All language subtitles for Permette Rocco Papaleo (Ettore Scola, 1971)

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Original subtitles

¿Me permite? Rocco Papaleo

¿Ey, Rocco, te gusta Chicago?

¿Aquí hay minas?

Es otra luna de miel.

Nos encontramos más tarde, a las 18:15 en el Estadio.

Papaleo, si el retador estuviera en dificultades...

tú subes al ring... ¡Y le das una mano!

Nos vemos allá adentro, los lugares están próximos.

Nosotros vamos por aquí.

¿Buscas algo?

Usted debe estar preguntándose qué estoy llevando.

Es una lámpara para mi casa. En Kicking Horse.

Esta es una gran ciudad. Felicitaciones, señora.

Disculpe, agente. ¿Me permite? Rocco Papaleo.

-¿El Estadio queda lejos? -Unos 2 km.

Se lo explicaré. Mis amigos me están esperando en el Estadio...

en media hora, a las 18:15.

Vinimos sólo para eso desde Kicking Horse, somos mineros.

Vinimos a ver a pelea de box por el campeonato mundial...

de la categoría peso medio.

Entiende, tal vez sea mejor tomar un taxi.

-Es mejor. Allá tiene. -Gracias, muy amable.

¿A qué piso, por favor?

-Quinto. -Quinto también.

Nos vemos esta noche.

Yo también trabajo en el sector de elevadores.

Sexto.

-Séptimo. -Décimo.

Oiga, oiga, disculpe... ¿Me permite? Rocco Papaleo.

¿Qué ocurrió? ¿Se siente mal?

¡Diga!

No, al contrario, estoy bien.

Levántese despacio.

Dije que apague la radio.

-¿Cómo se siente? -Bien, estoy bien.

-Vamos, deme una mano. -Oh, sí, lo siento.

-¿Me permite? Rocco Papaleo. -No es momento. Levántese.

-Estoy bien, de verdad. -Vamos, apóyese en mí.

No fue nada. Fue sólo una caída.

Déjeme a mí, sólo son artículos personales sin ningún valor.

-Señorita, el auto. -¿Qué?

Digo que saque el auto. Está prohibido estacionar aquí.

Yo no estacioné. Paré por causa del accidente.

-Este hombre podría haber muerto. -Sí, pero no murió.

-Ahora, ¡saque el auto! -Venga, voy a llevarlo al hospital.

Al hospital. Quiero quedarme tranquila.

¿Hospital? No, no. Yo tengo una salud de hierro.

-Como usted quiera. -Sólo faltaba eso.

Fue gentil, pero ahora voy a tomar un taxi porque...

a las 18:15 tengo que estar en el Estadio...

para asistir a la pelea de box...

Por el campeonato mundial de peso medio, sabemos...

-Puedo alcanzarlo hasta allá. -¿Me alcanzaría? ¿De verdad?

Salga de ahí.

Oiga, disculpe el trastorno.

-Yo voy con la señorita. -Entre.

No sé conducir sin música.

Ud. debe pensar: ni con música.

¡Qué mujer!

Agradecido... llegó en buena hora.

-Lo perdí, lo debo haber perdido. -¿Lo perdió? ¿Cómo? ¿Dónde estaba?

Aquí, en el bolsillo, no está más. El resto está aquí.

Éste es el billete de tren, pero el del estadio no está.

Si estaba con él lo tiene que encontrar, busque bien.

-Es inútil, debe ser... -Aquí dentro no está.

Debe haber volado cuando la señora ...

Digamos, cuando me dejé atropellar por la señora.

¿Sus amigos ya entraron?

Sí, hace tiempo. La pelea está por comenzar.

-Tal vez lo tengan ellos. -No, porque cada uno...

estaba con su entrada. Repito: entrada número 1.

¿Era importante esa bendita pelea?

Mucho. Vine aquí precisamente para eso.

12 horas de tren. Partimos hoy, a medianoche.

¿Y ahora?

Ahora, no queriendo hacerme la víctima, soy un imbécil.

Creo que voy a ver la pelea por TV, en algún bar.

-Véala también. -Podría haberme quedado en casa.

Un idiota, eso es lo que tú eres.

Yo debería haber tenido la suerte de haber sido atropellado.

Una delicia de mujer, llena de dinero te atropella...

-Pero me ocurrió a mí. -Y tú no le sacaste provecho.

En efectivo o en especies, ella debería pagarte.

Repito: ella fue gentil, me ofreció hasta una cerveza.

¿Una cerveza? ¡Ella debería darte una cervecería!

-¡Qué golpe! -Entiendes bien de eso...

Modestamente. Cuando joven fui boxeador.

Por eso en el 53 vine de Italia para los EE.UU., para el Guante de Oro.

¿Y qué es el Guante de Oro?

Un campeonato mundial de amateurs.

Explico: yo ya tenía cualidades técnicas sorprendentes.

-¡Qué bueno! ¿Y ganó? -¿El Guante de Oro? No.

Perdí. Normalmente perdía. 30 peleas, 30 derrotas.

-Es un buen promedio. -Sí, pero... ¿Qué sonido ha sido ése?

-Canto de ballenas apasionadas. -Entendí.

En Sicilia, los atunes también cantan.

Debo aclarar que siempre perdí por puntos.

Sólo una vez me noquearon. Fue un polaco.

Justamente en el Guante de Oro.

-¡Ese gancho fue maravilloso! -¡Maravilloso!

-Buenas noches, Pancho. -Buenas noches.

Este es Pancho, el fiel mexicano, mi guardaespaldas.

-Pensé que era... -¿Te gusta?

Cuando viajo sola él va conmigo, sentado a mi lado.

Cuando salgo a trabajar, lo dejo aquí...

en el centro de la habitación, con un cuchillo clavado en la espalda.

Si aparecen los ladrones, encuentran el cadáver y huyen.

¿Por qué después del Guante de Oro no regresaste a Italia?

Por nada. Gusté de los EE.UU.

No, gracias, estoy satisfecho.

Está claro que el retador está en dificultades.

Sin embargo, muestra una gran capacidad de recuperación.

Posiblemente van a mostrar a mis amigos.

-Dime, ¿soy chata? -¿Chata? ¿Cómo?

Chata... de aquí.

No, todo lo contrario. Es decir, es la correcta.

Me parece muy correcto.

¿Por qué te pusiste colorado?

La pelea está durísima.

Pelee, si no el polaco lo mata.

¡Muestre esa garra! Odie, odie.

Formidable ese gancho de izquierda.

¡Señorita, fue un KO de aquéllos!

La Señorita Jenny, me despido de Ud., no quiero incomodarla.

Señorita...

Parto de medianoche. Si viene a despedirse, pregunte por Papaleo.

P.S. Gracias por todo. Nunca me olvidaré.

P.S. Ellas no son chatas.

-¿Quiénes son ellos? -Vienen desde el oeste, California.

-Se trata de una marcha de protesta. -Una manifestación de protesta.

Me gustó. ¿Es una protesta contra quién?

Contra todos. Hasta contra aquellos que como Ud., toman taxi.

Pero si no tomo un taxi pierdo el tren.

Y aún en contra de aquellos que toman el tren.

Si Ud. quiera saber, ellos atravesarán los EE.UU. a pie.

Con una cruz al hombro...

para someterse al mismo martirio de Cristo.

Sí, pero Cristo no cargó la cruz sobre rueditas.

Esa es la entrada para el Estadio, no para el tren.

¿Para el Estadio? ¿Verdad? Esta es la entrada para la pelea.

Entonces, en el accidente, perdí el pasaje de tren.

Contento de no haberme dado cuenta. Déjeme explicarle.

Mire quien está aquí. El señor 'Repito, se dice así: Papaleo'.

Usted no estaba en la pelea, nadie lo vio.

-El rival lo esperaba. -Hasta querían posponer la pelea.

-Porque no estaba allá. -Después explico.

Voy a comprar otro pasaje y vuelvo. Disculpe, ¿la boletería?

No queriendo incomodar, ¿sabe que hora es?

Ey, pero aquella es Jenny. Jenny!

Disculpe mi ignorancia, pero ¿usted trabaja en qué?

En esto.

Creo que trabaja en una tabaquería.

¿Se lastimó? ¿Cómo se siente?

¡Completamente Jenny!

-¿El señor para dónde va? -Paraíso.

Uno para Milwaukee.

Canto de ballenas apasionadas.

Partiré de noche, linda.

Lindísima. Una Madonna. Una Madonna americana.

5 y 2 son 7. 12, 17, 27. 10 para el tren.

12, gastos imprevistos y 5 para comer y dormir.

Jenny...

Entonces, ¿toda la ciudad está cubierta contigo?

¿Soy chata?

Nunca en la vida vi alguien así.

Esta noche yo te vi, te hablé... te toqué, Jenny.

Ey, espera.

No la quemes.

¿Qué pasó?

-Esta es Jenny, una amiga. -No existen los amigos.

El mundo es un pedazo de barro pegado en el zapato.

Si no crees en la amistad, ¿en qué crees?

En el alcohol que bebo y en las mujeres que cojo.

Dime, ¿transaste con esa Jenny? ¿Te la hiciste?

Si quiere llevarse bien conmigo ni piense en esas cosas.

A pesar de eso... ¿Me permite? Rocco Papaleo.

¿Llevarme bien contigo? Incluso viendo poco...

sé distinguir un árbol de un cretino.

Y tú no tienes ramas ni hojas.

-Ud. me está ofendiendo. -Ofendo sí, mundo asqueroso.

¿Las mujeres fueron hechas para para cocinar o para coser?

No, idiota, para ser tiradas en la cama.

Ud. habla así porque nunca tuvo una amiga.

-Yo tengo una, vea. -¿Qué es?

-¡Una bomba! -¿Una bomba?

Sí, hecha con estas manos, pieza por pieza.

5 kg de dinamita.

-Pero, entonces, puede explotar. -Debe explotar.

Hace 30 años estaba en África, en una compañía de artillería.

Explorábamos el terreno en busca de minas.

Esto es lo que es el mundo: un campo minado de mierda.

Cada paso puede ser el último.

Entiendo que lo mejor es poner bombas y no saltarlas.

¿Por qué? ¿Qué quiere hacer con aquella bomba?

Por ahora, nada.

Ando y la cargo conmigo día y noche, sólo eso.

En medio de la gente desagradable, me siento seguro con ella.

¿Por qué hay tanta gente durmiendo en la calle?

Porque el Hilton estaba completo.

La gente, hija de perra, pasa a mi lado y me empuja.

Pero nadie sabe que Gengis Khan carga una bomba...

con 5 kilos de dinamita. No saben, esos miserables.

-¿Gengis Khan? -Eso, quiero ser llamado así.

Él fue un gran hombre, ¡Un exterminador!

-¿Vamos al peluquero? -No, a lo de Mama Rosa.

¿De nuevo aquí? ¿No te equivocas nunca el camino?

Sabes que aquí no tienes crédito.

Tomate un tiempo, Mama Rosa, ahórrate el comentario.

Respeta a los pagadores. Soy invitado de él, que tiene dinero.

Disculpe. ¿Me permite? Rocco Papaleo.

Olvídalo. El nombre es suficiente.

El apellido es sólo una cadena jodida que nos ata a la familia.

Y la familia es una mierda.

Y en cuanto a los hijos, ni hablar. Créeme.

Un hijo sólo te da una gran satisfacción en la vida:

exactamente 9 meses antes de nacer.

Pero... antes de nacer... ¿Cómo?

Ah! Exactamente cuando Ud.... Seguro!

-Dos sodas. -¿Quierés pelear? ¡Dos whiskys!

Muestra el dinero a este infiel.

Le estaba diciendo que la familia es un asco.

¿Sabes por qué digo eso?

Mira el ejemplo de mi hijo: me echó a la calle...

como a un perro sarnoso, como a un perro.

¿Por qué lo echó?

Porque su maldita esposa le fue a contar...

-...que transé con ella. -¿Transó con ella?

¿Pero no le dijo a su hijo que no era verdad?

Pero era verdad. ¿Y fue mi culpa?

Ella se paseaba todo el día por la casa sólo de enagua.

Y él debería haber sido feliz de saber...

que su padre, a los 70 años, todavía es capaz de coger a una mujer.

¿Contento? ¿Cómo? Era la mujer de él.

¡Era mi nuera! Para mí, que él sintió envidia.

Tal vez la esposa le dijo que cojo mejor que él.

¡Papaleo! ¿Qué estás haciendo aquí? ¿No te habías ido?

Yo tengo cigarrillo. Me faltaba un fósforo, entonces...

-Sucede. -No, no partí todavía.

Tenía cosas que resolver por aquí.

Cierto, haz hecho bien. Siempre hay tiempo para partir.

Y después quieren comparar una ciudad como esta con...

-¿Dónde vives tú? -Kicking Horse.

-¿Kicking Horse? -Sí, en Alaska.

Bueno, me voy, adiós.

Tienes razón. Ir a la gran ciudad

con ese ritmo frenético contagiante que...

Gracias.

-¿Por casualidad quieres que te acerque? -Bueno, la verdad...

-¿Para que lado vas? -¿Ud. para dónde va?

-Para el centro. -Perfecto, yo también.

Estoy listo.

Podrías haberme despertado antes de irte.

Dejé una nota, escrito de mi puño y letra.

La vi, una nota maravillosa.

Principalmente el final.

Ya llegué. ¿Dónde tienes que ir?

Bueno, vagamente, digamos que...

¡Despiértate! ¿Dónde tienes negocios por resolver?

La verdad, no tengo nada que hacer.

Descubrí, por casualidad, su identidad.

Descubriste.

¿Entonces? ¿Fue por eso que no te fuiste?

-¿Es eso? -Sí, pero...

me voy esta noche, es mejor.

Resumiendo: te quedaste por culpa mía.

Frenos poderosísimos.

-Yo tengo cosas que hacer. -Sí, entiendo.

Pero después...

-¿Quieres almorzar conmigo? -¿En un restaurante?

Sí, con caviar y champagne. Espérame aquí.

Yo no me muevo. Aquí estaré.

17 menos 2 en Mama Rosa, menos 1,50.

Sobran 14 dólares y medio. Tal vez alcance.

Ey, yo pago. Tú eres mi invitado.

-No reclame. -Muy gentil.

Ey, oiga.

Niño, mira a mamá. Mamá te llama.

-¿Qué tal? -Disculpe, ¿está hablando conmigo?

¿No me reconoce? Soy aquella que lo invitó a almorzar.

-Así está mucho mejor. -Ah, bien. Muy agradecida.

¡Qué cretino que eres!

Apenas nos conocemos y me trata como de la familia.

-¿Y cómo quedo con esta negra? -Aún mejor.

Es verdad, quedo bien. Pero no me gusta.

Efectivamente, queda mejor así, al natural.

-Esto es para ti. -¿Para mí?

Esto es para ti.

-¡Para mí! -Sí.

¿Qué será?

Hermosa, de buen gusto, de última moda. Gracias por su amabilidad.

-¿Me la pongo? -Sí, póntela.

No vamos al restaurante. Vamos para la playa.

Me gusta caminar en la arena.

Está bien, es mejor. No estaba realmente con hambre.

Antes voy a hacer una parada.

-Voy a telefonear, después playa. -Siéntase libre.

No debería haber llamado. Ya va a ver.

¡Repugnante!

-¿Cómo? -No es contigo.

Disculpa, queda para otra vez. No iremos a la playa.

Claro, no hay problema. Además, repito: el aire de mar...

hace mal... a mi asma.

-Lo siento, pero me tengo que que ir. -Hasta luego.

-¿Nos vemos esta noche? -¿Esta noche?

Es hasta mejor. ¿Esta noche cuándo? ¿Dónde? ¿A qué hora?

-¿Está bien a las 4? -A las 4.

No da. A las 4 tengo psicoanalista. Queda para las 7.

A las 7 es mejor para mí.

De acuerdo. 6:50 en mi casa.

-Así cenamos juntos. ¿OK? -6:50, definitivamente.

-Chau, Papaleo, hasta la noche. -Hasta la noche, Jenny.

-Acuérdate: 6:50. -Seré puntual.

Hiciste bien, siempre hay tiempo para partir.

Aquella es Jenny. Yo la conocí ayer.

Hoy a la noche voy a cenar a su casa.

Bendito seas.

Mañana la busco y me la llevo.

Puede ser una buena idea.

Rocky Marciano, grande!

Vamos, Sugar Robinson!

Joe Lewis, grandísimo!

No lo conozco.

Max Chemony!

Rocco Papaleo. Imbatible.

Disculpe. ¿Me permite? Rocco Papaleo.

Soy, como diría, alguien de la familia.

-¿Qué familia? -A familia del puño.

-¿Se acuerda de Kid Navarro? -Me acuerdo, sí.

En el año en que Kid Navarro fue campeón...

yo peleé con un polaco que me impartió una dura lección.

Los polacos pegan.

Si supiese, hace tiempo que no veo una academia...

¿Puedo echar una mirada? Recuerdos.

Claro, vaya. Conozco un Papaleo que fue luchador.

Vamos, Rocco, si no el polaco te mata.

Muestra tu garra! Tienes que odiarlo. Odia.

Ve, ve, ve, ve a tomarlo por culo.

Resbalé, estoy fuera de training.

Pero en mi tiempo, hasta me fue bien.

Tenía un buen gancho...

era mi mejor arma, pero no sabía aprovecharla.

Tú tienes una pegada implacable. Entiendo de esto.

Puedes tener éxito en el mundo del ring.

No quiero tener mucho futuro. Quiero tener mucho dinero.

El dinero no es todo. Está la satisfacción.

¿Por qué? ¿Ganar dinero no es una linda satisfacción?

¿Creé que voy a dejar que me rompan la cara por amor al deporte?

Entiendo perfectamente el noble arte.

¿Sabe por qué casi todos los campeones de box son negros?

Posiblemente porque Uds. son más fuertes.

No, porque tenemos más hambre.

Indiscutiblemente, tal vez tenga razón.

Me voy a quedar un tiempo en la ciudad, nos vamos a volver a ver.

Hacernos amigos, sabes cómo es, una mano lava a la otra.

¿Quiere hacerse amigo mío?

Sí. ¿Por qué? ¿Ud. es racista?

Ah, sí. Venga a oír lo que dice este otro amigo mío.

¿Tiene una monedita?

Deme.

¿Para mí?

Existe sólo un sistema eficaz para resolver...

el problema de los negros: matarlos a todos.

¿Quién habla?

Está grabado, no está oyendo. Es un servicio público.

Basta discar el número del Partido Nacional Socialista Americano.

Disculpe.

Disculpe. ¿Me permite? Rocco Papaleo.

Un placer. No se moje, venga debajo del paraguas.

Muy gentil. Aprovecho con gusto.

Lo bueno es que mi esposa me mandó a buscar el paraguas.

Pensar que hace media hora el sol brillaba.

Me dio abrigo, me pagó un café y ahora me trajo a un lugar con música.

Ud. es más que un amigo, es un ángel azul.

Otro, en su lugar, preferiría acompañar a una linda joven.

¿Vio cuantas hay aquí? Da hasta para contarlas con los dedos de la mano.

¿Sabe lo que digo? Eróticamente hablando...

la mujer negra es mejor que la blanca.

Entre nosotros, tuve mi primera experiencia sexual a los 16 años...

con una mujer negra.

Fue allá, en mi país, con una abisinia.

Ey, pero esos... sólo bailan con hombres.

Y esos también son dos machos.

Dos hombres, dos mujeres. ¿Cuál es la diferencia entre hombre y mujer?

La diferencia puede ser poca, pero en ese poco está todo.

En mi país, a los que son así se los llama "maricas".

No me gusta, no sé... me da...

Disculpe, pero... podía haberme dicho que Ud...

-Lamento mucho. ¿Cómo se llama? -Phil.

Creame, Phil, lo siento mucho, como decirle...

No es mi género. Lo siento mucho.

No fue nada, imagínate. Además, soy yo el que pide disculpas.

Dices que no te gusta. ¿Y quién te gusta?

El hecho es que no somos... todos iguales.

Hay quienes pueden encajar y...

tienen éxito precisamente porque atraen a las mujeres ...

porque les despiertan curiosidad.

Y hay hombres inofensivos para las mujeres, inteligentes, ingeniosos.

Pero algunos de entre nosotros no tienen ese espíritu.

No quieren gritarlo en la cara de la gente.

Hablé de mi esposa. No tengo esposa.

Intentamos disfrazarnos...

pero la gente se da cuenta y nos desprecian, nos evitan.

No es la humillación, es que estamos siempre solos.

No tenemos a nadie con quien hablar.

O entonces, nos quedamos con alguien sin hablar.

Alguien que te ayuda o que te pide ayuda.

Y cuando la gente falta, falta todo.

¿Me concedes este baile?

Las 8. Ella me citó a las 7. Estoy aquí desde las 6.

Así estoy con más hambre.

-Escucha, Jenny... -Sí, diga.

Hay solución para todo.

Galantemente, él la acompaña hasta la puerta.

Entonces, ¿qué hay de extraño en eso?

Tú eres gracioso. ¿Creíste que esa tal Jenny era virgen?

Podía haber dicho que tenía novio.

¿Cómo se dice? El silencio vale oro.

-¿Hola? -Soy yo, repito, Papaleo.

Hola.

Disculpe, fue imposible ir a las 18:50 como combinamos.

Está bien, yo esperé, pero no te vi llegar.

Estaba cenando con amigos.

Aprovecho la ocasión para agradecer nuevamente...

y decir que parto a medianoche.

Hubiese estado feliz de poder poder despedirme de Ud.

Bueno, son apenas 22:30.

Tomo un taxi y llego allí rápidamente.

¿Pero cómo? ¿Ya está aquí?

-Bueno, ¿No quiere entrar? -Brevemente.

-¿Quiere alguna cosa? -No, gracias.

-¿No quiere nada realmente? -No, no, agradecido.

Yo, al contrario, estoy de nuevo con hambre.

-Voy a freír dos huevos. -Bien, los huevos tienen vitaminas.

-Proteínas. -Proteínas, eso mismo.

-Entonces, ¿vas a partir? -Voy, a las 24:10.

Ah, que pena.

¡Qué pena!

Vas a ver que a ella no le importa el tipo de anteojos.

Pero ya que estás por aquí podrías quedarte algunos días más.

¿Cuándo piensas volver? Podrías encontrar trabajo aquí.

Conozco, por ejemplo, a un italiano que tiene un cargo importante.

Él podría conseguirte un lugar, ¿no te parece?

Adoraría. Tal vez fuese...

-No. -¿Cómo puedo hacerlo?

No, entiendo. Alguien te espera en tu pueblito.

Sí, muchas personas me esperan. No son parientes, soy soltero.

Pero... tengo muchos amigos.

Me quedaré.

-Ah, ¿te puedes quedar? -Claro, no partiré esta noche.

Un día más, un día menos. Como se dice: tiempo es dinero.

Mañana voy a hacer una búsqueda y... el teléfono.

¿Hola? ¿Cómo? ¿Estén locos? ¿Cómo a las 8?

Es casi medianoche. ¡Voy a tener que levantarme a las 6!

¿Con qué cara voy a estar?

Está bien, a las 8.

No, voy con mi auto.

Ah, es verdad.

Estoy sin el auto, lo presté.

Mándame a buscar. A las 7, está bien.

Se tendrá que levantar tempranito mañana.

Gracias, siempre es así.

Parece que lo hacen a propósito, queriendo provocarme una crisis.

Saben que antes de mediodía no consigo tener los ojos abiertos.

Justo hoy que tuve un día cansador.

Oiga, ¿cómo sabía que estoy sin auto?

Cuando subí, vi que no estaba en la puerta.

Repara en todo, eh

¿Puedo aprovechar y hacer una llamada?

-Por supuesto. -Gracias.

Hola, ¿Mama Rosa? Es Papaleo el que está llamando.

¿El Sr. Gengis Khan está ahí por casualidad?

¿Quién está al teléfono? Ah, Mama...

¿Pero qué está diciendo? No estoy entendiendo nada.

-Esas bromas me molestan. -¿Viejo, sabe por qué me pagan?

La verdad, no. Nunca entendí eso.

Entonces, te voy a contar. Para que respeten la ley.

¿Y sabe lo que dice la ley, viejo?

Que los ciudadanos son todos iguales...

y que los policías son peores que los demás.

La ley también dice que los viejos alcoholizados y sin techo...

sin medios para sobrevivir y peligrosos para sí y para los demás...

deben ser encerrados en el manicomio. Para eso hace falta una denuncia.

Está también la denuncia... de tu hijo.

No, aún siendo un canalla...

no me hará esa porquería. ¡No te la firmará nunca!

Verás que lo sabré convencer, viejo.

Además, es para tu propio bien. Tú eres viejo.

-Y te estás quedando ciego. -¡No digas esa palabra!

No es verdad, es una calumnia. Veo muy bien, mira.

Puedo hacer cualquier cosa solo, como los demás, ¿ves?

No necesito a nadie. Veo mejor que tú, hombre de ley.

Puedo vivir solo, hacer todo solo, solo, solo.

¡Porque veo bien!

Tú estás ciego, viejo.

Hoy ves menos que ayer y mañana verás menos que hoy.

Y tú lo sabes. Por hoy quédate así.

Pero te juro: voy a arrastrarte al asilo con mis propias manos.

¿Entiendes, viejo? ¡Para el asilo!

¡Asilo!

¿Qué sucedió?

¿Qué sucedió?

El bastardo dice que yo estoy quedando ciego, pero no es cierto.

¡Déjalo en el suelo, se caerá de nuevo!

Y no tengo catarata. la verdad es que...

aquel hijo de puta se quiere vengar.

¿Vengarse? ¿De qué?

-¿Qué le has hecho? -¿Yo? Nada.

El hecho es que el cerdo explotaba a una chica...

obligándola a prostituirse.

-¿El policía? -Sí, él.

Y no es el único. Hay varios así.

Si ella no le daba el dinero, la golpeaba.

Una noche, la encontraron sangrando en la vereda...

y a la mañana siguiente, alguien denunció al policía a su capitán...

y luego ayudó a la joven a partir hacia otra ciudad.

¿Quieres saber una cosa?

A este bestia se le metió en la cabeza que fui yo!

-¿Y fue Ud.? -Sí.

Fui yo, por eso juró vengarse.

Vas a ver si mi hijo firma esa denuncia jodida...

para internarme, pero al asilo yo no voy! No voy!

Prefiero mil veces vagar por la calle...

de estar con esos viejos que se cagan encima.

No, Ud. no debe ir. Eso sería un absurdo.

No, yo no voy. Sé lo que tengo que hacer.

Sí, la conozco. Ya vi, ahora cierra.

Acuérdate: al que le toca, le toca.

¿Alguien me buscó?

Sí, un tal Onassis.

-Linda, ¿tú pagas la bebida? -Uds. me dan pena.

Los jóvenes se consuelan con las motos. Los viejos, con el vino.

Las mujeres ahora son todas lesbianas.

Vamos, vagos! Quizás mañana no consigan más.

Ah, esta es Linda. Una señora prostituta. Con todo!

Disculpe. ¿Me permite? Rocco Papaleo.

Un placer. Permítame, Linda.

Permítame, Linda.

Un placer, permítame.

Por favor, siéntese, señora.

Son duros como el mármol. Tócalos.

-No quiero. -Toca para ver.

-¿Puedo tocar? -Claro, a gusto.

Da gusto encontrar a alguien que sabe apreciar.

Mármol. Duros.

¿No te dije? ¡Si supieses lo buena que es ella!

Conoce mil trucos Es una verdadera profesional.

Es como una profesora: siempre hay algo que aprender.

Sí, ya sabes, yo tenía muchos alumnos.

En suma, es una especie de escuela nocturna.

Tampoco es interesada. Da crédito.

Si no tienes dinero, firmas.

No es como esta sanguijuela que quiere dinero por adelantado.

Eso que ella ofrece no le cuesta nada.

Mientras que yo tengo que pagar por el whisky.

Yo pago, dulce, tome. Dale el dinero, ¿sí?

¿Eres casado?

Bueno, ¿cómo se dice? No.

¿Y cómo haces cuando estás con ganas de hacer el amor?

Allá donde vivo, tengo una mujer que pasa cada 15 días.

Una tal de Betty, ¿la conoce?

No creo conocerla. En los EEUU somos muchas.

¡Cuidado, Linda! La policía está buscando a una menor.

Románticamente hablando, ella es lo máximo.

Sólo cobra un dólar porque somos muchos, ¿entiende?

Entendí. Y entendí también que tú...

no eres un hombre que me irá a enriquecer.

Pero a las 4 de la mañana, no debemos despreciar ni un dólar.

Vamos.

Escucha, Jenny, hay solución para todo.

Ven.

No, no puedo.

Es verdad, es muy gentil pero... no sé como decirle.

Y también está él. No podemos dejarlo así.

Hasta mañana él no me necesita ni a tí, ni a nadie. Vamos.

Sí, sí, está bien.

¿Sabe lo que hice? Adopté una linda niña.

-¿Sabes de qué color? -¡Negra!

Nadie le recrimina tener una madre puta.

Pero todos me recriminan porque tengo una hija negra.

Ya llegamos.

Permiso.

Mira, tesoro, este señor es un amigo de mamá.

Muestra al señor lo que sabes hacer.

Pero yo pensaba que ella era una pequeña.

Es una pequeña. Sólo tiene 14 años.

Se vieses los pechitos de ella. No se comparan a los míos.

Levanta el camisón.

No, no repito. Ya basta.

Mandela a dormir, pobrecita.

Claro, vamos a llevarla a la cama con nosotros.

Además, voy a ponerla en el medio, así no se cae de la cama.

¿Con nosotros? No. Es mucha gentileza, mas por favor no. No quiero.

¿Por qué? ¿Eres racista? ¿No duermes con una negra?

Si fuese blanca las cosas no cambiarían.

Es que... ella es demasiado joven.

Me parece una cualidad, ¿no?

Pero tan pequeña... ¿Y Ud. la manda con hombres?

Oye, si yo fuese costurera, le enseñaría a coser.

¡Por fin despertó!

¿Qué pasó? ¿Dónde estoy? ¿Qué ocurrió?

Lo que tenía que ocurrir.

El río va para el mar y el lobo para la oveja.

¿Cuál oveja? ¿El lobo fue para qué oveja?

Para la oveja negra, la más joven, la más tierna.

Los lobos gustan de los corderitos.

¿Corderitos? No, no es posble, no puede ser. ¡No!

Sí, ella quedó muy feliz.

Ya fue a comprar una ropita con los 20 dólares que le has regalado.

¿Qué fue?

-¿Yo le di 20 dólares? -Sí, fuiste muy gentil.

Pero 20 dólares es todo lo que... todo lo que... tengo.

-Que tenías. -No, que tengo.

No, no, que tenías.

Pero no te preocupes, fueron más que suficientes.

20 dólares. 20 dólares para la oveja.

¿El lobo? ¿Qué lobo?

Es verdad, no están más aquí.

Hasta el dinero del tren. ¿Qué hago ahora?

Es bueno ser generoso con las menores de edad, así ellas no hablan.

De lo contrario, puedes terminar metido en serios problemas.

Pero yo, honestamente, no me acuerdo de nada.

Y además $ 20 son ... cómo decirlo, la gota que rebalsa el vaso.

Nuestro trabajo es diferente de los otros.

Se les paga más a las novatas que que a las que tienen 30 años de servicio.

Tal vez sea mejor así.

El destino quiere que me quede en esta ciudad.

Usted tiene que ser una gacela, no un rinoceronte.

Una gacela. Vamos. Está bien así.

Dame la otra máquina.

Bien, bien, sí. Anda.

¡Por fin! ¡La bata!

¿Qué van a hacer?

Apaguen el ventilador. Apaguen las luces.

Preparen la cosa... ¿Cómo se llama?

¿Un café?

Pucha, qué duro es su trabajo.

¿Pero esas toma no podían ser hechas en verano?

Tal vez en el verano la manden a trabajar con ropa de nieve.

Ah, buen día, señorita.

¿Me permite? Rocco Papaleo.

-¿Cómo supiste que estaba aquí? -Ayer a la noche...

la oí hablar sobre la playa.

Entonces, vine hasta aquí para hablar de aquel italiano conocido suyo.

La persona importante, porque tengo un tempo libre...

y me gustaría encontrarlo y hablar con él.

-¿Quién? -Mi compatriota de la exportación.

Ah, sí, Boca de Oro. Ve hasta lo de Boca de Oro.

Danda, ¿me das un papel?

-Qué molestia, no tengo apuro. -No, es mejor ir pronto.

¿Quién se piensa que es, Ettore Scola?

Gracias.

Un pedazo de Sicilia viene a besar la frente del hijo lejano.

Habla, habla, ¿de dónde eres?

Hablando francamente, soy de Pagliana.

Pagliana, provincia de Palermo. ¡Ah, la Italia, la Italia!

Es como el primer amor, no se olvida nunca.

Si me dijeran: puedes volver a Italia pero debes perder un ojo.

¿Sabes que haría? Habla, habla.

¿Volvería a Italia?

Nunca, con los ojos no se juega. Sólo tengo dos.

-Si me permites, me quedo con ellos. -Claro, claro.

Estoy en los EE.UU. y me piden que elija un lugar para vivir.

¿Sabes que haría? Habla, habla, habla.

Regresaría a Italia.

No, iría a Suiza. Aquél sí que es un país civilizado y tranquilo.

Aparte de eso, ¿sabes qué tengo en el corazón? Habla, habla,...

-Bueno... a Suiza... -No.

-¿A los EE.UU.? -No.

-A Italia. -Maldita sea, es difícil de entender.

En que otro lugar encuentras personas, música, tierra, sol, aquella...

Aquella luna.

¡No, aquel hambre! El hambre es un sentimiento indispensable...

para la formación de un pueblo.

El hambre desarrolla la inteligencia, la fantasía, la madurez.

El hambre hace realmente bien.

Cuando estoy con un italiano me siento 10 años más joven.

¿Sabes cuántos años tengo? Vamos, di un número.

-52. -63, el mes pasado.

Rocco Papaleo, ¿sabes lo que digo? Me siento un niño grande, ¿entiendes?

Puedo hacer de todo, ¿sabes? Caminar, correr, todo.

-Diga. -Entendí.

Pero vamos a lo que importa. ¿Estás desempleado?

Sí, momentáneamente.

Tengo 200 empleados, podría decirte que vengas a trabajar mañana.

Mañana, no, ahora, inmediatamente.

-Sí, estoy pronto. -Pero no te lo digo.

¿Sabes por qué? Es imposible trabajar con italianos.

Hablan mucho, se enojan, exageran, son chismosos y nerviosos.

-Y son todos ladrones. -No son todos así.

No todos, solamente aquellos que fueron paridos por una mujer.

Te explico, ¿quieres comparar con la seriedad de los norteamericanos?

Aquí, sólo quiero norteamericanos trabajando para mí.

Acepto hasta a los negros, sólo que les pago medio salario.

Cierto, los norteamericanos son mucho mejores.

¿Ves como coincidimos? Por eso, aún siendo compatriotas...

me veo en la obligación de decir no.

Dile a la Srta. Jenny que si me necesita, estoy a disposición.

Es una gran mujer, créeme.

Yo nunca niego ayuda, por eso toma. Bebe a mi salud.

Hasta luego, me caíste bien, y recuerda: ¡viva la Italia!

-¿Quién es? -Disculpe, me equivoqué.

¡Papaleo! ¡Entra!

No... pasaba y vi que ha olvidado las llaves en el panel.

Gracias, ya que subiste accidentalmente, entra.

No, gracias, está con visitas, no quiero...

Éste es Papaleo, de quien les he hablado.

¿Me permite? Rocco Papaleo.

Si no me dan 100 dólares, me mato.

El acto sexual es una cosa...

Hay quienes buscan una manera de no trabajar.

Servirían una píldora para el control de la natalidad de los obreros.

Vamos a joder al italiano.

Vamos.

Jenny dice que tienes una voz bonita, ¿es verdad?

Canta alguna cosa.

¿Qué italiano es éste que no sabe cantar?

-¡Funiculì, funiculà! -¡Al di lá'!

Canta para mí.

Maravilloso.

Ah, si Modugno oyese. Parece Caruso.

Es mejor.

Chau, bambina, te amo.

-Canta otra. -No insistas, si no canta.

¿Ves?, te podría mandar a cantar a ti. Sin embargo, te abrazo.

Si continúas burlándote de mí enfrente de Jenny...

vas a pagar caro por tu juego sucio, no importa lo que suceda.

Te saco arrastrando de aquí y te reviento la cara, ¿entendiste?

Ahora vamos a volver tranquilamente y sin comentarios.

-¿No es verdad, Nick? -Verdad.

Ahora que vas a ser un niño educado, voy a darte otro consejo.

Deja a Jenny en paz, ¿entendido?

Eres un cerdo, ¿cómo puedes meter la lengua en la boca de esa señora?

¿Pero qué te pasa? Ella es mi esposa.

Chau, querida.

Chau, muy agradecida. Buenas noches.

Buenas noches para todos.

Jenny, cuidado con Nick.

¿Por qué?

-Nick es casado. -¡No!

Con la rubia.

Ella debería tener complejo con los senos. No tú.

Disculpa, tenía que decirlo porque somos amigos.

¿Cómo se dice? ¿Ojo por ojo? Ahora ve a dormir y no pienses en eso.

-Que duermas bien. -Gracias.

-No le des importancia. -Buenas noches.

Buenas noches, Jenny.

¿No hay otros lugares? ¿Tenía que ser justamente aquí?

¿Quieren que me quiten la licencia? Fuera de aquí Uds. dos.

Estaba caminando solo, ni los vi.

¿Qué querían de mí?

¿Quiénes eran?

¿Quiénes eran? Todavía no entendió.

¡Es tan fácil! Eran 4 jodidos negros que cazan blancos.

O 4 jodidos blancos que agreden a los blancos...

para después culpar al poder negro.

O 4 jodidos árabes que pensaron que eras judío.

O 4 jodidos judíos que pensaron que eras árabe.

Para mandarte para aquel lugar.

O 4 portorriqueños borrachos, o 4 jodidos policías...

queriendo mostrar a las autoridades que ya es hora de usar tanques...

contra los portorriqueños, árabes, judíos y negros.

Fue eso, es tan fácil.

O bien, 4 jodidos maricas que gozan de esa manera.

O 4 jodidos drogados, o 4 jodidos paisanos tuyos de la mafia.

O 4 jodidos marines de franco, queriendo mantener la forma.

Fueron ellos, es fácil. ¿No entendiste todavía?

No, es suficiente, ¿verdad?

Eres un viejo jodido, no quiero oír nada más.

No es verdad lo que dices.

No se masacra a un hombre sin motivo.

¿Quién sabe a quién estaban buscando?

Él dice esto porque está acabado. Porque es viejo y ciego...

y siente celos de este mundo que crece mientras él muere.

No. Estaba oscuro. No vi nada. Había salido de la casa de Jenny.

-¿Quién? -Una amiga.

Si quiere, puede telefonear y confirmar.

¿Ud. conoce a Jenny?

No, pero conozco a este otro. ¿Tú lo conoces, belleza?

No tuve el placer. ¿Quién es ese señor?

Es el Presidente honorario de la Asociación Filantrópica Internacional...

de Incentivo y Tráfico de Drogas, Narcóticos y Similares.

Oyó, Duquesa, este caballero dice que no la conoce.

Por casualidad lo dejaron así en el mismo lugar en que lo hallamos.

-¿Un cigarrillo, Capitán? -Gracias. No fumo.

Sí, lo conozco. Fue él quien puso el paquete en mi bolsillo.

¿Pero qué paquete?

No te preocupes, la duquesa sabe que tengo la costumbre de no creer en ella.

Es un mal hábito.

El suyo es hermoso.

Y a ese otro tipo, ¿usted lo conoce, belleza?

No, no.

¿No te acuerdas de mí? El ángel azul. Hasta bailamos juntos.

¿Y baila bien?

-Pero, ¿por qué lo detuvo? -Adivine.

Es cierto que es medio raro, pero no hace daño a nadie.

Sólo hace eso porque se siente solo.

Vamos a hacerle compañía.

Piensa en ti, belleza, y trata de volver a tu casa en Alaska.

Antes que me encariñe contigo. Mira, belleza, yo no soy maricón.

Fue muy gentil, gracias. Capitán, hasta luego.

No te apures, te despedirás de mí mañana a la mañana.

¿Mañana?

Como no tienes donde dormir, serás huésped del gobierno americano.

Disculpe, ¿qué significa ser huésped del gobierno americano?

Ud. quiere decir que yo... ¿Pero qué fue lo que hice?

¿Puedo hacer una llamada rápida?

¿Para quién? ¿Jenny?

No. No conozco ninguna Jenny.

Canta para mí.

Comunicado urgente.

-Hasta luego, ve a la cama. -Buenas noches.

Jenny.

No, también aquí. No aguanto más. ¡Basta! ¡Hay límite para todo!

No me molestes, pareces un gato faldero. No es posible.

Te encuentro en todos lados.

Llamas a toda hora, parece como si fueses un cobrador...

en el trabajo, cuando como, duermo, hago el amor...

en la cocina, el restaurante, en la puerta...

hasta en el baño de la peluquería.

Aparece delante mío, como si fueses un fantasma.

¡Es una persecución!

Jenny, pero yo siempre pido...

Sé que gentilmente siempre pides permiso.

Y yo siempre te dejé gentilmente entrar.

Y ahora gentilmente pido que desaparezcas. Me cansé.

Me llené. "Urgente, quiero comunicarte una revelación importante."

¿Que en otro lugar están montando otro outdoor mío?

¿Que estacioné el auto en un lugar prohibido?

¿O que el neumático se desinfló? ¿O la media está agujereada?

Diga, ¿qué revelación urgente?

Nada.

Nada. Tú bien dices, no tenemos más nada que decir.

¿O quieres decir que Nick es casado?

¿Quieres casarte con él? ¿Crees que no lo sabía?

¿Tú sabías? ¿Entonces por qué fingiste cuando hablé? Te burlaste.

¿Puedo saber en qué rayos de mundo vives tú?

Claro que es casado, la esposa sabe que él duerme conmigo.

Y ella duerme con un tipo que antes dormía cnomigo.

Y que yo le presenté. Te pedí que te vayas, ¿no oíste?

-Sólo quería tomar los anteojos. -Rocco, vete.

Me llamaste Rocco por primera vez.

Sí, ahora vete.

-Te veo mañana, Jenny. -Ni mañana, ni nunca. ¡Nunca!

Tenías que llevarme a la playa. Me prometiste.

¡No es posible!

Pero ¿qué es lo que haces, no ves que así dañas a las personas que te rodean?

Sí, que me acuerdo. Pero no es importante.

Ese pollo es muy bueno, Papaleo.

Pero está muy mal, tiene mucha sal, Papaleo.

En resumen, Papaleo, este pollo es un asco!

Sí, es verdad. Es repugnante, pero es bueno, muy bien.

¡Tú siempre dices que sí!

Sí, honestamente, es verdad.

Si hubiese atropellado al presidente de los EE.UU. me hubises salido mejor.

Y habría sido mejor para todos. Pero, ¿quién eres tú?

Disculpe. ¿Me permite? Rocco Papaleo.

Ya entendí tu nombre, pero no entiendo lo que quieres.

Rocco Papaleo, ¿Qué quieres?

¿Quieres ser resarcido? ¿Quieres dinero? ¿Cuánto?

¿O quieres coger conmigo? Entonces, vamos.

Vamos a arreglar esta cuenta de una vez por todas.

¿Quieres hacer el amor conmigo? Estoy lista.

¿Está bueno así? Muévete, si eso es lo que quieres.

Jenny paga su deuda de gratitud. Después cada uno sigue su camino.

Disfruta, vamos. Esta noche estoy dispuesta a entregarme a ti.

¿Dónde prefieres? ¿En el cuarto o aquí en el suelo? ¿O en la cocina?

¡Impotente! ¡Eso es lo que eres! Con las mujeres y con los hombres.

Mire a lo qué te redujeron. Perdiste todas las peleas en el ring...

y continuarás perdiendo siempre, hasta en la vida.

Jenny, yo pensé que éramos amigos.

¿Y por qué yo sería amiga de alguien como tú?

Porque, cómo decir... tú eres la única persona buena que encontré.

¿Buena? ¿Tu amiga? ¡Pero si yo odio hasta a mí misma!

Mira, mira aquí. Dos veces intenté.

Dos veces... pero salió mal.

¿Y tú consideras buena a alguien que... para llegar adónde, después de todo?

Alguien que pone cara de puta para vender más cigarrillos.

Una que durmió con la mitad de las personas de esta ciudad.

Con las personas importantes y hasta con las que no valían nada.

Porque nunca se sabe...

¡Y hasta con una mujer! La esposa de un capo de la TV.

Sí, una mujer. Y no estuvo tan mal.

No, no es verdad. Repito, no es verdad, Jenny.

-Sí, es verdad. -Dices eso para herirme.

Para lastimarte. No, no lo creo.

-No es verdad, Jenny. -¡Cállate, no sonrías!

¡Te odio, Cristo, te odio!

Vete, Rocco.

Entró, miró a su alrededor, lo vio le dijo:

Tengo una denuncia para tu internación, firmada por tu hijo.

Gengis Khan se levantó y gritó: no, no voy para el asilo.

Nadie me puede obligar, ni un policía, ni un hijo bastardo.

No soy ciego, yo veo. Veo muy bien.

¿Ah, sí?

Demuéstramelo, viejo.

Demuéstramelo.

Antes de morir dijo: denle esto a Rocco.

-Tengo una amiga: mira. -¿Y qué es?

Bomba.

-¿Bomba? -5 kg de dinamita.

Pero... pero entonces puede explotar.

5 kg de dinamita. ¡Tienen que explotar! ¡Deben explotar!

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