All language subtitles for Canaris.720p.TV.8.8M.DE2-ac3.spanish P2

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Original subtitles

�Qu� sucede?

Bien, gracias.

S�. Corto

Almirante, �ha ocurrido algo?

S�.

Debemos de abortar la misi�n.

Pero �por qu�?

El primer ministro ingl�s, Chamberlain, ha aterrizado en Munich.

El F�hrer ha aclarado a �ltima hora

a los jefes de estado de Inglaterra, Francia e Italia

la suspensi�n de las exigencias del Reich.

Daladier, el presidente franc�s, pasa revista a la guardia de honor.

El Duce en su entrada en la Casa Marr�n.

El mundo entero observa expectante y esperanzado lo que pase en Munich.

Yo no opino igual, almirante. No deber�amos haber abortado la misi�n.

En el fondo, nada ha cambiado.

S�, Degenhard.

El pueblo, que hasta ayer tem�a la guerra,

tiene que creer ahora que el peligro ha pasado,

y Hitler, lo ver�n ma�ana en todos los peri�dicos,

es de repente el gran alem�n

que sin un solo disparo recupera el antiguo pueblo alem�n.

El momento ha pasado,

definitivamente.

El presidente Daladier

ha sido saludado con gran emoci�n por el pueblo franc�s

tras el exitoso fin de la Conferencia de Munich.

Chamberlain es el centro de las ovaciones m�s efusivas

tras su vuelta a Londres al lado del rey ingl�s.

El Duce a su vuelta en Roma. La Italia fascista le recibe

con v�tores y antorchas.

El pueblo de la capital del Reich

da las gracias al F�hrer en nombre del pueblo alem�n.

La Conferencia de Munich significa el inicio

de una �poca de paz y entendimiento entre todas las naciones.

No hay ning�n motivo para llevar a Europa al caos de una guerra.

�Est� ah�?

No, le esperaban, pero lo ha cancelado en el �ltimo momento.

�Cancelado?

Holl, ahora es cuesti�n de minutos.

�No hay nadie ah�?

Heydrich.

Heydrich...

S�, tengo que intentarlo.

Vaya, almirante.

�Usted por aqu�?

Disculpe si le interrumpo en mitad de la representaci�n.

No me molesta en absoluto. Venga, t�mese una copa conmigo.

- Gracias. - Una representaci�n excelente.

�No iba a venir el F�hrer esta noche?

S�, pero usted ya sabe que hay asuntos m�s importantes.

Lo de Polonia.

Lo de Polonia significa la guerra.

E Inglaterra entrar�a enseguida en ella.

Inglaterra, almirante, no quiere, y Francia no puede.

Eso ser�a un suicidio para nuestra Wehrmacht.

Mi ministerio ha descifrado un mensaje

de los ministros de Asuntos Exteriores de Londres y Par�s.

Francia e Inglaterra est�n decididos

a cumplir su obligaci�n de garant�a a Polonia.

Conozco sus temores. S� que bombardea con eso a Keitel, incluso al F�hrer.

Pero no tiene sentido, almirante. El F�hrer es...

El F�hrer es tambi�n humano, Heydrich,

y es nuestro deber informarle.

�l es un genio, y no se deja "informar", como usted lo llama.

�Qu� pretende? Cuando todo empiece, no estaremos solos.

�Italia? Esos no marchar�n con nosotros.

Ah, sabe Ud. M�s que Asuntos Exteriores.

S� que el rey italiano no firmar� ninguna orden de movilizaci�n.

He tra�do unos documentos, es mi deber d�rselos a conocer...

�Qu� significa esto ahora?

�Por qu� cree, si no, que he venido a la �pera?

He agotado todas las v�as, he hecho lo que he podido.

Pero usted, Heydrich, todav�a tiene posibilidades.

S�, lo reconozco, no soy ning�n genio,

pero puedo hacer lo que cualquier estudiante: Sumar.

Ej�rcitos, ca�ones, aviones, f�bricas...

- Y el resultado es... - �Qu�, almirante?

Que si entramos en guerra, ser� el fin de Alemania.

Disc�lpeme, por favor.

Comienza el siguiente acto.

Ni siquiera le ha echado un vistazo.

Creo que no lo puedo aguantar m�s.

Plan G�lgota.

Aqu� la emisora de radio de la Gran Alemania.

Les comunicamos una noticia de �ltima hora

del mando superior de la Wehrmacht.

Hoy a las 5.45 de la ma�ana,

las divisiones de la nueva Wehrmacht alemana

han cruzado las fronteras de Polonia.

Imparables, nuestras tropas avanzan sin temor,

eliminando a los enemigos en ataques despiadados

y conquistan victoria tras victoria para su patria.

Tras 18 d�as, en una guerra rel�mpago sin igual,

el destino del ej�rcito polaco ha quedado sellado.

Marcha de la victoria en Varsovia. Polonia ha dejado de existir.

10 de mayo de 1940.

El ej�rcito alem�n rompe las posiciones de defensa francesas

e irrumpe imparable en el interior del pa�s.

Despu�s de ocho d�as,

tras una batalla de desgaste y tanques sin precedentes,

comienza la cat�strofe para el ej�rcito franc�s y sus aliados.

Y esta cat�strofe significa

exterminio, capitulaci�n, prisioneros.

Hola.

- �Heydrich! - Bueno, �qu� dice ahora?

Se�ores, d�jennos solos unos minutos.

�Qu� tienen que decir?

�Respecto a qu�?

Polonia en 18 d�as, ahora lo de Francia...

�una aut�ntica marcha triunfal!

�Recuerda sus advertencias?

Si por usted fuera, ahora no estar�amos aqu�.

Entiendo bien que estuviera preocupado,

que tuviera miedo de c�mo pudiera salir.

Y mire usted, almirante, usted es un oficial veterano,

pero no ha sido capaz de entender nuestra manera de ver el mundo.

Tiene un magn�fico ejemplo: Inteligencia ha trabajado estupendamente,

especialmente en Francia. Cada cifra era exacta.

Pero usted no ha calculado lo que no se puede contar con cifras:

La d�bil voluntad de defensa de los franceses

y la fuerza de choque de una naci�n impregnada de una idea

que ning�n poder del mundo puede parar.

Hace dos horas que Verd�n ha izado la bandera blanca.

�Verd�n, almirante!

Perd�n. S� que ahora no puede decir nada.

Es injusto por mi parte que justo en este momento...

yo...

Bien, no tengo m�s tiempo.

Me gustar�a estar en la marcha sobre Par�s.

�Atenci�n!

�Qu� quer�a?

Ha hecho una demostraci�n como un caballo de circo.

Los dioses germ�nicos est�n borrachos.

Comienzan a desgarrar el mundo y me temo que lo consigan.

Uno se siente extra�o con sus precauciones cuando oye cosas as�:

"Ning�n poder del mundo nos puede detener."

�Deber�a retirarme?

�Irme a cualquier parte? Criar abejas, coleccionar sellos...

No tengo cabida en esto. No soy como ellos.

- Usted no se retirar� nunca. - �Por qu� no?

�Cu�ntas veces cree que lo he pensado?

�Por qu� debo continuar?

�Por qu� servir a una causa en la que no creo?

Tengo que cumplir con mi deber

y ni siquiera s� cu�l es.

�Hola!

Pero, Werner, aqu�, en p�blico...

Besar en las estaciones es ahora un deber a la patria.

�Qu� tal en Hamburgo? Me alegro de que est�s aqu� de nuevo.

Bien, as� que ha vuelto.

�Y qu� me dice de sus buenas relaciones con el Ministerio de Defensa?

�Lo ha le�do, general? Par�s ya es nuestro.

Lo he le�do varias veces y he pensado: "S�, tus ojos no te enga�an".

Ser�a posible.

S�. Ya hab�a sido vencida 14 o 15 veces, algo he le�do...

pero ahora ya los tenemos. Ya no nos pueden parar.

- �Sabe c�mo continuar�? - �C�mo?

Primero hacia el sur, hacia la costa.

Entonces tomamos Espa�a, y despu�s hacemos saltar

el Mediterr�neo por los aires, y cruzamos a Inglaterra.

- Ya. - �No lo cree? Ya ver�.

Antes de que se den cuenta,

tendr�n en Londres una plaza con el nombre de Adolf Hitler.

- Ya est�is aqu�. Hola Irene. - Hola, Anna. �Qu� tal?

Ni que Hamburgo estuviera en el fin del mundo.

Bueno, ha estado medio a�o fuera.

�Le ha dicho al menos lo que ha hecho all�?

- No, a m� tampoco. - Vosotros no cont�is nada.

No creo ni una palabra. Pero sentaos. Enseguida mi ni�a tendr� algo de comer.

�No le has contado nada?

�Sobre Hamburgo? Teniente,

conozco las reglas sobre el Servicio Secreto.

�Qu� tal? �Sigue all� el viejo Becker con sus tintas invisibles?

S�, todav�a est� all�. Nos han escogido.

S�, lo he o�do.

Eso ya no es una escuela para agentes, sino una universidad.

Qu� gusto da volver a casa.

Ya voy yo.

�Diga?

Irene von Hardbeck.

S�.

No, acabo de llegar.

Nosotros no la hemos olvidado. Tenemos que vernos.

Esta noche.

- �Qui�n era? - Beckmann.

Y yo que pensaba que despu�s de este medio a�o ya te habr�an olvidado.

Me gustar�a ir all� y decirles cuatro cosas.

Quiere que vaya a verle. �Qu� debo hacer?

Cuando lleguen los documentos, me los trae enseguida.

Bueno, jovencita, �crees que Heydrich sabe todo?

Por lo menos intuye que ya no trabajo para �l, sino para usted.

- Me han preguntado por eso. - Claro que preguntan.

Viven de preguntas. S�lo que a ellos nadie les puede preguntar.

Pero tiene que valer la pena.

Por cierto, he le�do su evaluaci�n de la escuela de agentes.

Magn�fica.

�Qu� le parece el extranjero?

La podr�a colocar como correo. No es demasiado peligroso.

Pasar�a a Inglaterra desde Lisboa, y despu�s a Espa�a.

As� no los tendr� en su camino.

�Qu�? �Se alegra de tener de vuelta a su Irene?

No sabe usted cu�nto.

Ahora me apetecen unas vacaciones... de luna de miel.

�Se ha quedado sin palabras?

S�, es s�lo que me sorprende.

�Qu� ocurre?

Me van a dar un pasaporte espa�ol e ir� a Londres pasando por Lisboa.

�C�mo? �Te vas otra vez? �Y precisamente a Londres?

Estupendo.

Esto lo hacen bien en Berl�n.

Con esto puedo ir a todas partes.

Es la llave.

Bien hecho.

Esta es la llave de la caja fuerte.

Un tal Mister Brent se pondr�a muy nervioso si supiera que la tengo yo.

- �Has llegado bien? - S�. Directamente desde Lisboa.

- �Hab�a mucho control? - Much�simo.

- �Te has puesto nerviosa? - Un poco. Pero todo ha ido bien.

Entre.

Disculpe. �Ha o�do la alarma a�rea?

S�, gracias.

�Alarma! Aviones alemanes en vuelo de reconocimiento.

Sucede varias veces al d�a. Ser� para entretenernos.

- �Cu�ndo vuelves? - El barco zarpa en unos 14 d�as.

Podr�a necesitarte.

Esa caja fuerte pertenece a un tal Mister Brent,

y ese Mister Brent pertenece al Ministerio de Energ�a...

y ah� se cuece algo; circulan nuevas historias

sobre defensa de la costa.

Largo. Largo.

Corto. Corto... - �Vais a terminar pronto?

- Nos queda una media hora. - O sea, unos diez minutos.

Ratke, date prisa. El viejo quiere que hoy mismo salga

- esa carta con esa cosa de ah�. - Corto.

Corto.

Largo... �Estaban bien los pasaportes y la llave?

Ya veremos. De todos modos, ya lo ha recibido.

Corto.

Largo, largo.

Corto.

7...

M... A...

Urgente, por supuesto.

8...

2...

�Ves? Los de Berl�n tienen prisa por conocer lo que pasa.

B... 3.

�Eso es todo?

S�.

Escucha, Irene.

- Ya has conocido a Mister Brent. - S�.

�Qu� te parece?

Bueno, ya s� que en comparaci�n con Althoff no tiene nada que hacer,

pero parece que est� loco por ti, cosa que puedo entender.

Escucha.

- Creo que me puedes ayudar. - �S�?

Ma�ana al mediod�a ir�s a comer con �l,

para quit�rmelo de en medio por un par de horas.

En ese tiempo no se debe mover del sitio. �Entendido?

- Qu� restaurante tan bonito. - S�, lo encontr� por casualidad.

Me alegro de que haya venido a comer conmigo.

Yo tambi�n, Mr. Brent.

Espero que no sea la �ltima vez que estamos juntos.

- Esperemos que as� sea. - Bien.

Por Ud. Y por nuestro pr�ximo encuentro.

Gracias.

- Disculpe. �La se�orita Tillmeyer? - �S�?

- Hay una llamada para usted. - �Para m�?

- S�, se�orita. - Disc�lpeme un momento.

- Por aqu�, por favor. - Gracias.

�Diga?

- Disculpe. - No se preocupe.

S�lo espero que no tenga que salir corriendo.

Quiero decir, que se pueda quedar un poco m�s aqu�.

- Tanto como usted quiera, Mr. Brent. - Estupendo.

- �Otro jerez? - S�, gracias.

Tr�iganos otros dos.

Jenkins, me ha dado menos de lo acostumbrado.

- No es lo que tomo normalmente. - No puede ser.

- Seg�n mi cuaderno, Ud... - Usted y su cuaderno.

Y el t� es m�s flojo cada d�a.

Respecto a eso, no puedo hacer nada, se�or.

Todo lo que quiero es una botella de leche llena...

Buenos d�as, se�or. Su t� y su extra de leche.

�No est� aqu� Mr. Brent?

No, acaba de salir.

Tiene que tener todav�a tres botellas vac�as.

Aqu� est�n.

Mr. Brent hace bien en guardarlas, con los tiempos que corren.

Althoff, �ve usted algo?

S�, pero no entiendo lo que significa.

Es otra vez la costa de Hastings.

Que fotocopien esto inmediatamente.

Parece como una defensa de la costa.

Posiciones de bater�a o algo as�. �C�mo funciona esto?

Creo que enseguida sabremos c�mo funciona.

- Holl. - �S�?

Que hagan enseguida un modelo seg�n estos documentos.

Por estas tuber�as no corre agua, sino petr�leo, se�ores.

Aqu� pueden ver los tanques,

y aqu� las tuber�as que van bajo el agua.

A trav�s de ellas bombean el petr�leo al mar hasta que cubra una superficie

de varias millas, para despu�s hacerlo arder.

Se lo voy a ense�ar.

- Aqu� est� la documentaci�n. - Gracias.

Bonito juguete, almirante.

Quiz�s para usted.

Usted lo sobrevolar�.

- S�. - Pero esto es m�s

para la Marina y la Infanter�a, que tendr�n que cruzar ese fuego.

El F�hrer ha dicho que cuando empecemos, Inglaterra ser� tomada en 6 semanas.

En 14 d�as, comandante.

S�, es posible.

�Por favor!

Imb�cil.

Venga.

Caballeros, quiero mostrarles ahora unas im�genes

que, curiosamente, los mismos ingleses han hecho para nosotros.

Apaguen la luz.

La costa inglesa.

Las bolsas de petr�leo procedentes de las tuber�as enterradas.

Se encender�n electr�nicamente desde la orilla.

Desde que los ingleses saben que planeamos una invasi�n,

sus t�cnicos han trabajado d�a

y noche con todas las fuerzas disponibles en esta...

defense of fire,

una defensa de fuego.

Intenten imaginarse, caballeros,

lo que le espera a una flota de asalto alemana

si tiene que cruzar ese cintur�n de fuego.

Justo detr�s de esa barrera

se encuentran miles de los llamados "lanzallamas" a lo largo de la orilla,

que parecen barriles de alquitr�n.

Si explosionan, despiden una llama

que podr�a exterminar cualquier forma de vida,

e incluso derretir el metal.

Adem�s, esperan a nuestra Luftwaffe con esos lanzallamas verticales,

que podr�an eliminar cualquier avi�n

que se acercara lo suficiente para un aterrizaje.

Luz, por favor.

�Cree usted en serio que semejante truco de fuego nos puede detener?

�Puedo pedirles que miren ahora el mapa?

La defensa ha conseguido un mapa muy detallado

de los planes de defensa en el sur de Inglaterra.

Incluso si pudi�ramos tomar los puertos, est�n llenos de minas.

Se podr�a empezar con la evacuaci�n

cuando la flota inglesa sea llevada fuera del Canal.

La Marina asegura que es posible asegurar el espacio mar�timo

para un desembarco en Dover entre Eastbourne y Folkestone.

Un desembarco en este espacio tan estrecho ser�a un suicidio.

Adem�s, la premisa de todo desembarco

es un control total del espacio a�reo, cosa que no tenemos

y que, en vista de nuestras p�rdidas de aparatos, nunca tendremos.

Aqu� ven toda la costa, desde la isla de Wight hasta Dundee,

una cadena de las m�s modernas estaciones de radar.

Los ingleses saben de la presencia de nuestros aviones

cuando �stos todav�a se encuentran a 50 millas.

Ir� a los detalles.

Las p�rdidas de la Luftwaffe desde el d�a del �guila:

13 de agosto, 47 aparatos.

14 de agosto, 76 aparatos.

18 de agosto, 71 aparatos.

El ej�rcito ingl�s y el mundo entero esperan la operaci�n Le�n Marino,

la invasi�n alemana de Inglaterra.

Pero una nueva amenaza a espaldas de la Wehrmacht alemana

lleva a Adolf Hitler a cambiar su estrategia.

�El ataque a Rusia! �Una nueva victoria sin par!

El ej�rcito rojo, una vez m�s rechazado,

desmadejado, desmoralizado, sufre una derrota tras otra.

Las temidas dimensiones de ese pa�s, que una vez fuera

la perdici�n de Napole�n, las vence el soldado alem�n.

�Mosc� est� cada vez m�s cerca!

El invierno ruso viene a ayudar al enemigo.

Sobre los amplios campos de nieve, sopla el helado viento siberiano.

Pero a pesar del fr�o, la nieve y el hielo,

la voluntad de lucha del soldado alem�n es inquebrantable.

Gracias, caballeros.

- Behrens. - �Almirante?

Que le den el informe de los partisanos en Kiev.

A sus �rdenes, almirante.

Holl...

ahora se hacen informes y m�s informes.

Nunca hab�a funcionado tan bien la Inteligencia...

pero ya no llego a �l, no los quiere ver,

porque no los necesita.

El se�or s�lo necesita buenas noticias. En fin...

- �Quer�a ense�arme algo? - S�, en la sala de proyecciones.

Hola, Degenhard. �De d�nde viene?

Del frente, almirante.

- Un poco tocado. Quer�a... - Esperaba su visita, almirante.

Vaya, vaya.

�Est�n conspirando?

Disc�lpenme un momento. Quiz�s nos veamos luego.

Espere en mi despacho, Degenhard.

�Qu� le pasa a Degenhard, Holl?

Tiene tres meses de permiso, para curar sus heridas.

Ir� a Suiza a casa de un viejo amigo.

�S�lo por eso?

Le he pedido que vaya a Ginebra para ver un detonador especial

que s�lo tienen los suizos.

�Qu� fotos son esas?

De los primeros ataques a�reos a ciudades alemanas.

�Y qu� quiere hacer con el detonador?

Almirante, lo que hay en la pared es la realidad,

y eso es s�lo el principio.

Y de eso me gustar�a hablar con usted.

Almirante, es la �nica salida.

No veo ninguna otra posibilidad.

No, Holl.

No creo que la soluci�n a todo esto

est� en un paquete de explosivos.

Ya no creo m�s en que figuras secundarias como usted y yo

podamos cambiar el destino.

Eso ya pas�.

Protesto por mi detenci�n, Heydrich.

Exijo poder llamar al Alto Mando del Ej�rcito.

Como oficial estoy bajo las �rdenes de la Wehrmacht.

Presentar� un informe sobre Ud., acudir� al F�hrer.

- �Con este detonador? - Ya se lo he explicado.

- Este detonador carece de todo inter�s. - No lo creo.

Por favor, tenga la amabilidad de aclararme c�mo funciona.

Funciona con �cido.

Contin�e.

El �cido corroe una placa de cobre.

El tiempo de la explosi�n se regula cambiando el grosor de la placa.

Todo silencioso, ning�n reloj, ni tictac, nada. De eso se trata.

Mire, general, esto lo considero yo extraordinariamente interesante.

- �Fue a Suiza para recuperarse? - S�.

�Su inter�s por las bombas de tiempo son entonces, digamos, un pasatiempo?

Le recuerdo que he estado en el frente y, por tanto,

tengo que ver continuamente con todo tipo de munici�n.

- �Fuma? - Gracias.

�Por qu�, general, necesita como oficial en el frente

un detonador como este?

�Pone usted bombas en el frente?

�Quiere saber algo m�s?

De d�nde ha sacado el pasaporte para Suiza.

De la Inteligencia, eso ya lo sabemos, pero �qui�n se lo ha dado?

Del...

general Holl. Soy amigo suyo.

Era un favor que me hac�a, yo se lo ped�.

Admitir� que tenemos que hablar un poco m�s sobre ese asunto.

�Hace cu�nto que conoce a Holl?

�C�mo es posible que suceda algo as�?

�No se lo advert�?

�No le dije lo innecesario y peligroso que era?

Degenhard no dir� nada.

Ud. No conoce los interrogatorios de Heydrich.

Ud. Sabe que nuestros tel�fonos est�n pinchados,

que hay un agente para cada uno de nosotros.

Quieren acabar con la red de una vez por todas.

- Yo asumir� toda la responsabilidad. - "Yo asumir� toda la responsabilidad"...

Holl, eso es palabrer�a. Enti�ndalo de una vez:

Era la oportunidad que Heydrich estaba esperando.

Si ahora la Inteligencia cae en sus manos,

con todos sus aparatos y los miles de personas que trabajan aqu�...

puede contar con que �l aprovechar� la oportunidad.

ESPA�A 1941

- Para usted. - Gracias.

- �Nada m�s? - �Por qu�? �No es de Althoff?

- S�, claro. - Ah, por supuesto.

Todav�a espera recibir noticias de su padre.

S�. Cada vez que recibo correo pienso que quiz�s tendr� noticias suyas.

- Pero puede que ya est� muerto. - No diga eso. Le volver� a ver.

Cuando termine la guerra, y eso ser� pronto.

�Qu�?

Heydrich ha sido asesinado por los nacionalistas checos.

Heydrich fue v�ctima de un atentado con bomba cuando volv�a de Rhadschin.

Hemos tenido suerte.

�l era el �nico que podr�a habernos resultado peligroso.

Pero, de todos modos...

De todos modos, el obligatorio telegrama de condolencia:

"Nuestro m�s sincero p�same por la p�rdida..." etc, etc.

Puede escribir debajo: "Yo he perdido un amigo. Canaris."

Ya sabr�n lo que quiero decir.

Buenos d�as, caballeros.

Si�ntense, se�ores.

Gracias. Bien, empecemos con la situaci�n en Rusia.

Y espero que olviden todos los art�culos de peri�dico

y noticias que hayan podido leer,

ya que la realidad es bastante diferente.

Seg�n toda la documentaci�n que en parte les es conocida,

hay se�ales de que va a haber un giro.

Y me temo que el pr�ximo invierno

ser� una prueba dura,

muy dura para nuestros soldados.

El tiempo de las primeras victorias ha terminado.

Ahora han enviado ej�rcitos enteros al Iodo y al fango.

El barro se pone del lado de los sovi�ticos.

Las dificultades de la ofensiva alemana

aumentan de forma desmedida.

Pero el soldado alem�n, curtido en cientos de batallas,

marcha imparable.

�l lo sabe: Al final est� la victoria.

Y otra vez el invierno ruso con una dureza hasta ahora desconocida.

Es inimaginable el hero�smo de nuestras divisiones.

Imperturbable, mantiene su fuerza de voluntad,

incluso estando en moment�nea retirada.

Nuestros soldados rompen con fuego los contraataques rusos.

La primera posici�n est� situada a 349 grados...

Almirante.

- Me alegro de verle. �C�mo va por aqu�? - Bien, almirante. Gracias.

Llega en el momento justo. Nuestro mapa se ha vuelto loco.

57 grados.

�Qu� es eso? �Es la nueva emisora?

S�, almirante.

�Esto de aqu�?

Este espacio se ha llenado de repente de enemigos.

Almirante, ya ha llegado la hora. Desde aqu� hasta aqu�,

avanza una fuerza enemiga de unas 30 divisiones,

marchando hacia el frente.

�Puede ser un error? �Una maniobra de distracci�n?

No, almirante.

Entonces tengo que ir a la columna enseguida.

Almirante, no puede haber ninguna duda.

Lo s�, pero no se lo van a creer.

Dir�n que hemos ca�do otra vez en la trampa.

Soy un pesimista reconocido.

- Keitel se reir� de m�. - Pero no se lo podemos ocultar.

Por supuesto que no, pero...

tengo que saber exactamente lo que pasa.

La tarea es la siguiente:

Salir detr�s del frente ruso,

exacto reconocimiento de la situaci�n,

de la fuerza y del armamento de las divisiones rusas.

Sincronicemos los relojes: 14.12.

Tras el salto, nos encontraremos en el punto X-3.

- �Todav�a no hay conexi�n? - No, almirante. No se oye nada.

Siga intent�ndolo.

Venga, probemos de nuevo. Enci�ndelo.

Anton, Anton, Anton, ven, por favor.

Anton, Anton, Anton, ven, por favor.

�Oyes algo?

Creo que he o�do algo.

Anton, Anton, Anton, ven, por favor.

�Dos horas!

No soporto m�s esta espera.

Con el aire que hay en este b�nker no se puede respirar.

- Almirante. - �S�?

�Qu�?

- �Qu� significa esto? - El Mariscal del Reich lo lamenta.

�Qu� es lo que lamenta?

Disculpe, almirante, cree que su informe es...

bastante improbable.

Pero es totalmente cierto.

He arriesgado la vida de mis hombres por este informe.

�No lo entiende? Al menos 30 divisiones est�n en marcha.

- S�lo le repito lo que... - �Qu� ha dicho exactamente?

Que eso son, disculpe, Almirante,

fantas�as del Servicio de Inteligencia.

Es imposible.

No puede ir con eso al F�hrer. Le echar�a a patadas.

- He de hablar con Keitel en persona. - Lo lamento, est� con el F�hrer.

Lo lamenta.

�Lo lamenta, pero no puede hacer como si no existieran esos informes

s�lo porque no concuerdan con sus planes. Es una locura!

�Almirante!

Se�ores, �d�nde est� el mariscal Keitel?

No me dejan acercarme a �l.

- No quieren escucharme. - �Almirante!

Tengo aqu� informes sobre nuevas divisiones rusas

que podr�an estar ma�ana en el frente. Una documentaci�n exacta.

No se trata de un par de rusos desharrapados,

son ej�rcitos enteros que vienen hacia nosotros.

Ll�veme con Keitel, o con el F�hrer.

- Por favor, no arme un esc�ndalo. - �D�jeme!

Desde hace dos a�os no quiere hablar conmigo.

El m�s alto jefe de un ej�rcito en guerra se niega a hablar

con su jefe de Inteligencia. �Y por qu�?

Porque mis informaciones no tienen cabida en su mundo de alucinaciones.

Todos los que est�n con �l lo saben mejor.

Ustedes tambi�n, caballeros.

Pero nadie tiene el valor de decirle la verdad a la cara.

La realidad es que estamos acabados.

Hace meses que estamos acabados.

�No sienten la responsabilidad que tenemos?

�La responsabilidad para con nuestros soldados, nuestras familias?

�Quieren que seamos c�mplices?

Se�ores, hay que decir de una vez por todas

que no podemos seguir as�.

Nos enfrentamos ante un desembarco

de las fuerzas norteamericanas e inglesas en el norte de �frica,

quiz�s incluso en Francia, cuyas dimensiones no nos podemos imaginar.

Pero no, evidentemente estoy diciendo tonter�as, me lo invento todo.

Y aqu�, en el frente, se acercan 30 divisiones rusas.

Incluso las podr�a contar, pero nadie me cree.

No son fantas�as del servicio de Inteligencia.

Si no quieren escucharlo,

pueden enviar a sus ej�rcitos directamente al matadero.

Debo hablar con �l.

�Echa de menos el hogar, Irene?

Para serle sincera, s�.

Ya falta poco.

- �Y bien? - Espera arriba, en el balc�n.

Bien. Ir� inmediatamente. Disculpe, Irene.

�Le espera alguien?

S�. Un sueco con muy buenos contactos.

- Una bonita imagen. - Una imagen de paz.

A los suecos nos encantan estas im�genes.

No s�lo a los suecos.

Excelencia,

usted sabe que estoy interesado en conocer

bajo qu� condiciones colaborar�an los aliados con la oposici�n alemana.

Almirante, he pasado su pregunta a mis... mis conocidos.

�Y?

No se tiene muy buena opini�n de la oposici�n alemana, como Ud. Dice.

Se sabe que existe...

pero que no hace nada.

�Y si hiciera algo?

Lo siento, almirante.

Yo mismo no deseo m�s que el fin de esta guerra.

Y para m�, como neutral en esta contienda,

ser�a una alegr�a el haber podido ayudar.

Por favor, hable claro.

Se habla de una capitulaci�n sin condiciones.

Pero usted sabe que eso es inaceptable para nosotros.

Excelencia,

eso significa que todav�a habr� millones de muertos de ambos bandos.

Lo siento, almirante,

pero la capitulaci�n sin condiciones es algo ineludible.

Insisten en una capitulaci�n sin condiciones.

Me lo imaginaba.

Pero hay una cosa m�s.

- No s� si... - �Qu�?

He recibido noticias de Berl�n. Holl ha sido detenido.

- �Qu�? �Holl? - S�.

Espera. No vuelvas.

Te destituir�n o te detendr�n.

Has hecho todo lo que pod�as.

Desde que empez� esta guerra no has tenido un segundo de tranquilidad.

Has recorrido toda Europa, pero ya no tienes por qu� arriesgarte m�s.

D�jalo. No tiene sentido.

�Y quedarme aqu�?

Ahora son capaces de todo. Tengo un mal presentimiento.

Yo tambi�n.

Pero �quedarme aqu�?

No, no puedo hacerlo.

Una foto interesante.

- �Y sabe usted por qu�? - No.

Por las personalidades que aparecen juntas en ella.

Por ejemplo, en esta esquina,

el jefe de la Inteligencia alemana, el almirante Canaris.

Y aqu�, en la otra esquina,

otro hombre que tampoco es desconocido para nosotros,

un industrial sueco que, casualmente, se encuentra en Londres.

- Y usted cree que... - Por supuesto.

Hay una relaci�n entre ellos.

Pero que no se puede probar.

Canaris no nos dir� nada,

pero puede que...

esta jovencita de aqu�.

He recibido un telegrama. Mi padre est� en libertad.

- Debo ir a Berl�n. - �A Berl�n?

Se encuentra en Charlottenburg.

No s�, Irene. Esto no me gusta.

Yo ir�a con mucho cuidado.

Pasar� por Par�s. All� ver� a Althoff.

Si algo no va bien, �l seguro que lo sabr�.

Saldr� ma�ana.

A TODOS LOS PUESTOS DE SEGURIDAD DEL REICH Y DE LA POLIC�A

IRENE VON HARBECK DEBE DE SER DETENIDA INMEDIATAMENTE.

�Vuelve usted tambi�n a Par�s?

- S�. - �De las vacaciones?

S�.

Yo vengo de Niza. Pens�: "Vete a la Riviera".

Tendr�a que estar loca para volver a casa por vacaciones, �no cree?

Las alarmas, todo el d�a en el s�tano y nada de comer...

No, eso no es para m�. �No lo cree?

Pasaportes, por favor.

Ya est�n otra vez. Siempre pidiendo los pasaportes.

No necesita comprobarlos. Est�n en orden.

Por favor.

Gracias.

Se hacen los importantes y luego, en Par�s quieren salir con una.

Los conozco.

En 20 minutos estamos en Par�s. �Viene al coche restaurante?

- No, me quedo aqu�. - Entonces, hasta ahora.

- �Y el nombre? - Es un pasaporte falso.

Es la chica de la foto, la que buscan.

Dejen pasar, por favor.

Par�s, Gare du Nord.

Los pasajeros con destino Epernay, Ch�lons sur Marne,

Verdun, Metz, Sarrebruck y Fr�ncfort,

suban al tren, por favor.

El tren procedente de Calais, Bolonia, Abbeville, Amiens, Beauvais

tiene un retraso de diez minutos

y entrar� en la estaci�n por la v�a 3.

�Atenci�n a los carteristas!

- No puede haber saltado por la ventana. - No est� mi uniforme.

Ahora lo entiendo. �Ven!

�Alto!

�Det�ngase!

- �R�pido! Siga a ese coche. - S�, se�or.

- �Qu� ocurre? - No puedo hacer nada.

- El coche no arranca. - Cojamos el siguiente.

No s� qu� sucede. Me he dado cuenta en el tren.

- �Los hemos perdido? - S�. Ya no los veo.

�Es usted, Fern�ndez!

A veces soy piloto de carreras. Veo que t� tambi�n has cambiado.

�Por qu� has venido aqu�?

Por un telegrama. Han liberado a mi padre.

�Y te lo has cre�do?

�No te das cuenta? Ese telegrama es de Beckmann.

Ya lo ves: Est�s en busca y captura. Te estaban esperando.

- �Jeanette! - �S�, s�!

�Jeanette!

Buenos d�as, Jeanette. �Est� tu padre?

�Pap�, un se�or!

- Althoff. - Buenos d�as, Andr�.

Aqu� est�. La he tenido que secuestrar, casi la detienen.

�Qui�n querr�a detener a una joven tan encantadora?

Este es Andr�. Una vez casi me condena a muerte.

- Como ves, una amistad entra�able. - Y a�os despu�s se tom� la revancha,

tras lo cual decidimos terminar con esta locura

firmando la paz entre nosotros.

Es muy valiente, mademoiselle. Pase, por favor.

Merci.

Por cierto, he recibido una noticia que te va a interesar.

Ayer destituyeron a tu almirante Canaris.

EL FRENTE EN LUCHA ENCARNIZADA CONTRA LOS ATAQUES RUSOS

BATALLA DE DESGASTE EN EL ESTE Y EL OESTE

POR ORDEN DE RUSIA, INGLESES Y AMERICANOS SE UNEN A LA LUCHA

LA INVASI�N

�ORDEN DE ALISTAMIENTO PARA TODOS!

Nos estamos quedando solos, Dannhof.

Holl detenido, Althoff en Par�s, los otros en el frente...

y a m� me han echado del Ministerio.

Ya has hecho bastante.

�Bastante?

Sabes que nunca me he asustado por nada, Dannhof.

No quer�a ning�n asesinato.

Pero ya no queda otra salida.

Tienen raz�n los hombres de Witzleben.

Esta es la �ltima, la �nica posibilidad que nos queda,

o todo se ir� al garete.

�Y cu�ndo ser�?

Est�n esperando el momento adecuado.

�Quieres tocar algo para m�?

Con mucho gusto.

19 DE JULIO MI�RCOLES

�Diga?

�Hola?

�Hola?

Dannhof.

Staufenberg ha llamado.

Hitler ha muerto.

Se han atrevido a hacerlo.

Quiz� ahora las cosas vayan bien.

... en la historia alemana busca sus iguales.

Un grup�sculo de ambiciosos,

inconscientes y est�pidos oficiales criminales

ha planificado un complot para deshacerse de m�

y destruir toda la Wehrmacht alemana.

La bomba que puso el general von Stauffenberg

explosion� a dos metros de m�.

�Y ahora?

Se abre el tel�n para el �ltimo acto.

Yo estoy sano y salvo, excepto por unas peque�as heridas, contusiones...

Capitulaci�n del ej�rcito alem�n en todos los frentes.

Millones de muertos

y columnas enteras de soldados alemanes

prisioneros por las calles de Mosc�.

�Crees en serio que est�s en peligro? �Que te pueden acusar de algo?

Si pueden, no lo s�...

pero seguramente quieran.

Pero ya va siendo hora de que t� desaparezcas.

No me ir� solo.

No. Yo me quedo aqu�.

No puedo desaparecer de la noche a la ma�ana y hacer que me busquen

con una orden, como un criminal. No puede ser. Si�ntate.

Tomemos una copa de vino.

Est�s muy tranquilo.

De tanto pensar.

He tenido mucho tiempo para ello.

Uno reconoce las bajezas, las maldades.

Uno intenta cambiarlas,

ahorrar a su pueblo un destino que uno ha visto venir

y cre�a que bastaba con buenos prop�sitos para llevarlo a cabo.

Un error.

Todo ha sido un error.

Puede que no sepas

lo que nuestra amistad ha significado siempre para m�.

Dannhof, no te desanimes.

�No creer�s en serio lo que nos auguran,

que tras la guerra todo habr� terminado?

Al contrario.

Significa una gran oportunidad para los que quieren comenzar de nuevo.

No s� si estar� entre ellos, pero...

seguro que contin�a.

Siempre contin�a.

Ha pasado un coche.

Lo s�.

Lo he o�do.

- Vete. - Me quedo.

- No digas tonter�as y vete. - No.

En nombre del F�hrer, queda detenido.

El 9 de abril de 1945,

pocas horas antes de la entrada de los tanques norteamericanos,

el almirante Canaris fue ejecutado por orden de Hitler

en el campo de concentraci�n de Flossenb�rg.

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