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�Esto es Kurukshetra!
�Esto es Kurukshetra!
UN MES DESPU�S DE LA GUERRA
Saludamos al gran Se�or Ganesha.
Saludamos al gran Se�or Ganesha.
Este amanecer que se eleva sobre Hastinapura
no es un como ning�n otro que se haya tenido antes.
Es el amanecer de un nuevo futuro.
Un nuevo destino, una nueva pol�tica y un nuevo legado.
- Saludamos al gran Se�or Ganesha. - Saludamos al gran Se�or Ganesha.
Qu� viaje, Maharishi.
Bueno, el Kurukshetra de tu historia ya termin�.
Pero, �qu� hacer con la gran guerra que se avecina?
Mi Se�or Ganesha, por favor, acepte los saludos de su devoto Sanjay.
�Y qu� no vas a alimentar a tu Se�or?
Pero sigue teniendo migajas de la ofrenda de modaks en sus mejillas, Se�or.
�D�nde? Ah, ya, ya, ya. �Esto?
Solo era un digestivo. Pero hay que tener algo que digerir, �no?
Y lo tendr�, Se�or Ganesha. Tendr� un fest�n suntuoso.
Habr� arroz con leche, frutos secos, laddoos rellenos de ghee y m�s delicias.
Hoy es la coronaci�n del nuevo emperador de Hastinapura.
Probar� lo mejor de cada plato.
Porque estar� presente en la ceremonia, �verdad?
Estar� en esp�ritu.
Pero en cuerpo, me quedo aqu�.
Escribir� el pr�ximo cap�tulo de tu Mahabharata.
MAHABHARATA
Adem�s, dos dioses en una coronaci�n
ser�a demasiado.
�Dos dioses?
�Qu�? �Te olvidas de �l?
Ojos de loto, rostro de loto, manos de loto,
todo �l se eleva con la gracia de un loto.
Yo estoy aqu� por el suntuoso banquete. Pero �l...
�l disfruta de un banquete de mantequilla.
Aqu� est� el Se�or Krishna.
�Los poetas se han reunido y yo no he sido invitado?
�Por qu� necesitar�as una invitaci�n, Keshav? En este mundo y en este universo,
t� eres omnipresente.
�Por qu�? T� eres el autor.
Mientras que yo soy un mero personaje de tu gran epopeya.
Es el que teje toda la historia, �y dice que solo es un mero personaje?
Narrada por el gran sabio Vyasaa, inscrita por ti, recitada por Sanjay,
�y yo soy el que la orquesta?
Bueno, sea cual sea mi papel...
lo que importa es que la historia se cuente.
Ya sea en el presente o en el futuro,
esta historia debe servir de lecci�n para todas las �pocas.
Incluso para ustedes, que solo fueron espectadores.
Contemplaron con asombro la grandeza de nuestra �poca.
Les intrig� la complejidad de nuestras relaciones
y el peso de nuestros deberes.
Y sin duda, cuando cometimos graves errores
para alcanzar la justicia, quedaron paralizados conteniendo
la respiraci�n.
Nuestros palacios resplandecientes y vastas tierras,
nuestras armas divinas y motivos complejos.
Qu� diferentes deben ser para ustedes de su mundo actual.
Y, sin embargo...
�Realmente son diferentes las realidades?
No lo son.
Desde mi pasado hasta tu presente, pronto te dar�s cuenta de que,
sin importar la era, la vida no cambia.
La inquietud de la mente, las incertidumbres de la vida,
y las preguntas sobre la existencia no cambian.
Ya olvid� lo valioso de la vida, Arjuna. El roc�o de las flores.
La caricia de la brisa, la risa de un ni�o...
Ya no puedo ver nada de eso.
Todo lo que veo es el rojo de la sangre que brota.
Quiero que detengan esta coronaci�n.
KURUKSHETRA: LA GUERRA DEL MAHABHARATA
"KRISHNA"
Y todos estos ciudadanos, soldados y dignatarios reunidos, y toda esta
ceremonia. �Todo para qu�, hermano Yudhisthira?
Una guerra tan inmensa, toda la sangre que se derram�, el sacrificio de Abhimanyu
y de Ghatotkacha.
Nuestros cinco hijos muertos junto con incontables soldados.
- �Para qu� todo eso? - Eso es exactamente lo
que yo me pregunto, Arjuna.
Si yo soy la causa de esa guerra, reac) �c�mo puedo ser su conclusi�n?
Una enfermedad no puede ser su propia cura.
He perdido todo el inter�s en este trono. Dudo que alguno entienda c�mo me siento.
Cuando tu padre Pandu decidi� renunciar al trono fue la burla de todas
las personas.
Y eso mismo te va a pasar a ti. Esa es la naturaleza del trono.
Si tu mente est� inquieta, escucha a quienes te desean lo mejor.
El manto del deber est� establecido, hermano Yudhisthira.
Ya sean flores o espinas, este es tu destino ahora.
Y este es tu Dharma como rey.
�Dharma?
Esta ilusi�n del tener el dominio del Dharma ha consumido mi pensamiento,
mi discreci�n, mi sabidur�a, Keshav.
En este momento, ya ni siquiera s� qui�n soy en realidad.
�Qu� es mi existencia?
Est�s pensando, entonces significa que existes.
Eso, en s� mismo, es verdad y realidad.
�Y qu� hay de estas preguntas que rondan en mi cabeza?
Aquel que se cuestiona tanto a s� mismo sobre este trono...
no es m�s que su verdadero sucesor.
�Recuerdas la crisis que enfrentaste durante tu exilio?
Cuando, para salvar la vida de tus hermanos,
te enfrentaste solo a las preguntas que te plante� Yaksha.
Arjuna.
Sahadeva. Bhima. Nakula.
�D�nde est�n todos?
�Nakula? Nakula.
�Sahadeva? Sahadeva.
Tus esfuerzos son en vano, humano.
No est�n dormidos. Han ca�do muertos por mi magia.
�Muertos?
Pero, �cu�l es su delito?
Desobediencia. Desobedecieron mis �rdenes. Este lago me pertenece.
Sus aguas tambi�n son todas m�as. Les dije:
"Primero respondan mis preguntas y podr�n beber".
Pero ellos se tragaron el agua primero. As� que yo me los tragu� a ellos.
Piedad, Se�or. Piedad.
Yo te ruego tu perd�n por la
insolencia de mis hermanos.
Yo puedo responder tus preguntas. Pero, por favor,
devu�lvele la vida a mis hermanos.
Solo que ya es demasiado tarde para eso.
Entonces qu�tame la vida.
Yo fui el que los mand� a que buscaran agua.
Si mis hermanos no viven, tampoco puedo vivir yo.
Escuch� que eres el rey del Dharma.
He sido testigo de tu humildad y de tu amor fraternal.
Ahora quiero probar tu conocimiento del Dharma.
Piensa antes de responder. Porque t� te ofreciste para salvarlos,
pero �qui�n va a venir a salvarte a ti, Yudhisthira, hijo de Kunti?
�Qu� es aquello cuyo n�mero es mayor que la
hierba infinita que hay sobre la tierra?
Nuestros pensamientos infinitos.
�Y qu� es lo que es m�s r�pido que el viento?
La mente. Su velocidad no conoce l�mites.
�Qu� busca la mente?
Felicidad.
�Qu� es la felicidad?
Liberarse de pecados como la lujuria, la ira, y la codicia.
�Y qu� es el sufrimiento?
La ignorancia.
�Y qu� es la ignorancia?
Ser inconsciente del propio deber.
Excelente. �Qui�n es una persona sabia?
Quien equilibra conscientemente sus pensamientos y acciones.
�Cu�l es la mayor acci�n que alguien puede realizar?
La compasi�n, el amor y el bienestar hacia los seres
vivos es la acci�n m�s grande.
Ciento veinticinco preguntas del semidi�s.
�Y no respondiste con perfecci�n todas?
Si hubieras cometido un solo error, habr�a significado nuestro fin.
Gracias a ti, tus hermanos salvaron sus vidas.
Y fuiste bendecido con un sentido de justicia.
Exactamente as� debe ser un rey.
�Recuerdas esta pregunta que te hizo el semidi�s?
�Qui�n es el mejor amigo del due�o de la casa?
Su esposa. Tambi�n recuerdo la respuesta, Panchali.
Pero este, cuando est�s a punto de convertir a tu mejor amiga en reina,
�tienes tantas preguntas y tambi�n tantas dudas?
Lib�rate de la confusi�n que t� mismo te has impuesto, mi se�or.
Si piensas desde la perspectiva del pueblo,
la respuesta a cualquier pregunta sobre el trono ser� la misma.
Rey del Dharma Yudhisthira.
Como tu amiga, como tu esposa y tambi�n como tu s�bdita,
te lo suplico, por favor, acepta tu coronaci�n.
Hastinapura te est� esperando con ansias.
Pero antes de ponerte la corona, es imprescindible pulir sus joyas.
Y solo hay una persona que posee esa experiencia.
La �ltima vez que los trajiste fue para ense�arles c�mo pod�an matarme, Krishna.
�Hoy qu� quieres ense�arles?
C�mo gobernar, abuelo.
�C�mo gobernar?
�Se lo preguntas a aquel que nunca lleg� a convertirse en rey?
Pero que fue creador de reyes y tambi�n de reinos.
Siempre estuviste tan cerca del trono, pero nunca sucumbiste a su encanto.
No puede haber mejor gu�a para el gobernante
de Hastinapura que t�, Bhishma.
No solo en cuestiones de guerra, sino tambi�n de paz.
No solo para este d�a, sino para los d�as venideros.
No solo para Yudhisthira,
sino para los innumerables otros que tambi�n fueron tus s�bditos.
Por favor, ilum�name con la experiencia de tu vida,
abuelo.
Persuasi�n, incentivo, castigo y divisi�n.
Persuasi�n, incentivo, castigo y divisi�n.
Bhishma le revel� a Yudhisthira los cuatro pilares para gobernar.
Adem�s, aunque la victoria se puede
lograr mediante la fuerza, la diplomacia es siempre la mejor de
las maneras para alcanzar la paz.
Por lo tanto,
la guerra de Kurukshetra no es una glorificaci�n de la casta kshatriya,
sino un completo fracaso de la pol�tica.
Esta es la verdad de cualquier gobierno y de la vida en s� misma.
La ira, el odio y la violencia pueden
traer una victoria temporal, pero no consiguen la paz a largo plazo.
Siempre es mejor lograrla a trav�s de la introspecci�n, el di�logo y la resoluci�n.
El arte de gobernar es relevante en todos los aspectos de la vida.
Y ya sea en asuntos de Estado o en su vida personal,
encontrar el equilibrio adecuado es el mayor desaf�o de todo rey.
Yo solo tengo un cuestionamiento para ti, abuelo.
- Dime. - Tanto tu autoridad pol�tica, como tu
nuera, ambas fueron insultadas delante de todos, abuelo.
Y t� te limitaste a mirar. �Por qu�, abuelo? �Por qu� no lo impediste?
�Por qu� no detuviste a los Kauravas aquel d�a?
Me qued� en silencio, hija, y por eso hoy estoy aqu�, en este lecho de flechas.
Aquel d�a, como servidor de Hastinapura
y como su gobernante, estaba obligado por los l�mites
de mi deber como kshatriya.
Pero tambi�n fallaste en eso, abuelo. Podr�as haber matado a los cinco,
pero no mataste a ninguno.
Antes de la guerra no detuviste a los Kauravas,
ni a nosotros durante la guerra.
As� que, abuelo, a lo largo de esta guerra de Kurukshetra,
�por qui�n estuviste luchando?
Yo luch� por la paz. Luch� por Hastinapura, hijo.
Y luch� por un futuro brillante para la dinast�a Kuru,
que ahora solo logro ver en tus manos, Yudhisthira.
�En la guerra luchaste por ellos, pero quer�as que venci�ramos nosotros?
�C�mo puede hacer eso un kshatriya, abuelo?
Te preguntamos y nos dijiste cu�l era la forma en que pod�amos matarte.
�Eso no es un suicidio pol�tico?
�Qu� persuasi�n, incentivo, castigo y divisi�n es esa?
La vida de un kshatriya no solo se rige por la pol�tica, Yudhisthira.
El amor y la suerte tambi�n son parte de su destino.
As� que el hecho de que tu muerte llegara por Shikhandi...
En su vida anterior,
Shikhandi era una mujer llamada Amba que deseaba casarse conmigo,
pero yo la rechac�.
E hice que, por la fuerza, sus hermanas, Ambika y Ambalika,
contrajeran matrimonio con mi hermano, Vichitravirya.
Pero la prematura muerte de Vichitravirya plante� la cuesti�n de la sucesi�n.
Por un lado, yo estaba obligado por mi voto y,
por el otro, el trono de Hastinapura estaba vac�o.
Entonces, con la bendici�n de mi hermano materno,
Vyasa, Ambika dio a luz a Dhritrashtra, mientras que Ambalika dio a luz a Pandu.
Pero...
Uno naci� ciego y el otro enfermo.
Dos linajes, que dividieron a la familia y,
en el destino de Hastinapura, eso escribi� Kurukshetra.
El inici� de la guerra fue por mi causa,
y tambi�n estaba destinada a terminar conmigo, Yudhisthira.
Las consecuencias de todas nuestras acciones
son las que nos han llevado a esto.
Acepta el destino que marca esta rueda de la fortuna, Yudhisthira. No lo pospongas,
hijo m�o. Est�s preparado.
"�De qu� te sirve este Krishna desarmado... ?"
�No fue eso lo que me preguntaste cuando te eleg� a ti en lugar de a tu
ej�rcito Narayani?
Desde el primer d�a de la guerra, supe que hab�a decidido bien.
- Pero s� que comet� un error, Keshav. - �Cu�l?
Dieciocho d�as de guerra implacable, planes de batalla, venganza,
nuestras personas muertas y, entre todo eso,
tu profunda sabidur�a como un grano de arena.
�Olvidaste ese conocimiento tan raro e invaluable?
Por favor, expl�camelo de nuevo,
as� como el abuelo est� guiando al hermano Yudhisthira.
As� como una vez te inspir� con mis palabras, ahora las has olvidado.
As� como este reino no era tuyo hace unos d�as, ahora lo es.
Solo hay una constante en la vida, ya sea para bien o para mal.
El cambio.
�Qui�n eres, muchacho?
Soy el hijo del rey Karna de Anga, Vrishaketu.
Nunca he visto a un arquero como tu padre. �Y t� tambi�n manejas el arco?
Siempre, cada flecha que lanzo, da en el blanco.
Sigue aprendiendo, hijo. Alg�n d�a, t� tambi�n ser�s rey de Anga.
Bend�ceme.
Bend�ceme.
Ven.
Majestad, �puedo hablar con usted?
�Quieres decirme algo, Keshav?
Aquel d�a, en tu ira, dijiste muchas cosas.
Hoy, con tu mente en calma, �te gustar�a decir algo m�s...?
Aquel d�a, me atrev� a maldecir a todo tu linaje.
Y, en silencio, t� me dejaste continuar.
Posiblemente por incredulidad, o por miedo a...
�Miedo?
�Miedo a tu maldici�n? No debes estar tan segura de tus poderes,
Majestad.
Ni tu ira ni tus palabras logran provocarme
de ninguna forma, ni me asustan.
La guerra civil dentro de la dinast�a Yadu ya est� previamente escrita en
el destino.
Esto no es resultado de tu maldici�n, sino un ciclo natural del tiempo.
Las maldiciones y las bendiciones no cambian el curso de las acciones de nadie,
ni la cadena de acontecimientos.
Desde mi ira, tambi�n te maldije con una muerte repentina. Pero en realidad t�
eres...
Yo soy dios. Pero las consecuencias de mis acciones,
tambi�n enfrentar�, Majestad.
En el mundo mortal, nadie escapa de las consecuencias
de sus actos, y tampoco de la muerte. Ni siquiera yo.
El ciclo del tiempo continuar� como siempre.
Un exilio m�s, el de los Pandavas en el bosque,
la renuncia de los Pandavas.
Los reyes de hoy no permanecer�n ma�ana.
La eventual coronaci�n de Parikshit...
Disturbios en Dwarka...
Y yo, despoj�ndome de mi cuerpo f�sico,
bajo la sombra de un �rbol al son de mi flauta.
Cuerpos empapados en sangre.
Ciudades bajo el agua... Y luego, una nueva era.
Kali Yuga, la era del caos. Una era de falsedad y oscuridad.
Una era de incongruencia inconcebible entre palabras y hechos.
Los cultos se convertir�n en opresores y los ignorantes ser�n celebrados.
El mundo entero se ahogar� en la codicia y se olvidar� el altruismo.
Habr� abundancia de comida, pero el hambre no se saciar�.
Habr� oc�anos de agua, pero la sed no se calmar�.
La desigualdad alcanzar� su cenit.
Los demonios de la lujuria, la ira, el apego, el orgullo, la codicia,
la envidia y la pereza devorar�n a la humanidad.
Los valores y los ideales de la vida se perder�n.
Pero esta historia perdurar�.
Yo perdurar�.
Mis palabras perdurar�n.
En cada batalla contra la injusticia...
Yo ser� el auriga de todos.
Porque donde exista el Dharma,
ah� estar�.
Y donde yo est�,
estar� la victoria.
FIN
�Esto es Kurukshetra!
�Esto es Kurukshetra!
Una guerra por la verdad. Un campo de batalla.
�Esto es Kurukshetra!
El orgullo reina en todas las mentes.
Mezquindad disfrazada de deber.
Miradas despojadas de prop�sito.
�Esto es Kurukshetra!
�Esto es Kurukshetra!
Un ojo saborea el dulce n�ctar.
El otro traga veneno mortal.
Un ojo saborea el dulce n�ctar.
El otro traga veneno mortal.
Ese es el destino en esta guerra.
Es un teatro de sufrimiento.
Los dioses lo saben y los hombres lo ignoran.
La �nica salvaci�n es la muerte.
Las reglas de la vida son misteriosas.
�Esto es Kurukshetra!
�Esto es Kurukshetra!
�Esto es Kurukshetra!
�Esto es Kurukshetra!
Para los que duermen, el sue�o parece real.
Cuando despiertan, no es m�s que una sombra.
Alma, luz, cuerpo, sombra.
Yo soy la luz, yo soy la sombra.
Yo me creo y me manifiesto.
�Yo soy Krishna! �Yo soy Krishna! �Yo soy Krishna!
�Krishna!
�Krishna!
�Krishna!
�Krishna!
�Krishna!
�Krishna!
Yo soy la luz. Yo soy la sombra.
Aquello que tiene un fin
es todo una ilusi�n.
Ac�rcate y f�ndete conmigo. El fin es tu destino final.
La tierra est� abajo, las estrellas, arriba. Esto es Kurukshetra.
Esto es Kurukshetra.
�Esto es Kurukshetra!
�Esto es Kurukshetra!
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