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TOUR POR LAS TABERNAS CLANDESTINAS
NORTE
Hola, soy Greg Antonacci, de Boardwalk Empire.
Hago de John Torrio, uno de los jefazos,
así como fundador del sindicato y mentor de Al Capone.
Hoy vamos a dar una vuelta por las grandes ciudades
que se nutrían del contrabando
que pasaba por Atlantic City a principios del siglo XX.
Hoy toca Chicago.
En la década de 1890,
Gran Jim Colosimo era el jefe de la banda más grande de Chicago,
La Banda.
Pero hacia 1909 ya era demasiado grande
porque captó la atención de la Mano Negra.
Recurrió a su mujer, Victoria Moresco, una antigua madama
con un primo en Nueva York, un tal John Torrio,
que era el segundo jefe de la Banda de las Cinco Puntas.
Total, que Jim se lo llevó.
En cuanto lo vio, pensó: "¿A quién va a asustar el enano este?"
Pero lo que no sabía
es que tenía amigos como Frankie Yale y Al Capone.
En un mes murieron diez de la Mano Negra,
y Gran Jim quedó tan impresionado
que le dio a John la gerencia de su mejor burdel,
The Four Deuces, en el 2222 de Wabash.
Por desgracia, hoy está así.
Pero aquí fue donde empezó John Torrio,
el cerebro, el genio,
y la toma del control de Chicago por parte de Al Capone.
Estamos frente al Green Mill.
Que John Torrio se llevara a Al Capone de Nueva York
fue un presagio de lo que iba a pasar en todo el país.
Lo que él no sabía es que Al Capone formaría familia propia.
Green Mill COCTELERÍA
Este era uno de sus locales favoritos.
En la actualidad, por dentro está exactamente igual que en los años 20.
Vamos a conocer al dueño.
- Hola, Dave. - Hola. Bienvenido al Green Mill.
Gracias.
THE GREEN MILL DAVE JEMILO, DUEÑO
Este es Dave Jemilo, el dueño.
¡Hala! Está igual que siempre.
SÍ. Abrió en 1907, y en 1910 le cambiaron el nombre por el de Green Mill.
Así que es un local con solera.
¿Cuándo empezó a frecuentarlo Capone? ¿Nueve o diez años después?
Venía por aquí a finales de los años 20 y principios de los 30.
Y venía porque Joe Lewis, el cantante, actuaba aquí por aquel entonces,
y era el que más le gustaba.
- Pero no era el dueño. - No, no.
- ¿Era de uno de sus hombres? - No, era de "Metralleta" Jack McGurn.
- ¿Qué es esta puerta? - Llevaba al restaurante Green Mill,
que estaba al lado, y a continuación estaba la sala de baile,
encima de la sala de rumba.
Así que el Green Mill llegó a ocupar el edificio entero.
Y antes de que abriera el Uptown Theatre en los años 20,
daba al exterior, a los Green Mill Gardens,
La terraza del Green Mill
donde se cenaba, bailaba y cosas así.
- Era enorme. - Llegó a ser un complejo muy grande, sí.
Una pregunta. ¿Esta era la única salida?
- No. - Vale.
Hay dos puertas para la clientela.
Vale.
- Y luego están los túneles del sótano. - Eso tenía entendido yo.
He oído que salían a una manzana de aquí.
Pongamos que estás en una de las salas de fiestas
en plena bacanal
y que se ponen a gritar: "¡Redada!"
Así podías largarte por los túneles,
por aquí o por ahí, y salir a la avenida Lawrence
con tu chica al brazo.
Si la pasma preguntaba: "¿Viene del Green Mill?"
"No, estoy de paseo con mi chica. Déjeme en paz."
O salir por Broadway o por la sala de baile Aragon
y ponerte a bailar. Hay muchas salidas.
Como has dicho, había actuaciones.
Joe E. Lewis. Tengo entendido que Capone tenía un reservado particular.
Sí, está aquí detrás.
Si quieres verlo, sígueme.
- Sí, me encantaría. - Pues vamos a verlo.
- ¿Estoy donde se sentaba Capone? - Exactamente.
- ¿Parezco más duro? - Durísimo. Te tengo miedo y todo.
Yo sé que tengo pinta de duro.
Conozco una buena anécdota de Joe E. Lewis.
En 1927, Joe E. Lewis cantaba aquí a razón de 650 dólares semanales.
- Exacto. - Le ofrecieron 1.000 dólares
por irse al club Rendez-Vous, entre Clark y Diversey.
Total, que le dijo a McGum: "Lo dejo. Me voy allí".
McGurn contestó: "No puedes. Tu contrato es vitalicio".
- Y se referían a "vitalicio". - SÍ, exacto.
McGurn y sus hombres lo cogieron, le cortaron parte de la lengua
y las cuerdas vocales y lo dieron por muerto, pero el tío no murió.
- ¿Y ya no volvió a cantar? - No.
Se hizo humorista y volvió a trabajar para los que intentaron matarlo en 1930.
- ¿Aquí? - Aquí mismo, en el Green Mill.
- Caray. Gracias. Has sido muy amable. - De nada.
Estamos sobre el puente de la avenida Michigan.
Detrás tenemos el Loop de Chicago, el prestigioso barrio del centro.
En los años 20, Torrio y Capone ganaron millones con el contrabando
y se hicieron con el Loop.
Pero, no satisfechos con eso, siguieron mirando hacia el norte.
Como cabe imaginar, las bandas del North Side no iban a rendirse sin pelear.
Torrio prefería negociar, pero ni él ni Capone tenían miedo a luchar.
Ahora estamos en el North Side, el territorio de O'Banion.
Es lo que querían Torrio y Capone, las tabernas clandestinas que había.
Estamos en el Twin Anchors, una antigua taberna clandestina,
con Paul Tuzi, el dueño.
- Hola, Paul. ¿Qué tal? - Hola, Greg. Muy bien. ¿Y tú?
TWIN ANCHORS PAUL TUZI, DUEÑO
De cine. ¿Nos comentas un poco
lo que era el Twin Anchors entonces?
Sí, fue una taberna clandestina durante la Ley Seca.
Se llamaba Refrescos Tante Lee.
La fachada, las ventanas y demás, estaba toda tapada.
Y al bar de refrescos se entraba por el lateral.
Por entonces los refrescos arrasaban. Había muchos bares de esos.
Había... Si miras listines de entonces,
había páginas y páginas de ellos.
Y la entrada estaba en el otro lado, ¿no?
- Sí, en el lateral del edificio. - Vamos a verlo.
Bien.
¡Esto sí que es un bar clandestino!
Sí, aquí es donde el Sr. Lee Tante llevaba su negocio de alcoho! ilegal,
justo detrás del bar de refrescos por el que hemos pasado.
La barra data de 1918.
Así que es la misma barra que gastarían entonces.
He oído que hay una trampilla para huir, ¿no? Todos tenían trampillas.
Sí, hay una. Te la enseño. Está en ese rincón.
- Si se producía una redada... - SÍ.
... venían hasta aquí,
la abrían
de una patada, salían al pasillo
y luego podían salir a la calle
o ir arriba y meterse en los pisos.
Uno de mi tamaño podría salir corriendo de ahí.
Pues ganarías el premio. Serías el más rápido.
Oye, te lo agradezco mucho. Muchas gracias.
No hay de qué.
- Hasta la vista. - ESO.
Seguimos en el North Side, el territorio de O'Banion,
frente a la Green Door Tavern.
- Estamos con Jeff Lynch, el gerente. - ¿Qué tal?
GREEN DOOR TAVERN JEFF LYNCH, GERENTE
Bien. Mucho gusto. Háblanos un poco de ella.
Somos la taberna más antigua del centro de Chicago.
Es la última estructura independiente de madera de la ciudad,
- y se hizo tras el incendio de 1871. - Ya.
Se construyó en 1872,
antes de que prohibieran las estructuras independientes de madera.
EE UU APRUEBA LA LEY SECA
En la época de la Ley Seca, la puerta verde significaba
que dentro había un bar ilegal.
Si quieres verla, aún tenemos la puerta verde original.
¿En serio? Claro que sí.
Era lo primero que se veía al entrar.
¿Es la puerta verde original?
SÍ.
- ¿Podemos entrar? - Claro. Tú primero.
Pues aquí está la taberna ilegal.
Sí, es una taberna ilegal. Caray, qué barra.
- ¿Qué es eso? - La caja registradora original.
Qué bonita.
- Aquí venía O'Banion, ¿no? - SÍ.
Era su barrio. Los distritos 42 y 43 de Chicago.
Calle arriba había una cervecería que era suya.
- ¿Con la que le tendió la trampa a Torrio? - Esa.
Esta historia es buena. Cuéntala.
Se la vendió el 14 de mayo
sabiendo que la policía la asaltaba el 19.
Se la jugó a Torrio y Capone. Torrio fue a la cárcel.
Quedó con él allí, y allí se reunieron.
Pero O'Banion no tenía antecedentes.
Era su primera vez. No le iba a caer nada.
Sabía que Torrio ya estaba fichado.
Como era la segunda vez, le tocó ir a la cárcel.
Cuando soltaron a Torrio, después de años de decirle a Capone:
"Mantén la calma, sé un caballero, no digas tacos y ojo con ese genio",
estaba hecho una furia.
Dijo: "Lo quiero muerto. Quiero al irlandés ese muerto".
Muy buena historia. Oye, muchas gracias por traernos
- y enseñárnoslo todo. - Volved otro día de fiesta.
- Seguro. Cuídate. - Perfecto. Hasta la vista. Gracias.
Con los años, el flujo de alcohol
que venía del Imperio del Paseo de Atlantic City se incrementó.
Al igual que la sangre, los cadáveres y las balas, pero mejor no correr tanto.
Ahora os dejo con dos tíos,
Arnold Rothstein y Lucky Luciano,
que van a daros una vuelta por otra ciudad
en la que el alcohol ilegal manaba de una fuente de Central Park.
Hasta la vista. Soy John Torrio en Boardwalk Empire.
Chicago está muy bien.
No es Nueva York, eso seguro.
Ni Nueva York es Nueva York con la Ley Seca...
Lo será si yo puedo remediarlo.
Hola, soy Michael Stuhlibarg.
En Boardwalk Empire, la nueva serie de HBO, soy Arnold Rothstein.
Yo soy Vincent Piazza y en Boardwalk Empire soy Lucky Luciano.
Hoy vamos a daros una vuelta por Nueva York
para que veáis un poco las tabernas ilegales de los años 20
que aún existen.
Vamos a ir del norte al centro
para que os hagáis una idea del trabajo que exige la preparación de la serie.
- ¿Empezamos? - SÍ, vamos.
Estamos en el Bill's Gay Nineties, que toma el nombre de Bill Hardy,
un boxeador, jockey, profesor de baile
y dandi de Broadway de aquel entonces.
Estaba casado con una del Ziegfield Follies
que traía a gente como Lillian Lorraine y Peggy Hopkins Joyce,
que llevaban a sus amigos de clase alta
y a ricachones a locales como este.
El nombre, "Los alegres 90", alude
a que la gente de los años 20 consideraba la de 1890
una década de apogeo.
La planta baja era un bar y arriba había un garito de juego.
Si os fijáis, nos rodean fotografías increíbles
de boxeadores y caballos de la época.
Es una de las típicas tabernas de piedra caliza roja de la época,
similar al local que regentaba Arnold Rothstein
cuando era joven, en los años 20.
- Vamos a ver lo de arriba. - Bien.
Lo bueno de venir a un local así
es que ves lo que lograron esos personajes,
que frecuentaron
y se codearon con los más grandes
y suministraban alcohol! a locales como este.
Frecuentaban a la élite, que es donde querían estar,
no de donde venían,
cosa que veremos en el Lower East Side.
- ¿Vamos hacia allá? - SÍ, claro.
- Pues vamos. - Pues vamos.
Estamos entre las calles Delancey y Norfolk,
CALLE NORFOLK
en el Lower East Side de Nueva York.
Sí, para mí es una de las partes más emocionantes de la gira,
pues muestra muy bien de dónde provenían,
de qué querían alejarse.
Su personaje, Arnold Rothstein, el mío, Lucky Luciano,
y Meyer Lansky, naturalmente.
Ahora es ruidoso,
pero en aquel entonces había más ruido que en una obra.
Martillazos, gente. Era vibrante.
En Manhattan vivían unas 7.000 personas por manzana.
Como en latas de sardinas.
Los inmigrantes llegaban y cogían habitaciones con otras personas.
Y luego llegaron ellos
y quisieron encontrar algo que fuera suyo.
Quisieron hacerse su propio espacio.
Vamos a entrar en uno de los locales que Meyer Lansky hizo famosos,
que en esencia es una trastienda que estaba detrás de Ratner's Deli.
Esto es la entrada.
No tan opulento como la mayoría imaginaría de los años 20,
pero montaron un buen garito.
¿Qué tal si entramos a verlo?
- ¿Qué tal? - Hola.
- Soy Vincent. - Encantado. John...
THE BACK ROOM JOHN BAROUNIS, DUEÑO
- Michael. Mucho gusto. - Igualmente.
- Gracias por venir a mi garito ilegal. - A ti por recibirnos.
No hay de qué.
Voy a hablaros un poco de la taberna clandestina.
Se llama The Black Room.
Es el local que frecuentaban Bugsy Siegel, Meyer Lansy y Lucky Luciano
durante los años 20.
- ¿Queréis verlo? - Claro.
- Me encantaría. - Estupendo.
Voy a llevaros atrás.
- ¿Qué hay? - Mi cuarto especial.
Todos los bares clandestinos de entonces tenían un cuarto así.
¿Te gusta la estantería? Empújala.
- ¿Debería? - No sé.
Qué miedo.
- Me encanta. - Fantástico.
- Qué bueno, ¿eh? - ESO...
Todos los bares clandestinos tenían un cuarto así.
Me podría haber costado un balazo.
- 'Abre la puerta, anda." - Ya estamos.
Aquí, una de las salidas que comentaba,
sales por aquí y llegas a la azotea,
a la calle Norfolk o al callejón.
La salida conduce a otras tres.
- ¿Por aquí? - SÍ.
- El cuarto este... - Vale.
...da a cuatro salidas.
Por eso venían aquí. Es donde celebraban sus reuniones.
Si pasaba algo, se largaban sin problemas.
Parece ideal para coger una cogorza, con tantas salidas.
Sí, cierto.
Tras esta vitrina hay otra salida.
Por aquí podías subir a la azotea y saltar de tejado en tejado.
No muy lejos de aquí había un cine.
Así que era otra salida. Además podías bajar al sótano
- por esta salida. - Vale.
Esa es la puerta trasera a la calle Norfolk.
Total, que en este cuartito
de unos 4,6 metros por 10,5,
una, dos, tres salidas, más por la que hemos llegado.
En total, cuatro salidas.
Por eso Meyer Lansky llegó a los 81 años.
Muchas gracias por tu tiempo y por enseñárnoslo.
- A vosotros por venir. - Muchas gracias.
- De nada. - Suerte con la serie.
No hace falta que nos muestres la salida. Creo que...
- Bueno, tenéis... - ...cogeremos una. O esa.
- Gracias. - TÚ por esa y yo por aquella.
- Yo por esa. - Vale.
- Me has ganado. - Por un pelo.
- Qué interesante. - SÍ, muy divertido.
Vemos un bar clandestino del centro y luego seguimos hacia el norte
- para ver el... - El 21 Club.
Sí. El bar clandestino del norte.
- ¿Vamos para allá? - Venga.
Pues vamos.
Señores, bienvenidos. Me alegro de veros.
- Bienvenidos al 21 Club. Es un placer. - Gracias.
21 CLUB BRYAN MCGUIRE, GERENTE
Es increíble.
Ya, bueno, esto es el 21 ahora,
pero en la época de la Ley Seca era muy diferente.
El 21 abrió la Nochevieja del año 1929,
al no renovarles el arrendamiento para hacer sitio al actual Rockefeller Center.
Los dueños del 21 dieron una gran fiesta de etiqueta
a la que acudió todo el que era alguien
y, a medianoche, se pusieron a desmontar el local.
Quitaron las mesas, las sillas y las barricas de vino, que eran ilegales.
Y al salir, alguien sugirió en el últmo momento:
"Llevémonos las puertas también".
Cogieron las puertas de hierro por las que habéis entrado,
las trajeron aquí, las instalaron y, volila, montaron el 21 Club.
Y era la joya de la corona. Era...
Era la joya de la corona de los bares clandestinos en la Nueva York de entonces.
El 21 lo fundaron dos primos, Jack Kreindler y Charlie Berns,
que no tenían nada, ninguna experiencia en el negocio de la hostelería.
Jack y Charlie estaban hartos de ser pobres.
- Ya, pero eran emprendedores. - Me suena.
Y abrieron un local donde querían lo mejor para los mejores.
Y durante la Prohibición, mientras otros ponían
cosas como ginebra de bañera, el llamado Burdeos de Nueva Jersey
y productos de contrabando,
Jack y Charlie, a través de su tío,
importaban productos ilegalmente a través de Canadá.
Los mejores vinos franceses, los mejores champanes, coñac, whisky,
de todo, y lo servían en el 21 Club.
¿Quién era la clientela normal o las personas concretas
que frecuentaban el local?
La clientela era de lo mejor.
La flor y nata de la sociedad neoyorquina.
¿Lo frecuentaban algunos gánsteres?
Creo que en aquel entonces
todo gánster quería participar en cualquier tinglado,
y el 21 no fue una excepción.
Y un gánster concreto, Legs Diamond, que quería sacar tajada del 21,
siempre andaba detrás de Jack y Charlie.
Por entonces Legs Diamond tenía una novia muy atractiva
que hizo amistad con Ernest Hemingway.
Total, que cuando el restaurante cerró,
Hemingway y la novia de Legs Diamond se quedaron,
y no para comentar la carta precisamente.
Legs Diamond se enteró
y ordenó que asesinaran a Ernest Hemingway.
Pero no llegó a verlo cumplido,
pues lo mataron en un motel de mala muerte de Albany.
'LEGS' DIAMOND ASESINADO EN MOTEL DE ALBANY
Un apunte interesante de la Prohibición.
Si hacían una redada en el 21, desde la entrada pulsaban un botón
que hacía que las estanterías negras se inclinaran hacia la pared
para que las botellas cayeran al alcantarillado neoyorquino
y que así no pillaran a los dueños del 21 con ningún producto,
pues entonces no bastaba con oler el alcohol,
sino que había que demostrar que estaba a la vista.
Así, la bodega de vino es uno de los aspectos más ingeniosos de la época,
puesto que como Jack y Charlie habían sufrido una redada
y la incautación del alcohol por el gobierno,
crearon una bodega secreta
donde ocultar el producto y tenerlo a salvo de las redadas.
Si bajamos,
veremos cómo se accede desde el 21 Club a una bodega secreta
que estaba fuera del recinto.
- Vamos a ver la bodega. - Perfecto.
Paremos un momento, que quiero hablaros de este tramo de escalera.
¿Os acordáis lo que he dicho de Hemingway y la novia de Legs Diamond?
- SÍ. - Pues fue en esos escalones.
Qué guarros.
Bueno, estamos en el sótano, ahora bodega del 21 de la calle 52 West.
En el edificio por el que habéis accedido arriba, en 1930,
en pleno apogeo de la Prohibición,
Jack y Charlie sufrieron una redada del gobierno federal
porque un periodista, Walter Winchell, había escrito en un artículo
que el 21 era el único garito neoyorquino
que no había sufrido una redada.
Así que contrataron a un arquitecto que se llamaba Fran Buchanan,
y con unos artesanos diseñaron la bodega secreta.
¿Y dónde la ubicaron? No en la bodega del 21 Club,
sino en la del vecino del 19 de la calle 52 West.
- Claro. - Esta pared que tengo detrás...
Si cogían este pincho de came, que mide 45 centímetros de largo
y es metálico, si encontraban el agujero bueno de la pared
entre varios miles,
y metían el pincho con el ángulo correcto,
el clic que se oye
es la cerradura de una puerta de casi dos toneladas,
y voy a pedirte que le des un empujoncito.
Madre mía, esto es...
- ¿Cuánto pesa? - La puerta pesa 1.800 kilos.
- Es parte del muro de carga. - Dos toneladas de puerta.
Y lleva aquí desde 1930.
Ahora estamos en la bodega,
pero en el número 19 de la calle 52 West,
y aquí es donde Jack y Charlie
guardaban el alcohol ilegal durante la Prohibición.
¿Los vecinos lo sabían?
Los vecinos lo sabían
y guardaron bien el secreto, pues jamás se divulgó.
Volvamos al comedor del número 17.
Las botellas tienen nombres inscritos.
Sí, son partidas privadas.
Son de las personas cuyos nombres figuran en la base.
Veréis que figuran Richard Nixon y Gerald Ford,
además de mucho famoso y gente de todas las épocas,
de la Prohibición en adelante.
Pasemos al comedor de la sección 17.
- Increíble. - Acercaos.
Quiero enseñaros esto.
Esto, señores, lo llaman cariñosamente el reservado Jinmy Walker.
Formaba parte de la bodega original, una de las primeras que hicieron.
Jimmy Walker era alcalde de Nueva York y venía al 21
para beber en privado.
Se cuenta que Jinmy Walker se hallaba presente
durante una de las redadas al 21.
Al enterarse, Jinmy Walker se enfadó tanto
que llamó a la Policía de Nueva York
e hizo que la grúa se llevara los coches de las autoridades federales. Así que...
¿La sala siempre ha sido así o ha cambiado?
No, la sala ha cambiado radicalmente con los años.
Se reformó en 1997,
queríamos que fuera muy especial
y nos habría gustado que tuviera más altura.
Como el bar está justo encima, no pudimos subir el techo,
así que lo que hicimos fue bajar el suelo 33 centímetros
con mucho esfuerzo. Es muy especial.
Ha sido fantástico. Gracias por recibirnos.
No hay de qué. Ha sido un placer.
- Ha sido genial. - Un placer.
- Revive la época. Muchas gracias. - De nada.
- Señores, por favor. - Gracias.
Era un fuerte. Se podía... Es increíble.
No la tira abajo ni un tanque.
- En serio. - Increíble.
Y los nombres de las botellas. Gerald Ford, Joan Crawford y...
Ha sido estupendo pasar el día
repasando todo de lo que nos documentamos
y seguir la evolución paso a paso.
Desde las esquinas de las calles hasta un local como este...
La cúspide de una era.
Sí, pero me duelen los ojos de tanto estar bajo tierra.
- Qué barbaridad. - Bueno, muchas gracias por acompañarnos.
Lo hemos pasado de cine. Espero que os haya gustado.
- Gracias. - Vincent Piazza y Michael Stuhlbarg.
- Paz. - Que lo paséis bien.
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