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¿Qué? ¿Es una broma?
¿En Brasil? ¿De verdad?
Estaré allí mañana.
Río de Janeiro.
¡Qué aventura! Ir allí sin conocer a nadie.
Es una sensación fabulosa dejarse llevar por lo desconocido.
No hay nada mejor en este mundo.
Como puede ver, señorita, es un archipiélago.
Un grupo de islas deshabitadas.
Esta es Sabaná, la que su abuelo le dejó.
Por cierto, hay una interesante historia cerca de ella. Una especie de leyenda.
Caramba, es enorme.
¿Ha estado usted alguna vez en ella?
No, nunca he estado allí, señorita. Pero se la oí describir a su abuelo.
Decía que era un verdadero paraíso.
Solo hay una persona que conoce la isla.
Pedro da Cunha.
Un viejo pescador que vive allí.
Supe la muerte de su abuelo por él.
Fueron muy buenos amigos.
¿Cómo puedo encontrar a ese hombre, señor Shares?
¿Cómo y dónde le encuentro?
En la isla.
Está muy lejos.
¿Cómo puedo ir?
Está bastante lejos, pero de vez en cuando Pedro viene a visitar a una
suya que vive en un pueblo pequeño de pescadores que está un poco hacia el
norte.
Espere, tengo una idea.
Hola, Jack. Me alegra encontrarte.
¿Podrías venir un segundo?
Jack es un buen amigo mío. Es un escritor que promete. Ahora está
en la biblioteca algo acerca de un libro que va a publicar pronto.
Le presento a Jack Silver, un hombre joven con una brillante carrera por
delante. Jack, Nathalie de Ras, nieta de uno de mis clientes.
Encantada de conocerte, Jack.
Lo mismo digo.
Voy a pedirte un gran favor, Jack.
Quiero que lleves a Nathalie a unas 80 millas hacia el norte, a un pueblo de
pescadores. Tiene que hablar con una mujer llamada Alsina. Su hermano es
pescador. Nathalie debe conocerle.
Suena idea genial.
¿Cuándo quieres salir?
Ahora mismo, si no te importa.
Pues vámonos.
¡Suscríbete!
¿Te gustó el viaje?
Ha sido maravilloso.
Nunca imaginé que Brasil fuera tan hermoso. Esto ha sido solo una muestra.
Cuanto más estés en este país, más te enamorarás de él.
Quizás este chico conozca a Alcina.
Oye, muchacho, ¿conoces a una mujer que se llama Alcina?
Tiene un hermano pescador.
No está.
Porque ha tenido que ir a hacer su trabajo.
Es la encargada de llevarlo.
¿Encargada de llevar un trabajo?
¿A qué se dedica?
No es un trabajo normal.
Es la encargada de una macumba.
Tendrás que verlo.
Es una creencia que ellos tienen, un ritual.
Creen que espíritus errantes pueden poseer los cuerpos de personas vivas y
forzarlos a hacer cosas, a cumplir ciertas visiones.
Mi hermano no viene demasiado a menudo a visitarme.
Bien. ¿Hay alguien aquí que pudiera llevarnos a la isla mañana?
Déjenme pensar.
Es un viaje largo. Varios días en barco.
¿Ocurre algo?
Siento algo extraño en usted.
Sí, estoy segura.
Si quisiera, podría ser un gran medio.
Yo no tengo ni idea de esto.
Dios te bendiga, hijo mío, y te proteja.
Veo que eres una chica con mucho amor que da.
Es una ceremonia fascinante.
Pero no soluciona mi problema.
¿Cómo llego a la isla?
No tengo dinero para pagar un barco.
Ni siquiera para alquilar un bote. Para ser exactos, tengo lo suficiente para
pasar dos semanas en Brasil. Nada más.
No sé cómo voy a arreglármelas.
Vamos, mujer, no te preocupes tanto.
Estás en Brasil.
Siempre hay solución.
Primero te llevaré al hotel.
Y vas a descansar.
Mañana a las 10 iremos al Marinha da Glória.
Está cerca del hotel.
Tengo amigos allí.
Ya verás cómo nos ayudan, lo sé.
Bien, Flavia. ¿Le prestas a esta bonita muchacha el yate de tu padre?
Me temo que es un mal momento.
Me encantaría, pero estaba planeando largarme un par de días con unas
Venga, Flavio, ¿a quién intentas engañar con esa historia?
¿Dónde están esas amiguitas? Las encontraremos al llegar.
Siempre has sido un iluso, pero ahora te pasas. ¿Chicas guapas en una isla
desierta esperando a que lleguemos?
Vamos, Bruno, no seas pesimista. ¿Por qué no puede ser?
¿Islas desiertas? Sí, sí. Si quieres chicas, vete a Río.
Debe haber tres millones que darían lo que fuese por una vuelta en yate.
Tienes razón.
Si vamos a alargarnos, necesitaremos provisiones a bordo, no solamente
Cargaré el barco con comida y bebida.
Vosotros buscad las chavadas.
No te preocupes, tío. Yo traeré nueve o diez.
No hacen falta tantas con que traigas una más para mí, ¿vale?
Natalie, sigue cruzando los dedos.
Funcionará, ya lo verán.
Si tuviera una cola de conejo, la usaría también.
No puedo negarme a ayudarte.
Jueves por la mañana al amanecer, ni un segundo más tarde, ¿vienes tú también?
Por supuesto.
Realmente habéis sido superhombres.
Es fantástico.
Todo en dos días.
¿De verdad no conocíais a ninguna de estas chicas antes?
Es la más pura verdad.
Ya, que has perdido la apuesta. No encontraste ninguna.
Digamos que quise perderla. ¿Sí? ¿Por qué?
Tengo mis razones.
Siento curiosidad por saber cómo habéis encontrado estas chicas tan fantásticas.
Julio, tú primero. ¿Cómo conseguiste a Beatriz y a Marisa?
No me importa confesar que estaba asustado. ¿Cómo conocer chicas
en dos días? Hay que tener imaginación.
Se me ocurrió una idea genial. Una pista de patinaje.
Sabía que allí encontraría algo especial.
Y así fue.
Tan pronto como entré, vi a dos superchicas. Una vestida de amarillo y
verde.
Y además eran grandes patinadoras.
Me di cuenta de que el hierro estaba caliente.
Listo para forjarlo. Así que actué con decisión.
Nunca me había puesto unos patines, o sea que sabía muy bien lo que iba a
suceder. Y sucedió.
Contaba con su instinto maternal.
No dejarían sufrir a un ser humano como yo estaba sufriendo.
Allí estaban mis dos preciosidades.
Un compendio de bondad y de compasión.
Y lo mejor de todo, pensaron que lo del crucero era una gran idea.
Y firmaron el contrato allí mismo.
Les debo mi vida.
Esta es mi historia.
Les encanta verte con problemas.
Te caes un par de veces y no son capaces de abandonarte. ¿Y tú qué, Flavio?
¿Cómo encontré a Claudia?
Bueno, siempre pensé que la playa era el mejor sitio para buscar.
Tenemos una abuela en común. Se llama Gertrudis, ¿a que sí? Qué inspiración,
encanta la música.
A mí también.
Sabía que teníamos miles y miles de cosas en común. ¿Te gustan los yates?
adoro.
Fabuloso.
Señorita, esta es mi invitación. ¿Qué tal unos días en un yate lujoso
especial, sin tener que preocuparte por los gastos? Solo una excursión a una
isla. Prefiero que antes me expliques las condiciones. Ninguna condición.
Sería mejor que me lo explicaras en otro momento.
¿Por qué no quedamos citados y me cuentas los detalles?
¿Cuándo y dónde tú me digas?
Esta noche a las once en mi casa. Pero debes prometerme una cosa, ¿vale?
Lo que sea, prometida. Para empezar, no hablarás nada ni harás ruido. No puedes
pronunciar ni una sola palabra, ¿de acuerdo?
La llave estará debajo de la alfombra. No llames a la puerta.
Te espero a las once en punto.
Como un clavo.
No lo creeréis, pero la llave estaba donde me dijo que estaría.
Parecía demasiado bonito para ser cierto.
Demonios, todos vosotros chicos hubierais hecho exactamente lo que yo
De todas formas, el pago por la sucia encerrona que me hizo es su presencia
en el yate y como tiene mucha cara, se ha traído a su amiga Daniela.
¿Y tú, Bruno?
Cuéntanos cómo tuviste tanta suerte con Adriana.
Es una lotería.
Admito que no me tracé ningún plan.
Fui a visitar a Antonio, un amigo, pescador y estupendo compositor.
¿Quién es esa chica que está junto a mi coche?
¿Qué buscará?
No sé quién es, pero hace dos o tres días que la veo rondando por aquí.
Voy a ver.
Muy bien.
Bonito coche, ¿no?
¿Es tuyo? Sí, es mío.
Entonces, por favor, sácame de aquí deprisa. Bueno, sube.
Por favor, arranca.
¿A qué viene tanta prisa?
Es por mi novio, es muy celoso. Ahora está pegándole a uno y me pegará a mí
luego. Y también a ti si no pones este coche en marcha. ¿Tiene coche? Sí, pero
le he quitado las llaves.
Si no hubiera sido por Bruno, no sé lo que hubiera pasado.
Es maravilloso estar aquí.
Natalí, ¿por qué no nos cuentas la historia de esa isla tuya?
Lo intentaré, aunque todo lo que sé es a través de mi abogado.
Había un hombre muy rico que tenía muchas tierras. Su única hija se llamaba
Shabana.
Es un nombre del dialecto indio -indígena que quiere decir felicidad.
Era lo que los viejos llamaban una criatura de naturaleza.
Vivía en libertad.
No olvides el miedo que esconde el secreto de la vida.
el poder
Encontró a un chico en la selva.
Se enamoraron los dos desde el primer momento.
Pero los padres de Shabala se opusieron totalmente a aquel amor.
Por lo que decidieron escaparse a una isla desierta en el Atlántico.
Donde podrían vivir juntos y amarse y olvidarse de él.
Nunca pensé que sería tan fácil construir una cabaña. Te lo dije. La
tiene una forma de hacer las cosas muy simple para quien confía en ella. Tienes
razón.
Lo mejor de todo es que nadie vendrá nunca a turbar nuestro hogar.
Esta es la última rama para el tejado.
Veamos. Ahí.
Eso es. Y otra más aquí, en este lado.
¿Crees que nos hemos olvidado de algo?
Nuestra casa es el mundo. Es fantástica.
Estoy orgulloso de ella.
Creo que es hora de inaugurarla.
Adelante.
¿Harás los honores?
Pero su felicidad duró poco.
Un día Shabana, en una especie de trance, se adentró en el mar y
El hombre que la adoraba vino a la península y le contó a alguien su
Así es como conocemos hoy la leyenda de la isla Shabana.
Es una historia triste, extraña.
Mientras estabas contándola, sentía como si yo estuviera viviéndola.
Eh, Adriana, ¿qué haces aquí sola?
¿No tienes hambre? Te he traído algo.
No estaba sola, pero muchas gracias.
Unas horas después de zarpar, cerró el viento, quedando el yate prácticamente
inmóvil.
Esto hizo que aumentara mi impaciencia por llegar a la isla.
Sinceros murmuros, mi cuerpo se desvanece
en el suor y el sal.
En la playa deserta, tu cuerpo desperta, sonriendo
bonita. Te olvidas del miedo que esconde los segredos de
la vida.
Tengo una sensación extraña. Como si fuera a encontrar mi pasado.
¿Tu pasado? En una isla que no has visto nunca.
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Sé que he estado antes aquí.
Lo sé.
A partir de ahora estaremos totalmente aislados de la civilización.
¿Qué quieres decir?
Le prometí a mi viejo devolverle el yate, pero no te preocupes.
Vendrá a buscarnos el 10 de julio, dentro de dos semanas.
Me quedo con Mauro, uno de los marineros.
Me parece estupendo.
¡Papá! ¡Papá!
Acaba de llegar un barco grande y mucha gente está desembarcando. No tengas
miedo. Vamos a ver quiénes son.
Date prisa.
Este lugar es salvaje.
Hace años que nadie vive aquí.
Mi abuelo era una persona poco común. Le gustaba la soledad, pero con confort.
No habrá problemas con los dormitorios. Un lado de la casa para las chicas y el
otro para los chicos.
Yo creo que cada uno debe hacer lo que quiera.
Sí, señora, estoy de acuerdo.
Flavio, ese debe ser Pedro. Vamos a hablar con él.
Ah, hola.
Buenos días. Pedro, esta es la nueva dueña de la isla, Nathalie de Rache.
Encantada de conocerle, señor.
Estaremos aquí una semana.
¿Vive usted aquí en la casa?
Vivo en una pequeña choza en la montaña con mi hija.
Nos encargamos de la isla de Saúl.
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Es maravilloso. Es como si estuviera paseando por un sueño y que al mismo
sea realidad.
Si no hubieras ido por Shabana, no te habría conocido nunca.
Yo todo se lo debo a Shabana.
El conocerte y cómo me has ayudado.
¿Solo eso?
¿Interrumpo algo importante?
No, en absoluto.
Somos una familia feliz.
Vamos, siéntate. Hay sitio para los tres.
Tengo miedo de ir sola.
¿Sí? Solo será un momento, ¿vale?
Venga, acompáñame.
Mujeres, mujeres.
¿Qué te pasa?
Tú me lo preguntas.
Qué extraño.
Tú deberías ser quien me diese explicaciones de lo que vi durante la
Estabas medio desnuda en la playa y al mismo tiempo durmiendo en la habitación.
Vaya, ¿qué hacéis aquí? ¿Durmiendo en la playa? Qué romántico.
Creo que Jack ha tenido alucinaciones.
Dice que me vio anoche paseando por la playa medio desnuda.
A lo mejor lo que te ha dicho sea verdad. Piénsalo.
Puede que te hayas convertido en sonámula sin saberlo.
Si no era ella, era su hermana gemela, lo juro. ¿Por qué iba a mentir?
Jack, no te empeñes en tomarnos el pelo. No somos tan ingenuas.
Bueno, me voy a nadar un rato hasta ahora.
Te largas para no tener que hacer la comida, ¿verdad?
Si no nos encargamos nosotros, se quedarán todos en ayunas.
De acuerdo.
Estoy segura de que son muy ricos.
¿Cómo se cogen?
Fácil. Se sube y se cogen. Me encantaría ver cómo lo hacen. A tus órdenes,
Mauro. ¿Por qué no coges unos cuantos? ¡Qué fresco! Enseguida.
¡Qué bien sube! ¡Es un gato!
¡Lo tengo!
¡Aquí está el primero!
¿Señora? Sí, gracias.
¡Allá va!
¿Sabrás abrirlo? Supongo.
Cogeré algunos plátanos ahora que estoy en ello. Como si estuvieras en tu casa,
muchacho.
Eres una bonita muchacha.
Ven.
Ven aquí.
Si no vienes, iré yo.
Te lo aviso.
Te estás divirtiendo, ¿eh?
Tramposa.
¿De qué te rees?
De tu pelo. Se parece al mío.
¿Cómo se llama?
Luana. ¿Y tú?
Mauro.
Todo el mundo, mirad lo que he encontrado. Esta preciosidad se llama
Me ha prometido guisar las especialidades de la isla.
Solo penséis en comer.
Deberíais pensar en hacer una buena dieta.
¿Dónde está Diana?
No puede estar lejos.
Será mejor que vayas a buscarla. Será una buena acción cristiana.
De acuerdo.
Seré tu mensajero.
Gracias por ver el video.
Eh, Adriana, vamos a preparar una buena comida. ¿Por qué no vienes con los
demás?
Solo quería ver si alguien se acordaba de mí.
Puedes quedarte si está bien. Aunque me figuro que tendrías bastante con tu
mujer desnuda de anoche.
Me gusta verte.
Pero estás enamorado de Natalie.
Sí, y también de ti.
Lo sabes.
Es cierto.
Es cierto.
Ya. Tengo que decirte algo.
Cuando veníamos en el yate tuve una visión. Una visión de los Dosat.
Lo siento.
Lamento interrumpir una escena tan romántica. Por favor, no discutamos. No
que puedas entenderlo, pero hay momentos en la vida en los que no se puede hacer
nada. Te amo, Natalie, pero también amo a Adriana.
¿Qué puedo hacer?
Jack, Jack, ¿qué es?
¿Qué te pasa?
Jack.
Oye, tal vez lo que nos dijo sea verdad.
Ciertamente parece que tenga la facultad de tener visiones.
Sé que creéis que estoy loco, pero no lo soy.
Este es mi sitio preferido.
Mi escondite.
Nunca viene nadie.
Ya que me has hecho compartir tu secreto, te prometo que no lo contaré a
Gracias. Luana, no sé por qué me parece que tu nombre encaja en este lugar.
Cuéntame algo de ti, ¿quieres?
Naciste en esta isla.
¿Dónde está tu madre?
A mi madre no llegué a conocerla.
Murió en el momento de darme a luz.
Esta isla y mi padre son todo lo que tengo.
¿Natalie? Eh, no te escondas.
Es estúpido hacerse la virgen asustada.
Dame mi ropa, ¿quiere? ¿Qué? Dame mi ropa.
¿Por qué?
Vamos, Flavio.
Estás fabulosa, tal como estás. Ya vale. Anda, por favor, sé buen chico. De
acuerdo, de acuerdo, si tú lo quieres. Sí, lo quiero, lo quiero, vamos.
Anda, dámela.
Creo que estás siendo estúpida.
Vale.
Ten, cógela.
Gracias.
Por favor, Flavio.
Déjame.
Tote quieto.
¿Tienes suerte de vivir aquí?
¿Te das cuenta de lo que es esto?
¿Por qué? ¿Es tan diferente de donde tú vives?
Ya lo creo.
No sé por qué es tan diferente.
Es feo.
¿Por qué?
No hay árboles.
Luana, escúchame.
Te quiero.
No hay nadie como tú.
Ven, acércate.
Nunca había sido tan feliz.
¿Puedo servirte de musa?
A ver si te gustase.
No, así no me gusta.
Pues dime tú, ¿cómo?
Desnuda. Es más artístico.
Me da un poco de vergüenza.
Estás delante de un artista, no de un hombre.
Adelante. Si tú dices que no eres un hombre... Hayato.
¡Gracias!
Muy bien.
Podría ser una modelo estupenda.
De verdad, mil dólares la hora.
Oye, tienes mucho talento. Te lo dije, con una modelo como tú es fácil dibujar.
¿Lo dices en serio?
Muy en serio, eres la más guapa de todas.
La vida solo va a llegar el día en que ella arraiga.
Las flores de la madrugada con fin de estrada en
este lugar.
Yo vivo por esperar el día de ella
aportar.
Vistosa de la poesía que cavadía de sol y
mar, en arceito coisa leve como la leveza de
se cantar. En arceito quien escreve con la
cabeza no verbo amar.
Adriana y yo.
Y nos has pedido a las dos que no le digamos nada a nadie acerca de la chica
ves y que tanto te afecta cada vez que se te aparece.
Pero soy incapaz de no pensar en ello. Soy como tú.
¿Por qué no se lo cuentas a los demás?
Quizás puedan ayudarte.
Natalí, realmente creo que tengo que resolver el misterio yo solo.
Sé positivamente que nadie me creerá. Me dirán que esa criatura no existe.
Tengo que encontrarla yo solo, a ella y a la explicación.
No olvides lo que te dijo aquella mujer de la macumba.
Si utilizas el poder que tienes, puedes actuar como medium. Y tienes una extraña
sombra que te acompaña a todas partes.
Ahora me acuerdo.
Cada vez que aparece la chica, entro en una especie de trance que me perturba.
Pero una cosa extraña.
En el momento que aparece delante de mis ojos, no tengo miedo.
No más que ahora.
Estoy totalmente relajado.
Es algo fascinante.
Eres un profesor fantástico, Bruno. Nunca creí que me acordaría del nombre
todos estos árboles.
Es que eres una alumna excelente.
Pero hay algo que no debes olvidar. ¿Qué? La recompensa por el profesor.
¿Vas a dejarme así? ¿Por qué no?
¿A dónde vas? Espera, no tardaré.
Gracias por ver el video
¡Oh!
Luana. Mauro, vete. ¿Qué haces aquí?
Te he seguido. Quería saber a dónde ibas.
Haces que sienta vergüenza. No te acerques. Estoy desnuda.
Luana, no tienes que esconderte.
Por favor, no te escondas de mí.
¿Esconderme? ¿Crees de verdad que me estoy escondiendo?
Te quiero.
Espero que lo entiendas.
Tus canciones me gustan mucho.
Quisiera poder decir lo mismo de ti.
¿Y eso?
Porque no eres un muchacho agradable. No eres romántico como tus canciones.
Tus canciones son mejor que tú.
¿Qué tal si te explicaras?
Me enteré de que lo hiciste con Marisa la misma noche que llegamos. Y por la
mañana la ignoraste por completo.
¿Eso es ser romántico?
Bueno, no existía. Fue por pasar el rato.
Eres muy pobre.
Lo siento.
Puede ser.
Permíteme que te cuente un cuento.
Era un muchacho muy crédulo que creía en todas las fábulas, romanticismo, amor,
y creía que ella también hasta que empezó a hablarle de sus hijos y de su
marido. En conclusión, el mundo se divide en dos clases de tipos, solo dos.
tíos que lo hacen y los que se lo dejan hacer.
Solo ha conseguido un suficiente en filosofía, doctor.
No importa mucho, ¿verdad?
Vamos, ven a nadar.
Nos vendrá bien a los dos.
¿Qué haces?
Ven aquí. No.
Vete.
Estate quieto.
Gracias por ver el video.
Mira qué sitio.
Está hecho para nosotros.
Tres cucharas seguras allá abajo.
Mientras esté tranquilo y nadie venga a molestar, vamos.
Hola, Adriana.
¿Qué te pasa?
Calma, calma.
Me encargaré de esta banda.
No os mováis.
Oh, gracias a Dios que sabías lo que había que hacer.
Flavio me ha salvado la vida.
Oh, no.
Otra más. Es demasiado.
Gracias por ver el video.
Yo soy...
Mira lo que he encontrado.
¿Qué es? No lo sé.
Ya no sé nada.
Una cosa es segura, es la misma chica que se me aparece.
Tiene que ser Sabana.
¿Pero por qué se parece tanto a ti?
Y mira este hombre.
Si estuviera afectado, serías tú.
No creo que sea posible vivir dos veces.
¿Estás seguro?
¿Tú crees que sí?
Sí, lo creo. Ahora creo que todo es posible en este mundo.
Al menos hasta que se demuestre lo contrario.
O sea que no crees que se trate de una simple coincidencia.
¿Dónde has estado? ¿Qué te pasa?
¿Lloras? ¿Por qué?
Porque ya te vendrá pronto.
¿Y lloras por eso?
No, porque cuando venga tú te irás lejos. Que me iré.
No, cariño.
Flavio, tengo que pedirte un favor. Está hecho.
Escúchale. Quiero que aceptes mi dimisión. Me quedo. Quiero quedarme con
No me digas, ¿es en serio?
Sí.
He descubierto que no podría vivir sin ella y en otro lugar.
Quiero quedarme aquí.
Bueno, lo que os puedo decir es que seáis felices.
Natalia, ya vamos de vuelta a la civilización. ¿Te apetece?
¿Qué quieres decir?
Respóndeme.
¿Tienes una respuesta sincera?
Adiós. Adiós.
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