, y otra muy distinta, que sea
psiquiatra. Bueno, todos sabemos que no es psiquiatra, pero él es el director, y
él sabe lo que hace, aparte él tiene... Bueno, en esta ocasión no.
La mujer está en shock.
En lugar de ayudarla, la puede perjudicar.
Efraín, ¿por qué hay tanto misterio con ella?
Bueno, por lo menos dime de dónde la sacaron.
Marta, te juro que entre menos sepas, es mejor.
Digo, lo único que te puedo decir es que hay razones fuertes para pensar que es
el mejor lugar para ella.
Va a estar atendida y mejor cuidada.
Pero en algún momento la van a llevar a la policía, ¿no?
No lo sé.
No sé qué esté pensando Fernando.
Blaine.
Se las voy a llevar a Ramiro.
Por favor, manténganme informado de todo lo que pasa con esa paciente.
Muchas gracias.
¿Le ofrezco algo de tomar?
No, no, no, ahora no.
Estoy esperando algo.
Ok, bienvenida, con permiso.
Gracias.
¿Bueno?
Ya transferí el dinero a mi cuenta, señora Bustamante.
Aún no tengo el dinero.
Por favor, entiéndame que no resulta fácil conseguir esa cantidad.
Pero esta noche lo resolveré, se lo juro.
Hay cambios, señora.
De los 10 millones de dólares que hablamos, necesito 300 mil dólares en
efectivo. Yo le voy a decir cuándo y dónde me los va a dar.
¿Qué?
¿Usted está loco?
¿Nunca lo hemos hecho así?
Pues ahora lo vamos a hacer así.
Consígalo, ese es su problema.
Espere.
¿Cómo está ella?
¿Cuándo la voy a poder ver?
Primero lo primero, señora.
Usted me da el dinero y yo le digo dónde la va a ver.
¿Quiere que le entregue semejante cantidad?
¿Sin verla?
¿Pero cómo sé que ella está bien?
¿Cómo sé que usted no está jugando conmigo?
Yo no juego con la gente, señora.
Hasta luego.
¿Qué pasó?
Hola. ¿Cómo estás?
Oye, un favor.
Dime. ¿Cuánto tiempo crees que te tardes en investigar de quién son estas
huellas?
No sé. No sé, eso no te lo puedo decir. Depende de muchos factores.
Lo primero que tenemos que hacer es ver si tenemos esas huellas aquí en la base
de datos de la policía. Si no están... ¿Si no están?
Pues, si no están, tenemos que buscar en otro tipo de base de datos. En
instituciones, personas desaparecidas... Ok, ok.
Te lo encargo mucho, es que nos urge encontrar de quién son estas huellas.
Bueno, yo empiezo a trabajar en cuanto tengas el tema.
¿Qué hace aquí?
No sé, Ramiro.
¿Supiste algo de Eugenio?
Sí.
Vente al oficino, ¿no?
Vente, bro.
No puedo creer que me haya retrasado tanto.
Perdóname.
No te preocupes.
¿Se te ofrece algo más, Jorge?
¿Ya averiguaste algo de cómo se enteró Félix de mi encuentro con Beatriz en el
rancho? En eso estoy. Sé que ninguno de los nuestros abrió la boca. No sé.
Tal vez Beatriz.
No, Beatriz sabía del encuentro, pero no dónde iba a ser hasta que llegamos al
rancho.
Félix es muy astuto, Jorge.
Tal vez Beatriz habló de más e hizo que la siguieran.
Puede que tengas razón.
Las mujeres son imprudentes.
Hablan lo que no deben, confían en amigas que son tales.
Sí, lo sabré yo.
Por favor, no me pierdas de vista a Félix, ¿eh?
Quiero saber todo lo que hace.
¿A dónde va? ¿Con quién se reúne todo?
En este estoy.
Tengo a mis mejores hombres tras él.
De hecho, acabo de recibir una llamada y está cenando en un restaurante en
Polanco.
Seguramente celebrando con Beatriz su triunfo de esta tarde, ¿no es así?
No. Está cenando con alguien más.
¿Con quién?
Con tu esposa. Con Victoria.
Tienes que confiar en mí, ¿eh? No te va a pasar nada, pero ahora necesito que
nos ayudes.
A ver, enfermera.
Deténgala, por favor.
Tranquila, no te va a pasar nada. No te va a pasar nada. Tienes que confiar en
nosotros. Solamente te vamos a ayudar.
Eso, eso.
Deténgala, deténgala. No pasa nada.
Eso, ahí está.
Eso, perfecto.
Muy bien, no te va a pasar nada.
Espérate. Tranquila.
Tranquila. Tranquila.
Tranquila. Eso.
No te preocupes. No pasa nada.
Bien. Solamente te vamos a ayudar.
No sé si me entiendes o si me escuchas, pero yo te voy a ayudar.
Recuerda quién eres.
Aquí estás bien.
Aquí estás segura.
No te va a pasar nada.
Tranquila.
Vamos, pues te dan con los exámenes pertinentes.
Por cierto.
¿Qué pasa?
Es por esta situación con Jorge, ¿verdad?
Padrino, yo... No, mira, créeme. Yo tengo motivos muy serios para no dejar
presidencia del banco en manos de Jorge.
No, no es eso, padrino. No estoy así por lo del banco ni por Jorge.
¿Y entonces?
¿Qué te pasa?
¿Por qué no me lo cuentas?
¿Confías en mí?
Es que necesito una cantidad de dinero.
Yo la tengo, pero no la puedo sacar de mis cuentas sin que Jorge lo note.
Y yo no le quiero dar explicaciones a Jorge.
Bueno, mira, si el problema es dinero, creo que yo te puedo ayudar.
Tu crédito es bueno en nuestro banco.
¿Cuánto necesitas?
Diez millones de dólares.
¿Y dónde la encontraron?
La... La amarró, la mató y la tiró a su novio.
Vamos mientras a la casa.
No puede ser.
No puede ser, Ramiro. No puede ser.
Lo siento tanto, carnal.
Te juro que lo intenté.
¿Y dónde está?
¿Dónde está?
Por amor.
Quiero verla.
No.
No, Fer, no, no, no.
Quédate. No tienes ni idea.
Ramiro, tengo que verla.
Fer, eso no es su genio. No tienes ni idea de lo que le hice. Ramiro, por
Por favor, en serio. Quédate con su recuerdo. Quédate con su cara como era,
hermosa. Quédate con... Ramiro, tengo que verla, por favor.
Bueno, yo me tengo que ir, pero te puedes quedar a esperarlo.
Bye.
Fernando, ¿dónde estás?
Vanessa.
Pasó algo muy grave.
Sí.
Gravísimo. Me dejaste plantada y no solamente eso, sino que no tuviste la
delicadeza de llamarme.
Te estuve buscando por todas partes.
Y estoy en tu oficina y me dicen que no saben en dónde estás.
Vanessa, escúchame.
No me interesa escucharte, Fernando.
No sé dónde estás y no me interesas. Y no sé cómo puedes hacer esto después de
haberme pedido matrimonio ayer.
Señor Fernando Bustamante.
Sí. Venga conmigo, por favor.
¿Qué tienes?
Esto que me lleva a la fregada.
¿Sabes algo de Fernando?
Me llamó para pedirme una disculpa.
¿Dónde está?
No sé, no me interesa.
Me encanta cómo hueles.
Efraín, no empieces ni menos aquí, ¿sí?
Si quieres podemos ir a mi casa.
¿No te das cuenta que soy una mujer comprometida?
Eso no te impidió la semana pasada para estar conmigo, ¿no?
Fue un grave error.
Además estábamos tomados. No, no estábamos tomados.
Y no me vengas con que no te gustó porque... Cállate, Frank, que te pueden
escuchar. ¿Quién?
¿Fernando?
¿Crees que me importa?
Pues debería, es tu mejor amigo. Fernando es un imbécil.
La vida le ha dado todo.
En cambio, todo lo que yo tengo es por mi trabajo.
Yo soy el hombre que necesitas.
Vamos a decirle todo.
Eres un idiota, de verdad.
¿No te das cuenta que gracias a Fernando tienes trabajo?
Y así ya no tenemos que esconder lo nuestro.
Lo nuestro.
Lo nuestro terminó el día que Fernando me dio esto.
Voy a ser su esposa, me voy a casar con él.
Pues si se entera de todo, no creo.
Hagas lo que hagas, Efraín.
Lo nuestro no va a cambiar.
No hay nada.
Sí, nos acostamos, pero... ¿Quieres que te diga la verdad?
Te falta mucho para llegar a darme lo que me da Fernando.
Así que mejor quédate bien calladito.
Sabemos su identidad, pero la identificación es necesaria para que sea
Sí, sí, sí, ya.
Eugenio Rangel.
¿Podría decirme su parentesco con la víctima?
Era mi mejor amiga.
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