All language subtitles for Lucha en la sombra.(Underground).(1941)SPA

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Original subtitles

LUCHA EN LA SOMBRA

��ltimas noticias, compren las �ltimas noticias!

�La prensa del d�a con las �ltimas noticias!

- Disculpe, �me da fuego? - Claro.

Lichtenberg, transmisi�n esta noche a las 9:30.

Gracias, adi�s.

Adi�s.

�Flores? Gracias, se�or.

- Un paquete de cigarrillos. - S�, se�or.

- Un paquete de cigarrillos. - S�, se�or.

Seguid, es Eric.

- Hola, Eric. - Hola.

Rita, hay flores para ti. �C�mo va eso, Alex?

No soy un profesional, �sabes? Necesito tiempo.

Aqu� tienes los tubos y el condensador.

- �Estar� listo esta noche? - Har� lo que pueda.

Bien.

Herman, �que hay del cami�n?

Esta en el almac�n. En cuanto termine Alex, saldremos.

Bien, sigue trabajando, hay que emitir esta noche.

- Rita, �donde est� Josef? - Sali� con unos folletos esta tarde.

Willy, �cuantas octavillas puedes imprimir antes de las 9?

- Hasta mil cada media hora, mira. - �Est� bien, d�jalo!

Pon algo as� como...

"Ciudadanos de Alemania,

la Radio Clandestina va a ofrecerles noticias reveladoras

sobre lo que pasa de verdad en Alemania.

Esc�chennos esta noche, sintonicen la voz de la libertad".

- Adi�s. - Buenas noches.

- �Eric, eres t�? - S�, madre.

�Cuanto me alegra que est�s aqu� esta noche!

- Tengo una sorpresa. - �S�, de que se trata?

Kurt regresa a casa esta noche.

- �Kurt, esta noche? - S�, ya est� en camino.

Aqu� est� el telegrama. Llegar� a las 7 desde Hannover.

�No es maravilloso?

- S�, pero no lo comprendo. - �El qu�?

�Por qu� envian a un soldado a casa en estos tiempos?

�Qui�n sabe? Quiz� le hayan dado vacaciones.

S�, claro.

Tendr�s que darte prisa para llegar a la estaci�n.

S�lo quedan unos minutos.

Disculpe, Sra. Franken, �pongo la salsa antes o despu�s?

Antes, antes. Ella, te lo he dicho muchas veces.

Caf� Maxel.

�Qui�n? Un momento.

�Sylvia, tel�fono!

- �Diga? - Hola Sylvia, soy Eric.

- �D�nde? - En un lugar como Lichtenberg.

Seguro que podr� acudir.

Y llama al profesor. Vendra con nosotros.

Dile que me retrasar�, pero que me recoja sobre las 9.

Eric, �a�n est�s aqu�? Por favor, date prisa.

No te preocupes, tengo tiempo.

He preparado una cena buen�sima.

�Una cena buen�sima? �Qu� es, estofado?

- No, ganso. - �Ganso?

- S�. - No me lo creo.

- �C�mo lo conseguiste? - No importa, hable con el camicero.

"Me lo tienes que dar", le dije.

"No importa lo que diga la tarjeta de racionamiento.

Mi hijo es un soldado.

No se puede alimentar con la suela de un zapato.

O me lo das o se lo digo al propio Fuhrer'.

- Y eso le asust�, supongo. - Me lo dio, desde luego.

Date prisa, por favor.

El tren procedente de Hannover ha entrado por la v�a 3.

El tren procedente de Stendal lleva 15 minutos de retraso.

El tren procedente de Turquia no llegar� esta noche.

El tren procedente de Noruega ha entrado por la via 4.

- �Kurt! - �Eric!

Hola, Kurt.

Me alegro de volver a verte.

- �Qu� es esto? - Un recuerdo de la guerra.

�Por eso te han enviado a casa?

S�, ya no les sirvo de mucho en el frente.

Lo siento.

He tenido suerte, pod�a haber sido peor.

A la familia no le va a gustar.

Lo s�, por eso no escrib�. No quer�a que se preocuparan.

Bueno, v�monos ya.

Pap� y mam� te esperan ilusionados.

- Mam� te ha hecho la cena. - Bien.

- �C�mo siguen todos? - No estan mal.

�Te han dicho lo que vas a hacer?

No, pero habr� algo que pueda hacer. Ma�ana debo ir al cuartel.

- Aun puedo ser util al Estado. - Encontrar�n algo para ti.

�Han llegado!�Albert!

- �Albert, los chicos han llegado! - �Ya voy!

- �Ella, Kurt ha llegado! - �Voy enseguida!

No consigo hacerme el nudo de la corbata.

A veces es demasiado peque�o y otras demasiado grande.

Deja que te ayude.

- �Madre! - �Kurt, estas aqu�!

�Hijo m�o!

Cuanto me alegro de verte.

Kurt...

No importa, madre. Estoy orgulloso de haberlo dado.

Padre.

Tiene buen aspecto, �no?

S�, est� muy bien.

Ha engordado cinco kilos.

Seis.

- �Por qu� no nos avisaste? - No os quer�a preocupar.

Es mejor volver as� que no volver nunca.

Es verdad, no es momento de llorar, debes estar contenta.

Lo estoy, estoy contenta, muy contenta.

Siempre que la familia est� junta, estar� contenta.

Eso esta mejor.

Despu�s viene la artiller�a,

luego entran los Panzer y el camino queda libre.

Ten�ais que haber visto como los aplastabamos.

Dinamarca, Noruega, Belgica, Francia,

uno tras otro, como una apisonadora.

Guarda el caf�, Ella.

El Fuhrer tiene razon, tenemos la mejor m�quina militar.

Otro l�der tambi�n dijo eso.

Vosotros perd�steis la guerra, pero nosotros la ganaremos.

Y mejorar� la econom�a, tendremos buen caf�.

- Falta hace. - Hijo, eres joven e idealista,

pero cr�eme, en realidad nadie gana una guerra.

Todo el mundo pierde.

No, padre. El pa�s que tiene raz�n debe ganar.

- A�n no hemos ganado. - No, pero lo haremos.

- �Y cuanto va�s a tardar? - Espera y lo ver�s.

Olvidemos la pol�tica esta noche y pensemos en nuestra familia.

Mam� tiene raz�n, dej�moslo. No arreglamos nada as�.

Tal vez, pero recuerda esto, Kurt.

Ser fuerte no siempre significa tener raz�n.

�Ves el lema que tenemos ah�?

Ah, s�, lo recuerdo. Lo aprend� de ni�o.

"No existe mejor armadura que un coraz�n limpio.

Est� armado tres veces aquel que es justo".

Pero desnudo est�, incluso con un traje de acero,

aquel cuya conciencia esta corrompida por la injusticia.

- Nunca lo olvides. - No lo olvidar�.

Nunca te he preguntado quien lo escribi�.

Uno de nuestros enemigos, un ingles: Shakespeare.

- Ella. - Ya voy.

Ahora toquemos un poco de m�sica.

- Estupendo. - Hace meses que no lo hago.

A m� tambien me falta pr�ctica.

- �Qu� has estado haciendo? - Muchas cosas, pregunta a mam�.

�Se ha portado bien mientras yo he estado fuera?

Eric llega cada noche a las 12 o 1.

- Disculpen, es el Sr. Muller. - H�gale pasar.

- Pase, por favor. - Hola, doctor.

Hola, Gustav, pase, amigo.

- Buenas noches, Sr. Muller - Buenas noches.

Hola a todos, lamento interrumpirles,

pero no quer�a obligarle a salir de noche.

Tonter�as, �en qu� puedo servirle?

Es mi esposa, �podr�a darle algo para dormir?

Claro. �Se acuerda de mi hijo Kurt?

Ha vuelto a casa esta noche.

- �C�mo est�, Sr. Muller? - Encantado de verte.

Oh, lo siento.

Es estupendo que haya vuelto, �verdad?

Es una gran alegr�a.

Pero no deje que se lo vuelvan a llevar.

Mant�nganlo aqu�, cierren todas las puertas.

Aunque viniera el propio Fuhrer, no deje que se lo lleven.

Es su hijo.

Nadie tiene derecho a separarle de Ud.

Nadie, nadie.

Sr. Muller, �qu� ocurre?

Si�ntese.

�Qu� ocurre?

Mi hijo Karl.

Lea esta carta.

"Le informamos de que su hijo Karl Muller

ha muerto en el acorazado Bismarck defendiendo a su patria.

Heil, Hitler".

Bueno, estamos en guerra, Sr. Muller.

S�, estamos en guerra, �pero puede decirme por qu�?

Para que Alemania est� en el lugar que le corresponde.

�ramos una nacion debil. Ahora todos nos respetan y nos temen.

Procurar� recordar eso, que nos temen.

Se lo dir� a mi esposa, eso la consolara.

Quiz� no necesite medicamentos para dormir.

S�, pondre una inscripcion sobre la tumba de mi hijo.

"Ellos nos temen".

Eso la har� feliz, le sustituir� en nuestros corazones.

Sr. Muller, por favor.

Me sorprende usted. Karl dio su vida por una gran causa.

�Una gran causa?

Yo dir�a que es una gran mentira.

No pienso escucharle,

es usted un traidor y un enemigo del Estado.

Kurt, �l y yo luchamos juntos en la �ltima guerra.

- Ama a su patria tanto como t�. - �Que lo demuestre!

Venga conmigo. Le dar� el medicamento.

Disc�lpenme, por favor, no quer�a causar molestias.

Pero perd� a mis dos hermanos en la �ltima guerra.

Y ahora a mi hijo.

Me parece que...

una guerra en la vida de un hombre ya es suficiente.

Se ha fastidiado la velada, mam�.

- El Sr. Muller es un viejo amigo. - Lo s�.

Es Tom Trooper, de la Comision de Recogida de Fondos.

Disculpa.

Nunca he tocado bien con la izquierda.

Bueno, me voy arriba.

- Buenas noches. - Eric, �te vas a la cama?

- Es temprano, no son ni las 9. - Me temo que s�.

Ma�ana sera un d�a muy duro.

No es forma de tratar a un h�roe.

Hab�a pensado que podr�amos salir y divertirnos.

No, tu dormir�s por la ma�ana,

pero yo tengo una cita a las 8 con un par de tubos de ensayo.

- Que esperen. - Eso se dice pronto.

No sabes lo importante que es mi trabajo.

Muy interesante, pero eso no me consuela.

�Olvidas que estamos en guerra?

Esto es tan importante como lo del frente.

�Pero por qu� te quedas hoy? Mam� dice que sales cada noche.

Ya sabes como es.

Llegu� tarde un par de veces y ahora dice que lo hago siempre.

Al menos podr�as darme un tel�fono.

Soy qu�mico, no un agente matrimonial.

�Qui�n ha hablado de casarse? S�lo quiero un telefono.

�Qui�n es Sylvia?

�Sylvia? Es una chica tonta, no es para ti.

Se r�e continuamente.

- Y habla mucho tambien, �no? - S�, no para.

Parece muy divertida, son las que me gustan.

No, esta no. Te dir� lo que haremos.

Descansa un par de d�as y preparo algo para el fin de semana.

Muy bien, que la m�a sea rubia.

- �Rubia? No has cambiado nada. - No.

- Ir� a deshacer el equipaje. - Muy bien.

- Eric, me alegro de estar en casa. - Yo tambien me alegro.

Buenas noches.

- Lamento llegar tarde. - �Pasa algo?

No, s�lo que mi hermano ha vuelto.

�Por qu� debo venir yo?

Es mejor llevar a una chica, no es sospechoso.

Sylvia, conecta la radio. Av�same si algo va mal.

- Hola, �llev�is mucho tiempo? - No, acabamos de llegar.

- �Todo bien? - S�, habr�amos venido antes,

pero hab�a un desfile y tuvimos que aplaudir 15 minutos.

T� qu�date, y si viene alguien, di que el coche esta averiado.

Esta bien, adelante.

Buenas noches, conciudadanos.

Esta es la Radio Clandestina,

la cual est� prohibido escuchar bajo pena de muerte.

Esta noche estamos con ustedes, a pesar de la Gestapo,

para lnformarles sobre la verdad de Alemania.

Mlles de ustedes arrlesgan sus vidas

para escuchar la �nica verdad de lo que ocurre hoy en nuestro pa�s.

De no ser as�, �como podr�an saber la verdad?

Esta prohibido escuchar noticlas desde el extranjero.

No se permlte leer prensa nl publicaciones,

excepto las que est�n censuradas por el Gobierno.

No se puede ni hablar en la calle sln que te denuncien.

Nos llaman traidores porque declmos la verdad.

Porque nosotros levantamos la voz para protestar contra el Partido.

�Ya basta!�Oiga?

Avisen a todas las patrullas, que localicen a esa emisora.

- �Capitan? - Durante la invasion de Holanda,

el mariscal Goring envi� a cinco bombarderos a Rotterdam.

Llama al jefe Schuster y que registren todas las casas.

- Y los veh�culos. - S�, se�or.

- Voy a salir. - S�, se�or.

45.000 personas aniquiladas

en una ciudad indefensa y sin ning�n objetivo militar.

Atencion, patrullas, registren todas las casas.

�Qu� han encontrado?

Est� en el distrito 41.

Coche 21 a 43 grados de la posici�n.

�Coche 21 a 43 grados!

Que las esposas y madres que deben contar sus penas al Fuhrer

y no pueden escribir a sus maridos desafien la orden.

�Avise de cualquier novedad!

- Se�or - �Qu�?

- Llama la oficina del general. - �Rapido! Tenemos que encontrarles.

Madres, escriban a sus hijos. Esposas, escriban a sus maridos.

D�ganles que ustedes y sus hijos reciben cada vez menos comida.

S�, estamos intentando localizarles. S�, mi general, pero es dif�cil.

Utilizan un micr�fono que desfigura la voz.

- Har� lo que pueda, se�or. - �Los hemos encontrado!

Bien, que sintonicen su frecuencia.

- S�, se�or. - Sra. Gessner, llame al Sr. Schuster.

- Diga que est�n en Lichtenberg. - S�, se�or.

Vamos.

Las mentiras de la guerra...

- �Diga? - Paul, ya es hora de que os vayais.

Vamos, la Gestapo les ha localizado.

El Fuhrer ha proclamado al mundo que le apoyan todos los alemanes.

Pero no hay unidad ni entre los altos dirigentes.

Todo el pa�s qued� conmecionado

al oir que Rudolf Hess, el tercer hombre del Partido Nazi,

se hab�a entregado a nuestros enemigos ingleses.

Nosotros llevamos echo a�os intentando decirles

que el alto mando est� podrido.

Si se preguntan por qu� fue a Inglaterra,

les diremos que es el �nico lugar de Europa

donde la Gestapo no puede impedir que diga lo que pasa de verdad.

De esta forma saben lo que es el hambre y la miserla.

- Est� en buena forma. - No lo estar� cuando le atrapemos.

Mlles de hombres sln hogar...

�Os han localizado, ten�is que largaros!

Las cosas que nos hab�an prometido jam�s han llegado.

�Ha venido Paul, debemos irnos!

Lo siento, debemos irnos, pero sigan a la escucha.

- M�s deprisa. - Emitiremos desde otra parte.

�Rapido!

Yo conduzco.

- �Todo bien? - No arranca.

Sigue intent�ndolo.

Es mejor que se vayan, no s� qu� le pasa.

Dejadlo ah� y venid con nosotros.

Espere, voy a darles algo que les ilumine el camino.

- �All�! - Ya est�.

Ya estamos a salvo.

- Nuestra maravillosa radio. - Construiremos otra.

- �Srta. Helmuth? - �S�, Sr. Maxel?

�D�nde estabas?

Una amiga se puso enferma y tuve que irme.

Pero se lo dije al camarero.

- Bien, pero que no se repita. - No, se�or.

Hay un joven que lleva tiempo esper�ndote.

Es un soldado.

- �Qui�n es? - No lo s�, ve a ver qu� quiere.

- Hola. - Buenas noches.

- Hola, �eres Sylvia? - S�.

Vaya.

�Quieres sentarte?

Lo siento, pero ahora debo tocar.

- �Tocar? - El violin.

Ah, tocas el violin aqu�.

Si�ntate de todos modos, quiero hablar contigo.

Bueno, s�lo un momento.

Esto es mejor de lo que esperaba.

�De qu� quer�a hablarme?

S�, quer�a preguntarte donde est� Eric.

�Eric? No conozco a ning�n Eric.

No tienes que mentirme, soy su hermano.

- Ah, Eric Franken. - Eso es.

- Es un placer conecerle. - Gracias.

- �No has visto a Eric esta noche? - No.

Qu� extra�o.

Se ha escapado despu�s de decirme que se iba a la cama.

- Cre�a que estaba aqu�. - �Por qu� esperaba verle aqu�?

Bueno, vi tu nombre en una tarjeta que llevaba

y pens� que estar�a aqu�.

No, no esta.

Eric tiene muchas amistades. Yo no soy la �nica chica que conoce.

- �No hay nada entre vosotros? - Claro que no.

- Debe de estar loco. - �Qu�?

Quiero decir que me alegro, facilita las cosas.

Bueno, si me disculpa, debo ir a trabajar.

- Est� bien, puedo esperar. - No le servir� de nada.

Quien transmita lnformaci�n contra el Estado

morir� en la guillotina, vlendo como baja la cuchilla.

Heinrich Himmler, Jefe de la Polic�a Secreta.

Ah, es usted.

Schleifer y Nortrand estan abajo.

- Que esperen. - S�, se�or.

La notificacion se colocar� por todas las calles.

- Tambi�n sale en las prensa. - S�.

Ha sido una gran idea este despliegue propagand�stico.

- �Usted cree? - S�...�de qui�n fue la idea?

A decir verdad, eso se me ecurri� a m�.

Se lo dije a Heller y �l quiso llevarse el m�rito.

Pero �l se lo dijo a Himmler y ahora es Himmler quien se lo lleva.

�Ha o�do que el mariscal Goring y el Dr. Gerwus

tienen dos millones cada uno depositados en un banco extranjero?

�Dos millones?

- �Qui�n se lo ha dicho? - Es un rumor.

�Cree que es cierto?

- Yo que s�. - S�lo quer�a que lo supiera.

No diga a nadie que lo he dicho yo o nunca m�s le volver� a decir nada.

Claro, claro.

- �Han llegado ya? - S�, se�or.

- Que pasen. - S�, se�or.

�De d�nde ha salido esto?

Hoy hab�a miles de estas volando por la ciudad.

Las hab�an metido en las chimeneas de las f�bricas.

Encendieron las calderas y se esparcieron por todas partes.

- Disculpe, mi coronel. - �S�?

�Ha oido que el mariscal Goring y el Dr. Gerwus

tienen cinco millones de marcos en un banco extranjero?

Eso es rid�culo.

- �Qui�n se lo ha dicho a usted? - Pues... es un rumor.

- �Cree que sera cierto? - Claro que no.

Cinco millones de marcos.

- �Heil, Hitler! - �Heil, Hitler!

- �Han examinado el cami�n? - S�, lo que quedaba de �l.

Pero no hemos encontrado pistas.

La matricula era falsa, as� como la direcci�n del garaje.

- �No hab�a nada m�s en el cami�n? - Si lo hab�a, qued� destruido.

- �Qu� hay del equipo de radio? - �Qu� equipo?

Para emitir se necesitan materiales.

Alambres, tubos, transformadores, bater�as...

S�, claro.

Se tienen que comprar en algun sitio, �no?

No, digo, s�.

Pues quiz� podr�an averiguar d�nde y qui�n lo compr�.

- V�yanse y vuelvan esta noche. - S�, se�or,!heil, Hitler!

Debo encontrar a esas ratas.

Si no les pusiera las cosas tan dif�ciles,

intentar�an construir otra radio y nosotros les arrestar�amos.

- C�llese, insensato. - S�, se�or.

Espere... quiz� no sea tan insensato.

Yo me encargar� de ello.

P�ngame con el campo de Oranienburg.

�S�?�Hola, coronel Heller! �Qui�n, Hoffman? Un momento.

Deme los datos de Hoffman.

�S�, se�or? Ah, comprendo. Es una muy buena idea, coronel.

Walter Hoffman, t�cnico de radio, miembro de la Resistencia.

Se sospecha que trabaja en la Radio Clandestina.

Enviado del campo de concentracion el 18 de abril de 1940.

Creo que ya ha tenido bastante.

Lleva m�s de tres meses confinado en una celda oscura.

S�, se�or, estar� en Berlin dentro de una hora.

�Heil, Hitler!

- Traigan a Hoffman. - S�, se�or.

Walter Hoffman.

�Hoffman!

�Vamos, lev�ntate!

Hoffman, �te gustar�a salir de aqu�?

- �Salir? - S�.

�Te gustar�a?

�S�, por supuesto!

Que le den su ropa y le lleven ante el coronel Heller.

- �El coronel Heller? - S�, quiere hablar contigo.

Si haces lo que te pida, podr�s ser un hombre libre.

- Rapido. - �No, el coronel Heller no!

Va a hablar Eric Franken.

Amigos, hemos perdido el cami�n y tambien el equipo de radio.

Por tanto, debemos construir otro lo m�s r�pido posible.

Todos recibir�is �rdenes para ir a comprar el material nuevo.

Disculpa, Eric.

�S�, Fraulein?

Esta ma�ana se dict� una orden,

por la que nadie podr� comprar material de radio sin dar su nombre.

As� que todos deben tener mucho cuidado.

Entonces tendremos que aumentar nuestras medidas de seguridad.

Traemos buenas noticias.

Han soltado a Walter Hoffman. de un campo de concentraci�n.

Me ha llamado diciendo que quiere unirse a nosotros.

Con Hoffman de vuelta, podremos contruir otra radio enseguida.

Es uno de los t�cnicos mas capacitados del pa�s.

Esto es un golpe de suerte, traig�moslo.

Hoffman puede hacer una radio con un trozo de alambre.

�Silencio, por favor!

Esta noticia ha llegado en el momento oportuno.

�Quer�is decirle d�nde estamos y volverle a aceptar?

Los que est�n a favor, que levanten la mano.

Profesor, �est� en contra?

No, s�lo creo que ser�a m�s sensato hablar con Hoffman primero.

�Desconf�a de �l?

No desconf�o del Hoffman que trabajaba con nosotros antes.

Pero no estoy seguro

del que ha sido torturado durante dos a�os en un campo.

Debemos dudar de cualquiera que haya pasado por eso.

- Yo dar�a mi vida por Hoffman. - Es justo lo que podr�a pasar.

Si nos hubiese querido traicionar, ya lo habr�a hecho.

�T� que crees, Eric?

El �nico riesgo es que le pudieran seguir,

pero es demasiado astuto para eso.

Recordemos esto.

Hoffman ha sufrido por defender nuestros mismos ideales.

Le debemos algo m�s que desconfianza.

S�.

Entonces estamos de acuerdo en readmitir a Hoffman.

�Si!

Pero antes de traerle aqu�, hablaremos con �l.

Sugiero que Josef contacte despu�s con Hoffman

y que el comit� le vea esta noche en el Caf� Maxel.

De acuerdo.

�Compren el peri�dico!

�Compren el peri�dico con las �ltimas noticias!

�Heil, Hitler, profesor!

- �Eric! - Heil, Hitler.

Que sorpresa m�s agradable, justo para una partida de ajedrez.

- �Qu� van a tomar? - S�, �que vais a tomar?

- Yo un caf�. - Cerveza.

- �C�mo est� el caf�? - Muy bueno.

- Yo tambien voy a tomar. - Gracias.

- �Ha telefoneado a Hoffman? - No, os estaba esperando.

- Josef le llamar�. - Bien.

- Los documentos del caso Klesmer. - Est� cerrado.

Se suicid� convenientemente, �no?

S�.

�S�? P�ngase, es Hoffman.

�Diga? �Hoffman? �S�?

Es el comit� de la Resistencia. Me estan esperando en el Caf� Maxel.

En el Caf� Maxel.

Rep�telo.�Tienes sus nombres?

Le digo que no conozco sus nombres, el comit� ha cambiado.

No importa, acude cuanto antes y si�ntate junto a ellos.

Coronel Heller, preferir�a no hacerlo.

Escucha, no me interesan tus preferencias.

Obedece o volver�s al campo de concentraci�n.

Bien, hablas con sentido comun.

S�lo haz lo que te diga.

- Estoy nervioso. - �Qu� ocurre?

Tengo al comit� de la Resistencia en la palma de la mano.

�Vamos!

- Deber�a estar aqu� ya. - S�, vive a s�lo unas manzanas.

Si no llega en cinco minutos, nos vamos.

- �Diga? - �Caf� Maxel?

Quiero hablar con el Profesor Baumer.

No he oido bien, �Profesor qu�?

Ma�ana tendr� la informacion sobre los dos casos.

- �Qu�? - Eso es, gracias.

�Usted esta loca! �Estoy muy ocupada para bromas!

Adi�s.

Buenas noches, �puedo servirle en algo?

- S�, �esta aqu� el coronel Heller? - No, acaba de irse.

- �Volver� pronto? - No lo creo, se�or.

- No tengo prisa, esperar�. - S�, se�or.

�Heil, Hitler! Una limosna, una limosna.

- �Heil, Hitler! - Heil, Hitler.

- �Qu� ocurre? - Es mi hermano Kurt.

Hola.

- �Hola, Kurt! - La m�sica de aqu� es agradable.

- No me hab�a percatado. - �No?

Estos son mis amigos.

Alex Schumann, el Profesor Baumer y mi hermano Kurt.

- Heil, Hitler. - Heil, Hitler.

- �Quiere sentarse con nosotros? - Gracias.

Mi hermano se pierde las mejores cosas, como la m�sica.

- �Qu� quieres decir? - �Qu� quiero decir?

- Ah, la chica, Sylvia. - S�, Sylvia.

�Compren el peri�dico!

�Compren el peri�dico!

�Compren el peri�dico!

Vosotros cuatro esperad a Hoffman.

Los dem�s, conmigo.

- En marcha. - S�, se�or.

�Compren el peri�dico con las �ltimas noticias!

�Compren el peri�dico con las �ltimas noticias!

- �Mesa, caballeros? - S�.

Por aqu�, por favor.

�El peri�dico con noticias de �ltima hora!

�Compren el peri�dico con las �ltimas noticias!

- �El peri�dico! - Te he dicho que no entres aqu�.

- Gestapo. - �Largo!

- �L�rgate, vamos! - �Vamos, compren el peri�dico!

�Desean algo mas?

La Gestapo.

Sube las escaleras y a la derecha. Hay una puerta que da a la azotea.

Gracias.

- �Nos ha vendido Hoffman? - Tal vez.

- Rita, deber�as irte. - No lo hare, no sin ti.

- Por favor. - No.

lros los dos.

Vamos.

- Creo que me ir� a casa. - Yo tambien estoy cansado.

�Josef!�Josef!

- �Josef! - Ah� arriba.

�Josef, Josef!

�Josef, no, Josef!

- �Vamos, lev�ntate! - �No, dejame!�Josef, no!

No te muevas.

Eric.

Eric, cu�nto me alegro de que hayas escapado.

- �Ah, si? - Claro.

T� no me crees, �verdad?

No todos hemos escapado. Han matado a Josef.

M�sica...

Esto era lo �nico que quer�a. Deseaba salir.

Por una vez contemplar el mundo exterior,

estar con mis amigos, tomar un vaso de vino,

ver la cara de una mujer.

No comprendes eso, �verdad?

Hab�is venido aqu� para matarme.

No pensamos en nuestra seguridad. Nuestras vidas no cuentan.

Pero nada debe interferir en nuestro trabajo, nada.

Pero yo... s�is mis amigos, no pod�is...

Aunque fueras mi propio hermano, lo har�a.

No... no.

No puedes. Soy de carne y hueso como t�.

Tengo sentimientos. No sabes lo que te hacen ah�.

Cosas que jam�s se hab�an hecho.

El dolor es tan intenso que crees que vas a morir.

Pero luego te vuelves insensible y ya no sientes las palizas.

No me mates, por favor. Har� lo que quieras, te lo prometo.

�He pasado dos a�os encerrado ah� dentro!

Les pod�a haber dicho lo que quer�an.

Pero segu�a pensando que esto no durar�a mas.

Que mis amigos estaban trabajando,

junto con miles de miembros de la Resistencia.

Y yo les estaba protegiendo. Eso me mantuvo con vida.

Pero al final, algo te ocurre en el cerebro.

Pierdes todo poder mental, la fuerza de tomar decisiones.

Y ya no eres responsable.

Yo no os he traicionado. Debes creerme y decirlo a los demas.

Hoffman nunca ha sido un traidor.

�Debes dec�rselo!

Se lo puedo decir, pero s�lo t� puede convencerles.

Tienes que hacerlo t� mismo.

Estaci�n de Bellevue, hay una maleta. C�gela dentro de una hora.

Llevala a la pista de patinaje y d�sela a la chica de los abrigos.

�Sylvia!

Hola.

- Kurt, �que haces aqu�? - Te esperaba.

- �C�mo sab�as que estaba aqu�? - Tengo mis informadores.

- No pertenecer�s a la Gestapo. - En cierto modo.

Soy mi propia Gestapo, y muy eficiente.

- �Puedo hacer algo por ti? - S�, que me dejen en paz.

No soy de esa clase de Gestapo.

Oh, sabes re�r, es imposible. Debo de estar sonando.

Tienes mal concepto de m�.

Eres muy confiada, evasiva, misteriosa...

- �Misteriosa? - S�, no s� nada de ti

excepto que tocas en el Caf� Maxel y vives en la calle Schiller.

�Y que m�s quieres saber?

Qui�n eres, de d�nde vienes, qu� libros lees, qu� te gusta.

Son cosas importantes.

Me estoy enamorando de ti y podr�as ser una mujer peligrosa.

- �Peligrosa, por qu� lo dices? - Es lo que piensa Eric.

Ah, comprendo.

- �Quieres un taxi? - S�, por favor.

�Taxi!

- �A d�nde quieres ir? - A la Estacion de Bellevue.

- Kurt, �adonde vas? - Contigo.

Por favor, no seas pesado. S�lo voy a recoger una maleta.

- Un recado muy aburrido. - Conmigo no lo ser�.

- Por favor. - A la Estacion de Bellevue.

Env�e a dos hombres y cumpla mis �rdenes.

Vamos a hacer unas detenciones vinculadas con la Radio Clandestina.

�En serio?

Van a recoger material de radio en la Estacion de Bellevue.

Este es el principio del final de la Resistencia.

Enhorabuena, espero que le asciendan por esto.

Claro, �por qu� no?

- �Diga? - Profesor, soy Fraulein Gessner.

Comprendo, gracias, Fraulein.

SALIDA

EQUIPAJE

- Aqu� tiene. - Esta no es mi maleta.

112 y 112, es el mismo numero. Es su maleta, Fraulein.

No, �no ve que es de hombre?

Aqu� vamos por n�meros, tiene que ser esta.

Pero ella sabr� si es suya o no.

- �Ah, s�? - �Qu� ocurre aqu�?

- �Es usted el encargado? - S�, se podr�a decir.

Este idiota quiere darme una maleta que no es m�a.

Yo hab�a dejado un neceser.

- �brala, veamos lo que tiene. - S�, se�or.

Unas cosas muy bonitas, ya las hab�a visto.

- �Y que tiene que ver esto conmigo? - S�, �qui�n es usted?

Luego hablar� con usted, mire. �Nunca lo hab�a visto antes?

- Claro que no, �qu� es? - Material de radio.

Bien, �y que tiene de malo?

�Dice que no es suyo?

�Pues claro que no! �Por qu� me hace estas preguntas?

No s� a qui�n pertenece esto, pero yo quiero mi maleta.

- Ver� al jefe de estacion. - Venga conmigo.

�Qu�tele las manos de encima!

- �D�nde conoci� a esa chica? - En un caf�.

- �Qu� caf�? - El Caf� Maxel.

- �Y que hac�a usted all�? - Tomar un caf�.

- �C�mo la conocio? - Toca el violin all�.

- �Qu� m�s sabe de ella? - Nada.

- Miente. - No, �por qu� iba a mentirle?

�Sab�a que la Resistencia se reun�a en el Caf� Maxel?

No, de eso me enter� despu�s.

�No es extra�o que ella est� en el mismo lugar que ellos?

�Y lo de la maleta con el material de radio?

- Ella dijo que no era suya, �no? - �Por qu� la protege?

No es eso, tan solo creo que no es culpable.

Dijo que la maleta no era suya en cuanto la vio.

- �Cu�ntas veces ha ido a ese caf�? - Dos.

- �Alguna vez habl� de Hoffman? - No.

�D�game la verdad o har� que desee haber muerto!

No tiene derecho a hablarme as�. Soy un fiel miembro del Partido.

Abriremos una investigaci�n sobre usted.

- �S�? - El director del lnstituto Qu�mico.

- Que pase. - S�, se�or.

�Quiere pasar?

�Heil, Hitler!

Coronel, mi trabajo no me deja ausentarme mucho tiempo.

Lo siento, no quer�amos meterle en esto.

Lo comprendo, este es Eric Franken, uno de mis mejores hombres.

El avala a su hermano.

El asunto es m�s grave de lo que usted piensa.

Este hombre ha sido detenido junto a una chica de la Resistencia.

�Le digo que no lo es!

C�llate mientras habla tu superior.

Ademas, creemos que pertenece a la Radio Clandestina.

Es un cargo grave.

- �No estar� ocultando informacion? - �Eso es rid�culo!

�C�mo puede pensar que ayudar�a a unos malditos traidores?

�Los detendr�a yo mismo!

- Esta diciendo la verdad. - Los Franken son la sal de la tierra.

�S�? �Qu� han averiguado?

Gracias.

Tiene usted suerte.

El Departamento de Guerra dice que usted es leal.

Pero sugiero que tenga m�s cuidado a la hora de entablar relaciones.

Todos hemos sido jovenes. Gracias, coronel Heller.

- �Heil, Hitler! Tengo que volver. - Ya se puede ir.

�Oiga? Que pase la chica. �A qu� est� esperando?

�Qu� piensa hacer con ella?

Eso no es de su incumbencia.

S�, se�or.

Un momento, Franken.

Quiz� luego quiera hacerle m�s preguntas.

- S�, se�or. - Eso es todo.

�Heil, Hitler!

Kurt.

- �Qu� har�n con ella? - Lo que suelen hacer en estos casos.

- No maltrataran a una chica. - �Por qu� no?

�Has mencionado mi nombre con relacion a ella?

No, claro que no, �por qu�?

Me alegro, podr�a haber complicado las cosas.

Ahora vete a casa, hablar� con uno de los oficinistas.

Es amigo m�o, averiguar� algo.

- Lamento haberte causado esto. - No importa.

Pero es mejor que no menciones este incidente a nuestros padres.

- No lo har�, hasta luego. - Adi�s.

Escucha, Fraulein.

No me gusta pegar a una chica, pero tengo una obligaci�n.

Levanta la cabeza, por favor. �No me has oido?

�Por qu� no te ahorras molestias y nos dices la verdad?

Yo... ya le he dicho la verdad.

�Ah, si? Otra vez.

�Qui�n te dio el resguardo de la maleta?

Nadie.

- �Qui�n la dej� por ti? - Yo, pero esa no era mi maleta.

�A d�nde ibas?

A ninguna parte. Pas� el fin de semana en el campo.

- Era conveniente dejarla. - La historia tambi�n es conveniente.

- �Qui�n es el lider de la Resistencia? - No lo s�.

- �Qui�n mato a Hoffman? - No conozco a ning�n Hoffman.

�Sab�as que estaba citado en el Caf� Maxel?

No.

- �Qui�n imprimio estas octavillas? - No lo s�.

Te ganas la vida tocando el violin, �no es as�?

S�, se�or.

�Quieres que te rompa los dedos?

Haga lo que quiera.

- No tengo nada que decir. - Mientes.

lntentas salvar a tus amigos.

�No ves que ellos no aguantar�an este castigo por ti?

�Que no se arriesgar�an por protegerte?

Dime quienes son, nombres y direcciones.

Habla, Fraulein, o no saldr�s de aqu� con vida.

�Y bien?

Es posible que tengas razon y nos hayamos equivocado.

Quiz� digas la verdad. De todos modos, voy a soltarte.

�Puedo irme?

S�.

Firma esto.

�Qu� es?

Te hemos tratado bien, �verdad?

- S�, se�or. - �Alguien te ha hecho dano?

- No, se�or. - Pues firma.

Muy bien.

Llev�osla a casa.

- �Por qu� la ha soltado? - �Y por qu� no?

No me sirve como cad�ver, aun no.

Tengo una idea mejor.

Sylvia.

�Qu� te han hecho?

�Qu� ocurre?

- S�lo tengo un brazo, ay�deme. - No la quiero aqu�, al�jela.

La polic�a ha estado todo el d�a interrog�ndome.

- �No la quiero aqu�! �No ve que est� herida?

Oh, lo siento, voy a ayudarle. La subir� arriba.

�Kurt!

- �D�nde has estado? - Acabo de ver a Sylvia.

�La han soltado?

Te hab�a dicho que te quedaras. �Por qu� insistes en seguirla?

Lo siento, Eric, necesitaba saber que le hab�a pasado.

- �La han golpeado? - Es horrible.

Te dije que no te acercaras a ella. Algo me hacia sospechar.

No pensaras que es culpable.

- �Y tu? - No, yo no.

- �Sylvia una traidora? lmposible. - Supongamos que sea cierto.

- Espero que no. - �Ella te importa de verdad?

- Me temo que si, Eric. - Pero si hace poco que la conoces.

�Importa eso cuando sufres por alguien?

No debes volver a verla, podr�as tener problemas.

Es por tu bien, piensalo.

�Diga? S�, es para ti, Kurt. Un momento, por favor.

- �S�? - �Sr. Franken?

El coronel Heller quiere verle ma�ana a las 10, sin falta.

S�, se�or. Heil, Hitler.

�Qui�n era?

La oficina del coronel Heller, quiere verme por la ma�ana.

Mal asunto. Bueno, v�monos a dormir.

"L�brense de la esclavitud del Partido de la Guerra".

Anoche colocaron miles de estas por la ciudad.

En paredes, �rboles y parques.

Mire este folleto, estaba en un paquete.

"Alemanes, alz�os contra el bandido del Tercer Reich".

Aqu� hay otro, los env�an como impresos.

lncluso han descubierto como fabricar discos.

Y los venden en las calles por casi nada.

Al poco empiezas a o�r un discurso contra el Fuhrer.

No sabe hasta que punto atacan al Partido.

Y lo peor es la Radio Clandestina. Es como una enfermedad.

Les esperamos en una parte y aparecen en otra.

- �Qu� quiere que haga yo? - Damos alguna pista.

Algo que haya dicho esa chica que la asocie con la Resistencia.

Coronel, estoy seguro de que no est� implicada.

- Est� muy seguro de eso, �eh? - S�, lo estoy.

- �Pondria su conviccion a prueba? - Pues claro.

�Y si descubre que est� equivocado y que pertenece a la Resistencia?

Pues... la denunciar�a, �que otra cosa podr�a hacer?

Bien, no hemos podido hacer nada, pero sabemos que es culpable.

Usted es el �nico que nos puede ayudar a probarlo.

- �Qu� quiere decir? - Quiero que vea a esa chica.

Habl�le, salga con ella, y si es necesario, h�gale el amor.

Pero gane su confianza y averig�e todo lo que pueda.

Prefiero no hacerlo, no parece honrado.

Si yo me preocupara por la �tica, estar�a sin empleo.

Usted ha servido bien al Estado y le pido que lo vuelva a hacer.

- Pero coronel... - Es su deber.

Y hay otra cosa m�s. Si la chica es inocente,

no s�lo nos ayudar� a nosotros, sino tambien a ella misma.

Comprendo, quiz� tenga razon.

Me pasar� informacion a diario, pero ella no debe sospechar nada.

S�, se�or.

- Oh, disculpe, coronel Heller. - Ya hemos terminado.

- Espero sus noticias. - S�, se�or, �heil, Hitler!

- Los documentos del caso Schuller. - Gracias.

A veces me pregunto si el Partido reconoce mis esfuerzos.

- Seguro que todos lo agradecen. - No estoy tan seguro.

�Sabe que tienen 10 millones de marcos depositados en un banco extranjero?

�10 millones de marcos, quien se lo ha dicho?

Es un rumor, pero de una fuente fidedigna.

Pero no se lo diga a nadie o nunca podr� confiarle nada m�s.

No, se�or.

Empec� a estudiar Qu�mica. Por poco hago volar el laboratorio.

- Y decidiste dejarlo. - Lo decidi� mi profesor por m�.

- Es una noche espl�ndida. - S�, bonita para un ataque aereo.

- �C�mo puedes decir eso? - Supongo que es por la guerra.

Hasta la luna y las estrellas tienen ahora otro significado.

Esas mismas estrellas estan brillando en Hildesheim.

- �Has estado all�? - S�, una vez, cuando tenia 10 a�os.

- Iremos algun d�a, �te gustar�a? - Me encantar�a.

Gracias por acompa�arme a casa.

- �Significa eso que te despides? - Me temo que s�.

Hace tiempo que quiero decirte una cosa.

�Puedo pasar un momento?

Prefiero que no, Kurt.

Has sido muy amable conmigo, pero no deber�amos vernos tanto.

- �Por qu�, qu� temes? - No temo nada.

Te causo muchas molestias.

T� y Eric diciendome que no te vea. No tengo muchas posibilidades.

Kurt, mira.

La Gestapo, quer�a hablarte precisamente de eso.

Dejame pasar, es importante.

Esta bien.

- �Siguen ah�? - No, se han ido.

- Sylvia. - �S�, Kurt?

No es la primera vez que te siguen. Lo hacen desde que te detuvieron.

Te han estado vigilando, y yo tambien.

- �Tu, Kurt? - S�, he informado al jefe a diario.

S� que es terrible, pero cre� que ayudar�a a aclararlo.

Yo sab�a que no eras culpable.

- �Se lo has dicho a Heller? - S�, muchas veces, pero no me cree.

Y mientras crea que perteneces a la Resistencia,

tu vida no valdr� un centavo.

- No puedo hacer nada. - S� que puedes, debes escapar.

�Escapar a donde?

No puedo huir de la Gestapo, y t� lo sabes.

Pero te pueden llevar a un campo de concentracion.

Sylvia, dejame sacarte de aqu�.

Ya s� que soy un tipo extra�o,

pero conozco un sitio donde puedo comprar una granja y...

Por favor, Kurt.

No debes hablarme as�.

�Y por qu� no?

Te quiero mucho, y lo sabes.

- Kurt, no dar�a resultado. - �Por qu� no?

�Hay otra persona?

Dejemos eso para otro d�a.

- Por favor. - Esta bien.

Ven, te preparar� un caf�.

Prueba mi caf� y no volveras a probar otro.

Me arriesgar�.

Mi abuelo fue de los primeros en subirse a un avion.

Ser�a un hombre de la talla de Bismarck.

Lo fue, era uno de sus generales.

Voy a ver quien es.

�Ernst!

- �Qu� haces aqu�? - No preguntes, esconde esto.

- �Qu� es? - Es parte del transmisor.

No deber�as haber venido.

No importa, nadie me ha visto. La polic�a vigila el centro.

D�selo a Alex, lo recoger� luego.

�Kurt!

Kurt, espera, deja que te explique.

�Kurt!

- Sylvia. - Eric, que bien que hayas venido.

Acabo de ver a Kurt saliendo. �Qu� ocurre?

- Lo sabe. - �Qu�?

Estaba aqu� cuando llego Emst.

- Eric, �que vas a hacer? - Lo que sea necesario, quedate aqu�.

- Hola, mam�. - Hola, hijo.

- �Esta Kurt en casa? - S�, est� en su habitacion.

- �Qu� le ocurre? - No lo s�, �por qu�?

Parece preecupado. No he podido hablar con �l.

- �Por qu� no hablas t� con �l? - Lo har�, madre.

- �A d�nde vas? - A ver a la Sra. Muller.

Hoy se ha presentado la Gestapo y se ha llevado al Sr. Miller.

�Qu�?

Se lo van a llevar al campo de concentracion.

Alguien les dijo que hablaba en contra del Gobierno.

- �Kurt? - �l dice que no.

- Ve a hablar con �l. - Descuida, madre.

- Hasta luego. - Buenas noches.

Hola, Kurt.

Acabo de hablar con mam�.

Dice que la Gestapo se ha llevado al Sr. Muller.

- �Sabes algo de eso? - No, Eric.

- �Qu� sucede, algo va mal? - Todo.

- �Tiene algo que ver con Sylvia? - Es de la Resistencia, Eric.

Lo he averiguado esta noche.

- �Est�s seguro? - S�.

�Te ped� que no la volvieras a ver!

- �Por que? - No he podido evitarlo.

- �C�mo que no? - No me pidas explicaciones.

Te lo explicar� yo a ti. Heller quiere que la espies, �no?

S�, no quer�a hacerlo, pero me oblig�.

Lo que yo pensaba.

Ahora que lo sabes, �se lo vas a decir?

No s� que hacer.

Sabes lo que le pasar� a ella si lo haces.

- S�. - �Y bien?

Eric, no puedo, no la puedo denunciar.

�Por qu� no? Eres miembro del Partido.

La matar�an, no puedo hacerle eso porque la amo.

Todo se puede justificar si crees firmemente en algo.

S� que tienes razon.

La Resistencia est� poniendo al pa�s en contra del Partido.

No dicen sino mentiras y hay que detenerlos.

�Deber�a denunciarla, pero no puedo!

Supongo que eso me convierte en un traidor.

Un traidor a mi lider, a mi partido y a mi pa�s.

�Es lo que estas pensando?

No.

No pienso eso.

Creo que eres un ser humano, como la mayoria de nosotros.

Eso es todo.

Kurt, no debes volver a verla.

- Pero tengo que sacarla de ese lio. - No.

Temo por ti. Sabes algo muy peligroso.

Si se entera la Resistencia que sabes lo de Sylvia

y piensan que puedes hablar, te matar�an.

Prom�teme que no la volver�s a ver, que ni siquiera pensar�s en ella.

No es tan facil, Eric.

Lo s�, pero a veces hay que tomar medidas dif�ciles.

Cuando llega el momento. Lo s� mejor que t�.

Vamos, intenta dormir un poco. Olv�dalo todo.

- Buenas noches. - Buenas noches.

Eric.

�S�?

Quer�a decirte que siempre has sido mas que un hermano para m�.

- Lo comprendo, hasta ma�ana. - Buenas noches.

�Diga? �Qui�n? Un momento, por favor.

- �Sr. Kurt! - �S�?

�Le llaman al tel�fono!

- �Qui�n es? - La polic�a.

Esta bien.

- �Diga? - Heller quiere hablar con Ud.

Buenas noches, �debe informarme de algo?

No, se�or, de nada.

�Pero la ha visto esta noche?

S�, se�or, pero no tengo nada que informar.

Es una lastima.

Tenemos un mensaje, piensan emitir esta noche.

Debemos hacer algo enseguida.

S�, desde luego, se�or.

Venga a verme ma�ana. Quiz� tenga noticias para usted.

S�, se�or. Heil, Hitler.

Siga a ese coche.

Qu�date aqu�, si alguien pregunta, ya sabes.

Si hay problemas, toca dos veces el claxon.

Con el coronel Heller, es muy importante.

�S�? Un momento. Coronel Heller, es para usted.

- �Qui�n es? - El Sr. Franken.

�S�? �Qu�?

Bien, enseguida.

La Resistencia, ya los tenemos, prepara los coches.

Con el capit�n, �enseguida!

- �Kurt! - Silencio.

- Kurt, �que haces? - Silencio.

�Te has vuelto loco?

- No puedes hacer esto, regresa. - No, no volver�s a ver a esa gente.

- No sabes lo que est�s haciendo. - Lo s� muy bien.

No dejar� que sigas con esos traidores.

- Har� lo que sea, pero vuelve. - �Para que te detengan con ellos?

- �Detener? - S�.

Le he dicho a Heller donde iban a emitir.

Sus hombres se dirigen all�.

Kurt, �que has hecho?

�Sabes a quien va a encontrar la Gestapo?

A tu hermano Eric.

- �Eric? - S�.

Eric es el que habla por la radio.

- Mientes. - No miento, debes creerme.

Eric estaba en casa.

Esta all�, esta all� con los demas.

�Debes creerme!

Escucha atentamente.

El Fuhrer nos ha dlcho que esta es una guerra justa.

Una guerra de defensa.

Pero no nos enga�emos, �l no desea paz y justicia en Europa.

Antes ven�an aqu� personas de todo el mundo a estud�ar.

- �ramos una luz espiritual. - Esa no es su voz.

- S� lo es, escucha. - Enfrentados entre s�.

Hermanos contra hermanos, padres contra hijos...

- �Cuidado, la polic�a! - �Qu� ocurre aqu�?

�Alto ah�, manos arriba!

�Dios m�o!

�Lo que les van a hacer es horrible!

�Por qu� no me lo dijiste? Si lo hubiera sabido, yo...

POLICIA SECRETA DEL DISTRITO 39

DR. ALBERT FRANKEN,

SOSPECHOSO DE ESTAR VINCULADO CON LA RESISTENClA

- Coge los papeles y ver�s. - Uno de ellos era su padre.

- �El coronel Heller lo consigui�? - Un trabajo magn�ifico.

Esto acabar� con la Resistencia.

Debo ver al coronel Heller, soy Kurt Franken.

Est� ocupado interrogando a su hermano.

�Qu� hay de mi padre, que han hecho con �l?

- Tambien le est�n interrogando. - Pero si es inocente.

Digaselo al coronel Heller.

Pase a su despacho, seguro que le querra ver.

Ella.

�Tambi�n la han detenido a Ud?

- No, soy testigo. - �Testigo?

Ha venido a atestiguar en contra de su padre.

Eso es imposible, �que tiene en contra de papa?

�Qu� ha hecho para que crea que es un traidor?

�No recuerda la noche de la discusion con el Sr. Muller?

Su padre se puso de su lado.

Aquello no fue nada, s�lo fue una discusion.

Bueno, yo...

Por favor, Sr. Kurt, no sabe lo que te hacen ellos.

Te asustan de tal forma

que ya no sabes lo que esta bien y lo que esta mal.

Te confunden tanto que...

�Hola, Sr. Franken!

El coronel le recibir� enseguida, por favor espere.

- Vamos, debe atestiguar. - �No, no quiero ir!

- No tenga miedo. - �No!

�No, no, por favor, suelteme!

Ha vivido 15 a�os en casa. Era como una madre para nosotros.

Cosas as� ocurren a diario en nuestro pa�s.

Y como ejemplo, lo que usted acaba de hacer.

El coronel Heller le felicitar�.

Un hombre leal al Partido entrega a su hermano a la muerte.

- Por favor. - Merece grandes elogios.

- Yo tambien le felicito. - Yo no sab�a lo que hacia.

�No fue usted quien informo al coronel Heller?

S�, pero yo s�lo quer�a... No ten�a ni idea de que Eric...

�Usted no sab�a quien era cuando telefone�?

�No sab�a que su hermano pertenec�a a la Resistencia?

Claro que no, antes hubiera dado mi vida.

Puede que haya muchas cosas m�s que no sepa.

Venga conmigo.

Por favor.

Bien, doctor, �ha tenido bastante?

Quiz� ahora nos diga quienes son los otros miembros.

�C�mo puedo dec�rselo si no lo s�?

Debe de pensar que soy est�pido.

Su propia criada ha dicho que hac�a declaraciones subversivas,

que su hijo defendi� la patria ante uno de sus �ntimos amigos.

�Pretende hacerme creer que desconoc�a estas actividades?

- Le doy mi palabra de honor. - �Su palabra? Ni eso le queda ya.

Mire.

�Eric!

Usted ya no puede hacer nada. Yo s�lo quer�a que lo viera.

- �Y bien? - A este no le vamos a sacar nada.

- Ya lo veremos. - No le pegue m�s.

Esta malherido, le matar�.

Eso vendr� luego, no tema usted.

Y ahora, dector, �va a decimos lo que sabe?

�O prefiere ver como le doy una paliza a su hijo?

�Hable! Quiero la verdad.

Muy bien, me pide la verdad... y se la dir�.

Yo no sab�a que mi hijo trabajaba para la Resistencia.

Ni yo ni mi esposa sab�amos absolutamente nada.

Pero si lo hizo para librar a nuestro pa�s

de hombres tan viles como usted y su especie,

entonces me alegro y le doy gracias a Dios,

ya que no tengo la fuerza para luchar yo mismo,

de tener un hijo que ha...

- �Maldito cerdo! - Calle.

Si dice una sola palabra, acabar� en un campo de concentraci�n.

No me importa, estoy harto de sus mentiras.

�No quiere vengar a su hermano, su madre y su padre?

�No quiere vengar su propia dignidad como hombre?

�No le importa eso despu�s de lo que acaba de ver?

Claro que s�, �pero que puedo hacer?

Ayudarnos, ayude a la Resistencia.

Ayudemos al pueblo a mostrarle la verdad.

Usted...

S�, Eric y yo llevamos luchando desde que Hitler asumi� el poder.

Ahora que le hemos perdido, necesitamos un sustituto.

Usted puede ayudarnos mejor que cualquier otro.

�Qu� quiere decir, como?

Haga que Heller crea,

conv�nzale de que usted sab�a que Eric estaba ah� cuando llam�.

- �Qu�? - Piense en lo que podr�a hacer.

Estar�a libre de sospechas si le hace creer que est� con ellos.

- �Pero de que le servir� a Eric? - No podemos hacer nada por �l.

Morir� en la guillotina.

S� que es duro aceptarlo, pero le van a matar de todos modos.

Y el �nico que le puede dar un sentido a su obra es usted.

Si les hace creer que lo sab�a, podr� continuar el trabajo de Eric.

�Me pide que Eric muera pensando que le traicion�?

- S�, as� es. - No lo har�, debe saber la verdad.

Haga lo mismo que hubiera hecho Eric en su lugar.

Kurt, esta es su hora como hombre. �Lo acepta o no?

- Muy bien. - Usted es el hermano de Eric.

Ven.

No es facil, pero debe hacerlo. Espere aqu�, por favor.

- Buenas noches, Sr. Franken. - Heil, Hitler.

- Le estaba esperando. - S�, pense que me querria ver.

S�, me alegro de que haya venido.

- �Un cigarrillo? - No, gracias.

Vamos, coja uno.

Gracias.

Tambien hemos detenido a su padre.

- S�, lo s�. - No le pasar� nada si es inocente.

S�lo le haremos unas preguntas.

S�, se�or.

�Cu�ndo averigu� que su hermano era culpable?

Esta noche, le llam� en cuanto me di cuenta.

Por supuesto. �Sab�a que era su hermano?

- S�, se�or, claro. - Claro.

Que traigan a Eric Franken.

- �Qu� ocurre? - Debe firmar estos documentos.

- Espere. - S�, se�or.

Es muy extra�o que viviera en la misma casa que su hermano

sin sospechar que pertenecia a la Resistencia.

�C�mo lo explica?

Regrese hace poco del frente. No estaba seguro hasta esta noche.

- Entiendo, no estaba seguro. - No, se�or.

�Y la chica, ha averiguado algo sobre ella?

No, se�or.

Kurt, dicen que fuiste t� quien les aviso.

S�, fui yo.

Pero no sab�as que yo estaba con ellos.

Pues yo...

Yo...

Sab�a que ment�an. Sab�a que no lo pod�as haber hecho.

No ment�an, han dicho la verdad. Sab�a que estabas ah� cuando llam�.

No te creo.

T�...

Kurt...

Lo siento, Eric, pero sab�as lo que hac�as.

S�lo recibir�s lo que mereces.

Kurt... m�rame.

- Dame la mano. - No.

Yo he elegido mi camino y t� el tuyo.

No hay m�s que decir.

Sr. Franken... me hab�a equivocado con usted.

Creia que mentia.

Esta afectado, claro.

Cuesta mucho denunciar a tu propio hermano.

Quiero hacerle m�s preguntas, pero esperar� hasta ma�ana.

Puede irse a casa.

Gracias, buenas noches.

�El Gobierno puede anunciar que la Radio llegal,

y sus mentiras contra el Estado, han enmudecido para siempre!

�El principal culpable, Eric Franken y sus compa�eros,

pagar�n por sus cr�menes con sus vidas,

como har�n todos los enemigos del Estado!

�Alto!

Hace fr�o esta ma�ana.

Pronto saldr� el sol.

�De frente, en marcha!

Este ser� el final de la Resistencia.

�Alto!

Eric Franken, Alexander Schumann, Hugo Baumer.

Por conspirar contra el Estado, el Tribunal les condena a morir.

Y en cumplimiento de mis obligaciones como fiscal,

en este acto les entrego al verdugo.

�Eric Franken!

Ciudadanos alemanes, habla la Radio Clandestina.

La voz de la Alemania libre.

Hoy moriran tres camaradas nuestros.

�Est� en el patio!

Por luchar contra la ignorancia, la opresi�n y la brutalidad.

Les matan porque creen que as� acallar�n sus voces.

Pero ahora hablar�n a traves de la m�a.

- �Viva la voz de la libertad! - �Calla!

- �Por qu� no hacen algo? - �Encontradle, idiotas!

No hay espada que pueda matar el alma humana.

Lo que ahora algunos deben susurrar en la oscuridad,

se gritar� desde los tejados en el futuro.

La libertad prevalecer�, habr� paz en toda la Tierra.

Cuando esta �poca sea s�lo un recuerdo,

seguira la esperanza de un d�a nuevo.

Le mostraremos al mundo

que la pol�tica de nuestro l�der no es la del pueblo.

- Proclamemos... - �Por ah�!

Que no crucificar�n a 70 millones de personas.

Y si yo desaparezco...

�Hay otro, encontradlo!

s� que otro ocupar� mi lugar.

Y a Eric Franken le decimos

"No existe mejor armadura que un coraz�n limpio.

Est� armado tres veces aquel que es justo,

pero desnudo est�, lncluso con un traje de acero,

aquel cuya conclencia est� corrompida por la injusticia".

Kurt.

Esta es nuestra lucha, la de llevar luz a la oscuridad.

Y arriesgar...

No existe mejor armadura que un coraz�n limpio.

Est� armado tres veces aquel que es justo,

pero desnudo est�, lncluso con un traje de acero,

aquel cuya conciencia est� corrompida por la injusticia.

FIN

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