Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
COALVILLE 8 KM.
Por fin de vuelta en casa.
Coalville, Estados Unidos, a ocho kilómetros de Pittsburgh.
Los vagones vacíos dirigiéndose a las minas,
...para luego retornar cargados con miles de toneladas de carbón.
¿Cuánto tiempo ha pasado desde que me fui?
Diez años, dos guerras, y sólo dos cortos permisos en el medio.
La Compañía de Carbón Reasonover.
El cielo siempre gris del humo.
Los mineros,
...los grandes camiones. Todo cubierto de hollín y suciedad.
Montañas de negro carbón apilado contra el cielo.
Había sido siempre así desde que tengo memoria.
Me preguntaba si algo había cambiado, si algo podría cambiar en esta ciudad.
La calle donde yo vivía estaba como la dejé.
¡Es Tom! ¡Es Tom Owen!
- Hola, Slim. - ¡Tom!
- Hola, Dr. Scobee. - Tom, tienes buen aspecto.
- Sr. Upham, ¿cómo está? - Hace tanto tiempo, Slim.
¿O iré a una corte marcial por llamar así a todo un coronel del Cuerpo Médico?
- Todavía me gana por antigüedad. - ¿Te quedarás por un tiempo, Tom?
No lo sé. Acabo de llegar de Tokio.
Estoy de permiso, ni siquiera he visto a mi madre todavía.
Lamento lo de tu hermano.
Qué lástima, Slim.
Sí, lo es. Me gustaría hablarte de eso en algún momento.
Entonces pasaré luego a verle por su consulta, Doc.
- Bien. - Hasta entonces.
¿Cuándo ha vuelto este?
Hola, Pete. Ha pasado mucho tiempo.
No lo suficiente.
¿Qué ha hecho que vuelvas? ¿Encubrir a tu miserable hermano?
- Cálmate, Pete. No es forma de hablar. - No estamos hablando.
¿Me devolvería eso a mi padre muerto? Esa mina no era segura y usted lo sabe.
- No creéis falsos rumores. - ¿Rumores acerca de qué?
¡Tu hermano era sólo un estafador barato!
¡Y un asesino!
No vuelvas a hacer eso, Pete.
Déjalo, Pete.
Sí, podrías ensuciar su uniforme.
- Tom, lamento todo esto. - Yo también, Slim.
- ¿Qué decían de mi hermano? - Nada en absoluto. Sólo chismes.
Gracias.
¡Tom! ¡Tom! ¡Qué bien te veo!
Yo a ti también, mamá.
Entremos.
No tenías que volver a casa. Me encargué de todo cuando Floyd murió.
Te escribí.
¿Has podido volver sin problemas? ¿Te dieron permiso?
Vamos, ¿crees que estoy haciendo novillos, mamá?
Solías ser muy bueno en eso en la escuela.
Ahora no te preocupes. Todo está bien.
Parece como si hubiera estado fuera sólo dos días.
Diez años. No puedo creerlo.
Todos los lugares en que has estado, y todas las cosas que has hecho.
Pareces más alto. - Es el uniforme.
Mira, no hay suciedad de carbón debajo de las uñas.
El cepillo de fregar de papá y tu jabón de lavar dieron sus frutos.
¡Limpias! - Son buenas manos.
Eres un buen doctor.
Mamá, ¿cómo murió Floyd?
Estaba supervisando un equipo en una entrada en el momento de la explosión.
- ¿Gases? - No lo sabemos.
No lo sabremos hasta que llegue el informe del Consejo de Minas.
Dicen que el Sr. Reasonover va a informarnos de ello.
Los hombres dijeron que el sistema de ventilación estaba mal.
Por eso Floyd bajó a investigar.
Él no tenía que bajar allí. - ¿Cómo puedes decir eso, mamá?
Era ingeniero de seguridad. Era su trabajo.
No puedes discutir más con tu hermano. Ha muerto.
No quise decir eso, mamá. ¿Qué tal un poco de café?
A veces me pregunto... Tu padre, tu abuelo Micah...
"Mantén los pies sobre la tierra y prepárate bien", dijeron.
"Limpia la suciedad bajo tus uñas y aprende a ser un caballero", dijeron.
Bien, lo aprendimos.
Mi nombramiento en el Ejército dice así: "un oficial y un caballero".
Floyd aprendió también, a su manera, al casarse con una mujer rica...
Casarse por dinero no lo hace un caballero.
Esa casa grande, todos esos sirvientes, poniendo buena cara...
Floyd no pertenecía a ese lugar.
- ¿A qué lugar pertenecía, mamá? - A este.
¿A este? ¿Viviendo como un animal? ¿Siempre pendiente de las facturas?
¿Eso querías para Floyd?
¿Que pasara el resto de su vida en Coalville?
Me gusta Coalville.
Yo nací aquí.
Os crié a Floyd y ti aquí. Y aquí me quedaré.
Eso es lo que debería haber hecho Floyd.
No debes decir eso, mamá. No puedes.
Sabes lo duro que luchamos Floyd y yo para salir de las minas.
Ahora que estoy fuera, me quedaré fuera. Tal y como Floyd intentó hacer.
¿Dónde le llevó todo eso?
¿Sabes lo que dicen de Floyd?
Dicen que Floyd causó el accidente.
Que no había seguridad allí abajo, que las instalaciones eran malas.
Ese era el trabajo de Floyd.
Lo llaman ladrón y asesino.
¿Qué tontería es esa? Tú no crees eso.
No sé qué creer.
Yo ya no conocía a Floyd después de que se casara con esa mujer.
Viviendo en esa casa donde no debió haber vivido,
...gastando dinero que no tenía.
¡Siempre necesitaban más! - No me importa cuánto dinero gastó.
No creo una palabra de eso. - ¡Tom!
¿A dónde vas, Tom? - A ver a Dan Reasonover.
Volveré, mamá, no te preocupes. Todo irá bien.
- Estoy buscando al Sr. Reasonover. - Espere un momento, por favor.
Disculpe.
En el despacho del Sr. Reasonover me dijeron que podría encontrarle aquí.
- Es posible. - ¿Está aquí o no?
Bueno... coronel, si fuera un poco más cortés...
...y un poco más amigable, yo podría decírselo.
Soy su hija.
Paul, cariño, ¿sabes dónde está mi esposo?
No.
- Bien, sé un ángel y encuéntralo. - Has tenido suficiente, Rita.
Está con ese plato sexy de Filadelfia, ahí es donde está.
Debo decir que la Sra. Nelson realmente ha inaugurado la temporada.
- Hola, cariño, ¿qué tal un trago? - Vamos, coronel, únase a nosotros.
¿De dónde es?
Pero esa es una virtud de la pintura moderna, Sra. Nelson.
Pero a mí no me gusta la pintura moderna.
Eso sí, me gusta un buen pintor como Rembrandt.
Cuando pintaba una mujer desnuda, se sabía que era una mujer,
...y no un plato de huevos revueltos. - ¡Tom!
Bueno, ¿cómo está, Tom?
¿Cuándo volvió al país? - Esta mañana.
Me he pasado las dos últimas horas buscándole.
Bien, me alegro de que me encontrara. Quiero que conozca a mis amigos.
La Sra. Nelson, mi hermana. - ¿Cómo está usted, señora?
- Y la Srta. Grellett. - Es un placer.
Ésta es mi hija, la Sra. Curtis.
- Ya nos conocemos. - Dan, ¿podría verle un minuto a solas?
Es importante. - Claro que sí. ¿Nos disculpan?
Podemos entrar aquí, Tom.
¿Qué es esto? ¿Una invasión?
Es atractivo, ¿no? ¿Qué piensas?
Sr. Reasonover.
En Filadelfia llamamos a la puerta.
No sabía eso. No he estado allí últimamente.
Helen, ¿quién es ese grandullón de uniforme tan guapo?
No lo sé, pero voy a averiguarlo.
Y recuerda, cariño, jugamos con reglas del Oeste.
Yo le vi primero.
No puedo creerlo. ¿Negligencia criminal?
Son los hechos, Tom. Eso es lo que el informe del Consejo de Minas dice.
Puede venir y leerlo en mi despacho.
Pero Floyd sólo tenía en mente la seguridad de las minas, desde niño.
No tiene sentido.
No tenía sentido para mí, hasta que descubrí por qué.
- Bien, ¿por qué? - Dinero.
Floyd se había hecho cargo de toda la seguridad de mis instalaciones.
Tenía mi autorización para comprar lo que quería donde quería, sin preguntas.
En ocho años gastó más de un millón de dólares en equipos.
- Lo hizo lo mejor que supo, ¿no? - No, no lo hizo.
De cada dólar que gastó, recibió una comisión.
Para ocultarlo, compró los equipos más baratos, ¡basura!
¿Qué pasa con los inspectores? ¿Por qué la inspección no lo descubrió?
Ellos cometieron el mismo error que yo.
Cuando confías en un hombre que trabaja para ti, confías.
No vas examinando cada pequeño movimiento que hace.
Me temo que tiene sentido. Vivió muy por encima de sus posibilidades.
Además de lo que me robó, se endeudó fuertemente.
¿Qué va a hacer al respecto?
No se puede procesar a un hombre muerto.
¿Cuánto le debe?
Oh, olvídelo, Tom.
Déjeme darle un consejo. Toda su familia trabajó para mí...
...desde que salí de los pozos y me hice empresario.
Abuelo, padre, hermano... Nunca trabajaron para nadie más.
Si no recuerdo mal, incluso usted trabajó para mí.
Era carretillero. Tres dólares por semana.
Tres dólares por semana. Es correcto.
Bien, ha recorrido un largo camino.
Hizo una gran carrera en el Ejército. Todo el mundo lo sabe, le respetan.
Floyd no tiene nada que ver con usted. Todo se olvidará.
Espero que usted también lo olvide. Siga su propio camino.
- ¿Cuánto le sacó? - Tom, ya se lo dije, ¡olvídelo!
¿Olvidarlo? ¿Cómo podría olvidarlo?
¿Qué sucedió?
- Es Rita. - ¿Rita Thornburg?
Todo lo que hice fue besarle. No significó nada.
Cállate. Ya has causado bastantes problemas.
¡Que alguien llame a un doctor!
¿Cómo iba a saber que se pondría tan celosa que haría algo así?
¡Padre, rápido, un doctor! Rita está sangrando mucho.
Déjeme verla.
Está todo bien, Helen, el coronel Owen es médico.
Usted, consiga algo de alcohol.
Dan, mire a ver si puede encontrar algo de amoniaco.
¿No deberíamos llamar al Dr. Gleeson?
Estoy seguro de que el coronel habrá tenido casos más duros en Corea.
Ábralo.
¿Estará bien, coronel?
Bien, siempre que no vuelva a cortarse las muñecas.
Oh, coronel, hay una cosa más.
No se preocupe. No lo verá en los periódicos.
Gracias, se lo agradezco.
¿Está seguro de que se pondrá bien?
Perdió medio litro de sangre. El cuerpo humano contiene 5 litros.
Así que no creo que tenga mucho de qué preocuparse.
Debo decir que fue muy impresionante cómo llevó todo el asunto.
Los scouts lo hacen todos los días para ganar insignias.
- ¿Puedo invitarle a una copa? - No, gracias. Tengo prisa.
Solo por curiosidad, coronel, ¿qué simbolizan estas?
¿Lugares donde ha estado, o cosas que ha hecho?
Un poco de ambas cosas.
¿Seguro que no quiere una copa, coronel?
Estoy bastante seguro, Sra. Curtis.
Entre.
¡Tom! - Hola, doctor.
No esperaba verte a estas horas de la noche.
Tu madre me dijo que fuiste a buscar a Dan Reasonover. ¿Le encontraste?
Le encontré.
Sí, leí el informe completo. Lo siento, Tom.
¿Qué tiene ahí? ¿Una fractura de clavícula?
No, algo más serio. Mira esto, puede que te interese.
El sexto minero en tres semanas. Tos, nausea, irritación en los bronquios.
Una vez que tienes un cuadro como este, intuyes que...
...va a empeorar antes que mejorar, si es que alguna vez mejora.
Todo puede mejorar.
El médico que no piense así debería dedicarse a vender zapatos.
¿Ves algo?
Una vez, en Alemania, trabajé con algunos mineros cerca de Essen.
Hice algunas placas. Tenían la misma formación en el lóbulo derecho.
Justo por aquí.
Si pudiera recordar exactamente...
Lo olvidé.
Pensé que podría ser gas metano, pero no es más que una conjetura.
Bueno, Pasteur hizo algunas conjeturas que hicieron avanzar todo cien años.
Sé que el gas metano se puede acumular durante siglos bajo tierra.
Pero... no es venenoso, Tom.
Y no veo cómo puede provocar estos síntomas en los hombres.
- ¿Polvo de carbón? - No con esta clase de irritación.
Leí el informe del inspector.
Se recomendó eliminar el polvo y se hizo.
Bueno, quizás quedó algo.
No es probable. Pero siempre es posible que quede algo acumulado...
...en las máquinas de corte nuevas. - Bueno, si se acumuló ahí...
Los inspectores de minas tienen muy en cuenta todo esto.
Saben que una chispa salida del pico de un minero,
...o de las tachuelas de sus botas, puede hacer explotar el gas metano,
...y tú sabes qué provocaría eso.
Haría explotar el polvo de carbón como en una reacción atómica en cadena.
No, no es el polvo. Es otra cosa, algo peor.
Necesito ayuda. ¿Hay alguna posibilidad de que dejes el Ejército, Tom?
Siempre hay una posibilidad, pero me gusta el Ejército.
Necesitamos otro doctor. Alguien joven, un buen hombre que pueda reemplazarme.
No es más que una consulta, pero en un año o dos todo esto será tuyo.
No te harás rico, pero necesito ayuda.
¿Y qué hay de lo que yo necesito?
Tienes tus manos. Tienes tu bisturí. Eso es todo lo que necesita un doctor.
También tengo un hermano muerto que dejó un cubo de carbón lleno de deudas.
¿Qué hay de ese tema? - Hay muchos tipos de deudas.
Si tuviera que elegir entre la deuda que le debo a Dan Reasonover,
...y la deuda que le debo a Coalville. - Gracias, Doc...
Pero son mis deudas, no las suyas.
¿Estás seguro que el Sr. Reasonover te dijo todo lo que había que contar?
No había nada que contar.
- ¿No culpa a Floyd? - No nombró a Floyd.
Tú sabes cómo son estas cosas, mamá.
Cuando sucede un accidente, todos se echan la culpa.
Siempre habrá quién culpe a Floyd, al sindicato o al mismo Dan Reasonover.
Mira, mamá, se terminó.
Se acabó, olvídalo.
Lo intento.
¿Qué harás en tus vacaciones, Tom?
No lo sé.
Después de Corea todo lo que quiero es dormir, comer, y reflexionar un poco.
¿Hola?
Sí.
Es para ti, Tom. La Sra. Helen Curtis.
Gracias.
Hola.
Me preguntaba si tendría algún plan especial para hoy.
Bueno, iba a visitar a algunos viejos amigos.
No sé nada de eso.
A la una, en mi apartamento.
Estaré ahí.
Tengo que llegar rápido a Pittsburg para almorzar.
Con Helen Curtis.
Así es.
Es amiga de la esposa de Floyd.
¿Qué tiene de malo?
No lo sé.
Solo tengo miedo.
Tenía aquí una bonita colección de personajes anoche.
¿Qué se celebraba? - Solo una fiesta, usted lo ha dicho.
Oh, me alegro. Parecía como si fuese su corte.
¿Puedo detectar un pequeño regusto antisocial en su actitud?
Al contrario, no podría estar más impresionado.
La última vez que vi un espectáculo como ese,
...estaba encerrado en un castillo sobre el Rin.
Aunque la verdad es que no pude fijarme mucho anoche.
A propósito, ¿cómo está la Sra. Thornburg?
¿Rita? Cuando se levantó sobria esta mañana, se sintió como una idiota.
En mi experiencia las mujeres que beben mucho...
...no son idiotas, simplemente están frustradas.
La Sra. Thornburg obviamente tiene un gran problema.
- ¿Le puedo hacer un pequeño cumplido? - Si no es demasiado pequeño.
No conseguí dormir mucho esta mañana por culpa suya.
Llamaron cuatro veces, todas mujeres, preguntando por el coronel Tom Owen.
- ¿Anotó sus números? - Les dije que yo le había visto antes.
Territorio ocupado.
¿Sabe qué? Podría ser divertido, el estar ocupados.
Podría ser.
Todas dijeron que es una lástima que no tenga consulta en Pittsburgh.
¿Alguna vez ha pensado en eso? - No seriamente.
Bueno, es un coronel. Seguramente ya ha cumplido con el Ejército.
Sabe, está comenzando a impresionarme.
Dinero, estilo, honestidad.
Debí suponer que tendría algún defecto.
Es una reformista.
¿Cómo puede decir eso sólo porque le sugiero...
...que piense en trabajar aquí en lugar de dedicar su vida al Ejército?
Pero me gusta el Ejército. Me gusta mucho.
- Deme una buena razón - Le daré una docena.
El Ejército me da seguridad. Soy un coronel, Sra. Curtis.
Setecientos setenta y siete dólares con cuarenta y ocho al mes, cada mes.
Esa no es una razón, y lo sabe.
Puede ganar diez veces más que eso aquí, cada mes.
¿Qué le hace pensar eso?
Les vio la otra noche en mi apartamento.
Los más ricos, lo mejor de la cosecha.
Y ellos le vieron a usted. Por eso llamaron.
Todos ellos acudirían, cartera en mano.
¿No es eso seguridad?
¿Esto responde a su pregunta? - No del todo.
No tiene de qué preocuparse, yo le puedo ayudar.
¿Y qué viene después? ¿Otra cabeza de alce para colgar en la pared?
Podría ser una cabeza de alce bastante atractiva.
Nadie va a coleccionarme ni colgarme en ninguna pared.
Cualquier coleccionista experimentado le diría, coronel,
...que las piezas que más cuesta cobrar siempre reciben un trato especial.
¿Cuánta experiencia ha tenido?
Bastante, quizás demasiada.
Dos veces casada, dos veces divorciada.
Pero no le traje aquí para hablar de mí.
Bueno, siga hablando. Estaba empezando a disfrutar.
Hubo una quinta llamada, de un hombre.
El Dr. Homer Gleeson.
¿Oyó hablar de él?
Diez años atrás, cuando me fui,
...todos los doctores novatos buscaban por su nombre...
...cuando trataban de encontrar un sinónimo de "ganar la lotería".
¿Qué quería? - Su número telefónico.
Es el doctor de Rita Thornburg.
Quería agradecerle el haber cuidado tan bien de ella.
También quería verle.
- ¿Por qué? - ¿Está interesado?
¿Debería?
Le arreglé una cita con él. Le estará esperando a las tres de la tarde.
La eficiencia Reasonover. ¿Así es cómo su padre hizo su fortuna?
El almuerzo está servido.
Así es como me enseñó a hacer la mía.
Bien, ha llegado a tiempo.
La clínica del Dr. Homer Gleeson.
Coronel, ¿está casado?
No, ¿y usted?
Actualmente no. Cuénteme luego cómo le ha ido.
- Lo haré. - ¿Puedo verle más tarde?
- ¿No tiene otra cosa que hacer? - No durante las próximas 24 horas.
En mi agenda hoy es "El día de Tom Owen", ¿le molesta?
- Para nada. - Entonces le veré luego.
Dr. Gleeson, el coronel Owen desea verle.
Coronel Owen, me alegro de que haya podido venir.
- ¿Cómo está usted, señor? - Espero que la Sra. Curtis le contara.
Estoy muy agradecido por lo que hizo por la Sra. Thornburg anoche.
Por favor, tome asiento. - Gracias.
- Bueno, podría haber sido grave. - Podría, pero no lo fue.
Las mujeres realmente no están hechas para beber tanto.
Se lo he explicado a la Sra. Thornburg varias veces, pero no hace caso.
A propósito, me llamó la Sra. Nelson.
La Sra. de Roger Nelson. La ha dejado impresionada.
No la recuerdo.
Ella se acuerda de usted, y eso es lo que cuenta en Pittsburg.
Es la tía de Helen Curtis. La más rica e influyente mujer de Pittsburg.
- ¿Una de sus pacientes? - Durante veinte años.
Le ha impresionado mucho la manera en que atendió a la Sra. Thornburg.
Bueno, como sabe, Dr. Gleeson,
...un doctor no debe hacer mucho para impresionar a la gente.
Bueno, yo estoy impresionado. Esta es su hoja de servicios.
Llamé a algunos amigos de Washington.
Promoción del 38 en Penn, Phi Beta Kappa,
...cuerpo médico en el norte de África, Alemania, Corea.
Cruz de Servicios Distinguidos.
Dicen que es un gran cirujano.
Soy un hombre de decisiones rápidas, coronel.
Mi socio, el Dr. Parry, se marcha para abrir su propio consultorio.
Me gusta usted y me gusta lo que dicen sus informes.
He decidido que me gustaría tenerle conmigo, como mi socio.
Me siento muy halagado, Dr. Gleeson.
¿Está interesado?
Todavía sigo en el Ejército.
La Sra. Curtis me ha dicho que quizás esté considerando un cambio.
La Sra. Curtis está suponiendo demasiado.
Piénselo, coronel Owen.
Y si decide dejar el uniforme, venga a verme otra vez.
- Lo haré. Gracias, doctor. Adiós. - Adiós.
- La Sra. Curtis me está esperando. - Entre.
Salí a la terraza varias veces buscando sus señales de socorro.
Pensaba que estaba perdido - Nunca me pierdo.
Eso es alentador. Llamé al consultorio de Gleeson.
Me dijeron que salió hace una hora. - Es cierto.
Veo que se tomó su tiempo para llegar aquí.
Me detuve por cigarrillos.
Yo tengo cigarrillos.
Prefiero los míos.
No me gusta que me hagan esperar.
Tendrá que acostumbrarse si va a rodearse de doctores.
Bueno, ¿cómo he de llamarle? ¿Coronel Owen o Dr. Owen?
Le diré lo que no me gusta: que nadie me dé órdenes.
Las personas que no saben decidirse siempre se están quejando...
...de que otra gente intenta manejar sus vidas.
- ¿No es eso lo que intenta hacer? - Coronel, solo le estoy sugiriendo...
...que se quite el uniforme y acepte la oferta que le hizo Gleeson.
¿La oferta para hacer qué?
¿Atender a un grupo de neuróticos y alcohólicos ricos como Rita Thornburg?
En el Ejército soy un doctor, que trata a pacientes reales. Aquí...
Los ricos enferman tanto como los pobres.
Claro que sí, cuando están realmente enfermos y no imaginando enfermedades.
Coronel, creo que sería muy sabio el aceptar la oferta del Dr. Gleeson.
- Si fuera sabio, no estaría ahora aquí. - ¿Y dónde estaría?
En cualquier lugar en que pudiera pensar.
¿Y en qué pensaría, coronel?
En un grupo de mineros de Essen, Alemania.
En como se veían sus pulmones en algunas placas de rayos X.
En otro grupo de mineros que viven todavía en la calle en que nací.
En la forma que sus pulmones están empezando a verse.
No suena muy agradable.
Las enfermedades de los mineros nunca son agradables.
¿Sabe cuál es su problema?
Cree que es uno de los hermanos Mayo. Y no lo es, lo sabe.
No es más que otro muchacho que trabajó para mi padre y que consiguió...
...sacar el polvo de debajo de sus uñas.
Nunca lo he negado.
Puede engañar a Rita Thornburg y a esas estúpidas mujeres,
...pero se necesita más que un uniforme, no importa lo bien que le quede,
...para engañarme a mí. - ¿Y qué se necesita?
Neuronas.
Usted y sus mineros y sus enfermedades.
Si le importaran, estaría ahí abajo ahora mismo, en Coalville, no aquí.
¿A quién cree que está engañando, coronel?
- Aparentemente no a usted. - Por supuesto que no.
Mi padre dice: "Si sabes de dónde viene un hombre,
...siempre sabrás a dónde quiere ir."
Y de donde usted viene, coronel, la gente siempre paga sus deudas.
Así es.
Así que la única posibilidad que le queda es ir con Gleeson.
No porque yo ayudé a organizarlo, sino porque es donde quiere ir.
Ahora, por favor, váyase.
He conocido a mujeres como usted en la mitad de las capitales del mundo.
Usted estuvo en todas partes, hizo todo y vio todo, tuvo todo,
...y todavía no le es suficiente. - No estoy interesada en tu diagnóstico.
No perdí tiempo,
...cogí las águilas doradas de mis hombros...
...y las cambié por las llaves de mi flamante automóvil nuevo.
Me quité la antigua pulsera de identificación,
...me la quité para siempre,
...para cambiarla por una identificación que todo el mundo pudiera ver bien,
...un pasaporte para el mundo que siempre había deseado.
Era extraño verse sin el uniforme, extraño, pero agradable.
Dr. Thomas Owen en vez de coronel. Me sonaba muy bien.
- Srta. Lasher, el doctor le verá ahora. - Gracias.
- ¿Srta. Lasher? - Sí, doctor.
Viene muy bien recomendada.
Siéntese. - Gracias.
- ¿Dónde estudió? - En Bellevue. Tres años.
Hice mi diplomatura en Nueva York. - ¿Está colegiada como enfermera aquí?
Sí. Estuve todo el año pasado en el Graduate Hospital,
...Universidad de Pennsylvania.
- ¿Penn? Esa es mi universidad. - Lo sé.
- ¿Qué experiencia tiene? - Dos años en cirugía.
Pero también puedo encargarme de tareas generales.
Bien, necesito a alguien que se maneje en los dos campos.
¿Alguna idea acerca del salario?
La agencia me dijo 350 al mes, pero eso no es lo más importante.
¿Y qué lo es?
Bueno, quiero trabajar para alguien como usted.
Para un buen cirujano.
Verá, espero ir a la facultad de medicina algún día.
¿Algún doctor en su familia?
Mi padre es practicante en el norte del estado de Nueva York.
Según su informe, su último puesto fue...
...con el Dr. Merton en Filadelfia. ¿Qué le hizo dejarlo?
Bueno, sentí que necesitaba más experiencia en hospitales.
Por eso fui al Graduate Hospital.
- ¿Edad? - Veintiséis.
¿Casada?
Coronel... Dr. Owen al habla.
Oh, hola, Helen.
Llegaron tus flores. Hicieron que me sintiera como una novia.
Y tanto, maravillosas.
Oh, sí, estoy entrevistando enfermeras.
No seas tonta, cariño. Pues claro que será fea y gorda.
Sin embargo, exijo buenas piernas.
En una hora estará bien.
Claro que llamé a mamá. Vendrá esta tarde.
Dentro de una hora entonces.
Bien, ¿por dónde íbamos? - Si estaba casada o no. No lo estoy.
¿Cómo sabía que fui a Penn?
Le investigué.
Se graduó en 1938.
- Hola, ¿Murphy? - Sí, ¿doctor?
Llame a la agencia. Dígales que el puesto está cubierto.
¿Quiere decir que estoy contratada?
¿Por qué no? Es fea y gorda, ¿no es cierto?
- Enseguida estará con usted, Sra. Owen - Gracias.
- Parece una exposición floral, ¿verdad? - Sí.
Si fuera usted, no me preocuparía, Sra. Cartwright.
- No se lo puedo agradecer bastante. - Oh, hola, mamá.
Lasher, ¿me arregla una cita para el jueves con la Sra. Cartwright?
¿Puede ser el viernes, Tom? El jueves me toman medidas para un traje.
- Sí. El viernes estará bien. - Gracias.
- Hasta el viernes entonces. - Adiós.
Siento haberte hecho esperar, mamá.
Bastante sofisticado, ¿no? - Sí.
Bien, esto...
No puedo ni decirte lo contento que estoy de que hayas venido.
Aquí, siéntate.
Y bien, ¿qué piensas?
Ya estuve antes en un despacho así. El de Floyd.
Le arruinó.
Lo que arruinó a Floyd fue que olvidó que había salido...
...de un agujero en la tierra. Quería ascender socialmente.
Yo sólo quiero una cosa, dinero.
Mira, mamá, tengo la oportunidad de ganar el premio gordo.
Un montón de gente con dinero cree que soy un tipo especial.
Como tengo el patrocinio adecuado, piensan que soy mejor que la media.
Eres mejor que la media.
Bueno, no lo soy, pero para cuando lo averigüen, ya tendré lo que quiero.
Entonces ya no importará.
Eso no es lo que piensas. Solo es lo que dices.
¿Cómo sabes lo que pienso?
Soy tu madre.
Cuando Floyd murió, ¿cuánto le debía al Sr. Reasonover?
Nada. Te lo he dicho docenas de veces, Floyd...
Todo esto no tiene que ver con Floyd. - ¿Con qué entonces?
Con el agujero en la tierra del que hemos salido.
No hay dinero suficiente en el mundo para llenarlo.
Yo lo voy a intentar.
Cuando eras un niño,
...cuando me dijiste por primera vez que querías ser médico, fui tan feliz.
Pensé, un médico es como un sacerdote.
Mi Tom será médico.
Podrá ayudar a la gente.
Será como... - ¿Como el Dr. Scobee?
¿Viviendo en una casa en la colina, a la sombra de la taberna,
...con un puñado de "gracias" para pagar las facturas?
Oh, no. Ya pasé mi tiempo en la mugre. Ahora he salido.
Tengo una oportunidad para algo mejor y la voy a aprovechar.
Muchas cosas parecen buenas hasta que las tienes,
...sobre todo las mujeres caras.
Si te refieres a Helen, mamá, no sabes de lo que estás hablando.
Ojalá pudiera creerte.
No hay dinero que pueda tapar esos agujeros en la tierra de donde salimos.
Solo se pueden llenar de una forma.
De la forma en que Floyd llenó el suyo.
- Buenas noches, doctor. - Buenas noches, Ada.
Me alegro que haya podido venir. Esperaba que...
Y otra cosa, no puedo decidirme por quién está diciéndome la verdad,
...el doctor de Viena o el doctor de París.
Me duele aquí. Sobre todo cuando llueve.
Dígame, doctor, ¿qué cree que puede ser?
Bien, en mi primera clase en la facultad de medicina, Sra. Norton...
- Sí, doctor. - El profesor nos dijo que nunca...
...diéramos consejos médicos en las fiestas.
De todas formas, si no le importa concertar una cita,
...estoy seguro que podremos zanjar la discusión entre Viena y París.
Oh, gracias, doctor, muchas gracias.
¡Helen, Helen! Pienso que es maravilloso.
No es como todos esos otros doctores que te dicen que no te pasa nada...
Asegúrese de concertar una cita para su madre.
El Dr. Owen es muy bueno con la artritis.
- Lo haré. Buenas noches. - Buenas noches.
La batalla de las Ardenas no fue nada comparado con esto.
¿Va a terminar alguna vez esta epidemia de fiestas?
Cariño, todos mis amigos quieren conocerte.
Lunes, fueron los Truesdales.
Martes, los Nicolletis. Anoche, tus tías.
¿No puedo verte nunca a solas?
Cariño, estamos solos.
¿Sabes? Creo que ya has bebido bastante.
¿Quién lo dice?
Tu doctor, ese lo dice.
Cuando quiera tu consejo profesional, te lo pediré.
He dicho que ya has bebido bastante.
Llevo mucho viviendo así como para que alguien empiece a darme órdenes,
...incluso aunque sea un profesional.
- Solamente digo que has bebido mucho. - Puede que sí.
Piensas que mi vida es como una noria. Lo es.
Y te mareas dando vueltas y más vueltas,
...y nunca te puedes bajar.
Por eso bebo.
Bebes porque eres insegura.
Puede que lo sea, pero me gusta lo que soy y hago.
A mí no.
En ese caso, es mejor que te busques otra noria.
Helen, no discutamos.
Yo tampoco quiero discutir.
Entonces, ¿concertamos una especie de armisticio?
Estoy dispuesta a declarar una tregua si tú quieres.
Seis quilates, esmeralda tallada, acabado en platino.
Estoy seguro que le encantará, doctor.
- Un tal Dr. Crowley desea verle. - ¿Dr. Crowley? ¿Quién es?
- Dice que le conoció en Europa. - En un segundo.
Bien, le enviaré un cheque.
Muchas gracias. Que tenga mucha suerte.
Gracias.
- ¿Dr. Owen? - Pase, pase.
¿No me recuerda? Jim Crowley.
- ¿Crowley? - Sargento Crowley.
Estaba en su unidad. Estuve en Italia. - Oh, claro, claro.
Bien... ¿Qué le trae por aquí?
Bueno, ahora soy médico. La última vez que le vi sólo era un estudiante.
Médico, ¿eh? Bien, enhorabuena. Siéntese.
- Gracias. - ¿Ejerce en Pittsburgh?
No, en Filadelfia.
Es todo lo que he estado haciendo desde que me licencié. Ejercer.
Trabajé ocho meses en casas de caridad.
Bueno, es una buena experiencia.
Algunas veces me preguntaba, experiencia para qué.
No es fácil empezar.
Doctor, yo...
No quiero abusar de su amabilidad, pero necesito trabajo.
Estaría muy agradecido si tuviera la oportunidad de trabajar con usted.
Tengo mi licencia de Pennsylvania...
Sé por lo que está pasando, créame,
...y puede que no dentro de mucho pueda ayudarle, pero ahora mismo...
Verá, no es una cuestión monetaria.
Quiero decir que el dinero no es lo más importante.
Es simplemente la posibilidad de trabajar con usted.
Bueno, gracias por el interés, Crowley.
Le diré algo. Déjeme pensarlo. Veré cómo puedo solucionarlo.
¿Le puedo localizar por teléfono?
Sí, señor.
Déjele el número a la Srta. Lasher, ya le llamaré.
- Lo haré. - Me alegro de haberle visto, Crowley.
Gracias.
¿Ha habido suerte?
Oh, me temo que no mucha. Muchas gracias.
El Dr. Owen le recordaba, ¿verdad?
Oh, sí. Sí, por supuesto.
¿No le pidió que dejara su número de teléfono?
- Bueno, sí que lo hizo, pero pensé... - Es mejor que lo deje.
Cuando el Dr. Owen dice que va a hacer algo, puede estar seguro de ello.
Puede confiar en mi palabra. Le conozco.
Es muy amable de su parte el que se tome tanto interés. Gracias.
¿Dónde podemos localizarle, Dr. Crowley?
Oh, me alojo en el "Y".
No sé qué número tiene. - Ya lo buscaré. Adiós.
Gracias.
- ¿Martini? - Me encantaría.
Enseguida salgo. Cariño, ¿fue Joyce Fenton a verte hoy?
Sí, vendrá mañana para un chequeo.
Ciertamente se te ve radiante y feliz esta noche.
Bueno, me siento bien.
Ahora, después de un día largo y duro, las fantasías de un doctor van...
...hacia pensamientos como una tranquila y romántica cena.
¿Estás de humor para velas y rincones oscuros?
No tengo nada en contra si la ocasión es la adecuada.
Por las velas, los rincones oscuros, y la ocasión adecuada.
¿Algo va mal? - ¿Qué hay en la bebida?
Ginebra, vermut, cubitos de hielo. Una nueva forma de hacerlo, ¿por?
Es un anillo.
Probablemente de alguno de esos cubitos de pega de tu última fiesta.
Te prepararé uno nuevo.
Hazlo exactamente igual que este.
Ginebra, vermut y diamantes.
Es hermoso. Sencillamente hermoso.
Bueno, ya sabes, tiene truco.
Un esforzado doctor no puede permitirse estas cosas a cambio de nada.
Quiero que te cases conmigo.
Me encantaría casarme contigo.
Eso si estás seguro de querer a una persona mimada y egoísta.
Hay muchas cosas que no sabes de mí. - ¿Qué más hay que saber?
No sabes nada sobre los hombres con los que me casé y con los que casi me casé.
Centrémonos en el hombre con el que te vas a casar.
Por supuesto, cariño, también tengo algunas virtudes.
Toco el piano como un niño de nueve años.
Tomarás unas cuantas lecciones más.
Y hablo un francés que hace que el camarero te incremente un 20% la cuenta.
¿Algo más?
Y te quiero.
- Buenos días, Lasher. - Buenos días.
Bien, ¿qué tenemos en la agenda de hoy?
- La Sra. Allison... - Gastritis aguda.
- La Sra. Broder... - Estreñimiento.
- La Sra. Pinkley. - Colitis.
Todo bonitos nombres para una indigestión.
Podrían curarse ellas mismas con solo diez céntimos de bicarbonato.
Doctor, hay algo que querría preguntarle.
- Claro. - Es sobre el Dr. Crowley.
¿Crowley? Ah, sí, el sargento.
¿Le conocía de antes?
No. Simplemente me lo encontré en recepción después de su entrevista.
Hablamos. Y luego le vi de nuevo...
...cuando iba a comer, y comimos juntos.
- Es atractivo, ¿no? - No es un cirujano en busca de trabajo.
Es mucho más profundo e importante. Solo que no se lo pudo decir.
¿No pudo decirme el qué?
Que si no fuera por usted, no habría vuelto a la medicina.
¿Qué tengo yo que ver con eso?
Cuando se graduó como doctor y vio cómo funcionaban las cosas,
...los médicos más preocupados por el dinero que por la medicina,
...él quiso abandonar.
Si se desilusionó tan fácilmente,
...en primer lugar no debió haberse graduado como doctor.
No, se equivoca. Siempre quiso ser un doctor,
...pero en sus propios términos. En los términos correctos.
Y coincidir con usted en el Ejército y verle trabajar...
...le recordó lo mucho que deseaba ser doctor.
Me habló de aquella época en Anzio,
...cómo le habló a los hombres, cómo les infundió confianza.
No se podía hacer nada más, así que les hablaba.
No sabía que llegara a convencer a nadie.
Cambió la forma de pensar de Crowley.
Se dio cuenta de qué significa ser un doctor de verdad.
Y cuando se licenció, volvió a ejercer.
Yo...
Sé que no tengo derecho a molestarle con esto,
...pero es sólo que me parece, que si alguien desea tanto ser cirujano,
...al menos debería tener una oportunidad. Él confía en usted.
Le admira tanto.
Bien, si sé de una vacante, estaría encantado de...
Bueno, he pensado en algo.
Creo que puede que le demos trabajo a su Dr. Crowley.
Póngame con el Dr. Scobee, ¿quiere?
¿Seguro que no tiene ningún interés en este joven, Lasher?
En absoluto. Ya se lo he dicho.
Un momento, por favor. Aquí tiene al Dr. Scobee.
Gracias. Hola, Doc. Soy Tom Owen.
Creo que he encontrado a alguien para el trabajo del que hablamos.
Por supuesto, es competente. Tiene una buena experiencia.
También necesita el trabajo.
Sí, es joven.
Ha encandilado a mi enfermera. Su nombre es Crowley, Jim Crowley.
Le diré que vaya a verle. Creo que le gustará.
En absoluto. Encantado de hacerlo, Doc. Adiós.
El Dr. Crowley estará muy agradecido si todo esto funciona.
Debería. Llámele por teléfono y dígale que vaya a ver al Dr. Scobee.
Sí, doctor.
Muy bien, puede abrocharse la camisa. Creo que estas pastillas valdrán.
Quiero que se tome una cada tres horas.
¿Es el nuevo ayudante del Dr. Scobee?
Sí, totalmente nuevo.
¿Cuánto le debo por ellas?
Las pastillas son por cuenta de la casa, con una condición.
¿Cuál es?
Que vuelva la próxima semana y me deje ver qué tal le han ido.
Lo haré, Doc. Es agradable tenerle en Coalville.
Gracias, Pete. Un placer.
- Nos vemos, Doc. - De acuerdo.
- Hasta pronto. - Adiós.
Pase.
Espero que no le importe que me presente de esta manera.
¿Importarme? Es un placer.
Quería ver cómo le iba.
Bueno, según el Dr. Scobee, lo estoy haciendo bien.
Llevo exactamente dos días en el trabajo,
...y he tenido una fractura simple, dos tosferinas, un sarpullido...
Supongo que sueno algo tonto.
- No, suena bien. - Bueno, todos son maravillosos.
El Dr. Scobee, el Dr. Owen, usted...
Bueno, ¿qué es esto?
Anatomía de Gray y el libro de patología de Bell.
Los envía el Dr. Owen como un regalo de buena suerte.
- ¿Cómo se lo podré agradecer? - Sólo haciendo lo que hace.
Y este es de mi parte.
¡Bueno!
¡Un abridor de cartas! - Todo doctor debería tener uno.
Úselo así,
...golpeando en los dedos para remarcar síntomas graves e impresionarles.
¿También abre cartas?
Sólo cuando contienen cheques.
Esto y el escalpelo. Estoy en marcha.
"Parece que las únicas dos personas sorprendidas...
...del enlace de Helen Curtis y el Dr. Thomas Owen...
...son Helen Curtis y el Dr. Thomas Owen."
¿Es cierto?
No hace falta que suenes como el fiscal del distrito, Dan.
Claro que es cierto. Íbamos a decírtelo esta noche.
Es mejor que te cuente algo antes. Ya sabes lo que Helen significa para mí.
Haría cualquier cosa para que fuera feliz.
No sabes dónde te estás metiendo.
- Me arriesgaré. - No tienes ninguna posibilidad.
No es fácil para uno decir estas cosas acerca de su propia hija,
...pero te destruirá de la misma forma que destruyó a los otros.
Su patio trasero está lleno de huesos de exploradores.
- No me importan los otros. - A mí tampoco.
Todo lo que querían era su dinero. Puede que sea todo lo que puede ofrecer.
Cuando tenía 21 años, le di una fortuna.
Los parásitos de los dos continentes revoloteaban como abejas en un panal.
Estoy interesado en tu hija, no en su dinero.
Puede que ahora no.
Pasa algo divertido con el dinero, es muy fácil acostumbrarse a él.
No quiero que seas como los otros, Tom.
Quiero que seas un hombre con una profesión,
...no el marido de una ricachona.
Mira, soy doctor. Siempre seré un doctor, no importa con quién me case.
¿Estás seguro?
Cuando volviste tenías una buena reputación. ¿Qué eres ahora?
Tan solo uno de los traficantes de pastillas caras de Gleeson.
- ¿Qué tiene que ver Gleeson con esto? - Puede que más de lo que piensas.
No dejaría ni que me operara un padrastro. Y si no vas con cuidado,
...nadie con un poco de respeto por la profesión médica confiará en ti tampoco.
Ella se pondrá en tu contra, cuando nadie te quiera,
...porque no quedará nada del Tom Owen con el que se casó.
Crees que elegiste a Helen por lo que es, no por lo que tiene.
Pero lo que es puede herirte, puede heriros a los dos.
No dejes que te cambie. Te estoy avisando.
Me voy a casar con ella, no importa lo que me digas.
Espero que funcione, Tom.
En serio que lo espero.
El gran desfile continuó.
Recomendado por Helen Curtis, era la nueva mascota de la sociedad.
Se convirtió en un distintivo de clase el ser paciente del Dr. Thomas Owen.
A veces me acordaba del Juramento Hipocrático.
"Juro por Apolo el Médico...
...que efectuaré el tratamiento que, de acuerdo con mi juicio y habilidad,
...considere más beneficioso para mis pacientes."
Me hace cosquillas.
Por el beneficio de mis pacientes, los pacientes de Gleeson.
Pero cuando me siento muy alterado, trato de recordar una cosa,
...mi cuenta bancaria.
Me temo que tendrá que dejar el tabaco.
No, de verdad, ¿estoy bien?
Solo necesita algo que le relaje un poco esos nervios.
Oh, siento haberle causado todos estos problemas, Tom.
Ningún problema en absoluto, Lucille, si he conseguido tranquilizarla.
Ciertamente lo ha hecho.
Encantado de haberle podido ayudar. Ahora ya puede vestirse, Lucille.
¿Le veré en la fiesta de Sutton la noche del viernes?
- Helen me dijo algo de eso. Sí. - Genial.
Y espero que me reconozca con la ropa puesta.
¿Encontró algo malo en el examen de la Srta. Grellett?
- No había nada que encontrar. - Me lo figuraba.
Los extremos a los que se llega para llamar la atención.
Y ella consiguió mi atención. Le costó 250 dólares.
Crowley, perdona por haberte hecho esperar.
Lo comprendo. Los pacientes son lo primero.
Bueno, ¿cómo te va con Doc Scobee?
- No puedo quejarme. - Estaré contigo en un minuto.
- De acuerdo. - Sólo déjame rellenar esta receta.
Perdón, doctor. La Srta. Rogers vendrá en unos minutos a por sus vitaminas.
Le dije que le vería. - De acuerdo.
Esto es para la Srta. Grellett. Una cada tres horas.
¿Lo mismo? ¿Píldoras para el dolor de cabeza?
Las conoce. Dígale que la llamaré por la mañana.
Sí, doctor.
Bueno, si las píldoras les hacen felices, les daré píldoras.
La mayoría de ellos solo sufren de una cosa, demasiado tiempo libre.
Una dolencia que mis pacientes no pueden sufrir.
Si crees que no practico verdadera medicina, ¿por qué no lo dices?
Oh, yo no hablaba de ti, hablaba de mis pacientes.
Por supuesto, ya sabes cómo son los pacientes en una ciudad pequeña.
Esperan que un doctor sea algo más que un doctor.
Esperan que sea un sacerdote, un abogado, o incluso un banquero.
En cierto modo, solo en cierto modo.
Por supuesto, no se parece a nada de todo esto.
Pero me hace sentir bien.
Y me gusta. - Estarías loco si no te gustara.
Mírame. Prescribiendo píldoras para el dolor de cabeza,
...inyecciones de vitaminas, curas para la resaca...
Oh, bueno, ¿qué puede importar eso mientras los cheques tengan fondos?
- Bueno, si es lo que piensas... - Es lo que pienso de todo esto.
Bueno, ¿qué me contabas por teléfono sobre algo de los mineros?
Bien, el Dr. Scobee dijo que una vez estuviste viendo sus placas.
Aquí tengo algunas que me gustaría que vieras,
...pero no quisiera quitarte demasiado tiempo.
Estaré encantado de echarles un vistazo.
¿Sí? - La Sra. Hardy le espera, doctor.
- Un segundo. - Me temo que vine en mal momento.
Bueno, será mejor que me acerque a Coalville...
...y examine a los mineros.
¿Te viene bien mañana?
Bien, podría quedar con algunos hombres sobre las cuatro y media.
¿Qué tengo después de las cuatro y media?
- La Srta. Cartwright tiene visita. - Bien, pásela al viernes.
Estaré allí mañana. - Muchas gracias.
Haré todo lo que pueda para ayudar a Doc Scobee.
Lo sé. Gracias.
Esta Srta. Grellett, resaca crónica sería mi diagnóstico.
¿Qué va a prescribirle, doctor? ¿Alcohólicos anónimos?
Yo me ocuparé de las recetas. Anote gastritis aguda.
- Muy bien, doctor. - Tom.
¿Haces algo mañana al mediodía? - Creo que no.
Walter Ross viene de Nueva York, y me preguntaba...
...si quisieras quedar en el club y jugar al golf con él.
A él le gustaría hablar contigo...
...acerca de los acuerdos sobre los honorarios de consulta que te dije.
Voy a estar fuera de la ciudad. - Estaré encantado.
Lasher, he quedado para ver a algunos pacientes de Crowley...
...en Coalville mañana a las cuatro y media. Recuérdemelo, por favor.
No lo olvidaré, doctor.
Tom, Tom, siento tanto el retraso. Enfermera, hágase cargo de Pinky.
- Sí, Sra. Rogers. - Pinky, eres una buena chica.
El retraso fue por culpa de Pinky. - No hay problema, Sra. Rogers.
George está de acuerdo en que soy demasiado rápido.
- Más suerte la próxima vez. - Bueno, gracias.
A decir verdad, Tom, yo podría revolucionar...
...la práctica de la medicina...
...prescribiendo una fregona y un libro de instrucciones...
...a cada mujer neurótica que me viniera a hacer una consulta.
Dejarían de tener esos síntomas en poco tiempo.
Sí, está aquí mismo.
Es para usted, Dr. Owen. - Oh, gracias, George.
¿Hola? Oh, hola, cariño.
Me coges justo cuando salíamos. ¿Qué pasa?
Bueno, le duele el estómago. Le duele mucho, y no puedo localizar a Gleeson.
No, creo que es importante.
Bueno, ponle una bolsa de hielo. Enseguida acabo.
Soy el Dr. Owen. Póngame con mi despacho, por favor.
Lo siento, Walter. Creo que tendremos que olvidarnos de la partida de golf.
- Oh, ¿algo importante? - Oh, no lo creo.
¿Hola, Lasher?
Mire a ver si localiza al Dr. Gleeson.
Dígale que le reclaman en casa de la Sra. Nelson enseguida.
Yo salgo para allí ahora.
Bueno, llama a Crowley y dile...
...que no podré verle en Coalville hoy.
Estábamos a punto de tomar el té cuando le sobrevino el ataque.
Ya los había tenido anteriormente. Y no quiso que llamara.
Bueno, ¿qué le ocurre, Sra. Nelson?
- ¿Dónde está Homer Gleeson? - Vendrá en un momento.
¿Qué es todo este jaleo? Es solo un dolor de estómago.
Bien. Acabemos con él.
¿Desde cuándo tiene estos dolores?
- Desde hace una hora. - Ya veo.
Aspire hondo, por favor.
Otra vez.
Ahora, váyase. Ya se ha divertido. Tengo que dormir un poco.
Para prevenir, mejor será sacar unas radiografías en el hospital.
Odio a las personas que llaman al médico por cualquier tontería.
No me moveré de esta habitación hasta que Homer Gleeson lo diga.
Me temo que no podemos esperar al Dr. Gleeson.
Si Tom dice que es mejor que vayas al hospital, entonces deberías ir.
Ya tuve estos ataques anteriormente y los superé.
Entonces será mejor que le ponga una inyección.
En pocos minutos estará dormida. ¿Prefiere eso?
Está bien, joven. Iré.
Pero más vale que se asegure de que Homer Gleeson esté esperando...
...cuando yo llegue.
No permitiré que se me acerque otro doctor.
Estará allí, Sra. Nelson. Se lo prometo. Prepare sus cosas.
Tom, ¿esto es serio?
Eso me temo.
- Pero la tía Mae ya pasó por esto... - Llegué lo mas rápido que pude.
¿Qué es lo que tiene la Sra. Nelson? - Obstrucción intestinal.
¿Estás seguro?
Lo sabremos pronto, en cuanto veamos las radiografías.
Llamaré a una ambulancia. - Tom, si es lo que crees que es...
Entonces es importante. Necesitará que la operen inmediatamente.
¿Hola, Lasher? Mande una ambulancia para la Sra. Nelson, por favor.
Y pida una cirugía exploratoria para las nueve.
RECEPCIÓN
- No tienes mucho tiempo, Homer. - No.
No puedo hacerlo. - ¿De qué estás hablando?
No puedo, Tom. Es muy peligroso.
Ya viste las radiografías. Necesita que la operen ahora mismo.
Lo sé, Tom, pero la verdad es...
...que no he hecho una operación tan importante en diez años.
El Dr. Parry hizo todas mis operaciones.
No estoy en condiciones.
Hazlo por mí.
Tú puedes hacerlo.
No sé, Homer. Es tu paciente.
Confía en ti.
Sí, pero yo... Yo no confío en mí mismo.
Ya te he dicho que el Dr. Parry solía realizar todas mis operaciones.
No estoy preparado para realizar una operación delicada como esta.
Estamos preparados, doctor.
No había vuelta atrás.
Practiqué una incisión baja en la línea media y de repente me di cuenta...
...que no era oro o plata lo que atravesaba.
Era solo carne, como la de cualquiera.
Ese cuerpo en la mesa no era la Sra. Nelson, sino solo otra mujer.
¿Tú que crees? ¿Es suficientemente larga la incisión?
No demasiado.
Sutura.
Su latido era fuerte, pero su respiración era forzada.
Tenía que trabajar más rápido. Iba a tener que extirpar.
Casi había terminado.
Quedaba solo un paso. Suturé por encima de las grapas.
Las retiré, y cerré la pared abdominal.
Había terminado.
Bien, creo que podemos publicarlo ya en el boletín de palacio.
La emperatriz vivirá.
Saldrá de la anestesia pronto.
Me gustaría estar allí.
Es mi paciente.
Ella confía de mí. Entiéndelo.
No quiero que piense que no he participado en la operación.
- Bueno, los dos trabajamos en ello. - Exacto.
Hiciste un buen trabajo, Tom, y no quiero quitarte mérito.
Eso sería absurdo. Pero ella es importante.
Lo mejor para la clínica, y para nosotros dos,
...sería que la confianza de la Sra. Nelson no se alterara.
¿Quieres que piense que tú hiciste la operación?
- ¿Por qué no? - No es muy ético.
Ética es una palabra que no está en el vocabulario de la medicina.
Estamos en el negocio, Tom, y queremos seguir en él, ¿no?
- Sí, está claro, pero ¿no crees...? - Yo me encargo de esto.
Tengo mucha experiencia en asuntos de este tipo.
- Haz lo que creas que es mejor. - No lo lamentarás.
- Buenas noches, doctor. - Buenas noches, Lasher. Es tarde.
¿Cómo vuelve a casa?
- Siempre hay taxis en la entrada. - Oh, yo la acerco.
- No quiero molestar. - No sea tonta.
No sé cómo se hubiera podido hacer esta operación sin usted.
Yo no hice nada, ninguna enfermera hubiera podido hacer nada.
Ahora hay toda clase de enfermeras. Yo tengo una de las buenas.
Hay toda clase de médicos también.
Dejemos nuestra mutua admiración solo para nosotros, ¿quiere?
Mi padre pensaba de la misma forma, excepto que él siempre cambiaba de tema,
...y decía: "Vamos a tomar un café".
¿Vamos?
Está bien.
"Jordan y Burrows, Bacteriología."
"Lester Sharp, Introducción a la citología."
Con este siempre me atascaba en la universidad.
Lo odiaba.
¿Sabe? Tiene una buena biblioteca aquí.
Empiezo a entender por qué ayudó el tenerla en esa sala de operaciones.
Estaba asustado, ya sabe. Muy asustado.
¿Ha leído la biografía del Dr. William Osler?
No desde la facultad de medicina, ¿por qué?
Él también estaba asustado...
...siempre que tenia que realizar una operación difícil.
Los españoles tienen una frase para esto.
Sudando la gota gorda.
Debo haber perdido tres o cuatro kilos.
Fue una de las operaciones más magistrales que he visto en mi vida.
No era la cirugía lo que me preocupaba.
¿Entonces qué era?
El paciente. Sabe quién era, ¿verdad?
Por supuesto, la Sra. Nelson. ¿Qué pasa con ella?
¿Que qué pasa con ella?
Suponga que es una modista y un día...
...entra una duquesa en su tienda y dice: "Hágame un vestido".
Lo ha conseguido. Tiene la vida resuelta.
- Pienso que lo hizo muy bien. - Hasta la fecha, solo éramos una moda.
Una atracción, una diversión para la hora del cóctel.
Esta operación a la Sra. Nelson nos hará ascender hasta lo más alto.
¿Hasta lo más alto? ¿Está bromeando?
- ¿Por qué? - La gente como la Sra. Nelson...
Pacientes ricos que le convierten a uno en un cirujano de éxito.
Mire, la vida real no es como un capítulo del libro del Dr. Osler.
Lleva suficiente en esto para saber que el éxito de un médico...
...no está en cómo trate sino en a quién trate.
Lo siento, doctor. Creo que no llevo el tiempo suficiente.
Bueno, ¿qué tenemos aquí? ¿Una enfermera con ideales?
Mi padre me enseñó a creer que todos tenemos unos.
¿No puede ver que usted no necesita a la Sra. Nelson o a Gleeson?
¿No se da cuenta de que no tiene por qué convertirse en un cirujano fantasma?
¿Un cirujano fantasma?
¿Cómo llamaría a lo que pasó esta noche,
...permitiendo que Gleeson mintiera a la Sra. Nelson,
...dejándola creer que él hizo la operación?
Bueno, yo ayudé a Gleeson.
Somos socios. Si él quiere todo el crédito, déjele que se lo lleve.
Lo importante es la Sra. Nelson. Está viva, ¿o eso no importa?
Por supuesto que importa. ¡Pero usted importa más!
No he visto a todos los cirujanos del mundo,
...pero he visto bastantes como para reconocer a uno bueno.
Y cirujanos como usted no son muy frecuentes, la verdad.
Es un buen doctor. Y todo lo que necesita son sus manos.
Manténgalas limpias. - Eso intento.
No lo conseguirá, no del modo en que está actuando.
Buenas noches, doctor.
¿Qué está haciendo?
- Me marcho. - ¿Se marcha?
No he podido dormir esta noche.
Después de irse, estuve pensando en lo que dijo.
Y en lo que estaba ocurriendo en este salón de belleza.
Si esto es lo que quiere... - Debe de haberme malinterpretado.
No lo creo. Por eso me voy.
Tal vez un aumento de sueldo le haga cambiar de idea.
Usted cree que el dinero lo soluciona todo.
El dinero no tiene nada que ver. - ¿Ha encontrado otro trabajo?
- No. - ¿Dónde va a ir?
Pensaba hablar primero con el Dr. Crowley.
Quizá pueda darme un trabajo en su consulta.
¿La consulta de Crowley?
La creía demasiado lista para un numerito tan viejo.
¿No sabe por qué hombres como Crowley lo hacen?
Porque les asusta la competencia.
Se refugian en sus madrigueras y les llaman pequeñas ciudades,
...porque creen que allí serán más necesarios que en la gran ciudad.
Y es cierto. Es más necesario en Coalville.
Solo en su imaginación y en la de Crowley.
Las ciudades pequeñas son iguales que las grandes, salvo en una cosa.
Tienen menos de todo. - Tienen suficiente para mí.
La única diferencia entre los pacientes de Crowley y los míos...
...es que los míos pagan más.
Siento que lo vea de ese modo.
Dependo de usted, Lasher. No puede abandonarme.
¿Qué será de la consulta y de mis pacientes? ¿Y de mi agenda?
Ya he repasado toda su agenda con la Srta. Murphy.
Ya verá como está capacitada para hacerse cargo de todo.
Me da igual Murphy. ¿Qué pasa conmigo?
Estoy segura de que no tendrá problemas, Dr. Owen.
No puede hacer nada para que cambie de opinión.
Déjeme, por favor. - No hasta que comprenda...
Tom, tengo que hablar contigo. ¿Tienes un momento?
Ahora mismo. Espéreme aquí.
- Vengo del hospital. - ¿Cómo está la Sra. Nelson?
Bien. No le gusta la habitación, no soporta la comida,
...odia a las enfermeras y quiere saber cuándo podrá irse a casa.
Todo indica que se está recuperando bien.
Son buenas noticias.
Tengo noticias aún mejores.
Va a pagarnos unos honorarios de 10.000 dólares.
- Bromeas. - No bromeo. Y la mitad es tuya.
Soy un hombre que mantiene su palabra.
Te ofrezco una asociación al cincuenta por ciento.
¿Y bien? ¿Qué dices?
¿Qué puedo decir?
Te lo has ganado.
- ¿Lasher? - Se ha ido.
Hola, cariño.
Creía que aún estaba aquí. Tenía que hablar con ella.
Seguro que ha dejado alguna dirección.
¿Por qué se ha ido? - Ha encontrado un trabajo mejor.
Pensaba que no existían trabajos mejores. Te era de mucha ayuda.
Es difícil encontrar buenas enfermeras.
¿Por qué no le ofreciste un aumento?
No le interesa el dinero.
¿Se trataba de algo personal?
¿Qué insinúas, Helen?
Sé que anoche te fuiste del hospital con la Srta. Lasher.
Así es. La llevé a casa.
Te estuve llamando hasta las dos de la madrugada.
Estuvimos hablando de la operación.
- ¿Pretendes que me lo crea? - ¿Por qué no?
¿Por qué no me llamaste al acabar la operación? Es mi tía.
¿O pensabas que no estaría tan interesada como tu enfermera?
Era muy tarde y estaba cansado.
Ni era tarde ni estabas cansado para hablar con la Srta. Lasher.
Hoy ha sido un día muy largo. Lo discutiremos en la cena.
Tom, cuando te conocí, pensé que necesitabas mi ayuda.
Nunca dije que no estuviera agradecido.
No es solo gratitud lo que quiero.
- ¿Qué es lo que quieres? - Te amo, y estoy celosa.
No tienes que estar celosa de nadie.
Cariño, he hecho una gran inversión sentimental en ti.
No quiero perderla. - No estás perdiendo nada.
Entonces, ¿por qué no actúas como si me amases?
Disculpad.
- Buenos días, Homer. - Buenos días, Helen.
¿Te lo ha contado? - ¿El qué?
Acabo de ofrecerle una asociación al cincuenta por ciento.
Owen y Gleeson. Gleeson y Owen.
Owen y Owen.
Aún no he decidido si ir a recuperarme a Francia o al Norte de África.
Tía Mae, siéntate, por favor.
Jovencita, me ha costado seis semanas tenerme de pie,
...y pretendo permanecer así un rato.
Especialmente, en una fiesta en mi honor.
Tom, ven un momento. - Voy, ¿qué sucede?
Señoritas, ¿les importaría dejar libre a este joven un momento?
Prometo que se lo devolveré. - Disculpen, por favor.
Se está volviendo tan difícil hablar con él como verle en su consulta.
No para usted, Sra. Nelson. Todo lo que tiene que hacer es llamar.
No quería interrumpirle la función. Lo estaba haciendo muy bien.
Es mi buena mano con los pacientes.
Su tía es asombrosa.
Es afortunada. Tiene un médico maravilloso.
- Gracias. Gracias a Dios. - ¿Por qué?
Porque no es usted uno de esos médicos que siempre te están diciendo...
...en tono zalamero el buen aspecto que tienes.
Es una de las cosas que no puedo soportar de Homer Gleeson.
Por suerte tiene muchas buenas cualidades.
Dígame una.
- Es un cirujano de primera clase. - ¿Lo es?
He esperado seis semanas para decirle esto.
Gracias por salvarme la vida.
Fue el Dr. Gleeson.
Ya ha demostrado ser un cirujano brillante.
No intente probar que es un mal mentiroso.
¿No lo podríamos discutir en otro momento?
Sí, podríamos. Pero prefiero hacerlo ahora.
Cierra la puerta, Helen.
Averigüé que fue usted y no Gleeson quien me operó.
Hay cirujanos más familiarizados con ciertos tipos de operaciones.
Algunos saben más de otras materias, pero eso no significa...
Sí que lo hace.
Significa mucho.
Fui educada en la creencia de que las simples reglas de la honorabilidad...
...incumben por igual a todos los seres humanos.
No veo razón para no incluir a los médicos.
Homer Gleeson ha sido mi médico durante mucho tiempo.
Durante años se lo he recomendado a mis amigos.
Durante años pensé que nos atendía usando todo su talento.
Ahora sé que es un farsante.
Ha estado usando el talento de otros hombres.
¿Crees que tus amigos y tú no habéis recibido un tratamiento correcto?
Prefiero que el Dr. Owen responda a eso.
No veo que tenga nada de lo que quejarse, Sra. Nelson.
La grosería no es la solución a un problema ético.
Aún es joven. Ha cometido un error de juventud.
Quería conseguir algo y se olvidó de su honradez.
Si me hubiera parado a pensar en mi honradez en aquel quirófano,
...hoy no estaría viva, Sra. Nelson.
¿Y las demás operaciones que ha hecho para Gleeson desde entonces?
Esos pacientes están tan vivos como usted.
- ¿Saben por qué? - ¿Y eso qué importa?
Le estoy preguntando al Dr. Owen.
Claro que me alegro de estar viva. Igual que el resto de pacientes.
Pero esa no es la cuestión. - ¿Y cuál es?
Es deshonesto. Es como mentir bajo juramento.
Es hacer trampa, Dr. Owen. Y usted lo sabe.
Me da igual cómo lo llame. Es salvar vidas, y es mi trabajo.
- Estoy de acuerdo con Tom. - Dr. Owen, una llamada urgente.
Gracias. ¿Diga?
¿Una explosión? ¿Cuándo?
Hace diez minutos. Tom, necesitan ayuda.
¡Otra vez!
Voy para allá.
Ha ocurrido un accidente en la mina. Volveré luego.
¡No se acerquen!
¡Dejen libre el paso!
¿Qué ha pasado?
Estaban abriendo una galería en el tercer nivel. Había gas y estalló.
Ve a ayudar a Scobee. Voy a echar un vistazo.
- ¿Se pondrá bien, doctor? - Se pondrá bien.
Tom.
Estoy bien, mamá.
Pero Pete y un par más han quedado atrapados.
El Dr. Crowley y su enfermera están abajo intentando ayudarles.
Usted quédese aquí. Voy a bajar.
Bien, Tom.
No podemos ir más lejos.
La vibración podría echarlo todo abajo.
- ¿Cuántos muertos? - Cuatro.
Y los que encontremos a partir de ahora.
- ¿Dónde está Crowley? - Dentro.
Acaban de entrar. - Esto no aguantará mucho más.
¡Tom! ¡Tom!
Ahí dentro quedan tres. Les he dado morfina.
¿Se les puede trasladar?
Podemos sacar a dos, pero a Pete lo dudo. Dame el botiquín.
Descansa un poco, Crowley. Yo me encargaré.
No.
Muy bien, tranquilo. Despacio.
¿Lo tienes?
¡Tom! ¡Ten cuidado!
Tenemos que sacarlo de aquí.
¿Qué hace él aquí?
Nos está ayudando, Pete. No te muevas.
- ¿Cuándo vais a sacarme de aquí? - Enseguida.
Un torniquete, y plasma.
- ¿Cómo está? - Tiene una arteria seccionada.
- ¿Podemos moverlo? - Aún no. Un torniquete.
Jim, deberías salir a respirar un poco.
Estoy bien. ¡Las tenazas!
Ve fuera. ¡Las tenazas!
Plasma.
Tom, va a derrumbarse todo. Sacadlo de aquí.
Enseguida. Te dije que salieras.
Daos prisa. No aguantará mucho más.
Hay que trasladarlo tal como está.
Ve delante con el gotero de plasma.
Vamos, cogedlo. Yo vuelvo a por Crowley.
¡Jim! ¡Venga, sal!
Sacadlo. Sacad a Pete.
¡Deprisa, por favor! ¡Es el Dr. Crowley!
Con cuidado. Ha perdido mucha sangre.
¡Mi hijo! ¡Oh, Pete! ¿Vivirá?
Vivirá. Se pondrá bien.
Que Dios le bendiga.
Agradézcaselo al Dr. Crowley.
Bravo, doctor, ha conseguido sacarlos a todos.
A todos no.
- Tom, ¿ha sido muy grave? - Bastante.
Gente herida y algunos muertos.
Lo siento. ¿Hay algo que pueda hacer?
Me gustaría enviar un cheque.
Me temo que no sabría hacer otra cosa.
A veces la gente no tiene claro lo que busca o lo que quiere.
Te pedí que te casaras conmigo. Y todavía lo quiero.
¿Querrás casarte con una chica que solo sabe extender cheques?
Tendrás la oportunidad de aprender mucho más.
Voy a dejar a Gleeson.
- ¿Vas a volver a Coalville? - Voy a volver a ser médico.
Esta noche no había médicos fantasma en la mina.
No tuve que soportar a Gleeson ni a nadie. Era yo mismo.
Y así va a ser a partir de ahora.
Un hombre ha tenido que morir para abrirme los ojos.
¿Qué más da dónde trabajes?
Hace apenas unas horas aquí mismo le decías a mi tía...
...que el trabajo de un médico es salvar vidas, sin importar quienes sean.
Hace unas horas todavía buscaba garantías.
Pensaba que era lo que quería. Seguridad.
Acabo de aprender que la única seguridad, la única garantía,
...la única oportunidad de un hombre para triunfar,
...está en el modo en que usa lo que le ha sido dado.
Por eso dejo a Gleeson y vuelvo a Coalville.
No podré acostumbrarme a Coalville. Somos diferentes, no funcionaría.
Lo intenté, lo intenté de verdad,
...pero no sería capaz de semejante cambio.
Pertenezco a esto, Tom.
Adiós, Helen.
Debería haber conocido aquello antes que esto.
Buena suerte, Tom.
Busco la consulta del Dr. Owen. ¿Puede ayudarme?
Es aquí.
Y si busca a su enfermera,
...está lista para trabajar.
FIN
Noirestyle.com La web de cine negro en español.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.