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Es difícil aceptar la realidad De saber
que no puedo tenerte ya junto a mí Porque yo no sé
vivir con este amor Que vive aprisionado en mi alma
y dentro de mi corazón Amor cautivo que no puedo
liberar
Si tú no estás aquí, si no te puedo ver, te necesito pues sin ti no sé qué voy a
hacer. Amor cautivo dentro de mi corazón.
Te necesito bien, pero cómo puedo amar si no estás.
Mi amor por ti sigue vivo y grita desesperado.
Solo espero el beso amado.
Y no ser amor cautivo, amor cautivo dentro de mi corazón.
Te he conocido bien, pero cómo he de vivir si tú no estás.
Ya no hay razón.
¿Qué haces?
Ay, mi amor.
Me pegaste un susto horrible.
¿Qué haces aquí?
Es que toqué mil veces y no me abrías.
¿Dónde estabas?
Estaba trabajando en mi estudio.
¿En tu estudio?
¿Y por qué no me oíste?
Estaba escuchando música con los audífonos puestos. ¿Y entonces cómo
estaba aquí afuera? Me los quité tantito y escuché ruidos. ¿Qué haces aquí?
Se me olvidó mi teléfono.
Y como vi que estaba todo cerrado, pensé que te habías ido a algún lado.
Estaba viendo si entraba por alguna ventana o algo.
Ven, pásale. No tienes que entrar por ninguna ventana. Está la puerta.
Casi me da un ataque.
¿Por dónde entra la gente? Ven, pásale. Perdóname, estuvo... Claro, vamos,
vamos.
Si quieres, yo lo busco. Yo subo. Tú quédate aquí.
Ay. Ay, Edmundo, ya.
Toma.
Gracias. Lo dejaste en el baño ahí al lado del lavabo.
Ay, qué bueno. No me gusta andar sin teléfono.
¿Estás bien?
Sí. Ay, no sabía que te gustaba el ajedrez.
Ah, me encanta el ajedrez.
A mí también.
¿Seguro estás bien?
Sí.
Sí.
Bueno, me voy a ir.
¿Cualquier cosa?
¿Eh? Bueno, discúlpame con ellos. En verdad tengo muchas ganas de conocerlos.
Sí. Bueno, llévate el control de la reja y las llaves para que no te tengas que
brincar como una delincuente.
Toma. Gracias.
Bye. Bye.
¿Ya te enteraste cómo le llegó a Félix lo de mi encuentro con Beatriz?
No. Estuve moviendo cielo, mar y tierra y nada.
Ahora, nadie tenía esa información.
Esto nunca debió pasar, Isaías. Nunca y menos en este momento.
No quiero que Félix me haga la vida imposible con mi nombramiento en el
Necesito sacar el dinero para el negocio.
Habrá otra manera de conseguir el dinero para... No hables de eso aquí.
¿No ves que las paredes oyen?
Si Félix se pone en mi contra, estamos perdidos, Isaias.
Necesito que cumpla con su palabra de retirarse sin ponerme piedritas en el
camino. ¿Tú crees que se va a poner abiertamente a tu mandamiento?
Félix es un hombre sensato.
Sabe que debe retirarse del cargo, que su salud no es buena.
Pero está herido y debe sentirse muy humillado por la infidelidad de su
Algo va a hacer.
Estoy seguro que algo va a hacer y me gustaría saber qué es.
¿Tú crees que no me conoces?
Hoy te traje algo diferente.
Es una noche especial para ambos.
¿Por qué?
¿Qué va a pasar?
Por fin vamos a ser libres.
Por fin voy a tener la vida que he querido tener.
Lejos de ti, lejos de aquí, con la mujer que amo.
Escuché voces.
¿Es ella?
Sí.
Intenté que la trajera aquí.
Yo no lo hubiera hecho antes, pero... Yo sé que tú no me vas a dar problemas.
Y sabes que no me gusta la gente que da problemas, ¿verdad?
¿Salud?
Hoy es tu última noche aquí.
¿Qué me vas a hacer?
¿Qué va a pasar conmigo? ¿Qué me vas a hacer?
Con el tiempo lo sabrás.
Ya, ya quedó.
¿Qué quieres tomar?
¿Vino? Está bien.
Cachorro, dos vinitos.
Eugenia, fuera.
Qué bueno que estén aquí afuera, chicos.
Gracias, gracias.
Necesito hablar con ustedes.
¿Qué te pasa?
Ahora sí.
Ahora sí siento que algo muy malo está pasando.
Eugenia, cálmate.
¿Qué pasó?
¿Por qué no vino tu novio?
No quiso.
El mundo está actuando muy raro. No sé, ya no sé qué pensar. ¿Te hizo algo? No,
no me hizo nada.
Pero ahora estoy segura que algo está ocultando.
¿Por?
¿Te acuerdas la casa cuando íbamos al bosque? La de la reja con el león
Sí. Él vive ahí y tiene una puerta oculta que da un...
Sótano. No tiene nada de malo tener un sótano en tu casa. No, no.
Cuando venía para acá me olvidé mi teléfono. Me regresé a la casa, toqué,
no salió nunca.
Me asomé por una ventana y lo vi salir de ahí.
¿Y eso qué tiene? ¿Le preguntaste? ¿Te dio alguna explicación? Sí, me dijo que
estaba en su estudio trabajando y que traía sus audífonos y que por eso no me
había escuchado.
No, me mintió.
Y yo no me atreví a decirle que lo vi saliendo de ahí.
¿Y eso qué?
No sé, no quería... No quería darme cuenta que hay muchas cosas que no sé de
Oye, es normal.
Hay cosas que él no sabe de ti. Llevan, ¿qué? ¿Dos meses de conocerte?
Sí, dos meses.
Pero no es normal.
Salió cargando ropa de mujer.
¿Sí? Ya transfirió el dinero a mi cuenta, señora Bustamante.
Es muchísimo dinero.
Usted tiene que darme más tiempo. No puedo tenerlo así tan rápido.
Sí, tiene tiempo.
Hasta mañana en la tarde.
Si no me deposita, sabe muy bien quién va a pagar las consecuencias, ¿verdad?
No, no.
No me cuelgue.
¿Y si me está mintiendo?
¿Y si tiene un amante y la tiene encerrada ahí para que yo no la vea?
A lo mejor a tu novio le gusta vestirse de mujer. No por eso.
Pero no saben la cantidad de psicópatas que hay.
Yo no quiero desilusionarme.
Pero siento que no sé nada de él.
Oje, si tienes dudas, lo mejor es que posponga tu boda.
Yo no quiero que ese tipo te lastime.
A mí ese tipo me da mala espina y punto.
Nos casamos en unos días.
Bueno, piensa que tú tampoco nos lo habías presentado. Ni siquiera sabíamos
te iban a casar.
Mujer. Mujer. Está muy raro. Ándate, mujer.
¡Vané!
Hola, mi amor.
Amor, te estoy buscando por todos lados.
¿Dónde andabas?
¿Qué hacen aquí? Estamos aquí platicando. Apartados de todos.
Hola. Hola.
¿Y tu novio?
Quiero venir, estaba trabajando y yo vine a disculparlo y de hecho ya me voy,
tengo que regresar.
No, no, no, no,
fuera, tranquila, ya estás aquí, te ves hermosa, tómate una copa con nosotros,
brinda.
No me da pena con tu mamá. No, por favor, no, no, no, no, no, no, no, no,
no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no, no,
no,
¿Qué pasa, amor?
Ah, es que... Eugenia está teniendo problemas con su novio y... Está raro.
Amor, es que Eugenia realiza el problema sola.
¿Hasta cuándo vas a dejar de meterte en lo que hace o dice Eugenia?
Pero yo sé que es tu amiga, pero... Amor, a veces te pasas de la raya de
No, Dani, es que no entiendes. Nos acaba de... No, amor, sí entiendo.
Lo que entiendo es que hoy es una noche muy especial para nosotros.
¿Sí o no?
¿Sí o no?
Sí. Quiero estar contigo todo el tiempo.
Quiero estar contigo de principio a fin.
Me va a sonar muy egoísta, pero la verdad es que quiero que salgas bien.
¿Te puedes?
Si te portas bien, sí.
Ah, ok.
Me voy a portar bien.
Vamos a que saludes a mi mamá. Vamos, pero con cuidado.
Me caigo, mamá.
Amigos, un momento de su atención, por favor.
Mi esposa y yo queremos darles a todos la bienvenida a nuestra casa.
La razón de esta pequeña reunión es agradecerles a todos el apoyo que han
brindado a nuestra fundación.
Pero también es un merecido homenaje a Victoria Arizmendi de Bustamante, mi
esposa, a quien el gobierno acaba de entregar una medalla a su labor
Sabias y hermosas palabras, Jorge.
Ya, tranquila.
Respira.
Si te da nervio irte con ese tipo, por favor, no te vayas.
Dime dónde quieres ir y yo te llevo.
Quédate en mi casa.
Quédate en mi casa.
No te preocupes.
Mira, yo sé que... Siéntate.
Con todo esto que pasó, pues sí, desconfío mucho de él. Pero si hay algo
que estoy segura es que Edmundo no me va a hacer daño nunca. Bueno, yo sí me
preocupo y no estoy seguro de nada.
¿Cuál es su apellido?
Grijalva.
Edmundo Grijalva.
¿Ya? Hazme un favor.
Hasta que no aclaremos todo esto, ¿no?
Por lo que sea que haya en esa puerta.
No te quedes en solas con él.
Hazlo por mí.
No te preocupes.
No va a pasar nada.
Bye, gracias. Oye, no, espérate.
Me cambiaron el celular. Ya no tengo el de antes. Me dieron este nuevo.
Ramiro Estrada.
Subdirector de inteligencia.
Qué amigos importantes que tengo.
Llámame. Cuando lo necesites.
A la hora que sea. Ok.
Te adoro.
Te vas con cuidado, ¿eh?
Mándame unas patrullas para que me escolten. Yo te llevo al fin del mundo,
quieres. Bye.
¿Qué pasa, Jorge?
¿Por qué me miras así?
Parece que hubieras visto un fantasma.
No me esperabas. Ay, padrino.
Claro que te esperábamos.
¿Cuándo has faltado tú a una de nuestras fiestas?
¿Cuándo? Nunca, Victoria.
Tú sabes que siempre vas a contar con nosotros dos para siempre.
¿Verdad, Beatriz? Sí, claro.
Por supuesto. Ay, Beatriz.
¿Cómo estás, querida? Felicidades. Gracias.
Diego, el más guapo.
Muchas felicidades, Victoria.
Gracias. Don Jorge.
¿Cómo está? ¿Cómo está?
Marivista por aquí, ¿no?
Sí, sí, pasa. Está ahí con su amiga Rebeca. Voy a buscarla, con permiso. Sí,
pasa. ¿Cómo todavía no les ofrecen nada para beber?
Panchita, Panchita. No, está bien, está bien. Yo no quiero nada y Victoria
tampoco, Beatriz.
Después. Sí.
Antes quisiera platicar urgentemente contigo.
En privado.
¿Me permites tu despacho?
Sí. Por supuesto, pasen.
Lo que pasa es que Eugenia no se resigna, que ya no estás perdidamente
de ella. Solo quiere llamar tu atención.
Porque eres así.
Es la verdad.
Pero lo que sí es que tenemos cosas más importantes de qué hablar. Como, por
ejemplo, ¿cuándo les vas a decir?
No sé, amor, hay que esperar el momento adecuado.
Amor, ¿y cuándo va a ser el momento adecuado?
No puede ser muy tarde porque te tengo una sorpresa.
¿Y qué es?
No te puedo decir porque si no, ya no es una sorpresa.
Ah, sí.
Lo que sí estoy muy segura es que te va a encantar.
Buenas noches. Buenas. Viene la joven, por favor.
Tengo que averiguar lo que está pasando.
Ya sé lo que voy a hacer.
¿Qué es eso tan serio y secreto que me quieres decir?
Se trata de tu esposo Jorge.
¿Qué es lo que sucede con Jorge?
Espero que entiendas que no es nada personal, Victoria.
Yo quise que lo supieras por mí.
En la próxima reunión del Consejo del Banco no le voy a dar mi apoyo a Jorge
para que me suceda en la presidencia.
¿Pero por qué?
Si siempre dijiste que Jorge era el indicado para ocupar tu puesto.
Eso fue antes, Victoria.
¿Antes de qué?
Bueno, ¿qué estás tratando de decirme, padrino? ¿Por qué de pronto le retiras
apoyo a Jorge?
Después de que lo apoyaste tantos años.
Por ahora no te puedo decir más.
Pero yo te prometo que tú vas a ser la primera en saber si mis dudas tienen o
fundamento.
A lo mejor son los fantasmas que me hace ver la vejez.
En verdad, lamento haber dicho todo esto.
No quiero angustiarte, pero es mejor que te enteres por mí y no después de la
reunión del Consejo del Banco.
Tú sabes cuánto te quiero, Victoria.
Padrino, yo también te quiero mucho.
Y tú sabes cuánto quiero a Jorge.
Y solo te voy a pedir una cosa.
Nunca me pongas en la posición de tener que elegir entre un amor y otro.
¿Por qué dejaste que se fueran solos?
¿Qué querías que hiciera?
¿Es el anfitrión? ¿Lo debiste haber evitado de alguna manera?
Me ha bajado Victoria. Todo el mundo está preguntando por ella. Y como he
en la cocina, no sé qué decir.
No te preocupes, Cruz. En cualquier momento regresa.
Mira. Ahí viene.
Victoria, todo el mundo está preguntando por ti.
Mira,
yo sé que tu padrino ocupa un lugar muy importante en tu vida, pero no debes
descuidar a los otros invitados. Ellos vinieron por ti.
Lo sé.
Tienes razón.
Vamos a atenderlos, ¿sí? Sí, vamos.
Le contaste todo, ¿verdad?
Por lo menos te hubieras esperado a que te diera una explicación, Félix.
¿De qué me estás hablando, Beatriz?
Vamos a saludar a la gente.
Hola, mi amor.
No te muevas ni un milímetro, no quiero interrumpir tu trabajo.
No te preocupes, ya estaba terminando.
¿Seguro?
¿Y ahora?
¿Por qué tan temprano? ¿Te acabó el brindis?
Mis amigos preguntaron por ti. Prométeme que los vas a conocer antes de que nos
vayamos de viaje.
¿Qué te pasa?
¿Estás bien?
Sí.
Es este.
¿Vas a estar bien?
No.
No tiene.
¿Y qué se hace?
Necesito otro.
Necesito comprarme otro.
¿Sí?
Pero me va a gustar más otra cosa.
¿Qué tal?
Mariby.
No, Mariby, Mariby, Mariby. ¿Qué estás haciendo? ¿Qué? Así no me asociarán,
amor. Diego, ya estoy lista.
Ninguna de mis amigas es virgen y yo ya no lo voy a hacer, ¿eh?
Así no son las cosas, Mariby.
¿De qué me hablas?
O sea, ¿cómo? Yo pensé que tú también querías. No, claro que quiero. Eres la
niña más hermosa que conozco, pero... Hay cosas que tenemos que vivir y... No
creo que estemos listos.
¿Qué?
A ver, yo no quiero ser la última virgen del desierto, Diego.
A ver, Marily, ¿estás segura que yo soy el hombre con el que quieres perder tu
virginidad?
Es una decisión muy importante, princesita.
Tenemos que hablarla.
Ya vemos después, ¿no?
No puedo creer que me estés rechazando, Diego.
Te estoy rechazando, Marivín.
Por favor, por supuesto que me estás rechazando. Me desprecias.
Lárgate de mi cuarto.
Marivín, no te... Lárgate de mi cuarto.
Espero que algún día me entiendas.
¿Qué era eso tan urgente que Félix quería hablar contigo?
Pues es muy raro, Jorge.
Me dijo que no está seguro de nombrarte director del banco.
¿Qué? Pero si tengo años trabajando para demostrar que yo soy el mejor para ese
puesto. Bueno, lo mismo le dije yo, pero dice que sus dudas pueden ser solo
fantasmas en su cabeza.
Que no está seguro de nada.
Lo único que es seguro, Victoria, es que tu padrino ya está dando el viejazo.
No es posible.
No es posible que me haga esto. Después de todo lo que yo he hecho por el banco.
Bueno, para mí también es difícil creerlo.
No me lo explico. Es como si estuviera sentido contigo. Victoria.
Por fin nos vemos.
Se los disculpo o se los digo yo.
Vanessa y yo decidimos...
formalizar nuestra relación.
Nos vamos a casar.
Vaya, vaya, ya era hora, ¿eh?
A ver, a ver, a ver.
Ay, qué bonito.
Bueno, muy bien.
Préstame esto para ver qué compras.
Señores, ¿qué haces aquí?
¿Cómo te llamas? ¿Quién eres?
¿Por qué estás aquí adentro?
Efraín, qué bueno que viniste. No me podía perder este festejo.
Nos da mucho gusto que compartas con nosotros esta noche. Mi esposa te
parte importantísima de su fundación.
Y todos estamos de acuerdo con ella, ¿no es así?
Muchas gracias, pero yo he visto trabajar a su esposa y ella merece todo
mérito. Claro, y todos los que colaboran en la fundación.
Y Fernando.
Bueno, la fundación es el resultado del esfuerzo de mucha gente, ¿eh?
De todos.
Y tú, Efraín, tú eres de los más importantes.
Ven conmigo.
Ven tú también, Sergio.
¿Tú sabes dónde está la llave?
¡Contéstame! ¿Sabes dónde está?
Ok, yo la voy a buscar.
Yo te voy a sacar de aquí.
Te lo prometo.
Les pido su atención, por favor.
Hoy quiero hacer un reconocimiento público al doctor Efraín Rivero.
Porque sin su apoyo jamás se hubiera hecho realidad el centro de atención a
víctimas de abuso.
Y por supuesto, también a mi hijo Fernando.
Porque sin su apoyo no hubiéramos logrado nuestras mesas.
Gracias.
Yo les aseguro que mi esposa tiene la fuerza para llevar adelante 100
fundaciones.
Y ahora quiero pedirles a todos otro brindis por Victoria Bustamante. Por ti,
Victoria.
Y por mi hijo Fernando, quien hoy acaba de darnos una noticia que nos llena a
todos de felicidad.
Su matrimonio con su novia Vanessa Ledez Mar... Salud.
Fernando. Fernando, otro.
Fernando, no. Dejé mi teléfono.
Mi teléfono.
A ver.
Eugenia se va a casar.
Fernando ya se va a casar.
Entonces somos un par de imbéciles. Vamos a quedar solos. Yo creo que
se está equivocando, ¿no?
Llevan tantos años juntos ya que sería una equivocación no casarse con ella.
¿Qué importa tantos años juntos? Eso no te garantiza nada.
Además, él no tiene ni idea del tipo de mujer que es Bermuda.
¿Qué quiere decir eso?
No me hagas... Gracias por la ventana.
Bienvenida. Gracias.
Esta noche voy a devorarte.
¿Ah, sí?
Sí.
¿Estás listo para que te dé tu sorpresa?
A ver. Es una colección especial, diseñada para una noche como esta.
Vane, a ver, espérame un segundo.
¿Estás segura que te quieres quedar?
Es porque no quiero que tu mamá después se ponga de intensa. Ay, no, mi amor, no
se va a poner intensa.
Además, estamos prácticamente casados.
Eso sí.
¿Estás segura que no quieres llamar a tu mamá a decir dónde está tu niña? Muy
segura. Deja de preocuparte por todo el mundo.
Y mejor prepárate para disfrutar la mejor noche de tu vida.
¿Ok?
Qué loco.
No, no, no.
No contesto.
No sabes las ganas que tenía de que estuvieras aquí. Yo también.
Espera. No.
Dámelo. No conteste.
Esta noche es para los dos.
¿Pero qué tal si es una emergencia o algo?
Déjame te explico algo, mi amor. Las emergencias solamente son para los
y los bomberos. Y tú no eres ninguna de esas dos cosas.
Eso es verdad.
Eso es verdad.
Ay, no.
¿Dónde está su tarjeta?
¿Dónde está? La había metido aquí. ¿Dónde está?
En el auto.
Toma tu medicina.
Gracias.
¿Vas a estar bien? Sí.
Eres un niño.
Gracias.
¿Ves? Esto comprueba que estamos lejos de cualquier lugar para cualquier
emergencia. Yo sé. Mañana a primera hora nos vamos al hotel.
Ok.
Si quieres nos podemos ir ahorita, ya que tengo la medicina. No, no, ahorita
cómo crees, ahorita ya es muy tarde. No, no, descansa, tú tienes que relajarte.
No, de veras, ya me siento mejor.
De ninguna manera, ven.
Vámonos al cuarto, te apapachamos.
Yo te cuido.
Vente, vamos.
Por favor, te lo suplico, me quiere ir a mi casa.
No entiendes nada, ¿verdad?
Allá afuera no hay nada para ti.
De ahora en adelante lo único que existe soy yo.
Yo soy tu universo, yo soy tu vida, yo soy tu familia, yo soy todo.
Y nadie ni nada te van a venir a rescatar.
¿Te gustó tu fiesta, mi amor?
Mucho. Como siempre, te salen muy bien las fiestas. Ay, Victoria.
De nada más.
Eres muy hermosa. Muy.
Deberías ayudarme con Feli.
No te hace a ti mucho caso.
No te preocupes, Jorge.
Estoy segura que va a terminar por apoyarte.
Pues me acabas de decir que no. Bueno, está bien.
Déjame ver qué puedo hacer.
Pues hazlo pronto, Vicky.
Vamos a tener junta de consejo. Y si todo sale bien, vamos a tener muchas
razones para celebrar.
Vas a ser la esposa del nuevo presidente del banco.
¿Qué? ¿De dónde va?
Estoy buscando un inhalador.
Toma, lo puse aquí por si lo necesitaba.
¿Dónde está ella?
Es Fernando, seguro es una emergencia.
No, no son unas para que contestes el teléfono. ¿Cuál emergencia? Ya vente a
dormir.
¿Qué haces?
Estoy tratando de llamar a Eugenia.
¿Por qué?
Porque tengo varias llamadas perdidas de ella y me quedé preocupado.
Si quieres, ¿por qué no le vamos a llevar el carro al vendedor y después
todo lo que tú quieras?
Es que quería verme con mis amigos.
Bueno, pues por eso.
Ya habíamos quedado que me los ibas a presentar. No me muero de ganas de
conocerlo. ¿Podemos hacer eso?
Sí.
Sí, es que... Quedamos ayer de celebrar el premio.
El que le entregaron a Fernando por lo de la fundación.
¿Qué no la celebración había sido en la noche?
Me voy a bañar y arreglarme un poco.
¿No quieres que nos bañemos juntos?
No, todavía no me siento bien.
Bueno, pues perfecto. Ya sé, les llamamos y les explicamos que no te
bien y nos quedamos aquí y ya nos salimos.
Pero quiero ver.
Me baño rápido.
Oye, ayúdame.
No te vayas, no te vayas.
Mi amor, no me lo pilles dos veces porque te juro que no me voy a hacer
delrogar.
Parece muy bien.
La verdad es que me tengo que ir, bebé.
Mi mamá debe estar muy enojada.
Está bien, vístete y te llevo a tu casa y hablamos con ella.
Conociéndoles mejor que yo, hable primero con ella.
A ver, a ver, mi amor.
Esta fue una decisión que tomamos los dos.
Así que yo voy a hablar con tu mamá y le voy a decir que... que esto va en
serio.
Pero es mejor que yo hable con ella.
Además debe estar muy enojada porque ayer hablamos con tus papás y ella no
estaba presente.
¿Pero qué te parece si comemos hoy en la tarde?
Me parece muy bien. ¿Los tres?
Está bien.
Oye, quiero que...
Me cuides de todo.
Ajá. Para que me quieras venir así con la mitad de la noche.
Claro que voy a venir.
Gracias, mi amor.
Te amo.
¿Entonces qué paso por ustedes? ¿Como a las tres? Sí, a las tres.
Va.
Oye.
Fue la mejor noche de mi vida.
Bueno. Fernando.
Por fin puedo hablar con alguien.
Eugenia, ¿dónde estás? No te escucho.
Estoy en casa del mundo.
Necesito que me ayudes.
¿Estás bien? ¿Te pasa algo?
Ayúdame. Tiene una chava encerrada en el sótano.
A ver, Eugenia, no te estoy entendiendo. Tienes que hablar más despacio.
Cálmate.
¿Qué está pasando?
Hay una puerta oculta.
Fernando.
Tienes que venir.
Edmundo. Eugenia.
Eugenia.
¿Con quién hablabas?
Con Fernando, mi amigo.
¿Y qué le dijiste que sabe de mí? Nada, no le dije nada. No sabe nada.
Te lo juro.
Si me explicas lo que está pasando, no voy a decir nada.
¿Cómo que te tendré que explicar como para que tú no dijeras qué?
Lo de la chava que está en el sótano.
La muchacha del sótano es una chava que lleva mucho tiempo...
Muchacha del sótano.
¿Por qué
tienes que meterte en esposas?
No tengo que saberlo.
¿Entiendes? ¿Entiendes?
Recuerda que no entiendes.
Ven, ven para acá.
Ven para acá.
Esa mujer era nuestro pasaporte a la verdad.
Un día más y vamos a estar libres. Pero tú, en tu curiosidad, estás acabando con
todo.
¿Por qué no contestas? Por favor, contesta, contesta, contesta.
¡Tú me echaste todo a perder!
¡No te conozco!
¡No sé quién eres! Mira, Picasso, ya somos todos los que estamos
Yo confío en ti. Te amo. Y tenías que traicionarte. Tú eras mi salida de esta
cárcel.
¿Sabes lo que es?
Estar durante 375 días dándole de comer, desayunar y cenar a una persona durante
10 años.
No tengo vida, no tengo nada.
Y tú eres mi salvación y tienes que echarlo todo a perder.
¿Qué le dijiste a tus amigos?
¿Eh? ¿Qué les dijiste? Dime la verdad.
¿Les dijiste mi nombre?
No me mientes.
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